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Me cogi a la mejor amiga de mi novia

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Hola, me llamo Carlos y lo que voy a contar no sucedió hace más de un mes. Yo tengo 16 años y hace como tres meses empece a andar con Mariana, que tiene catorce. Era muy bonita, delgada, con cuerpo de bailarina, cabello castaño claro, ojos azules. La quería mucho y tiempo después comocí a su mejor amiga, Elena. Mariana comparada con Elena no era nda. Elena mide como un 1.70 (5 cm. mas baja que yo) es delgada, con nalgas bien firmes, tetas redondas y firmes, labios gruesos, ojos café claro, cabello castaño que le llegaba poco más abajo de los hombros... Era una diosa romana.En alguna ocasion hubo una fiesta en casa de un amigo. El edificio donde vive es enorme y en su mayor parte deshabitado, asi que podiamos hacer todo el desmadre que queriamos. En aquella ocasion Mariana no pudo ir porque no le dieron permiso, pero Elena si fue. Ese dia llevaba unos mallones negros que dejaban ver su glorioso cuerpo y una playera apretada que le llegaba a las nalgas. De verla casi tengo una erección.Se sento conmigo y poco a poco le fui dando chupe. Platicamos de muchas cosas y de repente me pregunto que si ya lo habia hecho. Le dije que si y me pregunto que como, asi que se lo conte. Despues le pregunte lo mismo y contesto. Nadie nos estaba viendo, asi que se acerco a mi oido y me dijo "Quisiera ver como lo haces" y me puso la mano en la entrepierna. No pude evitarlo, se me paro. Seguimos platicando y un rato despues me di cuenta de que me tenia que ir. Elena dijo que ella tambien y comenzamos a bajar las escaleras juntos.-Oye, la semana pasada ¿es cierto que fajaste con Percy? -le pregunte.-Si, si... Que fajarlo, al dia siguiente lo hicimos -me dijo. Ya estaba muy peda y se me ocurrio preguntarle.-¿Quieres que pase algo entre nosotros?Ella dijo que si. La agarre de la mano y en uno de los pasillos desabitados al lado de un elevedor fue donde la lleve. Me sentñi algo cohibido, pero ella se abalanzco sobre mi y me comenzo a besar.Se ve que tenia mucha experiencia y esos labios eran tan carnosos que no pude dejar de besarla. La estrelle contra una pared y comenzamos a besarnos con mas y mas intensidad. Ella me agarro de las nalgas y me pretujo, asi que que yo tambien la agarre de las suyas. Estabamos muy muy juntitos. Le comence a besar el cuello y de repente le alce la playera y el brasier y le empece a lamer sus tetas. Ella hacia ruiditos de placer mientras me perdía mas. Despues me dirigio de nuevo a su boca y con una de sus manos empezo a frotar mi pene por encima del pantalon. Yo por encima de su mallon empece a acariciar su vagina. Ella no dejaba de hacer ruiditos de placer, que eran tiernos y sensuales a la vez. La segui besando, pero esta vez haciamos moviemientos como si lo estuvieramos haciendo por encima de la ropa. -Traes condon? -pregunto.-Si, en mi cartera.-Buscalo en lo que yo hago algo.Se agacho y desabrocho mi pantalon. Para entonces ya tenia la verga bien parada.Habia escuchado rumores de que Elena daba unas mamadas legendarias y sin duda lo fue. Primero lamio con la punta de su lengua mi glande mientras que con la otra mano me masajeaba las bolas. Siguio haciendolo asi, y despues lamio mis bolas. En seguida , con la otra mano, empezo a estimular la vena que tenemos en la parte de abajo del pene. Se sentia glorioso. Despues se metio todo mi pito a su boca. Ya me habian dado sexo oral y aunque se sentia bien, se notaba la falta de experiencia, pero con Elena no. Ella ya sabia respirar bien, se la metia toda (me mide 20. cm) y no dejo de estimular la vena ni de masajearme las bolas. La agarre de las greñas y comence a bombearla mas y mas. Me vine en su boca y ni siquiera saco mi pito, se lo trago todo ahi mismo. Seguimos besandonos un ratito y me dijo que le lamiera las tetas de nuevo. Como tenia que estar algo agachado, mi pito quedo justamente en su entrepierna. Ya sentia su vagina humeda atraves de los mallones. No tarde en que se me pusiera dura de nuevo.Elena se tumbo en el piso y me saco toda la ropa. Depsues yo la desvestí lentamente. Con un dedo le acariciaba la pucha mientras la besada. Me sorprendio cuando me puso el condon de una mamada. Nunca habia visto eso.Siguio tumbada en el piso. Me puse encima de ella y se la meti. Ella me agarro de las nalgas y me dijo "cogeme mas duro" mientras marcaba el ritmo. No dejaba de hacer ruidos de placer y de tener orgasmos. Al mismo tiempo yo le mamaba las tetas. Segui bombeando. Me encantaba coger con esa dios. Asi estuvimos un rato hasta que me vine.Ah, que rico dojes -me dijo mientras me quitaba el condon y se ponio en posicion de perrito. En lo que se me volvia a parar, le lami la vagina. Ella casi gritaba de placer. Veia su cara, se le veia en los ojos, hacia expresiones como de estrella porno y se mordia los labios.Yo me sentia como en el cielo lamiendo esa vagina tan deliciosa.Despues de un rato ya se la meti por el culo. Ella se masturbaba en la vagina mientras yo le seguis dando por detrás. Me vine en su espalda en esta ocasion.-Que rico pito tienes, Carlos -me dijo.-Tu tienes muy rica pucha.Cuando salimos de la casa de mi amigo eran las dos de la mañana. Cuando terminamos de cojer eran cerca de las cinco de la mañana. Lo hicimos parados, acostado y en mil posiciones.Solo lo hice esa vez con Elena, pero me basta para el resto de mi vida recordar lo puta que es.

EL CURA

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Sebastián era un curita rural que había ejercido su ministerio en distintas comarcas. Ahora la curia le había asignado destino en una pequeña parroquia de un alejado suburbio de la ciudad. Éramos amigos y solíamos compartir algún que otro fin de semana tomando jerez y ejecutando música.

En cierta ocasión en que habíamos bebido un poco más que de costumbre, Sebas como yo lo llamaba, mirándome fijamente comenzó a decirme: “Tú entiendes, Luis, que los sacerdotes, además de religiosos, básicamente somos seres humanos”. “Eso es claro para mí” respondí. “Entonces sabrás que tenemos defectos, virtudes…. (se hizo un silencio) y también tentaciones…” “Es natural que sea así” contesté; “pero no alcanzo a ver cuál es el punto; por qué no eres más específico Sebas y sin rodeos me dices lo que quieres” le dije sonriendo. “Es que, verás, no es tan fácil…ocurre que hay una mujer…tú sabes…que frecuenta la parroquia y que…bueno…ha despertado mi interés….como hombre…” “¿Y qué del voto de castidad que hacéis?” le pregunté con algo de sorna. “Ese es el punto, dijo vacilante, aunque en ocasiones es algo…soslayable, pero no deja de ser un problema…de conciencia” “Mira, le respondí, como yo veo…si tienes el deseo o la necesidad de follarte a alguna mujer, pues debes hacerlo sin mayores problemas, es algo que hacemos los seres humanos”. “Es que ¿sabes?...es la mujer del alcalde, me dijo por lo bajo. “Joder! –exclamé sorprendido- tú sí que no pierdes el tiempo” dije al tiempo que ambos estallábamos en risas. “Es muy maja, siguió Sebas ya más animado, pero como comprenderás debo ser muy discreto dada su situación y teniendo en cuenta quien es su marido”. “Pues tráela aquí, le dije sin dudar, me avisas el día y yo desaparezco”. “¡Gracias Luis! dijo agradecido, mientras me abrazaba, me solucionas un problema hermano”.

Días después Sebas me llamó al móvil para decirme que esa noche necesitaba el “alojamiento” por un par de horas, a lo cual respondí que le dejaba las llaves en el sitio acordado previamente. Pero no me fui de la casa porque había decidido ocultarme y ver a quien se tiraba Sebas; no soy un voyeur, pero sentía curiosidad por ese encuentro…tal vez incluso lo filmara.

Me oculté en una habitación contigua que tenía un mirador disimulado, el cual solía utilizar ocasionalmente para filmar mis encuentros. Desde allí pude ver cuando llegaron y quedé asombrado de lo que veía: la mujer (después supe que se llamaba Isabela) tendría unos 45 años, bellas facciones y un culo espectacular, que cuando lo vi me produjo una erección tremenda. Sebas no era agraciado, pero pude ver el motivo que enloquecía a las mujeres: estaba armado de una semejante polla que rápidamente puso en la boca de Isabela que comenzó a chuparla con cierta dificultad, pues sus labios no podían abarcar la totalidad del diámetro del glande. Después escuche que le decía: “¡Que polla monumental tienes, quiero sentirla dentro mío, follame ya!” Entonces vi que ella se montaba sobre Sebas, pero al parecer, su vagina era poco profunda lo cual le producía cierta incomodidad por el tamaño de la verga. Sebas la puso en la vieja pero siempre efectiva posición del misionero y le fue metiendo de a poco toda la polla en el ajustado pasaje.

Isabela comenzó a gemir a medida que Sebas la fue bombeando, hasta que los gemidos se transformaron en gritos y suspiros agitados: “siii, así, así, métela más profundo…hasta el fondo…ay, ay, que me corro, que me corro, si, si, aargg” fue lo último que escuche y pude ver como ambos se agitaban al unísono en una corrida simultanea que, en el caso de Sebas, fue bastante copiosa porque lo vi contraerse al menos en cuatro ocasiones, para luego quedar “desvanecido” entre las piernas bien abiertas de Isabela. Ella lo acarició amorosamente y le preguntó: “¿Cuánto tiempo nos queda?” “Una hora aún” le respondió. “Que bien, dijo ella, podremos hacerlo otra vez”. “¿Quieres más”, le preguntó Sebas. “Siii, respondió, necesito más. Bien sabes que mi marido me tiene abandonada, desde que consiguió una amante joven. Pero le pagaré con la misma moneda a ese hijo de puta y en venganza, esta noche dormiré a su lado con toda tu leche dentro de mí. Así aprenderá a ser cornudo, aunque no se percate.” Esa confesión pareció excitar sobremanera a Sebas, pues al instante tenía su enorme miembro erecto nuevamente.

Pude ver como ponía a Isabela en cuclillas sobre la cama y lubricándole el magnífico culo con restos de semen que goteaba de su coño, fue metiendo la verga en su ajustado interior. Ella gemía diciendo: “ah, ah, despacio, me duele…” y abría las nalgas con las mano para facilitar un poco la penetración. Yo veía como Sebas empujaba con fuerza y ella le decía: “Ay Sebas, despacio mi amor, que la tienes muy grande, ay, ay, me estas rompiendo el culo… ¡que verga tienes, Dios santo!”

En la distancia lo miraba al curita como follaba con fuerza a la mujer del alcalde y veía como le rompía el culo a tan respetable señora. Isabella se corrió un par de veces, hasta que percibí como se contraían los glúteos de Sebas en feroz eyaculación que llenó todo el conducto anal.

Lo último que vi fue a la señora “alcaldesa” vestida y maquillada, partiendo rauda hacia su casa, con todo el semen de mi amigo en su interior. A dormir cansada junto a su marido…que mañana sería otro día en este mundo difícil.

 

Consejo: cuidaros de los ginecólogos…y de los curas

Si me votais convenientemente, puedo contaros la historia de un ginecólogo que se las trae.

 

 

 

Mi Amiga

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¿COMO FUE QUE EMPEZO TODO? No lo se con exactitud, sin embargo estábamos ahí, los tres, tuve la oportunidad de elegir un buen lugar, no conocido por ninguno de los tres, esto es, nos citamos en una casa acogedora, de una colonia agradable, había 3 muebles puff, estaba una mesita de centro, y al fondo un reproductor musical, esto hacia que el ambiente desde que entramos fuera adecuado. 

Compré con anterioridad suficiente tequila, y sodas diferentes,  entre Dan y yo compramos un Moët & Chandon, es autentico champagne, lo habíamos reservado por si teníamos esa ocasión tan especial y esperada.Empezamos a hablar de trivialidades, la universidad, el trabajo, entre copa y copa, cada momento añadíamos más tequila y menos refrescos, habíamos pedido una pizza hut, una especial así como una mexicana, entre sorbo y sorbo el sol fue cediendo al crepúsculo, el reproductor empezó a tocar una música que sin más ni más hizo que Winona, se pusiera a bailar al ritmo de Ricky Martin, “living la vida loca!”, asombrados y absortos, anonadados, Dan y yo, disfrutamos de ese movimiento primero tímido de caderas, su sonrisa era algo nerviosa, pero su rostro reflejaba firmeza en lo que ella tenía destinado para nosotros, éramos su presa; Su objetivo: ¡Simple! provocarnos, provocar a que cambiáramos el rumbo de nuestra platica, sus movimientos cada vez eran mas candentes, luego, lo que anhelábamos yo y Dan, puso su redondo y firme trasero a nuestra vista, volteo de reojo y nos menciono a la vez que alzaba el último trago de su vaso! Espero que les guste este espectá…culo, (haciendo pausa en esa palabra) y se empino todo el tequila de un golpe como para darse valor, sus movimientos se intensificaron esa ocasión usaba un vestido ajustado con estampados entre cafes y rojos tipo leopardo, le llegaba 10cm arriba de la rodilla, pero cuando empezó a menearse, dejo su copa vacía, tomo ambas manos y al movimiento de sus lindas caderas se empezó a alzar el diminuto vestido…

¡Mas sorprendidos que excitados  Dan y yo nos vimos!, ya que en ese momento se arquea hacia nosotros y nos dijo: ¡Vengan! Quiero que tu Dan, estés al frente y tu Man, atrás de mi, yo por mi parte no tuve reparos en obedecer a esta suculenta dama, era lo que había anhelado por todo un año y dos meses, la tome firmemente por su trasero, le pegue mi arma entre sus nalgas todo esto a través de nuestras prendas de vestir, al momento que Dan hacia lo mismo pero con mucha más torpeza ella emitió un hondo suspiro y luego un rico gemido, me dijo: Man: tienes un arma de grueso calibre, ¡Se ve que la usas poco!, y tu Dan no estas tan mal, todo fue con calma, no llevábamos prisa, empecé a besarle el cuello, mientras que ella se comía la lengua de Dan, este le acariciaba sus pechos ahora firmes y duros así como sus pezones estaban durísimos, a punto de estallar, como para asegurarnos, con una mano abrazo a Dan y con la otra me tenia a mi, ¡Como si quisiera zafarme!, ¡Para nada! Era el momento que añore desde hacia tiempo así que como iba a quedar en mal? Le seguimos el ritmo, luego de un pellizco le desbotone su bra, le dije a Dan, bésale los hombros, así lo hizo y con sus dientes sin morderla le quito el sujetador del vestido en los hombros, todo callo al suelo,  la música seguía, ya habían pasado como 4 canciones o 5 no lo recuerdo, dejamos de bailar sin despegarnos ni un segundo.Ahora nos concentrábamos en juguetear con nuestros cuerpos… al mismo estilo que David Coperfield, desaparecieron nuestras prendas las de Dan y las mías, Dan es alto, atlético, y fortachón, güero; yo, soy moreno, fuerte y ágil a esas alturas ella ya lo que quería era que la amaran que cumplieran su fantasía, así que ambos nos enfocamos a varios puntos, mientras él jugaba con sus enormes senos, tocándolos, besándolos, acariciándolos, luego se subía a su cuello, y mas arriba en sus labios la besaba le decía:¡ aaay Winona, eres una escultura!, tienes súper tus pechos,  y cuando la besaba, ella gemía, a su vez ella se contorneaba como para que yo pudiera llegar mas adentro mas al fondo ¿Por qué digo esto? Porque con la boca le quite su tanga, era negra con diminutas líneas blancas, estaba completamente desnuda ya, siempre había visto su trasero a mi modo de ver, era uno lindo, respingón, redondo,  blanco, pero ahora lo tenia delante de mi, la verdad es mas grande y rico de lo que suponía, yo metía mi lengua en todo su glúteo, en círculos abrí con mis ávidos dedos sus glúteos, y metí  mi lengua en su culito, ahí está la respuesta; en un principio me dio algo de sensación desagradable,. sin embargo cuando escuche un enorme gemido de placer me armé de valor para volver a atacar esa parte de ella, alguna ocasión me había comentado que no se habían atrevido a lamerle el culo, le dije: ¡de eso yo me encargo! No podía fallarle,  grito nuevamente ¡Asiiiii papitoooo!!!! Mientras que Dan desenfundaba su pistolita 9mm que ya no era una pistolita, no negaré que hasta me sorprendió a mi también, ¡calibre 22!

Eso no me desanimo, yo seguía en lo mío, aun yo traía aun mi bóxer en eso ella también se sorprende al verlo y dijo: Dan, quiero hacerte una mamadota, así que Dan se puso en pie, mientras ella se arrodillaba en un puff empezó a darle un exquisito placer a Dan, mientras tanto con mi lengua estoy chupando sus nalgas a Winona , mordiéndoles con dulzura haciendo mil dibujos con la punta de la lengua (mientras con mis manos acaricio tu enorme,  redondo, fino y durito trasero);  me gusta ver como estoy separando suavemente los labios gruesos y los interiores. Me gusta posar mi boca sobre ellos y que mi lengua acaricie lentamente sus bordes hasta rozar tu clítoris., me acerco peligrosamente a tu vagina mientras abres tus piernas ya excitada. Beso tu pubis y juego con mi nariz sobre él, mientras mi lengua se posa sobre la superficie de la vagina. Aprieto con la punta de la lengua para separar los labios y abrirlos para recorrer con ella de arriba hacia abajo y viceversa gozando del sabor de tus flujos que empapan mi boca mientras hago eso ella a Dan le esta haciendo la mamada de su vida, entonces,  me quede observando, entonces,  ella apenas saca su boca del falo de Dan me dijo: Man, no te quedes ahí paradote, aquí esta mi culito para ti, ¡gózalo! Al tiempo que se daba unas nalgadas, asi que le dije: Winona, lubrica mi verga! Ella quito su boca de donde estaba afianzada y ensalivó mi Magnum 37 especial con unas tres o cuatro metidas hasta casi la garganta!  Asi que una vez ya lubricada, me afiance a su ansiado trasero voluptuoso, ya sin ternura, separé sus dos piernas estas escondían un culito más moreno que el resto de su piel, enfile la espada apenas a su orificio y le dije: Quiero observar como se oculta mi verga en tu culooo… al tiempo que arremetía y destrozaba su ano en 360 angulos, eso hizo que ella gritara de placer y también grito porque mi verga era un poco mas grande de lo que ella se había comido en algunas otras ocasiones… a la vez que Dan empezaba a jadear….yaa! yaaa! decía. Ella algo molesta le dijo: Noooo aun nooo estúpido!, aguántate!El regaño surtió efecto, se contuvo entonces de un jalón lo acostó a el se le acomodó y como una mariposa abrió sus alitas y zaaaz!!!! Hasta adentro, luego me dijo: por favor Man! Por favor cumple mi fantasia! Sabes cual es! La hemos platicado,….

Yo, sabia lo que ella deseaba, asi que nuevamente la penetre sin ningún remordimiento todo hasta adentro, empecé a sacársela suavemente y luego mas y mas aprisa mientras ella se meneaba en un vaivén desenfrenado asiiiii papacitos, asiii eso era lo que siempre había añorado aaaaah mas Man mas, yo le acariciaba sus pechos con ambas manos, la besaba en su nuca, yaaaaa grito! Ya no aguanto… al tiempo que Dan se apresuraba a sacarla y venirse ella también lo hizo, yo no podía dejar pasar la oportunidad de darle por su puchita muy dilatada…. 

La quité de con Dan, la acomodé de ahorcadas frente a mi mientras ella estaba viendo como se perdia mi camote en su rajada!!! Hoooo siiii! Mencionaba, esto es un sueño Mannnnn, pinche man!!! Estas super dotadoooooo porque no me lo hiciste antesss,,,….. eres todo un conocedor ¡!!!!!!!,  asi mi amor me dijo asi! Hasta no verlo ooooo ssiiii papá!!!, quiero cogerme tu verga completaa!!!! Aahhhh oooo siiiii!!!! yo estaba que ardia casi no me podía contener….se volvió a venir en mi pero…. No solo fue eso me lleno todas las piernas de sus miados, ¡Había logrado  lo que alguna ocasión le había dicho! Que se vendría hasta mearse….Mi mirada a sus ojos fue de satisfacción de: ¡Siempre logro lo que me propongo!, la abrace fuertemente empecé a mecerme a su ritmo, Dan estaba todo exausto, ella me dijo cuando te venga avísame quiero que tu leche caliente empape mis chichotas…. Seguí moviéndome con frenesí hasta que ambos gritamos al tiempo que sacaba mi verga de su puchita empapada, y la empecé a bañar de mi liquido viscoso y caliente, le cayo en las manos, en los pechos poco en su rostro…. Estábamos agotados satisfechos, deseosos de mas….Era la primera vez que la tomaba, asi que…. Yo sabia que tendríamos toda una tarde noche salvaje, tomamos la botella de champagna, boto el corcho en el techo y salió el espumoso característico de esa bebida, ella se lo acerco a su piel y coquetendonos, con ganas de mas nos pregunto….. gustan???Pues aquí está en mi cuerpo, con eso, ella empezó a bañarse de tan espumoso liquido y corrimos ambos a beber de sus mieles….


Mi colega la Abogada

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Jamás olvidaré el lugar. La mejor habitación, la N°42, del más lujoso y recientemente inaugurado hotel de alta rotatividad de nuestra ciudad. Y menos olvidar a Laura, con quien compartimos ese día allí una botella Mágnum de champaña Brut bien helada. Pero para ir a los hechos debemos ubicarnos también en el tiempo. Era una nubosa mañana de otoño con su fría llovizna pertinaz, que invitaba a viva voz a no estar a la intemperie.   La botella en cuestión era un regalo que tiempo atrás me había hecho una cliente de nuestro estudio de abogados, en atención al resultado favorable del juicio en el cual la habíamos patrocinado.

Tanto Laura como yo somos afectos a esta bebida y siempre concordamos que la  mejor ocasión para disfrutarla es cuando la compartimos en nuestros encuentros amorosos. Y la ocasión se dio. Si bien no era la primera vez que íbamos a  estar juntos íntimamente, esta había sido planeada con anterioridad mucho cuidado y prestando especial  atención a todos los detalles. El plan era quedarnos hasta la noche desde la hora habitual de inicio en la mañana de nuestra jornada laboral en el estudio. Durante todo ese día “nuestra oficina” sería ese lugar tan disímil de la de todas las mañanas. También Laura estaba distinta. No era porque a diario que se vistiera y arreglara con mal gusto, sino todo lo contrario. Pero esa mañana estaba radiante, más bonita que de costumbre, lo cual no era nada fácil. Se había maquillado con mucho esmero, dando un marco especial a sus profundos ojos color miel y acentuando el volumen de sus carnosos labios, los cuales sabía que eran un detalle muy sugerente en su cautivador rostro. Subida a esos zapatos de fino tacón, era de esas mujeres que al caminar cadenciosamente, como bien sabe hacerlo, no pasan en absoluto desapercibidas, sino que por lo contrario hacen que más de uno desvíe la vista hacia su bien proporcionado cuerpo.

Esa mañana, no más traspasar la puerta de la habitación, entramos a un mundo creado pura y exclusivamente para el disfrute de la sensualidad en todas sus formas. Una dulce melodía de fondo nos recibió en un ambiente suavemente perfumado, con una iluminación tenue pero que permitía observar todos los detalles, dado que la vista es uno de los sentidos esenciales en toda relación de pareja. La temperatura era ideal en toda la habitación, lo cual permitía prescindir con comodidad no solo de las vestimentas habituales en esa época del año, sino de toda otra prenda de ropa, tal como teníamos pensado hacer. Despojándonos presurosamente de nuestros abrigos y depositando la botella Mágnum que Laura llevaba acunada en sus brazos en el frigobar, nos dimos al juego de observar el lugar, reflejándonos en los innumerables espejos que rodeaban la estancia, así como en el que estaba estratégicamente ubicado sobre el enorme lecho. Enorme también era la bañera de hidromasajes, la cual estaría pronto llena de burbujeante agua caliente. No podíamos dejar de besarnos y acariciarnos, a la vez que nos describíamos entre gemidos  las mil y una cosas que nos íbamos a hacer mutuamente. Estaba magnífica en ese vestido negro ajustado que tanto me enloquece. Al pasar la mano por sobre la fina tela pude disfrutar de todas las redondeces y recovecos de su estupendo cuerpo de hembra, la que sabía que en poco rato iba a ver satisfechos todos sus lujuriosos deseos. Y así es como gustaba mostrarse ante mí, con toda su pasión a flor de piel y sin tapujos de ningún tipo, sabiendo que ofreciéndose a mí como una verdadera puta, sin remilgos de ningún tipo, me hacía el hombre más feliz., a la vez que sabía yo que no le desagradaba en absoluto y no le costaba nada actuar de esa manera, sino que era algo natural para ella, a la vez que disfrutaba del juego a la par mía.

Encendimos la TV de amplia pantalla en la cual mostraban un video de un hombre acostado de espaldas y a dos rubias buenísimas que se deleitaban lamiendo y disputándose fingidamente su gran verga que apuntaba al techo como si en pocas horas fueran  a prohibir las mamadas. En ese momento fue que me abrazó por detrás  y comenzó a restregar mi espalda con sus turgentes tetas, a la vez que me decía susurrantemente al oído: “Te prometo que para celebrar tu cumpleaños te voy a dar una fiesta de esas”. No pude más y la giré para enfrentarla fundiéndonos así ambos en un muy caliente duelo de lenguas, como preámbulo de todo lo que íbamos a utilizarlas en el resto del día. Allí comencé a buscar a su espalda la cremallera de su vestido, pero no más allá de la mitad de su recorrido ella se desasió de mi abrazo y con una sonrisa entre infantil y pícara, que insinuaba sin lugar a dudas un enorme morbo, me dijo: “Hoy las cosas las hago yo. Tú solo tenés que esperarme con las copas servidas y sentado en el sofá”, dicho lo cual tomó su bolso y se fue rápidamente al baño.   Ni corto ni perezoso procedí a servir dos copas rebosantes del frío champaña, las cuales dejé sobre una mesilla, dedicándome luego a disfrutar del DVD en el cual esas dos estupendas hembras le estaban prodigando esa soberana mamada a dos lenguas a tan afortunado tío.   La aparición que tuve al abrirse suavemente la puerta del baño la tengo grabada a fuego en mi mente.  Aparte de las sandalias negras de altísimo tacón sujetas a sus esplendidas pantorrillas con finísimas tiras de cuero, subiendo la vista y al final de esas hermosas piernas , lucía un súper minúsculo tanga del mismo color, del cual su parte posterior se perdía al interior de su hermoso culo. Cubría su torso solo una muy corta camisa de seda blanca desabotonada en su totalidad, con lo cual al entreabrirse dejaba ver ese par de hermosas tetas. Pero para culminar la obra, al cuello lucía un pequeño moñito negro, lo cual le daba un toquecillo de morbo impresionante.   

Con un andar felino que tan solo de verla me quitaba el aliento pegó un lento giro sobre si misma para que pudiera admirarla. Y vaya si lo hice... Tomando ambas copas de la mesilla caminó seductoramente hacia donde estaba yo sentado, a la vez  que me decía mientras me ofrecía una de ellas: -“Quedate quieto que hoy voy a servirte yo... Y voy a complacerte en todo además de servirte,- agregó en un tono de voz ronco acorde con su mirada lujuriosa y sus movimientos voluptuosos cargados de una hasta ahora reprimida calentura que bien sabía que se iba a sacar conmigo.   Y allí comenzamos nuestro brindis: -“Por la mejor hembra de mi vida”, dije yo. -“Por el mejor macho que me he cogido”, dijo ella. Seguimos en estos términos, ella librándome de mi corbata y camisa y yo de la suya, con lo cual quedó solo con su tanga y moñita y ofreciéndome esas dos tetas que pedían a gritos que se las comieran. No las hice esperar porque derramé a propósito un poco de champaña sobre ellas y comencé a lamerlas como si en ello me fuera la vida. Yo seguía recostado en el sofá mientras ella me pasaba juguetona sus pezones por la cara, a la vez que se afanaba en mi cinturón, el cual desabrochó rápidamente para agacharse a sacar mi pantalón. Así, yo en boxers y ella en tanga, nos pusimos a bailar y más que a bailar, a restregarnos desesperadamente, a lo cual la giré y comencé a hacerle notar mi paquete en su colita. Para qué...,  agarrada por detrás como la tenía, se adelantó unos pasos hasta quedar parada frente a uno de los enormes espejos que nos mostraban de cuerpo entero donde siguió contorneándose a la vez que con sus manos acariciaba su cuerpo. Me quité inmediatamente los boxers  y me aproximé a ella por detrás abrazándola. Al sentirme desnudo a sus espaldas fue  que entonces llevó mis manos hacia arriba para que sobara mejor sus tetas, a la vez que ella movía su culito contra mi verga ya totalmente dura a estas alturas, bajando yo una mano para acariciar su concha, ya totalmente húmeda por entonces. Mi verga se deleitaba con el roce de su culo dado que la minúscula tira del tanga no estorbaba en absoluto porque se había deslizado ya muy adentro. Prácticamente se sentaba en mi pija diciéndome lo rica que estaba y como me la iba a mamar en poco tiempo. Imposible de seguir así, fue que me arrodille y con los dientes comencé a morder los bordes del tanga hasta bajarlo hasta sus pantorrillas, a la vez que mi lengua se deleitaba en todos sus poros lamiéndola por todos lados y haciéndola gemir como yegua en celo. Mientras tanto, los restos de champaña se los vertía ella por las tetas y el ombligo, saboreándolo yo finalmente cuando llegaba escurriendo hasta la entrada de su concha. Que placer saborear esa caliente concha con gusto a champaña al tiempo de oír a mi hembra decir todas las guarradas inimaginables. Mi lengua se perdía en sus profundidades cogiéndola a lengua literalmente. Para terminar esta parte debo decir que finalmente levantó su pierna derecha apoyándola al borde del sofá y yo me dediqué a esa cogida lingual hasta que ella estalló en un profundo ruidoso y húmedo orgasmo, luego del cual ya no le quedaron fuerzas ni para estarse de pie, con lo cual debí ayudarla a caminar hasta el lecho para quedar allí tumbada, repitiendo “Que linda cogida, papito”.   Ahora me tocó a mí servir otra copa de champaña para cada uno, brindando por la próxima  acabada...   

Cuando Laura iba por la mitad de la suya, la dejó sobre la mesilla junto a la cama y con una sonrisa cómplice me dijo: “Te voy a demostrar que mi lengua también puede dar mucho placer”. A lo cual comenzó a lamerme el pecho, y cuando cerré los ojos me lanzó encima el resto de su copa, lo que me hizo pegar un brinco. Ahora tenía la verga y las bolas empapadas  de champaña, con lo cual estaba todo dispuesto para que la fiesta diera comienzo. Y ya que ella era insuperable como fiestera, comenzó a utilizar su lengua de manera como solo ella sabe hacerlo. Empezó por secarme el cuerpo muy lentamente, sorbiendo cada gota de champagne, y usando a su vez todo su cuerpo estirado sobre mí para excitarme con lentos movimientos felinos. Era una visión de gloria poder ver la imagen de ella reflejada en el gran espejo del techo, como en una gran pantalla de TV, pareciendo que yo estaba asistiendo a la proyección de una película erótica, en la cual era protagonista en tiempo real. Sentir deslizarse sus bien formadas tetas todo a lo largo de mí, a la vez que utilizaba magistralmente su larga lengua y yo asistía en el espejo a los eróticos movimientos de su culo, era una verdadera locura, tanto así que mi verga se comenzó a endurecer como nunca antes. Luego de que hizo con sus tetas todas las perversiones inimaginables sobre mi cara y mi verga, empezó a mamarmela con una suavidad enorme, a la vez que intentaba decirme todas las guarradas que sabía y otras que inventaba. Y digo intentaba, porque con la boca llena solo le salían unos muy eróticos y entrecortados gemidos gruturales que me excitaban cada vez mas. Quién hablaba y la dirigía mientras gozaba era yo, dado que a ella le calienta escuchar que le digan ciertas cosas. Sin sacar mi verga de su boca comenzó a girar lentamente con la intención de que yo también saboreara su concha y así hacernos un 69, cosa que siempre nos gustó practicar en la posición yo abajo y ella arriba arrodillada. Luego de lamerla por unos instantes le dije que iba a hacer lo mismo que ella, a lo cual dejé correr sobre su culo el resto de mi copa, lo cual la mojo totalmente y la dejó muy sabrosa. Volví a entrar en su culito con mi lengua, para luego bajar por su concha, ayudándome además de mi lengua y labios con mi barbilla bien afeitada. A todo esto, mientras gozaba gimiendo como una buena puta, su trabajito en mi verga comenzaba a darle sus frutos. Ya solo no estaba dura, sino que con su trabajo de lengua también en mis bolas me tenía a punto de acabar. Y así logramos hacerlo a dúo, yo tomando todos sus deliciosos jugos con un toque de champagne y ella haciendo lo propio con todo el caudal de leche que emanaba de mi miembro, succionando como si le fuera la vida, sin sacarla de su boca ni en un solo momento ni dejando que escurriera ni una gota fuera de ella. En eso estuvimos no sé cuanto tiempo, donde solo oíamos los sonidos entrecortados de las cosas que intentábamos decirnos pero que no se entendían por tener ocupadas nuestras respectivas bocas. Luego de tragar yo todos sus jugos y ella toda mi leche, que fue abundante por ser el primer polvo, nos soltamos y allí si nos dijimos todo lo que nos vino en mente luego de esa formidable acabada simultánea. -“Así me gusta, que seas mi yegua reputa…” -“Soy cada vez mas reputa contigo, me enloquece ser tu puta, me gusta como me calentas y luego como me sacas la calentura…”   Luego de un apasionado beso, en el cual compartimos nuestros propios sabores, nos dimos una ducha juntos, sobándonos enjabonados hasta en los más recónditos huecos, no sin antes abrir los grifos del jacuzzi para que se fuera llenando de agua, para que fuera nuestro próximo lugar de juegos. 

La Computadora - 2ª Parte

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Como empecé las clases con Carmelita.

Después de la reunión que tuvimos en casa de Carmelita con motivo de su cumpleaños y que habìa quedado viuda desde hacìa cinco años y que su marido tuvo una enfermedad que duro dos años, y que se habìa reencontrado con mi esposa, después de un largo tiempo de no verse, le habìa prometido que yo le venderìa una computadora para conectarse a internet
, y que le enseñarìa como operarla, después de una semana, al llegar a comer, le dije a mi esposa que ya estaba la computadora de Carmelita lista, y que le hablara para ver cuando podìa recibirme para instalársela, me contestò que en la noche que yo regresara me tenìa la respuesta, al regresar en la noche me dijo te voy a comunicar con Carmelita, para confirmar la fecha, que serìa mañana en la mañana, y asì lo hizo al comunicarse le dijo hola ¡ trensitas ¡ aquí te paso a mi marido, para que se pongan de acuerdo, dándome el auricular a lo que Carmelita me contestò; Hola maestro, ya estoy lista si no tienes inconveniente mañana te espero a partir de las nueve de la mañana, a lo que le dije ok, mañana te veo a esa hora, colgando la bocina, le preguntè a mi mujer porque le decìan trensitas, a lo que me contestò, que desde que tenian como 17 años y eran estudiantes después de la clase de natación, al cambiarse en los vestidores, Carmelita, se quedaba desnuda y les presumia a todas las compañeras de su abundante bello pùbico, que era tan largo que le tapaba completamente su sexo, y que una vez apostaron que era tan largo que podia hacerse trenzas con el, después de discutirlo mi mujer y otra compañera se pusieron a hacerle las trenzas al bello pubico de Carmelita y pudieron hacerle trenzas, por lo que cada vez que nadaban se turnaban para hacerle trenzas a Carmelita, y que además presumìa de que tenìa el clítoris mas grande de la clase, lo que para demostrarlo, se paraba en la banca y abriendose los labios vaginales, les enseñaba a todas el tamaño de su clítoris que parecìa un pequeño pene y que efectivamente de agrandaba con los masajes que se daba Carmelita, desde luego que todas querian verlo y les invitaba a tocárselo lo que les producía una gran exitacìon, a todas, que después, Carmelita empezó a darle masaje a todas para enseñarles lo bien que se sentìa, y organizaba concursos para que las perdedoras le dieran masaje a las ganadoras, pero tambien con la lengua, lo que al principio le parecio desagradable, ella les demostraba haciendoselo a cada compañera lo placentero que se sentìa, por lo que convirtió al grupo en un club de adoradoras del clítoris y cada clase de natación era esperada con ansia ya que todas se daban masaje con todas hasta alcanzar el orgasmo, asi que mi esposa me confesò que durante los años que siguió la amistad se reunian en la casa de ella o de Carmelita para darse masaje con la lengua hasta provocarse orgasmos, por eso le encantaba cuando yo se los provocaba antes de cogermela. Yo ya estaba enterado de lo largo del bello pubico de Carmelita pues el dia de la reunion cuando ella me tomò la mano para ponérsela en la vagina note la cantidad de bello pubico que tenia en su sexo.

