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El perfecto desconocido, el desconocido perfecto

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Hola: Primero quiero aclarar que el mail que estoy usando no es mi cuenta habitual, es mía pero no es la habitual porque esa tiene mi nombre y apellido, soy mamá de un adolescente de 18 años y no me gustaría que viera que su madre escribe estos relatos.

Escribí dos, el que envío es el que considero que quedó "mejor", pero también me gustaría saber la opinión de quién conoce un poco más el paño. Aclaro todo esto porque estuve leyendo antes de decidirme, los comentarios del administrador sobre los relatos de mal gusto, etc. Soy nueva en esto y es una especie de "experimento", así que agradecería comentarios cosntructivos (sean buenos o malos). Gracias... Va el relato:

 

Hace seis meses que se fue de casa. La tarde está lenta y pesada. Llevo desde entonces sin tener sexo excepto conmigo misma. Ya no me satisface masturbarme, me falta el resto, me falta sentir como me penetra un pene firme y caliente. Me estoy asfixiando en mi apartamento, doy vueltas como una leona enjaulada. Enciendo la tele, la apago, busco entre mi música, no encuentro nada que quiera escuchar. Reviso la biblioteca dos veces, tres… al final, cansada, sólo por hacer algo que me despeje y me haga pensar en otra cosa que no sea el sexo, saco un libro que hace años había leído y me había gustado mucho, uno de esos libros que uno siente que hay que leer años más tarde porque seguramente le encontrará nuevos sentidos. Con el libro en la mano, me cuelgo el bolso en el hombro y salgo a dar un paseo. Al llegar al parque decido sentarme en un banco a releer ese viejo libro. Voy por la página veintidós cuando algo me perturba. Una figura se acerca lentamente hacia el banco en el que me encuentro sentada. La tarde ya ha caído y pocas son las sombras que permanecen. Intentando disimular que levanto la vista de las páginas, observo de reojo al extraño hombre que se me acerca y se sienta a mi lado aunque un tanto alejado. Devuelvo la vista al libro como si tal presencia no me hubiese afectado, pero había descubierto cada rasgo de aquel desconocido en aquella mirada esquiva que le había dirigido. El hombre era algo extraño pero me resultaba extremadamente atractivo. De aspecto joven aunque serio, bien vestido, cabello rubio oscuro y largo hasta los hombros apenas ondulado. Sus ojos negros como infinitos, mirada inocente, yo diría que incluso triste y una delicada timidez que se desnudaba en ellos, alto, de espalda ancha, manos en los bolsillos y un enorme abultamiento en la bragueta de su pantalón. Lentamente empezó a mirar hacia donde yo me encontraba, rápidamente eché otro vistazo de reojo, parecía mirar el libro que yo sujetaba en mis manos. Poco a poco se fue acercando, mi corazón latía con mucha fuerza pero no era capaz de levantarme y salir de allí. Lo dejé acercarse hasta que pude sentir el calor de su cuerpo pegado al mío, leyendo el libro. No pude evitar mirarle, levanté la cabeza de las páginas y giré la cabeza hacia él, me miró, sonrió y volvió a leer. El corazón casi se me sale del pecho cuando me miró, en ese mismo momento deseé a ese hombre con todas mis ganas, con todo mi cuerpo, con el alma. Su brazo fue rodeando mi cuello por detrás como en un abrazo, yo estaba completamente rígida y pensando que mi corazón iba a estallar por los nervios. Su otro brazo se acercó al libro, su mano tomó uno de los bordes del libro y cuando creí que aquello ya era demasiado extraño, la mano que sujetaba el libro siguió camino por debajo y se acercó a mi entrepierna. Suspiré, me agité, quise levantarme y salir corriendo, darle un bofetón, pero no pude… en realidad miento… no quise, no quise levantarme y salir corriendo, ni darle un bofetón, quería que siguiera, que fuera más allá. Volví a mirarle y él sabía por mi mirada que estaba muerta de miedo pero también de deseo, me devolvió la mirada y una nueva sonrisa, así que bajé otra vez la cabeza con vergüenza pero entregada a disfrutar ese extraño encuentro. Sus dedos se deslizaron hasta mi cintura y se colaron por el borde del pantalón, aquello estaba muy justo con su mano dentro y me desabroché el botón y bajé la cremallera. Sus dedos más libres se metieron entonces por debajo de mi ropa interior y alcanzaron mi pubis. Despacio me acariciaba, tocando mi clítoris lentamente, yo estaba tan mojada que sus dedos resbalaban hasta la entrada de mi vagina con increíble facilidad. Volví a levantar la vista hacia él, ya no tenía miedo, ni sentía vergüenza, me sentía un demonio de lujuria impetuoso, ardiente… Me miró y arrebatadamente nos besamos en un impulso violento, furioso, delicioso. Detuve bruscamente su mano en mi pantalón, la saqué y tiré de ella mientras me levantaba. Caminamos a tientas hasta mi apartamento mientras nos tocábamos y nos besábamos. Sentir su enorme miembro por debajo de su pantalón, tocar ese bulto duro que no cabía en mi mano me estaba desesperando, tenía que sentirlo adentro, tenía que mojarlo con mi jugo y dejar que me llenara con el suyo. En el ascensor me levantó del suelo y mis piernas rodearon su cintura, su lengua jugaba con la mía, dentro de nuestras bocas, en mi cuello, en el suyo, con sus dedos aún con mi olor dentro de mi boca, sus dedos estaban deliciosos mientras los chupaba pensando que aquello que sentía por debajo de las ropas de los dos, aquel bulto que me hacía sentir a pesar de la ropa que me estaba penetrando, sería mucho más delicioso de chupar. No sé ni cómo abrí la puerta del apartamento, pero apenas cerrada por dentro, mi pantalón ya no estaba sobre mi piel y en un entrevero de cuerpos, de piernas y manos, de pieles mojadas y dulces mientras estábamos ya cerca del comedor advertí que su pantalón había desaparecido también. El pasillo era un reguero de ropa que no era más que las bajas necesarias de aquel campo de batalla lujuriosa. En un gesto brusco, con una fuerza tajante y decidida pero sin ningún rasgo de violencia, me giró y me puso de espaldas, la embestida fue brutal, y deliciosa… me sujetaba del pelo contra la mesa mientras me seguía embistiendo fuerte y me penetraba una y otra vez con aquel pene de tamaño colosal que yo ni siquiera había podido ver ni saborear. Grité de placer y desesperación, cuanto más placer sentía más quería, nada importaban los vecinos, que se murieran de envidia oyéndome gritar así, escuchándonos gemir a gritos. Volvió a girarme frente a él y apretó mis pechos con firmeza y masajeó con sus dedos mis pezones, bajó con su boca hasta ellos y su lengua me los mojó suavemente mientras con la misma firmeza seguía sosteniendo mi pecho llevándolo más adentro en su boca. Luego so otra mano se apoyó en mi hombro y con delicadeza me empujaba hacia abajo… Ahhhh sabía lo que me estaba pidiendo y yo lo estaba deseando. Me hinqué de rodillas en el suelo y tomé entre mis manos aquel deseado pene. Jugué con mi lengua en su cabeza mojada y tibia y lo devoré, metiéndolo hasta donde entró en mi boca, lo chupé un buen rato, lo succioné como una ventosa para sentirlo cada vez más grande y duro mientras él movía mi cabeza dentro y fuera con sus manos sujetando fuertemente mi pelo. Yo sentía que iba a explotar así que subí en un gesto brusco y rápido y me senté en el borde la mesa, con mis manos agarré con fuerza sus nalgas y lo empujé hacia mí. Volvió a penetrarme y aquello era pura gloria, yo apretaba sus nalgas contra mí cada vez más para sentir su pene más dentro de mí. Todavía no sé cómo mi vagina pudo comerse todo ese pene. Esta vez iba más lento, era suave, delicado, hasta podría decir que tierno. Nos mirábamos a los ojos, mordíamos nuestros propios labios mientras nos mirábamos y danzábamos aquella danza del sexo irrefrenable, irresistible… Las miradas diabólicas entre sonrisas morbosas llenas… llenas de goce. Volvió a girarme poniéndome de nuevo en la primera posición en que me había penetrado y siguió moviéndose dentro de mí, yo ya había perdido la cuenta de los orgasmos y deseaba verlo acabar a él, escuchar su orgasmo y saber que él había sentido al menos la mitad de placer que yo. Empezó a acelerar su ritmo al penetrarme, cada vez se hacía más fuerte y rápido, tuve otro orgasmo que estalló en un grito y él gritó también. La respiración agitada de los dos era lo único que se escuchaba junto algún quejido de placer todavía contenido y todavía tangible. Nos tiramos desnudos en el sofá, me abrazó por detrás y tiré de una manta para cubrirnos. No habíamos cruzado palabra, cerré los ojos cansada y escuché su voz. Le miré y sonreía. Descansa ahora, en un rato te vuelvo a despertar, no voy a dejarte salir durante días. 

payasos y frutas...y penes tambien

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GRACIAS SUPER RELATOS POR PUBLICAR MIS HISTORIAS...[LOS CLINGERS]-[EL ENANO VIEJITO]                        don emilio pintaba un cuadro cuando de pronto llego su sobrina la chiquitona,appurandose rapidamente fue y escondio el cuadro debajo de su cama mientras miraba como la chiquilla se acariciaba el culito y se quehaba de un dolor mysterioso.desde que ella commenzo su nueva vida viviendo en la casa de su tio don emilio cosas inexplicable commenzaron a suceder.de pronto se desaparecieron todos sus calzonsitos,ropas y zapatitos,ahoriita no le molestaba caminar por la casa asi y toda desnuda ya que su tio tambien lo hacia como si se tratara de alguna tradicion de los tiempos pasados.lo unico que ella sabia de su tio emilio era que el cabron pintaba cuadros de payasos,frutas,y.... su pene. los cuartos,cocina y bano de su casa lucian anos y anos de sus cuadros artistico.a ella le parecia extrano que todos los payasos pintados demonstraban el mismo pene de su tio asi como en color,huevos,pelitos y tamano.tambien era lo mismo con los cuadros de frutas...entre las manzanas,toronjas,limones y uvas estaba pintado su pene con unas bananas pintados de munnequitos bailando encima de su pene y huevos.aun le parecia extrano los cuadros eran imppressionate y su tio era un artista que no exaggeraba la grandesa de los penes pintados.ella sabia obviamente y de claramente cierto sin ningunas dudas que su tio emilio tenia un pene RETE-ENORME...MADRECITA era un instrumento temoroso,macabro y de muy impressionante.le causaba risas y tristeza porque aun asi que lo llevaba en su constante presencia su tio emilio era de todo un hombre enano mysterioso.su casita aparte de los cuadros pintados en colores bonito estaba pintada en negra...pisos,paredes,techo,mesas,sillas y hasta las malditas camas.todas las ventanas eran pequena y redondas,de cierto no habia nada de cortinas,sabanas y pues ya saben...nada de ropa.ahorita era como si estuvieran viviendo en una maldita cueva, lo unico que faltaba era que vengan de visita los cabrones hobbits y la puta blanca nieves con su pervertidos 7 enanos.tenemos que perdonar la pobre chiquilla ya que tenia el culito inflammado y lastimado sin saber que carajo le sucedio mientras dormia en la cama de su cuarto.ahorita cuando no era su culito que le dolia era su vagina,dias tras dias desde que llego a esa cueva se levantaba de su cama sin casi poder caminar de los intenso dolores mysteriosos.ahorita su tio la miraba con esa carita de yo no se mientras escondia unos de sus cuadros.aun enojada y confundida ella no dejaba de mirar el pene de su tio,era un instrumento hermoso,grueso y de algo hypnotico.don emilio se habia accostumbrado a esas miradas putosas de su sobrina mocosa,claro la chiquitonta no tenia la culpa que unos de los payasos se lo metio en el culito ya que el tenia la responsabilidad de controlar los payasos y frutas en los cuadros que el pintaba.cono demonios...ahorita los malditos payasos estaban disfrutando la pendejita con mi propio pene maldita sea,estoy seguro que uno de ellos saben mis magias y tiene que se mis penes pintados que me traicionaron culebras malnacidos.de cierto tengo que quitarle el poder y secretos de mis penes en sus cuadros la vagina y el culito de mi sobrina esta en peligro...luego esa noche mientras don emilio se armaba con sus brochas y pintura negra los payaso y frutas violaban la chiquilla mientras durmia en un sueno hypnotico.la magia para dormirla era lechitas de los penes con juquitos de las frutas en su vaso de leche que ella se bebia todas las noches antes de accostarse en su camita.mientras los payasos y frutas se approvechaban de la pobre chiquilla su tio iba de cuadro a cuadro pintando los penes negro y eliminandolos.cuando por fin termino entro al cuarto de su sobrina pero ya no estaba en su camita.don emilio habia eliminado todos los penes menos lo que estaban en los cuadros en el cuarto de su sobrinita. mirando alrededor de las paredes con los cuadros de los payasos y frutas se notaba que en ellos estaba pintada su sobrina.en venganza los payasos y frutas se llevaron la pobre, lo sorprendente era que tenia una sonrisa en su carita con penes y frutas penetrandola en el culito,vagina y boquita.ahorita don emilio ignoraba que cuando su puta sobrina miraba su pene era porque sonaba con tenerlo a el en su cama y al levantarse todos los dias sin haber disfrutado de el placer se iba de noche a su cuarto a tocar los penes en los cuadros imaginandose esos payasos y frutas fueran la realidad.los payasos y frutas se cansaron de esperar que don emilio se approvechara de la chiquilla tal que ellos mismo le hicieron el favor con el uso y magias de sus penes pintado....y el moral de esta historia es que no seas pendejo ya que las vaginas les encantan los penes GRAAAAAANDE.FIN

En la Playa Nudista

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Pues eso chicos, otra típica fantasía de playa con la mujer por medio. Mi fantasía es como sigue, después de mucho rato de estar tumbados en la playa llega un negro que se pone a nuestro lado pero no se quita el bañador, y le digo a mi mujer ese tiene vergüenza de que se la vean (estamos en una playa nudista); me pide que le ponga crema por la espalda y yo le digo que me voy a dar una vuelta, que se lo diga a alguien, cojo y me piro.

Aquí paso a contarlo como si fuera...ella.... Será gilipollas pues no se pira y me deja sin ponerme la crema por la espalda, me fijo en el morenito que estaba a nuestro lado y le digo, por favor me puedes poner crema por la espalda? y el me contesta por supuesto pero con una condición, cual? le pregunto yo, pues que cuando acabe con la espalda me dejes ponerte también por delante (estoy desnuda por supuesto) yo le digo de acuerdo pero yo también te pongo una condición, el me pregunta cual? y le contesto que te quites el bañador ya que estamos en una playa nudista, son las 7 de la tarde y apenas queda gente, el me dice vale pero después de darte crema por la espalda.

Accedo y me tumbo boca abajo encima de la toalla, empezó a ponerme crema por las pantorrillas subiendo poco a poco hacia los muslos, me dijo que abriera un poco las piernas para así darme por el interior de los muslos y cuando faltaba poco para llegar al culo me pidió permiso para ponerse de rodillas encima de mi con una pierna a cada lado, yo aunque me estaba poniendo cachonda le dije que no que mejor si se ponía de rodillas a la altura de mi cabeza mirando hacia mis piernas podría darme por la espalda así lo hizo y cuando empezó a ponerme por los hombros con sus grandes manos de dedos largos suavemente bajando a lo largo de la espalda levanto un poco la cabeza y veo que por el camal del bañador asoma un pedazo de cabeza que parecía una anaconda DIOS MIO..... y mi marido creía que no se quitaba el bañador por vergüenza, y es para no dejar en ridículo a los demás; con esa visión por supuesto me he puesto salida del todo y con la calentura que me está entrando no lo pienso mas y me doy la vuelta diciéndole ahora dame por delante, pero quítate el bañador como prometiste.

El tío se lo quita y deja al aire un rabo de unos 25 cm. tieso como el mástil de un barco y me dice, perdona pero es que con el cuerpo que tienes me tienes salido del todo, bueno da lo mismo tu continua poniéndome crema , el con las manos untadas por la crema comienza a masajearme los pechos y cuando al rato baja hacia el ombligo se tuvo que estirarse por encima de mi, pasándome todo el rabo por la cara, sin poder aguantar más se lo cogí y lo lleve a mis labios intentando metérmelo en la boca casi me desencajo las mandíbulas del cipote que tenía, me puse a babear un montón sobre todo cuando llegó con sus manos a mi almejita metiéndome un par de dedos en ella; aunque apenas había gente en la playa le propuse ir detrás de unas dunas que habían cerca para pegar un buen polvo y accedió, y que sorpresa me llevé cuando al llegar a la duna me veo a mi marido cámara en mano haciéndonos fotos y diciéndome que te mola el morenito? que si me mola AHORA MISMO ME LO VOY A FOLLAR y poniendo una toalla en el suelo tumbé al morenito con la estaca apuntando hacia el cielo....me puse a horcajadas encima de su cipote y empecé a pajearme, dejándome caer conforme me llegaba el orgasmo, coincidiendo el primero con la entrada de su cipote en mi coñito el cual estaba dilatado al máximo cojí aire y dejándome caer otro poco me metí casi todo el rabo, empezando a notar como su cipote hacia presión en mi matriz, con mi marido alguna vez hemos llegado a meter el cipote dentro, pero claro es que eso no era un cipote normal, conforme estaba a punto para el segundo orgasmo el cabrón del morenito me cogió por las caderas y apuntando al centro mismo de la matriz empezó a empujar .....

