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Diana y Alfredo: Amigos de verdad Parte 5

Comentarios (0) 13.02.2014. 09:54

Diana y Alfredo: Amigos de verdad (Parte 5).

 

 

Después de entregarme con todo ánimo nuevamente a Mi amigo Alfredo, no pude evitar sentirme plena.  Hay mujeres que se conforman con lo que tienen, pero habemos quienes queremos conocer más. Esto es como un trabajo o cualquier actividad femenina……hay quien en su trabajo solo desea trabajar monótamente y hay quien quiere trabajar un poco más para ascender en su trabajo, crecer y progresar; hay mujeres que en su casa se conforman con hacer sus actividades de hogar y hay quienes no solo gustan tener su casa hermosa, sino que constantemente le hacen cambios para renovar sus estados de ánimo, y tener a su marido e hijos, felices y llenos de ánimos por vivir mejor. Así mismo hay mujeres que se conforman con levantarse, hacer sus actividades ordinarias y terminar descansando, y al dia siguiente y el siguiente, igual. Pero hay quien cada día busca algo diferente, y disfruta sus días, incluso vistiendo diferente, maquillándose diferente, comiendo algo diferente, llegar a su casa y arreglarla diferente, y asimismo, hacer el amor diferente, y probar a un hombre diferente a su esposo.

 

Ese día, después de que mi amigo me dejo en ese Hotel bien servida, al minuto llegó mi esposo, a quien me entregué con toda mi feminidad y todo mi placer por lo que acababa de vivir, y eso me hizo sentir muy putita, porque en ese Hotel, sin salir del mismo, recibí a dos hombres, quienes me dieron por donde quisieron como quisieron y dejándome satisfecha.

 

Ese día mi esposo y yo salimos de ese Hotel en la madrugada, y debo decir que me trató como toda una puta, ya que no solo fue meterse en mi, sino decirme todas sus fantasías sexuales y como nunca, le dí un placer tan loco porque en ese momento me sentí tan plena que compartí sus fantasías con placer, ya que mi esposo, cada que me hace el amor, no para de decirme que me imagina como coqueteo a los hombres, y como me cogen con toda mi aceptación; lo que mas me excita es cuando pasamos del placer y de la fantasía , a ponerle mas realismo a esas fantasías, cuando mi esposo comienza a ponerle nombre al macho que me coge, como día y hora, lugar y estilo de mi infidelidad.

 

Para mí antes era muy incómodo que me lo dijera, porque acababa con mi romanticismo, el cual como mujer buscamos mucho, pero tanta ha sido su insistencia, que ese romanticismo se convirtió en placer. Por ello, cuando me hace el amor, y comienza a entrar en el terreno peligroso de fantasear con que otros hombres me llevan a sus casas o a Hoteles y me desnudan, acarician, besan y cogen, me empezó a gustar tanto que cuando me hace el amor, ahora yo misma le induzco a que me diga que es lo que piensa o que es lo que lo pone tan excitado, sabiendo lo que me comenará a decir.

 

Me vuelve loca cuando mi esposo esta tan excitado que esta loquito de placer y comienza a decirme que se excita tanto imaginar que mi amigo Alfredo, es el hombre que me coge ricamente, y me da tantos detalles de lo que se imagina, que hace volar mi imaginación para proponérselo a mi amigo que lo haga realidad.

 

Le he preguntado a mi esposo que porque quiere que Alfredo me coja, y la única respuesta es que lo ha visto inquieto por mi, y que no deja de admirar mis caderas, lo que para los hombres, significa que quiere cogerme, y además, que ha notado en mi, cierto gusto hacia mi amigo, al que no lo veo como amigo solamente, sino que mis miradas son de verlo como macho y que por eso se imagina que entre mi amigo y yo, hay cierto gusto, pero que además, a el le causan celos pero excitación a la vez, porque no puede impedir que tenga deseo de saber que mi amigo me mete su verga mil veces en diversas ocasiones.

 

Creo que comprendí a mi esposo y por eso he cedido a ser infiel, porque de alguna u otra forma, tengo el consentimiento de mi esposo en esta fantasía, que ambos, deseamos sea realidad.

 

Eso me tenía muy excitada, y mi esposo estaba loquito por lo mismo, y Alfredo, estaba más porque estaba dándose una gozada inimaginable.

 

Este jueguito, era un gustazo donde mi esposo gozaba en su mente, yo gozaba en mente y cuerpo y mi amigo Alfredo gozaba en cuerpo!!.

 

Así deje pasar otros días en donde no tuve más sexo con Alfredo, y solo nos veíamos en la escuela, donde con sonrisas entendidas, sabíamos lo que había entre ambos, pero solo nos saludábamos muy normalmente –aunque no sabemos si las actitudes de buscarnos con las miradas, nos descubrían ante los demás-. De vez en cuando, el se acercaba a mi, y trataba temas de su negocio, simulando ante mis amigas que todo seguía igual y ambos sentíamos como la piel se nos ponía, y como nuestra respiración se agitaba. Eran emociones encontradas y eso nos gustaba a ambos.

 

Cierto día, a las 11 de la noche mi esposo llego tan cansado que se metió a dormir, dejándome viendo TV, y cuando me iba a dormir, sinceramente no tenía sueño y pase a la cocina a tomarme un vaso con agua, pero seguía sin sueño, por lo que me metí a Facebook donde me encontré a mi amigo y un brillo de luz regresó a mi rostro ya que comenzamos a chatear……….increíblemente nos dieron las 4 de la madrugada y quiero decirles que esas horas pasaron rapidísimo.

 

Ese hombre no solo logró ganarse mi amistad y mi confianza…..ahora se había ganado el derecho de cogerme…..con mi consentimiento.

 

Esas horas estuvimos recordando todo, desde que nos conocimos, desde que me convertí en una fantasía para él y el para mí, y cómo sucedieron las cosas; hablamos detalle a detalle y revivimos todo  lo que había sucedido en esos días y en esos encuentros. Mi esposo dormido, y Alfredo solo ya que su esposa, trabaja de lunes a viernes en otro Estado y eso le permite mucha libertad………Alfredo y yo, terminamos empapados, al grado de masturbarnos cada uno en donde estabamos.

 

Cerré la computadora y me fui a dormir, pero…….no podía dormir, y la excitación me tenía en sus brazos y mi coñito vibraba bastante….apenas mi mano encontró mis labios vaginales nuevamente, y una ola de placer me abrazo y comencé a masturbarme otra vez con fuerza y verdadero deseo ….y no paré hasta explotar no sé cuántas veces….no sé si fueron 5, 6 o 7 veces, pero mi mano no paraba de tocar cada centímetro de mis labios, de mi clítoris, de mis jugos…..Uff riquísima masturbada me avente esa noche recordando letras y recordando hechos reales….nunca me había masturbado tanto como ese día con mi esposo a mi lado dormido.

 

Algo que no se sabe, es que a partir de aquellas aventuras con mi amigo, me nació un gustito….diferente. Desde esa ocasión en que salí de la casa de Alfredo sin ropa interior y una minifalda de locura, sentí la necesidad de recordar aquella aventura…..vistiéndome en ocasiones sin ropa interior. Era algo así, como recordar aquel día, como un fetiche o un morbo de sentirme salir sin ropa interior, como si estuviera saliendo de su casa bien cogida.

 

Los días pasaban, mi inquietud era mayor cada día y no sabía que me deparaba el destino…..no sabía si después de dos cogidas con mi amigo, algún día repetiría aquel encuentro con Alfredo y tome la decisión de darme gusto con otra cogidita con él.

 

Como saben, Alfredo tiene un negocio propio, y se dedica a elaborar productos de belleza para mujeres, y sabía por él, que próximamente habría una exposición de productos femeninos. Esa tarde me lo encontré en la escuela, y no debo negar que al verlo, me sentí excitada, y trate de no darle importancia, y me acerque muy indiferente, para saludarle.


- Hola Alfredo, como estas?…..-


- Hola….y tu? Veo que sigues “muy bieeen” – sonriéndose


- Pues qué bueno que me veas muy bien…..oye, y ya estás listo para la exposición de belleza que me comentaste?-


- En eso ando Diana, ya casi tengo todo listo, pero ahora estoy retrasado con la publicidad….espero que me tengan a tiempo todo lo que pretendo regalar de promociones-


- Pues hay que buscar opciones de publicidad no crees-.


- Ufff,….pero como que se te ocurre?- me dice como desconcertado.


- Pues….no se…..he visto que en las exposiciones, algunos hacen uso de Edecanes o Modelos, y creo que hasta atraen más la atención de los visitantes.-


En cuanto dije eso, Alfredo se quedó callado…pensativo, y solo pudo contestar:
-Así es Diana, pero….según se, sale muy costoso rentar Modelos, y realmente, estoy invirtiendo en la nueva producción y ando muy gastado-
No sé de donde ni en qué momento, pero le propuse una idea que me salió en ese momento.


- Mmmhhhh….pues…..se me ocurre lo siguiente……..creo que mi esposo no estará este sábado en casa, porque al parecer, invitaron a una reunión en Cuernavaca al cumpleaños de uno de sus compañeros, y aunque ya le había dicho que si se confirmaba la reunión, que yo no iría porque mi amiga también me había invitado a su cumpleaños.  Mi esposo se llevará a mis hijos si se confirma, estaré sola ese día!!! Bueno el cumpleaños de mi amiga es en la noche y tu exposición en la mañana cierto?, pero…… pero si quieres…..te ayudo……no soy modelo profesional ni edecán….es más…nunca he hecho esa actividad pero si no te apena, yo puedo apoyarte en tu Stand como Edecan…..qué opinas?-


Sin pensarlo, abriendo sus ojos bastante asombrado, pero lanzando una sonrisa muy traviesa, acepto mi idea y faltando tan solo dos días para la exposición, ya no daba tiempo para acordar como debía ir vestida, por lo que solo me comento:


- Uffff Diana…..tu siempre vienes a darme cosas buenas……..realmente no se me ocurre nada en este momento, pero deseo que tu te encargues de esa actividad si?....quiero que me des una sorpresa….confío en que tú sabrás escoger lo que consideres necesario para atraer las miradas y clientes….lo dejo en tu decisión-.


Pasaron esos dos días….llegó el viernes y mi esposo me dio la gran noticia: Si se iba a la reunión a Cuernavaca, y se llevaría a mis hijos. No pude más por la emoción y de inmediato le mande un mensaje a Alfredo: “Hola, si se van a Cuernavaca mañana, y yo estaré sin problema para apoyarte”. Y así llegó ese día sábado y mi esposo se despidió a las 7 am y se llevó a mis hijos. Solo atiné a informarle que ese día yo asistiría a una exposición de productos femeninos temprano -sin decirle que mi actividad, sería la de edecán - y a mi regreso, al cumpleaños de mi amiga. Solo se despidió con un beso y me pidió tuviera cuidado y que disfrutara el día. “-Seguro amor, no te inquietes que tratare de disfrutar el dia”.-fue mi comentario.

 

En cuanto se fue, inmediatamente me metí al baño a ducharme, y aproveche para depilarme todita, para quedar nuevamente como bebe. Estaba ya maquillándome, cuando Alfredo me habló por teléfono a las 8:30 am, y me pidió que lo esperara porque pasaría por mí en 20 minutos. Dieron las 9:00 am, cuanto llegó a mi casa, y sin hacerlo esperar mucho, salí y me subí a su auto, para nos dirigimos al centro de exposiciones. En el camino, platicamos de mil cosas entre lo que no aguante la curiosidad, y toque el tema de nuestra aventurilla, y note en él, una emoción intensa, por lo que de mi boca salieron palabras muy sugerentes:


- Sabes?..... recuerdo cada momento, cada detalle de lo que paso ese día  Alfredo…..es como si lo tuviera grabado en mi mente……está tan grabado que me imagino si lo gritáramos a todos los vientos para que todo mundo se enterara, …..pero sin que sepan que hablamos de nosotros…te  imaginas? –.


- No entiendo Diana?....como que todo mundo se enterara sin saber que hablamos de nosotros!!-


- Si…..a mi me gustaría decirle a todo el mundo, lo que hemos hecho, que todos se enteren pero…….que solo cambiemos los nombres para que nadie sepa que hablamos de nosotros……..me gustaría algún día hacer unos relatos eróticos, subirlos en Internet, para que todos lean lo que hicimos, y que nadie sepa que somos nosotros….riéndome y pensando que todos pensaran que es una fantasía más- Atine a decirle.

 

- Uff Dianita!!.....seria muy excitante…….también a mi me gustaría!!-


Yo ya no dije nada. Mi amiga estaba escribiendo todas mis “fantasías”, sin saber que muchas de ellas, las estaba realizando en realidad. Solo deseaba conocer si Alfredo estaría de acuerdo, porque probablemente algún día, el se daría cuenta o bien, algún dia le diría que buscara los relatos en internet!.

 

Así llegamos al Centro de Exposiciones, y caminando rumbo al stand, me comento que tenía resuelto el problema del vestido para ponerme ese día. Así llegamos al Stand y me condujo a la parte trasera del Stand, donde había un espacio muy pequeño como si fuera una bodeguita y con una puerta que decía PRIVADO y me dijo:


- Dentro hay un vestido rosa con una etiqueta grande de la marca de mis productos ….en cuanto te cambies vienes conmigo por favor-.


En cuanto me metí a ese pequeño espacio, vi encima de una silla, un pequeño vestido rosa strapless, muy corto….demasiado corto diría yo. La tela era tan elástica que lo hacía ver muy ….atrevido!!. En ese momento recordé que traía ropa interior grande, y pensé como le haría para que no se notara. Me puse nerviosa porque no encontraba solución y me puse el vestido encima. No me gustó nada porque se marcaba mucho mi ropa interior. Me senté en el silloncito y me quede pensando  y llegue a pensar en irme pero después de pensarlo un minuto, pensé en mejor salir y comprar una prenda. Sin embargo, me decidí a probarme el vestido a ver cómo me quedaba sin ropa interior.


Y como era de esperar, me puse el vestido y debo decir que me veía hermosísima en verdad!!! Me admiraba en ese enorme espejo y yo misma me sorprendía de lo imponente que me veía. El vestido al ser strapless quedaba muy bien, pero recordé que el problema era abajo……….por tener mis nalgas grandes, el vestido me apretaba mucho de la parte de abajo y estaba tan cortito que si me agachaba tantito se me vería todo.

 

Me di cuenta que si de vez en vez me lo bajaba con la mano lo podía medio controlar. Escogí unas zapatillas de tacón muy alto, y me vi en un espejo grande que había, Uffff….que guapa me veía!!! Y aunque el vestidito era muy corto, mis piernas lucían de maravilla y eso me gusto. El vestidito, parecía que me lo hubieran pintado al cuerpo.

 

Guarde mis cosas personales en ese momento me decidí a usarlo con todo el riesgo que implicaba no traer ropa interior, pero pensando en que al estar detrás del stand, el riesgo se eliminaba, y decidida salí hacia donde estaba Alfredo.


En eso dije en voz alta para que me escuchara:


- Ya termine de vestirme Alfredo…..donde estas!!!


Pero no hubo respuesta, vi muchos de los productos en el piso y me acerque a recogerlos, pero no sabía cómo agacharme sin que se me levantara el vestido.

 

Sin embargo al ver que no había nadie en ese momento, no tomé mucha importancia y me agache la primera vez, para recoger los primeros productos y sentí que el vestido se me subió un poquito; acomodé los productos y me agache por segunda vez, recogí los últimos productos y sentí que el vestido se me subió un poquito más, pero sentí que enseñaba la parte baja de mis nalgas y de mi vagina rasuradita. Me pare frente al espejo y noté que se me veía todo claramente. En ese momento, súbitamente oí la voz de Alfredo tras de mí que venia caminando por otro pasillo:


- Guauuu!!!! Estas guapísima y el vestido te quedo perfecto -.

Yo estaba parada con los productos en las manos por lo que no pude bajarme el vestido, en tanto Alfredo al ver como estaba, se apresuró a sentarse en la silla del stand como si le fueran a ganar el lugar en un concurso. Abrió los ojos como desorbitados y se puso muy nervioso y, ahí me di cuenta que ya me había visto la parte baja de mi vagina apenas cubierta por el mini vestido.

 

Me apresure a poner los productos sobre el stand y rápidamente con las dos manos me baje la mini lo más que pude, que la verdad no fue mucho por lo chiquitita que estaba.


Después de un rato de silencio y de que Alfredo tragara saliva, me dijo:


- Discúlpame me puse un poco nervioso ante impresionante belleza, ….pero puedes pasar enfrente y ahí están ya los folletos que hay que entregar a los visitantes, y, cualquier cosa me la reportas-.


Me sentí confundida…nerviosa porque estaba literalmente desnuda en un sitio muy público y ante un hombre que hace apenas días me había dado una cogida intensa……..pero obedecí y me puse frente al stand tomando unos folletos y de inmediato sentí las miradas lascivas de los trabajadores pero por suerte ninguno se atrevió a dirigirme la palabra, lo único que dirigían eran unas miradas tratando de ver algo más.

 

La exposición comenzó y el público fue llenado el Centro de Negocios, y en menos de una hora, ya había un número importante de visitantes. Ahí estuve hablándole a la gente que llegaba al stand, algunos se detenían solo para verme de pies a cabeza, otros para verme bien las piernas, otros para verme las pompas, algunos se paraban como que me prestaban atención pero los veía tratando de ligarme, y ya a algunos se los llevaban sus esposas entre regaños, dándome risa.

 

El día fue muy intenso ya que los nervios que tuve a temprana hora, se convirtieron en algo normal, y de hecho, ya no daba importancia a tanta mirada y piropos que me decían los hombres, por lo que me acostumbre a estar vestida así y ser objeto de miradas masculinas. El evento terminó a las 6 de la tarde, y se cerró el acceso de más visitantes y a las siete de la noche, ya habían salido todos. Al terminar ese día realmente quedé muy cansada, pero creo que se logró la meta, ya que Alfredo estuvo muy ocupado registrando pedidos, vendiendo algunos productos ahí mismo, y cuando se cerró el centro de exposiciones, todos los expositores se quedaron recogiendo sus papeles y alistando todo para el día siguiente.


En tanto,  yo me dirigí a ese privadito detrás del stand y ahí antes de cambiarme me senté a descansar en tanto Alfredo desde fuera también sentado, corrió una pequeña cortina y nos quedamos viendo, sonriendo de lo cansado del día. Casi no había gente y Alfredo me hablo en un tono extrañamente amable:


- Que tal Diana, veo que ya termino el día y pues nos fue bastante bien ehhh!!!!..Créeme que sin platicarlo….te ganaste una buena comisión ehhh!!!.
Me detuve a escucharlo y claramente puse una cara de extrañeza ya que no era mi objetivo cobrar por ese favor, a lo que Alfredo continúo:


- Obviamente no platicamos sobre esto, pero nunca pensé que tu idea de acompañarme como una Edecán, me arrojara tantas ventas y pedidos…..y por eso, te daré una buena comisión.


A lo que respondí:


- Oye Alfredo….si no lo hice por dinero sino por ayudarte…-.


Y me dijo:


- Ok pero reconozco que sin tu ayuda……esto no lo hubiera logrado mmhhh-


Como dije, el pequeño espacio que servía de bodega era muy pequeña, no tenía ventanas pero estaba bien iluminada, tenía un sofá-cama café. Alfredo cerró la pequeña puertita, y se sentó en el borde del sofá cama a mi lado, con una actitud un poco más confiada.


