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Mi Amiga

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¿COMO FUE QUE EMPEZO TODO? No lo se con exactitud, sin embargo estábamos ahí, los tres, tuve la oportunidad de elegir un buen lugar, no conocido por ninguno de los tres, esto es, nos citamos en una casa acogedora, de una colonia agradable, había 3 muebles puff, estaba una mesita de centro, y al fondo un reproductor musical, esto hacia que el ambiente desde que entramos fuera adecuado. 

Compré con anterioridad suficiente tequila, y sodas diferentes,  entre Dan y yo compramos un Moët & Chandon, es autentico champagne, lo habíamos reservado por si teníamos esa ocasión tan especial y esperada.Empezamos a hablar de trivialidades, la universidad, el trabajo, entre copa y copa, cada momento añadíamos más tequila y menos refrescos, habíamos pedido una pizza hut, una especial así como una mexicana, entre sorbo y sorbo el sol fue cediendo al crepúsculo, el reproductor empezó a tocar una música que sin más ni más hizo que Winona, se pusiera a bailar al ritmo de Ricky Martin, “living la vida loca!”, asombrados y absortos, anonadados, Dan y yo, disfrutamos de ese movimiento primero tímido de caderas, su sonrisa era algo nerviosa, pero su rostro reflejaba firmeza en lo que ella tenía destinado para nosotros, éramos su presa; Su objetivo: ¡Simple! provocarnos, provocar a que cambiáramos el rumbo de nuestra platica, sus movimientos cada vez eran mas candentes, luego, lo que anhelábamos yo y Dan, puso su redondo y firme trasero a nuestra vista, volteo de reojo y nos menciono a la vez que alzaba el último trago de su vaso! Espero que les guste este espectá…culo, (haciendo pausa en esa palabra) y se empino todo el tequila de un golpe como para darse valor, sus movimientos se intensificaron esa ocasión usaba un vestido ajustado con estampados entre cafes y rojos tipo leopardo, le llegaba 10cm arriba de la rodilla, pero cuando empezó a menearse, dejo su copa vacía, tomo ambas manos y al movimiento de sus lindas caderas se empezó a alzar el diminuto vestido…

¡Mas sorprendidos que excitados  Dan y yo nos vimos!, ya que en ese momento se arquea hacia nosotros y nos dijo: ¡Vengan! Quiero que tu Dan, estés al frente y tu Man, atrás de mi, yo por mi parte no tuve reparos en obedecer a esta suculenta dama, era lo que había anhelado por todo un año y dos meses, la tome firmemente por su trasero, le pegue mi arma entre sus nalgas todo esto a través de nuestras prendas de vestir, al momento que Dan hacia lo mismo pero con mucha más torpeza ella emitió un hondo suspiro y luego un rico gemido, me dijo: Man: tienes un arma de grueso calibre, ¡Se ve que la usas poco!, y tu Dan no estas tan mal, todo fue con calma, no llevábamos prisa, empecé a besarle el cuello, mientras que ella se comía la lengua de Dan, este le acariciaba sus pechos ahora firmes y duros así como sus pezones estaban durísimos, a punto de estallar, como para asegurarnos, con una mano abrazo a Dan y con la otra me tenia a mi, ¡Como si quisiera zafarme!, ¡Para nada! Era el momento que añore desde hacia tiempo así que como iba a quedar en mal? Le seguimos el ritmo, luego de un pellizco le desbotone su bra, le dije a Dan, bésale los hombros, así lo hizo y con sus dientes sin morderla le quito el sujetador del vestido en los hombros, todo callo al suelo,  la música seguía, ya habían pasado como 4 canciones o 5 no lo recuerdo, dejamos de bailar sin despegarnos ni un segundo.Ahora nos concentrábamos en juguetear con nuestros cuerpos… al mismo estilo que David Coperfield, desaparecieron nuestras prendas las de Dan y las mías, Dan es alto, atlético, y fortachón, güero; yo, soy moreno, fuerte y ágil a esas alturas ella ya lo que quería era que la amaran que cumplieran su fantasía, así que ambos nos enfocamos a varios puntos, mientras él jugaba con sus enormes senos, tocándolos, besándolos, acariciándolos, luego se subía a su cuello, y mas arriba en sus labios la besaba le decía:¡ aaay Winona, eres una escultura!, tienes súper tus pechos,  y cuando la besaba, ella gemía, a su vez ella se contorneaba como para que yo pudiera llegar mas adentro mas al fondo ¿Por qué digo esto? Porque con la boca le quite su tanga, era negra con diminutas líneas blancas, estaba completamente desnuda ya, siempre había visto su trasero a mi modo de ver, era uno lindo, respingón, redondo,  blanco, pero ahora lo tenia delante de mi, la verdad es mas grande y rico de lo que suponía, yo metía mi lengua en todo su glúteo, en círculos abrí con mis ávidos dedos sus glúteos, y metí  mi lengua en su culito, ahí está la respuesta; en un principio me dio algo de sensación desagradable,. sin embargo cuando escuche un enorme gemido de placer me armé de valor para volver a atacar esa parte de ella, alguna ocasión me había comentado que no se habían atrevido a lamerle el culo, le dije: ¡de eso yo me encargo! No podía fallarle,  grito nuevamente ¡Asiiiii papitoooo!!!! Mientras que Dan desenfundaba su pistolita 9mm que ya no era una pistolita, no negaré que hasta me sorprendió a mi también, ¡calibre 22!

Eso no me desanimo, yo seguía en lo mío, aun yo traía aun mi bóxer en eso ella también se sorprende al verlo y dijo: Dan, quiero hacerte una mamadota, así que Dan se puso en pie, mientras ella se arrodillaba en un puff empezó a darle un exquisito placer a Dan, mientras tanto con mi lengua estoy chupando sus nalgas a Winona , mordiéndoles con dulzura haciendo mil dibujos con la punta de la lengua (mientras con mis manos acaricio tu enorme,  redondo, fino y durito trasero);  me gusta ver como estoy separando suavemente los labios gruesos y los interiores. Me gusta posar mi boca sobre ellos y que mi lengua acaricie lentamente sus bordes hasta rozar tu clítoris., me acerco peligrosamente a tu vagina mientras abres tus piernas ya excitada. Beso tu pubis y juego con mi nariz sobre él, mientras mi lengua se posa sobre la superficie de la vagina. Aprieto con la punta de la lengua para separar los labios y abrirlos para recorrer con ella de arriba hacia abajo y viceversa gozando del sabor de tus flujos que empapan mi boca mientras hago eso ella a Dan le esta haciendo la mamada de su vida, entonces,  me quede observando, entonces,  ella apenas saca su boca del falo de Dan me dijo: Man, no te quedes ahí paradote, aquí esta mi culito para ti, ¡gózalo! Al tiempo que se daba unas nalgadas, asi que le dije: Winona, lubrica mi verga! Ella quito su boca de donde estaba afianzada y ensalivó mi Magnum 37 especial con unas tres o cuatro metidas hasta casi la garganta!  Asi que una vez ya lubricada, me afiance a su ansiado trasero voluptuoso, ya sin ternura, separé sus dos piernas estas escondían un culito más moreno que el resto de su piel, enfile la espada apenas a su orificio y le dije: Quiero observar como se oculta mi verga en tu culooo… al tiempo que arremetía y destrozaba su ano en 360 angulos, eso hizo que ella gritara de placer y también grito porque mi verga era un poco mas grande de lo que ella se había comido en algunas otras ocasiones… a la vez que Dan empezaba a jadear….yaa! yaaa! decía. Ella algo molesta le dijo: Noooo aun nooo estúpido!, aguántate!El regaño surtió efecto, se contuvo entonces de un jalón lo acostó a el se le acomodó y como una mariposa abrió sus alitas y zaaaz!!!! Hasta adentro, luego me dijo: por favor Man! Por favor cumple mi fantasia! Sabes cual es! La hemos platicado,….

Yo, sabia lo que ella deseaba, asi que nuevamente la penetre sin ningún remordimiento todo hasta adentro, empecé a sacársela suavemente y luego mas y mas aprisa mientras ella se meneaba en un vaivén desenfrenado asiiiii papacitos, asiii eso era lo que siempre había añorado aaaaah mas Man mas, yo le acariciaba sus pechos con ambas manos, la besaba en su nuca, yaaaaa grito! Ya no aguanto… al tiempo que Dan se apresuraba a sacarla y venirse ella también lo hizo, yo no podía dejar pasar la oportunidad de darle por su puchita muy dilatada…. 

La quité de con Dan, la acomodé de ahorcadas frente a mi mientras ella estaba viendo como se perdia mi camote en su rajada!!! Hoooo siiii! Mencionaba, esto es un sueño Mannnnn, pinche man!!! Estas super dotadoooooo porque no me lo hiciste antesss,,,….. eres todo un conocedor ¡!!!!!!!,  asi mi amor me dijo asi! Hasta no verlo ooooo ssiiii papá!!!, quiero cogerme tu verga completaa!!!! Aahhhh oooo siiiii!!!! yo estaba que ardia casi no me podía contener….se volvió a venir en mi pero…. No solo fue eso me lleno todas las piernas de sus miados, ¡Había logrado  lo que alguna ocasión le había dicho! Que se vendría hasta mearse….Mi mirada a sus ojos fue de satisfacción de: ¡Siempre logro lo que me propongo!, la abrace fuertemente empecé a mecerme a su ritmo, Dan estaba todo exausto, ella me dijo cuando te venga avísame quiero que tu leche caliente empape mis chichotas…. Seguí moviéndome con frenesí hasta que ambos gritamos al tiempo que sacaba mi verga de su puchita empapada, y la empecé a bañar de mi liquido viscoso y caliente, le cayo en las manos, en los pechos poco en su rostro…. Estábamos agotados satisfechos, deseosos de mas….Era la primera vez que la tomaba, asi que…. Yo sabia que tendríamos toda una tarde noche salvaje, tomamos la botella de champagna, boto el corcho en el techo y salió el espumoso característico de esa bebida, ella se lo acerco a su piel y coquetendonos, con ganas de mas nos pregunto….. gustan???Pues aquí está en mi cuerpo, con eso, ella empezó a bañarse de tan espumoso liquido y corrimos ambos a beber de sus mieles….


Mi colega la Abogada

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Jamás olvidaré el lugar. La mejor habitación, la N°42, del más lujoso y recientemente inaugurado hotel de alta rotatividad de nuestra ciudad. Y menos olvidar a Laura, con quien compartimos ese día allí una botella Mágnum de champaña Brut bien helada. Pero para ir a los hechos debemos ubicarnos también en el tiempo. Era una nubosa mañana de otoño con su fría llovizna pertinaz, que invitaba a viva voz a no estar a la intemperie.   La botella en cuestión era un regalo que tiempo atrás me había hecho una cliente de nuestro estudio de abogados, en atención al resultado favorable del juicio en el cual la habíamos patrocinado.

Tanto Laura como yo somos afectos a esta bebida y siempre concordamos que la  mejor ocasión para disfrutarla es cuando la compartimos en nuestros encuentros amorosos. Y la ocasión se dio. Si bien no era la primera vez que íbamos a  estar juntos íntimamente, esta había sido planeada con anterioridad mucho cuidado y prestando especial  atención a todos los detalles. El plan era quedarnos hasta la noche desde la hora habitual de inicio en la mañana de nuestra jornada laboral en el estudio. Durante todo ese día “nuestra oficina” sería ese lugar tan disímil de la de todas las mañanas. También Laura estaba distinta. No era porque a diario que se vistiera y arreglara con mal gusto, sino todo lo contrario. Pero esa mañana estaba radiante, más bonita que de costumbre, lo cual no era nada fácil. Se había maquillado con mucho esmero, dando un marco especial a sus profundos ojos color miel y acentuando el volumen de sus carnosos labios, los cuales sabía que eran un detalle muy sugerente en su cautivador rostro. Subida a esos zapatos de fino tacón, era de esas mujeres que al caminar cadenciosamente, como bien sabe hacerlo, no pasan en absoluto desapercibidas, sino que por lo contrario hacen que más de uno desvíe la vista hacia su bien proporcionado cuerpo.

Esa mañana, no más traspasar la puerta de la habitación, entramos a un mundo creado pura y exclusivamente para el disfrute de la sensualidad en todas sus formas. Una dulce melodía de fondo nos recibió en un ambiente suavemente perfumado, con una iluminación tenue pero que permitía observar todos los detalles, dado que la vista es uno de los sentidos esenciales en toda relación de pareja. La temperatura era ideal en toda la habitación, lo cual permitía prescindir con comodidad no solo de las vestimentas habituales en esa época del año, sino de toda otra prenda de ropa, tal como teníamos pensado hacer. Despojándonos presurosamente de nuestros abrigos y depositando la botella Mágnum que Laura llevaba acunada en sus brazos en el frigobar, nos dimos al juego de observar el lugar, reflejándonos en los innumerables espejos que rodeaban la estancia, así como en el que estaba estratégicamente ubicado sobre el enorme lecho. Enorme también era la bañera de hidromasajes, la cual estaría pronto llena de burbujeante agua caliente. No podíamos dejar de besarnos y acariciarnos, a la vez que nos describíamos entre gemidos  las mil y una cosas que nos íbamos a hacer mutuamente. Estaba magnífica en ese vestido negro ajustado que tanto me enloquece. Al pasar la mano por sobre la fina tela pude disfrutar de todas las redondeces y recovecos de su estupendo cuerpo de hembra, la que sabía que en poco rato iba a ver satisfechos todos sus lujuriosos deseos. Y así es como gustaba mostrarse ante mí, con toda su pasión a flor de piel y sin tapujos de ningún tipo, sabiendo que ofreciéndose a mí como una verdadera puta, sin remilgos de ningún tipo, me hacía el hombre más feliz., a la vez que sabía yo que no le desagradaba en absoluto y no le costaba nada actuar de esa manera, sino que era algo natural para ella, a la vez que disfrutaba del juego a la par mía.

Encendimos la TV de amplia pantalla en la cual mostraban un video de un hombre acostado de espaldas y a dos rubias buenísimas que se deleitaban lamiendo y disputándose fingidamente su gran verga que apuntaba al techo como si en pocas horas fueran  a prohibir las mamadas. En ese momento fue que me abrazó por detrás  y comenzó a restregar mi espalda con sus turgentes tetas, a la vez que me decía susurrantemente al oído: “Te prometo que para celebrar tu cumpleaños te voy a dar una fiesta de esas”. No pude más y la giré para enfrentarla fundiéndonos así ambos en un muy caliente duelo de lenguas, como preámbulo de todo lo que íbamos a utilizarlas en el resto del día. Allí comencé a buscar a su espalda la cremallera de su vestido, pero no más allá de la mitad de su recorrido ella se desasió de mi abrazo y con una sonrisa entre infantil y pícara, que insinuaba sin lugar a dudas un enorme morbo, me dijo: “Hoy las cosas las hago yo. Tú solo tenés que esperarme con las copas servidas y sentado en el sofá”, dicho lo cual tomó su bolso y se fue rápidamente al baño.   Ni corto ni perezoso procedí a servir dos copas rebosantes del frío champaña, las cuales dejé sobre una mesilla, dedicándome luego a disfrutar del DVD en el cual esas dos estupendas hembras le estaban prodigando esa soberana mamada a dos lenguas a tan afortunado tío.   La aparición que tuve al abrirse suavemente la puerta del baño la tengo grabada a fuego en mi mente.  Aparte de las sandalias negras de altísimo tacón sujetas a sus esplendidas pantorrillas con finísimas tiras de cuero, subiendo la vista y al final de esas hermosas piernas , lucía un súper minúsculo tanga del mismo color, del cual su parte posterior se perdía al interior de su hermoso culo. Cubría su torso solo una muy corta camisa de seda blanca desabotonada en su totalidad, con lo cual al entreabrirse dejaba ver ese par de hermosas tetas. Pero para culminar la obra, al cuello lucía un pequeño moñito negro, lo cual le daba un toquecillo de morbo impresionante.   

Con un andar felino que tan solo de verla me quitaba el aliento pegó un lento giro sobre si misma para que pudiera admirarla. Y vaya si lo hice... Tomando ambas copas de la mesilla caminó seductoramente hacia donde estaba yo sentado, a la vez  que me decía mientras me ofrecía una de ellas: -“Quedate quieto que hoy voy a servirte yo... Y voy a complacerte en todo además de servirte,- agregó en un tono de voz ronco acorde con su mirada lujuriosa y sus movimientos voluptuosos cargados de una hasta ahora reprimida calentura que bien sabía que se iba a sacar conmigo.   Y allí comenzamos nuestro brindis: -“Por la mejor hembra de mi vida”, dije yo. -“Por el mejor macho que me he cogido”, dijo ella. Seguimos en estos términos, ella librándome de mi corbata y camisa y yo de la suya, con lo cual quedó solo con su tanga y moñita y ofreciéndome esas dos tetas que pedían a gritos que se las comieran. No las hice esperar porque derramé a propósito un poco de champaña sobre ellas y comencé a lamerlas como si en ello me fuera la vida. Yo seguía recostado en el sofá mientras ella me pasaba juguetona sus pezones por la cara, a la vez que se afanaba en mi cinturón, el cual desabrochó rápidamente para agacharse a sacar mi pantalón. Así, yo en boxers y ella en tanga, nos pusimos a bailar y más que a bailar, a restregarnos desesperadamente, a lo cual la giré y comencé a hacerle notar mi paquete en su colita. Para qué...,  agarrada por detrás como la tenía, se adelantó unos pasos hasta quedar parada frente a uno de los enormes espejos que nos mostraban de cuerpo entero donde siguió contorneándose a la vez que con sus manos acariciaba su cuerpo. Me quité inmediatamente los boxers  y me aproximé a ella por detrás abrazándola. Al sentirme desnudo a sus espaldas fue  que entonces llevó mis manos hacia arriba para que sobara mejor sus tetas, a la vez que ella movía su culito contra mi verga ya totalmente dura a estas alturas, bajando yo una mano para acariciar su concha, ya totalmente húmeda por entonces. Mi verga se deleitaba con el roce de su culo dado que la minúscula tira del tanga no estorbaba en absoluto porque se había deslizado ya muy adentro. Prácticamente se sentaba en mi pija diciéndome lo rica que estaba y como me la iba a mamar en poco tiempo. Imposible de seguir así, fue que me arrodille y con los dientes comencé a morder los bordes del tanga hasta bajarlo hasta sus pantorrillas, a la vez que mi lengua se deleitaba en todos sus poros lamiéndola por todos lados y haciéndola gemir como yegua en celo. Mientras tanto, los restos de champaña se los vertía ella por las tetas y el ombligo, saboreándolo yo finalmente cuando llegaba escurriendo hasta la entrada de su concha. Que placer saborear esa caliente concha con gusto a champaña al tiempo de oír a mi hembra decir todas las guarradas inimaginables. Mi lengua se perdía en sus profundidades cogiéndola a lengua literalmente. Para terminar esta parte debo decir que finalmente levantó su pierna derecha apoyándola al borde del sofá y yo me dediqué a esa cogida lingual hasta que ella estalló en un profundo ruidoso y húmedo orgasmo, luego del cual ya no le quedaron fuerzas ni para estarse de pie, con lo cual debí ayudarla a caminar hasta el lecho para quedar allí tumbada, repitiendo “Que linda cogida, papito”.   Ahora me tocó a mí servir otra copa de champaña para cada uno, brindando por la próxima  acabada...   

Cuando Laura iba por la mitad de la suya, la dejó sobre la mesilla junto a la cama y con una sonrisa cómplice me dijo: “Te voy a demostrar que mi lengua también puede dar mucho placer”. A lo cual comenzó a lamerme el pecho, y cuando cerré los ojos me lanzó encima el resto de su copa, lo que me hizo pegar un brinco. Ahora tenía la verga y las bolas empapadas  de champaña, con lo cual estaba todo dispuesto para que la fiesta diera comienzo. Y ya que ella era insuperable como fiestera, comenzó a utilizar su lengua de manera como solo ella sabe hacerlo. Empezó por secarme el cuerpo muy lentamente, sorbiendo cada gota de champagne, y usando a su vez todo su cuerpo estirado sobre mí para excitarme con lentos movimientos felinos. Era una visión de gloria poder ver la imagen de ella reflejada en el gran espejo del techo, como en una gran pantalla de TV, pareciendo que yo estaba asistiendo a la proyección de una película erótica, en la cual era protagonista en tiempo real. Sentir deslizarse sus bien formadas tetas todo a lo largo de mí, a la vez que utilizaba magistralmente su larga lengua y yo asistía en el espejo a los eróticos movimientos de su culo, era una verdadera locura, tanto así que mi verga se comenzó a endurecer como nunca antes. Luego de que hizo con sus tetas todas las perversiones inimaginables sobre mi cara y mi verga, empezó a mamarmela con una suavidad enorme, a la vez que intentaba decirme todas las guarradas que sabía y otras que inventaba. Y digo intentaba, porque con la boca llena solo le salían unos muy eróticos y entrecortados gemidos gruturales que me excitaban cada vez mas. Quién hablaba y la dirigía mientras gozaba era yo, dado que a ella le calienta escuchar que le digan ciertas cosas. Sin sacar mi verga de su boca comenzó a girar lentamente con la intención de que yo también saboreara su concha y así hacernos un 69, cosa que siempre nos gustó practicar en la posición yo abajo y ella arriba arrodillada. Luego de lamerla por unos instantes le dije que iba a hacer lo mismo que ella, a lo cual dejé correr sobre su culo el resto de mi copa, lo cual la mojo totalmente y la dejó muy sabrosa. Volví a entrar en su culito con mi lengua, para luego bajar por su concha, ayudándome además de mi lengua y labios con mi barbilla bien afeitada. A todo esto, mientras gozaba gimiendo como una buena puta, su trabajito en mi verga comenzaba a darle sus frutos. Ya solo no estaba dura, sino que con su trabajo de lengua también en mis bolas me tenía a punto de acabar. Y así logramos hacerlo a dúo, yo tomando todos sus deliciosos jugos con un toque de champagne y ella haciendo lo propio con todo el caudal de leche que emanaba de mi miembro, succionando como si le fuera la vida, sin sacarla de su boca ni en un solo momento ni dejando que escurriera ni una gota fuera de ella. En eso estuvimos no sé cuanto tiempo, donde solo oíamos los sonidos entrecortados de las cosas que intentábamos decirnos pero que no se entendían por tener ocupadas nuestras respectivas bocas. Luego de tragar yo todos sus jugos y ella toda mi leche, que fue abundante por ser el primer polvo, nos soltamos y allí si nos dijimos todo lo que nos vino en mente luego de esa formidable acabada simultánea. -“Así me gusta, que seas mi yegua reputa…” -“Soy cada vez mas reputa contigo, me enloquece ser tu puta, me gusta como me calentas y luego como me sacas la calentura…”   Luego de un apasionado beso, en el cual compartimos nuestros propios sabores, nos dimos una ducha juntos, sobándonos enjabonados hasta en los más recónditos huecos, no sin antes abrir los grifos del jacuzzi para que se fuera llenando de agua, para que fuera nuestro próximo lugar de juegos. 

La Computadora - 2ª Parte

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Como empecé las clases con Carmelita.

Después de la reunión que tuvimos en casa de Carmelita con motivo de su cumpleaños y que habìa quedado viuda desde hacìa cinco años y que su marido tuvo una enfermedad que duro dos años, y que se habìa reencontrado con mi esposa, después de un largo tiempo de no verse, le habìa prometido que yo le venderìa una computadora para conectarse a internet
, y que le enseñarìa como operarla, después de una semana, al llegar a comer, le dije a mi esposa que ya estaba la computadora de Carmelita lista, y que le hablara para ver cuando podìa recibirme para instalársela, me contestò que en la noche que yo regresara me tenìa la respuesta, al regresar en la noche me dijo te voy a comunicar con Carmelita, para confirmar la fecha, que serìa mañana en la mañana, y asì lo hizo al comunicarse le dijo hola ¡ trensitas ¡ aquí te paso a mi marido, para que se pongan de acuerdo, dándome el auricular a lo que Carmelita me contestò; Hola maestro, ya estoy lista si no tienes inconveniente mañana te espero a partir de las nueve de la mañana, a lo que le dije ok, mañana te veo a esa hora, colgando la bocina, le preguntè a mi mujer porque le decìan trensitas, a lo que me contestò, que desde que tenian como 17 años y eran estudiantes después de la clase de natación, al cambiarse en los vestidores, Carmelita, se quedaba desnuda y les presumia a todas las compañeras de su abundante bello pùbico, que era tan largo que le tapaba completamente su sexo, y que una vez apostaron que era tan largo que podia hacerse trenzas con el, después de discutirlo mi mujer y otra compañera se pusieron a hacerle las trenzas al bello pubico de Carmelita y pudieron hacerle trenzas, por lo que cada vez que nadaban se turnaban para hacerle trenzas a Carmelita, y que además presumìa de que tenìa el clítoris mas grande de la clase, lo que para demostrarlo, se paraba en la banca y abriendose los labios vaginales, les enseñaba a todas el tamaño de su clítoris que parecìa un pequeño pene y que efectivamente de agrandaba con los masajes que se daba Carmelita, desde luego que todas querian verlo y les invitaba a tocárselo lo que les producía una gran exitacìon, a todas, que después, Carmelita empezó a darle masaje a todas para enseñarles lo bien que se sentìa, y organizaba concursos para que las perdedoras le dieran masaje a las ganadoras, pero tambien con la lengua, lo que al principio le parecio desagradable, ella les demostraba haciendoselo a cada compañera lo placentero que se sentìa, por lo que convirtió al grupo en un club de adoradoras del clítoris y cada clase de natación era esperada con ansia ya que todas se daban masaje con todas hasta alcanzar el orgasmo, asi que mi esposa me confesò que durante los años que siguió la amistad se reunian en la casa de ella o de Carmelita para darse masaje con la lengua hasta provocarse orgasmos, por eso le encantaba cuando yo se los provocaba antes de cogermela. Yo ya estaba enterado de lo largo del bello pubico de Carmelita pues el dia de la reunion cuando ella me tomò la mano para ponérsela en la vagina note la cantidad de bello pubico que tenia en su sexo.

Después me dijo mi esposa que en las platicas que habìa tenido con Carmelita, le confesò que habìa tenido relaciones con varios hombres después de su viudez, sobre todo cuando se iba en viajes con grupos de desconocidos, pero que tambìen se consolaba con una serie de juguetes sexuales para calmar su carácter de mujer caliente. Después de platicar estos asuntos, empezamos a abrazarnos y a desnudarnos le empecé a comer la vagina y le preguntè que quien mamaba mejor yo o la trensitas, a lo que nos reimos y después de mamarme la verga la puse boca arriba y le enterrè la verga hasta los testículos cogiendo muy sabroso, y ella me comentò, ten cuidado con la trensitas ya que dice que sigue siendo muy caliente.

Al dia siguente, me presentè en la casa de Carmelita, me abrìo la sirvienta y me recibìo Carmelita al pie de la escalera, descalza, vistiendo unos pantalones y una camiseta, de esas que usan para hacer ejercicio, se acercò y nos saludamos con un beso en la mejilla, al acercarse a mì percibì un sonido como de pequeñas campanas metalicas pero no le dì importancia, me dijo sigueme, y adelantándose llegamos al la parte alta hacià su recamara, se volteo y le dijo a la sirvienta, por favor que no nos molesten, si llama el telefono, por favor lo contestas y dices que no estoy, entramos a su recamara y yo seguia oyendo ese titnineo, me mostrò la mesa cerca de la cama en donde se pondría la computadora y empecé a desempacarla, mientras ella me dijo, ahora vengo voy al vestidor, en cuanto estè conectada antes de prenderla me avisas porque quiero aprender desde como se prende, empezó a caminar y de nuevo se escucho el sonido metalico; Una vez conectada de llamè diciéndole ya està todo listo, y que se aparece vestida unicamente con un micro bikini blanco que solo le tapaban las aureolas de los pezones, dejando sus grandes senos descubiertos, unicamente anudados por la espalda con un delgado cordón blanco, y un micro triangulito que solo abarcaba a tapar parte de los labios vaginales, y grandes mechones de bello pubico asomándose por los lados, se diò la vuelta y mostrándome sus grandes nalgas solo asomaba un delgado hilo de entre sus nalgas y que era el que sostenìa el triangulo de enfrente, me dijo te gusta mi atuendo?, yo me quede boquieabierto al ver semejante cuerpo, y le dije claro que me gusta pero yo vengo solo a instalarte la computadora y a enseñarte computación, no a un desfile de trajes de baño, a lo que me contestò, no esto no es un desfile, este es mi uniforme de alumna de computación, y ahora necesito que mi maestro tambièn se uniforme para darme la clase, acto seguido que se me acerca, y me rodeo el cuello con los brazos y me empezó a besar en la boca ofreciéndome su lengua, yo no me pude resistir y la empecé a acariciar por la espalda bajando mis manos hasta tener sus ricas nalgas en ellas y empezar a sobarselas, se separò y empezó a desnudarme, dejándome solo en calzoncillos, desde luego mostrando una gran erección de mi verga, que la volteo y que le desamarro los cordones de su micro bikini dejando en libertas esos hermosos senos, la voltie y empece a besarlos y mamarlos con gran pasión y ella empezó a gemir sensualmente, diciéndome, toma maestro estos juguetes son tuyos para que hagas con ellos lo que quieras, segui mamando y besando sus senos, y agachándome, llegue hasta el micro triangulo, desamarrando tambien los cordones, dejándola totalmente desnuda, entonces que me dice, me ayudarias a depilarme mi sexo, dice tu esposa que tienes mucha practica ya que siempre le tienes su sexo muy bien depilado, por lo que no me pude negar, asì que le dije necesitamos un recipiente con agua caliente, unas tijeras pequeñas, unas toallas, y una maquina de rasurar de navajas, me dijo acompañame al baño ya que estoy preparada para eso. La seguì, ahora pegándome sus nalgas a mi verga y acariciándole sus grandes senos, y diciéndome, ahora si se te va a hacer violarme como me amenazaste el dia de mi reunion.; Después de hacernos de todos los materiales regresamos a la recamara y la recostè en un chase lounge que tenìa le abrì las piernas y empecé a cortarle hasta dejarle el bello lo mas corto posible desde luego dándole masaje de vez en vez al clítoris, empezando a jadear como gatita, y de repente que veo, que del orificio vaginal le salìa un cordón rosa, le preguntè que tienes ahì, y me dijo ve jalando con cuidado y veras lo que es, asì empecé y fueron saliendo unas esferas metalicas de diferentes diámetros, anudadas al cordón, cuando salieron todas, esas eran las que provocaban el tintineo, me explicò que eran una esferas chinas y que tenian un contrapeso interno que al caminar se movían provocando un masaje en el canal vaginal y que cada vez que se movían hacian ese tintineo, por lo que la mantenian caliente todo el dìa, La enjabone con la mano toda la vagina, la entrepierna y hasta el ano, y con mucho cuidado le fuì cortando todo su bello hasta dejar unos labios veginales rosas y un culito marron ante mi vista, le dije ya terminè, y me replicò, que no se merece mi conejito un premio por haberse dejado depilar?, yo no le contestè, solo metì mi cabeza entre sus muslos y empecé a saborear y dar maseje con la lengua a esa vagina recien depilada y a ese clítoris de un gran tamaño, lo que provocò que Carmelita empezara a gemir y a retorcerse como una gatita, entre tanto yo estaba gozando con mis manos aquellos senos que me encantaban, después de un rato de estar mamando esa rica vagina, que siento que empieza a contraerse y me dijo me voy a venir, esperate, yo no le hice caso y segui con mi mamada hasta que me apretò con sus muslos recibiendo en mi boca la descarga de sus flujos vaginales, inmediatamente me pidió que la besara asì que me incorporè y le dì un beso mezclando nuestra saliva con sus flujos vaginales, posteriormente que me incorporo y me dijo ahora sì por favor meteme la verga que mi conejo no aguanta màs la espera, le subì las piernas en mis hombros, y le empece a enterrar la verga en su vagina, me dijo lentamente por favor, y asi lo hice, y una vez que la tuvo hasta mis testículos me dijo, esperame, no te muevas, dejame sentir una verga de verdad dentro de mì, ya me aburrìo el estarme metiendo vergas de hule, en la vagina, asì que me espere un rato mientras le besaba las piernas y le masajeaba los senos con mis manos, me dijo ahora por favor saca y mete la verga despacito para que pueda tambien disfrutar de esta cogida, asi lo hice y estuve bombeándola por largo rato, además empecé a darle masaje en el clítoris con mis dedos hasta que le provoque el segundo orgasmo e inmediatamente después al apretarme con sus musculos vaginales la verga me provocò una eyaculacìon maravillosa, asi que nos quedamos ensartados por un rato hasta que le saque la verga ya mas flacida, entonces me pidió que me pusiera hincado con la verga entre sus senos y empezó a limpiármela con la lengua, me pidió otra vez que la besara, y asì lo hice, para mezclar nuestra saliva con mi semen y sus flujos vaginales.

Después de estar un rato a su lado me levantè y me fùi a lavar la verga al baño, quedando que en dos dias le darìa la siguiente clase, y le dije que esta era la clase de introducción aunque no de la computadora, si de verga, lo que nos reimos, le dì un beso y me retirè a seguir trabajando.

La proxima vez les relatare la segunda clase de computación a Carmelita, Saludos

by Investigador

El Debut de Mi Mujer - 5ª Parte

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Después de mucho tiempo de tranquilidad sexual de los dos, al parecer, ya habíamos cumplido todas nuestras fantasías, pero de vez en cuando comenzábamos a extrañar esas situaciones extremas de sexo que nos habíamos brindado mutuamente. 

Así que para alimentar más nuestras fantasías fuimos a alquilar un par de películas a un video club especializado en el tema.

Ahí nos encontramos con los temas mas variados y entre otras nos gustó mucho una que se titulaba Maratón Sexual.
Sin perder tiempo fuimos a casa a mirarla inmediatamente. La historia era muy simple se desarrollaba a cámara abierta sin ningún tipo de edición y era protagonizada por una estrella porno muy conocida que desafiaba a tener sexo con una exagerada cantidad de hombres tratando de romper un record. La historia era verdadera, no era una película de ficción. Ella tenia que hacer acabar a todos esos tipos uno por uno y sí que lo lograba sin mucho problema.

Mi esposa empezó a ponerse a mil con la historia y obviamente yo también, queríamos vivir en carne propia esa historia
, pero nos preguntábamos ¿cuántos tipos ella resistiría y además de donde los sacaríamos ya que pagarles seria una fortuna, pero pensándolo bien se que muchos hasta pagarían por hacerlo con mi esposa, y esa idea nos calentó aún más.

Fue entonces que decidimos publicar avisos en varias paginas de swingers y de contactos, colocando una foto de ella con el rostro tapado por un antifaz y totalmente desnuda, solicitando hombres para una masiva fornicación de esa mujer. Los requisitos eran que tenían que tener análisis de HIV al día, un físico muy bien trabajado un miembro viril de mas de 18 cm, su estado civil ni social no importaba. Tenían que enviar a nuestra casilla de correo fotos de ellos desnudos . 

Así esperamos pacientemente y los curriculuns fueron llegando en grandes cantidades. Teníamos para elegir lo que quisiéramos, siempre contestábamos dudas de las personas que querían participar.

Entre mas tiempo pasaba más nos calentábamos con la idea, no podíamos esperar más pero eso era parte del juego y de la fantasía.

Para poder cubrir costos decidimos que le cobraríamos una pequeña suma de dinero a cada integrante no mucho más de lo que se gasta una salida de un sábado por la noche , con ese dinero alquilamos un looft, con hidromasaje y muchas mas comodidades, contratamos un pequeño lunch, y compramos los mejores champagnes. 
La noche estaba por llegar y le confirmamos la dirección un día antes a los elegidos, que fueron la increíble cifra de cincuenta participantes, ellos sabían que podían no llegar a participar porque no sabíamos a cuantos mi esposa aguantaría cojerse, pero a ellos ya les encantaba el solo hecho de estar en el lugar. 

Esa noche fueron llegando uno por uno y fueron recibidos por mi esposa que estaba con un camisón negro totalmente transparente y un conjunto de ropa interior también negro con portaligas. Ella recibía un sobre de ellos donde se encontraba el DNI de la persona el análisis de HIV y el dinero de la inscripción , el sobre cerrado ella me lo pasaba a mi para que yo constatara todo perfectamente. 

Fueron llegando puntualmente , los fuimos ubicando con diferencia de minutos para que no se agolparan ni llegaran todos juntos como manada.

Llegando la media noche, ya habían concurrido todos los participantes perfectamente al horario , no faltaba ninguno.
La música lenta se escuchaba de fondo mientras los invitados charlaban amablemente entre todos ,mientras mi esposa se paseaba con copas de chapagne convidándolos a ellos. Nadie podía quitar los ojos de ella que lucia espléndida y más allá que era la única mujer que estaba entre tantos hombres, en el aire se podía respirar el ambiente a calentura, la idea de que todos desearan hacerlo con mi mujer me calentaba increíblemente al punto de tener una erección continua.
Antes de comenzar la acción yo dirigí unas palabras de agradecimiento y les volví a recalcar las reglas. Ellos iban a tener que cojerse a mi mujer hasta acabar y cederle el turno al siguiente participante, todo iba a ser registrado por una cámara para recuerdo personal ,poniendo en claro que no habría ningún tipo de difusión comercial.

Todos a la orden de mi mujer fueron desnudándose dejando lucir los distintos tipos de miembros, la mayoría ya estaban dispuestos a la acción, nadie se podía masturbar sino se arruinaría parte del juego ya que ella era la que los tenia que hacer acabar.

Ella les indico que formaran un círculo y comenzó primero con una mamada general para lograr que los penes erectasen, además ella quería sentir los 50 machos al palo a su alrededor. Yo mientras tanto filmaba todo con una pequeña cámara de mano.

La mamada parecía interminable, en algunas pijas se quedaba mas tiempo que otra sea porque les gustaba o porque no podían erectarse por completo.
En una mi esposa no aguanto mas y comenzó la acción. El chico era muy atractivo para el gusto de ella y la pija tenia un tamaño considerable así que comenzó a mamarla con fuerza y trataba de tragarla un poco hasta que comenzó con movimientos frenéticos de su cabeza masturbando al muchacho con la boca y con su garganta, Cuando alguien estaba por acabar lo tenia que gritar para que mi esposa decidiera que hacer. El muchacho no aguanto mucho mas y comenzó a anunciar que estaba por acabar pero mi esposa no paraba el ritmo estaba decidida a tragarse todo ese néctar. Y sin duda lo logro en el momento justo que el muchacho dijo acabo ella se trago toda la pija de un saque, yo pudiendo observar a través de la cámara como el pene se perdía en su boca y su garganta se inflamaba. Ella sentía los borbotones de semen que se dirigían directo a su estomago. Luego retiro el pené de su boca tosió un poco por el sofocamiento se paró le dio un beso de lengua al muchacho y lo retiro de la ronda, ya había pasado el primer polvo.
Luego de mamar todas la pijas ella se acomodó en un respaldar de un sillón, dejando su cola expuesta y les ordenó a todos que hagan una fila detrás de ella.

Uno por uno comenzaron a penetrarla por la vagina, el primero se ve que estaba acumulando calentura pues no tardo mucho en acabar y en el momento que estaba por hacerlo mi esposa le pidió que lo haga adentro, después vino otro petisito pero con un pene muy gordo que le costo penetrarla puesto que la noche recién comenzaba y la vagina aun estaba fría, ese tardo bastante tiempo en acabar. Así pasaron diez personas, todos les acabaron adentro su vagina que a esa altura seria un mar de semen, mi esposa decidió tomar riendas en el asunto y detuvo por un momento la fiesta, se paro para decir unas palabras y se podía ver como entre sus piernas caía semen que se derramaba de su vagina inundada, ella se sentía feliz de sentir eso. Les ordenó que se acostaran diez hombres con los miembros erectos sobre una gran alfombra que había en el looft. Ella pensaba cabalgarse a los diez, así que los muchachos no se hicieron esperar Monto el primero y con todo frenesí se movió dejando al pobre joven acabar antes de lo que el pensaba pero ella seguía sus movimientos pues parecía que ella también estaba decidida a tener su orgasmo, pero ya el flácido pene del muchacho se lo impedía , así que pasó al siguiente para gozar mas ella esta vez comenzó a penetrarse el pene bien despacio y le pidió al macho del momento que le pusiera un par de dedos en su ano así se excitaba ella aun mas, el obedeció sin ningún problema , la cabalgata fue de muy despacio hasta terminar los dos frenéticamente con un orgasmo juntos a los gritos como si hubiera sido el primero de sus vidas. Así fueron pasando uno tras uno y después del primer orgasmo a mi esposa le costaba moverse pero no tardaría en llegar al segundo que fue justo en el décimo chico este también le puso unos dedos en el ano para excitarla aun mas pero de los dedos llego a la mano, yo filmaba como la mano del pibe se perdía en el ya bien dilatado ano de mi mujer , que para ese entonces se había pasado veinte pijas y ya estaba bastante cansada y su vagina por lo que vi estaba morada.

Pero la noche ni siquiera había llegado a la mitad faltaban aun treinta y los chicos no tenían ganas de irse sin nada.
Ella se paro demostrando cansancio y se acostó boca abajo en la cama , me pidió a mi que le acomodara unos almohadones en su vientre y así quedo con su cola bien paradita y expuesta. Entonces ordeno que hagan todos una fila detrás de ella para hacer la cola.

Los chicos pusieron cara de felicidad por la entrega del plato principal, así que uno por uno sin vaselina comenzaron a darle por el ano, este estaba muy limpio después de haberse practicado una serie de enemas esa misma noche. Mi esposa se masturbaba a medida que los pibes le iban acabando en el ano, mientras los que se retiraban se acomodaban a fumar o a tomar algo y principalmente a descansar en el living del looft.

Yo seguía filmando y era increíble ver el ano de mi esposa lo grande que quedaba, además cada vez que la penetraba alguien nuevo se podía ver como salía para afuera restos de los semen de los participantes anteriores. Ella sentía como le inundaban como nunca sus intestinos y también sentía al moverse todo el otro resto de semen dentro de su caliente vagina. Una vez que pasaron diez y ya se veía como la luz entraba por el departamento, sabíamos que aun restaban veinte y ella no daba mas.

Decidió matar dos pájaros de un tiro y cojerse de a dos tipos a la vez. Eligio los penes que la penetrarían por delante y por detrás, y formo dos filas. Se acomodo en la cama de perfil para que pudieran penetrarla por delante y por el otro lado eran los que la penetraban por detrás, muy ingenioso.

Así comenzó la parte final de la fiesta la penetraron por delante y luego sin ninguna dificultad por detrás, no todos acababan juntos y ella intercambiando de amante uno por vez. Realmente el cansancio la ganó y entregó su cuerpo completamente a los buitres que la querían devorar, no se movía para nada ni gemía, sus ojos cerrados demostraban que estaba exhausta. Pero los chicos no perdían tiempo y no desperdiciaban su turno para sobarle bien los pechos y morderle todo el cuello, ella estaba totalmente entregada.

Los chicos de adelante acabaron mas rápido y quedaron dos para penetrarla por detrás así que ellos la acomodaron de espalda y comenzaron a darles con todo frenesí, Ellos eran los últimos y estuvieron bancando la calentura toda la noche.

Cuando el ultimo acabo y por supuesto lo hizo dentro de su ano como todos, yo la comencé a despertar y lo primero que me dijo es que tenia mucha sed. Yo sin perder tiempo les di una jarra a los muchachos y les dije que los que pudieran la llenaran con su néctar. Eso le gusto a mi querida Sandy se iba despachar un litro de leche verdadera. Pero ella para no perder tiempo separó a tres del grupo que les gustaba y estaban re al palo y les dijo que iba a beber directo de la fuente. Así que recostada acomodo su cabeza con dos almohadas y abrío bien la boca en señal de estar esperando la leche de los muchachos. Ellos sin perder tiempo se acomodaron y comenzaron a masturbarse alrededor de la boca de ella, mientras los demás ya se pasaban la jarra de mano en mano para ir llenándola. Esta se fue llenando de una gran masa de leche de todos los participantes. Y mientras ya comenzaba a acabarle directo en la boca y mi Sandy no dejaba escapar ni una gota de tan preciado y caliente liquido. El ultimo de los muchachos agarro con fuerza la cabeza de mi mujer y le hizo tragar todo el pene de un envión justo en el preciso momento en que le acababa , eso fue medio brusco pero le encantaba a ella.
Cuando la jarra fue por fin pasada por todos los contribuyentes yo la agarré y se la pasé a mi mujer. Ella observo encantada la cantidad de semen que esta contenía, nunca había visto tanta leche junta y sin hacerse rogar la tomo con las dos manos y comenzó a beberla sin parar, todos comenzaron a aplaudirla observando lo puta y degenerada que era mi mujer realmente de recordarlo me pone la piel de gallina. Ella bebía sin parar y se podía beber como hilitos de semen se escapaban por el costado de su boca, derramándose por el exceso de liquido que quería injerir.

Así termino esa noche que prometimos volver a repetir ya que todos se fueron muy contentos y satisfechos, gracias a la única e incasable de mi mujer.

Ah, y eso no termino ahí pues mi esposa quería tener un recuerdo único de esa noche tan ardiente, algo inolvidable, así que sin decirme nada ella decidió no tomar anticonceptivos y quedar embarazada, yo solo me entere a los 3 meses del embarazó, y ella me confeso todo, claro nunca supimos quien era el padre. Pero yo lo asumí y respete su decisión ya que ella se merecía todo eso y mucho mas.

La Computadora - 1ª Parte

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Hace como unos dos años, me platicò mi esposa que se habìa encontrado una amistad que hacìa mucho no veia, llamada Carmen, la cual era una mujer muy guapa y que le contò que habìa quedado viuda desde hacìa cinco años, y que perdiò a su esposo después de dos años de una enfermedad que lo fuè acabando, que le habìa dado mucho gusto de haberla encontrado y que iba a organizar una comida para poderse juntar con mi esposa y que desde luego me invitaba a mì para recordar viejos tiempos, pasò como un mes y que me dice mi esposa que Carmelita la llamò porque era su cumpleaños y habìa organizado una reunion a la cual estabamos invitados, en esos dias mi mujer se tropezó causandose una torcedura en el tobillo por lo que tuvo que usar una muleta durante dos semanas, asi que se llegò el dìa y nos presentamos a la casa de Carmelita. 

Al llegar nos recibìo una mujer mas o menos de la misma edad de mi mujer unos 48 años con una cara muy linda unos ojos azules, y un cuerpo maravillosamente conservado, un gran trasero, unas lindas piernas, y unos grandes senos que se antojaban tocarlos, asomados dentro de una blusa que se querìan salir de ahì,una falda cortita arriba de las rodillas y de lo mas entallado, lo que hacìa que resaltara su gran trasero, quiero decirles que mi esposa tambièn tiene lo suyo, un lindo culito, buenas piernas y un par de senos que me hacen comer y mamar con delicia en las noches cuando me la cojo, con un sueter ajustado que se le señalaban sus ricos pezones, y una falda no tan entallada pero tambien mostrando lo suyo, asì que tenìa ante mì a dos buenas hembras para poder admirarlas. Se encontraban otras amistades de Carmelita, por lo que se llevò a cabo la reunion muy cordial, ella se sentò frente a nosotros en un sillon de la sala y estuvo platicando amigablemente, con las piernas cruzadas, y que de vez en cuando las abrìa y quedando justo enfrente de mì podia yo apreciarlas y me mostraba sus lindos muslos hasta llegar al fondo donde se apreciaba el triangulo que guardaba su sexo, además se levantaba y se acercaba a nosotros con alguna charola de bocadillos, y al estar nosotros sentados y ella inclinarse, nos dejaba ver con mas profundidad esos grandes senos, y que se notaba que no traìa brassier, al balancearse en forma divina, lo que me empezó a calentar. 

Pidió que pasaramos a la mesa y me pidió a mì que le ayudara a traer el vino del refrigerador en la cocina a lo que yo me acomedí inmediatamente, y ella me dijo sigueme a la cocina, y al llegar a la puerta abatible, se detuvo y yo llegue por atrás quedándome sus nalgas enfrente y dándole un gran empujòn hacìa adelante, le pedí perdón y ella solo me sonrìo diciéndome que casi la violaba de tan tremendo empujon, que se cuidarìa de mì, me sonreì y entramos a la cocina que no era muy grande, a lo que elle me indicò que el vino estaba en el refrigerador y que lo sacara, asì lo hice y le preguntè en donde estaba el sacacorchos, ella me dijo creo que està en este cajónde abajo se empinò enseñándome su ricas nalgas, y al ponerse entre el cajón y yo atrás la jalò hacìa ella recargándose en mì y restregándome nuevamente sus nalgas en mì, nuevamente me comentò, parece que mi trasero quiere que lo violes, a lo que nos sonreímos ambos, tomò el sacacorchos y empezó a tratar de destapar el vino, lo que se puso nuevamente enfrente de mì, y le dije déjame a mì, echándose hacia mì nuevamente ya de una manera directa, entonces yo me le juntè de una manera descarada y le dije, a la siguiente si te voy a violar ya que me estas despertando a mi amigo, a lo que ella me dijò, no te hagas desde que me estuviste viendo mi sexo cuando estaba frente a tì notè que tu amigo ya estaba despierto, y cuando te mostre mis juguetes notè que ya lo habìa despertado y en pie de guerra, pero ayudame a destapar este vino, a lo que empecé a ayudarla desde atràs sobandole con mi verga sus lindas nalgas, asì estuvimos destapando algunas botellas, y ella restregando sus nalgas contra mi verga que estaba muy parada. 

Nos fuimos hacia el comedor yo siguiendola y ella muy pegada a mì hasta salir al comedor, se sentò a mi lado y mi esposa en el otro lado y empezamos a comer de lo mas amigable, pero de pronto que siento que su mano se puso en mi verga y empezó a acariciarla sobre el pantalón, lo que me puso muy nervioso teniendo a mi esposa al lado, y asì siguió por un rato, después me empezó a juntar su pierna junto a la mìa y a moverla dándome un masaje, yo me hice el desentendido, cuando sentì que me bajaba el cierre de mi pantalón y empezó a meter la mano en mi bragueta hasta alcanzar mi verga, sacándola y empezándomela a acariciar, desde luego que como tenìa la servilleta sobre mis rodillas, mi mujer no se diò cuenta de lo que me estaba haciendo, al poco de estarme acariciando, empecé a mojarme la punta con el liquido pre seminal, a lo que ella se diò cuenta y mojándose los dedos con el sacò la mano y chupandoselos me comentò, no te parece que el aderezo de la ensalada esta de muy buen sabor?, a lo que le contestè si, me parece que sabe muy bien, y me contestò ahora que puebes la salsa de la carne veràs que buen sazòn tengo, en esò mientras estaba comiendo se volteò una copa de vino que estaba frente a ella derramándose en su falda, por lo que se levantò y se disculpò un momento, subiendo a la parte alta de la casa, mientras tanto la platica en la mesa siguió muy animada, hasta que regresò , ya con otra falda pero ahora mas amplia, se sentò y al rato me volvió a sacar la verga y empezó nuevamente a acariciarla, lo que me tenìa mas que caliente, ardiendo y con una gran erección, entonces que toma mi mano y me la puso en medio de sus piernas abiertas y con la falda recogida y si nada de ropa interior, me la metìo en medio de sus labios vaginales, que ese encontraban humedos y empezó a darse masaje con mis dedos a lo que empecé a darle masaje en el clítoris, de una manera muy suave, en eso sirvieron la carne y acompañada de una salsa nos fùe servida, yo saquè mi mano y me la llevè a la boca saboreando esos jugos vaginales, y ese olor característico de una vagina mojada, a lo que ella me preguntò que te pareciò el sabor de mi salsa, lo que le respondì maravilloso con tu sazón, me dijo yo la preparo solo para ocasiònes especiales y esta es una de ellas. 

Asì trascurrio el resto de la comida, y después del postre nos fuimos a la sala nuevamente, ella sentada en el mismo sillon frente a mì y ahora con mas descaro abrìa las piernas enseñándome su conejito al aire libre y guiñándome un ojo cada vez que lo hacìa, platicando me preguntò que a que me dedicaba, yo le contestè que tenìa una compañia de venta de equipo de computo, programación e instalaciònes de redes, y me dijo que que bueno que habìa reencontrado a mi mujer y me habìa conocido a mì ya que estaba pensando en comprar una computadora para poder aprender a usarla y poder conectarse con internet, me dijo que si yo le podìa vender una y que si le podìa enseñar a manejarla, yo le contestè que desde luego se la vendìa, pero que lo de enseñarle le podìa recomendar una escuela que le enseñara, a lo que mi esposa respondìo, no seas malo tu enseñala, asì completas tu labor de ventas, y Carmen respondìo, no seas malo te prometo que voy a ser tu alumna mas aplicada, guiñándome un ojo, a lo que accedì imaginándome lo que le iba a enseñar además de poder manejar la computadora, asi que quedè en llamarla en cuanto se la preparara y se la instalarìa, le preguntè en que lugar la iba a poner ya que debìa estar cerca de un contacto telefónico y me indicò que en su recamara que la siguiera para indicarme el lugar exacto, asì que me dijo sígueme para indicarte donde, se levantò y la seguì por la escalera a la parte alta, al llegar a su recamara, me dijo que te parecè este lugar cerca de la cama asì puedo estar hasta tarde sin tener que moverme mucho cuando me vaya a acostar, le dije que estaba bien y en eso que se voltea y me planta un beso en la boca, metiendome la lengua y acariciando mi verga dentro del pantalón, diciéndome vas a ver como voy a tratar a este profesor, yo me aproveche, para subirle la falda y acariciar sus nalgas, y darle una buena sobada a su vagina metiendole los dedos y tocándole su clítoris, le dije, en verdad me encantò el sazón de tu salsa, y ahora si te voy a violar de verdad, y ella me dijò pues te la prepararè en la primera lección, y me dejarè violar sin discutir, nos dimos un gran beso y aproveche para sobarle sus senos y decirle que tambìen me los preparara para su primera lección, a lo que me dijo asi se harà señor maestro , besándonos nuevamente.

Bajamos a la sala y ya habìan puesto musica, lo que empezaron a bailar los otros invitados, y ella le pidió permiso a mi mujer para bailar conmigo ya que ella con su tobillo no podìa bailar, empezamos a bailar y pusò un tango me empezó a meter su pierna entre las mias cada vez que daba un giro lo que me tuvo caliente toda la tarde, después de bailar, y de que se empezaron a ir los demàs invitados nos pidió que nos quedaramos un poco màs, hasta que quedamos solos y nos agradeció nuestra presencia, haciendome prometer que en la mayor brevedad posible le consiguiera su computadora. Nos despedimos y comentando en el camino lo guapa que estaba y lo simpatica que erà , mi mujer estaba muy contenta de haberla reencontrado, y me reclamò que no queria enseñarle computación, a lo que le respondì, que luego la iba a tener computa y computa, y que a la mejor se volvía puta, nos reimos y esa noche me cogì como nunca a mi mujer, ya que me habìa dejado Carmelita con la verga como tronco. En el proximo relato les contarè la siguente parte de la computadora, y mi alumna Carmelita. saludos.

by Investigador

Del Chat al Fogon

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Con mi esposa hace ya algún tiempo que venimos conversando sobre una fantasía, que al comienzo era mía, pero poco a poco se la fui contagiando. Yo fantaseaba con verla con otro.  Ella de solo pensar que yo viera cogiendo con otro, sentía una enorme vergüenza. O sea que en el fondo, sacando esa vergüenza la fantasía la tenia. Yo suponía que seria la misma vergüenza que le dio, cuando yo le pedí usar un pequeño vibrador para ponerla a mil, y luego usarlo para penetrarla analmente mientras ella me montaba.  Todas esas conversaciones, por lo general a la noche y en la cama, terminaban por hacer que nos diéramos un festín ensartándola yo con unas ganas enorme y ella orgasmando fantásticamente.

La fantasía estaba, ayudaba a la realidad, pero no era posible concretarla. Ambos usamos Internet y fue donde comenzamos a ver lugares Swingers, yo le mostraba interés para que los leyera y así fue que por probar entramos en contacto con una pareja. Eran de un lugar lejano, pero sirvió para aumentar nuestras fantasías. Ella, seguía negándolo, pero por lo menos ahora decía, que al menos esto era más parejo. Que si yo la veía a ella, ella me vería a mí y no que yo solo la viera fornicar con otro a ella. Dicen que tanto va el cántaro a la fuente que al final… suena.  Yo no solo no perdía las esperanzas sino que veía que podría llegar a ser. Ella si yo sacaba el tema, solo esbozaba una sonrisa. Cuando el tema era tocado en fantasía en la intimidad de la cama, su temperatura se elevaba rápidamente. Pero después siempre salía con eso de la vergüenza. Yo la hacia intervenir en algunos chateos y daba la impresión que se entusiasmaba. Hasta que me dio la pauta que podía ser. Como aquello que si uno quiere cambiar el auto y ella no quiere, pero insistiendo un día ella dice, pero mira que me gusta azul….. bueno, ya esta, esta dando la aprobación. O sea que cuando comenzó a poner sus opiniones sobre como deberían ser las cosas y compararlas con otras opiniones que se veían en la red…. No dudé y comencé a buscar la pareja que nos acercara a las circunstancias de la realidad. Así que prepare un departamento amueblado que teníamos con mi hermano en el centro sin alquilar, y puse todo en orden como para que si salía, no aparecieran impedimentos. 

Mi entusiasmo fue creciendo. Yo creo que ella intuía algo, pero, nada me decía. Cuando le pase como para elegir, entre dos parejas que me parecieron se acercaban a lo que yo pensaba debería ser ideal, ella, no dudo y entre las dos me quedo con esta porque no es de aquí, pero no les quedaría lejos venir. O sea que ni muy cerca ni muy lejos. Pronto tenia yo enviado fotos a esa pareja, y a los pocos días recibí las suyas, con claros conceptos que daban una cierta tranquilidad.
- Cuanto te parece reunirnos.
- le dije a mi mujer.         
- Se supone que vamos a reunirnos para conversar.
- Por supuesto querida.
- De todos modos si acceden a venir, yo les voy a ofrecer el departamento del centro que está desocupado.
- Epa, parece que piensa en todo, río picaresca pero nerviosamente.
- Mira, hagamos como si fuera a pasar, aunque no pase nada. Vayamos bañaditos.
- Ella volvió a reír, bueno va a ser una prueba y una experiencia.

De esa charla, no hubo mas que hacer, nos fuimos inmediatamente a la cama y nos dimos un fiestón. Mi mujercita, al parecer había visto con buenos ojos al candidato, pero opinó que la chica estaba muy bien. La vi ir de compras y luego espié intrigado. Se habia comprado lencería como para la oportunidad.Una diminuta tanga de esas que quedan caladas, y corpiños al tono, pero que eran como medio sostén. El día llegó, y nos vestimos formalmente. Nada de extravagancias.Faltaban pocas cuadras para llegar al estacionamiento cercano la confitería que habíamos acordado y ella me dijo…. Te noto nervioso.- En realidad ella era la que temblaba como vara verde. Nos acomodamos en una buena mesa, nos miramos y sonreímos cómplices. Somos locos dijo…. Pero…. Locos de acuerdo. El era mas alto y atlético de lo que parecía, y ella mas joven, fresca y bonita. Se los dije, y el dijo, acá me parece que la que mas gana puntos es tu esposa, porque parece especial. Cumplido va, cumplido viene, ellos contaron algo de una experiencia anterior, y  quedamos que podríamos luego evaluarnos y decidir. Nos fuimos a mostrarle el departamento donde los alojaríamos. Así no tenían que volverse ese día y de paso evaluar futuro lugar de encuentro.
Caminamos porque el depto estaba cerca, el la fue relojeando a mi mujer casi constantemente. El departamento era un chiche, lo habíamos arreglado hacia poco, chiquito pero con música ambiental, luz controlable y hasta un barcito. Como anfitrión después de que ellos miraron el coqueto lugar, los invite a un trago, puse música y seguimos conversando. Y fue sobre la música bailable, y si, nos gusta bailar…… ah, a nosotros también, y bueno, comenzamos a bailar, Roberto con mi esposa Lucia y yo con su mujer Marianella. En realidad la iniciativa la tomo Marianella. Estábamos como jugando, porque entre bromas y broma, comenzaron los arrumacos en el cuello, los besitos en la oreja, y de allí, algunos en la cara y manos que se esforzaban en tener los cuerpos pegados y de paso acariciar. Roberto me pidió de pronto permiso para besar a mi esposa, y yo le respondí …. Igualmente…. Pero dándole un beso directo a la boquita entreabierta de su mujer. De allí en más no hubo pedido de permisos, todo fue fluyendo con naturalidad y sin miedos.

Note que el acariciaba el culo a mi mujer, y que la suya se me pegaba refregando sus hermosas tetas en mi pecho y no olvidaba repasar mi polla con su vientre, polla esta que había comenzado a reaccionar. Caramba pensé, esto es así de rápido. Me sentí reconfortado. Note que mi mujer le hizo notar a Roberto que su paquete crecía, y que al parecer su mujer había notado también el mío.   La tremenda hembra que tenia yo en brazos no era para menos. Y resolví jugar como para ir al gol. Creo que estamos congeniando, le dije al oído a esa hembrita. Ella me apretó fuerte y susurro,… marquemos el camino. Ellos nos van a seguir. Fue cuando le levante la blusa como para buscar su sostén y soltárselo. Lo logré, y automáticamente lleva mis manos a sus tetazas. Mire, como para exponernos y que nos vieran….. pues oh, ya mi esposa estaba con las tetas al aire, y Roberto se las besaba con lujuria. Yo sabia que eso pondría a mi Lucia a pleno, así que decidí seguir apurando las cosas porque al parecer éramos nosotros los que nos retrasábamos. Alicia casi al mismo momento me quito la camisa y dejo todo desnuda su parte superior, y yo me regocije con el panorama, el color, calor, textura y potencia de sus tetazas grandes y naturales.

-Estamos pasándola muy bien, pero yo necesito hablar con mi esposo. Dijo mi mujer, poniendo un instante de suspenso.

Se soltó de Roberto y vino hacia mi, juntando su cuerpo al mío en el mismo instante que se separaba Marianella. Esta se refugio en los brazos de su marido.

- Esta todo bien. Volvió a hablar mi mujer, es que nada mas quiero consultar algo con mi esposo.. Adelante, adelante, dijeron al unísono ellos, mientras se abrazaban y retomaban el baile.

- Mira cariño, esto se esta poniendo en una situación sin retorno. Estoy caliente y he sentido ganas que este hombre me lleve a la cama, o me haga el amor acá mismo….. entiendes.
- Esta todo bien, amor.
- Y veo que tu estas dispuesto a fifarte a Marianella, y ella te tiene unas ganas locas. Así que resuelve.
- Resuelvo, seguir hasta que tú te niegues, pero pienso que negarte a lo que tienes ganas es una tontería. Son una pareja como para que nos animemos a mas.Entonces diles que nos vamos los cuatro a la cama.
- Bien amigos, la casa esta en orden, pero es en serio….. queremos ir a la cama, y los estamos invitando.
- En hora buena, genial…. Dijo Marianella.

Y el se giro para volver a tomar a Lucía por la cintura.Lucia, es increíble. Tomo la batuta. Se soltó al pollera, quedo en tanguitas, tiro los zapatos a un rincón, y comenzó a forcejear con el cinturón de Roberto. Yo desprendí el mío, baje el cierre de la pollerita de Marianella, y quedamos pronto, slip y tanga. Así nos fuimos para la cama.  Ella se acostó. Y yo la tome desde los pies, como para comenzar a trepar aquel cuerpazo desde la base. Mire a un costado y Roberto depositaba a mi mujer al costado de la suya, y acto seguido se inclino para besar sus tetas, mientras lo vi, metía una mano debajo de la tanguita de Lucia. Lucia bajaba dificultosamente inclinada el slip de Roberto, y al hacerlo hizo surgir lo que ella esperaba, una manguera enorme, sin dudas mas grande que la mía, había aparecido en el escenario. No me importo porque tenía algo realmente interesante que hacer. Subí besando las piernas que ya abría Marianella, baje su azul prenda, dejándola con el pubis al aire, viendo un coño bien depilado, que parecía decirme, chupame. Seguí subiendo y sobrepase la línea de la conchita de Marianella como insinuando que iba a seguir subiendo. El chupame, lo dijo desde su boca. Antes de hacerlo, mire a mi esposa, que ya tenia entre sus manos el arma de Roberto, lo chupaba y el suspiraba agradecido.

Yo enterré mi cara en el coño de aquella hembra que exhalaba perfume y sexo, abrí su ranura con mi lengua y recorrí sus cavidades para inmediatamente comenzar a hostigar un enorme botón que le surgía como un carocito de durazno. Estaba en esa tarea cuando sentí gemir a mi Lucia, y levante la cabeza. En ese infante me choque con una de sus piernas pues las abría de par en par, Roberto imitaba mis acciones chapándole la concha a mi ya no tan vergonzosa mujercita. Un brazo de Marianella se extendía para tomar una teta de mi mujer, que suspiraba fuerte y no rechazaba esa caricia. Yo levante las piernas de Marianella como para poder chapársela de cuclillas y a la vez observar, eso le permitió arquear el cuerpo y volcarse sobre el de mi mujer, a la que sin mas abrazo y evidentemente la estaría besando debajo de aquella cabellera clara. Pronto vi que no era solo Marianella la que abrazaba, pues era correspondida con los brazos de Lucia. Se estaban dando un refriegue de lengua mientras nosotros sus maridos le dábamos lengua a sus cuevitas. De ese festival de lenguas, pasamos de pronto a una acción que seguramente ellas planearon, porque ambas se sentaron y buscaron afanosamente darnos vuelta para que así mirando el techo darnos una verdadera lección de felatio compartido. Entre las dos se chupaban las dos pijas, y también se besaban en el entrecruce. Mi mujer cada vez que metía mi pedazo, me miraba con sus ojazos desorbitados, como pidiendo perdón por haber acusado vergüenza alguna vez. Ella estaba siendo comida por otro y chupaba su verga, a la par que la mia. Yo no sabía hasta donde llegaríamos, pero el estado que me estaban poniendo decía que había que ir por mucho más. Pensé, quiero ponerla, ….. y a quien? A mi mujer a si la saco de la disyuntiva de que Roberto se la coja, o me cojo a esta hembra hermosa que tengo adelante que esta pidiendo a gritos que sigamos avanzando? No tuve que resolver nada. Roberto se acomodo, tiró a mi mujer sobre la almohada y subiéndose a la cama le abrió las piernas a ambos lados de su cintura. Yo seguí su camino, y solo tuve que subirme a la cama de rodillas porque Marianella ya se había acomodado también sobre la almohada, me esperaba con las piernas semi arrolladas pero abiertas. El solo contacto de mi pija endurecida con los labios vaginales de aquella hembrota me puso en el limbo. Se lo refregué, y sentí un profundo suspiro que se ahogaba en un jadeo hacia adentro…… era el de mi mujer cuando Roberto le sumió su poronga.

Ella acomodaba su cuerpo y el se la empujaba mas adentro. Tuve una sensación estaña, porque se estaban fijando a mi mujer por primera vez frente a mis ojos. El sablazo que le di a Marianella, la hizo lanzar a ella un gritito, y le llene la cueva con mi músculo ardiendo. Disfrutamos el momento, sin lugar a dudas. Lucia extendió su brazo y alcanzo mi mano. Me la apretaba fuerte. Los movimientos se confundían, entre los que impulsaba yo, hacia Marianella y los que recibía ella de Roberto. La mire y mire como Roberto la reacomodaba, y supe que aun no se la había puesto toda adentro. Mi mujercita me aprisionaba de la mano y apretaba fuerte, cada vez que el la presionaba para metérsela un poco mas. Ella tenia su otra mano tomandose de uno de los barrotes del respaldo de la cama y así, jadeando, revoleando los ojos fue aceptando que en su vagina, Roberto introdujera el manguerazo que tenía.  Eso me maravilló, y yo me sacudía con rapidez y ganas, bombando constantemente a su mujer, que no tardo en comenzar a arquearse desesperadamente, con una fuerza orgásmica que le producía una especie de palpitaciones musculares. Esas piernas firmemente carnosas y fuertes, se tensaban en ayudar a su fuente de placeres tener un orgasmo tras otro. Fue cuando Roberto lanzo la frase del año:-Sr, se esta cogiendo usted a mi mujer? -Pues, puedo haberme confundido…. Le respondí, pero ella lo necesitaba. Tanto como la suya, que espera se le dedique todo con osadía. - Dele, dele, que es lo que estuvimos fantaseando y que ahora estamos gozando….. Roberto había entrado en un mete y saca, que pusieron a prueba la resistencia de mi Lucia a tener el primer orgasmo, pero no, no pudo aguantar, y me apretó mas fuerte, y comenzó a gemir y gemir con una fuerza que yo jamás la había visto. Era algo como con furia, desorbitados sus ojos, eléctricos sus movimientos tuvo entonces el primer orgasmos continuado que era para nosotros desconocido en ella. 

Marianella se reponía rápido, y giro el cuerpo para ponerse en cuatro.- Yo hubiera querido grabar o tomar una instantánea de aquel culazo increíble, blanco, carnoso lleno de vida. Ella abrió sus nalgas para ofrecerme desde otra óptica su coñito cuidadosamente depilado. Yo le pase la mano, abrí los labios y hacia allí lleve mi pija. Sabia que así, yo tenia las de perder, porque esa posición me puede, y me hace flojo, me acabo allí muy rápido. Yo me incline todo, la tome primero de la cintura, luego deslice mis manos para prenderme de sus tetas, ella tenia físico como sostener mis embestidas.  Se la mande guardar, pero gire la cabeza de un lado a otro, como para poder distenderme de las ideas de mi calentura total. Roberto se paro, las piernas de mi mujercita temblaban y se fueron cerrando. Mire su entrepierna, y note que su acabada había sido inmensa. Ella sabía seguir ahora a la avanzada, pues se puso en cuatro también pero ofreciendo su cola hacia el costado de la cama, de esa forma, quedo enfrentada a mí, y comenzamos a besarnos locamente. No nos podíamos tocar porque ella tenía las dos manos afirmadas en la cama y yo estaba con las dos prendidas en las tetazas de Marianella. Asi igual nos buscabamos con la boca, boca que yo tenia húmeda de la concha de la mujer y ella con gusto a hombre. Pero nos besamos igual. Yo ya estaba casi listo, y fui aflojando el ritmo. Marianella comenzó a pedir, mas, dame mas, papito, dame mas….. pero yo debía controlar el momento o sería el primero en quedar fuera de combate. Sentí que Lucia me mordía, y fue cuando desde atrás Roberto le volvió a abrir la cuca de par en par. 

Se la comenzó a sacudir mecánicamente. Marianella se metía un dedo en el culito, y mi mujer la vio y mojando el suyo se lo metió. Esta gozaba como una loca.  Empezó a pedir mas, y a decir, la quiero ahí, la quiero ahí….. Yo no era un experto en sexo anal, pero lo iba a intentar. Se la saque tontamente y puse la punta en aquel ya lubricado culito. Ella se levanto afirmando en el respaldo, arqueo el cuerpo y sola, solita, comenzó a moverse incrustándose mi nabo, que se fue perdiendo dentro de aquel culandro, como si estuviera estacionando en un ajustado garaje. Roberto, le festejó la entrega…… como te gusta eso, perrita. Ahora dile a Lucia que te de las palmaditas en la cuquita….. Lucia, sabia de eso, clavo su cabeza en la cama para resistir los embates de Roberto y levanto sus manos para darle una sacudida al clítoris humeante de aquella mujer que yo fornicaba por su culandro. Fue rapidísimo como Marianella alcanzo el orgasmo. Y no bien comenzó, note como me hacia un masaje increíble apretando mi pija dentro de su ano…… y no pude mas….. y largue lo que estuve aguantando toda la tarde….. Busque la cara de Lucia, que volvía  a levantarse y cuando quise besarla, ella tenía la boca totalmente abierta, y refunfuñaba….. siiiiii. Siiiiiii, siiiiiiiii. Roberto le había puesto un dedo en su culito y mantenía su pote sin tregua, lo sacudía como loco…… y para felicidad de los cuatro, se mando una acabada aparatosamente refunfuñada. Yo me abrace a mi mujercita. Ellos también se reencontraron en un abrazo de refugio. Yo no tenia palabras, porque aquello que siempre soñé había mas que sucedido, y lo curioso talvez, que sucedió todo tan rápido, con personas maravillosas que apenas habíamos comenzado a conocer. Nos higienizamos, nos repusimos y comenzamos a conocernos algo mas. Lucia reclamo que a ella no le habían roto el trasero. Roberto le explicaba que no había querido partírselo en dos el primer día….. Marianella dijo, que no había problemas, que el sabia hacerlo con mucho cuidado.-Y con ese enorme pedazo, lo aguantan.Ya veraz como tu mujercita va a pedir eso y mucho mas….Bueno, yo ahora no tengo vergüenza de decir que todo esto me gusto. Nunca lo olvidare, porque fue el primer paso y muy bien dado por cierto.


La Visita Inesperada - 1ª Parte

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El sábado pasado a la hora de la comida llegó mi amigo Pepe de Aguascalientes, muy efusivamente nos saludó y nos abrazaba dándole un beso a Mari en su mejilla.

•  Hola; como están, que se han hecho, volteando a vernos de arriba a bajo, exclamó; ¡que guapa estas Mari! Y tú más panzón.

Pasa Pepe, siéntate ¿que te ofrezco? Un tequila me contestó, le preguntamos como estaba la futura comadre. Nos dijo que un poco delicada que el medico le había mandado reposo, pues tenía casi siete meses de embarazo, que por eso Paty no lo pudo acompañar en su viaje, nos preguntó por todos los amigos, y le fuimos contando lo que sabíamos de cada uno.

Mientras servía otra ronda más de tequilas, pero esta vez lo acompañe con unas cervezas bien frías, mientras Mari preparaba algo de botana. Recordé que hace como quince días Mari me había comentado, que Paty estaba preocupada por que Pepe tenía buen rato sin relaciones sexuales y que es muy cabrón, que ojalá no se fuera a enredar con alguna vieja.

Seguimos tomando y conversando, notaba que cada vez que mi esposa se levantaba para traer algo se le iban los ojos del trasero a las piernas de ella, y se perdía en la platica. Pensé buena oportunidad para echar desmadre, espero que a mi esposa se le antoje mi amigo. Con estos pensamientos sentí un “taang” en mi verga.

Mientras Mari le estaba sirviendo de comer a nuestros hijos en el comedor, él no le perdía movimiento, seguíamos brindando por los viejos tiempos pues Pepe es amigo mío desde niños, y me decía que su esposa Paty estaba feliz de que fuéramos padrinos de su futuro Bebe. A mí se me paraba la verga acordándome de todo lo ocurrido con Paty.

En eso Mari nos llama que pasemos a la mesa, Pepe nos dice que va a pasar al baño a lavarse las manos. Mientras le comento a mi esposa que lo trae loco, que no deja de mirarle las nalgas, ella me dice; sí ¿verdad? Le indique; dale un calentoncito haber que pasa, y me contesta…. Y ¿sí pasa? Pues que rico, a poco no te lo.…. Ella solo sonrió.

En un momento Pepe salía del baño, y yo me disculpé para entrar a lavarme, y me tardé un poco para dejarlos solos. Me senté a la mesa y empezamos a comer una comida casera, la cual alababa Pepe diciéndole a Mari esta riquísima, mi esposa cuando recogía los platos y los llevaba a la cocina caminaba contoneando sus nalgas, y Pepe no perdía detalle, y cuando Mari traía los platos a la mesa se inclinaba un poco de más, dejando ver el canalillo de sus tetas pues “casualmente” se le desabrocho un botón de más.

Pepe siempre fue mujeriego, simpático, y muy ocurrente. Le pregunte como se portaba ahora.


•  Pues muy bien. Tú sabes que me fui a Canadá más de dos meses a un curso con una compañera de trabajo que me traía loquito, (tenía muy buenas nalgas) y casi pierdo mi matrimonio, que a mí ya no me importaba mucho. Lo que me hizo reaccionar es que encontré a una Paty muy cambiada, independiente pues regresó a su trabajo anterior, decidida totalmente a divorciarse, muy segura de si misma y más sensual. Pensé que por culpa de una aventura estaba a punto de perder a mi familia, y realmente no valía la pena.-

Mari le decía;

•  Que bueno que reaccionaste por que forman una bonita familia, tú hija está preciosa y Paty es muy buena mujer. Por qué déjame decirte tú eras de lo peor, siempre andabas con dos o tres mujeres al mismo tiempo, cada semana venias a visitarnos con una diferente. Pero ahora; si te portas mal, mi comadrita sí te manda a la fregada.

Pepe contestaba;

•  Ya ni me digas nada, reconozco que me volví mandilón, por que Paty se volvió mas coqueta, los hombres la voltean a ver bastante y ella me sonríe, me dice; pórtate mal y te pongo el cuerno. Por cierto que te quiero hacer una pregunta intima, ¿es cierto que fue contigo a un salón a depilarse por allá abajo? –

Mari le contestó:

•  Sí ella me acompaño al salón de belleza y yo la convencí que se depilara para que te diera una sorpresa, y además le di unos consejitos para que mejoraran sus relaciones íntimas, ¿no se si te sirvieron? –

Pepe exclamaba:

•  Sí mucho; yo casi estaba seguro que mientras estuve de viaje ella anduvo cogiendo, pues les digo que la encontré muy cambiada, segura y con la panocha rasurada. Ella nunca ha querido desmentir mis sospechas, me quitas un peso de encima, con razón los quiere tanto, siempre me está hablando maravillas de ustedes.

Yo me levante nerviosamente a servir unas cubas de ron bien cargaditas, mientras mi mujer levantaba los platos para llevarlos a la cocina. Pepe me dijo vamos a la cocina para no dejar sola a Mari, nos sentamos en una mesa en la cocina para seguir con la candente plática, pues ya estábamos bien entonados con lo que bebimos y Pepe no le quitaba sus ojos de las nalgas, que por cierto se movían bien sabroso con el movimiento del lavado de los trastos. Seguimos bebiendo los tres y las inhibiciones fueron desapareciendo.

Y Pepe preguntó:

•  Perdón Mari: ¿Qué te has hecho? ¿te operaste? Por que ahora estas mejor que antes, te han crecido más los pechos, y tu trasero se ve impresionante estás bellísima. Y es que de plano les confieso, que tengo dos meses de no tener relaciones sexuales por que el medico se lo prohibió a Paty, y estoy más caliente que una plancha.-

Y que aprovecho el momento para darle más confianza a mi amigo y les suelto un refrán muy Mexicano que dice; compadre que no anda tras las nalgas de su comadre, no es buen compadre.

Soltamos una carcajada los tres, y le dije a Pepe; pero acuérdate que es retroactivo cabrón, por que mi comadrita Paty tiene lo suyo y luego te vas a echar para atrás y no vas a querer corresponderme. Claro que sí te la presto, si ustedes son nuestra fantasía, hubo un nervioso silencio y brindábamos.


by Un buen AMigo - Anónimo

Mi Amiga Carolina - 2ª Parte

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Este relato continua de cuando mi marido nos sorprendió a mi amiga Carolina y a mí teniendo sexo y se une a nosotras.

Sin mediar mas palabras de presentación Carolina se sentó en el borde de la cama sopesando la descomunal tranca de mi marido, acariciaba sus gordas bolas, la masajeaba suavemente, se embriagaba con su olor, descorría su pellejo para admirar su gorda y lisa cabeza, sus dos manos se aferraban a su grueso tallo mientras la punta de su lengua se posaba en su prepucio, su lengua empezó a recorrer toda su extensión, yo sabia muy bien la grata impresión que causa siempre la verga de Miguel, Carolina abrió su boca al máximo y empezó a introducirse aquel falo, momento que aproveche para desnudar completamente a mi marido, me arrodille detrás de él y separando sus nalgas mi lengua se poso en su ano mientras Caro seguía atragantada con aquel enorme mástil.

Entonces Miguel se acostó en la cama con nosotras, entre las dos nos arrodillamos y agachándonos sobre su verga empezamos a chuparsela entre las dos, Carolina me confesó que nunca había visto y disfrutado de una verga tan grande y deliciosa, le dije que ahora lo iba a poder hacer y tenerla en todos sus agujeros, eso la excito demasiado y de un bocado se tragó todo lo que pudo de la verga de Miguel, él dio un gemido, yo me ocupaba de sus bolas mientras ella se tragaba su tronco duro y caliente.

La veía comerse esa verga con mucho gusto y placer, estaba acostumbrada a ver como una chica se comía la barra de mi marido, pero nunca lo había visto como Carolina lo hacia, ella se lo introducía cada vez más profundo, su boca se adaptaba a su tamaño y cada vez introducía mas en su garganta, la tragaba lo más profundo que podía, me la ofreció para compartirla, nuestras bocas recorrían esa verga en toda su extensión, chupandola alternadamente y besándonos entre nosotras, Miguel gemía de gusto al sentir las dos hembras que le mamaban la verga, me incorpore un poco y separando a mi amiga puse su verga entre mis grandes pechos, pajeandosela con ellas, su liquido preseminal embarraba mis pezones que Carolina chupaba y se repartía comiendo mis tetas y chupando su jugosa verga.

Miguel sintiendo que estaba por acabar, no quería hacerlo aún, así que se levanto y le pidió a Carolina que se acostara boca arriba, se dirigió a su concha y comenzó a mamarla fuerte, mordía su gordo clítoris yo me senté sobre ella y le di de saborear mi mojada concha, ella gemía fuerte, disfrutando la mamada de Miguel y eso hacía que hundiera mas su lengua en mi concha. Entonces Miguel se puso sobre ella, tomo su verga y la apuntó a su conchita mojada, yo me agache sobre ella en posición de 69, quedando en primer plano y viendo como mi marido iba a cogerse a mi amiga.

Antes tome su gruesa verga y se la chupe bien, mojándola toda en mi boca, recorriéndola con mi lengua, escupí un poco en la vulva rosada y ansiosa de Caro y con mi mano la dirigí a su concha, él la tomó por las piernas colocándolas sobre sus hombros y la fue penetrando despacio, lentamente pero sin detenerse, Caro gimió ahogada, sintiendo la gran verga que la clavaba y la iba llenando, se relajo para disfrutarla, eso permitió que Miguel la clavara por completo, solo se detuvo al sentir sus huevos chocar contra sus nalgas, yo empecé a chupar su clítoris para relajarla mas y que se mojara bien, él dejó su verga dentro de ella hasta que la notó lista, entonces comenzó a cogerla, a bombear su barra dentro de su raja, iniciando el movimiento de vaiven, entrando y saliendo de su vulva que ahora la recibía sin problema. La verga enorme y dura la penetraba fuerte, Miguel aceleraba sus movimientos, haciéndolos más fuertes y rápidos.

Carolina gritaba de placer, Miguel por momentos sacaba su verga y la metía en mi boca y luego la volvía a clavar por completo en su concha, el olor penetrante a sexo me volvía loca, mientras Carolina gozando empezó a comerse mi concha que estaba toda mojada por la excitante visión de mi marido cogiendose a mi amiga. Miguel inició unas embestidas intensas, conociéndolo sabía que su orgasmo estaba cerca, Carolina ya totalmente excitada y a punto de explotar, no podía ni mamar mi concha. Sentí sus gritos anunciando su orgasmo, sus uñas se enterraron en mis nalgas, su concha explotaba en jugos, eso hizo que Miguel no aguantara mas y la clavara hasta el fondo de su concha y también explotara, casi podía sentir como su abundante leche estaba inundando la conchita de Caro.

Miguel le dio varias estocadas mas hasta descargar toda su leche y Carolina prolongó su orgasmo mientras él lo hacía, bese a mi marido durante unos instantes, luego saqué su verga y se lamí toda, chupandosela y dejándola limpia de su leche y los jugos de Caro. Ambos se levantaron y se pusieron sobre mí, me dijeron que era mi turno de gozar, entonces me acostaron y Miguel lamía mi concha y mi culito, mientras Carolina se ocupaba de mis tetas. Ambos me daban mucho placer, entonces Miguel me puso en perrito y me penetró por la concha desde atrás, Carolina se colocó delante de mí, abriendo sus piernas y ofreciéndome su rasurada conchita, me puse a comérsela, mientras mi marido me cogia de una manera salvaje, duro y fuerte.

Miguel me cogió duro hasta hacerme acabar fuerte sobre su verga que moje toda con mis jugos, chupe con rabia la vagina de Caro y entonces le dije a Carolina que lo cabalgara. Mi marido se acostó boca arriba y ella se montó de espaldas a él, cabalgándolo. Yo me puse delante de ellos y lamía las bolas de mi marido y la concha de mi amiga, me comía su verga al salir de ella, Carolina lo cabalgaba como nunca, su concha devoraba esa enorme verga, Miguel la tomaba por las caderas y la clavaba mas contra su verga, metiendole hasta el ultimo milimetro de su descomunal aparato, Caro lo cabalgaba salvajemente y no tardo en acabar dando gritos de placer, entonces se bajó de esa verga y yo tomé su lugar, pero de frente a Miguel, ambos tomamos un ritmo fuerte e intenso, mi concha subía y bajaba por todo lo largo de su verga.

Carolina arrodillada y bañada en sudor lo besaba a él y chupaba mis tetas, yo seguí montada en su verga, hicimos más rápido y duro el ritmo hasta que juntos acabamos, mi concha explotó sobre su verga, que me llenó de su lechita caliente. Ahora fue Carolina la que se encargó de limpiar su verga y también mi concha, bebiendo mis jugos y también la leche de Miguel que llevaba adentro. Los tres deseábamos seguir pero nos tomamos un descanso, les propuse ducharnos y aceptaron. Llenamos la tina y los tres nos metimos dentro, uno contra otro, Miguel detrás de mí y Carolina delante.

Disfrutamos del agua caliente, que sirvió para relajarnos y las caricias y masajes entre todos nos excitó de nuevo. Miguel le decia a Caro que nunca se habia cogido una negra y menos tan caliente, salimos mojados y volvimos a la cama, Miguel como siempre ya tenía una buena erección, se sentó en la cama y Caro en posición de perrito empezó a mamar de nuevo su verga y yo me puse detrás de ella, comiéndome su culito y su rajita, metí mi lengua en su ano dilatándolo poco a poco, luego dos dedos en su culito y se lo fui abriendo mas, veía como ella se devoraba la verga de mi marido, estaba encantada chupando la verga de mi esposo. Ahora tres dedos se hundían en su culito y mi lengua en su concha. Caro gemía ahogada en la verga de Miguel, clavada en su boca hasta su garganta. Le dije a Miguel que se pusiera detrás de ella y siguiera trabajando su culito, entonces me acerque a Caro y le dije, te gustaría que te metiera esa vergota por el culo?, ella me miró y contestó, me encantaría, la quiero toda, la necesito!!!!!!!!.

Entonces volví con Miguel y le dije que le cogiera el culo, ella quiere sentir toda tu verga, él le dio un poco mas con sus dedos y al sacarlos estaba bien abierto. Separe sus nalgas y pude ver su agujero negro y profundo listo para recibir la tranca de Miguel, el se acomodó detrás de ella, tome su verga y la escupí para mojarla bien, le puse el glande sobre su ano y el presionó despacio, Carolina gimió un poco de dolor, con mis dedos froté su concha, ayudándola a relajarse, eso permitió que la verga entrara un poco mas, empujó un poco mas y el glande se hundió en su culo, ella grito un poco mas dolorida. Miguel esperó un poco y luego empujó de nuevo, ahora el culo se abrió dando paso a la enorme verga, la dejo allí dejando adaptar el culo a la verga y luego volvió a empujar, entrando hasta la mitad su mástil duro y grueso.

Carolina dio un grito un poco ahogado de dolor, pero le gustaba, le pidió que siguiera, mis dedos seguían en su concha, Miguel presionó mas y el culo de Caro cedió abriéndose y dando paso a la verga que no paró hasta clavarse hasta los huevos, veía fascinada como la gruesa barra de mi marido era devorada totalmente por aquel dilatado ano, las estocadas de Miquel eran mas intensas, Carolina apretaba sus dientes y sus manos se aferraban a las sabanas, yo escupía sobre la verga viendo como entraba y salía, cuando Miquel la sacaba yo volvía a chuparla, la mezcla de los jugos de su polla y del ano de Caro eran algo exquisitos, separaba las nalgas de Caro y veía el enorme agujero que mi marido taladraba con gran maestría, sus movimientos se aceleraron al máximo anunciando su derrame, saque la verga del ano apretándole las bolas para darle tiempo a Caro de voltearse y entre ambas recibimos los portentosos chorros de semen directamente en nuestras bocas, entre ambas limpiamos su polla tragándonos su semen y dándonos lengua con Caro, aquello era increíble, el sabor a semen de mi marido y la saliva de Caro eran traspasadas de una a otra, caímos rendidos sobre la cama, pero aun me faltaba algo.

No sé cuanto tiempo dormimos, pero cuando desperté vi que Caro ya habia iniciado labores y de nuevo chupaba la verga de mi marido sin descanso, su mano descorría su pellejo mientras su lengua recorría su glande, esta vez la deje a ella sola, arrime mi cabeza para ver como se devoraba la enhiesta verga de mi marido que respondía a sus caricias, Caro sabia muy bien lo que hacia y era claro que deseaba aprovechar al máximo su estadía en nuestra casa, la visión de aquella morena atragantándose de verga no tardo en calentarme, baje mi mano a mi concha acariciando mi clítoris, me masturbaba mientras veía la fenomenal mamada que mi amiga realizaba, subía y bajaba su cabeza, succionaba, mordía, acariciaba, palpaba, tocaba, la vida se le iba en aquella felacion, Caro me miraba como haciéndome fieros con la verga de mi esposo, su lengua recorria una y otra vez su grueso tallo, mi concha estaba totalmente mojada.

Se te antoja? me pregunto Caro, mi marido sudaba a mares y sin pensarlo dos veces me encarame y ensarte en aquella barra caliente dándole frente a mi marido, mi amiga ayudo a introducirme aquel colosal miembro en mi concha, empecé a menear mi cadera enterrándome totalmente su grueso falo, me sentía en el cielo, Carolina no perdió tiempo y empezó a chupar mi ano, sentía su lengua pujando en mi ojete mientras la verga de Miguel entraba y salía a gran velocidad de mi dilatada y húmeda vulva, aquello era lo máximo, Caro alternaba sus lenguetazos en mi ano y en las bolas de mi marido, el me mordía los pezones alternándoselos en su boca, me recosté sobre su pecho elevando un poco mis nalgas para darle mayor libertad a la deliciosa lengua de Carolina en mi ano, de repente deje de sentir la lengua de Caro y me concentre en la deliciosa follada de mi marido, su verga caliente era una delicia, mi vagina se aferraba a su tronco como un guante, cadenciosamente movia mis nalgas sobre su barra mientras mi lengua chupaba la de Miguel.

Volví a sentir esta vez los dedos de mi amiga hurgando en mi ano, voltee a mirarla y la vi con el consolador atado a su cintura, sabia lo que se proponía y la idea me encantaba, detuve mis movimientos sobre la verga de Miguel, eleve mis nalgas y me prepare para la estocada, Caro coloco la cabeza negra y gorda de aquel consolador y de un solo empujón me dejo ir casi 12 cms de aquella barra en mi ano, di un grito descomunal que debió oírse en el vecindario, Caro asustada me la saco de inmediato, le indique donde habia crema y roció una generosa porción en mi ano, de nuevo coloco la cabeza de aquel consolador y esta vez lentamente la fue introduciendo, el dolor empezaba a ceder dando paso a un placer enorme, estaba siendo penetrada por dos vergas, la real de mi marido en mi raja y el consolador de Caro en mi ano, lentamente fuimos acompasándonos en los movimientos, disfrutaba de aquellas vergas como nunca.

Caro se aferraba a mis senos y su boca buscaba la mia mientras no cesaba de bombear su juguete en mi ano, Miguel me tomaba fuertemente por la cintura mientras elevaba su pelvis clavando mas su miembro, Caro continuaba con un mete y saca delicioso en mi ano, Miguel anuncio que estaba próximo a correrse, entonces Caro retiro su consolador de mi ano, me desenterré de la verga de mi marido en mi concha y mi amiga guió su falo hacia mi ano, me deje caer encima ensartándome su verga en mi culito en el mismo instante en que chorros calientes salían como cañonazos de la verga de mi marido inundando mis intestinos, en segundos sentí mi orgasmo y la lengua de Carolina recogiendo el semen de mi marido y mis jugos.

Los tres quedamos acostados, convulsionados por el orgasmo, me abracé a Caro, besándonos, Miguel me tomó por detrás, dejando sentir su verga ahora blanda entre mis nalgas, nos volvimos a dormir, rendidos, el calor de nuestros cuerpos unidos, el olor a sexo invadía la habitación, desperté después de un par de horas y vi el cuerpo desnudo de Caro, comencé a besarla y recorrerla con mis manos, ella fue despertando, me miró y sonrió, acariciando mis cabellos mientras me comía sus pechos erguidos y duros, la deseaba y me deseaba, queríamos mas...

Continuara.

angela_lobo@hotmail.com
carolinacruzj@hotmail.com

Angela Lobo

Mi Amiga Carolina - 1ª Parte

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Hola a todos, hoy les escribo un nuevo relato de la experiencia vivida con mi amiga, el cual escribimos juntas, espero lo disfruten tanto como nosotras.

Ese día estaba en el aeropuerto esperando la llegada de mi amiga Carolina Cruz, hacia bastante calor y me había puesto un pequeño vestido azul de tirantes que dejaban al descubierto mis muslos y demarcaban mis generosos senos, nos habíamos conocido por mail, a través de nuestros relatos nos contactamos y varias veces tuvimos cibersexo, muy rico y placentero para ambas. Solo nos conocíamos por foto, pero al verla llegar la identifique de inmediato y ella también a mí. Carolina es morena de pelo largo ensortijado, de mi altura y bellos ojos, venia con una de sus minifaldas y una pequeña camiseta ombliguera, nos besamos y abrazamos como si nos conociésemos de toda la vida, tanto ella como yo somos bisexuales, así que nuestro contacto fue bastante caliente.

Nos dirigimos al parqueadero donde nos esperaba mi coche, guardamos su equipaje y Carolina me arrincono contra la pared besándome de una manera brutal, su lengua se introdujo como un dardo caliente en mi boca, mientras su mano se apoderaba de mi seno, respondí a su beso rodeándola y metiendo mi mano bajo su mini, palpe su nalga suave y tersa, comprobando que no llevaba panty, deseaba poseerla allí mismo y hacer realidad nuestros ciberencuentros, pero la llegada de gente nos contuvo.

Llegamos a casa, ya que había preparado una habitación para que ella se quedara, Carolina estaba bastante cansada, después de volar toda la noche, así que le dije que durmiera y luego la despertaría para almorzar y por la tarde podríamos salir a pasear e ir de compras y conocer la ciudad. Ella se desnudó completamente delante de mí, vi sus pechos pequeños pero perfectos, con sus pezones marrones y puntiagudos, una fina cadera y un perfecto culo, grande y duro, su concha morena totalmente depilada. Se acostó y me despedí, pero ella devolvió mi beso con uno sobre mis labios, le sonreí y la deje dormir.

La desperté para almorzar, ella antes se dio una ducha y luego vino a almorzar solo con una pequeña camisetita puesta, sus pezones se notaban duros a través de ella y debajo solo llevaba una tanguita. Comimos y charlamos de todo un poco, conociéndonos un poco más. Luego salimos de compras por la ciudad y a un shopping, la deje a ella comprándose un vestido y yo fui a comprar algo para luego darle una sorpresa.

Al volver fuimos juntas a comprar lencería, ella quiso probarse un conjunto negro y yo uno rojo, los dos de encaje y muy pequeños. Entramos juntas al probador, nos desnudamos y nos probamos los conjuntos, ambas nos veíamos muy bien, las dos nos tocábamos los pechos y las piernas, ajustando la ropa, eso nos excito a ambas, luego de decidir comprarlos volvimos a desnudarnos para vestirnos, allí nos abrazamos y nos besamos en al boca con pasión, nuestras lenguas se unieron, fundiéndose una en la otra, ambas estábamos muy excitadas y deseosas de nuestros cuerpos.

Salimos y nos dirigimos a casa, llegamos y decidimos ducharnos juntas, nos desnudamos, besándonos y acariciándonos, entramos a la ducha y el agua recorría nuestros cuerpos desnudos, nuestras manos nos acariciaban, nuestros dedos invadieron el sexo de la otra, salimos de la ducha mojadas y excitadas, y fuimos a mi cama, nos tiramos sobre ella y comencé a besarla sobre su boca, por su cuello, recorrí sus pechos, sus puntiagudos pezones se perdieron en mi boca, se los chupaba fuerte, se los mordía suavemente, ella gemía de placer y se dejaba hacer.

Baje por su vientre liso, llegue a su pubis depilado, lamí su conchita húmeda, mi lengua recorrió sus labios hundiéndose en su interior, tomé su clítoris entre mis labios, chupandolo, succionándolo, su rosado botón respondió a mis caricias, se puso duro, su conchita se mojo completa, mi lengua la recorría toda de arriba abajo, llegando a su culito, lo recorrí con la punta de mi lengua, sus gemidos eran mas fuertes, la deseaba.

Mi lengua abría su culito y dos de mis dedos penetraban en su rajita mojada, ella se movía contra mí, gimiendo y gozando, mis dedos la penetraban fuerte y mi lengua lamía todo su culito, apoye mi boca sobre su concha y la empecé a chupar fuerte, mi lengua se enterraba dentro de ella y sus jugos caían por mi boca, la chupaba toda, rápido y duro, ella separo mas sus largas piernas y me tomó por la cabeza apretándome mas contra su concha, se movía mas sobre mi boca, gemía fuerte, sentí llegar su orgasmo y su concha estalló en un gran orgasmo, una ola de jugos cayeron en mi boca, los bebí todos, chorreaba por mis labios, su cuerpo convulsionado por el orgasmo se entregaba en mi boca, no paraba de tragar todos sus jugos, la chupe toda hasta que se quedó quieta, satisfecha.

Subí besando su cuerpo, hasta quedar sobre ella y besarle en la boca, nuestras lenguas se unieron y compartimos sus jugos en su boca, durante un rato estuvimos acariciándonos y chupandonos las lenguas con la mezcla de nuestra saliva y sus jugos, me levanté un poco mas dejando mis generosos pechos a la altura de su boca, rápidamente los tomó con sus manos y empezó a chuparlos, se comía mis pezones, que se pusieron muy duros y erectos, ella los comía con deleite, entonces me incorporé un poco mas y sentada sobre su cara, puse mi concha en su boca, ella abrió mis labios con sus dedos y hundió profundo su lengua, di un fuerte gemido de placer, sentía su lengua en mi interior, recorriéndome en círculos, lamiendo toda mi concha, la refregaba por su boca una y otra vez, su lengua serpenteaba en mi interior.

Carolina tomó mis nalgas y me movía mas sobre su boca, mi concha anegada mojaba su cara con mis jugos, ella me comía fuerte, profundo, yo gemía mas fuerte aún, disfrutaba como mi amiga comía mi conchita, lo hacía más rápido ahora, su lengua muy profundo dentro de mí, ella me mira a los ojos y dejando un momento de mamarme, me dijo que quería que acabara en su boca como ella lo había echo y volvió a hundir su cara en mi vagina, no pasó mucho tiempo, apreté mis pezones y dando un grito de placer, acabé fuerte en su boca, restregué mi concha en su cara mientras mis jugos llenaron su ansiosa boca, ella los bebió todos, lamió mi raja con deleite absorbiendo hasta la ultima gota de mi monumental corrida.

Me puse sobre ella y empecé a lamer toda su cara, lamiendo mis propios jugos, luego nos besamos, mi lengua invadió su boca buscando la suya en un beso apasionado y prolongado, quedamos así abrazadas, convulsionadas, extasiadas, pero ambas con ganas de más.

Después de descansar un momento y no dejar de abrazarnos y besarnos, volví a recorrer su cuerpo con mis manos, acaricié su sexo y lo noté húmedo de nuevo, empecé a besar sus pechos, lamí sus negros pezones duros, mi lengua recorría sus aureolas, mi boca succionaba sus deliciosos pechos, pasaba de uno a otro, al mismo tiempo que mis dedos recorrían los labios de su rajita, baje lamiendo y besando su vientre, mi lengua se hundió en su ombligo y seguí bajando hasta llegar a su clítoris, lo tome entre mis labios, apretándolo, jugando con el, Carolina gemía de placer.

Mis labios recorrían su conchita de arriba abajo, notaba como se humedecía cada vez mas, mi lengua le penetraba despacio primero y luego más rápido, haciéndola gozar, gemía y me pedía más. Mis manos apretaban sus pechos, mientras mi cabeza estaba hundida sobre su conchita, comiéndomela toda, ella acariciaba mi cabello y movía su cuerpo refregando su rajita sobre mi boca, entonces la miré y te dije que era tiempo de su sorpresa.

Me levanté y fui hasta la otra habitación, al volver traía puesto el regalito que compre para sorprenderla por la tarde en el shopping. Era una enorme verga de latex negra con correa que traía atada a mí. Me miro y sonrió, le dije que ahora iba a cogerla como se merecia, me puse de rodillas sobre su cara y le dije que lo chupara, que lo mojara bien que después se la iba a meter por su caliente raja. Carolina la chupaba fuerte, con gusto, tragándosela toda, mojándola con su saliva, me cogía por las nalgas atrayéndome hacia ella e introduciéndose aquella gorda polla, se veía que sabia mamar una verga.

Entonces le dije que se pusiera en perrito, se dio vuelta dejando su hermoso culito en pompa, y su conchita húmeda toda para mí, le di unos buenos lengüetazos, la lamí entera, mojándola bien con mi saliva y sus jugos, me puse detrás de ella, acomode la verga sobre su conchita y empecé a penetrarla lento, sentía la enorme verga dilatar su conchita y deslizarse suave pero sin detenerse hasta el fondo de su húmeda vulva.

La tomé por las caderas y empecé a penetrarla fuerte, rápido y duro, la cabalgaba, sentía como la colosal verga se deslizaba entera en su raja, abriéndola y haciéndola gozar, gemía fuerte de placer, Caro apoyo su cabeza en la cama y levanto mas sus negras nalgas, me pedía que la cogiera fuerte, yo lo hacía duro y fuerte, le daba nalgadas y la penetraba toda, la enorme verga llenaba su rajita mojada a punto de explotar, la tomé por las tetas y le di mas fuerte y rápido, sentí llegar su orgasmo, dio un fuerte grito y acabo intensamente, la seguí cogiendo fuerte, prolongando su orgasmo, hasta que cayo sobre la cama extasiada y convulsionada con el orgasmo.

Me acosté a su lado sin sacar el consolador, la besé fuerte y con pasión, estábamos empapadas en sudor, le saque la verga y me voltee, ella comenzó a lamer mis enormes tetas, las chupaba fuerte, se comías mis duros pezones, chupandolos, mordiéndolos, apretaba mis pechos juntándolos y su boca se deslizaba de uno a otro, comiéndomelos. Me hizo acostar boca abajo, comenzando a besar mi cuello, mi espalda, sus manos tomaron mis nalgas y las acariciaban, las masajeaba y separaba, sentí su lengua recorrer mi ano y llegar a mi concha ardiente, me lamía toda desde mi concha a mi culito, la punta de su lengua como un pequeño pene se hundió en mi culito y sentí como dos de sus dedos se deslizaban dentro de mi rajita, gemía fuerte, gozando.

Me daba duro por la conchita, ahora eran tres dedos y su lengua abría todo mi culito, me daba fuerte, le pedía mas, entonces tomo la verga plástica con su mano y la empezo a meter en mi concha, se deslizó fácil dentro de mí, porque estaba muy mojada, me cogía fuerte y su lengua no dejaba de entrar y salir de mi culo, con la verga de latex en mi concha Carolina deslizo un dedo en mi ano, el placer era inmenso, no tardé en acabar en un orgasmo fuerte e intenso, entonces se puso sobre mí e hicimos un 69 comiéndonos nuestros sexos, bebiendo nuestros jugos y chupandonos hasta que las dos acabamos, una en la boca de la otra. Las dos estábamos muy excitadas y cuando aun estábamos convulsionando por el orgasmo y una encima de la otra, lamiendo nuestros jugos y aspirando el aroma de nuestros sexos, miré hacia la puerta de la habitación y ahí estaba parado mi marido Miguel, contemplando la escena y pajeando su enorme verga que estaba muy dura, por lo que seguro hacía un buen rato que estaba allí.

Entonces con Carolina nos sentamos en la cama, le dije a Miguel que entrara para presentarle a mi amiga, él se acercó caminando pero con su verga muy grande y dura fuera de sus pantalones. Esta es mi amiga Carolina y él mi marido Miguel, se dieron un beso, él dijo encantado de conocerte y ella contestó, es un placer, no te esperábamos y estirando su mano tomo su gruesa verga y la sacudió. Me miró y me dijo, así que esta es la vergota que disfrutas, me sonreí y asentí, es que en verdad mi marido esta muy bien dotado, son 23 cm de carne rolliza y gruesa con una colosal cabeza, que en verdad disfruto mucho. Le dije que esa era mi vergota pero que ahora la íbamos a disfrutar juntas.

Sin mediar mas palabras de presentación Carolina se sentó en el borde de la cama sopesando la descomunal tranca de mi marido, acariciaba sus gordas bolas, la masajeaba suavemente, se embriagaba con su olor, descorría su pellejo para admirar su gorda y lisa cabeza, sus dos manos se aferraban a su grueso tallo mientras la punta de su lengua se posaba en su prepucio, su lengua empezó a recorrer toda su extensión, yo sabia muy bien la grata impresión que causa siempre la verga de Miguel, Carolina abrió su boca al máximo y empezó a introducirse aquel falo, momento que aproveche para desnudar completamente a mi marido, me arrodille detrás de él y separando sus nalgas mi lengua se poso en su ano mientras Caro seguía atragantada con aquel enorme mástil.

Continuara...

angela_lobo@hotmail.com
carolinacruzj@hotmail.com

Angela Lobo

Con mi Enamorada en la Playa

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Por motivos de trabajo me encuentro en la capital de peru lima, pero para entonces se acercaba el verano y de hecho empezaban los bailes de carnaval, asi que decidimos darnos un viajecito al norte, donde las playas eran fabulosas, asi que decidimos irnos por tres dias, yo estaba loco por llegar a la playa, pues en el omnibus ya le iva calentando, la vagina por todas las cosas que le iva a hacer en la playa, y no me quedo otra que tocarle para ver como estaba y me sorprendio porque con solo hablarle ya estaba chorreando. 

Solo le dije que empecemos con una adelantadita,y metio su mano en el pantalon para cerciorarse que estaba armadazo y me pedia que trate de metersela pero el omnibus no habia sufuciente espacio, a pesar que llevaba una minifalda le saque la truzita para ver la forma de como clavarsela, no me preocupaba por la gente, porque habia elegido los ultimos asientos para estar mas comodos, asi que le dije que se parase para que se siente encima de mi verga solamente queria tenerla adentro y yo trataba de hacerle unos movimientos para que se chorree mas y era lo mas rico que me estaba pasando, asi que luego de darnos esa adelantada llegamos al pueblo donde ivan a celebrar un baile y de hecho que entramos para bailar un rato eran las 2 de la mañana y el baile estaba por acabar asi que decidimos salir para dar una vuelta por la playa, y ya queria que le haga el amor en la arena, no le importo si habia gente mirando, asi que cerca de nosotros habia una pareja que tambien estaban en lo mismo. 

Decidimos ir mas abajo y empezamos a dar riendas sueltas a nuestros deseos, lo primero que fue meternos al agua y estaba deliciosa , ella se habia sacado el brasier por debajo de la blusa por si los mirones pero su truza y la blusa la acompañaron hasta el agua, yo simplemente estaba en truza y era normal, nos metimos al agua y la empeze a tocar y acariar su rica chucha estaba calientita luego le saque la truza y me empezo a coger la pinga entre beso y beso empeze a penetrarla y era tan rico me mordia la oreja y me pedia que no la saque para nada yo sin embargo por ratos se la sacaba para que se desespere y a la vez no se venga rapido, despues de un rato en el agua decidimos salir a la arena, heche un vistazo, pero ya no habia nadie eso hizo que me sintiera mas seguro y me la empeze a tirar en la arena, no le importo nada y se saco la blusa que era lo que le quedaba, primero le dije que le de una mamada y ella encantada decia eres mi rey y yo soy tu esclava y vas hacer lo que quieras conmigo eso me ponia mas duro, luego la puse de rodillas y se la empeze a meter me dijo que por el culo no se la meta por que nunca lo habia hecho, asi que estire la mano y saque del pantalon un lubricante y sin que se diera cuenta le empece a lubricar el orificio,metiendole un dedo,sabia que mi pinga era gruesa y de hecho que le iva a doler asi que solo me decia que pruebe solo la cabezita del huevo,trate de empujarsela pero aun estaba virgen por el culo y eso hizo que empezara a gritar me duele, me duele, sacalo por favor, sin embargo yo le decia que solo eran 2 minutos de dolor que luego me iva a pedir mas,asi  que yo le masajeaba el culo tratando de que le duela menos, ni bien pense ya estaba adentro, le empece a tocar las tetas y le estiraba los pezones, no te muevas mucho que me esta doliendo, me decia, ya cariño que rico culo que me estoy reventando, gracias le decia,luego sentia mi pinga bien apretada cosa que me ponia durisimo, hay, hay. hay, decia luego la saque y se quedo tirada en la arena derepente me alumbre el pene con el celular ysorpresa, estaba con sangre, de hecho que la habia reventado, me fui al agua para darle una lavada y como aun no se me habia corrido regrese para seguir metiendole pero en su coño que por cierto aun seguia mojadito, solo abrio las piernas porque tambien sabia que tenia que terminar, y ella exclamaba diciendo que era los mas rico que le habia pasado  ya me quedaban quizas los ultimos segundos y le pregunte donde queria que me chorree, y ella me pidio en su cara, no se movia mucho porque aun estaba adolorida, solo acerque mi pinga y habrio su boca para que recibiera mi leche....gracias me has hecho feliz....

ahora estamos en diferentes ciudades, pero al menos nos vemos 1 vez al año solo para recordar esas ricas cachadas que nos damos...........


El Observador

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Llevo muchísimo tiempo leyendo relatos eroticos, lo cierto es que me gustan mucho, conocer experiencias de otros e imaginarlas. Esta es la primera vez que participo activamente contando una experiencia propia:

Era verano, de esto hace ya un par de años, por entonces yo tenia 24 años y la chica en cuestión, llamémosla ana tenia 18 años. Ella es morena ojos oscuros aproximadamente 1’70 y rellenita.

El caso es que nos solíamos ver bastante a menudo, era una buena amiga mia con la que estuve enrollado durante un año, normalmente siempre quedábamos en mi coche yo la recogía y pasábamos juntos un par de horitas o tres las cuales nos cundían bastante.

El caso es que por alguna razón que ahora no recuerdo, una vez quede con ella y estaba esperándome con una amiga, supuse que quería que la llevara a algún lado pero no era así, al parecer había quedado con ella y no podía quitársela de en medio así que dimos una vuelta los tres. Esa noche llovía, según parece esta chica se había dejado las llaves en casa y tenia que hacer tiempo para que llegaran sus padres. A esta amiga de ana la llamaremos eva.

Yo pensé que se me había fastidiado la noche, eva era morena también, mas bajita que ana, mas delgadita pechos pequeños, era muy guapa la verdad. En cuanto se monto en el coche empezamos a hablar los tres, yo me puse a dar vueltas tontamente por la ciudad hasta que decidimos parar el coche en algún lado y charlar allí dentro del coche.

Según parece eva estaba bastante al dia de los encuentros que teníamos ana y yo, y lo cierto es que no tenia pelos en la lengua, empezó a bromear sobre lo bien que nos lo pasábamos ana y yo en el coche sobre que no nos cortáramos por que ella estaba alli etc etc…

La cosa se estaba calentando, los comentarios de ella eran cada vez mas picantes, y yo estaba bastante excitado, pero ana no parecía estar muy por la labor, yo deseaba que eva siguiera comentando cosas a ver hasta donde podía llegar todo eso, pero la cosa se quedo ahí, al menos de momento, empezamos a hablar de los estudios que si patatín patatan…. Intentare reproducir un poco los diálogos, más o menos eran así:

Yo: Lo cierto es que ya no quiero hablar más de los estudios ya me va bastante mal para tener que recordarlo.

Eva: Pues si no quieres hablar de los estudios cuéntame que es lo que mas te gusta de ana:

Yo: (mirando a ana) pues la verdad es que todo, lastima que hoy lleve tanta ropa jeje.

Ana: Otra vez queréis empezar con lo mismo de antes?

Eva: Y por que no, seguro que cuando jose nos recogió pensaba echarte un buen polvo y al verme a mi se le corto todo el rollo.

Yo: Mujer no digas eso

Eva: Anda y jugarme que es mentira, y que no te gustaría estar a solas con ana y hacer lo que siempre soléis hacer

Yo: Lo cierto es que ganas no me faltan pero cuando no puede ser no puede ser.

Eva: Y por que no va a poder ser a ver, te doy miedo, no quieres que te vea el pajarito o que??

Yo: Jejeje, no me conoces, y solo me falta que me tientes, yo no tngo ningún problema en enseñar nada es ana la que me da que no se atreve.

Ana: Jajaja, quien ha dicho que no me atreva? Eva es mi amiga y me ha visto ya muchas veces desnuda, pero a ti seguro que te da corte

Yo: como se nota que no me conoces, no me tentéis no me tentéis.

Ana: A que no te atreves?

Eva: Seguro que no.

Yo: que no??

Y empecé a bajarme los pantalones, esperando que alguna de las dos se rajara y dijera algo así como ya basta cosa que no ocurrió y en muy poco tiempo me vi alli con los pantalones y los calzoncillos bajados sta las rodillas, era una situación nueva para mi, estar así desnudo de cintura para abajo delante de dos chicas estupendas en mi coche a solas.

Yo: Bueno, veis? Tanto tentarme fijaros como al final…

Ana: Yo sabia que si te picábamos lo harías.

Yo: Bueno y ahora que… menos mal que no nos hemos apostado nada que si no tendríais que pagar la apuesta.

Eva: pero mira como esta!! Ana hazle algo mujer, no ves lo dura que la tiene, hazle una pajilla mujer

Ana: No se no se

Yo: Ana a que no te atreves a tocármela delante de tu amiga?

Ana: como que no??

Alargo la mano despacio hasta tocarla, al principio apenas la rozaba pero entre los ánimos de eva y los míos, empezó a acariciarla suavemente como ella sabia. Yo lo estaba flipando, Ana me estaba masturbando delante de otra chica… eva estaba muy atenta a mi pene y a los movimientos de la mano de ana.

Eva: caray no imagine que te atrevieras de verdad ana, serias capaz de chuparsela??

Ana me miro a los ojos, casi se lo estaba suplicando yo también, así que se acerco despacio y empezó a hacerme la mamada mas morbosa que me hayan hecho, al principio me beso la puntita… luego saco su lengua y la paso por la cabeza, y poco a poco la engullo toda, mientras la chupaba me acariciaba el estomago y los testículos, como sabia que me gustaba, nunca había estado así, es impresionante mirar a los ojos a una chica mientras otra te la esta chupando, yo deje mis ojos clavados en los de eva mientras ana me la chupaba, al principio eva apartaba la vista pero después me miro fijamente a los ojos…. No tarde mucho en correrme, lo hice mirando los ojos de eva!! Me corri mirando los ojos de una desconocida mientras su mejor amiga me la chupaba!! era increíble. Justo antes de correrme se lo dije a eva, le dije: eva dile a ana que me voy a correr no le gusta que me corra en su boca. Dicho y hecho, ana se saco mi pene de su boca y dejo caer mi semen en su mano, mientras eva miraba atentamente como terminaba. Luego ana me dio un beso en los labios y todo termino.

Despues charlamos un ratito mas, yo ya estaba tranquilo, y a lo tonto a lo tonto habían pasado casi 2 horas desde que nos montamos en el coche, alguien dijo que se hacia tarde y volvimos a llevar a eva a su casa.

Cuando la dejamos, estuve un ratito hablando con ana del morbo que nos había dado a los dos hacer eso, y le dije que si alguna otra vez quería que viniera eva solo tenia que invitarla, que estaría encantado de repetir o incluso hacer algo mas de lo que había sucedido, pero eso ya es otra historia.

Espero que os haya gustado. Igual me animo a contaros lo que sucedió después. Un saludo.


Una Cena de Viejos Amigos

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Andres me había insistido que de ninguna manera buscara hotel en Barcelona cuando tuviera que ir por cuestiones de trabajo, se había casado,  tenia una hija de pocos meses y una hermosa casa cerca del Borne. Nos conocíamos desde hacia diez años, estuvimos trabajando en la misma empresa una temporada y siempre me pareció un buen tipo, abierto, jovial y trabajador. Solo una cosa siempre me había escamado, su interés por mi vida sexual, era de ese tipo de tíos que parece disfrutar mas oyendo y viendo que haciendo.

Tenia una semana para cerrar una serie de asuntos y allí estaba llamando al timbre de su casa. 


Me abrió Andres efusivo, me dio un fuerte abrazo y me presento a su esposa Marta, mas joven que el, bajita y con unos hermosos ojos color miel. eran las 8 de la tarde, sentados en el salón me invito a una cerveza y con ella en la mano recorrí la casa mientras Andres me la mostraba, en su habitación había una cuna y Marta estaba sentada al borde de la cama dándole teta a su pequeña Julia, atisbe unos pechos pequeños pero hinchados por la lactancia, por educación deje las formalidades y los saludos para mas tarde. Deje la maleta en la habitación de invitados y me metí a darme una ducha mientras Andres y Marta cocinaban y cuchicheaban en la cocina.

La cena transcurrió como transcurren las cenas de viejos amigos cuando hace tiempo que no se ven, con Marta atenta y sonriente pero poco habladora y Andres ensalsandome ante su mujer, hablándole de algunas de mis aventuras que el conocía, tuve que hacer un ejercicio de modestia ante su esposa:

-Tu marido exagera¡ Como ves no soy Tarzan y mis atributos son mas bien normalitos

-Y cual es el truco? pregunto ella

-No hay ningún truco, al menos que yo sepa. todo es una mezcla de morbo, ternura y desenfreno, ofrezco complicidad

-Quizás eso sea lo que queremos muchas mujeres- me contesto y dicho esto se despidió-me vais a disculpar tengo que darle la cena a la niña y además estoy rendida.

Alrededor de una botella de whisky de malta Andres y yo proseguimos la charla, le iba bien, en el trabajo, en la vida y su mujer era maravillosa:

-Marta es muy sumisa-me dijo guiñándome el ojo- somos felices, solo falta LA GUINDA porque....

-Por que?

-Tu me conoces sabes que siempre me ha gustado que me cuenten cosas y verlas, no soy muy activo que se diga.....bueno la verdad es que yo también soy bastante sumiso

-Venga ya Andres¡

-Si es la verdad, sueño con verla en brazos de otro hombre pero una cosa tengo clara....paso de intercambios y de entrar en una vorágine que destroce mi matrimonio.....por eso pensé en ti

-Que has pensado en mi?

-Si, no te preocupes, ya he hablado con Marta, ella hará todo lo que a mi me complazca porque eso es lo que le complace a ella, cuando me anunciastes tu visita comenzamos a contar los minutos...tu eres un tio discreto, limpio y sobre todo buena gente...te conozco bien, se que jamás le harías daño a un amigo.

-Que quieres decir?

-Que quiero que folles con mi mujer, primero sin que yo este para que cojais confianza y luego conmigo delante, ya lo tenemos claro, mañana estaré toda la tarde fuera, es tu momento, además tienes toda la ventaja del mundo.

-Y eso?

-Porque sabes que ella aceptara todo lo que le propongas.

Me quede estupefacto pero intente disimularlo. Eran las dos de la mañana cuando me fui a la cama.

Desayunamos juntos, Marta sostenía la mirada cuando yo la miraba, en sus ojos había excitación, morbo, sumisión, ahora la miraba sin cortarme sabiendo que eso ponía bien caliente a mi amigo, era hermosa, pelo castaño tirando a rubio, no mas de 1.60, guapa, de piel clara y muy proporcionada, con unas sugerentes y pequeñas tetitas hinchadas por la lactancia, mi polla se revolvía dentro de mis pantalones mientras la miraba.

Despues de una serie de reuniones nos vimos en un restaurante para almorzar, bebimos buen vino y Andres se retiro de nuevo a su trabajo, Marta y yo nos fuimos en un taxi a su casa, puse mi mano extendida sobre su rodilla y ella me miro sonriente.

En la casa me vino una inspiración, estaba con una mujer maravillosa pero el proceso de seducción estaba de mas, era sumisa, ya estaba todo hablado, el tono debía de ser imperativo:

-Desnúdate- le solté a bocajarro en cuanto cerro la puerta

Agacho la cabeza y obediente comenzó a hacerlo, lentamente, sensual, se desabrocho la camisa, puse música:

-Hazlo al ritmo de la música¡

Su cuerpo se bamboleaba al ritmo de la música, desabrochándose lentamente el sujetador, dejándome ver sus dulces tetitas, pequeñitas con el pezón hinchado, no pude contenerme, mientras ella se quitaba los jeans mis labios se apropiaron de sus pezones que me obsequiaron con ese néctar glorioso que es la leche de madre, mi polla se puso a reventar nada mas saborear la primera gota mientras ella con los ojos cerrados moviendose al ritmo de la musica se quedaba con unas minusculas braguitas transparente como unica vestimenta.

Seguí chupando como un ávido nenito lactante mientras acariciaba su suave piel, me despoje de mis pantalones y mis slips dejando asomar mi polla dura y desafiante, deje de mamarle las tetas, no dije nada, basto una mirada para que Marta se arrodillara ante mi y comenzara a chuparmela como una chica traviesa chupa una piruleta, lamiéndome la punta, metiéndose la hasta la mitad en la boca y sacándosela mientras hace una suave succión, todo ello mirándome dulcemente a los ojos. Una mirada maravillosa que hablaba sola, que me decía soy tuya, te pertenezco, usame para tu placer porque eso es lo que me da placer, acaricie su melena mientras comenzaba suaves movimientos de cadera, follandole la boca, ella recibiendo mi polla, complaciente y sumisa, entre sus calidos labios, se la saque de la boca, tenia el capullo descubierto y brillante y comencé a darle pollazos en la cara mientras le ordene que se masturbara, sacaba la lengua y recorría mis huevos con ella mientras yo jugueteaba y rozaba la punta de mi capullo por sus labios, su cara y su frente.

Me sente en una silla y le ordene:

-Montame

Moviéndose sinuosamente como una dulce y tímida gatita, mirándome a los ojos, relamiendo sus labios con la lengua se puso sobre mi, situo mi polla entre los labios de su coño y descendiendo suavemente hasta que se la metió hasta las pelotas en su mojadisimo coño, comenzó el sube y baja, deslizando su coño en mi polla, hechizado por el suave y apretado tacto (a pesar de su reciente maternidad) de las paredes internas de su coño.

Le di una fuerte chupada en un pezón y sentí como la leche manaba de el inundando mi boca, Marta gimió y se clavo la polla hasta la raiz, fue inevitable, me corrí abruptamente, casi con dolor en su maravilloso coñito mientras ella me besaba y compartía su leche conmigo.

A veces me pasa y esta era una de esas veces, no pude controlar ni retener mi eyaculacion, apenas llevaba tres minutos con la polla clavada en su coñito pero su experta mamada previa, el morbo de follarme a la mujer de mi amigo con su consentimiento y el sabor de su exquisita leche fueron un explosivo cóctel superior a mis fuerzas, a mi poder de concentración.

Nos quedamos abrazados y unidos mientras mi polla disminuía de tamaño dentro de su coño donde sus jugos y mi leche se fundían.

Pidiendo mi aprobación con la mirada me descabalgo, se puso de nuevo de rodillas y comenzó a limpiar mi polla a lenguetazos, con mi corrida tan reciente el roce de su lengua ne la punta de mi capullo me dejaba próximo al desvanecimiento y me daba escalofríos.

Unos diez minutos estuvo Marta lamiendome el capullo, golpeandose los labios con mi polla y mirándome a los ojos (que cosa mas linda es que te miren a los ojos cuando te la están chupando) hasta que la inste a que se levantara, se sentara en el sofá,  me tomara en brazos y me diera de mamar como a su bebe (creo que ese día la nenita se tuvo que merendar un biberón). Con los ojos cerrados mamando de sus tetitas, saboreando sus pezones hinchados mientras ella me acariciaba y como a su bebita, me musitaba, casi ronroneando:

-Mi niño, toma teta de mama. si chupamelas, tomate toda mi leche.

De nuevo sentir el dulce calor de la leche materna en mi boca y que mi polla se pusiera para estallar de dura fue todo uno. Marta se dio cuenta y comenzó a meneármela suavemente, subiendo y bajando la piel de mi polla al mismo suave ritmo que mis chupadas en sus pezones me alimentaban. Disfrutando de este sublime momento pase mas de media hora hasta que le ordene a Marta que se pusiera de rodillas en el sofa mirando a la pared y con el culito bien levantado, su hermoso coñito asomaba entre sus nalguitas brillantes por el flujo derramado, mi polla ya estaba entre sus labios y entrando en ella, comencé a follarla dulcemente primero, aumentando el ritmo del mete y saca despues, dejándosela enterrada en el coño hasta la raíz levantandola casi en peso mientras apretaba sus pechitos y podía ver como los chorritos de leche brotaban de sus tetas, nuevemente me corrí copiosamente y mucho antes de lo que hubiese querido, pero no había posibilidad de controlar el placer que follar a Marta y toda la situación que rodeaba a nuestra follada.

-Me vas a disculpar que no me lave, Andres esta al llegar y se que se pondra loco de contento si puede follarme sabiendo que tu semen aun esta dentro de mi.

Dicho esto nos vestimos y esperamos sentados viendo la tele y acariciandonos la llegada de mi amigo. Cuando llego la situación era alucinante Andres me miraba expectante, yo le respondía guiñándole el ojo como afirmación, todo eran miradas cómplices.

Cenamos pronto y Andres y Marta se disculparon y se retiraron pronto a su habitacion, me quede mirando la televisión, entre excitado e incomodo, me levante y pegue la oreja a la puerta cerrada, podia oir los murmullos de Marta, estaba contándole a mi amigo como me habia amamantado, chupado la polla y follado, en cuestion de minutos los quejidos y gemidos de placer eran audibles en toda la casa, estaba follando como locos, me puse una copa y me senté en el sofá a ver la tele.

Eran casi las doce de la noche y estaba a punto de irme a la cama cuando Andres entro en el salón, desnudo, sonriente y feliz, se acerco a mi y me dio un fuerte abrazo:

-Soy el mas feliz de los cornudos¡¡ nunca me había dado tanto gusto follar a Marta como me ha dado hoy sabiendo que tu leche todavía estaba en su coño, me he corrido dos veces, la segunda ha sido follando pero la primera ha sido mientras Marta me contaba todo lo que habeis hecho, por favor Carlos desnudate y ven conmigo a la habitación, quiero ser un cornudo dichoso, quiero ver como te follas a mi mujer por todos sus agujeritos delante mía.

Marta estaba tumbada en la cama con las piernas abiertas y con una morbosa sonrisa esbozada en su rostro, Andres me pidio que me sentara al borde de la cama, cogió mi pie con las manos y comenzo a lamerme los dedos como un perrito mientras Marta nos miraba y se masturbaba.

-Ya has visto como le he lamido los pies a nuestro amo y amigo, querida Marta, Carlos te va a follar se va a correr en tu coño y en tu culo y yo voy a ser el mas feliz fe los cornudos viendo como te lo hace

-Siiiiiiiii-balbuceo ella

Ver a Marta masturbandose y recordar el sabor de la leche que manaba de sus pechos me puso de nuevo en una situación de absoluta excitación...excitacion a la que acompañaba una polla bien dura y empalmada, Marta seguía ofreciéndome su coñito con las piernas abiertas, Andres expectante me alentaba:

-Follatela¡ folla a la putita de mi mujer y lleva a la gloria al cabrón de su marido¡

Situado entre sus piernas se la clave de nuevo, Marta levantaba su culito para recibir mi polla mientras yo chupaba y lamía sus tetitas alternativamente, alimentandome, Andres a nuestro lado se acariciaba la polla sin perder un detalle de la follada que le estaba dando a su mujercita.

-Abre bien el coño, follala, si¡ si¡ follala¡ si......soy un cornudo que se esta corriendo mientras follas a su mujer- efectivamente los chorros de semen brotaban de la polla de mi amigo.

-Ahora, por favor, quiero que le folles el culo¡¡ Carlos enculala¡ seras el primero que se corra en su culito, llevamos una semana practicando con un vibrador para que se le dilate el culo y le gusta, cada vez que se lo ha metido se ha corrido como una perra...verdad Marta?

-Si cabroncito mio¡¡ estoy loca por que me folle el culo y tu lo veas y me limpies con la lengua la leche de nuestro amo Carlos.

Desmonte a Marta y ella se puso a cuatro patas al borde de la cama, ofreciendome su culito virgen, yo de pie tras de ella enfile la polla en la entrada.

-Clavasela entera, sin contemplaciones, ya veras como se corre como una perra

-Cabron¡ cornudo¡ eres un cabron¡-decia ella esperando ansiosa que se la clavara hasta las pelotas.

Lo hice, empujando sin pausa pero sin violencia se la clave hasta la raíz, la polla de Andres estaba empalmada de nuevo y Marta gemía como una perra, efectivamente se estaba corriendo. Comencé a culearla, a encularla sin piedad, sacándole la polla casi entera para volver a enterrarsela en las entrañas mientras Andres me alentaba.

-Encula a mi putita, dale duro¡ hazme mas cabron¡¡ soy cornudo¡ un cornudo hijo de puta que se corre viendo como enculan a su mujer¡

-Si¡ si follame follame¡¡

Estaba listo para correrme otra vez cuando senti los dedos de Andres abriendo mis nalgas y su lengua lamiendo mi culo, fue automatico, solté una andanada de leche caliente en el culito estrecho y angosto de Marta, la vista se me nublo, mareado de placer y morbo con la polla bien metida en su culito me deje caer sobre ella mientras Andres ansioso seguía lamiendome el culo, justo cuando le saque la polla Marta volvió a ponerse a cuatro patas y la lengua de mi amigo paso de mi culo al culo de su esposa bebiendo ansioso mi leche en el receptáculo trasero de Marta mientras que los labios y la lengua de esta se apropiaban de mi polla y limpiaba los restos de leche. Andres solicito mi aprobación con la mirada y acto seguido imito a su esposa, los dos me lamían los restos de semen de la polla y se besaban como locos, la leche estaba brotando de nuevo de la polla de mi amigo.

Mi semana de trabajo en Barcelona acabaron siendo dos semanas, con Andres y marta a mi absoluta disposición en una de las situaciones mas maravillosas y excitantes que he vivido nunca, por solicitud de ellos cuando estábamos en casa siempre estábamos desnudos, nuestros nombres cambiaron, cuando me dirigía a Marta siempre lo hacia llamándole puta o zorra y cuando lo hacia a su marido, cabron y cornudo, ellos me llamaban amo o Don Carlos.

A veces decidía follarme a la puta sin la presencia del cabron que esperaba pajeandose en el salón, cuando me corría en su boca, su culo o su coñito requería la presencia del cabron que se bebía mi leche en cualquiera de estos receptáculos, corriéndose vivo mientras lo hacia y la puta le contaba como la había follado.

Volví a casa con unos cuantos kilos de mas....la leche materna es muy nutritiva.

Este relato esta dedicado a el xup, espero que sepa disculpar el malentendido.

La Madre de mi amigo Rafael

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Todo comenzó cuando conocí a Rafael, para abordar esta historia cierta llena de pasión, debo intentar exhalar, y remembrar aquella época, la mamá de Rafael tiene las curvas más agudas y efervescentes que he conocido, el goce que esa mujer me dio no se puede comparar con ningún otro, la primera vez que la vi fue en su casa, mi amigo y yo como todo buen chico preparatoriano, nos disponíamos a dar término a un trabajo escolar esa tarde, cuando entramos a su casa atravesamos por el amplio jardín pasando por una hermosa piscina hasta llegar a la casa, que era espaciosa y llena de ventanas por todos sus muros, era un lugar muy agradable, la sencillez de Rafael siempre me ha dado suma confianza al trato, por ello cuando me dijo que después de que termináramos el trabajo iría a recoger a su hermana al colegio, pero que mientras yo me quedara en su casa pera que fuera guardando todas las cosas que habíamos ocupado al estar realizando el trabajo escolar, de manera espontánea accedí, pues nunca imaginaría lo que sucedería.

Exacto como lo habíamos planeado él se fue por su hermana al colegio, cuando se hubo ido sentí un desierto total en su casa, pues esta era muy grande y solo me encontraba yo, pero momentos después comencé escuchar ruido en la cocina, así que bajé de la recamara de Rafael, que era donde realizábamos nuestro trabajo, y fui a ver que sucedía , en ella encontré a una de las más caóticas mujeres, ésta era blanca de pelo negro, con una figura espectacular, cuando notó que alguien la miraba, voltió y me sonrió, entonces como me notó perplejo, ni siquiera la descripción más minuciosa podría dar una idea de lo que miraban mis ojos, ella lo notó y entonces me dijo que Rafael no tardaría en llegar que se lo había encontrado en la puerta y le había dicho que yo me encontraba en casa esperando a que él regresara, que ella era su mamá , yo respondí que estaba bien que solo había bajado porque escuchaba ruidos y pensaba que podría ser otra cosa, a lo que ella respondió - Mira te sugiero para que no te aburras mientras regresa Rafael , sal al jardín para que te distraigas un rato.
Así lo hice, cuando me encontraba ya afuera comencé a ver todas plantas que había en el lugar, así fui caminando hasta que llegue a la piscina, ella me llamó la atención pues era grande y tenía un agua tan cristalina que se antojaba darme un chapuzón, en ello sentí que alguien se acercaba y cuando volteé vi que la Mamá de Rafael venia hacia mí
Veo que se ha antojado el agua, si quieres puedes refréscate, pues en realidad a estas horas ello es muy bueno, yo suelo hacerlo.

Ella se acerco y me dijo: Caray, vaya que hace calor. Comenzó a quitarse la blusa, yo no daba crédito a lo que veía pues me parecía una locura lo que sucedía, repito que esta narración es verídica y no solo escribo como una satisfacción de aliviar mi líbido como muchos lo hacen, comenzó a quitarse su falda y luego el brasier y todo lo demás hasta que ya no tenía nada encima, cuando la vi plenamente desnuda y al sentir que estábamos solos tuve una erección al instante, ella lo notó y como ello la excitó más, así que me pidió que me quitase la ropa, pero lo pidió de una forma tan subjetiva que no puede evitarlo, seguí sus ordenes, quedamos desnudos los dos, entonces ella se me acercó y estando de pie como estábamos tomando mi pene se lo introdujo en su vagina, este entró sin dificultad pues estaba sumamente lubricada, ella comenzó a moverse rápidamente que sentí que a ese ritmo no duraría mucho sin correrme, ella paró y tomándome de mi mano y despegándose de mi, me llevó a una silla reclinable de las que se usan en la playa para tomar el sol, ahí me recostó y montándose en mí empezó a cabalgarme, tan vigorosamente, hasta que sentí que se corría ,yo me sentía en la gloria, estaba tan excitado que la nalgueaba mientras ella se movía a cien por hora, me hizo terminar mientras su ritmo disminuía, yo la tomaba de sus glúteos para penetrarla mejor y que mi semen le penetrara mejor, en ello sentí un fhash, me asusté y miré quien era y me percaté que era Rafael que nos había sacado una foto, me había agarrado en pleno éxtasis, y cuando reaccioné de la sorpresa, noté que su mama y él se miraban sonriendo con complicidad.

El Mejor Amigo de mi Familia - 2ª Parte

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Yo no me he llevado bien con mi nuera desde que la conocí, pues me parecía demasiado descocada y libertina para mi apocado hijo. Es por eso que, aunque viudo, siempre he vivido solo.

Pero aquel verano se dio la circunstancia de que me había roto una pierna unas semanas antes, en un estúpido accidente domestico, y mi unico hijo al final termino por convencerme de que pasara la convalecencia en su casa, ya que al tener espacio de sobra le parecía una tontería que no estuviera con ellos, y con sus hijas, las cuales casi ni me conocían.

Después de mucho pensarlo accedí a vivir en su casa, con la condición de ocupar la habitación de la planta baja. Aquella que debía ser, en teoría, para la criada, y que utilizaban para guardar la ropa; pues el resto de los dormitorios estaban en la planta superior y no me parecía aconsejable pasarme todo el día subiendo y bajando escaleras.

El cuarto, situado junto a la cocina, era bastante pequeño y mal iluminado, pues solo disponía de un estrecho ventanuco, que solían tener cerrado, y que daba a la parte mas revuelta del jardín, aquella en donde estaba situada la caseta del perro, y donde los frondosos setos, siempre a medio arreglar, solo dejaban ver un trozo de la piscina.

El recibimiento fue bastante gélido, como ya me esperaba, pero aun así no pude dejar de admirar lo bien que se conservaba mi nuera, a pesar de su edad, mas lejos de los treinta que de los cuarenta; a diferencia de mi hijo, cuya barriga, y calvicie, le envejecían bastante mas de la cuenta.

Mis dos nietas eran, como su madre, realmente preciosas. Sobre todo la pequeña Julia que, con su docena escasa de años, además de una cara bellísima ya lucia un lindo tipito, en el que destacaban, deliciosamente, unos tiernos meloncitos, llenitos y puntiagudos, que prometían bastante.

Solo con que fueran la mitad de pujantes que los de su hermana Carmen ya seria suficiente. Pues esta, con sus dieciocho años recién cumplidos, además de tener un rostro agraciado, lucia mucho su espectacular físico, exhibiendo de una forma algo descarada, sus firmes senos, siempre cubiertos por breves tops y camisetillas, que apenas podían contener sus firmes turgencias pectorales.

Pero era Francis, como ahora le gustaba que la llamaran, aunque siempre la había conocido como Paca, la que mas podía presumir de delantera, pues ahora que se acercaba a los cuarenta seguía teniendo un tipazo que ya quisieran para si muchas de las amigas de su hija mayor, con unos globos dignos de la mejor revista de desnudos.

Desde luego el que mejor me acogió al llegar a la casa fue Otelo, el enorme pastor alemán que yo conocí cuando apenas era un cachorro destetado.

Este casi me hizo caer al suelo con sus cariñosos lameteos, mientras ladraba alborotado, trotando por todo el salón. Fue Julia la encargada de devolverlo a su caseta, mientras mi hijo me decía que el simpático animal entraba siempre que le apetecía en la casa, por la puerta de la cocina, pues lo consideraban uno mas de la familia. Y, poco después, estoy en condiciones de afirmarles que forma parte de ella, pero de un modo un tanto peculiar.

Mi hijo pasa todo el día en la ciudad, regresando casi de noche de su trabajo, siendo esta la única forma que tiene de poder mantener el tren de vida que todos llevan. Su mujer, cuando no esta de compras, en el salón de belleza, o en el gimnasio, se dedica al cuidado de la casa; pero, salvo preparar la comida, no hace mucho mas, pues tiene a una chica, bastante simpática, que le viene a limpiar la casa dos veces por semana.

La hija mayor apenas si para en casa lo indispensable para cambiarse de ropa, o descansar; a diferencia de la pequeña, que suele pasarse el día jugando en el jardín, o en su cuarto, con la alegre vecinita de al lado. Esta, un año mayor que ella, es un pequeño diablillo pelirrojo con faldas; es guapa y delgadita, y muy poquita cosa, pero su pecosa cara delata lo traviesa y picara que puede llegar a ser. Pues creo que fue ella la que empezó, de un modo bastante inocente, la escalada de perversiones que a continuación les relatare.

Aquella mañana me despertó el rayo de luz que entraba por la ventana entreabierta, pues la noche anterior había preferido no cerrarla del todo, para que entrara un poco mas de aire.

Cuando me levante para abrirla del todo vi, a través de la estrecha rendija, a la pequeña Julia, que jugaba con su amiguita pelirroja, medio escondidas entre la caseta del perro y un seto de arbustos.

La curiosidad me impulso a callar el saludo que le iba a mandar, pues quería ver como se divertían las dos preciosas pequeñas cuando estaban solas, sin testigos. Ambas vestían de una forma parecida, con unas reducidas falditas que apenas si les llegaban a medio muslo, y unas ligeras camisetas de manga corta, que les permitían soportar mejor el intenso calor que hacia ese día.

Tenían montada una especie de tienda de comestibles, de esas de juguete, e imitaban a las señoras mayores cuando iban de compras con sus niños pequeños; en este caso sus muñecas de plastico.

Pero la diversión se les estropeo cuando regreso Otelo, quien sabe de donde, y arrollo casi todos los puestecitos, mientras intentaba lamer las caritas de las pequeñas, como muestra de afecto.

Estas, algo enfadadas por su osadía, empezaron a empujarlo, para apartarlo de su tienda, pero solo consiguieron que el perro redoblara sus esfuerzos para echarse sobre ellas, creyendo que era un nuevo juego. Las niñas enseguida vieron que era mas divertido enfrentarse al animal que lo que estaban haciendo, y pronto estuvieron compitiendo por ver cual de las dos lo inmovilizaba primero.

Yo, he de confesarlo, también me divertía de lo lindo, viendo el amasijo de pies y brazos que formaban en su desigual batalla. Y, por que no he de admitirlo, fijándome también en sus lindas braguitas infantiles, totalmente a la vista la mayor parte del tiempo.

Al final a la vecinita se le ocurrió introducir toda la cabeza de Otelo dentro de su holgada camiseta. Confiando, quizás, en que la subita oscuridad lo calmaría; y, en parte, acertó, pues el animal se sereno rápidamente. Pero pude oír, como se quejaba a mi nieta, diciéndole que el muy marrano le estaba lamiendo las tetas.

A pesar de sus palabras vi que su cara reflejaba una mezcla de asombro, y placer, que tampoco paso desapercibida a Julia. Al final mi nieta soltó al perro, que parecía estar muy concentrado en su labor, y se acerco para ver mejor lo que pasaba. Ya no podía oír lo que cuchicheaban entre ellas; pero veía, perfectamente, como las dos se asomaban por el escote de la pelirroja, para observar como el perro lamía sin parar sus jóvenes pechitos.

Al poco rato me sorprendí al ver con que habilidad lograron pasar a Otelo de debajo de una camisa a debajo de la otra, sin darle opción de escapar.

Ahora era la carita de Julia la que era todo un poema; y, como el escote de su camisa era bastante mas cerrado, tuve la suerte de presenciar como su amiga se la levantaba, poco a poco, para que todos fuéramos testigos de lo bien que usaba su larga lengua el animal en los senos de mi nieta.

Aunque las tenia relativamente cerca, aproveche que tenia mi cámara de fotos sobre una estantería cercana para no perderme ningún detalle de lo que allí estaba sucediendo, con la ayuda del teleobjetivo. Pero la tentación fue excesiva y pronto gaste los negativos que me quedaban en el carrete sacando primeros planos de todo el pícaro evento.

Por suerte espacie bastante el tiempo entre una foto y otra, para que no las alertara el tenue ruido de la cámara al hacerlas, y pude obtener un fiel documento de todo lo que hicieron las dos pilluelas.

La pelirroja no se conformo solo con desnudar los blancos montículos de mi adorable nietecita, y pronto empezó a jugar con ellos, en vista de la pasividad de Julia, y de que el perro no se cansaba de lamer los dos pequeños fresones puntiagudos.

Ahora era ella la que decidía que pecho quería que Otelo lamiera; pues, sentada detrás de mi nieta, se apodero de un prometedor montículo con cada manita. Así orientaba el pitón elegido hacia el hocico del animal, mientras ocultaba el otro entre sus pequeños dedos; jugueteando, al mismo tiempo con el pezón escondido, disfrutando con su insólita rigidez casi tanto como el animal.

La llegada de mi nuera a casa fue la que marco el fin de la diversión, por ese día.

En mi siguiente visita a la ciudad me hice con un montón de carretes en color, pues estaba convencido de que tendría numerosas ocasiones para utilizarlos.

Aproveche también la oportunidad para revelar las fotos, en casa de un antiguo amigo mío, mucho mas pícaro que yo, que tenia instalado en su ático todo un taller de revelado; no en vano lo usaba para revelar todas las fotos que obtenía de sus vecinos, con sus cámaras de largo alcance.

Solo cuando mi amigo tuvo la suficiente confianza conmigo me enseño la abultada colección que había ido obteniendo a lo largo de los años que llevaba dedicándose a ello, y que ocupaba decenas de albumes de fotografías; todos meticulosamente ordenados.

No me costo nada llegar a un acuerdo con él; y, a cambio de quedarse con algunas copias, accedió a revelarme todas las fotos que hiciera a las pilluelas.

Pronto empece a acumular carretes gastados, pues era raro el día que la pequeña Julia no se dejaban lamer los pechitos por el simpático animal.

Dado que era la responsable de darle de comer por las mañanas, me acostumbre a madrugar; y así, en cuanto la oía preparar las cosas en la cocina, me apresuraba a situarme junto al ventanuco, donde ya tenia situado un pequeño trípode, para que la cámara no se moviera.

Rara vez fallaba, pues mi nietecita esperaba, pacientemente, a que Otelo terminara de comer, para después obligarle a beber. En cuanto consideraba que ya se había enjuagado la boca lo suficiente, dejaba a la vista sus preciosas tetitas blancas, sacándolas de debajo de la camiseta, o de dentro del vestido veraniego, para que la humedad de su lengua no delatara al resto de la familia su pervertida diversión. A mi esto me venia de perillas, pues así podía sacar infinidad de fotos de sus lindos pechos, totalmente desnudos y al natural.

También saque bastantes fotografías del aplanado torso de la picara vecinita pelirroja, pues cuando se creían solas solían desnudar sus senos para deleite de Otelo, y mío.

Pero pronto me di cuenta de que la pequeña nos había salido un poco lesbiana.

Pues, habida cuenta de que el perro casi no le prestaba atención cuando podía escoger entre ambas, ella se dedicaba a jugar también con los preciosos pechos de mi nietecita; ya que estos eran mucho mas bonitos que los suyos.

A Julia se le notaba un poco incomoda, sobre todo al principio, pero cuando la lengua de Otelo derrumbaba al fin sus complejos, accedía, gustosa, a cualquier caricia que le hiciera su amiga.

En algunas ocasiones hasta se las devolvía tímidamente, jugando con los pequeños pezones de su amiga mientras esta, y el cariñoso animalito, disfrutaban al mismo tiempo de los suyos.


Capitulo 2: f/f, ZOO, V


La verdad es que si no hubiera sido por las deliciosas mañanas que pase detrás de la cámara, hubiera sido un verano realmente odioso. Pues las tardes eran para mi un autentico infierno, debido a que las pasaba metido en una céntrica clínica, haciendo rehabilitación; y las noches, con la pamplinosa de mi nuera, no arreglaban la situación.

Hasta aquel día memorable en que tuve que regresar antes de hora porque el doctor estaba malo.

No quise molestar a nadie y volví yo solo en un taxi; pues, al tener una copia de la llave de la entrada, no necesitaba pedir ayuda a ninguno de mis familiares.

Estaba todo tan silencioso allí dentro que pense que no había nadie mas en la casa, por lo que me fui directo hasta mi habitación, con la idea de reposar la pierna.

Nada mas entrar me asome al ventanuco, como tenia por costumbre, con la efimera esperanza de que la pequeña Julia estuviera allí, jugando con su viciosa amiga pelirroja.

No era así, pero me alegre de haberme asomado porque a lo lejos vi a mi nieta Carmen tumbada, boca arriba, en la hamaca del jardín, haciendo top-les junto a la piscina.

Enseguida centre el zoom de la cámara en ella y saque una decena de fotos de su cuerpo escultural.

Tenia puestos unos walkman en los oídos, y parecía dormir, dejando que sus dos firmes globos se pusieran mas morenos de lo que ya estaban.

Tenia que tomar el sol casi a diario, pues sus magníficos senos estaban casi tan oscuros como el resto de la piel.

Estos, como ya he dicho antes, estaban prácticamente desarrollados en su totalidad; y su enorme volumen permitían augurar que la soberbia pujanza, y rigidez, que tenían en la actualidad, no habían de durarle eternamente. Pero por ahora eran una maravilla... que no podía dejar de plasmar en mi cámara fotográfica.

Las fotos, aunque dignas de la mejor revista de desnudos, no dejaban de ser bastante estáticas, así que decidí hacer una prueba. Con mas sigilo del que se puedan imaginar me dedique a tirarle bolitas de papel a Otelo, que dormía apaciblemente delante de su caseta; hasta que, después de varios intentos, conseguí que se despertara.

Ni siquiera yo podía imaginar entonces todo lo que conseguiría con tan pequeño esfuerzo.

Pues Otelo, como ya suponía, después de desperezarse, vago un poco por el jardín; y, nada mas acercarse a la piscina, cariñoso como es, se acerco a saludar a su ama.

Las divertidas mañanas que había pasado con mi nieta y su amiguita tenían que servir para algo, y así fue. El simpático perro apenas dudo un instante antes de abalanzarse, loco de contento, a lamer los oscuros fresones que tan ricamente ponían a su alcance.

Yo me apresure a sacar algunas fotos, pues suponía que mi nieta, con lo arisca que es, pronto apartaría al perro de si. Pero debía de tener un sueño bastante profundo, pues dejo que el animal la lamiera, bien a gusto, durante un buen rato.

Estaba totalmente equivocado, pues pronto vi como la picaruela separaba totalmente sus bonitas piernas, para poder introducir, mas cómodamente, una de sus lindas manitas dentro del reducido bañador. No me hacia falta la cámara para suponer lo que hacían esos dedos metidos en un sitio tan intimo, pero las fotos me ayudaban a plasmar los expresivos gestos de placer que ponía mientras alcanzaba el prolongado orgasmo.

Cuando, acto seguido, se dio la vuelta en la tumbona, creí que ya había acabado el reportaje fotográfico por ese día; pero me volví a equivocar, pues aun faltaba lo mejor.

Carmen, nada mas privar al perro de sus golosinas, se dio unos cuantos palmetazos en el desnudo trasero; pues la fina tira del bañador desaparecía, por completo, en el mórbido canal que separaba sus dos prietas nalgas, para atraer su atención. En cuanto logro que Otelo acercara su hocico a la zona deseada aparto el bañador a un lado, separando sus piernas todo lo posible, para que el animal no tuviera ninguna duda sobre cual era la húmeda gruta que debía saborear.

Y vaya si lo hizo, por dos veces logro que mi nieta alcanzara fuertes orgasmos, y que yo gastara mas de tres carretes plasmando su ardiente encuentro, con unos magníficos primeros planos de su húmeda gruta, y de cómo este la saboreo. Cuando ella, al final, se rindió, y se fue hacia la ducha, con las piernas algo temblorosas, nos dejo muy satisfechos, y ansiando volver a verla desnuda.

Pero, para nuestra desgracia, nuestra querida Carmen se marcho al día siguiente, para pasar un par de semanas de acampada en la montaña, con un grupo de amigos, y amigas, de su misma edad.

Y nos dejo a ambos muy tristes y pesarosos, esperando ansiosos su regreso, para así repetir la dulce experiencia.

No crean que hablo en plural por placer, pues solo un par de días después Otelo me demostró, de una forma muy clara, que también él había encontrado dulce y delicioso el tesoro que se esconde entre las piernas de las mujeres.

Esa mañana, Julia y su amiga esperaron, bañándose en la piscina, algo impacientes, como yo, a que la chica de la limpieza se marchara, pues así podrían jugar con el alegre animalito, creyéndose solas, un par de horas, hasta que volviera mi nuera de la calle.

En cuanto se marcho vinieron las dos picaronas hacia la caseta del perro, ansiosas por sentir de nuevo su aspera y calida lengua restregandose por su piel.

La pelirroja, como de costumbre, fue la primera que desnudo sus tiernos pechitos, deslizando su bañador hasta mas abajo del ombligo, para que Otelo fuera animándose.

Pero el perro estaba mas animado ese día de lo que podían suponer; pues, sin hacer ningún caso a sus escasos adornos, metió su cabezota dentro del bañador, haciendo que este se le bajara, con el primer empujon, casi hasta las rodillas, sin ningún problema.

Estaba tan concentrado haciéndole mis primeras fotos al pequeño felpudo de color naranja que apenas repare en el asombro que reflejaban las caritas de las dos niñas.

Fue esta inusitada pasividad la que permitió que el osado animalito diera sus primeros lengüetazos en su virginal cueva sin ninguna oposición; y, como estos eran la mar de efectivos, fue la propia pelirroja la que separo sus piernas, en la medida de lo posible, para que Otelo prosiguiera con su gratificante labor.

Julia, animada por los gemidos de placer de su amiga, la ayudo despues a despojarse del bañador.

Y, una vez tumbada sobre la hierba, con las piernas totalmente separadas, se acomodo a su lado para poder ver, casi tan bien como yo, la pasión con que se entregaba el animalito a su sabrosa labor, deslizando su larga y áspera lija por toda su intimidad.

El fuerte orgasmo que alcanzo la chiquilla, quizás el primero de su vida, la obligo a proferir tales gritos que Julia le tuvo que tapar la boca con sus manos.

A la distancia que me encontraba, no podía oír sus cuchicheos, pero no tuve ninguna duda acerca de lo que le pedía la pelirroja cuando vi que mi nieta dejaba en libertad sus bonitos pechos, para que su golosa amiga pudiera apoderarse de ellos, y mamar de sus lindos pezones, como si fuera un bebe, mientras continuaba, feliz, a la búsqueda del siguiente orgasmo.

Este le vino bien pronto, y tuvo que ser igual de intenso que el anterior, sino mayor, pues ni siquiera el adorable taponcito de carne que había dentro de su ansiosa boca logro ahogar del todo los agudos alaridos que pego. La chica demostró ser insaciable, y aguanto, siempre chupando, y hasta mordiendo, los pechos de mi nieta, otros tres orgasmos mas, antes de que se rindiera, por fin, y aconsejara a su amiga que ocupara su lugar.

Julia no parecía demasiado convencida, pero dejo que la pelirroja le terminara de despojar del bañador; permitiéndome, así, fotografiar, encantado, la pelusilla rubia que cubría su pequeño nido, y que apenas empezaba a ocultar el divino bostezo rosado donde comenzaba su intimidad.

Fácil lo tuvo, pues, Otelo, para lamer su dulce cueva, logrando, en solo unos instantes, que mi nieta jadeara de placer. Su amiga, en cuanto se hubo recuperado lo suficiente, se tumbo junto al solicito animal; porque, como de costumbre, no se quería conformar solo con mirar.

Así que fueron sus hábiles deditos los que, después de explorar a conciencia todo lo que escondía Julia entre las piernas, se encargaron de separar sus pétalos de rosa, para que la áspera lija de Otelo profundizara aun mas a fondo en su cueva virginal. El resultado fue inmediato, y mi cándida nieta pronto rugió de gozo, en mitad de un fuerte orgasmo.

La pelirroja, sabiendo que sus pequeños senos no servirían de gran cosa para acallar sus gemidos, sepulto con sus labios los de su amiga, logrando así amortiguar sus suspiros. Debió de gustarle el beso, pues no separo sus labios de los de ella hasta un buen rato después de que Julia acabara de gozar. Y tampoco debió de desagradarle a mi nieta, pues acepto, complacida, la boca de su amiga, cuando ya iba camino de otro orgasmo. Esta vez la pelirroja también se apodero de uno de sus pechos, el cual acaricio, cariñosa, mientras duro el beso.

El segundo orgasmo de mi nieta fue tan violento y salvaje que esta enlazo con sus piernas la cabeza del animal para que este profundizara todavía mas con su lengua.

Esto ultimo no debió de hacerle mucha gracia al perro, pues según alcanzo mi nieta el ultimo orgasmo, y separo las piernas, el afortunado chucho se aparto de ellas, meneando la cabeza y no muy convencido con lo que estaba pasando.

Julia, por su parte, estaba ya tan cansada que no le importo demasiado que Otelo se marchara, y siguió, tumbada sobre la fresca hierba, abrazada a su amiga, hasta que recupero el resuello.

Ni que decir tiene que aproveche esos instantes para gastar los pocos carretes de fotos que me quedaban disponibles mientras las dos pequeñas ninfas permanecían totalmente desnudas, reposando boca arriba sobre el césped, con las piernas totalmente separadas, rezumando fluidos por sus virginales orificios, mientras se acariciaban mutuamente.

Mi amigo se volvió loco de contento con las fotografías que le lleve, asegurándome que haría estupendas ampliaciones con varias de ellas.

Y no era él solo el que estaba feliz, yo estaba tan asombrado de mi buena fortuna que casi me daba pena que mi pierna se estuviera curando. Y eso que aun faltaba lo mejor.


Capitulo 3: F, ZOO, V, C


Para evitar que me sorprendieran mientras hacia las fotos solía cerrar mi habitación con llave.

Cada vez que hacia esto asomaba un pestillo por el exterior, informando a mis familiares que el viejo incordio permanecía recluido en su cubil. Pero, al mismo tiempo, me permitía espiar sus andanzas por la cocina con solo apartar la llave de la cerradura.

La vista no era nada del otro mundo, pues solo alcanzaba a ver el fregadero de platos y parte de los fogones; pero, al final, fue mas que suficiente. He de reconocer que fue por mera casualidad que descubrí que la amplia ventana que había delante del fregadero daba luz mas que de sobras para clarear cualquier vestido veraniego que se pusieran ellas.

Y, por ello, cada vez que oía fregar los platos me asomaba, para ver al trasluz la estupenda silueta de mi nuera, cuya espléndida figura me atraía sobremanera.

Por eso, cuando aquella mañana en concreto la vi bajar vestida tan solo con un cortisimo batin de raso, blanco, que apenas bastaba para velar el bonito camisón de dos piezas que ocultaba debajo, me apresure a encerrarme en mi cuarto, con la esperanza de que se pusiera a fregar la gran cantidad de cacharros que se acumulaban en el fregadero antes de que subiera a cambiarse de ropa; dado que al irse la pequeña Julia a jugar a casa de su picara amiga pelirroja, nos habíamos quedado los dos completamente solos en la casa.

Tuve aun mas suerte de la que me esperaba, pues no solo se puso a fregar los cacharros en cuanto termino de desayunar sino que, además, se quito el batin para no mojarlo.

Era una delicia ver la sombra de sus voluminosos senos moviéndose, en total y completa libertad, bajo el liviano camisón de dos piezas cada vez que se giraba un poco.

La duda de si tampoco llevaba bragas no la pude despejar hasta que intervino Otelo.

Este, quizás añorando la presencia de sus dos pequeñas amigas, y de sus suculentos regalos, entro en la cocina, por la puerta abierta; y, enseguida, se acerco a saludar a su ama del nuevo modo que había aprendido. Fue una verdadera pena no haber podido ver la cara que tuvo que poner mi nuera cuando el inteligente animal introdujo su hocico dentro de la amplia pernera del corto pantaloncito de su camisón.

Lo cierto es que no me esperaba una reacción como la que tuvo; aunque, conociendo a las hijas, debí suponer que la madre seria aun mas viciosa que ellas.

Mi nuera, en vez de apartarlo, separo todavía mas las piernas, para sentir mejor la húmeda lengua que yo veía salir de las fauces entreabiertas del animal, a una velocidad endiablada.

Francisca, supongo que temerosa de que yo pudiera salir de improviso, se dio lentamente la vuelta, hasta quedar frente a mi puerta.

Dejo así, grabada a fuego en mi mente, la sensual imagen de verla, apoyada con las dos manos en el fregadero, y las piernas bien abiertas, para acoger la áspera lengua de Otelo.

Su cara, arrebolada de deseo, era todo un poema; con sus mejillas, coloradas y sudorosas, mientras se mordía los labios para que no se oyeran sus apagados gemidos de placer.

Su agitada respiración hacia que sus rotundos globos se marcaran descarados en el camisón; donde los pezones, totalmente endurecidos por el deseo, se dibujaban perfectamente, amenazando con rasgar la fragil tela.

La húmeda lengua de nuestro amiguito estaba logrando que, poco a poco, se fuera transparentando un negro bosque, muy espeso y frondoso, en la entrepierna de mi nuera.

Los espasmos que acompañaron al violento, y silencioso, orgasmo fueron tan fuertes que hicieron asomar uno de sus pechos, casi por completo, a través de su amplio escote.

Francisca, bastante agotada, se dejo caer de rodillas al suelo, abrazándose a Otelo, no se si por cansancio o para agradecerle los servicios prestados.

El caso es que el hambriento perro parecía no tener bastante, pues pronto sepulto sus fauces en el generoso escote del camisón, alcanzando fácilmente los gruesos pezones que allí se cobijaban a duras penas.

Por suerte ella decidió bajarse los tirantes para facilitarle la labor, por lo que pude ver en directo como sus enormes pezones recibían los ásperos lameteos del animal mientras su dueña suspiraba gozosa. El perro iba de uno a otro sin descanso, degustando su rigidez.

Aun no me había repuesto de la impresión que me había supuesto el ver tan excitante escena cuando me di cuenta de que mi fogosa nuera animaba con gestos al amoroso chucho a que la siguiera por las escaleras mientras subía hacia su dormitorio.

Decidí que valía la pena arriesgarse y, armado con mi cámara de fotos, ascendí en pos de ella.

Entre la rigidez de mi pierna, y lo despacio que subí para que el ruido no me delatara, cuando llegue arriba ya estaban dentro de su habitación. Pero Francisca, con las prisas, no se había asegurado de cerrar con llave la puerta; y, con paciencia y sigilo, logre abrir una pequeña rendija, por la cual pude ver, y fotografiar, lo que allí estaba pasando.

Pues mi nuera, por fortuna, había escogido arrodillarse sobre la alfombra, en vez de usar la cama; y como esta estaba situada a un lado de la misma, frente al armario, me era posible usar los espejos de sus puertas para fotografiar impunemente todo el acto.

En las primeras fotos solo captaba los frenéticos empujes del animal mientras la poseía gozoso, enlazando sus patas delanteras en la cintura de mi nuera. Pero en cuanto me acostumbre a enfocar en los espejos pude sacar unos planos casi perfectos del cuerpo desnudo de mi viciosa nuera.

Incluso en algunas fotos logre captar, con total nitidez, como sus enormes pechos golpeaban violentamente contra la alfombra, llevados por el continuo vaivén; y, en otras, logre reflejar su cara sudorosa, con los ojos entrecerrados, y la boca totalmente abierta en un continuo jadeo silencioso, cuya expresión de lujuria, y placer, merece mejores palabras de las que se pronunciar.

Solo cometí un grave error, y fue el de no llevar la cuenta de las fotos que saque.

Así, cuando el carrete termino, y se inicio el rebobinado automático, el ruido que produjo hizo que mi nuera abriera los ojos como platos, y me viera reflejado en el espejo.

No espere a que acabara el coito y me marche, lo mas aprisa que me permitió mi pierna fastidiada, a la casa de mi amigo, donde permanecí hasta que este me dio una copia del carrete, guardándose los negativos, ya bien entrada la noche.

La cena, a mi regreso, fue de lo mas incomoda, con un sinfín de miradas de reojo por las dos partes, aunque ambos permanecimos, como de costumbre, sin dirigirnos apenas la palabra.

Finalmente me pregunto, por lo bajo, si le iba a decir algo a mi hijo; y respiro, bastante aliviada, cuando le asegure que no.

Después me pidió las fotografías, y yo le dije que solo se las daría si se portaba bien conmigo.


Capitulo 4: f/f, ZOO, EX, V, C


Las enormes ojeras que lucia a la mañana siguiente me permitieron comprender que se había pasado bastantes horas pensando en lo que debía hacer; y su forzada sonrisa, la primera que le veía en muchos años, me declaraba vencedor absoluto del primer asalto.

Los primeros días me conformaba solo con pequeñas victorias, como que preparara las comidas que mas me gustaban o que se trajera mis películas de vídeo favoritas; pero pronto decidí que no era suficiente pago por los negativos.

En realidad fueron las perversiones de la pequeña Julia las que me estimularon lo bastante como para atreverme a mas con su madre.

Desde que el perro la había hecho alcanzar el orgasmo la chiquilla ya no se conformaba con sentir su lengua solo en los pechos; y, a la que podía, se quitaba las bragas, para repetir la experiencia.

Ahora solía bajar a darle el desayuno vestida solo con un corto batin, bajo el que no llevaba nada mas. En cuanto Otelo acababa de comer, lo obligaba a entrar en la caseta y, arrodillada frente a la entrada, se lo habría de par en par.

Así este no dejaba ninguna prueba mientras saboreaba cómodamente las zonas mas sabrosas de su cuerpecito; y ella se podía aferrar al tejadito, para que las convulsiones que tenia cada vez que alcanzaba alguno de sus violentos orgasmos no la tiraran al suelo.

Yo, aunque disfrutaba horrores viendo lo bien que se lo pasaba la chiquilla, apenas podía sacar una o dos fotos en condiciones, dada su postura, por lo que decidí ver hasta donde llegaba la sumisión de mi nuera, mientras esperaba impaciente el regreso de mi otra nieta.

Así que, esa mañana, cuando la oí bajar las escaleras, dispuesta a marcharse de compras, la intercepte en el salón.

Llevaba puesto un precioso vestido blanco y rosa al que solo veía un inconveniente, que se le marcaba demasiado el sujetador. Conseguí que se pusiera bastante colorada cuando se lo dije; pero, afortunadamente, se limito a quedarse rígida cuando comencé a soltarle los botones, con animo de despojarla de lo que consideraba un estorbo. Por supuesto que acaricie sus grandes globos, durante algunos minutos, con mucha delicadeza, mientras los liberaba de su incomodo encierro.

Admirando, ahora al natural, su espectacular firmeza y volumen; así como la extraordinaria sensibilidad de sus gruesos pezones de color canela, que enseguida se endurecieron bajo mis dedos.

Cuando, pesaroso, termine de abrochar su vestido veraniego fui el primero, de los muchos, que ese día pudo admirar lo deliciosamente que se transparentaban sus amplias aureolas oscuras en el fino tejido. Cuando mi nuera regreso, algunas horas después, aun estaba mas colorada que cuando se fue, y la espectacular forma en que se le marcaban ahora sus dos endurecidos pitones en la tela no me dejaban otra opción que pensar que ella había disfrutado con la experiencia mucho mas de lo que yo podía imaginar.

La mejor prueba de lo que digo esta en que no solo comió con nosotros vestida así, sino en que apenas termino se marcho otra vez a la calle a continuar con sus compras, sin que tuviera que pedírselo esta vez.

Cuando por fin regreso, casi a la hora de la cena, yo la estaba esperando, desde hacia bastante rato, en la puerta de su cuarto, deseoso de volver a ver su espectacular cuerpo desnudo.

Por ello se que soy el único de la familia que sabe que aquella noche ella regreso con dos botones rotos en el vestido... y sin las bragas; pues se desvistió por completo, y en silencio, frente a mi.

Mientras lo hacia no me moleste siquiera en preguntarle quien, o quienes, eran los responsables de los espectaculares chupetones y mordiscos que empezaban a aflorar por toda la superficie de sus pálidos senos, ya que sabia que antes o después me lo terminaría por contar.

Francisca, que sabia tan bien como yo que mi viejo cañón, vencedor de innumerables batallas, llevaba ya bastantes años fuera de servicio, permitió que mis arrugadas manos exploraran a fondo todos los rincones de su cuerpo, sin hacerme ninguna objeción.

Así fue como averigüe que los cuernos de mi hijo eran ya un hecho indiscutible; pues no solo la humedad de su oscura gruta evidenciaba que había sido una tarde de lo mas divertida, sino que los abundantes restos de semen que apelmazaban su vello pubico, y que asomaban hasta por su entrada trasera, evidenciaban que el acto sexual había sido de lo mas completo, y reiterado.

No quise correr el riesgo de que algúno de mis familiares me sorprendiera en una situación tan sospechosa y comprometedora; así que me marche en seguida de su alcoba, lo mas sigilosamente que pude, dejando que ella se duchara a conciencia, rápidamente, para eliminar la mayor parte de las pruebas de lo sucedido.

Pero antes de irme aun tuve la desfachatez de ordenarle que se vistiera con un mínimo de ropa al día siguiente, cuando bajara a desayunar.

El desayuno del día siguiente fue memorable, pues el corto kimono de ducha que lucia aquella mañana era tan reducido que en cuanto realizaba cualquier gesto nos enseñaba, a su hija pequeña y a mi, como unos espectadores inocentes, alguna parte del cuerpo desnudo que había debajo.

En cuanto mi nietecita se fue al jardín a dar de comer al perro su comida, y su cuerpo, hice que Francisca se pusiera de pie a mi lado, para saborear su fresca almeja como postre.

Ella, totalmente colorada, permitió que le demostrara que sabe mas el diablo por viejo que por diablo, pues mi habilidosa lengua la llevo al borde del orgasmo con relativa facilidad.

Con toda la intención del mundo preferí detenerme antes de que alcanzara el clímax.

Pues, aunque sabia que la viciosa de mi nieta tardaría todavía algún tiempo en volver a entrar decidí dejar a mi nuera así, insatisfecha, con la esperanza de que sus andanzas de esa mañana fueran todavía mas libidinosas que las del día anterior.

El motivo no era otro que el tener esperando cerca de la puerta de la casa, desde hacia ya un rato, a mi amigo el fotógrafo, con quien había estado hablando la noche anterior por teléfono, largamente, de lo bien que se lo pasaría si la espiaba durante el día de hoy, compartiendo conmigo después sus descubrimientos.

Francisca, en cuanto le ordene que se pusiera un vestido sumamente fresquito para dar un paseo subió, todavía azorada, a su dormitorio; del que bajo, un rato después, lista para la acción.

Digo esto porque la camisa blanca de botones que llevaba no dejaba lugar a la imaginación, ya que se veían, con toda nitidez, sus magníficos pechos desnudos bajo la tela, con sus deliciosos pezones bien visibles. Su minifalda, que apenas si le cubría medio muslo, era de esas de mil pliegues, lo que hacia augurar que en un día de ligero airecillo como el que teníamos, serian muchos los afortunados en constatar el ridículo tanga transparente que llevaba por toda ropa interior.

Mientras le alzaba la minifalda para constatar estos ultimos hechos supe, por la humedad delatora que empapaba sus braguitas, que su deseo seguía estando insatisfecho, como yo quería.

La expresión de felicidad que se le escapo a mi nietecita al saber que se iba a quedar sola toda la mañana me hizo suponer que, por fin, podría hacer unas fotos de calidad.

Por eso, en cuanto nos quedamos solos, le dije a Julia que no me encontraba del todo bien, y que me iba a volver a acostar hasta el mediodía; y que procurara por tanto jugar con su amiga en el jardín, para no alborotar dentro de la casa.

A la media hora ya estaban las dos junto a la caseta de Otelo, dispuestas a disfrutar como locas de su pasatiempo favorito.

Yo empece a sacar fotos en cuanto vi a la pelirroja desnudarse, presurosa, para poder ayudar después a mi picara nieta, mientras empezaba ya a acariciar, sin ningún pudor su delicioso cuerpecito; gastando, casi de seguida, el primero de la docena larga de carretes que utilice aquella mañana.

Fue la pequeña pelirroja la primera en tumbarse boca arriba sobre la hierba, abriendo sus piernas prácticamente del todo para mayor gloria de mi cámara, y provecho del animal; quien, sin dudarlo, empezó a disfrutar de su virginal ofrenda.

Otelo debía de haber mejorado mucho su técnica lingüística, pues la chica mas que saborear mordisqueaba ansiosa los suculentos senos que mi amable nietecita introducía, alternativamente, dentro de la insaciable boca de su amiga. Tanto se quejo Julia de los dolorosos mordisquitos que le propinaba la pelirroja que esta le suplico algo en voz baja.

Mi nieta, avergonzada, se negó una y otra vez a los requerimientos de su amiguita, hasta que los gemidos de esta alcanzaron tal intensidad que no tuvo mas remedio que acceder a sus caprichos antes de que estos alertaran a todo el vecindario.

La pelirroja quería, ni mas ni menos, que descubrir a que sabia aquello que tanto le gustaba a Otelo; y, en cuanto mi nieta se acomodo, arrodillándose sobre su cara, introdujo su lengua, ansiosa, en la intimidad de Julia. Debía de hacerlo realmente bien, pues mi nietecita se tuvo que morder su propia mano para que no llegaran hasta mi habitación los fuertes suspiros que emitía cada vez que la otra lamía su inmaculada gruta.

No abandonaron esta posición hasta haber alcanzado un par de orgasmos cada una, momento en el cual, derrotadas sobre el césped, vieron, quizás por primera vez, el rosado dardo que asomaba, belicoso, en la entrepierna del perro.

Fue la picara pelirroja la que animo a mi nieta a que jugaran con tan curioso aparato, emitiendo jocosos cuchicheos al tiempo que lo toqueteaban. Otelo, rígido como una estatua, permitía que sus delicadas manitas exploraran su afilado estilete.

No pude ver bien cual de las dos libidinosas fue la primera que se lo llevo a los labios, pero pronto pude fotografiar como ambas se disputaban el dudoso placer de introducirse aquel largo miembro dentro de sus calidas boquitas.

Fue a Julia a la que le correspondió el dudoso honor de ser la primera de mi familia en saborear el espeso esperma de Otelo, cuando este eyaculo, abundantemente, en el interior de su boquita; pues cuando la pequeña viciosa, asombrada, se aparto, ya la tenia llena de esencia.

Curiosamente debió de gustarle mucho su raro sabor; ya que, aparte de tragárselo todo, se relamió los labios en busca de lo que había desbordado por la comisura de sus labios, mientras aconsejaba a su asombrada amiga que no desaprovechase los últimos restos que aun manaban.

La pelirroja, atrevida como era, hizo caso de mi nieta, y lamió, ansiosa, su aparato, hasta convencerse de que estaba completamente limpio.

El resto de la mañana transcurrió de igual forma, dejando que Otelo lamiera de una y de otra hasta que sus flujos provocaban la erección del miembro, momento en el cual las dos lindas picaronas se abalanzaban sobre el animal, devolviéndole el favor, gustosamente, hasta que este eyaculaba de nuevo, dentro de la boquita de una de las dos; que absorbía, golosa, todo lo que manaba de su manguera. A media mañana tenían a Otelo tan cansado que opto por retirarse, abandonando el incruento campo de batalla, y el jardín, mas satisfecho que nunca.

Las pequeñas, bastante agotadas por el momento, reposaron sobre el césped, totalmente desnudas, para mi cámara, hasta recuperar sus fuerzas. La pelirroja, viciosa como era, en cuanto se repuso lo suficiente se dedico a acariciar, y besar, el cuerpo de mi nieta.

Esta permaneció pasiva hasta que la boca de su amiga se adueño, de nuevo, de su cueva; entonces, y para no ser menos, ella hizo lo propio con la suya, realizando ambas un sesenta y nueve de antología.

Fue casi al mediodía cuando las dos fieras, ya completamente satisfechas, decidieron darse un baño en la piscina, para limpiar el sudor que perlaba sus cuerpecitos.

Mi nuera, que regreso, bastante acalorada, casi a la hora de comer, estaba tan agotada que apenas picoteo de su plato, marchándose directa a la cama apenas termino el frugal almuerzo.

Yo, que había alzado su minifalda, en un pequeño momento de intimidad, ya sabia que su pícaro tanga también había desaparecido en algún fogoso combate amoroso del que aun le quedaban bastantes restos de semen, rezumando incluso por sus dos dilatados orificios.

Así que aproveche que aquella tarde no le quedarían fuerzas para ir a ninguna parte y me fui a ver a mi amigo el fotógrafo, para entregarle todo el material nuevo, y para saber que había hecho ella esa mañana.

El Peli

El Mejor Amigo de mi Familia - 1ª Parte

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Mi amigo se mostró tan entusiasmado con los nuevos carretes que le llevaba como de costumbre, y me contó que su seguimiento había sido en verdad muy breve.

Pues mi nuera solo cogió el autobús, después de usar una cabina publica para hablar con algún desconocido, marchándose a continuacion casi a las afueras de la ciudad.

Allí, junto a un viejo edificio abandonado, le esperaban tres jóvenes con bastante mala pinta.

Uno de los cuales se acerco a ella y, con toda confianza, sello sus dulces labios con los suyos, estrujándole los senos mientras duraba el largo beso apasionado.

Después, abarcándola por la cintura, la llevo hacia el interior, donde pasaron el resto de la mañana.

Lo ultimo que vio fue como los chicos le alzaban la minifalda al entrar, para ver su ropa interior.

No quise esperar a que me revelara las fotos y, con la información obtenida, y tras darle algunos negativos de su orgía con el perro, conseguí que Francisca me narrara lo sucedido estos dos días.

Por lo visto la mañana del día anterior, después de haber ido despertando el interés de los hombres con su escasa vestimenta, había terminado por encontrarse, en uno de los puestos del mercado, donde trabajaba con su padre, con un joven que había salido, durante una corta temporada, con su hija Carmen; que le había dejado, poco después, al darse cuenta de lo golfo que era.

Pues bien, él había aprovechado la oportunidad para ayudar a Francisca a llevar su compra a casa, mientras la devoraba con la mirada, como hacían el resto de los hombres con los que se cruzaba.

Mi nuera, a pesar de saber el sucio interés que sentía el joven por ella, desde los tiempos en que este pillo salía con su hija y la devoraba con ojos cargados de lujuria, accedió a que la acompañara.

El muy pícaro, sabedor de que no tendría jamas una oportunidad mejor que la presente, aprovecho la masificación del autobús para incrustar, y despues restregar, su endurecido aparato en el amplio trasero respingón de mi nuera.

Luego, al percatarse de la pasividad de esta, decidió arriesgarse del todo.

Así que había estado el resto del viaje amasándole los pechos por encima del vestido, con muy poco disimulo, jugando con sus endurecidos pezones hasta que ella se bajo del autobús.

El chico, que debía seguir el recorrido, bastante a su pesar, le dijo que si quería mas de lo mismo que volviera por el mercado, que ya se encargaría de darle lo que le hacia falta.

Como ya supondrán Francisca, muy excitada, regreso esa misma tarde; y el chico, que ni siquiera la esperaba, vio el cielo abierto. Cerro el puesto al instante e hizo que mi nuera le acompañara a la vieja casa abandonada que vio mi amigo.

Dentro de la casa se encontraban dos de los amigachos del joven tomando cerveza, a los que este, generoso, invito a la orgía. Francisca, que no había pensado siquiera en tal posibilidad, se negó en redondo, tratando de huir. Fue en el forcejeo que se produjo mientras los tres jóvenes la violaban por todos sus orificios donde perdió los dos botones del vestido, y le rompieron las bragas.

No me quiso dar mas detalles, pero es lógico suponer que no se lo debió de pasar tan mal con los muchachos cuando volvió a repetir la escena al día siguiente.

Yo me pase el resto de la tarde, y algunas horas de la noche, pensando en como podía sacar provecho a toda esta información, ya que veía en estos sucesos la oportunidad de hacerle a la soberbia de mi nieta Carmen, que estaba a punto de regresar del campo, las fotos comprometedoras que tanto ansiaba tener.

La solución me vino a la cabeza de pronto, al acordarme de la cámara de vídeo subacuática que tenia mi amigo en su casa, cedida por un buzo conocido suyo para que le reparara una pieza rota.

No se molesto lo mas mínimo cuando le desperté de madrugada para exponerle mis planes, y me aseguro que a la mañana siguiente vendría con ella lista, para ayudarme a instalarla en la piscina.

Al día siguiente solo tuve que desprenderme de uno de los negativos comprometedores para que mi nuera accediera a ir al mercado, para invitar a sus nuevos amigos a que pasaran la tarde con ella en la piscina; a lo que accedieron de mil amores.

Nos costo varias horas lograr meter la cámara a través de una de las salidas de agua, para que no se viera, pues el dispositivo de encendido por movimiento apenas si entraba.

No hacia ni media hora que se había ido mi amigo cuando oí llorar a alguien, desconsoladamente, en el jardín. Salí, lo mas rápido que pude, a ver que era lo que le pasaba a las pequeñas; y una vez junto a la caseta comprendí que era algo que tenia que pasar antes o después.

La pequeña Julia, a cuatro patas sobre el césped, seguía abrazada todavia a su asustada amiga pelirroja, completamente desnudas las dos, mientras Otelo la penetraba fogosamente por detrás, aferrado a su estrecha cintura para que no se le escapara la inocente presa, después de haber roto violentamente su virginidad.

Con palabras sosegadas fui calmando poco a poco su lloro, al tiempo que aconsejaba a su amiga que le siguiera acariciándole los pechos, como hacia yo, de mil amores, para que el placer superara al dolor.

La joven pelirroja se aplico con un entusiasmo similar al mío, y nuestras caricias combinadas pronto lograron su objetivo.

Cuando Otelo por fin eyaculo y se salió de su interior, mi nieta había alcanzado un par de fuertes orgasmos, que la compensaban, aunque solo en parte, de la perdida de su pubertad.

Después de comprobar que apenas habían salido unas gotas de sangre del himen perforado, y que la pequeña se encontraba totalmente bien, les ordene que se vistieran las dos, con la enorme satisfacción de saber que ya las tenia por completo en mi poder. Pues no quise desaprovechar la inusitada oportunidad y les asegure mi silencio, a cambio de algunos favores personales.


Capitulo 6: 5M/F, 5M/f, V, EX, C


El primero de los cuales seria entretener, aquella tarde, a los nuevos y jóvenes amigos de su madre, dentro de la piscina, entreteniéndolos todo lo que hiciera falta para que no salieran fuera.

Francisca, al informarle yo de la novedad, no se mostró muy conforme, pero cambio de opinión cuando vio que el pícaro exnovio de su hija se presentaba con cuatro amigotes suyos, dos de los cuales le eran completamente desconocidos.

Mi nuera, sabedora de lo que se le venia encima, los llevo, presurosa, al jardín, con la esperanza de que la presencia de las chiquillas mitigara el ansia que veía reflejada en los ojos de todos ellos.

Ella era consciente de que el provocativo atavío que yo le había obligado a ponerse para recibirlos, una simple camisa de botones atada a la cintura sobre el bikini, solo servia para acentuar sus ganas de juerga.

Por eso procuro darse bastante prisa en salir, porque las manos que empezaban a explorar su cuerpo mientras andaba le decían bien a las claras el futuro que le esperaba como no se apresurara.

Por suerte para Francisca fuera la esperaban ya mis dos pequeñas aliadas tomando el sol, pues ambas tenían orden expresa de no meterse en el agua hasta que estuvieran con sus amigos, no fuera que conectaran la cámara antes de tiempo.

Estos, debido a la presencia de las niñas, decidieron quedarse también en bañador, como mi nuera.

El diminuto bikini que llevaba les excito aun mas, convenciéndola, enseguida, para meterse en el agua, donde sus sucios manejos quedarían bastante ocultos.

Ocultos para los ojos de las dos pequeñas ninfas que, acaloradas, ya compartían la piscina con ellos; accediendo, de mil amores, a jugar con unos chicos tan mayores, tan simpáticos, y que parecían pasárselo tan bien en su compañía. Pero yo tenia la esperanza de que la cámara grabara, durante algo mas de dos horas, todo lo que sucediera bajo las aguas; y que, a juzgar por el barullo que veía desde la cocina, debía de ser espectacular.

Me lleve una pequeña desilusion cuando, apenas pasada una media hora, mi nuera se salió de la piscina y, en compañía del exnovio de Carmen, y de dos amigos mas, subió a su cuarto, después de secar su cuerpo, y su escueto bikini, con una toalla.

Yo, escondido de nuevo en mi habitación, solo pude ver, a través del hueco de la cerradura, como pasaban, alegres y presurosos, por la cocina, camino del dormitorio.

Eso si, Francisca llevaba ya los pechos al aire, para que todos pudieran saborearlos a placer.

Alrededor de una hora después bajaron dos de los jóvenes, que enseguida estuvieron en el agua, acompañando a sus dos amigos en los juegos que estos tenían con las pequeñas.

Debían de estar pasándoselo bien con ellas, pues aun tardaron un rato en hacer el relevo.

Luego, mientras pasaban por la cocina, oí como uno le comentaba al otro, entre risas, que si las hijas eran así de golfas estaba deseando tener a la madre en sus manos.

Después de pasar mas de una hora encerrados arriba con mi nuera bajaron todos, para darse un ligero chapuzón, y recoger a sus dos amigos.

En vista de que mi nuera no les acompañaba subí hasta su alcoba, para ver que tal se encontraba.

Mi nuera estaba desnuda, todavia rezumando esperma por todos sus abiertos orificios, y totalmente agotada, despatarrada sobre una cama que reflejaba bien a las claras la dureza del combate que allí había tenido lugar. Su trasero y sus pechos tenían tantisimos hematomas que no sabia que tipo de excusa podría darle a mi hijo cuando los viera.

Apiadándome del estado de Francisca le entregue todos los negativos que me quedaban, menos el mas comprometedor, que lo guardaba para la jugada final.

Al bajar me asombre de que los jóvenes continuaran en la piscina con las niñas; pero, en cuanto me vieron, se apresuraron a recoger sus cosas, e irse.

Las pequeñas pilluelas, bastante coloradas, me aseguraron que se lo habían pasado realmente bien, y se fueron también, a casa de la pelirroja, en cuanto les di permiso.

Me costo bastante esfuerzo sacar la cámara de su escondite, pero pense que pasaría una tarde agradable en casa de mi amigo viendo lo que allí se había grabado.

Y vaya si me lo pase bien. Al principio, con tanta gente en el agua, uno no sabia adonde mirar, hasta que apareció mi nuera, y su reducido bikini azul se lleno de manos.

No se conformaron con amasar toda la carne que escapaba de la prenda, y pronto vimos unos preciosos planos de sus bellas ubres flotando bajo el agua en total libertad.

La verdad es que apenas veíamos su cuerpo, pues las manos de los chicos no dejaban de ocultarnos las grandes colinas que amasaban y estrujaban.

La mejor imagen fue la que vimos cuando un avispado le aparto la parte inferior del bikini; pues así pudimos ver, claramente, el oscuro bosque que albergaba la acogedora cueva donde el chico tenia metidos los dedos. El afán con que este tipo exploraba sus grutas debió ser lo que motivo que Francisca abandonara la piscina, junto con sus tres primeros amantes, para continuar el combate en su dormitorio. Por lo que oí comentar luego a los otros dos chicos supuse que aun faltaba algo interesante por ver, y la verdad es que no me equivoque.

Ahora que solo quedaban cuatro personas jugando en la piscina el agua se veía mas nítida, apreciándose mucho mejor el enorme contraste que había entre el bikini de lacitos de la pelirroja, que apenas si tenia carne que tapar, y el bañador de mi nieta, que se las veía y deseaba para sujetar los abultados globitos de Julia en su interior.

También los jóvenes se habían percatado de los suculentos manjares que tenían a su alcance, y pronto se vio como algunas manos, cautas al principio, se aferraban a ellos, mientras jugaban a las peleillas y se hacian ahogadillas los unos a los otros.

Al ver que ni mi osada nieta, ni su picara amiga, se rebelaban ante sus manoseos, estos fueron en aumento. El bikini de la pelirroja pronto estuvo mas tiempo quitado que puesto, pues descubrieron que se las dejaba tocar, y besar, de mil amores.

Julia tardo algo mas, pero también se encontró pronto con el ajustado bañador enrollado en el estomago, mientras sus nuevos amigos tocaban sus meloncitos, con toda comodidad. Cuando, un buen rato después, creyeron que las tenían a punto, empezaron a hurgar en sus entrepiernas.

Mi pobre nieta, que aun tenia fresco lo sucedido por la mañana, solo les dejo ver su rosada cueva, negándose en redondo a que metieran sus dedos en ella.

Al contrario que su frívola amiguita pelirroja, que pronto se encontró con el alegre bikini infantil enredado de cualquier manera en sus rodillas, mientras las manos de su joven galán desconocido exploraban todo su interior.

Apenas si tuvo tiempo de lograr su propósito; pues, por las prisas con que ambas se volvieron a colocar bien sus bañadores, supuse que acababan de ver a los chicos que venían a hacer el relevo.

No me equivocaba y pronto fueron cuatro los cuerpos que se enredaban con los de las dos viciosas.

Los que se iban, deseosos de que sus colegas se percataran del increible chollo que alli tenían, aun permanecieron unos minutos en el agua, logrando sin grandes esfuerzos que las pequeñas volvieran a quedarse con sus palidos torsos desnudos.

Cuando estos se marcharon los que quedaban en el agua ya no permitieron que las pequeñas se volvieran a tapar; y, aunque estaban ya bastante desfogados, se las fueron pasando jovialmente de uno a otro, mientras las toqueteaban a placer, hasta decidir con cual se quedaba cada uno.

El mas osado de los chicos saco a la viciosa pelirrojita fuera de la piscina, dejando solo sus pies, bien separados, bajo el agua, con el bikini enroscado malamente en uno de sus tobillos, mientras él, bien acomodado entre sus piernas, supongo que degustaba su dulce conejo.

El otro, mas sosegado, se dedico a disfrutar de los tiernos meloncitos de mi nieta, acariciándolos, y saboreándolos, sin descanso. Cuando ambos hubieron recuperado sus fuerzas decidieron que ya era hora de que las pequeñas descubrieran lo que diferencia a los hombres de las mujeres y, tras despojarse de sus bañadores, pusieron en sus manitas sus rígidos rígidos y gruesos aparatos.

La pelirroja demostró ser bastante hábil en los trabajos manuales, a diferencia de mi nieta, pero las dos se dieron bastante maña en aprender a manejar los rígidos bastones que tenían entre sus manos.

Fue la pelirroja la primera en conseguir que surgieran largos chorros de esperma de la manguera de su joven maestro, que flotaron majestuosos en el agua. Mi nietecita tardo algo mas, pero también obtuvo su recompensa.

No hacia mucho que habían terminado sus clases de anatomía cuando bajaron todos los chicos del dormitorio de mi nuera, deseosos de refrescarse, y de ver algo nuevo.

Esto ultimo quedo bien patente, a pesar del follón que liaron al entrar todos en el agua, cuando las dos pequeñas, despojadas por completo de sus bañadores, fueron pasando de mano en mano.

Pronto hicieron una especie de circulo, por donde iban rotando las dos chiquillas, recibiendo besos y magreos de cada uno de ellos.

Luego dejaron que mi nieta hiciera el muerto, para que un par de ellos pudieran disfrutar a fondo de su pechuguita y de su rostro encantador. Los otros tres jovenes, por su parte, se divertían de lo lindo con su amiguita; pues, mientras uno la sujetaba por el torso, deleitándose con todo lo que quedaba a su alcance, sus incansables colegas separaban todo cuanto podían sus palidas piernas, para masturbarla con comodidad. Dado el montón de manos que actuaban a la vez, suponemos que ambos agujeritos alojaron invitados.

La mejor prueba de lo que decimos es que la ultima imagen que quedo registrada, antes de agotarse la batería, fue la de la pelirroja, con el culito en pompa, meneándose mientras alguien metía un dedo, reiteradamente, en su acogedor orificio posterior.

La pena es que no se vieran los sucesos de la superficie, pues estoy seguro de que las dos pequeñas entregaron sus bocas a los desconocidos con igual pasión que el resto de su cuerpo.


Capitulo 7: f/f, ZOO, V


Carmen, conforme a lo previsto, regreso de su excursión campestre al día siguiente, luciendo un precioso moreno, aun mas intenso del que tenia antes. Ademas seguía exhibiendo su exuberante anatomía de una forma realmente descarada, como tenia por costumbre, usando un tipo de ropa que apenas si merece ese nombre.

Pronto me di cuenta de que la pequeña Julia desde que fue poseída por Otelo le había cogido un cierto respeto al fogoso animal; y ahora, por primera vez, solía ponerse unos pantalones cortos cuando salía al jardín a darle de comer.

Seguía dejando que saboreara sus pechos cada vez que se quedaban a solas, pero ahora era su hábil manita la que se introducía por la cremallera del pantaloncito para hurgar en su húmeda almejita, hasta alcanzar el orgasmo.

Además mi nuera, como castigo por haberla metido en todo este follón, tampoco dejaba que el animal entrara en casa, por lo que el pobre chucho andaba algo desesperado, loco por volver a satisfacer sus deseos con alguna hembra de mi familia.

Por eso la llegada de Carmen le vino tan bien al simpático chucho, porque volvía a tener la posibilidad de lamer las dulces cuevas que tanto le gustaban.

La misma tarde de su llegada, después de hacerle creer que me marchaba a visitar al medico, pude ver desde mi habitación como mi apetitosa nieta jugaba, gozosa, con el animalito, en el escondido trozo de jardín que había frente a su caseta, justo delante de mi ventanuco.

También Carmen debía de tener ganas de fiesta atrasadas de la montaña, pues cuando el inteligente Otelo empezó a lamerle la abundante carne que se desbordaba por su generoso escote, ella se quedo totalmente rígida, de rodillas, para que mi cámara captara, con total nitidez, la facilidad con que el inteligente perrazo alcanzo sus dos gruesos fresones, liberándolos en un santiamén del ridículo encierro de su camisetita de tirantes.

Mi nieta, dejándose llevar enseguida por el placer, se tumbo sobre la hierba, para introducir mas cómodamente una de sus manos bajo las frívolas braguitas que se veían asomar bajo la corta minifalda, y así poder masajearse la intimidad a conciencia.

Saque unas fotos maravillosas de la frívola escena, sacando unos primeros planos realmente increíbles de los lengüetazos que el bicho prodigaba a los morenos senos de Carmen; deslizando su áspera lengua una y otra vez por sus gruesos pezones, hasta lograr que se endurecieran como pequeñas piedras ante su roce enervante.

Pero, cuando llego hasta el fino olfato de Otelo el perfume embriagador de los efluvios íntimos de mi acalorada nieta, abandono las enormes golosinas que saboreaba para dirigirse, ansioso, hacia su jugosa entrepierna.

Por desgracia Carmen estaba bastante mas caliente de lo que yo podía suponer, y cuando sintió la áspera lengua del perro pugnando por invadir sus zonas privadas decidió llevar el juego hasta el final, llevándose a Otelo a su habitación para rematar la faena.

Esta vez no me acompaño la suerte, ya que la espabilada joven había cerrado su cuarto con llave, por lo que me tuve que contentar con oir a través de la puerta los apasionados jadeos y gemidos que emitía la zorrita durante el acoplamiento.

La muy cachonda no salió de allí hasta que oyó regresar a su madre de la compra, casi tres horas después, bajando con una cara de agotamiento, y felicidad, que solo ya sabia a que era debida.

Pero le duro poco su nuevo amante, porque mi hijo, ignorante de lo necesario que era el animal para la felicidad de su hogar, decidió llevarse a Otelo a casa de un amigo, durante unos días, para que se apareara con la perra que este tenia.

Lo que él no sabia es que el animal, pese a estar en la época de celo, había trabajado ya un montón de horas extras como semental, sin tener que salir de casa, y no era probable que le quedaran muchas fuerzas para aparearse. A mi su ausencia me vino bien, pues pensaba que había llegado el momento de sacarle a mis nietas las viciosas fotos que faltaban en mi colección.

La pelirroja volvió a convertirse otra vez en mi aliada, sin ella saberlo.

Digo esto porque al día siguiente, mientras las pequeñas aprovechaban la ausencia del perro para limpiar a fondo su caseta, enredo a mi nieta en uno de sus juegos.

La chiquilla, haciéndose pasar por un perrito, se adueño de la caseta; y, ladrando de alegría, se puso a lamer a su amiga como hacia Otelo.

Julia, siguiendole el juego, dejo que lamiera sus manos y sus brazos, mientras le acariciaba la cabeza; consintiendo, incluso en recibir algún lametón en la cara.

En cuanto la pelirroja metió la cabeza bajo la camisa de Julia empece a sacar fotos, pues me di cuenta de cuales eran sus aviesas intenciones.

Como ya suponía después de lamer sus pechos a conciencia se empleo a fondo con su intimidad hasta lograr arrancarle un fuerte orgasmo.

Julia no quiso ser menos y, por primera vez pude fotografiar como mi nieta masturbaba a su amiga; introduciendo, hábilmente, los deditos de una mano en su almejita, mientras hurgaba con la otra en su lindo culito, arrancándole fuertes gritos de placer.


Capitulo 8: ¿M/f, V, C


Pronto me asegure de que Carmen seguía tomando el sol en top-les apenas se enteraba de que yo no iba a estar en casa; pues no me hacia falta regresar de improviso, ya que tenia en Julia una espía que me informaba acerca de los movimientos de su hermana mayor, considerándolo solo un juego inocente, en el que no le importaba participar.

Francisca accedió a invitar de nuevo a sus apasionados amigos a la piscina, sin apenas rebelarse, a pesar de que no los había vuelto a ver desde la orgía anterior.

No solo me preocupe de que la cámara volviera a estar instalada en su escondite, sino que conseguí, con muy poco esfuerzo, que Julia y su amiga vigilaran que su hermana no se bañara antes de lo previsto, para no poner en marcha el rodaje.

Cuando se enteraron de que iban a volver por la casa los jóvenes de la otra vez se pusieron bastante nerviosas, pero las viciosas miradas de complicidad que se dedicaron me permitían augurar un resultado realmente espectacular.

Como muestra les diré que ambas aceptaron enseguida cuando les puse como condición, para participar el la fiesta, que debían permanecer en top-les, como su hermana mayor.

Julia fue la única que puso reparos, pues argumentaba que hacia ya un par de años que solo usaba bañadores, y que sus bikinis le vendrían pequeños; pero me basto recordarle lo mucho que me debía para que, colorada, aceptara todas mis exigencias.

Aquella tarde memorable me marche, junto con mi nuera, conforme lo acordado, nada mas acabar de comer, en busca de mi amigo; que esperaba, ansioso, junto a la esquina.

Solo regresamos cuando Julia nos abrió la puerta del salón, asegurándome que su hermana mayor ya estaba en la piscina, tomando el sol.

Ella, que solo se había puesto un batin para salir a abrirme, me acompaño hasta la cocina, desde donde comprobé que mi inocente víctima escuchaba música, como de costumbre, ajena a lo que le esperaba. A sus pies estaba la pequeña pelirroja, poniéndose crema en sus pálidos senos, que se veían bastante ridículos comparados con los soberbios cántaros de mi nieta.

Julia, se quito el batin delante mía, al ver que mi amigo se escondía en mi dormitorio, antes de reunirse con su amiga, mientras se volvía a quejar de lo mal que le quedaba su viejo bikini.

Yo no pude dejar de apreciar lo sensual que le quedaba este, ya que se incrustaba, deliciosamente, en su entrepierna; marcándose de una forma descarada toda su apetitosa rendija inferior, debido a que su bikini infantil no llevaba forro protector. Por detrás, como no podía ser de otra manera, prácticamente se convertía en un tanguita, pues desaparecía casi toda la tela dentro de su canalito.

Pase bastante nervioso la media hora que tuve que aguardar el regreso de mi nuera, escondido en mi cuarto, junto con mi amigo; pero cuando la oí entrar en la casa, acompañada de un montón de voces, supe que el gran momento había llegado.

El escándalo era debido a que la cuadrilla había vuelto a aumentar de numero, y esta vez eran siete fogosos muchachos los que acompañaban al antiguo novio de mi nieta

Mi nuera permaneció unos minutos en la cocina, indecisa, dudando si debía dejar que los bestias que la acompañaban llegaran junto a las chiquillas, que ya se comían con los ojos, o sufrir ella sola el asalto de los jóvenes, en la intimidad de su dormitorio.

No podía tardar en decidirse, pues los chicos, aprovechando que por fin estaban solos con ella, pronto empezaron a recorrer sus rotundas curvas con sus manos, buscando las aberturas idóneas para alcanzar cuanto antes sus objetivos.

Desde nuestro escondite pudimos observar como se agolpaban alrededor de Francisca, pugnando por meter sus manos bajo su liviano vestido a fin de apoderarse de todo lo que velaba su frívolo bikini, que apenas podía contener los abundantes encantos de mi nuera.

Me imagino que el recordar lo mucho que se jugaba, y el desconocer lo viciosas que eran sus dos hijas, y sobre todo su amiga, fue lo que decanto la situación.

En cuanto oímos como irrumpían en el jardín salimos los dos a la cocina, armados con nuestras cámaras, y muchos carretes, con el fin de no perdernos ni un solo detalle de todo lo que allí iba a acontecer.

Por de pronto Carmen, paralizada por la inusitada sorpresa, apenas tuvo tiempo de cubrir sus senos con las manos antes de que los chicos la rodearan. Como no se había llevado la parte de arriba del bikini tuvo que permanecer con los brazos cruzados, en un pobre intento de ocultar sus opulentos senos, mientras los chicos se iban quedando en bañador a su alrededor.

No se que explicación dio Francisca a la violenta situación, pero la verdad es que apenas si tuvo importancia.

Las dos pequeñas picaronas fueron las primeras en meterse en el agua con sus nuevos amigos, que pronto empezaron a jugar, gozosos, con ellas, y con sus cuerpos.

No tardaron mucho en acompañarlas Francisca y Carmen, pues creían que esta era la única forma de disimular el continuo acoso que sufrían por parte de los chicos que las rodeaban en la toalla.

La verdad es que los jóvenes estaban de lo mas lanzados, y pronto despojaron a mi bella nuera de la parte superior de su bikini, para que todas estuvieran igual.

Los juegos que practicaban con las pequeñas les sirvieron de excusa para jugar con las mayores, y pronto me di cuenta de que la grabación de ese día seria memorable.

Los ánimos se fueron caldeando poco a poco y, cuando apenas llevaban una hora dentro del agua, salieron dos de los jóvenes de la piscina, llevándose a las alegres chiquillas a jugar dentro de la casa, para que no vieran lo que iba a ocurrir.

Carmen y su madre debían de haber claudicado ya a su feroz acoso, pues dejaron que se fueran al interior sin decir lo mas mínimo.

Mi amigo y yo nos escondimos, apresuradamente, mientras pasaban los cuatro camino del cuarto de la pequeña, magreando sus pechitos mientras bromeaban con ellas.

Decidimos que seria conveniente que yo subiera a vigilar lo que sucedía arriba, mientras el continuaba sacando fotos de lo que pasaba en la piscina.

Como ya iba siendo habitual tuve la suerte de cara, pues los jóvenes habían optado por dejar la puerta abierta, para así oír si entraba alguien en la casa; esto me favorecía horrores, pues desde la habitación de Carmen tenia una panorámica casi completa de todo lo que pasaba en el interior del cuarto de mi nietecita.

Estos pícaros muchachos ya debían de haber toqueteado a conciencia a las dos pequeñas en la piscina, pues solo estuvieron unos minutos jugando con sus cuerpos antes de desnudarlas del todo.

Julia seguía negándose a que le tocaran la intimidad, por lo que su galán se tuvo que conformar con ver desnudo el rubio felpudito mientras seguía devorando su boca y sus lindos meloncitos.

La pelirroja, por el contrario, disfrutaba como una loca con los dedos de su amante incrustados en sus dos orificios, dejándose llevar a un orgasmo detrás de otro, mientras daba grititos de placer.

En compensación, cuando los viciosos chicos se quitaron los bañadores, mi nieta se apresuro a degustar el rígido bastón de su amigo, sorprendiéndolo gratamente. El joven apenas tuvo tiempo de darle un par de consejos antes de que mi viciosa nieta medio se atragantara con su esperma.

Luego la pelirroja, para no ser menos, se acoplo en un perfecto sesenta y nueve con el suyo, logrando que no se le escapara ni una gota de esencia cuando este eyaculo dentro de sus boquita.

Como hicieran la vez anterior, a la hora y pico aproximadamente aparecieron dos de los chicos que se habían quedado en la piscina, para hacer el relevo a los que estaban en el cuarto, divirtiéndose de paso con las niñas.

Por suerte los muchachos armaron tal alboroto mientras subían las escaleras que me sobro tiempo para esconderme dentro de la habitación, y evitar que me vieran.

Los que irrumpieron en la alcoba se encontraron con las dos crias arrodilladas a los pies de sus colegas, totalmente entregadas a la laboriosa tarea de volver a poner en forma sus largos y gruesos aparatos. Utilizando sus manos, y sobre todo sus dulces bocas de una forma realmente profesional, mientras sus amantes amasaban sus tiernos pechos, pellizcándoles continuamente los pezones.

Supongo que los recién llegados no esperaban encontrarse a las pequeñas picaruelas tan entregadas en dar placer, por lo que la sorpresa tuvo que ser mayúscula.

Los que ya habían disfrutado a fondo de las jóvenes se apresuraron a bajar al jardín, dispuestos a rematar la faena lidiando con las otras dos apetitosas hembras de la familia, dejando que sus asombrados amigos entretuvieran a las fierecillas de un modo similar al suyo.

Estos jóvenes, bastante desfogados tras la dura batalla que acababan de librar junto a la piscina, tuvieron que acariciar sus tiernos cuerpos durante un buen rato, antes de recuperar, nuevamente, toda su firmeza y vigor.

En su recuperación influyo, de manera decisiva, el ansia con que las dos chiquillas se apresuraron a devorar, golosamente, sus nuevos juguetes de carne, compitiendo por ver quien lo hacia mejor.

Para cuando los chicos lograron poner firmes sus enormes aparatos casi no me quedaban fotos que gastar, por lo que tuve que espaciar mucho el tiempo entre cada toma, para sacar el máximo provecho a las pocas que aun me quedaban, pues las escenas que allí se componían merecían ser plasmadas para la posteridad.

Gracias a esta precaución pude fotografiar como la joven pelirroja perdía también su virginidad.

Esta que, arrodillada en la cama, había estado lamiendo la dulce cueva de Julia, (mientras mi nieta devoraba el grueso miembro de su amante, tumbada bien abierta de piernas sobre el colchón) recibía, jubilosa, los dedos del otro chico, que se introducían en sus dos orificios con una facilidad en verdad pasmosa.

Hasta que este pillo decidió que había llegado el momento de colmar a la viciosilla del todo; y, apoyando su larga y rígida herramienta en la esponjosa entrada rosada de su intimidad, la embistió rudamente, incrustándole mas de la mitad del largo miembro en su primer empujón.

La pobre chiquilla, pese a tener los bajos bien lubricados, no estaba preparada para albergar un estoque de tales dimensiones, y gimió desconsoladamente, mientras su primer amante la desvirgaba sin contemplaciones.

Este chico no disminuyo la violencia de sus envites hasta que sus testículos no rozaron el suave vello pubico de su víctima, indicándole que había llegado ya al final de su calido recorrido.

Mi nieta, ignorante de lo acaecido, y llevada por su propio placer, enrosco sus pies al cuello de su amiga, por lo que sus quejas se ahogaron casi por completo.

Hasta que Julia, después de tragarse todo lo que deposito su amante dentro de su boquita, al mismo tiempo que la pelirroja le hacia alcanzar un orgasmo, se dio cuenta, por fin, de lo que pasaba.

Ahora permanecía rígida, con los ojos abiertos como platos, viendo como su amiga empezaba a mover las caderas, torpemente, para prolongar aun mas el intenso placer que empezaba a sentir. Pues poco a poco la chica fue cogiendo el ritmo, hasta alcanzar un fuerte orgasmo, el primero de varios consecutivos. Así, cuando el joven eyaculo, dentro de la pelirroja, esta aun jadeaba presa del ultimo clímax.

La ultima fotografía que eche aquella tarde fue la de las dos amiguitas besándose, amorosas, mientras sus amantes acariciaban satisfechos sus cuerpecitos sudorosos, explorando con sus dedos sus culitos virginales a conciencia... supongo que preparandolos para una proxima visita.

No mucho después subió un joven, bastante fatigado, a decirles que ya podían bajar todos a la piscina, que la fiesta había terminado. Yo, sigiloso, baje detrás de ellos, reuniéndome con mi amigo en la ventana de la cocina, para ver juntos el ultimo acto.

A él tampoco le quedaba ningún carrete sin utilizar, por lo que nos limitamos a contemplar como los jóvenes jugaban en el agua con las dos pequeñas viciosillas, que parecían incansables; a diferencia de su preciosa madre, y de mi deliciosa nieta mayor, que permanecían acostadas sobre las tumbonas del jardín, totalmente agotadas después de la violenta orgía.

No les importaba ya que todos viéramos sus divinos pechos desnudos, que permanecían, sudorosos e irritados, expuestos a los intensos rayos solares, y a las miradas, aun mas ardientes, de sus nuevos y entusiasmados amantes; que, al igual que nosotros, no se cansaban nunca de recrear la vista contemplando sus bellísimos paisajes agrestes.

A Francisca se le noto bastante, por la cara que puso, que no le hizo ninguna gracia que los chicos dejaran a las pequeñas sin el bikini; pero como estaba completamente segura de que a ninguno le quedaban fuerzas para abusar de las jovencitas, dejo que jugaran con sus cuerpecitos desnudos.

Mi amigo se fue el primero, ansioso por revelar las fotos que habíamos sacado, cuando ya los jovenes estaban empezando a vestirse.

Quedamos en que me reuniría a la mañana siguiente con él, en su casa, para ver juntos la grabación, y todas las fotos de la orgía, una vez que hubiera sacado la cámara submarina de su escondite.

Esa noche, como todas se acostaron temprano, presas del cansancio, no tuve ningún problema a la hora de sacar la cámara de dentro de la piscina.


Capitulo 9: ¿M/F, ¿M/f, V, C


Al día siguiente, conforme lo acordado, empezamos por ver lo que en ella se había grabado.

Esta vez, apenas meterse todos en el agua, ya estaban metiendo sus ansiosas manos dentro de los escuetos bikinis de las dos pequeñas amigas, mientras se las pasaban, alegremente, de uno a otro, como si solo fueran deseables balones de carne.

Aunque era estimulante ver con que facilidad se deslizaban sus largos dedos bajo los ridículos triángulos de tela, que a duras penas cubrían sus lindos bosquecitos, mi mirada siempre se iba a los adorables melones de mi nietecita, que casi nunca se podían ver con claridad debido al montón de manos que tenia siempre encima.

Eran tantas que solo pudimos obtener media docena de tomas buenas, en las que se apreciaba, bastante bien, como amasaban sus tiernas colinas, mientras le pellizcaban los puntiagudos pezones, al igual que hacían con los de su complaciente amiguita.

Pronto aparecieron también en el agua mi nuera y la tan deseada Carmen, con sus maravillosos pechos totalmente desnudos para la cámara.

Fue un autentico placer ver como los chicos despojaban audazmente a Francisca de la parte superior de su bikini, sin que apenas se resistiera a su ataque, para que su abundante delantera compitiera con los formidables globos de mi nieta; que flotaban, espectaculares, bajo el agua.

La pasividad de mi bella nuera facilito que sus nuevos amigos la incluyeran, gozosos, en los juegos que realizaban con las dos pequeñas picaruelas, arrastrando también así a Carmen a participar en sus inocentes peleillas.

Estas, como ya supondrán, eran una mera excusa para poder meterles mano por todas partes sin que se ofendieran demasiado; por lo que pronto pudimos ver como sus portentosas delanteras empezaban también a recibir algunos apretones, y hasta pellizquitos, cada vez de forma mas reiterada y descarada.

Lo cierto es que debido al barullo de gente ni mi amigo ni yo acertábamos a adivinar a que jugaban la mayoría de las veces, salvo en algunas ocasiones, como cuando las auparon como jinetes para pelear entre ellas.

Cada una de las contendientes, sentada a horcajadas sobre un chico, tenia que lidiar contra las demás, enfrentándose también a los otros dos jóvenes que cabalgaron sobre sus compinches.

La verdad es que el método de lucha de estos muchachos no era muy noble, pues pudimos apreciar por las fotografías que siempre se aprovechaban de los generosos globos de mis familiares para tirar de ellos o empujarlos con tal de hacerlas caer, acompañándolas casi siempre en la caída para seguir amasando sus senos con descaro bajo el agua.

Pero no solo ellos se divirtieron a costa de los pechos de Carmen y Francisca, pues en muchas ocasiones se veía claramente como la lujuriosa pelirroja se apoderaba de ellos, aprovechando el caos reinante en la piscina.

Las imágenes de la pequeña estrujando a manos llenas los espectaculares melones de mi nuera son dignas de mención especial.

Sin embargo, los frecuentes y aparentemente dolorosos tirones que daba siempre que podía a los gruesos y llamativos pezones de Carmen me hacían suponer que le guardaba algún tipo de rencor.

A Francisca, por ser la mas dócil, pronto le bajaron el bikini hasta las rodillas, para así manosear mejor sus oquedades; que albergaban, sin problemas, a la infinidad de ansiosos dedos que buscaban cobijo en su húmedo interior.

Cuando Carmen por fin cedió, y acepto que las multiples manos que la asediaban por todas partes se introdujeran también dentro de su bikini, fue cuando se llevaron a las dos pequeñas al interior de la casa.

Las escenas se volvieron bastante turbias a partir de entonces, pues era un autentico montón de manos lo que ambas tenían sobre sus adorables cuerpos, ya despojados de sus bikinis, que flotaron hasta el fondo de la piscina.

Por suerte pudimos salvar algunos planos, realmente magníficos, de las rosadas intimidades de ambas, con sus piernas bien separadas, cuando los ansiosos dedos de sus amantes abandonaban sus cálidos orificios, para dejar que otras manos ocuparan su lugar, y lo dejaban todo a la vista durante unos instantes.

Cuando los chicos sacaron a Francisca del agua, completamente desnuda, su adorable hija tardo bien poco en seguir su camino. El resto de la grabación no valía la pena, por lo que nos dedicamos a ver las fotos que había hecho mi amigo.

El, mejor fotógrafo que yo, había sabido captar a la perfección la composición de la orgía.

Sacando una serie de planos largos, para que se viera como cada una de ellas recibía a tres amantes a la vez, tumbadas una a cada lado de la piscina; y sacando el resto de las fotos en planos bien cortos, para que se apreciaran mucho mejor los detalles de los increíbles acoplamientos a los que ambas se entregaron.

Mi nuera demostró enseguida que había aprendido, a la perfección, como satisfacer a varios hombres a la vez, dejando que la poseyeran, simultáneamente, por sus dilatados orificios.

Tumbada de espaldas sobre uno de ellos, que la enculaba, gozoso, recibía entre sus piernas abiertas a otro muchacho, mientras el tercer chico incrustaba dentro de su jugosa boca su rígido estoque, amasando sus grandes globos entre los tres.

Pero Carmen era una alumna aventajada, y pronto supero la apurada técnica de su madre, logrando que sus tres amantes la compartieran sin problemas.

Ella, sentada sobre uno de los fogosos chicos, lo cabalgaba sin piedad, a un ritmo frenético, mientras otro la embestía por su estrecho orificio posterior, agarrado a sus firmes pechos, que se bamboleaban alborotados con cada violento empuje.

Mi nieta, en esta postura, podía absorber golosamente el afilado dardo que su tercer amante le introducía cómodamente en la boca. Al tiempo que este, arrodillado sobre la cabeza de su colega, compartía los voluminosos senos con el que le daba por detrás.

Los jóvenes, muy ardientes, fueron cambiando continuamente de pareja, y de entrada, mientras les quedaron fuerzas. Los dos primeros amantes que se quedaron agotados fueron los que subieron al cuarto de mi nieta, donde ya saben ustedes lo que sucedió.

Los ardientes muchachos que venían de hacer el relevo ya conocían a mi viciosa nuera de sus apasionados encuentros anteriores, por lo que prefirieron fornicar con su adorable hija, que ya empezaba a dar algunas muestras de cansancio.

Aun así supo dar buena cuenta de estos dos nuevos fichajes con relativa facilidad, adoptando una cómoda postura para que pudieran usar sus dos irritados orificios al mismo tiempo, mientras ellos se deleitaban succionando sus pechos y su boca.

Pero peor lo estaba pasando su apetecible madre, que se las tenia que ver con los otros cuatro pulpos simultáneamente; pues los demás chicos, tumbados de cualquier manera a su alrededor, no querían permanecer ociosos.

Estos, cansados, pero no derrotados, volvieron a abusar de su increíble docilidad, magreandola a placer mientras la masturbaban, algo rudamente, por sus dos doloridas aberturas al mismo tiempo.

En pago a su frenético trabajo manual obligaron a Francisca a limpiarles los cuatro aparatos con la boca, mientras los muchachos procuraban no dejar ni un centímetro de sus abultados pechos sin señales de chupetones o mordiscos.

Cuando a ninguno de ellos le quedo ánimos para repetir a las dos mujeres casi no les quedaban fuerzas ni para ponerse el bañador, por lo que dejaron que las dos pequeñas terminaran la fiesta.

Contemplando, agotadas, como los chicos despojaban a las dos amiguitas de sus bikinis en el interior de la piscina, para jugar, encantados, con sus jóvenes cuerpos totalmente desnudos.

Deleitándose, sobre todo, con sus tiernos agujeritos indefensos, que exploraron a conciencia; metiendo los dedos en su interior, divertidos, al comprobar que ninguna era virgen.

Después las pasaron de uno a otro para besar sus boquitas, y marcar sus adorables pechuguitas con sus labios, como recuerdo.

Cuando por fin se marcharon, dejaron a las cuatro chicas cabizbajas, y avergonzadas, incapaces de mirarse a los ojos entre si, ahora que podían ver las numerosas señales que ellos habían dejado en sus cuerpos.

Yo, ahora que las tengo a todas en mi poder, estoy planteándome quedarme a vivir con el cornudo de mi hijo, y con su viciosa familia; pues, cuanto mas lo pienso, mas ideas se me ocurren para disfrutar de ellas.

¿A ustedes no?


Para cualquier critica, comentario o sugerencia escribir a: yopeli@teleline.es

El Peli

Amistad Erotica - 1ª Parte

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Mi nombre es Josafath, tengo 24 años. Soy moreno, complexión atlética, pelo en pecho, pelo chino, y existen muchas personas que les gustan mis piernas y mi trasero. Mi novia se tuvo que ir del país y tuvimos que terminar.

Durante algún tiempo, su amiga Angy, estuvo conmigo consolándome y nos hicimos muy buenos amigos, nos llegamos a tener mucha confianza y nos contábamos todo. Me contó acerca de su experiencia sexual, la cual no le había sido nada satisfactoria. Desde ese momento comencé a fantasear con poder satisfacerla yo. Llegamos a tener mucha confianza, yo iba a su casa y en ocasiones me permitía bañarme cuando llegaba de jugar. Ella les da masajes sólo a sus amigas y familiares y también llegó a darme a mí.

En una ocasión después de haber trabajado mucho en una tarea de la escuela, pues eran exámenes y entrega de trabajos finales, pasé la noche en su casa trabajando. Ya eran como las 4 de la tarde cuando decidimos descansar y relajarnos y olvidarnos completamente de la tarea, compramos unas cervezas. Le pedí que me permitiera bañarme para descansar mejor y que si podía darme un masaje. Comencé a bañarme después de haber tomado una cerveza. No había toalla y le pedí a Angy que me diera una. Corrió la puerta del baño y me la dio, me dí cuenta de que me observó. Salí del baño y fui a su cuarto, ella estaba tirada en la cama bocabajo y se veía muy cansada y relajada por la cerveza. Me recosté a un lado de ella y también pretendí dormirme. Comenzamos a platicar de otras cosas, pero no se como se dio el tema, total que me contó acerca de otra experiencia sexual que había tenido pero que no le había gustado y se sentía muy arrepentida y comenzó a llorar, intenté calmarla y que se desahogara. Después de un rato de estar llorando, entre lágrimas y con un gesto muy visible de pena, me dijo: - ¿Sabes? He tenido tres sueños contigo en donde hacemos de todo, y el tenerlos me hace sentir muy mal, porque fuiste el novio de Yuri, mi mejor amiga, y ella me pidió que te cuidara cuando se fue, siento que la traiciono – Yo también le confesé que desde hace tiempo fantaseaba con ella. En ese momento estábamos los dos acostado pero uno en cada extremos de la cama, pero para ese entonces mi pene ya se encontraba muy duro e incluso con gotas de lubricante en la punta. Recordemos que yo sólo llevaba una toalla encima.

Angy tiene 27 años, es estudiosa, trabajadora y tímida en cuestión sexual, aunque he de confesar que le conozco su colección de lencería que es muy excitante, ya que me ha dado la confianza para andar libremente en su cuarto el cual la mayoría de las veces esta desordenado y se ve la ropa regada por todas partes. En una ocasión después de bañarse se puso la ropa interior delante de mí; claro, por debajo de su bata y dandome la espalda Es un poco más baja que yo de estatura, tiene buena cadera aunque no tiene un trasero muy prominente, pero el escote se le ve muy bien y tiene una línea delgada de vellitos en la mitad del abdomen que me atrae mucho.

Yo acerqué una mano a su cara y la acaricie y ella inmediatamente me pidió que no lo hiciera, pero no se retiró, sino que al contrario, metió su mano bajo de la toalla y tímidamente tocó mi pene, pero al mismo tiempo como con un gesto de deseo. Tenía cerrados los ojos. Mi corazón estaba a mil no sabía que hacer. De hecho los dos estábamos deseosos pero no nos atrevíamos a acercarnos más. Me acerqué y le dí un beso en la frente mientras luchaba por contenerme de no venirme, ya que estaba muy, muy excitado. Angy, aún con los ojos cerrrados, me dijo: - ¿Me dejas hacer algo que desde hace tiempo he querido hacerte? Yo con la respiración entrecortada le dije que hiciera lo que quisiera y le pregunté que era lo que deseaba. Ya había retirado su mano de mi y las tenía juntas bajo su cabeza. Aún con los ojos cerrados y con el ceño frucido y los labios temblorosos, me contestó: - Besarte – A lo que respondí que lo hiciera. Se incorporó un poco y yo esperaba que me diera un beso en la boca, pero no. Quitó la toalla de mi cintura y me dio un beso a la altura de mi ombligo, tomo mi pené entre su mano derecha y comenzó con su boca a besar la base y lentamente a subir por él hasta llegar a la punta. Ya estando sus labios en mi glande, de un sólo golpe succionó todo mi pene y no pude hacer otra cosa más que arquear mi cuerpo. Con la otra mano apretaba rítmicamente mi escroto y testículos, los cuales después de pasear su boca un buen rato por el pene, también se ocupo de ellos. Su boca subía y bajaba por mi pene y yo sólo veía como estaba húmedo por su saliva y como sus labios se restiraban cuando lo sacaba de su boca. Se detuvo un poco en la punta y con su lengua comenzó a dar vueltas por el glande. Ví como su mejilla se restiraba al hacer contacto el glande con las paredes de su boca y eso me excitó mucho más.

Como sentí la sensación de la eyaculación, la tomé de la cabeza y la retiré y le dí un beso en los labios. Le besé el cuello y le baje una blusa de tirantes, dejándola sólo en un sostén sin tirantes. Acaricié la copa y sentí su pezón duro. Bajé su brassiere y sus dos senos de un tamaño un poco menor que un melón quedaron libres y bajaron un poco de altura por la gravedad. A pesar de que a mí me gustan los senos pequeños, los de ella me parecieron perfectos y excitantes. Ella seguía con los ojos cerrados y cuando la recosté para quitarle el pantalón, se tapo con el antebrazo los senos y con las manos el rostro. Desabroché su pantalón, le saqué las piernas y la dejé solo en un bikini color piel, que no era tan sensual como los que había visto antes en su guardarropa y a decir verdad me cortó un poco la inspiración y por eso me apresuré a recuperarla deshaciéndome de ellos. Siempre me ha excitado ese momento en que despojo a mi pareja de sus calzones. Y ¡Oh Maravilla! Algo que me llama la atención y me despierta el morbo es el vello púbico, si es mucho, mucho más, pero esto no lo había visto antes en ninguna de mis parejas. Angy tenía el pelo púbico perfectamente delineado por el rastrillo y sólo tenía una delgada línea de pelos, lo cual ahora que lo escribo me provoca una erección y hace que mi “amigo” salga por mi short.

Me recosté a un lado de ella y quité sus manos de sus senos y los comencé a besar, mientras con mi mano derecha acariciaba sus pelos, y con mi dedo medio encontré su rajada y como si pareciera que nunca lo iba a encontrar busqué su humedad que al contacto con ella una corriente eléctrica recorrió mi brazo hasta mi cuello. Lentamente, pero con firmeza, metí un dedo en su vagina, la cual tenía rugosidades que me excitaron aún más y comencé a entra a salir.

No pude aguantar más, me hinque en medio de sus piernas y le pregunté que si quería que lo hiciera, a lo que me contestó que no. Yo seguía manipulando sus genitales y entre queriendo y no, acerqué mi cadera a su entrepierna, con mi mano coloqué la punta de mi pene en sus labios e introduje poco a poco mientras sentía como me tragaba su humedad y su calor. Cuando la base de mi pene tocó su pubis me sentí pleno y sentí la necesidad de salir para volver a entrar y tener la misma sensación. Ella me abrazó con sus piernas y con sus manos acariciaba mi pecho y me veía a los ojos por fin. Me retiró y se puso en cuatro patas. El hecho de ver su trasero a mi disposición me excito mucho más. Volteo su cara esperando que la penetrara y en cuanto lo hice, miré como cerro sus ojos y levanto su cabeza, pero no hizo ningún ruido, pero el espejo de su tocador me permitía ver su expresión de entre dolor y no querer gritar. Me pidió que no me viniera dentro de ella ya que estaba fértil . Por lo que se quitó, se puso de frente a mí y comenzó a masturbarme. Comenzó a subir y a bajar su mano con movimientos largos y lentos, pero fuertes. Su mano se llenó de su lubricante vaginal del que estaba lleno mi pene. Ella dijo: - Quiero llenarme - Yo estaba montado encima de ella y acariciaba lujuriosamente sus senos. Finalmente me vine con un aullido de placer-dolor y mi semen se esparció por su pecho y su mano, mientras seguía masajenando lentamente mi pene y apretaba como para sacar todo lo que tenía que salir.
En ese momento, después de recuperar el aliento y disfrutar del mareo que provoca el orgasmo, me sobrevino la culpa y me tiré en la cama y le pregunté: - ¿Qué hicimos Angy ? Ella me dio la espalda y yo no sabía que hacer, me cubrí con la toalla y me puse a pensar. Después de unos quince minutos, ella volteó hacia mí y me dijo mientras me acariciaba el pecho y me quitaba algunas gotas de sudor: - ¿Sabes..? me la pasé muy bien, a pesar de que me siento mal por Yuri. Le pregunté que si le había gustado y contestó que le había encantado, aunque lo dijo con un aire de vergüenza y pena. Estuvimos otros diez minutos viendo el techo de la habitación y luego nos levantamos y nos fuimos a bañar. No dijimos nada. de hecho nos bañamos dándonos la espalda. Nos secamos, nos vestimos y salimos a caminar. Platicamos acerca de todo lo que había pasado desde antes y decidimos vernos al otro día para hacerlo por completo. Esta parte después se las comparto porque también es muy rica, esta es sólo la primera parte.

A la fecha Angy y yo somos los mejores amigos. Nos confiamos todo, la quiero mucho, dentro de todo la respeto y me interesa su persona. En ocasiones voy a su casa a comer, a veces me invita a bañarme, otras me da masaje, en ocasiones nos tocamos, otras tenemos relaciones, otras no pasa absolutamente nada. no se puede decir que es una relación basada en sexo. Considero que es una amistad con un toque de erotismo y de mucha confianza. Me gustaría seguir contándoles acerca de nuestras aventuras. Después escribo otra vez, pueden identificar mis escritos de Angy y yo como “amistad erótica”, parte I, II o III, etc.

Alta Sociedad - 1ª Parte

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Me llamo Sonia. Soy una chica de veinticinco años y la historia que les voy a contar me empezó a ocurrir hace unos meses.

Hacía tiempo que no tomaba café con mi prima Eva. Quiero mucho a Eva. Es mi amiga de la infancia. Tiene la misma edad que yo, unos meses más pequeña y tras la ruptura con mi novio, Fernando, no se me ocurrió nadie mejor que me pudiera servir de pañuelo que mi prima Eva. Quedamos en la cafetería "Niza".

Vivo en un pueblo del sur. Les dejo con la duda sobre cuál es. Es un sitio que con sus treinta mil habitantes, no ha perdido el sabor a pueblo. Desde hacía tiempo no tenía una conversación seria con mi prima. La veía en la calle, nos saludábamos, le daba recuerdos y nos prometíamos llamarnos para tomar café. Lo bueno de las buenas amistades es que no se pierden con el tiempo.

Eva vino a mi cita vestida muy sport, con unos vaqueros ajustados y un chaquetón de pieles, debajo del que llevaba un short muy ajustado. Era morena y de labios gruesos y generalmente pintados de rojo. Pestañas largas y ojos almendrados, mirada penetrante que parece que te estudia mientras deja salir el humo de su cigarrillo por su boca entreabierta.

Parece que Eva intuía que había cortado con Fernando... O tal vez se había hecho eco de un cotilleo, que tan frecuentes son y que corren como la pólvora.- ¿Y Fernando?.-

-He roto con él.-
-¿Para siempre?.- Es lógico que Eva me hiciera esa pregunta. Había roto otras veces con ese sinvergüenza y había vuelto con él muchas más. Cuesta romper siete años de noviazgo.
-Sí.-
-¿De verdad?.-

Me puse a contarle una retahíla de motivos que justificaban mi ruptura con Fernando y cuando acabé, agotada, guardamos silencio. . -No me explico por qué no has roto antes.-

Otra vez empecé a contarle mil argumentos por los que había alargado mi relación. Ahora, después de hablar con Eva, estaba segura que no volvería con Fernando. Hablamos de nuestras cosas, de la familia, de la tía Nuria y de la prima Berta. En esto, entró una mujer de cuarenta años, muy conocida en nuestra ciudad.

La señora, muy emperifollada, como exige su rancio abolengo, para mi sorpresa saludó muy amablemente a Eva. Estuvieron hablando y me parecieron muy amigas. Me intrigó como mi prima, que como yo procede de una familia media, muy media, hubiera hecho amistad con la Marquesa de los Torcuatos, Doña Úrsula. Ursita para mi prima.

-¡Oye! ¡Que bien te relacionas!.-
-¡Va! Cosas del trabajo.-

Mi prima es fotógrafa. Le pedí que me explicara cómo había conocido a aquella dama de porte elegante, de figura juvenil a pesar de sus cuarenta años y de rasgos morunos y árabes.

- Verás... le gusta hacerse unas fotos muy especiales.- Insistí más en que me explicara lo que no estaba dispuesta a explicarme. Casi me enfado con ella pero no me quiso explicar nada más.

La llamé por teléfono para quedar otra vez a tomar café. Quedamos después del trabajo y le pedí que me introdujera en su círculo de amistades. Una mujer como doña Úrsula puede abrir muchas puertas. Una llamada suya a un amigo te puede suponer un trabajo. Así se lo expliqué a Eva.

- Mira Sonia, es que no te va a ir su rollo.-
- ¿Cómo lo sabes?.- Eva no me lo quería confesar por temor a lo que pudiera pensar de ella misma.
- Es que es "torti".-

Me quedé pensando intrigada. Lo que Eva me confesaba, evidentemente suponía que de una manera o de otra, mi prima estaba en los ambientes "raros". A pesar de todo, yo ilusa de mí, insistí en que me presentara a Doña Úrsula.

-Si quieres que te presente a Doña Ursula, tienes que pertenecer a nuestro club y te aseguro que si no estás dispuesta a pasar por la piedra es mejor que desistas de la idea.-
-No creo que sea como tu dices... Además, Eva, Si a ti te gusta... ¿por qué no me iba a gustar a mí?.-

La verdad es que pensaba que me las apañaría para bandearmelas sola sin tener necesidad de caer tan bajo como mi prima Eva.

- Bien...Vamos a hacer una prueba...Sígueme.-

Seguí a Eva hasta el servicio del pubs en que nos tomábamos la última copa. Eva cerró y me pidió que me bajara el pantalón. -¡Vamos! ¡A qué esperas!.-

Me bajé los vaqueros y un poco avergonzada le enseñé mis muslos que hacía unas semanas no me depilaba y mis bragas decentes, casi de cateta cincuentona. Me inquietaba como me miraba mi prima, estudiando mi anatomía.

-Ahora... bájate las bragas...¡Venga, Sonia!.. si no eres capaz de hacer esto...como vas a entrar en el club.-
Me bajé las bragas sin atreverme a ver la expresión de Eva. Al final me dijo:- ¡Vaya! Lo tienes en estado salvaje... Pero creo que le gustarás a Doña Úrsula.-

La conversación siguió en la mesa del pub - De hecho.,Ursita me llamó el otro día para preguntarme quien era la chic tan mona que tomaba café conmigo en el Niza.- Eva parecía ahora un poco nerviosa.- Sí, se interesó por ti.- Me decía hablando entre dientes mientras sostenía el cigarrillo que intentaba encender.

Para mí era un inmenso honor y me llenó de alegría. No comprendo muy bien por qué las mujeres somos tan vulnerables a la posición social de nuestros pretendientes, y perdonamos físico, edad... hasta el sexo, en este caso.

- Pero claro, antes de presentarte te tengo que limar un poco... ya sabes.. ropa interior de clase, piernas depiladas, un poco de ejercicio... Claro, si no te importa.-
-¡Cómo tú quieras, Eva.-
-Empezaremos mañana. Ya verás como en dos semanas estás hecha un bombón.-

A las seis de la tarde del día siguiente, Eva tocaba a la puerta para que me fuera con ella al gimnasio. Entró y me preguntó.- ¿A ver que te vas a poner?.-

Llevaba un chándal de esos que se ponen las mujeres mayores para irse a andar. Era de color azul marino con cremallera. En realidad, no hacía ejercicio desde el instituto y me quedaba un poco estrecho.- ¡Qué barbaridad! ¡Es que quieres que se rían de ti?. Menos mal que he sido previsora y te he traído ropa mía..-

-Espera, me lo voy a poner.-
-¡Ni hablar, vamos a llegar tarde!.- Me agarró de la mano y tiró de mí hacia su coche, un renault 106 nuevo.

Al entrar en el vestuario me sorprendió la forma en que venían vestidas las otras chicas, con las mayas ajustadas. Una chaqueta, una rebeca alrededor de la cintura disimulaban su figura atrevida, pero al entrar, se veían sus tipos de ágiles amazonas. Me sentí avergonzada por llevar aquel inocente e insulso chándal. Entramos al vestuario. Mi prima comenzó a desnudarse y luego a vestirse. Las chicas pululaban por los bancos medio desnudas, unas poniéndose la ropa de deporte, otras recién duchadas. Yo creía que todas las chicas me miraban. Creo que incluso me puse colorada.

Eva tenía un culo muy bonito y las tetas muy firmes. Al verme desnuda y compararme con los cuerpos que miraba de reojo, me di cuenta que, a pesar de mi pelo rubio que llamaba siempre la atención, mi cara redonda y mi nariz respingona, mis labios carnosos, como mi prima, estaba muy dejada. Me veía un poco flácida, sin estar gorda y sin depilarme. Me puse la malla rápidamente y sin quitarme el sujetador, me enfundé la camiseta que me había dado Eva.

Eva me presentó a la dueña del gimnasio y monitora de aerobics, Luisa. Luisa tenía unos treinta años y me sonrió de una manera extraña al verme. Eva le explicó que quería ponerme a punto. Luisa pareció entenderlo todo y la clase comenzó.

-Uno, dos tres, cuatro, unos dos tres cuatro.- Intentaba hacer lo que me decían, pero lo hacía lento, sin agilidad y sólo a medias. Luisa me miraba amablemente y luego miraba a mi prima con una sonrisa de complicidad y de comprensión. Me prestaba atención. Se ponía a mi lado y me cogía de los brazos o las caderas para que perfeccionara el movimiento. Era extraño sentirse tan protegida por una mujer. Una chica maciza algo más baja que yo pero cuya fortaleza era evidente.

Yo estaba dispuesta a cambiarme sin ducharme, pero Eva se puso pesada. Me tuve que duchar allí misma, secándome con su misma toalla, creyéndome observada por todas. Me puse colorada al salir de la ducha con la toalla enredada en el cuerpo y toparme con Luisa que me sonreía de una forma inquietante. Me metí las bragas entre la toalla y las piernas y terminé de ducharme intentando ocultar mi cuerpo de miradas extrañas, aunque femeninas. Eva me dejo- Mañana te vienes aunque yo no venga.- Asentí con la cabeza.

EL teléfono sonó temprano a la mañana siguiente. Había dormido como un lirón por el cansancio de la sesión de aerobics. Era Eva.- Mira, tienes que ir a la esteticista. Tienes que ir a las cinco. Luego te vas al gimnasio. La esteticista es Helena, la de la calle del Sol. Ella ya sabe lo que tiene que hacer.-

Llegué a una casa de una planta en la que había una peluquería y esteticista. Llamé tras esperar a que pasaran cinco minutos de las cinco.-¿Sonia? Tu prima me ha dicho lo que necesitas.. Tú tranquila.-

Helena era una chica delgada, morenita de pelo lacio que no le llegaba a los hombros. Era de cara alargada y labios delgados. SU nariz era recta, larga y afilada. Era bajita y menuda. Llevaba una bata blanca y al rato me di cuenta de que debajo de esta bata sólo llevaba la ropa interior, que consistía en un sujetador que contenía su pecho menudo y unas bragas juveniles, pues la muchacha debía tener veinte años.

Helena me hizo la manicura, arreglándome las uñas, cogiéndome mis manos con sus manitas de dedos finos. Luego también me arregló la de los pies, tras convencerme para que me quitara los zapatos y las medias. Me puso una crema en la cara y me arregló las puntas del cabello. Me quité la camisa. Y consentí que me depilara el sobaco y después, me quité la falda para que me depilara las piernas.

Helena era de conversación agradable y voz fina, penetrante. Se ganaba mi confianza. Los tirones que me daba arrancándome el vello no me hacían daño. Sus ojos negros me agradaban. No le costó demasiado convencerme de que me quitara las bragas y me abrí de piernas para que me recortara primero con unas tijerillas los pelos de mi sexo y luego, extendiendo una suave crema sobre él, con una brocha que me hacía cosquillas, comenzó a pasar una maquinilla que iba despojándome de mi pelo.

AL sentirme desnuda, al sentir las suaves yemas de sus dedos posarse en mis ingles o en mis muslos, confieso que me sentí excitada por primera vez, y al ver aquella frente limpia, recta, dulce tan cerca de mi sexo, pensé que tal vez me besaría. Un olor tenue me parecía que inundaba el aire de la habitación y deseaba que pasara imperceptible ante Helena. Mi cuerpo me traicionaba.

Helena continuó hasta dejar mi sexo imberbe. Sólo entonces mojó una toalla en agua tibia y la colocó entre mis muslos y encima del vientre. Me tuvo así unos minutos y luego trajo una toalla nueva, más suave. Comenzó entonces a secarme. Movía la toalla lentamente entre mis muslos y me miraba a la cara. La rehuía, pero me agradaba la forma en que me secaba. Me estuve quieta mientras ella restregaba la toalla en mi sexo con más fuerza.

La toalla fue desapareciendo. La cara de Helena ya no me miraba, sino que se apoyaba sobre mi pecho y se posaba sobre mi seno que momentos antes había permitido que me dejara libre de la copa del sostén bajándome un tirante. Su boca quemaba en mi pezón.

Su mano se deslizaba suavemente entre mis muslos y se tropezaba con mi clítoris. Mi novio me había masturbado a veces, pero aquellas manitas no tenían nada que ver con la rudeza y tozudez de las de Fernando. Me rozaba con sus deditos y me electrizaba. Me hincó un dedo levemente en la raja y a los pocos segundos me estaba corriendo, avergonzada por una parte, y por otra liberándome de muchas inhibiciones.

Ese día, la sesión de aerobcis fue un poco más dura. Sudaba mucho y Luisa disfrutaba viéndome esforzarme. Eva no había venido y mi desnudez en el vestuario parecía mucho mayor que el día anterior. Me fijé en las braguitas de las chicas. Eran escotadas, atrevidas. Las mías eran catetas y ordinarias. Me sentía cohibida frente a aquellas figuras hedonistas.

AL llegar a casa, Eva me llamó y me preguntó que tal con Helena. -¡Muy bien!.- Eva seguro que sabía todo lo ocurrido pero me engañaba pensando que Helena guardaría nuestro secreto.

- Mañana tienes que ir a "Guest" a comprarte unas cuantas bragas.-
- Pero... ¡Cómo voy a pagar!.-
- No te preocupes, pichoncito. Tengo crédito, Doña Julia es amiga mía.-

"Guest" era la tienda más cara de la ciudad. Era una tienda de alta costura. El capricho de una joven viuda terrateniente. Doña Julia, Julita como la llamaba mi prima, era la mujer más rica de la ciudad a la que todos los solteros querían casar. Pero ella se mantenía fiel a la memoria de su marido.

Doña Julia era una rubia delgada y alta, de ojos azules y pelo rubia. Su cara alargada y la expresión seria de su cara la hacían parecer mayor de sus treinta y tres años, pero al acercarse a ella, su aspecto se mejoraba considerablemente, especialmente cuando con un poco de confianza, sonreía y se la trataba, pues era una mujer muy amable.

-Hola. Vengo de parte de Eva.- Eso fue lo único que tuve que decir. Julita dio orden a la dependienta de que no nos molestaran y subió a una habitación que tenía la tienda arriba, un reservado lujosamente decorado, en el que abundaban los espejos y el fieltro. Ante mí se desplegaba los más excitantes diseños, los más atrevidos... y caros. Julita empezó a decidir por mí.

-Estas, para los aerobics. Estas, para estar por casa. Esta, para esa ocasión especial.-

Eran unas bragas para una ocasión especial. Valían veinte mil pesetas. Eran unas bragas de una delicadeza y un atrevimiento exquisito.- ¡Venga!¡Pruébatelas!.-

A la segunda vez que me lo pidió, mis pantalones vaqueros desgastados rodaron por mis piernas abajo. Me sentía vulgar con aquellas bragas de trescientas pesetas. Menos mal que al menos estaba depilada y la gimnasia hacía que mis muslos estuvieran un poquito más contorneados. Fui a ponerme las braguitas carísimas encima de las mías pero Doña Julia intervino. -¡Oh no! ¡Eso es como mezclar un rioja con un valdepeñas de tetrabricks, póntelas sobre ti.-

-Es que son muy caras.-
-¡Pero si te están bien seguro!.-
-Pero no quiero que Eva me pague algo tan caro.-
-¡No! Estas te las voy a regalar yo.-

Me quité las bragas que salieron liadas de mis piernas. Mi sexo quedó desnudo y a merced de las miradas indiscretas de Doña Julia que fingía no prestarme atención. Al final me coloqué aquella delicia. En los cristales veía reflejado mi culo que parecía un bombón. Ahora si me miraba doña Julia, con aires profesionales. Comenzó a introducir sus largos y huesudos dedos entre las costuras y mi carne, para terminar de ponérmelas bien. Otra vez mi cuerpo me traicionaba. Como iba a pasar desapercibido el olor de mi sexo ante aquella mujer con nariz afilada.

Parece que a ti también te gustan ¿No?- Me dijo acercándose a mí más de lo normal, invadiendo mi espacio y turbándome con aquel perfume penetrante y delicioso. Puso sus manos sobre mi trasero, sobre aquellas nalgas que estando vestidas por las bragas más caras de la tienda, permanecía casi totalmente desnudas. Sus dedos se clavaban en mis nalgas y sus ojos en los míos. Sus labios buscaron los míos. Los encontraron.
Doña Julia introdujo su mano entre mis muslos elogiando la suavidad de la tela de la prenda íntima que le había servido de excusa para comenzar a tocarme. La suavidad de la prenda fue una excusa para comenzar a masturbarme mientras me apoyaba sobre su hombro, cubierto por aquella negra camisa que anunciaba a todo el mundo un luto que le servía para esconder su pasión hacia la lencería bien puesta.

Ponía una mano sobre mi espalda mientras su otra mano se apoderaba de mi sexo, mal cubierto por unas bragas que ya no le parecía tan importante que no estuviera bien colocada. Me llevó hasta un sillón y me tiró sobre el y arrodillándose, me obligó a quitarme las bragas, que tiró a un lado, sin importarle su precio. Mi sexo apareció desnudo, depilado, oloroso y mojado. Su boca sabía apreciar todas estas cualidades.

Doña Julia separaba con sus manos los labios de mi sexo y me lamía el clítoris, provocando que mi almeja se contrajera y que la sangre se agolpara en ella, excitada y caliente. Aquella viuda triste parecía ahora juguetona y feliz entre mis piernas. Su lengua, cada vez más atrevida, atacaba mi sexo ahora directamente y se estrellaba entre mis labios, consiguiendo penetrarme sólo cuando movía al lengua a lo largo de mi sexo.

La agarré de sus largos y lacios pelos rubios, aproximé su cara contra mí, sentí el calor de su aliento en mi sexo y comencé a correrme, conteniendo mis gemidos para que la dependienta que había quedado abajo no nos oyera.

Doña Julia me puso todas las bragas en una bolsa, hasta la que había utilizado para seducirme, Tomó nota de mi talla y se despidió de mí, delante de la dependienta con un discreto beso en la mejilla. Apuntó algo en una libreta. - Es tu talla. Te tengo que hacer un regalo por la compra tan buena que me has hecho.-

Me iba acostumbrando a los aerobics. Unas veces iba con Eva, otras sola. Luisa estaba muy pendiente de mí y me agradaba. Al cuarto día, sin Eva, sufrí una sobrecarga muscular. Al menos eso me dijo Luisa que insistió en que al final de la clase, ya la última del día, se quedara para que me sometiera a una sesión de masajes. Acepté. A una persona con la personalidad de Luisa cuesta decirle que no.

Luisa me amasaba la espalda mientras los vestuarios iban quedando vacíos y als chicas, con las bolsas de deporte a las espaldas pasaban cerca de nosotras. El gimnasio quedó vacío y Luisa empezó a dejar mi espalda desnuda, subiendo la camiseta. Sus manos sobre la piel transmitían una energía agradable. Sin darme explicaciones me desabrochó el sostén para prodigarme unos fuertes masajes por todo la espalda.

-¿No te dueles los abductores pectorales?.-
-¿Los que?.-
-¡Esto de aquí.- Y se echó mano a los sobacos. Realmente me dolían, así que seguí sus instrucciones de darme la vuelta y tras deshacerse de mi camiseta y del sostén, comenzó a darme unos masajes en los hombros y el antebrazo que hacía que todos mis senos, desnudos, se movieran.

Se le escapaban los dedos y me rozaban los senos. Y me excitaba. No me delataba esta vez el olor de mi sexo, pero sí el tamaño de mis pezones. Me daba cuenta por que Luisa los miraba con hambre. Los masajes seguían y yo aguantaba agradada lo que Luisa deseara hacer conmigo.

Sus manos me acariciaban descaradamente, el único propósito del masaje era excitar mis senos, hacer estallar mis pezones. No importaba si para ello Luisa me los lamía y si para evitar que me incorporara, me agarraba de los pelos. Una mano se introdujo en mi malla y agarrando las bragas, hizo que estas, se incrustaran en mi raja, dando un tirón. Grité tibiamente.- Ahhhh.-

Luisa se subió la camiseta y empezó ella misma a frotar sus senos contra los míos, aunque la trayectoria de sus pechos era impredecible, y tan pronto tenía esos pechos de pezones amplios y difusos sobre mi cara, animándome a mamar, como los sentía tropezarse contra mis pezones. Volvió a tirarme del pelo, sin brusquedad pero con fuerza. Puso un pecho definitivamente en mi boca y metió mano debajo de las bragas, y me corrí mientras mamaba del pecho de aquella mujer que me daba una seguridad que no tenía nada que ver con una sensación maternal

Ese día no me duché en el gimnasio. Salí disparada. Asustada por lo fácil que era seducirme. Era la tercera vez en cuatro días. Y sabía que al llegar a casa, Eva me llamaría. Se estaba tomando todo más en serio que yo. Tal vez debido al interés mostrado por Doña Ursula.

Desde ese día empecé a rehuir a Luisa. En realidad me había proporcionado una sensación muy agradable, pero no deseaba repetirlo. Eva me exigía que fuera al gimnasio todos los días. Un día me convenció para que probáramos la sauna. Era mi segunda semana. El caso es que cuando llegó nuestro turno no apareció, pues llamó al gimnasio. Luisa me extendió el teléfono y Eva me decía que le había ocurrido un imprevisto y que no podía venir. Me metí en la sauna por no causar un perjuicio. Era la primera vez que lo hacía. El calor era asfixiante, me quitaba fuerzas, me adormilaba. Pasé así unos minutos,

Estaba desnuda, sólo cubierta por una toalla, cubierta en sudor. De repente, la puerta se abrió. Vi entrar una figura femenina en la neblina. Se acercó y mi corazón palpitó al descubrir que se trataba de Luisa, poderosa como una diana cazadora, que se colocaba a mi lado.

El verla aguantar estoicamente el calor me hacía sentir yo más agobio. De repente, empezó a sobarme los muslos. No tenía fuerzas para negarme. La dejé. Dejé que me quitara la toalla y que me abriera las piernas, tras recostarme sobre le banquillo. Desnuda, Luisa era aún más hermosa. Me abrió las piernas y se las puso sobre los hombros y me hizo suya...

Me abandoné vencida por el calor. Su reina recorrió mi sexo como un caballo por una dehesa, trotando caprichosamente. Me corrí sin moverme, sentada en el banco, sin reaccionar. Pero Luisa no se conformaba con poco. Su secreto profesional, el de su éxito estaba en exigir siempre un poco más de esfuerzo de lo que una estaba dispuesta a dar por las buenas, por eso, se empeñó en sacarme un segundo orgasmo, más sudado, intenso, húmedo y duradero que el anterior; Y aunque estaba rendida, esta vez si que me moví sobre su boca golosa.

Eva me pidió que participara en una sesión fotográfica de las que ella hacía. Sería bueno para mi presentación a la marquesa. Tenía que ir a una tienda de seguridad a comprar unas cosas.

Fui a una tienda donde vendían cerraduras y sistemas de alarmas. Me atendía una chica morena, de ojos azules, algo bajita y gordita, pero de un aspecto muy agradable y pulcro. Iba vestida con un uniforme azul marino. Le extendí la lista de cosas que Eva pedía y que no me había molestado en leer.

Esperé a que empezara a traer las cosas, que guardaba en un almacén en la trastienda. Me asusté al verla aparecer con unas esposas y unos grilletes que debían de ser para los pies...

- ¿Seguro que esto era lo que pedía?.- Le pregunté.
- ¿Eva la fotógrafo? sí.-
- La verdad es que no pensaba que estas cosas se pudieran vender.-
-Todo producto tiene su mercado. No es nuestro negocio principal, pero tenemos alguna cosa de esta.-

La señora debió de ver mi interés por que me invitó a entrar a que viera los inventarios, y tras cerrar la puerta y colgar un cartel de "Estoy desayunando. Vuelvo en cinco minutos", me llevó a un pequeño cuartito con unos armarios en los que se veían los extraños utensilios para inmovilizar y subyugar a una persona, impresos en las portadas de los embalajes.

- Mira, estas esposas son las policiales. Y estas otras las utilizan para el "Bondage".-
- ¿Eso que es?
- ¿Nunca has jugado a la puta y la policía mala?
- ¡No!-

La señora se acercó a mí y sin darme tiempo a reaccionar ni a favor ni en contra enganchó uno de los lados de las esposas a mi muñeca y no le costó ningún esfuerzo tomar mi otra mano y engancharla tras mi espalda a mí otra mano, esposadas.

-Mira. Con este pañuelo de seda te voy a tapar la boca, para que no te escuche tu abogado... y estos grilletes con esta barra dentro los dos es para atarte los pies y que te quedes abierta de piernas.-

Yo dejaba que la señora, que luego me enteré que se llamaba Beatriz y que era tan amiga de mi prima que le prestaba aquellos artículos a cambio de que le dejara alguna de las fotos que hacía con ellos para hacer un especial catálogo de venta.

Tras inmovilizarme, estaba de pie, con las piernas abiertas. La señora comenzó a "cachearme", Me desabrochó la camisa y me la bajó hasta la altura del codo. Luego se deshizo de mi sujetador. Me pellizcó los pezones. Lo hacía cada vez con más intensidad aunque no llegó a hacerme daño realmente. Me repetía que si me portaba bien, hablaría con el sheriff para que me rebajaran la pena y otras chorradas sacadas de las películas que a mí me estaban poniendo cachondísima.

Se puso a devorarme las tetas. Se las metía en la boca y me mordisqueaba los pezones mientras a tientas me desabrochaba la falda vaquera. Los botones se desanudaban y la falda terminó cayendo y dejándome con una de esas bragas de trescientas pesetas que aún me resistía a dejar de usar.

- Muñeca. Estas bragas no te van.- Y tras decirme esto, la señora dio un tirón que desgarraron mis bragas. Luego dio otro tirón con lo que consiguió quedarse con mis bragas en su mano. Las olió. -Hueles a zorrita con ganas de marcha. ¡Ahora verás!.-

La señora se agachó y puso su boca en mi sexo desprotegido y desnudo. Posó sus labios contra los míos y presionó con ellos para dejar libre mi clítoris, entonces lo absorbió entre sus labios y lo mordisqueó durante largo rato, hasta que me sintió super excitada. Solo entonces se levantó, metió su pierna entre las mías y levantándose la falda, sentí sus medias en mi sexo. Comenzó a hincar su rodilla mientras me agarraba las nalgas fuertemente, tan fuertemente que uno de sus dedos se hincaba un poco en mi ano.

La seda de la media causaba en mi sexo una sensación muy excitante. El verme subyugada, maltratada, poseída por aquella seudo policía, hizo que comenzara a cabalgar sobre el muslo de aquella señora, que se afanaba en arrancarme un orgasmo restregando su muslo. Ella se esforzaba en arquear la espalda, de manera que me comía de nuevo los pezones, tirando de ellos como una ternera de la teta de una vaca.

El pañuelo de seda me impedía gritar y gemir por el orgasmo que aquella mujer me arrancaba, pero no por ello pudo evitar el orgasmo en sí mismo. Me corrí en el muslo de mi captora. La señora no me soltó enseguida. Me retuvo un rato, humillándome obligándome a bajar la cabeza. Regañándome por un robo que no había hecho. Me parecía que estaba chalada. Pero a mí me excitaba. De vez en cuando, se pasaba por detrás de mí y me pegaba un cachete en el culo.

-¡Ala! ¡Te voy a soltar! ¡Pero no vuelvas a entrar al almacén a robar.!.-

Me vestí, miré mis bragas inservibles, y salí casi corriendo de aquella tienda con aquel paquete que contenía objetos tan comprometedores. Al día siguiente me presenté en el estudio de Eva. Era una pequeña nave de un polígono. Llevaba aquellos objetos que había recogido en la tienda.

-¡Ah, eso! No nos va a servir, tengo otro encargo.-

Vaya, parecía que había dejado que aquella mujer me masturbara y me dijera aquellas horribles cosas excitantes para nada.

-Ponte esto.- Eran unas mallas como las de aerobics, pero con tirantes y todo, pero como si fuera de piel de leopardo, con ese tipo de manchas. - A ver si viene la modelo. ¿Conoces a Sara? Es una chica excitante.-

Me coloqué aquello sobre la piel desnuda. Parecía realmente un animal. Me veía como una hembra muy apetecible. A los diez minutos vino la sensualidad en persona. Era mujer con mi edad, veinticinco. Morena de pelo y de piel muy tostada, de ojos grandes, negros y expresivos, de pechos generosos, cintura estrecha y anchas caderas. Tenía un culo respingón y unos muslos gorditos que se estrechaban en las rodillas hasta desembocar en un pié pequeño y delicioso.

Sara se vistió. Tomaba el sol en top less. Se puso un traje plateado, escotado por delante por una cremallera y por debajo eran unos pantalones cortos. Eva me puso un collar de esos de cuero que se los ponen a los perros para llevarlos de paseo y una cadena. Sara me llevaba y yo tenía que hacer poses de gato salvaje. Eva me dirigía y hacía un montón de fotos. Luego ordenó a Sara que empezara ya con "lo grueso".

Sara me agarró muy corto y me acercó mucho a ella. Nuestras caras estaban muy juntas. Me besó, lentamente, para que diera tiempo a hacer varias fotos y luego con profundidad. Entonces tuve que ponerme a cuatro patas, sobre sus rodillas, tumbada bajo sus pies. El resultado fue una ristra de fotos con un gran contenido fetichista.
Eva se despidió.- Bueno. Yo me voy que tengo prisa. Cerrad el estudio. Tú, Sonia, me traes las llaves a casa luego, ¿Vale?.-

-¡Vale!.-Le contesté.

Sara se desnudaba y yo casi a su ritmo.

- ¿Sabes, gatita?.- Me dijo cuando estábamos las dos desnudas.- Me has puesto tan caliente que me tienes que comer el coño ahora mismo.-

Me cogió del pelo mientras se sentaba en un sillón y separando sus piernas, me obligó a llevar mi cara hasta su sexo. -¡Vamos, mámame el botoncito!.-

Era la primera vez que lo hacía y no sabía por donde empezar. Su sexo estaba depilado, como el mío. Tomé su clítoris entre mis labios y lo lamí con la lengua. Estuve un rato. Luego busqué aquel néctar que su fruta abierta me ofrecía y me dediqué a lamerlo mientras ella extendía sus brazos delgados y largos e intentaba ordeñar mis pechos. Comencé a sentirla moverse y gemía diciendo.- ¡Me viene!...¡Me viene!...¡Si! ...¡Siiiiii!.-

-¿Has cerrado bien?.- Me dijo Eva al recibir las llaves del estudio con la mano abierta.
-Sí-
Era tarde. Habíamos salido un poco tarde, entretenidas Sara y Yo en comernos alternativamente la una a la otra. -¿Hueles a tigre!.- Me dijo Eva con sarcasmo, recordándome el disfraz que había llevado durante la sesión fotográfica. - Anda, dúchate.-

Me quité la ropa y fui a la ducha. Estaba enjabonándome cuando sentí la puerta del servicio.- ¿Eva?.- Sí-

La cortina de la ducha se abrió. Eva entraba desnuda al baño y acercándose a mí me dijo. -Me han dicho que comes los coños la mar de bien.-

Antes de que pudiera hacer nada, Eva me besaba apasionadamente y me acariciaba mis senos enjabonados. Nunca había pensado sexualmente en mi prima, y aún ahora no lo hacía. Simplemente me dejaba llevar por ella. Sus manos recorrían mi cuerpo respetando aún los secretos más íntimos de mi fisonomía. Yo me asía a su cintura. Coloco una mano detrás de mi cuello y empezó a tirar de mi cuello hacia abajo, obligándome e arrodillarme delante de ella y colocando una de sus piernas encima del borde de la bañera me ofreció su sexo, esperando que le demostrara si era verdad lo que de mí decía aquella sensual modelo.

EL sexo de Eva era delicioso. Húmedo y generoso en sus extremos y en su longitud me entretuve en lamerla mientras ella descansaba sobre la pared de la bañera. El agua se deslizaba por su vientre y me mojaba los labios. Su clítoris se engrandecía. Eva tenía el sexo recortado y cuidado, aunque no depilado. Yo lo prefería a la maraña de pelos que cubrían el sexo de Sara, la modelo, que tanto me habían entorpecido llegar hasta su piel.

Eva cogió el mango de la ducha y lo aproximó a su vientre, disfrutando de la agradable sensación del agua y del cosquilleo. Yo aguanté la caída de las gotas en la cara, sobre mis labios, que sentían electrizarse su clítoris por el doble estímulo de mi boca y la caída del agua. De repente, sentí que Eva comenzaba a agitarse y agarrándome del cuello con las dos manos, soltando la manguera, me hundió la cara contra su vientre y comenzó a correrse, de manera sincera, amplia y sonora. Gemía débil pero decididamente.

Me levanté y nos abrazamos, besándonos. Nos secamos la una a la otra lentamente con la toalla. No podía huir de Eva como había huido de la dueña del Gimnasio, Luisa, o de la señora de la tienda de artículos de seguridad, Renata, como me enteré que se llamaba, o como había huido de Julia, la dueña de la tienda de lencería o de la chica esteticista, Helena.

Me llevó hasta la cama. Una cama que no entendía por que era tan ancha. Me tumbó y ella sobre mí y comenzó a hacerme el amor, besándome en la boca mientras me sobaba los senos y me metía la rodilla entre los muslos y la mano.

Comenzó a lamerme los senos, después de un largo periplo por mis orejas y mi cuello, mientras seguía hincándome la rodilla. Me tomó las manos mientras mordisqueaba mis pezones y me tenía inmovilizada a sus caprichos.

- Pon las manos cogidas a los barrotes del cabecero y no las separes... Obedece, aún tengo las esposas que me prestó Renata.- Coloqué las manos en el cabecero de la cama y no las separé de ahí mientras veía que su boca recorría una trayectoria descendiente hacia mi sexo. Se puso de rodillas entre mis piernas. Sus labios pronto se fundieron con mi sexo. Se esforzaba en abrirme de piernas y cuando se cercioró de que no podía estar más abierta, extendió sus manos para acariciarme los pechos y los pezones.

Me encontraba excitada y acalorada. Eva movía ahora sus manos con movimientos cortos pero rápidos, y como tenía mis pezones entre sus dedos, mis pechos se meneaban de una forma que me hacía sentir extrañamente reconfortada. El movimiento de su lengua era similar, y a veces, era su boca la que se movía de aquella manera, luchando contra los labios de mi sexo y provocando un movimiento similar en mi clítoris.

Me separó los labios del sexo con sus hábiles dedos e introdujo la lengua dentro de mí todo lo que pudo, comenzando a agitarla. EL movimiento de mis caderas parecía animarla a continuar torturándome de aquella manera y yo, a pesar de que hubiera deseado que la tortura durara indefinidamente, me corrí sin osar separar las manos del cabecero de la cama.

Quedamos las dos abrazadas durmiendo. A la mañana siguiente, mientras desayunamos me prometió que en esa semana me presentaría a Doña Úrsula.

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Al Fin La Gran Fiesta de Mary - 2ª Parte

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Paty dijo; si me toca escoger fantasía, quiero que me cojan así como a la chica de la película.  Mi amigo y yo estábamos listos de nuevo, solo que yo les pedí antes una mamada a dos bocas, como lo habían hecho con Luis, las dos se pusieron en posición de perrito y me empezaron a correr sus lenguas al mismo tiempo, ¡es lo máximo, que sensación, que delicia!, me la chupaban a fondo y cambio de boca, Paty me chupaba los huevos mientras mi esposa me la mamaba asta su garganta, mientras mi amigo se daba gusto con las nalgas de las dos, su lengua pasaba de un coño al otro, poniéndole con una mano vaselina en el culito a Paty, y dediando a mi esposa en su coñito, le dije a Luis que se acostara boca arriba para que Paty lo cabalgara, yo me fui acomodando atrás y mi esposa agarró mi polla, la frotaba en las nalgas de su amiga, se la estaba oprimiendo en la entrada de su culito, con un gemido de Paty se abrió su cuevita, se lo fui metiendo poco a poco, Mari se asomaba excitada por todos lados y cuando podía nos daba de chupetes y lengüetazos, Paty estaba en otra dimensión gozando con una cadena de orgasmos tremendos, gritando ¡nunca me he venido así, soy su puta, no paren! y lloraba, sollozaba, mi amigo y yo seguíamos con movimientos lentos y alternados rozando nuestras pollas, con la escena que veía Mari estaba muy caliente, besaba con todo a Paty, luego, mi esposa se hinco sobre la cara de Luis, y se arqueaba hacia atrás, apoyándose en sus manos y piernas, para que mi amigo le abriera las nalgas, y le chupara su culito, mientras lengüeteaba Paty su panocha, ya tenía de fuera su clítoris que suavemente se lo chupaba y mordisqueaba, las dos gemían muy fuerte, después de un rato, Mari gritaba, ¡quiero que me cojan los dos, ya no aguanto más!, ya me toca a mí, estoy muy caliente, Paty dijo sí ahora le toca a ella, me salí de Paty, ella se desmonto de Luis y mi mujer de inmediato se ensartó a mi amigo, subía y bajaba, por toda la verga de él, gemía, le puse lubricante en su culito y le metí un dedo, me lubrique la polla, le hice presión, y lentamente fue entrando, Jadiaba durísimo, pronto los tres estábamos en el paraíso, Paty besaba a Luis y a mi esposa en una forma deliciosa, luego se puso hincada sobre mi amigo en la misma posición en que había estado Mari, para que simultáneamente le dieran lengua los dos, yo tenía una vista maravillosa de la panocha de Paty, veía entrar y salir los dedos de mi esposa, Luis le abría las nalgas y le metía la lengua en el culo, los orgasmos de Paty eran incontrolables, Luis bramaba era un concierto de jadeos, gemidos y llanto, rompí el ritmo moviéndome en una forma rápida embistiendo a mi esposa con todo, estrujándole sus nalgas y soltándole varios chorros de leche ardiendo, ella aplicaba su “perrito” a mi amigo que jadiaba, él explotaba en su coñito con unas convulsiones tremendas, después de un momento, Mari quedó si fuerza tirada sobre Luis, yo estaba rendido descansando boca arriba, Paty se veía caliente se acerco a mi, y me beso en la boca profundamente, luego bajo y me chupaba, limpiaba los restos de leche con su lengua, subió y se acurruco junto a mi, me abrazó, me decía gracias, nos quedamos los cuatro adormilados una hora y media. 

Cuando desperté sentía mucha hambre, les dije que si no tenían hambre y contestaron que sí, nos levantamos, fuimos al baño Luis y yo, mientras hacíamos pipi le comenté está buena la fiesta y las pastillitas, sí llevamos tres corridas me contestó, pero falta mucho más, Paty es muy caliente, y Mari es la reina tu esposa es preciosa, nos aseamos y fuimos a preparar la cena, mientras picábamos los platones de quesos y carnes frías con melón, salieron ellas del baño perfectamente maquilladas y peinadas, con unas batitas negras totalmente transparentes y unas tanguitas del mismo color,(que compraron para la ocación) parecía que estábamos en una casa de putas, se veían divinas, descorchamos otra botella y brindamos, comimos en abundancia los camarones gigantes que estaban deliciosos, Luis me llamó a la cocina con el pretexto de ver si los ostiones estaban listos, pero era para darme otras dos pastillas, las tomamos y regresamos al comedor con los cuatro platones de ostiones a la Rokefeller, estaban deliciosos y servíamos más Asti. (Las copas nos estaban haciendo efecto). 

Cuando terminamos, Mari recogió los platos, como es su costumbre, y salió el pastel (tarta) de crema batida con duraznos, a Paty se le cae un pedazo y justo le mancha una teta con la crema, pide una servilleta a Luis, yo me paro y le pongo un chupete en la teta limpiando la crema, ella dijo con esa servilleta me voy a manchar toda, y empezó un juego con la crema batida del pastel, entonces Paty, se quita su bata y se embarra crema en sus pezones, y dice; Mari me puedes hacer el favor, y se dirige a mi, tú también, empezamos a limpiarlos a chupetes mi esposa y yo, me calentó ver con que pasión le besaba, chupaba y mordisqueaba el pezón, para luego darnos las gracias con un beso de tres lenguas woow, Luis dijo que no era justo pues a el no le había tocado postre, entonces él se acercó a Paty y le quitó la tanga, la recostó en la mesa, tomó el pastel, y le embarró de nuevo los pezones con crema, cubriéndolos con las mitades de los duraznos, luego le separó las piernas, y le cubrió con crema toda su raja poniéndole una cereza en la entrada de su coñito, mi esposa y yo, le cantamos al del cumpleaños el “happy birthday to you,” luego le gritábamos mordida, mordida, y Paty decía, mejor chupete, chupete, mi amigo se acerco a su panocha, sacó su lengua lo más que pudo, y de abajo hacia arriba le levantaba la cereza con todo y la crema, la saboreaba y decía; riquísimo el pastelito, les invito un poco, y le volvió a embarrar su panocha con mas crema, y le puso otra cereza con rabo largo dentro de su coño y una tirita de durazno en su raja, y le dijo a mi esposa, adelante sírvete, y la acercó a la concha decorada de Paty, mi mujer puso su lengua como cuchara y le dio la primer probada, y exclamó delicioso el pastel, que ustedes ¿no lo van a probar? Entonces, nos acercamos Luis y yo a las tetas de Paty, empezamos a comer los duraznos que cubrían sus pezones, luego un trago de vino y un chupete a la crema, la caliente Paty se empezaba a mover lentamente y a gemir, seguíamos los tres prendidos de Paty, luego le ponía chorritos de Asti en la panocha, mi mujer lo sorbía y le estaba dando lengua con todo, pues Paty se levantaba con sus talones apoyados en la mesa, moviendo sus nalgas, con sus piernas totalmente abiertas, y mi mujer seguía perdida por allá abajo, Luis se quitó su short y la tenía bien parada, se puso crema en la punta y se fue con Mari, le dijo quieres mas pastelito, mi esposa se la mamó a fondo y lo empezó a pajear, jalaron a Paty a la orilla de la mesa, mi esposa colocó la polla de Luis y se la clavó con las piernas de ella sobre los hombros de él.

Cada vez que Luis paraba un poco, Mari les daba lengua a los dos, tomaba la polla de Luis, la pajeaba con un chupete ensalivado, y se la volvía a meter a su amiga, con esas escenas mi verga estaba más que lista, le baje la tanga a mi esposa que estaba empapada, se hinco y me dio una mamada a fondo, yo la subí a la mesa junto a Paty, se la fui metiendo con sus piernas sobre mis hombros, las dos intercambiaban besos y caricias en sus tetas, los orgasmos y jadeos de las dos eran fuertes, luego Luis me hace una seña para que cambiemos, nos separamos al mismo tiempo y cambiamos de pareja, el cambio era muy notable, la panocha de Paty es mas floja y grande, pero con una temperatura muy caliente, luego volvimos a cambiar, mientras ellas se besaban con fuego, mis piernas se me estaban cansando, y les dije vamos a la recamara.

Mari dijo que le faltaba su fantasía; ¿Cuál es? Preguntamos al unísono, nos dijo, mi fantasía es verlos pajearse las vergas uno al otro, le conteste; no eso si que no, yo no soy puto, Luis también protestaba, Paty la apoyaba, sí solo un momento, mi mujer decía, siempre les he cumplido todas sus fantasías cabrones, no me pueden fallar, Luis dijo, Mari tiene razón, se acercó a mí, y tomó mi verga medía parada, me la empezó a pajear suavemente, yo sentía una corriente eléctrica que recorría mi columna vertebral, con las caricias de mi amigo y la paja se me paró de inmediato, seguían las miradas de las dos recriminándome, así que no me quedó otra, y tome la verga de mi amigo en la mano, se la pajeaba lentamente cubriendo y pelando su cabeza, se sentía bien agradable al tacto, se le deslizaba mucho su pellejote, para mi era una experiencia totalmente nueva y muy caliente, pues la única verga que había tocado era la mía, mi polla estaba a mil en la mano de mi amigo, a ellas les destellaban sus ojos con lo que veían, mi mujer no resistió más, y se hinco para mamarle la verga a Luis cuando yo se la pelaba, le empecé a golpear los labios y boca con la polla de él, luego cambió a la mía, dándome tremenda mamada mientras mi amigo la pajeaba lentamente, que escena tan caliente. Mi mujer me dijo, la segunda parte de mi fantasía es, que me frotes la verga de Luis en la entrada de mi coño, y se puso unos cojines debajo de sus nalgas, mi amigo se puso en posición, yo se la movía por toda su raja, empujaba su verga en la entrada del coñito, asta que fue desapareciendo bien adentro, me acerque a su oído y le dije, yo te metí la verga de Luis, mi mujer con cara de lujuria jadiaba, me besaba profundamente, le seguía acariciando el clítoris, luego ellos se besaban con fuego, mi esposa movía sus nalgas en forma incontrolable, tenía un fuerte orgasmo y jadiaba.

Me volteé hacia Paty, se había calentado tanto que ya estaba cogiéndose el consolador curvo que Juan le había mandado a mi esposa, replica de su verga lo tenía asta el fondo, con sus ojos cerrados y movimientos circulares, le puse mi polla en su boca y sin mas la empezó a chupar y a tragarla asta su garganta, se estaba convulsionando con un orgasmo, gemía y me chupaba muy fuerte, pajeaba mi verga al mismo tiempo, yo le acariciaba la entrada de su coño y le sobaba su pepita, mientras ella se hacia un rico mete y saca con el consolador, así estuvimos un rato, junto tenía la escena caliente, de mi esposa que abrazaba las nalgas de Luis con sus piernas, y él que gritaba como siempre ¡que rico tu perrito me está ordeñando, eres lo máximo!, le dije a Paty que me iba a correr, y mas fuerte me empezó a mamar…. mi verga que acabó echando leche en su garganta, con unos jadeos y gritos de todos.

Casi eran las cinco de la mañana, estábamos rendidos los cuatro, nos aseamos y nos preparamos para dormir, las señoras arreglaron la cama, otra vez tuve la suerte de quedar entre mi esposa que se voltio hacia Luis, quedando sus hermosas nalgas hacia mi, y Paty, que me abrazaba pegándome sus chichotas, así que con una mano sobaba las nalgas de Mari mientras besaba las tetas de Paty, así bien cobijado me quedé profundamente dormido, por ahí entre sueños sentí una mano que acariciaba las nalgas de mi esposa y luego sobaba mi polla, no podía ser Paty, por que la tenia pegada a mi espalda, ¿sería Luis?, despertamos como a las doce y media de la mañana, preparamos algo para desayunar, Luis me llamó a la cocina y me dio otras dos pastillitas, nos metimos todos a la regadera a meternos mano y jabón por todos lados, salimos los cuatro bien excitados, se acostó mi esposa boca arriba y extendió sus brazos a Paty, ella se acostó encima, se besaban muy tiernamente en la boca, juntaban sus pezones y rozaban lentamente sus sexos, después de un rato nos voltean a ver con cara de lujuria, y nos dicen, por que no se intercambian una paja nos calienta mucho verlos, pues en vista de lo solicitado, Luis de inmediato me corría su mano por mi verga, acariciando mis huevos, otra vez tenia encima las miradas de las dos, y no me quedó mas que puñetear lentamente la verga de mi amigo, para deleite de todos, mi esposa le dijo a Paty, te voy a enseñar algo muy caliente, nos pusieron de frente, con las vergas punta con punta, para que yo cubriera la cabeza de mi polla con el prepucio de Luis, ellas se hincaron a cada lado para verlo de cerca, cuando tenía mi glande cubierto, Mari decía, mira parece que se lo esta cogiendo, entonces Paty tomaba la verga de mi amigo y corría el prepucio para atrás y me volvía a cubrir mi punta, haciéndome una mini paja con el pellejo de él, nos excitaron al máximo, nos corrían sus lenguas y se besaban con nuestras vergas de por medio era el paraíso.

Luego Luis les pidió que hicieran un 69 se acomodaron las dos con Paty arriba, se daban lengua muy lentamente saboreando sus jugos, se oían unos gemidos suaves, me acerque al coño de mi mujer y tenía su pepita salida, Paty la chupaba apretando sus labios deslizándolos hacia fuera, moviendo dos dedos que tenia adentro, Luis le besaba el culito a Paty, y Mari le hundía su lengua en el coño, luego se besaban mi esposa y Luis, me acerque a ellos, y le dije a mi amigo que acercara su verga a las nalgas de Paty, una vez en posición, agarre la polla de mi amigo se la pelé y la pase por la boca de mi mujer que le destellaron los ojos cuando vio lo que hacía, ella tubo un orgasmo que la cimbraba toda y jadiaba, ensalivó la cabeza de la verga de Luis y se la tallaba en el coño de Paty, donde desapareció inmediatamente, Paty gritaba cógeme duro, Mari se salió de abajo, y me dijo cójanla entre los dos, es su fantasía, luego fue por la vaselina, Luis cambió de posición ahora Paty lo montaba, se inclino para besar a mi amigo, mientras mi esposa le untaba vaselina en el culo metiéndole un dedo, mientras me daba unos chupetes desesperados en la verga, me hinqué, (qué cosa tan caliente) mi esposa oprimía mi polla contra el culo de Paty, entré como cuchillo en mantequilla, Mari estaba tan caliente que tomó el consolador de dos puntas lo baño de vaselina, se acostó junto a Luis, lo besaba con fuego, y poco a poco se fue ensartando las dos puntas del aparato, jadiaba y gritaba se retorcía de placer, Paty estaba igual le temblaban las nalgas, me apretaba con el culo la verga, lloraba y decía que nunca había sentido tanto placer, mientras Luis y yo le hacíamos un rico mete y saca alternado, no le paraban los jadeos, y sollozos, mi amigo me dijo que si cambiábamos posiciones le dije que si pero no te muevas, para que Paty pruebe otra posición, nos separamos y acosté a Paty boca arriba sobre Luis, le acomode su verga en el culo de ella, y le entró casi toda, pues no es nalgona, le acomode mi polla en su coño y entre a fondo con un grito de ella, mi amigo le pellizcaba bien fuerte sus pezones, mientras mi mujer estaba jugando con un consolador de plástico con vibrador se oía su zumbido, con sus ojos cerrados lo tenía a fondo y moviendo en círculos su panocha, con las mejillas rojas de la calentura que tenía, mientras Paty jadiaba, y gritaba ¡que rico denme más duro! Sentía la verga de Luis durísima como rozaba mi polla por dentro de la membrana de Paty, yo la besaba trenzando nuestras lenguas, en ese momento sentí como Luis le clavaba su polla a fondo, y se quedaba quieto, entonces yo hice lo mismo se la empujé al fondo, los tres estábamos jadiando, y simultáneamente disparando chorros de leche, los tres sentíamos las corridas tan salvajes que teníamos, un rato después nos separamos a descansar.

Luis se paró y se fue al baño, Paty se acercó a mi esposa y le decía gracias, por hacer realidad mi fantasía y la besaba con ternura, Mari la acariciaba suavemente asta llegar a su coño y culo, escurría una cantidad impresionante de leche, la junto en su mano y se la acercó a la boca de Paty, que empezó a lamer la mano de mi esposa, y ya que la dejó bien limpia acercó su boca a la de mi mujer, y se besaron profundamente rozando sus lenguas, yo estaba con los ojos cuadrados y mi polla medio parada, en eso entró Luis con una charola con cuatro cubas bien cargadas, brindamos y nos cayeron de maravilla, estaban riquísimas, ellas se fueron al baño a asearse, mientras mi amigo ponía otra película porno y se acostó junto a mi a tomar su trago, y me confió que rico se siente agarrarnos las vergas, ¿verdad?, Pues si yo nunca lo hubiera imaginado, al rato llegaron ellas muy sonrientes y se recostaron junto a nosotros, comentábamos las fantasías de cada uno si se habían realizado, Paty decía que la pasó de maravilla, Luis dijo que se le cumplió su fantasía, Mari dijo que se le cumplió al 80% que faltó que Luis y yo hiciéramos un 69, le dije no la jodas, si ya me has pasado leche de Luis con los besos y él también a recibido buena cantidad de mi leche en su boca, si ya somos hermanos de leche, ya déjalo así.

Paty dijo que si nos dábamos otro polvo, Mari dijo que no podía más que su panocha estaba lastimada e inflamada, que el consolador con vibrador le había lastimado, Paty decía, que tenía un año con el aparato y que nunca le había molestado, al contrario me ha hecho feliz, por eso a durado tanto mi matrimonio, mi mujer le comentó no te vallas a coger a tu esposo sin condón, sabe Dios a cuantas se cogió en Canadá, nosotros cogemos así, por que el día que hospitalizaron a tú suegro donamos sangre los cinco, y los resultados de todos salieron bien, Luis estaba feliz ese día por que tenía media sucia la conciencia, y ya sabe que si coge con otra tiene que usar condón, ojalá que Pepe cambie cuando te vea más independiente, con buen trabajo, y con la panocha depilada, ¿que le vas a decir?, ya lo había pensado; le voy a decir que acompañe a Mari a una estética, que nos daban precio especial si las dos nos lo hacíamos, y como somos muy ahorrativas pues aprovechamos la oferta.

eníamos mucho apetito, después de cuatro rondas de cubas, nos vestimos y fuimos a un restaurante Argentino, a comer unos excelentes cortes de carnes con un buen vino tinto, entramos en un estado de total pereza, (hueva) regresamos al departamento de Luis para que recogieran sus maletas, Paty todavía quería pelea, decía y ahora quien me va a coger, nos volteaba a ver a los dos, los dos nos hicimos pendejos, estábamos agotados pero felices de haber realizado nuestras más profundas fantasías


by Un buen AMigo - Anónimo

Al Fin La Gran Fiesta de Mary - 1ª Parte

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Mari  llamó a Paty para ver si quería participar en la gran fiesta, la cual tenía un triple objetivo, festejar el cumpleaños de Luis, la probable despedida de Paty de nuestro pequeño grupo, pues estaba por llegar de viaje su esposo Pepe, y estar todos dispuestos a realizar nuestras más profundas fantasías, se vale llevar juguetitos, Paty le dijo a mi esposa, que estaba totalmente dispuesta y con muchas ganas, pero tendría que ser el Viernes, pues su esposo llegaría el Domingo, me comuniqué con Luis para avisarle como quedaban las cosas, y hacer los preparativos de la fiesta, se le oía feliz, me dijo bueno nos vemos a las 7.00 en la cantina que esta a la vuelta de tú casa para planear las cosas. 

Mi esposa le dijo a sus Papás, que teníamos una boda el Viernes en la Ciudad de Querétaro, y que probablemente regresáramos el Sábado por la noche, que si podían cuidar a nuestros hijos, mis suegros le contestaron que no había ningún problema, que se llevarían a nuestros hijos el viernes por la tarde a su casa de Cuernavaca, y que regresarían el Domingo. 

Perfecto todo se empezaba a armar bien, solo faltaba afinar algunos detalles con Luis, Mari se veía nerviosa, me decía que se sentía excitada por ver a Paty desnuda y cogiendo con nosotros otra vez, le conteste que fuera pensando muy bien sus fantasías, pues probablemente esta vez sería la fiesta mas excitante y caliente que tuviera, que solo le faltaba su Bob, y Jim para que se la cogieran a fondo, parece que le arroje un rayo orgásmico a su coñito con estas palabras, pues se estremeció y se llevó su mano a su sexo y lo sobaba en forma inconsciente por arriba de su vestido, en eso sonó el teléfono, era Luis para avisarme que estaba en la cantina, le dije a Mari que iba a ver a Luis para planear las cosas, me contestó, si puede ser en su casa mejor, para que los vecinos vean que salimos, ok. Déjame proponérselo. 

Entre a la cantina, Luis se puso de pie y me dio un fuerte abrazo, que paso me preguntaba ansioso, pues parece que todo esta listo, mis hijos se van a Cuernavaca con mis suegros, las muchachas que te van a dar tu regalito de cumpleaños, y si quieres yo también te tengo uno como de 17 cms. Ja ja ja, reía emocionado que cabrón eres, mientras le dábamos un sorbo a nuestros tragos. Dice Mari que si podría ser la fiesta en tu departamento, por que se le dijo a todo mundo inclusive a la Mamá de Paty que íbamos a una boda a Querétaro para que le cuide a su Bebé, Claro que sí, no hay ningún problema, todo queda programado para el Viernes en la noche a Sábado por la tarde, se te va a caer la pínga con tanto ajetreo cabrón, brindamos de nuevo, por cierto me dijo, aquí te traigo unas pastillas tomate una con cada comida y vas a ver como coges, se te para la verga a cada rato, además tengo en mente otra medicina, pues buena falta nos van a hacer. Que compramos para la fiesta me preguntó, yo creo que cuando menos unas seis botellas de Asti, dos de Ron, quesos, carnes frías, y algo sexy para cenar que te parecen unos camarones gigantes para pelar y unos ostiones a la Rokefeller, me dijo mi amigo, yo los mando a preparar a un restaurante muy bueno que conozco, que nos los dejen listos los ostiones solo para calentarlos al horno. y de postre un pastel con crema batida y duraznos, me parece de maravilla le contesté, nos tomamos otra ronda de tragos.

Al fin llegó el esperado Viernes, los abuelos pasaron por nuestros hijos, Luego fuimos a casa de la Mamá de Paty a recogerla, salió con su maleta y le dio un beso a su Bebé se despidió de su madre, nos fuimos a nuestra casa, yo las veía a las dos, y me daban punzadas en la verga, Mari preparo una maleta con algo de ropa de los dos y varias cosas mas que me dijo no veas son sorpresas, les ofrecí una cuba por que se veían muy tensas, la tomaron con gusto, solo esperábamos que nos llamara Luis para irnos a su casa, mi amigo nos llamo de su celular, para decirnos que el transito estaba muy pesado pero que ya iba en camino, que tenía todo preparado, que solo compráramos una bolsa con hielo y que nos fuéramos a su casa, así lo hicimos casi llegamos al mismo tiempo, cuando nos vio tenía una sonrisa de oreja a oreja, subimos a su departamento.

Preparamos una ronda de cubas bien cargaditas las tomamos rápido, le pregunte si todo estaba listo, todo como quedamos, nos dijo si me disculpan un momentito me voy a dar un baño rápido están en su casa, Mari dijo me quisiera cambiar y Paty dijo lo mismo, así que tomaron sus maletas y se fueron a la recamara de mi amigo cuando encendieron la luz exclamaron mira lo que hizo este cabrón, corrí a la recamara y había sacado la cama de su cuarto y puesto un colchón King size en el piso lleno de almohadas y cojines, un estéreo, una televisión con dvd., dos juguetes nuevos empacados inclusive uno de ellos con dos puntas, a mi mujer y a Paty les brillaban los ojos y me sacaron de la recamara para cambiarse, fui al baño a ver a mi amigo que en ese momento se estaba secando, le dije te mandaste con todo lo que compraste, me contestó, bien vale la pena, si quieres date un baño, me quite mi ropa y me metí a la regadera, tenía la polla dura y lista para el combate, salí lo más rápido posible, Luis estaba preparando las copas para el Cava, y el estéreo con música lenta.

En eso van saliendo de la recamara las dos con unos vestidos largos, el de Mari era el mismo que usó en Acapulco, Blanco con la famosa abertura en toda su pierna derecha, perfectamente maquilladas con un discreto perfume, Paty estaba de infarto con un vestido negro entallado, con un gran escote luciendo sus tetas en todo su esplendor, Luis y yo con la boca abierta, Luis les silbó que buenas se ven, y elegantes, ellas nos dijeron, ¿que nos ofrecen de tomar?, Serví las copas con el Asti, y brindamos por el del cumpleaños, le di un abrazo muy apretado a mi amigo y sentí su polla media dura que chocaba con la mía que estaba igual, sonreímos, tomamos la copa a fondo y abrazaron a Luis, deseándole un feliz cumpleaños, pero las dos lo besaban en la boca al mismo tiempo rozándose las lenguas de los tres, cuando vi eso se me paró la polla a mil, les dije, y que, para mi no hay un besito, me dieron un beso riquísimo con las dos lenguas de ellas al mismo tiempo en mi boca, mientras yo les ponía una mano en cada nalga, me excito muchísimo esa nueva sensación de dos lenguas rozando a la mía.

Luis tomó a Mari y empezó a bailar con ella besándose los dos profundamente, yo hice lo mismo con Paty, le apretaba y estrujaba sus nalgas, un rato después, la gire y la puse atrás de Mari como si bailáramos los cuatro juntos, ella le pegaba sus tetas en la espalda y frotaba su panocha en las nalgas de Mari, yo le oprimía los pechos, le pegaba la verga a sus nalgas, un momento después se voltea mi mujer de frente a Paty, y se besan las dos entrelazando sus lenguas, mientras mi amigo metía una mano por la abertura del vestido de Mari, y restregaba su paquete por atrás, yo les sobaba las tetas a las dos, besaba el cuello y orejas de Paty, viendo muy de cerca la cara de calentura de mi esposa.

Tomamos varias copas más, Luis pone música para streap tease, y hablando como locutor de cabaret anuncia a las dos reinas del desnudo, ¡Paty la Tetanic II y Mari la súper nalga de oro!, las dos toman su copa de cruzado, (se les empezaba a notar el efecto de los tragos) empiezan a bailar muy sensuales moviendo sus nalgas y tetas, con unas caras de calentura, mi mujer le desabrocha el vestido a Paty, y cae al suelo quedando con un conjunto en color negro de infarto, con un mini sujetador, micro tanga, liguero y medias, Paty le regresa el favor a Mari y le saca su vestido, quedando en un conjunto similar de color blanco pero sin medias, mientras, Luis y yo tomábamos un trago disfrutando el show, con un bulto en los pantalones, luego mi mujer le desabrocha el sujetador a Paty, y me lo arroja a mí, saltaron sus enormes chichotas (36-D) con unos pezones obscuros impresionantes por lo parados que los tenia, Mari desde atrás se los acariciaba y pellizcaba, metía la punta de sus dedos dentro de la tanga, Paty gira y se pone atrás de mi esposa hace lo mismo, le avienta el sujetador de Mari a Luis, aparecieron las tetas de mi esposa con sus pezones rozas los tenía tan duros, que parecían un par de chocolates de fresa kisses de hersey, se pusieron de frente las dos, se rozaban sus pezones una con la otra y se besaban de lengua, luego una se los mamaba a la otra, nos acercamos por atrás, y les quitamos las tangas húmedas, (olían divino) seguían bailando y moviendo sus nalgas giraban, nos daban una muy buena vista de sus panochitas perfectamente depiladas, solo con un mechón de pelitos en la parte superior luciendo todos sus atributos.

Les dijimos que nos fuéramos a la recamara, tomamos las copas y dos botellas de Asti, Luis anuncio que era la hora de las fantasías, yo le dije que empezara él por ser el del cumpleaños, bueno entonces quiero, que estas dos bellezas hagan un 69 con Mari arriba, ellas se sonrieron, las dos se tomaron de las manos se dieron un beso de lengua, se colocaron en el centro del colchón, se acomodaron, y empezaron a darse lengua, se escuchaban gemidos se veía como le abría su coñito y entraba la lengua de Paty, mientras nos desvestíamos, las dejamos un momento solas para que subieran sus temperaturas, luego Luis se arrodilla atrás de Mari y le acariciaba sus nalgas, le dice a Paty, chupa mi polla y se la metes, Paty se la mamaba con todo, la pelaba toda, la restregaba en las nalgas de mi mujer, la acerca al coño Húmedo que estaba ardiendo, y se la fue metiendo con unos lengüetazos riquísimos por parte de Paty.

Mari le chupaba con todo la panocha y culo a su amiga, por ahí le acerque mi polla a mi esposa, para que le diera algo de chupetes por que no aguantaba sentía que se reventaba, y les dije, préstenme a Paty, ella se salió de abajo, se acerco a mi, le puse un cojín debajo de sus nalgas, me subí encima y se la metí a fondo de un solo empujón pues estaba empapada su vagína, nos besábamos profundamente con un rico sabor a la panocha de Mari, mientras se escuchaban los gritos de Luis y los jadeos de mi esposa, que se confundían con los de Paty que en ese momento tenía un orgasmo bien fuerte, yo la bombeaba con todo, pellizcando sus pezones y mamando sus tetas, volteé a ver a mi esposa que estaba moviendo sus nalgas como nunca, mi amigo retorciéndose de placer estrujándole las nalgas, con un rápido mete y saca, Paty, luego de un rato, tuvo otro orgasmo, sentía como me mojaba mi polla con sus jugos, no aguanté más, estaba muy caliente y me corrí con una fuerza tremenda se desbordaba mi leche del coño, gracias a las pastillitas, Luis se aferraba a las nalgas de Mari, y gritando como es su costumbre, ¡eres la reina tu “perrito” me tiene atrapado!, Jadiando como loco le estaba llenando de leche el coño a mi esposa, ella le decía, no la saques todavía, te la voy a ordeñar bien, Luis aullaba con el tratamiento que le daban los músculos vaginales, un rato después se separaron, Paty seguía muy caliente, de inmediato se metió debajo de Mari y se tragaba la leche de Luis que escurría de la panocha de mi mujer, y exclamaba ¡sus leches están riquísimas!, abriendo sus piernas totalmente para que Mari le hiciera lo mismo, mi mujer le chupaba su coño llenando su boca con nuestras leches, las dos estaban jadiando y disfrutando intensamente, las nalgas de las dos no paraban de moverse.

Luis y yo estábamos absortos con lo que veíamos, nos servimos una copa, sacamos de su empaque el consolador de dos cabezas, que no estaba grueso pero si muy largo, (unos 50Cms.) y se lo dimos a Paty, le dio una mamada profunda llenándolo de saliva con leche, y lo empezó a introducir en el coño de Mari, mientras mamaba la otra punta del consolador, un momento después se pusieron en posición de tijera encontrada, rozándose coño contra coño, luego, Paty tomó el aparato y se empezó a introducir una buena cantidad, y la otra punta se la fue clavando a mi esposa, las dos ondulaban sus nalgas, ¡el consolador empezó a desaparecer! Me acerque al oído de mi esposa y le dije, que vergota; parece que te está cogiendo Jim, con esas palabras se empezó a retorcer con furia, con una cadena de orgasmos, ¡llegando a rozarse sus coños con todo el consolador adentro!, con una cara de lujuria de las dos, los orgasmos eran tremendos las dos jadiaban, sollozaban y gritaban ¡que rico! Con ese show teníamos otra vez las vergas paradas, nos hincamos, Luis junto a la cara de Mari, y yo frente a la cara de Paty, sobándole, y pellizcando sus pezones, abrió sus ojos y se tragó mi verga al fondo de su garganta, volteé a ver a mi mujer y hacía lo mismo solo que cuando la sacaba de su boca jugaba con el prepucio de mi amigo, tuvieron de nuevo un súper orgasmo las dos, yo no me quería correr y me separé de inmediato, por que la mamada era con toda su fuerza.

Cuando bajo un poco la intensidad con el consolador, les dije bueno ahora yo quiero probar algo, Mari me contestó jadiando, lo que tú quieras Papi, me voy a acostar boca arriba, Paty va a cabalgar mi verga, tú Mari te hincas en mi cara volteando hacia Paty, voy a mamar tu panocha quiero que se besen de lengüita un rato, y después las dos se la maman a Luis. Tomamos todos nuestras posiciones, ¡que cosa mas rica!, Paty se clava toda mi verga de un sentón, subía y bajaba, le empiezo a mamar la panocha a mi mujer que estaba empapada de leche de Paty, Mari se movía en círculos masturbándose con mi lengua y nariz, con su pepa totalmente de fuera por la excitación, yo le abría sus nalgas y metía la lengua en su culito, viendo como se besaban profundamente trenzando sus lenguas las dos, con una mano mi esposa nos acariciaba mi polla y el coño de Paty, ella le devolvía las caricias a mi mujer y yo le chupaba los dedos, sentía que mi polla crecía al doble, un momento después sus bocas fueron separadas por la polla de Luis, las dos le corrían sus lenguas por los costados de su verga, luego mi mujer, le jalaba el prepucio y se la metía en la boca de Paty, ella la mamaba asta el fondo de su garganta, mientras le apretaban las nalgas y el culo a Luis, luego Paty la sacaba de su boca, la pajeaba, le acariciaba los huevos, la pelaba de nuevo y se la ponía en la boca a mi esposa, que aplicaba con todo sus labios y garganta, todo eran gemidos y jadeos de los cuatro, mi mujer tenía un violento orgasmo en mi boca soltándome una buena cantidad de exquisita lechita salada, Paty me cabalgaba con todo, sentía sus punzadas y orgasmo en mi polla, se empezó a correr y a gritar ¡soy la más puta estoy gozando mucho!, Luis acariciaba las cabezas de las dos, gritando ¡son las reinas de las mamadoras que rico!, mi mujer recogía líquidos de la panocha de Paty y se los untaba y sobaba en el culo de Luis, él aullaba de placer, corriéndose con una gran cantidad de semen en la boca de Paty, rociándolas a las dos, que la compartían y se besaban disfrutaban de la leche de mi amigo, parte de la leche caía en mi estómago, la limpiaba con mi mano y se la embarraba a mi esposa en las tetas, fue demasiado para mi, soltaba chorros y chorros de leche bien adentro del coño de Paty.

Nos quedamos un rato tirados en el mega colchón descansando, y comentando lo sabroso que había estado este encuentro, servimos mas copas y brindamos por nosotros, mi amigo encendió la TV. y puso una película porno nos acomodamos a verla, yo quede en un lugar privilegiado pues quedé entre mi mujer y Paty, bajaba mis brazos y les acariciaba sus coñitos al mismo tiempo, o tenía una teta en cada mano, estaba como Sultán, luego les pedía un besito y me lo daban al mismo tiempo rozando nuestras lenguas los tres, comentando una escena de la película que dos tipos súper dotados con unas vergas tremendas se estaban cogiendo al mismo tiempo a una jovencita, Paty decía miren el tamaño de las vergas, Mari les comentó, que verga grande; la que vio en Acapulco en un antro, ¿te acuerdas del Vaquero? La tenía como un brazo, y les platico toda la historia del antro a Paty y a Luis, mientras los dos actores de la película cambiaban posiciones, y se la ensartaban de nuevo a fondo.

Continúa.

by Un buen AMigo - Anónimo

Acapulco - Mary y Yo - 4ª Parte

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Tomamos todos un trago, después de varios brindis, Mari nos bailaba desnuda, levanto una pierna sobre la cama y nos dijo quiero que me den placer los tres, como le pregunte, quiero que Jim me chupe la panocha tu el culito y Bob mis tetas, los tres al mismo tiempo hice las traducciones y le empezamos a dar lengua los tres, mi esposa jadiaba y besaba a Bob tenía punzadas en el coñito le escurría su leche a la boca de Jim, yo le metía lo mas que podía la lengua en su culito, mi esposa se cimbró con un orgasmo muy largo, las vergas de los tres estaban listas, (sobre todo yo que estaba en blanco) le pregunte a mi mujer que si aguantaba un doble y dijo sí, Jim acueste boca arriba para que tires el penalti, mi mujer me volteaba a ver con ojos de que malo eres, y le pasaba la lengua, me decía mira que vergota Papi, ¿Cómo quieres que me la meta toda?, le puso un condón mientras Bob le daba lengua a Mari, le dije ahora sube encima, mi esposa se acomodo se la fue metiendo poco a poco pero le faltaba unos 6cms. por entrar Mari decía con una cara de lujuria no entra más, le dije a Jim que fuera tirando el penalti, Bob y yo éramos los árbitros, mi esposa se abría lo mas que podía, Jim le dio otro empujón, mi esposa se desvaneció con un grito con jadeo y un súper tremendo orgasmo la leche de mi esposa mojaba los huevos de Jim, Bob y yo fuimos testigos que ¡desapareció totalmente la polla!, mi esposa sollozaba, jadiaba de placer empezó a subir y a bajar, yo no aguantaba mas, tome el aceite de coco le puse en el culito bañe bien mi verga y se la fui empujando, sentía durísima la polla de Jim como rozaba mi verga, Bob le metía la polla en la boca a Mari, los cuatro tomamos un ritmo lento, fue demasiado para mi, estaba muy caliente, y soltaba chorros y chorros de leche en el culo de mi mujer, Bob me dijo que si podía tomar mi lugar, le dije que sí, se puso un condón de inmediato se la fue metiendo relativamente fácil, gracias a que estaba lleno de leche, y oprimía con desesperación los pezones de Mari, estaban agarrando buen ritmo mi semen bañaba la polla de los dos, al rato Jim, empezó a correrse como loco dejándosela ir de nuevo ¡toda a fondo! y desapareció, los orgasmos y jadeos de los tres eran tremendos, las vergas de los dos estaban asta adentro de mi esposa, ella se estremecía y gritaba de placer, Bob también se estaba venido con unos jadeos tremendos.

Una vez recuperados mi esposa me dijo traduce, que el tramposo de Jim le tiró como 4 penaltis y que merecía un castigo, le impusimos tomar medio vaso de Ron solo, Mari se puso su vestidito y dijo que era muy tarde, pues eran las 3.00 a.m. que el taxi quedó de pasar por ellos a las 5.00 a.m. los Gringuitos nos rogaban que no nos fuéramos, que nos quedáramos con ellos asta que llegara el taxi, que pensaban dormir en el avión, mi esposa tomo el papel de madre (y me dijo traduce) les preguntó ¿ya prepararon sus maletas?, no contestaron, Mari les dio una fuerte nalgada a los dos y les ayudó a preparar sus cosas mientras tanto yo bebía mi cuba, y disfrutaba de ver a los dos encuerados rojos por el sol con las nalgas blancas obedeciendo a mi esposa, como a la media hora terminaron, le agradecieron a Mari con un beso, se sentaron a tomar otra cuba y a comer luego dijeron que tenían ganas de más, ella dijo que ya no podía que eran unas maquinas de aventar leche pero no los puedo dejar así.( yo traducía )

Los chavales ya estaban como rifles, nos pusimos de pie le quitaron su vestido, ella los acomodo en la cama en posición de tijera, les junto los huevos y las pollas, les empezó a mamar y a lamer con mucha pasión, los amigos exclamaban waow, les restregaba una verga contra la otra veían estrellas, había una gran diferencia de tamaños, mi esposa estaba en cuatro haciendo su faena, y yo en primera fila frente a ella de mirón, me súper calenté con la función y pegué mi verga a la de ellos, mi esposa chupaba y frotaba las tres, me separe y me fui a las nalgas de ella, a meterle la lengua por sus hoyos, Mari tenía un orgasmo muy intenso sus nalgas no dejaban de moverse, le puse aceite a la punta de mi verga empujé en su coñito fue entrando muy rico, mi esposa les mamaba sus vergas con desesperación, sentía sus contracciones en el coño le estrujaba sus nalgas con fuerza, Mari empezó a recibir un baño de leche de la manguera de alta presión de Jim en su cara boca y mi pecho,`yo me limpie la leche con mi mano y se la untaba a mi esposa en las nalgas, con esa travesura yo estaba aventando borbotones de leche en la panocha de mi mujer, pidió un condón rápidamente se lo puso a Bob, ella se acostó boca arriba, y él la penetro a fondo, él casi no se movía tratando de retrasar su orgasmo, besándose profundamente todavía con residuos de la leche de Jim, él se movía muy lento, mi esposa levanto sus piernas para que las envestidas fueran mas profundas, Jim y yo nos asomábamos y podíamos ver las punzadas de la panocha de mi esposa como lo oprimía, y como la tenía a fondo, mi leche salía de su coño y escurría en su culito, le topaban los huevos con las nalgas de ella, y él le apretaba los pezones, los ruidos y jadeos de los dos eran tremendos, se estaban convulsionando los dos con un tremendo orgasmo, y terminaron con un gran beso.

Eran las 4.25 a.m. le dije a mi mujer despídete, y nos dijeron, esperen asta que llegue el taxi, se metieron a bañar e invitaron a Mari a la regadera, Mari me dijo ¿puedo?, de todas formas pensaba bañarme por que tengo todo lleno de leche, ok. Le dije, me serví otro trago y me fui al baño a ver el show, como lo esperaba manos por todos lados mi esposa siempre besando y abrazando a su Bob, (Leonardo De Caprio.) que por que se parecía mucho al actor pero que este estaba mas guapo y mas joven, mientras Jim rozaba la punta de su vergota llena de jabón por las nalgas de mi mujer haciéndose una doble paja, en eso sonó el teléfono fui a contestarlo, era para avisarnos que el taxi había llegado, les dije que en unos minutos bajábamos, cuando entre al baño Jim le estaba soltando un chorro de leche de despedida en las nalgas de Mari, les avisé que el taxi había llegado, salieron corriendo los dos Bob con la verga tiesa de nuevo a secarse y vestirse, mientras mi esposa se lavaba las nalgas otra vez. En eso tocaron a la puerta, era el botones para bajar el equipaje, Ellos se lo entregaron y dijeron que en un minuto bajaban, Mari se estaba secando me dieron un abrazote los dos y me dijeron en español gracias, a mi esposa un abrazo con un gran beso los queremos mucho, se les salían las lagrimas y corrieron al elevador, Mari se vistió y nos fuimos a nuestra suite.

Estuvimos descansando todo el día ni siquiera salimos del hotel, nos sentíamos un poco solos, asta mis hijos los extrañaban para jugar fútbol y nadar, por la noche fuimos a cenar y nos acostamos temprano, al día siguiente fuimos a la playa mis hijos jugando con las olas, mi esposa acostada boca abajo tomando sol, yo sentado en una silla de playa en la sombra, escribiendo un borrador de lo ocurrido para poder contarlo a uds. Tuvimos la suerte de ver un maravilloso show aéreo, de un escuadrón de la fuerza aérea de U.S.A. en la playa.

Mari tuvo dos descargas de feromonas más, pero sin consecuencias, pues los Gringos cincuentones del incidente en elevador nos mandaron varias veces copas, Nosotros les correspondimos, pero sus esposas estaban como cotorras y le dije a Mari ahí si no le entro, y mi mujer me hacía la broma pero te tocan dos a ti solo, ja, ja, ja, y la otra fue que una noche que estábamos en una exclusiva disco, un galán aprovecho que me levanté al baño para pasarle un papelito a mi esposa que decía estas muy rica llámame, con el numero de un teléfono celular mi esposa sonrió y me dio el papelito, le pregunté como esta, muy patán me contesto ¿le jugamos una broma al tipo? Le pregunté a Mari, me dijo sí por feo y creído, cuando llegamos a la suite le llamó Mari con una voz muy sensual diciéndole que se derretía de ganas de estar con él, y mi esposo me da permiso, solo hay un pequeño detalle, claro si estas dispuesto, se la tienes que mamar a mi esposo asta que se corra en tu boca, y después nos deja hacer lo que tu quieras, el tío solo tartamudeo y colgó, Mari y yo nos moríamos de la risa.

os divertimos mucho, y así transcurrieron el resto de nuestras vacaciones

FIN


by Un buen AMigo - Anónimo

Acapulco - Mary y Yo - 3ª Parte

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Mis hijos nos despertaron como a las 9.00 a.m. Mari y yo estábamos muertos, se subieron a la cama con nosotros y jugábamos con ellos, les dijimos que se fueran a bañar y se vistieran para ir a desayunar, nos volvieron a despertar como a las diez, la pobre de Mari se vistió y se los llevó, regresaron como a las doce para ponerse sus trajes de baño, mi mujer entró a la regadera, un rato después la alcance, estaba con la regadera abierta con toda la presión del agua en su espalda y nalgas con una cara de agotamiento, le dije, estuvo buena la fiestesita de anoche ¿verdad?, Solo me contestó con un, uff.

Me comentó, ese Jim está tremendo, cuando me cogió por el coño lo sentía como chocaba con mi matriz, me movía mis entrañas, nunca he sentido cosa igual, y cuando me dio por detrás la sentía en asta mi garganta estoy agotada; y por cierto a que lugarcito nos llevaste anoche era el mismito infierno, todavía siento un pellizco por aquí, me mostró su nalga y efectivamente tenia un pequeño morete, le dije apoco no te gustó el vaquero, ni me lo recuerdes me contesto, parece que en lugar de verga tenía un brazo y como le hizo para aventar tanta leche en esa forma sin tocarse la polla, a poco no te lo tirabas le pregunté, noo, si con Jim me a costado trabajo con el otro me parte en dos, casualmente mientras platicábamos no se dejaba de enjabonar su sexo y se estaba excitando sus pezones la delataban, yo me hice el desentendido y me metí a bañar.

Mari, llevó a los niños al mar en lo que me fui a desayunar un rico bufet, en lugar de un café o un jugo, empecé con una cerveza bien fría. Y luego los alcance en la playa, los niños preguntaban por los Gringos, les dije no lo he visto pero seguro que aparecen. Por ahí de la 1.45 p.m. fueron apareciendo con una cara de crudos y cogidos que no podían con ella, nos saludaron, nos comentaron que estaban muy tristes que les dolía dejar a unos amigos como nosotros pues era su último día de vacaciones, que su vuelo salía a las 8.00 a.m. del día siguiente, les invite unas cervezas estuvieron jugando con mis hijos, platicándome de las habilidades de mi esposa y todas las sensaciones nuevas que habían experimentado, yo le hacia las traducciones a Mari que se ponía rojita, y le dije a mi esposa, creo que les vas a tener que hacer su despedida esta noche, mi mujercita contestó pero si ya no puedo más me duele todo.

Me dijeron los amigos que si íbamos a comer al restaurante de mariscos del día anterior, les pregunte que si para recargar baterías se pusieron rojos los dos, es que nos gustó mucho y los queremos invitar, Mari y mis hijos estuvieron de acuerdo. En eso pasaron las dos parejas de gringos del incidente en el elevador y nos saludaron en forma efusiva con una gran sonrisa, algo le dijeron a Bob que no entendí, le pregunté a Bob y me dijo que ¿si sabían lo de Mari y ellos?, les conteste que no, les platiqué lo que pasó en el elevador, se rieron a carcajadas de lo ocurrido, por que los pinches Gringos les dijeron gócenla mucho que esta muy buena, las mejillas de Mari, rojas como manzanas.

Mas tarde, pedimos nuestro auto y fuimos al restaurante de mariscos, los amigos arrasaron con la comida,( cóctel de ostión con camarón, ostiones en su concha, hueva de Liza. Caldo de camarón, camarones gigantes al ajillo.) con un buen vino blanco, terminamos de comer muy sabroso, yo pagué la propina le dimos las gracias al mesero y nos contesto, gracias las que van a hacer ustedes con todo lo que se comieron, ( hice la traducción) los muchachos y mi mujer se pusieron rojitos, dimos un paseo a pié para bajar la comida y la obligada compra de artesanías y recuerdos, regresamos al hotel nos metimos todos a la alberca mis hijos jugaban con ellos, mientras le preguntaba a Mari como se sentía, me dijo que bien que se “sacrificaría” para la despedida de los amigos, se me paró el pito con su respuesta la abrace por detrás para que lo sintiera, les dije a los amigos que Mari les iba a hacer su despedida, pusieron una cara de felicidad y dijeron que iban a preparar todo, dos horas después mis hijos se estaban acostando les dijimos, que íbamos a ir un rato a la disco.

Mari se arregló muy guapa pero yo le dije que no se pusiera ropa interior, solo un mini vestido, con sandalias, era toda su ropa, tocamos en el cuarto de ellos estaba todo listo platones para picar, la botella de Ron, hielos y sodas, preparamos unas cubas nos sentamos en la sala a platicar, con el vestidito muy cortito mi esposa cruzaba sus piernas y las descruzaba, dándonos una vista de flash de su panocha, no aguantó más Bob se acercó y la besó en una forma muy dulce la levantó la abrazó, sus manos recorrían todo su cuerpo y el vestidito se levantó, nos daba una preciosa vista de sus nalgas a Jim y a mi, mi esposa empezó a desvestir a Bob que solo traía playera y short, Bob sacó el vestidito y quedaron los dos desnudos, Mari nos dijo solo vean, se acomodaron en la cama en un 69 con mi esposa arriba, en pocos minutos los dos estaban jadiando, él metía la punta del dedo en el culito, su lengua bien adentro del coño, mi mujer recorría con su lengua la polla no la mamaba mucho para que no se corriera tan rápido, al rato mi mujer no podía más con la calentura, nos pidió un condón se lo puso lo fue cabalgando muy suavemente, ya que la polla desapareció dentro volvía a subir y a bajar luego los dos se giraron, mi esposa quedó abajo lo abrazaba con las piernas para tenerlo a fondo, sus lenguas trenzadas los orgasmos de Mari con toda la fuerza, mientras Jim y yo de mirones asomándonos por la panocha de mi esposa, la cual se veía como le apretaba la verga con unas punzadas, un rato después, Bob estaba dándole con todo, mi mujer aplico su “sacapuntas” se besaban con fuego, él empezó a jadiar y a gritar de placer y a venirse con un súper orgasmo los dos terminaron al mismo tiempo.

Jim se quitó la ropa se puso un condón, y no acababa de sacarla Bob cuando Jim ya estaba adentro, mi esposa no lo dejaba entrar mas de media verga, pues cuando el empujaba mi mujer le oprimía con su panocha y lo tenia atrapado, hacia movimientos rápidos como si lo pajeara con el coñito apretado, utilizando su “perrito” con todo y jadiando los dos, mi esposa lo besaba con fuego trenzando las lenguas, Mari le aceleraba su orgasmo con sus rápidos movimientos fue demasiado para él, que le apretaba las tetas con desesperación, inmediatamente se corrió con un fuerte grito, una vez recuperado Jim decía que Mari le había hecho trampa por que no se la pudo meter bien, que se la atrapó y le hizo una paja con el “sacapuntas”, a ver yo soy el arbitro les dije, Jim tiene razón, así que en el segundo tiempo tiene que tirar un penalti dentro del area, los muchachos aclamaron mi decisión mi esposa solo tenía una picara sonrisa.

CONTINUARÁ

by Un buen AMigo - Anónimo

Acapulco - Mary y Yo - 2ª Parte

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 Les dije que esperan para desvestirse, casi arrancaban sus ropas en cinco segundos estaban desnudos hincados sobando estrujando las nalgas, chupando su panocha, que razón tenia Mari, pues la polla de Jim era muy larga pero afortunadamente para mi esposa no muy gruesa, le pregunté a Jim. ¿Cuanto mide? volteando a ver su flauta, me contesto 10 pulgadas, le dije a mi mujer, ¡le mide como 26 cms, casi diez mas que yo! ¿te entrara?, pronto lo sabremos me contesto con una pícara sonrisa, mi esposa tenía una verga en cada mano las puñetea suavemente, se inclino un poco y llenó su boca, solo entraba como la tercera parte de la verga de Jim , mientras le pajeaba la polla a Bob, mi mujer cambia de verga y se la metía asta la garganta la de Bob, luego rozaba las cabezas rosas de las vergas en sus pezones, que estaban paradísimos, quedando estos llenos con los líquidos que salían, se las volvía a mamar en eso a Bob le temblaban las piernas, y se empezó a correr le salían a mi esposa borbotones de leche por sus labios, los parpados y nariz llenos de leche, ya que quedó bien ordeñado, voltea a la vergota de Jim que estaba a centímetros de su boca la toma, le da una chupada profunda y se empieza a venir de inmediato, con unos chorros de semen impresionantes que le llenó la boca, y ojos Mari estaba ciega, la leche escurría por sus labios, mejillas, nariz y tetas.

Bob le limpió la cara y acomodó a mi esposa en la cama, le separó las piernas y le empezó a hundir su boca en la pepita dura que le sobresalía como 2 cm, le decía a Jim que sabia muy rico, al condenado flaco no se le bajo su gran flauta sacó un condón se lo puso pero le quedaban cortos, le dijo a Bob que le diera chance, le apuntó en la entrada de su panocha, Mari jadiaba de placer y se retorcía mientras le iba entrando poco a poco, Jim le decía a Bob que estaba muy apretada, Bob se hincó a un lado de mi esposa le acercó su polla media parada a la boca, ella se la mamaba con desesperación, Jim la empezó a bombear a fondo, mi esposa abría totalmente sus piernas, le dije a Jim métela toda y me dejas ver, le quedaban como siete centímetros de fuera no entraba mas mi esposa gritaba y jadiaba que la sentía asta sus entrañas, tenía orgasmo sobre orgasmo lo empezó a apretar con sus músculos vaginales y le estaba ¡arrancando el condón!, Jim se tuvo que salir por que el condón se lo quitó con los músculos la panocha.

Bob se puso uno rápidamente, intentó entrar con todo, pero no podía, mi mujer tomó su verga, se la centró le fue entrando lentamente, al rato le dije a Mari, dale una muestra de tu “perrito”, lo empezó a exprimir y aprisionar con unos jadeos y gritos de los dos impresionantes, le puse mi verga por un lado de la boca para ahogar sus gritos y por el otro lado Jim, nos corría su lengua, nos daba unos chupetes fuertes, Bob jadiaba gritaba que mi esposa tenia “sacapuntas” en el coño, un momento después se corría con unos espasmos violentos y terminó, yo estaba ardiendo me subí en mi esposa se la fui metiendo, mi mujer estaba calientísima me oprimía la verga me decía al oído gracias, la besaba con todas mis fuerzas cuando dejaba de besarla, Jim le ponía la verga al fondo de su garganta, yo la bombeaba durante un rato sus orgasmos eran interminables la calentura estaba al máximo, no pude más y le llené su coñito con mucha leche.

Inmediatamente, Jim se puso de nuevo su condón y entró en la panocha, que estaba bien lubricada con mi semen, salía y entraba a fondo sosteniendo las piernas de Mari hacia arriba levantándola de las nalgas, y dando una muy buena vista de cómo entraba su verga, yo le decía dale más, mi mujer gritaba jadiaba sollozaba con unos orgasmos impresionantes, le dije a mi esposa dale unos apretones de verga, en lo que Bob le mamaba sus tetas, Jim empezó a aullar a jadiar y se la clavó a fondo, alcancé a ver como se juntaban sus pelos rojos con el coño de mi esposa y desaparecía su polla, el muy cabrón ¡se la dejó ir toda!, Mari lloraba, jadiaba de placer su orgasmo era continuo, gritaba que tenía su polla encajada asta la matriz aaagh, y que sentía muy fuertes las contracciones de su verga que estaba echando litros de leche, mientras Bob, se tragaba los pezones de mi esposa, era la locura. Cuando se levantó Jim, tenía el condón en la punta de su verga lleno de leche, (por que el condón se atoraba con la base de la cabeza que era como un anillo grueso) estaban maravillados con la panocha de Mari, que nunca habían sentido algo parecido, que definitivamente tenía “sacapuntas”, se lo traducía a mi esposa y reía, Ella también decía que nunca había tenido esa sensación de que se le movieran sus entrañas, que era una verga demasiado larga.

Descorché la otra botella serví las copas, brindamos por Mari, tomamos un descanso para comer algo de los platones de quesos y de las carnes frías, y otra copa de Champaña, que bárbaros los chavales seguían con las vergas medio paradas, se lo comenté a mi mujer, Ella me contesto sí, están tremendos, hoy llevan 3 corridas cada uno y se ven como si nada lo bueno es que terminan rápido, lo malo es que me están calentando mucho nada mas de verlos están preciosos, le serví otra copa a mi mujer pues se le estaban subiendo las burbujas.

Mi esposa caminó desnuda y abrazó a Bob por detrás, le pegaba las tetas en la espalda y hundía el chipote de su panocha en las nalgas de él, y le decía estas precioso Papacito, él me volteaba a ver con cara de interrogación pues no entendía, un momento después, Jim caminó hacia ellos, abrazó a Mari por detrás acariciando sus tetas y restregando su vergota en sus nalgas besando su cuello, luego fue bajando para besar su culo, le pregunté a mi esposa que si quería cogérselos al mismo tiempo, y me contestó con un siií, entonces les explique a ellos lo que Mari deseaba, pusieron una cara de incrédulos pues nunca lo habían hecho, le pregunte a los chavales si tenían lubricante y me señalaron una botella de bronceador hecho a base de aceite de coco, les dije ok., le pregunté a mi esposa como los quieres, me contestó quiero acostarme sobre Bob para estarlo besando está hermoso, y que Jim me la meta por el culo, porqué como estoy nalgona no me la puede meter mucho.(eso crees, pensé)

Tomé nuevamente mi papel de director de cine porno, se acostó Bob boca arriba, mi esposa se puso en cuatro, y le empezó a dar una súper mamada, mientras Jim no perdía el tiempo, pues aprovechó la posición de mi mujer para comerle el culito y el coño, se le veía la pepita bien parada, cuando los tres no podían más, los muchachos se pusieron sus condones, mi mujer se sentó en la verga de Bob y poco a poco fue desapareciendo en su panocha, me acerqué con el aceite, y se lo fui poniendo en su culito mojando mis dedos y le metí un dedo, Mari de inmediato respondió con un gemido, mientras Jim bañaba de aceite su polla que estaba súper dura, una ves que mi esposa estaba lista levanto sus nalguitas, Jim apunto su polla y se la empezó a dejar ir lentamente asta la mitad, se empezaron a mover los tres suavemente era maravilloso ver a mi esposa clavada por dos vergas, me asomaba por todos los rincones posibles, veía las contracciones de su panocha y culito, me estaba calentando al máximo los tres jadiando, Mari con unos besos muy apasionados trenzando sus lenguas, disfrutando intensamente los tres, Jim besando el cuello y las orejas de mi esposa, ella volteaba y le daba un beso de lengua, tome las manos de Jim y las puse en los pezones de mi mujercita, la verga de Jim la veía entrar casi toda en el culito de mi mujer, los jadeos y ruidos de los tres iban en aumento, habían tomado un ritmo maravilloso, entraban y salían en forma alterna, no podía mas me acerque a mi esposa separó sus labios de Bob, y los aplico con todo en mi verga se la comía toda, los cuatro estábamos en otra dimensión, sentía como el capullo de mi polla entraba en su garganta, mi mujer tenía sus tres agujeros ocupados, y todos moviéndonos en un ritmo cadencioso, sonidos y jadeos maravillosos, Mi esposa se convulsionaba por lo intenso de sus orgasmos, ellos comentaban que sentían como se rozaban sus vergas dentro, después de un rato, Jim se empezó a mover mas rápido y estalló con un orgasmo riquísimo, luego Bob se venía, convulsionándose y gritando de placer, al mismo tiempo, yo disparaba chorros y chorros de leche en la boca de mi mujer, parte de la misma caía en la cara de Bob, Mari lo besaba, trenzaban sus lenguas llenas de mi leche, me volvía a mamar de nuevo, y luego besaba a Bob, un rato después nos separamos.

Nos aseamos, tomamos el resto de la Champaña, y ¡en la madre! eran las 6.45 a.m. nos vamos, les dije a los chavales ustedes se encargan de jugar fútbol al rato con mis hijos, Mari solo se puso su vestido y salimos corriendo hacia nuestra suite, con las prisas mi mujer llevaba su bolso, brassier y tanga en las manos, y justamente cuando pasábamos por los elevadores, se abren las puertas, Mari choca contra una gringa que venia bien borracha y risueña, se le cayo su bolso, su sujetador y su tanga, los señores se agacharon inmediatamente para entregárselos a mi esposa con una gran sonrisa, y nos preguntaron ¿a donde fue la fiesta? ja, ja, ja, Mi esposa solo dijo trágame tierra se puso roja y corrió, abrimos rápido nuestra suite entramos, mi esposa fue al cuarto de mis hijos estaban profundamente dormidos, nos aseamos y nos fuimos a la cama, nos dormimos inmediatamente.

CONTINUARÁ

by Un buen AMigo - Anónimo

Acapulco - Mary y Yo - 1ª Parte

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 Decidimos tomar nuestro v.t.p. (viaje todo pagado) que nos obsequio nuestro amigo Juan, alias el “Capitán Garfio”, (lo de capitán viene por ser piloto aviador, y lo de garfio por la forma de su polla) para finales del mes de Octubre y principio de Noviembre, por que coincide con las fiestas de halloween y tenemos algunos días de asueto de nuestros hijos, preparamos todo, sin olvidar el pequeño bikini que compró mi esposa Mari, y su ropa de playa muy sexy.

Llegamos a Acapulco después de un vuelo muy tranquilo, los niños felices, nos dieron un buen coche en el aeropuerto nos dirigimos a nuestro hotel, nos asignaron una suite preciosa en el piso 18 con sala comedor y dos recamaras independientes, 2 baños, con una vista maravillosa al mar, nos cambiamos y bajamos a la playa donde de inmediato nos obsequiaron unas bebidas de bienvenida, los niños gozando el mar y nosotros acostados tomando el sol, Mari me comentó, es difícil creer como es que estamos aquí, le conteste, todo con el poder de tus nalgas mi amor, y Mari solo me volteo a ver con una pícara sonrisa.

No entiendo que pasa, cuando las mujeres andan de cogelónas, las feromonas empiezan a trabajar en una forma impresionante, fuimos a cenar, y varios caballeros no quitaban la vista a mi esposa, el mesero se derretía por atenderla, el cantinero nos mandó otras bebidas gratis. Regresamos a nuestra suite para que se acostaran los niños, y nos cambiamos para ir a la disco del hotel, Mari se puso un vestido corto totalmente pegado a su cuerpo con unos tirantitos delgados, se le veían unas nalgas súper paradas, me dijo no se si ponerme sujetador o no, por que se marcan mucho mis pezones, le conteste no te lo pongas las discos son lugares muy obscuros y las gringas no los usan.

Llegamos a la disco y nos asignaron una mesa pequeñita, y ordené un cóctel margarita para Mari y una cuba para mi, mas tarde se fue llenando el lugar, cuando había música lenta nos parábamos a bailar y podía sentir el chipote de la pelvis de mi esposa rozando mi verga, varias miradas del publico a las nalgas de mi mujer, pedimos otra ronda de tragos, tocaron música tropical, nos levantamos a bailar y el traicionero vestidito se le subía cada vez mas, Mari lo bajaba lo mas discretamente posible, seguimos bailando un buen rato, al fin regresamos a nuestra mesa, tomamos nuestros tragos, empezó la música moderna, permanecimos sentados ( por que soy un pésimo bailarín), A Mari le movían las piernas pues le gusta mucho bailar, llegó otra ronda de tragos y estábamos viendo como bailaba la gente, había unas mujeres impresionantes, en eso las feromonas trabajan de nuevo, llega un jovencito gringo y saca a bailar a Mari ella me pidió permiso yo asentí con la cabeza, era un muchacho muy alto 1.94 mts. delgado, pelirrojo con unos ojos grandes azules, yo disfrutaba viendo como bailaba mi mujer, su vestido por momentos subía casi asta el comienzo de sus nalgas, se veía radiante y feliz.

Aprovechaba para ver a mis anchas a otras mujeres divinas que mostraban mas que mi esposa, después de mucho tiempo regresaron a la mesa bien cansados, se sentaron él trataba de platicar con Mari, pero mi esposa no habla nada de Ingles, yo hablo un 70% y le empecé a traducir a mi mujer lo que decía, como se llaman, cuanto tiempo van a estar aquí, que si estábamos hospedados en el hotel, yo le hice las mismas preguntas su nombre es Jim, viene con un amigo llamado Bob de vacaciones, radican en Chicago, son muy jóvenes 19 y 20 años, le dijo a Mari que baila muy bien, yo le traduje, que decía que estaba muy buena, Mari se quedó con la boca abierta, en eso llego Bob, y Jim nos lo presento, a mi mujer le destellaban los ojos, pues es alto 1.80 mts. con muy buen cuerpo, blanco con el pelo negro y ojos color verde intenso, pedimos otra ronda de tragos y les pedí unas margaritas para ellos (cóctel a base de Tequila) por que solo bebían cerveza, brindamos, al rato les estaba haciendo efecto el cóctel, Bob invitó a bailar a Mari, seguí platicando con Jim que es muy simpático, y le pregunte si les gustaba Acapulco, me contesto que sí, pero que prácticamente no habían salido del hotel, le dije que si querían al día siguiente los podría llevar con mi familia a dar un paseo, me dijo sí gracias en medio Español.

Mientras mi mujer no perdía tiempo pues bailaba pegada a Bob, y él tenia su mano sobre la parte de arriba de las nalgas de mi esposa, se perdieron un rato en la pista, después regresaron a la mesa a tomar un trago, Mari estaba con las mejillas rojas y los pezones bien parados síntoma que estaba muy caliente, le pregunté a mi esposa que cual le gustaba más, ya que ellos no nos entendían, y me dijo el del pelo negro está guapísimo es un bombón bien rico, (para no decir nombres), en eso Jim la saca a bailar, y me puse a platicar con Bob, me dijo que era su quinta noche, de estancia, que solo les quedaban dos noches mas, que trabajaban en el aeropuerto O`hara en Chicago, Jim y mi mujer seguían bailando muy juntos pero en una forma rara por la altura de él, le pegaba su paquete en el estomago y quedaba encorvado sobre ella, con una mano sobre las nalgas, al rato regresaron a la mesa, Mari no podía mas estaba muy cansada, y los pezones pues seguían como piedras, le pregunté a Mari, quien tenía la verga mas grande, se puso rojita y nerviosa tomo un trago y me dijo, el pelirrojo, le pregunté ¿te los quieres coger?, me contesto sí, (no lo esperaba) pero hoy no ya es muy tarde, su respuesta me dejó con la verga parada, apuramos nuestro trago y nos despedimos, ellos nos dijeron que nos acompañaban, subimos al elevador marque el piso 18, y ustedes ¿A cual van ? al 18 , me dijo Bob, salimos del elevador los acompañamos a su habitación para ver si realmente se hospedaban ahí, abrieron la puerta nos dijeron pasen, era un cuarto grande con dos camas king size una salita y un baño grande con jaccuzi, les invitamos un trago, mi esposa me dijo diles que mejor mañana pues estoy muy cansada por el viaje, les dio un beso en la mejilla esquina con la boca y nos fuimos a nuestra suite.

Cuando nos acostamos, mi esposa me empezó a besar con mucha pasión pues seguía caliente, me contó; los muchachos me tocaron mis nalgas, sentí las vergas de los dos pues me la pegaban cuando bailaban, y la de Jim es enorme la sentí desde mi ombligo asta mis tetas, y que Bob esta guapísimo que tiene una espalda muy fuerte y unas nalgas ricas, me pego la verga yo le frotaba con el chipote de mi panochita, el cabrón Gringuito me sacó un orgasmo. Venimos a descansar a Acapulco, y la primera noche que estamos aquí estoy imaginándome como cogen, no puede ser, en ese momento me subí encima de mi mujer, se la fui metiendo poco a poco, empezó a aplicarme sus músculos vaginales como solo ella sabe sin movernos, un rato después empezamos a movernos lentamente, empezó a jadear le venían orgasmos, le dije mañana los seduces, te portas fácil con ellos, y cuando te los cojas les muestras lo que tu “perrito” sabe hacer, con esas palabras Mari tuvo uno de los orgasmos mas fuertes que le he visto, me oprimió como nunca y la llené de leche.

Al día siguiente nos despertaron los niños, ya vamos a la playa Papá, todavía es temprano les dije, se bañan y se visten por que vamos a ir a dar una vuelta en lancha, con unos amigos Gringos que conocí anoche, nos arreglamos todos y les llamé por teléfono para decirles que estábamos en el restaurante para desayunar, que si querían ir de paseo con nosotros, me dijeron que en un momento nos alcanzaban, cuando nos estaban sirviendo el desayuno, llegaron nos dieron los buenos días y se presentaron con mis hijos, se sentaron en una mesa cercana, les dije que íbamos a cambiarnos y que los esperábamos en nuestra suite.

Mari se puso su nuevo bikini color blanco una faldita blanca playera a rayas corta, todos con nuestros trajes de baño playeras y gorras, unos minutos después tocaron ala puerta, eran ellos, bajamos juntos pedimos el auto, se estaban acomodando mis hijos y los Gringuitos en el asiento trasero pero Jim no cabía por su altura, entonces Mari se fue al asiento trasero y Jim adelante, cruzamos casi todo el puerto, rentamos una lancha de fondo de cristal pero para subir a la lancha hay que mojarse con el mar, entonces el caballero de Jim, cargó a mi mujer con un discreto roce en sus nalgas para que no se mojara, y Bob cargó a mis hijos, dos horas después terminó el paseo, nos quedamos en una playa disfrutando del sol y el mar, mi esposa se quito la falda y la playera, a Jim y a Bob se les salían los ojos con el cuerpo y las nalgas de mi esposa, Mari se metió al mar con el agua asta el cuello, al poco rato Jim estaba con ella, la sostenía boca arriba para que flotara, por otro lado hubo muy buena química entre mis hijos y los muchachos por que jugaron fútbol y nadaron todo el día, Mari salió del mar se secó y me dijo me pones bronceador, se veía nerviosa le pregunté que ocurre, me dijo Jim me estuvo sosteniendo de mis nalgas yo le sonreí y le toqué su verga, metió su mano por debajo de mi bikini y me estuvo dediando mi panocha, yo baje mi brazo, agarre su polla por debajo de su bañador es enorme, es ¡muy larga! Se la pajé y se corrió de inmediato estoy caliente, bueno, nuestro plan para que te los cojas esta funcionando, pero no te la dejes meter sin condón ¿de acuerdo?, Sí.

Bebimos unas cervezas y creo que Jim y Bob se pusieron de acuerdo a cerca de mi esposa, Jim para jugar con mis hijos y Bob invitó a mi esposa al mar, pude ver lo mismo ella flotando con una gran sonrisa, Bob con los ojos cerrados y su rostro al cielo, como 20 minutos después salieron del mar, mi mujer ¡con la panocha de fuera! por que su bikini le quedó desacomodado, le hice una seña lo acomodo de inmediato, y se puso roja.

Nos fuimos a comer a un restaurante de mariscos muy rico en el centro de Acapulco, los amiguitos comieron como náufragos ostiones y camarones, (yo pensé hay Mari, como te van a dejar) después los llevé a la Quebrada para que vieran a los clavadístas, como saltan de un acantilado al mar a más de 30 mts. de altura, llegamos al hotel, los niños estaban rendidos y agotados, le dije a Jim que si querían ir a un antro me dijeron que sí, tan pronto se acuesten mis hijos pasamos por ustedes les conteste.

Me metí a bañar al rato entró mi mujer a la regadera conmigo, le pregunté que tal Bob, riquísimo me contestó es precioso, igual me puso a flotar me sostenía de las nalgas, me agarró los pechos, me paré frente a él y me bajo el bikini, me metía sus dedos le regale un orgasmo, le agarré su verga se siente muy rica es como la tuya, se la pajé y rápidamente se corrió, se me empezó a parar la verga con la platica con mi esposa, pero no hicimos nada para estar en mejores condiciones para después, Mari me preguntó a donde vamos a ir, le dije que a un antro que me recomendaron en la zona roja, que hay show de sexo en vivo, pista de baile y un puterío tremendo.

Al cabo de media hora Mari estaba de infarto, con un mini vestido azul rey, una tanga color naranja, muy bien maquillada, un perfume Francés muy delicado y sandalias, tocamos en el cuarto de los muchachos, salieron muy bien vestidos con ropa casual, y Mi esposa les dijo que buenos están, hice la traducción diciéndoles, que decía ella que se veían muy guapos, nos subimos al coche con mi mujer y Bob atrás, y Jim y yo adelante, como 20 minutos después entrábamos al antro nos dieron una buena mesa pedimos una botella de Ron, serví las cubas y brindamos, mi esposa feliz con un muchacho de cada lado, empezó el show con varias mujeres haciendo strep tease, luego otra que se empieza a desnudar, solo se quedó en tanga y sujetador, se veía buenísima y caminaba a gatas por el escenario poniendo sus nalgas al publico y gritando, ¡estoy caliente! Necesito un hombre, se acercaron dos clientes y le empezaron a sobar y besar las nalgas, Ella se retorcía en el piso del escenario le jalaban el hilo de la tanga le besaban el culo, se pusieron de pie algunos Gringos y también le besaban el culo cuando la cosa iba llegando a más la “dama” se pone de pie rápidamente, se quita el sostén y la peluca y, ¡Ho sorpresa era hombre!, todos los participantes se limpiaban la boca, había carcajadas por todos lados.

El lugar se llenó totalmente no cabía un alfiler, había de todo gays, lesbianas, putas, travéstis, luego salen tres chicas muy guapas se van desnudando entre ellas se tocan todo, y aparecen tres taburetes redondos como de 1.20 mts., y piden a tres voluntarios, subieron tres jóvenes del publico los empezaron a desnudar los recostaron en los taburetes y les empezaron a mamar muy fuerte la verga, ya que la tenían bien parada les pusieron un condón, los montaron a todo galope y el último en acabar ganaba un premio, mis amigos tenían los ojos desorbitados se les caía la quijada y la baba, y luego me fijé por qué, pues mi esposa estaba tan emocionada con el show que tenía una mano en cada verga, luego cambió el show salió un estripper vestido de vaquero bailando y en un momento se fue desnudando, quedó solo en botas bailando, moviendo una verga fantástica bien parada muy larga y gruesa la movía como si fuera una reata, en eso empieza a girar, y girar, y girar, se empieza a correr mojando de leche a una gran cantidad de publico que estaba en las primeras filas.

Mari no daba crédito a lo que había visto y me decía, ¡viste que vergota tiene,! para ese momento nos habíamos tomado más de media botella de Ron y todos teníamos una cara de calentura, en eso empieza el baile con música muy lenta, saqué a bailar a Mari antes que me la ganaran mis amigos, y tremendo el ambiente en la pista, por que mil manos nos sobaban y pellizcaban las nalgas, panocha, el paquete, todo mundo le mete mano a todo mundo, mi mujer y yo estábamos sorprendidos, bailaban hombres juntos, mujeres juntas, putas, transexuales, se besaban era totalmente Sodóma y Gomórra, nos fuimos a sentar por que Mari tenía las nalgas adoloridas de los pellizcos, los amigos fueron al baño y por poco les arrancan sus pitos, por los manoseos que les hacían las mujeres, travéstis, y varios putos, nos tomamos lo que quedaba de la botella y nos salimos.

Tomamos camino hacía el hotel, y solo paré en una licorería para comprar una botella de Asti pero no había, Jim me preguntó que si a Mari le gustaba la Champaña le dije que sí entonces pidió dos botellas de Moet y una botella de Ron y pagamos, Cuando regresamos al coche sorprendimos a mi esposa, dándole un beso bien apasionado a Bob, y él con las manos debajo del vestido, le dije a mi esposa espérate no comas ansias, que vas a tener mucha verga esta noche, sonrió y se separó, tomó la mano de Bob.

Por fin llegamos al hotel, pidieron una cubeta con hielo para la Champaña, quesos, carnes frías y cuatro copas para que las subieran a su habitación, cuando salimos del elevador dijo Mari, que enseguida nos alcanzaba, que iba a ver como estaban los niños que nos veíamos en la habitación de ellos, mientras tanto, yo les explique a ellos que mi esposa y yo somos una pareja de mente abierta, que mi mujer me había contado lo que había pasado en la tarde en el mar, vamos a disfrutar los tres a Mari, pero para coger se tienen que poner condón y ser muy dulces con ella, nada de violencia, y solo se va a hacer lo que ella quiera, ¿tienen condones? me enseñaron tres cajas, ok., y estuvieron totalmente de acuerdo con lo dicho, estaban nerviosos con un bulto en sus pantalones.

Tocaron a la puerta todos pusimos nuestra mejor cara pero, era el servicio con todo lo que habíamos ordenado, pagamos la cuenta y yo le di una buena propina al camarero, pusimos a enfriar la Champaña. Como quince minutos después tocaron a la puerta, y era mi esposa, lucía preciosa con un vestido largo de noche en color blanco, con una abertura por un costado de su pierna derecha, entró caminando en una forma muy sensual moviendo sus nalgas, nos dejó con la boca abierta, (increíble mi esposa hace 6 meses era una muy aburrida ama de casa, incapaz de voltear a ver a alguien, y hoy luce como una puta de mucha categoría, que se va a coger a dos desconocidos y de paso a su maridito.) nos dijo, hola guapos no me ofrecen una copa y sacó un cigarrillo, yo hacia las traducciones, y Bob corrió a descorchar la botella de Champaña, y Jim a encender el cigarro, sirvieron las copas brindamos por Mari, y las tomamos de cruzado estaba deliciosa la Champaña, volvimos a llenar las copas en lo que mi mujer terminaba su cigarrillo.

Comentaban ellos que mi esposa tenía un cuerpo precioso, la levantaban y la subieron arriba de la mesa la hacían girar, platicando entre ellos, que se morían de ganas de clavarse en sus nalgas, (yo hacía la traducción a Mari) Bob empezó a meter su mano por la abertura del vestido acariciando la pierna y nalgas, Jim la giraba y hacía lo mismo, un momento después Bob la bajó, ella se volteó hacia él y lo beso en la boca, sonaba música muy lenta empezaron a bailar muy pegados mi esposa lo abrazaba por el cuello, y él acariciaba sus nalgas, Jim tenía un súper bulto en sus pantalones y yo también, le dije a Jim que bailara con mi esposa por atrás para que hiciera un sándwich, puso cara de idiota con una sonrisa de oreja a oreja (se me figuró Archi el de las tiras cómicas) se acercó a mi esposa, que volteo con una cara de calentura y lo besó, Jim restregaba todo su paquete en las nalgas de mi mujer, le dije a Jim que desabrochara el vestido, y a Bob que se lo fuera bajando, me sentía director de cine porno dando indicaciones por que los chavales estaban muy inexpertos, les volví a dar instrucciones, y Jim temblando le desabrocho el sujetador y acariciaba sus tetas desde atrás, mientras Bob bajaba la tanguita blanca, mi esposa dio una vuelta para lucir su desnudez, se veía preciosa con su panocha depilada con un mechoncito de pelitos en la parte de arriba de su raja, y sus pezones color de rosa bien parados apuntando para arriba y sus nalgas maravillosas, todavía un poco rojas por los pellizcos recibidos en el antro, los jóvenes olían su tanga y la veían con ojos de deseo, mi esposa levantó su copa, dijo a su salud y la tomó a fondo.
CONTINUARÁ

by Un buen AMigo - Anónimo

¿ Para que creeis que son los Amigos ?

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ACTUALMENTE TENGO 25 AÑOS PERO HACE 4 FUI A UNA DISCO NADA RARO, IBA CON MI AMIGO MARK, MARK ES UN TIPO ALTO BLANCO Y DESGARBADO, MUY TONTO CON LAS CHICAS CON DECIR QUE ERA VIRGEN 
EL CASO ES QUE ESE DIA CONOCIA A UNA CHICA, UNA MORENA COMO DE 1.55 BAJITA MEDIO GATA, PERO CON UN CULO DE INFARTO IBA CON UN PANTALON SUPER ENTALLADO Y UNA BLUSA TAMBIEN PEGADA QUE DEJABA VER UNAS TETAS MUY SABROSAS   EL CASO ES QUE EVENTUALMENTE ESA CHICA SE HIZO MI NOVIA SE LLAMABA ALMA 
SOBRA DECIR QUE LE METI UNAS COGIDAS DE MIEDO, EL CASO ES QUE LE DIJE   -¿OYE POR QUE NO LE PRESENTAS UNA AMIGA A MI AMIGO MARK?-   ELLA ME CONTESTO QUE SI, QUEDAMOS DE VERNOS UN VIERNES PARA SALIR TODOS PERO EL CASO ES QUE LA AMIGA HABLO POR CELULAR DICIENDO QUE NO PODRIA IR   MAL ASUNTO SIN EMBARGO SE ME HIZO FEO CORTAR A MI AMIGO MARK ASI QUE COMPRAMOS COMO UNAS 20 CERVEZAS DE LATA Y NOS FUIMOS AL DEPARTAMENTO DE MARK, YA QUE SUS PADRES
NO ESTABAN EN CASA.
  EMPEZAMOS A TOMAR Y NO SE SUPONGO QUE FUE EL ALCOHOL YA QUE COMO A LA HORA Y MEDIA DIJE:   -¿SABIAS MI AMOR QUE MARK ES VIRGEN?-   -¿COMO CREES?- RESPONDIO MI NOVIA   VI QUE MARK SE SONROJABA ¡IMAGINATE! VIRGEN A LOS 21 AÑOS PERO BUENO ASI ERA   EL CASO ES QUE COMO LES DIGO YO YA ESTABA BORRACHO Y VOLVI A DECIR:   -¿TE GUSTARIA AYUDARLO CON ESO?-   -PUES SI ME DAS PERMISO CLARO, LA VERDAD ES QUE MARK ME GUSTO DESDE ESE DIA EN LA DISCO- ¡VAYA PUTA! DE LO QUE ME IBA ENTERANDO   -¿MARK VIEJO QUE OPINAS?-   -PUES LO MISMO SI NO TE PARECE MAL SI ME LA COGO-   -BUENO PUES YA QUE VOY A SER UN PUTO CORNUDO LA UNICA CONDICION QUE PONGO ES QUE ME DEJEN VER-   NO BIEN DIJE ESTO MI NOVIA SE LEVANTO HACIA MARK, YA QUE ESTABAMOS SENTADOS EN UN SOFA ELLA Y YO Y MARK EN OTRO   VAYA TIA PUTA EMPEZA A HACERLE UN STREP TEASE A MARK QUE NI A MI ME HABIA HECHO, SE EMPEZO A DESVESTIR APARTE DE QUE LE DIO UNOS BESOS SUPER APASIONADOS A MI AMIGO LE SACO EL PENE Y SE LO PUSO EN ESA BOQUITA QUE YO MUY BIEN SABIA LO QUE ERA CAPAZ DE HACER, SE LO CHUPO COMO 5 MINS LOS HUEVOS TODO, PARA ENTONCES MARK TENIA LOS OJOS EN BLANCO, DESPUES LE PUSO LAS TETAS EN SUS LABIOS LAS CUALES MARK EMPEZO A BESAR Y MORDER TANTO QUE CASI LA LASTIMA, YA QUE MARK NO TENIA NNGUNA EXPERIENCIA   DESPUES SE LE PUSO DE ESPALDAS Y DEJO VER ESE CULO PERFECTO DE 18 AÑOS, CREO QUE NO LO MENCIONE PERO ERA LA EDAD DE MI NOVIA, LE EMPEZO A RESTREGAR LA COLA EN LA CARA QUE MARK EMPEZO A CHUPAR YO CREO POR INSTINTO ASI ESTUVIERON OTROS 5 MINS CUANDO LA PERRA SUPONGO YA NO PUDO MAS Y LE DIJO   -¡ENSARTAME!-   A LO CUAL LA PERRA SE PUSO EN CUATRO PUNTOS Y VI COMO MI AMIGO SE COGIA A UNA CHICA POR PRIMERA VEZ, VAYA QUE MI NOVI ERA UNA PERRA A MI SIEMPRE QUE ME LA COGIA ME EXIGIA USAR CONDON   SIM EMBARGO ESTABA TAN CALIENTE LA ZORRA QUE DEJO QUE MARK SE LA COGIERA ASI VAYA QUE LA ESTABA DISFRUTANDO MI AMIGO CON ESE HERMOSO CULO   YO QUE PUEDO DECIR DESDE QUE VI COMO ESTABAN FAJANDO TUVE UNA ERECCION DE INFARTO, ME SAQUE EL PITO Y ME LO EMPEZE A PAJEAR VAYA ESPECTACULO VER A MI AMGO COGERSE A MI NOVIA   LA PERRA DISFRUTABA ESA VERGA VIRGEN SE LE RESTREGABA UNA Y OTRA VEZ, YO PARA ESAS ALTURA SENTIA QUE LOS HUEVOS ME EXPLOTABAN DE SEMEN   ASI QUE SIN MAS ME QUITE EL PANTALON Y PUSE MI VERGA ERECTA EN SU BOCA   ELLA LA ACEPTO GUSTOSA Y AGARRAMOS UN SUPER RITMO YO EN SU BOCA Y MARK COGIENDOSELA POR ESA CONCHITA SUPER LUBRICADA   -¡VAMOS PERRA!- LE DIJE QUIERO QUE TE TRAGUES TODO MI ESPERMA   ME DI CUENTA QUE MARK NO IBA A AGUANTAR MUCHO MAS ESTABA APUNTO DE VENIRSE Y COMO NO CON TAMAÑO CULO YO SIEMPRE ME VENIA A LOS 3 MINS CUANDO ME LA COGIA POR PRIMERA VEZ Y ES QUE NO EXAGERO AL DECIR QUE ESTA NIÑA TANIA UNAS NALGAS DE INFARTO, SE LA HABIA MEDIDO UNA VEZ Y TENIA ¡125 CMS¡   EL CASO ES QUE MARK SE VINO, ME IMAGINO QUE SE SUPER VINO YA QUE ERA LA PRIMERA VEZ QUE TERMINABA EN UNA MUJER, YO POR MI PARTE NO TARDE MUCHO MAS, YA QUE ESTABA TERRIBLEMENTE EXCITADO ME VINE COMO AL MINUTO DE MARK LLENANDO LA CARA DE AQUELLA PUTITA DE SEMEN ADEMAS DE SUS TETAS   UFF VAYA   SOBRA DECIR QUE ESA NOCHE MARK Y YO NOS LA COGIMOS LAS VECES QUE QUISIMOS SEGUIMOS TOMANDO Y LA PERRA ACCEDIO A TODO VAYA NOCHE   OBVIAMENTE DESPUES DE ESE DIA JAMAS VOLVI A BUSCAR A ESA PUTA JA, QUE SE CREIA SI ME HABIA PUESTO EL CUERNO CON MI MEJOR AMIGO ¿QUE NO HARIA CUANDO YO NO ESTUVIERA? SIN EMBARGO ESO HIZO QUE MI AMISTAD CON MARK FUERA MEJOR QUE NUNCA Y A 4 AÑOS DE DISTANCIA LO RECORDAMOS CON UNA GRAN SONRISA

by Roberto

A mi Señora le encanta Socializar

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El problema con mi esposa es que le gusta mucho coger. Todos los días nos echamos uno o dos polvos, lo cual para mí es bastante, casi demasiado. Pero ella quiere y necesita más. 
Yo creo que lo que le pasa es que le gusta el contacto masculino. Por ejemplo, cuando viene mi hermana con mi cuñado. Mi esposa siempre se las ingenia para que él la acompañe a algún lado, por ejemplo al supermercado. Al principio a mi hermana le daba celos, pero yo le dije que no pensara nada raro, que lo que pasa es que a mi esposa le gusta la compañía viril, porque siempre está sólo conmigo, y le gusta variar, pero sin intenciones sexuales. Y dicho y hecho, a más tardar a las cuatro o cinco horas están de vuelta en casa, ella muy contenta y él un poco demacrado. Y lo comprendo, yo odio acompañar a mi mujer al supermercado. Y se entiende que si el pobre se banca tantas horas de recorrer góndolas, llegue medio destruido. Yo le agradecí vivamente el servicio que le hacía a mi señora. Porque al hacérselo a ella también me lo hace a mí. Y me da pena la cara de agotamiento con que escucha mis agradecimientos. Bueno, si uno tiene un cuñado no está mal que le acepte favores. 
En realidad no es completamente cierto que mi esposa no ve a nadie más que a mí. También ha hecho amistad con el señor del segundo “B”, un hombre de unos sesenta años, algo grueso y fornido, que tiene fama de promiscuo. Mi esposa odia los prejuicios y las habladurías de la gente, y para demostrar que ella no cree en esas cosas, visita a este señor mayor con bastante frecuencia. El otro día, cuando la fui a buscar para ver una película juntos en la tele, ella se despidió del pobre hombre con un beso en la boca, que si bien no fue demasiado largo, tampoco fue de cinco segundos. Intrigado, le pregunté, por qué tanta confianza, y me respondió que le daba pena verlo tan solo y quería socializarlo y animarlo un poco. Me gustaron sus buenos sentimientos por el prójimo. 
A ella le encanta ayudar a la gente a socializarse. Una vez, al bajar al sótano, la encontré abrazada por detrás por el portero, un hombre en sus cuarenta, que parecía estar tratando de ayudarla a sacar la ropa del lavarropas, aunque me pareció una posición estúpida para ayudarla. Pero me pareció mejor no ponerme en maestro ciruela y decirle que no tendría que golpear tan seguido contra el trasero de mi señora si se pusiera más cerca del lavarropas. Pero decidí que mejor no corregirlo, y me volví a mi departamento. Cuando Alicia volvió, a eso de media hora después, le comenté lo que pensaba, y estuvo de acuerdo conmigo. Pero me dijo que el hombre no era tan estúpido como parecía, porque tenía los brazos muy largos, y podía llegar al lavarropas aún desde atrás de ella, en vez de entorpecerla poniéndose a un costado. Me pareció razonable. “Pero ¿tan largo tiene el brazo?” le pregunté. “Lo tiene muy largo, enorme.”
Alicia es una mujer de formas frescas y rebosantes, y se mueve por la vida con alegría. No es raro, entonces, que los hombres quieran hacer amistad con ella. Especialmente cuando usa esas falditas breves que dejan sus gruesos muslos a la vista, casi hasta la ingle. Y alguna vez he pensado si no será que sienten algo de atracción sexual hacia ella, y no tanto el puro gusto de tener relacione sociales. “No seas mal pensado” me recriminó Alicia, “ellos realmente sólo buscan tener relaciones conmigo”. Yo reconocí que eso no era reprochable, realmente.
A veces creo que subestimo la experiencia de la vida que tiene mi mujercita. Lo que pasa es que la conocí a mis cuarenta, cuando ella, con sus dieciocho acompañaba e inducía a los clientes a tomar más copas. Para ello solía sentarse a la mesa de ellos y los animaba dándole besos y caricias. Y los hombres consumían más, y se sentían muy bien atendidos. Alguno que otro intentaba meterle mano en sus lindos pechitos, o bajo la falda. Y ella se dejaba durante un par de minutos, pero después arreglaba la cosa. Cuando le pregunté si no le incomodaban esas situaciones, me tranquilizó explicándome que ya hacía cuatro años que trabajaba allí, y que sabía como manejar a los clientes. Y tuve ocasión de verlo. Resulta que un negro grandote se había posesionado de sus pechos y se los estaba amasando con entusiasmo, a despecho de la evidente incomodidad de Alicia, que se retorcía sin atinar a rechazarlo. En eso ví que la mano de ella fue por debajo de la mesa, hacia la entrepierna del hombre. Y después de unos momentos Alicia se inclinó hacia él, susurrándole algo en el oído. El hombre asintió y ambos se levantaron de la mesa. Aunque estaba oscuro pude ver, sin duda alguna, que el negro tenía una tremenda erección. Y Alicia, agarrándole de la erección, lo condujo hasta la caja, donde el hombre tuvo seguramente que pagar una multa por su conducta impropia, y luego subieron las escaleras que llevan al piso superior. El negro le iba metiendo mano en su espléndido culo, pero ella, imperturbable, continuó guiándolo con su manita agarrada a su erección. No pude menos que admirar el temple de la chica, que quería tener al tipo a solas para darle un buen reto y explicarle que había cosas que no estaba muy bien hacer. Y a él debía costarle entender, porque estuvieron más de dos horas encerrados arriba. Pero cuando volvieron, fue evidente que la muchacha había triunfado en su propósito reformador. El negro ya no traía esa terrible erección, que se habría bajado por efecto del sermón, y tenía cierta expresión de cansancio en el rostro. Pasaron por la caja, y cuando el negro se fue el cajero le dio algo a la chica, que ella guardó entre sus pechos. Me gustó el detalle de que despidiera al negrote con un beso apasionado –puro fingimiento, me apreció a mí, pero muy bien actuado- en su gruesa boca, para que no se fuera muy desanimado. “Al cliente hay que mantenerlo, para que vuelva” me explicó Alicia, luego. Y su sistema daba resultado, porque el negro volvía dos veces por semana. Pero, evidentemente, le costaba aprender, porque siempre repetían la primera escena, aunque a veces subían directamente, sin sentarse a la mesa. Me conmovió el hecho de que el negro viniera nada más que para hacerse sermonear. Y así con la mayoría de los clientes. Ella seguía una rutina habitual, cuando llegaba a la parte de debajo de la mesa, yo sabía que ahora subirían para que le diera un buen sermón al hombre. Pero, por más que le pregunté, nunca me quiso contar que hacía cuando llevaba la mano debajo de la mesa, hacia la entrepierna del hombre. Lo único que me repetía es que a ella le gustaba mucho socializar. “Me enloquece” recuerdo que me dijo. Y ella se daba los grandes gustos de socializar con todos. De modo que aún dentro de su inocencia de niña, Alicia no carecía de cierta experiencia en socializar. Como me dio pena que una chica anduviera en esos ambientes todas las noches, la saqué de allí. Le propuse matrimonio y aceptó, pero en su ingenuidad me aclaró que quería “seguir socializando”, que ella quería llegar a ser una gran “p”. ¿”P”? le pregunté. “P” de Persona, me respondió.Y no pude menos que adorarla por su determinación. Esa chica lograría salir del barro. Y yo la ayudaría con mi comprensión y apoyo. Han pasado ya quince años de feliz matrimonio. Alicia se ha convertido en una espectacular treintaañera y ha cumplido con tesón su proyecto de socializar con todo el mundo. El diariero, el carnicero, prácticamente todos los proveedores han ido pasando por el plan de socialización de Alicia. Y tanta simpatía provocaba mi chica entre sus amistades, que con frecuencia recibía revistas gratis, y carne a precios muy bajos, grandes pedazos de carne. “Siempre que voy, el carnicero me da un gran pedazo” se enorgullece Alicia.
Ella ha ampliado su proyecto extendiéndolo a los demás. Desde hace tiempo ella siente que está socializando a la gente, y no sólo a sí misma. También ha desarrollado nuevas formas de usar el verbo “socializar”. Le escuchado expresiones como “el carnicero me socializa fuerte”, “ayer estuve socializando a la recién casada del segundo”, o “me socialicé nuevamente al diariero”, o “el carnicero me socializó cinco veces hoy al mediodía”. Bueno, mientras ella siga fiel a su proyecto, que importan algunas extravagancias idiomáticas.
Una vez, en el ascensor bajando conmigo, le coqueteó descaradamente al muchacho del primero, un chico de unos veinticinco, puro músculo. Y aunque yo pretendí no darme cuenta de nada, pude ver como ella le arrimaba el culo a su pantalón, y el empalme del muchacho. Y alegremente arregló con el chico para subir juntos a colgar la ropa en la azotea. Ya en casa, le recomendé que tuviera cuidado con sus técnicas de socialización, ya le hice notar que el chico se había empalmado. “Sí, me dic cuenta. Pero con tal de socializar hay que usar cualquier recurso” me contestó, “¡Y con ese muchacho vamos a socializar de miedo!” Reconocí que me parecía verdad lo que decía, ya que al muchacho lo ví muy entusiasmado por socializar en la terraza.
Cuando cinco minutos más tarde, tomó toda la ropa húmeda para ir a colgarla, vi la prisa que llevaba con su espectacular y excitante y excitado cuerpo. Cinco minutos después subí yo. Y ahí estaban ambos. La ropa abandonada en el suelo, y el muchacho besándola apasionadamente en el cuello mientras sus manos apretaban fervorosas los enormes pechos de mi esposa que se dejaba hacer con expresión viciosa en su cara. “Qué gran actriz” pensé, al verla llevar sus intentos de socialización hasta ese extremo.
Con una mano el muchacho comenzó a apretarle el hermoso culo y ella fingía volverse loca con la caricia. Me conmovió su esfuerzo socializante. Me acerqué para oirlos sin que me vieran. “¡No sigas, por favor!” decía ella agarrándole la poronga sobre el pantalón, “¡Yo soy casada y amo a mi espeso!” y le apretaba la poronga, aparentando hacerlo con todas las ganas. “¡Esa es mi Alicia”, pensé orgulloso. “¡Quiero cogerte ese culo que me arrimaste!” le decía él apasionadamente, mientras se lo seguia sobando, apretando sus tremendos glúteos y metiéndole los dedos en la raja a través de la falda. “¡No, mi amor, no!” gemía ella con voz ronca, mientras su mano hábil liberaba de su encierro al enhiesto monstruo de su pretendiente. Esa me pareció una jugada magistral, ya que así el chico estaría convencido de que ella lo deseaba. “¡Aahhh, aaahh!” gemía ella, aparentando estar extasiada ante la vista de su virilidad. Él la dio vuelta y levantándole la falda dejó su espléndido culo al aire, sacándole de un tirón las mínimas braguitas. “¡Pe-pero ¿qué hacés?!” se quejaba ella mientras le ofrecía las nalgas. Temí que ella se echara atrás a último momento, lo que sería un fracaso en su afán socializante. Pero no conocía a mi esposa si pensaba que se iba a intimidar por tan poca cosa. Sin pérdida de tiempo, el muchacho comenzó a enterrar su nabo dentro del ojete tan transitado de mi esposa (ella me contó que para evitar embarazos había tomado el hábito de tener relaciones por ahí con sus novios, que fueron varios, y a mí también me lo pedía con frecuencia). “¡Ay, mi vida! ¡vos te has confundido conmigo!” decía ella mientras el grueso tronco se iba introduciendo rígido e implacable en su orto. “¡Yo quiero a mi marido y le soy fiel...!” decía mientras el muchacho comenzaba a serrucharla, y ella lo acompañaba con sus nalgas. A mí la escena me produjo ciertas sensaciones sexuales que poco tenían que ver con el altruismo con que mi esposa proseguía con su afán socializador. Pero yo no tengo su candor ni su inocencia, que no puedo compartir a mis experimentados cincuenta y ocho años. De modo que, inexplicablemente se me produjo una fuerte erección. Seguí viendo como el muchacho le apretaba las tetas con ambas manos mientras seguía trabajándole el culo con entusiasmo. A cada empellón ella aplastaba su trinchado ojete contra los pendejos de él. Y, claro, la cosa no pudo durar mucho más, y el muchacho se corrió en su culo, en un largo empellón final, mientras ella farbullaba incoherencias. Cuando se la sacó pude ver como del muy abierto agujero del culo de mi señora iba saliendo un inacabable torrente de leche blanca y espesa. Y me enorgullecí de ella por su espíritu de sacrificio.
Ella se puso en cuclillas “¡Chico malo, chico malo!” y metiéndose en la boca el todavía enhiesto palo, se lo succionó como para sacarle hasta la última gota, en actitud de adoración. Curiosamente, en mi nabo sentía un cosquilleo muy intenso, pero muy placentero también, debo confesarlo.
Cuando su boca dejó el grueso tronco al aire, este se había empalmado de nuevo. El engaño producido por la actuación de mi mujer era perfecto. ¡Hasta yo me lo hubiera creído! Y ella se echó de espaldas sobre las ropas todavía húmedas y abriendo las piernas le ofreció su concha, “¡Por favor, no sigas abusando de mí!” (Esto, evidentemente lo decía para darle al muchacho el orgullo de tener la iniciativa y enardecerlo más) Y no terminó la frase cuando ya la enhiesta verga se hundía en su interior. “¡Aahhh... aahhh...!” exclamó al sentirse nuevamente empalada. Esta vez la cosa se prolongó por un rato mayor. “¡No... es... tá... bien...que... te... abu... ses... así ¡así..., así...! de... u... na... se... ño... ca... ¡¡ahhh, ahhh... ahhh!! ... da... ¡ Y yo, que la conozco podía ir contando sus fingidos orgasmos, que fueron no menos de cinco, con el entusiasmo con que el muchachón festejaba las sedosidades de su concha.! Yo veía las nalgas del joven subir y bajar con entusiasta ritmo mientras trabajaba las intimidades de mi esposa. Decidí bajar por las escaleras antes de que me descubrieran.
Cuando volvió ella, a los diez minutos, me encontró con mi empalme claramente visible a través del pantalón. Con alegría ella me plantó el culo sobre mi nabo “¡mi cielo, me estabas extrañando...!” y comenzó a removérmelo sensualmente, hasta que derramé un torrente en mis propios pantalones. “¡Me fue muy bien con el muchacho, socializamos bárbaro y un montón!” me comentó con un susurro caliente en mi oído.
Y creo que tenía razón porque varias veces al llegar al edificio la encontré charlando alegremente con dos muchacho, uno el que se socializó en la azotea y el otro un amigo, con el que parecía tener ya mucha familiaridad. Me alegra que mi esposa haya ido resolviendo el problema de que yo sea su único contacto masculino. Y eso en el contexto de su gran obra socializante.

Espero que compartan mi admiración por la entereza de mi mujer y me escriban a ladooscuro4@hotmail.com para transmitirme sus adhesiones. Les seguiré contando, para vuestra elevación moral. ¡Hasta pronto!


Lado Oscuro 4

Vacaciones con mi Amiga - 3ª Parte

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Me desperté junto a mi amiga, Manuel ya no estaba en la cama, las dos estábamos totalmente desnudas, ella se despertó y me beso en la boca y me pregunto si la había pasado bien, le dije que maravillosamente, entonces nos fuimos las dos a la ducha. Allí empezamos a enjabonarnos una a la otra, llevó su mano hasta mi concha y me introdujo dos dedos, comenzando a masturbarme, no tardé en regalarle un orgasmo viniéndome sobre su mano.
Entonces la besé profundamente, nuestras lenguas se deslizaban dentro de nuestras bocas y bajé a chupar sus pechos y seguí bajando hasta alcanzar su pubis, mi lengua recorría sus labios externos, mientras Carmen gemía de placer, llegué hasta su clítoris y lo chupe profundamente durante unos minutos, arrancando de mi amiga un orgasmo intenso que hizo derramar todos sus jugos sobre mi boca, los cuales tome con deleite. 

Nos relajamos, terminamos de ducharnos y bajamos a desayunar, allí ya nos esperaban Manuel y Aldo. Después de desayunar tanto Manuel como Aldo tenían que irse así que con Carmen aprovechamos el día para irnos solas a la playa, al llegar había bastante gente y pudimos notar las miradas de los hombres que no podían evitar ver a dos mujeres muy apetecibles y solas como nosotras. Pude sentir aun más miradas cuando las dos hicimos topples y dejamos nuestros grandes pechos al aire. Enseguida comenzaron a dar vuelta alrededor de nosotras varios hombres como buitres dispuestos a cazar. Se lo advertí a mi amiga y me dijo que no me preocupara y que me divirtiera un rato. Dicho esto empezó a adoptar posturas provocativas lo que hizo que algunos se decidieran y nos hablaran, invitándonos a salir y esas cosas, pero los fuimos rechazando uno a uno y con Carmen nos reíamos un poco de ello, después de todo solo nos estábamos divirtiendo un rato, pero no pudimos negar que la situación nos había excitado un poco. Al llegar la tarde ya quedaba poca gente en la playa, como los hombres no volverían a casa hasta tarde, decidimos pasar el atardecer allí. Nos fuimos a dar un baño al mar y al salir del agua se cruzaron con nosotras dos muchachos adolescentes, tendrían unos 15 años, corriendo por la playa, al vernos los dos se quedaron duros, no podían creer el espectáculo de dos hembras tremendas que tenían delante de ellos y cada una con un par de tetas de miedo. Carmen los miró y les dijo que si nunca habían visto un par de tetas, uno de los muchachos dijo que no de ese tamaño y sin dudarlo le preguntó si no podía tocarle uno. Con Carmen nos reímos por el atrevimiento del chico, pero lo tomamos como un juego y dejamos que cada uno nos tocara un pecho, solo poner su mano sobre la teta les provocó a los dos una tremenda erección, el mas zafado de los dos nos dijo que por culpa nuestra ellos estaban así y que debíamos hacer algo para remediarlo, Carmen llevando el juego muy lejos me miró y me dijo que tenía razón, así que metió la mano por dentro del bañador del chico y sacó su verga para afuera, era de un tamaño normal para su edad, y comenzó a pajearlo, el otro chico reclamó el mismo tratamiento, así que también la saque para afuera, tenía un pene pequeño por lo que cabía fácilmente en mi mano.

Los dos estaban como locos no podían creer tener a aquellas mujeres haciéndoles una paja de campeonato, entonces Carmen les preguntó si alguna vez les habían hecho una mamada, respondieron que no, y entonces les dijo que hoy era su día de suerte y entonces se arrodilló frente al chico y se metió su verga entera en la boca de una vez, el chico gemía y tenía la respiración agitada del placer que le estaba dando la boca de mi amiga, por lo que no tardó mucho en explotar en ella, le dio tanta cantidad de leche que a Carmen se le desbordó por sus labios y chorreó hasta sus pechos, debido al espectáculo que estaba viendo y la paja que le estaba haciendo el otro chico estaba a punto de acabar, y para no ser menos que mi amiga, también metí su pequeña verga en mi boca y le di unas chupadas profundas que lo hicieron acabar también de forma abundante, tragué todo lo que pude y al sacar su pija de mi boca un par de chorros más fueron a dar sobre mi cara, volví a metermela en la boca y lo chupé hasta sacarle la ultima gota de leche. Los chicos nos dieron las gracias y salieron corriendo, estoy segura que jamás se olvidarían de lo que les había pasado. Con mi amiga nos miramos y las dos teníamos la cara y la boca con restos de semen, nos lo limpiamos una a la otra, tomamos nuestras cosas y volvimos a casa.

Pasaron un par de días sin mucha actividad, ya que Manuel había salido por un par de días por cuestiones de trabajo y Aldo estaba de viaje con su equipo de fútbol, así que sin hombres con Carmen habíamos tenido solo un encuentro más, pero decidí tomarme un descanso.

Ya era sábado y al levantarme encontré a Carmen enferma con fiebre, por suerte hoy llegaban Manuel y Aldo, así que llamé al medico y dijo que solo era una gripe y le dio unos días de reposo. Al llegar Manuel le conté lo que pasaba y me puse a preparar la comida. Comí junto a Carmen en su habitación, y al terminar ella me dijo que necesitaba pedirme un favor muy especial y que si no quería hacerlo ella entendería.

Le pedí que me contara de que se trataba y me contó que Manuel había encontrado en su viaje a una pareja con la que habían entablado amistad en un viaje que ellos hicieron juntos y que ellos también practicaban el intercambio de parejas, en esa oportunidad no pudieron hacerlo ya que ellos se iban ese mismo día pero quedamos en que cuando estuvieran en la ciudad lo haríamos.

Y Manuel había arreglado todo para hacerlo hoy, pero como yo no puedo, Manuel se quedó mal ya que solo estarán dos días y realmente él estaba loco por cogerse a esa mujer ya que es una mujer espectacular. Por eso quería pedirte si vos no te animarías a ir con él. La propuesta me dejó muda, realmente no la esperaba. Al ver mi sorpresa, Carmen me dijo que no me preocupara que Manuel me iba a cuidar y que el hombre que me esperaba no me iba a decepcionar, estaba segura que yo realmente lo disfrutaría.

Finalmente me decidí y acepté siempre y cuando Manuel estuviera de acuerdo.
Manuel aceptó gustoso el ofrecimiento de Carmen y me lo agradeció a mí también, así que fue a llamar por teléfono a la pareja para ver si ellos también estaban de acuerdo, volvió con la noticia de que estaba todo bien. Como no tenía nada apropiado para la ocasión le pedí a Manuel que me llevara a un centro comercial a comprar ropa. Compré una lencería especial y un vestido muy provocativo. Llegamos de vuelta a la casa y los dos nos fuimos a preparar. Me duché, arregle mi cabello y me empecé a vestir, la lencería era negra, la parte de abajo era una tanga que se metía toda en la raya de mi culo, dejando mis nalgas al aire, decidí no llevar sostén ya que el vestido era muy escotado, este era también negro, largo y ajustado al cuerpo y con un gran tajo en las piernas, se amoldaba a mi cuerpo dejando notar el principio de mi tanga y resaltando mis enormes pechos.
Fui hasta la habitación de Carmen para pedir su opinión, allí estaba también Manuel que al verme me dijo que estaba maravillosa, y mi amiga opinó que me veía hermosa. Ya listos partimos hacía el restaurante donde cenaríamos, al llegar, Manuel me indicó cual era la pareja y comprendí porque Manuel estaba desesperado por realizar este encuentro. Ellos eran una pareja de color, y la negra era realmente espectacular, sus tetas eran grandes como las mías y su culo aún un poco más que el mío, el negro no se quedaba atrás, era alto y atlético, realmente un negrazo bárbaro.

La cena pasó entre una conversación agradable y que sirvió para conocernos un poco. Después nos fuimos a la casa que la pareja había alquilado, llegamos tomamos unas copas y bailamos un poco, primero con nuestras parejas y luego cambiamos, al bailar con Wilson (ese era el nombre del negro) me apretó contra su cuerpo con sus fuertes brazos, dejándome sentir un paquete que parecía enorme, continuamos bailando, me dio vuelta y restregó su erección sobre mi culo, esto hizo que comenzara a mojarme, volvimos cada uno con su pareja y nos sentamos en unos sillones unos frente a los otros, entonces ellos comenzaron a besarse, hasta que Wilson sacó los enormes pechos de su mujer para chuparlos, entonces Manuel metió su mano por debajo de mi vestido y entre mi tanga y empezó a acariciar mi concha que a esta altura estaba empapada, cuando volví a mirar a la pareja la negra estaba chupandole la pija a Wilson, su verga era impresionante, pero no podía verla bien ya que Alexia se la tragaba muy profundo. Decidí darle a Manuel el mismo tratamiento, tomé su pija que ya estaba bien dura y se la empecé a chupar, con mi boca y con mi lengua la recorría por completo y me la metía entera en la boca. Estuvimos así un rato hasta que Alexia se levantó, se acercó a nosotros y me dijo que Wilson me estaba esperando ansioso, me levanté y fui hasta donde estaba el negro, al llegar a él pude contemplar su verga en todo su esplendor, era enorme, debería medir unos 28 cm, y tan gruesa como mi mano podía abarcar. Me arrodille frente a él y empecé a pasar mi lengua por todo su largo, llegaba hasta sus testículos y volvía a subir hasta su glande, luego me lo introduje en la boca, con mucho esfuerzo debido a su tamaño, pero lo fui introduciendo lentamente y su verga parecía crecer aún más dentro de mi boca, tenía dentro un poco mas de la mitad y ya la tenía hasta la garganta, no me cabía mas, así que lo empecé a chupar muy fuerte, Wilson gozaba con la mamada que le estaba dando y gemía de placer. Al mismo tiempo note como Alexia estaba montada encima de Manuel y ambos estaban a punto del orgasmo debido a los gritos y gemidos que emitían, hasta que pude notar como Alexia estallaba en su orgasmo al tiempo que Manuel explotaba dentro de su concha. La escena hizo que me calentara tanto que le pedí a Wilson que me cogiera enseguida, el se levantó me llevó hasta la cama, me recostó y empezó a chupar mis tetas, para luego ir bajando hasta mi concha y con su lengua estimular mi clítoris, mis flujos bajaban a chorros, hasta que acabé en su cara, entonces él se incorporó y apuntó su enorme verga a mi concha y comenzó a penetrarme lentamente, sentirlo dentro de mí me puso al borde de otro orgasmo, pero Wilson no cesó su embestida hasta que tuvo su pija toda adentro. No podía creer que aquella pija descomunal hubiera podido instalarse entera dentro de mí, pero la sensación era sublime, entonces comenzó a moverse penetrándome profundamente y saliendo casi por completo de mi concha, su ritmo era intenso, realmente me estaba dando una cogida monumental, tuve dos orgasmos seguidos y él seguía con su ritmo infernal, entonces aceleró aun más sus movimientos y junto con un nuevo orgasmo, él alcanzó el suyo, llenando mi concha con su caliente leche que la sentí fluir a chorros dentro de mí. Mientras tanto Manuel ya estaba de nuevo en acción y la tenía a la negra en cuatro patas y se la estaba cogiendo por el culo, yo me incorporé, tome la pija de Wilson y la chupe hasta dejarla totalmente limpia, esto hizo que se le volviera a poner como piedra, entonces se dirigió a su mujer y le puso la pija en su boca, ésta la chupó profundo mientras gemía sonoramente por la fuerte cogida que Manuel le estaba dando por el culo. Entonces Wilson se acostó en el piso y Alexia se levantó, se puso de espaldas a él y se sentó sobre su verga, metiéndosela por el culo, Manuel se acercó por delante y apuntando su pija a su concha, la penetró de un golpe. Era la primera vez que veía una doble penetración, pero ver como Alexia gozaba con aquello, me hizo desearlo para mí. Los gemidos de la negra eran intensos, aquellas dos vergas adentro de ella la estaban haciendo gozar al limite, tuvo dos orgasmos antes que los dos machos acabaran juntos dejando llenos de leche sus dos agujeros. Me uní a ellos y chupe las pijas para limpiarlas y luego le chupe la concha a Alexia que estaba chorreando de semen, lamí sus labios y tomé aquellos restos en su interior, hasta lograr que la negra tuviera un nuevo orgasmo, acabando sobre mi boca y bebiéndome todos sus jugos.
Entonces sentí una lengua sobre mi concha, era Wilson que estaba ya dispuesto a un nuevo encuentro, me siguió chupando hasta que mi concha empezó a sacar sus primeros jugos, entonces me penetró y empezó con su mete-saca, mientras Manuel acercó su verga a mi boca para que se la chupara, Wilson mientras me cogía me metió uno de sus dedos en mi culo para dilatarlo, lo fue trabajando hasta que lo sintió a punto para la penetración, llevó con su pija parte de mis jugos hasta mi ano para lubricarlo y apuntó la cabeza de su enorme verga hacia mi culo, me penetró lentamente pero me causó bastante dolor, entonces paró un momento y volvió a intentarlo, me metió la cabeza y la dejó adentro para permitir que mi culo se relaje, lo hice y le permití que me la metiera hasta la mitad, sentía un dolor intenso pero sabía que pronto llegaría el placer. Lentamente me la fue introduciendo hasta que pude sentir toda su pija enterrada en mi culo, el dolor comenzó a disminuir a medida que el placer crecía, empezó a bombear en mi culo, las oleadas de placer comenzaron a hacerme gemir fuertemente y me metí la pija de Manuel entera en la boca. Me estaba rompiendo el culo, pero el placer que sentía era tal que el orgasmo no tardó en llegar, explotando de placer. Quería sentir lo que Alexia había experimentado hace un momento así que le pedí a Wilson que se acostara y me senté sobre él, metiéndome su pija en la concha, ya que mi culo había tenido suficiente de aquella descomunal verga, y le pedí a Manuel que me la diera por el culo. La sensación de dos vergas cogiendome al mismo tiempo era inigualable, las dos entraban y salían de mí llenando mis agujeros por completo, por primera vez en mi vida tuve varios orgasmos, daba gritos de placer, solo pedía más y más, quede totalmente agotada cuando mis dos hombres estallaron de placer dentro de mí, llenando mi culo y mi concha con toda su leche y dándome un ultimo orgasmo de placer.
Esta vez fue Alexia la que se encargó de la limpieza de las vergas y me dedicó a mí una atención especial, recorriendo con su lengua todo mi cuerpo, deteniéndose sobre mis tetas, chupando mis pezones y poniéndose en posición de 69 y me ofreció su concha al tiempo que chupaba la mía, las dos nos empezamos a dar lengua hasta acabar una en la cara de la otra. Esto hizo que a los dos machos se les pusiera la pija dura, entonces yo tome la de Wilson y Alexia la de Manuel y les dimos a ambos una espectacular mamada que terminó con ambos acabando en nuestras bocas, Alexia tragó todo lo que Manuel le ofreció y yo tragué todo lo que pude, pero la acabada de Wilson era una catarata, la tuve que sacar de mi boca, y aquella enorme verga seguía escupiendo leche que fue directo a mi cara y de mi boca escurría hasta mis tetas. Me la volví a meter en la boca y la chupe hasta sacar las ultimas gotas que tragué con deleite.

La noche había sido espectacular, con Manuel nos bañamos y tras despedirnos nos volvimos a casa.
En el camino Manuel me preguntó si lo había disfrutado, le contesté que nunca había vivido una noche más placentera. Al llegar le agradecí a Manuel por la gran noche y me fui a mi habitación, me desnudé y caí rendida en mi cama, pensando todo lo vivido en estos últimos días y que otros placeres me esperarían, les aseguro que hubo otros, pero se los cuento en la próxima historia.
Continuara....

E–mail: angela_lobo@hotmail.com


Angela Lobo

Vacaciones con mi Amiga - 2ª Parte

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Eran mis últimos dos días de vacaciones, y recibí el llamado de Esteban invitándome a cenar, acepte para poder despedirme de él. Se lo conté a Carmen y ella me dijo que no hiciera planes para el día siguiente ya que por ser mi ultimo día me iba a preparar una despedida.
Me encontré con Esteban en el restaurante, cenamos y luego nos fuimos a su casa, ambos estábamos muy calientes y ya en el coche nos empezamos a acariciar, él metió su mano estimulando mi clítoris y yo saqué su verga y lo masturbaba lentamente, luego me agaché sobre su pija y se la empecé a chupar suavemente, provocándole espasmos de placer. La calentura de los dos era muy grande, pero al llegar a la puerta de su casa, Esteban vio que un hombre lo estaba esperando. Ambos nos arreglamos la ropa y al bajar resultó ser un viejo amigo de él que hacía mas de un año que no veía y que estaba de paso por la ciudad. Esteban no sabía que hacer ya que la llegada de su amigo estaba arruinando nuestro encuentro, por lo que me miro como pidiéndome opinión, por lo que yo tomé la iniciativa y me presenté y lo invité a tomar algo con nosotros. Entramos y en un momento fuimos con Esteban a la cocina y me pidió disculpas pero me dijo que lo atendería un rato y luego lo haría irse para poder estar solos, le dije que no se preocupara y que estaba todo bien, que de todas formas podríamos divertirnos y pasar un buen momento. El no comprendió bien que quise decir, pero yo ya estaba planeando unas cuantas cosas para él y su amigo. Charlamos un rato y tomamos algunos tragos, Claudio, el amigo de Esteban, era realmente muy agradable y también bastante atractivo. Pusimos un poco de música y empezamos a bailar, primero lo hice con Esteban, con el cual apretamos nuestros cuerpos y los dos reflotamos la calentura que traíamos, mis pezones se pusieron erectos y se notaban a través de mi fino vestido y el paquete de Esteban se dejaba notar bajo sus pantalones, por lo que empecé a restregar mi culo por sobre su paquete poniéndolo a mil. Mientras, su amigo observaba la escena y también noté como su paquete había crecido, por lo que también se unió a nosotros mientras bailábamos, en un momento me encontré entre ambos, con sus vergas bien duras, una sobre mi culo y otra sobre mi concha, mi calentura era tal que me saqué el vestido quedando con mis enormes pechos al aire y debajo solo con la minúscula tanga que traía. Entonces ambos se fueron sobre mis tetas y empezaron a chuparlas y masajearlas, mis pezones estaban duros como rocas, Esteban deslizó una mano por mi tanga llegando hasta mi concha que estaba empapada y metió un par de dedos dentro de ella, mientras Claudio no dejaba de chupar y lamer mis tetas. Los dedos de Esteban masajeaban ahora mi clítoris, lo cual no tardó en provocarme un orgasmo que hizo que mojara toda su mano con mis flujos. Entonces me agaché frente a ellos y saqué sus vergas, mientras chupaba a una, masturbaba a la otra y a veces las chupaba a ambas, estuvimos así un rato hasta que nos desnudamos los tres por completo y nos fuimos a la habitación, me acostaron en al cama y Claudio comenzó a chupar mi concha, mientras Esteban ponía su pija en mi boca. La lengua de Claudio taladraba mi clítoris y recorría mi concha hasta el agujero de mi culo y luego volvía a subir, esto me estremecía de placer y hacía que me tragara la pija de Esteban entera. No aguanté mucho antes de tener otro orgasmo que esta vez le entregué en la cara a Claudio, el cual aprovechó esto y se puso sobre mí y me clavó su pija hasta el fondo de un empujón, gemí de gusto e intensifiqué las chupadas sobre la pija de Esteban que lo hicieron acabar y derramarse en mi boca, lo hizo en forma abundante y a pesar de que tragué todo lo que pude la leche desbordó mi boca y salía por mis labios, la escena y las embestidas que Claudio me estaba dando hicieron que el también acabara dentro de mí, obteniendo yo también un nuevo orgasmo.
Me incorporé y me dediqué a chupar esas dos vergas hasta dejarlas totalmente limpias, al hacerlo las dos no tardaron en reaccionar y las tuve listas para mas acción. Esta vez me puse en cuatro patas y mientras Esteban me clavaba por mi concha desde atrás, le chupaba la verga a Claudio, luego me subí encima de Esteban y lo cabalgué un buen rato, para después hacer lo mismo con Claudio, como recién habían acabado los machos ahora aguantaban un poco más, así que mientras cabalgaba a Claudio le pedí a Esteban que me la diera por el culo, los amigos se miraron y no podían creer lo que escuchaban, les volví a pedir que quería dos pijas adentro, por lo que Esteban se acercó por detrás, apoyo la punta de su pija en mi ano y empezó a metermela despacio hasta que la tuve toda adentro de mi culo, entonces los dos me empezaron a embestir con sus pijas grandes y duras y después de un rato y un par de orgasmos los dos acabaron inundando mi culo y mi concha con su leche. Los tres estábamos exhaustos, así que descansamos y dormimos un rato. Al despertarme estaba lista para mas sexo, por lo que tomé las dos pijas que tenía junto a mí y las empecé a chupar hasta lograr que se pusieran duras, y le pedí a Claudio que me diera por el culo ya que no lo había hecho antes, entonces lo acosté en la cama y me senté sobre él enterrándome su pija en mi culo hasta el fondo y no paraba de subir y bajar sobre aquella verga que me la metía hasta los huevos, mientras chupaba la verga de Esteban, al sentir que estaban listos para acabar les pedí que lo hicieran sobre mi cara, entonces ambos se pusieron frente a mí con una pija a cada lado y se masturbaron hasta que las dos pijas empezaron a escupir chorros de leche que llenaron mi boca y mi cara la cual quedo chorreando y caía hasta mis pechos, chupé las dos vergas hasta sacarles la ultima gota y dejarlas totalmente limpias. Ya tenía que irme así que me duché y tras despedirme de Claudio y Esteban regrese a casa para disfrutar mi ultimo día.
A la mañana me despertó Carmen que me trajo el desayuno a la cama, me sorprendió ya que solo llevaba un camisón transparente y debajo solo una tanga, al saludarme descubrí sus intenciones ya que me dio un gran beso en la boca y su lengua recorrió mi interior, le respondí con pasión y nos fundimos en un abrazo, ella comenzó a recorrer mi cuerpo con su lengua, lamió mis pechos y siguió bajando hasta mi concha donde se detuvo para darme mayor placer, yo quería probar su concha también así que nos colocamos una encima de la otra formando un 69 que nos permitió brindarnos mutuo placer hasta que ambas estallamos en un orgasmo derramando todos nuestros jugos sobre la cara de la otra, finalmente nos besamos apasionadamente saboreando nuestros propios jugos de la boca de la otra. Nos levantamos y le agradecí a mi amiga por la sorpresa, pero me dijo que eso no era todo, que a la noche habría algo más. El día transcurrió en calma y lo utilicé para descansar y prepararme para la noche. Me prepararon una cena especial y al terminar había música y champagne en la sala. Bailábamos los cuatro y con Carmen nos encargábamos de calentar a nuestros hombres, yo imagine que todo derivaría en que finalmente cada una se iría con un hombre, pero Carmen ya con mucho alcohol encima comenzó a provocar a Manuel masajeando su pija hasta que finalmente lo sentó en el sillón, se la sacó y empezó a darle una mamada, frente a Aldo y a mí, ver a su cuñada chupando la pija de su hermano puso a Aldo a mil, por lo que se vino sobre mí y me desnudo para empezar a chupar mi concha, entonces Manuel se incorporó, desnudo por completo a Carmen y dirigiéndose a Aldo le dijo que iba a enseñarle como beber un buen champagne, para esto nos pidió a Carmen y a mí que nos sentáramos sobre el borde de la mesa, tomó una botella de champagne bien helado, se acercó a Carmen y empezó a derramar el champagne en su boca pero en forma abundante, de manera que este corra por su cuerpo, entonces comenzó a tomarlo desde sus tetas hasta llegar a su concha, la cual chorreaba como una canilla, de la cual Manuel bebía, Carmen gemía de placer. Antes de continuar, Manuel le dijo a Aldo que lo hiciera conmigo y luego volvió a dedicarse a Carmen. Aldo vació el resto de la botella en mi cuerpo, y llevó su boca a mis pechos, la sensación helada me hizo estremecer provocándome espasmos de placer que aumentaban a medida que Aldo llegó a mi concha y pasaba su lengua helada por el champagne dentro de caliente vulva. Entonces ahí estábamos mi amiga y yo chorreando champagne mientras los dos machos lo tomaban directamente de nuestras conchas, esto no pudo derivar en otra cosa que las dos explotáramos en un orgasmo muy intenso. Entonces ahora era nuestro turno de tomar champagne, así que les dimos el mismo tratamiento a ellos y terminamos bebiéndolo directamente de sus vergas bien duras, pero mientras estábamos dándoles la mamada, pude notar como Aldo veía a su cuñada chuparle la pija a Manuel y como Carmen me observaba a mí, se notaba que ambos se deseaban, dudé un instante, pero finalmente le ofrecí si quería chupar la pija de su cuñado, ella miro a Manuel como pidiendo su aprobación, este dijo que sí y entonces Carmen se abalanzó sobre Aldo y de una sola vez engulló su pija entera, entonces yo me dediqué a Manuel, pero ambos no podíamos dejar de ver como Carmen chupaba la pija de Aldo y como este gozaba con aquello, evidenciando el deseo de ambos de que aquello ocurriera. Esto hizo que Aldo no soportara mucho y finalmente acabó en la boca de su cuñada y lo hizo muy abundante ya que por mas esfuerzo para tragarlo, Carmen no pudo evitar que la leche brotara de su boca y corriera hasta sus pechos, la escena de ver a su hermano derramándose en su esposa puso a Manuel tan caliente que también él explotó en mi boca muy abundantemente.
Con Carmen dejamos las pijas perfectamente limpias y luego nos limpiamos entre las dos chupando todos los restos de semen de nuestras caras. Esto nos llevó a chuparnos nuevamente entre las dos para alcanzar juntas un nuevo orgasmo. La escena entre sus mujeres puso a nuestros machos otra vez listos con sus vergas erectas, por lo que ambas nos montamos sobre ellos, yo sobre Aldo y Carmen con Manuel, y los empezamos a cabalgar y ninguna paró hasta alcanzar otro orgasmo, entonces nos dimos vuelta y ellos se subieron sobre nosotras para empezar a cogernos, pero Carmen quería sentir a su cuñado dentro de su concha, por lo que cambiamos y Aldo empezó a taladrar a su cuñada, cada embestida le arrancaba a Carmen gritos de placer, estallando en un orgasmo bestial al tiempo que su cuñado descargaba un torrente de semen en su interior llenando su concha por completo. Con Manuel quedamos viendo la escena, pero para reanimarnos lo chupé hasta poner su pija dura y le pedí que me cogiera por el orto, me puse en cuatro patas y me la clavó hasta el fondo y me penetraba con fuerza hasta que juntos llegamos al éxtasis, llenando mi culo de su semen. Al darme la vuelta vi a Carmen también en cuatro patas mientras Aldo la cogía por el culo, estuvieron así un rato, mientras yo chupaba la pija de Manuel para ponerla otra vez erecta. Carmen tuvo un nuevo orgasmo y entonces se levantó y le pidió a Manuel que le diera por el culo, por lo que yo hice lo mismo con Aldo y terminamos las dos arriba de ellos, ensartadas por el culo con esas dos vergas duras y calientes. La verga de Aldo me taladraba el ano y mis nalgas chocaban con sus huevos cada vez que la pija se enterraba entera en el culo, exploté en un orgasmo bestial, mientras Carmen se levantó y me dijo que era turno de mi despedida, así que mientras yo estaba clavada por el culo por Aldo, Manuel se puso sobre mí y me la clavó en la concha, al tiempo que Carmen ponía su concha sobre mi cara para que la chupara. Los dos trozos de carne enterrados en mí y la concha húmeda sobre mi boca me desencadenaron una serie de orgasmos múltiples que terminaron al tiempo que las dos pijas descargaban en el interior de mis dos agujeros y Carmen acababa sobre mi cara. Chupé su concha hasta dejarla seca y luego entre las dos chupamos hasta la ultima gota de leche de nuestros machos que ya tenían sus huevos secos.
Así transcurrió mi ultima noche, al día siguiente volaba de regreso a mi país.
A la mañana siguiente me despedí de Carmen y Manuel en su casa ya que no le gustaban demasiado las despedidas, y Aldo me llevó en su auto al aeropuerto. Antes de llegar, y a modo de despedida y agradecimiento, le hice una ultima mamada hasta hacerlo acabar y me tomé toda su leche.
Llegué al aeropuerto, y luego de saludarlo abordé mi avión, al despegar sentí que estaba comenzando una nueva vida y reviví estos últimos días como los más placenteros y excitantes llevándome en mi cuerpo las sensaciones más placenteras y en mi boca el sabor agradable de la leche del hombre que me inició en estos placeres.
Así concluyo mi relato de las vacaciones con mi amiga, pero aquella experiencia solo dio lugar a muchas otras que surgieron en mi vida, las cuales les voy a ir contando en próximos relatos.

E-mail: angela_lobo@hotmail.com

Angela Lobo

Vacaciones con mi Amiga - 1ª Parte

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Mi nombre es Ángela y voy a contarles como al ir de vacaciones a España a la casa de una amiga descubrí un mundo de placer y sexo desconocido para mí. Tengo 25 años y estoy divorciada hace seis meses, mi marido fue el único hombre que tuve ya que me puse de novia cuando tenía 16 años y a los 20 me casé, el sexo con el siempre había sido muy tranquilo y normal, ya que él no tenía grandes exigencias y yo era muy inexperta, con el tiempo y conociendo un poco más el tema y por lo que hablaba con mis amigas me di cuenta que mi vida sexual era totalmente aburrida e insatisfactoria, ya que en contadas ocasiones podía alcanzar el orgasmo y mi marido no se preocupaba por ello. 

Todavía no se como pude soportar esto tanto tiempo pero tenía la esperanza que las cosas cambiaran, pero esto no ocurrió sino que las cosas empeoraron hasta llegar al punto que no soporté mas la situación general y decidí separarme. Esto me produjo una gran depresión que realmente me tenía muy mal, incluso salí un par de veces con alguien pero no pasó absolutamente nada, por lo que desde aquel día en que me separé no había estado con otro hombre. Como llegaban mis vacaciones una amiga mía que vive en España me ofreció ir a pasar las vacaciones con ella, dudé al principio pero pensando que me haría bien me decidí a viajar, sin saber que estaba a punto de disfrutar una de las experiencias más placenteras y divertidas de mi vida.

Al llegar al aeropuerto me estaba esperando mi amiga Carmen, ella es de mi misma edad y nos conocemos desde chicas ya que crecimos juntas y solo nos separamos cuando ella quedo embarazada de su novio Manuel y como él tenía una oportunidad de trabajo en España, se casaron y se fueron a vivir allí. Siempre nos mantuvimos en contacto y ella incluso viajó tres veces a la Argentina, pero la última vez había sido hace tres años. Realmente fue una alegría inmensa volver a verla, ella estaba con Manuel y nos fuimos en su auto hasta su casa, al llegar nos estaba esperando el cuñado de Carmen, Aldo, el hermano menor de Manuel, realmente me sorprendió el verlo ya que se había convertido en todo un hombre, muy distinto al niño que yo recordaba, era alto y con un cuerpo atlético, muy parecido a su hermano y se lo veía bastante atractivo. Me dio un abrazo al llegar apretando su cuerpo contra el mío lo que provoco en mí una reacción que no esperaba, mis pezones se pusieron duros al sentir el contacto de ese pecho musculoso, él pudo sentir esto ya que al separarnos y como llevaba unos pantalones cortos, note su erección. Tome su reacción como algo lógico para sus 18 años, pero no terminaba de comprender la mía, aunque teniendo en cuenta el tiempo que llevaba sin cubrir mis necesidades, lo tome como algo natural.

Aprovecho para contarles un poco como soy para que entiendan la reacción del muchacho, mido 1.70 m soy morocha y mis medidas son 95 – 60 – 92 por lo que pueden ver me mantengo muy bien ya que nunca dejo de hacer gimnasia y mis atributos siempre han dejado a los hombres con la boca abierta, por lo que entiendo como Aldo al sentir sobre él mis dos grandes pechos, reaccionó inmediatamente.

Una vez instalada nos fuimos con mis amigos a la playa a disfrutar el verano español que estaba a pleno. Al llegar y quedarme en traje de baño note como Manuel y Aldo se me quedaban mirando atónitos, es que mi traje era bastante pequeño ya que siempre me ha gustado usarlos así, con un corpiño que cubría lo necesario de mis pechos y una tanga que dejaba ver mi gran culo. Mi amiga fue un poco mas allá ya que como estaba acostumbrada empezó a hacer topples dejando sus grandes tetas al aire, ya que el cuerpo de ella no tiene nada que envidiarle al mío, apenas sus tetas un poco mas pequeñas pero con un gran culo como el mío y también llevaba una tanga. Ella me animó a hacerlo también pero realmente me daba un poco de vergüenza, sobre todo delante de Manuel y Aldo, pero finalmente me animé y me saque el corpiño dejando libres mis grandes tetas. Al rato pude notar que a Aldo le costaba sacar su vista de ellas y esto le había provocado una erección que era muy notoria debajo de su bañador. Esta situación lejos de molestarme realmente me hizo sentir muy bien.

El día transcurrió entre el sol y los baños de mar y por la tarde regresamos a la casa, Carmen me dijo que lo sentía mucho pero que esa noche tenían con Manuel un compromiso de trabajo y no podían posponerlo pero se sentía mal por dejarme sola. Le dije que no había problema ya que con el viaje y el día de playa estaba cansada y me iba a ir a dormir temprano, pero justo llegó Aldo y me dijo que el no iba a salir esa noche y que si me parecía bien podíamos comer algo y ver alguna película, le dije que me encantaría y así mi amiga se quedo mas tranquila.

Me fui a duchar y al salir debido a que hacía mucho calor me puso un pequeño short, que dejaba ver parte de mi culo y arriba solo una remera sin sostén. Al salir mi amiga y su marido se estaban yendo, los saludé y ella me dijo que Aldo estaba en la cocina, fui a verlo y estaba preparando unos sándwichs, al verme me ofreció algo fresco para tomar y nos fuimos a la sala, nos sentamos en un sillón frente al televisor y puso una película que tenía, mientras comíamos vimos la película y charlamos un rato. Al terminar la película seguimos viendo televisión, fui hasta la cocina para traer algo fresco para tomar y al volver encontré a Aldo viendo el canal condicionado, al verme se puso nervioso y quiso cambiarlo pero le dije que si quería lo dejara ya que a mí no me importaba y que en realidad yo nunca había visto una película porno y tenía curiosidad.

Entonces comencé a ver la película en donde una chica le estaba chupando la pija a un hombre, lo primero que me llamó la atención fue el tamaño de aquella verga, ya que como les conté solo conocía la de mi marido que era de un tamaño normal, pero ésta era realmente grande. Ahora la chica estaba encima del hombre siendo penetrada por su concha, lo que estaba viendo comenzó a calentarme y al ver a Aldo pude ver que tenía una terrible erección, lo que me calentó aún más y mi concha empezó a mojarse. Ahora en la película el hombre penetraba a la chica en posición de perro de manera brutal,

Aldo notó como me estaba poniendo y llevó una de sus manos hasta mi concha, lo hizo lentamente esperando mi reacción pero al ver que no hacía nada empezó a acariciarme por sobre mi pantalón, y luego introdujo sus dedos por dentro de ellos hasta llegar a tocar mis vellos púbicos y mis labios, a esta altura ya estaba totalmente mojada, por lo que me saque el pantalón y la tanga para que el pudiera hacer tranquilo su trabajo, mientras en la película ahora la chica era penetrada por el culo, ver esto por primera vez me puso a mil por lo que lleve mi mano hasta los pantalones de Aldo y se los saqué para liberar su verga de aquélla prisión, ésta saltó erecta hacia fuera y el espectáculo de aquélla verga grande, tendría como unos 20 cm, y dura me hizo soltar todo lo que llevaba dentro y olvidarme de todo, comencé a pajearlo y el aceleró sus movimientos sobre mi clítoris, lo que me llevó a un orgasmo como nunca había tenido.

Al sentir este placer me dispuse a darle el mismo tratamiento, me abalancé sobre su verga y comencé a chuparla, sin saber muy bien como hacerlo ya que con mi marido solo lo había hecho algunas veces, lo recorrí con mi lengua y luego me lo introduje en la boca, Aldo estaba disfrutando como loco, me pedía que no parara que lo chupara más, yo se lo empecé a chupar fuerte y me lo fui metiendo mas en mi boca, hasta que logré metérmelo todo y entonces lo sacaba casi por completo de mi boca y me lo volvía a meter entero, Aldo comenzó a gemir de placer y su pija estaba a reventar, entonces ocurrió algo que si bien lo esperaba me sorprendió ya que nunca lo había experimentado, el empezó a acabar en mi boca lanzando grandes chorros de semen, yo no sabía que hacer pero con la boca llena de leche decidí tragarlo y realmente me gustó por lo que seguí chupando su pija que no paraba de escupir leche que ya no pude tragar y la tuve que sacar de mi boca dejando correr la leche por mis labios y otros dos chorros de semen fueron a parar directo sobre mi cara, volví a chuparla para sacar los últimos restos de leche y le pasé mi lengua hasta dejarla totalmente limpia, al hacer esto recibí mi segunda sorpresa, la pija estaba otra vez dura y lista para más acción, algo que jamás había pasado con mi marido.

Aldo me miró y me dijo que era una de las mejores mamadas que le habían hecho y que ahora era él el que me haría gozar como nunca, al decir esto me recostó en el sillón y comenzó a chupar mi concha y mi clítoris, mientras me metía un dedo, con su lengua trabajaba mi clítoris esto me llevo a un estado de éxtasis que no conocía, el aceleró sus chupadas y me vine en su cara, en un delicioso orgasmo, entonces acercó su verga a mi concha y me penetró de un golpe, estaba tan mojada que su gran pija entró sin dificultad. Me penetraba fuerte y profundo lo que me llevo a otro orgasmo espectacular, entonces me puso en cuatro patas y siguió penetrándome mi concha por detrás, él mantenía un ritmo infernal, nunca en mi vida me habían cogido de esa manera, y yo respondía con otro orgasmo mas, mientras me recuperaba de mí ultimo orgasmo y sin parar de penetrarme comenzó a meter uno de sus dedos en el agujero de mi ano, era tal mi excitación en ese momento que no opuse ninguna resistencia a esta intromisión, luego sentí que me metía otro dedo y luego uno más, sentí un poco de dolor pero el placer que llegaba desde mi concha era superior a todo.

Él aumentó su ritmo para hacerme acabar nuevamente, ya había tenido mas orgasmos en una noche que en toda mi vida, mientras duraba mi excitación él sacó su pija de mi concha y la colocó en la entrada de mi ano, me asuste un poco y le dije que no, que nunca lo había hecho, él me dijo que me relajara que, iba a gozar de una experiencia muy placentera. Eran tantas las experiencias nuevas de esa noche que me decidí a vivir una mas, en ese momento él me penetró muy lentamente y metió la cabeza de su pija en mi ano, sentí algo de dolor al principio pero la penetración siguió lenta y empezó a mezclarse con las primeras oleadas de placer. Su pija seguía entrando y mi culo se acostumbraba cada vez más a aquel miembro que lo invadía, finalmente sentí como sus huevos chocaban contra mis nalgas, me la había metido entera en el culo, Aldo se quedó quieto con su pija dentro para permitir que mi ano se amoldara a ella, yo me relaje por completo y me dispuse a gozar, esto permitió que él comenzara su trabajo de penetración, me la sacaba casi por completo y me la enterraba hasta el fondo, comencé a gritar de placer y a pedirle que me cojiera mas fuerte, acelero el ritmo y me dio muy duro hasta que exploté en un orgasmo espectacular y al mismo tiempo él me enterró su verga hasta el fondo y explotó, llenándome el culo de su leche caliente.

Me incorpore y le chupe la pija hasta dejársela limpia, pero quería un poco más, así que no lo deje hasta que la tuvo otra vez dura y le hice una mamada hasta lograr que me acabara todo en mi boca, pero esta vez me tragué todo lo que me dio. Los dos nos quedamos exhaustos. Me despedí de él, tome la ropa y me fui a mi habitación desnuda como estaba, me quería duchar pero me tiré en la cama porque estaba totalmente agotada después de tanto sexo y placer, y me dormí así como estaba, desnuda, con mi boca con restos de semen y con el culo también lleno de leche y un poco dolorido, pero con una felicidad muy grande y pensando en la noche que había vivido, la cual para mi sorpresa posterior no sería la última, pero eso se los cuento en mi próxima historia.

Continuara...

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Angela Lobo

Una Peli con los Amigos

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Siempre me considere bisexual ya que de la misma manera me excitaba viendo chicos y chicas haciendo de todo. Un dia me junte con Jorge y Juan para matar el tiempo y a Jorge se le ocurrio rentar una pelicula porno, ya viendo la pelicula note como un bulto crecia en la entrepierna de Jorge, mientras que Juan salio del cuarto para ir al baño.

Jorge no se aguanto y comenzo a masturbarse yo no podia dejar de ver como lo hacia, el hecho de que se masturbara me calentaba, mas y mas, hasta que me dijo que si no queria ayudarlo a lo que gustosamente le dije que si y comence a masturbarlo suavemente. Al poco rato Jorge me pregunto si me gustaria chuparsela, no perdi tiempo y me coloque de rodillas frente a Jorge su polla dura entraba y salía de mi boca lentamente, se la estaba chupando en forma suave y delicada como nunca lo habia hecho y además le daba pequeños mordisquitos cada ves que tenia su glande a la altura de mis dientes, aquel movimiento lento de pronto comenzó a aumentar en fuerza como si quisiera que me la tragara todita, Jorge respiraba rapidamente y gemía como si lo estuvieran torturando mientras yo acariciaba mi pene y mis huevos. De pronto se abrió la puerta del cuarto y entro Juan muy sorprendido y contrario a todo lo que me imagine que diria, miró a Jorge y le preguntó no me invitas?A lo cual respondió muy entrecortado.... Claro que si....uy¡ que rico la chupa.... No podía creer que yo no hiciera nada mas que chupar y masturbarme cada vez mas fuerte y sentir que me calentaba en una forma increible al ver lo que estaba pasando e imaginar lo que venia.

Juan me quito el pants y acaricio mis nalgas y trasero luego paso su mano por entre mis piernas, luego él se saco el pantalon que tenia puesto y apareció una polla lindisima, grande dura y lista para follarme, al ver esa verga casi suelto toda la leche de solo pensar que pretendiera metermela toda.

No me despegue de aquella polla que saboreaba como loco ni por un instante, Juan me tomó de las caderas y me levanto de la posición de rodillas en la que me encontraba, quedando de pie pero agachado ya que no me quitarían esa polla de mi boca hasta que pudiera sacarle toda la leche, Juan se agacho y comenzó a lamerme el culo, lancé como pude un grito de placer, ya que mi boca estaba llena de aquella gran polla que el Jorge tenia, y abrí mis piernas como diciéndole a este intruso metemela toda.

Jorge gemía tan fuerte que yo pense que estaba listo para acabar pero siguio gimiendo y diciendo....( asi, chupala mas fuerte, sacame toda la leche ya!...), entretanto Juan se levantó tomó su polla con una mano y la acercó a mi caliente culo, que ya en ese momentos estaba bien lubricado por las chupadas, Juan no dudo ni un instante y comenzó a metermela lentamente abriendo mi culito y haciendo que sintiera un gran placer con sus manos separo aun mas mis nalgas para poder ver como entraba, centímetro a centímetro se fue incrustando en el interior causando un largo e inmenso gemido de éll, cada centímetro que entraba para mi era como kilómetros de placer, no podia creerlo pero era increíblemente rico sentir como dos tipos me cogían.

Por lo grande de la verga de Juan, imagine que no me la podria meter toda, pero grande fue mi sorpresa, al ver que la encajo hasta que sus bolas chocaron con mis nalgas, luego la comenzó a meter y sacar muy despacio, pero cada ves que llegaba adentro empujaba con mucha fuerza, comencé a temblar y a contornearme cada ves mas desesperado, pero ni siquiera esa gran embestida me iba a distraer de la gran mamada que le estaba dando Jorge, tratando de olvidar por algunos instantes el tremendo placer que Juan me propinaba, tomé con mi mano la polla de Jorge y sin dejar de succionarla fuertemente comenzcé a masturbarlo rápidamente para que tomase esa leche y poder dedicarme definitivamente a la polla que me estaba haciendo ver estrellas, segundos después Jorge estalló y de su polla salió tanta leche que trague lo que pude y lo demás corrió por mi boca.

No me retiré de la polla de Jorge, sino que continué pasando mi lengua delicadamente para no dejarlo fuera del juego. Juan saco su polla de mi caliente y cariñosa cavernita, y me dio una embestida me produjo una explosión cerebral y un enorme placer que demostré gritando. Juan al verlme así no aguanto y reventó dentro de mi ano soltando su leche con una fuerza tan grande que aunque tenia mas de la mitad de su polla adentro de mi culo, la leche comenzó a salir por los costados de aquella descomunal polla, que en ese momento parecia haberse inchado mucho mas, inundando toda mi ano lo que me produjo un tremendo éxtasis.

No conforme y aun exitado me di vuelta , me agacho y desesperado meti a mi boca toda aquella malvada polla que me habia echo delirar de placer y comenzcé a chuparla para sacar hasta la ultima gota de leche que pudiera quedarle, a lo que Jorge que ya tenia una nueva y gran ereccion ,no pensó en desperdiciar aquel culo caliente y muy lubricado que le ponia por delante y clavó su polla en lo más profundo de mi ser, los movimientos de Jorge eran tan desesperados que al poco tiempo de meterla y sacarla dio un grito y de su polla saltaron barios chorros de leche que fueron a caer en mis nalgas, trasero y espalda.

Después me coloqué boca arriba y vi que tenia una erección impresionante, a lo que Jorge y Juan no perdieron tiempo y comenzaron a chuparmela, comenzaron con mi glande y luego con mis huevos, casi enseguida me vine en sus bocas y comenzaron a tragarse toda mi lechita entre los dos. Luego los tres dos dimos un largo y hermoso beso, mientras acariciabamos nuestras pollas.
Esta fue una gran experiencia que despues repetimos varias veces, cada vez con la misma intensidad y calentura.

Secretos de un buen Amigo

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Todo empezó una tarde de Julio cuando me encontraba solo en mi casa, estaba aburrido y no tenia nada planeado, era Sábado, tenia ganas de salir a divertirme, el problema era que ya era tarde para llamar a mis amigos y organizar algo, puesto a que había rechazado un par de invitaciones el día anterior, motivo este por el cual ya sabia donde se encontraban ellos y no iba a poder comunicarme con ellos, me refiero a mis amigos solteros y sin compromisos, pero entonces pense que me quedaba la alternativa de ir a visitar, algún casado, talvez aceptaría que saliéramos los tres. En una palabra me acompañaran a un pub a divertirnos juntos, entonces fui a la casa de Pedro, que si bien no era un gran amigo era un tipo muy alegre y además tenia una esposa increíble, la cual deseaba que tuviera una amiga por lo menos parecida a ella para presentarme, cuando llegue toque timbre y me atendió la esposa, me anuncie y dijo que la espere ya que viven el tercer piso y no tienen el portero eléctrico conectado. Venia por el pasillo del edificio y podía verla ya que el frente era de vidrio, estaba vestida con una camisa blanca holgada, pero que aun así dejaba observar la redondez de sus pechos, y podía apreciarse que no llevaba sostén, su vestimenta se completaba con una pollera ajustada a sus caderas, que por cierto eran bien formadas, cuando me abrió la puerta me saludo y me pregunto como estaba, yo no podía dejar de mirarla, y le conteste que bien que venia a visitarlos, ella me invito a pasar y me informo que Pedro no estaba, había ido a visitar a su hermano y que ella no pudo ir porque durante la tarde recibió la visita de una amiga la cual se había retirado un poco antes de que yo llegara, hecho este que lamente en mi interior.-
Una vez en su departamento comenzamos a hablar, le pregunte si Pedro llegaría pronto, a lo que me respondió diciendo - estas apurado por irte, soy tan mala anfitriona-, le respondí que ese no era el motivo, la causa de mi apuro por retirarme era que yo no podía dejar de observarla y desearla, estaba tan radiante, tenia cabello rubio y largo, ojos verdes, una boca muy sensual, piernas bien formada, sus tetas eran perfectas, como dije antes no llevaba sostén y aun así se veían firmes, y su cola era redondita y paradita, Susana -así se llamaba- estaba muy buena y yo que últimamente no había tenido muchos encuentros cercanos con el sexo opuesto, ya no podía pensar objetivamente, era la mujer de un amigo y no tenia que desearla, debía contener mis instintos, ese era el motivo de mi apuro en ese momento, me ofreció un café, el cual no pude rechazar, no quería ofenderla, fue a prepáralo, le dije que no se molestara si no tenia hecho que un te me daba lo mismo, ella me miro se sonrío y me dijo que no era molestia y se dirigió a la cocina a la vez me preguntaba que estaba haciendo un Sábado a la tarde - ya casi noche - que no me preparaba para salir a bailar o con alguna chica, aclarando que no le molestaba mi visita pero de acuerdo a lo que Pedro le había contado de mi, le llamaba la atención, entonces le pregunte que le había contado su esposo, ella me dijo que su marido le contó de las veces que salíamos a bailar y como me gustaba terminar el fin semana con la compania de alguna mujer y que yo era un tipo que no se aguantaba estar solo, me levante y me dirigí a la cocina para no tener que hablar en voz alta, me pare en la puerta y le respondí que así era pero que últimamente no estaba teniendo suerte con las mujeres, le hablaba y la observaba ya no discretamente como antes, esto era porque al verla parada frente a la mesada de la cocina de perfil a mi, podía apreciar todo el esplendor de su cuerpo, sus curvas perfectas, ella me miro y me dijo que le parecía extraño que me sucediera esto, ya que le resultaba agradable y atractivo, y no veía motivo alguno por el cual a una mujer no le gustaría estar con un hombre como yo, le agradecí el comentario, le respondí que desafortunadamente el resto de las mujeres no piensa eso, y menos las hermosas como tu, me miro y se sonrío, me agradecido el comentario sirvió el café y fuimos a la sala nos sentamos, para entonces yo no dejaba de observarla y dejando muy evidenciado mis deseos de llevarla a la cama, ella ya se había dado cuenta de esto, y parecía gustarle puesto que no me dijo nada para cambiar mi actitud, todo lo contrario comenzó a alentarme diciéndome que le gustaba mi forma de ser y por lo que le había contado Pedro debería ser un hombre muy experimentado, en ese momento en mi interior le agradecía a mi amigo la publicidad que me había hecho con esa mujer - su esposa - , mientras hablábamos hizo un gesto como de dolor y se tomo el hombro, le pregunte que le sucedía, nada un dolor no muy fuerte, debe ser una contractura, por el cansancio y el strees que le producía su trabajo en la oficina, yo me levante me pare detrás de ella y comencé hacerle masajes en el hombro, a lo que ella se mostró muy a gusto, fui deslizando mis manos por su espalda, le pregunte si le gustaba, me encanta - respondió -, comenze a dirijirme con mis manos a sus tetas y no habiendo oposición por su parte comencé acariciarcelas, note entonces que sus pezones estaban duros, y la suavidad de sus pechos me excitaba tanto que mi pene se puso duro, luchaba por salir del pantalón, deje de acariciarla ella me tomo de las manos como dándome a entender de que quería que siguiera a lo que me negué ya que yo quería pararme frente a ella, una vez echo esto la mire, entendió de inmediato que era lo que deseaba y comenzó a bajar el cierre de mi pantalón, y con una mano agarro mi pene que estaba duro y lo dejo salir de su prisión me miro, y lo metió en su boca era increíble la forma como me lo estaba chupando, lo metía todo en su boca, de forma que en algunos momentos pude sentir su campanilla contra mi glande, su lengua se movía de una manera que nunca antes conocí, estaba tan excitado que tenia miedo de acabar rápidamente, entonces la tome de los pelos y la aleje de mi pene a lo que se mostró un poco disconforme ya que estaba muy entusiasmada en sus labores, pero rápidamente le quite la camisa y comenze a besarle sus hermosas tetas y mordisquearle suavemente los pezones esto hizo que se exitara aun mas, lo que aproveche para ir quitándole su pequeña tanga y luego su pollera, fui bajando con mi boca lentamente hasta su húmeda concha, y empece a jugar en ella con mi lengua, haciendo que la excitación de Susana fuera tal que se arqueaba sobre el sillón de la sala gimiendo de placer, me detuve, me suplico que continuara pero yo me pare sin hacer caso a su petición y la tome en mis brazos, la lleve a la cama, la acosté y me retire un poco para que me observara desnudarme, ella me miraba y pedía que me apurara, una vez desnudo me acerque a la cama y ella ya muy caliente se acerco a mi, tomo mi pene con sus manos y comenzó a chupármelo nuevamente , la tome del pelo la aleje y la hice acostarse y con la otra mano le separe las piernas, lo que no costo demasiado dado la calentura que tenia, me arrodille frente a ella y le tome una mano, la lleve hasta mi pene, me lo agarro con firmeza y lentamente me fui acercando de modo que lo fuera guiando hasta su concha húmeda y ardiente, la penetre despacio para poder sentir el calor de su vagina, ella me pedía desesperada que me moviera con fuerza y rapidez, yo no hacia caso a su petición porque deseaba disfrutar ese momento y debía hacerla excitar todo lo posible para asegurarme de hacerla gozar plenamente, continúe unos instantes con movimientos lentos sintiendo mi pene deslizarse dentro de esa concha lubricada por sus jugos, ya estaba tan excitado que no pude contener mas mis instintos y deseos que comencé a moverme con mas fuerza y rapidez, ella me pedía que siguiera así que la envistiera mas fuerte, pedido este que complacía con todas mis ganas, al escucharla acabar no pude evitar hacerlo yo también, me abrazo y beso fuertemente luego se relajo por completo, de igual modo lo hice yo.-
Al cabo de unos minutos, sonó el teléfono, me puse tenso y nervioso, estaba en la cama con la mujer de un amigo el que podía llegar en cualquier momento, ella contesto, era Pedro que le avisaba que iba a llegar tarde ya que se quedaría a cenar en lo de su hermano, Susana le dijo que no tenia problemas y lo despidió. Se dio vuelta me miro y dijo podemos disfrutar otro rato mas Pedro va llegar tarde, y comenzó besarme suavemente bajando lentamente por mi pecho, después mi abdomen y por fin deteniéndose en mi pene, me lo empezó a chupar con la misma ansiedad con que lo hizo la primera vez y en unos segundos ya lo tenia duro como piedra nuevamente, había conseguido excitarme otra vez, nunca conocí una mujer que la chupara como Susana, yo respondí su juego y me acomode de modo que quedamos en un sesenta y nueve perfecto, le chupaba la concha y comencé a introducir un dedo en su culo, lo que pareció gustarle, fui guiándola para ir cambiando la posición, cuando estuvimos frente a frente le dije que la quería coger desde atrás, me dijo que si pero no por el culo, acepte el condicionamiento, se puso boca abajo, le hice poner una almohada bajo su vientre para tener su culito bien levantado, le cerré las piernas, ella no se oponía a ninguna de mis maniobras y eso me excitaba mucho, me acomode y la penetre por la concha desde atrás, como tenia las piernas cerradas, la fricción de mi pene era mayor a lo normal esto la calentó tanto que comenzó a gemir y gritar, me pedía que la cogiera mas fuerte, y yo la complacía, mi pene estaba bien duro, y lo veía salir totalmente mojado con los jugos de Susana, esto me calentaba mas, comencé a meterle un dedo en el culo, ella comenzó a gemir mas fuerte después de unos segundos le metí dos dedos lo que parecía gustarle aun mas, en un momento la escuche decir SI ! ! !, yo pense que estaba exclamando de placer, pero volvió a decir, SI ! ! !, si quieres cogerme por el culo hazlo, petición esta que no quería hacer esperar ni un segundo, saque mi pija de su concha, estaba mojada y dura, la tome con una mano y la lleve hasta su ano, ya dilatado por el juego realizado con mis dedos, la penetre de un solo empellón, grito un poco, mezcla de dolor y placer, la tome de los cabellos y fui acomodándola de manera que los dos quedemos arrodillados, yo siempre con mi pija en su culo, comencé a moverme lentamente y ella gemía, me tomo de las piernas y me llevaba contra ella, yo con una mano le acariciaba las tetas, y con la otra le frotaba su clítoris, yo ya estaba tan excitado que no podía mas y acabe en su culo, ella al sentir mi leche caliente correr por su ano acabo, y cayo rendida sobre la cama y yo abrazada a ella, al cabo de unos minutos me miro y me dijo que era la mejor cogida que le habían pegado últimamente, y me pidió que nos volviéramos a ver en otra ocasión.
Me levante fui bañarme, una vez vestido,ella se puso un vestido ajustado, que dejaba apreciar sus curvas, me acompaño hasta la puerta del edificio, me despidió y quedamos en vernos en la semana, así estuvimos unos seis meses, luego yo conocí a una chica que me gustaba mucho y no tenia el inconveniente de Susana - es decir no estaba casada con ningún amigo-, poco a poco dejamos de vernos y hoy lo hacemos en las ocasiones que nos reunimos entre amigos pero ya no pasa nada entre nosotros.

Salvando el Matrimonio de mi Amiga - 1ª Parte

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Hola amigos, el encuentro casual con una amiga, hace que junto a mi pareja Manuel la iniciemos en un mundo de placer desconocido para ella y que al mismo tiempo la ayuda a salvar su matrimonio.


Al día siguiente, después de pasar la noche con el cliente de Manuel y su esposa, cerca del mediodía decidimos recorrer un parque cercano al hotel, pasamos a comer algo y luego casi al llegar al hotel, Manuel recibió una llamada de su jefe, en donde le decía que en la empresa había habido un problema y que debido a eso podía tomarse una par de días más libres, siempre que lo pueda apoyar por internet en algunos documentos. Yo le digo que lo atienda desde un cybercafé cercano y que lo acompañaría.

Sin embargo, en el hall del hotel me encuentro con una amiga de hace mucho tiempo, que se alegra mucho de verme, se la presento a Manuel, ella es una mujer rubia, de linda figura pero que no hace relucir mucho su belleza, en verdad la noto contrariada y necesita hablar conmigo, por lo que decidimos que nos quedaríamos y conversaríamos tranquilamente mientras él iba al cybercafé.


Mi amiga me contó que su matrimonio no estaba bien; que ellos se amaban pero sexualmente no se complacían, que él es algo impaciente y ella no se sentía satisfecha, que él le reclama que no es suficientemente ardiente y que no sabe explotar a la mujer que hay en ella. También me comenta que él viaja seguido fuera de la ciudad y que ha sabido que la ha engañado en algunas ocasiones buscando placer, pero también me cuenta lo tierno, amoroso y delicado que trata de ser con ella. Yo la miro y lo primero que le digo es que debe arreglarse más sugerente, que es demasiado tímida y que no se conoce sexualmente del todo, converso con ella, le doy algunos ejemplos, pero ella parece muy confundida y sus ideas comienzan a bloquearla, me explica lo pudorosa y temerosa que es, me habla de sus sueños eróticos, pero también me comenta que no ha tenido buenas experiencias.


Yo le digo que puedo ayudarla, pero primero debe convencerse que no puede ser tan pudorosa con su pareja y además debe conocer mejor su cuerpo, ¿quieres que te ayude? Le pregunté, ‘Sí, por favor... gracias...'me respondió. Entonces escojo algunos trajes míos para que se los pruebe, pero ella se siente algo avergonzada con desnudarse frente a mí, además que noto que no deja de mirarme, especialmente las piernas y los pechos, y me acaricia sutilmente las manos o el cuerpo, se ruboriza y se aleja, la miro y se le acelera algo la respiración... hasta que no aguanta y me abraza tiernamente, siento que ella busca el cariño de alguien y se acurruca en mi cuerpo, sus pechos como que se encienden y sus manos buscan tímidamente mis curvas, me besa el cuello y luego se aleja avergonzada, se queda llorando sentada al borde de la cama...


¿Qué te ocurre? – le pregunto

Me han dicho que para conocerme como mujer debo dejar que otra mujer me enseñe...

¿Quieres que te enseñe a sentir placer?...

Dime que debo hacer...


Me paro frente a ella y me desnudo lentamente, ella se ve nerviosa pero no quita los ojos de mi cuerpo, ya desnuda me arrodillo frente a ella y le digo que me toque los pechos, lo hace tímidamente, mientras lo hace, yo acaricio sus piernas, levantando lentamente su vestido, me pongo de pié y hago que se ponga de pie frente a mí, la giro colocándola al frente de un espejo, tomo el cierre de su vestido y lo deslizo lentamente, a medida que voy besando su espalda, la siento agitarse y eso me excita, tomo luego los tirantes del vestido y los bajo lentamente haciendo asomar sus sostenes, muy grandes, sin encajes, muy toscos, los abro y desnudo sus pechos, no son muy grandes, pero sí hermosos... sus pezones están bien marcados rodeados por una aureola rosada. ‘Mírate, eres hermosa...' le digo, ella se mira semidesnuda en el espejo... tomo sus manos y la hago acariciar sus pechos, mientras beso sus hombros, comienza a excitarse, sus pezones se erectan, los tomo con mis manos y los acaricio y aprieto, ella se agita más, temblando.

Ella gira y nuestros pechos se unen, rozándose, mete una de sus piernas entre las mías y acaricia mi sexo con ella, meto mis manos bajo su vestido, la tomo de las nalgas y la aprieto contra mi cuerpo, nos comemos los labios a besos, siento su conchita húmeda, por lo que tomo el vestido y lo bajo, dejándola solo con una tanga deportiva. Ella se queda de pie frente a mí, me siento en el borde de la cama, acaricio sus caderas, sus piernas, ella gime despacio...

‘¿Estás lista?', le pregunto casi susurrando...

"Si... estoy ardiendo..."me contesta

"Quítate la tanguita, déjame mirar tu sexo..."le ordeno


Me mira algo asustada, pero le tienta desnudarse frente a mí, toma la tanga, cierra los ojos y la baja hasta sus tobillos, se tapa con las manos, pero las tomo y las dejo sobre mis hombros, veo su bello púbico, no muy abundante, formando un triángulo hermoso, se lo beso... ella gime, se estremece, aprieta sus manos en mis hombros... ahora lo acaricio con el dorso de mis dedos, muy suave... ella sigue gimiendo y eso comienza a encenderme, ella a medida que la acaricio tiende a ir abriendo lentamente sus piernas... deslizo mis manos por detrás de sus piernas y sus nalgas, acercando su pubis a mi boca... lamo sus piernas, sus bellos... ella abre sus piernas y yo me acomodo para mirar su conchita... es deliciosa, casi virgen, acaricio sus labios vaginales, los abro y deslizo mi lengua lentamente en ellos, siento su olor a hembra deseosa y desesperada, ya está casi toda mojada, la abro con mis dedos, atrapo su clítoris entre mis labios y lo chupo... ella grita... ‘Aaahhhh.... siiii... máss'... toma mi cabeza y la lleva a su entrepierna... acaricia mi cabello, mi cuello... me la como gustosa... mi boca se desliza en su sexo suave y algo frágil... ella se contornea y acaba fácil en mi boca.... sus jugos quedan en mi lengua... ella se desespera y se lanza sobre mi, quedamos recostadas en la cama, comiéndonos la boca... ella se traga mis pezones y trata de dominarme, pero soy más fuerte y la doy vuelta, dejándola recostada... hacemos un 69 perfecto y nos comemos las conchitas con placer, su comida es inexperta pero va encontrando el camino para darme placer, le voy indicando qué hacer, donde lamerme, como hacerlo, me la como y me come de manera rica y caliente, llevándonos a acabar en un orgasmo magnífico.

Ella se relaja, está feliz...

Hace demasiado tiempo no sentía un orgasmo, me dice

me encanta complacerte, le respondo al oído mientras le beso el cuello

Angie, cójeme con tus dedos, necesito sentirme penetrada, me pide


La tomo de la mano y la llevo a la regadera, comenzamos a ducharnos juntas bajo el agua cálida, la tomo por detrás y mis dedos empiezan a jugar a la entrada de su conchita, ella pierde el control y se entrega al placer, la penetro con dos dedos lentamente y ella responde de inmediato balanceándose para ser cojida más duramente, mis dedos juegan dentro de ella, se gira y mientras la sigo cogiendo con los dedos ella trata de hacer lo mismo, me empieza a coger intensamente, ambas nos entregamos y caemos en un orgasmo intenso. Nos terminamos de bañar y continuo con mis lecciones, ahora le enseño qué ropa usar en distintas circunstancias, la visto con una tanga hermosa de encajes e hilo dental, luego le coloco un vestido blanco, que hace relucir su cabello rubio, con un escote generoso, le hago un peinado sencillo pero hermoso, la hago mirarse al espejo y se ve preciosa, después me visto yo, ella no me despega los ojos de encima... está deseosa por más, le digo que es bueno que descansemos un poco, así que decidimos salir a comprar algo de ropa para ella, termino de vestirme con una tanga diminuta negra y un vestido muy cómodo, muy corto, con amplio escote, toda en negro.


Llamé a Manuel al celular para visarle que salíamos y me dijo que estaba ocupado por un tiempo mas y llegaría mas tarde.


¿Qué me pongo para salir a comprar? – me pregunta ella...

No, vamos, esa ropa té queda bien, respondí

Me siento casi desnuda

Los hombres te van a comer con la mirada, vas a ver como vuelves de estimulada...

¿Tendremos más sexo?, preguntó excitada

Te tendré una sorpresa, le dije




Salimos de compras, ella cada vez se siente más segura y a la vez más excitada, ya no se complica en desnudarse en los vestidores de la tienda para probarse ropa, la ayudo a escoger varias prendas muy femeninas... también ambas escogemos un par de jeans y unas remeras de algodón muy suaves y ajustadas.

Volvemos al departamento, ella llega y se coloca los jeans y la remera sin sostén, sus pezones están erguidos y se notan fácilmente debajo de la remera... sus caderas se ven deliciosas con jeans y su culito forma una curva deliciosa hacia sus piernas, se ve deliciosa y noto que está tratando de excitarme, sigo su juego y también me coloco los jeans y la remera, nos colocamos frente a frente, tocándonos la una a la otra, nos acariciamos el culito, los senos, nos besamos en los labios con pasión, luego en el cuello, meto mi mano entre sus piernas y ella hace lo mismo, nos abrazamos y caemos juntas sobre la cama, nuestros pechos excitados se rozan, y frotamos nuestras entrepiernas, estamos excitadas y calientes cuando Manuel entra a la habitación, ella se avergüenza un poco, pero sin dejar de besarla y acariciarla, le explico a Manuel la situación

‘No te preocupes, Manuel es muy comprensivo, le digo

Y además es muy bueno como compañero sexual, afirmo

Hace tiempo que no siento placer en el sexo con un hombre, dice tímidamente

Te lo presto... jajajaja... – le respondo bromeando,

Pero noto que se siente algo entusiasmada con la idea, se sonroja y me da la espalda...

Amor, ¿qué dices? – le pregunto a Manuel...

Después de lo de anoche con mi cliente y su mujer... ¿por qué no?, siempre que no te complique amor, me responde

No... no... me daría vergüenza hacer el amor con tu pareja – contesta ella...

Pero no te daría vergüenza hacer un trío – le respondo


Manuel coloca música suave y lentamente se desnuda, dejando solo su slip, me desnudo por completo y desnudo a mi amiga, me abrazo a Manuel y nos comemos la boca, sus manos apretan mis nalgas, siento su verga endurecerse bajo su slip, tomo a mi amiga y la coloco junto a él, le digo que desnude su verga, ella toma su slip y lo baja tímidamente, su enorme verga salta dura frente a nosotras, ella se sorprende por su tamaño, pero la mira deseosa, la hago girar y queda entre los dos, con su culito contra su verga y de frente a mi, ella se congela por un momento, pero empieza a responder a mis besos, Manuel la toma de las caderas y comienza a pajear su verga en su culito, ella responde, refregándose contra él.

Entonces le digo que es el momento de enseñarle a Manuel lo que ella ha aprendido hoy sobre la ropa, la tomo de la mano y la llevo al dormitorio, le pido a él que espere. Al rato aparecemos las dos vestidas como habíamos salido a comprar, mi amiga con un vestido blanco, sin sostenes y un hilo dental de tanguita, y yo con una tanguita y el vestido negro, la tomo, la llevo frente a Manuel y se la ofrezco. Es tuya amor... dale placer... – le digo, mientras bajo su vestido a la cintura, dejando sus senos desnudos, la tomo por detrás y sus manos se deslizan por sus piernas bajo su vestido, sentimos su olor a hembra... sus gemidos, desnúdate frente a mis ojos... – le dice Manuel.

Ella nos deja sentados en el sillón y comienza a bailar al ritmo de la música sensual... comienza a desnudarse lentamente... baja su vestido, dejándolo caer al suelo... sigue bailando, acariciando su cuerpo... se coloca de frente a nosotros y quita su tanguita... quedando absolutamente desnuda. Manuel y yo comenzamos a comerla... en todo el cuerpo, por toda su piel... ella grita, gime... nos besa... se entrega a nuestras caricias, cuando ya no aguantamos más, nos vamos al dormitorio, le pido a Manuel que se recueste de espaldas, con su verga erecta apuntando al techo, le digo a mi amiga que se monte, ella se turba un momento, por lo que le digo que se levante un poco, tomo su verga y se la meto en su conchita despacio... ella palidece, parece desmayarse... grita y gime muy excitada... ya adentro la tomo, la levanto y la dejo caer hasta quedar clavada... comienzo a hablarle al oído para que siga mis instrucciones...


‘Ok... levántate lentamente... siente su verga en tu conchita

deslizándote suave... rozando tus paredes...

ahora baja suave hasta que la sientas al fondo y déjate caer...

eso es... suave... ahora un poco más rápido...

siente como te invade su verga dura...'...

‘ahhhh... siii... siii... másss... deliciosa..., goza mi amiga

eso... que rico... mas... mas...'... pide deseosa


la abrazo por detrás, la tomo de las tetas y sigo sus movimientos hacia arriba y abajo... ella acaba al tiempo que grita muy fuerte... sus jugos desbordan su sexo..., mi amiga se baja de su verga y queda rendida acostada a un lado, yo tomo su lugar montando esa pija dura y caliente que aun tiene mucho por dar, la cabalgo fuerte y duro, me la clavo profunda, toda entera en mi conchita ardiente, hasta que ambos explotamos, acabo enterrada en su verga y él me inunda de su leche caliente.

Pero mi amiga deseaba mas, aunque eso se los cuento en la próxima historia.

Continuara...

Angela Lobo

Relacion de Amistad

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Hola a todos mis amigos y lectores de esta página tan importante de relatos eróticos. Quiero agradecer a todos los que se han tomado un tiempo para leer mis relatos y sobre todos a aquellos que me han escrito alguna líneas. Al mismo tiempo pido una disculpa generalizada ya que no he podido contestar tantos mensajes, de todas formas agradezco su interés por tratar de comunicarse con una servidora.
Pasaré a relatar un suceso que nos aconteció el fin de semana pasado tanto a mi esposo como a mí, aunque al final de todo, él nunca se entero.
Como cada sábado, este fin de semana salimos de compras al súper que esta frente a nuestra unidad habitacional. Regularmente ese día se hacen las compras de la semana para no tener que estar saliendo a comprar tan seguido, especialmente por la seguridad. Recorrimos toda la tienda buscando lo que necesitábamos para la despensa, y cuando pasamos por el departamento de bebidas a mi esposo se le ocurrió llevar unas cervezas para ver el día siguiente un partido de fútbol por la televisión.
Cuando él estaba buscando cuales cervezas llevar se aceraron dos tipos jóvenes hacia mi esposo y lo saludaron frenéticamente. ¡SORPRESA! Fueron amigos de él en la secundaria. Como era lógico, me presento con ellos y recordaron viejos momentos. José Luis los invitó para que el día siguiente fueran a la casa a disfrutar del partido. Aceptaron con gusto ya que uno de ellos trabaja fuera del país y solo estaba unos días en la ciudad, el otro también trabaja creo que en puebla y ya es casado. En fin, después de casi 20 minutos se despidieron y acordaron la hora exacta así como la dirección del departamento para que fueran puntuales.
José Luis estaba muy entusiasmado por volver nuevamente a ver a dos de sus amigos con los que convivió por mucho tiempo. Así es que llegando a casa nos pusimos a platicar acerca de las botanas que yo serviría ya que ellos quedaron en llevar las cervezas y probablemente algunas bebidas fuertes. También me pidió que usara algo corto y sensual, de todas formas cada quién llevaría a sus respectivas esposas.
Nos levantamos muy temprano, hicimos la limpieza completa del departamento, pusimos a enfriar algunas cervezas y algunas viñas, nos bañamos y nos arreglamos, él se vistió con unos jeans, playera y tenis, por otro lado yo me puse una blusa de botones, una tanga negra, unas pantimedias súper transparentes, una falda negra tableada y muy corta y unas zapatillas de aguja.
Dando las 11 de la mañana sonó el timbre, era uno de ellos, venía solo, su nombre era Aurelio, el otro también llegó solo casi 10 minutos después, Marcos. Y nuevamente el saludo fue tan frenético que el del día anterior. Ya era tarde para cambiarme de ropa, aunque después de todo y a pesar de la forma en como me veían, me sentía muy cómoda. Por supuesto que cada vez que me sentaba o me paraba para atenderlos el vuelo que hacía mi falda llamaba tanto la atención de los visitantes que en muchas ocasiones José Luis me llamó la atención.
Vieron todo el partido y uno más, ya cerca de las siete de la noche, mi esposo estaba tan embriagado que terminó durmiendo prácticamente en el baño, el otro quedó tendido sobre la mesa. Y uno más en el sillón.
Durante los partidos y mientras ellos tomaban sus bebidas yo casi me termine 6 viñas y también estaba un poco embriagada, pero lo suficientemente cuerda para arreglar todo el tiradero que habían dejado.
Cuando termine de medio arreglar la sala, prendí la televisión con muy bajo volumen pero sin prender la luz para no molestar a los amigos de mí esposo. Comencé a ver una película. Estaba yo sentada en un sofá que esta a un lado del sofá en donde descansaba Marcos. Como era lógico y después de haber tomado tantas viñas, sin querer me quedé completamente dormida, hasta que una mano me despertó, y era precisamente la mano de Marcos que el muy cabrón sin abrir los ojos me comenzó a acariciar uno de mis pies haciéndose el dormido. No voy a negar que al principio me asuste, pero también me gustó.
Al sentir su mano en mi pié mi reacción primera fue quitar mis pies en la posición en las que las tenía. Me paré como impulsada por un resorte y fui al baño. Mi marido estaba ya durmiendo en la cama y estaba tan, pero tan dormido que al ir a verlo, no me dio señas de que se despertaría de inmediato. De hecho ya lo conozco y se que en la forma en como dormía, sería para despertarse al día siguiente.
Mi mente daba vueltas y vueltas en lo que me había pasado, así es que para darme valor de quedarme en el sofá, me tomé otra viña casi de dos o tres tragos y regresé al sofá. Apagué la televisión y quedó el departamento casi a oscuras, ya que las cortinas como son de tela semitransparente entraba un poco de luz; la suficiente para ver hasta donde llegaba aquella mano atrevida.
Después de que me senté en el sofá y en la misma posición tardó como 5 minutos en volverme a acariciar y realmente lo hizo hasta que casi le puse mi pié en su mano. Creo que en ese momento en el que le acerqué mi pié, quedo claro lo que también yo quería. Así es que comenzó nuevamente a acariciarme y alternaba las caricias para ambos pies.
Poco a poco fue subiendo su mano hasta llegar a mis rodillas. En ese momento tomó un descanso y fue cuando decidió sentarse en el sofá de tal forma que mis piernas quedaron prácticamente a su disposición. Al momento en que me percaté de que se sentaría correctamente en el sofá, decidí hacerme la dormida, finalmente ellos no me conocían y tampoco sabían como me comportaría yo. Cuando él se dio cuenta de mi posición me comenzó a acariciar las dos piernas pero ahora con sus dos manos, me sobaba desde la pantorrilla hasta el límite de mi falda, que por cierto, y por la posición en la que estaba yo sentada la traía casi hasta cerca de mi ingle.
Se hincó en el suelo y al momento de acariciarme las piernas, me subió toda la falda hasta dejarme completamente destapada. Por su puesto que yo no perdía detalle viendo siempre de reojo. Seguía acariciando y masajeando mis piernas hasta que me las separó poco a poco, y cuando quedaron completamente separadas metió su cabeza hacia mi sexo moviéndola hacia arriba y hacia abajo, por supuesto que me estaba oliendo. Sentía de repente pequeños mordiscos, pero no bruscos en mi sexo. Yo estaba tan excitada que comencé a mojarme. Cuando sentí, sus manos ya estaban en el resorte de mis medias y también sujetando mí tanga y jaló hacia él para despojarme completamente de mis prendas.
Cuando lo hizo, también me quito las zapatillas con mucha delicadeza. Al terminar seguía jugando con mis piernas y al meterse entre ellas me hizo sexo oral. Metía su lengua entre mis labios y jugaba con mi clítoris hasta que irremediablemente tuve mi primer orgasmo. Era una sensación deliciosa, me sentía en las nubes con aquel extraño entre mis piernas. Tuve mi segundo orgasmo.
Se acercó a mis labios y me besó como un desesperado. Probé mis jugos en su boca y eso hacía que mi excitación subiera a límites insospechados. Después de un rato se acercó a mi oído y me susurró que me volteara. En esos momentos yo era su esclava y no hice más que obedecerle. Me hinque en el suelo también y recosté mi pecho sobre el sofá. Me alzó completamente la falda, me abrió las piernas y se hizo una pausa, escuche el sonido de su zipper abrirse y el sonido de su pantalón bajar. Pocos segundos después, sentí su cuerpo detrás del mío y de un solo empujón me penetró su verga. Fue tanta la satisfacción que sentí en ese momento, que solo de sentir toda su verga dentro de mí, tuve un orgasmo más. Definitivamente era un cabrón. Me hizo venir tantas veces que perdí la cuenta. Sentí cuando se vino dentro de mí, fue tanto el chorro de semen que salió de su verga que hasta me corrió por las piernas, me inundó toda. Se salió de mi, me levantó para acostarme en el sofá grande y fue al baño, al regresar le habló muy quedito a Aurelio y se quedaron platicando algunas cosas que no alcanzaba yo a escuchar, pero todo esto con la luz apagada.
Yo estaba volteada hacia el respaldo del sofá, todavía saboreando aquella rica cogida que me propino Marcos. Cuando de repente escuché nuevamente el sonido del zipper, pero en dos ocasiones. Muy delicadamente sentí las cuatro manos sobre mi cuerpo tratando de desabotonar mi blusa hasta que lo consiguieron. También me despojaron de mi blusa, me obligaron a sentarme, me quitaron el bra y la falda hasta quedar completamente desnuda. También ellos estaban desnudos.
Con mis ojos entre cerrados percibí el olor de una verga frente a mí y sin preguntar absolutamente nada me la metí completamente a la boca para mamarla. Ahí me mantuve por lapso de unos 5 minutos mientras las otras manos me masajeaban mis tetas y uno o dos dedos entraban y salían de mi sexo, lleno de semen. Después de sacar la verga de mi boca, me levantaron para sentarse en el sofá uno de ellos. Me senté después sobre una verga mientras la otra nuevamente se volvió a meter en mi boca. Yo procuraba subir y bajar al ritmo que ellos me ponían ya que no quería dejar de mamar esa rica varga.
Así estuvimos un rato, y después cambiaron ellos de lugar. Ahora tenía en mi boca la otra verga que antes me estaba picando mi panocha, y de repente sentí que me apretó más hacia él y se vino en mi boca. Me chorreo toda la boca, pero yo fui más hábil, ya que me tragué todo el semen.
Me levantaron del sofá y uno de ellos se acostó en el piso boca arriba y me llevó hasta él, me abrí de piernas y me senté sobre él, le cabalgué por un ratito mientras probaba cada rincón de mi boca con sabor a semen de su otro amigo. Sentí entonces alguien detrás de mi que metía sus dedos en mi culo, eso me excito tanto que me movía como loca, cuando en un movimiento inesperado, saco su dedo y de un empujón un poco forzado me penetró por el culo. ¡¡¡INCREIBLE!!!, estaba teniendo una doble penetración con dos perfectos desconocidos, me hicieron un sándwich fenomenal, y luego terminaron los dos nuevamente en mí.
Se levantaron, se limpiaron y se fueron. Después de eso me fui a la recamara a dormir un rato, ya que había quedado exhausta. En la madrugada me levante a bañarme, me toque por todos lados y olía a ellos.
Al día siguiente, me preguntó mi esposo que se había quedado muy dormido, que a que hora se había ido ellos, que si estaban bien. Le dije que no hubo ningún problema. Él no sabe que me cogieron como locos y que me bañaron de semen cada uno de mis orificios.
Después del medio día le hablaron por teléfono y se despidieron de él, y además le advirtieron que cuando volvieran a México se comunicarían con nosotros para ver otro juego de fútbol.
Por el día de hoy, termina hasta aquí mi relato, espero que les haya gustado y que cualquier opinión o comentario, está mi correo abierto para ustedes.
PD Por cierto, les recuerdo que tengo una dirección electrónica en donde encontraran algunas fotografías personales, espero que la visiten, mi dirección es http://mx.photos.yahoo.com/lovelygirl3x; más sin embargo, les regalo con este relato dos fotografías mías

Pedro , mi Amigo

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Pedro era un joven vecino que vivia su vida sin molestar a nadie y en el vecindario lo consideraban servicial , caballero y respetuoso. Sus 16 años le agregaban un perfil de inocente y digno de confianza.

Las madres del barrio lo ponian de ejemplo ante sus hijas jovenes como el modelo de novio o amigovio que debian buscar.

Pedro era amigo de todas las chicas vecinas, sus madres aceptaban que las lleve a bailar y si volvian tarde , la sola mención de que Pedro las acompañaba valia como respuesta. con Pedro todo bien.

Pedro era mi confidente y amigo por lo que yo sabia cuales eran las atracciones de mi amigo: las mujeres maduras. El visitaba a las jovenes en sus casas, pero , en su intimidad se ratoneaba con las mamas y les cuento que muchas veces consiguió su objetivo: cogerse a la mama de alguna amiga.

Como era de la confianza de por lo menos diez o doce familias del barrio , su entrada a las casas era mas o menos normal y Pedro aprovechaba para coleccionar algunas cosas que le incentivaban la libido con respecto a las maduras. Generalmente buscaba bombachas ,tangas y corpiños y en su cuarto los tenia en un lugar especial para venerar y honrar con sus masturbaciones.

Tambien encontró en la casa de Maria -en el cuarto de su madre -productos para facilitar la penetracion anal .Buen dato dijo. y hacia alli dirigió sus cañones.

Comenzó a frecuentar la casa de Maria en horas que la madre estaba sola.Le ayudaba con preparar la comida , algunas veces a poner la mesa y tambien a hacer los dormitorios. Sus temas de conversacion se dirigian al amor, los afectos y eventualmente el sexo. En este caso particular de la madre de Maria- Alicia es su nombre- en momentos de confidencias le dijo que su respeto hacia sus amigas era muy grande.reconoció que muchas veces la visión de alguna compañera o amiga lo excitaban, pero , que el prefería alejarse porque no podia aceptar un abuso aunque mas no sea mental de aquellas chicas que el frecuenta. Alicia estaba encantada con el perfil de santo que ofrecia Pedro. mientras este miraba el culo de Alicia y se hacia los ratones con el canal de sus lolas y apreciar la marca de la bombacha por debajo del vestido.Llegaba al borde de la eyaculación de solo pensar que ese culo divino podia y era penetrado.

Alicia le preguntó si miraba a alguna de las chicas para novia.El contestó que no ,

Bueno Pedrito, pero, tu sexualidad necesita escape, no sera por un contacto directo pero, necesitas compañia femenina.

Pedro siguió su estrategia y le comentó que la vez pasada , vió a una señora de unos 45 años , rubia, pelo largo hasta los hombros ,un cuerpo bien marcado y una cola hermosa, realmente una señora , muy parecida a vos, que me movilizó .Me dio ganas de acercarme , de hablar con ella , realmente me quitó el sueño , esa noche pensé en ella toda la noche y zaz.. vos sabes, me desperté todo mojado .realmente era una hermosa señora. Acarició la cabellera y le dijo: realmente, era muy parecida a vos . Bajó la mirada -ladinamente- y dijo: chao, me voy y salió.

No apareció durante dos o tres dias .Sus masturbaciones pensando en Alicia lo dejaban de cama , pero, se mantuvo en la suya.

Al cuarto dia , Maria lo habló por telefono para preguntarle si tenia algun problema y que cuando iria a visitarla, que su mama tambien preguntó por él y no sabia que contestarle. Quedate tranquila, no pasa nada , mañana voy por tu casa.

Y asi fue , visitó la casa de Maria , pero , a horas en que Alicia estaba sola haciendo las cosas de la casa.Entró , saludó con un beso en la mejilla ,bajando la mirada y entró a colaborar con la dueña de casa . Maria volverá despues del almuerzo, yo me quedé sola asi que podrias quedarte a comer ,te parece? Por supuesto que acepté y continuamos haciendo cosas de la casa. en la conversacion preguntó porque me habia perdido. Pedro, aparentando verguenza le contestó: creia que podias molestarte porque me excité con una señora parecida a vos .Su vista miraba hacia abajo ,pero abarcaba desde la cintura de Alicia para abajo. Su vestido liviano ,pegado al cuerpo y abierto al medio dejaba admirar un vientre plano,un monte de venus apreciable y unos muslos muy tentadores. No, tonto, le dijo Alicia, como me va a molestar eso , si para una mujer como yo, un comentario asi es un halago.

Solamente un chico inocente como vos puede pensar que una señora como yo puede ser un atractivo sexual, no tonto, no me molestó .Pedro, agradecido, la abrazó ,besó en la mejilla y afirmó su verga contra ese cuerpo tentador.Alicia le acarició la espalda sensualmente y Pedro apoyó sus manos en la cintura y llegaba con sus dedos hasta el borde de la bombacha marcada por debajo del vestido. Gracias,Alicia , sos realmente una señora con todas las letras, solamente asi podes entender mis limitaciones y mi virginidad.Lo dijo casi balbuceando y a media vos.

Alicia ,lo apretó contra su cuerpo y se alejó para seguir sus tareas en la cocina.

Pedro, astutamente , subió a los dormitorios para hacer las camas mientras Alicia le gritaba: subi nomás despues te ayudo.

Pedro acomodaba su verga dura, pero, no para ocultarla sino para hacerse notar.

el bulto era impresionante. Tendió la cama del cuarto de Maria, luego entró al cuarto matrimonial , recogió algunas cosas del suelo y un cajón abierto de la comoda mostraba una colección de bombachas y tangas.Pedro tomó nota -despues de guardarse una- y acomodó el dormitorio.Cuando escuchó que Alicia subía se detuvo frente al cajon y tomó una tanga diminuta y de colores brillantes.Alicia ,desde la puerta sonriente le preguntó: que mirá allí joven ? Pedro, avergonzado-mentiras -se dio vueltas mostrando su bulto bajo el pantalón y dijo: me llama la atención , nunca vi ropa interior tan elegante debe quedar muy bien en un cuerpo como el tuyo.Se dio vueltas y acomodó las almohadas. Alicia se dedicó a acomodar la comoda y Pedro la miraba desde atras. Su bulto era imponente ,el culo de Alicia estaba a su alcance y ella lo miraba por el espejo. Pedro lo sabía pero aparentaba no darse cuentas.Alicia tomó la tanga que habia llamado la atencion de Pedro y le preguntó estas seguro que esta me queda bien? a la vista a mi me parece que si , pero , no se ... Alicia, se acercó a Pedro, tomó su barbilla y mirandolo a los ojos le dijo: querrias verme ? si Alicia , como vos quieras.Bueno, agregó Alicia, dame la espalda y te muestro. Pedro miraba el espejo y por él a Alicia que se habia puesto de espalda.Se quitó el vestido -ropa interior blanca dejaba ver unos gluteos hermosos y una espalda digna de ser acariciada- cuando se quitó la tanga su canal posterior atraia la vista de Pedro y la erección era inocultable. Se quitó el corpiño y se puso el del conjunto que Pedro habia escogido.Se dió vueltas y le dijo a Pedro: ahora podes mirar,Pedro miró ,admiró y dió un silbido , estas hermosa,Alicia .Mejor de lo que me imaginaba ,dijo en vos baja y agregó: estas muy linda , pero vestite , no sea que venga tu marido y que va a pensar. Volvio Pedro a tratar -sin que sea su intención real- de ocultar su erección. Alicia se acercó a Pedro, acarició su barbilla y le dijo: Mi marido no vuelve hasta la noche ,asi que no hay apuro para vestirme y yo no le pienso contar nada y vos? Pedro respondió Yo tampoco , debo agradecerte que me hayas permitido admirar tu cuerpo y tu lenceria con tanta amplitud , realmente sos una mujer hermosa.

Alicia, ya con su cuerpo pegado al de Pedro y su muslo sobre la verga dura interrogó: hasta donde soy hermosa, ? Pedro apoyó su boca en el hombro desnudo de Alicia ,lo besó suavemente y dijo: hermosa hasta ser capaz de perder mi virginidad con vos.Alicia lo abrazó , su boca era una aspiradora sobre la lengua de Pedro y su cuerpo se pegaba sobre la verga y el monte de venus lo contenia. Pedro la abrazó y sus manos apretaron los gluteos divinos de Alicia.Besó sus pechos, y ella ronroneaba como gata en celo.Los pechos querian romper el corpiño que Pedro quitó bajando los breteles.La concha de Alicia palpada por Pedro denotaba una calentura chorreante que mojaba sus muslos.Pedro, caliente, siguió con su plan.Acariciaba ese culo hermoso y al oido le dijo: Alicia, quiero perder la virginidad en tu cola hermosa. y Alicia contestó : si Pedrito ,lo vos quieras, pero primero chupame la concha, estoy recaliente. Pedro, la acostó ,le sacó la tanga y despues de abrir sus piernas, se arrodilló frente a ella y comenzó a lamer sus labios vaginales, meter la lengua en el canal y saboreaba su clitoris.Alicia saltaba sobre la cama y gritaba como loca: Pedro, sos divino, chupame, amor, chupame mas! y llegaba a dos y tres orgasmos seguidos .Tomó sus cabellos , incrustó su cabeza sobra la concha mojada y exhaló un profundo orgasmo.Besó a Pedro, saboreó sus propios jugos y le dijo: ahora, si, amor, Mi culo es tuyo. Estiró la mano hacia la mesa de luz , sacó un pote de crema y despues de chuparle la pija la cubrió con la crema, se puso un almohadón bajo su vientre elevó sus gluteos y se colocó crema hasta los esfinteres. Pedro, miraba ese culo y sus ojos querian salir de sus orbitas.

Alicia tomó la pija, la colocó al borde de su agujero posterior, hizo un movimiento de caderas y se lo colocó hasta la mitad. Otro movimiento se lo puso entero.

La acomodación era perfecta ,parecia un guante que contenia la verga de mi amigo.

Comenzó a entrar y salir sin prisa y sintió unos pequeños espasmos y contracciones de los esfinteres sobre la pija,era divino, Alicia le pidió: tocame la concha ,amor, Pedro lo hizo con una mano y la otra pellizcaba un peson. Alicia aceleró el ritmo y le pidió: Macho lindo, llename el culo de leche ! y Pedro descargó su semen a borbotones y en abundacia en ese culo divino.

Relajado, abrazados sobre la cama ,Pedro agradeció a Alicia haberle hecho perder la virginidad, no lo olvidaré nunca.Sos una hermosa señora. Alicia, besando el cuello y acariciando las tetillas de Pedro le dijo: Cuando quieras, podes volver .No necesitas masturbarte.Yo te quiero como a un varon que me da placer.

y asi, Pedro, hizo un pacto con Alicia,madre de Maria, para seguir una relacion sexual gratificante. Igual estrategia aplicó Pedro con otras madres y cuando llegó a la edad de casarse tenía cinco o seis señoras que le chupaban la verga o le prestaban el culo creyendo que cada una de ellas lo habian hecho perder la virginidad.

Pedro , se caso con Maria, su madre feliz y contenta.Feliz por el casamiento de su hija con un chico del barrio de buen nombre y concepto y contenta porque ella lo habia desvirgado y tendría un macho en la casa bien disimulado.

Joel

Pasamos de Amigas a Amantes

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Las dos son contadoras y, a su vez, profesoras en el mismo colegio. Se hicieron muy amigas ya que tienen muchas cosas en común. Coinciden prácticamente en todo, tanto laboralmente como en sus vidas privadas. Tienen gustos similares para vestirse y concurren a la misma boutique (aunque cuidan al máximo el detalle de no elegir la misma prenda). Tratan de ir a los mismos lugares de vacaciones, tienen hijos adolescentes de casi las mismas edades y problemas y son las que prevalecen sobre las otras amigas al momento de elegir las películas u obras de teatro que van a ver.
Son tan compinches que despiertan la envidia de sus compañeras de escuela, que no puedan concebir que nunca tengan un desencuentro y sean tan amigas.
Un día, accidentalmente, esa amistad se convirtió en algo más, lo que cambiaría sus vidas. Mary le regaló a su amiga Nora una bonita blusa cuando ésta fue a su casa para coordinar una tarea. Inmediatamente se la quiso probar y, como iba abotonada atrás, requirió la ayuda de su amiga. Cuando sintió las manos suaves de ella sobre su piel mientras ésta colocaba los botones en cada ojal un escalofrío le recorrió la espalda.
No se explica cómo, se despertó en ese momento una atracción sexual muy especial hacia su querida amiga. Deseó inesperadamente que las manos de ella le recorrieran todo su cuerpo. Algo que no le había ocurrido nunca con ninguna mujer y menos con Mary no obstante la amistad tal especial que las unía. Giró, la miró dulcemente a los ojos y casi sin pensarlo posó sus labios en los de su amiga, quién se sorprendió pero aceptó el beso que le daba Nora en la boca. Casi sin quererlo se empezaron a tocar y comenzaron a quitarse lenta sus blusas y corpiños. Al observar los pechos de Nora, que ya tenía los pezones erectos Mary se los acarició y besó.
Sin decirse palabra alguna caminaron abrazadas hacia el cuarto de dormir de la dueña de casa para estar más tranquilas y fuera del alcance de miradas indiscretas, se desnudaron totalmente y ya sobre la cama se acariciaron por todo el cuerpo terminando cada una con su cabeza hundida en la entrepierna de la otra en un 69 interminable.
Cuando nadie lo hacía prever y fuera del horario normal de llegada, apareció el marido de Mary, quien se sorprendió en un primer momento al ver a su mujer acariciándose con otra pero, lejos de pensar en retirarse se sumó a la fiesta sin perturbarse. Las saludó con un beso en la boca a cada una y, ante la sugerencia de su esposa de que se uniera a ellas se sacó rápidamente su ropa dejando al descubierto un buen físico trabajado en el gimnasio y un enorme miembro al que Nora no podía sacarle los ojos de encima. Por más que estaba teniendo esta experiencia con su mejor amiga no habían dejado de gustarle los hombres.
Percatado de la situación el Raúl acercó su miembro erguido a la boca de Nora, quien miró a su amiga como dudando y ante un gesto afirmativo de ésta se lo puso a chupar golosamente. Mientras ello ocurría Mary se dedicaba a acariciarle los testículos y lo masturbaba aceleradamente como si quisiera que acabara dentro de la boca de su amiga.
Tal fue el movimiento y los lenguetazos y chupadas que recibía la verga que el hombre no se pudo contener y derramó su leche dentro de la boca de Nora, quien sin amilanarse primero la sacó cuando fue sorprendida por el chorro y luego se la volvió a meter para succionarla hasta que saliera la última gotita de esperma.
Las mujeres continuaron luego besándose y acariciándose mientras el hombre se recuperaba en silencio. Al rato nomás Mary comenzó a chupársela y la pija a agrandársele rápidamente. Era todo un semental. Luego lo recostó sobre el sofá y se lo montó cabalgando frenéticamente mientras Nora los besaba y acariciaba.
A esta altura a Mary no le importaba compartir al marido, es más, la excitaba, así que dejó la posición en que se encontraba para que esa fenomenal verga se introdujera en la vagina de su amiga. Entonces Raúl, ni lerdo ni perezoso, optó por metérsela un rato a cada una y cuando se dio cuenta que estaba por acabar la dejó dentro de su mujer.
Después se ducharon, tomaron un par de copas y quedaron en encontrarse otro día.
Cuando ello ocurrió jugaron las dos mujeres primero y luego se acopló el varón. Lo hicieron muchas veces hasta que un día pensaron que sería interesante incorporar un segundo hombre al juego. Nora les confesó que ella siempre había tenido la fantasía de ser penetrada por dos hombres al mismo tiempo por lo que le parecía excelente la propuesta. A su amiga le entusiasmó la idea, ya que pensó que conocería y jugaría con otro hombre además de su marido, al que ya le sabía todas las mañas.
Lo que sucedió después lo sabrán en otra oportunidad.


Piru

Mi Sexy Amiga Luisa

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Como te decía en mi relato anterior la muerte de Pilar me afectó enormemente así que aquel verano del 84 sólo me dejó el sabor del dolor; pero, llegaría abril y las aulas del cuarto grado de secundaria se abrían para mí y el conocer a Luisa, una preciosa chiquilla de 18 años, me harían olvidar la amarga experiencia.

Luisa venía de Iquitos (Amazonía Peruana) y las chicas de allá tienen fama de ser muy calientes y fáciles de llevárselas a la cama; así que, apenas llegó su fama y toda clase de supuestas historias corrieron entre chicas y muchachos.

Pronto, Luisa, se convirtió en la envidia de las chicas y el sueño de todos los muchachos. Era imposible dejar de mirarla y no pensar en ella. Su imagen era de ensueño, parecía haber sido sacado de un albúm de muñecas.

Su piel era blanca y suave, su cuerpo delgado y frágil y su voz tan suave y dulce como el rocío. Su cabello, negro y largo, caía sobre sus erguidos y apetecibles pechos. Su cintura era tan delgada que parecía caber entre mis manos; sin embargo su principal atractivo era sin lugar a dudas su trasero; que culito mas rico, tan erguido, tan carnoso y tierno que provocaba darle un mordisco.

Recuerdo mucho que los lunes teníamos clases de deportes a la última hora con el Profesor Lucho y la pasábamos de maravillas; pero, aquella tarde de fines de octubre todo fue distinto. Yo había sufrido una ligera fractura en el tobillo y como era capitán de la selección de fútbol del colegio, el Profe, prefirió que no saliese a la práctica y que me cuidara. Me quedé sentado al final del aula como de costumbre decidiendo si irme a casa o esperar a los demás cuando apareció Luisa:
_ ¿Martín? –pareció preguntar sorprendida- ¿No estarás en clase?
_ No, por lo de mi lesión –añadí.
_ Pero...necesito cambiarme...no te importa ¿Verdad?

Sin responderle aún vi como se ponía de espaldas y se sacó la chompa y la blusa para colocarse el polo de la clase de deportes, dejándome ver por unos instantes su casi desnuda espalda y la tirilla blanca de su sostén blanco. No me había repuesto aún de aquella visión cuando la vi coger su diminuto short negro y colocárselo debajo de la falda dejándome ver la cara posterior de sus muslos y parte de su tanguita roja por unos instantes. Luego bajó el cierre de su falda y se despojó de ella sin ningún pudor, aseguró los pasadores de sus zapatillas, me miro sonriente y salió corriendo; dejándome caliente y muy agradecido por tan inesperado y sabroso espectáculo de desnudo escolar. Por un momento pensé contárselo a todos; pero, preferí callar.

Las semanas siguientes pasaron volando entre las actividades por el aniversario del Colegio y los exámenes del fin de año. De aquellos días sólo recuerdo el Concurso de la Canción 1984, en donde Luisa fue la modelo que acompañaba a los concursantes al escenario; llevó un vestido negro tan corto que desde donde estaba al pié de las escalinatas, pues, ayudé con la utilería, podía ver sus lindas piernas y algo más cada vez que bajaba.

Terminadas las clases nos entregaron las libretas de notas y Luisa recibió la triste noticia de que había reprobado el curso de Literatura Peruana –uno de mis cursos preferidos y en donde tenía notas altas-; así que, debía estudiar y regresar en marzo a rendir un examen.

Nada de eso tendría importancia sino fuera porque en los primeros días del año la madre de Luisa llegó a hablar con la mía para pedirle que permitiese a su hijita llegar por las tardes a estudiar conmigo. Mi madre que es todo corazón y que no adivina aún lo morboso que soy aceptó de inmediato y yo obediente no puse objeción.

Desde la primera tarde las cosas fueron muy bien. Era muy excitante el estudiar con Luisa durante el verano. Ella me prestaba mucha atención y cumplía siempre con las asignaciones y cuestionarios que le dejaba; pero, no sólo me gustaba verla ponerme atención sino también el que llegara con vestiditos muy ligeros y cortos que revelaban su hermosa figura. Pasadas las primeras semanas llegó el momento de iniciar la lectura de obras literarias uno de sus puntos débiles, pues, odiaba leer y decía que le daba sueño; así que, elegimos Maralaché de Enrique López Albujar. No logré entusiasmarla con la historia; así qué, opté por sugerirle que la representásemos. Fue de ese modo que llegamos al momento en que Luz María se entrega a José Manuel y Luisa quedó impactada con la escena y me besó. Yo no perdí el tiempo y acaricié con cierta desesperación aquellas formas adolescentes que durante tantos meses desee. Cuando empecé a dejar de pensar ella se soltó cogió su cuaderno y añadió mientras salía; Debo irme, vuelvo mañana.

Casi al instante entró mi madre y me interrogó:
_ Pasó algo con Luisa?
_ No –respondí.
: La vi salir muy de prisa y agitada.

Pensé de prisa y añadí:
_ Ocurre que sus padres viajan hoy y parece que no vendrá mañana.
_ Que bueno así nos acompañarás mañana a la playa.
_ Preferiría quedarme ya sabes que... bueno la playa me recuerda a Pilar...

Ella besó mi cabeza y se marchó. Aquella noche no dejé de pensar en Luisa y en aquel beso que nos dimos.

Al día siguiente mis padres salieron a la playa y no regresarían sino hasta en la noche. Como a las 2.00 de la tarde llegó Luisa como si nada hubiera pasado. Nos pusimos a estudiar y de repente ella irrumpió:
_¿Crees que hagan el amor?
_¿Quiénes? –pregunté sorprendido.
_ Luz María y José Manuel.
_ Claro y... –le resumía la historia cuando me interrumpió:
_ ¿Tu haz hecho el amor?
_ Sí
_ ¿Con quién, cómo, cuándo, dónde, anda cuéntame? –preguntó ansiosa.

Al comienzo no quise contarle; pero, insistió tanto y el ambiente era tan propicio que se lo conté y se conmovió tanto con la muerte de Pilar que acabó llorando y me hizo llorar a mí. Se levantó del sillón en donde había permanecido en silencio, se me acercó y me besó. Luego se apartó y con los ojos cerrados musitó:
_ Quiero...que...me hagas el amor.

Yo me quedé perplejo y sin pensarlo dos veces la jalé de la mano y la subí hasta mi dormitorio. No lo podía creer una chica de 16 años me pedía que le hiciera el amor y ahora la besaba y empezaba a desnudarla en mi habitación. Sentía que el corazón me latía a mil y mi aparato me dolía dentro del pantalón a causa de la erección.

Ya le había sacado el vestido y el sujetador cuando la hice retroceder con mi cuerpo aún vestido y entre besos y caricias la acosté en mi nueva gran cama que por primera vez sentía el calor de una mujer.

Me retiré de ella unos instantes y recorrí con mi mirada aquel cuerpo de mujer adolescente casi desnudo y a mi entera disposición, en mi propia cama. Tenía las piernas juntas, casi apretadas y con un cierto temblor, producto del momento y no del frío, pues, era una tarde calurosa. Sus brazos y manos descansaban en la almohada a la altura de su cabeza, parecía un bebé. Sus ojos estaban cerrados, como queriendo ocultar el rubor de su enrojecido rostro. Yo me desvestí de prisa, dejándome puestos los calzoncillos que oprimían mi órgano del placer.

Fui directamente a su calzoncito y cuando iba a despojarla de él me confesó:
_ Martín... con cuidado ... soy virgen.

Aquellas palabras me dejaron sin aliento era mi segunda mujer y también era virgen. ¿Todas aquellas historias sobre ella y sus poses de mujer sexy y con experiencia eran falsas? Confieso que dude; pero, no era momento para un debate.

Besé una de sus manos con ternura y le dije:
_ No temas todo saldrá bien. –y sellé mis palabras con un beso-

Bajé hasta sus caderas y levantándolas un poquito comencé a despojarla lentamente de aquella prenda que tendría el privilegio de ver su conchita antes y después de su desfloración. Fue maravillosa aquella nueva visión, pues, alrededor de su cuevita virginal no había ni un solo vello; fue entonces que supe que era virgen. Besé por algún tiempo sus piernas y pasé mi rostro sobre ellas para relajarla hasta que finalmente las soltó y las separó dejando frente a mí aquella parte de su cuerpo que nadie antes vio. Besé y lamí aquella zona, primero con ternura y luego con pasión. Eso aumento su placer a tal punto que no pudo reprimir gemir y gritar de placer hasta que finalmente se vino literalmente en mi boca. Era la primera vez que lo lograba y me sentí satisfecho.
Esperé que se repusiera y le pedí que acabara de desnudarme, no lo dudó y cuando vio mi aparato completamente erecto dijo:
_ Es hermoso -y lo besó.

Volví a colocarme entre sus piernas y le di otra ración de mi recién aprendida técnica oral y pronto alcanzó otro orgasmo. Luego me separé y cuando le pregunté si estaba lista me hizo prometer que no le dolería; entonces sin pensarlo dos veces se lo juré.

La llevé hasta el filo de la cama y puesto de pié separé con mis pulgares sus labios vaginales, bastante lubricados por cierto y se lo metí lentamente hasta que topé con su membrana virginal, presioné con firmeza, sólo le arranqué un –Ay- y el resto fue placer. Pasado el susto inicial estrene con ella la pose clásica, la del perrito y de la cucharita; fueron como 40 minutos de un super faje en los que acabé dentro de ella y no la embaracé.

Así comenzó mi aventura con Luisa hasta que conoció a mi primo y me olvidó. Con el se casó y se la llevó a vivir a la capital. Pobre mi primo le dio su apellido a la que fue mi mujer. Sólo espero que no lea este relato.

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Suertudo77@hotmail.com

Caballero Azul

Mi mejor Amigo y mi Esposa

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Yo me caliento de solo pensar que mi mujer es cogida por otro hombre. Varias veces se lo propuse pero ello siempre se negó. Es más me sugiere que me daría permiso para que yo cogiera a otra. Lo único que aceptó fue un vibrador de grandes dimensiones, que le introduzco cuando me la está chupando y pareciera, por más que se resiste un poco cuando se lo acerco a su vagina, que no le disgusta tenerlo adentro ya que más de una vez acabó con la verga de plástico adentro.
Pensé una y mil veces la forma de convencerla de aceptar a otro hombre y realizar un "menage à trois", pero nunca se daban las circunstancias propicias hasta el momento que viajamos con un matrimonio amigo a pasar un fin de semana largo a Mar del Plata.
Nos alojamos en un hotel de Punta Mogotes y premeditadamente traté de conseguir ubicación en un departamento que tenía dos dormitorios y un baño en el medio que compartíamos ambas parejas.
Entonces comencé a preparar el plan que tenía en mi mente enfermiza. Como supongo que Nora le tiene mucho aprecio a nuestro amigo Juan Carlos y que lo admira por todas las cualidades que posee, además de ser simpático y bien parecido no dudé en encararlo para que se acostara con mi esposa. Ellos siempre coinciden en todo, hasta en el signo del zodíaco y muchas veces lo pesqué a él tratándole de verle las tetas a través de los sugestivos escotes que ella usa o relojearle las piernas cuando se pone escuetas minifaldas.. Pienso que con gusto se la voltearía y si no se tira con ella a pesar de lo amable que es continuamente y las sonrisitas cómplices que a veces tienen es por que estamos su esposa y yo de por medio.
El tiene fama de ser un Don Juan y que cuando tiene oportunidad la mete. Por lo que dicen los que lo conocen está muy bien dotado, por algo le dicen "tres piernas".
En un momento en que las mujeres estaban deshaciendo las valijas lo invité a tomar una copa en el bar del hotel y sin muchos rodeos le propuse que le hiciera el amor a Nora. Se sorprendió con mis palabras y se negó al tiempo que me preguntaba si estaba loco. Me dijo que era un irresponsable, que cómo le hacía tal propuesta y por qué trataba a mi mujer como si fuera una puta y le hacía tal ofrecimiento.
Casi se levanta y se va. Pensé que todo estaba perdido y que pasaríamos un fin de semana horrible. Pero luego, quizás traicionado por sus bajos instintos, me preguntó a qué se debía esa idea loca que tenía en la mente.
Asombrado me escuchó decirle que Nora era una especie de "máquina sexual" y que no daba abasto a atenderla. Que, aunque disimulara y pareciera una mina recatada, le gustaba mucho coger y que sospechaba que lo podía estar haciendo con otros así que -le mentí porque era el primero al que se lo ofrecía- hacía un tiempo que trataba de conseguirle machos que fueran de mi agrado y sobre todo amigos porque sabía que serían discretos y no divulgarían nada de lo que aconteciera con ella. Que no era el primero que accediera a mi pedido.
De ese modo ella quedaría satisfecha y yo sabría con quién coge. Le dije -tratando de calentarlo más supongo de lo que estaba- que yo quedaba extenuado cabe vez que hacíamos el amor porque era una hembra insaciable. Que me la chupaba hasta hacerme acabar, que quería que tuviera dos o tres polvos porque es multiorgásmica y que desde que nos conocimos me la cogía también por el culo porque a ella le gustaba. A Juan Carlos comenzaron a brillarle los ojos y parecía que quería ya estar en la cama con mi esposa.
Estaba tan entusiamado que se le soltó la lengua y me contó algunas anécdotas de ella que yo sabía a medias. Me dijo que cuando habiamos ido de vacaciones a Córdoba un día se apareció con una malla tan escotada que más de una vez y por los movimientos que hacía se le había escapado una teta. Recordó que siempre que ello pasaba no estaba su mujer y tampoco yo o sea que era cómo que quería calentarlo a él. Se acordó también que la vez que fuimos a pasar unos días a la casa que tienen en la costa lo había llamado para hacerle una pregunta desde la habitación vistiendo solamente una pequeña bombachita (me acuerdo del caso y se lo dije porque yo estaba al lado de él y había visto todo). Me relató también que otro día al pasar por delante de la habitación que ocupábamos estaba la puerta abierta (¿adrede?) y ella al verlo dejó caer el toallón que la envolvía porque acababa de ducharse, dejando al descubierto todo su cuerpo (yo estaba con ella y no me di cuenta que él pasaba pero supongo que ella lo escuchó ya que no había otra persona en casa porque su mujer había ido a hacer unas compras)
Me confesó, ya que yo le había hecho la propuesta, lo que suponía, que estaba caliente con ella y con gusto se la cogería.
Entonces le dije que tenía que introducirse de noche en nuestra habitación y que podía hacerle lo que quisiera a Nora; cogerla por la concha o por el culo o hacerse chupar la pija, que ella nada rechazaría. Que lo único que le pedía era discreción y silencio. El aceptó todo, incluso que yo estuviera presente en la habitación observando todo.
Llegada la noche, entró en el dormitorio vestido solamente con un pequeño sleep. La habitación estaba tenuemente iluminada por la luz que entraba a través de las persianas que no estaban totalmente cerradas y ella se encontraba dormida y totalmente desnuda como lo hace habitualmente en cualquier lugar que se encuentre.
Juan Carlos se sacó el sleep antes de meterse en la cama y pude comprobar que lo que decían de él era cierto. Tiene un aparato descomunal. Se sentó apoyando su espalda sobre el respaldo de la cama, dejando su entrepierna a la altura de la cara de Nora. Suavemente le atrajo la mano hacia su miembro que ya estaba medio erecto y se quedó quieto esperando que ella actuara.
Esta murmuró unas palabras ininteligibles y empezó a mover la mano de abajo a arriba dejando que la piel cubriera y descubriera la cabeza de semejante verga. Suavemente se la introdujo en la boca y comenzó a succionarla. Entonces el miembro adquirió todas sus dimensiones.
Se lo recorría íntegramente con su lengua húmeda y un suspiro escapó de los labios del hombre cuando sus dedos se enredaron en el pelo de ella que le lamía el duro tronco. Utilizaba su lengua lentamente hacia arriba, hasta llegar al glande, metiéndola en su agujerito de la punta y luego volviendo nuevamente a la base. Llegaba hasta los testículos y los mordía muy suavemente.
Juan Carlos no aguantaba más. Quiso darse vuelta para chuparle la concha pero ésta no lo dejaba moverse y continuaba con su tarea. Yo le había contado que era toda una experta chupando pijas y no le había mentido. El lo estaba comprobando realmente.
Cuando Nora percibió que aparecía en la boquita del miembro el líquido preeyaculatorio ya estaba humedecida por el olor a macho que desprendía el hombre de sus partes íntimas aceleró los movimientos y se la metió toda en la boca,
Chupaba de tal manera ese pene que nuestro amigo no se pudo aguantar y comenzó a acabar. El primer chorro de semen se lo tragó, después la sacó y siguió pajeándolo con la mano desparramando leche sobre su cara y pelo. Luego, lamió las últimas gotitas que quedaban en la verga y se recostó al lado del ocasional amante, sin dejar de sostener entre sus manos el miembro ya fláccido.
Cuando Juan Carlos supuso que ella se había vuelto a dormir, se retiró sigilosamente hacia su habitación y yo que estaba mirando todo y había acabado en mi pijama me acosté a su lado y le di un beso en la boca obteniendo por respuesta un "Gracias, mi amor", que supongo me lo decía por el macho que le había conseguido. Era imposible que no se hubiera dado cuenta que no era mi pija la que se había chupado ya que distaba mucho el tamaño.
Por la mañana, todos nos duchamos y bajamos a desayunar, sin que existieran miradas cómplices ni nada por el estilo. Después salimos todos a pasear por la bonita Mar del Plata.
A la noche se repetiría el juego. Juan Carlos volvió al dormitorio y se acostó detrás de mi esposa y comenzó a acariciarle suavemente los pechos al tiempo que le besaba su oreja. Pronto su verga comenzó a crecer. Lentamente ella fue abriendo sus piernas y recibió desde atrás la generosa pija del hombre.
Su miembro entraba en forma más ajustada y ello lo favorecía en el movimiento. Podía tomarle los pechos y acariciarle los pezones con la punta de los dedos al tiempo que la besaba en su su cuello, oreja o boca indistintamente.
Los amantes la estaban pasando muy bien. El se movía cada vez más rápido porque su excitación era cada vez mayor y estaba pronto a acabar. Ella se sacudía y estremecía ante cada embestida del grueso miembro y pedía por favor más. Juan Carlos ya no podía aguantarse y la sacó rápidamente para acabar sobre la cola de Nora, ya que habíamos acordado que no le acabara dentro de la vagina.
A la mañana siguiente, luego del desayuno, partimos los cuatro a una excursión por las afuera de la ciudad y pasamos todo el día disfrutando de la naturaleza. Se trataron como si nada hubiera ocurrido. La única ajena la única ajena a todo era la esposa del afortunado amigo, Susana, la que no sospechaba nada y nunca llegó a darse cuenta que su esposo la dejaba por las noches para satisfacer a su amiga.
Yo me sentía contento y orgulloso de haberla entregado al nuestro amigo porque sabía que estaba haciendo feliz también a mi mujer y además verla coger con otro me excitaba enormemente.
La tercer y última noche fue especial, sobre todo para el amante furtivo. Cuando se metió en la cama y le acercó su miembro al rostro, Nora, sin abrir los ojos, manoteó la verga y comenzó a masajearla subiendo y bajando su mano con lo que provocaba que la piel del prepucio se moviera de arriba a abajo, dejando al descubierto su glande púrpura. Después, se incorporó levemente y la boca se la tragó toda. Comenzó a succionarla pajeándolo sin la ayuda de sus manos.
Cuando él empezaba a sentir las primeras vibraciones del orgasmo, ella se la quitó de la boca ante la mirada de desesperación de Juan Carlos que ya se ilusionaba con acabarle nuevamente dentro. Se acercó despaciosamente a su oído y le susurró que la cogiera por el culo, girando su cuerpo para recibirlo.
Nuestro amigo no salía de su asombro y si hasta ahora le había gustado el jueguito que le había propuesto ya que se había hecho chupar la pija por esa mujer que tanto deseaba y se la había cogido ardorosamente, hacerle ahora el culo era algo muy, pero muy especial. Los glúteos duros y paraditos de esa mujer le atraían sobremanera pero no había sabido como pedírselo hasta ahora, a pesar de que yo le había comentado que podía hacerle cualquier cosa y ahora resultaba que era ésta la que se lo ofrecía. Parecía estar soñando.
Puso su boca en ese preciado agujerito y lo lubricó bien con su saliva. Hasta le introdujo la lengua por dentro lo que provocó una exhalación de la mujer. Despacio y con mucha suavidad le acercó la pija al orificio y comenzó a penetrarla. Al principio le costó un poco porque su enorme cabeza no pasaba por el pequeño lugar. Se detuvo, pero incitado por ella a continuar siguió con la tarea. El orificio se fue dilatando poco a poco favorecido por los movimientos que ella realizaba.
Esto permitió que el grueso miembro entrara casi todo. Nora gimió pero le pidió que empezara a moverse y así lo hizo al ritmo de los glúteos de ella que sí sabía como hacer aquello. Los apretaba cuando el pedazo entraba y los aflojaba cuando éste salía.
Alentado por las palabras de ella que le exigían acabar de una vez, derramó furiosamente su leche dentro de ese culo maravilloso. Luego, ya distendido, quedó recostado sobre ella, pero no por mucho tiempo porque consideró que le debía una gratificación a esa hembra maravillosa.
Quería chuparle la concha en agradecimiento por todo lo que había hecho con él y además porque realmente tenía muchas ganas de hacerlo.
Nora no se resistió al embate, más bien lo recibió con mucho agrado. Mientras él metía su lengua en la vagina para devorarle el clítoris, ella le sujetaba la cabeza acariciándole el cabello y gozaba como nunca. Le pedía que no se detuviera, que la hiciera acabar y empezó a tener -gracias a los lengüetazos intensos- fuertes convulsiones llegando al orgasmo.
Cuando sus líquidos empezaron a fluir llevó su cuerpo hacia abajo y quedando cara a cara con él le dio un beso de lengua que duró una eternidad, saboreando de esa manera también sus propios jugos. Luego giró y dejó que su amante se retirara de su cama.
Cuando me acosté junto a ella me tomó la pija -que estaba endurecida y a punto de estallar- con sus manos y comenzó a masturbarme hasta hacerme acabar furiosamente. Después me besó y me agradeció nuevamente. No me atreví a preguntarle si sabía que otro se la había cogido pero estaba bien claro todo.
Al día siguiente empacamos y volvimos todos contentos por el paseo realizado. En ningún momento los amantes se cruzaron miradas cómplices. Se trataron amigablemente como siempre, sin despertar las sospechas de Susana.
Al bajarnos del auto Juan Carlos me dijo discretamente al oido que cuando lo necesitara no tenías más que llamarlo que llegaría pronto a la cita. Se ve que le había gustado al guacho.

anonimo

Mi Amigo y Yo compartimos Amantes

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Hola soy Elvi, una ardiente casada mexicana, swinger, bisexual, muy traviesa y muy caliente; presumo de mis torneadas piernas y nalgas,... Justo hace unos días conocimos una pareja súper; les cuento algo de lo que paso? Lo escribió mi marido...
Estoy sentado frente a una enorme cama de agua, masturbándome, pues frente a mi tengo una escena de sexo fabulosa: mi esposa Elvi esta en 4, totalmente en cueros, su carita esta llena de lujuria, sus ojos entre cerrados disfrutan cada embestida, su boca jadea, abriendola a cada movimiento, detrás de ella, de pie, está un joven, musculoso, alto moreno, hace pesas por lo que sé, desnudo, con una verga que muchos enviciarían, y la esta en este momento usando para penetrar por el ano a mi esposa, sin piedad, su mirada y su gestos está decidido a meterla toda, y abrir de par en par esas redondas y hermosas nalgas de ella; sus manos toman las caderas de Elvi, y a veces su hombros, para jalarla más hacia él. Cada embestida arranca un gritito de ella, que a estas horas no se si es dolor o placer. Sé bien que ella es fan del sexo anal, pero esto……..esa enorme verga negra y sudorosa……me pregunto si no le romperá las entrañas.
Como empezó todo esto? quien es él?
Nada menos que el amante de su mejor amiga; y para su asombro amigo que lea esto, esa amiga esta en la salita de al lado, consciente perfectamente de todo lo que pasa, charlando animadamente con su esposo Alfonso.
Pues sí, Elsa y Alfonso son amigos que nos conocimos en la onda del intercambio de parejas, ambos son jovenes y muy agradabes; ella es voluptuosa, destila deseo en una rara combinación de inocencia y lujuria; su marido es conductor de tours que constantemente sale de la ciudad; por eso él le busco un amante, para llenarala a ella mientras él esta de viaje. Es así que encontraron en una revista especializada, a un tocayo de él, de nombre también Alfonso, pasante de leyes. Es curioso como nuestros amigos se referían a el pasante antes de que pasara esto, pues Elsa, sobretodo, lo “recomendaba”…decía
“hay Elvi, el chico es superdotado, apenas te la mete y ya te estás viniendo, el primer dia que lo hice no podía luego ni sentarme”, en ese momento nos pareció exageración, pero luego…
Es así que tanto lo dijo que mi mujer la retó diciéndole “bueno, si tanto lo recomiendas, ya me antojaste, me lo vas a tener que prestar Elsita”; a lo que la chica contestó con una carcajada, que si, y las dos pícaras urdieron un plan de seducción.
Asi llegó esa noche, no le dijeron nada al chico, que cuando llegó a el departamento de la pareja, se sorprendió de vernos, quizá esperaba que ella estuviera sola, así es que el ver a los dos hombres y a mi mujer, como que se descontroló de momento
Pero lo mejor es que mi mujer se vistió especialmente para la ocasión, ya ese sábado desde la mañana la noté excitada, nerviosa, caliente, sus mejillas ardian cuando salimos a almorzar¸ por la tarde hicimos el amor como locos, ella estaba desatada, pero ni así se calmó en su ansiedad, al contrario, mientras se acercaba la noche parecía encenderse más mi mujer.
Su atuendo fue una minivestido color café, muy escotado del frente y espalda, cortísimo que dejaba ver hasta casi la confluencia de sus muslos blancos y hermosos, con zapatillas de tirantitos, de tacón de agujas negras; un sostén negro muy sexy, y una bragas como hilo dental; y, sin medias..”no las aguanto papi” me dijo al estarse vistiendo, pues según ella hacía mucho calor… lo que no aclaro es que el calor venía de su sexo, no del medio ambiente.
Asi es que el chico se descontroló más la ver a esa belleza de mi mujer, vestida asi, contoneandose cada vez que se paraba “pues –dijo- esta noche yo sirvo las bebidas”, y cada vez que se ponía de pie era un espectáculo de burlesque, más de una vez al dar la vuelta el minivestido se trepo hasta las nalgas blancas, a lo que ella sólo despues de unos instantes y despues de permitir esa vision erótica, se bajaba un poco el vestido, con un “hay muchachos, perdón, pero esto como que ya encogio”, sonriéendose.
Noté que el bulto del pantalon del chico estaba levantándose, las escenas de Elvi al pararse eran eróticas, y al sentarse y cruzar las piernas... imagínense ese espectáculo, era imposible mantenerse ajeno, ya hasta el marido de Elsa, se tallaba tambien el fernte del pantalon.
El chico se acercó en alguna oportunidad, a Elsa, para preguntarle qué pasaba, quién era mi chica, Elsa sólo le musitaba algunas cosas; “espera a mediancohe, hay una sorpresa para ti”, asi es que al llegar las 12, el joven dijo “y cual es la sorpresa Elsa” ella se sonrió, mirando a lo ojos a mi esposa, quien se encontraba en esos momentos de pie junto al bar pequeño, y se puso de pie la amiga, dirigiendose a mi esposa; las dos entendieron y ya lo habían charlado, se pusieron frente a frente y Elsa, con mirada retante o ardiente, se pego a Elvi y sin mas, la tomó de las nalgas, por debajo del minivestido, al tiempo que le decia al chico, “esta es la sorpresa” y volteba su carita a la de mi mujer para trenzarse las dos bocas en un ardoroso beso,, las manos expertas de Elsa comenzaron a subir por la espalda el vestido de Elvis, permitiendo que se viera en todo su esplendor ese culo tan divino de mi mujer, y luego clavándole los dedos en la rannura monumental de las nalgas, asi estuvieron un rato, hasta que apartandose, ELLA DESPOJÓ DEL VESTIDO A Elvi, quedando sólo en la minúscula ropa interior negra y las zapatillas.
Elsa le dijo al chico, “mi amiga quiere probar tu verga Alfonso, le he contado lo rica que está, qué opinas”; el chico aún no daba crédito a ver aquello, y a aquellas bellezas; ahora si el pene se levantaba descarado en su pantalon y ya no se preocupaba por esconderlo, al contrario”. Entonces Elsa se dirigió al chico, llevando de la mano a mi esposa, y parándosele enfrente, le dijo
”no vas a decir nada, quita esa cara de tonto, y vete a bañar, aquí te la guardo”; el chico se levantó nervioso y rapidamente fue a darse un duchazo; mientras los 4 en la sala estallábamos de risas por la escena cachonda y travesura que hacían nuestras mujeres. Un instante después Els a jalo a elvi hacia el sillon, sentándola junto a ella, y diciéndole “oye, me gustó mucho el numerito, déjame probar un poco más” mientras su boca y lengua se volvía a meter en la de mi mujer, y sus manos acariciaban el cuerpo ardiente de Elvi, quien respondía las caricias emocionada”. Fue chistoso cuando su esposo se acercó y quiso tambien manosear a mi mujer pues Elsa le dio un manazo diciendole “nada, ella es de nuestro invitado, hoy”
Cuando el chico regresó traía sólo una toalla a la cintura, mi esposa caminó hacia él, y lo tomó de la mano dirgiéndose los dos a la recámara; los minutos siguientes los dejamos solos, disfrutando al maximo; oi el gemido de mi mujer cuando, seguramente, el chico le clavo su enorme verga; pero contra lo que pensaba, nuestros amigos no hicieron “nada”, así es que despues de unos 20 minutos, Alfonso me dijo, “oye, tu tambien estás que te corres, vete a verlos”, y no me lo dijo dos veces, cuando los dos tórtolos estaban en plena acción, mi mujer le mamaba como becerrito la enorme verga, hincada frente a él, mientras él tallaba su pelo. Pero no queria interrumpir asi es que me limite a sentarme en un silloncito al lado, en penumbras, sacarme mi pene y empezarme a masturbar con esa escena, pecando quizá de voyeur, pero disfrutando esas escenas sacadas de una pelicula porno. El joven no le dejó un hoyo del cuerpo sin meter su verga, y ella no permitió que él dejara de hacerlo, eran dos gatos haciéndose el amor a lo degenerado, sin reserva, y sin miramientos, sin el qué dirán, todo era sexo y gemidos. Fue luego chistoso que mis amigos entraron a la recamara a “ver como iban las cosas”, me puse de pie a charlar unas cuantas palabras, y de todo esto..¡nunca se percató mi mujer de su presencia¡ ni ahora lo recuerda, de lo metidas que estaba metiendoselo a la vagina. Finalmente el chico, luego de mas de una hora de luchar en la cama, estalló en pleno; depositando en el ano de elvi su semen, era increible como tenía de liquido; aún despues, de un par de horas, cuando regresamos ella y yo a casa y de inmediato hicimos el amor, aun salía semen de aquel hoyo, pleno de placer.


Elvia

Mi Amiga Julia y Yo

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Me llamo Lourdes aunque todo el mundo me llama Lulú y os voy a contar una aventura que me ocurrió el pasado fin de semana.

Era sábado por la tarde y mi amiga Julia y yo estábamos solas en su casa, estudiando para el examen del lunes. Sus padres se habían ido a pasar el fin de semana a la sierra. Llevábamos no sé cuántas horas en su habitación, dale que te pego a libros y apuntes. Tan concentrada estaba que no me di cuenta de que mi amiga había cogido una cuerda que tenía en el cajón de la mesa y estaba atándome los tobillos con ella.

- ¿Qué estas haciendo, Julia? -le pregunté sobresaltada.
- ¿No lo ves? Te ato los pies -me respondió.
- ¿Y por qué haces algo así? -le dije sin saber qué hacer.
- No sé -respondió- Estaba aburrida de tanto estudiar, he visto la cuerda en el cajón y me he dicho, "Voy a atar a Lulú". Anda, déjate. Sólo será un momento, confía en mí.
- Bueno -le dije confiadamente y terminó de atarme los tobillos.
- ¿Demasiado fuerte? -me preguntó.
- No, así está bien -le dije algo incómoda.
- Ahora, pon las manos a la espalda -me exigió.

Me eché hacia delante en la silla, puse mis manos a la espalda y me las ató con otro cabo de cuerda.

- ¿Puedes soltarte? -me preguntó.
- No -contesté moviendo manos y pies.
- Vamos, ponte de pie que te voy a hacer pasar un buen rato -me dijo sonriendo enigmáticamente.

Obedecí y cogiéndome de las piernas me llevó a la cama donde me tiró encima de forma que quedé horizontal. Me estaba preguntando qué había querido decir con lo de hacerme pasar un buen rato, cuando de pronto agachó su cabeza y me dio un suave beso en la boca.

- ¿Qué haces? -pregunté asustada.
- Ya te he dicho que te voy a hacer disfrutar como nadie hasta ahora -me contestó melosa- Quédate tranquila y relájate.
- Desátame, ¿estás loca? -le grité, empezando a sentir una leve punzada de excitación.
- Tranquilízate Lulú -me intentó calmar- Sólo es un juego y no voy a hacerte ningún daño.

Volvió a acercar su cara a la mía e intenté girarla, pero me cogió la cabeza con sus manos, me miró a los ojos y aproximó su boca a mis labios.

- Julia, suéltame -le rogué intentando liberarme de su beso.
- No te muevas tanto, tranquila -dijo y volvió a besarme.

Esta vez fue una larga serie de dulces besos. Empezó en la frente, bajó a los ojos, la nariz, la boca. Suavemente apartó sus manos de mi cabeza y las apoyó con dulzura sobre mis tetas, como tanteándolas. De repente me di cuenta de que la simple punzada de excitación se había convertido en una especie de lujuria desenfrenada. Allí estaba yo, atada con engaños por mi mejor amiga, pero con una salvaje curiosidad por saber qué me haría.

Sentí que su mano buceaba en mi sexo. Como era primavera y hacía buen tiempo, llevaba sólo una minifalda y un polo encima de la ropa interior. Julia me había levantado la falda y había introducido su mano en mis bragas.

- Te las voy a bajar -anunció.

Dicho y hecho, me las bajó hasta mis atados tobillos. Libre de fronteras, mi coño quedó expuesto al aire. Acercó una de sus manos a él mientras con la otra magreaba mis tetas. Yo me sentía cada vez más excitada, me empezaba a gustar estar allí atada sin poder resistirme. Estaba siendo virtualmente violada por mi amiga Julia, y lo peor era que me excitaba estar así.

- ¿Lo estás pasando bien, Lulú? -me preguntó como leyéndome el pensamiento.

Se chupó dos dedos y me los metió por la raja. Instantes después los sentí adentro, follándome como nadie lo había hecho. Me levantó el polo hasta que el sujetador asomó y mis tetas quedaron libres de un tirón. No me sorprendió observar que mis pezones estuviesen tan tiesos. Julia acercó su boca a ellos y empezó a chuparlos lentamente, primero uno y después el otro, tironeando de ellos con sus labios, mientras me follaba con su mano. Yo cada vez estaba más caliente y ya jadeaba de placer.

Bajó su cara hasta mi coño y comenzó a lamerlo poco a poco. Primero los labios con la lengua a medio salir, luego me la introdujo expertamente, a fondo. De repente llegó al clítoris, lamiéndolo levemente al principio y luego con toda su boca. Me corrí como nunca lo había hecho, lentamente, saboreando cada momento. Mis piernas y manos atadas pugnaban por soltarse en un espasmo de gozo que cesó con un fuerte jadeo, para poco después recomenzar de nuevo. Así atada, recuerdo haber tenido tres orgasmos seguidos.

- Espera Julia -le dije entre jadeos, completamente rendida- Qué gozada... Pero para un poco que si no me voy a desmayar... Deja que te folle yo ahora.
- Vale -me contestó contenta- Pero así como estas.

Se quitó los pantalones y el polo que llevaba hasta quedarse en bragas y sujetador. A mí me arregló un poco la ropa, volvió a meterme las tetas en el sujetador, bajó el polo, subió las bragas y dejó caer mi falda. Me hizo tenderme de espaldas sobre la cama y vi cómo, tras quitarse el sujetador y las bragas, acercó su sexo a mi boca. No sé si lo supe hacer bien pero noté que se corría un par de veces. Al final me desató.

- ¿Te lo has pasado bien? -me preguntó con la respiración ligeramente entrecortada todavía.
- Sí -exclamé- No me imaginaba que me gustara tanto hacerlo con otra mujer... Claro que el hecho de estar atada también me ha excitado.

El examen no sé si lo habremos aprobado, pero hoy vuelve a ser sábado, estamos solas de nuevo y en este momento tengo las manos atadas por encima de mi cabeza, colgando de la barandilla de la escalera de casa de Julia. También tengo los pies atados, aunque un poco separados, y las piernas completamente abiertas. Mi amiga Julia y yo nos disponemos a pasar un buen rato. ¿Te apuntas...?

Mi Amiga Carolina - 5ª Parte

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Este relato continua con las aventuras sexuales que vivimos con mi amiga Carolina en su visita a mi casa, la orgia termina no sin antes disfrutar del sexo de todas las maneras posibles.

Las dos despertamos calientes, abrazándonos y besándonos, el sexo mañanero es muy delicioso, mis dedos se hundieron en su conchita que ya esta empapada y ella se comía mis tetas, mordía mis pezones duros, vimos a mi marido acostado a nuestro lado y su verga mostraba una pequeña erección, nos abalanzamos sobre ella, y entre las dos le dimos una buena mamada, lo que despertó a Miguel completamente y puso su enorme verga muy dura y caliente, Caro se había acostumbrado a ella ya que ahora se la tragaba entera hasta su garganta como yo lo hago, decidí dejarla disfrutar y fui a ver como estaban Edson y Mariana.

Al llegar a la sala, lo primero que vi fue la tremenda verga del negro colgando sobre un costado de su pierna algo morcillona pero ya enorme, Mariana dormía placidamente, me arrodille junto a Edson y tome su verga en mi mano, aspirando su aroma, la recorrí toda con mi lengua de arriba abajo, hasta sus huevos, que fui lamiendo y chupando también, volví sobre su verga y me la metí en la boca, entonces sentí una mano que empujaba mi cabeza haciendo tragar profundo esa vergota, era Edson que se había despertado y disfrutaba de mi mamada, me la comía profundo, llegaba a mi garganta, me ahogaba con esa rica verga gruesa y caliente, el negro gozaba como le comía la verga y me decía que nunca se la habían mamado así, yo lo hacía mas fuerte y rápido, profundo, rozaba mis dientes por su verga, haciendolo gozar, pero me detuve y lo hice levantar llevándolo a nuestra habitación.

Al entrar a la habitación, vi a Caro montada de frente sobre la verga de mi marido, cabalgándola fuerte, me acerque a ella y empecé a chupar sus pechos turgentes con los pezones duros como piedra, Edson se paró detrás de mí y me penetró por la conchita que la recibió con gusto y estaba bien mojada, así que se deslizó hasta el fondo de una estocada, yo besaba a Caro en sus tetas y bajaba por su cuerpo, lamiendo y chupando su conchita, su clítoris y parte de la verga de Miguel al penetrarla, Edson me cogía fuerte, me tenía tomada por las tetas y me daba embestidas fuertes y profundas, entonces vi como Carolina se sacaba la verga de Miguel de su concha y se acomodaba, clavándosela por el culo, le encanta el sexo anal, mi marido la tomaba de las caderas y dejaba que ella devoraba su enorme verga, le seguí chupando su conchita hasta que vi la verga de mi marido clavarse por completo en su culo, sus huevos golpearon sus nalgas. Le dije a Edson que se acostara en la cama, vi su erecta verga apuntando al techo, me senté sobre él, tomando la misma posición que Carolina y me enterré su verga por el culo, la metía lenta pero sin detenerse, se abría paso en mi culito, estirándolo, haciéndome gozar.

Ahí estábamos las dos cabalgando tremendas vergas que llenaban nuestros culos, gemíamos de placer, nuestras tetas saltaban en cada embestida, pude ver que Carolina le decía algo a Miguel, no escuche que era, pero ambos se levantaron y Caro se acomodo chupando mi conchita mientras la verga descomunal de Edson penetraba mi culito y Miguel se fue acomodando frente a mí, Caro chupó bien su verga y tomándola en su mano la acomodó en la entrada de mi rajita, por un momento me quede quieta, permitiendo la penetración de mi marido, mi concha se abrió excitada, dando paso a otra enorme verga en mi interior, que no se detuvo hasta estar completamente dentro de mí y entonces juntos empezaron con sus embestidas, las dos vergas juntas llenando mis agujeros, cogiendo fuerte y duro, me llevaron a un orgasmo bestial, dando gritos y pidiendo mas y mas que no pararan y a pesar de mi orgasmo no lo hacían, prolongándolo aun mas, mi concha chorreaba, mojando las vergas, Caro lamía lo que podía o besaba mis tetas y mi boca, de pronto noté como Miguel sacaba su verga de mi concha y empujaba sobre mi culo, que ya estaba ocupado por la tremenda verga de Edson, pero no se detuvo, empujó y empujó hasta vencer la resistencia de mi culo que empezó a abrirse, Edson se quedó quieto y yo sentí dolor pero lo estaba disfrutando, Caro entonces con sus manos excitaba mi concha y me decía goza putita, tu culito aguanta esas dos vergas y mas, así que disfrútalas.

Eso me llevo a relajarme por completo y entregarme al placer, de un nuevo empujón la verga de Miguel se clavó hasta la mitad, me deja caer con mi espalda sobre el pecho del negro, abrí bien mis piernas y así con una ultima estocada, la verga se clavó toda en mi culo, sentía punzadas de dolor, pero al empezar a moverse los dos macho, el dolor dejo paso a un placer inmenso, que poco a poco me fueron llevando a un nuevo orgasmo, las dos enormes vergas llenaban y estiraban mi culo que sin embargo se abría recibiéndolas y devorándolas y mi amiga hundía sus dedos en mi concha, lo que me llevó a tener una acabada descomunal, mis jugos salían como chorros, gritaba y gozaba, los machos me cogían intensamente prolongando mi orgasmo al máximo, quede rendida sobre el cuerpo de Edson, convulsionada por el tremendo orgasmo, Miguel se salió de mi y acostándose en la cama, Caro lo montó pero ahora de frente a él, montándose en su verga por la conchita, Edson siguió cogiendome un poco mas, pero luego me dejo sobre la cama y se dirigió sobre Carolina, chupo dos de sus dedos y los pasó por el culito de Caro, preparándolo para la entrada de su verga, Carolina estaba muy caliente y cabalgando fuerte la verga de Miguel, le gritó a Edson que se la cogiera por el culo, que le metiera toda su tremenda tranca y Edson no se hizo rogar, abrió bien sus nalgas y casi sin compasión la clavó de un golpe, su verga se metió hasta la mitad en el culito estrecho de mi amiga, que dio un grito ahogado de dolor, el negro se quedó quieto dejando que el negro culo se adaptara a la verga y esperando que mi amiga le dijera que hacer, enseguida Caro le pidió que siguiera.

Entonces Edson continuó penetrándola hasta clavarla toda, así mi amiga recibía ahora lo mismo que yo acababa de disfrutar, y la cogieron fuerte y duro, ella gemía, gritaba, pedía mas y más, que no pararan de cogerla, su cara daba muestras de algún dolor pero de mucho placer, eso la llevo también a acabar en la misma forma que yo, intensa y salvajemente y mientras lo hacía fue Edson el que ahora tomó su verga y apuntó a la conchita de Caro, juntándola a la de Miguel, se la fue clavando entera, el orgasmo que mi amiga tenía le permitió recibirla con esfuerzo pero soportándola y entonces los dos machos empezaron a embestirla muy fuerte y duro, Caro recién terminaba de tener un orgasmo y ya tenía otro, los dos machos empezaron a gemir, sus vergas seguro se hinchaban dentro de mi amiga, que entre gritos de placer recibió la descarga de semen caliente de parte de las dos enormes vergas, la de Edson se salió, chorreando sobre las nalgas de mi amiga, aproveche para mamar su verga y recibir las ultimas descargas en mi boca, luego de limpiar la verga de Edson, limpie las nalgas de mi amiga y por ultimo la verga de mi marido.

Quedamos los cuatro extenuados, abrazados, besándonos y acariciándonos, luego de un rato los hombres decidieron bañarse, con Caro fuimos a ver sí Mariana aun dormía, la encontramos en el sillón desnuda y muy dormida, entonces entre las dos empezamos a chuparla, se despertó y entre las tres no besábamos, nos chupábamos, mi boca estaba en la conchita de Mariana y la de ella en la Caro, luego las hice sentar y traje dos consoladores, uno blanco, grande y grueso y otro negro que parecía la de Edson que tenía un arnés para ponerse en la cintura, tome el de mano y empecé a coger con el a mis dos amigas, pasaba de una conchita a la otra y también por sus bocas y la mía, saboreando los jugos de ambas, en ese momento llegaron los dos machos, desnudos algo mojados y con sus vergas duras de nuevo, Caro fue con ellos y entre los dos empezaron a meterle mano por todos lados, mientras yo seguía cogiendo a Mariana con el juguete, ella gozaba y acariciaba sus pequeños pechos.

Giré y vi como Caro estaba montada por el culo sobre Miguel y que Edson apuntaba su descomunal verga a ese estrecho agujerito, que pronto ya no lo sería tanto, me detuve viendo la escena, las dos vergas empezaron a desaparecer en el culo de Caro, su cara denotaba un gesto de dolor intenso, daba gemidos ahogados, pero estaba dispuesta a gozarlo y luego de un rato que su culito se adapto a las dos enormes vergas, el dolor cambió por placer y ella gozaba como loca con las dos vergas enterradas en el culo, entonces me puse el arnés y empecé a cogerme fuerte a Mariana, su conchita era muy estrecha y me costaba penetrarla, se notaba que no había tenido muchas penetraciones, pero la fui estimulando y la verga entro una buena parte y su conchita se puso jugosa y lo disfrutaba, al mismo tiempo oía un grito de Caro que anunciaba que había acabado muy fuerte de nuevo, y luego se levantaron y se acercaron a mí Caro y los dos machos con sus tremendas vergas duras y erectas, viendo como me cogía a Mariana que gozaba y estaba a punto del orgasmo, pero Edson dijo que sería bueno que ella probara una de verdad, Mariana se negó diciendo que a ella no le gustaban los hombres.

Pero Edson pensó que eso no era así y le dijo que era porque nunca había tenido dos buenos machos como ellos, entonces me corrió a un lado y apunto su tremenda barra caliente a la conchita de Mariana, que intentó resistirse, pero caliente como estaba y apenas sentir la descomunal verga penetrarla se entregó por completo, lo que Miguel aprovechó para poner su verga en su cara y ella no dudó en comérsela, no le entraba toda en la boca pero la comía fuerte, Edson la cogía fuerte y duro y Miguel tomaba su cabeza haciéndole tragar su verga todo lo que le cabía en la boca, Mariana gemía de placer ahogada en la verga de mi marido, vi como Edson intentó metersela por el culo, pero Mariana dio un tremendo grito de dolor, él no insistió pero le dijo a Miguel, que ese iba a ser para el porque era muy pequeño para su verga, entonces se sentó y levanto en vilo el pequeño cuerpo de Mariana, clavándola sobre su verga, ella se afirmó a su cuello y lo cabalgaba gimiendo fuerte, Miguel se acomodó por detrás y mojando sus dedos fue abriendo su culito, hasta que lo notó listo para recibir su verga, la acomodó en su agujerito y empujó despacio, apenas entró, Edson la cogía mas fuerte para que se abriera bien, la cabeza de Miguel entró, venciendo la resistencia del culito que a partir de ahí se relajó dando paso a la verga de mi marido, que empezó a embestirla y tomando ritmo con Edson, los dos llenaban los agujeritos vírgenes de Mariana que chillaba, extasiada de placer.

Con Caro nos habíamos juntado y abrazado, nos besábamos, pero no perdíamos detalle de lo que pasaba con Mariana, hasta que la vimos acabar, su orgasmo, fue bestial, intenso, fuerte, su cuerpo se convulsionaba, cabalgaba sobre las dos vergas, hasta que de un ultimo grito cayó, casi desmayada sobre Edson que la dejo recostada en el sillón. Y los dos machos no dijeron que nos arrodilláramos y los mamaramos para hacerlos acabar, algo que no fue difícil ya que los dos venían casi al borde, yo mame a Miguel y Caro a Edson, bastaron unas pocas chupadas para que las vergas estuvieran a punto de explotar, entonces junte mi cara a la de Caro y los dos machos se pajearon un poco hasta empezar a lanzar casi juntos abundantes chorros de leche sobre nuestras caras, golepaban mis mejillas, las de mi amiga, entraron en nuestras bocas, caían sobre nuestras tetas, nos bañaron en su semen caliente, los lamimos y limpiamos bien sus vergas y luego entre las dos nos besábamos y limpiamos nuestras caras de su lechita compartiéndola en nuestras bocas y bebiéndola, mientras lo hacíamos, vi a Edson tomar su verga ahora flácida y apunto hacia nosotras, nos sorprendió un chorro de liquido amarillo y caliente que se estrelló contra nuestras caras, el negro nos estaba meando a todas, su verga lanzaba una abundante lluvia dorada que caia por nuestros cuerpos, a la que de inmediato se sumo Miguel que también nos rociaba con su meada, sobre nuestras bocas y cara, bañaron nuestras tetas y corría por nuestras conchitas, así nos dieron hasta la ultima gota y quedaron sentados exhaustos en el sillón.

Con Caro nos chupamos todas completas, lamiendo jugos de hembra leche de macho y meadas y haciendo un 69 volvimos a regalarnos un nuevo orgasmo, no tan intenso como los que habíamos tenido pero también placentero y luego las dos nos pusimos sobre los machos, parándonos en el sillón, pero cuando creían que les ofrecíamos nuestros jugos solo recibieron nuestras meadas calientes y abundantes, pero la recibieron con placer como habíamos hecho antes nosotras, nos descargamos completas sobre ellos y luego nos dieron una mamada a cada una, limpiando bien nuestras conchitas.

Así terminó la historia mientras Caro nos visitó en mi casa, y como yo se las he contado pero luego ella quiso pasar los siguientes días en un hotel, donde también vivimos algunas locuras, pero eso decidí que se los cuente ella en un proximo relato.

Esperamos sus comentarios y sus votos por nuestras experiencias vividas.


angela_lobo@hotmail.com

carolinacruzj@hotmail.com

Angela Lobo

Mi Amigo Jose, mi Madre y YO

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Estaba en la biblioteca de mi casa a solas con mi amigo José, bastante mayor que yo. El tiene 33 años y yo 20. El tirado sobre uno de los sillones desnudo, yo arrodillada haciéndole una buena mamada, mirándolo a los ojos como a el le gusta, cuando repentinamente, irrumpe mi madre.

Luego de unos segundos paralizada mirando la escena, sobretodo mirando su pene. Luego ella se recompone y adopta una actitud propia a su conducta:

- Que es esto, Paula, que haces en casa con este hombre?

Yo me sonrojo

- Ma mami, pe pero que haces aquí, pe pensé que no estabas, tartamudeo

- Que importa si estoy o no, como te atreves a traer extraños para, para ....... esto lo dice volviendo a mirar tu pene.

- Mami, por favor, perdoname

- No le pidas disculpas, Paula, convidale, verga a tu mami, es de mala educación no convidar.

- Pero, señor, como se atreve

- Dale que debes ser tan putita como tu hija, vení, dame una chupadita que te morís de ganas.

- José, estas loco, como le hablas así.

- Dale, Paulita, traéla a tu mami, y ponele mi vergota en su boca.

Mi mami y yo nos quedamos mirándonos. Ella se pone roja y pálida a la vez. Me mira fijo, como incrédula por lo que ocurre, pero veo también una mueca de deseo en la cara. Me animo a hacer lo que me sugiere José. Me paro, voy hacia ella, la tomo de la mano, ella como una autómata me acompaña hacia el sillón en donde está José. Le llevo la mano a tu pene y le digo.

- Dale, mami, agarrala que esta calentita y dura

Ella se arrodilla a mi lado y la toma con la mano

Agarra el pene de José con fuerza, con la otra mano lo toma de los huevo, los encuentra bien grande y llenos de leche. Duda un poco antes de comerse esa linda poronga que tiene delante de sus narices, está muy confundida, no sabe que hacer teniéndome a mi a su lado, incitándola a mamar la verga de José. Noto que su la mata y se lanza a chupar como posesa, yo la observo atónita, no puedo creer lo que estoy viendo, como mi mamá traga ese enorme pedazo de carne palpitante en su diminuta boca, ella solo logró capturar el glande en su boca.

Para estimularla mas comienzo una serie de caricias en su espada, ella está en otro mundo, disfrutando de una pija bien gorda.

- Sra, que bien lo hace, se veía que una hija así de puta como la suya debía tener una excelente maestra!! Ahora no me digan que a menudo no se intercambian a sus amantes???

Mi madre concentrada en su faena no contesta, sigue chupando y agarrando su pene con fuerza como paseída.

- Si mami, chupala, si. Que bien que la chupas mami, tragate la vergota de José.

Luego de decir esto acerco mi boca y comienzo a chupar yo también el tronco de la verga de José. Un pedacito de la base es lo único que mi mami me deja libre. De tanto en tanto en el sube y baja mi mami y yo nos rozamos los labios, me gusta esto, José esta en las nubes.

- Vamos putas, dense un besito en la boca.

Pensaba que mi madre se opondría a esto, pero no se inmuta, esta demasiado ocupada. Yo aprovecho para pasarle mi lengua por su boca. Siempre quise hacer esto.

- Ayyyy putas, me vengo, me vengo, ahhhh, ahhhhhh

Yo meto mis dedos índice y mayor en el culo de José. Gime de placer ante la intromisión, gano un poco de terreno con la verga, ahora las dos tenemos en nuestras bocas partes iguales. José no aguanta mas y nos lo dice.

- Ahhhhhh, ahhhhhhh, ohhhhhhhh, ohhhhhhhhhh, acaboooooo, ahhhhhhh

Mi madre recibe la leche de José en la boca, yo trato de hacerme lugar para recibir algo, pero ella engulle su miembro por completo y no me deja nada. Se traga literalmente la verga hasta que el último gemido de José me indica que terminó de derramar su semen. Mi madre se aparta de el, le chorrea leche de la comisura de sus labios, tiene la boca aun con leche, no ha terminado de tragar todo. La tomo de la cara con mis manos y le doy un beso en la boca, ahí siento el semen de José, parte de la leche pasa a mi boca, le chupo la lengua, estoy a mil de caliente, estoy toda mojada, ella debe de estarlo también, pero no me animo a tocarla.

Ella en cambio hace lo propio, siento su mano en mi vagina, mi madre me esta acariciando mi sexo, estoy en las nubes. Me toca despacito, primero y luego con más decisión me quita lentamente la tanga y me recuesta en el piso. José la ayuda y me comienza a comer las tetas, mi madre se sumerge entre mis piernas y no va decididamente a mi sexo, me hace desear, mete un dedo en mi culito.

Le pido que me la chupe, no aguanto mas, tengo los pezones duritos y José ayuda a mi mama a que me la chupe, estoy muy caliente, levanto la pelvis buscando acercarme a sus lenguas. Mi madre y José se besan apasionadamente, me vuelvo loca con la escena y acabo como una perra.

Mi madre empapada por el semen de José y mi flujo nos reclama que fue la única que no acabo.

- Vení José quiero tener tu verga dentro.

El esta acostado en un sillón va dispuesto a penetrarla pero ella lo detiene y le dice que su vagina no se la ha dado a ningún otro hombre que no sea mi padre, que la penetre por el culo.

José se pone como loco, yo no puedo creer que mi madre haya experimentado por el culo.

Me enloquece que mi madre desee que le rompan el orto de esa forma, le comienzo a chupar el culo muy lento, haciendo desear cada lamida, ella se retuerce de placer, mientras como ella esta en cuatro, José le muestra su verga para que se la mame de nuevo. Mi madre le da otra chupada espectacular.

La estoy llevando al borde del orgasmo con mis caricias y lamidas en su culo. Ya puse dos dedos en su culito y ella pide más, dale Pauli, meteme otro dedo, dale!!!

Vamos mami, chupale bien la verga a mi macho!!

Dejala lista para que le taladre el orto, Pauli, dice José

Sigo lubricando a mi mama, le pongo mas lubricante le voy a poner el tercer dedo y noto que se aparta. Le doy un pequeño pelliscón y le digo:

- Vamos putita, quedate quieta.

- Paula como me decis así.

- Otro pelliscón, vamos putita quedate quieta para que te pueda dilatar.

Mi mama se callo y dejó hacer. Cuando le ensarté los 3 dedos, comencé a moverlos en círculos y noté que esta bien dilatada.

- Vamos José ya esta dilatada, rompele el culo a mi mami.

Así de rodillas como perrita mi mamá permaneció inmóvil y José se colocó detrás para penetrarla. Yo me agaché debajo de ella para chuparle la vagina.

José le metió la cabeza de su inflamada verga, ella dio un respingo, se ve que no estaba acostumbrada a ese tamaño por su culito!!! José le propinó una buena nalgada Paff!!, ella se relajó y le pudo meter la cabeza, le decía, Puta, relaja ese culo divino que tenés, al oir esto, ella paró aun más el culo, como pidiendo verga!!!

Se la empezó a meter toda, ella se movía como loca, además recibía en la vagina los lenguetazos míos. La situación era increíble. José la penetraba fuerte y le separaba las nalgas con sus manos, se la ponía y sacaba casi toda y se podía ver el culo todo dilatado!!!

José me invita a ver ese espectáculo, yo me comencé a masturbar, me pare delante de ella y le pedí a mi mami que me chupe la vagina

Ella me la comenzó a chupar. La teníamos sometida entre los dos, José perforando su culo y yo haciendo que me chupe la conchita. Me daba mucho morbo verla así, entregada al placer que nos dábamos. Pensé en mi padre, en los cuernos que mi mama le estaba poniendo, desee que estuviera con nosotras, me sentí mal, pensé que deberíamos recompensarlo por eso, pero eso sería en otro momento ahora no había que perder concentración.

Ella tenía una mueca de dolor en el rostro pero no se quejaba, creo que sabía que recibiría nalgadas si lo hacía. El placer iba en aumento hasta que mi mami acabo junto con José. Este sacó la verga de su culo que chorreaba semen. Le dio una última lamida a su verga.

Luego de hacerlo se vistió, bajo la mirada con vergüenza, miró su reloj y nos dijo:

- Por favor Paula, váyanse que tu padre llega en un rato.

Se dio vuelta y se fue a su cuarto corriendo. José y yo nos miramos satisfechos por lo hecho. Nos vestimos y nos fuimos tal como mi mama nos pidió.

Los que quieran escribirme háganlo a Paula: mpp1002@yahoo.com.ar.

Mi amigo Josè muestra2004_01@hotmail.com

Paula Paz

Mi Amiga Carolina - 3ª Parte

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Este relato continua con las aventuras sexuales que vivimos con mi amiga Carolina en su visita a mi casa.


Besaba sus pequeños pero turgentes pechos, lamía sus pezones duros como piedras, mientras mi mano se deslizaba por su vientre plano y alcanzaba su pubis depilado, Caro abrió sus piernas dejando que mis dedos alcancen su rajita que ya notaba húmeda, recorrí sus labios de arriba abajo, tomé su clítoris entre mis dedos, se lo pellizque suave, ella gimió. En mi boca sus pezones eran rozados por mis dientes mordiéndoselos, estirándolos apretados entre mis dientes, al tiempo que dos de mis dedos se hundían en su conchita, profundo entrando y saliendo rápido de dentro de ella, lo que le hacía aumentar sus gemidos.


Bajé besando su vientre, jugué con mi lengua en su ombligo, ella tomo mi cabeza, acariciando mis cabellos, seguí bajando besando su pubis negro y con mi boca llegué a su botoncito que se anunciaba rojo e hinchado de placer, lo tomé entre mis labios, Caro dio un gemido fuerte. Mis dedos de mojaron bien en su dilatada vulva y con ellos moje el agujerito de su ano, sin dejar de chupar su clítoris, mis dedos lo agrandaban y buscaban entrar, primero lo hice con uno y luego dos, los jugos de su conchita ayudaban la penetración. Seguía comiendo su vulva que se mojaba cada vez mas y los jugos que corrían hasta su culito, dejando entrar profundo a mis dedos, ahora eran tres adentro, los sacaba y volvía a meter, duro en su dilatado ano.


Caro gemía mas fuerte y respiraba mas agitadamente, mi lengua recorría toda su vagina húmeda y mis dedos perforaban su culito, baje con mi boca y se lo comí todo, al sacar mis dedos tenía el agujerito dilatado, mi lengua entró profundo dentro de el, lo lamí por dentro haciéndole dar a Caro intensos gemidos de placer. Entonces tome el consolador que había quedado sobre la cama y empecé a chuparlo, mientras mis dedos volvían a penetrar su culito, cuando lo tuve bien mojado, me lo puse y me acomodé de costado detrás de Caro, estábamos en cucharita y frente a nosotras Miguel dormía profundo, nuestro macho necesitaba recuperarse de la gran cogida que nos había dado, aunque su verga ya evidenciaba una erección, no completa, pero sí ya tomaba un buen tamaño.


Entonces tome una de las piernas de Caro y la levanté un poco, ella movió sus caderas y acomodo su culito de manera que la colosal verga plástica quedara en la entrada de su ano. Empujé un poco y la verga entró, le di mas fuerte y se deslizó casi hasta la mitad, Carolina dio un grito mezcla de dolor y placer, estiré una mano para estimular su concha y deje que su culo se adaptara a la gruesa verga, cuando sentí que se relajó volví a clavarla y en dos embestidas se la clave toda hasta el fondo de su culo. Ella ahogó un grito, pero me miró pidiendo mas, empecé a darle duro y fuerte, su culito se fue dilatando y la verga entraba más fácil, cada embestida era profunda y fuerte, bombeaba aquel pedazote plástico en su ano violentamente, Caro ahora gritaba pero de placer, la cogía duro, clavándole entera la descomunal verga por el culo.


Caro notó como ahora Miguel aún entre dormido, tenía una buena erección, así que se fue acomodando, sin salirse de la verga, hasta alcanzar la pija dura de Miguel y de un bocado tragársela toda, vi como la chupaba fuerte y esa visión me hacia cogerla mas duro, al sacarla de su boca ya pude notar que la tremenda verga de mi marido estaba en su máximo esplendor y ella ya la tragaba hasta su garganta, la intensa mamada despertó a Miguel, con una sonrisa en su cara debido a como gozaba con la caliente boca de mi amiga comiéndose su verga. Hice girar a Carolina, obligándola a montarse sobre la verga, de espaldas a mí, ella se acomodó y se comía toda la verga por su boca que la recibía entera. Comenzó a masajearla y succionarla fuerte y duro, Miguel se paró sobre la cama y poniéndose frente a ella cogió con sus manos su pija y dejó su enorme verga para que se la comiera, Caro lo hizo con gusto, tragándosela toda, Miguel la tomó por la cabeza y empujó haciéndola devorar completamente su verga, se la clavaba fuerte, se movía y la cogía por la boca.


Carolina cabalgaba la verga que llenaba su culo y la de mi marido llenaba su boca, hasta su garganta, ella gemía ahogada en su verga. Entonces Miguel sacó la verga de su boca, y la hizo recostarse bien sobre mí, con su espalda sobre mi pecho, se puso delante de ella y apuntó su descomunal verga a su conchita, la refregó sobre ella, Carolina gemía, le pedía que la cogiera, Miguel le daba vergazos en su raja mojada, le preguntó sí quería su verga - la quieres putita? Pídemela, le dijo, Caro lo miró y le dijo – deseo tu verga enorme, cogéme toda, méteme esa verga, necesito que me la metas toda-. Miguel la miró y de un golpe le clavó todo su infernal aparato hasta el fondo. Carolina dio un grito ahogado, sentí sus agujeros llenos con dos vergas inmensas, que la perforaban toda, mis manos se aferraron a sus senos, palpando la dureza de sus pezones.


Miguel viendo un gesto de dolor en la cara de Carolina, tomó su cabeza, la besó con fuerza en la boca ahogando cualquier grito, veía sus lenguas entrelazadas y empezó a cogerla con fuerza, le daba unas embestidas duras y largas, eso la llevo al máximo placer, yo también aproveche su relajación y tomando ritmo con las embestidas de mi marido, llenábamos los dos agujeros al mismo tiempo, Caro daba gritos y aullaba de placer y estalló en un tremendo orgasmo, sentí sus jugos recorrer la verga de mi marido y caer sobre mis piernas y mi pubis, los dos la seguimos cogiendo mientras acababa, haciéndole extender el orgasmo, durante mucho tiempo, hasta que su cuerpo convulsionado quedo casi sin moverse sobre mí en un estado de éxtasis total, Miguel aceleró sus movimientos, también llegaba su orgasmo.


Entonces a punto de acabar, la sacó de adentro de Carolina y parándose sobre nosotras, empezó a lanzar grandes chorros de leche que caían sobre nuestras caras, sobre todo de Carolina que estaba encima mío, pero yo también recibía bastante, él seguía acabando, su acabada era abundante, su leche caliente y espesa caía por nuestras tetas y boca, cuando terminó de acabar se agacho un poco y dio a chupar la verga a Caro que se la tragó completa y se la dejó bien limpia, bebiendo los restos de su leche y sus propios jugos, yo aún la tenía clavada por el culo, la hice levantarse y entre las dos lamimos y chupamos toda la leche de mi macho que teníamos sobre el cuerpo, hasta besarnos y beber las ultimas gotas compartidas en nuestras bocas.


Miguel debía irse a trabajar, así que fue a ducharse y nosotras nos quedamos en la cama abrazadas y desnudas besándonos y saboreando los restos de semen de mi marido, luego que terminó de vestirse y antes de irse, nos preguntó sí nos gustaría salir por la noche y dijo que tenía a la persona ideal para salir los cuatro juntos, era un nuevo compañero de trabajo que había venido de una sucursal de su empresa en el exterior, aceptamos gustosas. Al irse Carolina me preguntó sí conocía al compañero de Miguel, le dije que no pero que confiaba en que mi marido iba a traer a alguien con el que seguro la íbamos a pasar muy bien


Así, que con Carolina dedicamos el día a prepararnos para la noche, fuimos a la peluquería y nos maquillamos y elegimos la ropa. Yo me puse un vestido negro ajustado, corto hasta mis muslos, con un buen escote que dejaba ver el nacimiento de mis generosos pechos, Carolina se puso un conjunto de top y falda blancos, que contrastaba con su piel morena, dejando ver lo hermosa que era, en un principio ninguna de las dos nos habíamos puesto sostén, pero sí las tanguitas, pero luego de un rato y de ver como se marcaban en nuestros vestidos ajustados, decidimos tampoco llevar nada debajo, sabíamos lo que las dos pensábamos de esa noche y que íbamos a aprovecharla al máximo. Entonces cuando estábamos terminando de prepararnos, llegó Miguel, para bañarse y cambiarse y nos dijo que en media hora llegaría su amigo.


Le preguntamos como era él, pero no nos dijo nada, solo que nos gustaría mucho, las dos esperamos ansiosas, hasta que sonó el timbre, Miguel bajó a atender y nosotras le dijimos que enseguida lo alcanzábamos, como buenas mujeres, nos retocamos un poco el maquillaje y el pelo y finalmente fuimos al encuentro de nuestros machos, al ir bajando la escalera, las dos nos veíamos espléndidas, pero al ver al compañero de Miguel nos quedamos sorprendidas, era un negrazo espectacular, mas alto que mi marido, mediría como 1.90 mt., fornido, de piel muy oscura, pude ver la cara de Carolina que se quedo con la boca abierta y la verdad que a mi también me parecía muy atractivo y excitante.


Terminamos de bajar y Miguel nos presentó, su nombre era Edson y resultó ser que era brasilero y había llegado a trabajar de la sucursal de ese país por un tiempo acá en Buenos Aires, lo recibimos con un beso y no dejo pasar la oportunidad de elogiar nuestras bellezas, lo admiradas que estábamos con el negro no nos hizo dar cuenta que con él había llegado una chica, nos la presentó como una amiga y su nombre era Mariana, muy linda y al igual que nosotras llevaba un vestido rojo oscuro muy corto, sus muslos firmes y duros contrastaban con sus turgentes senos, su pelo castaño claro y ojos azules, nos dijo que lo disculpáramos por traerla sin avisar, pero ella había llegado a visitarlo y él le propuso venir, le dijimos que no había problema, al principio pensamos que se nos podía arruinar la noche pero luego los acontecimientos nos hicieron ver lo contrario.


Salimos los cinco, fuimos primero a cenar y luego a una discoteca a tomar algo y bailar, con Carolina charlamos mucho con Mariana y nos fuimos conociendo, en un momento fuimos al baño y con Caro le preguntamos sí había tenido algo con Edson, nos contesto que no, que ella era lesbiana, nos sorprendimos un poco porque no lo esperábamos, pero Mariana no nos dio mucho tiempo y nos dijo que le gustaría tener algo pero con nosotras y enseguida nos beso a cada una en la boca, y salió del baño riéndose, con Caro nos reímos y salimos, Mariana ya se había sentado junto a Miguel y Edson, pero entre las dos la agarramos y la llevamos hasta la pista.


Empezamos a bailar entre las tres, rozando nuestros cuerpos, acariciándonos, nos fuimos excitando, pero nuestro baile atrajo muchos hombres alrededor, así que Miguel y Edson se acercaron para bailar con nosotras y que no tuviéramos problemas que alguien se pusiera molesto con nosotras. Edson se abrazó a Caro y Mariana y Miguel junto conmigo, bailamos y reímos, movía mis nalgas contra el sexo de Miguel que se endureció contra mí, vi como Carolina hacia lo mismo contra Edson, mientras Mariana se abrazaba de frente a ella, besándola. Entonces Caro se acercó y me dijo al oído, tienes que sentirlo, es impresionante!!!!, no la entendí bien al principio, pero cuando vi que ella se llevaba a mi marido y dejaba que el negro me abrazara a mí, comprendí que quería que sintiera, y no tarde en hacerlo, el negro se pegó a mi por detrás y noté su sexo duro y realmente enorme, aun mas que mi marido, el negro por su altura, quedaba un poco mas alto que mis nalgas pero aún así podía sentir su gran bulto.


Mi conchita empezó a mojarse al imaginar como seria ese pedazo de carne enorme que llevaba contra mi espalda, Carolina se unió a nosotros y entre ambas bailamos contra el negro, excitándolo, cosa que notamos por el tremendo bulto bajo sus pantalones, él nos abrazó y sus manos recorrían nuestras nalgas, lo dejamos hacer y levantando un poco nuestras faldas, lo invitamos a que sus manos se deslizaran bajo las faldas, que teníamos una sorpresa para él, y vaya sorpresa que se llevó al notar en sus dedos nuestras conchitas húmedas, donde esperaba encontrar una tanguita y no la había, solo sonrío y luego se llevó sus dedos a su boca, chupando nuestros jugos y diciendo que eran tan deliciosos como nosotras. Entonces le dije a Miguel que era hora de irnos, la noche ya estaba lo suficientemente caliente y venia lo mejor.


El trayecto en auto no era largo, en quince minutos estaríamos en casa, yo viajaba con Miguel adelante y Caro y Mariana con Edson, en al asiento posterior. Carolina y el negro se besaban con pasión, sus manos acariciaban sus piernas y una estaba hundida debajo de la falda, el negro la dedeaba suavemente, Mariana había soltado uno de los pechos de Caro y se lo chupaba y besaba, Caro apretaba la verga del negro por sobre su pantalón sin dejar de chupar su lengua. Llegamos y el ambiente estaba muy caliente, Miguel me abrazó fuerte y me besó en la boca, sus manos apretaron mis nalgas, noté como Edson se acercó a nosotros y pidiendo la aprobación de Miguel, me tomó por detrás y besaba mi cuello, pude sentir las dos enormes vergas apretándome entre ellas, haciendo mojar aun mas mi sexo caliente.


Vi como Carolina se besaba fuerte con Mariana, le sacaba sus pechos fuera y se los comía, Miguel subió mi falda y Edson tuvo una perfecta vista de mi culo desnudo, mi marido me dijo que era una zorrita por no llevar tanguita, pero que le encantaba como me veía, bajo sus dedos por mi vientre y llego a mi conchita mojada y sentí como el negro recorría mis nalgas con sus manos primero y luego su lengua bajo por mi espalda hasta mi culito, entonces ambos agachados por delante y detrás de mí, empezaron a lamer mi conchita y mi culito. Vi como Carolina había desnudado a Mariana, que sentada en el sillón y abierta de piernas dejaba que Caro comiera su conchita y se deleitara con ella, no podía verlo bien por el inmenso placer que me estaban dando las dos lenguas. Mi conchita chorreaba jugos, mi marido se deleitaba con ellos y el negro lamía con gusto mi culito excitado, su lengua pujaba por introducirse.


Entonces Edson se levantó y fue sobre Carolina, le levantó su falda y abrió sus piernas y hundió su cara en su sexo depilado y húmedo, ella gimió de placer y se empeñó aun más en la rajita de Mariana que cerraba sus ojos gimiendo de gusto, Miguel enterraba su lengua en mi conchita, la habitación se lleno de olor a hembra y sexo, de gemidos de hembras gozando, enterré mis uñas en el pelo de mi marido y acabé fuerte en la boca de el, el succionaba y lamía mis jugos, luego vi acabar a Mariana en la boca de Caro en un violento orgasmo y en segundos Carolina hizo lo mismo en la boca de Edson, las tres nos juntamos y entre nosotras lamimos y chupamos nuestras conchas jugosas. Pero era tiempo de atender a nuestros machos, Mariana descansó sobre el sillón solo observando y masajeando su delicado clitoris, con Caro nos desnudamos por completo y primero desnudamos a Miguel, su verga grande, erecta y blanca pronto asomó frente a nosotras, se la chupamos un poco, pero ambas deseábamos conocer esa verga negra que imaginábamos exquisita, así que nos dirigimos hacia Edson, ambas nos sentamos en el sillón y él parado frente a nosotras, quitó su camisa, dejando al descubierto su fuerte y musculoso pecho brillante, mientras nosotras desabrochábamos a prisa su pantalón, al bajarlo el pequeño slip que llevaba apenas contenía un pedazo de carne monumental que pugnaba por ser liberado.


Caro paso su lengua sobre la tela, recorriendo toda su gruesa extensidad, se lo bajamos despacio, ambas ansiosas, calientes, golosas y así frente a nuestras caras saltó una verga descomunal, negra, gruesa y muy larga, mucho más que mi marido, su grosor era similar, pero el largo era como de 28 cm, coronada por un glande gordo, cabezón, rojizo y adornado por un par de bolas gordas y pesadas, aquella tranca era mas propia de un caballo que de un ser humano, la tomamos con nuestras manos y sobraba verga, apenas la rodeábamos con nuestras manos, las dos teníamos una cara de asombro, nunca habíamos visto algo así, pero estábamos dispuestas a gozarla, Caro se la llevó a la boca, y apenas pudo comer su cabeza, yo me dedique a lamerla y besarla a todo lo largo, acariciando sus gordos y peludos huevos, las dos queríamos comerla, saborearla, era grande y caliente, deliciosa, olía y sabía diferente, era un olor penetrante característico de la piel de los negros, pero estaba exquisita, era la mas rica verga que habíamos visto.


Carolina con mas esfuerzo pero adaptando su boca, la tragaba un poco más profundo, yo también quería comerla, así que cambiamos, yo la metí en mi boca y ella la chupaba por fuera, yo pude tragarla mejor, en un par de bocados, me la tragué hasta la mitad, sus líquidos pre seminales se mezclaron con mi saliva, Edson gozaba y le decía a Miguel lo bien que yo chupaba, seguí comiéndome esa enorme vergaza, cada vez mas profundo, la tenía casi hasta la garganta y aún algo sobraba, era impresionante, se la chupaba fuerte y profundo, volví a dejar que Carolina lo mamara y yo me ocupé un poco de Miguel que motivado por el espectáculo, traía una erección terrible, la metí en mi boca y de un bocado la deje ir hasta mi garganta, chupandolo fuerte y profundo, mis manos acariciaron sus bolas. Los dos machos gozaban con nuestras bocas y sus vergas enterradas dentro de ellas, pero no querían acabar aún ya que la noche recién empezaba, en la silla Mariana continuaba masturbándose con aquella vision.


Continuara...

Angela Lobo

Mi Amiga Carolina - 4ª Parte

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Este relato continua con las aventuras sexuales que vivimos con mi amiga Carolina en su visita a mi casa, viviendo una noche de orgía salvaje con mi marido y su amigo, un negrazo espectacular.

Seguíamos mamando las vergas de nuestros machos, yo la de mi marido y Caro atorada con la del negro que llenaba toda su boca, hinchándosela, su enorme verga negra entraba a duras penas en su boca, sobraba un buen pedazo fuera de ella. Mariana a un costado sentada en un sillón se masturbaba fuerte, sus dedos entraban en su conchita húmeda y brillante y acariciaba sus pechos pequeños pero duros y excitados. Entonces vi como Edson se sentaba, parecía tener tres piernas, Carolina se encaramo sobre él acomodándose frente a él, tomo el tallo grueso y reluciente de Edson y comenzó a refregar su rajita mojada sobre la descomunal verga, los líquidos preseminales de Edson mojaban su clítoris, el negro la tomo en su mano y daba vergazos sobre sus nalgas y sus labios vaginales, la tomo firme y apuntó contra su rajita, Caro se acomodó sobre ella y vi como lentamente y en medio de suspiros de Carolina la vergota negra empezaba a hundirse en su interior.

Entonces me puse en cuatro patas con mi cabeza sobre la espalda de Caro, teniendo una perfecta visión de cómo la penetraba Edson, al tiempo que Miguel me tomó por detrás dejándome ir su gran verga hasta el fondo de un solo golpe en mi conchita empapada. Me daba fuertes embestidas, me hacía gozar, me encantaba la verga de mi marido llenando mi lubricada vulva, seguí viendo como Carolina se clavaba en la vergota del negro, su concha se abría al máximo permitiendo que ese trozo descomunal de carne se deslizara dentro de ella, podía ver como la penetraba lento, cada vez más profundo, sus paredes vaginales se dilataban al máximo para recibir la gruesa barra de aquel descomunal negro, Caro gemía de placer, lleve mi boca y fui besando su espalda, baje por sus nalgas, mi lengua recorrió su culito, podía sentir esa enorme verga palpitando, abriéndola, llenándola por dentro, notaba su gruesa y reluciente vena a través de todo su grueso tronco perdiéndose en la caliente y húmeda concha de Caro, seguí lamiéndolos, llegué al pedazo de verga que quedaba fuera y pose mi lengua en ella, palpe las gordas y peludas bolas de Edson, mientras Miguel me cogía de una manera cadenciosa, fuerte y duro.

Carolina subía y bajaba con su concha apretada a todo lo largo de la inmensa verga, gritaba de placer, su lengua se enredo con la de Edson, mi lengua recorría sus nalgas y la sentí estallar en un orgasmo intenso, noté su concha chorrear jugos que al seguir cabalgando corrían por esa verga negra y gruesa, comencé a lamer sus jugos, sobre sus piernas, su conchita y la verga del negro. A pesar del orgasmo, Caro no aflojaba la cabalgata, al contrario, acelero sus movimientos contoneando sus nalgas sobre la enorme verga y su orgasmo se prolongaba, anunciando otro, al mismo tiempo Miguel me embestía fuerte, que junto a la visión de mi amiga cogiendo esa rica verga, me llevó a acabar yo también al mismo momento que mi marido inundaba mi conchita con su caliente y rica esperma, sus chorros me quemaban. Seguí comiendo el culito de Caro que a punto de otro orgasmo, montaba extasiada la verga de Edson que apretaba las nalgas de Caro mientras su descomunal tolete se deslizaba una y otra vez en la empapada vagina de Caro, Edson gemía fuerte anunciando también que acababa, y al hacerlo y llenar la concha de Caro de abundante leche, ella acabó de nuevo, clavándose hasta el fondo la tremenda verga y dejando que el negro descargara todo su semen en su interior.

Carolina se desmontó de la enorme verga y abundante leche chorreó del interior de su sexo, cayendo por sus piernas y sobre la verga, ella cayo extenuada sentada en el sillón, me puse de rodillas delante de ella y lamí y chupe su concha limpiándola de sus jugos y los restos de leche del negro. Luego hice lo mismo con Edson, recorrí toda su verga con mi lengua, la metí en mi boca, la mezcla de su semen y los jugos de Caro me fascinaban, lamía aquella poderosa barra una y otra vez, ahora estaba algo morcillona pero sentí como rápidamente se recuperaba con mi mamada y al terminar de limpiarla toda, ya la tenía totalmente dura de nuevo. Entonces fui yo la que ahora se montó sobre el negro, pero de espaldas a él, refregué mi concha mojada sobre la cabezota de su verga, mojándola con mis jugos, con sus grandes manos tomó mis pechos y me fui sentando sobre esa enorme y deliciosa verga, clavándomela despacio, sintiendo como abría mi concha caliente, estirándola al máximo, sintiendo cada milímetro de aquel tolete en mi interior.

Vi como Caro, se deslizaba hasta donde estaba Mariana y hundía su cara en su conchita que chorreaba jugos y Miguel sentada al lado mío contemplaba como su caliente esposa devoraba esa enorme verga negra, que se clavaba lento pero sin detenerse dentro de mí, estirando mi conchita mojada, llenándola por completo, la sentí golpear el fondo de mi sexo y empecé a cabalgarla, subía y bajaba por todo el largo de esa tremenda verga, sacándola casi por completo y luego volviéndomela a clavar toda, Edson acompañaba mis movimientos con sus manos sobre mis caderas. Ver a su esposa gozando con ese pedazo enorme de carne hizo que la verga de Miguel estuviera dura de nuevo, entonces se paró sobre el sillón y puso su rica verga a la altura de mi cara, no dudé en tragármela toda, mientras no dejaba de montar a Edson, sentía dos enormes vergas llenando mi conchita y mi boca.

Miguel tomaba mi cabeza y embestía mi boca, cogiendola hasta mi garganta, y la verga de Edson taladraba mi raja chorreante de jugos, él se aferraba a mis tetas y yo subía y bajaba fuerte y rápido devorando su tremenda verga con mi concha ardiente, totalmente invadida por esas vergas me llevaron a un orgasmo intenso, grité de placer y acabe sobre la verga de Edson bañándola en mis jugos, mientras duraba mi orgasmo, Edson se incorporo y me levanto con sus fuertes brazos, dándome vuelta y sin sacar su verga de mi sexo, Miguel se sentó y yo quede en cuatro patas, con mi cabeza sobre la verga de mi marido y cogida por detrás por Edson.

El negro empezó a embestirme fuerte, me daba nalgadas, me clavaba su herramienta enorme y dura hasta el fondo y yo me tragaba entera la verga de Miguel que llenaba mi boca, él me decía sí me gustaba la verga que me estaba cogiendo, sí gozaba con esa tremenda vergota en mí concha, solo saque un momento su verga de mi boca para contestar que estaba gozando mucho y volví a comemerla toda, el tomaba mi cabeza ahogándome en su verga que golpeaba mi garganta y Edson me daba embestidas salvajes y profundas, me tuvieron así por lo menos unos 20 minutos, ya había tenido otro orgasmo y a punto de alcanzar otro, sentí la verga de Edson hincharse en mi concha y con una clavada profunda explotó dentro de mi, lanzando abundantes chorros de leche caliente que me inundaron por dentro, lo que me hizo acabar nuevamente y grité de placer ahogada en la verga de Miguel que empezó a escupir gruesos chorros de semen directo en mi garganta, mi orgasmo seguía sintiéndome inundada de leche de mis machos, llenando mi boca y mi concha, Edson se levantó sentándose al lado de Miguel lo que aproveche para limpiarles bien la verga a los dos, lamiendo y bebiendo toda su leche mezclada con mis jugos.

Entonces me levanté y vi a Caro haciendo un 69 con Mariana, tomé un consolador de un cajón y acercándome por detrás a Carolina, se lo di a chupar a Mariana y luego se lo clavé a mi morena amiga, que gimió fuerte al sentir la verga plástica grande y dura que la penetraba, Mariana desde abajo lamía su clítoris excitado, el consolador la penetraba profundo y yo empecé a lamer su culito, Carolina gemía de placer, anunciando su orgasmo, con Mariana la seguimos comiendo toda hasta que estalló en una acabada intensa, su concha explotó en jugos, que corrieron por la cara de Mariana y sobre mi lengua. Las hice levantar y ahora fue Mariana la que se sentó en el sillón, abrimos sus piernas con Caro y ella le comía el culito mientras yo la penetraba con mis dedos por su conchita y me comía su clítoris, sus jugos corrían por su culito lo que aprovechó Caro para meter dos dedos dentro, mientras yo ya tenía cuatro en su conchita, Mariana chillaba de placer, me animé un poco mas y empuje en su rajita empapada, logrando que entrara mi puño y un poco mas y mi mano se perdió dentro de su conchita que se estiró toda, Mariana gritaba y Carolina siguiéndome empezó a hacer lo mismo en su culito que a pesar de resistirse terminó de igual manera, penetrado completo por la mano de Carolina, así la penetramos y Mariana gritaba mezcla de dolor y placer, pero terminó en un orgasmo bestial, dando gritos y pidiendo mas, hasta que su cuerpo se arqueó y cayó rendido y convulsionado sobre el sillón, despacio sacamos nuestras manos y la dejamos descansar.

Era hora de atender de nuevo a nuestros machos, que por ver la escena ya sus vergas habían reaccionado, aunque no estaban a pleno, con Caro nos arrodillamos frente a ellos y le dimos una buena mamada, yo a mi marido y ella a Edson hasta poner de nuevo sus enormes vergas bien duras de nuevo, entonces Miguel me puso a cuatro patas en el sillon y mojando su verga en mi conchita, mojo mi culito y poco a poco me fue penetrando, Carolina se puso en cuatro patas sobre la alfombra y Edson la cogía por detrás por su conchita, su cabeza quedaba a la altura de mis nalgas, así que sentí como me las lamía y por momentos Miguel sacaba su verga de mi culo y la metía en su boca, para después volver a clavarme toda su verga, estuvimos así un rato hasta que Edson le pidió a Miguel cambiar de parejas y así lo hicimos, cambiamos de posición y de macho con Carolina, que enseguida la vi ensartada por el culo con la gruesa verga de mi marido y Edson me cogía por la concha pero seguro notó mi culito dilatado por la cogida que me había dado Miguel y me dijo que tenía un culito precioso y quería cogermelo, lo mire y le dije que deseaba sentir su enorme verga en mi culo.

Al oirme decir eso Carolina quiso presenciarlo y Miguel también, entonces Caro sé puso detrás de mí y empezó a chupar la verga del negro, mojándola bien y Miguel me besaba y acariciaba mis tetas, excitándome y preparándome para la cogida, Caro escupió mi culito, tomo la verga de Edson y la mojo bien en mis jugos, colocó la verga en la entrada de mi culito y entonces Edson empujo suave, mi culito dilatado, la recibió bien al principio, al seguir entrando sentí algo de dolor, esa tremenda barra de carne estiraba mi culo al máximo, Caro abrió bien mis nalgas y estimula mi conchita, eso me relajo bien y la descomunal verga se deslizo mas en mi culo, gemí fuerte, Miguel ahogo mis gemidos con sus besos y Edson sin detener su penetración entró profundo en mi interior, sentí toda su verga en mi culo, llenándome completa, Carolina gritaba excitada que me la había comido entera, el dolor me ahogaba un poco, pero el negro se quedó quieto y mi culo se adapto de tal manera que al sentirlo empezó a embestirme despacio, entrando y saliendo de mi culito, que recibía toda aquella enorme pija negra, poco a poco sus embestidas se hicieron mas fuertes y Miguel colocándose detrás de Caro la clavó también por su culo y la cogía fuerte.

Edson me cogía salvajemente, fuerte y rápido, por momentos solo salía de mi boca para meter su verga en la boca de Carolina y volver a cogerme toda, cada vez mas duro y fuerte, yo gritaba pero de puro placer, mi culo era ahora el que devoraba esa tremenda verga, abriéndose y cerrándose, succionando la verga gruesa y dura que se enterraba completa en mi culo, en la habitación todo era olor a sexo, todos gemíamos fuerte, los dos machos nos tenía ensartadas por el culo con sus enormes vergas, sentí la de Edson hincharse en mi culo y me cogió mas fuerte haciéndome acabar en forma bestial, dando gritos y retorciéndome de placer, exprimiendo su verga que no pudo aguantar y lanzó dos fuertes chorros de semen caliente en mis intestinos y luego la sacó y acabó mas todavía sobre mis nalgas, mi culito y en la boca de Caro que se empeñaba en comer todo lo que salía de la gorda verga, llevando también a Caro y a Miguel a su orgasmo, que dejo a Carolina con el culito lleno de la leche de Miguel. Las dos nos ocupamos de limpiar bien las vergas y luego cada una limpio a la otra bebiendo la leche de nuestros culitos.

Todos estábamos algo cansados, así que nos tomamos un tiempo que dejara recuperar a nuestros hombres y aliviara nuestros agujeritos, con Caro decidimos darnos una ducha, a la que sumamos a Mariana, las tres nos metimos en la bañera y por un buen rato estuvimos dándonos besos, caricias y recorriéndonos enteras con nuestras manos y lenguas, al salir del baño, lo hicimos las tres desnudas, encontramos a Edson y Miguel que habían preparado unas copas y nos sentamos los cinco charlando por un buen rato, luego decidimos dormir un poco, Edson se acomodó en el sillon junto a Mariana y Caro se unió a mi marido y a mí en nuestra cama. Habremos dormido algunas horas y al despertar tenia deseo de mas, me abracé a mi amiga y la bese en la boca, ella despertó y al acariciar su rajita, la noté húmeda, ella también quería mas y todavía quedaba mucho por disfrutar.


Continuara...




angela_lobo@hotmail.com

carolinacruzj@hotmail.com

Angela Lobo

Me cogi a tres Amigas Borrachas

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Hola, esta es la segunda vez que participo en Todo Relatos y lo hago con mucho gusto. Está de sobra decirles que todo lo que les platico es 100 por ciento real.

Pues bien, tengo un grupo de amigos a los que en la actualidad casi no frecuento. Hace algún tiempo (un año) lo hacía con cierta regularidad pero la verdad es que su estilo de vida no es el mío, ellos se embriagan cada fin de semana y yo sólo lo hago sólo en muy contadas ocasiones.

Mis amigos son bebedores --como decimos a México a morir-- es decir que pueden empezar a las 10 de la noche y terminar a las seis, siete u ocho de la mañana de un día después. A todos ellos los conozco y soy tan amigo son de ellos como tan amigo soy de sus esposas.

Yo tengo 35 años y ellas andarán más o menos como por la misma edad, ellos, el más grande tendrá unos 45 y los otros unos dos 42; les aclaro que no son los únicos que se reúnen a esas fiestas bebedoras, se reúnen por lo menos otros cinco matrimonios más (y algunos otros solteros o divorciados) pero éstos, al igual que yo generalmente decimos "bye" cuando ya son las dos o tres de la mañana…

Esta tercia de amigos son los de los que se quedan a dormir y lo hace por la simple y sencilla razón de que son los anfitriones y dos matrimonios viven en la casa en donde siempre se hacen las reuniones y el tercero también se amanece porque son familiares.

Un buen día supe que habría fiesta: ya sé como terminan esas fiestas, ahogándose de borrachos, diciendo incongruencias, saliéndoles el tequila a flor de piel. Los hijos de todos ellos estaban de vacaciones porque se habían ido a la capital del país, de modo que en ese momento se me prendió el foco…

Miren que a nadie, absolutamente a nadie le había platicado esto...

Aunque respeto a mis amigos y a mis amigas no puedo negar que las tres mujeres de las que hago referencia son mujeres exquisitas, sí es verdad que son mis amigas pero también es verdad que están muy ricas.

Maribel es argentina, rubia, de pelo largo se pone unas minifaldas de terror, de piernas carnosas, en varias fiestas anteriores las vi y no perdía detalle cuando cruzaba las piernas y ver esos calzones que me lo mostraban todo.

Yolanda es mexicana, bajita de estatura, morena con un par de caderas sensacionales y una sensualidad natural que te provoca erecciones. Yolanda es la propietaria de la casa y Maribel está casada con uno de sus hermanos.

La otra hembra es Claudia, sensacional, morbosamente atractiva, incluso cuentan las historias que su marido la conoció en un cabaret y la sacó de trabajar. Alta, también rubia con un par de tetas increíbles, no es muy guapa pero no puede ocultar el tremendo culo que se carga, aún utilizando vestidos gigantes se le delinea la figura, su esposo también es hermano de Yolanda.

La verdad es que no necesité planear ningún trazo… Conocía de memoria la operación de la fiesta, de manera tal que esa noche me dormí muy temprano, extremadamente temprano, como a las 10 de la noche y me desperté con reloj despertador a las 5 de la mañana, jajaja todavía me eché un baño y media hora después ya estaba en la casa de la fiesta y, como era de suponerse, ya no había nadie más que los anfitriones, pero las cosas salieron mucho mejor, pues como todo vivimos en una unidad habitacional (fraccionamiento), el esposo de Maribel recién se acababa de ir y Maribel le dijo que lo alcanzaba.

Y dicho y hecho con el aparecer del sol… los dos matrimonios (perdidamente ebrios) se fueron a sus recámaras o mejor dicho ellas los jalaban a ellos mientras yo convencí a Maribel de subirnos al cuarto (la casa es de dos niveles). A eso de las 7 de la mañana el sueño y la borrachera las harían presa fácil de mi negras intenciones, logré subir a Maribel mientras que Claudia se quedó dormida en la sala supuestamente esperando a Yolanda para platicar.

Ya en el cuarto sin mayor preámbulo me despaché con la cuchara grande…

Maribel estaba a mi merced… la dejé totalmente desnuda y ella pensaba que estaba con su marido pues había tenido el cuidado de correr las cortinas para que no entrara la fastidiosa luz…. Pasé lengua por todo su cuerpo y ella me correspondió, que lindo manjar tenía ante mí y la obligué a que me mamara la verga y lo hizo deliciosamente, y más me excitaba cuando me decía "Ramiro (su esposo) que rica tienes… la tienes mas grande ahora… ufff créanme que nada de acordarme de aquella travesura me vuelvo a venir…. A Maribel le di verga por delante y por detrás ¡Qué ricas nalgas!… Yo no sé si me amigo alguna vez se la haya cogido por el culo pero yo bien que se lo disfruté no paraba de bombearle y me corrí en ese apretado hueco que me ofrecía Maribel…. Yo estaba fresco, de alguna manera me había preparado para ello, quise aventarme más palos con Maribel pero me acordé que Claudia estaba abajo, así es que como pude logré vestir a Maribel y todavía darle un tremendo beso de despedida…

Cuando bajé vi en la sala el espectacular trasero de Claudia, antes me cercioré que Yolanda estuviera en su cuarto junto con su marido y que el marido de Claudia también estuviera en el cuarto…. Corrí las cortinas de la sala en donde sí entraba la luz…. Mi excitación estaba a tope, para ese entonces ya no pensaba sólo en Claudia, mi segunda víctima, sino incluso en Yolanda….

A Claudia no la desnudé completa, la verdad es que es una mujer muy alta y muy traserota (culona) y yo soy bajito, además podía darme cuenta que estaba en total estado de embriaguez, así es que sólo le alcé la falta y le bajé los calzones, me estaba dando un atracón con mi amiga, le di lengua en el culo y sólo veía que se acomodaba y cuando ya la tuve a tono no dudé en metérsela de un jalón. Tenía la verga hinchada, tremendamente cabezona y no podía creer que me estuviera cogiendo a esa súper hembra….

Total cuando sentí que ya me venía se la coloqué en el culo y poco a poco fue bombeando hasta que le entró todo, ¡Qué cosa tan deliciosa! Pienso que ella creía estar soñando porque me expresaba palabras de satisfacción, incluso llegué a pensar que estaba despierta pero nada…. Estaba tan alcoholizada como Maribel, como Yolanda y los demás… Fui al baño y me lavé la verga, luego abrí el refrigerador y me tomé una Coca Cola, incluso comí algo de lo que habían servido: botanitas y poco de pastel. A las ocho de la mañana yo era amo y señor de esa casa…

Sólo me preocupaba el de Maribel, el amigo que se había ido a su casa, a dos o tres cuadras de allí. Y aunque me había informado de que efectivamente por su estado de embriaguez –según me decían ellas—no volvería. Decidí cerrar la puerta con llave para evitar un susto…

Recuperadas las fuerzas venía la tarea más difícil entrar al cuarto de Yolanda: Ahí estaba, al lado suyo, Miguel su marido, pero la verga la tenía hirviendo y me importó. El único detalle que me ayudaba es que tenían una cama enorme de las llamadas King o Queen, la más grande entiendo, me desvestí y sólo me quedé en calzones. Me puse justo detrás de Yolanda, Miguel estaba del otro lado. La operación tenía que ser con mucha delicadeza o de lo contrario salir huyendo, confiaba --por supuesto—en la cantidad de tequilas que Miguel había tomando, definitivamente el más bebedor de ellos.

Abracé a Yolanda y sentí algo muy hermoso por ella. Fui mucho más tierno con la morena que con las otras dos rubias… Si realmente tenía una amiga, amiga, lo era ella. Con ella me pasé tardes platicando sobre los asuntos de mi divorcio. Con ella sentía algo más, estaba excitado por supuesto que lo estaba por que posee unas piernas de campeonato y un culo casi sin utilizar pues en anteriores ocasiones me había comentado que Miguel su marido, por el exceso consumo de alcohol, casi no tenía erecciones.

De modo que estar con Yolanda fue algo delicioso… Yo venía pensando en alguna de ellas y me estaba tirando a las tres… Le metí mano, le acaricié los pelos del área vaginal. Le besé el cuello y ella se empezó a retorcer se estaba calentando igual que yo… pero tenía poco tiempo y al estar en la misma cama, junto al marido, no podía vibrar mucho la cama.

Así que no me quedó otra que irme directo al culo y penetrarla poco a poco, con calma pero a la vez con fuerza con bombeo cadencioso…..ya hablaba y me decía "Aaayyy papaciiiiito!!!"

No tardé mucho me vine dentro de ella y creo que hasta esos momentos reaccioné de lo que había hecho… era sábado y la gente suele levantarse tarde pero pensé que a lo mejor algún vecino me podía ver y decidí abandonar la casa…

Muy fresco me fui a la casa mía a seguir durmiendo y supuse que algo recordarían ellas pero, para mi fortuna, no fue así y la única que al día siguiente me sorprendió con su comentario fue precisamente Yolanda quien me dijo: "no me lo vayas a tomar a mal pero anoche tuve un sueño erótico contigo…" No quiso entrar en detalles pero uffff me culié a tres amigas y que me perdonen mis amigos pero ya le tenía muchas ganas a sus viejas….

Naturalmente el remordimiento no me deja descansar en paz y es ésta la primera que lo confieso todo.

Comentarios a argelvazquez@hotmail.com

Argel vazquez

Los Deseos de un Amigo - 1ª Parte

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Hace unos meses charlando en mi oficina con mi amigo Marcos que siempre pasa a saludarme, empezamos a hablar sobre sexo y las fantasías eróticas de cada uno. Él ya sabia cuales eran las mías, ya que soy una persona abierta y siempre le cuento todo, pero el me sorprendió ya que de ese tema no hablaba mucho. Es de esas personas, que son muy reservadas para esos temas, pero seguramente juntarse conmigo lo hizo cambiar un poco y tal vez bastante mas! Resulta que me confeso que le gusta mucho la idea de ver a otras parejas haciendo el amor y sinceramente quería llevar su fantasía a la realidad y además tenia la posibilidad ya que un amigo de él suele organizar reuniones que terminan en sexo grupal. Yo le pregunte si el era capaz de llevar a su novia a ese tipo de reuniones y el contesto que si, pero que nunca le había hablado de ese tema a ella y además de eso no tenia ni la mínima intensión de compartirla solo hacer el amor con ella y observar como los demás lo hacen. Yo le confesé que la idea era buena pero que tuviera cuidado ya que la novia de él era muy tímida y no creía que se podría prestar a ese tipo de juegos. Charlamos un tiempo mas y se marcho, a las dos semanas volvió y me dijo recordas mi fantasía, yo le conteste que si, y él dijo bueno se me cumplió. Yo me quede muy sorprendido ya que creí que eso iba a quedar en nada y le pedí que me cuente, él sin hacerse rogar accedió a mi pedido y me dijo:

El sábado nos reunimos en la casa de mi amigo Gustavo a comer unas clásicas pizzas con champagne éramos tres parejas, yo tenia puesto un jean y una remera, mi novia Ana de 22 años tenia puesto un vestido corto color piel que le combinaba muy bien con el bronceado de su piel y mi amigo Sebastián que tiene 25 años es rubio, bien delgado y tiene ojos celestes el estaba con una novia ocasional Gimena de 30 años que realmente estaba muy buena, tenia una camisa anudada a la cintura que le hacía resaltar los grandes pechos que tenia y una mini falda de cuero muy ajustada y la otra pareja eran Miguel de 24 años, morocho de pelo castaño, con físico de fisiculturista tenia una remera blanca al cuerpo que se le marcaba muy bien los musculos y Andrea 22 años que era bajita pero tenia un cuerpo muy bien marcado ya que iba siempre al gimnasio, tenia puesto un jean negro muy ajustado con un top blanco que le marcaba mucho los pezones. Yo la lleve a Ana con el pretexto de una reunión de amigos pero no le dije nada mas, sabiendo que si le decía algo ella iba a negarse rotundamente.
Comenzamos a comer pizza y a jugar a las cartas, mientras en la tv solo había una película ocasional, la partida de cartas era muy buena y divertida pero se torno aburrida ya que no apostábamos nada. Mi amigo Sebastián aconsejo apostar algunas prendas de ropa y yo la mire a Ana y ella dijo que si, sin titubear, confieso que ella nunca bebe alcohol y creo que el champagne la había desinhibido bastante, estaba muy abierta y reia mucho, pero muy consciente de lo que hacia. Para ese entonces Gimena había sintonisado en la TV el canal condicional Venus así que el ambiente se estaba poniendo cálido.
Mi amigo comenzó a ganar, y mi novia y yo comenzamos a perder la ropa al igual que la otra pareja. Ya solo con la ropa interior Miguel y Andrea comenzaron a transar un poco calientes y Ana al ver esa situación saco por debajo de la mesa con su mano izquierda mi pene y comenzó a masturbarme y con la derecha sostenía las cartas, yo quede paralizado ya que no me esperaba esa reacción de ella. Seguimos jugando y quedamos totalmente desnudos, mi amigo dijo, la ropa es mía solo se las devuelvo si pasan la noche acá, nos reímos todos y dijimos no hay problema además la casa de él era bastante confortable. Para ese entonces Miguel y Andrea estaban recostados en el living sobre una hermosa alfombra mirando la tv completamente desnudos, la luz de el living estaba bastante tenue, así que me dirigí con Ana y nos sentamos en un sillón y comenzamos a observar la película erótica, estabamos todos desnudos, menos Sebastián y Gimena así que comenzaron a desnudarse y se sentaron al lado de Miguel y Andrea. Todos quedamos mirando la película erótica, hasta que Gimena comenzó a besarle el pene a Sebastian el se recostó totalmente y ella seguía con esa practica pero bastante mas fuerte, Sebastián tenia el pene mucho mas grande que el mío y Ana al ver eso, se quedo super caliente pero muy sonrojada. Miguel tomo a Andrea por las piernas se las abrió y comenzó a besarla con muchas ganas. Nosotros nos quedamos abrasados mirando todo desde el sillón, realmente eso era lo que yo quería estar tranquilo y observar cada detalle como se besaban, acariciaban y principalmente ver las expresiones de sus rostros, en un momento Gimena dejo de besarle el pene a Sebastián y se a acerco hasta Andrea y comenzó a besarla en la boca, Sebastián se paro y vino en búsqueda de Ana, yo me quede muy sorprendido y nervioso ya que yo estaba muy caliente pero no quería eso, Ana le dijo que no y el se volvió asía el grupo y comenzó a penetrar por el ano a Gimena, me di cuenta porque ella estaba de espalda y comenzó a gritar desgarradamente, pero diciendo, siii quiero mas! Miguel dejo a Andrea sola y comenzó a penetrar a Gimena por adelante, esa situación era increíble, estaba presenciando una verdadera orgía, y a una mujer doblemente penetrada, realmente estaba super excitado, era capaz de cualquier cosa, pero era mas la calentura que tenia por ver, que por participar, es algo inexplicable. Seguí abrasando muy fuertemente a Ana mientras le acariciaba muy despacito el clítoris que estaba completamente mojado, y ella me masturbaba muy despacio, eso nos mantenía en temperatura, y a su vez los chicos seguían penetrando a Gimena, mientras Andrea la seguía besando por todo el cuerpo. Así Gimena logro un orgasmo único y quedo desmayada en el piso, luego los chicos hicieron lo mismo con Andrea, dejandola mas exausta todabia, yo me que de sorprendido ya que ellos podian controlar sus orgamos muy bien para seguir haciendo el amor. Despues de que terminaron con Andrea, miraron a los ojos a Ana como disiendole "ahora te toca a vos" y ella me miro a los ojos con cara triste y yo no sabia que decirle, estaba tan caliente que no podía hablar, realmente esa situación se había ido de control, ella se paro siempre mirándome a los ojos y se acerco muy despacio a los chicos como cumpliendo los deseos de ellos. Sentados en el piso le extendieron la mano indicandole que se sentara entre ellos dos. Ana no dejaba de mirarme tenia una carita como de tristeza pero de una profunda excitación a la vez. Miguel le agarro la cabeza muy despacio y la llevo hasta su pene que estaba muy duro y era un pene grande pero con una cabeza mucho mas grande ahun, ella se acerco muy despacio y cuando se lo metió en la boca me miro muy profundamente a los ojos, esa situación me estaba exitando, yo realmente no podía creer que me calentara tanto podía sentir como mi pene latía como si quisiera acabar ahí mismo, ella lo metió todo en su boca sin rechazo alguno. Mientras Sebastián mojaba sus dedos y se los metía muy despacito en la cola, ella puso en su cara una expresión de dolor pero no podía gritar ya que tenia la boca ocupada Así que Sebastián saco los dedos y comenzó a penetrarla muy despacio, ella no se resistió, es mas le gustaba! Yo me quede un poco mal ya que conmigo nunca quiso hacerlo. Luego Gimena se acerco hacia mi . Se agacho de frente a mi, puso su cara cerca de mi pene corriéndose el pelo hacia cada lado de sus hombros, comenzó a succionarlo, era realmente una experta yo podía sentir como mi pene llegaba a la garganta de ella, realmente no podía creer lo que me sucedía, me estaban haciendo la mejor mamada de mi vida y a la vez estaba viendo como se comían a mi novia. Seguimos así por un buen rato hasta que Sebastián dijo que no aguantaba mas, que quería acabar, Ana agarro y saco muy despacio el pene de Sebastián de su ano y se acostó en el piso mirando hacia arriba y pidió que los dos le acabaran en la boca y me miro a mi diciendo mira no te pierdas esto saco su lenga que tantas veces bese y los chicos se agacharon poniéndole el pene en la boca , ella los tomo bien fuerte y comenzó a masturbarlos uno con cada mano , era una situación única , mi novia se había transformado en una verdadera puta y realmente lo disfrutaba . Miguel comenzó a acabar, despues siguio Sebastián y toda la lengua de Ana era un mar de leche que iba hacia adentro de su boca. Yo tampoco águate mas y sin avisar nada , le acabe a Gimena en la boca, ella lo trago todo ya que mi pene estaba todo dentro de su boca.
Luego Ana paso su lenga por las cabezas de los penes de los chicos, como no queriendo dejar una sola gota de esperma, y finalmente la paso por sus labios.
Gimena se paro y fue al baño seguida por Sebastian y Miguel llevo a Andrea hacia una habitacion. Yo me quede sentado en el sillón mirando a los ojos a Ana que todavía permanecía en la alfombra sentada mirándome, pero esta vez con una pequeña sonrisa como de complicidad, nos quedamos así por un buen rato hasta que me decidí , y me acerque a ella y comenzamos a hacer el amor , después nos quedamos dormidos los dos abrasados en el living , cuando amaneció nos vestimos y nos marchamos .

Y bueno eso fue todo lo que sucedió te cuento que desde ese día no veo a Ana y sinceramente no se lo que va a suceder entre nosotros, yo le dije que no se apene que el tenia que llamarla, el me prometio que la iba a llamar esa misma noche y luego se marcho.
A los días volvió a contarme lo que había sucedido con su novia. Pero bueno esa es otra historia ....

By: ALEXXX
alexanderjunior@hotmail.com


Alexander

Los Deseos de un Amigo - 2ª Parte

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Hola, recuerdan que en la historia anterior yo les conté la fantasía sexual de un amigo, que paso de la fantasía a la realidad, claro que sabemos que eso siempre trae sus consecuencias.
Resulta que después de contarme que había tenido sexo grupal con su novia, el me confeso que su situación emocional con ella estaba muy mal, ya que él disfruto mucho al igual que ella esa noche pero los celos no lo dejaban vivir. El charlo con su novia (Ana) y ella le dijo que todo lo que hizo esa noche solo fue porque él se lo pidió y como ella lo amaba tanto no dudo en hacerlo. Él insistió en preguntarle si realmente fue placentero para ella, pero nunca tubo una respuesta certera.
Ellos continuaron con su relación normalmente, pero Marcos (mi amigo) siempre me confeso que el estaba super celoso....y con el tiempo sus celos se transformaron en una cruel realidad....
Él se dio cuenta que ella siempre los viernes en la noche estaba cansada y le pedía que la llevara temprano a su casa cosa que antes nunca pasaba, hasta que un día el la dejo en su casa y estaciono el auto en un lugar cercano oscuro , a la media hora que el la había dejado un auto se estaciono en la casa de ella e inmediatamente salió, se subió y se marcho . Marcos pudo notar que ella se había cambiado de ropa y que dentro del auto había dos chicos pero no pudo divisar sus rostros. Sin dudarlos y con mucho cuidado los siguió para ver a donde se dirigían. Luego de seguirlos por mas de media hora llegaron a una mansión a las afueras de la ciudad. Él auto en que iba Ana hizo una señas de luces frente al portón y estos se abrieron, pudiendo ingresar rápidamente, Marcos hizo lo mismo y entro sin ninguna dificultad. Estaciono el auto lejos de los otro y los comenzó a seguirlos a pie. Observo como los chicos entraban a la Mansión abrasando a su novia, él decidió esperar unos minutos para entrar para no encontrase con ella. Una vez que entro vio un montón de personas bebiendo y charlando como si fuera una gran fiesta, música suave, champaren y caviar. Era un lugar muy fino de un gran nivel económico , con hombres de todas las edades pero mujeres muy jóvenes. Marcos buscaba a su novia pero no la veía por ningún lado, observo que algunas parejitas subían por una gran escalera. Decidió ver hacia donde iban y subió. Estas escaleras lo llevaron a una gran sala donde el ambiente era muy diferente al otro ya que la gente no estaba charlando, sino que estaban todos desnudos haciendo el amor, ayudados por todo tipo de aparatos sadomasoquistas. Era mucha la cantidad de personas que había en ese lugar y él presentía que su novia estaba ahí.
Para gran sorpresa para él fue ver a su novia toda desnuda en un aparato donde tenia atrapada la cabeza y sus manos, los piernas apoyadas en el piso bien abiertas y atadas al mismo para no poder moverlas. A la vez que un hombre le pegaba pequeños latigazos en la espalda. Marcos realmente no podía entender eso, porque ella se dejaba someter a esos tratos. Pero fue aun más la sorpresa cuando vio a los dos chicos que la habían traído a ese lugar sentados en un sillón observando todo, y pudo ver bien sus rostros, eran Sebastián y Miguel, los amigos de Marcos, los chicos con quien Ana había tenido sexo delante de él. Él se dio cuenta que ella nunca se había podido olvidar de esa noche de lujuria y sexo. Y más aun que a ella realmente le había gustado mucho al punto de poder engañarlo a él para continuar con ese tipo de practicas sexuales, indudablemente ella había descubierto su lado oscuro y no lo quería reprimir mas.
Marcos sin saber que hacer se quedo en un rincón de la sala observando lo que iba a suceder, era indudable que Ana era el plato principal de la noche ya que era la única que estaba atrapada en un aparato sadomasoquistas, las demás personas tenían sexo aisladamente pero manteniendo atención con lo que sucedía con ella. De pronto entro a la sala un hombre morocho de unos dos metros y todos comenzaron a aplaudir, Marcos no entendía porque pero luego comprendió. El morocho comenzó a desnudarse frente a Ana y cuando se bajo el pantalón dejo notar que no usaba ropa interior ya que su miembro comenzó a aparecer, un pene con dimensiones descomunales y eso que el pene aun no estaba erecto. Él tomo la cara de Ana con un mano y dirigió con la otra mano el pene a la boca de ella, sin negarse ante semejante pedazo abrió completamente la boca y comenzó a chuparlo. Marcos seguía observando en un pequeño rincón de la sala , realmente no sabia si salir de ahí corriendo o tomar a su novia para llevársela, tantas cosas pasaban por su cabeza y tan poco podía hacer, él solo se quedo y observo ya que él sabia bien que observar le gustaba mucho.
El morocho tomo con fuerza la cabeza de Ana y la tiraba hacía el para ayudarla a tragarse todo ese pene, pero Ana tenia repentinos ataques de arcadas ya que ese miembro comenzaba a tocar su garganta, pero la insistencia de el pudo mas y su miembro de una sola vez desapareció todo dentro de la boca de la novia de Marcos, en ese mismo instante una mujer apareció con un gran consolador y comienzo a penetrárselo a Ana, ella no podía hacer nada ya que estaba toda atada. El morocho junto con la otra mujer hicieron lo que quisieron con ella, todo era muy suave pero tenia momentos de mucha violencia hacia ella. Ana permaneció gran parte de la noche atada al aparato sadomasoquista, la sacaron después para repartirla entre todos los que quisieran, claro entre ellos los amigos de Marcos. La cogieron por todos lados sin ningún tipo de compasión. Marcos escucho que una persona le decía a otra que ella hace unas semanas que iba ahí y que siempre pedía que le hagan mas, que realmente tenia mucho aguante y un espíritu sadomasoquista increíble. Al terminar con Ana comenzaron a repartir números porque la iban a sortear, él ganador podía pasar un fin de semana con ella y hacerle lo que quisiera. Marcos no lo soporto mas y se marcho. Al otro día por la tarde llamo a su novia y esta le dijo que se sentía mal que la fuera a buscar en la semana, cuando él fue a buscarla en la semana a la casa, ella actúo con naturalidad y le dijo que estuvo todo el fin de semana en la casa ya que se sentía muy enferma. Marcos solo mantuvo silencio y hizo de cuenta que nunca paso nada, además le comento que unas amigas la habían invitado para pasar el fin de semana en una quinta, él le pregunto si podía ir y ella se puso un poco nerviosa y le contesto que era una reunión solo para mujeres.
Él me termino diciendo que iba a averiguar donde era la fiesta para poder seguir a su novia, pero que realmente no podía cortar con ella ya que él estaba muy enamorado y que en el fondo a el todo eso le gustaba. Prometio volver para contarme lo que sucedía así que solo resta esperar....

By: ALEXXX
alexanderjunior@hotmail.com

Las Amigas son las Amigas

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A simple vista Angélica lo tenia todo. Buena posición social y económica, éxito en los negocios y un novio solícito y cariñoso. Si profundizabamos un poco resultaba que el novio solícito y cariñoso lo era por su buena posición económica y por su éxito en los negocios. Era uno más de los tantos hombres y mujeres que se acercaban a ella sólo por interés. Enseguida se daba cuenta pero los toleraba mientras no le ocasionaran problemas, en ese caso se deshacia de ellos sin ningún remordimiento pero con un dejo de frustración que le producía una momentanea depresión.

Era muy perpicaz y desconfiaba de todo el mundo, menos de Carla, su amiga de toda la vida que trabajaba y vivía con ella. Se ocupaba de administrar la casa, el personal de servicio y era la responsable de manejar su agenda social.

Eran totalmente distintas pero se querían muchísimo y se aceptaban mutuamente tal cual eran desde siempre.

Carla salía con Alejandro desde hacía tres meses y todavía no le había contado nada a Angélica. Estaba muy suceptible y Carla cuidaba mucho que Angélica no se viera afectada. Depre como estaba saber del buen momento que vivía Carla provocaría en Angélica, a pesar suyo, un sentimiento de envidia, y Carla quería evitarle ese contratiempo.

Más adelante, superado el trance, se lo presentaría y Angélica estaría, como siempre, contenta con la felicidad de su amiga.

Carla y Alejandro se veían a las escapadas cuando el abundante trabajo se lo permitía pero tenían su compensación dos o tres veces por semana cuando Angélica asistía a las tantas reuniones a las que la obligaba su posición.

Era en esas noches donde ambos amantes daban rienda suelta a su pasión sólo cuidandosé de que Alejandro se retirara un rato antes de que volviera Angélica.

Cuando esta llegaba, comentaban aspectos de la reunión, se agendaba lo importante y el resto esa sólo chismerío de buenas amigas. Cumplido el rito ambas se retiraban a dormir, Angélica pastilla mediante y Carla agotada, contenta y reviviendo los pasionales momentos vividos con Alejandro.

Cuando Carla rememoraba la cojida, sentía nuevamente la pija de Alejandro dentro suyo y se exitaba de tal forma que tenía que pajearse, para poder conciliar el sueño.

Carla estaba eufórica, Alejandro era el mejor tipo que había conocido en su vida y no sólo por los veintidos centímetros de verga gruesa que cargaba y de su manera de usarla, sino porque era muy alegre y divertido y era muy buena persona. Ella le decía en broma que era un tierno con una parte dura.

Ese día estaba plenamente felíz porque luego de innumerables y pacientes intentos habían logrado concretar una hermosa culeada.

Carla estaba contenta de haber podido gozar esa verga, que tanto la enloquecía, totalmente metida en su culo, como la gozaba cuando la tenía en la boca al mamársela o cuando ejercía esa presión demoledora en su vagina.

Por su parte Alejandro estaba eufórico y extasiado se quedo mirandolé el ojete por donde fluía su leche que momentos antes, después de una prolongada y profunda acabada, había derramado dentro de ella.

Ese día especialmente no se hubieran separado, pero lo hicieron imaginandosé el próximo encuentro.

En cada encuentro encontraban algo que los enriquecía y cada vez gozaban más. Era evidente que ambos eran las partes de un todo pleno de placer.

Un día Alejandro llegó a lo de Carla que lo esperaba desnuda, observó ese par de tetas casi perfectas, ese culo indudablemente perfecto y la erección que ya había alcanzado le produjo dificultades para desnudarse. Lo consiguió cuando ya Carla, incontenible, se había largado a chuparselá. Con su fuerza la levantó y la acomodó para poder chuparle la concha.

A Carla la enloquecía la forma en que Alejandro se la mamaba, sobre todo porque le masajeaba el clitorís con tal intensidad que dejaba corto a cualquier vibrador.

Ella, incontrolable de calentura, decidió que le iba a sacar la leche con la boca y no paró hasta conseguirlo, a pesar de los esfuerzos de Alejandro para no acabar, y que al final se entregó y la dejó hacer mientras el le metía toda la lengua en la vagina y en el ojete.

La acabada inundó la boca de Carla que tragó parte de la leche y el resto lo compartió con Alejandro en un largo beso.

Casi inmediatamente de acabar estaban de nuevo trenzados ardientemente. Tan enajenados se encontraban que no notaron que, en la puerta del cuarto, abierta por estar solos en la casa, estaba Angélica perpleja que no atinaba a nada, sólo a mirar extasiadamente el polvo que se estaban echando Carla y Alejandro.

Sorprendidos pararon y Carla intentó una explicación que paró al observar que Angélica no apartaba la vista de la poronga de Alejandro totalmente dura y brillante, por los flujos de Carla, a pesar de la sorpresa.

Carla sólo atinó a decir: -¿No es divina? Agarrasela —orgullosa del pedazo de Alejandro.

-¡Carla! Es tu novio —reaccionó Angélica.

-Vos sos mi amiga y no puedo verte así, Alejandro te va a hacer felíz.

Lentamente Angélica extendió su mano hasta la pija de Alejandro. Este miró a Carla que asintió levemente con la mirada.

Con la pija en la mano comenzó a pajearlo mientras Carla la desnudaba.

Muy pronto Angélica se la llevó a la boca y comenzó a chuparla frenéticamente. Carla se apartó mirandolós hacer mientras se pajeaba suavemente.

La cara de Angélica había cambiado y Carla estaba feliz por ello. El gestó hosco y frío que tenía ultimamente se fue trocando en una sonrisa y culminó en un alarido de placer cuando tuvo el primero de los muchos orgasmos que Alejandro le producía al meterle la pija en la concha y en el culo alternadamente.

Cuando Alejandro le derramó toda la carga de sus huevos en la boca y en la cara, Angélica cayo exhausta.

Recuperada a medias dijo: -Disculpenmé chicos, pero la reunión estaba tan aburrida que enseguida me fuí, nunca me imaginé que estuvieras tan bien acompañada y divirtiendoté como loca.

Esa noche Alejandro no tuvo que irse, alegre y a conciencia satisfizo a las dos amigas hasta que no le salía una sola gota de leche de tantas veces que había acabado.

Esa noche sintió que su amor por Carla tomaba una dimensión intangible.

Hay que ser muy buena tipa para compartir algo que se quiere tanto, pensó contento por haberla conocido y decidido a conservarla para siempre.

Pedro W

La Visita Inesperada - 2ª Parte

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Bueno decía Mari:

•  Y que yo no tengo derecho a hablar; ustedes ya nos repartieron como quisieron. Haber Pepe dices que me ves mejor que antes, tú crees ¿que es cierto? -

Y mi esposa nos modelaba. A Pepe se le caía la baba, yo le comentaba y tiene las nalgas bien duras y respingonas mientras ella hacia un giro. Se notan contestaba clavando sus ojos. Mi esposa le insinuó; ¿y crees que mis pechos son operados? Agachándose frente a él abriendo más su blusa. No para nada al contrario se ven muy naturalitos, sin que se molesten, estás muy buena y te antojas mucho. Mari camino hacia mí y se sentó en mis piernas y me decía melosamente al oído, Papi estoy caliente, Como respuesta le daba un profundo beso en la boca. Pepe nos hablaba en voz baja, no sean cabrones, no cuenten el dinero delante de los pobres, miren que rico se están besando. –

Pobrecito le dice Mari, poniéndose de pie y caminando hacia él, hace un lento giro se inclina y le da un beso en la boca, mi amigo le metió la lengua, mi esposa gira y se sienta en sus piernas, inmediatamente vi como una mano de Pepe corría con ansías por los muslos de mi mujer y se perdía bajo su falda, y la besaba de nuevo, luego de un momento Mari se puso de pie y me dijo melosamente; pobre compadre esta que revienta, y nuestra comadrita no va a querer que se valla por ahí de cabrón… ¿verdad? ¿Que será bueno hacer?..... Me volteaba a ver como pidiendo permiso.

Pepe nos suplicaba no puedo más estoy muy caliente, yo les juro que hablo con Paty para que cuando sea la fiesta del bautizo tú te la cojas compadre, pero yo necesito a mi comadrita Mari ahora, mira como me tiene, se puso de pie y tenía una gran carpa en su pantalón. Mi esposa se acercó a él y le tocaba su erección por arriba del pantalón, y le exclamaba; ¡hay Pepito que bueno estás!...… ¿ya lo viste Papi?

Mi esposa con una cara de calentura bajaba lentamente el cierre de su pantalón y metía una mano dentro de su bragueta, ¿a ver que tenemos por aquí? mientras él acariciaba los pechos. Cuando en ese momento tocaron el timbre de la calle, esperé un momento para recomponernos todos pues yo la tenía bien parada por el show que estaba viendo, volvieron a tocar y eran mis hijos con dos amiguitos que entraron a todo galope.

Mi esposa se fue a verlos, mientras Pepe y yo nos servíamos una cuba, y me comentaba es en serio lo que te digo cuando sea el bautizo te coges a Paty, ella y yo hemos fantaseado con eso mucho tiempo y decidimos que tú serias el indicado, claro si tú estas de acuerdo. Para mi es un honor le conteste, siempre me ha gustado tú esposa es muy simpática y se ve que tiene unas tetas enormes, que aquí entre nos siempre se me han antojado, y para animarme más me confiaba; Paty es muy caliente y le gusta coger por el culo vas a ver que sabe hacer de todo. Levanté mi vaso y brindamos.

Le pregunté a Pepe si quería alojarse en nuestra casa, me contesto que había alquilado una habitación en un hotel relativamente cercano a nuestra casa, mejor nos vamos para allá para estar más tranquilos, que había venido en taxi. Le conteste; bueno pues me parece muy bien. Fui a buscar a Mari y se lo comenté, me dijo excitada; me parece de maravilla, tus hijos ya merendaron, me voy a cambiar y en seguida estoy con ustedes.

Como cuarenta minutos después apareció Mari bellísima, perfectamente maquillada con un vestidito azul marino corto bien ajustado a su cuerpo, unos zapatos de tacón alto con un perfume delicioso, hizo un giró nos dijo nos podemos ir cuando gusten. Yo tome una botella de ron nueva y salimos en nuestro auto.

Llegamos al hotel y Pepe nos dio la llave de su cuarto el 507 suban enseguida los alcanzo. El Hotel es de lujo pero tiene la fama que es de paso, y por lo que se veía estaba diseñado para eso, pues tenía una súper cama con espejos en un muro lateral, una pequeña salita con un sillón para dos personas y un sillón individual al frente, una mesa redonda con cuatro sillas, y un televisor grande, un baño muy elegante en mármol.

Mari estaba caliente, me decía; la polla de Pepe la sentí muy grande y muy dura, ¿se la has visto como la tiene?...... No, no recuerdo haberla visto nunca, pero por el bulto que se le ve debe de estar bastante bien, no te preocupes pronto lo sabremos. Es que una vez me platicó Paty que la tenía muy cabezona. Le contesté; por eso Paty tiene el coño tan grande y flojo, por que Pepe ya se lo acabó…. Mi esposa trago saliva.

Un momento después llegaba Pepe con refrescos hielo y botanas, pusimos música y servimos unos tragos bien cargados y brindamos de cruzadito, luego de una nerviosa plática los volvimos a rellenar y brindamos, Mari bailaba lentamente fumando un cigarrillo, Pepe estaba feliz viendo a mi esposa sin pestañear y me comentaba está buenísima.

Mari se acercaba a nosotros y nos rozaba sus nalgas. Pepe tímidamente se las acariciaba con una mano, ella se giró y lo besaba en la boca, mientras mi amigo se agasajaba con las nalgas con sus dos manos, mientras mi esposa restregaba su panocha contra su verga, un momento después separaban sus bocas, Mari seguía bailando y empezó a subir su vestido, Pepe aplaudía con un bultote en su pantalón.

Mi esposa subió su vestido por arriba de su cabeza y se lo quitó, quedando únicamente con un pequeño sujetador y una tanguita negra de hilo con todas sus nalgas a la vista de Pepe, que tenía los ojos de plato y exclamaba ¡estoy soñando!, y empinaba su trago a fondo. Mari seguía bailando como una profesional, con un movimiento suave y cadencioso de sus nalgas, se las restregaba a Pepe en su bulto, sus pechos se desbordaban en el mini sujetador.

Mari me abrazó y me besaba con toda pasión, me restregaba su panocha estaba súper caliente con las mejillas rojas, aproveche el abrazo para desabrochar su sostén y Pepe se hincó a besar sus nalgas, bajando de un tirón la tanga, la lengua de mi amigo corría del coñito al culo de mi mujer, que rico sabes exclamaba él, Mari se inclinaba hacia delante y separaba sus piernas para darle más acceso a Pepe, ella se estremecía en mis brazos pues tenía un orgasmo bien fuerte inundando la boca de él, un momento después Pepe se puso de pie y se quitaba la ropa quedando solo con sus bóxer puestos.

Mari se sentó en la cama luciendo sus tetas en toda su magnitud con sus mini pezones totalmente duros y apuntando al techo, por que ella no los tiene centrados, si no que los tiene jalados hacia arriba, y mi amigo la devoraba con la vista, se acercó a ella y le acariciaba los pezones mientras mi mujer bajaba nerviosamente sus bóxer. ¡y hoo sorpresa!...... brincó una vergota de color café oscuro, con una cabezota gorda rosa brillante cubierta hasta la mitad por un pellejo, ¡mi esposa la veía asombrada!, la tomó


by Un buen AMigo - Anónimo

La Visita Inesperada - 3ª Parte

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en su mano que no le cerraba y le corría el pellejo hacia arriba y luego lentamente lo pelaba, estaba mojado de líquidos.

Mari decía: ¡Mira Papi que vergota tiene Pepe! Tienes gordísima la cabeza no me va a entrar, déjame chuparla Humm, casi no me entra en la boca parece un hongo, Pepito mi amor, parece que te transplantaron una verga de negro, como que no corresponde a tú color ni a al tamaño de tú cuerpo.

Yo me moría de risa de los comentarios de mi mujer, pero tenía toda la razón la polla no correspondía con mi amigo. (El es blanco y delgado) Pepe orgullosamente la lucía, y se la pasaba por la cara de mi esposa dándole unos vergazos en las mejillas, luego se acostó en la cama y Mari se hincó a mamarle la verga le corría la lengua por los lados y en un acto de putería extrema logro meterse el glande en su boca, mientras yo le comía su coñito que lo tenía empapado disfrutando del sabor de sus abundantes jugos, para después darle unos piquetes con mi lengua en su culito.

Mi mujer volteo a verme y me decía; cógeme mi amor, para que me abras bien la panochita, inmediatamente me acomode de perrito y se la fui dejando ir poco a poco, la panocha estaba a cien grados, movía lentamente sus nalgas de un lado al otro la bombeaba despacio para no desconcentrarla de la mamada que le estaba dando a Pepe y retrasar mi orgasmo, ella gemía con su boca llena.

Un momento después exclamó; me quiero coger a Pepe, quiero sentir esa vergota bien adentro. Ábrela bien mi amor y se dio tres empujones hacia atrás clavándose toda mi pinga. Me separé, mi esposa se hinco sobre la polla de mi amigo que ahora se veía más hinchada, se restregaba el cabezón en la entrada del coño, se dejaba caer un poco, se quedó inmóvil un momento, bajo un poco más, y muy lentamente el súper glande desaparecía.

Yo no perdía detalle de la metida de verga que estaba recibiendo mi señora, ella subía un poco para luego bajar más y meterse un tramo más de verga hasta que desapareció toda la verga dentro de mi mujercita, que para ese momento tenía una cara de triunfo y de lujuria impresionante, jadiando se movía de arriba a bajo retorciendo sus nalgas como toda una puta, mi amigo le oprimía las tetas con fuerza, ella jadiaba y gritaba que vergota tan rica tienes, se convulsionaba con un orgasmo muy fuerte, que la hizo recostarse sobre Pepe, se besaban trenzando las lenguas. Estaba como desmayada de tanto placer, mientras mi amigo se despachaba a lo grande, pues le hacía un rápido mete saca abriéndole y estrujando sus nalgas.

En eso mi amigo la giró y quedo sobre Mari, que abría lo más que podía sus piernas y la bombeaba lentamente mientras le decía; eres la mejor vieja que me he cogido estás muy apretada que rico coges mi amor, y le sacaba casi toda la polla y se la volvía a hundir hasta los huevos, Mari estaba en éxtasis sus orgasmos eran continuos sus nalgas no dejaban de moverse, le aplicaba su perrito a la verga de mi amigo, Pepe empezó a gritar, haag ¿que me estás haciendo? me estas dando de punzadas en la verga, después de coger un rato Pepe incremento su velocidad y grito; ¡huy siento que me voy a venir! ¿Me salgo?, a lo que mi esposa le ordeno; ¡vente adentro, bien adentro!, y le agarraba las nalgas a Pepe para que no se le escapara y pronto estaba jadiando al mismo tiempo que Mari, ella gritaba; ¡que rico te estas viniendo! Haag, tú leche está muy caliente siento que me quema haag, los dos se convulsionaban.

Un rato después Pepe retiraba su verga flácida del coño de mi mujer, y parece que le quitaban un tapón pues hasta sonó plop, y salía una gran cantidad de leche en ese momento me subí sobre mi mujer, y se lo metí hasta los cojones de un solo empujón pues estaba muy abierta y repleta de leche, nos besábamos con mucha pasión y de inmediato se empezó a venir jadiando y gimiendo, con una cara de puta preciosa mi esposa me decía que rica cogida me están dando, llamaba a Pepe; ven te la quiero mamar, la leche de Pepe me hacia muchas cosquillas en mi polla, Pepe le acercaba su polla a la boca y mi esposa se la chupaba dejándosela bien limpia el ver esto a unos centímetros de mi cara me súper calentó, aceleré mis movimientos, Mari hacía lo que tanto le gusta y calienta, se la pajeaba y mamaba, luego me besaba trenzando su lengua me pasaba restos de la leche de mi amigo, ella tenía un orgasmo muy fuerte, que en ese momento me sacó varios chorros de leche que se mezclaron con la de Pepe.

Nos quedamos reposando los tres, un rato después, Pepe se levanto y preparó unos tragos nos los trajo, se sentó a un lado y acariciaba una pierna de mi mujer y pronto sus dedos acariciaban el coño recogiendo nuestras leches frotándola en las tetas, me preguntaba que sentía al ver a mi esposa cogiendo con él, le dije que me calentaba mucho, que era toda una súper experiencia ver a Mari en acción con lo rico que coge, y ver que técnica tiene el compañero con el que está cogiendo y las cosas que pasan, como ejemplo; nunca pensé que tuvieras esa verga, es totalmente diferente a tú color de piel, Mari tiene toda la razón te la transplantaron.

Continúe: Para mi fue maravilloso ver como Mari se esforzó para metérsela, y con que ganas te la cogías, y como gozó de tu polla, y tu como la disfrutaste. Y ahora te pregunto a ti ¿que nos pasó?.... Nada ¿verdad?.. Seguimos siendo amigos. Mari no se va a fugar contigo. Tú no te vas a divorciar de Paty. Mari se lava su papaya y se viste y es la misma que encontraste en casa. Lo único que paso es que tuvimos unos maravillosos momentos juntos. Y lo disfrutamos los tres, eso es todo, no pasó nada.

Mi amigo me decía perdón que pregunte tanto, pero siempre he tenido la fantasía de ver a Paty cogiendo con otro, y ella esta de acuerdo, ya lo acepté, pero me preguntaba si eso no afectaría mi matrimonio. Le contesté si realmente se aman y son sinceros, al contrario se fortalecerá. Y después de aceptarlo no puedes recriminar nada pues tú lo aceptaste y lo permitiste, es normal que las primeras veces te mueras de celos, por que tú mujer se dedica más al otro, pues es su juguetito nuevo y siempre le va atraer más que tú, que tienes años cogiendo con ella.

Además le tiene que demostrar que es toda una hembra, capaz de coger con los dos, y que tan puta puede ser, por que el calentón más fuerte se lo va a pegar el otro, pero al final tienes tú recompensa, pues ella se esmerará en cumplirte todos tus caprichitos, inclusive llevarte una amiga para que te la cojas y disfrutar con ella, y te va a pasar lo mismo, de momento te es más atractiva la nueva compañera, te sentirás el rey con dos mujeres. Además solo es coger por coger, no deben de mezclarse otros sentimientos.

Mira Pepe yo he llegado a la conclusión que solo vivimos una vez, y la vida es como una paleta helada, la chupes o no la chupes de todas maneras se acaba. Y en lo que se refiere a nuestras mujeres hay un refrán grosero, pero muy real que dice: coño lavado es coño nuevo.


by Un buen AMigo - Anónimo

La Visita Inesperada - 4ª Parte

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Y tú Mari; dejarías que mi amigo se coja a Paty. Pues claro que sí; le tengo que corresponder con la misma confianza que él me dejó coger contigo, por eso somos más que esposos, somos amigos nos contamos todo y somos felices. Y voy a disfrutar mucho ver a mi amiga Paty cogiendo con mi esposo, y sobre todo ver tú cara cuando le esté metiendo la polla, vas a ver que sensación tan excitante. En eso Mari se levanta al baño, y nos dice voy a poner en orden esto señalando su panocha, miren como me dejaron, sigue escurriendo leche nos mostraba la palma de la mano repleta y se la aplicaba a sus pechos.

Nos levantamos a preparar otra cuba, que después de brindar por nosotros la bebíamos rápidamente, Pepe no apartaba los ojos de mi esposa, y le decía estas preciosa coges de maravilla que suerte tiene mi amigo, servimos otra ronda, Mari tomo su cuba a fondo para correr a la cama y brincar en ella como una jovencita se veía preciosa y como se le movían las tetas, para luego dejarse caer de espaldas mostrándonos los labios de su coñito, Pepe y yo la acompañamos en la cama, nos recostamos a su lado ella tomaba una verga en cada mano y nos las pajeaba mientras nos alternaba unos besos de lengüita, mientras mi amigo sobaba sus tetas, cuando nos pusimos a tono Mari nos dijo; acuéstense en posición de tijera encontrada junten sus huevos por que voy a hacer un estudio profundo de sus vergas, tomamos posiciones.

Mi esposa se hincó a un costado de nosotros, aprovechamos para acariciarle una nalga Pepe y la otra yo, nos pajeaba al mismo tiempo y nos alternaba unos chupetes profundos, nos restregaba una polla contra la otra, se sentía tremendo, nos daba lengüetazos en los huevos, y describía; la de Pepe es más larga que la tuya como cuatro centímetros, el grueso de la verga de Pepe es un poquito más gruesa que la tuya, pero en lo que sí te gana de calle Pepe, es en la tremenda cabeza creo que le puso sombrero de charro, ja,ja,ja.

Pepe le dijo a mi mujer ven acomódate sobre mi para hacer un 69, les dije corrección será un 70 por que Mari en esta posición puede atendernos a los dos. Mi esposa tomó su lugar sobre Pepe y que cosa tan rica, mientras se tragaba mi verga a fondo pajeaba lentamente la de mi amigo, luego cambiaba su boca de polla y me pajeaba, ella jadeaba y disfrutaba por el trabajito que le hacía Pepe, como ocho minutos después estábamos hirviendo los tres.

Pepe le decía a mi mujer; te quiero coger de perrito déjame disfrutar de tus nalgas, ella se puso de pie y corrió a su bolso y sacó un pequeño tubo de gel lubricante, el cual aplicaba abundantemente por toda la verga de mi amigo, el sobrante se lo ponía en su coño, se puso en cuatro, separó sus piernas y respingó sus nalgas, metió su mano entre sus piernas para guiar correctamente la verga de Pepe a su coño, una vez en posición mi amigo la tomaba por sus cadera y se la iba empujando a fondo.

Mari movía sus nalgas de un lado al otro, gemía y gritaba, ¡despacio haag, que rico me la estas metiendo!, luego se la dejó un momento hasta el fondo, la sacaba casi toda y se la volvía a empujar a fondo, mi amigo empezaba a incrementar la velocidad de sus embestidas, la cuales eran más violentas se la dejaba ir hasta los huevos, mientras con sus manos estrujaba y abría las nalgas de mi esposa.

Yo estaba a cien viendo a unos cuantos centímetros la cogida que le estaba haciendo Pepe, la cabeza de Mari rebotaba contra la cama, jadiaba enterraba sus uñas en las sábanas, tenia una cadena de orgasmos interminables, mi mujer le aplicaba su “perrito”y Pepe gritaba ¡me lo estas mordiendo que rico me estás haciendo! mientras tanto yo me pajeaba la verga rápidamente.

Me cambié de posición subiéndome a la cama y poniendo mi verga en la cara de mi mujer, que de inmediato me la empezó a mamar con desesperación, Mari estaba que se quemaba, se tragaba toda mi verga, sentía como me estaba pajeando el glande con sus anginas, me la chupaba y pajeaba rápidamente, las embestidas y los apretones a las nalgas de mi mujer eran más fuertes, los tres jadeábamos, gemíamos.

Un rato después estallábamos los tres al mismo tiempo con unos orgasmos tremendos, yo le llenaba la boca de leche a mi esposa, Pepe gritaba ¡qué rico nunca he cogido así!, estas riquísima Mari, que forma tan sabrosa de follar, mi amigo se separó y cayó agotado a un lado de mi esposa y le decía gracias estas bellísima la abrazaba contra él y le planta un beso en la boca, Mari trenzaba su lengua con la de él y mi leche escurría por sus labios, siguieron así por un buen rato hasta que desapareció todo rastro de mi leche, se la tragaron toda, buen inicio para mi amigo Pepe.

Me levante y serví una ronda más de cubas pues tenía mucha sed, se las lleve a la cama y Pepe brindaba por la cogida más morbosa de su vida. Mari se fue al baño a lavarse y salió totalmente vestida, Pepe dijo; ¿como que ya te vestiste?.... Sí sigo muy caliente.

Pues sí mi querido compadrito eso fue todo por hoy, estoy agotada me dejaste el coño adolorido, y tengo pendiente por mis hijos que se quedaron solos, así que gordo ya nos vamos.

Pepe decía:

•  Puedo venir a saludarlos otro día para ver si cogemos de nuevo, es que estás preciosa y nunca en mi vida me la he pasado tan bien.-

Mari le contestó:

- Claro que sí Pepe, creerme que para mi fue todo un placer, solo que te voy a poner dos condiciones. La primera; es que no vallas andar de cabrón con otras mujeres. La segunda; es que le platiques todo lo que pasó a Paty, por que no le voy a traicionar a mi amiga. Paty está muy preocupada por ti, y me llamó para pedirme el favor de que te acostaras con nosotros, por qué en este juego no hay engaños. Solo es disfrutarnos y coger por coger. Y una vez que cumplas con estas condiciones puedes venir las veces que quieras.-

Pepe indicaba: Así que Paty, ¿ya lo sabe?

Claro que sí, a poco te crees tan seductor…. Ya sabíamos de sus fantasías con nosotros Paty me las contó, y en una de sus fantasías fue que la embarazaste, y nos da mucho gusto que fuera en esa forma, a sido un honor para nosotros. Una vez terminada la aclaración, Mari procedió a darle un gran beso en la boca, con un apretón de verga, diciéndole pórtate bien cabrón y me la cuidas mucho.

Yo me despedí de Pepe dándole un fuerte abrazo, y comentándole al oído están cabronas las viejas ¿verdad?

Pepe nos decía:

•  Ustedes son geniales, realmente son nuestra fantasía, está en pie lo de la fiesta del bautizo…….. Gracias por todo.-

Camino a casa le comentaba a mi esposa que leccionzota le acabas de dar a Pepe, lo dejaste girando.

Mari me confió; ya quiero llegar a casa, por que estoy muy caliente, solo quería dejar picado a Pepe.


by Un buen AMigo - Anónimo

La Mejor Amiga de mi Novia

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La verdad no me gustan mucho las salidas en grupo, cuando salgo con una chica salgo nada más con ella de tal forma que pase lo que pase queda sólo entre nosotros. Sin embargo aquella morena, Ludis, la amiga de mi novia me logró convencer de que salieramos con ella y un amigo.

Aquella noche fuimos a conocer una discoteca nueva de la ciudad y mi novia se Ludis llevaba puesto un vestido negro muy ajustado con el cual se adivinaba que si llevaba pantis estos eran hilo dental. Al entrar ala disco los tipos se quedaron mirándonos ya que las chicas estaban estupendas (mi novia es una rubia muy hermosa). Durante toda la noche Felicia (así se llama mi novia) tomó mucho, al llegar la hora de irnos estaba totalmente borracha. Pensamos que ibamos a casa, pero el amigo de Ludis tomó un desvío y llegamos a una cabaña que tiene a las afueras de la ciudad. Entramos y cada uno se dirigió a una habitación, yo sabia que mi labor sería dificil, mi novia estaba completamente ebria. Al entrar a la habitación se puso a llorar por su abuelita que habia muerto hace unas semanas , por esa razón habia tomado tanto. No logré consolarla y al poco tiempo estaba dormida. Salí un momento al baño, enojado por no haber podido hacerle el amor. Al estar en este escuché unos quejidos fuertes, era Ludis y por sus quejas debía estar teniendo el orgasmo más maravilloso del mundo, no hacia más que decir "dame más", "entierramela", "damela toda". Miré hacia arriba y me di cuenta que el baño estaba al lado de la habitación donde estaba Ludis y que la pared del baño no llegaba hasta el techo. No pude evitar la tentación y me subi como pude a la tapa del inodoro y vi como Alvaro, el amigo de Ludis, la tenía clavada por el culo, y ella apoyada e sus codos gritaba como una loca y se mordía las manos. Alvaro la tenía cojida por las caderas y la halaba una y otra vez metiéndole su verga hasta la base, de repente ella se le separó y con las sabanas le limpió el pene y se lo llevó a la boca. Le pasaba la lengua como si tuviera una chupeta de niños, hasta que se la tragó toda y el parecía estar en el paraiso, ella levantó la cabeza u poco y me pareció que me habia visto, me bajé rapidamente y salí del baño.

Pensaba que ella podría contarle a Alvaro y que este se molestaría.

Esperé un rato pero no ocurrió nada. ME quedé alli al lado de mi novia como un tonto, ella dormía mientras en la otra habitación Ludis le entregaba la Gloria a Alvaro. Después de un rato sentí que tocaban la puerta, salí y era Alvaro me dijo que tenía que ir a su oficina hasta las 2 de la tarde, que me quedara con las chicas y que podiamos utilizar todo que estabamos en confianza, cuando el viniera traería comida china.

Eran las 6 de la mañana cuando salió Alvaro, mi novia aún dormía.

Decidí darme un baño, mientras lo hacia no podía dejar de pensar en Ludis gritando de placer. Me di cuenta que la habitación estaba en silencio, después de semejante faena, Ludis debía estar durmiendo.

Nuevamente me dejé llevar por la curiosidad y me subí intentando verla dormida, pero no estaba giré mi vista por toda la habitación y no la logré ver. De repente sentí que se abría la puerta del baño. Era Ludis que venía envuelta en una toalla, de seguro quería darse una ducha. Me bajé inmediatamente sorprendido. Me dijo "querías verme", yo no encontré que decir. Se acercóa mi y me preguntó si me había gustado lo que habia visto, le dije que sí y ella se me acercó aún más, no podía creerlo. En unos segundos estabamos besándonos como unos locos. Yo estaba a mil y ella debía sentir como mi pene le rozaba el vientre. La separé un poco de mí y le quité la toalla, quedaron ante mi un par de hermosos senos, grandes, redondos. Posé mi boca sobre ellos y le pase la lengua en circulos en los pezones, ella gemía. Le tapé la boca temiendo que mi novia la escuchara, Ludis empezó a chuparme los dedos. Yo no podía soltar sus pezones, los chupaba una y otra vez y le daba pequeñas mordidas, a la vez que llevé mi mano a su entrepierna y le enpecé a acariciar su vulva, era magnifica, tenía los labios hinchados y estaba casi totalmente depilada. La tomé por la cintura y la senté en la tasa del baño, me arrodillé ante ella. Ludis como agradeciéndo lo que estaba por venir me tomó por la barbilla y me besó en los labios. Me entretuve un tiempo besando sus senos y luego bajé hasta su entrepierna, ella no dejaba de gemir. Le separé un poco más las piernas y metí mi cara entre ellas, estiré la lengua y le acaricié la vulva, Ludis soltó un fuerte gemido , a esas alturas no me importaba si mi novia la escuchaba. Le metí la lengua lo más hondo que pude y empecé un suave mete y saca, ella seguía quejándose. Le metí un par de dedos a la vez que alcanzaba con la lengua su clitoris (Ah, que concha tan divina). No dejaba de mover ese clitoris delicioso, ella me tomó por la cabeza y me restregaba todo su sexo en la cara, parecía que convulsionaba. De repente me empujó, me hizo levantar y me sentó en el lavado. Ludis abrió las piernas y se me sentó a horcajadas; con la mano izquierda guió mi pene a su deliciosa gruta mientras se agarraba de mi cuello con la derecha. Mi pene le entró hazta el fondo, ella soltó un suspiro como sintiendo el universo en sus manos.
Yo tomé sus senos con mi boca y los chupaba apretándolos con mis manos. Ludis empezó a gemir diciendo clavamela, ay que tranca, matame. La tomé por las caderas y la ayudaba a subir y bajar sin dejar de chuparle los senos. Sentía como mi pene llegaba hasta lo más hondo y como salí casi todo, ella me mordió el hombro mientras sentía como se estremecía sobre mis como me apretaba como para que no saliera de ella jamás. Pareció calmarse por un momento pero no era así de repente se bajó y me tomó el pene y empezó a mamarlo como una experta, parecía que quería sacarme los sesos por allí. Yo me sentía en la gloria. Le toqué el hombro indicándole que estaba por venirme, pero ella no soltó su trofeo. Me lo mamó hasta que empezó a fluir toda mi leche. Se separó un poco y le pasaba la lengua recogiendo toda la leche que no habia podido tragarse. Verla pasarme la lengua así me volvía loco. Que orgasmo tan maravilloso. Una vez calmados, volví a recordar a mi novia en la habitación del lado. Sali rapidamente envuelto en una toalla. Mi novia no estaba en la habitación. Me coloqué una bermuda que encontré en el closed, seguro era de Alvaro. Bajé a la cocina y encontré a mi novia envuelta en una bata, tomando un jugo de naranja. Me dio un beso. Yo aún pensaba que ella podía haber escuchado algo. Me preguntó que me pasaba. Le dije que nada. Me pidió perdón por haberse portado mal en la noche. Y me prometió que esa noche me iba a dar todo lo que no me había dado. Pero eso se los contaré en otra ocasión.

La Mejor Amiga de mi Esposa

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Mi nombre es Roberto, tengo 36 años y esto que voy a contarles ocurrió hace alrededor de un año, en mi casa, una noche de verano.
Su nombre es Monica, está casada con Raul (39), tiene 38 años, dos crios, y dos fabulosas tetas que siempre fueron de mi admiración, un culo bien parado y duro, en una palabra un hermoso cuerpo a pesar de los crios.
A estos chicos los conozco desde hace aproximadamente 12 o 13 años, Claudia, mi esposa algunos años más, ya que estudio con ella en la Universidad y sin dudas puedo decir que es su mejor amiga; por lo que tenemos una relación de mucha confianza entre los cuatro, pero siempre como amigos, por lo que jamás pense en tener una aventura con ella. Pero desde hacía un tiempo empece a notar que ella, muy sutilmente, cada vez que nos veiamos me buscaba mucho con su mirada cuando manteniamos una conversación entre los cuatro, pero yo trataba de disimular para no armar ningún problema ya que tanto mi esposa como su marido son un tanto celosos, además siempre estaban presente sus hijos por lo que hubiese sido muy desubicado de mi parte cualquier intento.
Pero aquella noche todo fue muy distinto, con mi esposa invitamos a cenar a nuestros amigos a casa y mi primera sorpresa fue al verlos llegar solos, sin sus hijos, y la segunda sorpresa y más grata para mi fue que Monica vino con una blusa negra totalmente transparente y sin corpiños, pero con un delgado saco de hilo por encima, ya que nos encontrabamos en verano y la temperatura era elevada no me pareció demasiado extraño. Al verlos y ver en particular esos hermosos montes practicamente desnudos me provocó una involuntaria erección que intenté disimular a toda costa, cosa que por la mirada de Monica no logré, ya que me sonrió muy complice. Ya en el ascensor como ibamos hablando los cuatro en tono de broma un poco fuerte, aproveche un segundo de distracción y le susurré al oido lo guapa que estaba, lo cual le agradó pues me lo agradeció con un beso en la mejilla.
Yo no lograba terminar de entender su actitud, pues a pesar de nuestra confianza nunca había actuado de esa manera.
La cena se desarrolló de una manera muy normal, con charlas sobre temas comunes, pero con algunas miradas complices entre ambos y con algunas erecciones mias al ver las tetas de mi amiga al servirse la comida o la bebida, ya que se le abría su saco y dejaba toda su belleza a mi vista. Yo intentaba por todos los medios disimular mi calentura pero cada vez se me hacía mas dificil ocultar mi erección.
Lo interesante ocurrió cuando Claudia propuso ir a comprar helado para saciar en parte el calor. Yo dije que no tenia ganas de salir, pero como ella insistió tanto, Raul (el esposo de Monica) dijo que no se hiciera problema, que él la llevaba en el auto, a lo que Monica dijo que aprovecharía para llamar a su casa para ver como estaban sus hijos, por lo que Claudia y Raul se fueron. Yo sabía que a partir de ese momento disponía de aprox. 40 o 50 minutos para llevar a cabo cualquier locura, pues la heladería se encuentra un tanto lejos de casa.
Mientras hablaba por teléfono no dejé de mirarla, a esa altura ya con descaro no sacaba los ojos de ese hermoso par de tetas, miradas que fueron correspondidas lo cual me estaba poniendo más caliente aún. Cuando terminó de hablar por Telefono me hizo el comentario de que tenía mucho calor y salió rapidamente al balcón, yo me acerqué por detrás de ella y le dije que eso era muy fácil de solucionar, que se quitara el saco y su calor sería saciado en parte, ella respondió que no podía sino iba a quedar practicamente desnuda ante mis ojos y ya habia visto como la miraba durante la cena por lo que eso podia llegar a ser muy peligroso. Lo que pasa es que hoy estas terriblemente sexy, le dije, y si usás esas transparencias no debes hacerlo a medias tintas, a lo que respondió que tenía razón, que se lo sacaría hasta que llegaran nuestras parejas. Cuando tuve ante mi semejante bellas tetas no pude evitar decirselo, a lo que respondió: te dije que eras peligroso. Es que desde hace tiempo deseo besar esas tetas, Monica, le respondí.
En ese momento ella dudó un poco de su actitud e intentó entrar nuevamente al living, entonces la tomé de la cintura y acercandola a mi pene que se encontraba totalmente duro le dije: Monica voy a besarte toda y te voy a coger en este mismo instante, ella intentó soltarse, entonces tomé con mis manos ambas tetas y comencé a besarla en el cuello, su resistencia poco a poco empezó a ser cada vez menor, le desabroché la camisa mientras seguia besandola en el cuello, para ese momento Monica ya estaba ardiendo y me decía que hacía tiempo que estaba caliente conmigo.
Luego ella se dio vuelta y mientras yo le besaba una de sus tetas y acariciaba la otra con mi mano, bajó la cremallera de mi jean y sacó a la luz a mi pobre pene que a esa altura estaba que explotaba y empezó a masturbarme. Luego me sentó en un sillón y me hizo una mamada espectacular, con la cual me corrí en su boca. Monica se tragó toda mi leche para no dejar rastros y me siguió mamando a pesar de mi corrida. Despues levantó su pollera, se quitó sus bragas y me colocó su clitoris en mi boca, besé esa concha como si fuese la ultima vez en mi vida, cosa que Monica agradeció ya que se corrió rapidamente con mi lengua. A esa altura mi pene ya estaba otra vez en guardia, le pedí que se colocara en cuatro patas y la penetré desde atrás, logrando asi un par de corridas mas de mi amiga, mientras tanto con mis dedos le acariciaba el agujerito de su culo y comence a meterle un dedo mientras la estaba cogiendo, luego de las corridas y cuando pense que su culo estaba listo le dije: ahora te voy a encular perra, ella primero se negó pero su calentura era tal que luego me pidió que lo hiciera despacio ya que normalmente su marido no la cogía por el culo, le dije que si, y empece a penetrar su hemoso culo despacio como ella me pidió, una vez que entró la cabeza se la clavé hasta que mis huevos chocaron con sus nalgas, con lo que arranqué unos gritos de placer que me excitaron aún más y empece con el mete y saca en su culo hasta que nos corrimos juntos. Luego nos besamos de manera muy dulce y nos fuimos a lavar y a acomodarnos la ropa. En ese momento me comentó que hacia tiempo que no gozaba de esa manera, a lo que respondí que esto era el comienzo ya que en 40 minutos como tuvimos todo lo habiamos hecho muy a la apurada. Unos minutos despues llegaron Claudia y Raul con el helado y nosotros como si nada, los esperamos escuchando musica y conversando. Comimos el helado, seguimos charlando de pavadas, nuestras miradas siguieron cruzandose, lo cual me ponía como loco, eso hizo que permaneciera con una erección terrible durante el resto de la velada. En algún momento nos cruzamos con Monica en la cocina y ella acarició suavemente mi mastil al pasar, con lo que casi me corro sobre el pantalón (hubiese sido un verdadero papelón), el hecho que ni Claudia ni Raul se dieran cuenta de la situación alimentaba de sobremanera mi morbo. Luego de un par de horas se fueron nuestros amigos y como yo seguía muy caliente, le regalé a mi esposa una hermosa noche de ardiente sexo, regalo que Claudia agradeció ya que no se lo esperaba y yo lo necesitaba, despues de algunas corridas, más de ella que mias, ya que yo venia con desventaja, nos dormimos abrazados con mi pene dentro de se concha.
Desde ese día con Monica nos convertimos en amantes y una o dos veces por semana nos encontramos para compartir horas de sexo infiel, con mas tiempo para gozar y gozar, de más está decirles que somos más amigos que antesv

La Graduacion de Mary

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Han pasado como dos semanas de nuestra ultima fiesta con mi amigo Luis y por fin pude hablar con Mari de lo ocurrido, me dijo que se sentía muy puta por habernos cogido al mismo tiempo, que tenia pena con Luis, yo le dije que para nada, que en el sexo no hay nada malo que si las cosas sucedieron así es por que teníamos ganas los tres, y que nunca Luis y yo habíamos disfrutado tanto de una relación sexual como esta vez, que fue maravillosa según comentario de Luis, por que me llama casi todos los días para ver como estamos.

Por cierto ahora que estamos hablando en confianza que pasa con Paty nuestra comadre, la he visto que viene frecuentemente a visitarte. Pues nada que el muy cabrón de Pepe le está poniendo el cuerno con una compañera de trabajo y que se van a ir a un curso de un mes a Canadá y está que se la carga la fregada pues ella es muy reservada pero muy caliente y Pepe tiene un mes y medio que ni la toca y su matrimonio va mal, que no aguanta mas, que se quiere desquitar de Pepe con el primer cabrón que se le ponga a tiro por que ya esta harta.

Me hablo Luis para invitarme una copa y nos citamos en una cantina que esta a la vuelta de mi casa para no tener que manejar y empezamos a platicar de todo y de nada, después de cómo seis tragos cada uno, se nos empezó a aflojar la boca y empezamos a comentar la ultima vez con Mari, que estuvo riquísima que nunca se lo había imaginado que tuviéramos sexo los tres al mismo tiempo, es el mejor sexo que ha tenido en toda su vida, que mi esposa es maravillosa e increíble, que qué forma de cogernos tan rica que su panocha con “perrito” que era única, que nalgas tan sabrosas tiene, le dije ya no sigas que ya me paraste la verga. ¿No te estarás enamorando de Mari? Y me contestó no para nada, es que nunca había estado con una mujer así, con tantos atributos sexuales con el debido respeto tu mujer es una maquina de placer cuando quiere, y una gran dama siempre por eso estoy tan apantallado por ustedes, y sabes que los quiero mucho con un cariño fraternal, pues si le contesté, pero ya hiciste incesto y solté una carcajada.

Luego pedimos más tragos y seguimos platicando de Pepe y Paty, le comente a Luis lo que pasaba con ellos y me dijo que Pepe le había contado que andaba con una vieja muy buena que lo traía loco, pero que al rato se le pasaría, le dije a Luis que por que no le quemaba un tiro a Paty, y me dijo que ahí si no se metía, por que no eran una pareja estable, y que siempre ella le había dado entrada, acuérdate en tu casa en la reunión que me estaba enseñando la tanga cada vez que cruzaba sus piernas, que tenía la blusa abierta y se le veían unas tetotas y los pezones bien parados y quería hacer un streap tease, ella sí se puede enamorar de mi y llegar a tener un problema grave con Pepe, no quiero meterme en broncas, si he cortado a todas mis viejas desde la noche del inicio de Mari es por que con ustedes no hay problema, son estables y Mari coge mejor que todas mis viejas juntas, no tengo que usar condón y se que Mari solo coge por placer y no por amor y estoy feliz con ustedes, pero no la jodan vamos a coger mas seguido, ya no aguanto mas, me la tengo que jalar a diario en honor a tu esposa, si no se puede en tu casa vamos a mi departamento cuando quieran.

Pagamos la cuenta y salimos de la cantina, el coche de Luis que estaba estacionado enfrente de mi casa y decía dime cuando va a ser la próxima vez,…… ahora le conteste pero no hagas ruido, entramos en silencio a la recamara, Mari estaba dormida solo había una pequeña luz encendida, cerramos la puerta y Luis destapo las cobijas y se quedo contemplando a mi mujer que tenia un pequeño baby doll color azul levantado a su cintura y unas pantaletas bikini que medio cubrían sus nalgas, mi amigo quedó extasiado viéndola y se sobaba su polla por arriba de sus pantalones. En eso Mari despierta con un gran brinco asustada y nos dice en voz muy baja, enérgica y enojada que hacen aquí, largo nos salimos corriendo de la recamara y nos fuimos a la cocina nos servimos un trago, a los pocos minutos llego Mari y nos dijo miren que borrachera traen los dos no les da vergüenza lo que hicieron, están los niños en casa que tal si se dan cuenta, te lo voy a decir de una vez tu hijo el mayor cada vez que tenemos “relaciones” se acerca a nuestra puerta para escucharnos lo he sorprendido dos veces, imagínate si además oye a Luis, pero no te enojes suplicaba El, no hago ruido es que ya no aguanto mas solo quería verte compadécete de mi, Mari dijo les voy a preparar algo de cenar para que se les baje la papalina que traen.

Mari con una sonrisa nos dijo, viendo a este pobre hombre como esta que les parece una fiesta para mañana sábado por que hablaron mis papas que llevarían a los niños al circo y luego se quedarían a dormir en su casa. A Luis le brillaban los ojos tenía una sonrisa de oreja a oreja bueno yo traigo todo para la fiesta no compren nada, dijo Luis a que horas nos vemos a las ocho dijo Mari ok.

Al día siguiente me desperté con una cruda pavorosa y con la verga bien parada le pregunté a Mari si nos podíamos echar un polvo, me dijo no gastes la pólvora en infiernitos espera a la noche, se me hizo el día largo, los niños se fueron con los abuelos eran las seis y media de la tarde, Mari se metió a bañar, como a las siete quince, Mari se estaba poniendo un conjunto de lencería (victoria secret ) que estaba para matar en color negro, en eso suena el timbre y yo pensé que era mi amigo el “calenturas” que se había adelantado pero no, resulta que era nuestra comadre Patricia que por cierto venia guapísima con vestido escotado, las tetas se veían impresionantes pues calza del 36D (lástima que no tiene nalgas), y nos pregunto ¿van a salir a algún lado? le conteste que Luis nos había invitado al cine, para ver si se iba y me dijo los puedo acompañar le dije por su puesto, nuestros planes se venían abajo irremediablemente, a los pocos minutos sonó el timbre de nuevo, me apure a abrir para contarle a Luis lo que pasaba y esconder en su coche todo lo que traía, se puso la encabronada de su vida, paso a la casa y le dijo a Mari que si ya nos íbamos y Paty le pregunto si podía ir con nosotros, Luis le contesto que solo había podido conseguir tres boletos y que las localidades estaban agotadas, Entonces Mari dijo que no fuéramos al cine que regresáramos los boletos y que compráramos algo de beber y de cenar, Paty dijo que no nos molestáramos que ella iría a casa de su hermana, Luis le dijo que nos fuéramos por que se hacía tarde y que la dejaríamos en casa de la hermana, una vez que la dejamos Mari nos regaño por malos y Luis dijo vamos a mi departamento para que no nos moleste nadie, tu sabes que lo comparto con nuestro amigo Juan que es Piloto Aviador Comercial, y hace como dos meses que no viene, ahora vive con su familia en Monterrey, y cuando viene siempre me avisa antes, solo usa su recamara para tirarse a alguna azafata por que tienen hotel pagado por la compañía aérea pero lo hace en el departamento para que no los vean sus compañeros de tripulación.

Llegamos al departamento de mi amigo y preparamos unas cubas de Ron las cuales nos tomamos rápido, servimos la siguiente ronda mas cargaditas en lo que se enfriaban las botellas de Asti spumante, Luis puso música suave y empezamos a bailar los tres juntos haciendo un sándwich con mi esposa, sentía el suave movimiento de sus nalgas en mi polla, acariciaba sus pechos desabrochando su blusa mientras Luis pegaba su verga bien parada al chipote de la pelvis de mi señora, pues baje mi mano y sentía por un lado la panocha y por el otro lado la polla de mi amigo, el hizo lo mismo con una mano desabrochaba la falda y acariciaba las nalgas de mi mujer rozando mi palo que estaba a mil, se besaban trenzando sus lenguas, la blusa y la falda de Mari desaparecieron quedando con un mini sujetador de media copa en el cual se podían apreciar parte de sus pezones rosas que contrastaban con el color negro del sujetador, sus nalgas desbordaban de su tanga, y se veían respingonas y sonrosadas, medias negras con liguero y zapatos altos, se veía impresionante seguíamos bailando así y ella giraba a veces de frente a mi con unos besos profundos y tiernos, mi amigo por detrás le desabrocho su sujetador, y pegaba sus pezones súper duros a mi pecho, Luis no perdía el tiempo acariciando y estrujando sus nalgas y empezó a bajar su tanga al piso y así hincado le besaba, mordía y chupaba su culito, mi esposa gemía suavemente y me daba unos besos de fuego, en eso ella se flexiona hacía adelante para desabrochar mi pantalón y darle mas acceso a Luis para que le mamara su coñito lo cual no desaprovechaba estaba pegado a la panocha de mi mujer como becerro, mientras Mari me estaba mamando la verga en una forma deliciosa, tuve que apartarme por que sentía que estaba próximo a venirme, y aproveche para desvestirme y recuperar el aliento sentado en la sala viendo el show y saboreando mi trago, a Luis le escurría leche de Mari por su boca se tiro en el piso para terminar de desvestirse, y mi esposa seguía bailando y hoo sorpresa se había depilado su panocha y solo dejo una pequeña cantidad de pelitos en el comienzo de su raja se veía como actriz porno, solo con su ligero y medias, mi esposa se sentó encima de mi y se fue metiendo poco a poco mi polla en su coñito y sentía sus músculos vaginales como trabajaban y me aprisionaban quedando de espaldas a mi y jugando de frente con el súper prepucio de la verga de mi amigo, pelando y tapando su verga, chupando unos líquidos transparentes que salían de la polla de El.

Yo le dije a Luis que se la cogiera por que estaba nuevamente a punto de venirme, a lo que el rápidamente la levanto y acomodó Mari en el descansa brazos del sillón y se la empezó a meter muy despacio por lo apretada que es, en posición de perrito pero parados, empezaron los gritos de mi amigo es la reina que forma de coger me esta mordiendo la verga me la tiene aprisionada y Mari no dejaba de jadiar muy fuerte y le venían oleadas y oleadas de orgasmos, yo le quería tapar la boca con mi verga para que los vecinos no oyeran el concierto de gritos y jadeos, se movían como maquinas de coger, la sacaba casi toda y se la volvía a hundir asta los huevos y gritaba que rico, en eso Luis se empezó a venir dándole unos empujones tremendos asta el fondo de su panocha, y apretando las nalgas de mi esposa con pellizcos bien fuertes y sobándole su culito, Mari sollozaba y gritaba no la saques déjame ordeñarla toda papacito, y aplicaba todos sus músculos vaginales, El se convulsionaba y aullaba, yo tome mi lugar a un lado de Luis y cuando se le bajo se salió y entre lo mas rápido posible Mari empezó a gritar nuevamente la panocha estaba ardiendo e inundada de leche yo sentía el clásico cosquilleo que me producía la leche de mi amigo (me estaba aficionando a remover leche, y me gustaba) y las contracciones del coño de Mari me estaban enloqueciendo con unos orgasmos muy intensos que soltaba, El tenia su polla en los labios de mi mujer, me chupé un dedo y se lo metí por su culito, la estaba bombeando asta el fondo por la posición en que se encontraba, nos empezamos a venir los dos como locos brotaban chorros y chorros de leche que le dejé bien adentro le escurría por sus muslos el semen de los dos asta las rodillas se giró me dio una lenta limpiada con su lengua saboreando la leche de los dos y corrió al baño.

Luis estaba feliz, creo que asta unas lagrimas se le salieron y me decía gracias los quiero mucho, estar con ustedes es lo mejor que me ha pasado, nos servimos otra ronda de cubas y nos sentamos en la sala a tomar, Mari salio del baño totalmente desnuda y nos dijo bárbaros como aventaron leche me dejaron las medias empapadas por eso mejor me las quité, tomamos nuestros tragos y serví otra ronda mas, y nos sentamos los tres en el Mismo sillón con mi esposa en medio, y empezamos a platicar de lo rica que fue la cogida de los tres al mismo tiempo de la vez anterior, y nos empezamos a calentar de nuevo, Luis acariciaba suavemente los pezones y yo sobaba suavemente su rajita y sus pelitos, Mari nos pajeaba suavemente las pollas (una en cada mano) volteaba su rostro hacia mi y me besaba muy tierna, luego giraba hacia Luis y lo besaba muy suavemente

Mari nos platico de la sensación de tener dos pollas enterradas al mismo tiempo que el dolor tan fuerte que sentía en su culito como se fue transformando en un placer indescriptible y que la unión de tres cuerpos era la cosa mas sublime y caliente, me sentía la mas puta de las mujeres y eso me calentaba mas, yo tengo muchos orgasmos siempre pero en ese momento eran interminables uno tras otro, lo único malo es que no me pude sentar bien en una semana pues me dolía mi colita que era virgen.

En ese momento Luis y yo estábamos súper empalmados nos fuimos a la recamara con la hielera tres copas y las dos botellas de Asti, descorchamos una botella y brindamos por nuestra amistad en un cruzadito a fondo. Le pregunto a Luis si tenía aceite o vaselina, me dice que no, pregunto algo lubricante me dice mantequilla, pues ve por ella, Mari nos volteaba a ver con cara de asombro El regresó y la dejo en el buró, mi esposa se dedico a mamar nuestras pollas en forma alternada, y cautivada por el prepucio de la verga de mi amigo lo pelaba todo y lo tapaba completamente y le sobraba un buen pedazo de pellejo me pone enfrente de El, junta las puntas y me cubre mi capullo con el pellejo y son unas sensaciones increíbles el estar verga con verga mojadas con la lengua de una hermosa mujer y corriendo el prepucio de mi amigo destapándome y cubriendo de nuevo mi glande.

Luis se acostó en la cama Mari se hincó a seguir lamiendo la polla y yo a mamar la pepita de mi mujer que estaba dura y de fuera, sentía un fuerte sabor a semen de los dos, yo nunca lo había probado estaba agridulce pero muy caliente, le mamaba mas fuerte a mi esposa y jadiaba, se retorcía de placer, la empuje hacia mi amigo, y se sentó en la verga y pude ver muy de cerca como poco a poco desaparecía en el coño de mi mujer, tome la mantequilla con mis dedos y se la puse en su culito y me dijo esta muy fría pero se siente muy rico, ponme mas y le metía mi dedo lleno de mantequilla lo que sobraba se lo ponía a mi verga que parecía de cemento levante a Mari un poco, y suavemente se la fui clavando, mi esposa y Luis jadiaban y gritaban que rico, mi amigo se empezó a mover lentamente y yo sentía su verga perfectamente dentro de Mari, tome su ritmo cuando El entraba yo salía era el extremo del placer, el morbo en su máxima expresión los tres estábamos en éxtasis Mari besaba con toda su fuerza a mi amigo yo pellizcaba los pezones de los dos, los orgasmos y contracciones de mi esposa los sentía en mi polla en eso…….. siento una sombra a un costado me quede paralizado de miedo…. ¡era Juan¡ sentí que me moría de vergüenza, nos dijo hola ¿Cómo están? A Mari no le pregunto por que está buenísima y tenia un gran bulto en sus pantalones los he estado viendo, y cogen de maravilla, Mari estaba blanca del susto y apenadísima se quería cubrir pero no había con que, Luis no podía hablar y justificando que solo era una fantasía de pareja que era la primera vez y recalcaba MARI ES TODA UNA DAMA, fue culpa mía yo los induje, y Juan dijo por mi no hay problema, pero a mi no me van a dejar así mostrando su bulto, además si es una fantasía pues que mejor que sea entre los cuatro y será un absoluto secreto pues ustedes conocen a mi esposa es amiga de Mari y no le van a decir nada verdad, claro que no le contestamos, y mi esposa se resigno y Juan se desvistió rápidamente mostrando una verga café pero con la cabeza gorda y rosa con una curvatura muy pronunciada parecía un plátano grueso pero mucho mas curvo, Juan es como cinco años mas grande que nosotros pero se conserva muy bien pues va al gimnasio, por que la vida de Piloto es muy sedentaria, está delgado y fuerte sin mas subió una pierna a la cama y le acercó su verga a la boca de mi esposa, Mari empezó a pasarle la lengua por su cabeza y a darle chupetes en la punta, pajeando muy lentamente.

Yo tenia mi verga como malvavisco pero seguía dentro de Mari y creo que Luis estaba igual, pronto escuche a mi mujer jadiar con un sonido suave tenia su boca totalmente llena y se empezó a mover suavemente cuando ví que todo iba bien se me puso durísima la polla, Juan cerraba sus ojos y acariciaba los pechos Mari, Luis recobraba vida y sentía su verga durísima a través de la delgada membrana de Mari, ahora los cuatro estábamos en éxtasis se escuchaban jadeos gritos y chupetes los orgasmos de mi esposa muy fuertes y continuos, eso me tranquilizó por que sabía que estaba gozando intensamente en eso estábamos cuando sentí la verga de Luis con unas contracciones tremendas disparando chorros de leche en ese momento Juan le estrujaba una nalga a Mari y con la otra pellizcaba su pezón derecho fue demasiado para mi y estallé con una venida monumental asta el fondo del culito de mi esposa, sentí como diez chorros de leche y me aparté, Luis también se quitó entonces Juan tomó a mi esposa y me dijo con tu permiso que me muero de ganas de meterle la verga, siempre me gustaste mucho Mari, pero estas mas buena de lo que pensaba, se subió encima de ella y le quiso meter de golpe la cabezota pero no podía mi esposa le dijo con calma, despacio ella se la fue acomodando y lentamente entraba y Juan decía que apretada estas ¿que tienes adentro? y mi mujer le dijo disfruta lo que te voy a hacer, y aplico Mari su mejor técnica de cogida le oprimía la verga con sus músculos y hacia movimientos cortos y rápidos y luego lo soltaba y le decía que la sacara toda y se la metiera nuevamente, Juan aullaba y Mari decía que qué verga tan rica tienes, que como tenía forma de gancho sentía que le jalaba cosas por dentro y que retocaba otras partes nunca tocadas antes, mi esposa le dio otro tratamiento como solo ella sabe y los dos se convulsionaron se besaron y terminaron con un gran orgasmo mutuo asta dejar a Juan bien ordeñado, Luis se veía encabronado y nada mas nos veíamos con cara de pendéjos.

Servimos unas copas con vino y Juan brindo por Mari la mujer más increíble del mundo y decía me case ya grande cogí como con mas de cien mujeres de todas las formas posibles y sigo echando mis canas al aire pero nunca Había sentido lo que Mari me ha hecho sentir, lo tenemos que repetir ¿verdad?, Mari se veía radiante, feliz y muy puta, acostada en la cama llena de leche por todos lados y rodeada por tres cabrones encuerados. Llenamos las copas de nuevo y brindaron por el afortunado esposo o sea yo, me sentí por primera vez con unos cuernos de Reno Canadiense.

Mari se fue a asear al baño mientras Luis cambiaba sábanas a su cama por que se expriman de la cantidad de leche, yo servía otra ronda de vino espumoso Mari se puso su falda y su blusa y estábamos tomando y comentando el susto que nos pegó Juan, el comentaba que nos estaba observando desde que mi esposa nos estaba mamando el pito y crean son mejores que una película porno y en vivo, y pensé, esta mujer no se me va sin cogerla y estuve esperando a que llegaran a su clímax, y para entonces ya me dolían los huevos de verlos. En eso suena el celular de Luis y era Paty…..le preguntaba a Luis que si ya salimos del cine y Luis le dijo que apenas salíamos del cine tapó la bocina del aparato y nos pregunto que le decíamos, Mari le dijo que la invitara que por que ya eran muchas groserías que le habíamos hecho y que andaba muy caliente y decidida, Luis le dijo que Juan estaba en el departamento esperándonos y que íbamos para allá, ella dijo entonces los veo ahí. Luis dijo y ahora que hacemos pues primero vestirnos y ventilar tu cuarto por que huele a pura leche, y luego emborracharla y si Mari me ayuda y no se opone le clavo la verga, mi esposa sonrió con cara de traviesa, todos nos aseamos nos peinamos y nos vestimos tomamos nuestros lugares en la sala, a los pocos minutos suena el timbre Luis abre la puerta y le dice pasa guapa ella entró mas ancha que un pavo real con una botella de Ron y se quito el saco y aparecieron unas tetas enormes y nos saludo de beso a todos y notamos que venía un poco tomada por que no encontró a su hermana y se fue a un bar a tomar una copita.

Luis le metió dos copas de vino con un chorrito de Ron (oculto) para que entrara en calor, nos platicó que un tipo la estuvo asediando y que el galán no estaba mal pero que se acordó que estaba tristemente casada y que decidió mejor llamarnos, (yo pensé, no supiste en donde caíste) Luis puso un cd. De música tropical y la sacó a bailar, Ella movía sus tetas en una forma muy cachonda y Mari me animaba a que bailara con ella, Juan saco a bailar a mi esposa y Luis y yo bailábamos con ella. El malicioso de Luis se queda atrás de ella y le empieza a rozar sus nalgas, y me hacía señas de que no tenia, y señalaba las de Mari y les mandaba un beso, no podía contener la risa yo no le quitaba los ojos de las tetas, y la muy puta mas las sacaba por fin termino la pieza preparamos unas cubas bien fuertes y nos tomamos un cruzadito los cinco.

Luis cambió la música por una propia para streap tease y le dijo no te acuerdas que en casa de Mari lo dejaste inconcluso, ha si contestó ella, y Luis la empezó a presentar como si fuera maestro de ceremonias de un cabaret, y con ustedes la Tetanic II, Luis la puso de pié y ella empezó a bailar lentamente, agachándose y mostrándonos sus tetas Juan aplaudía, yo le gritaba mucha ropa, y dijo que solo continuaría si Mari bailaba con ella, mi esposa se hizo la difícil y todos le rogamos, mi mujer se puso de pié y las dos bailaban muy sensual y Juan grito mucha ropa y lo segundamos Luis y yo, Paty empezó a desabrochar su vestido por la parte de atrás y le decía a Mari que desabrochara su blusa Mari lo hizo, entonces Paty continuó, mi esposa se quitó su blusa y retó a Paty, Ella dejo caer muy suavemente su vestido y quedó un conjunto de tanga ligas y sujetador de infartó en color beige ( lastima que las nalgas se las puso arriba ) y retó a Mari que movía sus nalgas como nunca y dejo caer su falda quedando empatadas, los tres gritábamos que era las reinas entonces mi esposa se acerca a Paty por atrás y le desabrocha el sujetador y se lo jala mostrando unas tetas de 97 cms. Con unos pezones obscuros y grandes, Paty los lucía como una profesional y se le ponían duros Luis no aguantó y le puso un chupete rápido en un pezón y se le puso la piel chinita, Mari se acercó y Paty desabrocho el sujetador y se lo aventó a Juan, y Mari la retaba de nuevo para que se quitara la tanga, Paty contesto que al mismo tiempo pero que una se la fuera bajando a la otra, así que se pusieron las dos de frente se rozaban sus tetas tenían los pezones como lanzas, entre ellas tomaron los cordeles de las tangas, Paty dudaba pero todos las animábamos, y empezaron muy lentamente a bajarlas al ritmo de san Luis Blues, asta que les dijimos que las aventaran, Mari me aventó la de Paty, y Juan recibió la de Mari, la cual se la metía en las narices y la chupaba, la de Paty se exprimía y tenia un olor muy fuerte que me puso la verga a mil y Luis me la pidió y la olía, Paty tenia una panocha muy peluda que contrastaba mucho con la de Mari, ellas nos dijeron ahora les toca a ustedes Juan dijo que hiciéramos un circulo con ellas en medio y que siguieran bailando y que nos fueran quitando la ropa mientras a ellas les caían manos por todos lados cuando quedamos sin ropa se premió las mejores tetas con una cuba y una chupada por parte de los Srs. Después de recibir el premio Paty, el morboso de Juan dijo que el premio lo teníamos que dar todos y eso incluía a Mari, mi esposa se acercó a los pechos de Paty y los empezó a mamar muy tímidamente pero después no los soltaba estaban calientes, y que se premian las mejores nalgas, y Juan se avienta a ellas sobándolas y Luis por delante hundiendo su lengua en la raja de mi mujer, Paty y yo nos acercamos a mi esposa y empezamos a mamar sus tetas, Mari se desmayaba de placer y tenía unos orgasmos tremendos, Luego premio a la verga mas pellejuda, Luis se corría el prepucio de adelante para atrás y lo volvía a tapar Paty y Mari se hincaron y lo mamaban al mismo tiempo, luego Juan dijo premio a la verga mas chueca y cabezona, la tenía enorme se puso frente a Luis, y las dos cambiaron de verga, pero Mari no la soltaba, Paty se puso de pie me dijo al oído yo te voy a dar tu premio cógeme por favor no puedo mas, me la llevé al sillón me senté se subió encima y me cabalgo durísimo afortunadamente tenía su panocha muy amplia y después de dos venidas con Mari estaba para aguantar toda la faena, le chupaba los pezones con fuerza, enfrente veía a Mari chupando la verga de Juan y Luis mamando el culo de mi esposa, Juan jaló a Mari y se acercaron a mi Luis se subió al sillón y le puso la polla en la boca a Paty, y Juan se acostó en la alfombra y empezó un 69 con Mari, Ella tomaba su verga curva con las dos manos y abría su boca lo mas que podía y se logró meter mas de la mitad, por el otro lado, Paty se la comía toda a Luis, la verga de Juan se veía impresionante mi esposa se separa de Juan y se acerca gateando a nosotros, para ver como me la cogía toma las nalgas de ella las detiene del movimiento y lo increíble mete su lengua asta mi polla y nos da unos lengüetazos en la panocha y polla, en ese momento Paty tiene un orgasmo muy fuerte jadiaba y chillaba de felicidad, Juan se acerca a Mari, y se la lleva a la recamara, Luis me dice que le quiere meter la verga, Paty se desmonta y se pone de perrito Luis se la clava a fondo y le daba con una velocidad impresionante y me hacia muecas que no apretaba nada, mientras Paty se tragaba mi polla asta adentro de su garganta sentía como pasaba mi capullo sus anginas y se ahogaba gritaba jadiaba y lloraba decía que nunca había sentido así, Luis me dijo trae la mantequilla, fui a la recamara y Juan le estaba dando una cogida de perrito a Mari de pronóstico, me decía mira como me engancha mi coñito siento como si una grúa me levantara y yo lo aprieto así y Juan gritaba me la esta mordiendo tu mujer tiene “perrito” no lo puedo creer tome rápido la mantequilla Mari me dio una mamada, y dijo sabes a pura panocha y se súper éxito aagh me vengo, corrí con Luis, tomo la mantequilla se la unto en el culo le metía un dedo luego dos y cambió su polla de agujero a que rico exclamó Paty, les dije que me dieran chance me senté en el sillón, Paty se subió encima y mi verga entró asta el fondo de un solo empujón, Luis se acomodó y se la dejó ir por detrás se sentía muy caliente y las tetas estaban rojas de los jalones y chupetes que les daba que parece que le salía algo como suero o leche de su teta , mi amigo se empezó a mover muy aprisa y yo también Paty gritaba de placer y nos empezamos a venir los tres al mismo tiempo estábamos bañados en sudor y agotados, y seguían los ruidos en la recamara nos fuimos a ver que pasaba y Juan le seguía dando de a perrito a mi esposa y jadiando los dos, y que se me ocurre meter a Paty debajo de mi esposa para que le mamara los huevos a Juan y quedo Mari apoyada en las tetas de Paty y su panocha en la boca de Mari, mi mujer tocaba suavemente el coño y se dio la magia, Mari empezó a correr su lengua por la raja de Paty y a limpiarle bien su panocha que estaba llena de mi leche y le metía un dedo por el culo que estaba lleno de leche de Luis, Paty se dedicó a chupar la verga y coño al mismo tiempo, a Luis y a mi se nos estaba parando la verga de ver esas imágenes y escuchar los jadeos de los tres, en ese momento Juan aprieta las nalgas de mi esposa y se empieza a venir con unos sonidos muy fuertes y se la mete a fondo y empiezan a estremecerse los tres, después de un momento Juan se separa y va al baño, Paty le limpiaba la leche de Juan que escurría del coño de Mari, Luis quería cogerse a mi mujer pero yo le dije que las dejara por que las dos se estaban dando lengua con todo, Juan se acerco en silencio extasiado con lo que veía, los tres nos pajeábamos lentamente, ellas jadiaban cada vez mas fuerte mi esposa tenia un orgasmo tremendo y vibraba todo su cuerpo, luego siguió Paty que gritaba y sollozaba, un momento después se acercaron y se dieron un beso de lengüita y quedaron boca arriba y satisfechas en eso Juan se viste y se despide de las señoras con un gran beso y me pide mi dirección por que sabe donde vivo pero no recordaba el numero el tenia vuelo en la tarde y casi eran las 4.30 a.m. intercambiamos e mail y le dice a Luis dame tu numero de teléfono por que extravié mi celular con tu numero por eso no te pude avisar que venía, que bueno ¿verdad? Nos dio un abrazo y se fue.

Paty dijo que era tardísimo que si la podíamos llevar a su casa, Luis me dijo llévate mi coche mañana me lo traes por que estoy cansado, nos vestimos pero nunca apareció la tanga de Mari el cabrón de Juan se la llevó de recuerdo pensé. Dejamos a Paty en su departamento y nos fuimos a descansar a nuestra casa, cuando nos acostamos le dije a Mari, estuvo buena la fiesta, y por cierto gracias por dejarme cogerme a Paty, te portaste muy bien, es lo menos que podía hacer y me calentó muchísimo ver como te la cogías asta deje a Juan para acercarme y me puso a mil el sabor de mi amiga y Juan que pensarán de nosotros, le contesté pues que somos un matrimonio muy caliente, no como Sofía la esposa de Juan que es una mojigata hipócrita tu no te preocupes de nada.

Han pasado como 15 días, Paty se ve feliz y contenta, se depiló su panocha hemos tenido algunos encuentros los 4, después se los platico.

El que no tiene madre es Juan, ayer sonó el timbre de la casa, era un mensajero que traía un enorme arreglo floral y una caja muy elegante para Mari, mi esposa abrió la caja y puso una cara de admiración tremenda, pues venían tres finísimas tangas preciosa con una nota que decía; ni con cien de estas podría reponer la tuya, que las tengo guardada como mi mas preciado tesoro, y una Verga curva de silicón perfectamente detallada replica de la de El, que mandó hacer en un viaje a Los Ángeles California, con una nota que decía para que me tengas en lo mas profundo de tu ser, y asta el fondo de la caja venía un sobre que tenía un V. T. P., un viaje todo pagado por 7 días a Acapulco en uno de los hoteles mas lujosos, con renta de un coche incluido y los boletos de avión para dos adultos y dos niños.

Esperamos leer sus comentarios son muy útiles para mi pues ustedes me hicieron dudar si Luis se estaba enamorado de mi mujer pero afortunadamente no es así.

by Un buen AMigo - Anónimo

La Hermana de mi Novia

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Hace bastante tiempo que no tengo una experiencia sexual realmente buena. Tengo una novia "seria" pero es del tipo de chicas que lo hacen pero no les gusta demasiado. Yo no tengo la culpa, es solo que tiene algunos problemas de tipo emocional y que no es una persona muy sexual. No me malinterpretéis, es una chica extremadamente guapa, con pelo rubio dorado y un cuerpo alucinante. Me encanta estar con ella, pero sexualmente es muy frustrante.
Llevo con ella casi dos años y conozco muy bien a su madre y a su hermana de 18 años. De hecho, su hermana, Jamie, dice que se siente muy a gusto conmigo, como si fuese su hermano. Sé que lo que dice es verdad por la forma en que anda por la casa con su traje de baño sin importarle que yo esté allí. (La mayoría de las chicas son muy celosas de su cuerpo a esa edad.) Me cuesta mucho sentirme tan cómodo como ella cuando hace eso ya que su bikini de tirantes es muy revelador. Esto no sería de gran importancia si no tuviese un cuerpo espléndido. Pero lo tiene. Mide 1'78 y pesa unos 52 kgs. Tiene un perfecto pelo largo y rubio, y unas increíbles y bronceadas piernas. Son tan largas que puedo imaginarme la forma en que me envolverían. Por supuesto, mi frustración sexual crece cuando se pone esos pantaloncitos cortísimos que tanto le gustan y que dejan entrever la parte inferior de las cachas de su culo. Esta chica es perfecta. Durante este último año la he espiado cuando ve la televisión en el sofá con las piernas completamente separadas y sus bragas asomando por los lados de sus pantaloncitos. Descubrí que era una chica muy sexual cuando casualmente me preguntó un día si yo sabía por qué tenía algunos sueños muy eróticos en los que aparecía un chico de su colegio. Una vez que yo estaba muy enfermo, me quedé dormido en casa de mi novia. La puerta de la habitación de mi novia estaba abierta y Jamie acababa de darse una ducha. Ella sabía que yo estaba en la habitación de al lado pero pensó que estaba aún dormido. Pasó por delante de la puerta de la habitación sin ropa de cintura para arriba y pude echar un rápido vistazo a sus perfectamente redondeados y firmes pechos. Siempre había imaginado que serían suficientemente grandes como para llenar mis manos y poder correrme encima de ellos. Aunque estaba enfermo, me hice una paja y me corrí encima de la cama de mi novia.
Otro día, me senté con mi novia en el sofá y su hermana estaba tendida en el suelo. Miré por el rabillo del ojo el perfecto culo de Jamie que siempre conseguía ponérmela dura. Es de la clase de culo que no es grande pero que tampoco es tan pequeño como para no marcarse a través de los pantaloncitos vaqueros. Siempre sueño con follármela por detrás. Entonces, se levantó para ir al cuarto de baño. Desde donde yo estaba sentado, podía ver la puerta del baño tras la esquina del pasillo. Jamie debió no darse cuenta de ello ya que dejó la puerta del baño abierta al sentarse en el water. Debió pensar que yo no iba a levantarme y que por tanto no podía verla. No quería que pensase que estaba mirándola así que seguí apuntando con mi cabeza a la televisión pero mirando con toda mi atención por el rabillo del ojo hasta que acabó. Pensé que aquello había sido genial pero mi polla se puso tiesa inmediatamente cuando se puso en pie y de cara a mí con los pantalones por las rodillas mientras se limpiaba. Durante aquel periodo de 5 segundos pude ver aquello con lo que siempre había soñado. El pelo de su coño era oscuro y bien cuidado. Sus caderas estaban bronceadas y ella las movió de un lado a otro lentamente en mi dirección mientras se volvía a subir los pantalones. En aquel momento me corrí en mis pantalones ante aquella preciosa vista y volví a posar mis ojos en la televisión al tiempo que ella entraba de nuevo en la habitación, sin saber lo que me había hecho.
Jamie quería sentarse en el sofá así que mi novia y yo nos sentamos en el suelo. Me había acostumbrado tanto a estar con aquellas dos chicas alrededor mío que hice lo que todos los chicos hacemos cuando vemos la televisión: me metí la mano en los pantalones. Sabía que Jamie podía ver mi mano metiéndose allí dentro. Entonces, levanté mi mano de forma que mis pantalones se separasen de mi cintura, dejando a la vista mi dura polla a cualquiera que estuviese más alto que yo. Como estaba tumbado en el suelo, Jamie estaba por encima de mí. Sabía que estaba viendo la televisión pero tenía la esperanza de que mirase hacia abajo y viese mi enorme y dura polla. Quería devolverle el favor. Oí a Jamie retorcerse en el sofá e imaginé que era porque quería una mejor perspectiva. Entonces, mi novia, Susan, dijo que se iba a ir a la tienda de la esquina a comprarse algo para beber. Yo le dije que prefería quedarme a ver aquel programa, así que se fue sola. Jamie se levantó y entró en su habitación. Me acaricié la polla ahora que ya estaba completamente caliente y por fin solo. Justo cuando estaba a punto de correrme, la dulce voz de Jamie salió de su habitación pidiéndome que fuese a ayudarla con algo.
Me levanté y caminé hacia su habitación. Me di cuenta de que la puerta estaba cerrada. Me acerqué a ella y escuché un débil zumbido desde el interior. Esperé con curiosidad pero luego llamé a la puerta. Jamie me dijo muy sensualmente que entrase. Casi me muero cuando la vi casi desnuda, tumbada en la cama con un vibrador de 30 cms. Solo llevaba puestas unas braguitas rosa, pero las había apartado a un lado, dejando a la vista su excitante raja. Tenía el vibrador metido hasta la mitad de su longitud zumbando ruidosamente. Jamie gimió pidiéndome que me acercase. Confuso pero excitado, caminé hasta un lado de la cama. Dejó el vibrador dentro de ella y usó sus manos para alcanzar mi paquete. Rápidamente, de un tirón abrió los botones de mi pantalón y mi dura polla salió disparada de dentro. Al verla, se retorció de placer. Lentamente, empezó a acariciar mi verga con sus manos mientras el vibrador zumbaba en su interior. Entonces tiró de mí hasta hacerme subir a la cama y lentamente colocó su boca delante de mi tiesa polla. Sus labios se separaron y su lengua empezó a moverse de arriba a abajo por los lados y por la punta de mi aparato. Luego se la metió entera en la boca y empezó a moverse de una forma salvaje. El vibrador seguía zumbando y, esto unido a sus rápidos movimientos, hizo que el placer que sentía creciese sin cesar. Podía sentir su cálida y húmeda boca alrededor de mi polla y entonces empecé a correrme. Jamie ni siquiera cambió la expresión de su cara cuando me corrí en su boca. Al contrario, me la chupó con más fuerza y se tragó hasta la última gota con erótico placer. Entonces, experimentó un enorme orgasmo fruto de los movimientos del vibrador y de la excitación de chuparme hasta la última gota de mi leche. Gimió con fuerza y me agarró con fuerza el culo con sus manos.
Jamie se sacó el vibrador y me atrajo hacia ella. Entonces se puso a cuatro patas y me suplicó que me la follase por detrás. Me lo pensé un momento, sabiendo que era la hermana de mi novia. Pero mi polla palpitaba ante la vista de aquel culo que esperaba a que entrase en él. Antes de que pudiese pensar nada más, Jaime me atrajo a su interior y rápidamente sentí su cálido coño. Estaba húmedo y estrecho. Empecé a moverme y ella a gemir con fuerza. Me acerqué peligrosamente al orgasmo y así lo hizo ella también. Nuestros movimientos se hicieron más salvajes y entonces la puerta de la habitación se abrió. Cuando me di la vuelta y vi los ojos de mi novia, mi corazón dio un salto. ¿Qué es lo que había hecho? Entonces vi que Susan empezaba a quitarse lentamente la ropa y observé su cuerpo desnudo acercarse a mí.
- Jamie y yo llevamos mucho tiempo planeando esto -dijo- Siempre habíamos querido follarnos a un hombre a la vez.
No podía creérmelo. Mi sueño más salvaje se había hecho realidad. Susan subió a la cama y se puso a cuatro patas justo al lado de su hermana. Saqué mi dura polla de Jamie y se la metí a Susan. Susan se lanzó hacia atrás salvajemente. Entonces, Jamie puso su húmedo coño en la cara de Susan y esta empezó a lamérselo como una profesional. El cuerpo de Jamie se movía locamente, con sus enormes tetas rebotando mientras Susan le comía el coño. Yo seguí follándome a mi novia sin descanso y tras unos minutos de intenso placer me corrí en su húmedo coño. Sintió el chorro de semen estrellarse contra el fondo de su vagina y eso la hizo correrse en aquel preciso instante. La excitación comenzó a decrecer y pensé que ya todo había acabado. Me equivocaba. Me hicieron tumbarme con la espalda sobre la cama y empezaron a chuparme la polla. Normalmente no suelo aguantar tanto en un mismo día pero estaba tan cachondo que aún quería más. Me chuparon la polla por turnos y se besaron la una a la otra mientras lo hacían. Levanté la vista y descubrí que también se estaban masturbando mutuamente. Una me chupaba los huevos mientras la otra movía mi polla de arriba a abajo. Sentía su largo pelo rubio sobre mi cuerpo mientras se metían mi polla en sus bocas. Entonces, me di cuenta de que ya no podía aguantar más así que me agarré a la cama con las manos y me corrí con un orgasmo atronador. Susan y Jamie compartieron el semen y este les cayó por sus caras y sus tetas.
Luego nos vestimos y volvimos a ver la televisión. Su madre volvió a casa y nos preguntó qué habíamos hecho todo el día solos. "No demasiado" dijimos al unísono y las chicas me dedicaron una sonrisa de lo más sexy. No tenía ni idea de que aquello no había sido más que el principio de mis encuentros sexuales con aquellas dos chicas y sus jóvenes amigas.



Josan

La Confirmacion de Mary

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Han transcurrido casi dos meses de nuestro primer trío y mi amigo Luis se desvive en atenciones para mi, me llama por teléfono casi todos los días, manda saludos a mi esposa, y me invitó a comer a una tavérna, tomamos muchos tragos de más, y empezamos a platicar de lo ocurrido con mi esposa, por que hasta esa fecha nada se había hablado.

Luis me decía que tenia que hacerse a diario cuando menos una paja recordando a Mari, que estaba bueníssima, que sus tetas, nalgas y coño eran maravillosos, que tiene una cantidad de orgasmos impresionantes, que los sientes en la verga, yo me estaba poniendo a mil escuchando a mi amigo exaltar todas las "virtudes" de Mari, y me preguntaba que si a mi esposa le había gustado, yo le respondí que nuestras relaciones habían mejorado en un cien por ciento, que cogíamos con mucha pasión y que siempre flotaba la idea de repetirlo algún día, pero que Mari es una mujer muy especial y no le gusta demostrar sus emociones, que posiblemente se podría dar, pero que la táctica era no presionar, que fuera en lugar y momento oportuno, que por mi no había inconveniente, que es mas que yo estaba más caliente que un bote de tamales y con ganas de repetirlo.

Una semana después, un Jueves habló Luis con Mari para invitarnos a comer a un restaurant Veracruzano el proximo Sábado , y coincidía que los abuelos invitaban a los hijos a su casa de Cuernavaca, Mari no estaba muy convencida de querer ir, le dije que se veía muy mal que desde hace tiempo evadiera a Luis, así que la convencí de ir a comer.

Llegó el sábado y Luis paso por nosotros, Mari estaba radiante con un conjunto de traje sastre en color gris, la falda un poco corta y una blusa de seda blanca con un pequeño sujetador en color blanco conbinando con sus pantaletas tipo mini bikini, y medias con elástico en la parte de arriba que se ajustan solas y zapatos de tacón alto, y un delicioso perfume, a Luis se le caía la baba cuando subimos a su auto, Mari subió en la parte de atrás del lado derecho y yo adelante, estubimos en dos ocasiones a punto de chocar por que Luis volteaba para atrás todo el tiempo hasta que le dije que se concentrara en el camino, y no en las piernas de Mari. (El se apenó y Mari sonrió)

 

Por fin llegamos al restaurant y nos asignaron una pequeña mesa redonda con un mantel largo y quedamos acomodados uno a cada lado de Mari, pedimos algo de picar y los tradicionales "Toritos Veracruzanos" (bebidas hechas de frutas tropicales como mangos, fresas, mamey, guanábana, etc. licuados con leche y azúcar pero con aguardiente de caña 80 grados) tienen un sabor delicioso pero con unos efectos terribles, después de tomarnos tres cada uno Mari se veía rojita y empezaba a relajarse, Luis estaba como novio comprando un ramillete de flores para ella y la música tocando a la mesa unos sones Jarochos picantes y alegres pensando que Luis y Mari eran pareja, los músicos les dedicaban varias coplas de enamorados y les pidieron el clásico:

¡ beso, beso, beso ! y Luis aprovechó para plantarle un gran beso de lenguita a Mari la cual se veia que lo disfrutaba intensamente, yo me sentía celoso, exítado y actuando como si fuera amigo de la pareja aplaudiendo el beso.

Terminó la música y pedimos otra ronda de toritos y la carta para pedir de comer, Mari un chile en nogada, Luis un huachinango a la veracruzana, y yo una cecina de cerdo adobada con su guacamole, comimos delicioso, y luego unos postres con café de olla y unos Cognacs, para ese momento Mari había entrado en calor (de las dos formas) y se levantó se quitó su saco y fue a los sanitarios, Luis estaba feliz por que me dijo que le acarició las piernas por debajo del mantel y que Mari se lo permitía, en un momento mas regresó Mari y me dijo que me acercara mas a ella, y que pronto me daría un regalito......?

En eso Luis aprovechaba para besar a mi esposa en la mejilla, llegó otra ronda de Cognacs y brindamos por nosotros, en un momento propicio metí mi mano por las piernas de mi mujer y sorpresa por ahí andaba Luis, pero Mari no tenia pantaletas cuando fue al baño se las quitó y mi amigo la estaba dediando.

Mari tenia una cara de calentura tremenda, y le pregunté que si quería una fiesta con Luis, y me dijo al oído que sí, que había tenido ya dos orgasmos, decidimos irnos a un lugar mas tranquilo no sin antes comprar dos botellas de Asti Spumante de Martini Rossi que tanto le gusta a mi esposa, en camino a nuestra casa, Mari estaba en el asiento delantero del auto y veía como se cruzaban los brazos de los dos, ella sobando el paquete de Luis, y El metiendo su mano debajo de la falda de mi esposa, y yo hecho un pendejo y con la verga bien parada, en el asiento trasero, por fin llegamos a casa, puse a enfriar el vino conecté el estéreo con música muy suave y se levantaron a bailar bien pegados y unos besos interminables yo me sentía incomodo, cambié la música por una propia para Strep Tease y le dije a Mari que empezara el show.

Empezó a bailar muy sensual y lentamente a subir su falda hasta donde terminaban sus medias giraba, la dejaba bajar moviendo siempre sus deliciosas nalgas, Luis aplaudía y gritaba que mucha ropa, mi esposa empezó a desabrochar su blusa giró, sin dejar de mover sus nalgas, de espaldas a nosotros se quitó la blusa y nos la aventó, se giró y sus tetas apenas las podía contener su pequeño sujetador se veian enormes, con sus pezones bien parados, su falda subía cada vez mas, giró de nuevo y se desabrochó el sujetador, lo arrojó hacia atrás y lo atrapó Luis y metía su boca y narices en el, Luis ahullaba y gritaba que era la reina y aplaudía, Mari se voltió hacia nosotros cubriendo sus tetas con sus manos se acercó dándonos chánce un breve momento para que mi amigo y yo se las chupáramos, y nos prendimos cada uno de una teta con los pezones durísimos, siguió bailando moviendo sus caderas se desabrochó su falda, la dejó caer lentamente, ¡no tenía pantaletas!, seguía de espaldas a nosotros separó sus piernas rectas y se agachó a vernos entre sus piernas dándonos una vista maravillosa de sus nalgas y coño que se veía lleno de líquidos, siguió bailando solo con sus medias puestas se veía muy sexy y caliente luciendo a plenitud su desnudez, acercándose a nosotros, moviendo sus nalgas se dejaba acariciar su panocha, nalgas y tetas por los dos, yo empecé a desvestirme, Luis no resistió mas se levantó, la abrazó, le estrujaba sus nalgas, mamaba sus tetas y ella empezó a desvestirlo, Luis se quedó desnudo con la verga bien parada cubierta totalmente por su enorme prepucio que todavía le sobraba como tres centímetros de pellejo se le veía grande y gruesa, serví las copas de Asti y brindamos por la Confirmación de Mari, Ella me besó con fuego, se hincó y me dio la mamáda del siglo, mientras que con su mano pajeaba la polla de mi amigo disfrutando del gran prepucio de su verga corriéndolo suavemente hacia delante totalmente, y destapándolo todo de nuevo con la cabeza roja, brillante, soltando una babita espesa la cual empezó a recoger con su lengua y a mamar profundamente, Luis gritaba que era lo maximo, mi esposa se la pajeaba y mamaba al mismo tiempo, la polla de Luis se veia roja morada y tenia una serie de punzadas y nos dimos un descanso para tomar un trago de Asti por que estábamos a punto de corrernos, les dije que nos fuéramos a la recamara para estar mas cómodos, Mari nos tomó de nuestras vergas y nos llevó a la gran cama, Luis se acostó, mi esposa le mamaba la verga y yo le corria la lengua en el clitoris que estaba parado como si fuera una pequeña verga, nunca se lo había visto así, le besaba y lengüetiaba su culito tenia unos orgasmos impresionantes en eso Mari se montó en El, y muy lentamente lo cabalgó, mientras mi esposa me besaba, chupaba la polla, y los huevos, con una cara de calentura impresionante me dijo te acuerdas del regalito que te dije,? ........ quiero que me cojas por atrás al mismo tiempo, hay aceite para Bebe en el tocador, ponme un poco.

No lo podía creer en 12 años de casados nunca me había dejado hacerlo y ahora me lo pedía que me la cogiera por atrás, tomé la botella con el aceite y le puse un chorrito entre sus nalgas llegó a la verga de Luis, se veía como entraba y salía del coño de Mari, me puse abundante aceite en mi polla y le empecé a sobar su culito, metí mi dedo poco a poco mojado en aceite, en ese momento Mari tenia un orgasmo impresionante gritando y jadiando me acomodé se la empecé a meter, dijo que le dolía mucho y nos quedamos quietos Luis y yo un momento, la fui empujando un poco más y mi esposa se movia suavemente y gritaba ¡ me duele, pero que ricoo me voy a veniiirr haaaaggg¡ asi que nos empezamos a mover los tres, Luis nos abrazaba a los dos, y trenzaban sus lenguas, yo le agarraba sus tetas, y pellizcaba los pezones de ella y los de Luis, y sentía la verga de mi amigo como le entraba a ella y rozaba a la mia, Mari tenia una serie de orgasmos como nunca lo había visto, se sentía una serie de contracciones en el coño y culo de mi mujer, los tres estábamos jadiando y gritando de puro placer, un tiempo después me empecé a correr como nunca al fondo de su culito, sentí no menos de diez chorros de leche que le dejé bien adentro, en eso se empezó a correr Luis y yo sentía las contracciones de su polla cuando estaba disparando su leche dentro de mi esposa, nos quedamos quietos como cinco minutos y nos separamos exhaustos y quedamos recostados en la cama un rato.

Mari se levantó y fue al baño, le escurria leche por todos lados, Luis me empezó a decir lo rica y apretada que tiene su panocha, que esta bellísima y que qué forma de coger con los dos, que nunca se lo hubiera imaginado (ni yo tampoco), que es la mujer ideal, una señora en publico y ama de casa ejemplar y una puta en la cama, que qué suerte tenía en tener una mujer así, que estaba feliz y muy agradecido con los dos por ser El, el que disfrutara a Mari que nos quería mucho a los dos.

Mari salió del baño, nos trajo la hielera con la botella de asti y nos sirvió nuestras copas, y brindamos Luis y yo por la mujer mas rica del planeta y nos tomamos la copa de cruzadito los tres hasta el fondo, Mari estaba radiante y feliz solo decía que le dolía un poco su culito, para lo cual Luis se apuntó de inmediato para decir, si quieres te lo sobo, mi esposa solo sonrió y seguimos tomando, Mari nos comento que tenia pena con nosotros por la forma de cogernos al mismo tiempo, pero que es una fantasía oculta que le despertó después de la primera vez, le dijimos que no se apenara de nada que estabamos felices de coger al mismo tiempo, que era lo maximo que la exitación llega a mil y que hiciera realidades todas sus fantasías, que nos setiamos felices de poder complacerla en todo.

Luis y yo nos estábamos meando así que corrimos al baño e hicimos pipi al mismo tiempo y ví como se pelaba y limpiaba su verga y regresaba su prepucio al frente y le dije que pellejote tan largo tienes y me platicó que era parte del éxito con las mujeres que les exitába mucho ver como se le pelaba el palo, le conteste con razón calentaste tanto a Mari la primera vez cabrón.

Regresamos a la recamara, Mari estaba recostada en el centro de la cama, Luis llenó de nuevo las copas, mientras yo ponía una película porno en la tv y nos recostamos a cada lado de Mari a tomar y ver la película, ¡coño! va apareciendo una ecena de una mujer con cinco hombres cuatro blancos y un negro y se la cogian dos al mismo tiempo y le mamaba la polla a otro y pajeaba a dos todo al mismo tiempo, y luego se turnaban para seguir follando todos a la mujer llenandola de leche por todos lados, Mari dijo miren que rico, le dije a mi esposa te gustaría hacerlo así, y solo dejo ver una sonrisa.

