Inicio » Relatos de Familia » Una Noche con mi Abuela - 1ª Parte

Una Noche con mi Abuela - 1ª Parte

Por casualidad he comenzado a leer algunos relatos de sexo, en el Internet. He
pensado por varias veces si podría escribir algo de mis experiencias. Después de
varias dudas aquí estoy frente al ordenador para contarles algo de mi vida, que lo
he tenido muy guardado.

En algunas de las historias escriben las personas “espero que les guste mi
relato”. Me anticipo en decir que no escribo para que les guste o les disguste.
Simplemente escribo como una forma de desahogarme de lo que está dentro de mi.
Todas necesitamos una válvula de escape a los sentimientos encontrados. Pienso
que aquellas que escriben para que les guste o escriben fantasías o desfiguran las
realidades con el fin de agradar a otros u otras. Pero si eso les hace felices
está bien, lo respeto. Ahora allí va lo que va.

Primero, les cuento que soy una estudiante . Creo que tengo un buen cuerpo,
envidia de algunas de mis compañeras. No me creo linda, pero si bien atractiva.
Mi nombre es Marlene. Vivo en un pueblo de costumbres muy conservadoras. Los
tabúes son muchos y los referentes al sexo, muy fuertes y a vece con mezclas de
mitos y leyendas. Sin embargo en la práctica es muy diferente, con todo tipo
aberraciones e infidelidades. Hay unos poquitos estudiantes gay. Se dice que el
enfermero del pueblo es uno de los instigadores. Muchacho bien dotado que llega
al dispensario, pasa directo a la camilla y luego a su cama.

Vengo de un hogar muy conservador en ciertas costumbres. Debo contarles que
actualmente vivo con mi abuelita. Esto tiene su historia. Mi abuela tuve a mi
madre cuando tenía 16 años, luego dos hijos que viven ausentes del lugar. Mi
madre se casó a los 16 y me tuvo cuando tenía los 17 años. Fuimos un hogar feliz
hasta que murió mi padre con un infarto, por lo que no sufrió mucho tiempo. Tenía
11 años. Hicimos buena amistad con mi madre. Cuando nena me gustaba que mi madre
me bañara. Era muy linda y cariñosa. Como me gustaba cuando pasaba la esponja por
mi entre piernas y tocaba mi vagina. Después del baño le pagaba con unos lindos
besos en la boca, ella me devolvía con caricias. Por los doce años, comenzó a
salirme pelos por el monte Venus. Y me daba recelo de mamá, aunque se reía de mis
ingenuidades, hasta que un día nos bañamos las dos desnudas. Qué cuerpo más lindo
el de mi madre. Unas tetas hermosas con unos pezones grandes. Algo que me
impresionó era el
abundante pelo que cubría su vagina. Ella era blanca con ese fondo y vértice negro
era una maravilla. Solo que esto pasó dos solo dos veces. Fue esa una gran
atracción que los psicólogos dirían quedó en mi una fijación. Qué hermoso pasar la
esponja. Una vez hice que se cayera la esponja para lavarle con mi mano. A mi
madre le gustó, supongo porque no me dijo nada. La segunda vez lo hice más
conscientemente, al final me pagó con unos lindos besos. No puedo distinguir si
estuvo su vagina mojada por excitación o por el agua y el jabón. Cuando pienso me
quedo intrigada.

Pasados unos años de muerte de mi padre decidió casarse con un tipo del pueblo.
Tenía una finca, era simpático pero muy rudo, con poca elegancia en el trato.
Pero creo que a mi madre le hacía feliz en la cama. Por supuesto por la relación
que habíamos desarrollado con mi madre nacieron naturales celos, iras y todo lo
que puede sentir una chica que pierde, a su padre, lo que más quería. Las
relaciones con mi padrastro no fueron buenas aunque el trataba de agradarme a su
manera. Fue el tiempo cuando más me acerqué a mi abuela, ella vivía 10 minutos
de nuestra casa. Había veces que iba a dormir a su casa y pasaba fines de semana.
Ella me quería mucho y me me mimaba demasiado. Así las cosas una tarde, tuvimos
una fuerte discusión con mi padrastro y no lo obedecí lo que me pedía y al darme
la vuelta me dio una patada en el trasero que me hizo tambalear, gracias que había
una mesa cerca que me agarré si no me iba al suelo. Yo comencé a llorar del dolor
y del susto,
por allí cerca ví una escoba con un buen palo, agarré y le dije

-desgraciado, maricón, pateando a una mujer, hoy te mato.!!