Yo notaba como me habría en canal al mismo tiempo que me estaba matando de gusto, de pronto noto una presión en el ano y era el cabron de mi marido que intentaba metérmela por detrás..... sea por el gusto porque las fuerzas me abandonaron o por lo que sea el caso es que lo consiguió llegando los tres al clímax total a la vez. Bueno espero que mi fantasía sea de vuestro agrado.

Esposa Culona

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Siempre le dje a mi esposa que ella seria la culpable de lo que pase por tener tremendo culazo, ella siempre se empecinaba en salir con minifaldas a comprar o visitar a sus amigas y yo le decia que eran muy cortas y ademas por tener un culo tan parado las minis se le subian por la parte de atras y se le veia la ropa interior, pero ella decia que hacia mucho calor para andar con pantalon.Y este calor que llega a casi 40 grados hace que uno quiera estar desnudo, cosa que ella con frecuencia hacia mientras hacia las cosas de la casa,pero una cosa era llegar a casa y verla totalmente desnuda cocinando o limpiando y otra era salir con ella en mini falda al mall y ver que los hombres volteaban a mirar su trasero a cada momento,para ser sincero me excitaba pero era tal el tamaño de su culo que se notaba que todos querian ponerla en 4 como perrita y gozar de esas nalgotas.

Puede confundirlos el hecho de que llame culazo o nalgotas al trasero de mi mujer,no es que sea gordo  o descomunal,solo que es redondo ,parado y carnoso,ella tiene 34 años pero esta mejor que cualquier chica menor, es mas la miraban hombres viejos,jovenes,solos,con sus esposas al lado,con sus hijos al lado y hasta los niños de 13 o 14 años que ya estan con las hormonas revueltas por la edad y por querer dejar de masturbarse quieren  penetrar una concha de verdad,es mas pienso que estan pensando mas en que alguna mujer les mame la verga y les de el culo para que ellos puedan meter su verga y luego contarlo a sus amigos.

Un viernes no fui a trabajar por que estaban fumigando la oficina y le dije que queria ir a tomar algun trago y bailar en la noche,me dijo que estaba bien pero que no tenia ropa para salir asi que seria bueno que vayamos a comprar unas cuantas blusas y faldas,asi que me bañe ,me cambie y baje a esperarla en la sala, fui a buscarla y estaba cambiandose: A que hora piensas salir?ya es tarde,le dije,para mi sorpresa ella salio con un pantalon de lycra negro zapatillas y un polo largo,bueno al meno vestida asi no tendria que estar preocupandome de que la esten mirando los hombres por la calle y tratando de ver por debajo de sus minifaldas a ver si pueden mirar un poco de su vagina o si es que esta sin ropa interior. Salimos,tomamos un taxi y nos llevo al metro mall de panama,lugar donde venden ropa de buena marca y hay donde pasar todo el dia almorzando,viendo cosas  y tomar algo. Llegamos a una boutique y ella fue directamente a buscar unas minifaldas comodas,unas blusa,zapatos de taco y para la noche,unas medias de nylon hasta los muslos y un portaligas, yo estaba mas que contento hasta que cuando ella entro al probador y yo estaba esperandola afuera para dar el visto bueno cuando salga a mostrarme como le quedaba esa ropa de puta que se estaba probando,alguien me toco el hombro,era renzo,el de la oficina,estaba con su esposa(una mujer gruesa y baja,a pesar de que el siempre se ufanaba de que su esposa era linda)y un grupo de 5 chicos entre ellos el hijo de el.

Hola jefe,me dijo,yo estaba maldiciendo mi suerte por encontrar a ese aburido y mas aun ver a su gorda esposa y a esos muchachos todos regordetes y escandalosos,HOLa le dije,te presento a mi esposa me dijo y yo tuve que darle un beso en esa mejilla arrugada a su mujer,que haces tan solo,me dijo riendose como idiota,aca esperando a mi esposa que salga del probador e irnos a comer algo. Disculpa la confianza¿y si nos vamso a almorzar a mi casa justo ahora es cumpleaños de mi hijo y sus amigos van a estar en la casa, me dijo su esposa. Bueno no creo... justo en ese momento sale mi esposa del probador y veo la cara de mierda que pone la mujer de renzo,la cara de enfermo de renzo y la cara de excitados  de todos los chicos al ver a mi mujer con una mini de infarto mostrando las piernotas hasta donde llegaba la falda, osea hasta donde empezaba la tanga negra y terminaban las medias de naylon sujetadas por el portaligas.Fue una sorpresa para todos porque ella pensaba que estabamos solos,sin inmutarse saludo a renzo y este le presento a su mujer quien ya estaba con cara de pocos amigos al ver el tremendo cuerpo de mi esposa casi desnudo y mas aun inquietando a todos esos nerds amigos de su hijo,...creo que no podra ser...quise terminar pero al momento insistio renzo y dijo que no podia negarme pr que eso lo haria sentir mal,no sabia que hacer mire a mi esposa para que me ayudara a salir de ese problema pero termino de embarrarla mas:claro amor,me dijo,vamos y aprovechamos para platicar y tomar algo,tratando de disimular mi enojo tuve que aceptar pero comence a planear mi venganza contra mi amorzote por haber arruinado lo planeado. Le dije a renzo:ok,vamos a tu casa y asi mientras se conocen tu mujer y la mia salimos a tomar algunas cervezas luego del almuerzo,claro,dijo inmediatamente,seguro pensando en que no iba a dejar pasar la oportunidad de ver todo el dia las piernas y el culo de mi esposa y talvez un poco mas.

De mas esta decir que la mujer de renzo estaba echando chispas y los mocosos echaban otra cosa que salia por su bragueta y conversaban algo entre ellos tratando de disimular pero supongo que hablaban de el culote de micaella(asi se llama mi esposa).Llegamos a la caa de renzo,almorzamos mientras los marcianos amigos de su hijo corriando por el jardin y mi esposa y la esposa de renzo al fin  y al cabo terminaban por conversar y chismear de lo lindo,cosa que aprovechamos renzo y yo para irnos a un bar que estaba a la vuelta. Bueno no estare solo con mi esposa pero despues de todo renzo no era tan aburrido como en la oficina y sin querer terminamos tomando unas cervezas mas de la cuenta cosa que nos hizo hablar como amigos del alma y casi abrazarnos como hermanos. Pero lo planeado con mi esposa comenzo a dar vueltas en mi cabeza y mas aun al verla vestida como estaba y luego de unas rondas mas de cerveza renzo encendio mi espiritu compentitivo al decirme:bueño(lease como hablamos los borrachos)y jefe..hip..que le parece mi esposa? todos en la oficina me han dicho que soy un hombre con suerte por que dicen que esta buena, hip...mira brother...por los tragos creo que estaba fuera de la realidad pero para no hacerlo sentir mal le dije que si,que era muy guapa su mujer....peeeeeero yo creo que la mia es mas durita...nnOOOOO ,dijo el,Sii dije yo,bueno ya son las 11pm y que tal si vamos a comprobar quien esta mejor de las 2 y el que pierda paga la otra ronda ooooooooook salimos directo a la casa y al llegar lo primero que vimos fue una masa de grasa sobre el sofa,era la mujeer de renzo,bueno..dijo el,empecemos toquemos a mi esposa,ok,al acercarnos mas olimos un tufillo a licor, umm creo que ellas tambien se la pegaron dije,puse mis manos en las piernas de la mujer de renzo y al momento senti como se hundian,Si,tienes razon brother esta durita,taratando de no hacerlo sentir mal porque sabia que micaella era mil veces mejor que su ballena. Bueno..ahora nos toca meter mano a tu esposa, ok(creo que estaba bien borracho porque sino no le hubiese propuesto lo que les cuento)tocale primerolas piernas y despues te doy permiso para que le toques el culo,verdad y donde esta micaella? le dije.... no se,respondio busquemosla...fuimos al cuarto y no estaba,a la cocina al baño y nada...y mi hijo y sus amigos? dijo renzo,habran salido a comer algo,saquemos tu auto y vamos a buscarlos,le dije.

Emprendimos camino a la cochera cuando de pronto oimos algunos ruidos,no te preocupes,deben ser mis pitbull,rex y toro, pero no muerden,vamos, abrimos la puerta de la cochera despacio para que los perros no salieran corriendo y nos dimos con una sorpresa increible pero mas que asustarnos o preocuparnos hizo que se nos erectara la verga a ambos al momento a pesar de todo el licor que habiamos tomado,la imagen era increible y no podia creerla,solo un breve recuerdo de la mini ,las media y las botas que compro micaella hicieron que reaccione y reconozca las duras y blancas piernas de mi mujer puesta en 4 patas literalmente como perra y mostrando todo su culote en pompa mientras un animal (despues renzo me dijo que era su perro rex)estaba cogiendola porla cintura mientras jadeaba como si estuviera a punto e morir y le metia su entrepierna roja que para ser franco era mas grande que la mia,mas grande y gruesa que de un humano creo,ella al vernos se paro instantaneamente y el perro la seguia enfurecido para tratar de ponerla en 4 como perra para seguir intentando preñarla en ese momento rex salio corriendo por la puerta,oh cesar ,me dijo,disculpa..no se que decir... yo..pero lo que no vi en un primer momento fue que el hijo de renzo y sus amigos estaban agarrando a el otro perro mientras miraban con las vergas fuera del pantalos como micaella les daba ese espectaculo. Bueno mi amor,le dije,yo solo venia a verte por una apuseta con renzo,pero lo comprobamos y tu sigue,no te preocupes no me molesta. Ella se acerco sorprendida mientras los muchachos seguian agarrando a el otro perro y miraban con cara de susto por no saber lo que pasaria,al llegar junto a nosotros micaella trato de acomodarse la falda y bajarla a lo que yo le dije:dejala asi,renzo toca para que veas que ella es mas dura,renzo aprovecho y no solo le toco las piernas y las nalgas como quedamos sino que se arrodillo le abrio las nalgas y lamio un par de veces su ano.

Bueno mi amor sigue en lo que estabas,ya no mi amor,me dijo. Nada que ya no,ponte en 4 como estbas,los chicos quieren terminar de ver lo que estabas haciendo,noo me dijo.Renzo..le dije ven,agarre a micaella la puse de rodillas en 4 le subi la falda para dejar su culo al descubierto y le dije a renzo que la agarrara fuerte para que no se mueva,ella se resistia y los muchachos ya empezaban a reir y animarnos para que no la soltemos,suelten al perro le ordene mientras miraba la cara de horror que ponia micaella al sentir que la iban a violar los perros en eso regreso el otro perro rex y comenzo a morderse y gruñir con toro como tratando de comer primero el culo de micaella,toro gano y sin perder tiempo se monto sobre micaella que luchaba por soltarse pero dejo de luchar al sentir que toro la agarraba con sus patas por la cadera y empezaba a hacer movimientos de cadera hasta que al ver una lagrima en el rostro de micaella y oir sus gritos supe que toro habia acertado en su ano,asi comenzo a bombearla con una rapides increible pero no podia meter todo su fierro por que demas de gigante micaella cerraba su culo,supuse que todos los presentes estban igual de excitados que yo al ver a un perro dandole por el culo a la mujer que ellos querian hace tiempo comerse,pero la suerte era de toro quien seguia luchando por introducir su verga por el culito de micaella seguro pensando en tener cachorros y que rex no le ganara, micaella lloraba por que solo penso que el perro iba a montarla un momento y no se habia dado cuenta que al estar excitados los perros alcanzan unas dimensiones exagerada en su miembro al estar cogiendo,ella no dejaba de luchar hasta que apiadado por los perros agarre con mis manos cada nalga de mi mujer y las abri tanto como podia para ayudar a ese pobre animal a que pueda meter toda su carne a ese culo tan rio que en verdad yo no habia gozado hace mucho tiempo. El perro era un animal muy fuerte asi que hacia que micaella y renzo que la estaba inmovilizando se movieran con cada embestida,todos quedamos sorprendidos al ver que toro llego a meter todo al culo de micaella mientras ella lloraba pero aun asi empezo a abrirse las nalgas ella sola, gemia y le decia a toro: si perrito dame,dame,que rica verga,donde esta tu amigo rex,no te canses y toro termino prendido a ella por el ano pero a los segundo un grito de dolor de micaella nos aviso que toro habia sacado a la fuerza su verga abotonada. Llame a rex y le ofreci el culo de micaella,a lo que rex no se resistio  y empezo  a bombearla mientras toro jadeaba cansado a un lado de el auto. Los 5 muchachos ya habian botado todo el semen que tenian,pero al terminar rex otra vez en el culazo de micaella les ofreci que en vez de manchar el piso y desaprovechar el semen micaella se lo iba a tomar,asi uno a uno pasaron por la boca de micaella mientras ella trataaba de no dejar caer ni una gota,todos quedaron cansados y stisfechos.Fue una noche increible,lo que paso despues no tanto,porque micaella rogo a renzo para que le regalara a rex,ella lo llevo a casa y aunque no soy celoso me molesta un poco cada vez que llego de trabajar el tener que ver a micaella ensartada por el culo por toro o mamandosela en cualquier parte de nuestra casa casi todo los dias. 

Soy parte de un Trio

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Soy asiduo lector de relatos eroticos, cuando leo alguno bueno, termino teniendo fantasias en la noche o bien me hago una rica masturbación leyendolos. Ahora soy quien sin mucha experiencia, he decidido contar algo que todavía me sucede.

Entré a laborar a una empresa que se dedica a ventas de cierto equipo y materiales de construcción. Alli conocí a Ricardo, quien fue la persona que me indujo en el nuevo puesto, de hecho èl es mi jefe inmediato. Las siguientes semanas nos hicimos muy amigos. Cierto día me comunicó que se juntaría con su esposa a almorzar al medio día y que si no quería acompañarlos, le dije que me encataría, asi que nos juntamos en un restaurante cerca de la empresa.

Allí fue que conocí a Sharon, esposa de Ricardo, me quedé boquiabierto, era una mujer, de unos 25 a 30 años, llevaba un vestido corto arriba de las rodillas, tacones altos, que exaltaban más su belleza, ya que era muy atractiva, de l.70 mt de estatura, una cintura de avispa, lindas curvas en sus caderas y el vestido dejaba mostrar un perfecto par de tetas, que sin ser muy voluminosas eran paradas y bien definidas. Ricardo me la presentó y comenzamos a charlar entre los tres. Sharon era una mujer con amplio carácter, y pronto intercambiamos dialogo de varios temas. Ella misma me contó que su cumpleaños se acercaba y que yo no podia faltar.  Bueno asi quedo y nos retiramos de nuevo a la empresa.

La semana siguiente, yo contesté el teléfono un par de veces, era Sharon buscando a Ricardo, antes de comunicarlo, entablamos una buena charla con Sharon, realmente se veía que era buena onda. Finalmente llegó el día del cumpleaños de Sharon, este se realizó  en una conocida discoteca de la ciudad.  Hubo baile y por supuesto traguitos para todos. A eso de la una de mañana, debido a una ley seca que existe, se rompió la fiesta y todos los chavos y chavas se retiraron, alli fue donde Ricardo me dijo que lo acompañara a su casa, yo le dije que si. Llegamos a su casa, Sharon se retiró a su habitación, yo creía que había ido a dormir, Ricardo me sirvió un whisky en las rocas y nos quedamos platicando de diferentes cosas, de la fiesta, no me acuerdo bien. De repente, aparece Sharon con un baby doll rosado puesto, se veía primorosa, el trajecito era casi transparente, se podían apreciar sus bellos senos y sus pezones, apenas llegaba a su cintura o sea que su calzoncito tipo bikini, de color rojo no estaba tapado por nada, tenía puesto unos zapatos abiertos de pequeño tacón. 

Por un momento pensé que yo estaba de más en ese momento y en ese lugar. Sharon se sentó en las piernas de Ricardo y empezaron a besarse primero lentamente, pero luego fue subiendo de tono, se oìan los chupetes y lenguetazos, Ricardo fue acariciando las lindas piernas de Sharon, yo era un espectador de todo eso, no sabía si despedirme o hacer caso omiso, lo cierto es que yo seguía  pendiente de todo lo que estaban haciendo y una erección comencé a tener allí sentado frente a ellos. Ricardo dejó de acariciar las piernas de Sharon y subió su mano para bajar los delgados tirantes del traje, quedó desnudo uno de los senos de ella, como imaginé eran perfectos, duros y de buena forma, frente a mi los empezó a acariciar, Sharon volteó su cabeza y me empezó a ver mientras era acariciada por su esposo. Yo me sonreí con ella.  Luego ella le dijo a su pareja,  -Heyy, si tenemos una visita, y debemos atenderlo!- Ella a gatas se fue directo a donde yo estaba. Yo estaba petrificado, pero mi erección era evidente. Ella con una sonrisa muy picara, puso una de sus manos en mi bulto.  –Ricardo!, mira como está tu amigo?,  bajó el cierre de mi pantalón, luego lo desabotonó y yo levanté mi trasero para que lo pudiera sacar, a cada rato veía a Ricardo, porque no sabía como iba a reaccionar, Sharon bajó mis pantalones hasta mis tobillos, luego hizo lo mismo con mi calzones, mi pija estaba parada hacia el cielo de la habitación, debo decir que la naturaleza me regaló una pija de siete pulgadas y media y  de buen calibre. 

