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Mi diminuta putita Carla

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CARLA, MI PUTITA DELGADITA Y DIMINUTA

  La noche que conocí a Carla hacía frío, llovía y con ese mal tiempo no había casi nadie en el boliche al que fui, por lo que no esperaba hallar a semejante divina putita.  Yo iba a ese boliche frecuentemente a buscar putas complacientes, porque las que había ahí se dejaban hacer todo lo que yo quería, y esa noche había algunas otras, pero Carla era nueva en ese local y fue la primera que se me acercó, con su vocecita ronca y su tamañito minúsculo, casi de nena.

Carla no tenía nada de tetitas, era flaquita y lisita como un chico de 11 años, estaba encaramada sobre unas botas negras de tacos altísimos y caminó hacia mí haciendo equilibrio, pero la medí con la vista y calculé que descalza en patitas no llegaba al metro con 30 centímetros y debía tener unas patitas preciosas por lo diminutas.

Me deliran las putitas chiquititas, diminutas, lisitas, y especialmente las de patitas chiquititas y finitas subidas en sandalias que les dejan sus patitas casi desnudas, porque en esos cuerpitos pequeños y angostitos les clavo mi pija llenándoselos y siento que las dilato por dentro y las sacrifico haciéndolas bramar desesperadas cuando las someto así, y ellas se la tienen que aguantar porque para eso son putas, les pago bien y hay muchas a las que les gusta ser putas y cojer, o mejor dicho, ser cojidas.

Y Carla era la más pequeñita que había visto en mi vida, por lo que con su estatura minúscula me excitó tremendamente, me la imaginé cojiéndomela agarrada de la cama con las uñas y rajando las sábanas, sufriendo y aullando alojándose mi pija, que parada mide más de 25 centímetros de larga y tiene casi 7 centímetros de gorda.  Pocas putas me aguantan tamaña pija, algunas me la tienen que comer para sacarme las acabadas porque no les cabe en la concha, y mucho menos por el culo, por eso una putita pequeñita como Carla me excitó más que ninguna.  La quería tener clavada por mi pija y aullando, a lo mejor hasta se la podía enterrar por el culo sometiéndola como una esclavita.  Me encanta que las putas sean gritonas, ya sea porque eso les gusta a ellas o sufren realmente mis cojidas, o porque saben que gritando y haciéndose las destrozadas por mi pija, me excitan más, y esas son las mejores, las que gozan siendo cojidas.

De Carla me gustó su vocecita ronca de fumadora, casi una voz de machito, sus ojitos negros brillantes, el pelo cortito como un varoncito de 11 años, y su carita de pendeja, toda pintada en labios y ojos, como una putita cabaretera.  Era una mezcla de chico y de nena, lo cual me puso al repalo al instante porque la imaginé como un nene preadolescente al que clavaba depravadamente, sometiéndolo hasta hacerlo mi putito.  Más tarde supe que Carla tenía entonces 44 años, pero no los representaba, era una hermosa putita madurita que justamente por su edad y su aspecto de depravadita me hicieron pensar que era experta y se dejaría hacer todo lo que yo quisiera, así que apenas la vi, decidí que me la cojería esa misma noche.

Me encantó oírla hablar, su vocecita ronca y simpática, sus ojitos brillantes con rimmel y su tamañito minúsculo me pusieron la pjja al palo en segundos, así que la contraté para toda la noche, ofreciéndole pagarle lo que me pidiera.  Carla aceptó entusiasmada pero no me cobró más que las putas que me había cojido otras noches.  Pagué por ella por toda la noche, pero antes le avisé que tengo una tremenda pija y le pregunté si estaba dispuesta a que se la clavara entera y aguantármela.

Carla fue desde el principio muy franca y directa conmigo, me miró a los ojos, se rió y me dijo que se la iba a aguantar como fuera, que para eso era una buena puta, que podía alojarse una pija bien gorda y que sabía hacerlo, que estaba segura de que ella me iba a gustar y me iba a hacer gozarla a fondo, así que pagué con gusto por ella y me la llevé al hotel más cercano, donde tomé la mejor habitación para toda la noche.  Carla, casi una enanita, me hacía presentir que a ella me la iba a cojer como a ninguna.

Entramos a la habitación y me preparé para gozármela a fondo.  Carla apagó las luces, diciéndome que así me calentaría más palpándola a oscuras, y que después podría verla toda desnuda, pero que al principio quería hacerme tocarla toda sin verla y que así me iba a gustar más.  Le hice caso, me puse en bolas, con la pija como un mástil, y me acosté de espaldas en la enorme cama para recibirla y ensartarla, mientras ella se desnudaba en la oscuridad, riéndose siempre.  Me gustó eso de cojérmela a oscuras porque la pobrecita puta no me podía ver la espantosa pija al palo y cuando la sintiera clavándosele, no iba a poder hacer nada por impedirlo.  Carla siempre tenía buen humor, jamás la vi enojada ni con mala onda, y decía cosas lascivas con gran naturalidad sabiendo que eso me calentaba, era una putita de alma y le gustaba ser así, después cuando la conocí más, me contó todo de su vida y yo a ella de la mía.  Con Carla me sentí siempre desnudo de alma, pude hablar con ella de absolutamente de todo y pude hacer con ella todo lo que siempre ansié, y ella era igual conmigo, por eso la amé y la adoré y la hice mi amantita.

En la oscuridad sentí el cuerpito caliente y áspero de Carla poniéndose encima del mío, su boca buscó la mía y me dio un chupón de lengua con saliva que terminó de hacerme adorarla como a ninguna otra puta que me hubiera cojido.  Me agarró los pezones con ambas manitos y me los tironeó mientras me metía su lengua áspera de gata hasta el paladar y me la revolvía adentro, pasándome su espesa saliva haciendo globitos y ruidos CHUUPPP.  Me gustó su tironeo de tetas, eso a mí me pone a mil, y Carla pareció adivinar mis gustos desde el primer momento porque se me prendió de los pezones con furia.  Le pedí más tironeos, que me los arrancara y me los mordiera, y la pequeña putita se me prendió con las uñas y los dientitos de mis pezones estirándomelos como para arrancarlos, y en seguida me los mordió furiosamente con sus dientecitos afilados haciéndome bramar de placer y dejándome las marcas de sus dentelladas, que llevo siempre como recuerdo de mi diminuta puita Carla.  Entre mordida y mordida, me susurró que a ella le encantaba hacer eso, y fui descubriendo con Carla que éramos tal para cual.  Ese dolor de las mordidas es suficiente para que la pija se me pare como un riel aunque me haya acabado varias veces.  Entonces la mordí a ella, clavándole mis dientes en sus minúsculas tetitas, y Carla aulló ronca, pero me dejó masticarle las tetitotas, le gustaba!  Después, ya con las luces prendidas, vi en sus diminutas tetotitas lisas como de chico preadolescente las marcas de tremendas mordidas, se las habían masticado dejándole las huellas, que ella, orgullosamente, llamaba “mis heridas de guerra”.

Sentía a Carla apretándose contra mi cuerpo y frotándose como una pequeña víbora, empezando a sudar encima mío y emitiendo rugiditos de loba, y luego me sacudió contra la cama chocando y golpeando su cuerpito contra el mío con sus escasos 38 kilos, haciéndomelo sonar como estampidos, mientras me lamía y me masticaba los pezones.  Por momentos lanzaba alaridos de tigra herida, que me ponían la pija como jamás en mi vida.  En seguida empezó a bajar por mi cuerpo con su áspera lenguita untándome con su saliva buscando comerme la pija hasta que llegó a mamarme la punta de mi tremenda pija al repalo.

La sentí temblar de espanto al darse cuenta del pedazote que se metía en la boca, pero me la empezó a mamar sin dejar de tirarme de los pezones, no dijo nada y se empezó a meter mi pija en su boquita sorbiéndola con ruiditos y empapándomela con sus salivotazos, que me mojaron hasta los huevos.  Me mordió la pija y pronto sentí que esa divina putita diminuta me estaba tragando toda la pija de a poco, centímetro a centímetro, en un esfuerzo increíble para ser tan chiquitita y delgadita, apretándomela y masticándomela con sus dientes.  Si todavía no adoraba a Carla, esas masticadas y esos salivotazos me hicieron que me enamorara de ella para siempre.  Por un momento se la sacó de la boquita llena de saliva y murmuró: “Qué tremenda y hermosa pijotaza tenés, Papito!  Te voy a llamar Papito, y yo seré tu Nenita!  Eso no es una pija, es una pijotaza!  Cuánto mide ese pedazote?  Te la voy a comer toda, te la voy a tragar entera, aunque me ahogue y me desencaje la mandíbula!”, y se la metió de nuevo sorbiéndomela con un salvaje CHUUPPP y pronto me di cuenta que esa pequeña gatita puta, desesperadamente prendida de mis pezones con las uñas, se la estaba metiendo entera en la bocuchita, con desesperación, hasta que consiguió atravesársela en la garganta.

Yo la tenía agarrada de la nuca y la empujaba para meterle mi pija, sentía que me la estaba cojiendo por la boca y Carla se retorcía encima mío y tiraba pataditas ahogándose no pudiendo respirar.  Nunca me habían hecho una tragada semejante, ni siquiera aquella negrita Fabiana que me la comió entera por primera vez, con la cabeza colgando en el borde de la cama.  Sentí a Carla retorcerse ahogándose atorada con toda mi pija metida hasta el fondo de su garganta y haciendo esfuerzo por tragársela más aún.

La pobrecita pataleaba atragantándose y le salían ruidos espasmódicos, se sacudía en la cama retorciéndose como una desesperada y se me apretaba agarrándose con las uñas de mis pesones como si la estuviera matando, pero me la comió entera hasta el fin, prendida de mí con las uñas, totalmente engargantada, y recibió mi primera acabada a chorros pegándole más adentro de su gargantita, sacudiéndose ahogada sin aire, asfixiándose, pero me la tragó con ganas, complaciente y obedientemente, me la aguantó toda así hasta que le acabé y me vació los huevos.  Para eso la había alquilado esa noche, pero Carla demostró ser la más divinamente putita que jamás tuve.  Recién entonces Carla se la sacó de la boca, chorreando mi monstruosa acabada, y respiró tosiendo, la carita empastada y casi asfixiada por la tragada infernal que me había hecho, y con la bocuchita chorreando mi acabada, ronca y hermosamente puta, apenas pudo me dijo “Te gustó, Papito?  Soy buena tragadora?  Cuánta pija me tragué?  La tenés espantosa de grande!   Te juro que nunca me comí una pija así!”

Apenas pude contestarle “Sííí!!!  Putita mía, te tragaste más de 25 centímetros de pijota!”, porque había sido la Garganta Profunda más espantosamente hermosa de mi vida, hecha por esa diminuta putita minúscula sin tetas, delgadita, sudada y todavía prendida de mis tetas con las uñas.

Carla me lamió amorosamente la pija, tragándose parte de mi lechotazo, me untó los pezones con su áspera lenguita pasándome mi acabotazo mezclado con su salivotita, después subió por mi cuerpo y me pasó en un chupón el resto de mi lechota con su saliva pastuda y rica, regalándome con sus CHUUUPPP, y al final se desmontó de mi cuerpo, toda sudada como una yeguita puta.  Agotada por el tragotazo descomunal, se me desmoronó encima y se acostó jadeando al lado mío, todavía sin aire por la tragada infernal que casi la había asfixiado, dándome tiempo para que me recobrara de esa acabada descomunal, y esperó para una segunda o lo que quisiera hacerle.

La pequeña putita era muy complaciente, además de caliente, y sabía lo que me estaba haciendo y esperaba más.  Le gustaba cojer como a ninguna otra puta y en esa primera vez ya me lo demostró, era puta de alma y gozaba siéndolo y demostrándolo.

“Sos una terrible putita, Carla, te amo, te adoro!”, pude decirle entre jadeos, y ella riéndose me contestó: “Y todavía te falta lo mejor, mi Putasote!”

Me encantó que me llamara así, “mi Putasote”, y me di cuenta de que esa putita del infierno me había enamorado y que quería seguir cojiéndomela toda la vida, y se lo dije: “Quiero que seas mi Putita, mi amor, mi Amantita puta, mi Hembrita, te adoro, Carla!  Vos sos mi Putita Diminuta y yo seré tu Putasote!”,

Y en esa, que fue nuestra Noche de Bodas, que siguió todo el día siguiente hasta la noche, en que estábamos casi desmayados, y así se inició mi amor por Carla, mi Putita Diminuta.  De ser inicialmente mi Putita, Carla pasó a ser mi Noviecita, mi Amantita y mi Esposita, siempre espantosamente degenerada y putita.  Ella me decía: “Nací para ser putita, TU PUTITA, amor mío!”´

Carla sufrió esa noche mi primera espantosa invasión a su diminuto y delgado cuerpito, gritó y bramó al ser penetrada y llenada por mi pija, rajó las sábanas y se retorció ensartada, se me inmoló como si en eso se le fuera la vida, fueron cojidas colosales e inolvidables que duraron toda la noche, la mañana y hasta la noche del día siguiente.  Inventábamos maneras de cojernos, Carla pronto quiso ser también mi Machita, cojiéndome a mí con una gruesa pija sujetada por un arnés, y me montaba a los alaridos para domarme y clavarme, ella me ensartaba a mí y luego yo a ella, y vuelta a cojernos.

Hace 13 años que me la cojo a mi Carla, la mejor y más divina putita de todo el planeta, y LA AMO.  Ella tenía 44 años cuando le hice la Noche de Bodas y ahora, con sus hermosos 57 años, es más hermosamente puta y es mía, toda y completamente MÍA.

EL PUTASOTE DE CARLA

FOTOS

sou cornudo y me lo buesque

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Mi historia comienza hace 4 años cuando un amigo me dijo que le gustaría ver a su novia con otro hombre y tiempo después yo me puse a pensar lo mismo a lo cual me empezó a llamar la atención me empece a imaginar a mi esposa con un amigo que ellos antes eran novios, después le tome unas fotos desnuda y las subí a internet me exitavan mucho los comentarios que hacían los hombres de ella.
Después ella se dio cuenta de las fotos en internet y se molesto mucho con migo y me dijo si lo que quieres es que me vean voy a estar con otros hombres para que después no te quejes y yo no dije nada al tiempo ella empezó a salir con sus amigas en la noche llegaba tarde cuando empece a notar de que era cornudo fue cuando empezó a comprar ropa interior de sex shop pero a mi no me la mostraba un día salió con sus amigas con un vestido corto de una sola pieza pero abajo del vestido traía ropa de la sex shop se notaban las costuras y encajes regresó tarde poco despeinada y supe que estaba con otro macho después logré entrar a su computadora y tenía fotos de ella con todos sus atuendos calientes y con posiciones eróticas ella es morena clara, de pechos grandes, un muy buen culo ya que va al gimnacio todos los días mide 1.67 pesa 49 kg.
Bueno un día ella me dijo que iba a Morelia a un curso de su trabajo lo raro es que era en fin de semana y tres días. antes de que se fuera revive su mochila de viaje y traía toda su ropa sexi traía ligueros, traía mallas para todo el cuerpo con la panocha descubierta etc. Ella se fue y le marque como a las 12 de la noche y me contesto un poco tomada lo raro es que ella no toma y me dijo que estaba con su hermano bueno tiempo después revise su computadora y me metí a skype y tenía una charla de mucho tiempo y en la cual le decía su macho ósea el corneador ” mi amor que ermoso culo tienes te acuerdas cuando te preguntaba que como lo movias hasta que lo vi en acción el día que nos vimos en Morelia ver como te rebotaban esas tetas enormes como te las mamaba y ponía mi verga bien dura entre tus tetas has ta correrme en ellas lo rico que la chupas y te tragas el cemen ver como se hacía para tras par delante ese ermoso culo que tienes cuando te puse a gatas y metí mi lengua en tu culo sentí como lo apretaste y pujaste después te la deje caer toda cor el culo una y otra ves por tu panochita hasta correrme dentro dentro y ella contesto siento cosquillas acordarme de eso ” eso me éxito mucho pero no e tenido el valor de decirle está es mi pequeña historia espero les aya gustado espero sus comentarios gracias FOTOS

La Abuela Margarita y yo

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LA ABUELA MARGARITA Y YO

 

         Cuando yo tenía 11 años, hace muchísimo tiempo ya, pasé por una etapa en que no podía transcurrir mucho tiempo sin masturbarme.