Viendo mi decidida reacción, corrió a la calle y yo le seguí hasta la puerta.
Vecinos que pasaron se asustaron y querían saber. A poco llegó mi abuela, que
fueron a contarle que algo pasó en la casa. También llegó mi madre quien había
salido de compras. Nos reunimos las tres y yo dije que me iba de la casa a donde
sea. No me importaba nada. Entre lloros, mi abuela me invitó a vivir con ella,
que de paso vivía sola, aunque no le faltaban admiradores estaba en sus 49 años.
Yo acepté con gusto. Mi madre con dolor lo aceptó.

Había pasado unas semanas. Un día, estuvimos conversando de “mujer a mujer” Me
preguntó que si tenia enamorados o novios. Le conté que habia compañeros que me
me buscaban y me hacían proposiciones, me declaraban su amor, pero que yo le
escuchaba sin gran interés porque sabían que eran unos farfullas. Le conté que
por un tiempito tuve un muchacho a quien le quería y mantenía buenas relaciones
sentimentales. Mi abuela me preguntó curiosa sobre que tipo de relaciones eran.
Le conté que eran besos, que en algunas veces le gustaba acariciar mis senos, pero
cunado bajaba sus manos hasta vagina allí se terminaba el juego. Me preguntó si
yo me calentaba, le dije que sí y que algunas veces se mojaba mi calzoncito. Ella
me dijo que eso era normal que a ella le pasaba lo mismo y que hasta ahora hay
veces que en sueños le sucede la misma cosa y que amanece muy mojadita. Bueno ,m e
preguntó que más pasó con el joven, pero que le cuente sin mentiritas. Le conté
que un día que
nos besábamos con mucho frenesí metió mi mano por debajo de mi falda y que estaba
avanzando muy rápido a la vagina y en es momento le retiré la mano. Entonces él
tomó mi mano y me puso sobre su pene, yo le acaricié duro y el me hizo que le
masajeara yo lo hice por sobre el pantalón y que a poco se retorcía el pobre y me
pedía más y más, pero casi se cae al suelo. Le conté a la abuela que en otra
ocasión el se abrió el pantalón y me hizo coger su pene y que me gustó acariciarle
ese chorizo, me exitaba tremendamente ver como aparecía la cabecita de su capullo,
luego me pidió que le acaricie los huevos, yo no estaba acostumbrada a esas
palabras pero me gustaba. Luego intentó meterme el pene por debajo de la falda
pero no le dejé pero que a cambio le masturbaría. Intentó que le bese la verga, le
di un beso superficial pero no me gustó el olor, trató de que lechupe, pero yo me
resistí y le masturbé con fuerza, y que le salió abundante leche con un olor que no
me gustaba.
Le dije a la abuela que esa fue la última vez con el tipo. …… Con estas relatos
conficenciales notaba que me ponía caliente y la abuela también. Ella me abrazó
muy fuerte y e dijo esos muchachos son pícaros y que me cuide porque solo les
interesaba sexo.