Después me dijo mi esposa que en las platicas que habìa tenido con Carmelita, le confesò que habìa tenido relaciones con varios hombres después de su viudez, sobre todo cuando se iba en viajes con grupos de desconocidos, pero que tambìen se consolaba con una serie de juguetes sexuales para calmar su carácter de mujer caliente. Después de platicar estos asuntos, empezamos a abrazarnos y a desnudarnos le empecé a comer la vagina y le preguntè que quien mamaba mejor yo o la trensitas, a lo que nos reimos y después de mamarme la verga la puse boca arriba y le enterrè la verga hasta los testículos cogiendo muy sabroso, y ella me comentò, ten cuidado con la trensitas ya que dice que sigue siendo muy caliente.

Al dia siguente, me presentè en la casa de Carmelita, me abrìo la sirvienta y me recibìo Carmelita al pie de la escalera, descalza, vistiendo unos pantalones y una camiseta, de esas que usan para hacer ejercicio, se acercò y nos saludamos con un beso en la mejilla, al acercarse a mì percibì un sonido como de pequeñas campanas metalicas pero no le dì importancia, me dijo sigueme, y adelantándose llegamos al la parte alta hacià su recamara, se volteo y le dijo a la sirvienta, por favor que no nos molesten, si llama el telefono, por favor lo contestas y dices que no estoy, entramos a su recamara y yo seguia oyendo ese titnineo, me mostrò la mesa cerca de la cama en donde se pondría la computadora y empecé a desempacarla, mientras ella me dijo, ahora vengo voy al vestidor, en cuanto estè conectada antes de prenderla me avisas porque quiero aprender desde como se prende, empezó a caminar y de nuevo se escucho el sonido metalico; Una vez conectada de llamè diciéndole ya està todo listo, y que se aparece vestida unicamente con un micro bikini blanco que solo le tapaban las aureolas de los pezones, dejando sus grandes senos descubiertos, unicamente anudados por la espalda con un delgado cordón blanco, y un micro triangulito que solo abarcaba a tapar parte de los labios vaginales, y grandes mechones de bello pubico asomándose por los lados, se diò la vuelta y mostrándome sus grandes nalgas solo asomaba un delgado hilo de entre sus nalgas y que era el que sostenìa el triangulo de enfrente, me dijo te gusta mi atuendo?, yo me quede boquieabierto al ver semejante cuerpo, y le dije claro que me gusta pero yo vengo solo a instalarte la computadora y a enseñarte computación, no a un desfile de trajes de baño, a lo que me contestò, no esto no es un desfile, este es mi uniforme de alumna de computación, y ahora necesito que mi maestro tambièn se uniforme para darme la clase, acto seguido que se me acerca, y me rodeo el cuello con los brazos y me empezó a besar en la boca ofreciéndome su lengua, yo no me pude resistir y la empecé a acariciar por la espalda bajando mis manos hasta tener sus ricas nalgas en ellas y empezar a sobarselas, se separò y empezó a desnudarme, dejándome solo en calzoncillos, desde luego mostrando una gran erección de mi verga, que la volteo y que le desamarro los cordones de su micro bikini dejando en libertas esos hermosos senos, la voltie y empece a besarlos y mamarlos con gran pasión y ella empezó a gemir sensualmente, diciéndome, toma maestro estos juguetes son tuyos para que hagas con ellos lo que quieras, segui mamando y besando sus senos, y agachándome, llegue hasta el micro triangulo, desamarrando tambien los cordones, dejándola totalmente desnuda, entonces que me dice, me ayudarias a depilarme mi sexo, dice tu esposa que tienes mucha practica ya que siempre le tienes su sexo muy bien depilado, por lo que no me pude negar, asì que le dije necesitamos un recipiente con agua caliente, unas tijeras pequeñas, unas toallas, y una maquina de rasurar de navajas, me dijo acompañame al baño ya que estoy preparada para eso. La seguì, ahora pegándome sus nalgas a mi verga y acariciándole sus grandes senos, y diciéndome, ahora si se te va a hacer violarme como me amenazaste el dia de mi reunion.; Después de hacernos de todos los materiales regresamos a la recamara y la recostè en un chase lounge que tenìa le abrì las piernas y empecé a cortarle hasta dejarle el bello lo mas corto posible desde luego dándole masaje de vez en vez al clítoris, empezando a jadear como gatita, y de repente que veo, que del orificio vaginal le salìa un cordón rosa, le preguntè que tienes ahì, y me dijo ve jalando con cuidado y veras lo que es, asì empecé y fueron saliendo unas esferas metalicas de diferentes diámetros, anudadas al cordón, cuando salieron todas, esas eran las que provocaban el tintineo, me explicò que eran una esferas chinas y que tenian un contrapeso interno que al caminar se movían provocando un masaje en el canal vaginal y que cada vez que se movían hacian ese tintineo, por lo que la mantenian caliente todo el dìa, La enjabone con la mano toda la vagina, la entrepierna y hasta el ano, y con mucho cuidado le fuì cortando todo su bello hasta dejar unos labios veginales rosas y un culito marron ante mi vista, le dije ya terminè, y me replicò, que no se merece mi conejito un premio por haberse dejado depilar?, yo no le contestè, solo metì mi cabeza entre sus muslos y empecé a saborear y dar maseje con la lengua a esa vagina recien depilada y a ese clítoris de un gran tamaño, lo que provocò que Carmelita empezara a gemir y a retorcerse como una gatita, entre tanto yo estaba gozando con mis manos aquellos senos que me encantaban, después de un rato de estar mamando esa rica vagina, que siento que empieza a contraerse y me dijo me voy a venir, esperate, yo no le hice caso y segui con mi mamada hasta que me apretò con sus muslos recibiendo en mi boca la descarga de sus flujos vaginales, inmediatamente me pidió que la besara asì que me incorporè y le dì un beso mezclando nuestra saliva con sus flujos vaginales, posteriormente que me incorporo y me dijo ahora sì por favor meteme la verga que mi conejo no aguanta màs la espera, le subì las piernas en mis hombros, y le empece a enterrar la verga en su vagina, me dijo lentamente por favor, y asi lo hice, y una vez que la tuvo hasta mis testículos me dijo, esperame, no te muevas, dejame sentir una verga de verdad dentro de mì, ya me aburrìo el estarme metiendo vergas de hule, en la vagina, asì que me espere un rato mientras le besaba las piernas y le masajeaba los senos con mis manos, me dijo ahora por favor saca y mete la verga despacito para que pueda tambien disfrutar de esta cogida, asi lo hice y estuve bombeándola por largo rato, además empecé a darle masaje en el clítoris con mis dedos hasta que le provoque el segundo orgasmo e inmediatamente después al apretarme con sus musculos vaginales la verga me provocò una eyaculacìon maravillosa, asi que nos quedamos ensartados por un rato hasta que le saque la verga ya mas flacida, entonces me pidió que me pusiera hincado con la verga entre sus senos y empezó a limpiármela con la lengua, me pidió otra vez que la besara, y asì lo hice, para mezclar nuestra saliva con mi semen y sus flujos vaginales.

Después de estar un rato a su lado me levantè y me fùi a lavar la verga al baño, quedando que en dos dias le darìa la siguiente clase, y le dije que esta era la clase de introducción aunque no de la computadora, si de verga, lo que nos reimos, le dì un beso y me retirè a seguir trabajando.

La proxima vez les relatare la segunda clase de computación a Carmelita, Saludos

by Investigador

El Debut de Mi Mujer - 5ª Parte

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Después de mucho tiempo de tranquilidad sexual de los dos, al parecer, ya habíamos cumplido todas nuestras fantasías, pero de vez en cuando comenzábamos a extrañar esas situaciones extremas de sexo que nos habíamos brindado mutuamente. 

Así que para alimentar más nuestras fantasías fuimos a alquilar un par de películas a un video club especializado en el tema.

Ahí nos encontramos con los temas mas variados y entre otras nos gustó mucho una que se titulaba Maratón Sexual.
Sin perder tiempo fuimos a casa a mirarla inmediatamente. La historia era muy simple se desarrollaba a cámara abierta sin ningún tipo de edición y era protagonizada por una estrella porno muy conocida que desafiaba a tener sexo con una exagerada cantidad de hombres tratando de romper un record. La historia era verdadera, no era una película de ficción. Ella tenia que hacer acabar a todos esos tipos uno por uno y sí que lo lograba sin mucho problema.

Mi esposa empezó a ponerse a mil con la historia y obviamente yo también, queríamos vivir en carne propia esa historia
, pero nos preguntábamos ¿cuántos tipos ella resistiría y además de donde los sacaríamos ya que pagarles seria una fortuna, pero pensándolo bien se que muchos hasta pagarían por hacerlo con mi esposa, y esa idea nos calentó aún más.

Fue entonces que decidimos publicar avisos en varias paginas de swingers y de contactos, colocando una foto de ella con el rostro tapado por un antifaz y totalmente desnuda, solicitando hombres para una masiva fornicación de esa mujer. Los requisitos eran que tenían que tener análisis de HIV al día, un físico muy bien trabajado un miembro viril de mas de 18 cm, su estado civil ni social no importaba. Tenían que enviar a nuestra casilla de correo fotos de ellos desnudos . 

Así esperamos pacientemente y los curriculuns fueron llegando en grandes cantidades. Teníamos para elegir lo que quisiéramos, siempre contestábamos dudas de las personas que querían participar.

Entre mas tiempo pasaba más nos calentábamos con la idea, no podíamos esperar más pero eso era parte del juego y de la fantasía.

Para poder cubrir costos decidimos que le cobraríamos una pequeña suma de dinero a cada integrante no mucho más de lo que se gasta una salida de un sábado por la noche , con ese dinero alquilamos un looft, con hidromasaje y muchas mas comodidades, contratamos un pequeño lunch, y compramos los mejores champagnes. 
La noche estaba por llegar y le confirmamos la dirección un día antes a los elegidos, que fueron la increíble cifra de cincuenta participantes, ellos sabían que podían no llegar a participar porque no sabíamos a cuantos mi esposa aguantaría cojerse, pero a ellos ya les encantaba el solo hecho de estar en el lugar. 

Esa noche fueron llegando uno por uno y fueron recibidos por mi esposa que estaba con un camisón negro totalmente transparente y un conjunto de ropa interior también negro con portaligas. Ella recibía un sobre de ellos donde se encontraba el DNI de la persona el análisis de HIV y el dinero de la inscripción , el sobre cerrado ella me lo pasaba a mi para que yo constatara todo perfectamente. 

Fueron llegando puntualmente , los fuimos ubicando con diferencia de minutos para que no se agolparan ni llegaran todos juntos como manada.

Llegando la media noche, ya habían concurrido todos los participantes perfectamente al horario , no faltaba ninguno.
La música lenta se escuchaba de fondo mientras los invitados charlaban amablemente entre todos ,mientras mi esposa se paseaba con copas de chapagne convidándolos a ellos. Nadie podía quitar los ojos de ella que lucia espléndida y más allá que era la única mujer que estaba entre tantos hombres, en el aire se podía respirar el ambiente a calentura, la idea de que todos desearan hacerlo con mi mujer me calentaba increíblemente al punto de tener una erección continua.
Antes de comenzar la acción yo dirigí unas palabras de agradecimiento y les volví a recalcar las reglas. Ellos iban a tener que cojerse a mi mujer hasta acabar y cederle el turno al siguiente participante, todo iba a ser registrado por una cámara para recuerdo personal ,poniendo en claro que no habría ningún tipo de difusión comercial.

Todos a la orden de mi mujer fueron desnudándose dejando lucir los distintos tipos de miembros, la mayoría ya estaban dispuestos a la acción, nadie se podía masturbar sino se arruinaría parte del juego ya que ella era la que los tenia que hacer acabar.

Ella les indico que formaran un círculo y comenzó primero con una mamada general para lograr que los penes erectasen, además ella quería sentir los 50 machos al palo a su alrededor. Yo mientras tanto filmaba todo con una pequeña cámara de mano.

La mamada parecía interminable, en algunas pijas se quedaba mas tiempo que otra sea porque les gustaba o porque no podían erectarse por completo.
En una mi esposa no aguanto mas y comenzó la acción. El chico era muy atractivo para el gusto de ella y la pija tenia un tamaño considerable así que comenzó a mamarla con fuerza y trataba de tragarla un poco hasta que comenzó con movimientos frenéticos de su cabeza masturbando al muchacho con la boca y con su garganta, Cuando alguien estaba por acabar lo tenia que gritar para que mi esposa decidiera que hacer. El muchacho no aguanto mucho mas y comenzó a anunciar que estaba por acabar pero mi esposa no paraba el ritmo estaba decidida a tragarse todo ese néctar. Y sin duda lo logro en el momento justo que el muchacho dijo acabo ella se trago toda la pija de un saque, yo pudiendo observar a través de la cámara como el pene se perdía en su boca y su garganta se inflamaba. Ella sentía los borbotones de semen que se dirigían directo a su estomago. Luego retiro el pené de su boca tosió un poco por el sofocamiento se paró le dio un beso de lengua al muchacho y lo retiro de la ronda, ya había pasado el primer polvo.
Luego de mamar todas la pijas ella se acomodó en un respaldar de un sillón, dejando su cola expuesta y les ordenó a todos que hagan una fila detrás de ella.

Uno por uno comenzaron a penetrarla por la vagina, el primero se ve que estaba acumulando calentura pues no tardo mucho en acabar y en el momento que estaba por hacerlo mi esposa le pidió que lo haga adentro, después vino otro petisito pero con un pene muy gordo que le costo penetrarla puesto que la noche recién comenzaba y la vagina aun estaba fría, ese tardo bastante tiempo en acabar. Así pasaron diez personas, todos les acabaron adentro su vagina que a esa altura seria un mar de semen, mi esposa decidió tomar riendas en el asunto y detuvo por un momento la fiesta, se paro para decir unas palabras y se podía ver como entre sus piernas caía semen que se derramaba de su vagina inundada, ella se sentía feliz de sentir eso. Les ordenó que se acostaran diez hombres con los miembros erectos sobre una gran alfombra que había en el looft. Ella pensaba cabalgarse a los diez, así que los muchachos no se hicieron esperar Monto el primero y con todo frenesí se movió dejando al pobre joven acabar antes de lo que el pensaba pero ella seguía sus movimientos pues parecía que ella también estaba decidida a tener su orgasmo, pero ya el flácido pene del muchacho se lo impedía , así que pasó al siguiente para gozar mas ella esta vez comenzó a penetrarse el pene bien despacio y le pidió al macho del momento que le pusiera un par de dedos en su ano así se excitaba ella aun mas, el obedeció sin ningún problema , la cabalgata fue de muy despacio hasta terminar los dos frenéticamente con un orgasmo juntos a los gritos como si hubiera sido el primero de sus vidas. Así fueron pasando uno tras uno y después del primer orgasmo a mi esposa le costaba moverse pero no tardaría en llegar al segundo que fue justo en el décimo chico este también le puso unos dedos en el ano para excitarla aun mas pero de los dedos llego a la mano, yo filmaba como la mano del pibe se perdía en el ya bien dilatado ano de mi mujer , que para ese entonces se había pasado veinte pijas y ya estaba bastante cansada y su vagina por lo que vi estaba morada.

Pero la noche ni siquiera había llegado a la mitad faltaban aun treinta y los chicos no tenían ganas de irse sin nada.
Ella se paro demostrando cansancio y se acostó boca abajo en la cama , me pidió a mi que le acomodara unos almohadones en su vientre y así quedo con su cola bien paradita y expuesta. Entonces ordeno que hagan todos una fila detrás de ella para hacer la cola.

Los chicos pusieron cara de felicidad por la entrega del plato principal, así que uno por uno sin vaselina comenzaron a darle por el ano, este estaba muy limpio después de haberse practicado una serie de enemas esa misma noche. Mi esposa se masturbaba a medida que los pibes le iban acabando en el ano, mientras los que se retiraban se acomodaban a fumar o a tomar algo y principalmente a descansar en el living del looft.

Yo seguía filmando y era increíble ver el ano de mi esposa lo grande que quedaba, además cada vez que la penetraba alguien nuevo se podía ver como salía para afuera restos de los semen de los participantes anteriores. Ella sentía como le inundaban como nunca sus intestinos y también sentía al moverse todo el otro resto de semen dentro de su caliente vagina. Una vez que pasaron diez y ya se veía como la luz entraba por el departamento, sabíamos que aun restaban veinte y ella no daba mas.

Decidió matar dos pájaros de un tiro y cojerse de a dos tipos a la vez. Eligio los penes que la penetrarían por delante y por detrás, y formo dos filas. Se acomodo en la cama de perfil para que pudieran penetrarla por delante y por el otro lado eran los que la penetraban por detrás, muy ingenioso.

Así comenzó la parte final de la fiesta la penetraron por delante y luego sin ninguna dificultad por detrás, no todos acababan juntos y ella intercambiando de amante uno por vez. Realmente el cansancio la ganó y entregó su cuerpo completamente a los buitres que la querían devorar, no se movía para nada ni gemía, sus ojos cerrados demostraban que estaba exhausta. Pero los chicos no perdían tiempo y no desperdiciaban su turno para sobarle bien los pechos y morderle todo el cuello, ella estaba totalmente entregada.

Los chicos de adelante acabaron mas rápido y quedaron dos para penetrarla por detrás así que ellos la acomodaron de espalda y comenzaron a darles con todo frenesí, Ellos eran los últimos y estuvieron bancando la calentura toda la noche.

Cuando el ultimo acabo y por supuesto lo hizo dentro de su ano como todos, yo la comencé a despertar y lo primero que me dijo es que tenia mucha sed. Yo sin perder tiempo les di una jarra a los muchachos y les dije que los que pudieran la llenaran con su néctar. Eso le gusto a mi querida Sandy se iba despachar un litro de leche verdadera. Pero ella para no perder tiempo separó a tres del grupo que les gustaba y estaban re al palo y les dijo que iba a beber directo de la fuente. Así que recostada acomodo su cabeza con dos almohadas y abrío bien la boca en señal de estar esperando la leche de los muchachos. Ellos sin perder tiempo se acomodaron y comenzaron a masturbarse alrededor de la boca de ella, mientras los demás ya se pasaban la jarra de mano en mano para ir llenándola. Esta se fue llenando de una gran masa de leche de todos los participantes. Y mientras ya comenzaba a acabarle directo en la boca y mi Sandy no dejaba escapar ni una gota de tan preciado y caliente liquido. El ultimo de los muchachos agarro con fuerza la cabeza de mi mujer y le hizo tragar todo el pene de un envión justo en el preciso momento en que le acababa , eso fue medio brusco pero le encantaba a ella.
Cuando la jarra fue por fin pasada por todos los contribuyentes yo la agarré y se la pasé a mi mujer. Ella observo encantada la cantidad de semen que esta contenía, nunca había visto tanta leche junta y sin hacerse rogar la tomo con las dos manos y comenzó a beberla sin parar, todos comenzaron a aplaudirla observando lo puta y degenerada que era mi mujer realmente de recordarlo me pone la piel de gallina. Ella bebía sin parar y se podía beber como hilitos de semen se escapaban por el costado de su boca, derramándose por el exceso de liquido que quería injerir.

Así termino esa noche que prometimos volver a repetir ya que todos se fueron muy contentos y satisfechos, gracias a la única e incasable de mi mujer.

Ah, y eso no termino ahí pues mi esposa quería tener un recuerdo único de esa noche tan ardiente, algo inolvidable, así que sin decirme nada ella decidió no tomar anticonceptivos y quedar embarazada, yo solo me entere a los 3 meses del embarazó, y ella me confeso todo, claro nunca supimos quien era el padre. Pero yo lo asumí y respete su decisión ya que ella se merecía todo eso y mucho mas.

La Computadora - 1ª Parte

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Hace como unos dos años, me platicò mi esposa que se habìa encontrado una amistad que hacìa mucho no veia, llamada Carmen, la cual era una mujer muy guapa y que le contò que habìa quedado viuda desde hacìa cinco años, y que perdiò a su esposo después de dos años de una enfermedad que lo fuè acabando, que le habìa dado mucho gusto de haberla encontrado y que iba a organizar una comida para poderse juntar con mi esposa y que desde luego me invitaba a mì para recordar viejos tiempos, pasò como un mes y que me dice mi esposa que Carmelita la llamò porque era su cumpleaños y habìa organizado una reunion a la cual estabamos invitados, en esos dias mi mujer se tropezó causandose una torcedura en el tobillo por lo que tuvo que usar una muleta durante dos semanas, asi que se llegò el dìa y nos presentamos a la casa de Carmelita. 

Al llegar nos recibìo una mujer mas o menos de la misma edad de mi mujer unos 48 años con una cara muy linda unos ojos azules, y un cuerpo maravillosamente conservado, un gran trasero, unas lindas piernas, y unos grandes senos que se antojaban tocarlos, asomados dentro de una blusa que se querìan salir de ahì,una falda cortita arriba de las rodillas y de lo mas entallado, lo que hacìa que resaltara su gran trasero, quiero decirles que mi esposa tambièn tiene lo suyo, un lindo culito, buenas piernas y un par de senos que me hacen comer y mamar con delicia en las noches cuando me la cojo, con un sueter ajustado que se le señalaban sus ricos pezones, y una falda no tan entallada pero tambien mostrando lo suyo, asì que tenìa ante mì a dos buenas hembras para poder admirarlas. Se encontraban otras amistades de Carmelita, por lo que se llevò a cabo la reunion muy cordial, ella se sentò frente a nosotros en un sillon de la sala y estuvo platicando amigablemente, con las piernas cruzadas, y que de vez en cuando las abrìa y quedando justo enfrente de mì podia yo apreciarlas y me mostraba sus lindos muslos hasta llegar al fondo donde se apreciaba el triangulo que guardaba su sexo, además se levantaba y se acercaba a nosotros con alguna charola de bocadillos, y al estar nosotros sentados y ella inclinarse, nos dejaba ver con mas profundidad esos grandes senos, y que se notaba que no traìa brassier, al balancearse en forma divina, lo que me empezó a calentar. 

Pidió que pasaramos a la mesa y me pidió a mì que le ayudara a traer el vino del refrigerador en la cocina a lo que yo me acomedí inmediatamente, y ella me dijo sigueme a la cocina, y al llegar a la puerta abatible, se detuvo y yo llegue por atrás quedándome sus nalgas enfrente y dándole un gran empujòn hacìa adelante, le pedí perdón y ella solo me sonrìo diciéndome que casi la violaba de tan tremendo empujon, que se cuidarìa de mì, me sonreì y entramos a la cocina que no era muy grande, a lo que elle me indicò que el vino estaba en el refrigerador y que lo sacara, asì lo hice y le preguntè en donde estaba el sacacorchos, ella me dijo creo que està en este cajónde abajo se empinò enseñándome su ricas nalgas, y al ponerse entre el cajón y yo atrás la jalò hacìa ella recargándose en mì y restregándome nuevamente sus nalgas en mì, nuevamente me comentò, parece que mi trasero quiere que lo violes, a lo que nos sonreímos ambos, tomò el sacacorchos y empezó a tratar de destapar el vino, lo que se puso nuevamente enfrente de mì, y le dije déjame a mì, echándose hacia mì nuevamente ya de una manera directa, entonces yo me le juntè de una manera descarada y le dije, a la siguiente si te voy a violar ya que me estas despertando a mi amigo, a lo que ella me dijò, no te hagas desde que me estuviste viendo mi sexo cuando estaba frente a tì notè que tu amigo ya estaba despierto, y cuando te mostre mis juguetes notè que ya lo habìa despertado y en pie de guerra, pero ayudame a destapar este vino, a lo que empecé a ayudarla desde atràs sobandole con mi verga sus lindas nalgas, asì estuvimos destapando algunas botellas, y ella restregando sus nalgas contra mi verga que estaba muy parada. 

Nos fuimos hacia el comedor yo siguiendola y ella muy pegada a mì hasta salir al comedor, se sentò a mi lado y mi esposa en el otro lado y empezamos a comer de lo mas amigable, pero de pronto que siento que su mano se puso en mi verga y empezó a acariciarla sobre el pantalón, lo que me puso muy nervioso teniendo a mi esposa al lado, y asì siguió por un rato, después me empezó a juntar su pierna junto a la mìa y a moverla dándome un masaje, yo me hice el desentendido, cuando sentì que me bajaba el cierre de mi pantalón y empezó a meter la mano en mi bragueta hasta alcanzar mi verga, sacándola y empezándomela a acariciar, desde luego que como tenìa la servilleta sobre mis rodillas, mi mujer no se diò cuenta de lo que me estaba haciendo, al poco de estarme acariciando, empecé a mojarme la punta con el liquido pre seminal, a lo que ella se diò cuenta y mojándose los dedos con el sacò la mano y chupandoselos me comentò, no te parece que el aderezo de la ensalada esta de muy buen sabor?, a lo que le contestè si, me parece que sabe muy bien, y me contestò ahora que puebes la salsa de la carne veràs que buen sazòn tengo, en esò mientras estaba comiendo se volteò una copa de vino que estaba frente a ella derramándose en su falda, por lo que se levantò y se disculpò un momento, subiendo a la parte alta de la casa, mientras tanto la platica en la mesa siguió muy animada, hasta que regresò , ya con otra falda pero ahora mas amplia, se sentò y al rato me volvió a sacar la verga y empezó nuevamente a acariciarla, lo que me tenìa mas que caliente, ardiendo y con una gran erección, entonces que toma mi mano y me la puso en medio de sus piernas abiertas y con la falda recogida y si nada de ropa interior, me la metìo en medio de sus labios vaginales, que ese encontraban humedos y empezó a darse masaje con mis dedos a lo que empecé a darle masaje en el clítoris, de una manera muy suave, en eso sirvieron la carne y acompañada de una salsa nos fùe servida, yo saquè mi mano y me la llevè a la boca saboreando esos jugos vaginales, y ese olor característico de una vagina mojada, a lo que ella me preguntò que te pareciò el sabor de mi salsa, lo que le respondì maravilloso con tu sazón, me dijo yo la preparo solo para ocasiònes especiales y esta es una de ellas. 

Asì trascurrio el resto de la comida, y después del postre nos fuimos a la sala nuevamente, ella sentada en el mismo sillon frente a mì y ahora con mas descaro abrìa las piernas enseñándome su conejito al aire libre y guiñándome un ojo cada vez que lo hacìa, platicando me preguntò que a que me dedicaba, yo le contestè que tenìa una compañia de venta de equipo de computo, programación e instalaciònes de redes, y me dijo que que bueno que habìa reencontrado a mi mujer y me habìa conocido a mì ya que estaba pensando en comprar una computadora para poder aprender a usarla y poder conectarse con internet, me dijo que si yo le podìa vender una y que si le podìa enseñar a manejarla, yo le contestè que desde luego se la vendìa, pero que lo de enseñarle le podìa recomendar una escuela que le enseñara, a lo que mi esposa respondìo, no seas malo tu enseñala, asì completas tu labor de ventas, y Carmen respondìo, no seas malo te prometo que voy a ser tu alumna mas aplicada, guiñándome un ojo, a lo que accedì imaginándome lo que le iba a enseñar además de poder manejar la computadora, asi que quedè en llamarla en cuanto se la preparara y se la instalarìa, le preguntè en que lugar la iba a poner ya que debìa estar cerca de un contacto telefónico y me indicò que en su recamara que la siguiera para indicarme el lugar exacto, asì que me dijo sígueme para indicarte donde, se levantò y la seguì por la escalera a la parte alta, al llegar a su recamara, me dijo que te parecè este lugar cerca de la cama asì puedo estar hasta tarde sin tener que moverme mucho cuando me vaya a acostar, le dije que estaba bien y en eso que se voltea y me planta un beso en la boca, metiendome la lengua y acariciando mi verga dentro del pantalón, diciéndome vas a ver como voy a tratar a este profesor, yo me aproveche, para subirle la falda y acariciar sus nalgas, y darle una buena sobada a su vagina metiendole los dedos y tocándole su clítoris, le dije, en verdad me encantò el sazón de tu salsa, y ahora si te voy a violar de verdad, y ella me dijò pues te la prepararè en la primera lección, y me dejarè violar sin discutir, nos dimos un gran beso y aproveche para sobarle sus senos y decirle que tambìen me los preparara para su primera lección, a lo que me dijo asi se harà señor maestro , besándonos nuevamente.

Bajamos a la sala y ya habìan puesto musica, lo que empezaron a bailar los otros invitados, y ella le pidió permiso a mi mujer para bailar conmigo ya que ella con su tobillo no podìa bailar, empezamos a bailar y pusò un tango me empezó a meter su pierna entre las mias cada vez que daba un giro lo que me tuvo caliente toda la tarde, después de bailar, y de que se empezaron a ir los demàs invitados nos pidió que nos quedaramos un poco màs, hasta que quedamos solos y nos agradeció nuestra presencia, haciendome prometer que en la mayor brevedad posible le consiguiera su computadora. Nos despedimos y comentando en el camino lo guapa que estaba y lo simpatica que erà , mi mujer estaba muy contenta de haberla reencontrado, y me reclamò que no queria enseñarle computación, a lo que le respondì, que luego la iba a tener computa y computa, y que a la mejor se volvía puta, nos reimos y esa noche me cogì como nunca a mi mujer, ya que me habìa dejado Carmelita con la verga como tronco. En el proximo relato les contarè la siguente parte de la computadora, y mi alumna Carmelita. saludos.

by Investigador

Del Chat al Fogon

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Con mi esposa hace ya algún tiempo que venimos conversando sobre una fantasía, que al comienzo era mía, pero poco a poco se la fui contagiando. Yo fantaseaba con verla con otro.  Ella de solo pensar que yo viera cogiendo con otro, sentía una enorme vergüenza. O sea que en el fondo, sacando esa vergüenza la fantasía la tenia. Yo suponía que seria la misma vergüenza que le dio, cuando yo le pedí usar un pequeño vibrador para ponerla a mil, y luego usarlo para penetrarla analmente mientras ella me montaba.  Todas esas conversaciones, por lo general a la noche y en la cama, terminaban por hacer que nos diéramos un festín ensartándola yo con unas ganas enorme y ella orgasmando fantásticamente.

La fantasía estaba, ayudaba a la realidad, pero no era posible concretarla. Ambos usamos Internet y fue donde comenzamos a ver lugares Swingers, yo le mostraba interés para que los leyera y así fue que por probar entramos en contacto con una pareja. Eran de un lugar lejano, pero sirvió para aumentar nuestras fantasías. Ella, seguía negándolo, pero por lo menos ahora decía, que al menos esto era más parejo. Que si yo la veía a ella, ella me vería a mí y no que yo solo la viera fornicar con otro a ella. Dicen que tanto va el cántaro a la fuente que al final… suena.  Yo no solo no perdía las esperanzas sino que veía que podría llegar a ser. Ella si yo sacaba el tema, solo esbozaba una sonrisa. Cuando el tema era tocado en fantasía en la intimidad de la cama, su temperatura se elevaba rápidamente. Pero después siempre salía con eso de la vergüenza. Yo la hacia intervenir en algunos chateos y daba la impresión que se entusiasmaba. Hasta que me dio la pauta que podía ser. Como aquello que si uno quiere cambiar el auto y ella no quiere, pero insistiendo un día ella dice, pero mira que me gusta azul….. bueno, ya esta, esta dando la aprobación. O sea que cuando comenzó a poner sus opiniones sobre como deberían ser las cosas y compararlas con otras opiniones que se veían en la red…. No dudé y comencé a buscar la pareja que nos acercara a las circunstancias de la realidad. Así que prepare un departamento amueblado que teníamos con mi hermano en el centro sin alquilar, y puse todo en orden como para que si salía, no aparecieran impedimentos. 

Mi entusiasmo fue creciendo. Yo creo que ella intuía algo, pero, nada me decía. Cuando le pase como para elegir, entre dos parejas que me parecieron se acercaban a lo que yo pensaba debería ser ideal, ella, no dudo y entre las dos me quedo con esta porque no es de aquí, pero no les quedaría lejos venir. O sea que ni muy cerca ni muy lejos. Pronto tenia yo enviado fotos a esa pareja, y a los pocos días recibí las suyas, con claros conceptos que daban una cierta tranquilidad.
- Cuanto te parece reunirnos.
- le dije a mi mujer.         
- Se supone que vamos a reunirnos para conversar.
- Por supuesto querida.
- De todos modos si acceden a venir, yo les voy a ofrecer el departamento del centro que está desocupado.
- Epa, parece que piensa en todo, río picaresca pero nerviosamente.
- Mira, hagamos como si fuera a pasar, aunque no pase nada. Vayamos bañaditos.
- Ella volvió a reír, bueno va a ser una prueba y una experiencia.

De esa charla, no hubo mas que hacer, nos fuimos inmediatamente a la cama y nos dimos un fiestón. Mi mujercita, al parecer había visto con buenos ojos al candidato, pero opinó que la chica estaba muy bien. La vi ir de compras y luego espié intrigado. Se habia comprado lencería como para la oportunidad.Una diminuta tanga de esas que quedan caladas, y corpiños al tono, pero que eran como medio sostén. El día llegó, y nos vestimos formalmente. Nada de extravagancias.Faltaban pocas cuadras para llegar al estacionamiento cercano la confitería que habíamos acordado y ella me dijo…. Te noto nervioso.- En realidad ella era la que temblaba como vara verde. Nos acomodamos en una buena mesa, nos miramos y sonreímos cómplices. Somos locos dijo…. Pero…. Locos de acuerdo. El era mas alto y atlético de lo que parecía, y ella mas joven, fresca y bonita. Se los dije, y el dijo, acá me parece que la que mas gana puntos es tu esposa, porque parece especial. Cumplido va, cumplido viene, ellos contaron algo de una experiencia anterior, y  quedamos que podríamos luego evaluarnos y decidir. Nos fuimos a mostrarle el departamento donde los alojaríamos. Así no tenían que volverse ese día y de paso evaluar futuro lugar de encuentro.
Caminamos porque el depto estaba cerca, el la fue relojeando a mi mujer casi constantemente. El departamento era un chiche, lo habíamos arreglado hacia poco, chiquito pero con música ambiental, luz controlable y hasta un barcito. Como anfitrión después de que ellos miraron el coqueto lugar, los invite a un trago, puse música y seguimos conversando. Y fue sobre la música bailable, y si, nos gusta bailar…… ah, a nosotros también, y bueno, comenzamos a bailar, Roberto con mi esposa Lucia y yo con su mujer Marianella. En realidad la iniciativa la tomo Marianella. Estábamos como jugando, porque entre bromas y broma, comenzaron los arrumacos en el cuello, los besitos en la oreja, y de allí, algunos en la cara y manos que se esforzaban en tener los cuerpos pegados y de paso acariciar. Roberto me pidió de pronto permiso para besar a mi esposa, y yo le respondí …. Igualmente…. Pero dándole un beso directo a la boquita entreabierta de su mujer. De allí en más no hubo pedido de permisos, todo fue fluyendo con naturalidad y sin miedos.

Note que el acariciaba el culo a mi mujer, y que la suya se me pegaba refregando sus hermosas tetas en mi pecho y no olvidaba repasar mi polla con su vientre, polla esta que había comenzado a reaccionar. Caramba pensé, esto es así de rápido. Me sentí reconfortado. Note que mi mujer le hizo notar a Roberto que su paquete crecía, y que al parecer su mujer había notado también el mío.   La tremenda hembra que tenia yo en brazos no era para menos. Y resolví jugar como para ir al gol. Creo que estamos congeniando, le dije al oído a esa hembrita. Ella me apretó fuerte y susurro,… marquemos el camino. Ellos nos van a seguir. Fue cuando le levante la blusa como para buscar su sostén y soltárselo. Lo logré, y automáticamente lleva mis manos a sus tetazas. Mire, como para exponernos y que nos vieran….. pues oh, ya mi esposa estaba con las tetas al aire, y Roberto se las besaba con lujuria. Yo sabia que eso pondría a mi Lucia a pleno, así que decidí seguir apurando las cosas porque al parecer éramos nosotros los que nos retrasábamos. Alicia casi al mismo momento me quito la camisa y dejo todo desnuda su parte superior, y yo me regocije con el panorama, el color, calor, textura y potencia de sus tetazas grandes y naturales.

-Estamos pasándola muy bien, pero yo necesito hablar con mi esposo. Dijo mi mujer, poniendo un instante de suspenso.

Se soltó de Roberto y vino hacia mi, juntando su cuerpo al mío en el mismo instante que se separaba Marianella. Esta se refugio en los brazos de su marido.

- Esta todo bien. Volvió a hablar mi mujer, es que nada mas quiero consultar algo con mi esposo.. Adelante, adelante, dijeron al unísono ellos, mientras se abrazaban y retomaban el baile.

- Mira cariño, esto se esta poniendo en una situación sin retorno. Estoy caliente y he sentido ganas que este hombre me lleve a la cama, o me haga el amor acá mismo….. entiendes.
- Esta todo bien, amor.
- Y veo que tu estas dispuesto a fifarte a Marianella, y ella te tiene unas ganas locas. Así que resuelve.
- Resuelvo, seguir hasta que tú te niegues, pero pienso que negarte a lo que tienes ganas es una tontería. Son una pareja como para que nos animemos a mas.Entonces diles que nos vamos los cuatro a la cama.
- Bien amigos, la casa esta en orden, pero es en serio….. queremos ir a la cama, y los estamos invitando.
- En hora buena, genial…. Dijo Marianella.

Y el se giro para volver a tomar a Lucía por la cintura.Lucia, es increíble. Tomo la batuta. Se soltó al pollera, quedo en tanguitas, tiro los zapatos a un rincón, y comenzó a forcejear con el cinturón de Roberto. Yo desprendí el mío, baje el cierre de la pollerita de Marianella, y quedamos pronto, slip y tanga. Así nos fuimos para la cama.  Ella se acostó. Y yo la tome desde los pies, como para comenzar a trepar aquel cuerpazo desde la base. Mire a un costado y Roberto depositaba a mi mujer al costado de la suya, y acto seguido se inclino para besar sus tetas, mientras lo vi, metía una mano debajo de la tanguita de Lucia. Lucia bajaba dificultosamente inclinada el slip de Roberto, y al hacerlo hizo surgir lo que ella esperaba, una manguera enorme, sin dudas mas grande que la mía, había aparecido en el escenario. No me importo porque tenía algo realmente interesante que hacer. Subí besando las piernas que ya abría Marianella, baje su azul prenda, dejándola con el pubis al aire, viendo un coño bien depilado, que parecía decirme, chupame. Seguí subiendo y sobrepase la línea de la conchita de Marianella como insinuando que iba a seguir subiendo. El chupame, lo dijo desde su boca. Antes de hacerlo, mire a mi esposa, que ya tenia entre sus manos el arma de Roberto, lo chupaba y el suspiraba agradecido.

Yo enterré mi cara en el coño de aquella hembra que exhalaba perfume y sexo, abrí su ranura con mi lengua y recorrí sus cavidades para inmediatamente comenzar a hostigar un enorme botón que le surgía como un carocito de durazno. Estaba en esa tarea cuando sentí gemir a mi Lucia, y levante la cabeza. En ese infante me choque con una de sus piernas pues las abría de par en par, Roberto imitaba mis acciones chapándole la concha a mi ya no tan vergonzosa mujercita. Un brazo de Marianella se extendía para tomar una teta de mi mujer, que suspiraba fuerte y no rechazaba esa caricia. Yo levante las piernas de Marianella como para poder chapársela de cuclillas y a la vez observar, eso le permitió arquear el cuerpo y volcarse sobre el de mi mujer, a la que sin mas abrazo y evidentemente la estaría besando debajo de aquella cabellera clara. Pronto vi que no era solo Marianella la que abrazaba, pues era correspondida con los brazos de Lucia. Se estaban dando un refriegue de lengua mientras nosotros sus maridos le dábamos lengua a sus cuevitas. De ese festival de lenguas, pasamos de pronto a una acción que seguramente ellas planearon, porque ambas se sentaron y buscaron afanosamente darnos vuelta para que así mirando el techo darnos una verdadera lección de felatio compartido. Entre las dos se chupaban las dos pijas, y también se besaban en el entrecruce. Mi mujer cada vez que metía mi pedazo, me miraba con sus ojazos desorbitados, como pidiendo perdón por haber acusado vergüenza alguna vez. Ella estaba siendo comida por otro y chupaba su verga, a la par que la mia. Yo no sabía hasta donde llegaríamos, pero el estado que me estaban poniendo decía que había que ir por mucho más. Pensé, quiero ponerla, ….. y a quien? A mi mujer a si la saco de la disyuntiva de que Roberto se la coja, o me cojo a esta hembra hermosa que tengo adelante que esta pidiendo a gritos que sigamos avanzando? No tuve que resolver nada. Roberto se acomodo, tiró a mi mujer sobre la almohada y subiéndose a la cama le abrió las piernas a ambos lados de su cintura. Yo seguí su camino, y solo tuve que subirme a la cama de rodillas porque Marianella ya se había acomodado también sobre la almohada, me esperaba con las piernas semi arrolladas pero abiertas. El solo contacto de mi pija endurecida con los labios vaginales de aquella hembrota me puso en el limbo. Se lo refregué, y sentí un profundo suspiro que se ahogaba en un jadeo hacia adentro…… era el de mi mujer cuando Roberto le sumió su poronga.

Ella acomodaba su cuerpo y el se la empujaba mas adentro. Tuve una sensación estaña, porque se estaban fijando a mi mujer por primera vez frente a mis ojos. El sablazo que le di a Marianella, la hizo lanzar a ella un gritito, y le llene la cueva con mi músculo ardiendo. Disfrutamos el momento, sin lugar a dudas. Lucia extendió su brazo y alcanzo mi mano. Me la apretaba fuerte. Los movimientos se confundían, entre los que impulsaba yo, hacia Marianella y los que recibía ella de Roberto. La mire y mire como Roberto la reacomodaba, y supe que aun no se la había puesto toda adentro. Mi mujercita me aprisionaba de la mano y apretaba fuerte, cada vez que el la presionaba para metérsela un poco mas. Ella tenia su otra mano tomandose de uno de los barrotes del respaldo de la cama y así, jadeando, revoleando los ojos fue aceptando que en su vagina, Roberto introdujera el manguerazo que tenía.  Eso me maravilló, y yo me sacudía con rapidez y ganas, bombando constantemente a su mujer, que no tardo en comenzar a arquearse desesperadamente, con una fuerza orgásmica que le producía una especie de palpitaciones musculares. Esas piernas firmemente carnosas y fuertes, se tensaban en ayudar a su fuente de placeres tener un orgasmo tras otro. Fue cuando Roberto lanzo la frase del año:-Sr, se esta cogiendo usted a mi mujer? -Pues, puedo haberme confundido…. Le respondí, pero ella lo necesitaba. Tanto como la suya, que espera se le dedique todo con osadía. - Dele, dele, que es lo que estuvimos fantaseando y que ahora estamos gozando….. Roberto había entrado en un mete y saca, que pusieron a prueba la resistencia de mi Lucia a tener el primer orgasmo, pero no, no pudo aguantar, y me apretó mas fuerte, y comenzó a gemir y gemir con una fuerza que yo jamás la había visto. Era algo como con furia, desorbitados sus ojos, eléctricos sus movimientos tuvo entonces el primer orgasmos continuado que era para nosotros desconocido en ella. 

Marianella se reponía rápido, y giro el cuerpo para ponerse en cuatro.- Yo hubiera querido grabar o tomar una instantánea de aquel culazo increíble, blanco, carnoso lleno de vida. Ella abrió sus nalgas para ofrecerme desde otra óptica su coñito cuidadosamente depilado. Yo le pase la mano, abrí los labios y hacia allí lleve mi pija. Sabia que así, yo tenia las de perder, porque esa posición me puede, y me hace flojo, me acabo allí muy rápido. Yo me incline todo, la tome primero de la cintura, luego deslice mis manos para prenderme de sus tetas, ella tenia físico como sostener mis embestidas.  Se la mande guardar, pero gire la cabeza de un lado a otro, como para poder distenderme de las ideas de mi calentura total. Roberto se paro, las piernas de mi mujercita temblaban y se fueron cerrando. Mire su entrepierna, y note que su acabada había sido inmensa. Ella sabía seguir ahora a la avanzada, pues se puso en cuatro también pero ofreciendo su cola hacia el costado de la cama, de esa forma, quedo enfrentada a mí, y comenzamos a besarnos locamente. No nos podíamos tocar porque ella tenía las dos manos afirmadas en la cama y yo estaba con las dos prendidas en las tetazas de Marianella. Asi igual nos buscabamos con la boca, boca que yo tenia húmeda de la concha de la mujer y ella con gusto a hombre. Pero nos besamos igual. Yo ya estaba casi listo, y fui aflojando el ritmo. Marianella comenzó a pedir, mas, dame mas, papito, dame mas….. pero yo debía controlar el momento o sería el primero en quedar fuera de combate. Sentí que Lucia me mordía, y fue cuando desde atrás Roberto le volvió a abrir la cuca de par en par. 

Se la comenzó a sacudir mecánicamente. Marianella se metía un dedo en el culito, y mi mujer la vio y mojando el suyo se lo metió. Esta gozaba como una loca.  Empezó a pedir mas, y a decir, la quiero ahí, la quiero ahí….. Yo no era un experto en sexo anal, pero lo iba a intentar. Se la saque tontamente y puse la punta en aquel ya lubricado culito. Ella se levanto afirmando en el respaldo, arqueo el cuerpo y sola, solita, comenzó a moverse incrustándose mi nabo, que se fue perdiendo dentro de aquel culandro, como si estuviera estacionando en un ajustado garaje. Roberto, le festejó la entrega…… como te gusta eso, perrita. Ahora dile a Lucia que te de las palmaditas en la cuquita….. Lucia, sabia de eso, clavo su cabeza en la cama para resistir los embates de Roberto y levanto sus manos para darle una sacudida al clítoris humeante de aquella mujer que yo fornicaba por su culandro. Fue rapidísimo como Marianella alcanzo el orgasmo. Y no bien comenzó, note como me hacia un masaje increíble apretando mi pija dentro de su ano…… y no pude mas….. y largue lo que estuve aguantando toda la tarde….. Busque la cara de Lucia, que volvía  a levantarse y cuando quise besarla, ella tenía la boca totalmente abierta, y refunfuñaba….. siiiiii. Siiiiiii, siiiiiiiii. Roberto le había puesto un dedo en su culito y mantenía su pote sin tregua, lo sacudía como loco…… y para felicidad de los cuatro, se mando una acabada aparatosamente refunfuñada. Yo me abrace a mi mujercita. Ellos también se reencontraron en un abrazo de refugio. Yo no tenia palabras, porque aquello que siempre soñé había mas que sucedido, y lo curioso talvez, que sucedió todo tan rápido, con personas maravillosas que apenas habíamos comenzado a conocer. Nos higienizamos, nos repusimos y comenzamos a conocernos algo mas. Lucia reclamo que a ella no le habían roto el trasero. Roberto le explicaba que no había querido partírselo en dos el primer día….. Marianella dijo, que no había problemas, que el sabia hacerlo con mucho cuidado.-Y con ese enorme pedazo, lo aguantan.Ya veraz como tu mujercita va a pedir eso y mucho mas….Bueno, yo ahora no tengo vergüenza de decir que todo esto me gusto. Nunca lo olvidare, porque fue el primer paso y muy bien dado por cierto.


La Visita Inesperada - 1ª Parte

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El sábado pasado a la hora de la comida llegó mi amigo Pepe de Aguascalientes, muy efusivamente nos saludó y nos abrazaba dándole un beso a Mari en su mejilla.

•  Hola; como están, que se han hecho, volteando a vernos de arriba a bajo, exclamó; ¡que guapa estas Mari! Y tú más panzón.

Pasa Pepe, siéntate ¿que te ofrezco? Un tequila me contestó, le preguntamos como estaba la futura comadre. Nos dijo que un poco delicada que el medico le había mandado reposo, pues tenía casi siete meses de embarazo, que por eso Paty no lo pudo acompañar en su viaje, nos preguntó por todos los amigos, y le fuimos contando lo que sabíamos de cada uno.

Mientras servía otra ronda más de tequilas, pero esta vez lo acompañe con unas cervezas bien frías, mientras Mari preparaba algo de botana. Recordé que hace como quince días Mari me había comentado, que Paty estaba preocupada por que Pepe tenía buen rato sin relaciones sexuales y que es muy cabrón, que ojalá no se fuera a enredar con alguna vieja.

Seguimos tomando y conversando, notaba que cada vez que mi esposa se levantaba para traer algo se le iban los ojos del trasero a las piernas de ella, y se perdía en la platica. Pensé buena oportunidad para echar desmadre, espero que a mi esposa se le antoje mi amigo. Con estos pensamientos sentí un “taang” en mi verga.

Mientras Mari le estaba sirviendo de comer a nuestros hijos en el comedor, él no le perdía movimiento, seguíamos brindando por los viejos tiempos pues Pepe es amigo mío desde niños, y me decía que su esposa Paty estaba feliz de que fuéramos padrinos de su futuro Bebe. A mí se me paraba la verga acordándome de todo lo ocurrido con Paty.

En eso Mari nos llama que pasemos a la mesa, Pepe nos dice que va a pasar al baño a lavarse las manos. Mientras le comento a mi esposa que lo trae loco, que no deja de mirarle las nalgas, ella me dice; sí ¿verdad? Le indique; dale un calentoncito haber que pasa, y me contesta…. Y ¿sí pasa? Pues que rico, a poco no te lo.…. Ella solo sonrió.

En un momento Pepe salía del baño, y yo me disculpé para entrar a lavarme, y me tardé un poco para dejarlos solos. Me senté a la mesa y empezamos a comer una comida casera, la cual alababa Pepe diciéndole a Mari esta riquísima, mi esposa cuando recogía los platos y los llevaba a la cocina caminaba contoneando sus nalgas, y Pepe no perdía detalle, y cuando Mari traía los platos a la mesa se inclinaba un poco de más, dejando ver el canalillo de sus tetas pues “casualmente” se le desabrocho un botón de más.

Pepe siempre fue mujeriego, simpático, y muy ocurrente. Le pregunte como se portaba ahora.


•  Pues muy bien. Tú sabes que me fui a Canadá más de dos meses a un curso con una compañera de trabajo que me traía loquito, (tenía muy buenas nalgas) y casi pierdo mi matrimonio, que a mí ya no me importaba mucho. Lo que me hizo reaccionar es que encontré a una Paty muy cambiada, independiente pues regresó a su trabajo anterior, decidida totalmente a divorciarse, muy segura de si misma y más sensual. Pensé que por culpa de una aventura estaba a punto de perder a mi familia, y realmente no valía la pena.-

Mari le decía;

•  Que bueno que reaccionaste por que forman una bonita familia, tú hija está preciosa y Paty es muy buena mujer. Por qué déjame decirte tú eras de lo peor, siempre andabas con dos o tres mujeres al mismo tiempo, cada semana venias a visitarnos con una diferente. Pero ahora; si te portas mal, mi comadrita sí te manda a la fregada.

Pepe contestaba;

•  Ya ni me digas nada, reconozco que me volví mandilón, por que Paty se volvió mas coqueta, los hombres la voltean a ver bastante y ella me sonríe, me dice; pórtate mal y te pongo el cuerno. Por cierto que te quiero hacer una pregunta intima, ¿es cierto que fue contigo a un salón a depilarse por allá abajo? –

Mari le contestó:

•  Sí ella me acompaño al salón de belleza y yo la convencí que se depilara para que te diera una sorpresa, y además le di unos consejitos para que mejoraran sus relaciones íntimas, ¿no se si te sirvieron? –

Pepe exclamaba:

•  Sí mucho; yo casi estaba seguro que mientras estuve de viaje ella anduvo cogiendo, pues les digo que la encontré muy cambiada, segura y con la panocha rasurada. Ella nunca ha querido desmentir mis sospechas, me quitas un peso de encima, con razón los quiere tanto, siempre me está hablando maravillas de ustedes.

Yo me levante nerviosamente a servir unas cubas de ron bien cargaditas, mientras mi mujer levantaba los platos para llevarlos a la cocina. Pepe me dijo vamos a la cocina para no dejar sola a Mari, nos sentamos en una mesa en la cocina para seguir con la candente plática, pues ya estábamos bien entonados con lo que bebimos y Pepe no le quitaba sus ojos de las nalgas, que por cierto se movían bien sabroso con el movimiento del lavado de los trastos. Seguimos bebiendo los tres y las inhibiciones fueron desapareciendo.

Y Pepe preguntó:

•  Perdón Mari: ¿Qué te has hecho? ¿te operaste? Por que ahora estas mejor que antes, te han crecido más los pechos, y tu trasero se ve impresionante estás bellísima. Y es que de plano les confieso, que tengo dos meses de no tener relaciones sexuales por que el medico se lo prohibió a Paty, y estoy más caliente que una plancha.-

Y que aprovecho el momento para darle más confianza a mi amigo y les suelto un refrán muy Mexicano que dice; compadre que no anda tras las nalgas de su comadre, no es buen compadre.

Soltamos una carcajada los tres, y le dije a Pepe; pero acuérdate que es retroactivo cabrón, por que mi comadrita Paty tiene lo suyo y luego te vas a echar para atrás y no vas a querer corresponderme. Claro que sí te la presto, si ustedes son nuestra fantasía, hubo un nervioso silencio y brindábamos.


by Un buen AMigo - Anónimo

Mi Amiga Carolina - 2ª Parte

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Este relato continua de cuando mi marido nos sorprendió a mi amiga Carolina y a mí teniendo sexo y se une a nosotras.

Sin mediar mas palabras de presentación Carolina se sentó en el borde de la cama sopesando la descomunal tranca de mi marido, acariciaba sus gordas bolas, la masajeaba suavemente, se embriagaba con su olor, descorría su pellejo para admirar su gorda y lisa cabeza, sus dos manos se aferraban a su grueso tallo mientras la punta de su lengua se posaba en su prepucio, su lengua empezó a recorrer toda su extensión, yo sabia muy bien la grata impresión que causa siempre la verga de Miguel, Carolina abrió su boca al máximo y empezó a introducirse aquel falo, momento que aproveche para desnudar completamente a mi marido, me arrodille detrás de él y separando sus nalgas mi lengua se poso en su ano mientras Caro seguía atragantada con aquel enorme mástil.

Entonces Miguel se acostó en la cama con nosotras, entre las dos nos arrodillamos y agachándonos sobre su verga empezamos a chuparsela entre las dos, Carolina me confesó que nunca había visto y disfrutado de una verga tan grande y deliciosa, le dije que ahora lo iba a poder hacer y tenerla en todos sus agujeros, eso la excito demasiado y de un bocado se tragó todo lo que pudo de la verga de Miguel, él dio un gemido, yo me ocupaba de sus bolas mientras ella se tragaba su tronco duro y caliente.

La veía comerse esa verga con mucho gusto y placer, estaba acostumbrada a ver como una chica se comía la barra de mi marido, pero nunca lo había visto como Carolina lo hacia, ella se lo introducía cada vez más profundo, su boca se adaptaba a su tamaño y cada vez introducía mas en su garganta, la tragaba lo más profundo que podía, me la ofreció para compartirla, nuestras bocas recorrían esa verga en toda su extensión, chupandola alternadamente y besándonos entre nosotras, Miguel gemía de gusto al sentir las dos hembras que le mamaban la verga, me incorpore un poco y separando a mi amiga puse su verga entre mis grandes pechos, pajeandosela con ellas, su liquido preseminal embarraba mis pezones que Carolina chupaba y se repartía comiendo mis tetas y chupando su jugosa verga.

Miguel sintiendo que estaba por acabar, no quería hacerlo aún, así que se levanto y le pidió a Carolina que se acostara boca arriba, se dirigió a su concha y comenzó a mamarla fuerte, mordía su gordo clítoris yo me senté sobre ella y le di de saborear mi mojada concha, ella gemía fuerte, disfrutando la mamada de Miguel y eso hacía que hundiera mas su lengua en mi concha. Entonces Miguel se puso sobre ella, tomo su verga y la apuntó a su conchita mojada, yo me agache sobre ella en posición de 69, quedando en primer plano y viendo como mi marido iba a cogerse a mi amiga.

Antes tome su gruesa verga y se la chupe bien, mojándola toda en mi boca, recorriéndola con mi lengua, escupí un poco en la vulva rosada y ansiosa de Caro y con mi mano la dirigí a su concha, él la tomó por las piernas colocándolas sobre sus hombros y la fue penetrando despacio, lentamente pero sin detenerse, Caro gimió ahogada, sintiendo la gran verga que la clavaba y la iba llenando, se relajo para disfrutarla, eso permitió que Miguel la clavara por completo, solo se detuvo al sentir sus huevos chocar contra sus nalgas, yo empecé a chupar su clítoris para relajarla mas y que se mojara bien, él dejó su verga dentro de ella hasta que la notó lista, entonces comenzó a cogerla, a bombear su barra dentro de su raja, iniciando el movimiento de vaiven, entrando y saliendo de su vulva que ahora la recibía sin problema. La verga enorme y dura la penetraba fuerte, Miguel aceleraba sus movimientos, haciéndolos más fuertes y rápidos.

Carolina gritaba de placer, Miguel por momentos sacaba su verga y la metía en mi boca y luego la volvía a clavar por completo en su concha, el olor penetrante a sexo me volvía loca, mientras Carolina gozando empezó a comerse mi concha que estaba toda mojada por la excitante visión de mi marido cogiendose a mi amiga. Miguel inició unas embestidas intensas, conociéndolo sabía que su orgasmo estaba cerca, Carolina ya totalmente excitada y a punto de explotar, no podía ni mamar mi concha. Sentí sus gritos anunciando su orgasmo, sus uñas se enterraron en mis nalgas, su concha explotaba en jugos, eso hizo que Miguel no aguantara mas y la clavara hasta el fondo de su concha y también explotara, casi podía sentir como su abundante leche estaba inundando la conchita de Caro.

Miguel le dio varias estocadas mas hasta descargar toda su leche y Carolina prolongó su orgasmo mientras él lo hacía, bese a mi marido durante unos instantes, luego saqué su verga y se lamí toda, chupandosela y dejándola limpia de su leche y los jugos de Caro. Ambos se levantaron y se pusieron sobre mí, me dijeron que era mi turno de gozar, entonces me acostaron y Miguel lamía mi concha y mi culito, mientras Carolina se ocupaba de mis tetas. Ambos me daban mucho placer, entonces Miguel me puso en perrito y me penetró por la concha desde atrás, Carolina se colocó delante de mí, abriendo sus piernas y ofreciéndome su rasurada conchita, me puse a comérsela, mientras mi marido me cogia de una manera salvaje, duro y fuerte.

Miguel me cogió duro hasta hacerme acabar fuerte sobre su verga que moje toda con mis jugos, chupe con rabia la vagina de Caro y entonces le dije a Carolina que lo cabalgara. Mi marido se acostó boca arriba y ella se montó de espaldas a él, cabalgándolo. Yo me puse delante de ellos y lamía las bolas de mi marido y la concha de mi amiga, me comía su verga al salir de ella, Carolina lo cabalgaba como nunca, su concha devoraba esa enorme verga, Miguel la tomaba por las caderas y la clavaba mas contra su verga, metiendole hasta el ultimo milimetro de su descomunal aparato, Caro lo cabalgaba salvajemente y no tardo en acabar dando gritos de placer, entonces se bajó de esa verga y yo tomé su lugar, pero de frente a Miguel, ambos tomamos un ritmo fuerte e intenso, mi concha subía y bajaba por todo lo largo de su verga.

Carolina arrodillada y bañada en sudor lo besaba a él y chupaba mis tetas, yo seguí montada en su verga, hicimos más rápido y duro el ritmo hasta que juntos acabamos, mi concha explotó sobre su verga, que me llenó de su lechita caliente. Ahora fue Carolina la que se encargó de limpiar su verga y también mi concha, bebiendo mis jugos y también la leche de Miguel que llevaba adentro. Los tres deseábamos seguir pero nos tomamos un descanso, les propuse ducharnos y aceptaron. Llenamos la tina y los tres nos metimos dentro, uno contra otro, Miguel detrás de mí y Carolina delante.

Disfrutamos del agua caliente, que sirvió para relajarnos y las caricias y masajes entre todos nos excitó de nuevo. Miguel le decia a Caro que nunca se habia cogido una negra y menos tan caliente, salimos mojados y volvimos a la cama, Miguel como siempre ya tenía una buena erección, se sentó en la cama y Caro en posición de perrito empezó a mamar de nuevo su verga y yo me puse detrás de ella, comiéndome su culito y su rajita, metí mi lengua en su ano dilatándolo poco a poco, luego dos dedos en su culito y se lo fui abriendo mas, veía como ella se devoraba la verga de mi marido, estaba encantada chupando la verga de mi esposo. Ahora tres dedos se hundían en su culito y mi lengua en su concha. Caro gemía ahogada en la verga de Miguel, clavada en su boca hasta su garganta. Le dije a Miguel que se pusiera detrás de ella y siguiera trabajando su culito, entonces me acerque a Caro y le dije, te gustaría que te metiera esa vergota por el culo?, ella me miró y contestó, me encantaría, la quiero toda, la necesito!!!!!!!!.

Entonces volví con Miguel y le dije que le cogiera el culo, ella quiere sentir toda tu verga, él le dio un poco mas con sus dedos y al sacarlos estaba bien abierto. Separe sus nalgas y pude ver su agujero negro y profundo listo para recibir la tranca de Miguel, el se acomodó detrás de ella, tome su verga y la escupí para mojarla bien, le puse el glande sobre su ano y el presionó despacio, Carolina gimió un poco de dolor, con mis dedos froté su concha, ayudándola a relajarse, eso permitió que la verga entrara un poco mas, empujó un poco mas y el glande se hundió en su culo, ella grito un poco mas dolorida. Miguel esperó un poco y luego empujó de nuevo, ahora el culo se abrió dando paso a la enorme verga, la dejo allí dejando adaptar el culo a la verga y luego volvió a empujar, entrando hasta la mitad su mástil duro y grueso.

Carolina dio un grito un poco ahogado de dolor, pero le gustaba, le pidió que siguiera, mis dedos seguían en su concha, Miguel presionó mas y el culo de Caro cedió abriéndose y dando paso a la verga que no paró hasta clavarse hasta los huevos, veía fascinada como la gruesa barra de mi marido era devorada totalmente por aquel dilatado ano, las estocadas de Miquel eran mas intensas, Carolina apretaba sus dientes y sus manos se aferraban a las sabanas, yo escupía sobre la verga viendo como entraba y salía, cuando Miquel la sacaba yo volvía a chuparla, la mezcla de los jugos de su polla y del ano de Caro eran algo exquisitos, separaba las nalgas de Caro y veía el enorme agujero que mi marido taladraba con gran maestría, sus movimientos se aceleraron al máximo anunciando su derrame, saque la verga del ano apretándole las bolas para darle tiempo a Caro de voltearse y entre ambas recibimos los portentosos chorros de semen directamente en nuestras bocas, entre ambas limpiamos su polla tragándonos su semen y dándonos lengua con Caro, aquello era increíble, el sabor a semen de mi marido y la saliva de Caro eran traspasadas de una a otra, caímos rendidos sobre la cama, pero aun me faltaba algo.

No sé cuanto tiempo dormimos, pero cuando desperté vi que Caro ya habia iniciado labores y de nuevo chupaba la verga de mi marido sin descanso, su mano descorría su pellejo mientras su lengua recorría su glande, esta vez la deje a ella sola, arrime mi cabeza para ver como se devoraba la enhiesta verga de mi marido que respondía a sus caricias, Caro sabia muy bien lo que hacia y era claro que deseaba aprovechar al máximo su estadía en nuestra casa, la visión de aquella morena atragantándose de verga no tardo en calentarme, baje mi mano a mi concha acariciando mi clítoris, me masturbaba mientras veía la fenomenal mamada que mi amiga realizaba, subía y bajaba su cabeza, succionaba, mordía, acariciaba, palpaba, tocaba, la vida se le iba en aquella felacion, Caro me miraba como haciéndome fieros con la verga de mi esposo, su lengua recorria una y otra vez su grueso tallo, mi concha estaba totalmente mojada.

Se te antoja? me pregunto Caro, mi marido sudaba a mares y sin pensarlo dos veces me encarame y ensarte en aquella barra caliente dándole frente a mi marido, mi amiga ayudo a introducirme aquel colosal miembro en mi concha, empecé a menear mi cadera enterrándome totalmente su grueso falo, me sentía en el cielo, Carolina no perdió tiempo y empezó a chupar mi ano, sentía su lengua pujando en mi ojete mientras la verga de Miguel entraba y salía a gran velocidad de mi dilatada y húmeda vulva, aquello era lo máximo, Caro alternaba sus lenguetazos en mi ano y en las bolas de mi marido, el me mordía los pezones alternándoselos en su boca, me recosté sobre su pecho elevando un poco mis nalgas para darle mayor libertad a la deliciosa lengua de Carolina en mi ano, de repente deje de sentir la lengua de Caro y me concentre en la deliciosa follada de mi marido, su verga caliente era una delicia, mi vagina se aferraba a su tronco como un guante, cadenciosamente movia mis nalgas sobre su barra mientras mi lengua chupaba la de Miguel.

Volví a sentir esta vez los dedos de mi amiga hurgando en mi ano, voltee a mirarla y la vi con el consolador atado a su cintura, sabia lo que se proponía y la idea me encantaba, detuve mis movimientos sobre la verga de Miguel, eleve mis nalgas y me prepare para la estocada, Caro coloco la cabeza negra y gorda de aquel consolador y de un solo empujón me dejo ir casi 12 cms de aquella barra en mi ano, di un grito descomunal que debió oírse en el vecindario, Caro asustada me la saco de inmediato, le indique donde habia crema y roció una generosa porción en mi ano, de nuevo coloco la cabeza de aquel consolador y esta vez lentamente la fue introduciendo, el dolor empezaba a ceder dando paso a un placer enorme, estaba siendo penetrada por dos vergas, la real de mi marido en mi raja y el consolador de Caro en mi ano, lentamente fuimos acompasándonos en los movimientos, disfrutaba de aquellas vergas como nunca.

Caro se aferraba a mis senos y su boca buscaba la mia mientras no cesaba de bombear su juguete en mi ano, Miguel me tomaba fuertemente por la cintura mientras elevaba su pelvis clavando mas su miembro, Caro continuaba con un mete y saca delicioso en mi ano, Miguel anuncio que estaba próximo a correrse, entonces Caro retiro su consolador de mi ano, me desenterré de la verga de mi marido en mi concha y mi amiga guió su falo hacia mi ano, me deje caer encima ensartándome su verga en mi culito en el mismo instante en que chorros calientes salían como cañonazos de la verga de mi marido inundando mis intestinos, en segundos sentí mi orgasmo y la lengua de Carolina recogiendo el semen de mi marido y mis jugos.

Los tres quedamos acostados, convulsionados por el orgasmo, me abracé a Caro, besándonos, Miguel me tomó por detrás, dejando sentir su verga ahora blanda entre mis nalgas, nos volvimos a dormir, rendidos, el calor de nuestros cuerpos unidos, el olor a sexo invadía la habitación, desperté después de un par de horas y vi el cuerpo desnudo de Caro, comencé a besarla y recorrerla con mis manos, ella fue despertando, me miró y sonrió, acariciando mis cabellos mientras me comía sus pechos erguidos y duros, la deseaba y me deseaba, queríamos mas...

Continuara.

angela_lobo@hotmail.com
carolinacruzj@hotmail.com

Angela Lobo

Mi Amiga Carolina - 1ª Parte

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Hola a todos, hoy les escribo un nuevo relato de la experiencia vivida con mi amiga, el cual escribimos juntas, espero lo disfruten tanto como nosotras.

Ese día estaba en el aeropuerto esperando la llegada de mi amiga Carolina Cruz, hacia bastante calor y me había puesto un pequeño vestido azul de tirantes que dejaban al descubierto mis muslos y demarcaban mis generosos senos, nos habíamos conocido por mail, a través de nuestros relatos nos contactamos y varias veces tuvimos cibersexo, muy rico y placentero para ambas. Solo nos conocíamos por foto, pero al verla llegar la identifique de inmediato y ella también a mí. Carolina es morena de pelo largo ensortijado, de mi altura y bellos ojos, venia con una de sus minifaldas y una pequeña camiseta ombliguera, nos besamos y abrazamos como si nos conociésemos de toda la vida, tanto ella como yo somos bisexuales, así que nuestro contacto fue bastante caliente.

Nos dirigimos al parqueadero donde nos esperaba mi coche, guardamos su equipaje y Carolina me arrincono contra la pared besándome de una manera brutal, su lengua se introdujo como un dardo caliente en mi boca, mientras su mano se apoderaba de mi seno, respondí a su beso rodeándola y metiendo mi mano bajo su mini, palpe su nalga suave y tersa, comprobando que no llevaba panty, deseaba poseerla allí mismo y hacer realidad nuestros ciberencuentros, pero la llegada de gente nos contuvo.

Llegamos a casa, ya que había preparado una habitación para que ella se quedara, Carolina estaba bastante cansada, después de volar toda la noche, así que le dije que durmiera y luego la despertaría para almorzar y por la tarde podríamos salir a pasear e ir de compras y conocer la ciudad. Ella se desnudó completamente delante de mí, vi sus pechos pequeños pero perfectos, con sus pezones marrones y puntiagudos, una fina cadera y un perfecto culo, grande y duro, su concha morena totalmente depilada. Se acostó y me despedí, pero ella devolvió mi beso con uno sobre mis labios, le sonreí y la deje dormir.

La desperté para almorzar, ella antes se dio una ducha y luego vino a almorzar solo con una pequeña camisetita puesta, sus pezones se notaban duros a través de ella y debajo solo llevaba una tanguita. Comimos y charlamos de todo un poco, conociéndonos un poco más. Luego salimos de compras por la ciudad y a un shopping, la deje a ella comprándose un vestido y yo fui a comprar algo para luego darle una sorpresa.

Al volver fuimos juntas a comprar lencería, ella quiso probarse un conjunto negro y yo uno rojo, los dos de encaje y muy pequeños. Entramos juntas al probador, nos desnudamos y nos probamos los conjuntos, ambas nos veíamos muy bien, las dos nos tocábamos los pechos y las piernas, ajustando la ropa, eso nos excito a ambas, luego de decidir comprarlos volvimos a desnudarnos para vestirnos, allí nos abrazamos y nos besamos en al boca con pasión, nuestras lenguas se unieron, fundiéndose una en la otra, ambas estábamos muy excitadas y deseosas de nuestros cuerpos.

Salimos y nos dirigimos a casa, llegamos y decidimos ducharnos juntas, nos desnudamos, besándonos y acariciándonos, entramos a la ducha y el agua recorría nuestros cuerpos desnudos, nuestras manos nos acariciaban, nuestros dedos invadieron el sexo de la otra, salimos de la ducha mojadas y excitadas, y fuimos a mi cama, nos tiramos sobre ella y comencé a besarla sobre su boca, por su cuello, recorrí sus pechos, sus puntiagudos pezones se perdieron en mi boca, se los chupaba fuerte, se los mordía suavemente, ella gemía de placer y se dejaba hacer.

Baje por su vientre liso, llegue a su pubis depilado, lamí su conchita húmeda, mi lengua recorrió sus labios hundiéndose en su interior, tomé su clítoris entre mis labios, chupandolo, succionándolo, su rosado botón respondió a mis caricias, se puso duro, su conchita se mojo completa, mi lengua la recorría toda de arriba abajo, llegando a su culito, lo recorrí con la punta de mi lengua, sus gemidos eran mas fuertes, la deseaba.

Mi lengua abría su culito y dos de mis dedos penetraban en su rajita mojada, ella se movía contra mí, gimiendo y gozando, mis dedos la penetraban fuerte y mi lengua lamía todo su culito, apoye mi boca sobre su concha y la empecé a chupar fuerte, mi lengua se enterraba dentro de ella y sus jugos caían por mi boca, la chupaba toda, rápido y duro, ella separo mas sus largas piernas y me tomó por la cabeza apretándome mas contra su concha, se movía mas sobre mi boca, gemía fuerte, sentí llegar su orgasmo y su concha estalló en un gran orgasmo, una ola de jugos cayeron en mi boca, los bebí todos, chorreaba por mis labios, su cuerpo convulsionado por el orgasmo se entregaba en mi boca, no paraba de tragar todos sus jugos, la chupe toda hasta que se quedó quieta, satisfecha.

Subí besando su cuerpo, hasta quedar sobre ella y besarle en la boca, nuestras lenguas se unieron y compartimos sus jugos en su boca, durante un rato estuvimos acariciándonos y chupandonos las lenguas con la mezcla de nuestra saliva y sus jugos, me levanté un poco mas dejando mis generosos pechos a la altura de su boca, rápidamente los tomó con sus manos y empezó a chuparlos, se comía mis pezones, que se pusieron muy duros y erectos, ella los comía con deleite, entonces me incorporé un poco mas y sentada sobre su cara, puse mi concha en su boca, ella abrió mis labios con sus dedos y hundió profundo su lengua, di un fuerte gemido de placer, sentía su lengua en mi interior, recorriéndome en círculos, lamiendo toda mi concha, la refregaba por su boca una y otra vez, su lengua serpenteaba en mi interior.

Carolina tomó mis nalgas y me movía mas sobre su boca, mi concha anegada mojaba su cara con mis jugos, ella me comía fuerte, profundo, yo gemía mas fuerte aún, disfrutaba como mi amiga comía mi conchita, lo hacía más rápido ahora, su lengua muy profundo dentro de mí, ella me mira a los ojos y dejando un momento de mamarme, me dijo que quería que acabara en su boca como ella lo había echo y volvió a hundir su cara en mi vagina, no pasó mucho tiempo, apreté mis pezones y dando un grito de placer, acabé fuerte en su boca, restregué mi concha en su cara mientras mis jugos llenaron su ansiosa boca, ella los bebió todos, lamió mi raja con deleite absorbiendo hasta la ultima gota de mi monumental corrida.

Me puse sobre ella y empecé a lamer toda su cara, lamiendo mis propios jugos, luego nos besamos, mi lengua invadió su boca buscando la suya en un beso apasionado y prolongado, quedamos así abrazadas, convulsionadas, extasiadas, pero ambas con ganas de más.

Después de descansar un momento y no dejar de abrazarnos y besarnos, volví a recorrer su cuerpo con mis manos, acaricié su sexo y lo noté húmedo de nuevo, empecé a besar sus pechos, lamí sus negros pezones duros, mi lengua recorría sus aureolas, mi boca succionaba sus deliciosos pechos, pasaba de uno a otro, al mismo tiempo que mis dedos recorrían los labios de su rajita, baje lamiendo y besando su vientre, mi lengua se hundió en su ombligo y seguí bajando hasta llegar a su clítoris, lo tome entre mis labios, apretándolo, jugando con el, Carolina gemía de placer.

Mis labios recorrían su conchita de arriba abajo, notaba como se humedecía cada vez mas, mi lengua le penetraba despacio primero y luego más rápido, haciéndola gozar, gemía y me pedía más. Mis manos apretaban sus pechos, mientras mi cabeza estaba hundida sobre su conchita, comiéndomela toda, ella acariciaba mi cabello y movía su cuerpo refregando su rajita sobre mi boca, entonces la miré y te dije que era tiempo de su sorpresa.

Me levanté y fui hasta la otra habitación, al volver traía puesto el regalito que compre para sorprenderla por la tarde en el shopping. Era una enorme verga de latex negra con correa que traía atada a mí. Me miro y sonrió, le dije que ahora iba a cogerla como se merecia, me puse de rodillas sobre su cara y le dije que lo chupara, que lo mojara bien que después se la iba a meter por su caliente raja. Carolina la chupaba fuerte, con gusto, tragándosela toda, mojándola con su saliva, me cogía por las nalgas atrayéndome hacia ella e introduciéndose aquella gorda polla, se veía que sabia mamar una verga.

Entonces le dije que se pusiera en perrito, se dio vuelta dejando su hermoso culito en pompa, y su conchita húmeda toda para mí, le di unos buenos lengüetazos, la lamí entera, mojándola bien con mi saliva y sus jugos, me puse detrás de ella, acomode la verga sobre su conchita y empecé a penetrarla lento, sentía la enorme verga dilatar su conchita y deslizarse suave pero sin detenerse hasta el fondo de su húmeda vulva.

La tomé por las caderas y empecé a penetrarla fuerte, rápido y duro, la cabalgaba, sentía como la colosal verga se deslizaba entera en su raja, abriéndola y haciéndola gozar, gemía fuerte de placer, Caro apoyo su cabeza en la cama y levanto mas sus negras nalgas, me pedía que la cogiera fuerte, yo lo hacía duro y fuerte, le daba nalgadas y la penetraba toda, la enorme verga llenaba su rajita mojada a punto de explotar, la tomé por las tetas y le di mas fuerte y rápido, sentí llegar su orgasmo, dio un fuerte grito y acabo intensamente, la seguí cogiendo fuerte, prolongando su orgasmo, hasta que cayo sobre la cama extasiada y convulsionada con el orgasmo.

Me acosté a su lado sin sacar el consolador, la besé fuerte y con pasión, estábamos empapadas en sudor, le saque la verga y me voltee, ella comenzó a lamer mis enormes tetas, las chupaba fuerte, se comías mis duros pezones, chupandolos, mordiéndolos, apretaba mis pechos juntándolos y su boca se deslizaba de uno a otro, comiéndomelos. Me hizo acostar boca abajo, comenzando a besar mi cuello, mi espalda, sus manos tomaron mis nalgas y las acariciaban, las masajeaba y separaba, sentí su lengua recorrer mi ano y llegar a mi concha ardiente, me lamía toda desde mi concha a mi culito, la punta de su lengua como un pequeño pene se hundió en mi culito y sentí como dos de sus dedos se deslizaban dentro de mi rajita, gemía fuerte, gozando.

Me daba duro por la conchita, ahora eran tres dedos y su lengua abría todo mi culito, me daba fuerte, le pedía mas, entonces tomo la verga plástica con su mano y la empezo a meter en mi concha, se deslizó fácil dentro de mí, porque estaba muy mojada, me cogía fuerte y su lengua no dejaba de entrar y salir de mi culo, con la verga de latex en mi concha Carolina deslizo un dedo en mi ano, el placer era inmenso, no tardé en acabar en un orgasmo fuerte e intenso, entonces se puso sobre mí e hicimos un 69 comiéndonos nuestros sexos, bebiendo nuestros jugos y chupandonos hasta que las dos acabamos, una en la boca de la otra. Las dos estábamos muy excitadas y cuando aun estábamos convulsionando por el orgasmo y una encima de la otra, lamiendo nuestros jugos y aspirando el aroma de nuestros sexos, miré hacia la puerta de la habitación y ahí estaba parado mi marido Miguel, contemplando la escena y pajeando su enorme verga que estaba muy dura, por lo que seguro hacía un buen rato que estaba allí.

Entonces con Carolina nos sentamos en la cama, le dije a Miguel que entrara para presentarle a mi amiga, él se acercó caminando pero con su verga muy grande y dura fuera de sus pantalones. Esta es mi amiga Carolina y él mi marido Miguel, se dieron un beso, él dijo encantado de conocerte y ella contestó, es un placer, no te esperábamos y estirando su mano tomo su gruesa verga y la sacudió. Me miró y me dijo, así que esta es la vergota que disfrutas, me sonreí y asentí, es que en verdad mi marido esta muy bien dotado, son 23 cm de carne rolliza y gruesa con una colosal cabeza, que en verdad disfruto mucho. Le dije que esa era mi vergota pero que ahora la íbamos a disfrutar juntas.

Sin mediar mas palabras de presentación Carolina se sentó en el borde de la cama sopesando la descomunal tranca de mi marido, acariciaba sus gordas bolas, la masajeaba suavemente, se embriagaba con su olor, descorría su pellejo para admirar su gorda y lisa cabeza, sus dos manos se aferraban a su grueso tallo mientras la punta de su lengua se posaba en su prepucio, su lengua empezó a recorrer toda su extensión, yo sabia muy bien la grata impresión que causa siempre la verga de Miguel, Carolina abrió su boca al máximo y empezó a introducirse aquel falo, momento que aproveche para desnudar completamente a mi marido, me arrodille detrás de él y separando sus nalgas mi lengua se poso en su ano mientras Caro seguía atragantada con aquel enorme mástil.

Continuara...

angela_lobo@hotmail.com
carolinacruzj@hotmail.com

Angela Lobo

Con mi Enamorada en la Playa

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Por motivos de trabajo me encuentro en la capital de peru lima, pero para entonces se acercaba el verano y de hecho empezaban los bailes de carnaval, asi que decidimos darnos un viajecito al norte, donde las playas eran fabulosas, asi que decidimos irnos por tres dias, yo estaba loco por llegar a la playa, pues en el omnibus ya le iva calentando, la vagina por todas las cosas que le iva a hacer en la playa, y no me quedo otra que tocarle para ver como estaba y me sorprendio porque con solo hablarle ya estaba chorreando. 

Solo le dije que empecemos con una adelantadita,y metio su mano en el pantalon para cerciorarse que estaba armadazo y me pedia que trate de metersela pero el omnibus no habia sufuciente espacio, a pesar que llevaba una minifalda le saque la truzita para ver la forma de como clavarsela, no me preocupaba por la gente, porque habia elegido los ultimos asientos para estar mas comodos, asi que le dije que se parase para que se siente encima de mi verga solamente queria tenerla adentro y yo trataba de hacerle unos movimientos para que se chorree mas y era lo mas rico que me estaba pasando, asi que luego de darnos esa adelantada llegamos al pueblo donde ivan a celebrar un baile y de hecho que entramos para bailar un rato eran las 2 de la mañana y el baile estaba por acabar asi que decidimos salir para dar una vuelta por la playa, y ya queria que le haga el amor en la arena, no le importo si habia gente mirando, asi que cerca de nosotros habia una pareja que tambien estaban en lo mismo. 

Decidimos ir mas abajo y empezamos a dar riendas sueltas a nuestros deseos, lo primero que fue meternos al agua y estaba deliciosa , ella se habia sacado el brasier por debajo de la blusa por si los mirones pero su truza y la blusa la acompañaron hasta el agua, yo simplemente estaba en truza y era normal, nos metimos al agua y la empeze a tocar y acariar su rica chucha estaba calientita luego le saque la truza y me empezo a coger la pinga entre beso y beso empeze a penetrarla y era tan rico me mordia la oreja y me pedia que no la saque para nada yo sin embargo por ratos se la sacaba para que se desespere y a la vez no se venga rapido, despues de un rato en el agua decidimos salir a la arena, heche un vistazo, pero ya no habia nadie eso hizo que me sintiera mas seguro y me la empeze a tirar en la arena, no le importo nada y se saco la blusa que era lo que le quedaba, primero le dije que le de una mamada y ella encantada decia eres mi rey y yo soy tu esclava y vas hacer lo que quieras conmigo eso me ponia mas duro, luego la puse de rodillas y se la empeze a meter me dijo que por el culo no se la meta por que nunca lo habia hecho, asi que estire la mano y saque del pantalon un lubricante y sin que se diera cuenta le empece a lubricar el orificio,metiendole un dedo,sabia que mi pinga era gruesa y de hecho que le iva a doler asi que solo me decia que pruebe solo la cabezita del huevo,trate de empujarsela pero aun estaba virgen por el culo y eso hizo que empezara a gritar me duele, me duele, sacalo por favor, sin embargo yo le decia que solo eran 2 minutos de dolor que luego me iva a pedir mas,asi  que yo le masajeaba el culo tratando de que le duela menos, ni bien pense ya estaba adentro, le empece a tocar las tetas y le estiraba los pezones, no te muevas mucho que me esta doliendo, me decia, ya cariño que rico culo que me estoy reventando, gracias le decia,luego sentia mi pinga bien apretada cosa que me ponia durisimo, hay, hay. hay, decia luego la saque y se quedo tirada en la arena derepente me alumbre el pene con el celular ysorpresa, estaba con sangre, de hecho que la habia reventado, me fui al agua para darle una lavada y como aun no se me habia corrido regrese para seguir metiendole pero en su coño que por cierto aun seguia mojadito, solo abrio las piernas porque tambien sabia que tenia que terminar, y ella exclamaba diciendo que era los mas rico que le habia pasado  ya me quedaban quizas los ultimos segundos y le pregunte donde queria que me chorree, y ella me pidio en su cara, no se movia mucho porque aun estaba adolorida, solo acerque mi pinga y habrio su boca para que recibiera mi leche....gracias me has hecho feliz....

ahora estamos en diferentes ciudades, pero al menos nos vemos 1 vez al año solo para recordar esas ricas cachadas que nos damos...........


El Observador

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Llevo muchísimo tiempo leyendo relatos eroticos, lo cierto es que me gustan mucho, conocer experiencias de otros e imaginarlas. Esta es la primera vez que participo activamente contando una experiencia propia:

Era verano, de esto hace ya un par de años, por entonces yo tenia 24 años y la chica en cuestión, llamémosla ana tenia 18 años. Ella es morena ojos oscuros aproximadamente 1’70 y rellenita.

El caso es que nos solíamos ver bastante a menudo, era una buena amiga mia con la que estuve enrollado durante un año, normalmente siempre quedábamos en mi coche yo la recogía y pasábamos juntos un par de horitas o tres las cuales nos cundían bastante.

El caso es que por alguna razón que ahora no recuerdo, una vez quede con ella y estaba esperándome con una amiga, supuse que quería que la llevara a algún lado pero no era así, al parecer había quedado con ella y no podía quitársela de en medio así que dimos una vuelta los tres. Esa noche llovía, según parece esta chica se había dejado las llaves en casa y tenia que hacer tiempo para que llegaran sus padres. A esta amiga de ana la llamaremos eva.

Yo pensé que se me había fastidiado la noche, eva era morena también, mas bajita que ana, mas delgadita pechos pequeños, era muy guapa la verdad. En cuanto se monto en el coche empezamos a hablar los tres, yo me puse a dar vueltas tontamente por la ciudad hasta que decidimos parar el coche en algún lado y charlar allí dentro del coche.

Según parece eva estaba bastante al dia de los encuentros que teníamos ana y yo, y lo cierto es que no tenia pelos en la lengua, empezó a bromear sobre lo bien que nos lo pasábamos ana y yo en el coche sobre que no nos cortáramos por que ella estaba alli etc etc…

La cosa se estaba calentando, los comentarios de ella eran cada vez mas picantes, y yo estaba bastante excitado, pero ana no parecía estar muy por la labor, yo deseaba que eva siguiera comentando cosas a ver hasta donde podía llegar todo eso, pero la cosa se quedo ahí, al menos de momento, empezamos a hablar de los estudios que si patatín patatan…. Intentare reproducir un poco los diálogos, más o menos eran así:

Yo: Lo cierto es que ya no quiero hablar más de los estudios ya me va bastante mal para tener que recordarlo.

Eva: Pues si no quieres hablar de los estudios cuéntame que es lo que mas te gusta de ana:

Yo: (mirando a ana) pues la verdad es que todo, lastima que hoy lleve tanta ropa jeje.

Ana: Otra vez queréis empezar con lo mismo de antes?

Eva: Y por que no, seguro que cuando jose nos recogió pensaba echarte un buen polvo y al verme a mi se le corto todo el rollo.

Yo: Mujer no digas eso

Eva: Anda y jugarme que es mentira, y que no te gustaría estar a solas con ana y hacer lo que siempre soléis hacer

Yo: Lo cierto es que ganas no me faltan pero cuando no puede ser no puede ser.

Eva: Y por que no va a poder ser a ver, te doy miedo, no quieres que te vea el pajarito o que??

Yo: Jejeje, no me conoces, y solo me falta que me tientes, yo no tngo ningún problema en enseñar nada es ana la que me da que no se atreve.

Ana: Jajaja, quien ha dicho que no me atreva? Eva es mi amiga y me ha visto ya muchas veces desnuda, pero a ti seguro que te da corte

Yo: como se nota que no me conoces, no me tentéis no me tentéis.

Ana: A que no te atreves?

Eva: Seguro que no.

Yo: que no??

Y empecé a bajarme los pantalones, esperando que alguna de las dos se rajara y dijera algo así como ya basta cosa que no ocurrió y en muy poco tiempo me vi alli con los pantalones y los calzoncillos bajados sta las rodillas, era una situación nueva para mi, estar así desnudo de cintura para abajo delante de dos chicas estupendas en mi coche a solas.

Yo: Bueno, veis? Tanto tentarme fijaros como al final…

Ana: Yo sabia que si te picábamos lo harías.

Yo: Bueno y ahora que… menos mal que no nos hemos apostado nada que si no tendríais que pagar la apuesta.

Eva: pero mira como esta!! Ana hazle algo mujer, no ves lo dura que la tiene, hazle una pajilla mujer

Ana: No se no se

Yo: Ana a que no te atreves a tocármela delante de tu amiga?

Ana: como que no??

Alargo la mano despacio hasta tocarla, al principio apenas la rozaba pero entre los ánimos de eva y los míos, empezó a acariciarla suavemente como ella sabia. Yo lo estaba flipando, Ana me estaba masturbando delante de otra chica… eva estaba muy atenta a mi pene y a los movimientos de la mano de ana.

Eva: caray no imagine que te atrevieras de verdad ana, serias capaz de chuparsela??

Ana me miro a los ojos, casi se lo estaba suplicando yo también, así que se acerco despacio y empezó a hacerme la mamada mas morbosa que me hayan hecho, al principio me beso la puntita… luego saco su lengua y la paso por la cabeza, y poco a poco la engullo toda, mientras la chupaba me acariciaba el estomago y los testículos, como sabia que me gustaba, nunca había estado así, es impresionante mirar a los ojos a una chica mientras otra te la esta chupando, yo deje mis ojos clavados en los de eva mientras ana me la chupaba, al principio eva apartaba la vista pero después me miro fijamente a los ojos…. No tarde mucho en correrme, lo hice mirando los ojos de eva!! Me corri mirando los ojos de una desconocida mientras su mejor amiga me la chupaba!! era increíble. Justo antes de correrme se lo dije a eva, le dije: eva dile a ana que me voy a correr no le gusta que me corra en su boca. Dicho y hecho, ana se saco mi pene de su boca y dejo caer mi semen en su mano, mientras eva miraba atentamente como terminaba. Luego ana me dio un beso en los labios y todo termino.

Despues charlamos un ratito mas, yo ya estaba tranquilo, y a lo tonto a lo tonto habían pasado casi 2 horas desde que nos montamos en el coche, alguien dijo que se hacia tarde y volvimos a llevar a eva a su casa.

Cuando la dejamos, estuve un ratito hablando con ana del morbo que nos había dado a los dos hacer eso, y le dije que si alguna otra vez quería que viniera eva solo tenia que invitarla, que estaría encantado de repetir o incluso hacer algo mas de lo que había sucedido, pero eso ya es otra historia.

Espero que os haya gustado. Igual me animo a contaros lo que sucedió después. Un saludo.


Una Cena de Viejos Amigos

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Andres me había insistido que de ninguna manera buscara hotel en Barcelona cuando tuviera que ir por cuestiones de trabajo, se había casado,  tenia una hija de pocos meses y una hermosa casa cerca del Borne. Nos conocíamos desde hacia diez años, estuvimos trabajando en la misma empresa una temporada y siempre me pareció un buen tipo, abierto, jovial y trabajador. Solo una cosa siempre me había escamado, su interés por mi vida sexual, era de ese tipo de tíos que parece disfrutar mas oyendo y viendo que haciendo.

Tenia una semana para cerrar una serie de asuntos y allí estaba llamando al timbre de su casa. 


Me abrió Andres efusivo, me dio un fuerte abrazo y me presento a su esposa Marta, mas joven que el, bajita y con unos hermosos ojos color miel. eran las 8 de la tarde, sentados en el salón me invito a una cerveza y con ella en la mano recorrí la casa mientras Andres me la mostraba, en su habitación había una cuna y Marta estaba sentada al borde de la cama dándole teta a su pequeña Julia, atisbe unos pechos pequeños pero hinchados por la lactancia, por educación deje las formalidades y los saludos para mas tarde. Deje la maleta en la habitación de invitados y me metí a darme una ducha mientras Andres y Marta cocinaban y cuchicheaban en la cocina.

La cena transcurrió como transcurren las cenas de viejos amigos cuando hace tiempo que no se ven, con Marta atenta y sonriente pero poco habladora y Andres ensalsandome ante su mujer, hablándole de algunas de mis aventuras que el conocía, tuve que hacer un ejercicio de modestia ante su esposa:

-Tu marido exagera¡ Como ves no soy Tarzan y mis atributos son mas bien normalitos

-Y cual es el truco? pregunto ella

-No hay ningún truco, al menos que yo sepa. todo es una mezcla de morbo, ternura y desenfreno, ofrezco complicidad

-Quizás eso sea lo que queremos muchas mujeres- me contesto y dicho esto se despidió-me vais a disculpar tengo que darle la cena a la niña y además estoy rendida.

Alrededor de una botella de whisky de malta Andres y yo proseguimos la charla, le iba bien, en el trabajo, en la vida y su mujer era maravillosa:

-Marta es muy sumisa-me dijo guiñándome el ojo- somos felices, solo falta LA GUINDA porque....

-Por que?

-Tu me conoces sabes que siempre me ha gustado que me cuenten cosas y verlas, no soy muy activo que se diga.....bueno la verdad es que yo también soy bastante sumiso

-Venga ya Andres¡

-Si es la verdad, sueño con verla en brazos de otro hombre pero una cosa tengo clara....paso de intercambios y de entrar en una vorágine que destroce mi matrimonio.....por eso pensé en ti

-Que has pensado en mi?

-Si, no te preocupes, ya he hablado con Marta, ella hará todo lo que a mi me complazca porque eso es lo que le complace a ella, cuando me anunciastes tu visita comenzamos a contar los minutos...tu eres un tio discreto, limpio y sobre todo buena gente...te conozco bien, se que jamás le harías daño a un amigo.

-Que quieres decir?

-Que quiero que folles con mi mujer, primero sin que yo este para que cojais confianza y luego conmigo delante, ya lo tenemos claro, mañana estaré toda la tarde fuera, es tu momento, además tienes toda la ventaja del mundo.

-Y eso?

-Porque sabes que ella aceptara todo lo que le propongas.

Me quede estupefacto pero intente disimularlo. Eran las dos de la mañana cuando me fui a la cama.

Desayunamos juntos, Marta sostenía la mirada cuando yo la miraba, en sus ojos había excitación, morbo, sumisión, ahora la miraba sin cortarme sabiendo que eso ponía bien caliente a mi amigo, era hermosa, pelo castaño tirando a rubio, no mas de 1.60, guapa, de piel clara y muy proporcionada, con unas sugerentes y pequeñas tetitas hinchadas por la lactancia, mi polla se revolvía dentro de mis pantalones mientras la miraba.

Despues de una serie de reuniones nos vimos en un restaurante para almorzar, bebimos buen vino y Andres se retiro de nuevo a su trabajo, Marta y yo nos fuimos en un taxi a su casa, puse mi mano extendida sobre su rodilla y ella me miro sonriente.

En la casa me vino una inspiración, estaba con una mujer maravillosa pero el proceso de seducción estaba de mas, era sumisa, ya estaba todo hablado, el tono debía de ser imperativo:

-Desnúdate- le solté a bocajarro en cuanto cerro la puerta

Agacho la cabeza y obediente comenzó a hacerlo, lentamente, sensual, se desabrocho la camisa, puse música:

-Hazlo al ritmo de la música¡

Su cuerpo se bamboleaba al ritmo de la música, desabrochándose lentamente el sujetador, dejándome ver sus dulces tetitas, pequeñitas con el pezón hinchado, no pude contenerme, mientras ella se quitaba los jeans mis labios se apropiaron de sus pezones que me obsequiaron con ese néctar glorioso que es la leche de madre, mi polla se puso a reventar nada mas saborear la primera gota mientras ella con los ojos cerrados moviendose al ritmo de la musica se quedaba con unas minusculas braguitas transparente como unica vestimenta.

Seguí chupando como un ávido nenito lactante mientras acariciaba su suave piel, me despoje de mis pantalones y mis slips dejando asomar mi polla dura y desafiante, deje de mamarle las tetas, no dije nada, basto una mirada para que Marta se arrodillara ante mi y comenzara a chuparmela como una chica traviesa chupa una piruleta, lamiéndome la punta, metiéndose la hasta la mitad en la boca y sacándosela mientras hace una suave succión, todo ello mirándome dulcemente a los ojos. Una mirada maravillosa que hablaba sola, que me decía soy tuya, te pertenezco, usame para tu placer porque eso es lo que me da placer, acaricie su melena mientras comenzaba suaves movimientos de cadera, follandole la boca, ella recibiendo mi polla, complaciente y sumisa, entre sus calidos labios, se la saque de la boca, tenia el capullo descubierto y brillante y comencé a darle pollazos en la cara mientras le ordene que se masturbara, sacaba la lengua y recorría mis huevos con ella mientras yo jugueteaba y rozaba la punta de mi capullo por sus labios, su cara y su frente.

Me sente en una silla y le ordene:

-Montame

Moviéndose sinuosamente como una dulce y tímida gatita, mirándome a los ojos, relamiendo sus labios con la lengua se puso sobre mi, situo mi polla entre los labios de su coño y descendiendo suavemente hasta que se la metió hasta las pelotas en su mojadisimo coño, comenzó el sube y baja, deslizando su coño en mi polla, hechizado por el suave y apretado tacto (a pesar de su reciente maternidad) de las paredes internas de su coño.

Le di una fuerte chupada en un pezón y sentí como la leche manaba de el inundando mi boca, Marta gimió y se clavo la polla hasta la raiz, fue inevitable, me corrí abruptamente, casi con dolor en su maravilloso coñito mientras ella me besaba y compartía su leche conmigo.

A veces me pasa y esta era una de esas veces, no pude controlar ni retener mi eyaculacion, apenas llevaba tres minutos con la polla clavada en su coñito pero su experta mamada previa, el morbo de follarme a la mujer de mi amigo con su consentimiento y el sabor de su exquisita leche fueron un explosivo cóctel superior a mis fuerzas, a mi poder de concentración.

Nos quedamos abrazados y unidos mientras mi polla disminuía de tamaño dentro de su coño donde sus jugos y mi leche se fundían.

Pidiendo mi aprobación con la mirada me descabalgo, se puso de nuevo de rodillas y comenzó a limpiar mi polla a lenguetazos, con mi corrida tan reciente el roce de su lengua ne la punta de mi capullo me dejaba próximo al desvanecimiento y me daba escalofríos.

Unos diez minutos estuvo Marta lamiendome el capullo, golpeandose los labios con mi polla y mirándome a los ojos (que cosa mas linda es que te miren a los ojos cuando te la están chupando) hasta que la inste a que se levantara, se sentara en el sofá,  me tomara en brazos y me diera de mamar como a su bebe (creo que ese día la nenita se tuvo que merendar un biberón). Con los ojos cerrados mamando de sus tetitas, saboreando sus pezones hinchados mientras ella me acariciaba y como a su bebita, me musitaba, casi ronroneando:

-Mi niño, toma teta de mama. si chupamelas, tomate toda mi leche.

De nuevo sentir el dulce calor de la leche materna en mi boca y que mi polla se pusiera para estallar de dura fue todo uno. Marta se dio cuenta y comenzó a meneármela suavemente, subiendo y bajando la piel de mi polla al mismo suave ritmo que mis chupadas en sus pezones me alimentaban. Disfrutando de este sublime momento pase mas de media hora hasta que le ordene a Marta que se pusiera de rodillas en el sofa mirando a la pared y con el culito bien levantado, su hermoso coñito asomaba entre sus nalguitas brillantes por el flujo derramado, mi polla ya estaba entre sus labios y entrando en ella, comencé a follarla dulcemente primero, aumentando el ritmo del mete y saca despues, dejándosela enterrada en el coño hasta la raíz levantandola casi en peso mientras apretaba sus pechitos y podía ver como los chorritos de leche brotaban de sus tetas, nuevemente me corrí copiosamente y mucho antes de lo que hubiese querido, pero no había posibilidad de controlar el placer que follar a Marta y toda la situación que rodeaba a nuestra follada.

-Me vas a disculpar que no me lave, Andres esta al llegar y se que se pondra loco de contento si puede follarme sabiendo que tu semen aun esta dentro de mi.

Dicho esto nos vestimos y esperamos sentados viendo la tele y acariciandonos la llegada de mi amigo. Cuando llego la situación era alucinante Andres me miraba expectante, yo le respondía guiñándole el ojo como afirmación, todo eran miradas cómplices.

Cenamos pronto y Andres y Marta se disculparon y se retiraron pronto a su habitacion, me quede mirando la televisión, entre excitado e incomodo, me levante y pegue la oreja a la puerta cerrada, podia oir los murmullos de Marta, estaba contándole a mi amigo como me habia amamantado, chupado la polla y follado, en cuestion de minutos los quejidos y gemidos de placer eran audibles en toda la casa, estaba follando como locos, me puse una copa y me senté en el sofá a ver la tele.

Eran casi las doce de la noche y estaba a punto de irme a la cama cuando Andres entro en el salón, desnudo, sonriente y feliz, se acerco a mi y me dio un fuerte abrazo:

-Soy el mas feliz de los cornudos¡¡ nunca me había dado tanto gusto follar a Marta como me ha dado hoy sabiendo que tu leche todavía estaba en su coño, me he corrido dos veces, la segunda ha sido follando pero la primera ha sido mientras Marta me contaba todo lo que habeis hecho, por favor Carlos desnudate y ven conmigo a la habitación, quiero ser un cornudo dichoso, quiero ver como te follas a mi mujer por todos sus agujeritos delante mía.

Marta estaba tumbada en la cama con las piernas abiertas y con una morbosa sonrisa esbozada en su rostro, Andres me pidio que me sentara al borde de la cama, cogió mi pie con las manos y comenzo a lamerme los dedos como un perrito mientras Marta nos miraba y se masturbaba.

-Ya has visto como le he lamido los pies a nuestro amo y amigo, querida Marta, Carlos te va a follar se va a correr en tu coño y en tu culo y yo voy a ser el mas feliz fe los cornudos viendo como te lo hace

-Siiiiiiiii-balbuceo ella

Ver a Marta masturbandose y recordar el sabor de la leche que manaba de sus pechos me puso de nuevo en una situación de absoluta excitación...excitacion a la que acompañaba una polla bien dura y empalmada, Marta seguía ofreciéndome su coñito con las piernas abiertas, Andres expectante me alentaba:

-Follatela¡ folla a la putita de mi mujer y lleva a la gloria al cabrón de su marido¡

Situado entre sus piernas se la clave de nuevo, Marta levantaba su culito para recibir mi polla mientras yo chupaba y lamía sus tetitas alternativamente, alimentandome, Andres a nuestro lado se acariciaba la polla sin perder un detalle de la follada que le estaba dando a su mujercita.

-Abre bien el coño, follala, si¡ si¡ follala¡ si......soy un cornudo que se esta corriendo mientras follas a su mujer- efectivamente los chorros de semen brotaban de la polla de mi amigo.

-Ahora, por favor, quiero que le folles el culo¡¡ Carlos enculala¡ seras el primero que se corra en su culito, llevamos una semana practicando con un vibrador para que se le dilate el culo y le gusta, cada vez que se lo ha metido se ha corrido como una perra...verdad Marta?

-Si cabroncito mio¡¡ estoy loca por que me folle el culo y tu lo veas y me limpies con la lengua la leche de nuestro amo Carlos.

Desmonte a Marta y ella se puso a cuatro patas al borde de la cama, ofreciendome su culito virgen, yo de pie tras de ella enfile la polla en la entrada.

-Clavasela entera, sin contemplaciones, ya veras como se corre como una perra

-Cabron¡ cornudo¡ eres un cabron¡-decia ella esperando ansiosa que se la clavara hasta las pelotas.

Lo hice, empujando sin pausa pero sin violencia se la clave hasta la raíz, la polla de Andres estaba empalmada de nuevo y Marta gemía como una perra, efectivamente se estaba corriendo. Comencé a culearla, a encularla sin piedad, sacándole la polla casi entera para volver a enterrarsela en las entrañas mientras Andres me alentaba.

-Encula a mi putita, dale duro¡ hazme mas cabron¡¡ soy cornudo¡ un cornudo hijo de puta que se corre viendo como enculan a su mujer¡

-Si¡ si follame follame¡¡

Estaba listo para correrme otra vez cuando senti los dedos de Andres abriendo mis nalgas y su lengua lamiendo mi culo, fue automatico, solté una andanada de leche caliente en el culito estrecho y angosto de Marta, la vista se me nublo, mareado de placer y morbo con la polla bien metida en su culito me deje caer sobre ella mientras Andres ansioso seguía lamiendome el culo, justo cuando le saque la polla Marta volvió a ponerse a cuatro patas y la lengua de mi amigo paso de mi culo al culo de su esposa bebiendo ansioso mi leche en el receptáculo trasero de Marta mientras que los labios y la lengua de esta se apropiaban de mi polla y limpiaba los restos de leche. Andres solicito mi aprobación con la mirada y acto seguido imito a su esposa, los dos me lamían los restos de semen de la polla y se besaban como locos, la leche estaba brotando de nuevo de la polla de mi amigo.

Mi semana de trabajo en Barcelona acabaron siendo dos semanas, con Andres y marta a mi absoluta disposición en una de las situaciones mas maravillosas y excitantes que he vivido nunca, por solicitud de ellos cuando estábamos en casa siempre estábamos desnudos, nuestros nombres cambiaron, cuando me dirigía a Marta siempre lo hacia llamándole puta o zorra y cuando lo hacia a su marido, cabron y cornudo, ellos me llamaban amo o Don Carlos.

A veces decidía follarme a la puta sin la presencia del cabron que esperaba pajeandose en el salón, cuando me corría en su boca, su culo o su coñito requería la presencia del cabron que se bebía mi leche en cualquiera de estos receptáculos, corriéndose vivo mientras lo hacia y la puta le contaba como la había follado.

Volví a casa con unos cuantos kilos de mas....la leche materna es muy nutritiva.

Este relato esta dedicado a el xup, espero que sepa disculpar el malentendido.

La Madre de mi amigo Rafael

Comentarios (1)

Todo comenzó cuando conocí a Rafael, para abordar esta historia cierta llena de pasión, debo intentar exhalar, y remembrar aquella época, la mamá de Rafael tiene las curvas más agudas y efervescentes que he conocido, el goce que esa mujer me dio no se puede comparar con ningún otro, la primera vez que la vi fue en su casa, mi amigo y yo como todo buen chico preparatoriano, nos disponíamos a dar término a un trabajo escolar esa tarde, cuando entramos a su casa atravesamos por el amplio jardín pasando por una hermosa piscina hasta llegar a la casa, que era espaciosa y llena de ventanas por todos sus muros, era un lugar muy agradable, la sencillez de Rafael siempre me ha dado suma confianza al trato, por ello cuando me dijo que después de que termináramos el trabajo iría a recoger a su hermana al colegio, pero que mientras yo me quedara en su casa pera que fuera guardando todas las cosas que habíamos ocupado al estar realizando el trabajo escolar, de manera espontánea accedí, pues nunca imaginaría lo que sucedería.

Exacto como lo habíamos planeado él se fue por su hermana al colegio, cuando se hubo ido sentí un desierto total en su casa, pues esta era muy grande y solo me encontraba yo, pero momentos después comencé escuchar ruido en la cocina, así que bajé de la recamara de Rafael, que era donde realizábamos nuestro trabajo, y fui a ver que sucedía , en ella encontré a una de las más caóticas mujeres, ésta era blanca de pelo negro, con una figura espectacular, cuando notó que alguien la miraba, voltió y me sonrió, entonces como me notó perplejo, ni siquiera la descripción más minuciosa podría dar una idea de lo que miraban mis ojos, ella lo notó y entonces me dijo que Rafael no tardaría en llegar que se lo había encontrado en la puerta y le había dicho que yo me encontraba en casa esperando a que él regresara, que ella era su mamá , yo respondí que estaba bien que solo había bajado porque escuchaba ruidos y pensaba que podría ser otra cosa, a lo que ella respondió - Mira te sugiero para que no te aburras mientras regresa Rafael , sal al jardín para que te distraigas un rato.
Así lo hice, cuando me encontraba ya afuera comencé a ver todas plantas que había en el lugar, así fui caminando hasta que llegue a la piscina, ella me llamó la atención pues era grande y tenía un agua tan cristalina que se antojaba darme un chapuzón, en ello sentí que alguien se acercaba y cuando volteé vi que la Mamá de Rafael venia hacia mí
Veo que se ha antojado el agua, si quieres puedes refréscate, pues en realidad a estas horas ello es muy bueno, yo suelo hacerlo.

Ella se acerco y me dijo: Caray, vaya que hace calor. Comenzó a quitarse la blusa, yo no daba crédito a lo que veía pues me parecía una locura lo que sucedía, repito que esta narración es verídica y no solo escribo como una satisfacción de aliviar mi líbido como muchos lo hacen, comenzó a quitarse su falda y luego el brasier y todo lo demás hasta que ya no tenía nada encima, cuando la vi plenamente desnuda y al sentir que estábamos solos tuve una erección al instante, ella lo notó y como ello la excitó más, así que me pidió que me quitase la ropa, pero lo pidió de una forma tan subjetiva que no puede evitarlo, seguí sus ordenes, quedamos desnudos los dos, entonces ella se me acercó y estando de pie como estábamos tomando mi pene se lo introdujo en su vagina, este entró sin dificultad pues estaba sumamente lubricada, ella comenzó a moverse rápidamente que sentí que a ese ritmo no duraría mucho sin correrme, ella paró y tomándome de mi mano y despegándose de mi, me llevó a una silla reclinable de las que se usan en la playa para tomar el sol, ahí me recostó y montándose en mí empezó a cabalgarme, tan vigorosamente, hasta que sentí que se corría ,yo me sentía en la gloria, estaba tan excitado que la nalgueaba mientras ella se movía a cien por hora, me hizo terminar mientras su ritmo disminuía, yo la tomaba de sus glúteos para penetrarla mejor y que mi semen le penetrara mejor, en ello sentí un fhash, me asusté y miré quien era y me percaté que era Rafael que nos había sacado una foto, me había agarrado en pleno éxtasis, y cuando reaccioné de la sorpresa, noté que su mama y él se miraban sonriendo con complicidad.


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