Inicio » Relatos de Trabajo » Una Junta de Negocios muy Caliente

Una Junta de Negocios muy Caliente

Imprimí los últimos datos para la junta que estaba por empezar, en lo que salían las hojas de la impresora saque mi espejito para revisar mi maquillaje retoqué mis labios y recogí mis documentos, salí en loca carrera a la planta baja donde estaba la sala grande, los socios americanos de mi jefe podrían estar impacientándose…, para llegar a la sala había que bajar la escalera y abrir la puerta que conducía a la recepción al lado de esta se encontraba la puerta de la sala…, yo iba corriendo distraída cuando “alguien” abrió la puerta de la recepción y …. Zas!! Literalmente me estampé con él caí boca arriba, mis papeles volaron y “él” cayó justo encima de mí…

–Discúlpame, no sabia que había alguien atrás de la puerta–, –sí no hay problema, solo que si te quitas de encima mío, me será más fácil levantarme, no crees?.. – él apenado se levanto, en ese momento reaccioné y pude apreciar el color miel de sus grandes ojos, y su cabello rubio y ondulado, cuando se incorporó lo vi tan alto cual era, mediría 1.80 o 1.85 de espalda ancha y cuerpo atlético, me ayudó a recoger mis papeles, y pude apreciar que tenía buen trasero y piernas fuertes, lucía jeans ajustados y chamarra de mezclilla de esas que llevan el cuello aborregado, y botas vaqueras, contrastando con mi palazzo largo color rojo, de escote bajo pero discreto y mi saco negro ad hoc con mis elegantes zapatillas de vestir y mi cabello elegantemente recogido… en una palabra mi disfraz de ejecutiva…

¿De donde había salido este espécimen?, no lo había notado nunca en la empresa, como asistente del presidente ejecutivo, creí conocer a todo el personal…, pasaron algunos días y el comenzó a frecuentar el piso de mi oficina cosa que antes nunca había ocurrido, me hacia conversación pero desde el primer tropiezo se podía sentir cierta tensión sexual en el ambiente entre nosotros, sin embargo hasta ese momento no tenía intenciones de ser infiel…

Cierto día mi jefe y el director salieron de viaje de negocios, yo me quedé a preparar la documentación para la junta del día siguiente, por lo que le pedí ayuda a los chicos de soporte del piso de abajo, él subió atento y solícito a mis peticiones, cuando terminaron de preparar la sala de juntas del piso superior me llamo para que revisara los equipos, el resto de sus compañeros se despidió y el se quedó charlando conmigo en lo que subía los archivos de la red para la junta del día siguiente, ni siquiera recuerdo de que charlábamos cuando sorpresivamente me besó…

Yo respondí a ese beso con la ansiedad contenida desde hacía varios meses… desde el día que me “tropecé” con el, pero mi corazón me decía que eso no estaba bien, ¡yo era casada y amaba a mi marido!, le dije –para por favor, esto no está bien–, –tienes razón– contesto el, bajó la cabeza y salió, yo me quedé allí confundida, pensando mil cosas…

A los pocos minutos regresó, cerro la puerta de la sala y me tomó en sus brazos, me besó.., yo no me rehusé al contrario, entramos al baño de la sala el cual tenía uno de esos lavamanos cuadrados con gabinetes abajo, me subió allí y desabotonó uno a uno los botones de mi blusa de satín, hábilmente zafó el broche de mi sostén liberando mis blancos senos que estaban hinchados y deseosos de recibir sus caricias, él al verlos le brillaron los ojos y se dedico a prodigarles besos y chupetones, los chupaba como si de un bebé hambriento se tratara…

Me sacó el pantalón y la panty… yo palpe su miembro por encima de la ropa…, estaba tan duro, abrí el zipper de sus jeans y lo dejé salir de su incómoda prisión… Mmmm era prominente, muy de acuerdo con su físico en general me abalance a comérmelo, no podía dejar ir la oportunidad de probar algo tan rico…, y lo escuché gemir en cuanto lo tuve en mi boca… sabía delicioso, tan limpio y de buenas proporciones, sería muy atrevido de mi parte dar medidas por que en momentos como esos difícilmente se cuenta con una regla o cualquier instrumento para medir, pero como parámetro diré que difícilmente cabía completo en mi boca…

Me volvió a levantar y me sentó nuevamente en el lavabo, subió mis piernas en sus hombros y comenzó a darse un banquete con mi caliente conejito, se lo comía como si se le fuera la vida en ello… yo trataba de no gritar, pero era muy difícil, recibía tanto y tan delicioso placer que… cuando se apoderó de mi clítoris me arrancó tremendo orgasmo, tuve que taparme la boca para no ser descubiertos, entonces me penetró lo hizo despacio, tomándose su tiempo en cada embestida al tiempo que me besaba, y yo probaba el sabor de mi placer en su boca, era delicioso… cada vez imprimía mas velocidad a sus movimientos, y le pedí que no se viniera dentro de mi, –¿Por qué? –Pregunto el… yo solo dije –por favor!! – y lo hizo a fuera sin embargo lo volvió a meter, me dio algo de miedo el riesgo al que me estaba exponiendo, pero en ese momento no me importó, no me importaba nada…

Acabábamos de arreglarnos cuando entro uno de los contadores del piso de abajo buscándome, – ¿Donde andabas?, te he buscado por toda la oficina–, – Aquí, Pedro metiendo cosas al archivo muerto del closet del baño, ¿para que me necesitabas? –, – Mi recién estrenado amante hizo como que cerraba una caja…–

¡Estuvimos a un pelo de que nos pillaran!...


Espero que les hayan disfrutado el leerlo, como yo el recordarlo…


Besos,


Dark Cherry


dark_cherry2004@yahoo.com.mx FOTOS

Este artículo no tiene comentarios.

Escribe un comentario







Código de Validación:

Introduzca el Código de Validación:




Estadisticas Usuarios

  • Online: 34

Categorias

Articulos Relacionados

Articulos Mas Vistos

Nuevos Comentarios

Recomienda Superrelatos a Tus Amigos

Tu Nombre:

Correo de Amigo:

Código de Validación:

Introduzca el Código de Validación: