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La Profesora de Lengua

Después de lo sucedido aquel día, nuestra relación se “formalizó” totalmente, no volvió a suceder nada parecido a lo de aquella tarde, pero si pasaban cositas entre nosotros..., a veces, al acabar la clase de apoyo, nos quedábamos los dos solos y ella me abrazaba, me enseñaba su ropa interior, nos besábamos… todo esto solo podía pasar en la clase de apoyo debido a que en la otra clase que me impartía (lenguaje) habían unos 20 alumnos y además de eso, el aula de apoyo estaba situada en un lugar del colegio que no era frecuentemente visitado.

Ella me encantaba pero apenas (por no decir nunca) habíamos vuelto a estar juntos como aquella maravillosa tarde debido a ello ideé un “plan”, el aula de apoyo estaba en el último piso del colegio, para llegar a ésta aula había que subir por una escalera (no se como explicarlo, pero entre las escaleras y la zona del pasillo donde se encontraba la clase, había una gran superficie de cristal en ella se encontraba la puerta que al abrirla se pasaría directamente al pasillo en el cual estaba el aula de apoyo, otras de física y química y unas de 2º de bachillerato), en esa escuela no había nadie de 2º de bachillerato, llegaban hasta 4º de la eso, la razón es que no había demasiada gente en el colegio debido a que era muy reciente.

Con todo a mi favor lo hice. Al finalizar la clase, esperé a que Marta se fuese a las actividades (era el mejor momento del día ya que teníamos una hora entera para “jugar”…), yo me escondí cerca del aula, tapado por un marco, pude ver como Laura entraba en el servicio (en mi plan eso no pasaba, aunque mucho mejor ya que me daba tiempo a hacer todo), entre corriendo al aula, cogí las llaves y me dirigí para cerrar la puerta que nos comunicaba con el resto del colegio, después volví a poner las llaves de Laura donde estaban.
Sin fisgones que nos pudiesen molestar, entré en el cuarto de baño de las chicas, donde se encontraba Laura, la esperé en la puerta, al salir, se dio un pequeño susto:

-¡¡¡Pero… que haces aquí!!!

-Nada, me gustaría estar contigo un rato a solas…

-¡Pero nos pueden pillar!

-No te preocupes, he cerrado la puerta de fuera y nadie podrá pasar por aquí.

-Antes que se me olvide, ella llevaba un pantalón pegado negro con líneas verticales blancas, unos botines negros y una camiseta de tirantes grisácea con un buen escote.

Me acerqué a ella, me situé delante suya y la agarré fuertemente mientras le empecé a comer literalmente la boca, el cuello, y el escote, le daba auténticos lametones a todo lo que encontraba a mi paso, ella por su parte emitía unos entrecortados gemidos de placer, mientras tanto, la fui llevando para colocarla encima de la encimera, al situarme delante de ésta, agarrándole el culo con las dos manos, logré situarla justo donde quería, me puse totalmente pegado a ella y ésta me situó las piernas por detrás de mi cintura, abrazándome. Seguí como antes (lametones, besos, mordisqueos…) al rato, ella paró de besarme y me dijo “todo esto lo has organizado por mi, así que te daré lo que te mereces cariño”.

Yo me eché para atrás mientras ella se incorporaba para ponerse de pie, “ven conmigo” me dijo, llevándome al excusado, abrió la puerta y me dijo que me sentase… “mírame cariño, todo esto es y será tuyo” acto seguido empezó a bajarse los pantalones de la forma mas sexy que pudo…, cuando llegaron al suelo, los cogió y los puso en alto para que no se ensuciasen, al acabar de hacer eso, se situó delante mía y pude ver que llevaba un tanga negro, también se lo quitó pero en vez de ponerlo en alto, me lo dio como recuerdo de lo que ahí iba a suceder… “Yo me he quitado los pantalones, haz tú lo mismo”, rápidamente lo hice, me bajé los pantalones y los aparté a un lado… “así no, pon los pantalones como yo… tengo que enseñarte todo” me dijo pícaramente. Para recogerme los pantalones que había dejado en el suelo, Laura se situó dándome la espalda, para que pudiese ver su precioso culo (que poco después penetraría) se inclinó hacia abajo para mostrármelo aún más, después de recoger la ropa y de mostrarse ante mí, se dio la vuelta y pudo ver mi pene totalmente empalmado.

“Te voy a dejar que me la metas, pero esta vez como tu no llevas preservativo y es tu primera vez, me la introducirás por el ano, ¿Qué te parece?” yo asentí con la cabeza, sonriendo, se situó dándome la espalda y abriéndose el culo con las dos manos se dejó caer lentamente, ella con una mano me agarró el pene y lo situó a la entrada de su ano, siguió bajando hasta que pude notar la entrada.

“Sigue bajando” le decía mientras que no paraba de sobarle y besarle cada rincón de su hermosa espalda, Laura siguió bajando, deteniéndose cada poco para que no le doliese demasiado, al rato, pudo introducir todo mi pene en su ano, se recostó sobre mí, pendiendo su cabeza al lado de la mía, yo saqué la lengua y empezamos a besarnos mientras le manoseaba los pechos por encima de la camiseta, después, empecé mover mi cintura de arriba a bajo, dando dos fuertes embestidas, ella entre gemidos me dijo “tranquilo!! No seas impaciente, déjame hacer a mi” cuando me dijo eso, le quité la camiseta y el sujetador, y empecé de nuevo a manosear sus preciosos senos, esta vez pellizcando sus pezones…, mientras lo hacía, Laura empezó un lento baile de cintura, de izquierda a derecha cada vez a más velocidad, poco después empezó un sube y baja a una velocidad de vértigo mientras los dos jadeábamos de placer, entre estos jadeos pude distinguir frases como: “fóllame, soy tuya!!!!”, eso me colmó de placer, y mientras ella seguía botando encima mía le dije “ya me vengo, ya ya” en seguida ella se levantó y volvió a sentarse, esta vez mi pene quedó delante de ella, me la agarró y cuando me bajó el glande, empecé a echar todo lo que nunca había echado, chorros de semen impactaron contra la puerta, “parece un grifo” me decía, al acabar, se inclinó delante mía y empezó a chupármela, metiéndosela toda en la boca y sorbiendo hasta el último jugo que aún quedaba, después se levantó, se sentó encima mía y empezó a besarme, mordisquearme los labios… mientras hacía eso, no paraba de repetirme lo bien que había estado, “ha estado genial, te quiero, nunca había hecho nada parecido, he tenido dos orgasmos” (esos dos orgasmos los pude notar en mi persona ya que me dejó los pelos de la ingle y la barriga totalmente empapados), ella miró su reloj y pudo ver que quedaban 10 minutos de actividades, “¡¡¡habíamos estado 50 minutos!!!”, Laura cogió papel higiénico y se lo pasó por la vagina, ano, barriga…. Para poder limpiarse, después limpiamos la puerta, nos vestimos y ella salió delante de mí al cuarto de baño, yo me situé detrás de ella cuando iba a alcanzar la puerta de salida al pasillo, la cogí por mi cintura y la traje junto a mí:

-Espero que lo repitamos algún día, ha sido increíble

-Si, cuando quieras amor…

Salimos al pasillo, bajamos las escaleras y cada uno se fue por su sitio, ella con el ano dilatado y yo con mi maravilloso trofeo.

Espero que les guste. FOTOS

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