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Como me coji a mi Suegra - 3ª Parte

Seguì disfrutando ese culito por tercer dîa consecutivo.

Después de haberme cogido a mi suegra en la mañana y de ir hacìa el rancho donde se ofrecía una gran comida a todos los parientes, y de irle metiendo la mano en su rica vagina y ella acariciándome la verga en el coche, me empezó a confesar varias cosas; Me dijo que como yo ya sabìa mi suegro le llevaba mas de 18 años de edad por lo que era un hombre mas grande para ella, que el habìa sido formado en una familia de educación muy rigida y que por eso no era muy efusivo en la cama y que por eso no la satisfacía totalmente, y que además tenìa el problema de eyaculacìon precoz por lo que nunca le habìa provocado un orgasmo ni con la verga, el dedo ni menos con la boca, y que ella se empezò a provocar los orgasmos, un dìa que al estar poniendo la ropa en la lavadora de ropa, se acercò con la ropa y se pegò a la maquina quedando una esquina entre las piernas y sintiendo la vibración de esta en la vagina, por lo que empezó a sentir un masaje muy agradable que fùe creciento en intensidad hasta que sintió que se le doblaban las piernas y una oleada de placer se apoderò de su cuerpo, desde entonces cada vez que ponìa la lavadora se daba su masaje en la vagina, provocándose un orgasmo. Además que mi suegro nunca empezaba el preámbulo sexual para cogersela, y que ella después de haberse provocado el orgasmo, le proponìa que se la cogiera, y que muchas veces, mi suegro como viajaba mucho, le alegaba que estaba muy cansado para cogersela, y que en las raras ocasiones, solo la penetraba, se derramaba y uno que otro beso le daba, regresándose a su cama a dormir,y que habìa meses que no se la cogía por lo que ella solo se conformaba con sus orgasmos de lavadora. Que desde que me casè con su hija habìa notado que yo la miraba de una manera diferente, a lo que le agradaba y por eso a veces se acercaba hacìa mì enseñándome parte se sus senos al dejar de abrocharse todos lo botones de su blusa, que esto que estabamos hacìendo ya lo habìa pensado, además que se daba perfecta cuenta de que cuando hacìa esto notaba que mi verga se paraba dentro de mi pantalón al notarse un gran bulto en el, y que veìa como me ponìa nervioso si me tenìa que levantar con la verga parada y llamar la atención, que además tenìa necesidad de que se la cogieran como yo me la estaba cogiendo esos dias, que tambièn habìa pensado el dejar que se la cogieran varios amigos de mi suegro, pero que le daba pavor que uno de ellos fuera a cometer una indiscreción con su marido por lo que se irìa al traste su matrimonio, por eso me eligiò a mì, ya que con eso se aseguraba absoluta discreción, y que yo a mi esposa no le pusiera los cuernos con otra mujer, y que ya tendría un amante asegurado para que se la cogiera cuando ella quisiera, que si pensaba yo que era una puta, para mi si lo era y que estaba feliz de que yo la hubiera estrenado por el culo, lo cual le enloquecía y que no pensaba en otra cosa, y que ahora era mìo y la vagina aunque era de mi suegro, el derecho a darle masaje con la lengua en su clítoris era mìo, y que ella me autorizaba de su parte a meterle la verga tambìen, que nunca le habìan mamado los senos con la pasión que yo lo estaba haciendo, por lo que me estaba agradecida, por eso tenìa el derecho de ser la alumna mas distinguida mamandome la verga, ya que le habìa encantado el sabor de mi semen, además, que me tenìa que dejar que con su lengua me provocara el máximo placer en el ano ya que lo habìa notado

Ante esos halagos y teniendo mi verga en sus manos me sentì en la gloria, y le dije que para mì además de mi mujer, la cara, el cuerpo, los preciosos senos y el culito que tenìa, eran lo máximo, y le confesè que mi esposa no se atrevìa a mamarme la verga, porque le daba cierto miedo pensando que no estaba bien, a lo que me contestò que no me preocupara que ella con el tiempo la iba a convencer de que me mamara la verga, cuando hablaràn de cosas intimas.

Después de esto llegamos a un camino boscoso al lado de la carretera en donde nos desviamos hacìa el rancho, llegamos y pasamos un rato muy agradable, disfrutando del clima calido, las botanas y las bebidas refrescantes que nos ofrecieron los parientes, y después de un rato, nos ofecieron dar un paseo a caballo por los alrededores, lo cual nos parecìo excelente, nos llevaron a las caballerizas y repartieron los caballos los cuales los jóvenes fueron los primeros en usarlos, y cuando nos tocò el turno, solo quedaba un caballo que era según el caballerango el mas viejo pero el mas manso, el unico problema es que ya no habìa sillas de montar suficientes, pero que si querìamos lo podiamos montar a pelo, mi suegra se animò a montarlo y me pidìo que yo lo llevara de las riendas al fin ibamos a caminar, a lo cual yo accedì, para esto mi mujer y sus primas ya se habìan adelantado en una calesa tirada por caballos en donde seguían con la platica y los chismes a todo vapor, asì que solo le pusieron una manta en el lomo al caballo y se subìo mi suegra montándolo ya que tenìa experiencia en montar desde jovencita, salimos a caminar y todos se fueron adelantando dejándonos atràs, en donde solo ibamos mi suegra montada y yo caminando, y ella mostrándome todos los lugares en donde habìa pasado su juventud, empezamos a subir una cuesta y le dije que estaba pesada por lo que iriamos màs lentos, entonces me dijo que me subiera atrás de ella, al fin ibamos a ir mas despacio y no ibamos a correr, me acerque a una roca y me montè atràs de ella dándole las riendas del animal, inmediatamente me pidìo mi pañuelo y lo doblò en la manta quedando encima de el su vagina, y me dijo para que tengas perfume de lo que màs te gusta, acto seguido me abracè de su cintura y le empecé a dar masaje en los senos a lo cual ella empezò a gemir, y tambìen con otra mano se la metì debajo de la falda y empecé a darle masaje al clítoris subiendo y bajando mis dedos hasta la entrada de la vagina, eso la puso muy caliente y a mì tambien por lo que me pidìo que me sacara la verga del pantalón y se la pusiera entre las nalgas, lo cual hice con mucho gusto, asì que al ir caminando el caballo le iba yo dando un buen masaje con mi verga entre sus nalgas y cerca de su culito, después de caminar un rato los demàs del grupo solo se oìan a lo lejos, por lo que ella diò un giro al caballo para llegar a la cima de una pequeño monte en donde habìa un claro y desde ahí se dominaba el rancho y el lugar donde habìan llegado los demàs paseantes y que ya estaban efectuando carreras, me pidió que desmontaramos, y me dijo, en este lugar dominamos a todos por lo que no habìa temor a que nos vieran y acto seguido que se quita la falda, la extendió en el suelo, y se quitò tambièn la blusa quedando completamente desnuda, les recuerdo que cuando salimos del hotel no se habìa puesto ropa interior porque querìa darle libertad a sus senos, su vagina y su culo en el campo, se acostò disfrutando del sol que la bañaba totalmente, me pidìo que me desnudara tambìen, a lo que inmediatamente hice, y acercándome en cuatro hacìa su cabeza, empecé a besar y a mamar esos exquisitos senos con su pezon color rosa y que estaban esperando mas caricias, los empecé a besar y a mamar, mientras tanto ella alzò los brazos sobre sus hombros y alcanzò mi verga a la que empezó a acariciar, segui mamando y chupando esas frutas maravillosas hasta que me pidìo que le diera un masaje en el clítoris, lo que hice bajando quedando en un 69 empezando a disfrutar nuevamente de este manjar, ella por supuesto se apoderò de mi verga y se la metìo en la boca saboreándola como un dulce, y haciendome sentir un placer exquisito; Al provocarle un orgasmo intenso, le empezaron a temblar las piernas, y me empezó a succionar de una manera muy fuerte la verga, hasta casì provocarme derramarme, le pedí que no siguiera ya que me la querìa coger por el culito, ella se sacò mi verga de su boca, se volteo, se quedò de espaldas y me ofreció su culito, saquè de mi pantalón un condon y se lo dì a lo cual me lo puso con la boca, no sin antes darme uno gran beso tronado en la punta de la verga, entonces empece a meterle la cabeza de la verga en su rico culito y sentì menor resistencia por lo que con el lubricante del condon y los jugos que emanaban de su vagina, mi verga se fùe deslizando hasta la mitad, ahì me contuve unos momentos, hasta que su esfínter se acostumbrara a mi verga adentro, entonces ella me abrazò con sus piernas alrededor de mi cintura y se enterrò mi verga hasta los huevos, de ahì en adelante empezó a moverse muy sabroso llevando el ritmo de mete saca, y gimiendo de placer, yo por lo pronto le masajeaba los ricos senos y la daba masaje con mi dedo a su clítoris, asì estuvimos un buen rato ya que ella lo hizo lento para gozar mas, hasta que ya no pude aguantar y le anuncìe que me darramaba, lo que empezó a hacer compulsiones son su esfínter para exprimirme y sentir mas placer, hasta derramarme, nos quedamos ensartados hasta que mi verga se fùe adelgazando, y al fin se la saquè de su culito, entonces me quitò el condon y empezó a limpiarme con su boca toda mi verga, y me pidió que me pusiera en cuatro, se metìo debajo de mì y empezó a darme lenguetazos en los huevos y a darme unas lamidas en el ano, por lo que empecé a sentir una sensación inigualable, asi siguió por varios minutos e hizo que mi verga se empezara a levantar nuevamente, por que empezó a meterme la punta de la lengua por mi culo y alternando con mamadas a mi verga, asì siguió hasta que no aguantè mas y le dije que me derramarìa, entonces se metió toda la verga en su boca me empezó a succionar, y con el dedo me lo empezó a meter en el ano, lo que me provocò una de las mayores eyaculaciònes de mi vida, terminè, me lo limpìo con la boca, nos recostamos a reponernos de esta sesiòn maravillosa, viendo el paisaje del rancho, las carreras de los otros caballos y el cuerpo precioso que me habìa ofrecido mi suegra, nos vestimos, la montè en el caballo, y nos regresamos al rancho antes que todos lo demàs a disfrutar de las bebidas y refrigerios antes de comer, al bajarla del caballo se limpìo con mi pañuelo su vagina y me lo dìo a lo cual dejò ese olor de hembra, recien cogida y que estuve disfrutando hasta que todos llegaron, asì fue como me pasè tres dias de actividad sexual exquisita y teniendo la seguridad de que ya tenìa culito a mi disposición., en el proximo relato les contarè como empecé a cogerme a mi suegra en la capital. Saludos a todos.


by Investigador. FOTOS

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