Sharon la tomó con ambas manos y me empezó a masturbar frente a Ricardo, luego se la llevó a la boca, primero lamió mi glande, luego lo chupó como si fuera un dulce, sus labios eran suaves y envolvían el grosor de mi falo. Después soltó mi pija de sus manos y solo se quedó con ella dentro de su boca, dejándola entrar y salir como follando su boca con mi pija. Yo levantaba la vista para ver a Ricardo, pero el solo se limitaba a no perder detalle de todo esto. -Creo que ya estas listo!, me dijo la bella Sharon.  Se paró frente a mi y me dijo, -quitame mi calzoncito!-Bastante nervioso, lo hice torpemente, ella se río un poco. Al cabo de unos segundos, su bikini estaba en el suelo, su vulvita tenía solo una linea de pelitos, su vientre plano, era toda una rica hembra, luego ella con sus manos me hizo hacia atrás al respaldo, yo siempre sentado en el sofa y ella se subió sobre mis piernas quedando con las piernas abiertas sobre mi pija,  me la tomó con una de sus manos y la puso en su rasurado sexo y se sentando encima, mi glande penetró su rajita, estaba calientisimo alli dentro!!, luego de que mi pija fue engullida por toda su raja, se fue acomodando sobre mi y se sujeto del respaldo del sofa para empezar a cabalgarme mi pija, su vagina era pequeña y estrecha, me apretaba el tronco, era delicioso desde el inicio.  Luego con sus movimientos de cadera empezó a moverme toda la pija por todos los lados  de su bollo caliente. 

Sharon comenzó a gemir como loca, diciendo cosas calientes como –que rica pija tienes!
-  -que rico me coges papi!-,  -Ayy si, si, rico, si, si- entre otras. Pude ver que Ricardo se estaba masturbando viendonos, tenía su pija en la mano y la estremecía. Mientras Sharon se movía sobre mi pija, le abrí su baby doll y acaricie la circunferencia de sus tetas, luego se las comencé a besar, luego los mamé por turnos, sus pezones se erectaron inmediatamente y los chupé usando los labios y la punta de mi lengua.  Sharon se retorcía sobre mis piernas y con mi pija adentro de su rajita.  Gemía fuerte lo cual daba una deliciosa atmosfera en la habitación. Sharon ya había terminado una vez alli cabalgándome la pija y aún quería más, seguía moviendose bien allí arriba. De pronto veo que Ricardo se pone de pie, se quita el pantalón y se coloca por detrás de Sharon, le empuja hacia delante la espalda,  tanto que su cabeza casi reposa en mi hombro,  casi no logro ver mucho, pero por los quejidos de Sharon se que Ricardo le esta empezando a taladrar el culo, Sharon grita y balbucea, -Asi mi amor, cogeme por el culo, dame duro!-   Yo empiezo a sentir como la embestidas de Ricardo mueven el cuerpo de Sharon hacia delante,  pronto entramos en un increíble ritmo los tres,  ensartando por sus dos orificios a Sharon. 

Finalmente Ricardo estalla primeroluego Sharon gime y la oigo llegar también, yo tomo a Sharon por las nalgas y la muevo hacia delante y hacia atrás, estoy por llegar, ella lo sabe y ayuda a que yo pueda llegar al climax, mi pija empieza a escupir grandes volúmenes de esperma dentro de la raja de Sharon.  Ricardo yace en el sofa, Sharon queda sentada en suelo con la espalda en el sofa, y yo quedo sentado en el otro sofa individual. Ha sido magnifico. Poco a poco ceden las respiraciones aceleradas de cada uno.

Sharon se colocó de nuevo su trajecito. Se sienta a la par de su marido y me empiezan a explicar que siempre han querido a un tercero en sexo, pero sabían que no podian meter a cualquiera, por eso, hasta que Ricardo me conoció mejor, ellos decidieron llegar a este encuentro, cabalmente el día del cumpleaños de Sharon. Yo les dije que con gusto seguiría participando en su cama. Y asi ha sido en los últimos meses, una o dos veces por semana llego a la casa de Ricardo y formamos un rico trío. 

Ha sido una excelente experiencia.  Les cuento que hace una semana, llegué a su casa para saludar.  Y Sharon estaba sola en casa, Ricardo andaba jugando poker con sus amigos.  Sharon me invitó a cenar y luego tuvimos sexo en su habitación, nunca lo habíamos hecho sin estar Ricardo presente, pero fue excelente. La forniqué por sus dos agujeritos y estuvimos haciendo el amor como dos horas.  Espero que esto no traige consecuencias..


Mi primer Anal al aire libre y Borracha

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Me llamo Vane , tengo 19 años y esta es mi primera historia así que pido perdón por las faltas que haya podido cometer. Os voy a contar la historia de mi primer anal (es una historia real que me pasó la semana pasada y espero que os guste).

Son las fiestas del pueblo de mi novio así que como todos los años me fui a pasar un par de días. Solemos beber bastante así que como todos los años para cuando llegaron las 4 de la mañana ya no sabía ni qué hacía ni dónde estaba (con un buen pedo pero de esos que por mucho que bebas sigues riendote y pasandolo bien sin vomitar) y, como todos los años mi novio empezó a comerme la cabeza con la idea de darme por culo. Sabía que tenía muchas ganas de que follásemos porque llevabamos una semana sin vernos y tanto a mí como a él nos apetecía muchísimo (somos una pareja muy activa sexualmente y solemos hacerlo todos los días y tras una semana a mi ya me daba igual dónde y cómo lo hacíamos).

Total, que son las 4 de la mañana y estamos volviendo a la casa de sus padres cuando me cogió la mano y me la metio por su pantalón, tenía una erección enorme
y es que yo iba vestida para matar ese día; soy una chica de pelo largo y moreno, con buenas tetas y con un culo respingón de esos que todos te van dando azotes cuando tienen la suficiente confianza. Ese día llevaba un minivestido de esos que cuando te agachas se te ve un poco el culo y con un escote que dejaba ver mi canalillo, me había vestido aposta para calentar a mi novio durante toda la noche y por lo visto lo había conseguido. 

Como yo también estaba bastante cachondilla le cogí la mano y le llevé a un descampado que hay cerca de su casa y en el que no hay ninguna farona que nos pudiese iluminar. cuando llegamos allí le empecé a besar por el cuello y a contarle todo lo que le iba a hacer: primero le iba a bajar los pantalones y a sacarle su polla, que por entonces ya estaba en bastante dura, para comersela como nunca. Me gusta que mi novio me agarre la cabeza y me la lleve contra su polla para mamársela así que se lo dije y empecé a chuparsela primero despacito y luego más duro, variando el ritmo para que cuando estaba a punto de correrse se calmase lo justo para seguir una y otra vez. 

Mi novio, que para entonces estaba que no podía más, me hizo tumbarme en el suelo y empezó a abrirme el escote del vestido para comerme las tetas mientras me decía que empezara a hacerme un dedo. para cuando estaba a punto de correrme me dijo que parara y me la metio muy lentamente, yo estuve a punto de gritar del placer pero me tapo la boca con la mano para que no nos descubriesen. Mi novio tiene una polla perfecta, de esas que no son muy largas pero son gorditas por lo que cuando me la mete la siento muy gorda y eso me pone cachondísima.

Cuando me corrí no pude evitarlo y solté un grito que pensé que nos descubrirían pero mi novio siguió dandome y dandome hasta que pensé que no podía llegar ni una vez más. De repente me cogio y me dio la vuelta poniendome de rodillas. pensé que iba a cambiar a la postura del perrito así que seguí acariciandome pero cuando noté que un dedo suyo empezaba a acariciarme el culo supe lo que iba a hacer. Le dije que por favor que parara, que no lo habíamos hecho así nunca y que me iba a doler pero estaba tan cachondo que me dijo que no, que había comprado lubricante y que llevaba todo el día pensando en subirme el vestido y darme por culo una y otra vez hasta que gritase pidiendole más y más.

Sacó el lubricante y me lo puso en el culo mientras me metía primero un dedo y luego dos para ir abriéndome. yo nunca había hecho nada parecido y notaba una presión que me hacía un poco de daño pero también me gustaba. Mi novio me dijo que me fuese haciendo un dedo mientras él me lo hacía en el culo. Me empecé a tocar y acariciar y empecé a sentir el comienzo de un orgasmo. Le dije que me metiese su polla porque estaba a punto de correrme y él muy despacio empezó a penetrarme. Me empezó a doler mucho y le dije que parara, que no podía y que me iba a romper el culo pero él no me hizo caso y agarrandome por la cintura me inmovilizó para seguir metiendomela muy despacio hasta el fondo. 

Cuando la note toda dentro y empezó a moverse el dolor se transformó en placer y cuando noté que me empezaba a meter un dedo en el coño empecé a moverme como poseida y a decirle que me diese más y más fuerte. él empezo a decirme toda clase de guarrerías como que parecía una puta abierta a cuatro patas y dandome por el culo en plena calle y que nos iban a pillar y a mi eso me ponía mas cachonda. le decía que más fuerte pero cuando notaba que me corría cambiaba el ritmo y me hacía volver a empezar otra vez. Cuando pensé que no podía más me dijo que estaba a punto de correrse y me pidió que ahora le dijese cosas guarras a él.

Le dije que me diese más y que me metiese su polla tan hondo como pudiera en mi culito, que me había puesto como una perra
y que me diese unos azotitos que me ponían cachondísima. Sentí como se le ponía más dura todavía y como se le contraían los huevos antes de que su semen saliese disparado y me empapase el culo mientras soltaba un jadeo y gritaba : siiiiiiiiiiiii..... (a mi novio le da verguenza gritar cuando follamos pero esta vez se olvidó de todo y de todos y disfruto como nunca). 

Cuando acabamos me bajo el vestido y yo le limpié la polla lamiendosela y tragandome las gotitas que le quedaban en la punta.
nos terminamos de vestir y seguimos andando hacia casa como si nada hubiera pasado. cuando llegamos a casa me dijo que llevaba todo el día pensando en que hoy me daría por culo y que había colocado una cámara la noche anterior en ese sitio para grabarnos mientras lo hacíamos. Mi novio ahora se ha ido de viaje una semana y estoy sola pero creo que ya se qué voy a ver esta noche para pasar un rato divertido..... es una historia real que espero que os haya gustado y agradecería que me dijeseis vuestra opinión y si queréis que publique más. Gracias!!

Igor y La Genia de la Lampara

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Quien no ha soñado alguna vez con encontrarse la famosa lampara de aladino, frotarla y que de repente aparezca un genio o genia de alli y te conceda tres deseos, pues bien de eso trata el cuento que relato a continuacion.  Las cinco de la mañana, suena el despertador y como muchos de nosotros el protagonista de nuestra historia, Igor, abre sus ojos pegados por las legañas y se dispone a levantarse para iniciar la rutina diaria de ir a trabajar, ir al baño pelearse con su calvo amigo con el empalme de la mañana para poder mear, ducha, vestirse y coger el coche.  Igor es un chico normal de 21 años, viviendo en casa de sus padres, normalito sin destacar demasiado entre la multitud.   

Una vez montado en el coche pone la musica para despertarse por completo e inicia el camino de todos los dias para dirigirse al trabajo. Una vez alli de nuevo la rutina cambiarse ponerse el buzo y otra vez a la calle a limpiar ya que nuestro protagonista es barrendero.   -Hoy te toca la zona industrial, le ordena el encargado con voz tajante.   -Vale, responde timidamente Igor.   Bien pues con los cascos y su mp3 valioso aliado en su quehacer diario comienza su jornada como cualquier otro dia sin saber que este iba a ser el primer dia de su nueva vida.   Cuando ya casi concluia su trabajo en un solar cercano a donde el estaba, en el que proximamente iban a construir una nave industrial, algo brillante le destelleaba por el reflejo del sol invadiendo en el una tremenda curiosidad, y sin poder resistirse se acerco a el encontrandose una botella sucia, que aparentemente habia estado enterrada largo tiempo, sin embargo en su interior parecia contener algo brillante, o eso dejaba entrever la gran cantidad de porqueria que estaba fijada en ella.   Botella en mano se dirijio hacia su furgoneta cogio un trapo y comenzo a limpiarla para poder ver lo que brillaba en su interior, al verlo parecia una especie de anillo con un brillante azul bastante grande, asi que pensando que quiza tendria algun valor rompio la botella y saco de entre los cristales aquel anillo se lo coloco en el dedo meñique ya que era pequeño cuando de repente el anillo se calento comenzo a salir una gran humareda rosa haciendo que Igor se encontrase en medio de una intensa niebla rosa, asustado pero a la vez con gran curiosidad se quedo ahí parado degustando el calido y estimulante olor que aquella niebla desprendia, hasta que pasados unos minutos se disipo, dejando ver primero poco a poco una silueta sin duda de una mujer voluptuosa y con apenas dos o tres gasas de seda tapando su precioso, moreno y terso cuerpo.   

Nuestro protagonista abrumado por la belleza de semejante mujer se quedó mudo, diciendo esta:   -Hola, mi nombre es, Akasha, te agradezco que me hayas liberado de mi larga estancia en esa prision, por lo que te concedo tres deseos
.   -Tres deseos, que eres un genio, o algo asi, respondio Igor.   -Si algo asi, dijo ella. Y como muestra de agradecimiento te concedo tres deseos los que te plazcan.   -Uuumm, no se, digamos el primero deseeeeoooooo, no se, no se, ¡¡¡AH!!! ¡¡¡Ya se!!!, deseo tener tus mismos poderes para concederme los deseos que quiera siempre que quiera.   -Excelente eleccion, repondio, dio un chasquido de dedos y dijo concedido, el siguiente..   -Pues no se ya tengo todo lo que puedo desear, no se quizas mis dos siguientes deseos pueden ser tener dos dias de lujuria y sexo salvaje contigo por ejemplo…   -Concedido…..   Tras decir esto ambos desaparecieron y reaparecieron en lo que parecia un palacio del antiguo egipto rodeado de seda una gran cama y una bañera enorme con miles de petalos de rosas rojas y blancas flotando en la superficie.   Tras reaparecer Igor se preparo, con sus nuevos poderes, remodelo su cuerpo haciendolo mas atletico, mas alto, sin un solo pelo y con un gran sable.   De repente se escucho musica con lo que Akasha comenzo a bailar, a contonearse y a acariciar a Igor excitandole cada vez mas y mas. Se depojo del primer pañuelo de seda que cubria sus enormes redondos y desafiantes pechos, deajando al descubierto unos rosados, carnosos y aparentemente deliciosos pezones que decian comemeeee.   

Con un chasquido despojo a Igor de sus prendas de trabajo poniendo en su lugar un taparabos de seda blanca hasta los pies notandose en la altura de la entrepierna una asta que luchaba contra la seda por salir y adentrarse en los orificios de Akasha.   Poco a poco y como flotando por el aire esta bailando contoneandose fue acercandose hacia el muchacho con el torso desnudo rodeandole y pasando la tela que antes cubria sus pechos por su cuello espalda hasta que colocandose detrás y notando este sus desafiantes y duros pechos contra  su espalda agarro su cara y se fundieron en un calido humedo y apasionado beso jugueteando con sus lenguas ya alienadas por la lujuria, Akasha le solto y aparto de un zarpazo y le susurro al oido:   -Llevo mas de 2000 años sin tener sexo asi que por favor dame mucho placer, y te corresponderé como nadie lo ha hecho jamas.   Diciendo esto, dio un giro y se coloco frente a él fundiendose de nuevo en un aun mas frenetico beso, momento en el que Igor aprovecho para suavemente recorrer su calida piel, cogiendo entre sus manos dos nalgas duras y tersas, subio hasta su cintura, las axilas hasta terminar en esas dulces tetas redondas, poniendo especial esmero en los dos montecitos que ya habian crecido hasta casi duplicar su tamaño, estirandolos, pellizcandolos, se oian suspiros de ella mientras él animado por los suspiros dirigio su boca hacia esos carnosos pezones rosados, y tras coger el primero los suspiros se convirtieron en gemidos entrecortados, movimientos bruscos de ese cuerpo de mujer enloquecido por el placer, Igor se estaba recreando no tenia prisa, le encantaba tener entre sus dedos y sus labios aquellos rosados, duros y carnosos pezones, y le animaba aun mas los gemidos y movimientos que ella hacia inducidos por el placer, ella no pudo mas y agarrando la cabeza del muchacho le alzo, y tras darle un calido y profundo beso le lanzo sobre la cama de un empujon abalanzandose sobre la ya enorme y venosa polla de Igor, acariciandola con ambas manos como si de un dios se tratara, recorrio con su lengua desde los testiculos hasta la punta de aquel instrumento que tanto placer le iba a dar, introduciendoselo dentro de su humeda  y calida boca comenzo con el ritmo de vaiven caracteristico mientras con una mano se ayudaba y con la otra acariciaba la bolsa que contenia las dos fabricas del zumo de las diosas.   

Tras varios minutos Igor se levanto cogiendo a Akasha por la cintura y tumbandola en la cama a cuatro patas, exploro el humedo sexo de ella primero acariciando, despues intodujo un dedo como explorando el camino que seguidamente debia seguir su miembro humedo por la saliva de Akasha, diciendo esta:   -Necesito que estes dentro de mi porfavor adelante metemela hasta dentro por favor, mientras contoneaba su delicioso culito invitando a ser penetrada.   Igor no tardo en complacerla y tras un firme empujon se intodujo en ese coño humedo y lujurioso por completo, escuchandose un grito agudo de intenso placer, embestida tras embestida se sucedian gritos y sollozos de placer de ambos el sodor resbalaba por sus pieles y en toda la habitacion se respiraba lujuria, deseo, sexo en estado puro, Igor se apoyo en ella cogiendo con una mano uno de sus ricos pezones y con la otra acariciando el ya abultado y deseoso clitoris de Akasha aumentando aun mas la intensidad de las embestidas y de las caricias y pellizcos, provocando en ella primero uno, dos y despues tres largos y deliciosos entruendos de placer que hacian que Akasha se volviera poco a poco loca de placer, y con el ultimo Igor relleno del calido liquido todo el interior de la humeda cueva de Akasha, la saco y tras un chasquido de dedos hizo que su espada estuviera en pie de guerra y lista para mas nuevamente, le dio la vuelta a la ya envuelta en la dulce locura del placer y la penetro de nuevo esta vez por el ano mientras dirigio la mano de ella hacia su clitoris y él acariciaba besaba y mordisqueba sus pezones mientras ahondaba una y otra y otra vez en el estrecho ano de la chica, produciendo nuevamente multiples estallidos de placer con sus respectivos espasmos y gemidos.