Mientras hablábamos de estos temas afuera llovía fuerte y al caer la tarde se
desató una tormenta con truenos y relámpagos que me daba miedo, terror. Le dije
a la abuela que tenía miedo dormir sola con esos fuertes truenos. Ella me
invitó a su cuarto, tenía una cama grande. Estaba muy agradecida , ya más serena
comencé a quitarme la ropa y ponerme mis pijamas. La abuela se desnudó para
ponerse un camisón de dormir, se quitó su calzonario porque decía que los
resortes le oprimían el vientre. Qué espectáculo más lindo ver un hermoso par de
tetas, más grandes que la de mi madre. Un abundante vello que cubría el monte de
Venus y su vagina. Luego cuando se agachó tenía frente a mí un hermoso culo con
unos pelos que le adornaban su esfínter. Yo no pude aguantarme y le dije :
-Abuelita tienes un hermoso cuerpo y que pechos más lindos y un precioso bosque.
Supongo que el abuelo habría sido muy feliz .
-Si fuimos muy felices. El era muy cariñoso. Muy celoso porque tenía algunos
pretendientes. Yo era un poco coqueta. Ay mis tiempos!!, -dio un suspiro lleno
de recuerdos- y me dijo no voy recordar ahora. Algún día te cuento.

Nos metimos a la cama. Seguían los truenos y relámpagos. Parecía que el cielo se
caía a pedazos. De miedo le dije:
- Abuelita déjame que te abrace, si no te molesta.
- No, de ninguna manera. Me vas a ser feliz tenerte a mi lado- Me voy a ponerme
de lado para que estemos más cómodas. Puedes abrazarme como quiera que no me
molesta. Además tienes una mano y unos dedos muy suaves que me agradan que estén
bajo mis senos.
-Abuelita, me da miedo que te pueda coger de los senos y te moleste y me eches de
la cama.
-Al contrario hijita, puedes abrazarme, lo que único que te digo es que no va a
salir leche, para mi golosa- (ella sabe que me gusta la leche). Al mismo tiempo
ella tomó una de mis manos y le puso en los senos.
-Abuelita, que lindo acariciar tus senos, mis manos son muy chiquitas. Qué
hermosura.

La abuela ya no respondía solo su culo se apretaba a mi vientre. Se quedó quieta.
Me dio la impresión que dormía. Pero pensé que fingía. Luego de un rato con
mucho cariño le estaba masajeando sus tetas, mientras los truenos y relámpagos
continuaban.. Llegó un momento que sentí como sus piernas se apretaban y una mano
tenía sobre su vagina. Con mucho tino se retorcía. Seguro que estaba terminando,
tuvo su orgasmo. Qué ganas tuve de yo acariciar su vagina, pero tuve recelo,
respeto….?. No sé. Yo ya no pude resistir y comencé a masturbarme, acariciando mi
clítoris. Cuando llegué al climax, perdí la vergüenza y presioné mi vagina contra
el culo de la abuela y tuve un hermoso orgasmo. Luego Con mi mano apretaba
fuertemente la vagina y tuve un segundo orgasmo- Creo que la abuela se dio cuenta,
pues movía y el culo y se apretaba contra mi vagina. Yo me quedé profundamente
dormida hasta el otro día.
La abuela ya se había levantado para preparar el desayuno. Luego el desayuno y a
mis estudios. Allí busqué a mi mejor amiga para contarle lo sucedido. Ella se
sorprendió y me recriminó, pues decía que mi abuela quería que seriamente le
acaricie y que debía complacerla- Lo que pasó luego es muy interesante y marcó
mucho en mi vida
Creo que ya escribí bastante, quedan muchas más cosas para contar. Espero,
pronto mandar un segundo capítulo. Espero sus reacciones. Solo háganlo con mucha
sinceridad y franqueza. Pueden escribirme a [email protected]
.- Saludos Marlene

by Marlene1

luis on

e me gustaria conocerte y enseñarte lo que es un verdadero h

2

angel on

hayq bn jaja oiie una pregunta mandama unas fotos de tu abue y comentale q si quiiern tenr una experiencia con migo tengo19 responde

3

angeñ on

y entondes q dises me muero de gANAS Y LUEGO CN UNA ABUELA

Escribe un comentario







Código de Validación:

Introduzca el Código de Validación:




Categorias

Paginas

Articulos Relacionados

Articulos Mas Vistos

Nuevos Comentarios

Recomienda Superrelatos a Tus Amigos

Tu Nombre:

Correo de Amigo:

Código de Validación:

Introduzca el Código de Validación: