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Sexo con Sabor a Chocolate

Después de un fin de semana de mucho sexo, lo primero que hice fue descansar, ya que había quedado agotada de tanta cogida que tuve en la playa, aunque con las ganas de seguir unos días más.
Una de las noticias que me dio Lety una vez que regresamos de la playa fue que se iba de vacaciones con sus padres a otra ciudad y estaría fuera durante tres semanas, lo cual era mucho tiempo pero no había forma de convencerla de que se quedara, así que simplemente nos despedimos y nos prometimos estar en contacto aunque sea a través del Internet o por teléfono.
Como me había quedado sola esa tarde, decidí dame un baño para relajarme, una vez que llené la tina me metí en el agua y comencé a recordar los momentos más excitantes de mi estancia en la playa y los cuerpos del resto de las chicas que estuvieron con nosotras. El solo acordarme de esos momentos hizo que me calentara y comencé a acariciarme los senos y logré que mis pezones se endurecieran deseaba sentir el calor de una lengua que recorriera mi cuerpo y que devorara mi vagina que ya estaba destilando sus jugos. Metí uno de mis dedos en mi vagina pensando en Lety y su extraordinario cuerpo, me la imaginaba desnuda y cogiendo con otras chicas en el lugar en donde se iba a pasar sus vacaciones.
Acaricié mi clítoris de manera rápida y de inmediato llegué al orgasmo, así que me quedé casi dormida en la tina y eso era muy relajante.
Una vez que salí del baño, sonó el teléfono y contesté, era Zulema quien me dijo que deseaba
visitarme acompañada de dos amigas suyas, le dije que estaba sola y que me caería bien un poco de compañía, así que quedamos de vernos en un rato más. Zulema se había declarado bisexual después de nuestra excursión en la playa ya que le había gustado estar con chicas.

Al poco tiempo llegó Zulema acompañada de sus amigas, cuando las vi casi me desmayo eran dos mujeres de color bellísimas sus nombres eran Vanessa y Valerie, ambas de grandes senos y poseedoras de unos culos fabulosos, las saludé y las tres entraron. Zulema me comentó que eran amigas suyas y que les había platicado su experiencia en la playa y quedaron asombradas, por lo que querían experimentar el sexo lésbico con una de sus amigas, y esa resulté ser yo.
Me agradó la idea y comenzamos a quitarnos la ropa, no dejaba de mirarlas ya que entusiasmaba la idea de verlas desnudas, Vanessa comenzó a quitarse su blusa y sus senos quedaron las descubierto, sus pezones ya estaban duros como piedras. Debo confesar que nunca había hecho el amor con chicas de color por lo que la idea de tener sexo lésbico interracial me excitaba tanto como a Zulema. Una vez que quedamos desnudas las cuatro, comencé el show, Zulema se me acercó para besar mis senos que ya estaba duros sentía su lengua mamando mis pezones mientras las chicas de color se acariciaban sus respectivas vaginas, sentí la mano de Zulema pasar por mis nalgas y buscaban llegar a mi culo, mientras lo hacía Valerie se me acercó y comenzó a besarme el pezón izquierdo, ya que Zulema tendía el derecho; eso hizo que me calentara en serio y eso lo notó la otra cihca quien se me acercó y me acarició mi vagina, estaba a punto de tener un orgasmo pero ellas no me dejaban. Vanessa se arrodilló y separó mis labios vaginales y se encargó de darme una buena sesión de sexo oral, mientras que Zulema ya me había metido el dedo en el culo, lo cual me tenía a mil, mientras sentí que me mordisqueaban suavemente mis pezones.
Le pedí a Zulema que me mamara el culo a lo cual ella abrió mis nalgas y me metía su lengua en mi agujero aquello era fabuloso sentir tantas lenguas; no tardé en venirme y ya deseaba cogerme a esas chicas de color que estaba bien calientes haciéndome el amor. Una vez que me dejaron , Valerie se acostó en el suelo y esa era mi oportunidad de disfrutar una vagina sabor chocolate, me arrodillé y me apoderé de su sexo, estaba delicioso y de inmediato ubiqué su clítoris y lo ataqué con mi lengua, Vanessa se hizo a un lado para coger con Zulema mientras yo seguía con Valerie quienes estaba dando gritos de placer.

Besé sus senos mientras le metía un dedo en la vagina pero ya deseaba saborear su culo, así que le pedí que levantara las piernas y las abriera para poder disfrutar de su ano, una vez que lo hizo, metí mi lengua en él y eso fue suficiente para que mi nueva amiga se viniera como nunca antes en su vida, era la primera vez que alguien le metía una lengua. La dejé un rato para que se calmara y les dije que volvía en un momento, fui a la recámara por los consoladoras de látex que usamos en nuestro viaje a la playa; me puse uno y regresé a donde estaban la otras, Zulema estaba siendo cogida por las negras, ambas le mamaban la vagina de manera rápida que hizo que terminara, pero faltaba lo mejor. Cuando las negras vieron que me había puesto una verga falsa, de inmediato se me acercaron y empezaron
mamarla entre ambas, Zulema simplemente se quedó viendo como me la mamaban y se masturbaba mientras tanto, pero ella aprovechó para ponerse el otro consolador que había traído, así que las dos teníamos uno para cada chica. Zulema de inmediato penetró a Vanessa por detrás mientras que Valerie seguía con mi verga en su boca Yo me senté en uno de los sillones y Valerie se me acercó y se sentó encima de mi consolador y se lo metió por la vagina, el mete-saca era sensacional y los gritos de mi nueva amante eran muy fuertes, lo cual notaba su excitación, lo mismo sucedía con Zulema quien se cogía con ganas a Vanessa.
-Ni mi novio me coge así como tú, sigue, sigue que me destrozas, me dijo, lo cual aumentó mi calentura. Luego cambiamos de pareja, Zulema se metió con Valerie y yo con Vanessa ella me pidió que le hiciera sexo anal, por lo que se puso de 4 patas y de inmediato busqué su culo y la penetré poco a poco para no lastimarla, al principio le dolió pero luego comenzó a disfrutar de la cogida que le daba. Para entonces, Zulema había cambiado papeles con Valerie y era ésta quien se cogía a Zulema con el consolador, mientras Vanessa y yo estábamos entradas en un 69 maravilloso, su vagina estaba deliciosa y me metía un dedo en el culo, por su parte, Vanessa me hacía lo mismo y sentía delicioso su dedo en mitrasero.
Luego, fueron ellas quienes nos cogieron a nosotras, Valerie me metía la verga con el culo y Vanessa le daba duro a Zulema por la vagina mientras que Zulema y yo nos alcanzábamos a besarnos en la boca mientras sentíamos nuestros respectivos orgasmos,
Así estuvimos durante varias horas, hasta que acabamos, las negras tuvieron que irse así que se vistieron y prometieron regresar para seguir con la cogida. Zulema se quedó y ella y yo decidimos pasar la noche juntas en mi cama, pero esa es otra historia.


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