Tras esto y sacandola de la estrechez de su culo la invito a comer ese dulce caramelo tieso y venoso a lo que ella acepto gustosa, este se tumbo y ella tras poner su chorreante sexo en la cara de este, se introdujo por completo en la boca el aparato comenzando el vaiven mientras el se recreaba lamiendo su sexo, introduciendo su lengua en la profundidad de aquel agujerito que tanto placer le habia dado y mordisqueando y succionando el enrojecido clitoris que salia desafiante e hinchado entre los humedos y sonrosados labio provocando en ella un nuevo orgasmo hasta que finalmente inundo del calido liquido la boca de ella tragandolo esta con gran inpaciencia, se levantaron sudorosos y extasiados de tan buenos momentos finalizando el encuentro con un largo beso.

El Reencuentro

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Ellos disfrutaban pertenecer a una categoría a la que pocos acceden, amigos con derecho. No se bien quien fue el sabio que ideó esta forma asociativa, pero bien merecería un monumento. Largo es de explicar, y no sirve hacerlo a los efectos de este relato, la razón por la cual Ella había declinado los beneficios de tal membresía, la connotación carnal de la fórmula compuesta antes mencionada. Pero parecía que faltaba tan solo un empujoncito para volver a caer en las dulces y placenteras redes de la lujuria.

El realizó una amigable visita sin segundas intenciones, aunque su inconciente y sospecho también el de ella, clamaban por volver a encontrar el espacio de las pieles desnudas, de las humedades eróticas, de los silencios voluntarios y los gemidos obligados que hacían los encuentros tan placenteros. Dos golpes se oyeron en la puerta.
 
- Hola que tal, tanto tiempo
- Hola, que alegría

Su nueva casa, amplia y colmada de lugares aptos para el desenfreno sexual, era sensual,
y la frutilla del postre la conformaba una piscina, pequeña pero lo suficientemente vasta como para dejar nadar la lujuria. Los saludos de cortesía pasaron sin más, disimulados por el nerviosismo de un nuevo encuentro. Sus cuerpos, nada sobresalientes  a los cánones de belleza de la sociedad de consumo, se rozaron levemente y desprendieron mágicas feromonas, causantes clandestinas de la atracción. La charla inicial rondó temas laborales y actualización de sus vidas desde la última vez que se habían visto. Fue acompañada de un almuerzo frugívoro regado con abundante vino tinto pero realzado con un condimento letal, las miradas. Esas miradas que algún ecologista trasnochado podía atribuir como causante del calentamiento global, del derretimiento de las masas de hielo más tenaces del planeta. El penetraba las prendas de Ella, como si tuviera rayos X, queriendo escudriñar lo que la vestimenta resaltaba.

Esta vez, una musculosa atrevida, rosada y ceñida al voluptuoso cuerpo se interponía. Pero también invitaba a dar rienda suelta a la imaginación, y eso se le antojaba placentero. Era verano, no hacia frío por ende, pero sus pezones asomaban desafiantes debajo de la prenda. El color cobrizo de su piel por la exposición al sol en largas sesiones de piscina, hacía de implacable afrodisíaco para El, quien ya demostraba una erección que no podía disimular, por más que tratara en vano de acomodar su miembro incansablemente con la mano. Y peor aún cuando imaginada en un rápido y placentero ejercicio, ese cuerpo apetitoso asoleándose cubierto por diminutas y sensuales prendas a la orilla de una pileta de azuladas y refrescantes aguas. Cuantas noches de desvelo habían causado esas imágenes que lo invadían hasta querer transportarse mágicamente a ese escenario y regodearse con la piel morena de su musa, recorriéndola, saboreándola y penetrándola hasta que el cansancio lo hiciera dormir sobre la humedad de un cuerpo saciado de éxtasis.

Un jean ajustadísimo que había perdido las piernas, tal vez en una lucha imaginaria por querer arrebatárselos para penetrarla violentamente, transformándose en atrevido e insinuante short, era la vestimenta que acompañaba a la musculosa. El final del almuerzo lo determinó Ella con una frase inspiradora:

- Nos dormimos una siestita?
La respuesta no se hizo esperar:
- Dale

Silenciosamente, como no queriendo romper con la magia y la excitación del momento, se levantaron y se dirigieron a la cama, cuadrilátero que solo los tendría, teóricamente, que albergar para acunarlos en brazos de Morfeo. Se deslizaron bajo la suavidad de las sábanas, y cual danza ensayada y sincronizada, se recostaron sobre sus respectivos lados derechos adoptando la tradicional forma “cucharita”. El la abrazaba dejando su brazo derecho como parte del colchón donde Ella se apoyaba. La boca de El quedó prisionera entre el hombro y la oreja de Ella. El cuello de Ella fue campo fértil donde El sembró susurros, besos y una respiración que se aceleraba de manera incontrolable. Esto dio paso a un besuqueo en esa región con delicados mordiscos del lóbulo, apetecible, tentador. Recorría con la humedad de sus labios ese terreno, como buscando aportar agua a la reciente siembra.

Y los frutos no tardaron en aparecer, en forma de bello crispado por el cosquilleo. La mano izquierda de El comenzó a explorar ese cuello desnudo y sensual, suave pero tenso, que aunque en semi penumbra se le presentaba cobrizo tal cual lo había avizorado en el almuerzo. Recorrió luego el contorno del escote rosado, jugueteando pero sin adentrarse en terreno prohibido ya que solo dormirían la siesta. Ella suspiró hondamente y con su mano llevó, cual niño al que se ayuda a cruzar la calle, la mano de El a recorrer esos pechos que clamaban por caricias.

Esas hermosas redondeles, tiernas pero firmes a la vez, eran conocidas por El, pero luego de tanto tiempo sin acariciarlas, la emoción lo turbó como aquella primera vez. La respiración iba aumentando ritmo y frecuencia. El devolvió gentileza y, sin dejar de acariciar con una mano esos esculturales pechos coronados por pezones estoicos, con la otra llevó la mano de Ella hasta su pene, que a estas alturas se encontraba tan duro que parecía más bien estar hecho de algún mineral no descubierto aún por la ciencia moderna. “Viagra?”, pensó El, “Já, eso es para los que no han tenido oportunidad de estar con Ella en la intimidad”, se respondió.

Un buen rato disfrutaron de ese intercambio de caricias, solo frenando para despojarse de las vestiduras que cubrían las pieles del deseo. Desnudarse fue un acto sencillo pero cargado de sensualidad. Lo hicieron uno al otro, redescubriendo esas cubiertas que recordaban de anteriores encuentros, pero con mucho tiempo para disfrutarse esta vez. Ella, con ágil y elegante movimiento se dispuso en cuatro, cual gata en celo, sobre El. Pero para agregar emoción al relato diré que la pose que adoptaron fue una de las más maravillosas que el Kamasutra ha inventado, la 69. Ese pedazo de mujer, derramando erotismo por los poros, de curvas sensuales y voluptuosa carne, parecía demasiada ofrenda para El, exuberante cuerpo que parecía exceder la capacidad amatoria de solo dos brazos y una boca, pero no quiero ahora adentrarme en relatos que dejaré para otro momento. Ella bajó su cabeza devorando con su boca el miembro de El, subiendo y bajando con delicado ritmo primero para luego incrementarlo de manera paulatina. El se encontró con las húmedas cavidades de Ella frente a su boca, delicadamente depiladas, que clamaban por besos y caricias linguales. Tomó las nalgas con sus manos y puso proa al Edén soñado. Saboreó tiernamente los contornos de esa flor abierta. 

Saboreó tiernamente los contornos de esa flor abierta con movimientos circulares que se iban estrechando hasta llegar a un centro que coincidía con la entrada a un fastuoso mundo de placer. Placer que era la razón de vivir de estas almas que disfrutaban del sexo sin tabúes ni preceptos. Penetró ese portal con su lengua y jugueteó con ella dentro de ese paraíso. Los sabores se le presentaron como el más delicado de los manjares.

Ella, en ese momento, intensificó el ritmo del movimiento de succión derramando hectolitros de saliva que lubricaban el miembro al rojo vivo de El. Sus manos en el pene acompañaban el meneo de su boca. No quiso olvidarse de los genitales a los que sumó como candidatos a recibir besos y caricias. El, al borde de la explosión, tuvo que abandonar la posición tan placentera que los fundía en una sola masa, para situarse de rodillas detrás de Ella y recostarse sobre esa espalda salpicada de sudor. Por detrás tomó los pechos y los amasó suavemente mientras Ella mantenía la pose felina y remplazaba ronroneos por jadeos entrecortados. Su miembro se acomodó juguetón entre las nalgas, carnosos y robustos montes desprovistos de vegetación. La penetración se tornaba un deber, un acto de piedad que acabara con el sufrimiento de esos cuerpos que ardían en deseo. Ella giró poniendo cara al cielo, buscando fundir las dos bocas en una sola, intercambiando sabrosos fluidos que saciaran de alguna manera la sed de lujuria de esos cuerpos sudorosos, deshidratados de placer. El bajó a las profundidades de ese pubis desnudo de vello, reanudando por un instante las caricias con labios y lengua a esa zona tan erótica y sexual que lo embriagaba de goce. Comenzó a subir sin dejar de despegar su boca de la dulce piel cobriza, lentamente, saboreando cada centímetro cuadrado de extensión, como haciendo un relevamiento para alguna carta de navegación. 

Llegado a los pechos, los recorrió minuciosamente, subiendo pausadamente, tímidamente hasta encontrarse con los pezones turgentes que saboreó mientras Ella se regodeaba y suspiraba agitadamente de satisfacción. Un rato lo dejó brindarle goce hasta que, tomándolo firmemente por sus cabellos sueltos, enmarañados y empapados de sudor, lo llevó en busca de su boca para intercambiar besos, profundos besos que anunciaban el deseado desenlace, la penetración y clímax. Sin dejar de despegar sus bocas, Ella abrió sus piernas y dejó calzar al miembro de El en ese vértice carnal donde se encontrarían los instrumentos de placer. El pene, erecto y lubricado hasta la saciedad, jugó en las puertas del cielo hasta que la punta, magníficamente engrosada por las atenciones que Ella le había dispensado, se preparó para penetrarla raudamente. Solo faltaba el empujón final de caderas. Cómplices, como siempre, se miraron tiernamente pero con los ojos inyectados de lujuria y satisfacción por la siesta que se habían negado a dormir. En ese momento se oyeron dos golpes en la puerta. -“Hola que tal, tanto tiempo” -“Hola, que alegría” FIN?

No tenia ganas de ir a Trabajar

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Hacia poco que había empezado la primavera y no se porque pero para esa época la sangre empieza a hervir. Esta historia comienza una mañana, cuando me dirigía al trabajo. Como todas las mañanas, me levante temprano, me bañe, desayune algo y salí de casa. Me fui a la parada del colectivo, que como siempre tuve que esperar unos 15 o 20 minutos. Mido 1,80, soy morocho de cuerpo normal o un poco delgado y aunque no he tenido relaciones a raudales, siempre me las arregle para conocer mujeres. Esa mañana el clima estaba lindo, hacia algo de calor, pero no sofocaba, con lo cual me había vestido con un pantalón gris, una camisa blanca y zapatos negros. Claro que llevaba puestos mis lentes negros, que me permiten ver a los demás, sin que lo perciban. 

Ya hacia tiempo que venia mirando en la parada de enfrente una mujer que me traía loco. Era muy bonita. Mediría mas o menos 1,70, de forma bastante atlética. Morocha, siempre con el pelo suelto, una carita casi angelical y una sonrisa que te transportaba al paraíso. Cada vez que pasaba algún hombre cerca, se daban vuelta a verla con cara de sorpresa. A veces vestía con calzas, lo que dejaba adivinar una cola perfecta. De frente 2 grandes pechos que aunque no creo que fueran de medidas gigantes, se podía ver que no le faltaba nada. Muchas veces usaba minifalda y realmente tenia las piernas mas lindas que jamás haya visto. Cuando llegue a la parada del colectivo y sin ganas de ir al trabajo, me detuve un rato a esperar. Mire hacia enfrente pero todavía, ella no había llegado. Siempre aparece unos minutos después, permitiéndome que la vea unos 10 minutos, antes de irme al trabajo. Esa mañana, ella, llevaba puesto un jean muy ajustado y una remera que apenas le llegaba a la cintura, por lo que podía apreciarse un cuerpo escultural. Ya tenia encima una excitación muy grande, que no se si será por la primavera, pero me volvía loco de solo imaginármela entre mis manos, tendidos en una cama.

Fantaseaba muy seguido con ella. Incluso a veces estando con otras mujeres, me imaginaba que estaba con ella, pero no sabía ni siquiera el nombre. Allí estaba yo, esperando en la parada para irme al fastidio del trabajo, excitadísimo mirando a la mujer de mis sueños. Cuando logro divisar que venia el transporte, mi cabeza comienza a dudar. El colectivo para y se suben 3 personas, pero yo sigo allí inmóvil. Entonces decido no ir a trabajar. Me apresuro a llamar por teléfono, para avisar que no me sentía bien y por tanto no iba a ir a trabajar. Decidí seguirla, por lo que cruce la calle para esperar el colectivo que ella tomaría. Me di cuenta mientras cruzaba, me miro de reojo, extrañada por la situación. Supongo que ya me habría visto anteriormente y por eso le llamo la atención el cambio de rumbo que me había proyectado. Al poco tiempo llego el transporte y nos subimos, ella, yo y un par de señoras que también estaban en la parada. Ella enseguida ubico un asiento y yo me quede parado un par de filas mas atrás de su asiento. No paraba de mirarla, ni un segundo le quite la mirando de encima.

Se puso unos auriculares y fue todo el camino escuchando música. Como a la media hora de viaje, se levanto para bajar. Yo enseguida fui tras ella. Os bajamos en una zona comercial, donde a pesar de la hora, ya había mucha gente. Después de bajarnos la seguí, pero a los pocos metros la perdí entre la gente. Yo no quería que pensara que la estaba siguiendo, pues se podía asustar y vaya a saber uno en que terminaría eso. Seguí unos metros mas buscándola, pero no pude encontrarla. Como ya me había pedido el día y no tenia mucho para hacer, decidí quedarme por allí a pasar el día. Me metí en un café, donde aproveche para tomar algo y comer, ya que el desayuno había sido escaso. Después de ello, camine un rato y entre en un Shopping. Comencé a mirar vidrieras, pero mi cabeza estaba en otra. Sin embargo, al darme vuelta la volví a encontrar del otro lado del pasillo, parada en la puerta de un local mirándome fijamente, casi al punto de ponerme incomodo. Pero enseguida comprendí que esa era mi oportunidad, asíque decidí cruzar el pasillo que nos separaba que tendría unos 10 metros de largo. Mientras tanto al darse cuenta de mi intención, se metió dentro del local de ropa donde estaba. Me produjo duda esa acción, ya que tal vez, no quería verme y solo fue mi imaginación, la que me condujo a ir tras ella. Igualmente decidí entrar al local y para mi sorpresa, antes de que pudiera decir nada, me increpo diciendo:  -Porque me has seguido toda la mañana? A lo cual me puse un poco nervioso, sin saber que decir, pero enseguida sonrío cómplicemente, lo que me tranquilizo un poco y pude asomar un sonrisa.

Le dije que en realidad no la estaba siguiendo y que desde que me baje del colectivo, ya no la había visto, pero justo nos interrumpió una señora que quería preguntar por unas prendas que vio en vidriera, con lo cual, le dije que atendiera y que la esperaba a que termine. Le acerco a la señora un vestido y la llevo al probador, tras lo cual volvió hacia mi lado y antes de que llegue, mientras caminaba en dirección a mi, le pregunte si le había molestado que la siguiera, a lo que me contesto: -a decir verdad, me llamo mucho la atención que cruzaras la calle. Entonces le conteste que de repente me habían dado ganas de no ir a trabajar y que en ese momento solo tenia ganas de saber un poco mas de ella. En ese momento nos interrumpió la señora del probador pidiéndole otro talle. Se lo alcanzo y después volvió a mi, pero justo entraba otra mujer, así que mirándome, me dijo: -A esta hora suele empezar a venir mucha gente, que te parece si vuelves despues del mediodía? Entonces le conteste: Perfecto, vuelvo mas tarde y tal vez podamos ir a comer algo si te parece. Asintió con la cabeza y nos despedimos.