Al rato Luis estaba besando las tetas a mi mujer y ella empezó a pajearnos nuestras pollas, y nos preguntó, me dejan mamarles la polla al mismo tiempo?, tú mandas eres la reina lo que quieras y nos acomodó encontrados en posición de tijera juntando nuestros huevos y vergas, mientras me mamaba profundamente jugaba con la verga de mi amigo y la pelaba suavemente y la volvía a cubrir toda y le daba un rápido lenguetázo a sus líquidos, las juntaba e intentaba chupárnos al mismo tiempo, Luis la giró para que las nalgas de Mari quedaran hacia El, y tomó el aceite del buró y se lo empezó a aplicar en su culito dándole un suave masaje por todos sus agujeros.

Luis dijo ¿que si podía coger por atrás ?, y la traviesa de Mari puso la punta de mi polla en el culo de Luis, y me dijo cógetelo Papi, Luis inmediatamente rectificó noo, es a tí Mari te quiero coger por atrás, entonces la obediente Mari le baño de aceite la polla y la acomodó en su culito y muy despacio se sentaba de espaldas a Luis, tenia cara de dolor pero pronto fue cambiando por una cara de placer, y calentura tremenda la polla de Luis empezó a desaparecer, y empezó a moverse lentamente se recostó de espaldas sobre mi amigo, levantó sus piernas y me llamó para que se la metiera por su panocha, me puse abundante aceite se la empecé a meter suavemente con dificultad, y comenzó un sandwich sabrosísimo, me movía rápido dándole unas bombeadas profundas y tenía un morbo tremendo por que sentía la verga de Luis en el otro hoyo, y restos de su leche en el co ño que sentia que me quemaba, El se movía lento y yo rápido Mari gritaba qué ¡ ricoo, jadiaba decía no pareen estoy en el paraíso y le venían oleadas de orgasmos, Luis le pellizcaba los pezones y yo la besaba profundamente así estábamos por unos 10 minutos, Luis gritaba que no podía más que se corría, y sentía a trávez de la suave membrana de Mari la verga de Luis aventando semen y gritando de nuevo, que Ricoo estoy soñando y estrujando los pechos de mi mujer, Mari con una cadena de orgasmos que no paraban, y yo soltando leche a lo bestia nos quedamos quietos un momento y luego nos recostamos en la cama y pude ver el culito de mi esposa rojo encendido y escurriéndole leche de Luis mezclandose con la mía.

Fuimos a la cocina a cenar algo por que ya teníamos hambre el reloj decía que era la una quince de la madrugada, Luis dijo que se retiraba, pero Mari le contesto que se quedara a dormir que nuestros hijos llegarían como a las nueve treinta de la noche y que era peligroso que se fuera, por la inseguridad ,verdad Papi ? (me dijo a mi.) yo asentí con la cabeza, El puso una sonrisa de oreja a oreja y nos fuimos a dormir los tres, con Mari en medio de los dos.

Me quedé dormido profundamente mientras "los novios" se besaban suavemente por momentos me venían olas de celos, por ahí de las 4 los escuche jadiar a los dos, parecía que estaban haciendo un 69, pero seguí dormido, como a las diez de la mañana desperté se oía la regadera, y yo me estaba meando y fui al baño y hooó !sorpresa!, estaba Mari jadiando, agachada con las piernas abiertas y rectas agarrada de la jabonera, y Luis a todo lo que daba dándole por el culo y echándole chorritos de champoo en las nalgas como lubricante yo me quedé pasmado viendo el espectáculo, pensando en las más de cien veces que le dije que quería cogerla por detrás y nunca me lo permitió, y ahora convertida en toda una putita pidiendo más, me acerqué por la cara de calentura de Mari, y se prendió a mi polla como naufrago, la puñeteaba como posesa y la mamaba hasta el fondo de su garganta, tenía un orgasmo salvaje, Luis jadiando y gritando que como Mari nadie, le abría las nalgas, las estrujaba con fuerza le estaba metiendo una cogida de pronóstico, después de un rato se estaba corriendo bien adentro de mi esposa, yo cambié de posición con Luis aprovechando el culo abierto de Mari, se la deje ir a fondo y otra vez la sensación de la leche de mi amigo haciéndome un cosquilleo riquísimo mi esposa gritaba y jadiaba durísimo un par de minutos después estaba, soltando borbotones de leche en el culo de mi mujer, Ella se voltió y empezó a devorar mi verga que estaba bañada de semen de los dos, y voltio hacia Luis y lo besó en la boca pasándole parte de las leches lo cual no le disgustó, por que seguían trenzando sus lenguas, saboreando nuestras corridas, mientras acariciaba el culo enrojecido de Mari metíendo un dedo en su cuevita.

Nos bañamos los tres juntos con unas enjabonadas tremendas que le dábamos a Mari metiendo un dedo mi amigo por el coño, yo por el culito sintiendo como se friccionaban nuestros dedos y manos por todos lados, salimos del baño nos vestimos, salimos a un restaurant de antojitos Mexicanos para almorzar y a curarnos la cruda y la cogida con unos ceviches de ostión con camarones y unas cervezas bien frías, Mari decía que no podia seguir sentada por que le dolía su colita, Luis nos llevó a casa y nos despedimos.

Parece increíble que tenga que entrar un tercero en una relación para vivir con mas pasión, cariño, y comprensión. Mari igual de hacendosa y exelente madre como siempre pero evita al máximo comentar algo de lo ocurrido, parecen dos personalidades diferentes.

by Un buen AMigo - Anónimo

La Comunion de Mary

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Tenia que suceder algún día.

Historia 100 por ciento real.

Mi esposa y yo nos conocimos cuando fuimos unos jovencitos ella 15 y yo 16, era mi primera novia y fui su primer novio, nos casamos tres años después, y tuvimos 2 hijos, y cumplimos 12 años de casados, y como en todos los matrimonios hubo altas y bajas. durante ese tiempo tuve algunas aventuras, ella se entero de una y casi termina nuestro matrimonio, yo me sentí muy mal por que siempre dio todo por sus hijos y por mi, siempre me quedo la espinita de mi engaño y estuve pensando la forma de compensarla.

Pero cada vez que tocaba el tema una de una fantasía de un intercambio o bromear que se acostara con alguien se ponía furiosa y decía que nunca lo podría hacer con nadie.

Mi esposa Mari, es de tez blanca y cabello negro tiene un cuerpo súper, es delgada mide 1.68 y pesa 54 Kg. su busto es 34 B, y unos pezones rosados y jalados hacia arriba de sus pechos, tiene una cintura muy breve, y unas nalgas bellísimas, muy redondas y respingonas pero lo mejor de todo es su sexo es súper estrecha, no tiene un pelito fuera de lugar, tiene orgasmos múltiples y un chipote marcado por su pelvis riquísimo, cada vez que tenemos sexo se viene cuando menos 5 veces, y literalmente me deja bien exprimido.

Yo mido 1.78 Pelo castaño 83Kgs. Tez blanca con una espalda muy ancha y fuerte, cuello grueso, una pinga normal 17Cms. Con el pellejito bien cortado. ( con circuncisión ).

Algunas veces platicamos con matrimonios amigos de temas de sexo, y siempre Mari se ponía coloradita y se apenaba, y cambiaba el tema.

Un día tuvimos una cena en casa con tres parejas de amigos, mas mi amigo Luis que era el clásico solterón y amigo común de todos los matrimonios que estaban presentes, y amigo mío desde la infancia, fue nuestro padrino de bodas, el es de tez blanca cabello negro rizado, ojos verdes, de 1.85mts. Labios carnosos y bigote abultado .Y según las señoras muy guapo, pero el fue siempre solitario solo me buscaba a mi, y toda la vida nos llevamos como hermanos, el frecuentemente me comentaba que qué suerte había tenido con casarme con una mujer tan dedicada a su hogar y a su familia, y que con el debido respeto que me merece estaba muy buena.

La reunión empezó muy amena, con vino blanco para las damas, y los caballeros, como siempre con Ron y Brandy, ellas hablando de niños y de fámulas y los cuates de fútbol y nalgas (y algo de política), así se dio la cena muy rica luego el postre, café y los clásicos coñacs, Mari tomo dos copas de Coñac por que le gusta mucho y la vi un poco coloradita, en eso dos de las parejas se despiden, una por que tiene que viajar al día siguiente, y la otra tenia un bautizo por la mañana, y no quieren desvelarse mucho, así que nos quedamos platicando y tomando con la pareja de amigos que siempre se estaban besando y cachondeando, ya nos tenían un poco nerviosos, pues tenían poco tiempo de casados y son muy bromistas, empezaron a decir bueno y a que horas nos encueramos y ella tiene unos pechos enormes y se le marcaban mucho los pezones, y mi amigo Luis estaba mas que puesto, y les seguía la broma diciéndole que las dos empezaran un strip tease, ella se paro y empezó a bailar en forma muy caliente, jalando a Mari para que bailara con ella, Mari se resistía, en eso suena el teléfono y la llamada fue para el matrimonio, para avisarles que su Bebe estaba inquieto, pues lo habían llevado a vacunar y tenia fiebre, así que se fueron, quedamos solos mi amigo Luis y yo, Mari como es su costumbre empezó a recoger los trastes y a lavar la loza siempre que hay una fiesta no se acuesta si no deja todo limpio, y mi amigo y yo seguimos tomando y jugando con una baraja Española unas Briscas y comentando lo buena que se ve í a Paty la esposa de mi amigo Pepe, y Luis decía que le faltaban nalgas y le sobraban tetas pero que se notaba que estaba muy caliente por que varias veces le mostró sus pantys cuando cruzaba sus piernas.

Le serví a Mari otro coñac y serví otra ronda de cubas para Luis y para mi, al sacar el hielo del refrigerador me di cuenta que tenia dos botellas de Asti Spumanti, que a Mari le gusta mucho y siempre se pone muy ‘dulce' cuando lo toma, después de un rato mi esposa termino de lavar todo y se fue a sentar con nosotros a platicar, cuando Luis le dice que se ve muy guapa y cansada, ella dice que si está cansada y se va a cambiar como a los quince minutos, regresa con su bata y sus pantuflas, yo le tenia servida una copa de Asti la cual bebió rápido y dijo que se estaba relajando de la presión de atender a los amigos, y que, qué estábamos haciendo?, que si no interrumpía, para nada le dijimos que se sentara a la mesa con nosotros, y le serví otra copa de Asti, mi amigo le dijo en broma que estábamos jugando Poker Strip y ella soltó una carcajada y Luis empezó a repartir inmediatamente cartas a los tres, Mari levanto sus cartas y gano la partida, Luis fue el peor juego pago con sus zapatos, esta vez yo doy las cartas y sorpresa, Luis pierde de nuevo paga con sus calcetines, Mari reparte las cartas y pierdo yo, para no hacer esto tan largo, resulta que mari no perdia una sola partida y eso la mantenia jugando con todas sus prendas, ( por que si ella hubiera empezando perdiendo nunca hubiera seguido jugando) Luis solo estaba en pantalones y yo en calzones y Mari no había perdido nada y estaba muerta de la risa, así que de castigo le impusimos tomar una copa de Asti y seguimos jugando y le toca repartir las cartas y pierdo yo, me tube que quitar los calzones por debajo de la mesa y entregarlos, y le toca a Luis repartir las cartas y por primera vez perder a ella, y fácil se quita las pantuflas y las pone en la mesa, reparto las cartas y hoó sorpresa que pierde mi esposa y lo impensable, que se quita la bata, y nos deja ver un muy cortito Baby Doll en color blanco al cual se le medio transparentaban los pechos que se veían con unos mini pezones rosas súper parados y unos calzones tipo bikini en color blanco que apenas le cubrían la parte de abajo de sus nalgas se veía radiante sonriente y nerviosa, yo empecé a sentir un cosquilleo en mi verga tome mi vaso de cuba y me tome la mitad de un trago, Luis estaba feliz y no le quitaba los ojos a mi esposa, yo me estaba empezando a arrepentir de lo que estaba pasando, pero pensé, si no es hoy no va a ser nunca y además me sentía muy exitádo era muy raro lo que me estaba pasando, así que tomé la baraja y repartí otra mano y que le toca perder a Luis, y por primera vez lo vi apenado, rojo y no se quería quitar los pantalones, mi esposa y yo lo ABUCHAMOS y le dijimos que era un ratón, bueno pues toma su vaso y se toma la cuba de un jalón, se pone de pie y se empieza a desabrochar su pantalón, y que sorpresa, pues no tenia calzones y tenia su verga bien parada y a unos centímetros de la cara de mi esposa, pues el estaba de pie y mi esposa sentada, ella veía su verga con ojos de plato!.... pues nunca había visto una pinga sin circuncisión su prepucio era enorme sobresalía de la punta de su pólla unos tres centímetros y medio mas, estando bien parada, parecía que tuviera un condón de piel puesto.

Mi esposa me volteaba a ver como diciendo y ahora que, yo le dije a Luis enséñale como se pela y el empezó a deslizarse hacia atrás el prepucio y empezó a aparecer la cabeza rosa brillosa llena de jugos , Mari no daba crédito y se veía muy exitáda y caliente, Luis me volteaba a ver y le cerré un ojo aprobando la situación, y le dije a mi esposa que lo tocara y que lo cobijara para que no se le resfríe, ella lo tomo en su mano suavemente y lo empezó a mover muy lentamente hacía adelante, y de nuevo lo pelaba lentamente todo, y movía una vez mas el prepucio hacía adelante y lo cubria todo, se veía muy caliente, a mi amigo, se le derramaban liquidos de su polla.

Mi esposa los limpiaba con sus dedos y por fin acercó su boca y con la punta de su lengua probaba los líquidos que asomaban, yo sentía calambres en la columna vertebral de ver a Mari haciendo eso y mil sensaciones mas, así que me bajé a la alfombra y me metí debajo de la mesa entre las piernas de mi mujer para dejarla hacer su faena a gusto, y empecé a bajarle sus pantaletas, para lo cual ella me daba toda la facilidad, no lo podia creer, ella quedo sentada en la orilla de la silla y empecé a mamar como poseído toda su panocha estaba empapada, su clítoris estaba como piedra y empezó a venirse y a venirse, después de un rato me asome a ver que pasaba y tenia la polla de Luis al fondo de su garganta, le estaba dando una mamada de campeonato, a mi amigo le temblaban las piernas y apretaba con ansias las tetas de mi esposa, en ese momento me salí y me puse de pie, yo me acerque a Mari y la puse de pie, le saque su Baby doll y quedo totalmente desnuda, le tome de la mano y la hice dar una vuelta, a Luis se le salían sus ojos y otras cosas al verla, ella quedo de espaldas a mi y yo la sostenía por atrás poniendo mis manos en sus pechos y mi polla en sus nalgas, Luis se acerco y la beso muy apasionadamente ella se empezó a arquear hacía atrás apoyándose en mi y besándome el cuello, Luis se hinco por enfrente, para pasarle la lengua por toda su raja y así seguía, de atrás hacía a delante enganchando con su lengua la pepa de mi mujer la cual ya había crecido como 2 Cms. Y la mamaba como si fuera un pequeño pene, mi mujer jadiaba y me besaba yo le dije al oído es tu noche disfrútalo, no te refrenes en nada ella solo me dio un gran beso de fuego, y siguieron sus orgasmos en eso Luis le abre la panochita con sus dos dedos pulgares y recibe un chorrito de sus jugos como si fuera con spray y le dejo el rostro lleno de micro gotitas, yo la gire hacia a mi y se me abrazo, para ese momento yo tenia mi verga mas dura que el cemento, y como pude la baje y se la acomod é entre sus piernas la cual se acomodo perfectamente en su raja (por fuera) mientras mi amigo se daba un festín con las nalgas de mi mujer besándolas, estrujándolas, sobandolas, chupando su culito en eso sentí una descarga eléctrica en mi polla, pues Luis sin darse cuenta me estaba dando de lenguetazos en mi verga, Mari estaba como desmayada de tanto placer, y a mi que me dolían los huevos, y la polla estaba durísima me rebasaba mi ombligo todo el glande, tome a mi esposa y la recosté en la alfombra.

Luis siguió besándole y chupando todo, el lentamente se puso encima de ella, separo lo mas que pudo sus piernas y empezó muy lentamente a meterle la verga a mi adorada mujer, yo me sentía celoso, con muchas dudas, que pasaría con nuestro matrimonio.

La escena era tremenda, tirada en la alfombra totalmente despatarrada con Luis encima trensados en un profundo beso rozandose sus lenguas y moviendo muy lentamente sus nalgas y emitiendo sonidos y jadeos de los dos, pero yo estaba muy caliente y empecé a masturbarme pero mi verga era insensible seguía durísima pero no me podía venir, me acerque a la mesa y me tome un trago.

El seguía bombeando lentamente y gozándose los dos al máximo durante unos 10 minutos,....!El dijo me voy a venir! y mi mujer le contesto vente adentro se besaban entrelazando sus lenguas aumentaron los jadeos y Luis se vino, los dos se convulsionaban en la alfombra, mi esposa tenia una serie de orgasmos interminables, un momento después, mi mujer me buscaba con la mirada, y me llamó con los brazos, Luis se levanto y se fue al baño, yo me acerque a ella me abrazo de inmediato y me beso con mucha pasión y ternura.

Se la empecé a meter en su panocha que estaba hirviendo, la leche de Luis salía por todos lados y otra sensación electrizante que recorrió mi verga y mi espalda fue el cosquilleo que me producía el semen de mi amigo, eso me calentó mas, como si todavía me faltara calentura, mi mujer me decía que la sentía enorme y empezó con una cadena de orgásmos me aprisionó con sus músculos vaginales y tiene una forma muy rica de moverse como si me hiciera una paja, estubimos asi como 7 minutos, cerraba los ojos y veia las escenas de Luis y ella en mi mente, en ese momento nos veniamos al mismo tiempo yo soltaba chorros y chorros de leche no podía parar de venirme ella me abrazaba, jadiaba y besaba, me decía gracias con una carita radiante y angelical, como si fuera su primera comunión ( y lo era ).

Cuando volteo hacia un rincón vi a Luis, que nos había estado observando, Mari se levanto en ese momento tomo unas servilletas de papel se las llevo a su panocha y corrió al baño por que se le escurrían por sus muslos ríos de semen.

La alfombra tenia una mancha como de 30cms. De diámetro de pura leche de los tres.

Mi amigo aprovecho el momento para hablar, y me dijo que ojalá lo ocurrido no fuera a afectar nuestra amistad y que se sentía muy mal, yo le dije que no se preocupara de nada que ahora somos mas que amigos y que yo tenia en mente que algo así pasara, y que no debíamos de preocupar a Mari, por que esta era su noche.

Mari regresaba con su bata puesta, y yo aproveche para ir al baño, y que pudieran hablar solos, cuando regrese me fui a la cocina y saque del refrigerador la otra botella de Asti spumante serví tres copas y brindamos por nuestra amistad, y que rico nos cayó el trago pues teníamos la garganta seca los tres, y las burbujas empezaron hacer efecto.

Luis comento que había cogido con muchas mujeres y que ninguna como Mari, que tenia una panocha palpitante que estaba súper apretada y que mordía con sus músculos interiores y que su clitoris crecía en una forma descomunal cuando se la estaba mamando, yo solté una carcajada y le dije a Luis que era un excelente mamador por que cuando le estaba chupando las nalgas a mi mujer los lenguetazos me los estaba dando en la verga, El puso cara de sorpresa y asco, Mari no podía contener las carcajadas y brindamos por tal motivo.

Le pedimos a mi esposa que se quitara su bata y que nos hiciera un show, se puso de pie y empezó a bailar muy rico y sensual sacaba las piernas completas de su bata y cuando se iba a ver su panocha se tapaba se daba vuelta y nos movía sus nalgas en una forma muy sabrosa, giraba y nos pasaba una pierna por arriba de nosotros, que estabamos sentados en la alfombra, la pinga de Luis estaba tomando vida y se la empezaba a jalar suavemente, en eso ella se quita la bata de espaldas a nosotros y sigue bailando dando giros y mostrando el esplendor de su desnudéz, moviendo sus nalgas, se agacha asta el piso con sus piernas rectas y separadas y nos da una muy buena vista de sus nalgas y de su sexo precioso, con chipote, y se acaba la musica.

Ahora me toca a mi, y nos dice tengo una fantasía...... pero me da pena contarla, le dijimos para nada cuéntala....... Les quiero mamar el pito al mismo tiempo, se dejan?....

Brincamos como resortes ella se hinco y empezó a alternarnos una mamada riquísima como tres chupádas profundas y cambio de verga, Luis y yo estabamos en extasis, en eso nos las junta y yo sentí otra descarga eléctrica desde la punta del pito asta mi columna vertebral cuando la restregaba contra la de Luis y nos la mamaba o los dos, nos corría su lengua en una forma cachondísima, en eso nos cambia de posiciones y me pone frente a mi amigo junta las puntas y nos corría su lengua por arriba y por debajo yo cerré los ojos por que las sensaciones eran muy fuertes yo sentía cosas deliciosas cuando me dice, Papi...... ¡te estas cogiendo a la polla de Luis ! abrí mis ojos,..... Ella me había cubierto mi capullo con el prepucio del palo de Luis y se veía realmente como si estuviera dentro de El, Mari corria el prepucio de mi amigo hacia atrás y hacia adelante y me lo cubría de nuevo sentia como si estubiera cogiendo.

Estábamos a mil, entonces El la recuesta en la alfombra y se la quiere coger pero no podía, ella decía que lata estoy tan caliente que ya se me cerró, el empezó a darle una mamada de pronostico, salían líquidos de su panocha y tenia orgasmos pero no entraba ni un alfiler estaba inflamada, entonces yo me acosté boca arriba y le dije móntame y solo por que estaba como piedra fue muy lentamente entrando y empezó a moverse hacia arriba y hacia abajo, la panocha estaba a 100 grados y no me quería venir tan rápido, así que le dije a Luis (que para variar andaba por las nalgas de Mari) la voy a sacar, y tu se la metes rápido de a perrito así que Mari se inclino, y se levanto un poco y Luis se la pudo meter de inmediato, y empezaron a coger muy rico, como tenia mucho morbo de oír a Luis que decía ¡tiene “perrito”!, no me suelta la polla es delicioso no puede ser estoy soñando, Mari no dejaba de venirse jadiaba y gritaba cojéeme fuerte, metemela toooda, aagh, yo me metí por debajo de mi esposa para ver de cerca como le entraba la verga de mi amigo, mientras Mari me mamaba la polla, El se aferraba a las nalgas de Mari y gritaba, ¡me tiene aprisionada la verga que maravilla! Tiene ¡“perrito” no me suelta! y empezó a jadiar como loco y a venirse a chorros y chorros cuando después que se le bajo la pinga a Luis se salió, y entré lo mas rápido posible y gracias a que estaba llena de leche pude entrar con un poco de trabajo, Mari seguía en posición de perrito y le agarraba las tetas que estaban preciosas y sentía nuevamente la sensación del semen de Luis que me quemaba, y como si fueran burbujas de champagne me hacían un cosquilleo increíble, Luis se acerco y Mari le estaba limpiando los jugos con su lengua y boca, cuando yo arremetía, sentía cada vez mas inflamada la panochita de mi amor y pronto empecé a jadiar y a soltar borbotones de leche nunca me había venido así, no pude mas y me tiré de espaldas me quede descansando. El se levanto y nos lleno las copas, Mari salió corriendo al baño a refrescarse.

Luis me trajo mi copa y me decía, tremenda mujer que tienes es una maravilla única, nunca había estado con una mujer así, gracias, al rato regreso mi Sra. Con una sonrisa y con su carita radiante y tomo su copa casi de un sorbo y dijo me siento feliz gracias a los dos.

Fue ahí cuando me di cuenta por que cuando tenia aventuras con otras mujeres quedaba tan insatisfecho, no me cogían igual de rico que mi esposa me lo tenia que decir otro con mucha experiencia y platicamos los tres como amigos, sin celos ni recriminaciones, (como a veces me lo hacia Mari.) Luis dijo bueno lo caliente no quita lo decente, levanto su copa y a su salud, y brindamos, Mari le contesto estas caliente? y le contesto con una mujer como tu siempre se esta caliente, ve al calenturiento de tu esposo y Mari le contesto anda buscando bistec en la calle cuando en casa hay filete, yo le dije ya párale.

Luis se acerco a ella y la beso en la boca y empezaron las lenguas a rozarse poco a poco le fue bajando la bata y la dejo desnuda empezaron recorrer las manos de los dos los cuerpos de cada uno, Mari le pajeaba suavemente la polla. El besaba y mamaba los pechos y después recorría las nalgas y el coño, Mari le dijo ya no puedo coger mas, pero se subió encima de El y lo empezó a besar con pasión ella se giro y empezaron un maravilloso 69 yo veía como se hundían los bigotes de mi amigo en la conchita de Mari, y con que suavidad y cadencia se movían los dos, ella aplicaba como nunca su lengua y garganta profunda la cual le arrancaba jadeos a El, y El le metía la lengua en su anito y para abajo asta su pepita que estaba ya de fuera y la chupaba, con mucha fuerza, empezaron los orgasmos y jadeos de Mari que no los podía contener.

Yo no quería nada pero tenia otra vez la verga bién parada y con punzadas como si fuera un adolecente, y me la empecé a jalar suavemente, entonces me acerque a ellos y cuando Luis chupaba su pepa yo chupaba su culito y la sensación era súper para Mari, no dejaba de gemir con dos lenguas al mismo tiempo, estuvimos así como10 minutos, empezaron a jadiar los dos y Luis se estaba viniendo en la boca de ella, me dieron celos por que a mi solo un par de veces me lo había hecho, pero me preparé y cuando se estaba levantando de encima de Luis se la acerque se hinco y Luis seguía en posición, le seguía mamando la panocha, y Mari me la mamó a como nunca y me vine en su garganta le escurría semen de los dos por la barbilla y las tetas, se giró hacia Luis y le dio un beso de lengua y luego me llamo, cuando me acerque me beso y nos dijo, para que sepan a que sabe su leche cabrónes, estábamos los tres exhaustos, Luis se vistió y dijo que se retiraba, yo le dije que si venia al rato al recalentado, me dijo no puedo estoy totalmente seco y exausto, le dije no pendéjo, a comer lo que sobro de la cena, ha bueno, como alas 4.00 p.m., me dio un gran abrazo y a Mari un beso de lengua y el muy cabrón le dio un agarrón muy fuerte de nalgas y se fue, eran las 6.45 a.m. y nos fuimos a dormir y despertamos a las 3.00 pm. nuestros hijos llegarían a casa como a las nueve con sus abuelos que los llevaron a Cuernavaca.

Luis apareció a las 4.15 con 2 seis de cerveza y una botella de Tequila, comimos riquísimo, nos recostamos en la cama a ver el fútbol por que el televisor lo tengo en la recamara y como si nada hubiera pasado, nadie dijo nada y Mari igual de hacendosa que siempre, entraba a la recamara para acomodar ropa en los cajones, y Luis no le quitaba los ojos de sus nalgas cada vez que ella se agachaba, yo sentia mi polla dura, y ella nos volteaba a ver solo que con una enigmática sonrisa.

Al rato se fué Luis, se despidio en una forma normal, de beso en la mejilla de Mari y un abrazo para mi.

Mari me preguntó que si el partido de fútbol era porno, por que noto un gran bulto en nuestros pantalones, y que estubo a punto de meterse a la cama en medio de nosotros para acariciarnos nuestras erecciones.

En ese momento nos besamos y nos desnudamos y cogimos con una pasión que en años no habiamos tenido y tenia que ser rapido por que nuestros hijos estaban a punto de llegar.
Nuestra vida cambió totalmente, cogemos con mucha pasión, y nos llevamos mejor que esposos, somos amigos se acabaron los celos y los engaños, ahora soy ratón de un solo agujero.

by Un buen AMigo - Anónimo

La Computadora - 3ª Parte

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La Computadora 3

 

Como segui dando clases a Carmelita.

 

Después de trabajar, ese dìa no pude ir a comer a mi casa por lo que en la noche llegùe y me recibiò mi esposa como siempre con un largo beso en la boca, y que se me me cuelga del cuello abrazandome y que me dice, ven aca y que nos sentamos a platicar en el sillòn del cuarto de la tv antes de cenar y que me pregunta ¿ como te fuè con la clase con Carmelita? A lo que le respondì unicamente bien, y que me insiste, no platicame màs como te fue en tu primera clase con ella, que tan buena alumna es?, le pregunte, porque me insistes, ya te dije que me fuè muy bien, a lo que me respodìo es que estuve platicando con ella un buen rato en la tarde y me dijo que eras un profesor maravilloso que contigo habìa sentido una nueva experiencia en aprender computación y que estaba muy contenta y emocionada por la primera lección de penetración, dijo, perdon de introducción que le diste, además que le dejaste muy ordenado su sistema, me lo dijo mostrándome una sonrisa muy picara, a lo que yo le contestè, ahora tu me vas a decir de que hablaròn tanto rato, y que me responde, te dije que te cuidaras de la trensitas, bueno de la ex trensitas, ya que es una mujer muy caliente, soltando una ligera carcajada, que se me sube y se me pone de frente empezándome a desnudar y que me dicè ahora por favor empiézame a desnudar porque te voy a contar lo que platicamos, acto seguido que nos empezamos a desnudar y que le quito el brassier y saltaron sus preciosos senos y empecé a besárselos y a mamarselos, y me empezó a decir cuales senos te gustan mas los mios o los de Carmelita?, a lo que le respondì desde luego que los tuyos con esas aureolas tan rosaditas que tienes en los pezones y esos botoncitos del mismo color justo que se estan poniendo duritos con mis besos, pero no voy a negar que los senos de Carmelita estàn un poco mas grandes que los tuyos, y sus aureolas de sus pezones son de un tono màs obscuro, ella me respondìo si eso yo ya lo sè y dimè cuales te gusta mamar y besar màs, los mios o los de carmelita, desde luego mi amor, le contestè los tuyos por que me lo preguntas?, me dijo solo quiero estar segura, después que se empieza a quitar la falda y me dicè ahora bajame la falda y la pantaleta para que me dejes desnuda, asi lo hice quedando ante mi vista, sus precioso sexo depilado mostrando sus lindos labios vaginales, y no esperando màs que la recuesto en el sillòn y que meto mi cabeza entre sus muslos y a partir de ahì que empiezo a besar, a chupar, y a recorrer con mi lengua todo lo largo de su vagina deteniéndome a darle lenguatazos a su clítoris, y que empieza a gemir y a retorcerse de una manera muy sensual, diciéndome, comeme mi amor, que este gatito es tuyo, y que le encanta que lo tengas en tu boca, preparándolo para recibir a su verga que es su ama y señora para hacerlo gozar, y a mì con toda intensidad, asì que después de estarlo consintiendo con la lengua y acariciando con mis manos esos ricos senos, que empiezo a sentir sus convulsiones, y que me aprieta la cabeza hacia ella y que le provoco un orgasmo, recibiendo en mi boca sus lindos flujos vaginales, cuyo sabor me encanta y me pone màs caliente, ( aquí ya tengo la verga bien parada), empezando a dar de gritos de placer, y que me dicè ahora papacito meteme esa linda verga en mi gatito para saciarlo de sexo que ha estado esperando por ella toda la tarde, ni tardo ni perezoso, que la recuesto, que me pongo en mis hombros sus lindas piernas, que le quito los zapatos y que le empiezo a meter la verga en su sexo poco a poco, como a ella le gusta, ya metida la mitad me detuve a esperar que se acostumbrara su canal vaginal a mi verga, y como siempre que baja las piernas alrededor de mi cintura y que me aprieta enterrandose toda mi verga hasta mis testículos, diciéndome, ahora empieza a cogerme mi amor como tu sabes y a mì me gusta, y empecé a sacar y a meterle la verga desde la cabeza hasta mis testículos, lentamente sintiendo ambos un gran placer, que me pongo nuevamente sus piernas en mis hombros, y que empiezo a besarle y a mamarle los dedos de uno de sus pies, ya que esto le provoca mayor calentura, por lo que me dijo, asì, asì me gusta que me des el mayor placer, y seguia gimiendo, deliciosamente,, y yo con una mano acariciándole sus preciosos senos de manera alternada, apretando sus botoncitos de sus pezones que se ponian cada vez mas duros, y con la otra mano dándole masaje a su clítoris, por lo que la tenìa loca de placer, asi estuvimos largo rato oyendose solamente sus gemidos y el ruido que provocaba mi verga al salir y al entrar en su vagina, hasta que empecé a sentir que me apretaba la verga con sus musculos vaginales, y no pude màs derramándome dentro de ella y provocándole un orgasmo màs. Teniéndola ensartada, esperamos con mi verga dentro de su vagina hasta que se desinflamara, para sacársela y sentarme en el sillòn y sentarmela en mis piernas, siguiendo acariciando y besando esos lindos senos, nos empezamos a besar y que me dice, a quien te coges mejor a Carmelita o a mì?, Esa pregunta que me deja sin habla, y antes de poder contestarle, que me pone un dedo en la boca cerrandome los labios, y que me dice, por que te voy a contar de que estuvimos hablando en la tarde, después de haberme relatado la clase que le diste, me dijo que le hiciste un depilado perfecto en su vagina, como me lo haces a mì, que te encontraste unas campanitas dentro de ella, y que le diste un gran premio a su conejo,por haberse dejado depilar, mamandoselo, muy sabroso, y que le provocaste un gran orgasmo como no habìa sentido en mucho tiempo, y además que le diste una gran cogida, tratándola con toda ternura, dejándola además de complacida, y picada, ya que dice que tienes una verga deliciosa, que me felicitaba por tener un marido, que sabìa como complacer a una mujer sexualmente y además dejándola con ganas de màs. Desde luego que con la confianza que siempre nos habìamos tenido, esto era puramente placer sexual, y que por la gran amistad que nos tenìamos, me agradecía por haber estado de acuerdo con ella de dejar que te la cogieras, so pretexto de darle las clases de computación, dicho esto, me mirò a los ojos y después de darme un gran beso me preguntò? Espero que no estes enojado conmigo pero es que desde el otro dìa no hablè, sino que Carmelita me pidió que fuera a su casa y pasò a recogerme, y después de haber platicado de muchos temas tocamos el de las relaciones sexuales y me preguntò muchas cosas de nosotros, y me contò como eran sus relaciones con su marido y como al padecer su enfermedad que lo acabò, ya no pudieron tener mas relaciones sexuales, y que ella sufriò mucho, ya que estaba acostumbrada a que se la cogiera al menos cada semana, por eso hacìa excursiones en una agencia de viajes que organizaba a grupos de gente que no se conocían, y algunas veces se relacionaba con miembros del grupo y se dejaba que se la cogieran algunos integrantes del grupo después de familiarizarse con ellos a traves de la excursión, para satisfacer su deseo sexual, pero no pasaba a mayores, lloramos y nos abrazamos, y recordando buenos tiempos que se hinca frente a mì y me preguntò que si queria que me mamara la vagina para provocarme un orgasmo como lo hacìamos de estudiantes, y no me pude negar, a lo que nos desnudamos y nos provocamos unos orgasmos mutuos, y dentro de nuestra calentura me confesò que le gustarìa que tu te la cogieras, desde luego con mi autorización, y que me prometìa que solo serìa unicamente para apagar su deseo sexual, a lo cual después de provocarme un gran orgasmo le dije que sì, y que cuando salìo a la platica el tema de la computadora y las clases, surgió la oportunidad de que tu la vieras a solas, se darìa el caso de provocarte para que te la cogieras, me confesò que como estaba muy caliente, por eso se precipitò contigo en la primera reunión, y que tu le respondiste maravillosamente; Asì que ahora yo le preguntè ahora dime tù quien mama mejor tu vagina, Carmelita o yo?, ella respondiéndome me dijo, tù mi amor dándome un beso en la boca y acariciándome la verga para pararla de nuevo, y recostándola nuevamente le abrì las piernas y le dije ahora voy a recordarte para que no dudes, quien te mama mejor tu vagina, empezando a darle una segunda mamada, y a penetrárla nuevamente, volvimos a coger deliciosamente.

Después de habermela cogido por segunda vèz, nos vestimos y nos fuimos a cenar, no sin antes diciéndome, desde luego que si tu quieres puedes seguir dándole clases a Carmelita, ya que yo no me opondrè a ellas, y a propósito nos invitò a merendar en su casa el proximo sabado a las siete de la noche y ahì te dirà el dìa en que reciba su proxima clase, que espero que tambien le enseñes computación, nos reimos y terminamos abrazados en la cama.


by Investigador

La Computadora - 4ª Parte

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La Computadora 4

Mi siguiente lección a Carmelita:

Llegò en sabado dia en que nos habìa invitado a cenar Carmelita y desde luego que desde la misma tarde estaba yo a la vez que nervioso, ansioso a ver como reaccionarìa al encontrarnos ella y yo enfrente de mi esposa, sobre todo porque mi esposa ya habìa platicado con ella de cómo me habia comportado en su primera lección, mas bien introducción, de verga y no de los principios básicos de la enseñanza para operar una computadora, y además de que después de haberse reunido y haber recordado los tiempos en los que se provocaban el orgasmo mutuamente, habìan renacido, por lo que me calmaba internamente para dejar mi nerviosismo, por fin salimos hacia la casa y mi mujer iba vestida con una falda muy corta, y un sueter muy ajustado con un gran escote, en donde se le notaban claramente los pezones, y me preguntò que te parece mi atuendo?, Le contestè, como siempre mi amor con esa faldita y ese suéter haces que se me pare la verga nomas de verte, que bueno que vamos a una casa porque si no en la calle o en otro lugar, nomas provocas erecciones de verga y gente calentándose por tì, se rio y me dijo, asi me gusta que te provoque erecciones, ya que con eso te tengo dominado, para que no dejes de desearme, dicho esto se acerco dándome un gran beso en la boca y acariciándome sobre el pantalón mi verga semi erecta, y al subirse al automovil en camino a la casa de Carmelita me siguió sobando la verga pero ahora fuera de mi pantalón.

Llegamos a la casa y nos abrìo la sirvienta, pasándonos a la sala, y enseguida que se aparece Carmelita vistiendo tambien una minifalda y un sueter muy ajustado, con un gran escote y unas sandalias que sujetaban sus pies solo por unas tiras de piel mostrándolos completamente, y pintadas las uñas de un rojo subido, pareciendo que se pusieron de acuerdo ella y mi esposa para la ocasión, ya que al voltear a ver a mi esposa, tambièn calzaba unas sandalias casi idénticas y con las uñas pintadas del mismo tono que las de Carmelita, al acercarse a mi esposa le plantò un gran beso en la boca, diciéndole bienvenida querida amiga a la vez que le daba un gran abrazo, y a continuación que se me acerca dándome tambièn un beso en la boca y Abrazandome me dijo bienvenido mi maestro preferido, aquí està tu mejor alumna. Yo la abracè y nos invitò a sentarnos en el sofá quedando yo en medio de las dos, lógicamente que la cortedad de las faldas mostraba las piernas de ambas casi en el nacimiento de las mismas, por lo que se les veìa el triangulo de sus tangas cubriendo sus labios vaginales, nos ofreció una copa de vino y empezamos a charlar cordialmente comentando algunas de las noticias recientes, sin ninguna importancia y al poco rato se levantò hacia la mesa del centro poniendo algo de botana untada en unas galletas e inclinándose hacìa mì me la puso en la boca, y acercándose me mostrò generosamente sus grandes senos, lo que me empezó a poner la verga tiesa, asì lo hizo con mi esposa, quien al recibir la galleta la diò un apretón a sus senos diciéndole esos juguetes ya se quieren salir de su prisión y Carmelita contestò, esperate que ya pronto saldran; Seguimos bebiendo y tomando botana con galletas, y ahora se turnaban mi esposa y Carmelita para proporcionarme la botana en la boca y mostrarme lo generoso de sus atributos, en donde Carmelita tambìen acariciaba los senos de mi esposa cada vez que le ponia la galleta en la boca. Ademas en la platica yo no dejaba de ponerle las manos encima a las piernas de mi esposa, y tambìen a las de Carmelita quien se dejaba acariciar de buen agrado.

Después de algun tiempo la sirvienta anunciò que ya estaba servida la cena por lo que nos levantamos y llegando al comedor estaba iluminado solo por las velas en los candeleros, lo que daba un ambiente muy intimo, nos sentamos en el mismo orden que en la sala yo en medio y mis mujeres a los lados, como la mesa es redonda, me quedaron a la misma distancia las dos, durante la platìca Carmelita no dejò de darle de besos en la boca mi mujer y esta a ella diciéndole lo feliz que estaba al haberse re encontrado y al haber recordado viejos tiempos, y de vez en cuando tambìen a mì comentando que lo que iba a aprender con la computadora la harìa una experta gracias a mì, mi esposa comentò, bueno espero que algùn dìa prendan la computadora o nò?, nos reimos y les dije, bueno en cuanto mi alumna se uniforme de una manera practica, para llevar a cabo las lecciones, y ella me dijo, no te preocupes que ya tengo mi nuevo uniforme, mas formal, nos volvimos a reir, y asì prosiguió la cena entre platillo y platillo y entre copa y copa de vino, al final, nos paramos de la mesa y que le dice a mi mujer, acompañame a mi recamara, ya que te quiero mostrar algo, le diò instrucciones a la sirvienta, que sirviera los postres en la sala y que ya se podìa retirar, y me dijo, ahora regresamos esperanos un momento, mientras puedes empezar a disfrutar el postre, se subieron y me quedè en la sala a a esperar para comerme el postre que inmediatamente llevo la sirvienta, esta recogió todo y se despidió de mì desapareciendo en la cocina.

Al cabo de unos minutos, que oigo que me llama mi mujer desde arriba y me dice, por favor sube, y trae los postres, que consistian en unas bolas de helados recubiertos por una gran cantidad de crema; Asì lo hice y llegue a la recamara en donde no las encontrè, llamándolas, me dijeron en un momento salimos, siéntate, estaban en el vestidor, a los pocos momentos, que se aparecen vestidas con un mini bikini igual, dejándome con la boca abierta, y diciéndome, que te parece nuestro uniforme de amigas, les contestè formidable, se acercaron y Carmelita que pone un disco de música y que empiezan a bailar entre ellas abrazandose y acariciándose todo el cuerpo y dándose de besos en la boca, y mientras bailaban que me piden que las empiece a desnudar, a lo que inmediatamente me parè y a empezar a quitarles los brassieres dejando esos senos al descubierto, posteriormente que les quito la parte inferior del atuendo dejándolas completamente desnudas, y siguieron bailando muy apretadas hasta que termino la melodía, y mi esposa que le dice a Carmelita, ahora vamos a ver quien tiene los senos mas grandes, trae tu cinta para que mi marido nos mida, ella sacò de un cajón una cinta métrica y me la dìo, y empecé a medirles los senos, lógicamente los senos de Carmelita eran mas grandes que los de mi esposa, tambìen su cintura y sus nalgas, aunque no por mucho superaron a las de mi esposa, después de esto, mi esposa le dijo, a Carmelita, ahora déjeme ver como te quedo el trabajo de depilación que te hizo tu maestro, y la llevò a la orilla de la cama, la sentò y le levantò las piernas, mostrándonos su vagina completamente depilada, y me dijo ven acercate para que veas bien tu trabajo, me acerque y entonces mi mujer que se acerca y que empieza a besarle los labios vaginales y a meterle la lengua en su sexo, dandole masaje, entonces que Carmelita la retira y le dijo vamos a enseñarle a tu marido como nos provocamos los orgasmos, pero antes vamos a desnudarlo, y que empiezan a desnudarme y yo acariciando cada parte de sus cuerpos mientras ellas actuaban conmigo, después que se acuesta mi mujer boca arriba, y que se le sube Carmelita encima con la cara hacìa su sexo, y poniéndole el suyo encima de la boca de mi mujer quien enseguida empezo con su lengua a darle masaje en la vagina, y al quedar en esa posición quedò ante mi vista sus grandes nalgas y mostrando su culo, que me subo a la cama y que me pongo a gatas acercando mi verga a la cara de mi mujer, quien se dìo cuenta y me empezó a mamar la verga por momentos y a seguir mamando la vagina de Carmelita, ante la oportunidad que se me presentò, que me pongo lubricante en los dedos y que empiezo a darle masaje en el culo a Carmelita, y al pincipiò sentì que estaba muy cerrado su ano, y que me dice, soy virgen del culo, por favor tratamelo bien, asì que le contestè, solo relajalo y aflojalo, y asi lo hizo, empezando a aceptar un dedo dándole masaje circular y metiendoselo poco a poco, después de que recibiò mi dedo le empecé a meter el otro, y lo fuè aceptando, hasta que entraban y salìan con facilidad, mientras mi mujer me mamaba la verga a intervalos y en un momento dado que me lubrico la verga y que se la pongo en la entrada del ano y que empiezo a metersela despacito, y ella a decir que estaba sintiendo algo de dolor, a lo que le dije que si la sacaba, a lo que me dijo que no, solo que me esperara un momento, asì lo hice y le dije, deja que tu esfínter se acostumbre a tener mi verga adentro, mientras mi mujer seguia con su masaje en su vagina, después de unos momentos y cuando ya tenìa media verga adentro empece a bombearla y Carmelita que empieza a gemir de placer pidiéndome mas verga, y asi lo hice, que le dejo ir la verga hasta los testículos, sintiendo muy bien al empezar a gritar como loca, y yo a sentir la gloria, ya que al mismo tiempo que estaba en el mete saca, mi esposa me estaba dando de lenguetazos en los testículos, después de unos momentos, que le digo que apretara el esfínter porque me iba a derramar, lo que sucedió después de unos momentos, y tambien empezó a derramarse en la boca de mi mujer quien le provoco el orgasmo, y ella a su vez se lo provocò a mi mujer, asi que casi fue un orgasmo simultaneo, yo me quedè con la verga metida en el culo de Carmelita hasta que se me desinflamò, y sacándosela, me fùi al baño a lavarmela, cuando regresè, ya estaban las dos mujeres acostadas boca arriba dándose de besos y disfrutando sus respectivos flujos vaginales, al llegar donde estaban que me toma la verga Carmelita y que me la empieza a besar diciéndome, ahora eres amo de mi culo ya que me desvirgaste divinamente, yo tenìa miedo de que me cogieran por atrás, ya que a mi marido nunca se le ocurrìo, pero ahora sentì maravilloso, asì que soy mas feliz, dicho esto con los besos que me estaba dando me la para de nuevo, y que se la empieza a meter en la boca y que me empieza a dar una mamada, a los pocos momentos que se la saco y que las pongo a la orilla de la cama lado con lado, y que les levanto las piernas dejando expuestas sus vaginas, y que me las empiezo a coger, metiendole a cada una por un momento la verga, y sacándosela para metertsela a la otra, asi estuve hasta que me derramè en la vagina de mi mujer, quedando los tres acostados yo en medio de las dos y acariciándoles sus senos hasta saciarme.

Después de estar unos momentos, nos fuimos a bañar los tres y nos enjabonamos entre nosotros, nos secamos y volvimos a comer nuestros postres a la recamara.

Nos vestimos y nos despedimos de Carmelita dándonos un beso y quedando que nos llamaríamos para empezar a enseñarle computación. Ya en el automovil de regreso me comentò mi esposa que se sentìa feliz de que nos comprendiéramos tanto en la cuestion sexual, ella a satisfacerse con Carmelita y conmigo, y a no sentir celos de que yo me cogiera a su mejor amiga.

Después de varias sesiones de computación les contarè como se llevaron a cabo. Saludos.


by Investigador

La Cena de C.O.U.

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Imaginaros una clase como otra cualquiera de COU. Como en todas las clases siempre hay el típico gracioso, el empollón, el pijo, la fea, los gordos. Allí estaba yo, no era de los más guapos pero siempre había podido presumir de un cuerpo bien cuidado. No en balde había practicado deporte durante toda mi vida, y concretamente llevaba un año fortaleciéndome en un gimnasio.
Como ya he dicho, había todo tipo de personas en mi clase, y cómo no, había una chica despampanante, Vanessa, que era una morenaza de largas y firmes piernas, caderas seductoras, senos firmes y carnoso labios. Su pelo ligeramente ondulado le cubría parte de los hombros, y sus ojos, profundos y penetrantes, eran de color negro. Destacaba en ella su espléndido trasero, firme y seductor que invitaba a cualquier tipo de roces.
A pesar de su indescriptible físico, Vanessa era abierta y simpática y se prestaba a todo tipo de juegos y conversaciones. Por ello, aparte de la atracción física, me enamoré de ella.
Sería época de mayo, y los alumnos y profesores preparaban la que iba a ser la cena de COU, que se supone representaba la forma de darnos la despedida del instituto y desearnos suerte con la universidad. La cena se iba a desarrollar en un lujoso hotel de cuatro estrellas de la ciudad, con mesas redondas, barra libre, y orquesta. Todo estaba preparado: el día 30 de Mayo sería el día, o mejor dicho, la noche.
La cena empezó a desarrollarse con absoluta normalidad. Como era de esperar nos sentamos en las mesas en grupos de amigos y compañeros y charlábamos sobre los distintos vinos a tomar mientras bromeábamos sobre lo poco que habíamos comido ese día esperando la gran cena. Vanessa no se había sentado en la misma mesa que yo pero podía verla, y ella a mí, desde mi sitio. Ese día estaba radiante. Llevaba un vestido de gasa ajustado de color negro que terminaba en una minifalda a la altura del medio muslo. También llevaba un chal por encima de un color oscuro. Sus moldeadas piernas asomaban forzándome a pensar que eran dos tenazas que me sujetaban a la altura de la cintura a la par que sus pechos acariciaban lentamente mis mejillas mostrándome que yo era le totalmente sumiso. Me pasé la noche mirándola y haciéndole gestos a los que ella respondía levantándose y viniendo a que se los aclarase. En esos momentos me encontraba en la gloria: Como norma general venía para agarrarme por la cintura y bromear conmigo. Naturalmente yo también la cogía a ella y así como descuidadamente dejaba caer mi mano por su cadera hasta la parte superior de su muslo izquierdo. Me asombraba que ella no se sobresaltara al notar mi actitud, lo cual me inducía a hacerme ilusiones.
La cena en sí acabó y comenzó la barra libre y el baile con la orquesta en el mismo salón. Ella bailaba mientras yo saludaba a un colega de primero al que hacía tiempo que no veía. En ese momento llegó Julia, una compañera de tercero que lucía su palmito. Era castaña, más bien bajita, pero con un buen físico. Destacan en ella su culo rechoncho y macizo, y sus senos, redondos y abultados. Parecía muy bebida y llegó pidiéndome que la sujetara. Se desplomó en mis brazos y tuve el tiempo justo de estirar un poco los brazos y meterlos bajo los suyos que rodeaban mi cuello. La tenía sujetada con las palmas de las manos en sus caderas y las puntas de los dedo en sus nalgas. Su lánguido cuerpo apretado contra el mío me hacía estremecer. Era un momento que yo había deseado durante todo el curso de tercero pero ahora era real. Sus duros pechos se postraban sobre mi abdomen mientras su cara quedaba a la altura de mi pecho. Estaba tan echada encima mía que mi pene podía sentir el roce de su barriga contra él. Mis hormonas empezaron ha trabajar y mi miembro se comenzó a erguir. Ella continuaba como desmayada y mi pene se endurecía más y más. Poco a poco ella se fue recuperando y separando dolorosamente de mí.
Para disimular un poco opté por sentarme antes de que alguien notara ese bulto por debajo de la cintura que le había salido a mi pantalón. En ese preciso momento llegó Vanessa y no se lo ocurrió otra cosa que sentarse encima mía. Parecía haber bebido un poco más de la cuenta, pero no se sentó en mi muslo: se sentó encima de mi sexo, con lo que mi viril órgano, volvió a resurgir como el ave Fénix. Su ajustado vestido dejaba muy poco a mi imaginación. Casi podía apreciar el contacto entre nuestras zonas erógenas principales, ya que notaba arduamente el peso de su presión sobre mí. Era imposible que no se estuviera dando cuenta de aquel bulto picudo que había quedado debajo de ella. Como parecía que no se iba puse la mano derecha sobre uno de sus muslos y izquierda sobre sus nalgas. Yo miraba fijamente sus carnosos labios mientras hablaba y me imaginaba besándolos y sobándome. Su dulce y esbelto cuello mostraba un color rosado pidiendo una caricia o un pícaro mordisco.
Seguíamos charlando y bromeando con más soltura que antes, pero ninguno dijo nada sobre nuestra postura. Yo no podía evitar fijarme en sus pechos que habían quedado a la altura de mi cara, siempre evitando que ella se diera cuenta. Podía imaginarme bajando las tirantas de aquel vestido lentamente, y descubriendo un sujetador a juego con el traje. Me veía acariciando los encajes del sostén a la par que su preciosa boca se posaba sobre la mía. Ella charlaba, pero yo seguía absorto en mis pensamientos. Nuestras bocas no se daban tregua, y podía sentir el cansancio del esfuerzo y las ansias de seguir. Su lengua rozaba lentamente mis dientes y labios. Simulaba ser una gata en celo que atrapa irremisiblemente a su pareja y yo la presa a la que dominaba sexualmente. Su postura habría cambiado sensiblemente, quedando sentada sobre mí con sus muslos en mis caderas. Mis manos no podrían parar y bajarían hasta su culo el cual habría quedado parcialmente descubierto mientras lamería sensiblemente sus dulces y tersos senos. Podía verme dibujando con mi lengua húmedas y continuas espirales sobre sus senos que hacían sus pezones endurecerse y que su cuerpo se estremeciera mientras comenzaba a jadear. Finalmente llegaría a ellos, los cuales me apuntaban desafiantes. Sus manos bajaban por mi torso hasta llegar al miembro viril. Sus manos, pequeñas y de uñas largas, bajaban cautelosamente la cremallera de mi pantalón y se internaban en ellos con gran facilidad, descubriéndome su frío y sutil tacto. Yo le correspondía acariciando los frágiles lazos y encajes de sus negras braguitas. Denotaban un poco poblado pubis pero que ineludiblemente esperaba un inmediato visitante. Sus manos me llevaban a un seguro nirvana. Sentía mi cuerpo estremecer nada más de pensar en aquello.
De repente giró bruscamente la cabeza haciéndome poner de nuevo los pies en la tierra y sacándome miserablemente, y en mejor momento de mi sexual fantasía. Alguien la llamó de nuevo y se levantó dejándome con la miel en los labios.
El resto de la noche me la pasé buscándola con la mirada. Parecía como si se la hubiese tragado la tierra. A pesar de lo bebido que estaba, decidí ir a la barra a pedir algo, y cual sería mi sorpresa al verla allí. Ella estaba de espaldas a mí, bailando suavemente. Llegué agarrándola por las caderas, y me acerqué por detrás todo lo que pude. Poco a poco fui deslizando mis manos por su cintura hacia arriba, llegando a rozar sus senos con la punta de mis dedos. Pegué de nuevo mi bajovientre a su trasero, entrando de nuevo en el juego anteriormente interrumpido. Asombrosamente ella no se soltó ni se apartó: siguió bailando, con lo que rozaba su firme y macizo trasero con mi sexo que estaba a punto de estallar. En esta postura, empezaba a imaginarme una nueva y fascinante fantasía: Mis manos quitaban su sujetador y rodeaban parcialmente sus pechos, sometiéndolos a un suave masaje circular. Besaba incesantemente su cuello mientras ella lo estiraba hacia arriba buscando pícaramente el lóbulo de mi oreja. Su cuello era fino y suave. No podía evitar mordisquearlo cuando no pasaba sigilosamente mi legua por él. Mis manos bajaban acariciando sus caderas hasta llegar a los muslos. Una vez allí y comprobada la dureza de los mismos comenzaba a subir muy despacio su vestido. Sus manos se elevaron y agarraron mi cabello. Sus braguitas negras de encajes quedaban al descubierto. Una de mis manos se introducía lentamente en ellas por detrás. Su culo era mejor de lo que parecía, suave y redondo como el de un niño pequeño. Introducía mi mano esta vez por la parte delantera. Podía acariciar su escaso vello púbico mientras me imaginaba la forma de su monte de Venus. Uno de mis dedos pasaba lentamente por sus labios exteriores. Procuraba también masajear la unión superior de los mismos para poder excitar su clítoris indirectamente. Sus labios exteriores comenzaban a ceder, dejando el paso libre a mis dedos a los labios interiores, los cuales se movían como pequeñas serpientes sobre la tierra caliente. Su cuello continuaba erguido como en un intento de liberar la enorme tensión que recorría su cuerpo. Sus pezones cada vez más duros indicaban claramente su gozo. Seguía acariciando la piel que recubría su clítoris, cuando me daba cuenta de que jadeaba silenciosamente y que su temperatura corporal había aumentado considerablemente, como la mía. Descubierto esto, sacaba la mano de donde estaba y la inclinaba sobre la barra. Muy lentamente quitaba del todo sus braguitas, observando, por fin al descubierto, su blanco y redondo culo y sus largas y contorneadas piernas que seguían cubiertas con medias oscuras. Desabrochaba mi pantalón y sacaba mi miembro viril, el cual se había endurecido totalmente y penetraba cuidadosamente su hermosa y sensible vagina. Sus jadeos pasaban de silencioso a ensordecedores. Nuestros movimiento parecían síncronos como segundos de un reloj. Justo en el momento de mayor éxtasis, en el que los dos alcanzábamos el clímax, de nuevo algo me hizo despertar. Fue el camarero, que llegó y nos sirvió las bebidas cortándome el rollo. De nuevo alguien la llamaba y me volvía a dejar sólo, excitado y abrumado.
Pasé un buen rato atormentándome pensando en las oportunidades perdidas por culpa de mis propias fantasías. Había estado tanto tiempo imaginando lo ideal que había dejado de lado la posible realidad. Poco antes de acabar la noche, en un intento desesperado, decidí hablar con ella e intentarlo de una vez. Me senté en una mesa apartada de la orquesta, y de nuevo le hice un gesto, al que ella respondió como de costumbre: viniendo al instante. Ella estaba aún más bebida que antes. Le era imposible disimularlo, ya que le delataba la típica risa floja. La hice sentarse en uno de mis mulos, y traté de que se centrara un poco. Sin más demora se lo solté al oído: Le dije que me gustaba y que quería salir con ella. Ella apartó su cabeza un poco y puso una cara rara. Cuando se dio cuenta de lo que yo le había dicho me susurró algo que ni siquiera llegué a entender. Tras esto, y sin darme tiempo ni a preguntarle qué había dicho, se levantó súbitamente y se fue. El resto de la noche quise que la tierra me tragara. Sólo recuerdo que me fui a la barra y pedía una tras otra copas de coñac sólo. La cogorza fue la del siglo, pero aquel momento lo requería. Por fin, la noche acabó, y con ella mi amistad con Vanessa.
Nunca llegué a saber lo que me dijo aquel día, y probablemente nunca lo sabré. Probablemente, por su borrachera, ni siquiera ella lo recuerde.

La Bienvenida de Mary

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Cuando regresamos de nuestras vacaciones en Acapulco, se imaginan quien nos estaba esperando en el aeropuerto…… Pues sí, Luis que nos recibió con un gran abrazo y un beso de mejilla a Mari, jugueteo con mis hijos y nos llevó a casa a desempacar nuestras maletas, yo le ofrecí un trago, él me preguntaba que tal el viaje, le conteste que todo muy bien el hotel muy elegante las playas preciosas, descansamos lo suficiente, pero demasiada tranquilidad,( quedamos que no le vamos a platicar nada de Bob y Jim para evitar celos) nos hiciste mucha falta, Mari te extrañaba mucho cuando estábamos en la disco para que bailaras con ella, y para otras cositas, le destellaron los ojos, dijo bueno los invito a comer, por que ya es la hora y Mari no se va a poner a cocinar, nos servimos otro trago, y le dije mi esposa que Luis nos invitaba a comer, Mari contestó, que le daba pena que mejor pidiéramos unas pizzas y que comiéramos en casa, por que los hijos querían jugar con sus amigos.

Comimos las pizzas con dos botellas de vino tinto, mi esposa se veía rojita y sonriente, los niños nos pidieron permiso de ir a buscar a sus amigos, que son vecinos nuestros y salieron. Luis se cambió de lugar junto a mi mujer, le decía que nos extraño mucho pero que no aguantaba más y le planto un beso de lengua, Mari le dijo espera no sea que los niños regresen por no encontrar a sus amiguitos.

Serví tres cubas bien cargadas y me senté junto a Mari, le dije, no seas mala, quémale un polvo rápido al amigo mira como está, el la veía con cara de suplica, mi esposa contesto hay como me están calentando cabrones, esperen un poco más, Luis le desabrochaba dos botones de su blusa y le pasaba su mano por sus pechos bronceados por el sol, me decía, mira como están doraditos, por abajo no podía hacer mucho, pues tenia puestos sus jeans, ella nos acariciaba las vergas por arriba de nuestros pantalones, los tres teníamos una cara de calentura, en eso se oye que la puerta se abría, y Mari se pone de pie de inmediato recogiendo unos platos de la mesa caminando rápido hacia la cocina, abrochando su blusa. Entraron a todo galope mis hijos con sus amiguitos, Mamá, Mamá ¿nos dejas ir al cine con mis amigos y sus papás? Sí señora déjelos ir vamos a ver a Harry Potter, decían los amiguitos, Luis dijo sí déjalos ir y les dio $100.00 pesos a cada niño para sus dulces Mari asintió con la cabeza y se fueron felices.

Mi esposa estaba lavando los trastos y Luis dijo, le voy a llevar su cuba a Mari, se fue a la cocina a platicar con ella, yo me lleve la botella y los hielos a la mesa de la cocina, mi amigo no le perdía la vista a las nalgas de mi esposa pues se le veían muy ricas, redondas y respingonas enfundadas en sus jeans, se le movían muy sabroso con el movimiento del lavado de trastos, Luis se acerco por atrás, pegaba su paquete, le acariciaba sus pechos, besando su cuello y orejas, Mari le decía espérate que vas a hacer que rompa los platos, y yo con la verga bien parada disfrutando la escena, mi esposa termino de lavar se giró, se besaron en una forma salvaje se comían sus lenguas y las manos de él estrujando sus nalgas, Mari dijo vamos a la recamara que estoy muy caliente, pero antes pon el seguro de la puerta de la calle por que no quiero intrusos.

Ellos se fueron a la recamara con la botella y los hielos, yo me fui a poner el seguro a la puerta de entrada, y entre al baño para hacer un poco de tiempo y dejarlos solos un rato, cuando llegué al cuarto los dos estaban desnudos, se estaban acomodando para hacer un 69 pero esta vez con mi mujer abajo, ella le mamaba la polla con mucho placer, jugando con el prepucio tapándolo y destapándolo volviéndolo a meter al fondo de su garganta acariciando sus huevos, nalgas y dediando el culo,(esto era nuevo) los jadeos de Luis eran muy fuertes, Mari con sus piernas bien separadas, le daba toda la facilidad para que el hundiera su lengua y mordisqueara suavemente el clítoris que lo tenía bien parado, los gemidos y orgasmos acalambrados de Mari empezaban a tomar fuerza, Luis corría su boca lentamente asta besar y clavar su lengua en su culito, decía sabes deliciosa, se veía como punzaba su coñito, me empecé a desvestir sin perder un detalle de lo que sucedía, me estaba gustando estar de mirón, sentía un nuevo placer y mucho morbo ( lo sentí en Acapulco cuando Mari tenía clavados a Bob y Jim ) antes me daban celos ahora lo disfruto intensamente, pajeaba suavemente mi verga y tomaba mi trago, en eso Luis le dice ponte de perrito, mi mujer se gira y me llama, mi amigo se acomoda, Mari toma su verga bien pelada y frota la cabeza en la entrada de su coñito, va entrando poco a poco me subí a la cama y me metí debajo de mi mujer para ver muy de cerca como le metía la verga, y darle acceso a Mari para que me mamara la verga, le decía a mi esposa que solo me corriera la lengua pues estaba demasiado caliente y no me quería venir tan rápido, Luis pegando de gritos como es su costumbre, ¡que ricoo tu perrito me esta mordiendo! Eres lo máximo, estrujaba con todo las nalgas de mi esposa y luego le pellizcaba los pezones, Mari jadiaba y sollozaba le decía, la tienes muy dura métela más asta el fondo, le venían orgasmos fuertes, yo le lengüeteaba el clítoris, gemía y jadiaba, ella fue la que se empezó a mover rápido sus nalgas, para arriba y abajo y de un lado al otro, eso hizo que sin querer les diera un par de lengüetazos entre verga y coño, gritaron jadiaron los dos al mismo tiempo, se le veían claramente las contracciones en la base de la polla, y se corría con borbotones de leche impresionantes, mi mujer le ordeñaba asta la última gota, escurría leche, la recogía con mis manos se la untaba en los pezones y muslos de Mari, era el ansiado momento que estaba esperando para cogerme a mi mujercita, con su panocha repleta de leche de mi amigo, la recosté boca arriba la empecé a besar profundamente, ella se acomodo mi verga y se la fui metiendo lentamente me oprimía muy fuerte con su panocha y la leche de mi amigo me hacia muchas cosquillas en la polla, es una sensación única y deliciosa, es increíble coger con mi esposa con "perrito" integrado y remover la leche de otro, mientras a ella no le paran sus orgasmos, levante la vista y mi amigo estaba junto a nosotros con su verga bañada de leche, le dije a mi mujer mámasela déjala bien limpia, Luis se hinco junto a la cara de Mari, y le empezó a correr la lengua, veía a pocos centímetros la cabeza de la verga como se deslizaba entre los labios de mi mujer, y como se le quedaban mojados de leche, ella se separó de la polla y me besó con fuego rozando nuestras lenguas yo sentía el sabor de la leche de mi amigo y tenía mi verga durísima quemándose de placer con la leche de Luis, Mari me apretaba con su coñito, y gemía con la boca llena de la verga de mi amigo y me volvió a besar, sentí una punzada por toda mi columna vertebral, y empecé a venirme con unas convulsiones muy fuertes, con mi polla asta el fondo, no podía parar de aventar semen nos seguíamos besando, la verga de Luis estaba lista de nuevo, mi mujer se la mamaba bien rico, yo me levante entre un mar de leche de los tres, Mari dijo voy al baño a limpiarme un poco, le dije espera, deja que Luis te la meta así, mi amigo se puso encima, ella levanto sus piernas, tomó la polla y la paso en círculos a la entrada de su coñito, se la embarró bien de leche y le fue entrando a fondo, le pregunte a Luis, que sientes, contesto riquísimo parece que tiene un efervescente espumoso adentro hace muchas cosquillas que rico jadiaba y gritaba ¡ eres la mejor, que rico coges tu panocha me esta volviendo loco ! se comía los pezones de mi mujer, mi esposa, jadiaba, lo abrazaba con las piernas, y con sus manos se aferraba de las nalgas de mi amigo y las jalaba hacia su coño, que escena digna de la mejor película porno, yo tenia mi verga media dura, y se la puse en la boca a mi mujer que de inmediato la mamaba a fondo, cuando la sacaba besaba a Luis con fuego, y de nuevo la ponía en su boca mamaba con todo y besaba de nuevo a mi amigo con una cara de lujuria, Mari tenia un orgasmo tremendo que la cimbró toda, Luis gritaba ¡eres la reina nunca nadie me ha cogido así!, Mari aplicaba su mejor técnica apretando y moviendo rápido su coñito, Luis exclamaba ¡me voy a correr! Mi esposa le aplico con todo su "perrito" y lo ordeñaba, gemían, jadiaban, sollozaban, y se convulsionaban los dos, yo me arrancaba mi verga de la paja que me estaba haciendo, quité a Luis, y entré en la panocha se la hundí asta el fondo me hacia muchas cosquillas el semen de Luis y más me calentaba, mi esposa me oprimía con todo, y gritaba que caliente estoy, tengo la pepa bien parada y me la estás rozando muy rico, síguele así y se movía muy rápido en círculos, nos besábamos con mucha pasión, empezamos a jadiar y me corrí como loco en un mar de leches que calentura tan salvaje nos quedamos un rato descansando.

Mari corrió al baño, la cama estaba empapada de leche, Luis y yo con una cara de cogidos con una sonrisa de oreja a oreja, mi esposa salió del baño y nos dijo cada vez avientan mas leche tenia como 2 litros adentro ¡que bárbaros!, mi esposa se veía divina con su cuerpo bronceado por el sol y su bikini marcado en blanco. Como un Mexicano nunca méa solo fuimos los dos a hacer pipi, le comente a Luis que lo encontraba más caliente de lo normal, que de inmediato se le puso dura para el segundo tiro y que su leche es más abundante, me dijo es que los he extrañado mucho, además de unas pastillitas nuevas que me recomendó el de la farmacia, luego te paso unas, y es que me moría de ganas de estar con Mari. Le pregunté y que sabes de Juan, me dijo nada, y estoy muy molesto con él, no tenía por que haberlos forzado para cogerse a Mari, es un ojete el cabrón me siento culpable, le contesté no te sientas mal al final de cuentas mi esposa lo disfruto y no ha pasado nada.

Nos aseamos, salimos del baño, Mari ya estaba vestida y cambiando sabanas a la cama nos dijo miren como las dejaron, tenían un círculo de leche de unos 50 centímetros de diámetro, corregí las dejamos, Mari se apenó, Luis quería más pero mi mujer le dijo confórmate por hoy, por que los niños no deben de tardar, yo estoy muy satisfecha y muy cansada, le dio una nalgada a Luis y le dijo, vístase muchacho caliente, una vez arreglados nos fuimos a la sala, a tomar nuestra cuba los tres. Mari le pregunto por Paty, mi amigo nos contó que está muy cambiada que se ve alegre y feliz, que empezó a trabajar en el buffet de arquitectos donde trabajó cuando era soltera, que desde la fiesta que tuvo con nosotros le cambió la cara, le pregunté a Luis ¿y seguro que te la cogiste de nuevo? Titubeo le subió el color, y dijo bueno pues sí, solo un ratito, por que ella estaba muy caliente, no por que me guste, me fue a buscar a mi departamento, y tu sabes que un vasito de agua y un polvito a nadie se le niega, soltamos una carcajada Mari y yo, nos confió que Paty estaba muy agradecida con nosotros por que le hicimos ver la vida desde otro punto de vista, ahora la bronca va a ser cuando Pepe regrese del Canadá y falta muy poco, se la va encontrar muy cambiada, alegre, sonriente y con la panocha depilada, bueno haber si eso hace reaccionar a Pepe, por el bien de su matrimonio.

Luis le pregunta a mi esposa, ¿no traes sujetador verdad?, Ella le contesta que ya no se lo puso ¿ por que?, es que te veo y ya se me paro la verga, con el debido respeto que me merecen, estas muy buena, y sigo muy caliente se puso de pie y tenia un bulto impresionante en sus pantalones, le dijo a Mari sácate los pechos están preciosos, y ¿si llegan los niños?, Te los cubres de inmediato y yo corro al baño verdad, me volteaba a ver para que yo lo apoyara, le dije a Mari dale gusto mira como esta, entonces mi esposa se abrió su blusa, el se acercó y tocaba sus pezones, los chupaba luego se puso de pie frente a ella, desabrocho su pantalón bajo su short y brinco su polla, mi mujer la tomó en sus manos la pelaba toda aparecía su cabeza roja llena de jugos, y la cubría de nuevo, se relamía los labios, mi mujer le decía que verga tan rica tienes, y por que estas tan caliente hoy, la pelaba toda de nuevo, se la metía toda asta su garganta, luego la sacaba y se la pajeaba, Mari, la cubrió toda con el largo prepucio y la puso en su boca apretando sus labios, según le iba entrando se le pelaba adentro de la boca simultáneamente le daba lengüetazos por dentro y salía pelada, Luis aullaba, se empezó a mover lentamente como si se estuviera cogiendo la boca de mi esposa, cada vez la empujaba más adentro, y más rápido pronto los pelos de Luis estaban en los labios, Mari tenía una cara de lujuria impresionante le agarraba las nalgas de Luis, las sobaba y pellizcaba suavemente, Luis le estrujaba las tetas con fuerza pellizcando los pezones, la cabeza de su verga sobrepasaba la garganta de mi esposa y sus movimientos eran cortos pero rápidos, Luis empezó a gritar ¡eres la mejor mamadora como tu, nadie, ! Se le aflojaban sus piernas ¡me voy a venir! Mi mujer en lugar de apartarse como lo hacía antes, la empujó a su garganta y llenó su boca de leche era una corrida monumental le escurría por sus labios y goteaba asta sus tetas, yo estaba a un lado viendo el show, me calenté de más y le untaba la leche que escurría de su boca en sus pezones en eso voltea con una cara de lujuria y me da un beso de fuego pasándome parte de la leche nos rozábamos las lenguas y no sabía tan mal, hacer eso de pasar leche con la boca es una cosa que calienta mucho a mi esposa ya me había dado cuenta que siempre lo hace y ahora me toco a mí y me calentó bastante.

Yo tenía un gran bulto en mis pantalones, me dolía la verga y justo cuando empezaba a sacarla tocaron a la puerta. Eran mis hijos que regresaban del cine, Mari corrió al baño de la recamara a lavarse los dientes, y Luis al de visitas, esperé un poco para abrir la puerta, y venían con sus amiguitos para darnos las gracias de que los dejamos ir al cine, en eso apareció Mari, que acompaño a los amiguitos a su casa, para darle las gracias a los papás. Les dije a mis hijos que si querían merendar, y me contestaron que saliendo del cine habían comido unas hamburguesas, Luis salía del baño, despídanse de su tío Luis y váyanse a acostar nos dieron un beso a cada uno y se fueron a su recamara, nos servimos otras cubas y nos sentamos en la sala, como a los diez minutos regresó mi mujer y preguntó ¿tus Hijos? Le contesté, se fueron a su recamara entonces ella se fue a verlos.

Luis me decía que si hacíamos una fiesta bacanal con Mari y Paty antes de que llegara Pepe, le dije por mi encantado que tenia muchas ganas de hacer realidad unas tres fantasías que tenía en mente, que se lo propusiera a mi esposa haber que le parecía y nos servimos otra ronda de cubas, y le pregunté oye, por lo que se ve tus pastillitas están muy buenas, fíjate que sí las estrené con Paty y le eché tres polvos en un rato, y no me gusta ella, imagínate con Mari. No cálmate me la vas a echar a perder de por si esta cogiendo al triple de antes, en eso llegó Mari, de que hablan nos preguntó, pues aquí Luis que te quiere hacer una propuesta indecorosa, le brillaron los ojos a mi mujer, Luis le dijo que antes de que Pepe llegara quería hacer una fiesta bacanal con Paty y contigo para que todos pudiéramos sacar nuestras fantasías y pasarla muy bien


by Un buen AMigo - Anónimo

La Amiga

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Un día me encontraba en un bar tomando un trago con una muy vieja amiga la cual es una mujer bellísima, tiene 23 años, mide un 1.72 Mts, de ojos azules muy almendrados con el pelo ondulado y de color café oscuro, de piel muy blanca y sus medidas son 95 60 90, ella era realmente estupenda con un buen para de tetas y unas piernas maravillosas, tenia el mejor cuerpo que había visto en mi vida.
Conversando durante un largo tiempo hasta que llegamos al tema del sexo y me dijo que sus fantasías mas profundas siempre habían sido conmigo y yo le dije que nos pusiéramos de acuerdo para tener una aventura sexual de 24 horas y ella acepto y nos pusimos de acuerdo de que la iba a pasar a buscar el próximo viernes como a las 7 a su departamento, ella en un momento de la conversación menciono que nunca había jugado con un consolador y me hizo prometer que el viernes le llevaría uno, en la semana fui a un sexshop y compre un kit el cual venia con 4 elementos y una vaselina con aditivos que sensibilizaba mas las zonas genitales.
Dentro de el kit venia una pieza llamada Eg el cual era del la misma apariencia que un huevo y tenia un control remoto inalámbrico que al activarlo este empezaba a vibrar de manera muy silenciosa y se podía regular la intensidad con el control, se lo deje en la portería del edificio con una nota que decía que se lo pusiera el viernes como se ponen los tampax.
Ese día, cuando la fui a buscar ella salió con un abrigo negro muy largo y con la cara perfectamente maquillada, se veía preciosa pero no mostraba su anatomía en plenitud al subir al auto le pregunte si llevaba dentro el Eg y me digo que si, luego saque el control de mi bolsillo y lo puse en el mínimo, ella grito y se sonrojó, después dijo que le era agradable esa sensación, al cabo de 5 minutos note que respiraba mas aguitadamente y decidí subir al próximo nivel, con lo cual empezó a apretar los músculos de las piernas y casi ya no se podía conversar con ella, sin mas ni mas subí de un salto 2 niveles mas y no cono después de un rato ella se movía y tronchaba como un gusano en el asiente y su respiración era muy fuerte, aun faltaba 1 nivel por subir y 5 minutos para llegar a mi apartamento, decidí que por el resto del camino debería mantenerse en ese nivel, no había pasado ni un minuto y ella empezó a acariciar mi virilidad y estaba incontenible, de vez en vez se salía un gemido, alfil llegamos y en el ascensor subí al siguiente nivel y ella no dejaba de gemir y de acariciaba el clítoris hasta que se corrió antes de llegar al apartamento, me rogó que lo dejara en el nivel 1 y así lo hice entramos y nos sentamos en el livig a tomar un whisky, después empece nuevamente a subir el nivel del juguete, y se empezó a agitar se saco el abrigo, llevaba puesto unas botas de taco muy alto y negras que le llegaban a la rodilla, unas medias con banda de silicon negras una minifalda de cuero negro muy corta, se alcanzaba a ver el portaligas que por supuesto era negro, tenia una polera de media negra que dejaba ver todo y unos sostén negros con encajes y satín, la visión deslumbraba con tan exquisita mujer, y me dijo que la llevara al dormitorio, sin esperar la tome de la mano y ella tomo su bolso, y la recosté en la cama subí 2 niveles el Eg y empezó a gemir con mas fuerza, la tome y subí su polera, y le empecé a lamer sus tetas tenia los pezones rosados, muy duros, grandes y rosados al punto que parecían topetones, los lamía con mucho gusto ya que eran esquistos, los mordía muy suavemente y subí otro nivel el Eg y ella lo estaba gozando mucho, entonces con mi mano derecha le acaricie el clítoris y ella grito, saque mi mano pero me digo que siguiera ahí que le agradaba muchisimo, y si después se lo podía lamer, entonces subí el juguete al máximo y fui a buscar la caja que compre y la vaselina, cuando llegué se había quitado la polera y la falda, y mi sorpresa fue caldo me fijé que llevaba puesto unos calzones colales muy chiquitos y hecho solo de encaje, ella se encontraba en la cama gimiendo y contorneándose, muy transpirada, me acerque, la bese y empecé a jugar con sus pezones, mientras ella gritaba de placer le acaricie el clítoris y ella se corrió en ese mismo instante, estaba tan excitada que llevaba los calzones muy mojados, casi se podían estrujar, la tome e hice que se pusiera en cuatro como gateando, saque de la caja un instrumento muy extraño, que era como un consolador vaginal, pero además de vibrar la cabeza se movía hacia delante y atrás, y la cabeza también giraba, esa parte tenia como 6 cm de diámetro, del final nacía una extensión que se conectaba al ano y llevaba una protuberancia que masajeaba el clítoris, todo el conjunto vibraba, y no se para que pero tenia un control inalámbrico, le eche vaselina a estaco en abundancia, y saque de la vagina el Eg, donde pise también bastante vaselina, cuando le iba a poner a su ano ella me detuvo con su mano y me dijo que así estaba bien, entonces con cuidad le encaje esta pieza, y ella con su mano se lo aplico hasta el fono y me dijo que la taladrara con eso con fuerza, prendí el control remoto y lo hice el aparato estaba funcionando a su máximo y ella lo gozaba, le aplique mucha fuerza, lo sacaba lento y lo ponía rápido y hasta el fondo, los gritos eran de dolor y de placer, me pidió que le pasara el bolso, de donde saco unas esposas, una soga y un pañuelo me dijo que la esposara, y atara las esposa a la cama y le vendara los ojos, así lo hice, pero muy rápidamente para volver a jugar con esa cosa, lo metí y lo saque repetidas veces, hasta que grito con mucha fuerza, era un extraño grito de dolor, pero se había corrido, la que emanaban una cantidad de jugos des de su vagina, ella estaba agotada ya llevábamos como 2 horas en esto, así que decidí seguir un poco mas suave, ya que en la caja que daban dos consoladores uno de 6 y uno de 2 cm de diámetro, tome el grande y se lo puse con fuerza por la vagina, el chico se lo metí en el ano y gemía mucho, la puse de espalda y movía los 2 consoladores al mismo tiempo que le lamía, mordía y chupaba su clítoris, mientras gritaba, apretaba los músculos de las piernas y sus abdominales, se veía muy excitada y muy cansada, empezaron a emanar nueva mente jugos y entraba parte a mi boca, hasta el punto que mojo toda mi cama y se corrió, pero no me detuve y ella me pidió que si le podía pellizcar los pezones, saque los consoladores, ella los tomo y se metió el chico en la vagina y el grande en el ano, por mientras yo con una mano le pellizcaba un pezón, con la otro le tiraba el clítoris y con los colmillos le mordía el otro pezón, mientras ella movía los consoladores se ponía muy rígida, gemía y gritaba, y me dijo que lo hiciera con mas fuerza, seguí así por un rato hasta que de pronto un colmillo mío le rompió el pezón, ella grito como nunca y me dijo que no me detuviera y que lo hiciera mas fuerte, así seguimos y cuando ella se corrió, vi el pezón manchado de sangre y el otro muy morado, ella cayo rendida, sudada entera y muy agotada, entonces puse su panza hacia la cama, le separe mucho las piernas, le puse vaselina en el clítoris vagina y ano, y empecé a jugar con mis dedos por su clítoris primero, luego con la otra mano le puse 2 dedos dentro de la vagina, ella empezó a respirar mas fuerte, dentro de ya mis dedos de movían de extrañas formas, luego agregue un tercer dedo y después el cuarto, y empece a meterle con fuerza la mano adentro, ya nuevamente ella esta riguida y gimiendo como una yegua, sorpresa fue la mía cuando le metí el puño entero, y ella parecía gustarle aun mas, no era necesaria la vaselina, ya que estaba muy jugosa, en medio de sus gemidos me pidió que le metiera los dedos al ano, le puse bastante vaselina i le metí 2 dedos, y empecé a frotar con fuerza, puse mas vaselina y fueron 4 dedos los que estaban en su ano, ella me saco la mano de la vagina y me pidió que le metiera el puño, tome toda la vaselina que quedaba y se la puse luego le puse el puño entero y empezó a grita, pedía que fuera mas adentro hasta que llegué a mi codo y ella se corrió, mi excitación no aguantaba mas así que la penetre por el ano, poniéndola arrodillaba delante mío, ella gritaba, gemía y se contorneaba, me pidió que me corriera en su boca y después de un rato la tome del pelo y me corrí en su boca, pero fue imposible que no le manchara la cara, con la cantidad de excitación que había tenido, la descarga fue fulminante y abundante, ella se limpio la cara con un dedo y luego se lo chupo, le encanto el sabor de mi esperma, se dio vuelta y empezó a lamérmela, pero lo hacia con cuidad solo con los labios, no se sentían los dientes, y se la metía hasta la garganta, después de un rato ella vio que estaba bastante dura y empezó a chupar con un ritmo baste rápido, hasta que me corrí en su boca nuevamente, se veía feliz, muy gozosa y muy cansada, pero siguió chupando, hasta que de nuevo estuvo duro, y ella se monto sobre mi y se la puso en su ano mientras gritaba de tal dolor, se movía de una manera exquisita, como si estuviera cabalgando y de vez en cuando giraba como si la hubiera clavado hasta que me corrí dentro de su ano, ella se desmonto y me lamió de nuevo, mientras me decía que le encantaba su propio sabor, me fui al baño a lavarme ya que estaba entero sudado, y cuando volví ella estaba sobre la cama muy dormida y exhausta, la metí dentro de la cama y nos dormimos .

La Amiga de mi Mujer

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Esto que les voy a contar sucedió hace dos meses, una amiga de mi esposa (que llamare María) siempre me llamo la atención no por ser una mujer bonita ni nada por el estilo, por el contrario es una chica bajita y flaca con un cuerpo normal unos tetas pequeñas de esas que caben completas en la boca, bueno el hecho es que la conozco desde hace mucho tiempo y siempre me llamo la atención.
Un dia luego de salir del trabajo la llame para tomar un café ese día estuvimos hablando de todo y luego de mucho rato empezó a contarme el porque nunca había tenido novio (ella tiene 32 años) a pesar de su edad al escuchar eso no pude contenerme y le pregunte si aun era virgen a lo que me respondió que tampoco era para tanto pero que tenia mas de años que no estaba con ningún hombre y yo le dije que estaba a su disposición ya era tarde así que decidimos irnos y vernos en otra ocasión, yo no pude esperar mucho y dos días después la llame a su trabajo para pedirle que saliéramos (aprovechando que mi esposa había tenido que salir de viaje) así que luego de las 6 la pase buscando tomamos un café y le dije que quería estar con ella a lo que ella respondió que le gustaría también así que tome el carro y nos dirigimos a un motel cercano al llegar la tome de los brazos y la empece a besar a lo que ella respondió en un momento ya estabamos completamente desnudos baje por su cuerpo deteniéndome en sus tetas las metí completas en mi boca y sus pezones se pusieron duros seguí bajando y me pare en su ombligo por unos instantes hasta que seguí hacia su cuca la cual estaba completamente afeitada comencé a chupársela por los costados y después me dirigí a su clítoris para mi sorpresa ella rápidamente se dio la vuelta y quedamos un perfecto 69 al poco tiempo sentí que se corría y no dejaba de gritar que se la comiera, ella seguía mamándomela y me pidió que me la cogiera de una vez a lo que no pude resistirme le tome sus piernas y las puse sobre mis hombros y con un poco de esfuerzo la penetre a lo que ella respondió con un grito de placer así estuvimos por un rato en el cual ella no dejaba de pedirme que siguiera que era lo máximo y que tenia mucho tiempo que quería tener un hombre dentro de ella, ella volvió a correrse y yo le pedí que se volteara porque le quería dar por el culo y ella me dijo que por favor la tratara con mucho cuidado porque una vez lo había intentado y no pudo con el dolor (ya les dije que era muy flaca) pero yo quería darle por detrás tomo un poco de saliva y la unte en su culo y probé con un dedo el cual entro con un poco de dificultad al principio luego fueron dos cuando vi que ya estaba lista tome mi guevo y lo metí en su cuca que estaba muy mojada y lo dirigí hacia su ojeta rosado ella pedía que lo hiciera poco a poco pero mis ganas eran muchas le metí la cabeza y ella dio un grito que se debe haber escuchado en las otras habitaciones pero yo estaba decidido a todo y seguí ya cuando tenia la mitad adentro me dijo que le dolía mucho que por favor lo sacara y yo le dije que lo dejara un momento hay para ver si se acostumbraba y en un momento que se relajo lo metí todo de un golpe con lo cual parecía que se desmayaría paso un momento y me pidió que me moviera poco a poco con lo cual ella comenzó a sentir placer con mi mano le tocaba el clítoris y ella empezó a moverse como una perra en selos hasta que no aguante mas y me corrí dentro de ella al sentir ella que me había corrido tomo mi pene y se lo metió en la boca para limpiarlo habían restos de sangre mezclado con mi leche y partes de su culo pero ella no lo dudo luego de limpiarlo completo nos fuimos al baño y nos dimos una ducha para después seguir la fiesta.

Intercambios con Amigos

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Todo empezó a la tarde en la playa cuando quedamos con Raúl y Alicia ir a su duplex a cenar a la noche. Quedamos a las 21 estar por ahí.
Mi mujer se vistió muy lindo, como siempre, con su pollera corta, una blusa transparente que dejaba ver su corpiño de encaje y unas sandalias de tacón alto. Le quedaba muy sexy todo.
Cuando íbamos en el auto se me ocurrió que Nora debía estar esa noche sin bombacha. Se lo dije y claro, accedió a quitárselas. Se subió un poco la falda y se quitó la tanga que llevaba puesta y me la metió en el bolsillo de la chaqueta.
Pude echar un vistazo rápido a su nidito que durante unos segundos quedó a la vista y comencé a excitarme.
Llegamos al duplex y nuestros amigos nos estaban esperando con la mesa servida. Alicia estaba preciosa. No es que sea una belleza deslumbrante porque es más bien retacona pero tiene algo que siempre me ha atraído. No tiene grandes tetas pero sí un buen culo. Es muy simpática y sus tetitas están siempre mirando hacia arriba. Cada vez que la he visto en topless en la playa he soñado con el día en que pudiera acariciarlas.
Nos dimos los correspondientes besos y nos dispusimos a cenar.
Durante la cena no pasó nada, excepto que el vinito empezó a hacer efecto, se notaba en las risas de Alicia y Nora. Yo estaba más caliente que un volcán pensando en que mi mujercita no llevaba puesta su bombachita y estaba loco por terminar la cena para irnos a casa y tener sexo con ella.
Después de cenar seguimos tomando unas copas y el nivel de alcohol por ese entonces era muy elevado en los cuatro.
Alicia me pidió fuego y le dije que buscara en los bolsillos de la chaqueta. Aquello fue el origen de todo.
Al buscar encontró la tanga que se había quitado Nora y cuando la sacó sosteniéndola con dos dedos, tanto mi mujer como yo nos quedamos helados y no sabíamos qué decir.
Ella, pícara, me increpó y me preguntó si era un trofeo de guerra a lo que Nora contestó que era de ella.
Alicia entonces dijo que lo suponía y por qué no las llevaba puestas. Como mi mujer le dijo que las llevaba de repuesto su amiga rápidamente se le acercó y levantándole la corta pollera que tenía puesta la dejo al descubierto de que no llevaba nada.
Le preguntó a Nora si toda la cena había estado sin bombacha y al asentir con la cabeza, dijo que ella no quería estar en desventaja y procedió a levantarse su pollera y quitarse también su bombacha.
No pude ver nada pero esa imagen quedó grabada en mí para siempre.
Aquello no podía ser verdad.
Raúl y yo nos miramos mutuamente. Nadie dijo nada hasta que nuestro amigo dirigiéndose a su esposa le pidió que, ya que se había sacado la bombacha se quitará también el corpiño y provocaba realmente a todos, como lo hacía con él cuando estaban en la intimidad.
Claro -contestó ella- y ustedes mientras siguen mirando. Solo me quitaré la ropa si todos lo hacemos.
Al oir ello mi mente comenzó a funcionar a mil por hora, tenía que sacar provecho de la situación y con voz pausada me dirigí a los tres:
-Les propongo un juego, dije, un juego de cartas. El que tenga la más alta le quita una prenda al que tenga la carta más baja.
Hubo un pequeño silencio, Nora me miraba con sonrisa cómplice y nuestros amigos cruzaron sus miradas.
Nos sentamos en el sofá. Las chicas estaban muy excitadas y además tenían pocas prendas y no llevaban bombacha, como ya sabemos.
En menos de cinco minutos Alicia había perdido los zapatos y la blusa, fue una delicia para mí desabotonársela. Lo hice lentamente y mis torpes dedos hacían que aquello durara más de la cuenta.
Raúl estaba con el torso desnudo, pero conservaba los pantalones. Yo en cambio solo tenía puestos los boxer.
Hasta ese momento todo había ido bien, nos habíamos reído y disfrutado del momento.
Alicia volvió a perder a manos mías. Ahora debía quitarle una prenda, no sabía si ver sus deliciosas tetas o por el contrario que nos mostrara su conchita.
Me decidí por las tetas, habría tiempo para más.
Le dije que se pusiera de pie, quería que fuera toda una ceremonia.
Me puse detrás de ella y le desabroché el cierre del corpiño. Antes de soltárselo le pedí que juntara los brazos al cuerpo para evitar que cayera al piso. Con ambas manos sujeté el corpiño por encima de las tetas. Nadie dijo nada en contra, por lo que me recreé con ello. Después de unos segundos de manoseo le pedí que pusiera sus manos detrás de la cabeza. Esto siempre lo hago con Nora para que sus tetas se muestren desafiantes ante mí. Una vez que tuvo sus manos detrás de la cabeza separé las mías de sus pechos y el corpiño las acompañó en el movimiento, mostrando ante mí ese par de tetas que tanto anhelaba. Sus pezones estaban duros como rocas y miraban hacia arriba, desafiantes.
Alicia bajó los brazos y nos sentamos. Cuando lo hice pude comprobar como mi verga había reaccionado y tenía una gran erección. Aunque era un poco embarazoso no me preocupé por ello, es más me gustó mostrarme así delante de las mujeres, sobre todo de Alicia.
Raúl por su parte pareció no darle importancia a que yo le hubiera sobado las tetas a su mujer, aunque fuera por arriba del corpiño y Nora seguía con esa sonrisa mezcla de excitación y complicidad.
La siguiente mano la perdí yo y ganó mi mujer. Hubiera preferido que fuera Alicia, pero bueno, me levanté y me puse a su lado. Ella sin levantarse y sin cortarse lo más mínimo tiro de mi boxer hacia abajo y mi pija saltó delante de su cara. Inmediatamente Nora se la llevó a la boca, le dio un par de lametazos, me tocó los huevos y me dijo que tenía bastante por ahora.
Mi verga parecía que iba a reventar. Cuando me dirigía a mi sitio comprobé que los ojos de Alicia estaban posados en ella. Aquello me gustó. Miré a Raúl que estaba embobado con mi mujer y aquella fue la ocasión propicia para mis planes y decidí jugármela.
-Con tu permiso, le dije a Raúl y me puse al lado de Alicia.
Mi pija quedaba a la altura de su cabeza, ella giró y no lo dudó, agarró mi erecta pija con una mano y empezó a acariciarla. Era genial. Nora y Raúl miraban la escena perplejos, sin decir nada.
Alicia entonces la agarró firmemente y la dirigió a su boca. Aquello fue maravilloso, la dejé que fuera ella quien marcara el ritmo. Lo hacía muy bien.
Entonces se me ocurrió otra idea. Le hice un gesto a Nora para que se acercara y mientras Alicia continuaba con su mamada la coloqué a mi mujer de espaldas, frente a Raúl. La fui desnudando lentamente quitándole las pocas prendas que le quedaban. Cuando le enseñe sus tetas a nuestro amigo éste no aguantó más y sacando su verga comenzó a masturbarse delante nuestro.
Alicia seguía chupando magistralmente. Nora que estaba muy excitada también se dejaba hacer.
Estaba a punto de correrme y decidí que era el momento de conocer un poco más la anatomía de Alicia así que la hice ponerse de pie y le quité su falda. Al caerseal suelo me mostró su preciosa conchita y yo ya no daba más.
No quería dejar pasar el tiempo y la puse contra el sillón donde apoyó sus manos en uno de los lados. Me ofreció su nidito y se la metí de un solo empujón. Empezó a gemir y rompió el silencio. Ví como Raúl dejó de prestar atención a Nora y miraba como yo me cogía a su mujer, así que decidí darle algo más a él también.
Desnudé por completo a Nora y su maravillo cuerpo comenzó a atraerlo nuevamente. Completamente excitado se acercó a ella, quien se puso de rodillas delanté suyo y empezó a mamársela como solo ella sabe hacerlo.
Mientras yo no me podía aguantar más y creo que Alicia se había corrido ya, pero me daba igual y eyaculé dentro de su concha y permanecí dentro moviéndome despacio y disfrutando del momento. Veía aquél culo que por fin era mío y no lo podía creer.
Entonces volví a la realidad. No me había fijado que Raúl se estaba cogiendo a mi mujer. Cuando lo ví detrás de ella clavándosela hasta el fondo me dieron ganas de gritar, pero aquella imagen hizo que mi pija volviera a reaccionar y no lo dudé. La saqué de la concha de Alicia y sin tiempo a dejarla reaccionar se la metí directamente en el culo, sin preámbulos.
Sin duda era virgen por aquel agujero y costó que entrara, pero entró y se abrío camino por aquel angosto canal hasta que sus gritos de dolor se convirtieron en gritos de placer.
Entonces empecé a darle azotes en el culo con la palma de mi mano y aquello pareció excitarla más.Empezó a decir groserías que solo conseguían que mi pija la penetrara más salvajemente, aunque sin duda era lo que ella estaba buscando.
Me olvidé por completo de Nora y Raúl y me dediqué a cogerme de todas las maneras posibles a mi amiga Alicia. Probamos todas las posturas que ella y yo conocíamos y terminamos en la cocina del duplex con ella tumbada sobre la mesa y chorreando semen por el culo. No recuerdo otra experiencia simila.
Aquella noche cuando nos despedimos prometimos cenar más seguido juntos.


Euge

Historia de dos Amigas

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Mira, chato... Yo no digo que sea verdad... Solo digo que ellas me lo contaron así... Y no sé que motivos tendrían para engañarme. La historia parece de película... Bueno, de película porno, pero de película, al fin y al cabo. De todas maneras yo te la cuento de nuevo, pero no pierdas ni un detalle porque la cosa tiene su miga.


Comenzaré hablando de María: Una chiquita de 26 años. Pelo castaño claro muy largo. Una carita de ángel y una sonrisa que embobaría al más pintado. Pero no solo consta de esos atributos... No. Un cuerpazo que quita el hipo. Unas tetas... si, si, nada de pechos... Tetas, como suena... 100 de tetas y con dos fresones como pezones... Y un culo... dos esferas separadas por una hendidura que a saber lo que esconde en esa hendidura... Aquel DIA viajaba en el expreso, en uno de esos de departamentos cerrados. Bueno pues aquel DIA era entre semana... un jueves creo... poca gente en el tren y María sacó a pasear ese monumento de cuerpo por el pasillo del tren y echarse un cigarrito.


Mientras fumaba vio una cosa curiosa. Uno de los departamentos tenia las cortinillas echadas pero una de ella se movía con el viento y le dejaba espacio suficiente para ver a una chica dormida en unos de los sillones. Esa era Belen. Si, si... la otra chica... No te líes... Otro monumento de la Naturaleza en ese tren... Como lo oyes... Otro soberbio par de tetas en la piel más blanca... ¡¡Mmmmhhh!!... A mí las chicas con la piel así me ponen... Bueno, a lo que iba... Belen llevaba un vestido floreado... de esos de una pieza abotonado desde arriba hasta abajo... Lo curioso de ello era el individuo que compartía departamento. Imaginate a Torrente pero en flaco... así era el tío este. Pues el pavo le estaba dando un buen repaso a la soberbia delantera de Belen... trabajaba a manos llenas, el cabrito y Belen, más dormida que un ángel y sin enterarse de nada.


María miraba la escena flipando... No sabía que hacer. Y mientras tanto, el tío, dale que te pego... Un amasado por aquí, un pellizco en los pezones. Hasta le desabrocho los cinco primeros botones para acceder mejor al material: Un fantástico monte carnoso coronado por un sonrosado y erecto pezón que parecía querer reventar la blonda blanca del sujetador. Hasta la pobre sonreía en sueños. El tío debió ponerse como una moto porque se bajó los pantalones y se sacó un cacharro de buenas dimensiones. El tío este comenzó a darle un restregón de polla por toda la cara de Belen. Hasta los huevos le puso en la cara. ¡ Menudo viaje se estaba pegando!. Y María creyó en algún momento que a Belen hasta se le escapaba un suspiro de placer. El baranda se lo debía estar pasando de puta madre, allí, con los cojones en la cara de ángel de Belen y pajeandose entre las tetas. ¡ Ya te digo!. Todos querríamos estar ahí…


Finalmente el individuo este acabo corriéndose en los melones de Belen y comenzó a amasar la crema con la masa… Pero al final María entró en el departamento cuando el tío dejó el amasado y, deslizando sus manos por debajo del vestido, sacó las braguitas de Belen. La puerta se abrió de un portazo y el tío asustado dejó caer la fina prenda (que diría un cursi) al suelo. Allí estaba María: brazos en jarras, Una camisetita blanca y unas mallas negras. Parecía una Furia vengadora de esas del Olimpo. El sobador miraba alelado mientras Belen se despertaba.

- Tío cerdo... ¿Qué coño te crees que estas haciendo?

- Oye, niña...

- Ni niña ni cojones. Sal ahora mismo de aquí a meneártela a la vía o llamo al revisor y juro que te corre a guantazos.

- So zorra... Me las pagareis los dos - Dijo el baboso mientras salía del departamento... Y aun tuvo tiempo de, a lo lejos, gritarlas - ¡¡ Frígidas, tortilleras...!!

María dedicó una mirada de desprecio a tan insignificante reptil y recogió las braguitas de Belen del suelo. ¡ Y estaban mojadas...!... Como lo oyes, chaval. Empapadas... parecía que los toquecitos habían afectado más de lo que quería en sueños a Belen. Esta trataba de recomponer su vestido. Desde luego parecía la Libertad guiando al pueblo... Un precioso melón (teta, pecho, ubre, sandia... ¡¡Mmmmhhh...!!) fuera de su vestido. María la entregó la empapada prenda a Belen.

- Gracias - dijo ella- Si no es por ti me viola y ni me entero...

- No te preocupes... No ha tenido importancia...

Y fue aquí chavalito donde se hicieron amigas. María continuo viaje con Belen por si su "amigo" volvía. Así Belen se enteró que María había quedado con su novio para pasar un fin de semana romántico y María que Belen iba a pasar las fiestas a su pueblo. La verdad que según me dijeron ellas, se cayeron muy bien así que hicieron lo que hacen todas las amigas al cumplir viaje... Intercambio de números de teléfono y direcciones.

- Pásate por mi pueblo si puedes - Le dijo Belen- Las fiestas son las mejores de la zona.

- Bueno lo intentaré. Se lo puedo decir a mi novio y nos pasamos.


Pero como estas chicas pecaban de ingenuas, no se dieron cuenta de que el colega amante del sobe estaba cerquita oyendo la conversación...




Capitulo 2: El traidor


No tío... no te pienso contar ni un tanto así si no te enrollas y me pasas otra birra. Vale, esto ya es otra cosa. Pues como te había dicho antes María se había pegao el tute de tren para pasar un fin de semana de esos romanticones con su novio... pero se le jodieron los planes. Yo no sé si la madre del pavo lo hizo adrede o es que se puso mala de verdad, el caso es que el novio tuvo que llamar a la chica el viernes para decirle que se quedaba en Madrid. Ya te puedes imaginar la cara que se le quedaría a María verdad.... jajajaja... tirada en el quinto pino y sin conocer a nadie. ¿Belen?... ves como no eres tan tonto... pues si, eso hizo, le pego un toque y en cuanto le dijo lo que pasaba la rubita tardo cinco minutos en coger el coche para ir a recogerla.


Yo solo de imaginar a esa rubia pechugona (talla 110 de sostén) con sus ojitos azules y los pedazos de morros que tiene juntándose con la diosa de pelo castaño larguísimo y ojos grandes es que me pongo malo... ¿qué?¿tu también?. Pues no has oído lo mejor, y es que el marido de la rubia... si ¿no te había dicho que estaba casada?... bueno, ¿y que más da?, si no somos celosos ¿verdad?... tío, no me cortes, lo que te decía es que el marido de la rubita estaba currando fuera el fin de semana y el muy idiota la había dejado sola en plenas fiestas.


Como ya te imaginaras se hicieron amigas enseguida... risitas por aquí... risitas por allá... haciéndose la comidita y contándose tonterías la una a la otra toda la tarde mientras Belen le mostraba a su nueva amiga la casa y el corral adjunto. Hasta que a ultima hora se cambiaron para ir a la fiesta.


Tu ya conoces a María y sabes que la ropa que usa para salir no es precisamente la mas adecuada para ir a misa... pero según me dijo esa noche se tuvo que cortar bastante, pues lo que Belen entendía por ropa sexy para ir de fiesta era un top holgado de tipo hippy que trataba de ocultar en lo posible su abundante delantera al tiempo que dejaba al aire su ombliguito y realzaba su estrecha cinturita... ¿a que te hubiera gustado verla?... pero por lo visto por abajo era una falda larga a juego, también de tipo hippy, que lo único que marcaba un poquito era el trasero... y solo un poquito. Así que María se puso aquel vestido negro de tirantes que llevo a la fiesta de Luis, ¿te acuerdas?... si, ese mismo, el que por abajo no le llegaba ni a la rodilla. Si, estoy contigo, yo también opino que le sentaba de maravilla... pero ya sabes que con un tipazo así cualquier cosa sienta bien.


Joder macho, ya me has liado, que parecemos dos modistos discutiendo de trapitos... ¿no querías saber lo que paso?... pues calla y escucha. Resulta que al principio todo iba muy bien, presentándole Belen a sus amistades y todo ese rollo, pero cuando paso el rato y empezaron a hablar de los amigos y de las cosas del pueblo María se sintió algo desplazada, así que le pego al cubata de lo lindo.


Tu ya sabes como se pone ella con dos copas ¿verdad?... pues yo creo que tuvo que ser por eso, o por el mosqueo que tendría con su novio por haberla dejado plantada de ese modo, sino no me explico como se dejo enredar de un modo tan tonto por el cachitas que le entro. Pues por lo que me dijo era el típico cachitas guaperas de gimnasio... uno de esos que María se merienda en la discoteca en dos bocados... pero aquel día estaba más vulnerable que de costumbre y el tipo no tardo mucho en camelársela y después de cuatro piropos y zalamerías se la llevo a bailar.


Según María no lo hacia del todo mal, aunque con las canciones de salsa se pegaba mas de la cuenta y se le iban las manos a su trasero que era un primor. Pero ella se estaba divirtiendo y apenas opuso algo de resistencia a sus ataques. así que cuando empezaron las lentas y el tipo se la fue llevando a la zona más oscura y apartada de la calle se dejo llevar. Allí Manolo (como se llamaba el menda) ya no se corto un pelo y pegándose todo lo que podía a María empezó a sobarle el trasero por encima de la falda mientras le decía tonterías al oído.


Que no debían de sonar tan mal... porque para cuando empezó a besarle la cara y la boca ya no oponía ninguna resistencia. Si, opino como tu, solo pensar lo que debe ser darle un morreo a María me pongo malo. Y el tío no se conformo con eso, que va, en cuanto vio la oportunidad se lió a sobarle las tetas por encima del vestido... y por lo que me dijo ella Manolo era un manitas que la puso como una moto enseguida, pues lo mismo le amasaba los pechos con delicadeza como le retorcía uno de sus gruesos pezones a través de la tela como si se lo fuera a llevar.


Aun así María me confeso que cuando noto que Manolo le empezaba a restregar su enorme chisme se acojono un poco, así que trato de separarse lo más posible del tío cachas... ¿cómo?... no, que va, no lo consiguió. El tío era mas listo que el hambre y para entonces la tenia ya casi pegada a una de las paredes más oscuras y alejadas de la fiesta... así que aprovecho la separación para meter la mano entre sus piernas, alcanzando sus bragas en un momento.


Joder chato, pareces tonto... entre lo cardiaca que estaba ya María y lo borracha que iba.. ¿qué iba a hacer?... pues se dejo sobar.

El tío la apoyo contra el muro y mientras le devoraba la cara a besos le metía los dedos dentro del coño... metiéndoselos y sacándoselos a tal velocidad que María solo podía jadear entre beso y beso. así que cuando Manolo le bajo la tirante del vestido y después el sujetador María casi se lo agradeció... porque al menos podía respirar tranquila mientras el tipo le chupaba y mordía el pecho como si estuviera muerto de hambre.


¿Qué paso?... ¿tu que crees?... pues que se corrió viva allí mismo, de pie apoyada contra el muro y mordiendo al tío en el cuello para que sus gemidos no se oyeran por toda la plaza. Me confeso que fue uno de los orgasmos más bestias que había tenido nunca... así que cuando Manolo saco por fin sus dedos de su almeja y se llevo de paso sus bragas de recuerdo ella no dijo ni mu.


¡Pues claro que el tío no se quedo con el empalme!... mientras María se colocaba bien el sostén y el vestido la llevo a un oscuro portal cercano y la hizo sentarse en los escalones mientras Manolo se colocaba enfrente de él y le ponía la polla frente a la cara. Por lo que me dijo ella era un pedazo de tranca enorme... de los que necesitaba las dos manos para sostenerlo bien y que, por mas que chupaba, apenas conseguía meterse algo mas de la mitad en la boca.


Tampoco le hizo falta porque la muy puñetera me confeso, con una sonrisilla de esas irónicas que te desarman, que entre el meneo de sus manitas y lo bien que usa la lengua en solo unos minutos le hizo correrse.


¿Qué si se lo trago?... ¿pero chato no te he dicho que llevaba su vestido de fiesta?... ¿qué esperabas?¿qué lo manchara?. María se lo trago todito todo como una niña buena... dejo al tío tan seco como limpito y satisfecho... y se fue luego junto a Belen con una sonrisita de oreja a oreja.


¿Que que dijo Belen...?... Pues nada, la pobre había estado hablando con gente del pueblo mientras María se pegaba la fiesta padre. Finalmente, entre risas las dos se alejaron a la casa abrazadas por la cintura....




Capitulo 3: La sorpresa de María


Y a la mañana siguiente María se levanto como Belen: Con una espantosa resaca... Aunque María tenia el estomago más lleno... Nada, tío, de asqueroso nada... Que no hay en el mundo cosa más excitante que una tía con la boca llena de "cuajada".... Lo que yo te diga.


Bueno, pues tú que conoces a Belen ya sabes que para las resacas ella tiene una solución infalible... Pero... ¿ Tu eres gilipollas?...¿ Que narices de una cerveza en ayunas...?... Cállate y déjame contártelo... Le propuso a María dar una vuelta en caballo. Pero María que en su vida había montado puso un poco de reparo aunque Belen le propuso un viejo caballo muy tranquilo él... Así que tenemos a esas dos diosas montadas en sus corceles... ¡ De película, tío....!... Yo vi las fotos que me enseñaron... Belen con su traje de amazona, todo ajustado y marcándosela bien la raja.... ¡ De vicio, macho!...


Dieron una vueltecita hasta la hora de comer y María me contó que la pasión de Belen por su animal era exagerada... muy exagerada a su parecer... ¡ Joder, tío!... Una vez que paró a beber agua María la pilló acariciándole al bicho el cacharro...


Si, si, como suena... La diosa rubia, respirando pesadamente y acariciando con su manita el cipotazo del caballo... Vamos, estoy yo allí y me tengo que ir a un arbusto a aliviarme... ¿ No te parece demasiada atención para un caballo...?...


No, nada de una casualidad porque después de comer Belen se puso un bikini y se echó tomar el sol mientras nuestra diosa morena veía algún bodrio en la tele. Se aburría mucho y al final se levantó a dar una vuelta por ahí... Joder, espera un momento que ya veras como tiene relación... Va María y se queda acojonada... Belen estaba en la tumbona, durmiendo plácidamente y dos grandes mastines tenían metidos sus hocicazos en la entrepierna de Belen.... Acojonante...¿no?...


Pues mira María que no sabía que hacer la pobre... Así que va a pegar un grito cuando oye escaparse un gemido de ¿placer? a Belen... Leches, los bichos habían llegado donde estaba dormida la rubiales y con el hocico habían retirado la fina tela que tapaba sus sonrosada almeja y como si de Dog Chow se tratara se empleaban a fondo en el coñito de Belen...


¿ María...?.... Flipaba en colores... Belen ya jadeaba como una loca, los pezones parecían que iban a romper el bikini y los animales formaban un revoltijo de lenguas en su rubio coñete... Claro que María no era de piedra y se estaba mojando mucho, si, si, mojando... Quien le iba a decir a ella que se iba a mojar con una escena como esa hace unos días...


