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un buen trio

El dedo en el culo y un trio… demasiado voltaje para un hombre fiel  Siempre he tenido muy buen sexo con mi esposa y la verdad no tengo nada de que quejarme,  por el contrario  he experimentado mucho placer  y de una forma inimaginable. Nunca había sido fiel a una mujer hasta encontrarla a ella, los que nos conocen saben que ella despierta lo mejor que existe en mi ser.  Aquella noche mientras veíamos televisión  y tomábamos una copa de vino  sintonizamos un canal erótico, nos llamó la atención porque no era porno  en su máxima expresión sino porque había una historia de fondo: en una de las escenas el protagonista lo hace de una forma deliciosa (debo decir)  con dos hermosas mujeres, mientras veíamos aquella película, me excité y  no pude evitar expresar que lo veía muy erótico, exquisito, mi verga se puso  rigida y su cabeza palpitaba como si se fuera a reventar y en pocos segundos sentí mi bóxer un poco húmedo, mi esposa mandó su mano hacia atrás y empezó a acariciarme por encima de mi boxer, se giró, me besó en la boca y después se fue desplazando por mi barbilla  lentamente, sentí como su lengua y sus tiernos labios mojaban mi cuello, su lengua empezó a deslizarse por mi pecho, me temblaba todo, su mano derecha  se desplazó por mi cadera y haciendo una maniobra fue bajándome mi ropa interior , su lengua navegaba por mi ombligo y se empezaba a enredar con algunos bellos que anunciaban  la cercanía con  el objetivo principal de su boca, de mi pene, empezaba a escurrir liquido pre seminal,    mientras  los gemidos en el televisor parecían hacer eco de mi placer, casi me reviento cuando sus labios cálidos y húmedos besaron mi glande  empecé a sentir  como su lengua  se resbalaba por la cara inferior de mi verga… de  pronto  tomó mi miembro con su mano izquierda y empezó a masturbarme, bajaba y subía y cuando lo hacía muy despacio  se ayudaba con su boca, sus labios y su lengua, su mano derecha  empezó a deslizarse por debajo de los testículos  que estaba templados  como si se hubiesen inflado…. Sentí  que uno de sus dedos bajaba mas allá de lo permitido  en nuestra sociedad…” detente” le dije,  me acarició muy suavemente con la yema de sus    dedos, lubricó uno con la mezcla de fluidos que tenía en mi glande y lo trató de introducir lentamente por mis nalgas, las cuales apreté fuertemente como si fuera a partirle el dedo, levantó la mirada y con sus ojos llenos de deseo me dijo, “tranquilo, confía en mi, relájate y disfruta”  no se porque tenía esos   sentimientos encontrados, trataba de detenerla porque pensaba que lo que estaba haciendo no ere correcto, pero quería que lo hiciera porque sentía placer, me deje llevar por la segunda y sentí  algo que jamás había experimentado como heterosexual que soy,  su dedo llegó hasta mi culo y suavemente dio  círculos como queriendo entrar, sin forzar la puerta, mis muslos se tensionaron un poco  y debo confesar que tuve miedo, pero era tanto el placer que sentí en ese momento que perdí la fortaleza para seguir luchando, aunque su dedo no trataba de penetrarme si sentía que podía pasar en cualquier momento y pase de un momento de tensión a una comodidad perpleja, creo que me sentí relajado porque mi culo se abrió un poco, mi pene parecía despegar, ella me lo seguía mamando de una forma celestial, se lo metía en su pequeña boca, su lengua hacia círculos, el abecedario, y no se que mas, sus labios me daban mordiscos y su dedo quería seguir ingresando por la puerta de atrás   fue un momento en el que quise gritar,  “ amor, me vine” le dije conteniendo  un grito, su dedo alcanzó a penetrar no mucho pero lo bastante para que mi eyaculación pareciera un geiser, un volcán o simplemente un hidrante, cuando me  vine, fue la derramada mas grande que haya visto  en mi vida, ella no pudo pasarse todo el semen que salía de mi verga que palpitaba  cada vez con mas intensidad, las piernas me temblaban  y podía escuchar los latidos de mi corazón, por primera vez sentí  que de todas las veces que había eyaculado, esta era la primera que se parecía a lo que en los libro describían como un verdadero orgasmo, ella con algo de semen  en los labios pasaba su lengua para limpiarlos y decirme cuanto le excitaba beberme “ me encanta tu leche” me dijo…   bebí algo de vino para recuperarme, era como si hubiese corrido una maratón,  mi verga algo flácida y  con “leche” en la cabeza quería descansar para un segundo round, mi esposa me abrazó y se recostó sobre mi pecho, “espero que te haya gustado” me dijo,  “ la verdad es que si y mucho” le respondí , “ todo lo que  me enseñas me encanta” seguí.  “te atreverías a hacer un trío?” me preguntó Despues de haber sentido su dedo entre mi culo, ya nada me sorprendia mas, traté de evadir el tema y le dije “ no estoy listo para algo así”   ella me había  contado que Juanita su mejor amiga de universidad una noche después de una fiesta le había pedido que la acompañara  a su casa, que sus padres estaban de viaje y que no quería estar sola… allí  como a las tres de la mañana Juanita había intentado besar a mi esposa,  ambas se sintieron incomodas y dejaron el asunto ahí , después mi esposa me comentó que una noche había tenido un sueño erótico con ella,  mi esposa no se considera bisexual  pero después de muchas decepciones con otros hombres había pensado en tal vez descubrir el amor en otra mujer,  ella  tiene unos grandes preciosos, unas tetas pequeñas pero muy excitantes,  una cinturita que cuando la tomo por ahí  me pone arrecho, un culaso que cualquier mujer envidiaría y su chocho es muy delicioso, por fortuna nos conocimos. Una tarde en la que llovía mucho le pregunté  si ella quería estar con otra mujer, que si lo quería yo estaba abierto a la posibilidad, que solo las vería… ella dudó…pude ver que si quería, aunque me dijese que no.  Nos quedamos en silencio…  de repente el citofono rompió el incomodo silencio que permaneció por casi un minuto… “la señorita Juanita” me dijo el portero “hágala seguir” contesté. Juanita es una mujer de 29 años,  que  parece que tuviera  16, curvilínea, con unas tetas medianas, piel canela, cabello castaño  y ojos grandes marrones, a pesar de ser delgada tiene buen culo,  cuando entró a mi casa estaba completamente mojada, escurría agua por todas partes… mi esposa estaba muy nerviosa, la saludamos  y le dimos algo con que secarse “ no quiero molestar pero… me puedo cambiar de ropa mientras la mía se seca” dijo … después de verla con una misa mía de esas con las que uso corbata y un short,  mi esposa y yo quedamos  callados.. “ que las pasa se volvieron locos, mejor denme algo para calentarme”  nos dijo; pusimos música   y destapamos una botella de whisky  la cual combinamos con algo de amaretto, al calor del trago le contamos lo que pasaba… ella soltó su copa pensé que estaba enojada,  se acercó a mi esposa y le dijo “ solo va a pasar lo que  quieras que pase” mientras decía esto toma la mano de mi esposa y la deslizaba  hacia su  vagina, después  se besaron, atónito vi como mi esposa  desabrochaba la camisa de Juanita y le empezaba a besar sus tetas,  se inclinaron sobre el sofá, besándose en la boca… yo estaba paralizado, otra vez mi verga estaba por estallar … se desnudaron lentamente mientras yo tomaba sorbos cotos de mi trago, Juanita  le quitó la tanga a mi esposa, le abrió las piernas y con su lengua empezó a lamerle la vagina , desde atrás veía como se mecía el culo de Juanita  mientras mi esposa con una mano  se acariciaba el pezón con la otra  se chupaba los dedos, las dos empezaron a gemir de placer, después cambiaron de pose y esta vez mi esposa chupaba el clítoris de Juanita…  me  saqué la verga y empecé a masturbarme  cuando Juanita me vio  dijo “será que dejamos que ese pene se una a la fiesta?”  mi esposa mirándome y mordiéndose los labios de placer contestó “ pero primero conmigo y lo que sobre  para ti”   empecé a besarle las nalgas, quería tomar  venganza, seguí metiendo mi lengua hasta encontrar su culito, una vez allí, abrí sus nalgas  y metí mi dedo índice  de la misma forma que ella había hecho conmigo, en círculos, su culo estaba mojado por sus fluidos vaginales que habían llegado hasta ahí cuando Juanita le chupaba su chocho,  mi verga escurría  y quería entrar en la fiesta, mi esposa se comía el chocho de Juanita, su vagina no tenía  un solo pelo, vi como mi esposa le metía los dedos,  yo comencé a refregar mi glande entre las nalgas de mi esposa, ella con una mano trataba de evitarlo, pero Juanita no la dejaba, sentí como  mi glande tocaba su glorioso orificio y  con mi  mano derecha   dirigí  mi verga y comencé a empujar al comienzo mi esposa se quejaba del dolor, pero después  la sentí mas relajada y así fue como poco a poco iba sintiendo que mi verga se deslizaba en ese sabroso túnel estrecho, aunque mi esposa  se detuvo un momento y quería que lo sacara,  después que alcancé su clítoris me dijo “ comete mi culo, quiero que te lo comas todo” me  comencé  a mover lentamente, mientras mis dedos acariciaban su clítoris, ella trataba de seguir chupando el chocho de Juanita y yo veía  como las tetas de Juanita se mecían, “ quiero que mede leche”  dijo mi esposa… “lo dejas que me regale a mi también?” dijo Juanita  “siiiii” dijo mi esposa, me contuve todo lo que pude para no derramarme en el culo de mi esposa, aunque me moría por hacerlo, no aguantaba mas, cuando traté de sacarlo sentí como mi semen salía  de mi verga… “lléname con tu leche” me  repetía mi esposa “ dame a mi, quiero  verga”  me dijo Juanita… cambiamos de posición  yo me tumbe sobre el piso Juanita   se montó encima se metió mi verga y empezó a cabalgar, mi esposa se me subió  en la cara y yo le chupaba su chocho, las dos se besaban y chupaban las tetas, solo escuchaba algunos gemidos,  de repente sentí que mi esposa llegaba sus fluidos en mi boca, la forma como gritaba me lo hicieron saber, “ si riiico” decía Juanita,  “ mmmmmm me estoy viniendo” alcance a decir  “dame leche, lléname con tu semen” gritó Juanita  sentí como  me derramaba dentro de la vagina de Juanita…  cuando nos levantamos mi esposa estaba mas que satisfecha… “solo te comparto  por esta vez”  me dijo “ lo mismo pienso yo… no quiero que te enamores de una mujer”  le respondí “ tranquilos aquí solo fueron nuestros cuerpos, me voy antes que mi esposo  se dé cuenta que no estoy en la casa”   dijo Juanita FOTOS

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