Ya estando ahí con una sonrisa en la boca me empezó a decir:


- Diana, quiero pedirte por favor, que me entiendas, pero realmente eres una mujer demasiado inquietante…..por mas que quiero frenarme, tu sola imagen me debilita…..quiero proponerte ………..hacerte una pequeña propuesta indecorosa!!.


Sonrío y me miró fijamente a los ojos, y sus palabras, me hacían adivinar por dónde iba la cosa y le pregunte con rostro serio:


- ¿De que se trata todo esto Alfredo?


El me respondió:


- Mira Diana…..la idea de apoyarme como Edecán fue tuya, yo no lo había pensado y tu idea me ayudó muchísimo…..quiero que sepas que me tuviste muy entretenido admirándote a cada momento y me daba cuenta de que muchísimos hombres estaban embobados contigo y eso permitió incrementar mis ventas……..por eso quiero pedirte que aceptes la comisión que quiero darte, aunque sé que nunca platicamos del tema, pero tampoco nunca me imaginé de lo que tu idea me generaría de ganancias…….por ello quiero compensar tu idea con una parte de mi ganancia de hoy……..no quiero mentirte y quiero decirte que no puedo olvidar aquel momento en que estuvimos juntos y me regalaste un día de placer enorme……hoy me diste nuevamente, aunque de otra forma, un regalo más al darme a ganar dinero superior de lo que esperaba……y quiero ahora yo darte algo ….algo económico por tu ayuda y ……..algo más ……..me tienes muy inquieto por como vienes hoy, y quiero confesarte que se me vino una idea muy loca…..solo compréndeme……. te ofrezco darte por este día veinte mil pesos de comisión y como muestra de que hablo en serio, en este instante te lo doy en efectivo,….. es lo que te ofrezco, que dices?....pero además la idea loca es que me gustaría, sentir tu piel, tocarte, que me permitas sentirte, y que incluso sientas mi verga encima de tu coñito, pero con la promesa de ….no meterme en ti!!!.....sé que dirás que estoy loco, pero quería que supieras esta locura que me provocaste!!!!-.


Obviamente puse cara de sorpresa, me quede callada y me puse a pensar en todas las implicaciones sobre lo que me había dicho; Bien podría decirle que no, aunque el dinero no me hacía falta, pero a nadie le cae mal un dinero adicional y más sin esperarlo, pero además también podría decirle que no a su locura, pero no debo negar que el coño se me hacía agua, por todo lo que ese día había pasado.

 

Pero si aceptaba su propuesta, pasaba por mi mente en que me está comprando!!  En que me estaba prostituyendo porque en el fondo el pretexto era darme créditos por sus ventas cuando en realidad, estaba pagando por un momento de placer!!!....por darme placer sin penetración. No sabía que contestar más aun ello, mi coñito no dejaba de vibrar. Lo pensé un rato y conteste:


- Hay Alfredo……no sé cómo le haces pero…..acepto con dos condiciones, que en verdad no haya penetración –aunque yo deseaba que me metiera nuevamente esa verga que me llegó a enloquecer días antes -y que lo del dinero, no lo tomes como una intensión mía, ya que nunca pensé en cobrarte por mis servicios……lo hice por nuestra amistad, pero si es tu deseo compartir tu éxito conmigo, no te lo voy a rechazar, y si gustas, deja el dinero en la mesita -.


El sonrío como si se hubiera sacado la lotería, y me contesto:


- Dianita……eres toda una mujer!!!!.....ten el dinero, es todo tuyo!!! Y tomando un portafolio que traía consigo, sacó un paquete de dinero y lo dejo sobre la mesita del pequeño espacio.


Alcance a dejar la bolsita en el escritorio y Alfredo se acercó lentamente hacia mí, atrayéndome hacia él; en ese momento, sentí sus manos rodear mi cintura, y el roce de mi cuerpo con el de él, generó que el vestido se me subiera un poco más, dejándome descubierta de la parte baja, y al tratar de acomodarme el vestido, tome las orillas de abajo y al querer darle un jalón hacía abajo para acomodarlo, lo hice con más fuerza de la debida, y  eso fue peor, porque al bajármelo, jale tanto hacia abajo que por la parte superior brotaron sobre el vestido mi par de pechos casi en la cara de Alfredo, quien clavo si mirada sobre mis bellos senos, y sin dejar de abrazarme, me apretó con sus brazos contra su cuerpo logrando que mis brazos se hicieran hacia atrás, y mis pechos quedaran en su cara, lo que aprovecha abriendo grande su boca, y comenzar a comerme mis senos, pasando su boca de uno a otro, llenándolos de su saliva y  comenzar a chuparlos como loco, y remataba con el pezón, succionándolo tal cual un dulce,  para luego pasar al otro para hacer lo mismo,….uffff era algo frenético para mí, y mis ojos entrecerrados solo alcanzaban a ver su salvaje acto sexual sobre mi cuerpo. Eso me causo una sensación de excitación, sentía el calor de su aliento en mis pezones y eso me los ponía duros como una roca; me los chupaba una y otra vez, y como mi piel es blanca pude ver como se me ponían rojos los senos y eso lo excitaba aún más, lo cual inconscientemente me excitaba igual a mí.


Después de un rato, me pidió ponerme de espaldas a él, pero  que pusiera las palmas de mis manos en el descansabrazos del sofá cama y me inclinara hacia delante lo más que pudiera quedando mi cuerpo en posición de 90 grados con mis nalgas bien paradas, y lo obedecí.

 

Ya colocada en esa posición, sentí que se paró atrás y poco a poco levantó mi vestido, el cual se enrollo en mi cintura y ya todo ese vestido se redujo a un cinturón rosado. Alfredo parado tras de mí, se quedó callado,  me imagino que admirando las formas de mis nalgas, y sentí sus manos a los lados de mis caderas y su aliento en mi ano. Sentía su presencia tras de mi, pero no sabía lo que pasaba, por lo que alcé mi rostro y volteé hacía atrás y justo en ese momento, sentí su lengua como empezó a lamer de una forma descomunal todo mi culo recorriendo desde mi anito hasta mi vagina, y subía la lengua por mi ano, por mis nalgas, y con sus manos me las acariciaba junto con las piernas. Su magistral lengua rozaba la entrada de mi vagina, y todo esto me excitaba mucho. Alfredo me mordisqueaba las nalgas una y otra vez en diferentes intensidades y yo sentía una sensación eléctrica muy rica, sentía como rozaba su bigote en mis nalgas y en mi ano.

 

Después de un rato sentí que se alejó, y en ese momento oí el caer del metal de un cinturón en el piso, voltee y vi que Alfredo ya estaba completamente desnudo.


Su cuerpo se veía muy excitado por mí, y con esa pancita respirando fuertemente, e inevitablemente bajé la mirada para admirar su pene que también estaba a todo lo que daba, húmedo y escurriente con ese líquido pre seminal, que daba muestras de que estaba súper excitado.  Lo tenía tan parado que se le veía, dispuesto a tener sexo..

 

Él se volvió a agachar y ahora me lamia la vagina de abajo para arriba, era un vaivén muy rico, yo sentía que me excitaba cada vez más, sentía como se humedecía mi vagina y ya no sabía si era la saliva o mis propios jugos de excitación. Luego se puso de pie y me volteo de frente a él, y me sentó en el sofá cama, abriéndome las piernas, para alcanzar mi clítoris con su lengua, y me lo comenzó a lamer de una manera excepcional, haciéndome cerrar los ojos del placer, en tanto su pulgar tocaba la entrada de mi coñito, y apenas con esa punta la empezó a mover dentro de mí al mismo tiempo que lamia mi clítoris. Era una sensación de calor que me invadía, sentía el placer dentro de mí, y empecé a gemir, a gemir como una mujer que necesitaba un hombre.


Cuando ya estábamos ambos muy excitados, yo acostada encima de ese sillón, Alfredo se puso de pie y se puso encima de mí, pero para irse contra mis pechos, para comérselos, pero en esa posición, el encima de mí, hizo que su pene chocara contra mi vagina, el cual apenas lo sentía. Pero él se excitaba cada vez más al ver cómo me chupaba mis pezones, y al sentir como mis jugos mojaban la cabeza de su pene.


Era riquísimo sentirme así, dispuesta a todo, esperando que ese macho cumpliera su palabra y no me penetrara, aunque yo lo deseaba atrozmente!!. Alfredo dejo de comerme los senos, y despegándose un poco de mi, comenzó a rozar su pene encima de mi clítoris, y en tanto ascendía y descendía, la longitud de su pene rozaba todos mis labios, desde arriba hasta abajo, causando estragos en mi clítoris que vibraba ante tal rozamiento, y ambos gemíamos sin que hubiera sexo como tal y nuestros sexos, escurrían ya tanto líquido que estábamos sumamente empapados.

 

Yo no aguantaba mucho y deseaba que me penetrara, pero no le decía nada!!. Ya no aguanto más, ni yo, y me jalo hacia él, haciéndome sentir como todo esa verga rozaba intensamente mis labios y mi clítoris; yo me sentía en las nubes y me gustaba mucho sentirlo de nuevo. Estuvimos así, no sé cuantos minutos, y el instinto nos venció, ya que en un momento dado, Alfredo, sin quererlo, me dejó ir hasta el fondo, esa verga que tanto deseaba en mi vagina ……después de algunos días…..esa verga nuevamente me hizo retorcerme de placer, al sentirla muy dentro de mi……era una sensación muy rica que hizo que soltara un gemido de placer y el también.

 

El se quedo sin moverse, como esperando mi reclamo por no cumplir con su palabra ,y yo sin decir nada, comencé a hacer presión con las paredes de mi vagina, situación que para un hombre es enloquecedor, y sin movernos ambos, sentíamos esos abrazos a su verga con las paredes de mi vagina. Alfredo comenzó a chupar mis pezones y sus dos manos, me tomaron por mis poderosas nalgas, situación que le encanta a mi esposo, porque dice que cuando me tiene así, siente la grandeza de mis caderas y mis nalgas suaves, lo vuelven loco, por lo que Alfredo me todo con todas las palmas de sus manos, cada una de mis nalgas, y comenzó a jalarme una y otra vez hacia él, para embestirme como un macho embiste a su hembra; yo sentía como me enterraba ese pene una y otra vez. Era sumamente excitante ver esa mezcla de blanco y negro entrando y saliendo, y es que era un contraste ver nuestras pieles fusionadas como una pieza de porcelana abrazada por una piedra, era algo muy rico que me hacía sentir a Alfredo, como mi amigo ante los demás y como mi amante en la privacidad.


Yo bufaba como hembra en celo, como una mujer violada, que trataba de disfrutar cada segundo de ese hombre y a la vez, sabiendo que me estaba cogiendo otro hombre distinto a mi esposo, pero el placer es enorme y, después de darme tanta verga, sentí como me la saco, y me volteo de nuevo sobre el Sofá, pero para atacarme ahora mi vagina por detrás, en esa posición que tanto nos gusta a las mujeres porque nos vemos y sentimos sometidas a un Macho semental…….yo gemía de placer al sentir sus manos al lado de mis caderas sosteniéndome, y su barriga encima de mis nalgas en tanto su verga, entraba y salía de mi coñito, y su boca besándome la espalda, rozando su bigote en mi piel, haciéndome estremecer a cada embestida. Mis ojos se cerraban e imaginaban el rostro de Alfredo viendo el culo tan hermoso que se estaba tirando y oírlo como chocaba contra su cuerpo. Me imaginaba su rostro feliz por estarse cogiendo a una verdadera hembra; me imaginaba su mente pensando en que, no encontraría en muchísimo tiempo, a una hembra buenísima y dispuesta a darle las nalgas cuando él las pidiera como yo en ese momento se las estaba dando…..me imaginaba, sentirlo feliz por estarse cogiendo a una mujer buenísima y dispuesta a putear con él, en lugar de estarse cogiendo a su esposa.

 

El chocar de su cuerpo con el mío, en ese momento se convertía en una música que le encantaría oír a cualquiera y eso él lo sabía. Ahí estábamos en ese frenesí de pasión, cuando sentí como poco a poco su pene crecía más dentro de mí y su cuerpo se empezó a poner tenso; Alfredo empezó a gemir más todavía y un segundo después, comenzó a eyacular abundantemente dentro de mí.


Él se veía agotado y ahí se quedó un rato viendo mi cuerpo sobre el Sofá. Tenía una expresión de felicidad, claro sin hacer menos la mía, y me dijo:


- Eres hermosa Diana,……... Disculpa si no seguí el trato de no penetrarte, pero no podía aguantar ante esta situación tan morbosa. Además vi que no te molesto tanto-.


Yo sonreí maliciosamente y me levante del Sofá contestandole:


- Puesss…..que puedo decirte!!....…más me hubiera molestado si hubieras cumplido tu palabra!!!! –

 

Él se río con una carcajada, y después de vestirse, salió del privado para dejarme arreglar; después de unos minutos, tome mi bolsa de dinero y comencé a cambiarme para ponerme mi ropa. Cuando termine salí de ese privado del stand, y ahí estaba Alfredo sentado diciéndome:


- Amiguita……eres excepcional!!!.....quiero proponerte otro proyecto…….piénsalo pero no mucho ehh!!......te gustaría venirte a trabajar a la oficina conmigo?.......no te olvides de mí propuesta……si gustas adelántate al carro en lo que entrego llaves y te alcanzo para llevarte a tu casa-.

 

En todo el camino, no nos dirigimos mucho la palabra……fue extraño pero cierto….ya casi para llegar, le pedí que si podría esperarme un momento porque olvide que tenía una fiesta con una amiga, y deseaba arreglarme para ver si el me llevaba con mi amiga. Así lo hicimos y no tarde tanto en solo arreglarme lo poco que tenía……una minifalda muy cortita, una blusa escotadita y unas zapatillas muy altas, y abajo una mini tanguita para detener el semen que me escurría de la cogida recién recibida.

 

Al salir a los 5 minutos, muy bien perfumada, Alfredo me admiro de arriba abajo y  no pudo contenerse en lanzarme mil piropos. Así me llevo a la casa de mi amiga, donde antes de dejarme, me plantó un beso enorme y solo atinó a decirme: “Dianita, estas muy hermosa, y sé que todos los hombres que te vean, estarán locos por ti…….sé que querrán algo más contigo  - a lo que con una leve sonrisa, solo atine a contestarte: “Yo lo sé, pero que puedo hacer?.....hasta ahorita solo mi esposo y tu, gozan de esta mujer” y Alfredo en silencio solo atinó a decir: “Por ahora?” y sonriendo me baje del auto, para decirle: “Jajajaja tu y mi esposo solo gozan de esta mujercita….bye”.

 

Y me despedí lanzándole un beso al aire, dándole la espalda y moviéndome muy sensual para perderme en la entrada de la casa de mi amiga, donde se veía había muy buen ambiente, música a todo volumen y mucha gente.

 

No puedo negar que me pase muy bien ese día, y en la fiesta de mi amiga, la pase muy bien platicando con ella, y disfrutando de la reunión, donde baile con algunos amigos de ella, y donde no pude evitar ver los ojos de esos invitados, atentos a mis movimientos. Yo solo sonreía, y me satisfacía a mí mism saberme bella y atractiva. Se llegó la hora de regresar a casa y eran las 2 am, cuando mi amiga y su esposo estaban dispuestos a llevarme a mi casa, cuando justo recibi un mensaje de Alfredo, donde me decía que estaba afuera para llevarme a mi casa. Abri enormemente los ojos de la sorpesa ya que llegue con mi amiga a las 10 pm y ya eran las 2 am, es decir 4 horas estuvo Alfredo ahí???...solo atine a despedirme de mi amiga quien no dejaba irme sola pero tuve que decrle que ya había pedido un taxi. Solo  así pude despedirme, y al salir, a media cuadra, estaba el carro de Alfredo, donde me subí de inmediato y voltee a ver a la casa de mi amiga y ahí estaba despidiéndome con la mano, como asegurando que me subiera al auto. El camino es muy corto a mi casa y apenas llegamos,  vi que ya estaba el carro de mi esposo estacionado……Alfredo y yo nos volteamos a ver y nos despedimos de un beso en la mejilla solamente…..en ese momento, éramos otra vez eso….solamente amigos.

 

Camine hacia la puerta de mi casa y al abrirla, voltee hacía el carro de Alfredo, quien con la ventanilla del carro abajo, me volvió a decir:

 

- Amiguita…… no te olvides de mí propuesta…… -.

 

Le sonreí y le guiñé un ojo. Eso no era un si ni un no, solo una posibilidad, así como las muchas posibilidades que había de volver a intimar nuevamente.

 

Al llegar a mi casa, mi esposo estaba dormido con mis hijos en el sillón y no dude un minuto en esperar, para sentarme frente a mi PC, y comenzar a escribir lo que acababa de hacer con Alfredo…….

 

(Continuará…)

Liliysujefe

Comentarios (0) 02.02.2014. 23:49

Quiero hacerles participe de como cammbio mi relacion de pareja con Lili ( mi esposa) resulta que hace un poco más de seis meses ella fue por mi al trabajo es un taller en donde ya cumpli mis primeros cinco años cuando la vi llegar se me paro el corazón ya que llevaba la falda de piel que le compre en san Mateo y unas zapatillas que le resaltan sus chamorrotes se veia espectacular y ya se han de imaginar los comentarios de la banda que que guapa pero ya en las regaderas los comentarios subieron de tono como deverias mocharte con el bizcochito refirendose a Lili y me percate que a algunos se exitaban y como que me saco de onda

Cuando estaba ya en las afueras del taller Lili me quiso besar pero como iba muy encabronado ni la pele es mas ni le hable durante el camino a casa de los compadres que nos habian invitado a una fiesta de quince años ya en la fiesta me dedique a tomar con los compadres y sus amistades ya llegando a la casa me pregunta mi esposa que que traia y le conteste que jamas fuera por mi al trabajo total acabamos de pleito y ella me levanto la canasta un buen rato

Al mes del problema ya un poco mas tranquilos me dijo que le ofrecian chamba en una compañia de mantenimiento y como estabamos en plena reconciliacion le dije que si ella queria aceptara

Fue a la entrevista y al otro dia ya estaba trabajando y como a la semana me decia que habia un jefe de stasión que era muy atento con ella la invitaba a comer y la dejaba salir antes que a los demas y diario que llegaba me contaba de su jefe al que sus compañeros de trabajo le decian eltalugo el cual al paso de los dias le empezo a tirar el can a mi esposa y a ella como que le incomodaba ya que las demas muchachas de intendencia le hacian bulla diciendole que andaba con el jefe eltalugo pero por otra parte le convenia que le dejaran salir mucho antes que a los demas

Pero eltalugo se lanzo a fondo y le canto a Lili y ella le dijo que no  y desde ahi le daba el mismo trato que a los demas trabajadores de intendencia pero como ella ya estaba mal acostumbrada le busco la cara al eltalugo y el reinicio con su conquista milpera cuando me conto penso que iba a hacer mi berrinche pero en lugar de eso me dio un morbo y senti como se me enderezaba el pene fue algo que nunca me habia ocurrido y a Lili solo le conteste deja ver hasta donde llega el pendejo de eltalugo me dejo de contar por un buen tiempo hasta que un dia me confeso que eltalugo la llevo a un patio trasero le quito el uniforme de intendencia le chupo las chiches y le hizo sexo oral y despues la empino y termino dentro de ella y que me hago el encabronado ya que la verdad tenia una ereccion tan potente que me dolia el pene y le dije que por que se dejo y ella me dijo que antes le habia tomado unas fotos sin ropa y que le dijo que las iba a subir a el internete para que vieran algo bueno y que por eso ella acepto ser penetrada sin proteccion total que lloro como una magdalena y la console terminando en un super palito me acuerdo que termine rapidisimo y le dije que no habia bronca