         Recuerdo que eran momentos de terrible placer para mi y por eso es que lo hacía a menudo. En aquel momento corría el verano. Yo vivía en una localidad a 25 km. de la ciudad en la que, era costumbre por las cálidas tardes que todos durmieran la siesta. En ese momento yo aprovechaba para salir al patio y ahí, al aire libre, me despojaba de la única prenda te tenía, un pantaloncito y mis calzoncitos y me masajeaba la pija hasta experimentar eyaculaciones gloriosas. Lo curioso era que para ello imaginaba situaciones sexuales con chicas a veces, pero en otras me gustaba imaginar que yo era la chica, o al menos un chico que asumía la posición pasiva. En esos casos yo usaba un palo de escoba que había en la casa, debidamente lustrado y suavizado y solía introducírmelo en el ano, lo más profundo que podía alcanzando de esa manera placeres extraordinarios.-

         Al lado de mi casa había otra en la que vivían una pareja de ancianos. La señora era conocida como doña Margarita. La división entre las dos propiedades era un límite natural de ligustrina. Una planta alta que, de todas formas, permitía ver algo de lo que ocurría al lado. Una tarde, estando yo masturbándome completamente desnudo sentado y apoyado en una pared, justo frente a esa ligustrina observé movimientos del otro lado. Afinando la vista (sin dejar de subir y bajar mi mano sobre mi pene erecto) pude ver que detrás de la planta estaba doña Margarita, espíandome. Sentir que había alguien que me estaba viendo desnudo y teniendo esa actividad sexual, lejos de inhibirme o avergonzarme me produjo un mayor morbo y excitación. Continué, entonces, con mi entusiasta labor, poniendome de forma que mi espectadora pudiera apreciar, con todos los detalles, mi tarea la que continué hasta que en una explosión de inusitado placer, lancé un chorro de mi leche bien lejos. Durante el resto del día experimenté una sensación de profundo placer por haberme masturbado así con público y ya a la noche me sentí excitado de nuevo y esperando la próxima hora de la siesta para volver a hacerme una paja con público. Al otro día a la misma hora me desnudé y me puse en el mismo lugar. Pronto volví a ver la sombra de doña Margarita moviéndose, subrepticiamente, por detrás de la ligustrina. Comencé a pajearme, pero en esa oportunidad tenía al costado de mi cuerpo mi palo de placer. Pronto mi tarea prescindió de la presencia de la vecina solo me concentré en pensar que Alfredo, el hijo del dueño del corralon de materiales que había cerca de mi casa, que siempre estaba hablando de sexo y mostraba a los demás chicos su pene, me tenía en sus brazos y me sometía como una mujer. Tomé entonces el palo, y lo lubrique con una crema que le había sacado a mamá, y que ella usaba para suavizar sus manos. Me lo fui introduciendo en el ano, retorciéndome de placer, hasta quedar sobre el piso de costado. La eyaculación fue realmente poderosa y el sentimiento de placer profundo. Cuando abría los ojos pude ver, con alegría que mi vecina seguía allí y que había presenciado todo mi espectáculo.

         Algunas tardes mas adelante, otra vez me comencé a masturbar y otra vez estaba allí doña Margarita. En mi casa había de visita una tía mía,  joven, que había lavado y dejado colgado por allí su traje de baño. Era una malla enteriza, tipo body que era lo que se usaba en esos tiempos. Ya existían las bikinis pero eran usadas solo por las muy jóvenes y atrevidas. De prontó sentí la excitación de pensar que era una chica, y que usaba esa maya. Así que la tomé y me la puse. Sentir la prenda femenina en mi cuerpo me dio una nueva fuente de placer. No tardé mucho en sacar la pija por un costado de la malla y empezar a tocármela y luego correr la parte de atrás, liberando mi orificio trasero para meterme el palo. Otra vez ofrecí a doña Margarita mi erótico espectáculo que, como siempre culminó con una terrible eyaculación.-

         Esa misma tarde mis padres me enviaron a hacer una compra al kiosco que estaba en la esquina de mi casa. Para ir al mismo tenía que pasar por la puerta de la casa de doña Margarita. Al regresar, esta estaba asomada en la puerta y me llemó pidiéndome que pasara. Existía en esa época confianza entre los vecinos así que yo accedí sin problemas. Cuando entré, la anciana me invitó a sentarme en la mesa y me convidó un refresco y galletitas indicándome que tenía algo que decirme. Yo imaginé de que se trataba, pero no el cariz que iban a tomar las cosas. Una vez acomodados ambos en la mesa, doña Margarita comenzó diciéndome que me había estado viendo y que sabía lo que hacía a la tarde. Hasta allí no había nada novedoso en lo que me comunicaba y yo la escuchaba sin darle demasiada importancia hasta que la mujer me dijo, que había visto como me gustaba meterme cosas en la cola y que era evidente que yo era una nena mariconcita. Casi me atraganto con la galletita que estaba comiendo cuando me dijo eso, es que jamás se me había ocurrido pensar que yo podría ser considerado así. Me agregó que como yo era como una nena, ella quería que yo la visitara periódicamente para que ella me transformara en la nena que era, y para que fuera su nieta, ya que ella siempre había deseado una nieta. Por supuesto que a eso me negué rotundamente, de ningún modo estaba dispuesto a hacerlo. Pero la mujer me manifestó que si yo no accedía le iba a contar a mis padres como me gustaba meterme cosas en la cola y que me ponía prendas de mujer. Ante la amenaza no supe que decir, solo me quedé ahí, callado, con la cabeza gacha.

.- A partir de ahora las cosas van a ser así -me dijo la mujer.- Vas a venir, y aquí vas a ser toda una nena. Yo me voy a encargar de las cosas necesarias para ello. Me vas a decir ‘abuelita’ y vos te vas a llamar Margarita igual que yo -Y después vinieron instrucciones más específicas-. Vas a venir sin masturbarte antes, te vas a masturbar aquí, como nena, tocándote adelante, pero metiendote algo en el orificio. Para ello vas a venir con el vientre completamente limpio, antes de venir vas a ponerte agua en el trasero con esto.-

Me dio una pera de goma para justamente eso producir la limpieza de mi vientre. Me indicó que solo en su baño podía hacer pis, pero que lo iba a hacer como las nenas, sentadita en el inodoro y limpiándome el agujerito con papel después de hacerlo. Confieso que mientras la mujer me daba estas pautas, yo sentía un extraño cosquilleo en el estómago. No me desagradaba para nada la perspectiva, ¡todo lo contrario!

.-Entendiste? -me preguntó al final.

.- Si, abuelita -le respondí.-

         Esa noche tuve que hacer un esfuerzo para no masturbarme, pero estaba dispuesto a cumplir con las instrucciones de mi nueva abuela. Al día siguiente avisé en mi casa que a la tarde me iba a ir a jugar a la casa de otro chico (mis padres no me controloban, en realidad no se interesaban mucho ni en lo que hacía ni en lo que me pasaba). A la hora de la siesta, me metí en el baño, llené de agua la pera de goma, me introduje delicadamente la cánula en el ano y apreté llenándome el vientre de agua y provocando una limpieza absoluta de mis intestinos. Una vez cumplido ello, y con una excitación que me mareaba, fui a la casa de doña Margarita. Toqué el timbre y ella me abrió la puerta, con una sonrisa, invitándome a pasar:

.-Hola abuelita -le dije.

.-Así me gusta Margarita, así me gusta que me trates.

En la sala de estar de su casa me ordenó desnudarme por completo, lo cual cumplí sin la menor vergüenza. Después me hizo sentar desnudo en un sillón y vinó con un fuentón en el que había un preparado de hierbas con algun tipo de crema. Me ordenó apoyar bien la espalda en el sillón y me aplicó unos profundos masajes circulares con la preparación alrededor de mis tetillas. Al principio me produjo cierta molestia, pero después el masaje me pareció agradable.

.-¿Qué me estás haciendo, abuelita? -le pregunté.

.-Te estoy haciendo un tratamiento para que salgan un poco de tetitas, dejame a mi que cuando las tengas te va a gustar.-

Yo me deje hacer, no tenía intención alguna de tratar de evitar lo que doña Margarita quisiera hacer conmigo, mis padres no se enterarían lo que hago, y además… un poquito me gustaba, desde ya que ese tratamiento me lo fue aplicando cada vez que la visitaba y con buenos resultados por cierto.-

         Después de eso, doña Margarita me hizo parar y me escrutó por completo. Concluyó que por suerte todavía no me salía el vello. Solo tenía un poquito en la zona genital y empezaba a asomar en la axila.

.-Bueno, esto está bastante bien -dijo ella- pero las nenas no tienen ningún pelito así que te los voy a eliminar.

Preparó un potaje con crema de afeitar que se usaba en la época y con habilidad realmente asombrosa, me dejo la zona del pubis como cuando tenía cinco años. Y despúes de eso, delicadamente me sacó la totalidad del pelo de las axilas. Completó su labor untándome una crema refrescante que, después pude comprobar, me había suavizado completamente la zona.

.-Bueno, ya estás lista para vestirte -me dijo la anciana.

Fue a un mueble y de uno de sus cajones sacó una prenda. Era una bombacha femenina (en aquella época aun no se usaba la tanga, ni siquiera la vedettina) y me la alcanzó ordenándome que me la pusiera, pero antes con una habilidad increíble comenzó a maniobrar con mis testículos, haciendo que los mismos me subieran quedando solo un pequeño penecito colgando. Me la puse, era de un suave color rosa y tenía un adorno consistente en una cinta roja, que culminaba por delante con un moñito primoroso. Mi nueva abuela me pidió que me levantara y me observara en el espejo. Ver mi imagen con una prenda íntima de mujer me encantó y me excitó, me miré de frente y observé que gracias a las maniobras de doña Margarita apenas se me notaba mi condición masculina. Después ella misma me dijo que me diera vuelta y mirara lo bien que me quedaba en la cola, cosa que hice y no pude menos que reconocer que sí, que me quedaba bien.

.-¿Te gusta? -me interrogó.

.-Si, abuelita, me gusta mucho.

.-Era de esperar que seas así de maricona. Tenes cola de mujer, lindas piernas y piecito chiquito como una chica. Sos toda una nena Margarita.

Frente a esos piropos lo único que pude decir, ya totalmente absorvida por el ritual a que me estaba sometiendo fue:

.-Gracias abuelita.

Enseguida la mujer abrió un armario y de allí sacó una percha que tenía un vestidito, de una muy femenina tela floreada. Me lo hizo poner, enseñándome como las nenas se ponían los vestidos desde las piernas hacia arriba. Otra vez me hizo observarme mientras ella me ayudaba, cerrándome la prenda por el cierre que tenía en la espalda. Otra vez me miré detenidamente y otra vez quedé muy satisfecho, no. mejor muy satisfecha con lo que veía. El vestido me quedaba perfectamente, y me daba de mi una imagen totalmente femenina. Era un vestidito cortido, que me llegaba a mitad de muslos, dejando ver mis piernas, incluyendo una franja blanca en mi piel, producto de que al andar siempre con pantaloncitos, el sol no había tostado del todo mis piernas. El rito de feminización culminó cuando la propia mujer me hizo sentar y me puso un par de mediecitas blancas y cortitas, con un borde de puntilla y luego me dio para que aprendiera a ponerme los clásicos zapatos guillermina de las chicas. Estos tenián un taco de cinco centímetros. Cuando volví a verme en el espejo, quedé muy feliz de ver mi transformación. Pero faltaba algo, doña Margarita comenzó a maniobrar en mi cabello, que lo tenía abundante y me hizo un peinado de nena de pelo corto, lo que culminó con un vinchita hermosa, con florcitas, y sí, pense, soy una maricona, me encanta como me veo

.-¿Y te gusta?

.- Si abuela, me gusta mucho ser nenita.

.- Ya lo sabía yo, acordate, tenes que seguir viniendo para que por un rato seas mi nieta y seas la nena que te gusta ser.-

         Después de eso, doña Margarita sirvió un té para que las dos mujeres de la casa tomáramos. Me molestaban un poco los tacos de mis zapatos, pero doña Margarita me enseñó como usarlos, y prontó pude caminar con ellos sin problemas. Mi abuela me prometió que me iba a comprar luego zapatos con mas tacos. También me dijo que me iba a enseñar las cosas que sabían las nenas. Lavar la ropa, plancharla y hasta bordar.-

         Cuando culminamos nuestro té, doña Margarita, o ya mi abuelita me pidió que me masturbara. Me hizo sentar en el ya mencionado sillón y allí me dijo, bajate la bombachita y masturbarte metiéndote este consolador. En aquella época, los consoladores no eran como ahora con la exacta forma fisiológica del miembro masculino (y con el que tanto me divierto ahora). Eran unos instrumentos con forma así como de cohete, o sea con punta afinada para la penetración y que se vendían en los negocios con el nombre eufemístico de “vibradores”. La cosa es que yo no estaba en condiciones de negar nada. El instrumento estaba lubricado con la mejor lubricación para meterlo en la cola, según me dijo doña Margarita, con manteca. Lo tomé con una mano, me incliné para tener acceso a mi ano, y mientras con una mano me manoseaba la pija, fui introduciendome el aparatito. Lo notable, para mí y también para mi abuelita, fue la facilidad con la que el mismo se fue introduciéndose en mi intimidad, dándome más y más placer a cada centímetro que se me metía. La masturbación fue maravillosa, pensaba que estaba con Alfredo pero así vestida, y que el entonces me usaba como la nena que era. Al momento de eyacular, otra vez el placer fue profundo.-

         Cuando pude recuperarme, mi nueva abuela me hizo limpiar lo que ella indicó el “enchastre” que había hecho. Después me mandó a lavarme la cola. Con eso terminó lo que podría decirse mi primera tarde como nena. Doña Margarita me preguntó cuando quería volver y yo le dije que si podía ser mañana mismo. Ella sonrió y me dijo, por supuesto siempre que quieras.-

         A partir de ese momento fueron varias las tardes en que fui a lo de mi abuela. Ella siempre me compraba alguna cosa nueva. Bombachitas, medias de nylon que me llegaban hasta el borde de mis piernas, y que al colocármelas por primera vez me superexcité al sentir la suavidad sedosa de la media en toda mi pierna. Otros vestidos, siempre cortitos y polleritas. Esos regalos a mi me ponían realmente feliz. Tener ropita nueva me daba una gran alegría como podría suceder con cualquier chica.

         Otra cosa que también me excitaba era el progreso que había experimentado con los masajes que ella siempre me hacía con su preparación vegetal. Al principio noté primero que los botones de mis tetillas, se encontraban siempre como erectos o paraditos. También que a la noche el roce de esa zona con las sábanas, me provocaban sensaciones de placer. A tal punto que mis masturbaciones frente a mi abuela ahora eran con el consolador en la cola, tocándome la pija con una mano y acariciando mis pechitos con la otra. Bueno como les contaba, luego de ver mis puntitas paradas, me di cuenta que mis tetillas habían crecido, se estaban transformando en verdaderos pezoncitos. Hasta que un día, mirándome al espejo me di cuenta que se me estaban formando las tetitas y que, como dije antes tocarme ahí me calentaba y me daba placer para masturbarme.-

         Asi llegamos al día de mi cumpleaños. Cumplí doce. Ese día por cierto no me pude desprender del agobio familiar. Una familia que no me daba bolilla y que hizo el festejo solo por costumbre. Ni cuenta se dieron de mi transformación o, por ejemplo que yo, que siempre andaba en el verano con el torso desnudo y así dormía, ya no la hacía mas, usando remeras amplias, para que no se dieran cuenta de mis nuevos y hermosos órganos femeninos. Al otro día tuvimos el festejo con mi abuela. Hubo torta y todo y muchos regalos. Ropita interior, que me gustaba tanto estrenar. ¡Unas sandalias hermosas, con taco de 10 cm!. La abuela me pidió que me las pusiera y me dio las instrucciones para poder caminar con ellas sin problemas. Ah que hermoso era verse en el espejo con vestido cortito, encima de esas sandalias, que estilizaban mi cuerpo y hacían ver mi colita perfectamente parada. Los otros regalos consistieron, en un camison! Si la abuela me regaló una prenda para dormir o para estar en la cama al menos. Me lo hizo probar. Era de un tono amarillito, muy lindo, ¡y que transparentaba!. ¡Que hermosa sensación!, verme ahí frente al espejo con un camisoncito que apenas me cubria la parte púbica y muy poco de mis muslos, pero como era transparente dejaba a la vista la bombachita que tenía debado, y el resto de mi cuerpo, incluyendo, claro está, mis nuevas tetitas, y sus pezones, oscuros y agrandados. Para culminar, la abuela me regaló un traje de baño, ¡sí, una bikini!.

.- Ya que te gusta ponerte mallas de mujer, te compré estas. -me dijo.

También me las probé, era lo mas chiquito que se podía conseguir en esa época, no las de ahora, pero bastante chica. ¡Me encantaba usar una bikini!. Mi abuela me dijo que con ella podía cuando fuera a su casa salir a tomar sol, y tostarme el cuerpo como lo hacen las chicas (así evitaría la franja blanca de mis muslos que se veía cuando me ponía mis vestiditos), siempre que no haya nadie afuera en tu casa (recuerdo que mi casa estaba al aldo de la de mi abuelita postiza).

.- Ahora no hay nadie. -dije con entusiasmo.-

.-Bueno, bueno, salgamos. -dijo ella.

