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me gusta cojer

Comentarios (0) 28.10.2013. 01:13

Mi nombre es sandy soy de una isla del Caribe,pero estoy viviendo en new york en lexington ave y la 124,soy cundango y no lo niego,me gusta coger verga,aquí he tenido varios chulos,que me han rapado bien,yo soy de la gente que no estoy con uno solo,eso me aburre,algunas veces me voy para bares o disco y si hay alguno que me guste y que sea maricón me lo llevo para mi apartamento,el sábado pasado me encontré un blanco joven y bien parecido,me mando un trago yo le di las gracias y luego fue para donde yo estaba sentado y nos pusimos hablar y como a las 3am yo le dije que me iba para mi casa,que iba a tomar un taxi,yo le dije que si quería se fuera conmigo y el se rió y me dijo que no había problema y nos fuimos en taxi para mi apartamento,allá nos tomamos un trago mas y nos bañamos y de ahí para la cama a majar,me dio una buena rapada,en estos días conocí un par de bugarrones que se mudaron aquí es una pareja un blanco y un moreno son americanos,tienen entre 30 o 35 anos,el blanco se llama willian y el moreno kevin,el blanquito es bien parecido,bien afeitado y el moreno es medio feo no tanto con la cabeza calva,un tatuaje en el brazo derecho y un par de argollitas en las orejas,nos empezamos a visitar,hacer amistad y me dijo willian el blanco el sábado que viene no te comprometas con nada para que vaya a su apartamento a tomar y pasar un rato con ellos,llega el sábado y cojo para su apartamento y empezamos a tomar,hablar,ver television y tenemos rato ya y me dice willian te tengo que decir algo,yo le dije dime y me dijo que si yo quería,hacer un trio con ellos,yo le dije no hay problemas solo que a mi me gusta cojer verga y me dijo que eso no era problema,pues en ese caso el kevin el moreno era que iba a meterlo y nos fuimos para la habitación y ahí nos encueramos y en la cama empezamos a chulear los tres y manoseando,verga,culo,tetas,y empezamos el blanco y yo a mamarselo al moreno,que tenia una verga rica,bien formada,yo me pegaba de las bolas y willian del calembo y otras veces willian en las bolas y yo en el calembo y willian se fue para arriba a dar lengua con el y yo me quede con el calembo solo y después el moreno se puso un condón y se lo metió a willian,mientras yo lo veía,yo me manoseaba los pezones,viendo ese calembo dándole por el culo, ahí duro un rato dándole y me dijo que me tocaba a mi,que me pusiera como perro en cuatro y me lo clavo y mientras me daba calembo willian me abría el culo con las dos manos,me daban palmadas,me decía willian tu no sabes lo que tu estas cogiendo,es una verga rica y ahí me dio duro un rato y se venia,se quito el condón mientras willian esperaba la leche,la tiro encima de la boca de el y el culo mio y willian se le pego de la verga mamando,esa fue una buena singada,de ahora en adelante vamos hacer ese trio a cojer ese guebo prieto,en una lo voy a invitar a el solo para singarme ese guebo yo solo,saludos de sandy.

EXPERIENCIAS JUVENILES

Comentarios (0) 16.06.2011. 06:39

EXPERIENCIAS JUVENILES 

 

El presente relato comienza cuando apenas yo había cumplido los 18 años. Pero, por mi aspecto, nadie diría que tenía más de 15, aunque luego, ya desnudo y contemplando mis atributos sexuales, nadie dudaba de mi verdadera edad. Es más; mas de uno pensaría después que me estaba quitando años…  Por entonces había entrado a trabajar en nuestra pequeña empresa familiar un muchacho de mi misma edad que se llamaba Domingo. Yo aún no me consideraba homosexual, (ni tan siquiera bisexual, pues aún no sabía lo que era eso), pero me gustaban algunos tíos y también las tías. Había salido con chicas, pero sentía una atracción especial por Domingo. Porque, además, era un tío muy legal, muy caliente y muy morboso…

 

Yo estaba ansioso por ver la verga del muchcho y a los pocos meses tuve ocasión de comprobar que ésta era enorme, porque en cierta ocasión que nos habíamos quedado solos, comenzamos a hablar de temas de sexo, aunque siempre referidos a chicas, nunca a hombres. Yo le decía (y era cierto) que me excitaba mucho con aquellas conversaciones en las que imaginábamos que nos follábamos a unas tías muy buenas.  

 

Y entonces le dije a Domingo: “Oye, ¿tu estás empalmado?” El me dijo que mucho, (yo ya lo sabía por el enorme bulto que se podía ver en su bragueta).

Yo le dije: “Yo estoy muy empalmado” y le pedí que me mostrase su verga.

 

El se hizo un poco de rogar. Pero finalmente accedió y, abriéndose la bragueta, dejó salir una enorme polla gordísima de al menos 20 ó 22 centímetros. ¿Dios mío, que hermosura! La polla más grande que he visto jamás. Aún hoy, muchos años después, recuerdo con asombro la verga tan grande de Domingo. Un capullo grandísimo totalmente descubierto, sonrosado, brillante. Una polla que no podía rodear con mi mano, y que me excita todavía al recordarlo y al escribir este relato.  Yo pedí a Domingo que me dejara tocar su miembro. Al principio él rehusó, pero como estaba tan excitado yo insistí y, finalmente él accedió. Pero yo no me limité a tocarlo, sino que cuando lo tuve entre mis manos, comencé a masturbarlo con mucha suavidad, de manera que él estaba encantado y ya no hizo ningún gesto para impedir que nos corriésemos juntos. ¡Que placer, Dios mio!.

 

Aquello parecía una fuente, un manantial manando su blanca leche. ¡Que abundancia de semen salía de aquella enorme verga!.   Después de limpiarnos, él estaba avergonzado y me dijo que no se explicaba cómo había podido ocurrir. Insistió en que eso no podía volver a repetirse, que aquello no estaba bien. Y seguramente era sincero, pero creo que lo que mas temía este muchacho era que se enterase mi padre que era un hombre de gran genio y un pronto algo irascible al que todos temían y respetaban.  Este tipo de encuentros con Domingo se repitieron algunas veces mas. Y yo estaba encantado de poder tocar y disfrutar de aquella verga tan grande. Es más, me quedaba con unas ganas enormes de chupársela y que su leche resbalase por mi cara… Aunque debo reconocer que era yo quien le provocaba con conversaciones sobre mujeres que a él le excitaban muchísimo. A lo largo de estas conversaciones, yo conseguía mi propósito de excitarle y masturbarnos juntos.Nadie sospechó nunca este tipo de encuentros “casuales”. Domingo era un chico muy reservado y discreto. Pienso que él también hubiese querido algo mas, pero creo que, tal vez por temor a la cólera de mi padre, más que por su propio rechazo a estas relaciones, aquello nunca fue a mas. Además, hay que comprender que estábamos en unos tiempos muy difíciles en los que las relaciones homosexuales estaban penadas hasta con cárcel. Hoy hubiese sido diferente  Gracias a estos actos ocasionales, yo fui adquiriendo una cierta experiencia sexual con personas de mi mismo sexo. Aunque éstos nunca pasaron de tocamientos o roces. Y no se si es porque yo, inocentemente provocaba los mismo, pero el caso es que tuve algunas proposiciones, algunas de las cuales se materializaron de forma muy arriesgada y poco satisfactoria.