Como al mes vino la  segunda confesión me conto que un viernes estaba eltalugo con otros dos jefecillos chupando en el patio trasero le mandaron a hablar y le ofrecieron una copa ella acepto pero ya a medios chiles empezo eltalugo a abrazarla delante de los otros dos pendejos diciendo que mi Lili era su putita que tenia unas fotos donde se veia buenisima y en un momento dado le ordeno a Lili que se quitara la ropa a lo que ella les dio la espalda se quito la camisola y el pantalon de su uniforme pero seguia chingando eltalugo que se quitara todo ella se quito el brasiere y la pantaleta pero dice que sentia la cara ardiendo que tenia pena y eltalugo seguia chingando que se volterara ya que querian que les enseñara los pelos ella no atinaba a moverse se acerco eltalugo la tomo del braso la giro y antes de estar de frente con ellos se le hecharon ensima y no supo cuanto tiempo lo hizo peo se dio cuenta que ya estaba obscuro salio corriendo y al llegar a casa se ducho y me espero para cenar

Cuando me conto todo le dije que me gustaria encontrla con las evidencias de todo y la primera vez que llego con las huellas de la batalla simule estar encabronado y revisarle su ropa intima darle un par de nalgadas por portarse y terminamos cogiendo tan rico que ya se nos hizo costumbre ahora entiendo que perdi mucho tiempo y tengo la fantasia de prestarles a Lili a los cuates del taller ya que por mi egoismo no deje que ella disfrutara de unas buenas cogidas con ellos

Me gustaria saber su opinion si ustedes harian lo mismo que su servidor y muchas gracias por leer mi historia ya que no soy escritor y unicamente les conte mi vivncia 

La fantasia de mi esposo, mi mejor infidelidad

Comentarios (0) 10.11.2013. 22:44

 Mi nombre es Aracely, tengo 24 años, soy de estatura mediana, morena, muy piernuda, nalgona y de muy buenos senos, además soy muy guapa. Hace ya casi 2 años que estoy con mi pareja, Antonio quien tiene 26 años. Mi mundo de sexualidad experimental comenzó gracias a sus fantasías eróticas.Hace ya tiempo, cuando estamos teniendo relaciones, él siempre habla de sus fantasías, las repite tanto que ya se me hacían realidad, las introducía en mi cabeza y éstas acababan convirtiéndose en una obsesión para mí. Una de ellas, era verme teniendo relaciones con otro hombre, su favorita y la que más repetía y todo me lo dice al oído mientras follamos, lo cual hacía que todas mis sensaciones se multiplicasen.Aproximándonos al día de San Valentín me preparó una noche de sexo fenomenal. Inicio con unos suaves besos, caricias, lengüetazos, etc. Después sacó unas copas con vino e hizo que me las bebiera, unas saboreándolas, las otras con la finalidad de embriagarme rápido. Me llevó al cuarto donde está la computadora y nos pusimos a ver unos videos pornos donde el esposo grababa a su esposa teniendo relaciones con otro(s). Al verlos tocaba todo mi cuerpo, yo estaba muy caliente y me decía al oído: mira mi amor como se la mamás, como te come y te lame, como te la mete, como se viene en ti, cosa que me prendía aun más y más hasta que sentí como entraron sus dedos en mí. Hizo que me tomara botella y media de vino y le dije que ya no podía tomar más pues estaba muy mareada. Cuando le dije eso me llevo a la cama empezó a cuestionarme sobre los hombres que conozco, sobre quienes se me hacen guapos y con quienes me gustaría tener relaciones.Al principio me daba pena contarle pero me insistía tanto que no pude contenerme y le conté de un compañero de mi salón: Hans (el Boss), es alto, moreno claro, de muy buen cuerpo, nalgas gorditas, es muy inteligente y me fascina verlo con ropa pegadita. Le mencione que con él, aunque estuviera casada, me fascinaría tenerlo dentro de mí, probar su pene, que se coma mi vagina, mis senos, que meta sus dedos dentro de mí, que me penetre por todos lados, lo que lo excito más y me pregunto que si lo que decía era verdad a lo que respondí ¡sí Hans!. Le platique a mi esposo que yo también le gustaba (o por lo menos eso creo) porque siempre está al pendiente de mi en la escuela, me lleva en su coche a las clínicas, me aparta lugar, etc. Al estarle diciendo eso, mi esposo me pidió provocarlo y yo le pregunte que si en verdad quería que hiciera eso y él me respondió que sí eyaculando dentro de mí.Yo no hice caso a lo que mi esposo me había pedido, la verdad no lo recordaba. En otra noche de pasión me pregunto que si ya había empezado y le conteste que no, no me dijo más, fantaseamos (que para ser sincera me fascina) y tuvimos una noche de sexo fenomenal. A la mañana siguiente le conté a mi esposo que habría un congreso en Mazatlán, y que me gustaría ir, le dije quienes irán de mi salón, pero que ocupaba que me patrocinara el viaje. No terminaba de contarle quienes irían de mi salón cuando se le dibujo una sonrisa de oreja a oreja al escuchar el nombre de Hans y me dijo: te doy todo lo que quieras y necesites para ese congreso pero con una condición, que empieces a coquetear con tu amigo Hans y se follen en Mazatlán, a lo que conteste: ¡es un trato! Aproveche cada momento en que me veía con Hans para coquetearle, le mandaba miraditas, mensajes por el celular diciéndole lo bueno que se veía y él me correspondía.A un día del congreso tuvimos un examen de cardiología y quedamos de estudiar un grupo de amigos en mi casa; en el grupo, Hans por supuesto. Ese día por la tarde comenzó a llover por lo que cancelaron la tarde de estudio y yo estaba vestida con una pijama de short muy cortita. Pero resulta que llego Hans, se veía genial con su short y camiseta desmangada mojada, pegadita a su cuerpo y le resaltaban sus grandes músculos de los brazos. Me sentía un poco nerviosa por todo lo que había estado pasando entre nosotros, la casa sola, además que ya no lo esperaba, sin embargo nos pusimos a estudiar. En algunas cosas que no entendía se ponía detrás de mí para explicarme, se acercaba demás, rosaba su rostro con el mío y comencé a respirar más rápido de lo normal, se dio cuenta y me pregunto: ¿te pasa algo? No le pude contestar y me dijo te voy a revisar, tomo su estetoscopio y empezó a explorarme, sin querer al moverme, mi mano rozo su short justo donde se guarda su pene y lo note duro. No dijimos nada me volteo, me agarro las manos y me dio un gran beso, que me hizo me temblar. Me puse de pie y solo lo mire, él sonrío y me abalance a su cuerpo, me tomo de las piernas, me levanto y me recargo a la pared, a tal altura que su paquete quedo pegadito al mío donde comenzamos a besarnos como locos, yo tocaba su espalda, sus brazos, y Hans besaba mi cuello, y parte del escoté de mi pijama. Nos tumbamos en un sillón de la sala y empezó a tocar mi cuerpo con sus grandes manos, toco mis senos y los saco de mi bra, los empezó a besar con ternura lo que provoco que me mojara tanto que se me traspasaba la humedad, yo agarraba sus nalgas y las apretaba, después metió su mano por debajo de mi pijama y empezó a acariciar mi clítoris lo que me prendió más, bajo uno de sus dedos y al tocar la entrada de mi vagina pegue un grito fuerte que hizo que tuviera un orgasmo e involuntariamente junte mis piernas y su dedo grande me penetro. Lo abrace fuerte y él me dijo que me quería mucho, nos miramos a los ojos y nos besamos profundamente. En eso estábamos cuando se escucha el ruido del carro en el que venía mi esposo y rápidamente nos levantamos, Hans se fue a la mesa a seguir “estudiando” y yo me metí al baño para cambiarme de ropa. Al salir salude a mi esposo y le dije en el oído, él es Hans y sonrío.Llego el tan esperado congreso, tuvimos las primeras conferencias y al término de ellas organizaron una fiesta a la que claro asistí porque ahí estaría mi Boss. Así que me puse un vestido negro con adornos blancos, muy cortito con encaje trasparente en el escoté, unas mayas de figuras a media pierna, una tanguita súper sexy que mi esposo me compro para este viaje y unas zapatillas. Hans pasó por mí en el hotel y al verme su expresión fue, mamacita, quien fuera vestido para tener tu cuerpo así de pagadito, y yo le conteste, pues has tu luchita y quien quite te conviertas en mas que un solo vestido.En la fiesta bailamos de todo y aprovechábamos cada momento para darnos nuestros repegones. De repente me sentí mareada por tantas bebidas que había ingerido y Hans no perdió tiempo, se me acerco por la espalda, me abrazo por la cintura besándome en el cuello y me dijo: te deseo Aracely, Aracelyyy, yo sonreí, hice mis brazos hacia atrás tomándolo de su cabeza y empecé a moverme tratando de sentir su paquete y la sensación fue fabulosa. Salimos del antro como a las 2:30 a.m. y me acompaño hasta mi cuarto. Después de abrir la puerta me volteo para darle las gracias y me empuja hacia adentro, cierra la puerta, pone el seguro y me dice: terminemos lo de ayer y le conteste, porque quieres terminarlo si podemos empezarlo.Me tomo la cara con sus dos grandes manos y comenzó a besarme y a decirme: hace mucho que me gustas, quise llegarte cuando te cambiaste de salón pero como te vi con anillo de compromiso no me acerque a ti, para respetar. ¿Eres Feliz Aracely?, me pregunto y yo le respondí: sí muy feliz. Y me dijo ¿por qué haces esto entonces? por amor respondí. ¿Me amas? cuestionó Hans. Y le dije: Por amor a mi esposo. Gracias a él y al amor que le tengo es que estamos disfrutando de esta noche y de las próximas que podamos disfrutar. Hans dice: Entonces ¿él sabe? Sí, él sabe que estaremos juntos esta noche, porque yo también te deseo Hans, en varias ocasiones en las que he estado follando con mi esposo he pensado en cómo me besarías, cómo me tocarías, a qué sabrá tu pene, cómo te comerías mi vagina, cómo me penetrarías por todos lados. Entonces sentí un fuerte apretón y me dice Hans: pues esta noche Aracely lo descubriremos.Bajo lentamente el cierre de mi vestido, sin quitármelo, beso toda mi espalda; mi tanga ya estaba muy húmeda por las sensaciones que tenía. Puso sus brazos sobre mis hombros y me quito el vestido de una forma lenta que me ponía mas cachonda, me acaricio los brazos y las piernas besándolas hasta llegar a mis nalgas las cuales mordía y lamía con suavidad, me desabrocho mi “bra” lo retiro y tomo mis senos grandes acariciándolos alrededor de mis pezones sin tocarlos mientras besaba mi cuello, después me cogió entre sus fuertes brazos y me recostó boca arriba sobre la cama, se quito su camisa y vi ahora desnudos sus hermosos pectorales, su abdomen, sus brazos fuertes, los cuales empecé a besar y acariciar mientras el besaba mis senos, con sus gruesos labios, se paso al área de mis piernas, las alzo y las reposo sobre sus hombros, con sus manos me retiro la tanga, se bajo y empezó besar mi clítoris, mi vagina, dándome el beso negro en varias ocasiones; me sentía en el paraíso. Se puso de pie para despojarse de la ropa que le quedaba y fue realmente sorprendente el verle el pene blanquito y muy grande. Di un salto y me hinque a sus pies para mamárselo. Lo introduje en mi boca y Hans grito de placer. Lo tumbe a la cama, le quite la ropa que no deje que se sacara y bese sus fuertes piernas hasta llegar a su pene, empecé por acariciárselo y le dije: Esta noche mi Boss yo soy toda para ti y tú todo para mí. Tome con mis labios sus gordos testículos y los intercambiaba por mi boca con mi lengua mientras le acariciaba el pene con mis manos, después lamí su largo pene hasta llegar a su glande besándolo y recorriéndolo con mi lengua. Me subí a la cama y me puse arriba de él para que él también se deleitara con mi vagina. Hicimos un grandioso 69. Estábamos en eso cuando Hans mete uno de sus dedos en mi colita y eso me prendió tanto que hizo que introdujera todo su pene en mi boca lo que a él también lo prendió y se vino dentro ella. Sentí fuertes chorros de líquidos calientitos pasar por mi garganta y yo se le exprimía como si no quisiera que se acabase.Me hizo para un lado para incorporarse, y empezaron de nuevo, los besos, las caricias, y entre la calentura me dijo Hans de nuevo: te quiero Aracely, pero no solo de una noche, y yo le conteste: amo a mi esposo, pero yo tampoco quiero que seas solo de una noche mi Boss, te prometo que habrá más. Me movió de tal modo que me puso en cuatro patas, me abrió poquito y empezó a mamarme la vagina, y de repente sentí que algo grueso, caliente y largo entraba en mí, lo que hizo que apretará las sabanas y diera un fuerte grito: ¡Haaaaaaaaaaaaaaaaaaaans!!!. Él lo hacía lento y rápido, moviéndose muy bien y yo le decía: no pares mi Boss, dale más, dale más Boss!!!. Me levanto y me tomo entre sus brazos y así, suspendida en el aire me penetro y yo me movía rápido tratando de que me penetrará lo más profundo posible. Tumbados de nuevo en la cama las grandes bolas de Hans  golpeaban mi colita lo que me excito y sin pensarlo exclame: por todos lados mi Boss. Hans entendió claramente y sacó su pene de mi vagina, mojo uno de sus dedos y lo introdujo en mi culito, lo movía en círculos rápidos con la finalidad de dilatarlo bien, lo saco, mojo su dedo de nuevo pero acompañado de otro y los metió, yo solo le decía más mi Hans!!!, maaaaaaaaaas mi Hans!! aaaaaaaaaaaah!!!. Acerco su pene a mi boca y se lo mame, lo retiro y me dijo: lista mi amor, para viajar a un mundo que no has conocido? Asentí con la cabeza y la empezó a meter muy despacio, solo sentía como se separaban mis glúteos para dar cabida a semejante majestad. Ya con su pene adentro el espero acariciándome y diciéndome que era muy hermosa, que le gustaban mis piernas, mis pechos, mis ojos, mi voz, mi piel y que le gusta verme con el uniforme pues lo excito mucho, eso hizo que comenzara a moverme y fue la señal para que Hans empezará con el vaivén. Los sonidos que se desprendían de tal acción eran fantásticos, Me volví loca al sentirlo dentro de mí. Él me repetía mucho: te amo Aracely, te amo mi amor, quiero estar por siempre contigo. Me lo repitió tanto que le conteste: yo también Hans. Me sacó su paquetote, me sentó arriba de él y lo volvió a meter por mi colita. Mientras lo metía y sacaba acariciaba mi clítoris y mis pechos, yo sentía no tener fuerzas, parecía que me iba a desvanecer. Gemía muy fuerte y gritaba su nombre ¡¡¡Hans!!! ¡¡¡Hans!!! ¡¡¡HAAAAAAAAAAAAAAAAANSSSS!!!, sin importarme que mis compañeros en otros cuartos se dieran cuenta de que me estaba follando Hans. Me saco su pene y fue a lavárselo, al regresar lo puso en mi boca y se lo mame hasta ponerlo ahora más duro de lo que ya lo había visto. Se recostó sobre la cama y yo lo monte mirándolo de frente, me agarro los senos y los empezó a apretar y a pellizcar suavemente, metí su pene en mi vagina: aaaaaaaaaaaah Hans!!!!!!!!!, dale más duro, más profundo mi Boss, máaaaas, maaaaaaaaaaasss!!! Al escuchar eso nos venimos los dos, yo sentí como su semen caliente salía de él y chocaba dentro de mí. Al sacar su pene me fui sobre él y se lo chupe hasta dejarlo seco. Nos quedamos recostados, el me acariciaba, me besaba, jugaba con mi cabello y me repetía te amo Aracely, hasta que nos quedamos dormidos.Hace dos días que regresamos del congreso y extraño a mi Boss. Extraño tenerlo dentro de mí y ser suya. Ya planeamos vernos este fin de semana en un motel de Culiacán, pero ahora mi esposo Antonio nos acompañara; dice que como espectador, a ver si lo convenzo de participar.      