.- Gracias abuelita. –le respondí abrazándola como si realmente lo fuera. Esa vez, me masturbé otra vez, con un consolador en el culito, pero allí fuera, con mi bikini. Al otro día, cuando me levanté, fui corriendo al baño y me saqué la ropa. Que lindo fue ver mi cuerpito todo tostadito, salvo en la pequeña línea de la bombachita de la bikini y los dos triángulos en la zona de mis incipientes pechitos.-

         Una vez, la abuela me pidió que fuera un día y en una hora determinada, porque quería presentarme a un familiar suyo. A mi me asombró el pedido porque siempre la abuela había mantenido reuniones entre nosotras, bien íntimas y yo como nena, cosa que no iba a poder ocurrir esa vez, pero, en fin, era la abuelita y estaba dispuesta a hacerle caso. En el momento indicado me hice presente en su casa. Me hizo pasar y me presentó a un familiar que no era más que un hermoso muchacho de unos 16 años. Yo lo saludé pero enseguida la abuela me dijo que antes que nada me fuera a cambiar, que ya me había dejado la ropa en la otra habitación. Yo me quedé mirándola, como diciéndolo con los ojos, pero… hay otra persona, ella también me contestó con los ojos, interpreté en su mirada, “haceme caso y anda a cambiarte”. La abuela me había preparado uno de los vestiditos más cortitos, las medias de nylon y las sandalias de taco. Todavía no había terminado de vestirme cuando mi abuelita entró. Me acomodó el pelo, poniéndome un brochecito, después hizo su maniobra de esconder mis testículos y me aplastó el pene, pegándolo.-

.- Hoy tenes que verte bien de nena, lo vas a disfrutar -me dijo como dándome un adelanto.-

Después la abuela hizo algo nuevo. Me hizo sentar y me maquilló. Poniéndome rubor en los pómulos, pintando mis párpados y mis labios. Cuando la abuela terminó, estoy convencida, nadie podría sospechar si me viera, que era varoncito. Bien, de ese modo salí al salón. Allí los tres tomamos el té. Yo me comporté como una señorita y el muchacho, que se llamaba Damián, no dejó de decirme lo bien que se me veía, lo bonita que era. En un momento la conversación se hizo animada, y yo charlaba con él, como toda una nena, y estando en eso, nos interrumpió la abuela que le dijo a Damián:

.-Margarita viene aquí porque le encanta ser nena y masturbarse como nena.-

Yo me puse totalmente colorada y, por un momento, hasta tuve ganas de salir corriendo de la vergüenza, pero, ¿adonde iría, así vestida?. Pero mi abuela siguió y fue aun más allá.-

.-Yo les voy a prestar mi dormitorio, para que vayan, así Margarita no se tiene que masturbar.-

.-¡Pero abuela! -protesté yo.-

.-Porque no Margarita, es como cuando te masturbás, nada más que te lo va a hacer el, haceme caso, anda con él, y después me decís que te pareció.-

Yo me quedé, allí sentada, sin saber que decir. Fue Damián el que habló.-

.- Margarita, me encantaría que vinieras conmigo, te prometo que te voy a tratar como la hermosa señorita que sos.-

Ya no podía mentirme a mi misma, lo deseaba, lo quería, lo había fantaseado tanto tiempo y ahora podía concretarlo.

.-Bueno, está bien.-

.- Pero antes andá a ponerte tu lindo camisoncito, el que te regalé. -me dijo la abuela.-

Así lo hice, y volví al salón con la prenda que me quedaba cortita y en la que se me vía el cuerpo. Me alegré mucho cuando escuché a Damián decir:

.- Pero que hermoso cuerpo.

E inmediatamente el se levantó y me tomó de la mano y me condujo, decididamente, al dormitorio, cerrando la puerta tras nuestro paso.

         Damián se acercó a la cama y fue quitándose, una a una sus prendas, hasta quedar desnudo por completo delante mio. Su pija estaba ya muy bien parada y dura y verla me excitó y me confirmó que mi deseo era que me hiciera mujer en ese mismo momento. Se acostó en la cama y me invitó a la misma. Me acosté a su lado y sentí que me abrazaba con ternura y luego comenzaba a acariciar mi cuerpo. Recorría mis nalgas sobre la bombacha, mis muslos, mi espalda. Yo también quise acariciarlo, y así lo hice por un rato sobre todo en su pecho, que estaba ya velludito, hasta recalar en la pija, que comencé a tocarle y tocarle con gran placer. Era el momento de hacer algo mejor por él y entonces me incliné para que mi boquita quedara a la altura de su verga. Saqué mi legüita y le lamí la cabecita, disfrutando su sabor saladito. Enseguida me metí la cabeza en la boca y comenché a chupársela. Su pija caliente y dura se metía centímetro a centímetro en la boca y yo la succionaba como una posesa. Damián puso una mano en mi nuca, delicadamente acompañaba los movimientos de mi cabeza mientras yo chupaba con verdadera pasión sintiendo que eso era lo que me gustaba hacer. Por la posición en que estaba, Damián tenía la posibilidad de acariciarme todo el cuerpo ¡y lo hacía!. Recorrió mi espalda y fue bajando por la misma hasta alcanzar mi colita que, por lo corto del camisoncito que tenía, estaba descubierta, bueno, solo tapadita con mi bombachita. Sus caricias en mis nalgas fueron hermosas y sobre todo cuando sus deditos traviesos se deslizaban entre ellas, tocándome la piel que rodeaba mi agujerito de amor provocándome un cosquilleo tan bonito. Senti que de la pija de mi amante salían algunos chorritos de líquido que supe, era el preseminal, mientras que su manito se había metido ya por debajo del elástico de mi bombacha y recorría la piel de mi cola y de mi orificio. Después con suavidad me hizo erguir, haciendo que saliera de mi boca golosa su pija, y tomó el camisón y me lo sacó por la cabeza. Yo estaba arrodillada en la cama, a su lado, y cuando me dejó el torso desnudo, primero miró y después acarició mis pechos. La sensibilidad que tenía en esa zona era muy grandie y muy placentera, mi abuelita había hecho un gran trabajo. Mis pezones, ya grandecitos, bien diferenciados de una tetilla de hombre, se erectaron y allí recibí primero un beso y luego un chuponcito de mi hombre. Yo ya estaba en el séptimo cielo, deseando que ese momento no se terminara nunca. Estiré mi mano, para tomar y acariciar la pija durísima que tenía y le dije.-

.-Ayyyy, mi amor, que dura la tenés.

.-¿No te gusta así? -me preguntó el.

.- Siiii, claro que me gusta. ¡Me encanta!.

.- Entonces acostate aquí en la cama, así, para que la disfrutes adentro tuyo. -me indicó pidiéndome que me pusiera boca abajo.

Cuando lo hice, tomó mi bombachita y la deslizó por mis piernas, sacandomela. Yo instintivamente, una vez desnuda, separe mis piernas, mientras levantaba un poco mi cola tal como él me lo había pedido. Sentí como echaba en mi ano un aceite especial para la piel que mi abuelita me había dado para lubricarme (en esa época no existían los lubricantes actuales que son tan buenos y placenteros), y después de ello, pude sentir la punta de la pija apoyándose en mi agujerito.

.- Ay, mi amor, despacito por favor, es mi primera vez.

.- Quedate tranquila mi nenita, te voy a tratar como la linda mujercita que sos.

Damián comenzó a forzar mi esfinter, la lubricación surtió su efecto y ahhhhhhh, me penetró. Sentí que en ese momento me transformaba en una mujer hecha y derecha, cumpliendo la función de una mujer, que es la de ser penetrada por el macho.

.- Ahhhhh, mi amor, siiiiiii. -le dije mientras el enterraba todo su pene bien profundamente. Cuando sentí que su cuerpo se apretaba contra mi cola, es decir que me la había metido toda estalle de placer, que no podía descargar ya que tenía el pene pegado y sin poder erectarse. No me importaba, mi placer era el cúmulo de sensaciones que en mis terminales nerviosas provocaba la pija de Damián bien metida adentro y luego a traves de su movimiento de mete y saca, que yo acompañé moviendome a su compás.

.- Ahhh, si nena, asi, movente asi, que nena putita sos. -me dijo él. .- Si mi amor, te parezco putita porque me gusta mucho lo que me estas haciendo, ayyy, que lindo, siii, siii, asii, asiii quiero que me cojas así, papi, cogeme toda, ayyy mi amor, asiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii.-

Y comencé a gemir incontrolablemente, mientras que él sacaba un poco su verga y luego me la metía con fuerza toda bien adentro. El placer se acrecentaba con cada profunda penetrada que me hacía y aun con el pene pegado sentí una explosión de placer inmenso, un verdadero orgasmo femenino, aunque en mi caso acompañado con la leche que salió de mi pene aunque el mismo no se hubiera podido parar. Involuntariamente mi orgasmo me hizo contraer mis esfinteres, agregando un placer más a mi amante que entonces sí, con un salvaje suspiro de placer enterró toda su pija en mi culito y me hizo sentir en las entrañas su descarga cálida de una inmensa cantidad de su preciosa leche. Ahora sí que era toda una mujer, no solo me habían penetrado, sino que un hombre había dejado toda su simiente dentro mio. Damián se desplomó sobre mi cuerpo. Yo me quedé quietecita, aplastada por el peso del cuerpo de mi macho, hasta que su pija se puso flacidita y salió solita de mi trasero. Sentí que parte de su líquido también salió, provocándome una inmensa sensación de felicidad sentir la leche de mi hombre corriendo por mi cola.-

         Damián quedó recostado boca arriba a mi lado. A mi me dio ternura y quisé quedar a su lado, acostada, apoyando mi cabeza en su pecho. El me rodeó con sus brazos y me apretó contra él. Que linda sensación de estar así abrazada por el hombre con el que había tenido sexo, aquel que había hecho mujercita.-

         Después de un ratito de disfrutar esa momento de ternura me levanté para ir al baño y para lavarme como una nena limpita. Y claro para salir me vestí. Cuando lo hice me cruce con la abuelita quien me miró con ojos de interrogación. Yo me acerqué y la abracé:

.- Gracias, gracias abuelita por haberme transformado en nenita. -le dije y le di un beso en la mejilla, recibiendo de su parte una casta y tierna caricia.-

         Yo me cambié poniéndome el vestido, las medias, los zapatos, en fin todo. Mi abuela me arregló el maquillaje y después me mando a lavar la ropa interior que había usado del modo en que ella me había enseñado, para lavar la ropa delicada.

         Estábamos sentadas en la sala cuando apareció Damián. Me debe haber visto con cara de vergüenza por lo que le había dicho a mi abuela, y fue esta la que hizo de interlocutora.

.- Damián -le dijo- aquí Margarita me preguntó si no quisieras que ella se quede esta noche a dormir con vos.

.- Me gustaría mucho. -respondió el.

Recién entonces me atreví a mirarlo a la cara y le sonreí feliz. Me cambié para ir a casa a avisar que iba a pasar la noche en la casa de un amigo, y rápidamente volví a lo de mi abuela. Allí ella me esperaba con una ropa un poco más arreglada de la que usaba, a mi me extrañó, entonces fue que ella me dijo que me cambiara que íbamos a ir a comprar algunas cosas para estar presentable para Damián a la noche.-

.- Pero, yo no puedo salir a la calle vestida de mujer. -le dije.

.- No tengas miedo, nadie te va a reconocer, te lo prometo. ¿No te gustaría dar un paseo como a vos te gusta, como nena?.

La idea me hizo dar cosquillas en el vientre y accedí. Al salir de la casa de mi abuelita estaba muy nerviosa, sobre todo porque tenía que pasar por delante de mi propia casa. Por allí nadie me vio, más adelante me crucé con varios vecinos que no pusieron cara de sorpresa ni nada, es decir que no me reconocieron. Cuando llegamos a la parada del colectivo sí hubo alguien que me miró y mucho, pero no pareció que era por saber quien yo era en realidad, sino para admirarme y seguramente tratar de incomodarme como mujer, era, nada más ni nada menos que Alfredo, aquel chico que, inclusive antes de mi transformación, yo ya miraba con ojos de lujuria.-

         Además de ser mi primera salida como nena, fue muy productiva ya que la abuela se sentía ese día muy generosa. Caminar por la calle como nena ya por sí era una situación que me encantaba, pero, además, recibí de la abuelita un montón de regalos. Fuimos juntas a una lencería y allí me compró un camisón muy, pero muy cortito negro de una tela muy tenue y una bombacha roja: “Para usar esta noche” me dijo al oído. También me compró varias otras prendas. Y en una casa de bijouterie, adquirió un par hermoso de aros de broche (yo no tenía orificio en la oreja y en esa época que un varón los tuviera era impensable).-

         A la noche, ayude a mi abuelita a preparar la cena. Yo me vestí con una blusita de breteles y una poyerita tableada, y, por supuesto maquillada por la abuela y estrenando mis aros. Comimos los tres juntos y Damián hizo un montón de comentarios divertidos que nos hacía reir con ganas a las dos. Cuando terminamos, yo le ofrecí a mi abuela recoger las cosas sucias para dejarlas en la cocina, mientras ella anunció que ya era tarde y que se iba a acostar, así lo hizo deseándonos las buenas noches. Yo recogí platos y cubiertos y los llevé a la cocina, los dejé en la pileta y abrí la canilla para que se le fuera la primera suciedad, a la mañana siguiente me encargaría de lavarlos. Estaba en esa tarea cuando sentí que desde atrás Damián me rodeó la cintura con sus brazos y me aplicó un besito en el cuello:

.- Que linda que estás esta noche.-

.- Ay, gracias mi amor. -le contesté yo, sintiendo como mis aros se movian cerca de sus labios, un detalle que, otra vez, me hacía sentir bien mujer. Cuando terminé mi pequeña labor, siempre con el cuerpo de mi hombre pegado, me seque las manos y me dí vuelta. Quedamos enfrentados, muy cerca, él sosteniéndome de la cintura, yo puse mis brazos alrededor de su cuello, y entonces, por primera vez, el me besó en la boca. Yo me dejé llevar por el beso, me sentía maravillosa con ese gesto. El me obligó a abrir mi boca, sin despegarse, y me hizo sentir la lengua, mientras sus manos me agarraban de las nalgas. Así estuvimos un rato, besándonos apasionadamente como lo que héramos, dos amantes, hasta que él dijo:

.-Vamos a acostarnos.

Yo le sonreí y le dije:

.- Andá mi amor que yo paso por el bañito y después voy.-

En el cuarto de baño había dejado yo la ropita que iba a usar en la noche, el camisoncito negro y la bombacha roja. Me limpie bien y fui al dormitorio. Cuando entré él estaba recostado en la cama totalmente desnudo.-

.- Guauuu, que bien estás -me dijo él.

Yo sonreí pudorosa, y le dije:

.- Y que lindo sos vos cuando estas así, todo desnudito.-

Me acerqué a la cama, por el costado en el que el estaba, el se incorporó sentándose en el borde y yo me agache para que pudieramos besarnos nuevamente en la boca. Luego de un largo beso, que el acompaño con caricias en mis tetitas por encima del camisón y yo con caricias también, pero en la pija que se fue endureciendo en mi mano, yo me puse de rodillas entre sus piernas, y con la mano moví su instrumento hacia mi boca. Se la chupé con el mayor entusiasmo y en esa oportunidad, por primera vez en mi vida, sentí un hombre eyaculando en ella, echando chorros y chorros de salado semen que me esforcé por tragarme como ofrenda de sumisión a mi macho.-

.- Ahhh, nena que placer me das. -me dijó mi amante.-

Yo salí de la habitación y fui al baño a enjuagarme la boca y rápidamente volvi para acostarme con mi hombre. En la cama comenzamos a besarnos y en poco tiempo la tuvo de nueva parada. Nos acariciamos, nos besamos y después me dejo toda desnuda. Me cogio con terrible entusiasmo dos veces. La primera me dijo que me pusiera de perrita, fue muy lindo asi, y la segunda como la primera vez, con él encima mio haciendome sentir su peso de hombre.-

         Una vez que se calmó, otra vez me abrazó y me apretó a su cuerpo, acariciándome dulcemente, sobre todo en mis pechos, y dándonos besitos a menudo. Me tuve que levantar para ir al baño. Me puse la ropa de noche y fuí a hacer pis sentadita, como siempre lo hacía ahora. Me lavé la cola. Y volví para acostarme. Cuando el me sintió me hizo un lugarcito a su lado, yo me pegué a su cuerpo dejándome abrazar por mi chico y así me dormí en sus brazos, con nuestros cuerpos bien pegados.-

         Me desperté a la mañana siguiente antes que mi chico. Me deshice suavemente de su abrazo y me levanté para prepararle con mis propias manos el desayuno, tanto para él como para la abuela que enseguida también se hubo levantado. Damián y yo nos quedamos en la sala tomando el desayuno, pero la abuela prefirió hacerlo en el parque trasero, al aire libre. Al terminar de desayunar, me asomé y le dije a la abuelita:

.- Abuela voy a agarrar dos toallas porque nos vamos a bañar.-

.- Bueno, esta bien –dijo ella.-

         Y así fuimos los dos juntitos al baño. Abrimos la ducha y nos desnudamos por completo. Yo estaba feliz, contenta de ser la mujer de ese chico, y de poder tener esa intimidad con él, de conocer todo su cuerpo desnudo. Bromeabamos y nos reíamos mientras estabamos en la ducha, como dos novios. El me pidio en un momento que le enjabonara la espalda, prometiéndo que después me iba a hacer lo mismo. Yo lo enjaboné y después me coloqué para que el hiciera lo propio. El enjabonó toda mi espalda, pero después siguió para abajo y me pasó jabon por la cola:

.- Dijiste la espalda –le dije yo pícara, pero disfruntando de su caricia en la piel suave de mis nalgas y la parte de adentro.-

.- Pero también te tenés que lavar bien la colita –me contestó él, y nos empezamos a reir sin sentido.

         La caricia después se extendió para adelante sobre mi vientre y después sobre los pechitos y eso hizo que yo retrocediera y me pegara a su cuerpo, sintiendo enseguida su rotunda virilidad.-

.- Ay, nena, hiciste que se me parara de nuevo.-

         A mi esa confesión no me producía más que placer, que mejor para una chica que hacer que su amante se excitara de esa forma, de todas formas le contesté chicaneándolo:

.- Pero papi!, a vos se te para a cada rato –y después, riendo me di vuelta, le pase los brazos alrededor del cuello y lo besé con toda pasión. Cuando terminamos ese largo beso, sintiendo yo en mi vientre la dureza de su verga, lo mire lascivamente a los ojos y lentamente me arrodillé ante él. Le apliqué una mamada amorosa y sexy con la decisión de llevarlo al final. Pasaron varios minutos en que escuche sus suspiros de placer hasta que sentí el glande vibrando dentro de mi boca y enseguida su eyaculación, brindando a su hembra la oferta de leche masculina, que yo recibí agradecida y bebí como si fuera su puta personal.-

         Habiendolo dejado satisfecho, terminamos nuestro baño y salimos del mismo enfundados en las toallas, el la llevaba anudada a la cintura, como un hombre, pero yo como mujercita que era, me la coloqué desde arriba, tapando recadamente mis senos, aunque, eso provocaba que por abajo poquito tapara ya que la toalla no era muy grande.-   

         Cuando salimos, la abuela me llamó desde el parque. Yo me asomé, así envuelta en la toalla:

.- ¿Que pasa abuelita?

.- Pónganse las mallas y vengan a tomar sol que el día está precioso.-

         Fuimos a la habitación, yo con mi prenda en la mano. El se puso una clásica bermuda masculina, yo, por supuesto me coloqué el bikini que la abuela me había regalado, y por cierto que recibiendo otro regalo que fueron los comentarios amorosos de mi hombre. Salimos y nos pusimos en la misma reposera, yo encima de él. Alli bromeamos, jugamos y nos besábamos a cada rato. A la tarde, a la hora de la siesta Damián me la dio de nuevo, y esa noche también la pasamos juntos y mi incansable macho me cogió tres veces entusiasmada cuando yo le decía lo bien que cogía y que quería que me cogiera toda toda la noche y me llenara toda la cola con su leche.-

         Lamentablemente todo lo bueno termina. El día siguiente era el de la despedida. Lo acompañamos, yo como chica, a la parada del autobus. Allí nos despedimos con un largo beso, y lloré cuando lo vi por la ventanilla moviendo el brazo en señal de adios.-

         Volvimos a la casa con la abuela. Yo estaba muy triste y ella me consoló, diciéndome que de todas formas estos días habían servido para que me diera cuenta que yo era una verdadera mujer y que tenía que continuar mi vida como tal. Yo acepté ese consejo y le pregunté que le parecía si intentaba conquistar a Alfredo, a lo cual ella me contestó entusiasmada que eso era lo que quería decir con que continuara mi vida.-

         Vestida de nena frecuenté los lugares donde podría estar Alfredo, hasta que logré que me hablara y un día me invitara a tomar un refresco. En el bar el me dijo que yo le gustaba y que le hacía acordar a alquien pero que no se daba cuenta quien. Yo me sinceré, le dije quien era en realidad, pero que había descubierto que quería ser mujer. Que mi abuela me había puesto Margarita como ella, y que realmente él me gustaba mucho. Fuimos novios por tres años.-

         Hasta aquí mi relato, espero que les haya gustado y también excitado un poco. Me encantaria mensajear con algún otro hombre que tenga estas fantasías, mi mail monica.ramires@ymail.com.-

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Abusaron de mí y lo permití

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Actualmente tengo 32 años. Lo que contaré aquí es la primera vez que lo hago y sucedió hace 5 años. Tengo 7 años de casada y desde que me casé mi esposo viaja frecuentemente por cuestiones de trabajo. Mi esposo no es celoso pero sí algo protector por lo que no le gusta que salga sin él, sin embargo aquella vez me invitó un amigo a una fiesta en su casa con motivo de su cumpleaños y acepté ir. Mi esposo iba a estar fuera por quince días y ya había pasado una semana sin su compañía por lo que de alguna manera me encontraba muy necesitada de él en esos momentos. Para la fiesta decidí ponerme algo sexy pues me encontraba  con el ánimo coqueto y quería ver si ligaba a alguien aunque no pensaba de ninguna manera llegar a meterme con nadie. Decidí ponerme un minivestido negro que es entallado y abierto de la espalda (se cierra del cuello) que le encanta a mi esposo y zapatos altos.Llegué a la fiesta y para mi sorpresa estaba llena de hombres, sólo un chico llevó a su novia. En la fiesta me la pasé muy bien pues, por ser la única chica, tenía la atención de todos para bailar y platicar. Todos coqueteaban conmigo y frecuentemente se les iban los ojos a mis piernas lo cual me hizo sentir soñada.En la fiesta empecé a tomar mucho y  cuando me di cuenta le pedí a mi amigo que me diera hospedaje esa noche para poder seguir tomando a mi antojo. Mi amigo aceptó y así firmé mi sentencia.Al poco tiempo me encontraba ya muy alcoholizada así que le pedí a mi amigo que me indicara dónde podía reposar un rato para que se me bajara y continuar con la fiesta después. Me dijo que tomara su cuarto y apenas me acosté sobre las cobijas me quedé dormida con todo y zapatos.En algún momento me empecé a despertar y sentí que alguien me estaba acariciando las piernas y el trasero. Me sobresalté en ese momento y noté que tenía una prenda cubriendo mi cabeza. Me encontraba de espaldas y escuchaba la respiración contenida de quien me estaba manoseando. Se detuvo al notar que desperté y se quedó quieto. Yo todavía estaba atontada por la cerveza y no me moví hasta entender qué pasaba. Al darme cuenta quise seguir experimentándolo, por lo que no hice nada intentando pasar por dormida. A los pocos minutos volví a sentir sus manos que me acariciaban y me excité mucho al sentirme tocada por alguien que no era mi marido y saber que se excitaba conmigo. En algún momento mi respiración comenzó a agitarse y quien me manoseaba lo notó con lo que se sintió más seguro y empezó a tocarme con más intensidad. En eso me empezó a bajar las pantimedias (no lo había mencionado pero siempre uso) y fue cuando, instintivamente me llevé las manos a las suyas y le dije que ¡no!. Escuché que me dijo: -Tranquila, no voy a hacer nada-. Así que lo dejé hacer y relajé mis manos. Me bajó las pantimedias por debajo de las nalgas y empezó a tocarme de nuevo. Yo estaba excitadísima al sentirme tan cualquiera. Su mano la empezó a meter por mi rayita siguiendo la tanga. Sus dedos se metieron bajo la tanga y  se me escapó un gemido al sentirlos. Me puse tiesa y él siguió tocándome. En eso se retiró un poco y se movió en la cama. Sentí cómo se puso de rodillas entre mis piernas y escuché un sonido mecánico. ¡El tipo me estaba tomando fotos con su celular!. Sentí cómo acercó su pene entre mis nalgas, frotándolo un poco. En ese momento le dije que no hiciera nada e intenté levantarme pero sentí el empujón de su mano sobre mi espalda empujándome de nuevo contra el colchón. Me agarró un brazo y me lo torció en la espalda logrando inmovilizarme con el dolor. Me dijo que me estuviera quieta pues no quería lastimarme. Obedecí y procedió a hacer a un lado la tanga para penetrarme. Me sorprendió la facilidad con la que entró. En esos momentos pensé en mi esposo y en la situación idiota en la que me había metido. No sé por qué pero empecé a llorar. Sentí como me penetraba sin compasión, pensando únicamente en su propia satisfacción. Terminó eyaculando dentro de mí. Cuando terminó se levantó y salió del cuarto. Me quité la prenda que cubría mi cabeza y me levanté mis medias. Tuve miedo de salir pero no escuchaba nada afuera del cuarto. Cuando me decidí a salir del cuarto noté  que ya no quedaba casi nadie. Se encontraba mi amigo en la sala hablando bajo con otros dos tipos. Mi amigo me miró y fue a mi encuentro. Me miró y me preguntó si estaba bien pues él sabia algo de lo que había sucedido pero no me dijo nada. Me fui sin levantar la mirada. No supe de mi amigo en varios días y nunca hablamos al respecto cuando por fin nos encontramos. Desde entonces lo he estado meditando y, aunque fue algo traumático al principio, con el tiempo me he dado cuenta que gustó pues cada que me acuerdo me excito y me averguenzo.   FOTOS

Me cogi a la mejor amiga de mi novia

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Hola, me llamo Carlos y lo que voy a contar no sucedió hace más de un mes. Yo tengo 16 años y hace como tres meses empece a andar con Mariana, que tiene catorce. Era muy bonita, delgada, con cuerpo de bailarina, cabello castaño claro, ojos azules. La quería mucho y tiempo después comocí a su mejor amiga, Elena. Mariana comparada con Elena no era nda. Elena mide como un 1.70 (5 cm. mas baja que yo) es delgada, con nalgas bien firmes, tetas redondas y firmes, labios gruesos, ojos café claro, cabello castaño que le llegaba poco más abajo de los hombros... Era una diosa romana.En alguna ocasion hubo una fiesta en casa de un amigo. El edificio donde vive es enorme y en su mayor parte deshabitado, asi que podiamos hacer todo el desmadre que queriamos. En aquella ocasion Mariana no pudo ir porque no le dieron permiso, pero Elena si fue. Ese dia llevaba unos mallones negros que dejaban ver su glorioso cuerpo y una playera apretada que le llegaba a las nalgas. De verla casi tengo una erección.Se sento conmigo y poco a poco le fui dando chupe. Platicamos de muchas cosas y de repente me pregunto que si ya lo habia hecho. Le dije que si y me pregunto que como, asi que se lo conte. Despues le pregunte lo mismo y contesto. Nadie nos estaba viendo, asi que se acerco a mi oido y me dijo "Quisiera ver como lo haces" y me puso la mano en la entrepierna. No pude evitarlo, se me paro. Seguimos platicando y un rato despues me di cuenta de que me tenia que ir. Elena dijo que ella tambien y comenzamos a bajar las escaleras juntos.-Oye, la semana pasada ¿es cierto que fajaste con Percy? -le pregunte.-Si, si... Que fajarlo, al dia siguiente lo hicimos -me dijo. Ya estaba muy peda y se me ocurrio preguntarle.-¿Quieres que pase algo entre nosotros?Ella dijo que si. La agarre de la mano y en uno de los pasillos desabitados al lado de un elevedor fue donde la lleve. Me sentñi algo cohibido, pero ella se abalanzco sobre mi y me comenzo a besar.Se ve que tenia mucha experiencia y esos labios eran tan carnosos que no pude dejar de besarla. La estrelle contra una pared y comenzamos a besarnos con mas y mas intensidad. Ella me agarro de las nalgas y me pretujo, asi que que yo tambien la agarre de las suyas. Estabamos muy muy juntitos. Le comence a besar el cuello y de repente le alce la playera y el brasier y le empece a lamer sus tetas. Ella hacia ruiditos de placer mientras me perdía mas. Despues me dirigio de nuevo a su boca y con una de sus manos empezo a frotar mi pene por encima del pantalon. Yo por encima de su mallon empece a acariciar su vagina. Ella no dejaba de hacer ruiditos de placer, que eran tiernos y sensuales a la vez. La segui besando, pero esta vez haciamos moviemientos como si lo estuvieramos haciendo por encima de la ropa. -Traes condon? -pregunto.-Si, en mi cartera.-Buscalo en lo que yo hago algo.Se agacho y desabrocho mi pantalon. Para entonces ya tenia la verga bien parada.Habia escuchado rumores de que Elena daba unas mamadas legendarias y sin duda lo fue. Primero lamio con la punta de su lengua mi glande mientras que con la otra mano me masajeaba las bolas. Siguio haciendolo asi, y despues lamio mis bolas. En seguida , con la otra mano, empezo a estimular la vena que tenemos en la parte de abajo del pene. Se sentia glorioso. Despues se metio todo mi pito a su boca. Ya me habian dado sexo oral y aunque se sentia bien, se notaba la falta de experiencia, pero con Elena no. Ella ya sabia respirar bien, se la metia toda (me mide 20. cm) y no dejo de estimular la vena ni de masajearme las bolas. La agarre de las greñas y comence a bombearla mas y mas. Me vine en su boca y ni siquiera saco mi pito, se lo trago todo ahi mismo. Seguimos besandonos un ratito y me dijo que le lamiera las tetas de nuevo. Como tenia que estar algo agachado, mi pito quedo justamente en su entrepierna. Ya sentia su vagina humeda atraves de los mallones. No tarde en que se me pusiera dura de nuevo.Elena se tumbo en el piso y me saco toda la ropa. Depsues yo la desvestí lentamente. Con un dedo le acariciaba la pucha mientras la besada. Me sorprendio cuando me puso el condon de una mamada. Nunca habia visto eso.Siguio tumbada en el piso. Me puse encima de ella y se la meti. Ella me agarro de las nalgas y me dijo "cogeme mas duro" mientras marcaba el ritmo. No dejaba de hacer ruidos de placer y de tener orgasmos. Al mismo tiempo yo le mamaba las tetas. Segui bombeando. Me encantaba coger con esa dios. Asi estuvimos un rato hasta que me vine.Ah, que rico dojes -me dijo mientras me quitaba el condon y se ponio en posicion de perrito. En lo que se me volvia a parar, le lami la vagina. Ella casi gritaba de placer. Veia su cara, se le veia en los ojos, hacia expresiones como de estrella porno y se mordia los labios.Yo me sentia como en el cielo lamiendo esa vagina tan deliciosa.Despues de un rato ya se la meti por el culo. Ella se masturbaba en la vagina mientras yo le seguis dando por detrás. Me vine en su espalda en esta ocasion.-Que rico pito tienes, Carlos -me dijo.-Tu tienes muy rica pucha.Cuando salimos de la casa de mi amigo eran las dos de la mañana. Cuando terminamos de cojer eran cerca de las cinco de la mañana. Lo hicimos parados, acostado y en mil posiciones.Solo lo hice esa vez con Elena, pero me basta para el resto de mi vida recordar lo puta que es. FOTOS

me coji a mi hermano

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Hola a todos esto que les voy a contar paso aproximadamente como 6 años oy Sofia de 19 y Fernando, mi hermano de 22, un dia mis amigas me invitaron a salir con unos primos y yo acepte esa noche recuerdo que mis padres habían salido fuera a una fiesta de negocios con unos tios, y dejaron a Fernando a cargo, pero el estaría con su novia asi que los deje solos ya sabran para que entonces me meti a bañar y me puse un pantalón bien ajustado mis medidas 89-92-59, busto 36 b, estatura 1.65 güera  bueno con una tanga de hilo, una blusa negra con un bra- morado le dije a mi hermano que iba a salir con mi amiga Claudia un poco molesto lo acepto después de todo se quedaría solo, con su novia, ya en la disco empezamos a bailar sus primos y yo, recuerdo que después de media noche fuimos al baño, dejamos nuestra cerveza cuando regresamos le tome y me supo algo raro más amarga de lo norma pensé que era por que la había demasiado tiempo sin tomar y se amargo en fin no le di importancia y seguimos bailando de repente me sentí caliente por dentro y al mismo tiempo un poco mareada notaba como uno de sus primos me agarraba las nalgas medaba cuenta pero no le preste atención pensaba que era accidentalmente como había mucha gente, después de un rato baile con otro de sus primos y volvió hacer lo mismo me volvió agarrar las nalgas pero estavez con ambas manos cuando voltee a ver a Claudia ella también le agarraban las nalgas puesto que ella llevaba falda podía notar su tanga color negra que se le metia entre sus nalgas y uno de sus primos que en total eran 3 alparecer ella estaba perdida entonces cuando terminamos de bailar le dije a clau vamos de aquí llebame a mi casa me costó convencerla pero al final acepto sus primos no querían pero aceptaron después de que nos propusieron otro baile y como sabran se dieron unas agasajadas con nosotras desde agarrarnos las nalgas besarnos el cuello agarraban mis bubis parecían pulpos y nosotras no podíamos hacer nada estábamos tan calientes que en vez de disgustarnos nos gustaba salimos del antro y en auto se dieron unas agasajadas nos metieron mano por donde sea uno de sus primos metió el dedo en mi boca a Claudia le quitaron la tanga la dedearon le metieron el dedo por el ano y después hicieron que lo chupara e intentaron quitarme el pantalón pero no pidieron estaba muy ajustado pero en lo poco que recuerdo llegaron a meter sus dedos en mi vagina incluso uno de ellos metió su miembro dentro de mi boca por lo que apreté los dientes fuertemente para saborearlo mientras a Claudia uno de ellos se la sentó en su miembro estaba casi desnuda por un tiempo perdí el conocimiento un momento cuando desperté no tenía la blusa estaba abajo mis bubis estaban al aire las manos de un primo me estaba sobando la vulva por encima del pantalón otro me besaba todo lo que podía hasta que llegamos a la casa mareada entre y me ti como pude a Claudia antes que nada nos arreglamos para que Fernando no notara lo que había pasado, toque el timbre ya que la no encontraba la llave en mi bolso  toque el timbre y salió Fernando a recibirnos vio a Claudia y no dijo nada subí a mi cuarto y acosté a Claudia en la cama mientras tomaba un baño cuando entre estaba Fernando en el baño pero no me importo asi entre me desvestí poco a poco delante de el la verdad estaba muy caliente para pensar en otra cosa me tambalee y antes de caer me detuvo Fernando me dijo algo pero no escuche bien que dijo y me ayude a desvestirme quedando totalmente desnuda me empezó a bañar al mismo tiempo le agarraba su entrepierna y el me empezó acariciar las bubis se metía cada uno de mis pezones dentro de su boca por lo cual yo estaba bien excitada no lo podía creer sin mas ni mas me  dio su herramienta por la boca sabia tan rico, que quise tragármela toda de un jalón hasta que termino en mi me trague toda su leche estaba tan amargo pero tenia tanta sed que no me importo el sabor pero no basto se le volvió a parar y cuando me metió en la tina de agua el se desnudo completamente y me la metió sin ningún titubeo empecé a gemir como loca se sentía tan rico que no podía dejar de gemir mientras me besaba en la boca metía su lengua en mi boca me lamia el cuello las orejas y me gustaba su herramienta dentro de mi entonces perdí de nuevo el conocimiento por un rato pero cuando desperté ya me había encertado en mi ano dolía tanto que sentía que me iba a partir en dos mi ano se abría cada vez mas lo sentía bien caliente en cada metida mientras me agarraba fuertemente los senos, y yo gemía perdí la cuenta de las veces que me vine, después de un rato la saco y metió los dedos en mi vagina y empezó a moverlos y me vine otra vez después me lo hizo con la boca y me existe tanto que me vine en su boca y el los trago todo, después me subió a mi cuarto donde estaba Claudia y me volvió a penetrar tan rico que esta vez lo agarre para que cuando se viniera se viera dentro de mi, ya exhausta dormí, cuando desperté Fernando tenia bien ensartada a Claudia, pero ese relato se los cuento otro día. Comenten si les gusto o no? Besos donde mas les gusten      FOTOS

hermano y yo. sadomasoquismo.

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llegue del colegiio estaba super cansada!... me fui a duchar lo unico que queria era bañarme ese dia habia sido horrible. Consegui a mi mjor amiga Con mi noviio... abri la puerta del baño y consegui a mi hermano con una chica teniendpo sexo. del susto cerre la puerta de un golpe y me fui molesta para mi cuarto. -.-! xq tenian que hacerlo en un baño?... no podian hacrlo en su cuarto?... volvi al baño.desnuda soolo con una toalla a esperar que salieran, esqueche los gemidos de la chica que estaba con mi hermano, me fui poniendo cachonda poco a poco. meti la mano debajo de la toalla y me empeze a masturbar lentamente. xfin cuando casi me corro. deje de escuchar los gemidos. ya hbian parado. me fui a bañar cuando ambos salieron. me meti al baño. juro que mi hermano me exitaba solo con su mirada. y ahora que estaba cachonda me excitaba aun mas.   FOTOS

Amante a mis 16 años

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Actualmente soy una mujer casada, pero quiero confesarles que a los  16 años me convertí en la novia de un hombre de 23 años, pero en los meses siguientes me entere que estaba casado y ya al cumplir los 17 me convertí en su amante desde el momento en que me hizo suya, bueno, al menos pienso que se es amante cuando se tiene sexo.En esa época cursaba mis estudios, y andaba con mi uiforme escolar, al principio eran  besos en la boca y abrazos, hasta que que, aún sabiendo que era casado, hecho que me molestaba y me daban mucho celos de compartirlo, comence a permitirle caricias más fuertes, a él le  gustaban mucho mis pechos y mis piernas, pues practicaba basquetbol.Poco a poco se atrevía a besar mi cuello, a acariciar mis piernas  apenas cubiertas con mi uniforme escolar, eso a mi me exitaba muchisimo, después tocaba encima de mi blusa mis grandes pechos o al besarme pegaba su cuerpo, en otras ocasiones me tomaba por atrás y ya podía sentir su pene. En ese entonces conservaba mi virginad y desde luego que había otros hombres que me pretendían, entre ellos mi entrenador, un hombre de unos 50 años, que en alguna ocasión me beso a la fuerza.Había cumplido los 17 años cuando, después de un desfile deportivo, quien era mi novio fue a traerme. el tenía un auto, yo vestía un pantalón corto,  una playera, mis tenis, mis calcetas que me  cubrian hasta la rodilla dejando desnudas mis formadas piernas. Le pedí me llevará pronto a mi casa, que no tenía tiempo de estar con él  y que lo odiaba porque no dejaba a su esposa.Ya fuera de la ciudad, metió su auto en un camino, lo detuvo bajo un árbol y sin más comezo a besarme y acariciar mis piernas, diciendome que lo traían loco, me estuvo besando varios mintus y tocandome las piernas. Le dije que mejor bajaramos y caminaramos, lo que hicimos, sobre todo porque estaba exitadisima y no queria que me cojiera.Nos recostasmos en el pasto, y miramos que no hubiera personas y sólo a lo lejos se veían los autos sobre la carretera, y él, al no ver a nadie, nuevamente se me fue encima, y sin más comenzo por vez primera a becas mis muslos desnudos. Yo estaba exitada, pero aún asi le dije que lo odiaba , que no quería saber nada de él y de su mujer. Pero a él no le importa y calló mi boca besandome y diciendome que me amaba y que su mujer era una vieja fodonga y fea, que yo era una princesa.Poco a poco comence a ceder y por fin, permiti que mientras me acariciaba mis  pechos cubiertos por la playera deprortiva, una de sus manos trataba de bajar mi pantaloncillo corto. Yo me levante del suelo, enojada y le dije que eso no podía ser, pero nuevamente me beso en la boca, pero ahora sin más, me bajo el pantaloncillo corto, junto con la tanga que cayerón hasta el suelo, quedando suelta la playera deportiva sólo cubria, como si fuera un minivestido mis desnudas nalgas, dejando al descubierto mis muslos, que tanto le gustaban.En eso escuchamos, la plática de unos agricultores, me puse nerviosa, y corrimos a ocultarnos sobre unos matorrales, olvidando mis pantaloncillos cortosy mi tanga que si más fueron recogidos por los agricultores. Los señores caminaron y nuevamente nos quedamos los dos, pero ahora sin mi protección.Nuevamente me comenzó a besar y ya sin impedimento algunos sus manos se posesionaron directamente de mis nalgas que eran apretadas con fuerza  y sus dedos los pude sentir en mi culo, como penetraban unos milimetros y al frente pude sentir su bulto, lo sentía duro y por ves primera sentía la necesidad de tocar, de examinar. Trate de apartarlo, pero mis manos sintieron algo duro, largo, curvo, al fin era su pene fuera del pantalón, me dió miedo, pero ya lo había tocado, mis manos estaban como humedas, las quite, y de repente me puse de espaldas, queriendo evadir su paquete, pensando que quitandome de ahí más no pasaria. Pero que sorpresa me llevé que al darle las nalgas, ese paquete estaba durisimo, a mi me parecio enorme, y chocaba con mi culo, que al sentirlo quería huir, pero una fuerza  irresistiqble lo obligaba a acomodarse, mi vagina dseseba ser penetrada y el pene mojado picaba mi culo, pero él era un experto así que me inclino un poco, y de un derepente sentí como su verga se apropiaba de mi virginidad, nunca había sentido tanto placer, había leido sobre sexo, pero para mí era otra cosa, sentir esa verga, que aunque no había visto me estaba dando un poco de dolor pero que a su vez se convertia en un placer y ya no me intereso en convertirme en su amante.Me estaba cogiendo, y más me daba placer, debo confesarlo el estarle robandole la verga a otra mujer. Me sentía superior a ella, era en ese momento la dueña del pene y de los huevos que rozaban mi formado culo. Poco a poco, sin sacarme la verga, me fue acomodando en la posición de perro, y continuo moviendo ahora puedo decir, la que fue mi verga, durante varios minutos. Yo sentí mucho mas placer cuando sentí ganas de orinar, y le dije, pero el me oriento diciendome que era normas que  iba tener un orgasmo, que dejara  fluir, lo que hice, siendo un placer exquisito. Fue una cogida riquisima sentir por ves primera ese palote de 19 cm, de esas medidas me enteraría más tarde. Esto lo recuerdo porque después de años lo encontre nuevamente, ya sin su esposa, y yo con mi marido, pero él no oculta que le siguen impresionado mis piernas, pues me vió ahora vestida de minifalda. Pero a pesar de que me hizo gozar ahora queda el recuerdo FOTOS

LA FERIA - 1/6

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LA FERIA – 1/6(BAILE DE TRES) Historia verdadera contada en seis partes, de seis las experiencias vivida por mi esposa y por mí en un fin de semana que disfrutamos en un  pintoresco pueblito en el cual se celebraba las fiestas patronales de la población.  Era vienes ya anocheciendo, cuando mi esposa y yo nos disponíamos a salir de viaje a pasar el fin de semana en un pequeño pueblo cercano a nuestra ciudad, allí se  realizaba una vez al año las ferias  patronales y todo el pueblo estaba de fiesta en ese fin de semana, había como todos los años música en vivo en casi todas las calles del pueblo, comida rápida de todo tipo, ventas de ropas, zapatos y artesanías, venia gente de todos las ciudades y pueblos cercanos, se pasaba un buen fin de semana allí, era la segunda vez que íbamos.Llegamos como a eso de las 10 de la noche. Ya había tenia rato que había comenzado la feria, las calles estaban full de gente bailando y tomando, había música para todos los gustos,  distantes unas de otras para que cada quien pudiera oír y bailar a su gusto. Somos una pareja joven, apenas tenemos 4 años juntos y no hemos querido tener niños para poder disfrutar a plenitud nuestra juventud, mi esposa se llama Victoria pero yo le digo Viky y yo Mauricio y ella me llama Mauri. Casi todos los fines de semana inventamos ir algún sitio nuevo para distraernos y pasarla bien. -Mauri, porque no entramos un momento a las ventas de artesanías a ver que vemos. -Ok. mi amor como tu quieres, eso si no te vallas antojar de lo primero que veas. -No te preocupes Mauri, te prometo no hacerte gastar mucho. Caminamos através de las galerías, siempre dejaba que Viky caminar adelante de mi para así estar pendiente de ella y para admirar su bello cuerpo, es todo una hembra en toda la extensión de la palabra. -Mira Mauri, que bellos collares y pulseras hay aquí, no me puedo ir sin comprar uno mi amor. -Ya lo sabia, sabía que no te ibas a ir con las manos bacías. Salimos de las ventas de artesanías y nos dirigimos hacia un kiosco donde vendían cerveza. -Quieres tomarte una cervecita para acompañarme mi amor le dije al oído a Viky. -Esta bien me voy a tomar una porque esta haciendo mucho calor.  -Mauri en verdad que nunca había sentido tanto calor la vez anterior no hizo tanto calor. -Tienes toda la razón, es verdad yo también estoy muy acalorado, debe ser por tanta gente, hay mas que el año pasado. -Bueno Mauri, brindemos por nuestro amor y que siempre estemos juntos. -Brindemos mi amor y que siempre seas mi compañera para todo, hasta para acompañarme a tomar, para no tomar solo, salud. Nos tomamos esa primera cerveza, luego nos  tomarnos otra y luego otra, charlamos de todo un poco, criticábamos a los que pasaban y nos reímos un buen rato de las cosas que veíamos, hasta que la vi un poco mareada y decidí caminar con ella para que se le pasara un poco el mareo. Caminamos hacia un conjunto que estaba tocando muy animado. había mucha gente bailando, tocaban una mezcla de Calipso con Samba. Nos metimos entre la gente para acercarnos a un circulo donde quedaba encerrado una pareja bailando en el centro y los demás aplaudían y bailaban a su alrededor. Nos acercamos hasta meternos muy cerca del  circulo ella caminaba delante de mi y me llevaba casi arrastrándome muy emocionada por ver de cerca lo que estaban haciendo dentro del circulo. Viky estaba muy animada, las cervezas la habían puesto un poco inhibida y muy alegre, tenia ganas de bailar, yo no soy muy buen bailador pero ella si, es todo una artista bailando.  Ella baila al compás de la música y yo la abraza por detrás, con mis manos en su cintura y meneándome con ella al compás de la música. -Mira Mauri que bien bailan, la chica se mueve muy bien y los dos chicos ni se diga, se ve que están en buena forma. -Se ve que saben bailar bien los tres, pero se que tu lo harías tan bien o mejor que ella, yo si no me puedo comparar con los dos muchachos por que sabes que no bailo. En el centro del circulo están bailando dos muchachos y una muchacha, la chica era muy bella y de muy buen cuerpo, los dos jóvenes también estaban en muy buena forma, la chica bailaba y los dos muchachos la seguían y restregabas sus cuerpos contra el de ella, uno por delante y el otro por atrás, el baile era como una persecución en la cual la chica bailaba y trataba de escaparse de un bailarín y era interceptada por el otro, los dos rozaba sus cuerpos con el de ella de forma muy sensual, era un baile muy excitante y atrevido. -Hay Mauri para mi que la chica no aguanta mucho tiempo, se ve muy cansada sin embargo los dos chicos están como si nada. -Si mi amor es verdad, la tienen muy cansada, son dos contra ella solita y me inmagino que también debe estar muy excitada, con tanta recostadera, dije yo en tono malicioso. -Bueno Mauri no es para menos los chicos están muy bien físicamente y son muy bien parecidos, claro no tanto como tu mi amor, no te pongas celosos, mi corazón es solo tuyo, giro su cabeza y me dio un beso muy suave. Estábamos distraídos  besándonos cuando sentí que halaban a Viky del brazo hacia el centro del círculo, la muchacha y uno de los muchachos que estaba bailando eran quienes tiraban de ella hacia el centro del círculo, ella miro a los jóvenes que la halaban del brazo y me vio a mí con cara de asombro sin saber que hacer. -Mauri que hago? Me da pena ponerme a bailar allí. No había terminado de hablar cuando Viky fue prácticamente arrancada de mis brazos y llevada casi a rastras hasta el medio del círculo, desde allí me miro y su expresión era de gracia y un poco de nervio, la gente gritaba "que baile, que baile, que baile". -Baila le grite y le hice un gesto "tu sabes hacerlo bien" La chica que esta bailando anteriormente se retiro cansada dejando a Viky sola con los dos jóvenes.Viky comenzó a bailar con uno de los muchachos, el otro se alejo un poco para esperar a ver como se desenvolvía, Viky bailaba muy bien tambor, Calipso y samba, sabia mover muy bien sus cadera, sus movimientos eran muy sensual, ella culeaba y movía muy bien sus caderas, la gente comenzó aplaudir y azuzar al joven ya que Viky prácticamente se lo estaba llevando, al ver esto el otro joven se unió al baile y entre los dos comenzaron a culearla, uno bailaba delante y el otro detrás, entre los dos frotaban sus cuerpos contra el de ella, aprisionándola y casi no la dejaban mover, era como hacer un sándwich pero bailando, Viky no se dejaba acorralar y seguía bailando y moviendo sus caderas, se escabullía hacia un lado para tratar de escapar de la encerrona pero era casi imposible, ella comenzó a moverse entre los dos como pudo, sus movimientos se hicieron mas sensuales, con una mano recorría el pecho del que estaba adelante y con la otra acariciaba la cabeza del que esta detrás de ella, los dos jóvenes bailarines se veían muy entusiasmado por el espectáculo que le estaba haciendo Viky, ahora ellos se veían muy excitados y para ser sincero ella también lo estaba, la gente gritaba eufórica cuando los jóvenes la trataban de acorralar y la culiaban entre los dos al mismo tiempo, esto me daba mucho celos, antes con la otra muchacha me pareció muy excitante pero ahora era a mi Viky a la que tenían frotándole su cuerpo con el de ellos.Viky se dirigió hacia una joven que estaba en el borde del círculo y la tomo del brazo como hicieron con ella, cuando la joven entro al círculo, ella regreso a mi lado. -Fue increíble Mauri, que bien bailan esos jóvenes, no estas molesto conmigo verdad?. -No Viky por que habría de estarlo. Dije un poco serio. -No se por la forma en que baile, o mejor dicho como ellos bailaron conmigo? -No estoy molesto, un poco celoso si, me pareció que te Iván a violar bailando y lo peor fue que creo que te agradaba. -jajajaja, no seas exagerado Mauri, no es para tanto, tu sabes que ese baile es así. - Si pero no me vas a negar que esos muchachos se pasaron un poco. -Bueno a decir verdad tienes razón, se me pegaban mucho, pero ninguno de los dos me falto el respeto, solo fueron roses corporales nada mas. -Y no te excitaron eso roces corporales como tu dices?, pregunte en tono burlón y serio a la vez. -Para serte sincera, estaba más asustada que excitada, aunque no te voy a negar que me gusto mucho el baile y los aplausos del público. -Bueno Viky vamos a tomarnos unas cervecitas y buscamos un hotel para bañarnos y descansar y hacerte el amor, por que para serte sincero me siento muy excitado. -Yo cambie me siento excitada mi amor, debe ser por las cervecitas que me tome, el ambiente y por su puesto el baile. Nos tomamos varias cervecitas en el mismo kiosco mientras conversábamos, Viky me contaba con lujo de detalle lo que había sentido durante el baile. Buscamos hospedaje en varios hoteles sin conseguir, decidimos preguntar en un Hotel que vimos a las afueras del pueblo cuando íbamos llegando.Cuando íbamos llegando al Hotel vimos a un vehiculo que iba en la misma dirección, se veía la sombra de tres personas dentro del vehiculo, dos adelante y uno atrás, cuando iban llegando a la recepción, la persona que iba atrás se agacho para esconderse. -Vistes lo que yo vi, le pregunte a Viky. -Si claro que vi, van tres personas y una se escondió antes de llegar a la recepción, por que abra hecho eso. -No tengo idea, pero es muy extraño, me inmagino que las habitaciones son solo para dos personas, y quieren pasar los tres pero sin que el encargado sepa, le respondí a Viky. -Mira Viky nos toco la habitación 22 y es al lado de los ocupantes del vehiculo que venia delante de nosotros, que casualidad. -Si que casualidad mi amor, bueno así es la vida. Dijo ella pensativa. Entramos a la habitación,  era una construcción muy vieja pero estaba todo muy limpio. Nos bañamos juntos, nos enjabonamos mutuamente, me gustaba mucho el cuerpo de Viky en especial sus bellos senos, redondos y duros.Salimos del baño y nos metimos en la cama. -Que rico Mauri, a llegado de hora de hacerte el amor, te voy a comer completo, esta noche me siento excitada. -Que bueno mi amor, soy todo tuyo, comienza tu que yo termino, le dije en tono jocoso. Viky comenzó acariciando mi pecho, sus labios buscaron los míos en un beso caliente, lento y muy excitante.De pronto escuchamos unas voces y un alarido que venia de la habitación de al lado, donde estaban hospedados el trío misterioso. -Hayyy……………. hayyy, no por favor espera, ohhh, así no ya va, me duele, hayyyyyyy. Eran voces que se escuchaban desde la habitación de al lado, una chica se quejaba. -Escuchaste eso me dijo Viky asombrada, algo esta pasando en la habitación de al lado, es la voz de una chica y parece que la están obligando a hacer algo que no quiere o la están maltratando. -Si, escuche la voz de una mujer quejándose, dije a Viky un poco asombrado. -Algo raro esta pasando allí, por algo venia esa persona escondida allí en la parte trasera del auto será un secuestro, me dice Viky un poco asustada. Nos quedamos un rato sin hablar y pendiente a ver que escuchábamos y a los poco minutos volvió a gritar. -Ya va, ya va! No tan fuerte, poco a poco, ahhhhhhhhhhhhhh, nooooooooooooo, ya va, ya va, ahiiIiiIiiiiiiiiiiii………………….. con calma por favor, no sean rústicos. Viky se paro sobresaltada de la cama. -Algo malo esta pasando allí, vamos a llamar a la policía Mauri, están maltratando o violando a una mujer allí. -Tengo una idea Viky, voy a rodar esa mesita de noche hacia esa pared para ver si puedo alzar el techo raso y poder oír mejor lo que esta pasando. -Ok. Mauri pero ten cuidado puede que sean unos criminales peligrosos o violadores, no nos vallamos a meter en problemas. -No te preocupes tendré mucho cuidado, le dije a Viky dándole un beso. Recosté la mesita de la pared y me monte, levante con cuidado una lamina del techo raso, estire la mano y alce un poco una lamina que daba hacia la habitación de al lado y lo que vi me dejo impresionado y con la boca abierta. Me quede un rato viendo lo que pasaba. Baje de la mesita y me senté en ella. -Que pasa Mauri, me pregunto extrañada. -No vas a creer lo que te voy a decir. Es increíble. -Que pasa Mauri, me estas poniendo nerviosa! Que fue lo que vistes. -Esta bien, siéntate en la cama por que te vas a caer para atrás, allí están nada más y nada menos que el trío bailador. -A que te refieres con eso Mauri? -Están los dos muchachos que estaban bailando contigo y la joven que bailaba con ellos cuando llegamos, pero esta ves están haciendo un sándwich pero en la cama. -No puede ser dijo ella asombrada. Pero como es posible y porque chilla? Que le están haciendo? -Por que le quieren hacer un sándwich de verdad como el de las películas pornos, la quieren penetrar los dos al mismo tiempo, uno por delante y el otro por detrás. -No te creo Mauri, quiero ver yo misma, ayúdame a subir, quiero verlo yo misma. -Bueno si quieres ver ven conmigo, vamos te ayudare a subir. A Viky se le iban a salir los ojos al ver lo que estaba pasando, la chica le estaba mamando el pene a uno de los muchachos mientras que el otro devoraba prácticamente su vagina. La vista era perfecta, Viky estaba como hipnotizada, no apartaba los ojos del grupo. Su mano apretaba la mía muy fuerte. -No puedo creerlo esto, que casualidad Mauri, esto es increíble, hasta ahora pensaba que solo en películas de veía eso. -No podemos estar los dos montados en esta mesita, se va a romper, le dije a Viky al oído, me voy a bajar y luego nos turnamos, una ratito tu y uno yo. -Pues bájate Mauri, yo quiero ver un poco más por favor. Me baje con cuidado, Viky siguió viendo lo que pasaba muy excitada.  -Están cambiando de posición mi Mauri, ahora ella esta arrodillada, se lo mama a uno mientras el otro la penetra por detrás, dijo en voz baja. Viky se veía muy excitada, creo que no recuerdo haberla visto así nunca antes, su mirada y sus facciones irradiaban lujuria. De la habitación de al lado se escuchaban claramente exclamaciones de excitación de placer. -Cambiaron nuevamente de posición Mauri, dijo en voz baja, ahora ella esta mamando los dos penes a la vez, los chupa y los mama divinamente. Aproveche la situación para ver que tanto estaba excitada, subí mi mano por sus piernas hasta llegar a su sexo, esta muy mojada, sus labios vaginales estaban muy hinchados, al sentir mi mano inmediatamente abrió las piernas dejándome acceso completo a su sexo. -Ahora uno de los muchachos se acostó en la cama boca arriba y ella se esta montando sobre el introduciéndose su pene completamente y el otro se paro a su lado y se lo esta mamando muy rico, dijo nuevamente en voz baja, para que supiera lo que estaba sucediendo.  - Ahhhhh..............! que rico………………………… ahhhhhhhhh Un sonido ronco escapo de sus labios la primera exclamación de placer de Viky, al meter mis dedos en su vagina, estaba muy lubricada, estaba muy excitada. -Mauri deberías ver esto, se ve muy excitante, nunca me imagine ver algo así! Exclamo. - Tú eres mis ojos Vicky, observa tú y cuéntame todo con lujo de detalle yo mientras acaricio tu cosita rica, dije en tono jocoso. Yo seguía acariciando su vagina muy suavemente, ella movía sus caderas también suavemente como recordando cuando estaba bailando con los dos muchachos Viky estaba muy atenta a lo que hacían los vecinos. -Hayyyyyyyy………. Hayyyy…………….,  con calma, mételo suavecito, sin apuro mi amor, dijo la joven de la habitación de al lado, Viky no me comento nada, estaba como hipnotizada viendo lo que hacían. -Ohhhhhhh, siiiiiiii, ya entro, ohhhhhhh, que rico que divino, denle suave por favor...................ahhhhhhhhhhhhhhh! Que divino, que ricooooooooooo…… ahhhhhhhhh Era lo que podía oír que exclamaba la chica, parecía muy excitada y yo no podía ver, no sabia que estaba pasando y Viky no me decía nada, no se quería perder ni un instante. Lo que si observe es que su vagina me estaba succionando los dedos y los chorros de flujo ya le corrían por entre las piernas. -Que esta pasando mi amor?, le pregunte metiendo un tercer dedo en su vagina. No me respondió, se aferro fuerte al techo y comenzó a culearme muy fuerte, se agachaba para que mis dedos entraran mas profundamente, estaba muy excitada, nunca la había visto tan excitada. En la habitación del lado se seguían oyendo las exclamaciones y gritos de placer, cada vez más fuerte, se notaba que lo estaban pasando muy bien. -Que esta pasando mi amor? Le volví a preguntar, dime que estas viendo que te tiene tan excitada? Por que no me cuentas? Viky volvió a la realidad, me miro y su mirada esta turbia por la excitación y el placer, su mirada era vidriosa. -Le, le le.... estan haciendo el amor entre los dos, los los dos.... al mismo tiempo, la la...... están reventando de placerrrrrr. Dijo estas últimas palabras tartamudeando y moviendo sus caderas sobre mis dedos, enterrándolos hasta el final. -Los dos la están penetrando al mismo tiempo, uno por delante y el otro por detrás? Eso eso lo que me quieres decir Viky. - Siiiiiiiii mi amor, es exactamente lo que esta pasando, me respondió ella muy agitada y excitada. -Déjame ver ahora a mi, parce que la cosa se esta poniendo buena, le dije. -No mi amor quiero que sigas metiéndome tus dedos, usa también la otra mano, busca a ver donde me los puedes meter, dijo con tono pícaro, abrió un poco mas las piernas, saco un poco su pompi hacia atrás como diciendo "mis huequitos son tuyos, disfrútalos"Comencé a meter también unos dedos por su bello culo, cuando lo sintió comenzó a culear mas agresiva, yo también me excite mucho y metí un tercer dedo en su culo, esto la estaba enloqueciendo, sus movimientos eran cada vez mas fuertes. -Más mas mas quiero mas, destrózame a mí también por favooooooorrrro....................ahhh No termino de pronunciar sus palabras, su cuerpo fue sacudido por deliciosos espasmos, síntomas inequívocos que estaba acabando. -No pares mi amor, sigue quiero mas mucho mas, destrózame como a ella, hazlo mi amor, hazme llorar de placer. No reconocía a Viky, nunca me había hablado de esa forma, siempre fue muy recatada pero ahora parecía otra persona. Introduje entonces mi cuarto dedo en su culo y casi mi mano completa estaba dentro de su vagina. -Si quieres llorar te voy a complacer, le dije irónicamente. Comencé a subir y bajar mis manos con movimientos un poco rudo esperando a que ella me detuviera cuando sintiera que la estaba maltratando, pero no fue así, ella comenzó a moverse con más furia, movía sus caderas como nunca. -Voy acabar! Voy acabar................. Ahhhhhhhh…………………. Huyyyyyyyyyy……………que rico mi amor.  Comenzaron nuevamente sus espasmos, casi de cae de la mesa, tuve que cargarla y llevarla a la cama, allí quedo como en el limbo por unos minutos, hasta que reacciono diciendo; -Ven mi amor, ahora me toca acabar a ti, te haré estremecer como nunca. Y así fue, Viky esa noche me hizo el amor como nunca antes lo había hecho, se había transformado en una mujer muy sensual y erótica, algo había ocurrido dentro de ella que le hizo explotar todo su erotismo salvaje, me hizo acabar dos veces y ella acabo también dos veces mas. CONTINUARA.............................................. FOTOS

mi vecina de 52

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hola esto que les voy a contar es verdad. yo vivo en un municipio de la ciudad de Puebla. cerca de mi casa como a 100 metros vive una señora de 52 años llamada Teresa, la cual ere viuda desde que tenia 40 años.La verdad a mi me atraen mucho las maduras y yo solo tengo 16 añoz.Pero en ella no encontrava algo atractivo ella tenia una nieta de 15 años ala cualyo le atraia siempre que la vieja Teresa salia a trabajar yo hiba a su casa con su nietay hacia unas ricas mamadas. una tarde como de costumbre despues de que la vieja salio a trabajar yo fui a su casapara que su nieta me hiciera unas mamadasse nos paso el tiempo y cuando me di cuenta eran las 9 pm y la vieja no llegaba asi que seguimos jugando cuando derrepente oimos ruidos supusimos que era la vieja y asi fueasi que le saque mi verga de su boca y me meti debajo de la cama entro la vieja a la casay le dijo asu nieta que venia exausta por lo que le dijo que se hiba a dormiry que le llevara su pijamacontinuara............... FOTOS

Una compañera de profesión

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Lo que les voy a relatar sucedió hace apenas un año, tengo 29 años y no estoy nada mal, es decir, me considero agradable a la vista. Mi historia comienza hace unos tres años cuando conocí a una compañera de profesión de 1,60 m, delgadita, con unas tetas pequeñas, pero muy apetitosas y un culo precioso que por aquella época contaba con 45 años. Fue en una época en la que yo afortunadamente tenía mucho trabajo lo cual provocaba que anduviera mucho de acá para allá y como trabajamos en lo mismo, más o menos nos encontrábamos 2 ó 3 veces por semana, lo cual no les voy a negar, me agradaba muchísimo. Se fue forjando una amistad entre ambos, en ocasiones quedábamos para comer juntos, otras veces para tomar algo después del trabajo, en fin una amistad normal sin ninguna otra intención lo que conllevaba a hablar de cualquier cosa sin problemas. Teníamos tal grado de confianza que nos contábamos nuestras andanzas de fin de semana, bueno más bien yo le contaba mis andanzas porque ella todos los fines de semana se iba a casa de su hermana y su cuñado bien para salir de fiesta con ellos o bien para quedarse haciendo de canguro de sus sobrinas de 13 y 11 años quedándose ahí la cosa. De repente un lunes todo cambió, como cualquier otro lunes, nos encontramos para comer y para contarnos lo ocurrido el fin de semana, para mí había sido un fin de semana normalito, unas copas por la noche, pero básicamente en casa todo el fin de semana así que no me extendí mucho en el tema, ella me contó que ese fin de semana no había ido a casa de su hermana porque las niñas tenían varicela, así que había llamado a unas amigas para salir, me siguió contando lo transcurrido esa noche, francamente bastante aburrido, hasta que me espetó “y cuando llegué a casa estaba tan caliente que la pasé masturbándome”, yo me quedé pálido porque aunque nos contábamos cosillas se quedaban en por ejemplo “conocí a una chica este fin de semana … una cosa nos llevó a otra y bueno que desayunamos juntos”, pero no cosas tan explícitas. Como digo las cosas cambiaron, ella procuraba sacar temas calientes y me hacía preguntas como cual era mi postura preferida para follar, que si alguna vez había follado con alguien mayor que yo,… bueno preguntas que en 2 años y medio nunca había hecho y temas sobre los que nunca había hablado, como digo cambiaron mucho las cosas sobre todo porque nunca me había fijado en ella como mujer, pero a partir de ese momento no me la podía sacar de la cabeza, comencé a mirarla como una mujer a la que me quería follar y comerle el c hasta que un buen día subió a buscarme a la oficina, cuando abrí la puerta nos saludamos como de costumbre con un beso, pero esta vez fue distinto, ella buscó mi boca y me dio un beso, le dije que en cuanto acabara una cosa nos íbamos, ella se sentó en el sofá y comenzó a leer una revista. Diez minutos después me acerqué a ella y le dije que cuando quisiera nos podíamos ir a lo que ella me contestó: – Siéntate, quiero hacerte una pregunta – a lo que yo le respondí- Dime – AA¿Te gusto? No obtuvo respuesta porque en ese momento sentí una descarga en mi cuerpo y lo único que hice fue besarla, ella comenzó a besarme gimiendo su lengua buscaba la mía, no sabía que parte de mi cuerpo quería tocar, yo sin embargo le tocaba las tetas mientras le quitaba la camisa y el sujetador, tenía unas tetas pequeñas, pero con unos pezones oscuros casi negros muy erectos a los que enseguida acerqué mi boca y comencé a morder y a chupar, ella no dejaba de gemir y de decirme que quería que la follara, mi polla ya no aguantaba más dentro de mis pantalones. Nos fuimos quitando la ropa como pudimos hasta que quedamos desnudos encima del sofá, su coño estaba muy cuidado y depilado, tenía el pelo cortito por lo que pude ver como tenía su coño totalmente mojado lo que me excitó más, me dolía de lo dura que la tenía, seguimos besándonos por unos momentos mientras yo le pasaba mi mano por su rajita chorreante y en cuestión de un par de minutos sus gemidos se convirtieron en gritos diciéndome que se corría. No aguantaba más, tenía unas ganas locas de follármela, así que me senté en el sofá y le pedí que se pusiera encima de mí, ella con gran maestría se puso mi polla a la entrada de su coño y muy despacito fue bajando, al principio me cabalgaba despacito y diciéndome que llevaba mucho tiempo pensando en mí y que se masturbaba todas las noches pensando en lo que estaba ocurriendo en ese momento y comenzó a follarme más rápido yo la besaba y mordía los pezones mientras pensaba en el chocho tan estrecho que tenía y lo que estaba gozando en un momento comenzó a gritar diciéndome que se corría y tanto me excitó que me vacié dentro de ella. Nos quedamos un rato en esa misma postura con mi polla dentro de su coño besándonos, hasta que fue perdiendo fuerza. Desde ese día follamos muchos días después del trabajo en mi oficina, me excita que sea una mujer madura y que llevase tanto tiempo sin follar, me he convertido en adicto a las mujeres maduras. Agradezco todo tipo de comentarios y en especial los de mujeres maduras. Autor: Emil emi01974 ( arroba ) yahoo.es FOTOS

Ella también quería!!

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Hacía tiempo que me venía gustando mucho una vecinita mia del mismo bloque de pisos. La veía casi todos los días cuando se cruzaba en el portal conmigo. Se llamaba Daiana, una andaluza jovencita, de diecinueve años.  De pelo moreno largo y liso, cara guapísima, boca tentadora de miel, nariz perfecta, ojazos negros y unas pestañas de las que te hieren al mirar. En realidad no era más que una cría, pero tenía un cuerpazo tremendo: que pechos, que cintura y que piernas, que enseñaba a menudo con sus provocativos modelitos.Una noche calurosa de verano me sentía especialmente con ganas de hacer con ella lo que fuera. Días antes, la muchachita no hacía más que echarme unas miraditas que me volvían loco cuando nos cruzábamos en el portal. Esa misma noche, supe que sus padres no estaban en casa y que no volverían hasta dentro de unos días, con lo que iba a estar sola. Ella vivía un piso por debajo de mi casa, yo en el cuarto y ella en el tercero, asi que me decidí a hacerla una visitilla. Debía tener cuidado. Tampoco sabía si ella iba a querer conmigo, y no había otra que obligarla por la fuerza si era necesario. Tenía tantas ganas... Serían las doce y media de la noche, y la chica aún no había salido a la discoteca como habitualmente lo hacía, porque era tal mi obsesión que tenía controladas todas sus salidas. Me daba igual si iban a buscarla o no, yo iba a ir primero. Llevé conmigo un pasamontañas para que no me reconociera y unas cuantas cuerdas por si fuera necesario atarla. Llamé a la puerta y ella abrió creyendo que eran amigos que le venían a buscar. Yo rápidamente y sin mediar palabra la agarré y la metí para adentro. Saque una navaja y la amenacé para meterla miedo.Se quedó paralizada de miedo y muy asustada, ocasión que yo aproveché para atarla fuertemente a la silla con las cuerdas. Se revolvía la muy zorra pero conseguí inmovilizarla. Cuando estaba atada tartamudeó:- ¿Qui, quién eres?...No la dije nada-¿Qué quieres de mí? Llévate lo que quieras, pero suéltame, por favor.La chica suplicaba una y otra vez, pero yo no la dije nada y me dediqué a observarla. Iba vestida ligerita de ropa. Una especie de camiseta-top y una minifalda tan cortita que parecía un cinturon. Las dos piezas de ropa eran de color verde esmeralda con lunares blancos, y la quedaban muy bien, sobretodo por lo provocativa que resultaba. Para terminar llevaba unos zapatos de tacón alto, color negro y de punta afilada. No sé a donde iba a ir, pero la había pillado a medio vestir preparándose para salir.-¿Qué coño piensas hacerme? ¡Vamos contesta!... - decía la chica medio llorando, y empezó a ponerse tan nerviosa que gritó con todas sus fuerzas - ¡SOCORRO, AYUDAA..Gritaba tan fuerte que cualquier vecino podría venir a ayudarla y no podía arriesgarme a que pillasen así, las cosas se estaban poniendo muy mal. Menos mal que no podía verme la cara gracias al pasamontañas y saber quien era yo en realidad.Busqué en uno de los cajones de su habitación un pañuelo o algo para hacerla callar, y saqué un tanga suyo de un cajón. Le hice una especie de bola y se le introducí en la boca para apagar sus gritos. La mordaza no hizo casi efecto y los gritos se seguían oyendo, además acababa de escupirlo. Ya no sabía que hacer, los vecinos nos iban a oir.No me quedó otra que buscar en una caja de herramientas de su padre y coger un rollo de cinta aislante negra. Ahora volví a meterle el tanga dentro de la boca, y después le pegué la tira de cinta aislante bien ajustada para sellar sus labios. Y funcionó, su voz se ahogó y solo se oía "Mmmh". La chica estaba aterrorizada y las lagrimas le caían por la cara, me miraba con unos ojitos de cordero degollado. Entonces la dije mientras le acariciaba el pelo:- No tengas miedo cariño.Al escuchar mi voz, ella se dio cuenta de que yo era el vecino. Y dejó de asustarse, parecía que ahora la situación en la que estaba le estaba empezando a gustar. ¿No era excitante que estuviera raptada en su propia casa por un vecino? Parece que yo a ella si que le gustaba, no habría hecho falta ni el pasamontañas ni nada, pero ya estaba atada y que se le iba a hacer...Ella ahora se dejó hacer de todo. La tumbé en la cama y la desnudé del todo. Ahí ya si que no pudimos más, terminamos haciendo el amor, pero que consté que ella quería, nada de violaciónes...Mientras hacíamos el amor llamaron al portero de casa, se me congeló la sangre. No fuí a contestar naturalmente, pero cuando terminamos siguieron llamando e insistiendo asi que fuí a contestar.-¿Quién es?-¿Daiana?¿Baja Daiana?-Está castigada, esta noche no va a salir.-¿Qué?Sin añadir nada más volví a la cama donde estaba la chica y seguimos disfrutando toda la noche. Cuando se quedó dormida me marché y la desaté. Al día siguiente no pasó nada. Sus amigas creyeron que yo era su padre y que en verdad estaba castigada, ella no dijo nada porque sé que le gustó, y sus padres ni se enteraron. Todavía cuando nos cruzamos en el portal la chiquilla me dedica una sonrisilla o me guiña el ojo.  FOTOS

Un trio singular

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Deseo relatar algo que me sucede actualmente, esto es muy delicado, pero brutalmente erotico, si mi familia sabe de esto me echa a la calle, por lo tanto quiero decirles que todos los nombres y lugares han sido cambiados.   Soy Rita de 17 años, soy alta y delgada, aunque no del tipo anorexico, sino un delgado bonito, llamativo.  Mis piernas son bien formaditas, pechos pequeños pero puntiagudos, mi traserito es pequeño pero con mucha carne.   Todo empezó cuando conocí a Rosita de mi misma edad, ella llegó de una ciudad más grande, la conocí en la prepa, nos hicimos rapidamente amigas.  Para hacer la tareas ella me invitaba a su casa, alli conoci a Don Rodolfo, su papa, quien era muy joven y bastante atractivo, yo le pregunté porque era muy joven (tendría unos 30 o 32 años), ella me dijo que realmente era su padrastro, además tenía un hermano de tres años (hijo de su padrastro con su mama).  En cuanto a su madre, Rosita me dijo que hacía un año se había ido al norte y solo se comunicaban con ella a través del correo electronico y ocasionalmente llamaba por teléfono.   En ese momento yo tenía novio, con el cual ya habia tenido intimidad.  Aunque con poca experiencia, mi novio apenas me había sacado un orgasmo por cada relación y en algunas me había quedado insatisfecha   El papá de Rosita platicaba mucho conmigo cuando yo los visitaba, veía cierto brillo en sus ojos cuando me hablaba.  Además noté que era raro que Rosita me diera saludos de su papa en la prepa, me decía que yo le gustaba mucho a su padrastro.  Al principio no miraba eso con malicia, pero si me sonrojaba, poco a poco me fue gustándo mucho don Rodolfo, yo hasta le coqueteaba en su casa enfrente de Rosita, quien no decía nada.  Ultimamente acostumbraba a llevar puras minis a la casa de Rosita, rapidamente veía que su papá me comía, con su mirada, las piernas.  Todo esto se volvió un morbo, al grado que cierta vez que mi novio me estaba cogiéndo, pensé que era Don Rodolfo quien me penetraba  y alcancé el mayor orgasmo de mi vida hasta ese momento.   Asi llegó el dia anunciado.  Llegué a la casa de Rosita por la tarde, la puerta me la abrio don Rodolfo, ese día habia llegado con mi traje de educación física, un short corto y una playera blanca.  Me dijo que Rosita no tardaría mucho en llegar, que la esperara, por ello me sentó en la sala y me sirvió un refresco, él también se sirvió un refresco.  Platicamos un rato mientras se aparecia Rosita.  Yo estaba muy nerviosa, creo que él lo notaba, ya que se acercaba mucho a mi para platicar, hasta me puso una mano en mi muslo y con sus dedos me  acariciaba.  De pronto me dijo palabras bonitas sobre mi, fue cuando me empezó a acariciar el cabello, yo tenía el vaso en mis manos y de pronto empecé a temblar, el me quitó el vaso de las manos, tomo mi quijada tiernamente con su mano, me volteo y me besó.  El beso fue lento y tierno.   -Te gustó?-me dijo.   Yo lo vi a los ojos y solo asentí con la cabeza.  Se volvió a acercar y me volvio a besar ahora con más propiedad y tomándome por los hombros.  Nuestras lenguas jugaron un buen rato, ese hombre si sabía dar un beso rico.  No se cuanto tiempo estuvimos asi, pero tuvo que ser un buen rato.   Asi sentados besandonos, su mano se abrio camino entre mis piernas, acariciandolo todo y con dirección a mi panochita.   Pronto sentí su mano tocandome mi cuquita sobre mi pantaloneta, luego debajo de la pantaloneta sobre mi braguita, un rato más tarde jugaba con mis escasos pelitos vaginales y mis labios vaginales.  Yo estaba hipnotizada, mi novio tardó cuatro meses para poderme meter mano en mi intimidad, en cambio el papa de Rosita tardo unos cuantos minutos.  Me calenté mucho, sentí fuego en mi cuquita, que solo podía saciarse con las caricias de don Rodolfo.   Sentí como uno de los dedos de él se quería colar entre mis labios vaginales con dirección a mi vagina, intenté detenerle el brazo, pero fue mayor su fuerza, su dedo ingresó en mi coñito, luego lo empezó a meter y a sacar causándome un enorme orgasmo, gemí y chillé un poco.  Luego el me recostó en el sofá, con toda la experiencia, me quitó mi pantaloneta con mi braga incluida, dejándome desnuda de la cintura hacia abajo (con calcetas y tenis), me separó las piernas y se sumergió en mi sexo,  su lengua parecia tener vida, me exploraba toda mi rajita, que rica sensación estaba experimentando, yo abría más mis piernas para que su boca se metiera toda en mi coñito.   -Don Rodolfo!, Don Rodolfo!!- era todo lo que yo podía decir.   El me comenzó a pajear la cuquita con uno de sus dedos.  Luego lo sacaba y se chupaba mis jugos embarrados en él.  Eso me volvía más loca de placer.  Después metió otro dedo para que fueran dos adentro de mi rajita, esto lo hacía mientras se comía mi clitoris, alli tuve mi segundo orgasmo, me retorcí en el sofá, pero don Rodolfo no me soltaba de su boca y dedos.  Luego se subió sobre mi y frente a mi cara se lamió los dos dedos que había tenido en mi coñito, estaban llenos de mis jugos intimos.   Luego subio mis piernas a sus hombros, con su mano guió su verga hacia mi rajita y de un empujón me penetró,  su verga dilató mi vagina y se deslizó hacia adentro ayudada por un vaiven que me daba la cintura de don Rodolfo.  Gemi de placer, cerré los ojos para sentir ese rico pedazo de carne, que además de grande me llenaba por primera vez mi cuquita completa.  La verga de mi novio era mucho más delgada y menos larga.   Don Rodolfo me embistió como quiso, me hizo llegar a otro orgasmo.  Chillé y gemí como nunca lo había hecho,  por primera vez me estaba sintiendo mujer bien cogida.  Pero el papa de Rosita no queria dejar de cogerme.  Se salió de mi interior y se sentó en el sofa y me pidio que yo lo montara de frente a él, de modo que me senté sobre su verga erecta, hasta allí pude ver el grosor y tamaño de su musculo.   Por la alta lubricación, su verga se deslizó rapidamente a adentro de mi rajita.  Luego el me tomó por las nalgas y me pidió que lo cabalgara, asi que que con su ayuda comencé a meterme y sacarme su enorme cosa.  Ya con un ritmo definido, me fue quitando mi playera, luego mi sujetador y me comenzó a mamar mis pequeñas tetas, su labios jugaban con mis pezones y los apretaban deliciosamente.  Nunca había experimentado nada igual, yo casi gritaba alli dentro de la casa.  Estaba por llegar a otro orgasmo.   El se dio cuenta de eso y aceleró el ritmo de la follada, al parecer el también estaba por venirse.    Después de alcanzar otro orgamso, me preguntó si yo estaba protegida, le dije que no, entonces él aceleró los movimientos de su pelvis y sacó su verga de mi rajita, la puso entre mis nalgas y emitió un quejido, sentí su leche mojarme las nalgas, asi que me puse a frotarsela con mi trasero, para sacarsela toda, eso lo había hecho con mi novio más de alguna vez.   Nos vestimos y como si hubiera sido un pecado, sali casi correndo de allí.  Una parte de mi estaba apenadisima, pero la otra parte estaba muy satisfecha.    No se lo dije a nadie, ni a mis padres, mucho menos a Rosita, no sabia como iba a reaccionar.  Me había acostado con su padrastro.   Pasaron como dos semanas, y yo no me animaba a ir a  casa de Rosita.  Lo hice cuando ella me dijo que su padrastro había salido y tardaría en llegar.  Esa vez me contó que su novio la había dejado, ya que lo había encontrado con otra.  Rosita se echó a llorar, yo la consolé y ante mi asombro, ella levantó la cara y sus labios tocaron los mios, nos separamos y luego nos reimos, después otra vez nos pusimos serias, nos vimos a los ojos y nos volvimos a besar, ahora lenta y tiernamente.  Que me pasaba?, primero había cogido con el papa de mi mejor amiga y ahora estaba experimentando mi primera acción lesbica con ella, y se sentía bien.  Poco a poco, llevadas por lo caliente del ambiente, nos fuimos quitando la ropa, hasta quedarnos en cueros, primero fue Rosita quien exploró mi cuerpo, beso toda mi piel y se sumergió en mi rajita, apenas la lamió tuve un rico orgasmo.  Luego fue mi turno, la besé desde la frente hasta los pies, luego subi para chupar mi primer sexo de  mujer, fue exquisito, Rosita se retorcía en la cama mientras yo me comía su coñito, yo estaba hincadita entre sus piernas con mi trasero empinadito.   De repente, siento unas manos fuertes tocar mis nalgas y mi culo y luego antes de darme vuelta siento un pedazo de carne meterse en mi rajita mojada por la saliva de Rosita.  Cuando voltee, era don Rodolfo! quien me empezaba a ensartar con su verga, rapido voltee hacia Rosita, para saber como reaccionaría, pero ella me sonreía.   -No te preocupes!, yo lo se todo y estoy de acuerdo!- me dijo.  Yo estaba muy confundida, pero alli me tenían ensartada follandome duro,  -Sigue mamando!-  me dijo su padrastro.  Asi que mientras yo me comía el coño de Rosita, don Rodolfo me penetraba profundo.  Alcancé un torrido orgasmo, me mojé como nunca, todo era tan excitante, como sacado de una peli porno.  Pero la cosa estaba lejos de terminar de ser singular y extremadamente rara.   Al rato cambiamos posiciones y  ahora yo estaba boca abajo, aun lado tenía a don Rodolfo, a quien le mamaba su verga y tenía a Rosita entre mis piernas chupando mi sexo.  De pronto, don Rodolfo retira su verga de  mi boca y ante mi asombro se coloca atrás del trasero empinado de Rosita, y la comienza a follar, Rosita empieza a chillar de placer, y yo estoy atonita, asombrada, no doy credito a lo que veo!!.  Don Rodolfo se ve que la esta gozando, cierra sus ojos cada vez que se la hunde en el coño.  Que me pasa?, le pregunté a mi cerebro.  Eso se llama incesto y yo estoy follando con ellos.  El placer y el extasis se apoderaron de mi, Esa noche nos cogieron por igual a Rosita y a mi.   Al otro dia en la prepa, Rosita me confesó que desde hace cuatro meses tenía relaciones sexuales con su padrastro;  sintieron cierto sentimiento el uno por el otro y no lo pudieron detener,  pero que siempre anhelaron una tercera persona en su relación y ellos pensaron en mi, o sea que todo fue premeditado.  Me sentí utilizada, pero recordar los orgasmos que tuve a su lado me hervia la sangre.  Le dije a Rosita que iba a pensar si me convenía ser parte de un trio con su padrastro.  Se puede decir que ellos eran padre e hija.   Actualmente he dejado a mi novio y me he entregado de lleno a ese trio, tenemos unas increibles sesiones de sexo entre los tres.  No se si eso es normal o solo una parte negativa de mi experiencia sexual que pasará pronto, pero la estamos gozando como si fuera otro mundo.  Don Rodolfo nos desculó a ambas el mismo dia, tuve que ponerme hielo en mi ano por casi todo un día para que se desinflamara, pero me gustó hacerlo por allí.   No se como parara esto, es decir, se corre peligro que alguien lo sepa, mis padres, el cole, amigos, no se si algun dia se aparecerá la mama de Rosita.  Por el momento estoy viviendo esta encrucijada.       FOTOS

por caliente

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en la segunda ocacion cuando tuve relaciones con ese wey primero yo llege a ese hotel sin imaginar que me iva a encontrar con el pero ya pasando el momento en que llegue el despues entro y cerro la puerta  y yo le dije que por que estaba ahi y que querian conmigo por que me habian encerrado y le pedi que me dejara salir de ahi el no quizo el dijo que queria estar conmigo y que le gustaba entonces yo le dije que yo no queria ,que era casada y que yo no queria nada con el pero el se comenzo a acercar a mi y yo me hice asia  atras y el se me iva acercando poco apoco en ese momento llegue hasta una esquina de la cama  el me empujo a la cama se subio arriba de mi y despues trato de besarme pero yo  le dije  que me dejara  y el trato de tocarme y el incistia en seguir queriendo tocarme y yo meti las manos para que no se acercara a mi  y en eso el comenzo a tratar de levantar mi blusa pero no pudo y volvi ameter las manos despues poco poco bajo sus manos pero en eso el jaloneo mi pantalon yo  me empese a mover como loca y en ese momento empese a dar de manotasos y fue ahi cuando el me pego y yo grite como loca  le dije que me dejara empaz y empese ainsultarlo diciendo grocerias y el me pedio disculpas decia que esa no era su intencion pegarme y aun asi no me dejaba seguia arriba de mi y dijo que yo legustaba mcho  y que me veia bien rica y se le antojaba  mi cuerpo despues  no supe en que momento se desabrocho mi pantalon sifue cuando me movi como loca o cuando el me jaloneo el pantalon nose en que momento pero el seguia incistiendo en besarme y yo no respondi a el beso pero  despues el comenzo a besar mi cuello lentamente y me empese a calentar y ahi fue cuando sali perdiendo por que me deje y ya estaba desabrochado mi pantalon  solo lo jalo con una mano y ya casi estaba afuera y mi blusa solo era de 4 botones pero el de esta abajo facil se desbrochaba por que ya estaba flojo el broche y besaba mi cuello permiti que me manoseara despues  poco a poco fue besandome hasta llegar  amis pechos pero mi bracier era de broche enfrente y con apretarlo y jalarlo se desabrochaba pero no me lo pudo quitar por completo y me beso mis pechos y derrepente comenzo a escurrirme la leche pero como que a el eso no le gusto por que dejeo de hacerlo  y siguio besando mi cuerpo lentamente hasta llegar a mi panocha me la mamo pero no tardo mucho haciendolo  porque realmente si me lastimo nisiquiera sabia mamar por que me lastimaba con sus dientes  despues me trate de mover cuando el estaba mamando el se quito de mi panocha y despues fue como comenzo a penetrarme y  me dolio cuando al principio  metio su pene dentro de mi  aunque cuando el mamo se me mojo un poco de su saliba  pero el se seguia moviendo y fue cuando  me deje cojer y despues se empezo a mojar la panocha y empese moverme muy pero muy despacio y el si se movia pero no tan rapido  y el me tocaba las pompis y con una mano solo agarro mis pechos con la otra mano  y se seguia moviendo pero nunca me mamo los pechos solo al principio los llego a besar alrededor de mi peson  pero hasta ahi ya pasando esto yo ya estaba sin ropa  y derrepente me beso pero no eran besos muy profundos si no que eran besos muy leves que casi no me metia la lengua mientras tanto el me seguia cojiendo y yo tambien me movia pero no muy rapido despues el me abrazo y me cargo encima de el con su pene adentro pero en ese momento yo trate de levantarme y como el vio que reaccione asi  lo primero que hizo fue volverse a subirse encima de mi  y se seguia moviendo dentro de mi y despues de eso ya me volvi a mover despues era como algo asi como que nos moviamos al mismo tiempo  ya casi para terminar el si se movio mas rapiido y yo ltambien me movi casi al paso de el  pero no como para poder sacarle los espermas simplemente fue que el se movio  rapido  y se le salieronen el momento yo senti  algo  caliente como si yo me hubiera venido pero sin sentir placer osea algo rico  despues de que el se vino solo se quito y se voltio asia el otro lado y yo agarre mi ropa me envolvi en una sabana y me fui a ba;ar me encerre en el ba;o y hice del 1 y despues me meti a la regadera y comense a tallerme con el jabon y con la misma espuma del jabon como que tuve un poco de exitacion por que empece a tocarme yo solo y despues me masturbe  me metia los dedos y al mismo tiempo tocaba mis pechos hasta que depues logre venirme pero si tarde masturbandome y me termine de ba;ar despues sali del ba;o y tome su pantalon saque las llaves y me sali pero antes de salirme yo vi que el estaba dormido y derrepente me dijo que me hiba a volver abuscar y que le habia gustado pero te juro que en ese momento yo dije que mi esposo tenia mas grande la verga que el   yo  no voltie ni ha verlo simplemente me fui y no me quede despues de eso  nisiquiera  me espere a que amanecieara simplemente me fui caminando estaba como a media hora de ahí tuve miedo pero no me importo FOTOS

un buen trio

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El dedo en el culo y un trio… demasiado voltaje para un hombre fiel  Siempre he tenido muy buen sexo con mi esposa y la verdad no tengo nada de que quejarme,  por el contrario  he experimentado mucho placer  y de una forma inimaginable. Nunca había sido fiel a una mujer hasta encontrarla a ella, los que nos conocen saben que ella despierta lo mejor que existe en mi ser.  Aquella noche mientras veíamos televisión  y tomábamos una copa de vino  sintonizamos un canal erótico, nos llamó la atención porque no era porno  en su máxima expresión sino porque había una historia de fondo: en una de las escenas el protagonista lo hace de una forma deliciosa (debo decir)  con dos hermosas mujeres, mientras veíamos aquella película, me excité y  no pude evitar expresar que lo veía muy erótico, exquisito, mi verga se puso  rigida y su cabeza palpitaba como si se fuera a reventar y en pocos segundos sentí mi bóxer un poco húmedo, mi esposa mandó su mano hacia atrás y empezó a acariciarme por encima de mi boxer, se giró, me besó en la boca y después se fue desplazando por mi barbilla  lentamente, sentí como su lengua y sus tiernos labios mojaban mi cuello, su lengua empezó a deslizarse por mi pecho, me temblaba todo, su mano derecha  se desplazó por mi cadera y haciendo una maniobra fue bajándome mi ropa interior , su lengua navegaba por mi ombligo y se empezaba a enredar con algunos bellos que anunciaban  la cercanía con  el objetivo principal de su boca, de mi pene, empezaba a escurrir liquido pre seminal,    mientras  los gemidos en el televisor parecían hacer eco de mi placer, casi me reviento cuando sus labios cálidos y húmedos besaron mi glande  empecé a sentir  como su lengua  se resbalaba por la cara inferior de mi verga… de  pronto  tomó mi miembro con su mano izquierda y empezó a masturbarme, bajaba y subía y cuando lo hacía muy despacio  se ayudaba con su boca, sus labios y su lengua, su mano derecha  empezó a deslizarse por debajo de los testículos  que estaba templados  como si se hubiesen inflado…. Sentí  que uno de sus dedos bajaba mas allá de lo permitido  en nuestra sociedad…” detente” le dije,  me acarició muy suavemente con la yema de sus    dedos, lubricó uno con la mezcla de fluidos que tenía en mi glande y lo trató de introducir lentamente por mis nalgas, las cuales apreté fuertemente como si fuera a partirle el dedo, levantó la mirada y con sus ojos llenos de deseo me dijo, “tranquilo, confía en mi, relájate y disfruta”  no se porque tenía esos   sentimientos encontrados, trataba de detenerla porque pensaba que lo que estaba haciendo no ere correcto, pero quería que lo hiciera porque sentía placer, me deje llevar por la segunda y sentí  algo que jamás había experimentado como heterosexual que soy,  su dedo llegó hasta mi culo y suavemente dio  círculos como queriendo entrar, sin forzar la puerta, mis muslos se tensionaron un poco  y debo confesar que tuve miedo, pero era tanto el placer que sentí en ese momento que perdí la fortaleza para seguir luchando, aunque su dedo no trataba de penetrarme si sentía que podía pasar en cualquier momento y pase de un momento de tensión a una comodidad perpleja, creo que me sentí relajado porque mi culo se abrió un poco, mi pene parecía despegar, ella me lo seguía mamando de una forma celestial, se lo metía en su pequeña boca, su lengua hacia círculos, el abecedario, y no se que mas, sus labios me daban mordiscos y su dedo quería seguir ingresando por la puerta de atrás   fue un momento en el que quise gritar,  “ amor, me vine” le dije conteniendo  un grito, su dedo alcanzó a penetrar no mucho pero lo bastante para que mi eyaculación pareciera un geiser, un volcán o simplemente un hidrante, cuando me  vine, fue la derramada mas grande que haya visto  en mi vida, ella no pudo pasarse todo el semen que salía de mi verga que palpitaba  cada vez con mas intensidad, las piernas me temblaban  y podía escuchar los latidos de mi corazón, por primera vez sentí  que de todas las veces que había eyaculado, esta era la primera que se parecía a lo que en los libro describían como un verdadero orgasmo, ella con algo de semen  en los labios pasaba su lengua para limpiarlos y decirme cuanto le excitaba beberme “ me encanta tu leche” me dijo…   bebí algo de vino para recuperarme, era como si hubiese corrido una maratón,  mi verga algo flácida y  con “leche” en la cabeza quería descansar para un segundo round, mi esposa me abrazó y se recostó sobre mi pecho, “espero que te haya gustado” me dijo,  “ la verdad es que si y mucho” le respondí , “ todo lo que  me enseñas me encanta” seguí.  “te atreverías a hacer un trío?” me preguntó Despues de haber sentido su dedo entre mi culo, ya nada me sorprendia mas, traté de evadir el tema y le dije “ no estoy listo para algo así”   ella me había  contado que Juanita su mejor amiga de universidad una noche después de una fiesta le había pedido que la acompañara  a su casa, que sus padres estaban de viaje y que no quería estar sola… allí  como a las tres de la mañana Juanita había intentado besar a mi esposa,  ambas se sintieron incomodas y dejaron el asunto ahí , después mi esposa me comentó que una noche había tenido un sueño erótico con ella,  mi esposa no se considera bisexual  pero después de muchas decepciones con otros hombres había pensado en tal vez descubrir el amor en otra mujer,  ella  tiene unos grandes preciosos, unas tetas pequeñas pero muy excitantes,  una cinturita que cuando la tomo por ahí  me pone arrecho, un culaso que cualquier mujer envidiaría y su chocho es muy delicioso, por fortuna nos conocimos. Una tarde en la que llovía mucho le pregunté  si ella quería estar con otra mujer, que si lo quería yo estaba abierto a la posibilidad, que solo las vería… ella dudó…pude ver que si quería, aunque me dijese que no.  Nos quedamos en silencio…  de repente el citofono rompió el incomodo silencio que permaneció por casi un minuto… “la señorita Juanita” me dijo el portero “hágala seguir” contesté. Juanita es una mujer de 29 años,  que  parece que tuviera  16, curvilínea, con unas tetas medianas, piel canela, cabello castaño  y ojos grandes marrones, a pesar de ser delgada tiene buen culo,  cuando entró a mi casa estaba completamente mojada, escurría agua por todas partes… mi esposa estaba muy nerviosa, la saludamos  y le dimos algo con que secarse “ no quiero molestar pero… me puedo cambiar de ropa mientras la mía se seca” dijo … después de verla con una misa mía de esas con las que uso corbata y un short,  mi esposa y yo quedamos  callados.. “ que las pasa se volvieron locos, mejor denme algo para calentarme”  nos dijo; pusimos música   y destapamos una botella de whisky  la cual combinamos con algo de amaretto, al calor del trago le contamos lo que pasaba… ella soltó su copa pensé que estaba enojada,  se acercó a mi esposa y le dijo “ solo va a pasar lo que  quieras que pase” mientras decía esto toma la mano de mi esposa y la deslizaba  hacia su  vagina, después  se besaron, atónito vi como mi esposa  desabrochaba la camisa de Juanita y le empezaba a besar sus tetas,  se inclinaron sobre el sofá, besándose en la boca… yo estaba paralizado, otra vez mi verga estaba por estallar … se desnudaron lentamente mientras yo tomaba sorbos cotos de mi trago, Juanita  le quitó la tanga a mi esposa, le abrió las piernas y con su lengua empezó a lamerle la vagina , desde atrás veía como se mecía el culo de Juanita  mientras mi esposa con una mano  se acariciaba el pezón con la otra  se chupaba los dedos, las dos empezaron a gemir de placer, después cambiaron de pose y esta vez mi esposa chupaba el clítoris de Juanita…  me  saqué la verga y empecé a masturbarme  cuando Juanita me vio  dijo “será que dejamos que ese pene se una a la fiesta?”  mi esposa mirándome y mordiéndose los labios de placer contestó “ pero primero conmigo y lo que sobre  para ti”   empecé a besarle las nalgas, quería tomar  venganza, seguí metiendo mi lengua hasta encontrar su culito, una vez allí, abrí sus nalgas  y metí mi dedo índice  de la misma forma que ella había hecho conmigo, en círculos, su culo estaba mojado por sus fluidos vaginales que habían llegado hasta ahí cuando Juanita le chupaba su chocho,  mi verga escurría  y quería entrar en la fiesta, mi esposa se comía el chocho de Juanita, su vagina no tenía  un solo pelo, vi como mi esposa le metía los dedos,  yo comencé a refregar mi glande entre las nalgas de mi esposa, ella con una mano trataba de evitarlo, pero Juanita no la dejaba, sentí como  mi glande tocaba su glorioso orificio y  con mi  mano derecha   dirigí  mi verga y comencé a empujar al comienzo mi esposa se quejaba del dolor, pero después  la sentí mas relajada y así fue como poco a poco iba sintiendo que mi verga se deslizaba en ese sabroso túnel estrecho, aunque mi esposa  se detuvo un momento y quería que lo sacara,  después que alcancé su clítoris me dijo “ comete mi culo, quiero que te lo comas todo” me  comencé  a mover lentamente, mientras mis dedos acariciaban su clítoris, ella trataba de seguir chupando el chocho de Juanita y yo veía  como las tetas de Juanita se mecían, “ quiero que mede leche”  dijo mi esposa… “lo dejas que me regale a mi también?” dijo Juanita  “siiiii” dijo mi esposa, me contuve todo lo que pude para no derramarme en el culo de mi esposa, aunque me moría por hacerlo, no aguantaba mas, cuando traté de sacarlo sentí como mi semen salía  de mi verga… “lléname con tu leche” me  repetía mi esposa “ dame a mi, quiero  verga”  me dijo Juanita… cambiamos de posición  yo me tumbe sobre el piso Juanita   se montó encima se metió mi verga y empezó a cabalgar, mi esposa se me subió  en la cara y yo le chupaba su chocho, las dos se besaban y chupaban las tetas, solo escuchaba algunos gemidos,  de repente sentí que mi esposa llegaba sus fluidos en mi boca, la forma como gritaba me lo hicieron saber, “ si riiico” decía Juanita,  “ mmmmmm me estoy viniendo” alcance a decir  “dame leche, lléname con tu semen” gritó Juanita  sentí como  me derramaba dentro de la vagina de Juanita…  cuando nos levantamos mi esposa estaba mas que satisfecha… “solo te comparto  por esta vez”  me dijo “ lo mismo pienso yo… no quiero que te enamores de una mujer”  le respondí “ tranquilos aquí solo fueron nuestros cuerpos, me voy antes que mi esposo  se dé cuenta que no estoy en la casa”   dijo Juanita FOTOS



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