 

Recuerdo que por entonces estaba yo asistiendo a unas clases particulares de recuperación, y las mesas de aquella academia eran alargadas, con sillas plegables, y nos sentábamos unos junto a los otros. En la misma clase había un muchacho un poco mayor que yo con quien tuve algunos tocamientos. Este chico procuraba sentarse siempre a mi lado y en cierta ocasión observé que se estaba masturbando por debajo de la mesa. Miré disimuladamente y vi que se había sacado la polla del pantalón y se estaba pajeando. Con todo el descaro del mundo, rocé mi pierna contra la suya, demostrándole que yo me había percatado de lo que él estaba haciendo. Era verano y ambos íbamos con pantalón corto, por lo que era muy facil sacarse el pene por la corta pata del pantalón. Así que hice lo mismo y él comenzó a masturbarme, haciendo yo lo propio con el y llegando ambos al orgasmo. 

 

Pero este muchacho, inesperadamente abandonó las clases y otro compañero que al parecer se había percatado de aquellos tocamientos, se sentó a mi lado a partir de entonces. Este chico era un poco bajito, pero muy atractivo. De esas personas que se dice tienen “sex-apeal”, y comenzó a provocarme desde el primer día. De modo que este tipo de contactos siguió produciéndose por algún tiempo con este otro muchacho, hasta finalizar las clases.  En otra ocasión vino a casa un albañil, amigo de la familia, que si no me engaña la memoria tendría unos 30 años. Era un hombre rudo y de modales toscos, pero era muy atractivo. Se le veía muy varonil y un auténtico macho. A este hombre le gustaba provocar conversaciones fuertes de índole sexual y, en más de una ocasión, mientras manteníamos estas charlas, él se sacaba su grandísima polla y se masturbaba en mi presencia. Estaba casado, pero él sabía perfectamente que yo era muy discreto y que nunca hablaría de aquello con nadie. Siempre iniciaba la conversación comentando lo buena que estaba tal o cual chica; si era más o menos caliente fulana que zutana, pero yo pienso que lo que este hombre pretendía, con todo su aspecto varonil, era masturbarse en mi presencia y presumir de su maravillosa dotación sexual. Realmente tenía una polla grandota, cubierto su glande por la piel (no estaba circuncidado, ni falta que le hacía) y se recreaba con gestos de placer delante de mi, e incluso, animándome para que le secundara.

 

Jamás lo toqué, ni el me propuso nada parecido. El a mi tampoco, pero disfrutaba extraordinariamente corriéndose para mi y mostrándome cuan semental era. Y es que, al momento de eyacular, parecía un grifo.  Por aquellos días, mi padre, quién siempre decía de que yo era su “ojito derecho”, me propuso irnos a pasar un fin de semana, (de sábado a domingo) a un refugio que tañíamos en la montaña. A él le gustaba mucho la pesca y muy cerca de la casita había un lago en el que se pescaban muy buenas truchas. Yo le acompañé muy gustoso, (pues estaba muy unido a él, aún más desde la muerte de mi madre) y después de comer nos dirigimos hacia allí.  Descargamos las cosas y nos instalamos en la casita. Ya se había hecho de noche y hacía un poco de frio. Mi padre encendió una pequeña chimenea de leña que tenía la casita, cenamos temprano y luego, después de leer un poco nos dirigimos a dormir. Aquel refugio solo tenía un dormitorio con dos pequeñas camas a ambos lados de la habitación. Mi padre se instaló en una y yo en la otra. El me dio las buenas noches y nos disponíamos a dormir.  Como quiera que fuese, por el cambio de cama o por la situación poco usual de encontrarnos mi padre y yo en la misma habitación, no podía conciliar el sueño y no dejaba de dar vueltas en mi cama. Tampoco dejaba de pensar que un poco antes, cuando nos disponíamos a acostarnos y mi padre se desnudó, observé un gran paquete después de quitarse el pantalón, quedándose en calzoncillos.

 

Nunca me había percatado de eso, pero creo mas tarde, debido a los acontecimientos que siguieron, supe que a él no le pasó desapercibida aquella mirada disimulada hacia su entrepierna.  Yo no paraba de dar vueltas en la cama y al poco rato mi padre me dijo: “¿Tu tampoco puedes dormir?”. Yo le dije que no y que, además tenia un poco de frio. Entonces él me dijo: “¿Porqué no te vienes a mi cama y nos calentamos los dos?. ¡Dios mio… yo lo estaba deseando!!. Así que me faltó tiempo para saltar a su cama.  Mi padre no solía usar pijama, así que estaba acostado sólo con camiseta y calzoncillos. Y yo había olvidado llevarme mi pijama, por lo que me encontraba igual que él.  Allí estábamos los dos, cuerpo con cuerpo, pegados el uno al otro y calentándonos mutuamente. Mi padre se acomodó moviéndose un poco para dejarme sitio y yo estaba muy excitado. El se percató de mi excitación y pasó disimuladamente su mano por mi entrepierna, percatándose sin ninguna duda de que yo estaba totalmente empalmado.  Yo estaba muy nervioso pero mi padre me abrazó y me dijo: “¿Qué te pasa, hijo?”. Yo no sabía que decirle, pero el me dijo: “Yo estoy igual que tu”. “Pero estas cosas pasan”, -agregó-. “No sientas ningún rubor, porque esto no es nada malo”… El cogió mi mano y la llevó suave y delicadamente hacia su miembro viril que estaba casi a reventar. Le marcaba un enorme bulto en su calzoncillo y se adivinaba una polla descomunal, ahí oculta, bajo su escasa ropa.  Yo no opuse ni la más mínima resistencia. Todo lo contrario, agarré su miembro con mi mano, que no llegaba a abarcar aquella verga grandota, y comencé a acariciarla por encima del calzoncillo. Mi polla también estaba casi a punto de estallar, y en aquellas caricias, observé que mi padre había manchado su ropa interior con la baba que brotaba de su capullo. 

 

Ya no podía aguantar más, así que me deslicé hacia debajo de la cama y buscando su vergota, la succioné con mis labios, metiéndola hasta el fondo de mi boca, que apenas podía albergar tanta grandeza. El jadeaba de placer, mientras yo seguía chupando y chupando, mientras me percataba que no dejaba de babearle. Un líquido viscoso y salado que no dejaba de emanar por el hoyito de su enorme glande. Mientras, yo estaba completamente mojado por la misma causa, aunque aún habríamos de disfrutar mucho aquella noche, hasta llegar al orgasmo.  Andábamos ya bastante calientes y nos sobraba toda la ropa de la estrecha cama. Muy tímidamente propuse a mi padre que él hiciera lo mismo con mi polla. Entonces el se dio la vuelta y ambos comenzamos a comernos nuestras vergas en un delicioso 69. Algo que yo jamás había hecho. Mi padre me dijo que yo también tenía un pene grande para mi corta edad y estuvimos disfrutando de aquellos momentos hasta que, finalmente nos corrimos, el uno sobre el otro. La leche de mi padre me llenó todo el pecho. Había leche como para preparar el desayuno del día siguiente y aquel líquido viscoso y blanco me resbalaba a ambos lados del pecho. Algo increíble que yo no había visto nunca.  Cuando hubimos terminado, mi padre me limpió y se limpió a sí mismo y volvió a la postura inicial.

 

Desnudos como estábamos, me abrazó a su cuerpo y ambos nos dormimos profundamente.  A la mañana siguiente ninguno de los dos mencionamos aquello. Era como si nada hubiera ocurrido. Con toda normalidad mi padre me hablaba y yo también a él, pero nunca más volvimos a hablar de aquel incidente.  Así transcurrían los días pero, al cabo de unos 10 meses, mi padre sugirió volver al refugio de la montaña. Yo estaba encantado pensando que se repetiría lo de la vez anterior. Pero todo había cambiado y mi padre jamás volvió a proponerme ningún tipo de contacto sexual. Yo incluso, me movía y movía durante la noche en mi cama y no podía conciliar el sueño esperando que él me dijera algo; “acércate a mi cama” o algo por el estilo. Pero mi padre ya nunca volvió a proponer nada parecido.  Esporádicamente tuve tocamientos y masturbaciones con compañeros de trabajo, pero recuerdo con un enorme cariño y una gran ternura aquella experiencia sexual con mi padre. Fue algo muy bello y jamás tuve con nadie tanta satisfacción como con él. Y el recuerdo de su enorme verga dentro de mi boca, aún me sigue provocando una fuerte erección, como en este momento al recordar y escribir estas experiencias.  Posteriormente he follado con mujeres y con el paso de los años conocí a una muchacha muy linda y nos casamos.

 

Tuvimos tres hijos muy hermosos y hoy en día somos un matrimonio completamente feliz y con unas relaciones sexuales plenamente satisfactorias. Ya nunca mas me he acostado con hombres, aunque debo ser sincero y reconocer que cuando voy a la playa, no puedo evitar fijarme en el paquete de algunos tíos que se pasean por la arena y pasan por delante de nosotros, (mi esposa y yo). Discretamente me fijo en el bulto que hay debajo de esos minúsculos slip o tangas y debo reconocer que fantaseo con comerme unas pollas grandes y duras que imagino debajo de esos tangas, pero inmediatamente me recompongo y vuelvo a la normalidad, bajando de las nubes. 

 

Me gustaría que este relato pudiera tranquilizar a muchos hombres que, no reconociéndose homosexuales, ni tan siquiera bisexuales, se empeñan en negar que les gustan los tíos y que –a veces- fantasean con este tipo de experiencias. A ellos les digo que no son ningunos monstruos por deseas acostarse con hombres. Y que son muy pocas las personas –exclusivamente- héteras, ya que la mayoría de ellas tiene, o ha tenido, tendencia hacia el propio sexo en algún momento de su vida.  

 

Anonimo

Mis Fantasias

Comentarios (1) 23.05.2010. 14:09

Bueno comenzaré por decirles que trabajo en una sala de internet y parte de mi trabajo, a parte de atender a los usuarios, es despues que sale el publico, hacerle limpieza de temporales y borrar cualquier cosa que no pertenezca a la configuración básica del Pc, ya que la sala esta ubicada en una fundacion universitaria y son muchos los menores que asisten a consultar las paginas para estudiar, por lo que no esta permitido el ver paginas porno, pero una de las facultades cercanas es la de enfermeria cuya poblacion mayoritariamente es homosexual y siempre tenía problemas con ellos porque no respetaban la norma hasta que se me ocurrio la brillante idea de transarme con ellos... que si me respetaban la norma durante el día en horas de la noche yo les permitiria ver lo que quieran ya que a esas horas no iban menores de edad y la sala generalmente estaba sola...hasta mi jefe se sorprendio como yo aumente las ventas en esas horas pero el no sabia cual fue la estrategia.

Asi que me toco limpiar esas paginas de lesbianas y gays que dejaban incluso instalaban programas que debia borrar y comence a conocer el mundo gay  y transsex lo que me comenzo a llamar la atención sin saber porque

Yo soy un hombre bien casado con dos hijos varones o sea el macho, mero macho hasta que un día converse con uno de los gays mas serios que visitaba la sala. Le comence a hacerle preguntas como por cultura general y el fue muy amplio conmigo al responder mis inquietudes.... pasado el tiempo y mi mente estaba mas morbosoa con relación al tema y visite una peluquería unisex.

Recuerdo fue un domingo y eran casi las 12 del mediodia a lo que le pregunte al peluquero que quedaba si tenia oportunidad y me respondio que si, que terminaba con el señor y me atendia...en lo que el cliente se fue me pregunto si podía cerrar la puerta a lo que yo no le vi ningun problema y comenzo su trabajo conmigo. En su conversación se puso algo erotico comentandome como le habia ido en los carnavales, de que se habia disfrazado, me enseño fotos bueno se destapo conmigo como si me conociera de toda la vida cuando termino de cortarme el cabello le pregunte cuanto le debia a lo que me respondio yo no quiero que me pagues con plata, lo quiero en especie.

Yo entendiendo me hice el desentendido, entonces el me explico que se sentia atraido por mi y que el entenderia y yo le pregunte como era en especie y el me dijo que deseaba darme una mamada, bueno despues de todo yo queria matar la curiosidad y termine por acceder. Recuerdo que cuando bajo mis pantalones y mis interiores se asusto al ver que yo llevaba una selva de pelos en mis bolas y me dice ah no yo con tanto pelos no hago nada anda deja que te los rebaje y volvi a acceder cual fue mi sporpresa que me dejo pelao pelao y comenzo a chuparme las bolas y luego se trago todo pero todo mi pene que mide entre 16 y 17 cm aproximadamente erecto y fue la mamada mas rica que haya recibido, ummmm aun la recuerdo y me excito... y despues quise mas y mas al punto de que ahora quero vestirme de mujer y ser tratada como tal pero aun no he logrado ese paso porque el que me conoce ve a un hombre total, con abundante barba, voz gruesa y tosco para todo... y quisiera encontrar a alguien discreto que me ayude a cumplir esa fantasia no solo vistiendome sino maquillandome profesionalmente para lucir como mujer y no como payaso...

Ya mi culito tambien lo estreno un amigo gay
pero el no conoce esa inclinacion mia porque a el le agrada el hecho que yo sea mero macho y reprueba de los que tienen esas inclinaciones.... quiero continuar pero el trabajo me llama.... seguire nuevamente en otra ocasion.


Josue. Mi pequeño Amigo y mi mayor Placer

Comentarios (2) 23.04.2010. 16:57

En el año 2007 entre a trabajar a una empresa llamada M…..O;  ahí es donde comienza el largo camino de mi vida.  En tan solo 3 años mi vida cambio de ser un joven normal a ser una persona absorbida por un sentimiento de culpa, rencor, odio, amor, deseo, miedo….. Una mezcla de sentimientos que a un chico de 20 años lo podría llevar a tomar un rumbo distinto en su vida. La primera semana de trabajo, conocí a un joven de 27 años llamado Josué, quien me pareció un poco presumido.  Él era de 1.69 cm, pesaba aproximadamente unos 74 kilos, era un poco bajo de estatura y un poco pasado de peso.Pero desde el principio me pareció una persona; en quien no me interesaba entablar ningún tipo de amistad.A los 15 días después; me invitaron a jugar un partido con el equipo de la empresa, la sorpresa fue que cuando me monte a la buseta mi acompañante era aquel compañero (el presumido). 

Entablo conversación rápidamente y me dijo que se llamaba Josué, que tenía 9 años de trabajar en aquella empresa y que él era participe del equipo desde hace mucho tiempo. Al tratarlo un poco, me empezó a parecer una persona interesante y me inspiro confianza. Ese mismo día en los vestidores cuando nos estábamos cambiando, él estaba a mi lado, y cuando quede sin camisa empezó a pasarme la mano por la espalda, haciéndome una caricia que me electrizo todo el cuerpo, sentí una sensación de placer que jamás había sentido. Ese día aparte de haber ganado el partido, gané un amigo que pensé que iba a ser para toda la vida. Josué en poco tiempo llego a ser una amigo incondicional, con quien compartí muchas borracheras, a pesar de que él no tomaba licor, iba conmigo para acompañarme, siempre andábamos juntos, nuestra relación de amistad se intensifico a tal punto que nos pasábamos todo el día hablándonos por mensajes de texto, y nos llamábamos en las mañanas y por las noches, a esto hay que agregarle que trabajábamos juntos.  Pasábamos más de la mitad del día juntos, era algo muy especial, durante todo este tiempo de amistad siempre hubieron momentos de morbo que poco a poco nos iban consumiendo. (hoy en día se que era morbo sexual, pues en aquel momento no sabía que era esa sensación que estaba sintiendo). Siempre hubieron roces, que aunque parecían que no eran intencionales, cada vez, se hacían más frecuentes, era ya algo que formaba parte de esta amistad; lo veíamos de lo más natural.AL poco mas del año de haber comenzado nuestra amistad me di cuenta que era casado y que tenía un bebe de 3 años, esto me sorprendió mucho porque, él jamás me había mencionado nada de su familia y lo que más me sorprendía era que él y yo pasábamos demasiado tiempo juntos todos los 7 días de la semana. En ese momento no supe en realidad; como podía ser eso???  no podía creer que él era casado, y tenía un hijo; y que tiempo les dedicaba????? Algo estaba pasando y esto me dio un presentimiento que me indicaba que me debía alejar de todo esto.Es importante mencionar que yo había tenido una novia por más de 4 años y cuando empezó mi amistad con Josué, mi relación fue decayendo, hasta el punto de terminar mi relación de tantos años de noviazgo, tenia más de un año de no tener una relación con ninguna mujer (en la sentimental, porque en lo sexual, si tenía relaciones ocasionales con mi exnovia).

Así que yo siempre pensé que mi compañero era soltero…. Pero ya ven sorpresas nos da la vida.Y es que me impresiono la noticia porque sin saberlo estaba enamorándome de él.  Es algo que por mucho tiempo trate de evitar, pero ese día me di cuenta que lo que sentía era más fuerte que mi propia voluntad.Él me explico luego que si era casado y que tenía un hijo, pero me aseguro que él y su esposa no tenían nada que el dormía en un cuarto aparte, que ni siquiera sexualmente vivían juntos.Así que lo que más me extraño de su excusa, fue que me dijera que no tenía nada con ella????  Esas palabras fueron la gota que derramo el vaso ¡!! Si desde ese día no pude dejar de pensar en mi amigo, no como amigo; sino como hombre sexualmente hablando.A los pocos días de haberme dado cuenta de su verdad, él me dijo que si queríamos que podíamos ir a la playa, eso sí, solos él y yo, a relajarnos de todo.Así que me pareció una excelente idea y acepte.  En el viaje de ida íbamos dormidos ya que salimos del trabajo y nos fuimos para la playa, a unas cabinas de la empresa. Cuando llegamos lo primero que hice fue buscar un lugar abierto donde poder comprar licor, ya habiendo comprado el licor, nos dispusimos rumbo a la cabina, cuando llegamos empezó a llover con ganas.  Así que me bañe, me puse únicamente una pantaloneta ya que a pesar de la lluvia estaba haciendo mucho calor, y me dispuse a beber, claro me toco tomar solo ya que él no tomaba licor.  Pero me puse ebrio a los ya varios tragos después, y decidí ir a dormir.

Mi compañero estaba en la sala viendo tv, creo que por los quejidos era una película porno, pero no puedo estar seguro ya que como estaba ebrio
, no estaba seguro de que así fuera.No sé cuánto tiempo después sentí que alguien me estaba rosando mis nalga, en ese momento revivieron todos esos roces que tuvimos anteriormente, y un deseo morboso de sexo me atrapo, y ese momento estaba muy excitado por lo que estaba pasando, eso sucedió como 10 minutos, ya que después el metió su mano por debajo de mi pantaloneta y mi bóxer, sí;  me estaba tratando de meter un dejo en mi culito, eso fue una sensación que no pude contener y me moví, con lo que el rápidamente saco la mano,  yo le dije que le pasaba porque así eso, que yo no era gay que se fuera del cuarto, aunque por dentro deseaba que me hiciera lo que quisiera, pero algo llamado creo que moral me guio en mis palabras, para tratar de evadir la situación.   Él me contesto que como estaba viendo pornografía estaba muy caliente y que no sabía lo que estaba haciendo, pero también me confesó que la verdad no tenía nada con su esposa porque desde que inicio nuestra amistad el no podía pensar en otra cosa que estar conmigo, esas palabras me dejaron sin aliento, pero me armaron de  valor y le dije que a mí me había pasado lo mismo desde el día del primer partido del futbol,  ya no podía seguir tratando de esconder los deseos y sentimiento que de mí se apoderaban.En ese momento le di un beso un su boca, fue algo tan especial, sentir sus húmedos y tibios labios unirse a los míos, sentir poco a poco como nuestros cuerpos se empezaban a rosar, ambos andábamos sin camisa, yo andaba en un bóxer y él con un calzoncillo.  Así que no tardamos mucho en tocarnos nuestros miembros, sentía miedo…..miedo de que esta noche fuera la mejor de mi vida! , y no por tener sexo con un hombre; sino por ser una noche donde se mezclaba el estar en la playa, en un día lluvioso, con un hombre, y aparte de eso con la persona que hasta el día de hoy mas he amado.

Empecé a tocar sus pezones y estaban duros y grandes, le lamí con un poco de timidez sus pezones y pude sentir como saltaba de placer
, él me dijo que me dejara llevar; que esta noche era de nosotros.  Por supuesto que me deje llevar deseaba sentir y experimentar, deseaba amar, y lo deseaba a él.  Palpite su miembro y no pude cree lo que estaba tocando, recordando que él era bajo de estatura pensé que tenía un miembro normal, pero era algo que jamás habría imaginado, tenía un pene como de unos 18cm y con un grosor impresionante, tenía un glande grande y rojizo, a decir verdad nunca había visto el pene de otro hombre pero el de él era un pene perfecto, y hasta apetecible, no dude en tratar de meterlo en mi boca, pero casi no cabía, era muy grande; él empujo con fuerza y casi me vomito de haberla sentido chocar contra mi garganta.Siguió metiéndomela de forma continua y con un ritmo rápido, después de unos 15 minutos me dio la vuelta y me empezó a arrimar su pene a mi ano, jamás pensé que me fuera a penetrar, porque jamás pensé que ese enorme pene me pudiera entrar, y el jamás haber pensado en eso fue el error más grande, ya que cuando sentí su pene a la entrada de mi ano, sentí excitación, pero en un dos por tres me había empujado su enorme pene, y lo más doloroso e impresionante es que entro todo en mi ano!  Ahora era alguien quien le daba placer a un gran pene. No podía creer que estuviera siendo penetrado, y ya no podía aguantar el dolor tan grande que me producía ese pene.Josué me besaba con lujuria y me decía al oído: ”eres lo que más he deseado desde que te conocí”, yo no podía ni hablar, y hasta lagrimas se me salían del dolor que él me producía.Fueron 20 minutos de un sexo salvaje, duro, violento, pero con un morbo y excitación que jamás podre explicar, empezó con una cogida a una velocidad abismal, y me lleno de excitación poder saber que un gordito, pequeñito y con un pene exquisito me estuviera culiando.Me decía al oído: “papi me vas a sacar la leche”; “tenes un culo rico, que todo el tiempo que tuve que esperar por tenerlo, valió la pena”Y sentí como su respiración se descontrolo, le temblaban las piernas, y yo ni las sentía por su penetración violenta, sentí un placer intenso en mi ano, y casi insofacto de mi pene emanaba leche a montón, hasta a mi me impresiono la cantidad de leche que emane, él me grito al oído “eres mío” y de inmediato sentí como algo caliente empezaba a inundar mi ano, el no quiso sacarla, y a mi ya no me importaba tenerla dentro un rato mas………… Me gustaría que me escribieran sobre su opinión a mi relato, es una experiencia real, y si les interesa les contare como la pasamos ese fin de semana. Espero les agrade, lo escribí; pensando en compartir una aventura que marco mi vida.

 


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