Me apresure a volver a casa, para cambiarme y ponerme algo mas elegante. Me pegue otra ducha para bajar un poco mi temperatura y luego me vestí, ya que entre el viaje y lo que había hecho pronto se haría la hora. Salí nuevamente, pero esta vez decidí ir con el auto. Estacione en el parking del Shopping y subí hasta el segundo piso donde estaba el local. Al llegar ví que todavía había 2 personas adentro. Una señora y un hombre que no perdía oportunidad de mirar sus pechos y su cola cada vez que podía. La situación me puso un poco caliente, así que decidí entrar al local, y al hacerlo el hombre se dio cuenta de que lo observaba y como todavía no había sido atendido se retiró del lugar. Ella le cobro a la mujer que estaba, que ha decir verdad se veía muy sexy, con su minifalda y sus tacos altos. Ni bien, se fue, me miro y me dijo: -Veo que te ha gustado!. Solo sonreí porque me puso un poco incomodo la situación, pero para cambiar el tema, le propuse salir a comer si es que cerraba el local a esa hora. Me contesto que cerraba, pero que estaba un poco cansada para salir a comer y como además tenia poco tiempo antes de volver a abrir de nuevo, prefería quedarse en el lugar. Entonces le pregunte, si prefería que nos viéramos por la noche o tal vez otro día que estuviera un poco mas descansada, pero me miro con una sonrisita picarona, mientras se dirigía hacia la puerta para cerrar y colocar el cartelito. Corrió una cortina que tapaba la puerta y como la vidriera estaba revestida por una tela, no podía verse nada hacia fuera, con lo que teníamos total intimidad. En eso me dijo: -Me adelante un poco y pedí comida de delivery, si no te importa. Ya tiene que estar por llegar. No termino de decirlo, cuando escuchamos que alguien golpeaba la puerta. Se levanto y fue a buscar el paquete que habían traído.

Me invito a ir a la parte de atrás del local, donde había una habitación, en la que podía verse una pequeña cocina, una cama y una mesa.
Entramos en esa habitación y mientras ella revisaba el paquete, me decía que me pusiera cómodo, pero como mi excitación podía mas, mientras sacaba la comida del paquete sobre la mesa, me acerque por detrás, la agarre de la mano y la di vuelta, propinándole el beso mas fogoso que jamás haya dado. Creo que se sorprendió un poco por mi actitud, pero sin embargo me correspondió el beso. Ya no daba mas de la calentura, solo quería poseerla. No pensaba e otra cosa que no fuera ella. Mientras la besaba, comencé a acariciar su espalda, desde el cuello hasta si cintura, con un movimiento suave, pero sin detenerme. Subía y bajaba mi mano por su espalda, mientras que mi otra mano apresaba su nuca, como si no quisiera que se despegue de mi.  En ese instante, me sorprendió que una de sus manos, que me rodeaban por la cintura, se posara sobre mi paquete, que aunque estaba despierto con eso casi explota. Me masajeaba el miembro con movimientos ascendentes y descendentes, lentos pero firmes. Pensé que me iban a empezar a temblar las piernas con aquello, pero hice fuerza para que eso no pase. Concentrado en impedir que mis piernas tiemblen de la excitación, descubro que ella de a poco había dejado de besar mis labios y estaba besando mi cuello, al compás que con la otra mano desabrochaba los botones de la camisa.

Trate en ese momento de desabrochar su corpiño, pero como continuo bajando hacia mi pecho ya no me daba la altura, quedando mis manos alejados del enganche. Fue ahí cuando me dio la vuelta quedando apenas apoyado sobre la mesa. Acerco una silla que había al costado y se sentó frente a mi, bajando rápidamente el cierre de mi bragueta. Como suelo usar boxers y este era abierto en el centro, no tardo en encontrar mi miembro totalmente erecto, al que le propino un beso sin mas preámbulos y poco a poco fue engulléndolo cada vez un mas adentro de su boca. Yo miraba desde arriba sin poder creerlo aun, aunque la calentura no me dejo pensar mas en nada, ya que aquella lamida me transporto a otro mundo. Era tan buena haciéndolo que no pude hacer otra cosa mas que disfrutarla. Luego agarro una mis manos que colgaban al lado de mi cuerpo y la condujo a la parte posterior de su cabeza, como pidiéndome que la empuje hacia mi para terminar de introducir hasta el fondo mi verga en su boca. Lo hice de inmediato, con un pequeño empujón que hizo desaparecer el trozo en su boca. Esto era increíble, nunca había sentido una mamada como esta, mientras con mi mano dirigía el ritmo de las embestidas. Así me gusta puta, le dije. Levantó los ojitos mirándome y esbozó como pudo una sonrisita, como diciendo quiero mas. Saco su boquita y me dijo quiero toda tu lechita. Ya no podía mas, cuando volvió a engullir mi pija entre sus labios. Y entre rápidos movimientos de mete y saca de su boca, terminé por explotar con el orgasmo mas fuerte que he sentido, llenando su boca de espesa leche, que no dudo en tragar, aunque se vislumbraba un chorrito que caía entre sus labios, pero que con un rápido movimiento de su lengua recogió rápidamente para tragárselo también. Mi voz solo emitió un largo aaaaaaaahhhhhhhhh!!! que pareció eterno. Pero ella no dejaba de tragar mi verga, por lo que rápidamente me encontraba totalmente al palo de nuevo y esperando mas de aquella mujer con la que tantas veces había fantaseado. Entonces decidí levantarla y darle la vuelta para sentarla sobre la mesa. Imitando su acción, al tiempo que le daba un beso en la boca, logra desabrochar su corpiño y sacárselo junto con la remera que traía puesto, quedando al aire sus hermosos pechos y sus pezones erectos que no dude un instante en manosear. Pero rápidamente logre desabrochar los 4 botones que prendían su jean y bajándole los pantalones, hice que se recostara sobre la mesa, quedándome sentado frente a su depilada vagina.

Ante esa imagen, comencé a saborear su labios vaginales primero hasta llegar a su clítoris, contestando con gemidos que iban en aumento. Te gusta putita, le dije, a lo que contesto con un gemido fuerte. Mientras lamia su concha, comencé a acariciar sus piernas, su vientre y sus grandes y deliciosos pechos que todavía no había probado. Cuando ví que estaba bien excitada, comencé a subir, besando su vientre hasta llegar a esos dos senos de locura. Chupe sus senos, mientras frotaba mi pija con su clítoris y me dacia –la quiero, la quiero ya. Me incorpore y fui guiando mi verga entre sus piernas hasta tenerla en la puerta de su raja, mientras que aprovechaba para quitarle sus zapatos y su pantalón. De un fuerte sacudón, se la metí hasta el fondo, emitiendo un grito de placer extremo.  -Te gusta puta? le dije, mientras veía en su cara como disfrutaba. Ahí la tenia totalmente abierta de piernas, esperando cada embestida de mi pija. Se la metía con un ritmo lento, mientras ponía sus piernas sobre mis hombros, para luego ir acelerando cada vez mas las embestidas. Comenzó a gritar: si, así… decía, cuando decidí cambiar la posición, entonces la ayude a bajarse de la mesa y apoyando su pecho y su cara sobre la mesa esta vez, teniendo desde atrás una vista inigualable de su concha y su hermoso culo, al que no dude en meterle un dedo mientras buscaba con la verga la entrada de su cuevita. Se la metí nuevamente de un empujón, mientras metía y sacaba mi dedo de su culo. Comencé a darle cada vez mas duro, a medida que sus gemidos y gritos iban en aumento. Ella apretaba fuertemente con sus manos el otro extremo de la mesa y decía: -Me vengo, no puedo mas… aaaaaaaaaaaaaaaa, es lo que se le escucho en medio de su orgasmo, a lo que mi verga respondió lanzando toda su leche y llenándole esa concha de delirio, mientras yo también gritaba, si si si, aaaaaaaaaa, mi putita…. Luego de ello, comimos y me termine yendo cuando se hacia la hora de abrir el local. Intercambiamos números telefónicos y quedamos en vernos luego para ir a cenar a un restaurant, pero esa es otra historia que contare otro día.   Espero les haya gustado este relato


Mi Fantasia se convirtio en la de Ella

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Nunca creí que mi fantasía de estar con 2 mujeres se fuese a convertir en lo mas delicioso de mi vida hasta aquel día en el que fui testigo de que a ella le excitaba tanto o mas la idea que a mi mismo, hasta el punto de manipularlo todo para devorarse aquella chica tímida sin reparos frente a mi y siendo su primera experiencia con otra mujer….   

Hola: Para Empezar Quiero Contarles Que Soy Un Hombre De 32 Años, 1.67 De Estatura, Delgado, Cabello Rubio Algo Larguito, Ojos Claros Y Cejas Gruesas;
Tengo Una Novia A Quien Amo Con Todo Mi Corazón Y Con Quien Comparto Las Mas Locas Aventuras Que Se Nos Antojan. Ambos Somos De Medellín, Ella Tiene 18 Años, Es Morena, Pequeña, Cejas Gruesas, Ojos Negros Grandes Y Expresivos, Con Una Cinturita De Ensueño Y Una Cola Que Enloquece. Llevo Con Ella Casi 2 Años Y Desde Que Empezamos Tuvimos Como Regla Contarnos Cualquier Cantidad De Fantasías Y De Locuras Que Se Nos Ocurrieran. Fue Entonces Que Uno De Tantos Días Le Conté Que Mi Mayor Fantasía Era Estar Con Ella Y Con Otra Chica Así Fuese Solo Viéndola, Para Mi Sorpresa Y Deleite Su Actitud Fue Totalmente Receptiva Y Me Dijo Que Algún Día La realizaría Conmigo.Al Principio Fantaseábamos Sobre Como Se Devorarla Otra Chica, Como Se La Lamería Y Como Querría Que Fuera La Chica, Lo Que Mas Me Encanto Fue Saber Que Le Gustaba La Idea De Hacerlo Con Una Mujer Madura.En Ese Tiempo Yo Estaba Convencido De Que L Juego Ella Lo Seguí Por Darme Gusto Y Porque Era Mi Fantasía Hasta Que Sucedió Esto Que Les Relato Y Que Se Convirtió En La Experiencia Mas Deliciosa Que Haya Tenido Y Que A Continuación Les Relato Y Que Nos Sucedió En Un Club Swinger De Mi Ciudad Como Un Homenaje A Mi Lolita:    

Sentirte Nerviosa A La Entrada... Como Quien Va Para El Sitio Más Misterioso, Cómo Brillaban Tus Ojos, Cómo Sudaban Tus Manos... Cómo En Ese Silencio De Tu Voz Podía Percibir Los Gritos Desesperados De Tu Ser 'Por Llegar Rápido... Por Descubrir El Universo De Realidades Que Saciarían Tu Curiosidad, Tu Morbo, Tu Delirio Por Darle Rienda Suelta A Tus Instintos Más Ocultos Y Tus Fantasías Más Ardientes.... Cómo Me Besabas... Cómo De A Poco Tus Labios Y Tu Piel Se Iban Entonando Y De A Poco Te Devoraba Esa Pasión Irrefrenable De Comerme Frente A Unos Ojos Extraños Que Nos Atendían...Frente A Unas Miradas Lascivas Que Con Disimulo Se Desviaban Para Ver Cómo Me Batía En Tu Conchita Mojada Ávida De Ser Comida...  Cómo Gritabas Cuando Mi Lengua Encontraba El Punto Exacto De Tu Fascinación Mientras Agarrabas Mi Cabeza Con Unas Ganas Furibundas De Que No Me Despegara, De Que Te Recorriera Como Te Gusta, De Que Pasara Mi Lengua Despacito Por Tu Rajita, Con Toda La Extensión De Mi Lengua, De Que Succionara Tu Clítoris, Lo Metiera En Mis Labios Mientras Con Mi Lengua Le Seguía Consintiendo En Círculos Redondos, Sin Afanes... Me Tenías En La Gloria, Cuando Te Clavaba Y Mi Verga Aceleraba El Ritmo Y Arremetía Contra Tu Vulva Esa Maldad Devoradora Me Hacía Parar Justo Cuando Estaba A Punto De Estallar, Me Tenias En El  Cielo Pero Aun Así Paraba Y Me Regresabas A La Tierra....  

Cómo No Darle Gusto A Mi Ángel... A La Mujer Dueña De Todas Mis Pasiones... A La Lolita Que Conoce Mi Piel De Memoria Y Que Se Permite Erizármela Cuando Le Viene En Gana... Verte Tendida En El Sofá, Con Las Piernas Abiertas Y Mi Verga Entrando Y Saliendo Locamente Arremetiendo Contar Tu Vulva Mojada Una Y Otra Vez Me Tenía A Explotar.... Luego En El Jakussi Cuando Justo En Frente De La Chica Me Preguntas: Será Que Se Deja Dar Un Beso? Me Permitió Descubrir Que Ya Mi Fantasía Había Cambiado De Dueño... Ya No Me Pertenecía Sólo A Mí Porque En Ese Instante Descubrí Que Te Mojaba Y Que Ya No Era Por Darle Gusto A Mi Fantasía... Te Morías Por Darte Gusto... Te Excitaba La Idea De Sentir Unos Labios Femeninos En Tu Boca Y En Su Cuerpo Y Eso Me Encendió Aún  Más... Querías Hacerlo.... Era Innegable, Se Te Notaba En La Mirada Y En Tu Inquietud Porque No Llegaba Nadie Que Te Permitiera Probarlo... Sentir El Sabor De Otra Mujer A Tu Merced... Esclava De Tus Caprichos...  Hasta Que Llegó Lo Que Ambos Buscábamos. La Viste Primero Que Yo... Te Excitó Verla Llegar Hasta El Punto De Manipularlo Todo Para Estar En Frente De Ella.... Me Pusiste En El Sofá... Quisiste Sentir Mi Lengua Mientras Con Esa Mirada Provocadora Encendías La Pasión En Su Compañero Hasta Hacer Que Primero Empezara A Tocarla... No Decías Nada Pero No Perdías Detalle... Mientras Me Mamaba Tu Concha Pasabas Tu Lengua Por Tus Labios Y Lo Mirabas Como Invitándolo Pero No Era Realmente A El A Quien Querías... La Querías A Ella... Te Inquietaba Su Pasividad... Su Frialdad Y Querías Motivarla....  Te Dejaste Tocar Mientras Te Mamaba... Dejaste Que El Se Acercara De A Poco... Que Pasara Sus Dedos Junto A Tu Raja Y Muy Cerca De Mi Boca Pero Aun La Querías A Ella... Sin embargo Le Seguiste El Juego...

Te Sentía Tan Mojada... Tan Caliente.... Y Más Me Calentó Cuando Pusiste Tu Pie En Mi Boca Para Que Te Mojara Y Poder Restregarle Descaradamente Su Verga Con El En Frente Mío... Eso Me Encendió De Celos Pero No Puedo Negar Que Me Llenó De Morbo... Sentirte Masajeando Una Verga Que No Era La Mía Mientras Yo Entre Tus Piernas Te Devoraba Completa Y Me Chupaba Tus Jugos Me Calentó De Tal Forma Que Seguí Mi Juego.... Ya Lo Tenías A Él... Pero Faltaba Ella.... Tu Real Objetivo... Tu Verdad Oculta... Hasta Que Llegaron Las Palabras Que Sonaron En Tu Oído Y Se Hicieron Evidentes En Tu Mirada Morbosa Cuando Te Dije: "Que Si Nos Vamos Para El Otro Sofá Los Cuatro" Sin Más Palabras De Por Medio Y Con La Mirada Iluminada Y Los Nervios Aflorando Frente A Lo Que Pudiese Y Querías Que Pasara Me Dijiste "Vamos"... Nos Sentamos Los Cuatro, La Miraste Y Pude Ver Que Los Segundos Se Te Hicieron Eternos Hasta Que Le Dije: "Ella Quiere Besarte"... La Miraste Como Con Ganas Y Con Miedo A Una Negativa Pero Frente A Su Asentimiento Le Devolviste Con Una Mirada Agresivamente Morbosa Y Lujuriosa Fija En Sus Retinas Un "Ah Si? Como Queriendo Decir Ya Te Tengo...  Que Instantes Tan Preciosos.... Yo Ahí, Testigo Mudo De La Materialización De Mi Más Excitante Fantasía, Con La Mujer Con Quien Quería Hacerlo Y Con La Certeza De Que Ya No Lo Harías Sólo Por Mí Sino También Por Ti, Por El Deseo Que Te Comía De Devorarte Otra Mujer, De Sentirla, De Hacerla Tuya, De Hacerla Venir A Costa De Tus Lujuriosas Pasiones, Aguardaba El Momento.

Ese Momento Que Se Convirtió En Gloria Cuando Acercaste Tus Labios A Los De Ella Con Nervio Pero Con Ganas.
Empezaste A Besarla Suavemente, A Devorarle La Carne De Sus Labios Y Cuando Te Correspondió De Igual Forma Tu Lengua Hábilmente Empezó A Pasearse Por Su Comisura, Como Quien Devora El Manjar Que Nunca Ha Probado Y Que Tiene En Frente, Como Un  Niño Lamiéndose Un Helado...  Enredaste Tu Lengua En La Suya Como En Una Batalla Por No Dejar Nada Sin Recorrer, Sin Chupar, Sin Lamer. Te Metiste En Su Boca Con La Tuya, Acariciabas Su Pelo, Buscabas Sus Lóbulos En Los Oídos, Acariciabas Su Cuello Mientras Sin Quererte Despegar Seguías Besándola Y Ella Ya Sin Voluntad, Sin Timidez, Sin Más Miramientos Se Dejaba Recorrer,  Te Lamía, Se Comía Tu Boca... Cómo Te Acariciaba, Cómo Se Recorría Tu Espalada Con Sus Manos Mientras Tú, En Un Intento Por Tenerla Toda, Con Ella Sentada En El Sofá Te Hiciste Sobre Ella, Pasaste Tu Pierna Al Otro Lado Para Quedar De Frente, Para Mirarla Con La Lujuria Que Enciende A Cualquiera Y Poderla Continuar Haciendo Objeto De Las Húmedas Caricias De Tus Labios Y Tu Lengua. Entrelazando Su Cuello Y Sentada Sobre Ella Seguiste En Tu Afán De Continuar Lamiendo, Te Sonreías, Cerrabas Tus Ojos Y Te Abandonabas A Sus Labios Y A Sus Manos Que También Te Estaban Devorando... Cómo Se Te Notaba Que Lo Disfrutabas...