Las Infidelidades de Esthela (I)

Comentarios (0) 08.11.2013. 14:03

Las Infidelidades de Esthela (I) De como desvirgaron a mi Esthela Estaba esperando a Esthela sentado en uno de los sillones de la sala de su casa, ella se estaba tardando más de la cuenta, hacía más de veinte minutos que había llegado y no salía. Por cierto su madre, Teresa, me recibió y más tarde regresó para decirme: -- Ay, esta niña! Mas vale que la cuides Jorge, porque está tremenda. -- Sí señora, no se preocupe que yo sé cuidarla. Dije esto mientras ella me veía con cara de incredulidad. Algo se trae Doña Tere, pensé para mis adentros; algo sabe y no me quiere decir. -- Mamá!!, qué le estás diciendo a Jorge; no te metas donde no te llaman, dijo Esthela en un tono molesta, al momento de arribar a la sala. -- Está bien, solamente estaba previniendo a Jorge para que te ponga en cintura niña; pero está bien los dejo en paz; y se retiró a sus aposentos. -- Jorge mi amor, te dejé mucho tiempo esperando, ¿verdad?. Me lo dijo en un tono de niña popof!, con esa linda mirada que la caracteriza, con esos bellos ojos detrás de sus lentes de aumento. Noté que al caminar, Esthela arrastraba los pies, pareciera que trajese chanclas en lugar de zapatos. Era evidente que algo le molestaba al caminar. -- ¿Qué te pasa mi amor? Le pegunté Nada cariño, que traigo una inflamación vaginal . -- ¿Cómo?, ¿Porqué? -- No lo sé, me respondió. Además es cosa de mujeres, no seas tan indiscreto!. Pero por cierto, tengo una cita con Carmina, la Ginecóloga, en una hora. -- Yo te llevo, me acometí. Me encantaba ayudarla en todo lo posible, así lograba que me necesitara cada vez más. -- Está bien, entonces vámonos ya. Al llegar, Carmina quien era concuña de Marcela, la hermana mayor de Esthela, nos recibió. Por cierto Marcela le llevaba más de 10 años de edad a Esthela. -- Pásale Eshela, por favor, ¿qué es lo que te pasa? Y al caminar Carmina se percató de que algo le estaba molestando a mi novia. -- Haber, dijo Carmina, yo creo saber por qué vienes y qué te pasa, pásale para examinarte. Cerraron la puerta. No sabía qué estaba sucediendo. Pasó casi un cuarto de hora hasta que por fin oí ruidos, como murmullos y luego unas carcajadas a grito abierto, y como Esthela era muy prudente, las carcajadas que se oyeron seguramente provenían más bien de la garganta de la doctora. Al final, por fin salió Esthela, acompañada de Carmina. Al salir la doctora me echó una mirada muy pícara, como queriendo decirme algo, algo que la tenía sorprendida. La mirada y la sonrisa de la doctora hacia mi persona tenían un aire de asombro, de logro y admiración, mezclando ese toque con un poco de picardía, de aprobación, algo así como “qué bárbaro, muy bien hecho pícaro”, "házmelo a mi también". Pero, ¿hecho qué?, pensé yo hacia mis adentros; sin percatarme de que estaba, en esos momentos, saludando con sombrero ajeno. Y entonces la doctora finalizó diciendo: -- Cuídate Esthela, y ponte en tu rajita la pomada que te regalé; ah! y tómate para el dolor las pastillas cada 8 horas. Al salir, mi mente empezó a atar cabos. El recibimiento de la mamá de Esthela, el comportamiento y los comentarios de la doctora Carmina y sobre todo el hecho que me tenía más molesto, y es que Esthela y Victoria, su amiga íntima, se fueron la noche anterior a una fiesta y no nos invitaron, ni a mi ni a Juan, el novio de Victoria. Un sentimiento de intranquilidad recorrió mi cuerpo entero mediante un escalofrío. Mi estómago respondió con retortijones, mis fosas nasales se expandieron. Nubarrones en mi mente, confusión y un dolor en el pecho, con una sensación de falta de oxígeno …….. ¿Qué me estaba pasando? ¿Porqué tenía esos síntomas? De pronto una pregunta invadió mi mente: ¿Me habrá puesto los cuernos Esthela? ¿Se habrá acostado la muy cabrona con algún hombre? Pensé; si no, entonces ¿porqué ese comportamiento tan raro? La enfrenté, la cuestioné y negó haberme corneado en la fiesta. -- Estás loco Jorge, ¿porqué me preguntas eso? ¿Qué no me conoces? Solamente te amo a ti. Y se volteó enojada. Me estaba probando. Me engañé a mi mismo, como si el comentario fuese verdadero. -- Bueno perdona Esthela, ya no te voy a decir nada mi amor, fue un error. -- Pues más te vale cabroncito, porque no voy a tolerar tus celos, ¿me entendiste? No los voy a tolerar. -- Está bien mi amor, no te enojes, solamente fue un pensamiento. -- Pues párale ya!. Conmigo no vienes con esos juegos. Al tiempo la noticia volaba como un polvorín, de boca en boca, de teléfono a teléfono (en aquel entonces, era baja la población de teléfonos celulares, la mayoría eran fijos), y de seguro se escucharon las conversaciones típicas, de algunas de ellas me enteré posteriormente. -- Lola, te llamo para decirte que Esthela se acostó con Gustavo ........ No, el pobre de Jorge, ni cuenta, no supo. -- Que todas se enteren!!!!!, Esthela le puso los cuernos a su novio. -- Supiste, Esthela le puso los cuernos a Jorge anoche. en la fiesta de su amiga Leonor, ............ fué con Gustavo Pedro ………….” -- Victoria, ¿es cierto lo que dicen de Esthela? -- Déjame contarte Lucía, que a Jorge se lo han hecho pendejo....... Sí ya trae los cuernos puestos, y bien puestos, jajaja! -- Los gemidos de Esthela se oían por toda la casa, a la guarra se la cogieron y la dejaron bien mojadita. -- Ese Gustavo es un cabrón, ..... jajaja, pero ya sabes, que todo cabrón necesita de su pendejo, jajaja. -- Esthela quedó encantada y en-sementada; haber si no queda también embarazada, porque ese Gustavo tiene fama de ser un verdadero garañón. Esta confirmado. -- ...... sí, al pobre le salieron unos cuernos. jajajaja -- ¿Que ya le iba a dar el anillo? ...... ¿Segura Paty? ....... Pues mira ya se la estrenó otro. jajaja. -- No podía ser de otra manera, se ve que Jorge no las puede con Esthela. De hecho, si se llegan a casar va a necesitar de mucha ayuda. -- Ya era tiempo, Esthela ya es de las nuestras, pone-cuernos, jajaja; y su novio, un veleto, un astado, jajaja. En poco tiempo me convertí junto con Esthela en el tema de conversación de todas, solo que a mi me tocó hacer el papel del pendejo, del marido burlado y engañado, pero de todos los comentarios, el que recuerdo fue el de Silvia, una de las principales compañeras universitarias de Esthela, quien sabiamente dijo: "Jorge va a necesitar de mucha ayuda para poder satisfacer a Esthela” Se ve que solo no va a poder. Cuánta razón tenía. Aquí voy a hacer un paréntesis, para contar lo que pasó aquella noche, lo que le hicieron a mi virgencita, a mi noviecita Esthela en la fiesta de Leonor, según versión que a través del tiempo me fue confesando Esthela poco a poco, parte por parte, en forma dosificada. Esthela es una mujer hermosa, mide aproximadamente 1.70 mts, tal vez un poco menos, de piel blanca y cabello negro obscuro, aunque en ocasiones se lo tiñe de color castaño; ambos "looks" le quedan muy bien. En aquel entonces, muy joven por cierto, sus medidas eran casi perfectas: 96-58-94. Sus tetas eran grandes, el aura de sus pezones es muy grande, y éstos son muy obscuros también. Tiene piernas largas, unos muslos muy bien formados, que cuando usa medias y los deja ver, excita a los caballeros. Sus pantorrillas están bien marcadas también. Tiene ojos de color gris claro, aunque su vista no es muy buena y tiene que usar gafas de una graduación muy alta; en fin Esthela es toda una hembra. Esa noche Esthela lucía muy atractiva. Vestía con una falda negra, semi-larga, es decir le llegaba hasta las pantorrillas, pero con una abertura a lo largo de su vestido por el costado izquierdo, casi desde la cintura hasta la parte de abajo. Traía una blusa blanca, transparente y un sujetador negro para hacer juego con la falda, lo que le daba un toque muy sexy además de elegante. El sujetador le permitía a Esthela mostrar parte de sus formidables tetas. Además unos tacones negros, altos, muy altos. Las bragas que traía puestas, pues también eran negras, eran muy chicas y de encajes, y apenas cubrían su monte de venus, ese que tenía totalmente cubierto por una enredadera de pelo púbico muy obscuro; y vaya que si tenía pelo alrededor de su panocha, era una mata enorme de pelo negro, uno más de sus atractivos de hembra. Eshtela parecía una dama en celo. Toda la noche estuvo seria, no era la misma Esthela de otras veces, y es que lo que quería no eran bromas, no eran carcajadas, no era ....... lo que quería, sin saberlo, al menos sin reconocerlo ni ante ella misma, era verga! una verga gruesa y grande! como la del ingeniero. Y de pronto aparece Gustavo Pedro. Los ojos de Esthela se fijan en él quien volteó, y con una mirada libidinosa, Gustavo recorrió todo el cuerpo de Esthela, quien entonces cruzó la pierna lentamente, para aplicarle "la vista del castor", para que tuviese una visión completa de su feminidad. Esthela sintió en su pecho una sensación que nunca había experimentado antes, su pepa se dilató y empezó a papalotear, sus fosas nasales percibían el olor de Gustavo y seguramente sus feromonas también, sus pechos se dilataron, sus reacciones eran las de una mujer en celo, y no podía ni debía desaprovechar la oportunidad de mostrarse sexualmente. Su deseo estaba potencializado al máximo, quería que Gustavo Pedro la penetrara, quería sentir su enorme verga adentro de ella, de su humanidad, de su feminidad. Sí, ella intuía de alguna manera que Gustavo Pedro era todo un garañón, un toro de lidia, un coge mujeres, y que seguramente tenía una verga y unos tanates enormes. Quizás era por sus manos, grandes, toscas y gruesas. Ella tenía esa intuición, ese presentimiento, esa noche del mes de mayo de hace casi 30 años, noche en la que además había luna llena. Era como una noche marcada por el destino, marcada por la naturaleza, por la fatalidad, por las leyes de la atracción. Esa noche que haría historia para Esthela, y de alguna manera para mi, porque esa noche despertaría el instinto de ninfómana de ella y daría pie al nacimiento de mis primeros cuernos. En la mente de Esthela, ella ya estaba cogiendo, se veía así misma siendo desvirgada, gimiendo, jadeando, gritando: Aaahhhhh, Ahhhhh, Aahhhhh!!! Mááásss, Máááásss, por favor Mááááásss No pares por favor papito, no pares. Méteme más veeeeergaaaa!! Pero no nos adelantemos, ese era un deseo cuya raíz provenía de las profundas entrañas de Esthela, pero era solamente un deseo, una fantasía no realizada, al menos hasta ese momento. Quizás era producto del sueño que tuvo con su padrino, el padre de Victoria, sí el ingeniero. -- ¿Quieres bailar? Fue lo que le preguntó Gustavo a Esthela, quien sin decir palabra alguna, seriamente se paró y siguió a Gustavo hasta la pista de baile, un lugar que estaba semi-obscuro dentro de la casa de Leonor. La música era suave en esos momentos, apropiada para la intimidad que ella necesitaba. Nada de fiesta, nada de relajo, todo lo quería muy formal, quería ser cogida, quería sentirse mujer, quería ser desvirgada, y que mejor candidato que Gustavo. Esthela se pegó lo más que pudo al cuerpo de Gustavo, quería sentir su masculinidad; mientras sus tetas habían quedado atrapadas y apachurradas en medio de los dos cuerpos, y eso le estaba gustando, de alguna manera con movimientos ondulatorios le estaba restregando sus tetas en el pecho a Gustavo, y ¿a qué hombre no le fascina eso?. Gustavo no tardó en reaccionar, su verga se dilató, la acumulación de sangre en las venas de su verga hicieron que ésta se dilatara al máximo, creciendo bruscamente tanto en grosor como en longitud, y los tanates, bueno los tanates los tenía ya duros, duros como pelotas de golf, solo que de mayor grosor, listos para explotar y aventar cuanta leche fuese necesario, inundar internamente el cuerpo de Esthela. Esthela nuevamente recordó su sueño con el ingeniero, en el que fue desnudada por la propia esposa de Rafael, por sus dos hijas, entre ellas Victoria, y la sirvienta de la casa (quedando en pelotas con la excepción de sus lentes), para después ser sometida tomándola cada una de ellas de sus extremidades, y abriéndole las piernas para ofrecerla a su amo. El ingeniero no tardó en sacarse la verga, estaba bien parada, apuntando hacia arriba, y se acercó a ella, con la mano en la verga. dirigió ésta hasta estar en posición de penetrarla y pompeando fue introduciendo ........ --Ayh! suspiró Esthela, casi al oído de Gustavo, al experimentar un orgasmo producto de esas imágenes en su mente calenturienta. -- ¿Qué pasa preciosa?, preguntó Gustavo. -- Nada, nada, no pasa nada, solamente me acordé de un sueño, y decía esto al tiempo que le pasaba sus brazos por detrás del cuello de su hombre, y le acercó sus labios, mostrándolos cuan gruesos eran para que no pasaran desapercibidos a su pareja, se dieron un beso largo y muy apasionado, al tiempo que Gustavo recorría la espalda de ella, para terminar posando ambas manos en las posaderas de Esthela (valga la redundancia), para acariciarlas, agasajarlas, pellizcarlas; mientras tanto, ella empezaba a retorcerse de placer; luego vinieron los besos de Gustavo en el cuello de su compañera, besos que más bien parecían chupetes succionadores, que por cierto dejaron marca y huella en el cuello de ella como muestra y prueba de su infidelidad, y recuerdo de aquella afrenta. Las marcas le duraron durante varios días. Ahí empezaron los jadeos de Esthela, ahí empezó a nublarse la visibilidad de sus ojos que ya aparecían en blanco, detrás de sus lentes; quizás esto denotaba algún orgasmo prematuro. Esto ya se estaba cocinando, Esthela estaba lista y preparada para que la desvirgaran. Victoria su amiga estaba incrédula, aquello había excedido las expectativas, pero no podía hacer nada, así es que dejó que las cosas sucedieran como tenían que suceder. Ella sentía cierto remordimiento al haber jalado a Esthela a la fiesta sin el consentimiento de su novio, o sea mío. Desde aquella noche yo dejé de confiar en Victoria. Y no era el ingeniero quien haría el trabajo, era ese muchacho de nombre Gustavo. Sí, tampoco era precisamente yo, su novio, quien tendría el privilegio de ser el primero, pues me correspondía por derecho propio, no serìa yo quien estrenaría su cuerpo. Pero para Esthela estaba muy bien, esta era precisamente su fantasía, que un "vergón", super vergón, la penetrara, y la hicera sentirse mujer, y sabía bien que yo no tenía las dimensiones requeridas para satisfacer esos deseos, sus más bajos instintos y deseos y satisfacer sus fantasías, así es que decidió que Gustavo Pedro fuera su primer hombre. Esthela conocía muy bien la casa de Leonor, así es que sin decir palabra alguna, solamente con la mirada, tomó de la mano a Gustavo Pedro y yendo ella por delante, subieron las escaleras. Por un momento sus siluetas parecían ir ascendiendo a un ritmo cadencioso, ritmo que marcaba el movimiento de las nalgas de Esthela, y así desparecieron en el segundo piso, y se oyó el cierre de una puerta. Más de una amiga de Esthela se dió cuenta de lo que estaba sucediendo, quedando con la boca abierta, dado lo tradicional de la pequeña ciudad del Norte del País en que vivíamos (más que ciudad, un poblado). No se quién empezó a desnudar a quién, si Esthela tomó la iniciativa y le quitó la playera a Gustavo hasta poder apreciar su torso masculino bien formado, los músculos de sus brazos estaban bien marcados, biceps y triceps, al igual que los músculos de su abdomen, era un portento de hombre; y quería más, quería bajarle los pantalones y dejarlo en calzoncillos, aunque fuese tan solo por un instante, antes de desnudarlo por completo, para saborear cada paso y cada momento sin precipitaciones. Esa era la noche de su vida. Pero al mismo tiempo Gustavo tenía ya Esthela en ropa íntima, con sujetador, bragas, medias y tacones a la vista, todo ese atuendo femenino que tanto exitaba a Gustavo. Todo ese atuendo que Esthela preparó en casa para esa ocasión, lo pensó bien y seleccionó cada una de sus prendas, pero en un instante Gustavo se las estaba desprendiendo cual niño travieso jugando con su presa. Por un instante Esthela volvió a recordar al Ingeniero, ahí estaban su esposa y sus hijas, abriéndole las piernas mientras ella se negaba, mientras ella ponía resistencia, pero sin poder lograrlo, sin poder impedir que el ingeniero introdujera lentamente su instrumento viril en su rajita. Lo sintió en todo su grosor, gimiendo y gozando desesperadamente, mientras la esposa del ingeniero y la sirvienta seguían sujetándole las piernas para que se la cogieran, para que sintiera todo el rigor del pene del Ingeniero. La violaron, la desfloraron, la desvirgaron; pero tal vez era solamente un preámbulo de que estaba por perder la virginidad. En el fondo no era una violación, internamente pedía a gritos contenidos que se la cogieran, por favor ingeniero cójame, métame la verga hasta adentro, hasta donde tope, que me duela, que me haga daño, la necesito. Esthela estaba ya bajándole los calzoncillos a Gustavo, liberando su tremenda verga, erecta y dura, gigante, obscura, apuntando hacia el cielo en señal de victoria. Las pupilas de Esthela estaban fijas en semejante tranca, no podía quitarle la vista, no podía dejar de admirar semejante instrumento varonil, viril; sus lentes le ayudaban a magnificar aún más el tamaño de la verga que tenía enfrente; ese ya no era un sueño, o mejor dicho, su sueño estaba siendo realidad, sería desvirgada por un verdadero macho. Entonces Esthela se hincó para verla de cerca, para sentirla, para olerla, para acariciarla, para lamerla, para apreciarla en toda su dimensión, con sus labios lamió los enormes tanates de su amante, los besó, dejó marcas de su lápiz labial en esas enormes bolas, y luego lamió la verga de Gustavo por todo lo largo de su tronco, y chupó la cabeza, ya las primeras gotas de líquido seminal brotaban de la verga de su amante, lo tenía a su placer. Se la chupó, se la mamó, se la tragó toda mientras oía los gemidos de Gustavo -- Oooohhhh, OOoooohhhh, OOOOOOOoooohhhhh, Gustavo estaba a punto de reventar, pero se contuvo. Era la primera vez que Esthela percibía ese olor a hombre ............. salvo tal vez la única experiencia sexual que tuvimos ella y yo, y fue en una ocasión en que me la chupó, fue tan lindo, pero fue todo, inclusive no terminé vertiendo mi leche ni en su cara, ni en su boca; en aquella ocasión ella se retiró a-penada, y yo me la tuve que jalar más tarde para liberar toda esa presión que me había producido Esthela. Además tengo que confesar que mi verga ......... bueno nada que ver con semejante tranca que Esthela tenía a su alcance con Gustavo. Esa noche se estaba haciendo historia en aquel pueblo, una desvirgada. Los gritos, las murmuraciones que se estaban produciendo en la fiesta, varias de sus amigas estaban al pendiente de los acontecimientos. -- Pobre Jorge, decían algunas, le están poniendo los cuernos. -- Le están rompiendo el himen a su amada! -- Y de qué manera! afirmaba Jessica, de qué manera se la están cogiendo. -- Es ciega pero cachonda la mujer. -- Sí claro, dijo otra de sus amigas, la verdad que envidia, que rico se la están cogiendo, por lo que se oye. Todas curiosas habían subido las las escaleras para acercarse al aposento en donde se estaba llevando a cabo "La Desvirgada de Esthea" un acontecimiento para el pueblo, una historia que me marcó por siempre como "el Cornudo del Norte". Varios días después, Esthela me llamó a su casa: -- Siéntate aquí, junta a mi. Me tomó de las manos y mirándome fíjamete a los ojos me dijo: -- Jorge, en aquella fiesta, la que no te invité por razones obvias, bueno pues me picaron. -- Con asombro abrí la boca. Sí, lo que oyes, me picó un verdadero hombre. Así se expresaba Esthela de los caballeros de gran envergadura (en-verga-dura). Mi rostro no tenías color, estaba pálido, pero después se puso rojo, verde, azul, y ustedes podrán imaginar todos los sentimientos que experimenté en ese momento. Esa es la historia de como desvirgaron a mi novia, y me tuve que aguantar. Tenía razón Paty. Y es que sintiéndome humillado, acomplejado por los tamaños, decidí jugármela. Una semana después estaba tocando en casa de Esthela, en mi mano izquierda llevaba un ramillete de flores para ella, y en la otra una pequeña cajita, la cual contenía un brillante para signar nuestro compromiso. Eshtela quedó con la boca abierta. Jorge, en verdad quieres casarte conmigo, eres un papito. Después de lo que te hice pasar, y a sabiendas de lo que me gustó, aún así te quieres casar conmigo. Yo se que nadie nunca me va a amar como tú. Por cierto cariño, pásale a cenar y a celebrar; casualmente he preparado un pescado a la talla como a ti te gusta. Celebraremos con una botella de vino blanco bien fría. Todavía unos días antes de la boda, supe que Esthela había subido a Gustavo a su habitación, en su casa. Su madre no estaba, y ella aprovechó, de tal modo que estaban ambos desnudos, la mano de Esthela mostraba, en uno de sus dedos, un enorme brillante, mientras ella apretaba con su puño la enorme polla de ese "hijo de puta".
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