Y tú, al loro porque en la coordinación de los animales se ve que no era la primera vez que Belen disfrutaba de tales atenciones... Joder, pues…por la soltura, digo yo. En estas, uno de ellos se sale de su chochete y sube hasta el melonar. Y va el bicho y comienza a lamer uno de sus pezones…


¿El bikini?... supongo que lo apartaria el perro… ¿yo que coño se?. Desde luego el perro se empleaba a fondo en el pezon de Belen. Uno comiendo marisco y otro melón… Ya te digo. Los tenia de punta y ella no dejaba de agitarse. Bueno, pues María, cuando por fin se decidió a espantar a los perritos, Belen tuvo un orgasmo descomunal: Se arqueo, jadeó, gritó y por fin se relajó... Y joder, los perros, como si de una señal se tratara se piraron...


Y allí se quedó Belen, sudorosa, desmadejada sobre la tumbona y con la braga del bikini retirada a un lado mostrando su vagina palpitante y húmeda de saliva y flujo, que se deslizaban en un hilillo hasta caer en la tela de la hamaca. María tuvo tiempo de recomponer el bikini de su amiguita antes de que esta se despertara con una sonrisa diciendo que estas siestas la dejaban nueva.... Si, si tan nueva... Como que la pobre María tuvo que ira ducharse corriendo del calentón... Tu eres tonto, tío...las señoritas jamás se meten los dedos...


Pero a pesar de todo, cenaron y el calentón apenas les había dejado a las dos. Y cuando se estaban arreglando las dos en el cuarto de baño María, entre risas le propuso que esta noche la una vestiría con ropa propia a la otra.


Belen, que como sabes jamás ha podido decir que no a los juegos, acepto encantada.... ¿Y el resultado?... Joder tío... la repera... Belen vistió a María con un top negro suyo negro, entallado en la cintura y una falda vaquera suya con una raja hasta la cintura casi. Y la prestó ese conjunto suyo de encaje negro, si ese que nos gusta tanto... Sujetador y tanga... Y María vistió a blanca con un top blanco de licra que se sujetaba al cuello y minifalda blanca ajustada... ¿ Y la ropa interior...?... Bueno, ya sabes que María es más picarona así que dijo que de ropa interior nada de nada... ¡ Ya te digo, tío!... María quería "castigar" a Belen por el calentón y aquí tenemos a Belen con los pezones a punto de reventar el top de María y sin bragas... Pero las dos se reían de la situación...




Capitulo 4: La encerrona


Aunque claro, ya te imaginaras que Belen, con lo tímida que es, no iba a presentarse con ese aspecto ante sus amigos... así que pego un buen rato medio escondiéndose por las zonas mas apartadas y oscuras de la fiesta con la esperanza de que nadie la reconociera... y bebiendo mas de la cuenta para que se la pasara el "sofoco". ¿María?.... tu ya sabes como es María... a ella le daba igual que un puñado de "garrulos" se la comieran viva con los ojos cada vez que iba y venia a alguna de las barras de bar improvisadas... meneando sus caderas con ese vaivén que tan cachondos nos pone, como diciendo "mirad, mirad, que esta noche os vais a matar a pajas a mi salud".


¿Solas?¡que coño iban a estar solas! ¿No recuerdas a Manolo? Para cuando llegaron a la fiesta el tío ya llevaba un buen rato esperándolas. El fue el que se encargo de tenerlas "entretenidas" con su charla y sus tonterías mientras las animaba a beber una copa detrás de otra. ¿A Belen?... no chavalin, que no te enteras... a Belen solo la desnudaba con la mirada cada vez que María iba a por una ronda... a la que besaba y sobaba Manolo era a María... a ella le metía mano en cada canción que bailaban, comiéndole la oreja cosa mala mientras sus largas manos se deslizaban bajo la minifalda para sobar ese prieto culazo que el tanga dejaba al aire.


No hombre... que Belen no se aburría... porque cuando Manolo considero que ya estabas las dos lo bastante "cocidas" se las llevo hasta uno de los callejones mas alejados de la fiesta y allí les presento a un amigo suyo... un tal Jesús Ricardo. Claro que lo hizo cuando estaban en la zona mas oscura y deprisa y corriendo. ¿Qué?¿por lo feo que era?.... espera chaval que luego lo entenderás. Bueno, pues Jesús Ricardo le dio a María los dos besitos de rigor y se lanzo como una fiera hambrienta sobre Belen. Y esta, entre el pedal que llevaba ya encima y lo cachonda que estaba desde que se despertó de la siesta se dejo camelar de la forma mas tonta por el desconocido.


¿Te las puedes imaginar? ¿las dos con sus parejas bailando en la zona mas oscura de la fiesta?... bueno, si es que se puede llamar bailar a lo que hacían.


Porque María, ahora que ya no tenia que preocuparse por Belen, le estaba dejando por fin a Manolo maniobrar a su antojo... y el muy truhán no perdía el tiempo. Cuando su boca no estaba morreandola a lo desesperado estaba chupando y lamiendo su cuello como si fuera un helado de vainilla... y sus manos solo salían de debajo de su minifalda vaquera para meterse debajo de su top negro.


¿Cómo leches iba a bailar si me dijo que la mitad de las canciones no podía ni mover las piernas por tener uno o dos dedos bien metidos en su conejo?. Y el sostén.... y mira que es bonito... no le sirvió para nada, porque estuvo casi toda la velada subido encima de sus pechos para que Manolo pudiera manosear sus pechos sin problemas. ¡Y vaya si lo hizo! Según me dijo les dio un repaso de lo lindo, sobándoselos como si hiciera una década que no tocaba unos melones. Cuando no se los estaba pellizcando se los estaba estrujando y cuando no hacia ni lo uno ni lo otro se los amasaba como si se los quisiera arrancar. ¿Qué si le gusto? Pareces tonto chaval... ¡dos orgasmos le provoco el tío!


No hombre... todo esto me lo contó María... ¿Belen que puñetas iba a ver si el tal Jesús Ricardo la tenia prácticamente arrinconada en la otra punta del callejón?. Por lo que me contó ella el dia que me lo confesaron todo (y créeme si te digo que si no llegan a estar tan borrachas aquel dia no me habrían dicho ni la mitad de lo que me contaron) el tipo se le pego como una lapa a la que sonó la primera de las baladas en la plaza principal. Desde donde estaban ellos casi ni se oía la música, pero al tío le daba igual... porque ya te imaginaras que lo único que quería era sobarla.


Jajaja... ¿pero que dices tío?... parece mentira que aun no conozcas a nuestra querida Belen... ella se limito a apoyar la cabecita en su hombro y fingir que no se daba cuenta de todo lo que Jesús Ricardo le hacia. ¡Pues claro que tenia que notarlo!... si el tío en cuanto le dio dos apretones a sus pechos y vio no llevaba sujetador se lo levanto hasta el cuello... que si colega... como te digo... la dejo con los melones al aire y sus gruesos pezones mas tiesos que un clavo (y Belen dirá lo que quiera, pero por mucho que diga que estaban así de duros por la brisa nocturna yo estoy seguro de que estaba mucho mas cachonda de lo que estaba dispuesta a reconocer).


¿De que si no iba a aguantar Belen que el tío le retorciera y pellizcara los pezones con tan mala idea?... si por lo que me dijo la caricia mas tierna que le dio fue un apretón en el pecho que casi le deja marcados los dedos en blanca piel. No hombre... tampoco es eso... cuando Jesús Ricardo le metió mano bajo la minifalda y se cosco de que no llevaba bragas ya se encargo él de meterle los dedos en el coño con mas cuidado. Que si hombre... lo que yo te diga... si hasta la tuvo que apoyar contra la pared para que no se le doblaran las rodillas de lo mucho que estaba disfrutando.


¿Qué porque estoy tan seguro?... elemental querido pardillo... porque fijo que si no hubiera gozado con esos dedos que no paraban de entrar y salir de su estrecha almeja seguro que cuando Jesús Ricardo le cogió la manita y la coloco sobre la polla que acababa de sacar de los pantalones Belen no habría consentido en manosearla. ¿Qué si lo hizo?... ya te digo... por suerte no era muy gruesa, pero si muy larga, así que Belen pudo menearla arriba y abajo con cierta facilidad. ¿El tío?... joder, pues Jesús Ricardo estaba como una moto.... chupándole la lengua y mordiéndole los gruesos labios mientras le metía hasta dos dedos en el coño de golpe.


¿Qué te estas poniendo malo?... te aseguro que no eres el único... María dice que el verla con las tetas al aire dejándose sobar de ese modo le provoco el segundo orgasmo. También dice que le daba muchisimo morbo verla mas de cerca... así que cuando Manolo, con un empalme descomunal, le dio unos tirones en la mano para que fueran mas cerca ella se dejo llevar de mil amores. ¿Belen? ella dice que ni se entero de que María y su amante se colocaban justo enfrente de ellos... y eso que por lo visto el callejón en esa zona era muy estrecho.


María dice que a la luz de la farola que tenían cerca veía perfectamente como los pechos desnudos de Belen subían y bajaban agitados por la respiración acelerada de la chica... y que no podía quitar los ojos de sus grandes pezones ni siquiera mientras Manolo se agachaba para quitarle el tanga. Me dijo que en el único momento en que sintió algo de vergüenza fue cuando la despojo a continuación del sostén y luego del top... porque no le hizo mucha gracia quedarse con los pechos al aire en mitad de la calle. Pero también me dijo con esa sonrisilla irónica que te pone a mil que en cuanto Manolo le metió el primer pollazo ya le dio igual ocho que ochenta.


Si... yo también me pongo malo solo de pensar en la escenita... y es que por lo visto el tío estaba de verdad cachas... porque fue capaz de sostenerla por el culo y empitonarla contra la pared sin ningún problema. María me dijo que si no llega a correrse antes dos veces quizás le habría dolido meterse un cacho de carne tan grande y grueso... pero que le entro sin problemas... tanto que al final hasta se permitió el lujo de subir sus piernas y enlazarlas sobre las caderas del tío... y dejar así que Manolo se la clavara hasta los mismísimos huevos.


En serio chaval... yo flipaba oyendo a María contándome que tuvo un orgasmo tan fuerte que le tuvo que morder a Manolo en el hombro para que sus gritos no se escucharan por toda la calle... y que si luego el cachitas no la llega a sujetar se hubiera caído de culo al suelo de tan flojas como tenia las piernas.


Ya te digo... pero cuando le falto un pelo de verdad para caer redonda fue cuando María escucho a Jesús Ricardo pidiéndole a Belen que le chupara la polla para limpiársela después de haberse corrido como una verdadera fuente en su manita. Pues no se... estaba tan borracha que lo mismo hasta lo hubiera hecho... pero María ahora que veía bien a Jesús Ricardo bajo la farola y le oía hablar fue cuando se dio cuenta... ¡¡¡De que era el sobón del tren!!!


Acojonante ¿verdad?.... si, es una pasada. Como ya te imaginaras María se lanzo como una fiera sobre el tipo para apartarla de Belen, la cual todavía no se había enterado bien de la movida y seguía mas floja que un flan después de los orgasmos que le había arrancado Jesús Ricardo (y que no me quiso decir cuantos fueron con la excusa de que no se acordaba bien).


¡Pues claro que era una trampa!... Manolo era un colega de Jesús Ricardo y se había enrollado con María para que cayeran las dos sólitas en el saco. Bueno, ya sabes que lengua tiene María cuando quiere, les puso de vuelta y media en un momento... pero Jesús Ricardo las escuchaba como quien oye llover... hasta se permitió el lujo de reírse en su cara.


No... no pudieron marcharse tan fácilmente... Jesús Ricardo aun les tenia guardada una sorpresita... y es que cuando trataron de irse salió de detrás de una tapia un tercer amigo del bribón... uno que había estado oculto allí atrás todo el tiempo... ¡grabándolo todo con una cámara de vídeo!.


Si tío... como lo oyes... las había grabado a las dos pegándose el lote... y si a María no le importaba demasiado que lo hicieran... a Belen se le vino el mundo encima... ¡pues claro chaval!... una tía casada haciendo guarradas en mitad de la calle... le podía costar el matrimonio, las amistades y que se yo cuantas cosas mas.


Así que Jesús Ricardo les dijo a las dos víctimas que si querían recuperar la grabación ya podían ir preparando una buena merienda para los tres al dia siguiente en la casa de Belen. No... si no era lo que dijo... sino como lo dijo... pues mientras las acompañaban a la salida del callejón Jesús Ricardo le iba palmeando el culo a María por debajo de la minifalda vaquera para que le quedara bien clarito de que iba el rollo.


Si... y mas clarito lo tenia aun Belen a pesar del pedal que llevaba... pues mientras la llevaban entre Manolo y el cámara, poco menos que en volandas, se iban turnando para manosearle las tetas por encima del top... estrujándoselas a manos llenas mientras metían la mano libre bajo la minifalda para ver que encontraban.


Ni que decir tiene que en cuanto llegaron al centro se largaron los tres golfos poco menos que a la carrera dejando que las chicas se las apañaran como pudieran para llegar a casa de Belen

El Peli

Historias con Manuel - 1ª Parte

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Hola, vuelvo a escribirles pero esta vez para contarles algunas historias que escribi junto con mi amigo Manuel, con el cual compartimos nuestras fantasías juntos y en las cuales les contamos cada uno una parte de la historia. Así que quería también compartirlas con ustedes. Espero que las disfruten tanto como nosotros. Para los que no me conocen de mis relatos anteriores, mi nombre es Angela, soy argentina, tengo 29 años, pelo moreno y mis medidas son 100 – 62 – 92.

Día Miércoles
Angela :
Regresé a casa del trabajo, era tarde, te había avisado y tu llegaste antes, al entrar me encontré con la cena preparada, me recibiste con un beso apasionado, me dijiste... dúchate y cuándo salgas todo estará listo..., me di un rápido baño, me puse una tanguita y una remera larga que cubría apenas mi colita.

La mesa estaba lista y la comida caliente ( igual que yo) te vi servirme, atenderme, pensé que eras muy dulce y cuanto me querías, que tenia suerte de tener un hombre como vos a mi lado...cenamos, charlamos del día, juntos lavamos los platos, me preguntaste si estaba cansada, había sido un día agotador, te dije que un poco, me invitaste a ver una película en la cama... me agrado la idea y nos acostamos, besándonos y abrazándonos, juntos , nuestros cuerpos pegados... nuestra excitación crecía, no duramos mucho hasta que nos entrelazamos en besos y abrazos, nuestra ropa rápidamente dejo nuestros cuerpos, que desnudos se unieron mas, se excitaba, se atraían.

Nuestros sexos palpitaban, lleve el tuyo a mi boca tragándolo todo...llevaste el mío a tu boca comiéndomelo, bebiendo de el...te pusiste sobre mi y me penetraste... despacio primero fuerte después, tu verga dura invadiéndome, llenándome... me hacías gozar hasta arrancarme un orgasmo.

Me di vuelta montándome ahora sobre vos, cabalgaba tu verga dura, acariciabas mis pechos, sentías mi conchita ardiente apretar tu sexo que no tardo en explotar en mi interior derramando toda tu lechita caliente lo que acompaño un nuevo orgasmo mío, que mezclo tu leche y mis jugos... caí sobre tu cuerpo, me abrazaste y nos besamos, caí a tu lado, me viste cansada, me acomode junto a vos en cucharita, sentí tu verga ahora blanda, entre mis nalgas, tus manos tomaron mis pechos, mis manos sobre tus piernas, besaste mi cuello y me viste dormir...pensaste que eras feliz, con una mujer hermosa y ardiente a tu lado y así también te dormiste...

Día Jueves
Angela :
Llegue a casa nuevamente tarde y agotada, te busque y no te encontré, te llamaba, fui a la habitación y contestaste desde el baño, entre y estabas en la tina, en un baño de inmersión, me dijiste que me estabas esperando y que me habías preparado el baño para mi, pero que vos formabas parte del baño, me acerque te bese fuerte en la boca, sonreí y te dije, gracias amor... me di vuelta y me fui desvistiendo, me viste salir, sacando mi blusa y bajando el cierre de mi falda, volví enseguida ya solo con mi tanguita, admiraste mis pechos desnudos, grandes, duros, con mis pezones algo duros, sabes que fácilmente se me ponen así, con solo verte...viste como deslicé mi tanguita lentamente por mis piernas, asomo mi conchita depiladita, notaste mi sexo húmedo.

Me acerque y entre contigo en la ducha, me puse de espaldas y me senté delante tuyo, mi espalda contra tu pecho, el agua caliente y las sales que sabes que me gustan aliviaron mi cuerpo cansado, relajándolo, tus manos empezaron a masajear mis hombros, y me besabas suave en el cuello, eso me relajo por completo, entregándome a vos, cerré mis ojos, tus manos me recorrían los hombros, bajaban por mis pechos, recorrían mis pezones ahora ya muy duros... al tiempo que tu verga ahora dura se clavaba contra mis nalgas, seguían tus masajes y tus besos, entonces me incorpore un poco y me senté sobre tu verga grande y dura, te mire y te dije que la deseaba dentro de mi, dejándola deslizarse lentamente dentro de mi conchita caliente.

Me movía despacio, subía y bajaba recorriendo todo el largo de tu verga, tus manos se ocupaban de mis pechos, acariciándolos... seguí cabalgando tu verga dura y caliente, me oías gemir, me dejabas moverme a mí y tus manos se ocupaban de mi cuerpo... ambos gemíamos llenos de excitación, besabas mi espalda, sentías como mi conchita ardiente apretaba tu verga montándola entera... me moví hacia arriba sacándola toda de mi conchita, pero dejando atrapada tu verga entre mis nalgas, me moví excitando tu verga entre ellas y luego la puse en la entrada de mi culito.

Despacio me fui clavando en tu verga... gemí fuerte al notar como abría mi culito, tu me besaste el cuello y una mano tuya quedo sobre mis tetas y la otra excitando mi conchita, seguí clavándome mas, tu verga lentamente se deslizaba mas profundo... seguí hasta que notaste como mis nalgas golpeaban tus huevos, ahhhhh, gemía, la tenia toda entera clavada en mi culito, te mire... sonreí... y te dije >gracias por esperarme con el baño amor, esta muy rico.

Entonces, me empecé a mover fuerte... arriba y abajo, mis caderas subían y bajaban, sentiste como tu verga se deslizaba entera en mi culito y salía por completo para volver a clavarse toda ahhhhh, te pedía mas, te cabalgaba mas fuerte y rápido, tus manos seguían en mis tetas y la otra hundía tus dedos en mi concha ahhhhh, tu gemías fuerte, yo ya gritaba de placer, te cabalgaba salvaje, fuerte, duro.

Ambos gemíamos mas fuerte.., nuestros cuerpos se convulsionaron...sentimos llegar el orgasmo, subí y baje muy fuerte, clavándome tu verga hasta el fondo ahhhhhhhh y acabé fuerte, intenso, salvaje y vos me abrazaste sobre mis pechos, apretándome fuerte contra vos y hundiéndome en tu verga y acabaste fuerte, intenso, caliente y abundante... sentí tu lechita inundarme, llenarme...sentiste mis jugos correr por tus piernas y tu verga...gritamos de placer ahhhhhh juntos, gire un poco mi cabeza y te bese profundo, apasionado...ambos aflojamos la tensión del orgasmo y quedamos así suavemente abrazados...te mire... sonreí... y pregunte si te había gustado... sonreíste y dijiste que demasiado... volví a mirarte...sonreí y te dije que me haces muy feliz... dijiste que yo también...y quede así feliz, satisfecha y protegida entre tus brazos.

Manuel
Te tomé en brazos y te saqué de la tina, mojé tu cuerpo en la ducha tibia para librar la espuma del baño de tu piel, luego tomé la toalla más suave y sequé tu cuerpo suavemente, no quiero excitarte, quiero relajarte para que puedas dormir bien... nos besamos en los labios suavemente, queremos seguir haciendo el amor, pero estás cansada y mañana debemos levantarnos temprano... mañana es viernes, así que en la noche tendremos tiempo para darnos placer... y seguir el sábado y el domingo...

Te vuelvo a tomar en brazos y te recuesto entre las sábanas blancas, desnuda... me acuesto contigo y te pido que te recuestes sobre mí, como habíamos quedado en la tina... te cubro solo con la sábana, te ves hermosa cubierta con la sábana blanca... estás somnolienta, así que te abrazo y te hago dormir acariciando tu cabello y tu rostro suavemente, mientras te doy besitos cortos y cálidos en el cuello... mi otra mano está sobre tu vientre... pones tus manos sobre ella para pedirme que te estreche más... lo hago... cierras tus ojos, me besas en los labios... tu cuerpo se relaja... tus manos quedan como caricia sobre la mía... sigo besándote y acariciando tu cuello con mis labios, dejo mis manos en tu pecho y en tu vientre, las tomas con tus manos... tu cuerpo tibio y hermoso descansa sobre mí... ya estás dormida... apago la luz... te siento respirar suavemente... siento tu vientre y tu pecho inflarse con tus inspiraciones... el calor en tu cuerpo sube un poco... miro tus pechos marcados en la sábana... me quedo dormido.

No sé cuanto tiempo después despiertas, giras sobre mí, me despiertas, ahora te acomodas con tu cabeza en mi pecho, me besas en el pecho... 'sigue durmiendo...' me dices... te cubro bien con la sábana, acaricio tu cabello y vuelves a dormirte y luego yo...

Mas tarde, entre dormido, siento tu lengua sobre mis tetillas... tus pechos acariciando el mío y mi vientre... mi sexo está erguido... abro mis ojos y te veo con tu cuerpo desnudo besando y lamiendo mi pecho... acomodas tu sexo sobre una de mis piernas y empiezas a recorrerlas con él... estás ardiendo y mi temperatura está subiendo... '¿quieres hacerlo?', te pregunto... 'estaba soñando que me hacías el amor... que me besabas y me recorrías apasionadamente.. desperté y vi mi boca cerca de tus tetillas... no aguanté y comencé a lamerte... tu cuerpo dormido comenzó a reaccionar y me excité más... quiero sentirte dentro de mí...'

Pensé que soñaba... era tan excitante verte sobre mí que no cambié de posición... seguías encendiéndome... comencé a acariciar tus cabellos... tu espalda... tus hombros... eso te encendía aún más... tu sexo estaba húmedo y dejaba estelas en mi pierna... comenzaste a gemir... bajaste y comenzaste a besar y a tragarte mi sexo... tus manos acariciaban mis piernas... 'lo quiero muy duro... mas duro... si, así.. mírame...'. Te miré y te vi con tu rostro deseoso, incitante... me senté y acaricié tu cabello, lo desordené mientras tu boca chupaba mi verga ya dura y erecta al máximo... 'ven acá... déjame entrar...'.

Te subiste sobre mí y de una sentada tu sexo se tragó el mío... gritamos... sonreíste dichosa... apreté tus pechos y tus pezones con mis manos.... comencé a acariciarlos con mis pulgares, haciéndolos levantarse... te abracé y conduje con mis brazos tus movimientos, haciendo entrar y salir todo mi sexo dentro de ti.... ahora tu cuerpo sube y baja a tu propio ritmo... te tomo de la cintura y doblas tu cuerpo hacia atrás, sin dejar de moverte... tus senos apuntan al techo... no aguanto y te levanto en vilo... arrodillado ahora comienzo a penetrarte más duro y profundo... te apoyas con tus manos en la cama... veo tu conchita depiladita invadida por mi verga dura y ancha... aumento la intensidad... 'si... más, así, damelo todo... mas.. ahhh... ahhh...'... gimes, voy más rápido y violento... vamos directo al orgasmo... 'ya viene... ya viene... ohhh... si... si, si... ahhh...'... mi sexo explota y te inunda de leche... gritamos..., te lanzas con tus brazos a abrazarme... me besas en los labios furiosamente... me abrazas con fuerza... te tomo del culito para seguir inundándote con mi leche... tus jugos y mi leche corren ardientes por tu conchita hacia tus piernas.

Bajamos el ritmo... mi sexo no cede... sigo penetrándote... extendemos el orgasmo... nos besamos en los labios mil veces... me apretas y tus pechos ardientes llenan mi pecho... te sigo besando... nuestras lenguas nos erotizan... mis manos toman tus pechos y los abre... beso el centro de tus pechos... muerdo tus pezones... mi verga quiso renunciar, pero está aún algo erecta dentro de ti... nos decimos al oído, susurrando... 'quiero más...', 'yo también quiero más...', 'damelo de nuevo...', muerdes mis orejas, meto mis dedos entre tus nalgas... busco la entrada a tu culito y empiezo a masajearlo... 'si, me gusta... sigue...', mojo mis dedos en tu boca... los muerdes, los lames... los llevo a tu culito de nuevo... mi sexo comienza a crecer dentro de ti... 'ohhhh... siéntelo...','si... tu conchita lo apreta tan bien.

Nos comimos los labios... besaste mi rostro, mis ojos... te tomo de la cabeza y te beso furioso... muerdes mis labios... me hieres... me tomas de las manos y me lanzas contra el colchón... tu cuerpo empieza a serpentear... a deslizar mi sexo dentro y fuera de ti... tus pechos se refriegan en el mío... 'deja tus manos ahí...'... las sueltas y comienzas a recorrerme y rasguñarme el pecho... trato de cojerte pero me tomas de las manos de nuevo... 'eres mi prisionero... quédate tranquilo..'... me acomodo y llevo tus manos sobre la marqueza de la cama... te tomo de los pechos y los hago subir y bajar al ritmo de tus movimientos... tragándote y liberando mi sexo... abres más las piernas para bajar aun más... llegamos al orgasmo otra vez... te inundo de placer... te lleno... me acomodo medio sentado... te lanzas sobre mí otra vez y me abrazas... te abrazo... te apreto fuerte y me como tus labios una vez más...

- No quiero dormirme...

- Yo tampoco, dame tu boca...

- Bésame...

Nos abrazamos y besamos... sonreímos... nos abrazamos más... nos besamos en el cuello... acariciamos nuestros pechos... refregaste los tuyos en el mío... tomé tu cabeza y con los pulgares acaricié tus cejas y besé tu boca suavemente... como pude saqué la sábana y nos escondimos debajo de ella... yo sentado, tu sobre mí, nuestros pechos juntos... acaricié con mis dedos tu rostro... tus labios... no dejamos de mirarnos a los ojos... metiste tu lengua en mi boca... volvimos a mirarnos... nos dimos besos de esquimales, nos comimos los labios más y más.. besé tu cuello... nos abrazamos y nuestras cabezas descansaron en el hombro del otro... miré tu espalda y la acaricié con mis dedos... tu me imitabas... pintamos con caricias nuestra piel húmeda por el sudor...

Dejaste de acariciarme... refregaste tus ojos como niña pequeña... 'mmm... tengo sueño...', besé tus hombros, recosté mi espalda con tu cuerpo pegado al mío... nos quedamos dormidos...

Nos abrazamos y besamos... sonreímos... nos abrazamos más... nos besamos en el cuello... acariciamos nuestros pechos... refregaste los tuyos en el mío... tomé tu cabeza y con los pulgares acaricié tus cejas y besé tu boca suavemente... como pude saqué la sábana y nos escondimos debajo de ella... yo sentado, tu sobre mí, nuestros pechos juntos... acaricié con mis dedos tu rostro... tus labios... no dejamos de mirarnos a los ojos... metiste tu lengua en mi boca... volvimos a mirarnos... nos dimos besos de esquimales, nos comimos los labios más y más.. besé tu cuello... nos abrazamos y nuestras cabezas descansaron en el hombro del otro... miré tu espalda y la acaricié con mis dedos... tu me imitabas... pintamos con caricias nuestra piel húmeda por el sudor...

Dejaste de acariciarme... refregaste tus ojos como niña pequeña... 'mmm... tengo sueño...', besé tus hombros, recosté mi espalda con tu cuerpo pegado al mío... nos quedamos dormidos.

En el Instituto

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 Luego de haber leído algunos relatos, me atrevo yo también a relatarles una experiencia personal tenida hace ya algún tiempo.
Vivo en la Capital Federal (Argentina), pero en una oportunidad tuve que ir al interior del país a dictar unos cursos en un instituto terciario porque necesitaba algún dinero y la oportunidad parecía buena.
El grupo de alumnos era de unos 25, cinco varones y el resto chicas de entre 20 y 40 años y las clases transcurrían normalmente y se había formado un buen clima.
A la segunda semana luego de finalizada la última clase cerca de las 22 (era un profesorado nocturno), y mientras me hallaba acomodando unos equipos para el día siguiente, ingresa al aula una de las alumnas, una chica de 20 años alta de tetas muy grandes, rubia de cabellos lacios en la que ya me había fijado yo con anterioridad. Entró y me preguntó un par de cosas sobre la clase y me pidió consejo sobre un libro que pretendía comprarse y no sabía si le sería de utilidad o no.
Respondí sus dudas y como agradecimiento se ofreció a ayudarme con los equipos. Le dije que no era necesario que ya casi había terminado y luego de reiterarme su agradecimiento se fue.
A la clase siguiente y cuando hubimos finalizado, se retiran todos los alumnos y se queda esta misma chica. Yo me hice el distraído pero pensé "acá pasa algo". Le pregunté si podía ayudarla y me dijo - No, la que te tiene que ayudarte soy yo y ahora no me digas que ya terminaste de acomodar todo.
Bueno acondicionamos todo y cuando salíamos me ofrecí acercarla con mi auto hasta su casa porque como era invierno y tarde no me parecía conveniente que anduviese sola. Aceptó con gusto, nos subimos al auto y partimos.
Al poco de andar le pregunto si tenía apuro o si quería ir a tomar algo a algún lugar y conversar y me responde - Mirá; este es un pueblo chico y si me ven con vos tomando algo juntos ya va a circular los rumores de que soy tu amante o algo parecido. Se me desinfló un poco el ánimo pero le respondo - Por mí no hay problemas, además es una pena que no podamos ni siquiera conversar por temor a lo que esta gente que no conozco piense. Me miró y me dijo: por vos no hay problemas, pero yo tengo que seguir viviendo aquí luego de que te vayas y quizá deba encontrar novio y casarme, de forma que debo cuidarme.
A esa altura pensé: listo por acá no sigas buscando que no viene bien, resignación y abstinencia hasta regresar a la capital. Entonces me mira y me dice - Que no quiera ir a tomar algo contigo no quiere decir que no quiera estar contigo.
Me volvió el ánimo y le respondí, bueno decíme a qué lugar vamos.
- Antes quiero aclararte que a pesar de mis 20 años, solamente estuve una vez con un hombre y fue contra mi voluntad, la experiencia fue muy mala y ha hecho que evite pensar en el sexo como algo placentero, de todas formas soy una chica madura y se que debo superar ese temor y la única forma de hacerlo es encontrar un hombre que sea suave y paciente conmigo. Como sabés no puede ser un hombre de acá por eso es que pensé en vos y además con lo poco que te conozco sé que no sos un animal y que vas a ser amable.
Le respondí que no se preocupara, que yo sabría tratarla bien, además ya tenía experiencia (en ese entonces andaba por los treinta) y que sabría hacerla disfrutar.
Fuimos para un hotel y alquilamos una habitación. Como la vi un poco tensa, puse algo de música y pedí unos tragos y comencé a besarla y a franelearla. Al rato comenzó a suspirar y a relajarse. Le quité la ropa despacio, primero su blusa lo que me permitió ver el magnífico par de tetas que estaba apretadísimo dentro de un corpiño negro que a duras penas las contenía. Le quité la pollera y la tendí en la cama. Seguí besándola y comencé a acariciar su concha por sobre la bombacha. Ella se calentaba cada vez más y seguía con sus suspiritos suaves y cortos. Le quité el corpiño y aparecieron ante mí un magnífico par de tetas, nunca había tenido en mis manos tetas tan grandes. Comencé a lamérselas y a chupar su pezones, es algo que me gusta mucho, de modo que no me canso de hacerlo. Le dediqué más o menos quince minutos a sus tetas y mientras acariciaba su conchita por debajo de la bombacha.
Después le dije : Bueno ahora le toca a esta amiguita y comencé a lamerle la conchita, primero los labios y luego a pasarle la lengua por el clítoris de abajo hacia arriba lentamente e intercalando con pequeños chuponcitos que fueron haciendo que éste comenzara a crecer. Ella arqueaba su espalda y aferraba las sábanas cada que yo le mamaba el clítoris y sus suspiros iban en aumento, hasta que de pronto exhaló un largo suspiro ¡¡¡AAAAAAAhhhhhhhhh!!! Y se retorció mientras con ambas manos apretaban mi cabeza contra su entrepierna. Me di cuenta que había tenido un orgasmo. Seguí lamiéndola con más suavidad mientras con mis manos acariciaba sus pezones, hasta que quedó laxa, como satisfecha.
Yo que estaba en calzoncillos, me los quité y me tumbé boca arriba a su lado y le pedí que me la chupara un poco. Ella me dijo que nunca lo había hecho y que probablemente lo haría mal y que en tal caso la disculpara. Le dije no te preocupes solamente tenés que meterla en tu boca, pasarle la lengua mientras con tus manos la acariciás o acariciás mis bolas.
Me miró, miró mi miembro que para entonces ya estaba al mango y me dijo -¡ Qué gruesa es! , -Solamente te parece, es de tamaño normal. - Si vos lo decís, yo no tengo experiencia pero me parece bastante grande.
Apoyó su cabeza sobre mi abdomen y se metió la punta de la pija en su boca. Yo miraba el espejo del techo y veía mi verga nervuda metida en su boquita chiquita de labios carnosos y la temperatura me subía al máximo.
Mamó sólo la cabeza y acariciaba suavemente mis bolas y lo que quedaba afuera de verga, se movía como con miedo. Yo permanecí quieto porque tenía la responsabilidad de hacer que esta fuera para ella una experiencia agradable.
Luego de un rato la puse nuevamente de espaldas y le abrí las piernas mientras le decía:
-Ahora te la voy a poner en la conchita, lo voy a hacer despacio y si te duele avisame, solamente te tenés que relajar y todo va a salir bien.
- Me miró y me dijo , hacelo despacio mirá que soy estrecha y eso que tenés tiene muy grande la cabeza. - Tranquilízate y abrí las piernas.
Le unté con saliva la entrada de la conchita y le apoyé la punta de mi miembro. Sentí que suspiraba y se ponía tensa. Empujé, pero no entraba. Insistí con más fuerza pero no podía meterla.
Abrí con mis dedos sus labios y busqué el hoyito y apoyé nuevamente la cabeza y comencé a empujar. Ella comenzó a quejarse y yo empujaba sintiendo una resistencia que no había sentido nunca en otra mujer. La pija se me doblaba de la fuerza que hacía y no conseguía meterla.
Entonces le dije:
- Si no te relajás no te va a entrar, aflojate que no te voy a lastimar. - Bueno, intentá de nuevo.
Abrió más sus piernas y yo volví al ataque, luego de insistir logré de un golpe rápido y corto meter la cabeza, ella suspiro, emitió un quejidito y se arqueó en la cama, pero permaneció con las piernas abiertas, - despacio, despacito, me decía. Seguí empujando lentamente hasta que luego de un rato logré meterla toda adentro. ¡ Qué gusto me daba porque sentía la concha apretar mi verga!. Se la sacaba un poquito y se la metía hasta el fondo nuevamente solamente para escuchar ese quejidito que me calentaba cada vez más.
Ella tenía los ojos cerrados y se agarraba de las sábanas con las dos manos. Yo empecé a bombear y a sentir como su conchita se lubricaba, fue delicioso, nunca antes (ni nunca después de ella) estuve en una concha tan estrecha. Entre los suspiros y su apretadísima concha hicieron que acabara muy rápidamente, pero se la saqué para no terminar adentro y le mojé bien las tetas. Ella miraba sorprendida los chorros de leche que me salían de la verga, luego comenzó a acariciármela arriba y abajo, a pasar sus largos dedos por toda mi pija, suave lentamente. Me di cuenta que le gustaba tocarla. Estuvimos así un rato con mi verga apoyada en sus magníficas tetas.
Ella no había tenido un orgasmo mientras me la cogía y se lo dije.
- Tenés razón me dijo, acabé cuando me la chupabas, pero la cogida me gustó bastante, no es tan terrible como me imaginaba, solamente te pido que lo hagamos nuevamente en otra oportunidad porque quiero disfrutarla más.
Por supuesto que hubieron varias oportunidades más y ella terminó realmente disfrutando del sexo y yo con la satisfacción de además de habérmela cogido, de haber podido lograr borrar de su mente una mala experiencia anterior. Me pregunto desde entonces ¿cuántas mujeres existen que no disfrutan del sexo por una mala primera experiencia? Y no puedo dejar de sentir pena.


anonimo

El Padre de mi Amiga

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Quizás era un sueño, o una realidad. El caso es que aquel día sería muy especial para mí.

Como siempre. Solía jugar con mis amigas en aquella plazuela. Todas reíamos, corríamos, en fin cosas típicas de nuestra edad.

Contaba por aquellos días con 18 años recien cumplidos. Era la mayor de todas mis amiguitas. Nos conocíamos desde hace varios años.

Cierto día, una de ellas no estuvo. ¿Qué habría sucedido? Fui a su casa a buscarla. Salió su padre y me dijo que ella había salido de la ciudad, puesto que un familiar había fallecido y que había ido con su madre.

Le dije que lo sentía. Me despedí y volví a reunirme con mis otras amiguitas.

Al cabo de algunas horas ellas fueron llamadas por sus padres a estudiar y me quede sola en aquella plaza. Mis padres habían salido y ellos tenían las llaves de casa. Así que tuve que armarme de paciencia para esperarlos.

El cielo se había nublado, estaba próximo a llover.

En esos momentos salió don Ivan, papá de mi amiga que había viajado. Iba a comprar cigarrillos. Me miró y me saludó. Al retornar a su casa vio que yo aún me encontraba allí. Me preguntó si no me estaba mojando, ya que había empezado a caer una suave llovizna. Me preguntó si mis padres habían salido y le dije que sí, y que no sabía a que hora volverían. Me dijo que pasara a su casa para que los esperara, ya que la lluvia empezaba a arreciar.

El estaba trabajando en su computadora, haciendo algunos trabajos. Mientras tanto , me había encendido la TV para que me entretuviera. Los programas no eran muy buenos en esos momentos. Vio que estaba un poco aburrida y me dijo si quería ver películas que el tenía guardadas. Me entusiasmo un tanto la idea pero me dio un no se qué, ya que él estaba solo. Se acerco al vídeo e introdujo una película. Era de esas películas porno. La verdad es que no eran nuevas para mí, ya que había visto algunas que mi padre tenía escondidas en su cuarto. Pensé en que diría don Ivan. Pero él siguió trabajando como si nada y ni me miraba.

La película era bastante fuerte. Había una pareja haciéndose el amor en forma brutal. El hombre desnudaba completamente a la mujer y la abría de piernas para luego besar su sexo. Luego introducía su lengua entre los labios vaginales. Chupaba su clítoris e introducía uno de sus dedos por su ano.

Luego era ella la que lamía y chupaba su gran pene. Lo introducía totalmente entre sus labios para luego hacerlo aparecer y volver a hacerlo desaparecer.

Creo que le llegaba hasta su garganta.

A todo esto yo me estaba excitando de sobremanera. Sentía que mi cosita se me estaba mojando. Juntaba mis piernas tratando de aprisionar mi pequeño botoncito. De reojo miraba a don Ivan. Seguía imperturbable. Ya no podía más, quería sentir mis dedos como cada noche mientras me masturbaba. El hombre de la película tomaba a la mujer y le introducía su miembro entre sus labios vaginales. La mujer estaba totalmente excitada, sus suspiros eran de placer y gozo.

De pronto sentí las manos de don Ivan en mis hombros. ¿Qué tal estála película? Me pregunto. ¡Buena! Le respondí.

¿Te excita ver estas películas? – Me volvió a preguntar. ¡Sí! – Le respondí.

¿Te sientes mojadita entre las piernas?

¡Un poquito!

¿Y si te paso la mano por tus senitos, no te enojas?

¡Mmmm, no sé! Le dije.

Y enseguida me rodeo con sus manos por detrás, tomando mis senos. Estaban duritos. Mis pezones ya reventaban.

Bajó sus manos, mientras yo miraba la película. Levantó mi blusa y acarició mis senos por encima de mi sostén. El ya había notado que mis piernas cada vez se juntaban más por lo excitada que me encontraba mirando la película.

Yo nada decía cuando él, levantó mi sostén y tomo mis senos con sus manos.

Con una de sus manos, tomo una de las mías y la llevo hacía su entrepierna para que tomara por sobre su pantalón su miembro. Era abultado y se notaba muy grande. Acercó su cabeza a la mía y me besaba por el pelo. Luego bajo sus labios y empezó a besar los lóbulos de mis oídos. Aquello sí que me excitó de sobremanera. Sentía el calor de su boca en mi nuca. Su lengua, se introducía en mis oídos. En realidad era bastante excitante el sentir aquello.

Me hizo levantar, y quedé mirando la película de pie. Luego el se arrodillo frente a mí y acercó su boca a mis senos. Los empezó a besar y a chuparme los pezones. En aquellos momentos estaba excitada a mil. Nunca ningún hombre me había hecho lo que me estaba haciendo don Ivan. Pero como ya había visto otras películas sabía de que se trataban aquellas caricias. Mientras seguía chupando y lamiendo mis pezones sus manos bajaron a mi cintura y lentamente empezaron a bajar mi vestido. Luego de bajarlos completamente y estando yo solo con mis calzón bikini, me hizo separar las piernas y empezó a acariciarme entre mis piernas.

¡Que mojadita estás! Me decía.

¡Estas muy calentita! ¿Te gusta lo que te hago? Me preguntó.

Con mi voz un poco ronca a causa de la excitación le dije que sí.

¿Te saco tu calzoncito? Volvió a preguntarme.

¡Bueno! Le respondí.

Mi jugos corrían entre los labios de mi vagina.

Ya sin mi calzón bikini, empezó a tocarme mi botoncito. Poseía muy pocos pelitos entre mis piernas, apenas si recién había empezado mi pubertad.

Bajó su cabeza y empezó a pasar su lengua por entre los labios de mi vagina, abriéndome con sus manos. Sentía que mi clítoris estaba a punto de estallar.

Quería sentir su lengua más profundamente. En esos momentos mis ojos se cerraban de deleite, casi ya no miraba la película.

Empezó a introducirme uno de sus dedos, muy suavemente. Sentía que entraba sin problema a causa de mis juguitos.

Ya no pudiendo soportar más, tome su cabeza y la acerqué hacia mi cosita, quería sentirlo muy profundamente... más y más. ¡Mmmmmm que rico!

Lo tomaba del pelo, se lo tiraba.... arqueando mi cuerpo le ofrecí totalmente mi sexo a su boca. Abría totalmente mis piernas para sentir su lengua.

¡Ooooohhhh... que riiiiicooo! ¡Dame más... más... más! ¡Uhhhggggggg!

¡Meteme más tu lenguita... más adentro... más. por favor... dame más...... ayyy....mas... mas.....!

Y entonces tuve un gran y delicioso orgasmo. Su lengua lamió todos mis jugos los que tragó con deleite.

Luego me pidió que me arrodillara y tomara su miembro entre mis manos.

Era de un color pardusco. Su punta era roja de la cual sobresalía un liquido cristalino. ¡Bésamelo! Me pidió.

Acercando mis labios a su miembro, lo bese en la punta. Mis labios se mojaron con su liquido. ¡Abre los labios, mi amor! Me dijo.

Y abriendo los labios, me introdujo su gran miembro. ¡Chúpalo... chúpalo!

Me pedía. ¡Así... así....Mmmmmm....que rico mi amor!

Cada vez engrosaba más y más entre mis labios.

¡Tómatela toda! ¡Tómatela toda! Al principio no le entendí pero luego me dijo que me tomara todo su semen, que me lo tragara, que así era el acto de amor.

Y con unos suaves movimientos más, soltó todo su semen en el interior de mi boca. ¡AAAaaaaahhhhggggg!

¡Tómatela...tómatela....ahora...ahora...aaaaahhhggg!

La tragué toda con delicioso deleite, sabiendo que así él sería feliz.

Luego de un breve descanso, me pregunto si quería que hiciéramos como en la película. Estaba en ese momento la mujer sentada sobre el hombre, con todo su miembro en la vagina. Yo le dije que nunca lo había hecho, y que además con su miembro tan grande me dolería montones. Él me replicó diciéndome que lo haríamos con sumo cuidado y que si me dolía, nos deteníamos en ese momento. Después de dudarlo un momento le dije que bueno.

Me sentó sobre una mesa y abriendo mis piernas se coloca entremedio, alzando mis piernas sobre sus hombros, tomo su miembro y acaricio mi clítoris.

Luego separo los labios de mi vagina e introdujo un poquito de su miembro, sentía temor al dolor. Me hizo tenderme en la mesa y agachó su cabeza hacia mis pezones. Los empezó a chupar dulcemente. De pronto acercó sus dientes a mis pezones y se dio a mordisquearlos. Su miembro seguía ingresando, afortunadamente sin dolor para mí. De pronto mordió un poco más fuerte uno de mis pezones, lo que me hizo saltar, para así acercar todo su cuerpo hacía mi y sentí que todo su miembro estaba dentro de mi vagina que se hallaba totalmente húmeda o mejor dicho mojada. Sus pelos púbicos rozaban mi sexo rasmillandolo. Luego empezó a moverse, y tomándome de mis caderas me acercaba hacia él. Sus movimientos eran de entrada y salida y a cada embestida sentía unas sensaciones cada vez más agradables. El calorcito de su miembro en mi interior era tan delicioso.

Nuestros movimientos eran cada vez más frenéticos. Con mis manos tomaba sus brazos y los arañaba.

¡Aaaaaahhhhgggg! ¡Más... dámelo...más...mas fuerte...más...uuuuhhhhmmm!

¡Rico...rico...más...más..dame más... mas adentro! ¡Aaaaayyyyyyy... ya... ya... ya.....ahora...mas rico...mas rico...me voy...acabo..acabo Aaaaaahhhhgggg!

¡Que precioso orgasmo! ¡Que cosa más rica me dio en ese instante!

Luego de ello, me dio vuelta y me puso boca abajo en la mesa y abriendo mis nalgas, pasó su miembro por mi trasero.

¡Aquí te lo quiero meter preciosa, me dijo!

Me asusté, pero me calmó diciéndome que lo haríamos muy lentamente para que no me doliera.

Introdujo su miembro en mi vagina y luego de algunos movimientos, lo sacó y empezó a colocar la punta a la entrada de mi ano. Empujó suavemente e introdujo una pequeña parte de su punta. Me dolía de sobremanera, se lo dije, pero me dijo que solo era al principio, que ya pasaría.

Con su otra mano acariciaba mi clítoris y me introducía uno de sus dedos, hacía que me excitara con ello.

Al intentar moverme con sus caricias en mi vagina, su miembro se introducía más profundamente. Luego de ello separó con sus manos totalmente mis nalgas y tomándome por las caderas introdujo de un golpe su pene en el interior de mi ano. Lloraba de dolor. Pero él se empezó a move, metiéndomelo y sacándomelo aferrado a mis caderas. Luego sus manos subieron a mis senos y apretaban mis pezones. Con sus movimientos entre a excitarme y el dolor ya disminuía en intensidad, de pronto sentí que me estaba llenando las entrañas de semen calentito. Lo sacó de allí y luego me hizo arrodillar para que se lo chupara. Abrí mi boca y terminó de darme su semen en mi lengua.

Luego nos vestimos y salí, a ver si habían llegado mis padres. Aún no habían llegado. Entonces me fui nuevamente a su casa y estuve con el hasta bien entrada la noche no sin antes haberle mamado y chupado su delicioso miembro por 3 o 4 veces más.

Me enseñó a masturbarme de manera diferente a como yo lo hacía. Y allí delante de él me masturbe en dos ocasiones mientras él se acariciaba su miembro y soltando su semen en mi boca.
Esto siguió así por bastante tiempo, ya que después lo hacíamos en su auto cuando no podíamos en su casa. Y otras en mi casa cuando mis padres salían.

El Amigo de mi Padre

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Hola mis amigos, mi nombre es Paula, tengo 20 años, vivo con mis padres, no tengo hermanos. Mi padre tiene un amigo íntimo, Néstor que tiene como el 53 años con el que se reúne todos los viernes a la tarde a jugar ajedrez. Muy a menudo, luego de la partidas salen juntos a cenar, a veces solos, y otras con sus esposas.

Tengo una debilidad bastante marcada con los maduros, y siempre, desde que tengo cuerpo de mujer, me gusta mostrarme ante los amigos de mi padre y seducirlos, se que muchos me desean, pero jamás se atreverían a insinuar algo, ni si quiera a mirarme. Algunos de ellos, los mas osados, me miran un poco siempre cuidando que mi padre no se de cuenta.

Néstor es mi preferido, por la cercanía con mi padre y porque es el mas apuesto. Como la partida de ajedrez transcurre en el horario en que yo me arreglo para salir con mi novio, aparezco con bata que a propósito dejo un poco entreabierta, para que me vea en ropa interior. O a veces a medio vestir, con faldas cortas sin abrocharlas a la cintura o con la blusa con algunos botones desprendidos de más.

Cuando esto ocurre, veo que Néstor se sonroja y se esconde, trata de concentrarse en el juego e intenta no mirarme aunque le resulta difícil no hacerlo. Pero una vez ocurrió algo diferente. Ellos estaban jugando y yo estaba sentada en un sillón al lado de ellos hablando por teléfono con una amiga. Tenía las piernas abiertas más de lo recomendable, con el objeto que Néstor me mire. En ese momento suena el timbre de mi casa, era Claudio, mi novio que pasaba a buscarme, como estaba hablando por teléfono, mi padre dijo que el iría a abrir la puerta. En ese momento yo me paro no se porque motivo, intentando terminar la conversación y me pongo de espaldas a Néstor. El corta la comunicación, me pone una mano en la boca desde atrás y me mete la mano en mi sexo. Me metió bien adentro un dedo en la vagina y con otro me presionaba el agujerito de la cola sin introducirlo.

Te gusta putita, te gusta que te meta la mano en el orto????

Estas, calentita, no, putita???

Querés verga???, querés comerte una buena verga????

Luego de esto, me soltó y regresó a su asiento donde estaba jugando, en el momento en que llegaban mi padre y mi novio hablando animadamente. Yo estaba petrificada, no podía creer lo que había sucedido. Mi novio me saludo y me di vuelta sonrojada, me saludo con un beso. En ese momento mi padre y Néstor estaban concentrados en el tablero como si nada hubiese sucedido.

Vamos Paulita que llegamos tarde, dijo mi novio saliendo de la biblioteca con dirección a la puerta.

Que pasa, Néstor, hoy tenes un mal día, jaque, dijo mi padre.

Es que estoy algo desconcentrado, dijo Néstor mirándome las piernas y pasándose la lengua por los labios.

Tras esto, salí de la habitación y corrí para alcanzar a mi novio.

Durante el trayecto en el auto estaba muda, por suerte Claudio estaba concentrado en manejar para no llegar tarde al teatro, luego llegamos sobre la hora de la función y tuve toda la obra para tratar de aclarar mi mente. Tenía un nudo en el estómago, estaba conmocionada, como me puso esa mano, y ese trato tan vulgar, si siempre me trato como si fuese su hija. Reflexioné que yo lo había estado provocando, y era una lógica reacción de un hombre, tenía merecido esto, yo lo había buscado, había histeriqueado con el mucho tiempo, y aquí estaba el resultado.

A la salida del teatro me olvidé del tema y fui a casa de mi novio, como todos los viernes a pasar la noche. Lo pasamos muy bien como siempre lo hacemos. Por la mañana volví a mi casa, entré a mi cuarto en el momento en que sonó el teléfono.

Hola, putita, soy Néstor.

Ho.... , hola, alcancé a balbucear.

Escuchame putita, el viernes que viene mi mujer no va a estar en casa, yo le voy a decir a tu padre que tengo otro compromiso y que no puedo jugar al ajedrez, vos decile a tu novio que no podes salir porque tenes que estudiar en casa de una amiga, entonces venís a casa y te doy de una vez por todas, esta verga que tanto anhelas.

Te parece, putita???

Eeeee, esteeeeee, señor, esteeeee, no..... , noo , tartamudee como una estúpida.

Bueno, putita, te espero el viernes a la noche, dijo cortando la comunicación.

Me quedé de una pieza, no daba crédito a lo que mis oídos escuchaban, colgué el teléfono, me senté en la cama y me quede pensando en la situación. Como pude llegar a esto, porque me estaba sucediendo, me trato como una puta, porque este acoso?. Porque? Idiota, me dije, lo estuviste provocando durante meses, que pensabas, pendeja histérica. Y para colmo, lo estaba evaluando?. Me gustaba Néstor, me gustaban los maduros, porque no?, no se me iban a presentar muchas ocasiones como esta. Pero es un amigo de mi padre, conozco a la esposa, es divina e inteligente, hemos estado juntos de vacaciones, me trataron siempre como una hija, como podría defraudarlos así?. Y mi novio, como engañarlo?, nunca había pensado en engañarlo. Como llegue a esto, que locura.

Así transcurrieron los días de la semana, con estos pensamientos, pensaba en los pros y contras, definitivamente era una locura, no tenía sentido, pero fantaseaba a veces con imágenes nuestras teniendo sexo, me ponía a mil el trato que tuvo conmigo, bien de callejera, nunca me habían tratado así, siempre como una princesa, pero el me trató como puta, pensé que de esa forma compondría un personaje y le sería más fácil, seguro que el estaría pasando por lo mismo que yo, planteándose si detenerse o continuar.

Hasta el jueves a la noche pensé que llamaría para suspender el encuentro, pero cuando llegué a casa, mi padre le decía a mi madre, que tendría la tarde libre porque Néstor tenía otro compromiso. Mi madre le dijo con cierta ironía que le parecía raro que la primer noche que la esposa estaba fuera, el tenga un compromiso. Mi padre le dijo que no sea mal pensada, que la gente de bien como nosotros no comete engaños así porque sí. Estas últimas palabras fueron como una bofetada para mi, pero a su vez afirmaban mi decisión de llamarlo y decirle que me disculpe por haber coqueteado con el, que eso fue de chiquilina estúpida, pero que no podía ser tener esa aventura. Llamé a su casa durante todo el día viernes, pero no me contestaron. Lo dejaría plantado al no poder comunicarme?. Eso era grosero. El me estaba esperando. Había suspendido su ajedrez por mí. Lo había ofendido, y creí que por lo menos debía disculparme en persona.

Suspendí el encuentro con mi novio y me arreglé para ir a la casa de Néstor. Me puse una tanga negra de encaje que se me metía bien en la colita, unas medias negras hasta los muslos y un vestido también negro bien corto y con un importante escote en la espalda, no me puse sostén. Me pinté bien y me puse un rico perfume. Cuando me mire al espejo me dije, que haces idiota, le vas a explicar que no te queres acostar con el vestida de esa manera? Era ridícula la situación, pensé en cambiarme de ropa, ponerme unos jeans, un sweater y unas zapatillas. Fui a mi armario de ropa, encontré unos zapatos negros con taco medio, me los calcé, me coloque un abrigo largo y salí a la calle en busca de un taxi.

Como a la media hora llegue a su edificio, toqué el timbre de su departamento. Enseguida me abrió, estaba tan nerviosa que me temblaban las piernas, tenía un nudo en la garganta. Subí al ascensor y al verme en el espejo, me di cuenta que me había olvidado de cambiarme. Me quedé con el vestido negro corto y escotado. Dios mío, como me pudo pasar esto?. La vestimenta podría ser determinante en esta reunión, como me va a creer que no quiero hacerlo?. Toqué el piso anterior al de el, para bajar nuevamente y ver que podía hacer con la ropa. Pero no hice a tiempo, paró en su piso y en cuanto se abrió la puerta del ascensor estaba el esperándome en el palier.

Estaba vestido con un elegante pantalón de franela y una camisa muy linda. Me hizo pasar al hall de entrada, tenía una amplia sonrisa dibujada en el rostro.

Casi no vengo, Néstor. Intenté llamar todo el día, pero nadie me contestaba.

No estuve en todo el día, bueno, pero aquí estamos, me dijo mientras me ayudaba a quitarme el abrigo.

El quedó detrás de mí viendo mi espalda casi desnuda.

Que lindo vestido tenes, me dijo

Si, fue un error, iba a venir mas discreta, es que... es que.... esto esta mal, es un error, señor. Yo no quise.......

Si, putita, es un error que no te estés comiendo mi verga ahora.

No, no señor, perdón pero es un error.

Me tomó de los hombros y me hizo arrodillar.

Veni, putita calientapijas, bajame el cierre y chupamela.

Ese lenguaje vulgar me chocaba, pero también me excitaba, y también era como que componía un personaje que me hacía sentir menos culpa.

Me arrodillé y literalmente obedecí su pedido, le bajé el cierre y saqué un largo y sobretodo grueso pene. Lo agarré y me lo metí en la boca. Lo hacía como una autómata, no entendía como estaba haciendo eso. Los primeros gemidos de placer de Néstor me volvieron a mi tarea. Lo chupaba y masturbaba estaba salado, rico. Tenía el pene de un hombre que podía ser mi padre en la boca. Acaso no era ese un sueño a cumplir?

Siiiiiiiiiii, ahhhhhhhh, siiiiiiiiii, putita, chupame, siiiiii, dale, chupame

Que bien me lo chupas, que puta que sos, que bien, que bien.

Así que no querías, putita?

Dale, chupa, puta, chupa que te gusta.

Ese lenguaje que usaba me daba vueltas, luego de un rato de estársela chupando me apartó de su pene, me tomo de los hombros, y me condujo a la cama. Me hizo acostar boca abajo, me dijo que le gustaba mi vestido, que era mejor no sacarlo. Me levantó la falda, corrió un poco la tanga a un costado, me puso una mano en la nuca, apretándome hacia abajo y me ensartó su enorme instrumento así vestido como estaba. Me penetró completa, de un empujón, sentí como ese imponente tronco se deslizaba despacio pero sin detenerse. Estaba tan lubricada por la excitación que no me dolió semejante intromisión en mi pequeño cuerpo. Comenzó a bombear bien duro, mi cuerpo se movía a su ritmo, los empujes eran cada vez más profundos, estaba tan excitada que ya me estaba viniendo.

Ahhhhhh, Néstor, ahhhhhhh, siiiiiiii, siiiiiiii, siiiiiiii

Ohhhhhhhhh, siiiiiiiiii, me vengo, Néstor, me vengo, ohhhhhhh

Y acabé de una manera impresionante, creo que fue el resultado a toda la tensión acumulada en una semana. El seguía bombeando cada vez más. Con cada empuje me hacía ver las estrellas.

Ahí tenes, puta, ahí tenes la verga que te gusta, puta?

Te gusta la verga que tanto buscaste?

Me sacaban esas palabras rudas, yo estaba muda, pensé que debía alentarlo, ayudarlo a acabar.

Dale, papi, cogete a tu putita, dame verga papi, dámela.

Siiiii, putita, siiiii, tragate mi verga, tragátela toda.

Entre palabras y empujes seguía la excitación y un placer infinito. Estaba boca abajo, dominada, sometida por este macho maduro que había sucumbido a mis encantos, y que ahora sometía a su hembra a sus caprichos. Me sentía una puta, y tenía a mi hombre dispuesto a hacerme sentir su rigor, ha hacerme suya. Seguía y seguía y se hacía interminable y me preguntaba porque no acababa, con mi novio ya hubiese terminado y en ese pensamiento comencé a experimentar algo desconocido hasta entonces, estaba por llegar al orgasmo otra vez, sin habérmela sacado, estaba por venirme otra vez?, era esto posible?

Ayyyyyy, papi, estoy por venirme otra vez, como sos papi, como me la das

Siiiii, puta, te voy a dar tanta verga que te voy a dejar seca.

Que dura esta, papi, que dura y que gruesa.

Siiiiii, putita, vos me la pones así. Estas toda transpirada, putita.

Si papi, vos me haces transpirar. Ya me voy papi, me voy otra vez

Siiiiii, putita, yo me voy también, yo me voy también.

Ayyyyyyy, ayyyyyyyy, papi, ayyyyyyy

Ohhhhhhhh, ohhhhhhh, siiiiiiiiii, puta, siiiiiiiii, ohhhhhhhhh

Ayyyyyyyyyy, ayyyyyyyyyyyyy

Ohhhhhhhhhh, ohhhhhhhhhhhh.

Acabamos juntos, fue una experiencia brutal, bestial, de locos. Un placer infinito.

Nos quedamos en esa posición yo boca abajo y el arriba tratando de bajar la agitación que teníamos. Seguimos un rato sin hablar.

Luego de unos minutos decidí levantarme de la cama, ni lo miré me sentía terrible, me acomode la ropa como pude y estaba por salir del cuarto sin decir una palabra.

Paulita, ya te vas?, preguntó Néstor

Si, Néstor, esto no puede ser, no va a volver a ocurrir.

Yo se Paulita, esto no debe volver a ocurrir, me dijo mirándome a los ojos.

Me tranquilizó su actitud, me había vuelto a llamar por mi nombre, y no como puta, significaba que las cosas volvían a la normalidad. Salí de la casa tan rápido como pude. Tomé un taxi en la puerta de su edificio. Me sentía una puta sucia, patética, no podía ser que hubiese ocurrido esto, pero yo tenía la culpa, era sin dudas la única culpable de todo. Seguro que el también se sentía culpable, lo vi en su mirada.

El taxista me miraba, parecía que percibía lo que había hecho, lo puta que era. Como voy a enfrentar a mi familia, a mi padre a mi madre, a mi novio, si no puedo sostener la mirada del taxista. Dios mío, que bajo caí. Como superaré esto. Recordaba lo que hice, las imágenes, el trato de Néstor. Instintivamente me puse una mano en mi vagina, estaba húmeda otra vez.

Paula Paz

Disfrutando con mi Amiga

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Hola, algunos me conocerán de mis relatos anteriores, pero para los que no les cuento que soy de Argentina, tengo 29 años mido 1.70 y mis medidas son 100 – 62 –92 y la historia de hoy es de cuando mi amiga Raquel me invito a pasar un fin de semana con ella y su marido en su casa en la playa.


Esos días andaba un poco deprimida por ciertos problemas en el trabajo y también había terminado una relación, así que estaba sola y al encontrarme con Raquel, ella me contó que se iba a pasar el fin de semana con su marido Jorge en la casa que tenían junto a la playa en la ciudad de Villa Gessel ( una ciudad costera acá en mi país) y me invitó a ir con ellos, primero no acepte, no quería ser una molestia entre una pareja que seguro quería estar sola, pero ella insistió ya que me dijo que Jorge tenía que hacer un trabajo, él es periodista y debía escribir un articulo, así que ella podía no estar sola cuando el trabajara, entonces acepté pensando que no me vendría mal una par de días de aire fresco.


Al día siguiente, al llegar a su casa vi a mis amigos listos para salir, aprovecho para contarles como son ellos, Raquel tiene 26 años, es un poco más alta que yo con lindas piernas y una cola paradita, de pechos pequeños pero redondos y paraditos, iba vestida con un pantalón ajustado que resaltaba su linda cola y una remera, que dejaba ver que no llevaba sostén por como se marcaban sus pechos paraditos. Jorge tiene 31 años, como de 1.80, es atractivo de un físico normal, al verme llegar me saludaron y él me dijo que estaba muy linda, en verdad estaba vestida bien cómoda, llevaba una calza ajustada que dejaba ver la marca de mi tanguita, pequeña como las uso siempre, y una remera ajustada, llevaba sostén pero igual mis pechos grandes siempre se notan.


Salimos en su auto, el viaje duraba unas tres horas, así que fuimos conversando de todo un poco, mis dos amigos en verdad son muy agradables y estaba feliz de haber aceptado, llegamos a la casa, el día estaba espléndido de sol, así que decidimos aprovecharlo y apenas llegar nos preparamos para ir a la playa. La casa estaba en un lugar apartado, sobre la playa y como no era temporada no había nadie por allí. Me fui a cambiar y me puse mi bikini, era de color azul, y la tanga era pequeña que dejaba ver mis nalgas bastante bien. Al encontrarme con ellos, Raquel también llevaba un bikini blanco y con tanga como la mía, se veía perfecta su cola paradita y Jorge tenía un bañador tipo bóxer, algo ajustado, y al verme solo pudo expresar lo buena que me veía así, solo reímos los tres y fuimos a la playa.


Nos metimos al agua y estaba algo fría, enseguida lo notamos tanto mi amiga como yo, ya que nuestros pezones se pusieron duros, pero luego nadando y jugando en el agua se fue pasando, Jorge jugaba con nosotras, nos mojaba y también nos levantaba en brazos y nos arrojaba al agua, no pude evitar en un momento al levantarme y rozar contra su cuerpo, que tenía una erección, que dejaba ver un miembro de tamaño considerable, parecía que el jueguito lo estaba excitando, algo debe haber notado el también ya que se alejo un poco de nosotras y luego volvió cuando se calmó un poco. Llegaba la hora de almorzar así que volvimos a la casa.


Nos fuimos a duchar y luego con Raquel preparamos algo rápido y almorzamos, por la tarde Jorge iba a trabajar, entonces con mi amiga aprovechamos para pasear un poco y salir de compras por el centro de la ciudad, volvimos casi de noche, para preparar la cena. Cenamos y luego los tres vimos una película, que en un momento tenía un par de escenas de sexo algo fuertes, el ambiente se calentó un poco, Raquel se abrazó mas a Jorge y noté su erección, yo me calenté un poco pero la película avanzó y terminamos de verla. Enseguida nos fuimos a acostar, estábamos cansados, pero también sabía que mis amigos querían estar solos.


Mi habitación estaba al lado de la de ellos, me cambie y solo me deje puesta una tanguita y una camisetita, me acosté y al rato empecé a escuchar gemidos que obviamente venían de que mis amigos estaban haciendo el amor, podía escuchar a mi amiga pedirle mas a Jorge, los gemidos de ambos evidenciando como disfrutaban, escuchar eso y los días que llevaba sin sexo, me calentaron demasiado, metí mi mano por debajo de mi tanguita y comencé a acariciar mi concha que ya estaba húmeda, los gemidos de mi amiga aumentaban al ritmo que me pajeaba mas fuerte y al sentirla acabar junto con Jorge me uní a ellos con un orgasmo intenso, que mojo toda mi mano, entonces me dormí.


Al despertar al día siguiente, me levanté y fui a la cocina, empecé a preparar el desayuno y llegó mi amiga, se la veía radiante y feliz, entonces le dije que se notaba que había tenido una buena noche, se río y algo se sonrojo, diciéndome que sí había escuchado algo, le conté que sí y que me había calentado también y no pude evitar pajearme, nos reímos mucho y terminamos de preparar el desayuno, lo fue a despertar a Jorge y se unió a nosotras, luego él volvió a trabajar, nos dijo que terminaría por la mañana y tendría toda la tarde para nosotras, aprovechamos con Raquel y nos fuimos a pasar el día a la playa, volvimos y después de almorzar salimos con Jorge fuimos hasta un lugar cercano a pasear y andar a caballo, de regreso ya era tarde, Jorge se fue a duchar mientras con Raquel preparábamos la cena y luego nos fuimos a duchar nosotras, para ahorrar tiempo fuimos juntas al baño, nos desnudamos y la verdad aprecié bien lo hermosa que era mi amiga, sin llegar a bañarnos juntas, estuvimos todo el tiempo desnudas y casi tocándonos, creo que ambas terminamos algo excitadas, pero nos fuimos a vestir y yo elegí un vestido corto, liviano, me puse una tanguita muy chiquita y no use sostén, mis grandes pechos quedaron sueltos y apenas contenidos por el escote del vestido, Raquel se puso una minifalda y una remera corta que dejaba ver su ombligo, también sin sostén.


Jorge al vernos quedo algo sorprendido de tener ahí dos buenas hembras, así que cenamos y esta vez tomamos algo de vino, lo que nos puso un poco alegres a todos, nos quedamos charlando en la sala de la casa, sentados en unos sillones, y seguíamos tomando vino. Así que la conversación no tardó en derivar en sexo, y como yo soy muy abierta en el tema no dude en contar algunas de mis experiencias, como había tenido sexo con dos hombres a la vez y también con una mujer, entonces Jorge me dijo que Raquel tenía la fantasía de hacerlo con otra mujer, ella se avergonzó pero río y asintió con la cabeza. Entonces noté como ambos estaban excitados con la conversación, Raquel tenía los pezones muy duros que asomaban a través de su remera y la erección de Jorge era evidente. Entonces Raquel me preguntó como era estar con otra mujer y le contesté que podía decirle pero lo mejor era que lo sintiera, y me acerqué a ella despacio, comencé a besarla, en la mejilla, suave sobre los labios y luego un beso intenso en la boca, al principio se quedó quieta, pero luego correspondió mi beso con pasión, Jorge a su lado solo se dedico a mirar.


Mis besos fueron bajando por su cuello, sobre sus hombros, mis manos acariciaban sus muslos, mi boca se apoyo sobre sus pezones parados por sobre su remera y baje por su vientre, mi lengua recorrió su ombligo y Raquel suspiraba, baje besando sus piernas, subí por sus muslos, lamiéndolos y besándolos, levante su minifalda, dejando ver su tanguita que ya se notaba humedecida, la fui besando por sobre su tanguita, mi boca recorría su conchita mojada que lanzaba jugos humedeciendo aun más la tanga, mientras Jorge tomó su remera y se la quito, y comenzó a chupar sus tetas pequeñas pero bien duras, le quite la falda y finalmente su tanguita, la teníamos totalmente desnuda frente a nosotros, entonces mi boca alcanzó su sexo, todo mojado y empecé a comérselo con pasión, ella gemía fuerte, mi lengua se hundía en su concha, lamí y chupé su clítoris y ella se convulsionaba de placer, Jorge solo miraba como su esposa gozaba, metí dos dedos en su concha y chupé mas fuerte su clítoris, ella no aguantó demasiado hasta que estalló en un intenso orgasmo, bebí todos sus jugos pero no deje de lamer su concha y continuar excitándola.


Al mirar a Jorge estaba con su pija afuera pajeandose, era de un buen tamaño, gruesa y grande, Raquel estaba tan excitada que le pidió chuparsela, él se acerca poniendo su verga contra su cara y ella la tomó y la llevó a su boca, tragándosela casi hasta la mitad, yo no dejaba de lamer y chupar su concha, mis manos apretaban sus pechos, ella se comía la verga de Jorge que gemía con el placer que le daba su esposa, entonces comencé a subir por el cuerpo de Raquel, por su vientre, sus pechos, hasta unirme a ella para mamar juntas la verga de Jorge, nos turnábamos en su tronco o en sus huevos, nuestras bocas la recorrían entera de arriba a abajo a esa enorme verga.


Jorge sintió que estaba por acabar entonces se detuvo y se puso sobre Raquel para penetrarla, yo aproveché para levantarme y desnudarme, Jorge penetró a Raquel que estaba sentada en el sillón y él cogiendola parado por delante, al verme Jorge desnuda parece que se excito mas y la cogió mas salvajemente, me puse junto a él y lo besaba, acariciando su pecho, también sus nalgas y le decía que la cogiera bien, que la hiciera gozar y él respondió embistiéndola fuerte y duro, entonces me puse sobre mi amiga con las piernas abiertas y apoye mi concha en su boca, ella no dudó en hundirse su boca en mi concha y chuparme fuerte, mi concha estaba mojada y yo acariciaba mis tetas duras, así Jorge la seguía embistiendo fuerte y ambos estaban al borde del orgasmo, que los invadió juntos, ella gritando de placer y él hundiendo su verga en su concha y descargando toda su leche en su interior, ambos aun convulsionados por el orgasmo, ahora decidieron ocuparse de mí.


La cogida de ellos y la lamida de concha me habían puesto a punto, pero ahora nos dirigimos a la habitación, me pusieron en la cama y ambos comenzaron a acariciarme, besarme y chuparme, Jorge sobre mis tetas, parecía que la diferencia de tamaño con las de Raquel, le gustaba mucho y ella se comía mi concha, devolviendo el placer que yo le había brindado antes, Jorge se arrodilló a mi lado y puso su verga para que se la chupe, la metí en mi boca y se fue poniendo dura recobrando su máxima expresión, Raquel seguía con su trabajo y me tenía al limite del orgasmo, trague toda la verga de Jorge en mi boca, metiendola hasta mi garganta al momento que acababa fuerte en la boca de Raquel, seguí chupando esa pija dura, mientras mi cuerpo invadido por el placer se relajaba un poco.


Entonces le dije a Jorge que se acostara, y me monté sobre su verga, comenzando a cabalgarlo fuerte, sentía como mi concha ardiente apretaba y subía y bajaba rápido por esa pija grande y caliente, Raquel se montó sobre la boca de Jorge ofreciéndole su concha y al mismo tiempo nos acariciábamos y besábamos con ella, no dejaba de cabalgar a Jorge, y luego le dejé mi lugar a Raquel que se montó y se clavó de un golpe en esa verga, cabalgándola fuerte y duro, yo aproveché para lamer sus huevos, el culo de Raquel y lo que salía de su verga y concha, hasta que cuando estaba por acabar Jorge sacó su pija y empezó a lanzar chorros de leche sobre las nalgas de Raquel, fui lamiendo los jugos de Raquel y su culito con la leche de Jorge, chupé su verga y se la deje limpia, Raquel se unió a mi y chupandosela juntas se la pusimos dura de nuevo.


Entonces Jorge nos puso a cuatro patas a las dos y empezó a cogernos alternando con cada una, Jorge ahora aguantaba bien sin acabar y nos cogía sin problemas, le dio duro a Raquel haciendola acabar fuerte, y cuando se dirigía a mí le pedí que me cogiera por el culo, se sorprendió ya que con Raquel no lo hacía porque le dolía mucho y no aguantaba su enorme verga, pero yo sí pude, primero me lo chupo y estimulo bien y luego me cogió despacio, sentí su gran verga entrar en mi culito, llenándolo y dándome mucho placer, Raquel me besaba y Jorge ahora me cogía fuerte, golpeaba sus huevos contra mis nalgas, en cada embestida hasta el fondo de mi culo, así me hizo acabar intensamente y entonces le dije a mi amiga que era su turno, ella dudo pero la animé y le dije que no se iba a arrepentir, la hice poner en cuatro patas y me puse sobre su culito, chupandolo, lamiéndolo, le metí un dedo, luego dos y se lo fui abriendo bien.


Jorge acercó su verga y se la chupe, se la moje bien con mi saliva y la apoye sobre el culito de mi amiga, con el culito bien parado, le dije a Jorge que lo hiciera despacio, entro algo su cabeza, Raquel gimió, empujó un poco y entró toda la cabeza, ella sintió el dolor, le hice quedarse quieto a Jorge y ella se acostumbro un poco, empujó mas y la verga fue entrando, Raquel daba pequeños gritos, pero soportaba, escupí su culo, para dejar deslizar bien la verga, metí dos dedos en su concha y la estimulé bien, y le dije a Jorge que empujara sin parar, así su culito cedió y la pija se fue deslizando, hasta el fondo de su culo, ella dio un grito ahogado, mezcla dolor y placer, dejó su verga quieta hasta sentir que ella se relajaba y entonces comenzó a embestirla, entrando y saliendo despacio de su culito, ella ya cambiaba dolor por placer y la pija ahora se movía apretada pero libre en su culito, mis dedos penetraban fuerte su concha y la pija de Jorge cogía su culito duro y fuerte, esto la llevo al orgasmo, fuerte y bestial, daba gritos de placer y chorreaba jugos por su concha en forma abundante, Jorge estaba a punto de acabar también y le dije a mi amiga que se pusiera junto a mi, con su enorme verga frente a nuestras caras, empecé a pajearlo y su verga no tardó en empezar a lanzar grandes chorros de leche que se estrellaban contra nuestras caras, por mis mejillas, la boca de Raquel, nuestro pelo, tuvo una acabada de abundante leche caliente, se la chupamos hasta la ultima gota y Jorge quedó rendido sobre la cama, con Raquel nos besamos y lamimos compartiendo la leche de su marido y luego nos acostamos junto a Jorge, y así nos dormimos los tres.


Al día siguiente regresamos y sí bien no repetimos la experiencia los tres vivimos uno día muy especial y placentero.

Con cariño para mis amigos Raquel y Jorge.


E-mail: angela_lobo@hotmail.com

Angela Lobo

Cristina y su Amiga

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Cristina y Lucía se conocían desde que tenían 5 años. Sus padres eran amigos y ellas, ahora a sus 19 años salían juntas, estudiaban en la misma universidad y hacían la misma carrera. Iban al mismo gimnasio y en muchas ocasiones habían estado desnudas en el vestuario duchándose juntas, tocándose y rozándose sin saber si eran casuales esos roces.
Ahora estaban de vacaciones, en casa de Cristina, aprovechando que no estaban sus padres, tumbadas en el sofá y a punto de ver en el vídeo una película porno que había traído Lucía. No era la primera vez que veían una película porno, pero sí la primera que la veían juntas. Las dos eran ya mayorcitas, atractivas, y vestían mostrando sus cuerpos casi perfectos. Lucía llevaba una minifalda realmente mini con zapatillas de deporte y un top que trasparentaba sus pezones, mientras que Cristina llevaba unos short ajustados con botas altas una camiseta y un sujetador de esos nuevos que elevaban sus pechos.
Cuando Lucía puso en marcha el vídeo, la primera escena que vio Cristina la dejo paralizada, allí estaba su mejor amiga desnuda con dos tíos en la cama y metiéndose en la boca una polla que le pareció grandísima mientras el otro tío se la follaba por el culo. Lucía la miró y al ver su cara de asombro le dijo que no se preocupara que le iba a gustar la película. Le explicó que ella solía grabar muy a menudo sus folladas. Y al parecer follaba bastante por la práctica que aparentaba en las imágenes.
Conforme avanzaba la película Cristina se ponía cada vez mas caliente, las escenas eran realmente dignas de la mejor película X, y su amiga era una experta actriz, por lo que no pudo evitar tocarse sus pechos y apretar sus piernas frotando sus muslos tratando de masturbarse. Sus manos se introducían entre sus piernas y tocaban sus shorts que ya estaban mojados.
- Estás excitada, seguro que estas chorreando.- dijo Lucía.
-¿Tu que crees?, nunca había visto tu coño tan de cerca.
- ...y te gusta, seguro que sí. Si realmente estás caliente, y creo que sí, yo podría ayudarte- respondió Lucía.
-¿Cómo?- dijo Cristina con voz temblorosa.
Sin mediar palabra Lucía besó a Cristina. Fue un beso con un ligero roce de labios, se miraron y Lucía volvió a besarla pero esta vez más fuerte. Cristina se separó y le dijo que parara. Era la primera vez que una chica la besaba, pero su excitación era tal que le gustó y deseaba llegar a más, llevaba mucho tiempo esperando ese momento, siempre había deseado a Lucía en secreto y no iba a desperdiciar esta oportunidad:
- Así no, si vas a besarme hazlo como debe ser...
Cristina acercó su boca a la de Lucía y le metió su lengua dentro recorriendo con ella hasta el último rincón, mientras con la mano levantaba la minifalda y le acariciaba el coño a través de las bragas. Lucía le introdujo la mano por debajo de la camiseta y desabrochó el sujetador dejando sus pechos libres, los agarró sobándolos para después levantando la camiseta metérselos en la boca jugando su lengua con los pezones duros. Cristina suspiraba, que caliente se sentía, igual que cuando se masturbaba pero mejor.
- ¡Desnúdame!, vamos date prisa... - gritó Cristina
Lucía le quitó el short, no llevaba bragas, eso le gustó, el coño de su amiga apareció ante ella en un primer plano, estaba rodeado de una ligera capa de pelo ahora mojado debido a su calentura y podía ver sus labios hinchados.
- Ahora te lo enseño - dijo Cristina
Cristina que seguía con sus botas puestas abrió sus piernas levantándolas y Lucía pudo ver toda su raja mojada con sus labios
entreabiertos, los separó y pudo ver su clítoris excitado, metió su cabeza entre las piernas y la lengua en el coño todo lo dentro que pudo, Cristina levanto sus caderas mientras empujaba con fuerza la cabeza de su amiga contra su sexo. Lucía metió un dedo en el coño y comenzó a moverlo luego lo sacó y se lo dio a probar a Cristina que lo chupo con gusto.
-¿Te gusta tu sabor eh?, zorra.
- Sí, pero ¡dámelo con tu boca!.
Y volvieron a besarse. Esta vez con lujuria, saboreando Cristina el sabor de la boca de su amiga mezclado con sus flujos. En la habitación sólo se oían sus gemidos y suspiros mezclados con los que salían de la película que seguía en la televisión. Cristina debía corresponder a su amiga, así que levantando la mini falda tiró de sus bragas y se las arrancó. Le pidió que se diera la vuelta y separando con sus manos las nalgas de su amiga divisó el orificio del ano, lo único que le faltaba por ver.
- ¡Te voy a volver loca! - Dijo Cristina al mismo tiempo que metía su lengua en el culo de su amiga que sentía como si la penetraran, y movía sus caderas al ritmo que marcaba la lengua de Cristina cada vez que entraba y salía.
- ¿Te gusta mi culo, guarra?- preguntaba Lucía.
- Sí. Sí. ummmm gemía Cristina mientras lamía el orificio de su mejor amiga, tenía que darle placer, pensaba, era su amiga y debía entregarse a ella, la deseaba y quería probarlo todo.
Lucía pidió a su amiga que trajera de la cocina una botella de agua y un pepino lo más grande posible, le iba a enseñar algo que le encantaría. Lucía cogió el agua y bebió un sorbo. Una vez que lo tuvo en la boca separo las piernas de Cristina y colocando su boca en el coño de su amiga escupió con fuerza el agua en su interior. Cristina gritó
-¡¡¡Siiii. !!! maldita zorra...me matas eso es bestial ¡¡¡sigue...sigue...mássss!!!.
- Te gusta, pues todavía no has probado por el culo...
-¡¡¡si hazlo!! por favor, me estoy corriendo, ¡hazlo por el culo...!.
Volvieron a hacerlo por cada uno de sus agujeros.
- Y ahora te voy a follar- Dijo Lucía
Cogió el pepino que era bastante largo y se lo metió en su coño, de forma que parecía un pene colgando, después se fue hacia Cristina que estaba tumbada con sus piernas abiertas y lo introdujo en su abertura, de forma que quedaron unidas, follando, movían sus caderas desesperadamente mientras se besaban, y se gritaban.
- ¡Zorra!, como follas, te voy a romper tu brecha.
-¡¡Calla sigue moviéndote...y no me saques el dedo del culo!!
- No lo haré, pero lo cambiaré para poder chuparlo.
-¡Que guarra eres Cristina! y yo sin saberlo.
- Pues anda que...ah ...tu..si... te siento dentro voy...voy a explotar...
Se corrieron entre gritos de pasión junto con los gritos de la televisión. Acabaron agotadas, sudando llenas de agua sobre el suelo mojado y con sus piernas llenas de jugos mezclados con el agua que chorreaban... ahora se conocían eran amigas de verdad, y volverían a repetirlo…

Con mi Amiga Carla violamos a mi Novio

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Hola, soy Paula, tengo 20 años, les cuento una experiencia que tuvimos con mi novio Claudio de 27y mi amiga Carla de 28.

Mi novio tenía la fantasía de vernos a mí y a Carlita, mi amiga, haciéndonos el amor. Nosotras aceptamos, pero con la condición que el debería hacer lo que nosotras le pidiéramos en compensación. El aceptó gustoso, por supuesto. Cada una diría lo que quería hacer y todos deberíamos concedérselo. Mi fantasía consistía en que mi novio tuviera sexo con Carla, mientras yo miraba y los alentaba. Carla nos tendría deparada una sorpresa.

El día que nos vimos los tres fuimos a una disco y nos pusimos a beber tequila, la bebida preferida de mi novio, pero el plan era hacerlo tomar un poco mas de la cuenta y durante el tiempo que estuvimos ahí lo hicimos calentarse mostrándole como bailábamos juntas y en ocasiones nos dábamos ligeros besos y nos tocábamos piernas bajo la mesa de ese lugar.

Cuando llegamos al departamento de Carlita le seguimos dando de beber, lo sentamos en un sillón de la habitación de ella y ambas nos comenzamos a desnudar. El mientras tanto debía permanecer vestido viéndonos y no se podía tocar ni masturbar.

La cesión sexual fue espectacular, nos besamos mucho tiempo en la boca, tocándonos las rajitas con nuestros muslos, luego Carla descendió hasta mi rajita, me hizo chupada genial, me metió la lengua hasta bien adentro, la ponía de tal forma que quedaba bien dura y me hizo acabar de maravillas.

Ahora era el turno de mi deseo, entonces le pedí a mi novio que se cojiera a Carlita, por supuesto que accedió de inmediato. Para calentarlo mas, lo desnudamos entre las dos y mientras yo me arrodillé para chupársela Carlita lo besaba en la boca. Ella se acostó de espaldas y le pidió que se la metiera. Yo lo alentaba, dale mi vida, cojete a esta puta, dale, cojetela hasta que acabe. Carla que estaba a mil acabó como una perra a los gritos, pero cuando mi novio iba a hacer lo propio, ella saltó de la cama y dijo que le tocaba cumplir su fantasía. Mi novio estaba como loco de calentura, porque ella no lo dejó acabar.

Carlita sacó de una cajonera una tanga de ella y le ordenó a el que se la pusiera. El se molestó mucho no se si por el pedido o por la forma imperativa de ordenárselo, pero entre lo caliente que estaba y mis súplicas accedió. Por indicaciones de Carla, entró al baño y luego de un rato salió con la minitanguita puesta, claro que con lo caliente que estaba, su pene sobresalía de esa diminuta prenda, nos dios mucho morbo verlo así y comenzamos a decirle que le quedaba muy bien, que se veía rico como se perdía el hilo dental dentro de sus nalgas, el se las tocaba y apretaba; yo le pedí a mi novio imitando el tono imperativo de Carla, que se subiera a la cama en posición de perrita para que ella pudiera colocarse entre sus piernas y pudiera comenzar a mamarle la verga; el parecía estar confundido, pero su calentura y sus deseos de sentir los labios de Carla en su pene que estaba a punto de reventar, no lo dejaron reaccionar.

Carlita comenzó a darle una especie de masaje en la espalda, así siguió hasta llegar a sus nalgas las cuales masajeaba, apretaba y estrujaba, yo mientras tanto le chupaba la verga primero y luego los testículos y haciendo a un lado el hilo dental de la tanga, mi lengua se posiciono sobre su culito. Sabía que esto le gustaba, metía y sacaba la lengua rápidamente. El estaba en las nubes y Carla aprovecho para prepararse y darnos una verdadera sorpresa. Me ordenó a mí ahora que lo tomara con fuerza de las manos, que ella lo haría de las caderas y le susurró al oído que ahora venía lo mejor.

Carlita dejo caer una especie de aceite por sus nalgas pero además de masajearlas también comenzó a pasar sus dedos su culito trasero. Me di cuenta que el pene de mi novio crecía un poco mas, estaba bien excitado. Yo, que a esa altura entendí hacia donde iba el juego, le quité la tanguita, pero sin perder la posición de perrita. Le separé las piernas y ayudé a Carla a abrirle las nalgas para que pudiera pasar el aceite y sus dedos sin ningún problema por todo su culito, cuando ya estaba lleno de ese aceite, Carla le dio una fuerte nalgada, mi novio se quejó, pero yo le dije que si no aflojaba, serían cada vez mas fuertes las nalgadas.

En eso le metí un dedo en su culito, y como el se volvió a quejar, Carla le dio una tremenda nalgada, mucho peor que la anterior. Entonces el se aflojó un poco y yo aproveché para meterle mi dedo hasta el fondo. Comencé a moverlo en forma circular. Lo metía y sacaba repetidamente. Luego de un rato, Carla me comenzó a decirme "...ahora metele dos dedos...ahora tres..ya esta listo metele cuatro...se ve riquísimo con las piernas abiertas"; luego de dilatarlo bien le dije a Carla "esta putita, se ve mejor abierta de nalgas...ya esta listo ponte lo tuyo"

Carla volvió a su cajonera y saco un consolador con arnés el cual comenzó a ponérselo y lubricarlo con aceite cerca de la cara de mi novio para que se enterara de cómo seguía esto. Lo miraba a los ojos y le decía "ahora sentirás lo que es tener una verga dentro del culo, te voy a desvirgar, voy a romperte ese culito estrecho y después tu novia te tendrá enculado un rato mas mientras te saco fotos"; trajo un espejo de cuerpo completo y lo puso frente a la cama diciéndole "quiero que veas como eres desvirgado y que rico te vas a ver enculado, quiero ver tu cara mientras sientes mi verga romperte en dos".

Me asombró esa actitud tan agresiva de Carla, estaba como poseída, me asustó un poco, pero también me dio mucho morbo. Pensé que mi novio se iba a levantar de la cama y nos iba a insultar a ambas, pero para mi sorpresa permaneció mudo, cerró los ojos y agachó la cabeza, como resignado a aceptar lo que el destino le deparaba. Yo continué entonces con el mete y saca con cuatro dedos dentro de su culito cada vez mas dilatado. Carla se colocó detrás de el, me quitó la mano y ella misma comenzó a introducirle los dedos, mientras le acariciaba las nalgas le decía: "quiero que lo disfrutes, que sientas como entra y sale de ti, cada centímetro, la cabecita y las embestidas que te voy a dar mientras te enseñamos como te tienes que mover".

Luego sacó los dedos y acomodó la cabecita de su verga postiza en la entrada de su culito virgen para rompérselo entre empujones y nalgadas que ahora le proporcionaba yo y luego Carla se la empujó de una sola vez sin dejar nada afuera, y lo obligó a mirar al espejo para ver como lo desvirgaba y para ver la expresión de su cara la cual era una combinación de grito y gemido entre tremendas embestidas de la verga de Carla que estaba fuera de si, excitadísima que le gritaba "disfrutala, disfruta mi verga como te coge como te rompe en dos, disfrutala putita como te desvirgo con mi polla tiesa".

La fantasía de Carla era encular a un hombre y tratarlo como ellos nos tratan a nosotras; mi novio me miró buscando un poco de piedad, pero yo en cambio le dije con mi cara enrojecida de excitación le decía que se veía muy rico enculado, abierto de nalgas y con una verga hasta el fondo de sus entrañas, que sintiera como era ser tratada como una putita, que era muy rico.

Después de un momento cambiamos de posición siendo yo ahora quien lo enculaba, entonces Carlita lo tomo del torso y comenzó..... "ahora aprenderás a moverte con una verga dentro, de adelante hacia atrás, vete moviendo despacio cuando llegues ha sentir los testículos en tus nalgas has un ligero movimientos con ellas de arriba a bajo" pero como el no sabía como hacerlo, Carla volvió a darle su ración de nalgadas con lo cual, el comenzó a encularse a si mismo hasta que acabó como un marrano manchando todas las sábanas. Carla y yo también acabamos al observar semejante espectáculo.

Los que quieran hacernos llegar sus comentarios, háganlo a Paula mpp1002@yahoo.com.ar o Carla carlita123_7@hotmail.com

Paula Paz

Amigas Intimas

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Oh, si! ¡Oh, si! Tío, sos una máquina… ¡Oh, si! ¡Dale más duro! ¡Dale! ¡Dale!

¡Uf! ¡Uf! ¡Uf! Diana… Diana…

¡Dale! ¡Dale papá! ¡Dale duro a esa perra papá!


Me encontraba arrodillada desnuda sobre la cama, viendo como mi papá pasaba sobre mi hermana, en mi cuarto. Ella estaba acostada con las piernas abiertas y en el aire, aferrándose a las sábanas mientras el maduro pene de mi padre, de 18 cm., se metía una y otra vez hasta el fondo de su sexo, que brillaba mojadísimo por la inmensa cantidad de fluidos que manaban de allí.


Veo el cuerpo de Diana y me excita mucho, sus senos medianos, su estrecha cintura y sus caderas medianas también me vuelven loco, es una mujer tan bella…


Nos encanta tener a mi papá encaramado y desnudo encima de nuestros cuerpos, hincándonos sin compasión su gorda paloma, gimiendo como desesperadas mientras su sudor cae sobre nuestro cuerpo y se mezcla con el nuestro. A las 3 (mamá, Diana y yo) nos erotiza increíblemente ver como nos somete, ver su imponente cuerpo de hombre maduro rondando los 40, peludo y poderosamente musculazo, encima de los nuestros, tan débiles y delicados a su lado.


No les he hablado de papá, el tiene una historia muy peculiar que algún día les contaré. Mi historia es también muy peculiar, basta con saber que soy guatemalteca, que vivo en Belice con una mujer que en realidad no es mi madre y que mi hermana es en realidad mi prima. Pero bueno, no quiere que reparen en estos datos, que sin irrelevantes para la intención de este relato. Pero les prometo que en cuanto pueda les contaré bien todo este relajo.


Me había esperado desnudo en mi recámara, a que saliera de la ducha. Mi toalla cayó en cuanto lo vi acariciándose el sexo en tremenda erección y llamándome con un dedo a que me acercara. Me calentó como un boiler, en cuanto sentí sus labios tibios besar mi rajita. La lamió hasta el ano metiéndome la lengua hasta el fondo. Papá es un maestro para chupar pusas, el goza de una gran reputación como mamador.


Luego me bajó la cabeza gentilmente hasta que mis labios tocaron su pene, me puse a darle una buena mamada, como mejor sabía. Apenas tengo 18 años, pero ya soy bastante buena en ello también. Después se acostó con las piernas abiertas, ofreciéndome los huevos, los cuales le chupé con devoción. Luego me fui sentando poco a poco sobre esa noble tranca y nos dimos gusto…


Cabalgué a mi papá por un buen rato, sintiendo el tremendo grosor de su garrote estirar al límite las paredes de mi vaginita, que se esforzaba en tragarse ese portento de verga. Papa fue muy gentil conmigo, no quería lastimarme así que todo lo hizo con muchísimo cuidado, después de todo yo soy su nena consentida.


Diana llegó mientras celebraba a gritos mi segundo orgasmo. Pescó a papá poniéndome en 4 para continuar. Mi hermana sonrió y nos dijo picarones. Se acercó moviéndose como una auténtica puta y se metió en la fiesta. Mamó a papa, me mamó a mi, y luego se puso boca arriba, con las piernas abiertas para que el la poseyera.

¡Voy a terminar Diana! ¡Voy a terminar! ¡Voy a terminar!

Dale adentro… dale adentro…

¡Voy a terminar!… es peligroso…

Hoy no… hoy no… ¡¡¡OHHH TÍO!!!… ¡¡¡DALE, INUNDAME!!!

¡¡¡DIANAAAAA!!!


Papá arqueó el cuerpo hacia atrás y eyaculó bufando adentro de la tibia raja de mi hermana. Ella gimió quedamente cuando sintió los chorros calientes caer hasta el fondo de su suave gruta del amor. Ese día no había problema pues no estaba en sus días fértiles ni en los de peligro. Es una ventaja cuando las mujeres somos muy puntuales en su ciclo.


Quedamos acostados sobre mi cama, papa yacía en medio de las dos abrazándonos. Nosotras posábamos la cabeza sobre su poderoso pecho. Después de la tormenta, siempre viene la calma, pero dentro de la calma no tiene por qué estar forzosamente la paz.

Lucy, ya no te he visto con Cindy, ¿están peleadas?

Pues… no sé…

Entonces si…

No sé… tal vez…

Eso pasa nena, – intervino papa – eso pasa a cada rato, pero son pruebas que las amistades deben superar para crecer y hacerse más fuertes.

Así es – agregó Diana – vas a ver que lo van a superar… ella me gustaba mucho como amiga tuya, ¿sabés?

¿Si? ¿Por qué?

Porque siempre se preocupó por ti… además tampoco quiere al hijo de puta de tu noviecito…

¡Diana!

¡Nada que Diana! – me regañó papa – Precisamente quería hablarte de ese tu novio… creo que estás muy joven para meterte en esas cosas… – se quedó callado pensando en lo que me estaba diciendo; o sea, tengo 12 años y estaba cogiendo apasionadamente con mi padre, eso de que estoy muy joven no puede ser usado en mi contra – mirá mija, un noviazgo es una relación en la que tenés que ser feliz, de lo contrario no vale la pena seguir en ella…

¡Pero soy feliz!

¡Pero no es una felicidad real hermanita!

Diana tiene razón. Si tu novio no te da tu lugar, lo que estás viviendo es una ilusión. Un buen noviazgo te debe promover a ser mejor, a conseguir mejores cosas. y tu has bajado tus notas, te has alejado de varios de tus amigos hombres, empezaste a fumar, – ¡mierda! me cacharon – te dajás usar como se le da la gana… Allan no te hace bien y lo sabés Lucía, el solamente te quiere por el sexo.


La verdad era muy contundente pero yo me negaba a aceptarla, todavía no estaba lista para ello. Me quedé callada, los ojos se me llenaron de lágrimas y papá terminó su tierno regaño con un beso suave en mis labios. Me pidió que lo dejara, pues no me hacía bien…


Cindy y yo si estábamos distanciadas, bastante. Pasamos como un mes sin vernos después de que la encontré cogiendo con Mike. Ninguna de los 2 se atrevía a buscar a la otra. Aunque yo lo intenté un par de veces, quise acercarme pero ella me huía.


Mi relación con Allan terminó 3 semanas después de esto por razones que otro día abordaré. Lo cierto es que quedé devastada, le había dado todo mi ser a ese hombre y al final no sirvió para nada. Tan solo me demostró que no era más que lo que todos me decían que era, una basura.


Así pasamos un tiempo, un mes como dije, hasta que un día me la encontré caminado por la playa. Yo iba con mis 2 amigos cuando la vi de lejos. Ella me vio también, pero no se paró a irse como hizo 2 veces antes, se quedó sentada y me sonrió. Pensé que sería el momento adecuado para acercarme de nuevo. Les dije a mis amigos que tenía un asunto que arreglar con ella y me alejé. Lentamente llegué hasta donde ella se encontraba.

Hola. – le dije.

Hola. – me dijo.

¿Cómo estás?

Mmmm… – solo me respondió con una mirada que quería decir mal.

Yo también… rompí con Allan.

Ya era hora.

¿Y tu cuándo vas a romper con Mike?

…-… – sus ojos se llenaron de lágrimas, casi rompe en llanto.

Tenemos mala suerte.

Si, muy mala… yo solo quiero que el me quiera…

Si, eso es lo único que yo deseaba de Allan.


En eso el cielo se nubló y empezó una súbita lluvia. Ninguna de los 2 nos queríamos mojar por lo que salimos corriendo a cubrirnos. Mi casa era el sitio más cercano, así que hacia allá corrimos.


Mamá nos vio llegar mojadas hasta los huesos.

Niñas, se van a enfermar… vengan, se tienen que poner otra ropa. – entramos a la casa y mamá nos dio toallas.


Fuimos a mi cuarto y entramos. Mamá nos acompañó, nos vio de pies a cabeza moviendo la suya a modo de desaprobación. Fue a mi armario y sacó pantalones y camisas.

Mama, nosotras podemos solas…

Ustedes los adolescentes siempre se andan quejando cuando uno los quiere atender, pero si no lo hace después de quejan. Ponete esto mija…

No, eso lo quiero usar en el cumpleaños de Charly… mejor pasame el amarillo.


Mamá salió de la habitación y nosotras nos quietamos la ropa.

Necesitas ropa interior también, la traes empapada… ¿no querés que le pida a mama que la seque en la secadora?

Gracias Lucy, yo creo que si lo necesito…


De repente nos quedamos estáticas, ninguna decía palabra alguna, nos quedamos viéndonos desnudas, embelezadas de nuestros propios cuerpos. Ella, de piel blanca, ojos verdes oscuros y cabello castaño, era una oda a la belleza, con su cuerpo delgadito y delicado. Se pechitos apenas empezaban a sobresalir, con un pezón rosado y gordito. A todas las mujeres nos crece primero el pezón y se nos pone extremadamente sensible al inicio de nuestro desarrollo. Sus genitales, inmaduros y casi lampiños, se miraban casi infantiles, virginalmente cerraditos, aunque ya no era virgen.


Yo, de piel morena clara, ojos verdes pálidos, de complexión delgada, soy bonita. Mi cabello negro liso hasta media espalda es orgullo de mamá, pues ella me lo cuida muchísimo. También tengo cuerpo de nena, mis pechos están en el mismo estado y mis caderas apenas empezaban a ensancharse. No lo aparentaba, pero iba en camino de volverme una mujer muy voluptuosa, una verdadera ricura.


Comparadas yo salía mal parada, pues mi cara no era tan bonita, y su delgadez le daba más realice a su esbelta figura. Y no es que yo fuera fea, ya dije que no, lo que pasa es que siempre fui un poquito más gruesa, y mis rasgos menos llamativos. Pero igual estoy que me caigo de buena ahora.


Nos pusimos rojas y empezamos a ver como disimilábamos. Salimos de mi habitación cuarto con una toalla en la cabeza cada una, secándonos el pelo. Casi al instante salió Diana, sorprendiéndose de vernos mojadas. Mi hermana me guiñó el ojo pícaramente, seguramente por su mente pasó algo sucio, lo malo es que Cindy se dio cuenta.


Empezamos a platicar de diversas cosas y terminamos riéndonos. Diana se llevó la ropa de mi amiga a la secadora y mamá se fue a atender la posada. Me quedé solo con mi amiga así que entramos de nuevo a mi habitación.

Lucy, ¿Diana y tu mamá saben que estoy al tanto de lo que hacen en su vida privada?

No, no les he dicho nada…

Mmmm… ya me parecía. No les digás porfa…

Vaya… y tu… ¿cómo estás?

No muy bien… no muy bien…

Igual yo… tuviste razón todo el tiempo, todo el tiempo…

Tu también…

Es horrible saber que todo lo que hiciste no valió la pena.

Si, es horrible.


Platicamos un poco más, ella lloró desconsolada en mi pecho y yo en su hombro. Nos habías reconciliado, eso mitigaba un poco nuestro dolor. Terminamos hablando de otras cosas, haciendo chistes y riendo hasta que Diana llegó a avisarnos que ya estaba su ropa. Se la puso y la acompañé afuera, se fue a su casa.


Las cosas volvieron a la normalidad después de eso. Mi vida continuó, aunque triste, pero siguió. La de ella también. Nos dimos fuerzas los dos para rechazar a Allan y a Mike cuando ellos nos fueron a buscar para regresar, nos mantuvimos firmes.


Ahora que recuerdo, esa fue una época de gran maduración para los 2. Antes, ella salía con quien fuera, mejor si era guapo. Si era bueno o malo no importaba mucho, lo que le gustaba era el hecho de ser popular. Por eso ella terminó al lado de Mike. Pero después de el, se volvió menos superficial, ya no le importó competir con sus amigas para ver a quien preferían los muchachos. Dejó de ser un poco niña y creció.


Yo también cambié. Antes me metía con casi cualquiera bajo el lema de "¡Viva el sexo libre!". Pero ya no, ya no me interesaba compartir mi intimidad con los demás. Bueno, con mis amigos si, pero solo con aquellos cercanos que hubiese compartido conmigo más que sudor, gemidos, jadeos y semen. Dejé de hacer eso.


Continuó mi amistad con ella. Decidí alejarme de cualquier tipo de relaciones por un buen tiempo, ella hizo lo mismo. Salíamos juntos como amigos, platicábamos y éramos, en resumen, muy apegados.


Bueno, aquí terminaré este capítulo de mi narración, más adelante continuaré contando cómo fue que inicio nuestra relación más que íntima. Mientras, pueden escribirme a mi correo gran_jaguar@terra.com expresando lo que deseen (menos maltratadas). Hasta entonces.


Gran Jaguar

Amigos de Oficina

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Era viernes en la tarde y cercana la hora de salida de mi oficina después de una larga semana de abstinencia sexual por lo que me decidí llamar a mi amigo Alberto para que me ayudara a bajar mi deseo sexual como fuera y en la forma que el decidiera . Acordó recogerme a las 9 : 00 p.m. no sin antes advertirme la forma en que debía ir vestida .


Ya en mi apartamento y luego de un relajante baño en mi bañera con hierbas y espuma me dispuse a vestirme con mi acostumbrada seda dental que se perdía en mis nalgas y absolutamente nada mas de ropa interior ya que el vestido era ceñido al cuerpo al máximo y no permitía el uso de mas prendas , llegaba solo hasta el borde de mis nalgas dejando al descubierto mis piernas torneadas llegando hasta mis sandalias de 14 cms de color negro , de pronto sonó el teléfono y era Alberto que me pedía que bajara por que estaba en la puerta del edificio de apartamentos .

Salí y me subí a su carro dándole un tierno beso y tocando su polla por encima del pantalón y sin hablar arranco dirigiéndose a una avenida un poco solitaria donde en las noches se paran las prostitutas a esperar clientes de ocasión , detuvo su auto en una de las esquinas que aun permanecían solas y me dijo que me bajara , que esa era mi esquina , sorprendida pero muy cachonda baje del carro y con movimientos sensuales camine con mis zapatos altísimos y mi vestido mini que dejaba ver el nacimiento de mis nalgas hacia " mi esquina " , mire de reojo vi que estaciono su coche en un sitio estratégico a unos metros , saco su cámara de video y me grito : trabaja puta ... que filmaré tus guarradas , sonreí y subí un poco mi vestido y le mostré mis nalgas y le dije : quieres que me coman el culo , sonriendo ambos iniciamos nuestra aventura .

Cada que pasaba un auto caminaba muy sensualmente para llamar su atención , se arrimaban y me decían lo puta que era , lo buena que estaba y me pedían que les mostrara lo que se iban a comer por lo que yo les mostraba mis tetas , mi cuca , el culo o las tres cosas según el pedido de los supuestos clientes , ellos me mostraban sus vergas algunas paradas y enormes , otras negras y gordas, otras delgadas y flácidas , yo les seguía la corriente en sus pedidos pero jamás me subía a sus autos y solo me comportaba como una verdadera puta para que la cámara de video de Alberto tomara los eventos muy calientes con cada parada de un auto .

Así paso mas de una hora hasta que Alberto me llamo y me dijo que me subiera por que ya era suficiente , al subirme le mostré lo mojada que tenia mi cuca por lo guarra que me habían hecho sentir y todas las palabras y gestos obscenos de mis potenciales clientes . Alberto toco mis tetas , mis nalgas y metió sus dedos en mi mojada cuca diciéndome : perra .. te veías tan arrecha ofreciendo tu cuerpo .... eres una perra perdida ..., nos dirigimos a casa de un amigo suyo y al entrar estaban 5 de sus amigos sentados en la sala y dos mujeres en el centro bailando semi desnudas , Alberto llamo la tensión de todos y les dijo : bueno muchachos aquí esta la tercera perra para nuestra apuesta , todos sonrieron a carcajadas y me señalo el centro de la sala a donde fui con la otras dos mujeres. No se a que horas apareció un enorme negro como de 1.90 cms , parecía jugador de baloncesto , con unas enormes manos , todas quedamos atónitas viéndolo , se situó en medio de las tres . Todos gritaban como posesos : Vamos Admed disfrutas tu trabajo .. castiga estas perras , nos acerco hacia si y nos toco nuestras caras colocando sus dedos en nuestras bocas para que chupáramos sus enormes manos y sus dedos , se quito su tanga quedando su gran falo aun flácido colgando con unos enormes guevas negras afeitadas , empujo nuestras cabezas hasta su miembro y todas como poseídas iniciamos una mamada a su polla inmensa , yo cogí el enorme glande con mis labios y trate de meterme lo mas que pude , lo lamí , escupí y volví a lamer mientras este crecía hasta quedar como de 25 cms y unos 5 cms de diámetro , ya no cabía en mi boca ni en la boca de mis dos compañeras de mamada , todas recorríamos ese enorme falo mientras Admed pedía que le lubricáramos su miembro con saliva , continuamente nos pedía que la escupiéramos , eso me excitaba mucho , escupíamos su verga y la lamíamos sintiendo ese sabor ocre de negro que en mi excitación disfrutaba , una a una nos obligo a meter su miembro hasta la garganta causando una enorme dilatación de nuestras bocas que quedaban ajustadas a la cabeza de ese gran miembro , situación que le excitaba por que cada que penetraba nuestras bocas gema como un poseso al sentir la presión de nuestras pequeñas bocas , lamí y restregué mi cara en sus enormes guevas metiendo la punta de mi lengua en su ano , lamí sus nalgas .

A la chica que estaba a mi lado que tenia unas enormes tetas la levanto entre sus brazos y se las chupo fuertemente , llamo a uno de los chicos y le dijo que se acostara en la alfombra , lubrico su dedo y de espaldas se lo metió en el culo sacándolo solo para ser reemplazado por el miembro del que estaba en el suelo , en esta posición Admed apunto su verga a la cuca e inicio una lenta penetración dejando como un sándwich a la chica quien gemía a cada centímetro así estuvo un rato y seguidamente nos puso a todas en cuatro en una mesa alta que dejaba nuestros culos a la altura de su polla , mire a mi lado y empezó por la chica al otro extremo y vi que sobaba su verga en sus nalgas y le pegaba utilizando su miembro como látigo, así paso una a una hasta llegar a mi , sentí su enorme polla negra golpeando mis gordas nalgas y rozando mi ano algunas veces , escupió mi culo y metió su dedo gordo untado de lubricante en mi culo , así mismo hizo con las otras dos chicas que al igual que yo gimieron al sentir el dedo gordo del negro tan grande como una verga normal , todos gritaban al negro pidiendo que nos abriera el culo a las tres , yo sintiendo su dedo en mi culo le grite : negro hijueputa ... meteme la verga ....saca tu dedo del culo y ábreme mi ano , gran error por que al terminar de hablar la cabeza de ese enorme miembro estaba en la entrada de mi ano y gracias al lubricante de un solo empujón metió su enorme glande abriendo mi esfínter casi a reventar , grite desesperada y trate de desencajarme y el negro Admed me agarro fuerte por la cintura e introdujo otro trozo de su polla , le grite : te gusta mi culo apretado ...negro cacorro , el me respondió inmediatamente : me encanta ver tu gordo culo blanco atravesado por mi verga ...ahhhh... y tu ano dilatado como un florero maldita zorra , golpeo fuertemente mis nalgas e introdujo su miembro hasta sus guevas , guevas que sentí rebotar en cada arremetida con un ritmo pausado y constante hasta que mi ano se acostumbro a ese gran cuerpo extraño y empecé a disfrutar sintiendo como si un bate de béisbol entrara y saliera de mis intestinos , sentí un gran chorro de aceite en mi ano lo que hizo que resbalara con mas facilidad , lo sacaba casi hasta la punta y lo metía hasta sus guevas rítmica y seguidamente soltando un chorrito de aceite de vez en cuando , acelero su ritmo y yo trataba de apretar mi adolorido ano y grite : cabrones ...ninguno tiene una verga que quiera que se la chupe .... , al momento tenia dos enormes vergas al alcance de mi boca y las otras dos chicas fueron atravesadas por las vergas restantes .

Mientras metía su miembro en mi culo golpeaba fuertemente mis nalgas , finalmente entre espasmos Admed se vino en mis intestino clavando su verga hasta el fondo momento en que sentí un gran orgasmo entre el placer de ese bate en mi culo y el dolor de la enorme dilatación , me levanto con gran facilidad sin sacármela y se sentó en el sofá y con sus enormes brazos me subía y bajaba sobre su verga para que todos vieran , yo movía en círculos mi culo adolorido sin lograr satisfacerlo totalmente , estuvo después de venirse jugando así con mi ano como quince minutos .

Caí tendida en la alfombra con un gran ardor en mi culo situación que aprovecho Alberto para pajiarse en mi cara mientras lamía sus guevas y me decía lo linda que me veía mientras el negro abusaba de mi , se vino en mi cara haciendo que limpiara su miembro de las ultimas gotas de semen . Con ayuda de todos nos llevaron al lado de la piscina , el negro aprovecho y se orino encima de nosotras apuntando su chorro a nuestras caras .

Comentarios : lililapronta@yahoo.com.ar

Lilila Pronta