Mientras Yo, Al Lado, Era Testigo Mudo De Cómo Su Respiración Se Encendía De A Poco Con Cada Lengüetazo, Con Cada Caricia Hasta Que Ella, Presa De Su Excitación Se Dejó Abandonar Por Completo A Tu Lujuriosa Lengua Que Ya Buscaba Sus Senos, Que Hacían Círculos Al Rededor De Ellos Con La Lengua, Como Quien Rodea A Su Presa Antes De Comerla... Te Devoraste Su Contorno, Los Lamías Con Furia, Con Pasión Pero Con Delicadeza, Mamaste Cada Pezón Como Un Impúber En Edad De Lactancia Y Preso Del Hambre. Bajaste Lentamente Tu Lengua Por Su Vientre, Separaste Sus Piernas Y Te Adentraste En Su Concha....  Ella Al Sentir Tu Lengua En Su Rajita Mojada Cerro Sus Ojos, Acarició Tu Cabello Y Se Hizo Esclava De Tu Lengua Que Le Recorría La Raja De Arriba A Abajo Como Quien Explora El Campo Que No Conoce... Nos Tenías A Mil A Los Tres... En El Punto Máximo De Excitación.... Cómo Le Mirabas Mientras Te Comías Su Concha... Cómo La Provocabas... Mientras Ella, En Un Arrebato De Lujuria Se Hizo De Mi Boca Y Me Hizo Sentir Con Su Lengua Lo Que Estaba Pasando Con La Tuya Mientras Tú Con La Otra Mano Pajeabas La Verga De Su Atónito Compañero Quien No Pudo Aguantar Mucho.... Te Veías Tan Rica Mamando Esa Concha Y Pajeando Esa Pija.... Me Tenías A Mil Mientras Era Presa De Los Besos Furibundos De Ella Que Ya Para Ese Momento Era Presa De La Habilidad De Tu Boca.... Ver Tu Lengua Chupando... Mamando Y Lamiendo Esa Concha Me Tenía Extasiado....  Ver A Mi Ángel Comiéndose A Su Antojo A Su Chica Me Encendía Con Furia, Como Pasabas Tu Lengua De Arriba Abajo, Le Hacías Círculos Con La Puntita De Tu Lengua, Abrías Sus Labios Con Tus Dedos Para Que Su Botoncito Quedara Al Antojo De Tu Hambrienta Lengua Que Se Batía Como León Furibundo Sobre Su carnada, Ver Tu Labio Superior Apoyado En Su Vulva Y tu Labio Inferior Cerca De Su Hoyito Mientras Tu Lengua La Llevaba A La Gloria Era Como Estar En Trance, Ella Se Retorcía Del Placer Y Con Su Lengua Queriéndome Invadir Por Completo Y Queriéndose Meter En Mis Entrañas Me Indicaban como La Tenias.... Y Cuando Ya Estaba Pronta Su Llegada, Sus Uñas Afiladas Se Encarnizaron En Mi Espalda Y Su Respiración Se Entrecorto En Mi Boca Mientras Te La Terminaste De Mamar Y La Hiciste Estallar Dejándola Casi Desmayada…   Continuará…

La Visita de mi antigua Chacha

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Voy a contar lo que me ocurrió con la chica que tuve para la limpieza. Soy viudo desde hace ocho años y por tal motivo contraté a esta chica, que se llama Carmiña para que llevara todo lo de la casa y conmigo estuvo cinco años hasta que, a primeros de diciembre pasado y con motivo de hacer yo obras en casa en vistas al próximo verano, ya que alquilo habitaciones a turistas, se tuvo que marchar hasta que acabaran las obras pero como estas se alargaron más de la cuenta, se colocó en otra familia teniendo yo que buscar otra chica, Mari. El día 22 de junio la encontré por casualidad y después de saludarnos, dijo:

- Tengo que pasar un día para ver como has dejado el piso, pero un día en que no esté Mari, no vaya a creer que quiero quitarle el puesto.
- Tiene los mismos días de asueto que tenías tú, lunes y jueves - le dije.
- Pues ya te llamaré - añadió y así quedamos.

El día 28, viernes, me llamó diciéndome que vendría el viernes por la tarde, cuando bajara un poco el calor y que, añadió riendo, preparara una buena merienda. Sobre las ocho se presentó, nos fundimos en un fuerte abrazo acompañado de sus correspondientes besos en las mejillas y le pregunté como era que no había venido Francisco, su marido.

- Le han contratado el taxi y se ha marchado a Cáceres para todo el mes de junio, aunque es mejor así pues lleva un tiempo que no hay quien lo aguante.

Le enseñé todo lo que habían hecho las obras pero cuando entró en el cuarto de baño nuevo se quedó deslumbrada.

- ¡Que bonito! - exclamó - ¡Y que mampara... así se puede duchar una persona con toda la comodidad del mundo!
- Pues claro - exclamé sonriendo ante su infantil asombro.
- Pero es una lástima meterse ahí sola... - dijo con ojos de pícara.
- Pues métete conmigo - añadí sin dejar de sonreír.
- No, porque tú eres un pillín - contestó y así quedó la cosa.

Nos pusimos a merendar y mientras lo hacíamos, me contó todos los pormenores del mal trato que le daba el marido, que no la tenía atendida como debía en ningún concepto, solo cumplía en darle el dinero del que no le pedía cuentas, pero de lo demás, nada de nada. Recogimos los cacharros y los llevamos a la cocina.

- Mientras yo los lavo - le dije - pon tú el café.

Así lo hicimos, luego nos sentamos en el sofá a tomar el café y se reanudó la conversación.

- Pero en el tema sexual - le dije - te tendrá contenta...
- ¿Contenta? - me contestó con ojos tristes - Paso más hambre que tú, que estás viudo, porque tú estás solo pero yo lo tengo en mi cama todas las noches y solo cuando le apetece a él, se desahoga conmigo en poco más de un minuto y ni me entero.
- ¡Pobre niña! - le dije echándole el brazo por los hombros, atrayéndola hacia mí.

La besé y ella no hizo nada para apartarse sino que se apretó aún más contra mi cuerpo.

- ¿Y no te acaricia? - le pregunté con cierta malicia.
- ¡Que va! - replicó.
- ¿Te gustaría que te acariciara yo? - volví a preguntarle con toda la intención.

Ella permaneció en silencio. La apreté más a mí y la besé en la boca, devolviéndome ella el beso.

- No sé si hago bien... - murmuró.
- Ya que él no te hace nada - le dije - aprovecha la ocasión pues no todos los días tendrás oportunidad como la que yo te brindo para pasar una velada tan buena como la que pienso ofrecerte esta tarde si aceptas.

Empecé acariciándole la nuca, enredando mis dedos por los cabellos, morderle los lóbulos de las orejas y metiéndole la punta de mi lengua en sus oídos.

Al ver que ella no decía nada, me atreví a cogerle los pechos. Los tenía muy duros, como una roca, y los pezones tiesos. Le quité la blusa y le desabroché el sujetador. Admiré sus hermosos pechos y tras magreárselos un poco, empecé a besárselos, chupándole los duros pezones, dándole suaves mordiscos. Ella no decía nada, solo jadeaba y suspiraba cada vez más profundamente. Ya muy excitado, le metí mano por los muslos y ella me facilitó la subida, abriéndose de piernas. Cuando le cogí el coño con una mano lo encontré muy mojado. Ella lanzó un profundo suspiro, me apartó la mano y ella misma se bajó las bragas para que pudiera tocárselo directamente y con toda comodidad.
Cuando empecé a meterle los dedos, mi polla no paraba de pedirme guerra. La tenía tan dura que me dolía así que me bajé los pantalones y calzoncillos y le dije:

- Es toda tuya - y cuando me la cogió con una mano, añadí - Vámonos a la cama.

Al llegar, me dijo que me pusiera boca arriba, me cogió la polla y comenzó a besármela. Yo siempre había creído que mi verga no era muy grande, mide alrededor de 20 centímetros, pero ella, al verla y tocarla, dijo que era mucho más grande que la de su marido. Bueno, el caso es que se la metió en la boca y empezó a trabajármela de manera maravillosa hasta que no pude resistir más aquel tratamiento y le dije:

- ¡Déjame que te la meta en el coño, quiero correrme!
- Antes quiero saborear la leche de un hombre - me contestó sin dejar de mamármela.
- ¡Pues eso lo vas a conseguir ya mismo... oooh...! - exclamé.

Le pegué un par de culadas gritándole:

- ¡Toma...aaah...traga mi leche...trágala...!

Ella tosía. Le era difícil tragarse toda mi corrida pero al final lo logró aunque parte de ella le resbalaba por la comisura de los labios.

- Tu magreo y tu leche me han sabido a gloria - me dijo abrazándome - pero esta noche será aún mejor.
- ¿Pero, es que te vas a quedar esta noche conmigo?
- Si tú quieres, si.
- ¡Claro que lo quiero! - exclamé encantado - Y ahora voy a ducharme.
- Yo voy contigo - dijo.
- ¿No te da miedo ducharte conmigo? - dije sonriendo - Acuérdate que antes me has llamado pillín.

Por toda respuesta me dio un beso en la boca y con lengua. Cuando se desnudó y la vi en cueros, me deslumbré. ¡Que monumento, que cuerpazo!

Mi polla, al momento, se puso en posición de ataque. Le pregunté si tenía algo sin estrenar, el culo por ejemplo.

- El culo y puede decirse que también el coño - me contestó.
- Pues me gustaría metértela por el culo, para estrenarte algo - dije excitado.
- Haz lo que quieras, estoy dispuesta a todo, pues estoy pasando el mejor momento de mi vida y si sigues tratándome como espero, me vas a dejar escurrida y sin fuerzas - contestó entregada.

La puse a cuatro patas y con la ayuda del jabón y uno de mis dedos, le fui dilatando el ano. Ella gemía pero me dejaba hacer por lo que, cuando vi el agujero se abría, le metí otro dedo y al final, pensando que ya estaba bastante abierto, apoyé allí el capullo de mi polla.

- ¡Por favor no aprietes tanto, me duele... no puedo más... sácala...! - me decía cuando empecé a apretar.
- Solo un poquito más y la tendrás toda dentro - le decía yo sin dejar de empujar.

Cuando entró toda la cabeza, logré meterle el resto aunque ella no cesaba de repetir:

- ¡Sácala, me duele, sácala, no puedo con ella, por favor... aaah... nooo...!

La cogí del pelo, tiré para atrás y al mismo tiempo pegué un golpe de riñones y se la clavé hasta los huevos en el culo. Lanzó un grito desgarrador y comenzó a bajar el culo, por lo que le dije:

- ¡No, aguanta, que si se sale va a ser peor!

La dejé descansar un rato. Temblaba como un flan mientras yo le daba suaves palmaditas en los cachetes del culo.
Cuando se serenó un poco, le metí mano en el coño y al mismo tiempo que la enculaba, la iba masturbando hasta que, ella misma, me pidió que fuera follándola bien, que la jodiera por el culo.

Al poco rato noté que suspiraba y que empezaba a mover el culo. Entonces le cogí las tetas con las dos manos y le dije:

- ¡Voy a correrme, cariñooo...!

Así nos corrimos los dos, casi al mismo tiempo y ya más tranquilos, terminamos de ducharnos. Estuvo todo el fin de semana en casa, los dos en cueros, pues hacía mucho calor y me dio tiempo a follármela por todos los sitios, boca, culo, coño y tetas. Desde entonces viene todos los fines de semana y nos lo pasamos en grande.

anonimo


Andrea y La Visita de Circulo de Lectores

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Hola me llamo Andrea y me gustaría contarles algunos de mis sueños más eróticos que hacen que me levante totalmente mojada cada mañana. Los e ido escribiendo en mi diario y se los iré mandando a esta pagina tan maravillosa llamada www.superrelatoseroticos.com para que me los vayan publicando.

La Visita de Circulo de Lectores. 

Eran las 11:30 de la mañana cuando el timbre de la entrada comenzó a sonar. Yo me encontraba tendiendo ropa en el patio interior en camiseta larga o camison veraniego de andar por casa, de esos que te llegan hasta las rodillas y transparentan bastante conforme se hacen más viejos.

Abrí la puerta de casa y asomé la cabeza a ver quien habia tocado el timbre. Delante de la verja de entrada había tres hombres trajeados bastante guapos.

- ¿Si? ¿que quieren?
- Buenos dias Señora somos de Circulo de Lectores, nos podria abrir la puerta por favor?
- A si, ahora mismo, pasen

Madre mía, que tiarrones acababa de dejar pasar a mi casa y yo con aquella pinta. Me disculpé por mi manera de vestir explicandoles que estaba tendiendo y demás y ellos fueron muy amables diciendome que no me preocupara que estaba estupenda así. AL darme la vuelta para que me siguieran noté sus miradas en mi culo que hicieron que me pusiera un poco excitada.

Yo soy una mujer casada, tengo 45 años y segun mi marido estoy bastante buena con un culo grande y respingon y unas tetas para perderse en ellas. Nunca le he sido infiel a mi marido pero en los sueños eso ya es otro cantar.

Les hice pasar al salon y les pregunté que que se les ofrecía para venir a verme un grupo tan grande de circulo ya que normalmente venían uno o dos como maximo a la vez, y me explicaron que habian sacado una nueva obra muy interesante sobre la sexualidad a partir de los 30 años y querían presentarla mediante un nuevo método inaugurado por la empresa. Me pusieron en las manos dos libros y uno se me resbaló y cayó al suelo por lo que me agaché rapidamente a recogerlo y mis dos tetas quedaron practicamente casi fuera del escote, mientras me volvia a levantar alcé los ojos un segundo y me fijé que tenian las manos agarradas a sus paquetes ufff, volvía a sentirme superexcitada de nuevo.

Me dijeron que para hacerme la presentacion debia firmar un papel antes y sin mirarlo siquiera lo firmé sin darme cuenta de que era lo que firmaba, más tarde cuando ellos se fueron comprendí porque me hicieron firmar aquello.

Me dijeron que me sentara en el sofá y dos de ellos se colocaron sentados uno a cada lado mio, el tercero se colocó de pie delante de mi y se bajó los pantalones y el slip dejando frente a mi cara un pene colgando de mas de 20 cm. Me quedé perpleja y sin habla, sin saber como actuar y mirando aquella preciosidad situada a 10 cm de mi rostro. El señor de la derecha abrió uno de los libros y buscó un capítulo en particular mientras me indicaba el tema que iba a exponerme. El sexo oral en pareja. EL de mi izquierda comenzó a acariciar una de mis piernas diendome que me tranquilizara que vería lo interesante del método y que me relajara.

La lección comenzó explicando cual eran las partes que componian el pene y cuales eran las zonas más erógenas
, las cuales se iba tocando para que yo entendiera. Acabó con las explicaciones y me dijo que ahora me tocaba a mi demostrar mediante una exposición práctica que lo había entendido todo, y agarrando mis dos manos me las puso sobre aquel trozo de carne y mis sentidos no pudieron aguantar más. Tras un minuto de práctica no esperé más y me la metí en la boca, haciendole una mamada de campeonato.

Parece que este era el momento en el que ellos sabian de antemano lo que iba a suceder y al unísono nada más empezar mi mamada, el del libro lo solto y empezó a acariciar mis tetas poniendome los pezones erectos a punto de explotar y el del otro lado dejo de acariciarme la pierna y metio la mano bajo mis bragas y comenzó a acariciarme el clitoris volviendome loca de placer.

Como podeis imaginaros alli se montó una orgía de mil diablos. Mientras yo se la chupaba a unos y a otros el resto me metian sus pollas por el culo y por el coño a placer. Jamas había tenido seguidos tantos orgasmos.

AL dia siguiente me levanté y me noté que la braga estaba empapada y antes de que se despertara mi marido me fuí corriendo a lavarme y cambiarme al servicio.

Espero que le haya gustado mi relato. Pronto volveré a mandarle otros sueños que he tenido. SI deseais dejarme vuestros comentarios me encantará leerlos.

Adios...
Andrea


Ella

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Desde la primera vez que la vi quedé enganchado a su presencia.  No, no fue por mis acostumbradas miradas de admiración femenina. Ella tenía algo especial. Calculo que cerca de los 40 años (edad en que madura el atractivo de las mujeres), de piel almendrada, ojos penetrantes y un cabello negro semi ondulado que se acoplaba a su caminar altivo, ella me pareció muy atractiva. Su falda de seda negra que le marcaba la circunferencia de las caderas, terminó por hacerla más suculenta a mis ojos.  Eso fue hace poco más de un mes. Desde entonces, casi diariamente venía a la biblioteca y se sentaba en un lugar adelante del mío, siempre dándome la espalda. A veces, al pasar me ofrecía una mirada seria, nunca una sonrisa. A mí no me importaba, por eso, cuando se recogía el cabello, yo fijaba los ojos en su cuello y en los fragmentos de sus labios que eventualmente se asomaban de su perfil. Fue así como descubrí las pecas de su espalda y los granitos de sus mejillas.  Por supuesto, cada que ella se levantaba para ir al baño o por un café, una incansable fuerza se apoderaba de mí para obligarme a abandonar todo lo que estuviese haciendo y observarla embobadamente. Fue así también como me di cuenta de que no tenía el trasero firme ni redondo, pero igualmente hermoso. Yo no dejaba de admirar su delicioso porte al caminar: cada que veía el meneo de sus caderas unas palpitaciones agudas me abrumaban el vientre.

A los 30 años el deseo comienza a ser selectivo, pero no deja de ser intenso.
  Creo que algunas veces se percató de mis viciosas miradas pues en ocasiones ella volteaba inesperadamente hacia mí o, al regresar con un café en su mano, colocaba sus ojos detenidamente en mi lugar. Gracias a mi acostumbrada timidez, yo siempre agachaba la vista, así que no cruzamos la mirada más de dos veces.   Aunque le di varias ojeadas a sus papeles y a su laptop, no pude averiguar su nombre. Por eso, para mí sólo era “ella”.  “Ella” se me fue convirtiendo en una de esas inquietudes que hacen sudar las manos y humedecer la ropa interior. Cada que la evocaba, mi boca producía saliva en su honor. El placer que mis manos no podían conceder a su cuerpo, lo desquitaban en el mío.   Y así fue… hasta hoy.  Todo parecía normal, rutinario, monótono, como todos los días.  Cuando me levanté de mi lugar jamás me imaginé lo que sucedería. No lo podía creer. Tuve un momento de incredulidad, un aturdimiento de incomprensión. Mi cara lo reflejó, por eso un conato de sonrisa se dibujó en el rostro de ella. Yo me sentí más imbécil. Pero seguía sin creerlo. ¿Se había equivocado? ¿O lo había hecho yo? Como quiera que fuese, pero ella y yo estábamos solos en el mismo cuarto de baño.  Aunque reconocí el lavabo donde tantas veces me había aseado las manos, no dije nada e intenté salir de ahí con una premura producto de mi ansiedad. Ella detuvo mi huida tomándome la mano, haciéndome a un lado y accionando el seguro de la puerta. El roce con su piel despertó al desquiciado perro que habita en mi pecho.  Se volvió hacia mí y me dedicó una mirada seductiva. Yo comencé a sudar. Dio un paso hacia mí y yo sentí como si la piel se me fuera a resbalar de los músculos.   Estiró sus brazos, tomó mis manos y las dirigió hacia su cintura. Ahí las dejó. Sus manos no eran ni tersas ni arrugadas; eran sus manos. Yo no dije nada, no sólo por no saber con qué idioma comunicarme con ella, sino porque ninguna palabra o frase podía traducir fielmente lo que mi cuerpo experimentaba.  Ella tampoco dijo nada, pero porque en su caso sí sabía lo qué hacía.  Me volvió a mirar con esa certeza de saberse dueña del momento y de mí.   Posó sus dos manos en mis mejillas. Yo volví a sentir su inquietante calidez. Sus ojos eran una hoguera. Un fulminante golpeteo de sangre convulsionó mi cuerpo y me esclavizó al de ella. La vi morderse sus labios rosados. No me vi, pero sentí mi cara enrojecida. Entonces, en lo que fue un glorioso instante, sin dejar de tocarme las mejillas, acercó su rostro al mío y humedeció mis labios con los suyos.  Su aliento me embriagó. Por eso, mis manos, antes temerosas, sostuvieron con fervor su cintura para no dejarla ir. Mi lengua se estrujó gustosamente con la suya. Su boca sabía a fresa azucarada, a champagne acaramelado, a exquisita incredulidad. Un hilito de saliva se derramó de la comisura de mis labios.  Exploré su boca, chupé su lengua, mordisqué sus labios. Aspiré su vaho, absorbí su humedad, provoqué su agitación. El pantalón comenzó a estorbarme porque lo sentí chico y mojado.  Mis dedos se colaron entre su blusa y reconocieron los poros de su espalda. Sentí su piel erizarse. Acerqué su cuerpo al mío para que ella sintiera lo que me había provocado. Sentí la masa de sus pechos. Mi pene hecho bolas en mi pantalón friccionó su vientre y se depositó en la hendidura de su entrepierna.  Mi mano izquierda recorrió delicadamente el contorno de sus caderas, bajó hasta el límite de su falda y se detuvo en la piel de sus piernas. Ella acelero su respiración y abandonó sus efímeras resistencias.Ahora, yo era el dueño del momento.  Mi lengua retozaba en la suya. Mis labios mordían los suyos. Mis pectorales palpaban sus pezones. Mi sexo coqueteaba con el suyo. Mi mano derecha acariciaba su cuello. Mi mano izquierda provocaba el temblor de sus piernas.El espejo del baño comenzaba a empañarse.  Vencí el último reducto de mi timidez, retiré mis labios de los suyos, y la miré con devoción. Ella se sonrojó. No di tiempo a la incomodidad, así que volví a abrazarla. Le besé su oreja izquierda, olfateé su cabello, volví a acariciarle las piernas y froté nuevamente mi rígido pene con su tibio sexo. Su piel era una caldera. 

Le besé la mejilla y comencé a pasear mis labios por su nuca. Circulé apeteciblemente mis dedos por sus glúteos hasta cruzar la frontera de su ropa interior. Mis labios siguieron su recorrido natural, así que lamieron sus hombros y su cuello hasta bajar a sus prometedores pechos. La despojé de su sujetador y entonces brotaron dos pechos tan tersos y jugosos como dos melocotones inacabables. Ella respiraba agitadamente.  Al ver sus peones rozados y erectos, dejé que mi boca probara esa tentadora fruta madura con delicia y esmero. Mis oídos escucharon las agitadas palpitaciones de su corazón.   Chupé y relamí sus pezones mientras dejé que mis dedos alcanzaran su destino final. Entonces, toqué con delicadeza su piel rugosa más íntima. Ella estaba empapada. Mis dedos abrieron senderos en su vulva y se embadurnaron de un líquido pegajoso que me llevé a la boca para probarlo. Ella rasguñó mi espalda y aprisionó mis nalgas entre sus uñas.  Ella comenzó a quitarme el pantalón. Yo le ayudé a terminar la obra y ante ella emergió un pene duro, de carne roja y húmeda que desde hace un mes ya la esperaba.Ella lo sujetó con sus dos manos, lo acarició y comenzó a amasarlo enajenadamente, deslizándose con ayuda el líquido preseminal. Yo sentí como un espasmo me recorría por todo el cuerpo.  Sin dejar de lamerle los pezones, llevé mis dedos al montículo de su vulva. Ella jadeó. Le quité su prenda interior y le levanté la falda hasta su cintura. Su piel más íntima quedó al descubierto. Ella cerró los ojos, llevó sus manos a mi cuello y abrió más las piernas.  Entonces, la tomé de las caderas y acerqué mi pene hasta la entrada de su vulva. Lo pasé por encima, lo froté, lo restregué. Dejé que mi glande besara sus labios vaginales.  La sostuve de sus glúteos, la levanté y la senté en el lavabo.El espejo reflejó mi cara sudorosa.Ella se desvaneció en mis brazos.Le levanté el rostro con un beso. Mientras le chupaba los labios, metí suavemente mi sediento pene en el néctar de su vagina.Ella quitó su boca de la mía y expulsó un templado gemido de placer a manera de bienvenida.Había entrado al paraíso. 

Metí mi pene hasta el fondo. La estreché fuertemente en mis brazos y la besé desesperadamente.  Saqué despacio mi pene. Lo volví a meter apetitosamente, patinándola en su lubricación.Ella mordió mi hombro.Nuestro sudor se confundió con nuestros líquidos sexuales.Un dulce olor a sexo se impregnó en el aire.  Yo me movía firme pero gustosamente dentro de ella, explorando cada hueco, copando cada rincón. Fue entonces cuando me di cuenta del placer que le provocaba mi movimiento lateral hacia la izquierda. Así que seguí por ahí.  Sin dejar de asirme de su cintura, acariciarle las caderas, succionarle los pezones, probarle los labios, ni contemplarle el rostro, la penetraba como si la vida se me fuera en ella, saboreando cada segundo de esos momentos.  Entonces llegó el climax.  El sudor fue más pegajoso.Los rostros más descompuestos.Los movimientos más intensos.La confianza más inquebrantable.  Sentí que su corazón estaba a punto de salírsele del cuerpo. Cuando yo estaba a punto de rendirme, ella echó su cabeza hacia atrás y su boca expulsó un ligero gruñido de ahogo. Yo entendí el mensaje, así que no desistí.Me moví hacia el frente, de forma circular y hacia abajo. Ella depositó sus uñas en mi espalda.Yo abracé su cintura y seguí con mi impulso.Entonces, ella dejó escapar un placentero sollozo, rasguñó mi espalda, y mi pene se cubrió de un viscoso fluido.Sus poros se erizaron y su cuerpo se arropó de una paz relajante.Cerró sus ojos y descansó su rostro en mi hombro derecho.Me sentí el rey del mundo.  “Entonces es mi turno”, pensé.  Sin embargo, cuando había decidido liberarme, cuando estaba seguro de tocar definitivamente el cielo, miré el reloj, levanté la vista y todo se esfumó.Ya era viernes por la tarde, hora de regresar a casa y su lugar seguía vacío. Ella tampoco iría a la biblioteca ese día.La semana se me fue sin verla.Guardé mis cosas y salí.  No, no sucedió.Pero me encantaría que sucediera… si no fuera por la promesa de fidelidad que le hice a mi esposa hace cinco años.  espejoblog@gmail.com



Elevame con tus Alas

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mmmmmm, elevame con tus alas...

ME ELEVAS.
Llegaba  el verano, y una cálida brisa entraba sigilosa  por mi ventana abierta de par en par acariciando mi cuerpo desnudo y poblado por infinidad de pequeñas gotas producto del calor aplastante de aquella noche.Entregada al dulce placer del olvido de un día corriente, cada poro de mi piel me susurraba a gritos que el día no había tocado a su fin. Que la dulce noche en la que me adentraba, aguardaba intensas sensaciones desconocidas por mí hasta el momento. Supe de una manera sutil que era el momento de emprender un mágico viaje, la cálida brisa se tornó más y más insistente recorriendo mi cuerpo como si de unas hábiles manos se tratara. Mi perceptiva piel se erizaba al compás de esa brisa desconocida, vibrante, al tiempo que alarmante ante tal sensación de realidad.Mis ojos, hasta entonces cerrados acompañando a la oscuridad que me envolvía, se abrieron para encontrarte allí; mirada hipnótica, penetrante, capaz de mostrarme un mundo ajeno a lo vivido hasta entonces. Fue entonces cuando supe que Dios se equivocó al crear el hombre tan solo de un puñado de barro. Ante mis ojos TÚ,  hombre con olor a tierra,  ardiente como el fuego, con la suavidad de la brisa que acariciaba mi cuerpo, y tan intenso como las gotas de sudor insolentes, que recorrían cada recoveco de mi cuerpo. Explosión de elementos, capaces de elevarme, envuelta en tus poderosas alas color azabache firmes como el acero, que me transportan sin importarme ni el espacio ni el tiempo, a ese lugar creado por y para nosotros.

Con la suavidad de la espuma que pronto abrazará nuestros cuerpos, haces descender mi cuerpo hasta la blanca arena, que atrapa traviesa cada milímetro de mi piel, dejándola sin respiración, tan solo mi aliento te rodea y te atrae hacia mí.
Manos morenas, poderosas, viriles y ágiles que bajan  lentamente desde mi cuello  hasta mi vientre mientras nuestras lenguas se encuentran, se buscan, se enlazan, se atropellan al querer beber de nuestras bocas; entran, salen, vuelven a encontrarse, mientras juego con tu pelo y mordisqueo tus labios ávida de deseo.Entre tu cuerpo y el mío, tan solo revolotean gemidos entrecortados, anticipo de una música cargada de suspiros, almas que salen y  chocan contra las rocas que nos rodean, para regresarlas al mar que nos acoge y nos mece cómplice de nuestros instintos.

Embriagada por un olor distinto, me aferro a tu cuerpo. Nalgas firmes, color canela, que presiono con el empeine de mis pies para acercarme más y más a ti. Sientes mis pezones contra tu pecho, duros, salados, deseosos de tu boca dulce y carnosa. En ellos te detienes, los haces tuyos mordisqueándolos despacito.
Siento tu sexo, vertical perfecta, palpitante contra el mío. Una oleada  de calor me invade y arqueo mi cuerpo invitándote a entrar en él. Notas como mi urgencia de ser penetrada aumenta, te lo hago saber mordisqueando tu oreja izquierda, susurrándote una vez más que te deseo, que me entrego  a ti en ese mismo momento.  Me tomas de la cintura y me atraes hacia ti con un suave, pero firme movimiento. Tu verga gigante, loca, atraviesa mi sexo mojado, abierto, ansioso. Mi clítoris salta y un largo gemido sale por mi boca para ser ahogado por la tuya.Movimientos cadenciosos, hacen crecer y crecer más a tu pene que entra, sale, me posee  hasta llenarme por completo. Me separas de ti y me vuelves a atraer una y otra vez haciéndome estallar en un orgasmo interminable, que me hace perder el sentido hasta que mediante una caricia que recorre mi espalda y tu boca sobre la mía  me devuelves   la vida. Abro mi boca, invadida por tu aliento y recorro tu cuerpo intentando aprenderme cada centímetro de tu piel mojada. Llego a tu sexo lubricado por mi vagina, abro mis labios y lo lamo. Lo recorro con mi lengua bien mojada, bajo hasta tus testículos y los absorbo, los expulso y vuelvo a lamer tu sexo caliente y duro. Dejo que entre en mi boca, que se acomode. Me afano en sorber y gozar de tu pene que ya es mío. Te miro a los ojos, sonrió traviesa y te dejas hacer entre gemidos de placer que suben de tono y nos hace olvidar los susurros del mar que nos rodea. Siento tu pene a punto de estallar en mi boca, me vuelvo loca queriendo saborear hasta el último resquicio de ese sabor salado, adictivo que empieza a inundar mi boca. Quiero beberte y mis labios rodean  por completo tu sexo, incontrolable y lleno de vida.

Me levantas, invadido por el frenesí y colocas sobre una árida roca. Rozas mi sexo pidiendo permiso para entrar, me atraes hacia ti y solo entras y entras. Grito llenando nuestra playa de sonidos salvajes, haciéndome caer una y otra vez en dulces orgasmos mientras tu cambias el ritmo y entras, sales, me llenas embravecido hasta caer sobre mi exhausto inundando todo mi interior.
Cuerpos pegados, desnudos, mojados, fundidos en un abrazo que se prolonga hasta el amanecer.Mi cuerpo  completamente relajado, extenuado, invadido por una aparente calma, despertó con la brisa que entraba por mi ventana. Abrí los ojos, y encontré a la luna llena, celosa, lanzándome un guiño y convirtiéndose así en parte  de todo lo vivido. Decido esperar de nuevo la noche, cobijada bajo mi suave mantita. Todo huele a madera mojada, a salitre y arena limpia. Todo huele a ti. Me aferro a tu promesa de que volverás una noche más, volverás a elevarme con tu aliento sin permitirme regresar.


El guardaespaldas de Emma

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Hace 3 años que trabajo en el terreno de la seguridad privada. A penas concluí la secundaria me enrolé en la Marina Real, pero me dieron de baja (por motivos que no viene al caso detallar). Después ingresé en una empresa de seguridad, y terminé por mi cuenta como guardaespaldas. Nunca me faltó trabajo. Un buen porte (mido casi 7 pies), antecedentes militares y un aspecto temible son cartas seguras a la hora de las contrataciones. Sin embargo durante los 2 primeros años no me sentí a gusto. Siempre debía andar cuidándoles el culo a millonarios paranoicos, políticos corruptos o mafiosos. 

Todo cambió cuando ingresé al mundo del espectáculo, es decir, cuando fui contratado por los Estudios Warner (en su sede londinense). Allí le tomé gusto a mi profesión. Lujo, alfombras rojas, celebridades, mujeres hermosas, fiestas, todo eso me encanta; tanto como darle una buena patada en los huevos a un fan que se acerca demasiado o romperle la cámara en la cabeza a un paparazzi. Nunca pensé, sin embargo, que mi trabajo me iba a dar otro tipo de satisfacciones mucho más envidiables. Estoy hablando de sexo. Entendí rápidamente que podía aprovecharme fácilmente de mi cercanía con las estrellas, más aún al comprobar que muchas están realmente trastornadas y son extremadamente vulnerables. Este relato es sobre mi “aventura” con una chica famosa, más precisamente con Emma Watson, la Hermione de las películas de Harry Potter.

Después de trabajar por unos meses en los estudios se corrió la voz de que Emma estaba siendo acosada por un fan, mejor dicho, por una “anti-fan”. Hacía más de un año había pasado algo parecido, y los tabloides se habían encargado de ventilar la cuestión, pero era una tontera. El tipo era completamente inofensivo. Esta vez era diferente, había amenazas de muerte de por medio, y no querían que el asunto trascendiera. Fue el padre de Emma, un viejo pelado, el que me llamó para que protegiera a su hija. Yo acepté inmediatamente. Una vez que estuve a cargo de la seguridad pude corroborar que la amenaza parecía ser seria. La supuesta “anti-fan” había enviado un par de videos inquietantes que demostraban un amplio conocimiento sobre la vida de Emma: su domicilio, sus movimientos, sus amistades. Las amenazas estaban cargadas de un odio irracional contra la actriz, y parecían estar hechas por una persona muy determinada a hacerle daño. Mi trabajo iba a ser full time: acompañar a Emma en todas sus salidas, y además debía mudarme a su departamento de Oxfordshire (donde vive con su madre y su hermano), para brindarle protección en todo momento. Nunca olvidaré el momento en que me la presentaron. Yo ya la había visto en algunas premieres, pero al contemplarla de cerca quedé impactado por su fresca belleza adolescente, y sentí unas ganas terribles de besarle los labios, de acariciarle las nalgas, en fin…Ella, sin embargo, me trataba con una frialdad exasperante. Parecía temerme más que a su acosadora, y sólo me dirigía la palabra cuando era necesario.

En sus apariciones públicas Emma tiene una eterna sonrisa dibujada en el rostro y es muy extrovertida, pero en su vida diaria digamos que no derrocha simpatía, y riñe constantemente. Por eso mismo la deseaba cada vez más, me gusta ese tipo de chicas.La acompañé a un sinnúmero de lugares. Yo conducía el auto y ella se sentaba mi lado sin dirigirme la mirada, muda. Al principio quería sentarse atrás, pero le dije que no era conveniente por motivos de seguridad, ya que en caso de que fuera atacada me iba a costar mucho más protegerla. Aceptó a regañadientes. Las cartas y videos seguían llegando. No había forma de saber quién las enviaba. Me puse a estudiar los clips, y me di cuenta de que las tomas eran realizadas con teleobjetivo óptico siempre desde aproximadamente los mismos sitios. Decidí empezar a registrar los alrededores de los lugares donde Emma había sido filmada. Uno de ellos era la entrada del colegio.Los hechos se sucedieron rápidamente. Al día siguiente la acompañé justamente al colegio, el Headington School (una escuela cara, sólo de chicas), e increíblemente, descubrí a la acosadora. Mientras Emma descendía del auto alcancé a ver algo brillante entre unos arbustos. La joven actriz emprendió camino hacia el antiguo edificio central y yo me quedé esperando dentro del coche, con la vista enfocada en el lugar de donde provino el brillo. Después de unos minutos algo se movió y me acerqué sigilosamente. Efectivamente, detrás de la vegetación había una chica, una morocha de pelo corto bastante apetecible, que portaba una cámara digital con teleobjetivo. Se la arranqué de las manos y la sujeté de los cabellos a la altura de la nuca. La chica, de unos 17-18 años estaba muy asustada. Le di un par de bofetadas y retrocedí la cinta. Me di cuenta al instante de que era la acosadora, ya que las imágenes previas tenían el mismo estilo de enfoque que las que había recibido Emma por correo. No era prueba suficiente, pero a mí me alcanzaba. La obligué a confesar apuntándole a la sien con mi pistola y lo hizo sin titubear. Dijo que en verdad ella no era una anti-fan ni nada parecido, sino que había conocido a Emma en una fiesta de Chanel hacía dos meses, y habían mantenido una relación lésbica. 

Me aclaró que Emma es bisexual. Después tuvieron otro encuentro amoroso en el propio departamento de la actriz. Laura (así se llamaba la acosadora), creyó que podía ser el comienzo de una relación “seria”, pero Emma no pensaba igual y decidió ignorarla (no quería comprometer su relación con su “novio” Jay, que de todas formas terminó poco después). Al día siguiente del encuentro en el departamento, Emma no contestó ningún llamado suyo. Laura se quedó con bronca y decidió vengarse de alguna forma. Pensó en chantajearla, pero no tenía ninguna prueba de las relaciones lésbicas, así que optó por asustarla. Dijo que no quería que Emma pensase que podía deshacerse de ella fácilmente.Le propuse un trato. Yo no quería quedarme sin el trabajo, no mientras no lograra culiarme a Emma. Le dije que no la denunciaría si ella me hacía ciertos favores. Laura creyó imaginar qué clase de favores le estaba pidiendo, y comenzó a desprenderse la camisa. Le aclaré que no era eso lo que pretendía, sino que siguiera mandando videos y cartas mientras me ayudaba a chantajear a Emma. Aceptó. Lo pensé mejor: “Y la verdad que una mamadita me vendría bastante bien” le dije mientras me desabrochaba el pantalón. La chica comenzó a chupármela deliciosamente. Aproveché el tiempo para detallarle lo que debía hacer. Ella asentía con los ojos. Cuando estaba cerca de llegar al coito tomé su cabeza por detrás y la penetré hasta la garganta. Casi la ahogo con mi leche.

Laura se fue con los ojos llorosos, tosiendo y escupiendo. Se lo merecía por zorra.Con la acosadora de mi lado, me dediqué exclusivamente a espiar a Emma. La pendeja maldita cada vez me trataba peor, más aún cuando llegaba una nueva amenaza. Ella me odiaba en parte porque creía que sus padres habían contratado un guardaespaldas no para protegerla, sino para vigilarla. Faltaba muy poco para que cumpliera los 18 años y yo estaba seguro que después de esa fecha sería despedido. Ya lo había escuchado de su boca en varias peleas con su madre. Además creo que también sabía perfectamente quién la estaba amenazando y por qué, pero no podía contarlo. Debía apurarme. El plan se puso en marcha. Laura le mandó un mensaje a Emma por celular que decía: “Voy a contar lo nuestro. Tengo fotos. 100.000 libras a cambio de silencio”Emma la llamó inmediatamente, sin saber que la conversación estaba siendo grabada desde el teléfono de Laura. -Hola? Laura? Te has vuelto loca?-No te vas a deshacer de mí tan fácilmente, voy a hablar. El lunes posterior a tu cumpleaños quiero que deposites 100.000 libras en la cuenta R- FD-45032-788 del Citybank, o todo el mundo sabrá que eres lesbiana y puta.-No soy lesbiana, estúpida. Además… no tienes ninguna prueba. Eres una mentirosa. Es tu palabra contra la mía. No se por qué piensas que alguien va a creer tu historia.-Tengo fotos.-Mentira!! Es imposible!!-Bueno, está bien, tu ganas, no tengo ninguna foto, pero lo que sí tengo es la grabación de esta charla. Es suficiente. Adiós Emma. La actriz se puso pálida. Debía ir al estudio a filmar y dijo sentirse descompuesta. Seguramente se estaba regañando a sí misma por haber caído en un truco tan viejo y estúpido. Se encerró en su cuarto nuevamente. Por suerte tomé la precaución de colocar un micrófono allí (casi me descubren al instalarlo, mientras Emma se bañaba).

Lo primero que hizo fue llamar a una de sus amigas, Amy Vaver (una morocha de ojos verdes muy bonita). Llorando le contó lo que le había pasado: “-…es una zorra, cómo pude ser tan tonta. Ahora me tiene agarrada del cuello. No se va a conformar con ese dinero, me va a pedir más. Me odia. No se cómo voy a hacer para explicarle a mi papi esa transferencia.”“-No se que decirte. Si no le pagas puede que tu carrera se ve a afectada, pero ella va a quedar muy mal.”“-¿Me estás jodiendo? Me van a dar una patada en el culo. Me van a echar. Voy a perderlo todo. Qué me importa cómo quede ella. Tengo miedo.”“-No se, quizá si le pagas no te vuelva a molestar. No creo que se arriesgue a tanto. Es demasiado dinero. Deberías regatearle un poco.”“-Puede ser, pero esto no me gusta, estoy jodida, soy la persona mas tonta del mundo. A partir de ahora no confiaré en nadie más.”Había llegado la hora de darle a Emma la estocada final. No quería contarle todo en seco, así que comencé a demostrar mi lujuria en forma ostensible. Esa noche iba a asistir a un evento de moda y no había terminado de arreglarse. Golpeé la puerta de su cuarto. -¡Ya voy, ya voy!, gritó desde dentro.Al salir estaba hermosa, aunque demasiado pintarrajeada. Llevaba un vestido corto negro que dejaba su bella espalda descubierta, acompañado de medias también negras y zapatos plateados que hacían juego con su chaqueta y cartera. Mientras la acompañaba al auto le acaricié la cintura y le dije: “tienes un culo hermoso”.Me miró como si le acabara de dar una puñalada. -Imbécil, no voy a tolerar otro comentario como ese. Le voy a avisar a mis padres.-Está bien Emma, no más comentarios sobre tu lindo culito, le dije, y acto seguido le metí la mano debajo de la falda agarrándole una nalga con fuerza. Intentó darme una bofetada, pero la detuve. -¿Qué mierda te pasa? Yo no voy a ir contigo a ninguna parte. Voy a llamar a la policía. Extrajo su celular y comenzó a mercar, pero se lo quité. Me escupió, miró desesperada a su alrededor y se preparó para gritar, pero en ese momento apareció Laura. Se quedó muda. -Entremos al auto, que debemos solucionar algunos negocios, dije cínicamente.Laura se puso a contar sobre el acuerdo al que habíamos llegado. Emma la escuchaba con cara de estar muriéndose. “-Deberías ver el lado positivo del asunto. No vas a tener que desembolsar tanto dinero. Yo solo quiero 5.000 como indemnización por todo lo que me has hecho pasar. Es lo que vale uno de tus malditos vestidos. Pero ya sabes, deberás hacerle algunos favorcillos a mi amigo aquí presente” (le guiñé un ojo con una sonriendo repugnantemente).  -Eres la peor basura que existe sobre la tierra, una rata, pedazo de mierda, no te vas a salir con la tuya. -Si lo voy a hacer, y tú harás lo que yo diga. Tendremos sexo la noche misma de tu cumpleaños, es decir, pasado mañana. Quiero que tomes una pastilla anticonceptiva, porque no voy a usar condón. Ha, y más vale que vengas bien vestidita, y con ropa interior transparente, me fascina. Al día siguiente yo renunciaré, olvidaremos todo, y seremos felices ¿No?Emma bajó del auto hecha una furia, pero a penas se encontró con los flashes desplegó una enorme sonrisa y siguió como si nada. Yo la acompañé durante el festejo. Se puso a beber champagne, varias copas. Al volver estaba destruida. Detuve el auto y la besé furiosamente en los labios, hedía a alcohol. Ella se dejó llevar, ya estaba entregada. Antes de despedirla le dije al oído que la noche del cumpleaños la quería sobria. Finalmente llegó el momento tan esperado. 

Estaba hermosísima, nuevamente de negro. Lamentablemente no pude impedir que unos paparazzis la fotografiaran al bajar del auto. La estúpida no cerró las piernas y los tipos son verdaderamente expertos en el arte de fotografiar por debajo de las faldas. Para colmo llevaba la bombachita transparente que le había pedido. Las fotos de su concha peluda se difundieron rápidamente por Internet. La mayoría de los artículos comenzaban con el juego de palabras boludo de “Hairy Potter”. De todas formas el pequeño escándalo me hizo sentir orgulloso, porque todos los imbéciles debían contentarse con mirar, en cambio yo fui el que le rellenó el agujero.Al terminar la fiesta fuimos a la casa de Amy (la había ofrecido de mala gana al enterarse del oscuro pacto que su amiga debía cumplir). Esa noche la casa iba a estar vacía, exceptuando a la propia Amy, que acompañaría a Emma en su desgracia.A penas llegamos la acaricié rudamente y le comí la boca. Ella no quería mostrar ningún signo de excitación, sentía que la estaba violando, y en parte era así, pero bueh…Me desnudé rápidamente, tenía la pija parada a full. Me senté en la cama y le exigí que me la lamiera. Comenzó a hacerlo tímidamente, con cara de asco. Le acaricié sus rubios cabellos, brillantes, suaves.  -Chúpamela bien, puta, vamos, no te hagas la inocente, que lo has hecho muchas veces.Siguió sin entusiasmo hasta que le di un sopapo y reaccionó. El resto de la mamada fue excelente. Su lengüita recorría mi verga con deleite, la introducía en su boca, succionaba, salía, entraba y volvía a salir toda cubierta de baba, formando hilos que unían el tronco de mi pija con sus delicados labios.De todas formas yo no tengo mucha paciencia para estas cosas, así que la agarré de la cabeza y le di como un taladro, hasta el nacimiento de la lengua. Terminé ahí nomás. Un verdader río de leche inundó su boca y quiso escupir, pero le advertí levantándole la cabeza desde el mentón: Trágatela toda. Lo hizo, y después vomitó sobre la cama.-Eres una cochina, mira lo que has hecho, PAF! Otro sopapo en la mejilla. Le quedó colorada, y se puso a llorar.Tardé poco en excitarme de nuevo. Todavía ella estaba completamente vestida, no se había sacado ni la chaqueta. Me esperaba de pié al lado de la cama, con una sonrisa extraña, casi enfermiza. Pensé que se había vuelto loca, pero era algo peor. Me acerqué y ZAZ, me largó una puñalada al estómago. No se de dónde mierda había sacado el cuchillo, (uno grande, de cocina). Por suerte alcancé a contraer la panza, y solo me provocó una herida superficial. Intentó achurarme de nuevo, pero le quité el cuchillo con facilidad y lo usé para destrozarle el vestido. En pocos segundos quedó en bombacha y corpiño, con algunos cortecitos a la altura del ombligo y en las piernas.-Ahora vas a ver, puta traicionera!La tomé del cuello y le arranqué el corpiño. Sumergí mi nariz entre sus tetas, pequeñas pero bien formadas, con pezones oscuros. A pesar de que parecía estar sufriendo como loca, los tenía duros, al igual que el clítoris, que apreté fuerte con las yemas de mis dedos. Chilló como un cerdo. Seguí disfrutando de sus tetas, que desprendían un olor especial, muy excitante. Por fin parecía que ella la estaba pasando bien. Se le escapó un leve gemido de placer cuando le metí la lengua en la concha, bien olorosa y bastante peludita. El fluido vaginal comenzó a aparecer en forma muy abundante y la penetré. Fue algo extremadamente placentero, su carita rebosaba de gozo, ya no reprimía los gemidos. Incluso comenzó a dar unos grititos agudos que me pusieron la piel de gallina. En eso escuché pasos detrás. Me di vuelta y era Amy, completamente desnuda. Parece que se había mandado unas cuantas líneas de cocaína y se había excitado. 

Emma la miró extrañada, pero siguió disfrutando.Sentí los duros pezones de la hermosa amiguita de Emma en mi espalda, y me acarició con sus suaves y finas manos. Seguí dándole, cada vez más duro. Los gemidos de Emma crecían en intensidad, estaba agitadísima, transpiraba. Cuando llegamos al climax me salió un aluvión de esperma que rebalsó su vagina y me alcanzó también para salpicar a Amy al darme vuelta. Un chorro blancuzco cayó sobre su ombligo. La hermosa morocha untó sus manos en el viscoso licor y se las llevó a la boca.La hermosura de las hembras que tenía rendidas a mis pies hizo que la excitación me volviera muy rápido. Amy desprendía sexo por todos sus poros y se tumbó sobre el lecho con las piernas bien abiertas. Me lancé sobre ella como una fiera y la cama empezó a chirriar tanto que parecía a punto de destartalarse. Mis manos sujetaban las nalgas de Amy al tiempo que mi verga se deshacía de placer dentro de su apretada conchita. Después me puse boca arriba y montó con unos movimientos dignos de una contorsionista electrocutada. Se calmó un poco cuando uno de mis dedos se introdujo en su ano, y luego de un delicioso “AHHH!” se mojó tanto que algunas gotas llegaron hasta el suelo. A todo esto Emma volvió a la carga aplastando mi boca son su concha y me puse a lamérsela con desesperación. Los tres terminamos casi al mismo tiempo en medio de un coro de gritos y aullidos, y una nueva profusión de fluidos. Emma casi me ahoga.Estábamos exhaustos. Nos tomamos un tiempo para descansar. Amy trajo varias líneas de coca preparadas sobre un espejo, y una botella de vodka. Los tres nos pusimos al palo. Aparentemente Emma no tenía mucha experiencia con la cocaína, todavía no estaba a la altura de una Lindsay Lohan o una Brithney Spears (tampoco con respecto a la fama y el dinero). Una sola línea bastó para quedar durísima, y al minuto volvió a la cama de nuevo, completamente sacada. -Vamos chicos, (dijo en un tono enfermizo), que esta noche quiero perder mi virginidad anal.Amy la miró sorprendida. -.¿Pero no me habías dicho que con Tom?...-Mentí, nunca lo he querido hacer, porque me parece que me va a doler. Pero esta noche es especial, ya no tengo nada que perder. Esas palabras funcionaron como un trampolín para mi líbido. No podía perderme algo tan hermoso como el desvirgar ese culo.-Vamos! Dijo Emma al tiempo que se ponía en cuatro apuntando el culo hacia mí. Nuevamente hecho una fiera, me le acerqué por detrás le di un beso húmedo entre sus nalgas, las separé suavemente con mis dedos y escupí varias veces para lubricarlo bien.   La verdad que lo tenía muy estrecho, y al principio me costó. Lo intenté una primera vez, pero me dijo que parara, que le estaba doliendo mucho. A la segunda, con más lubricación logré meter el glande, pero gritó de nuevo. Entonces le di un beso en la boca, acaricié todo su cuerpo, y le dije: te va a doler pero debes hacerlo, y la penetré bruscamente. Dio un grito fuertísimo, súper agudo, pero yo seguí hasta meterla entera y le di bien fuerte. Chilló, lagrimeó, me insultó, pero al poco tiempo le tomó el gusto a la cuestión, y terminó pidiéndome que le diera más fuerte, y más. Mi excitación fue extrema, era como estar en el paraíso. Desflorar a Emma fue uno de los placeres más grandes de mi vida, incluso me gustó mucho el hecho de que la hice sangrar un poco, pero terminó agradeciéndome envuelta en lágrimas, vaya a saber uno porqué. Amy a todo esto se había quedado dormida, pero la desperté y me la culié también.En fin, fue una hermosa noche. Yo renuncié al otro día y es probable que nunca más vuelva a ver a Emma, pero es seguro que no la voy a olvidar, y pos supuesto, ella tampoco me va a olvidar. Aunque sólo sea por la manera en que la hice sufrir, y por cómo le dejé el culo. Mi conclusión es que la chica es un poco masoquista, y la conclusión que habrán sacado los pocos que hayan leído este largo y aburrido relato es que su autor es un sádico pervertido de mierda, que tiene fijación con las adolescentes. Y no estarán equivocados.



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