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Cumpliendo sus Fantasias

Lorena y Mario son un matrimonio, desde hace 6 años viven juntos, son relativamente
felices, relativamente independientes y tienen sexo bastante a menudo. Lorena
es una chica de 28 años, alta, rubia, con un cuerpo hermoso y unos ojos
celestes realmente llamativos, el también es alto, atlético y usa barba
y lentes.

Pese a tener buenas relaciones sexuales, hay algo en lo que Lorena siente
una falta, desea tener sexo anal, no es que nunca lo haya tenido, ya con
sus novios antes de casarse los tenía, pero con Mario es solo de cuando
en cuando y ella tenía una fantasía que quería cumplir.

Una tarde conversando con una amiga, soltera que salía mucho a bailar y
a boliches, ella le comentó su fantasía y la amiga le propuso que fueran
a bailar una noche y ?ver que pasaba?, Lorena acepto de inmediato y combinaron
para salir esa misma noche. Se fueron cada una a su casa a vestirse para
el encuentro, Lorena se puso unas mini ajustadas al cuerpo que le quedaban
muy bien y una blusa con una sola hombrera y salieron a bailar.

Fueron a un bar que frecuentaba la amiga y en cuanto se sentaron a la mesa
fueron invitadas a bailar, al principio rechazaron unas cuantas propuestas,
pero al final salieron a bailar y divertirse, estaban bailando cuando Lorena
vio en la barra a un muchacho moreno de muy buen físico, que conversaba
animadamente con un amigo, Lorena no dejo de mirarlo, hasta que Jorge que
así se llamaba la invitó a bailar.

Jorge es un excelente bailarín y desde que la sacó a bailar a Lorena, no
la dejó más, solo descansaban un rato, en el que Lorena y la amiga se comentaban
como les estaba yendo en el baile, la amiga de Lorena le comentó sonriendo
que tuviera cuidado por el rumor popular que dice que los morenos son muy
dotados. Lorena sonrió y no le dio importancia, al rato la amiga de Lorena
la saludo desde la puerta pues se iba con un amigo. Lorena se quedo bailando
un rato más y luego se despidió de Jorge, quien insistió en acompañarla
al menos hasta el auto, allí se despidieron con un beso y arreglaron para
verse al otro día.

Al otro día en la tarde se encontraron en un pequeño, bar se sentaron a
una mesa tomaron algo y conversaron como viejos amigos, solo que la conversación
se fue deslizando al terreno sexual, se hizo cada vez más caliente, Jorge
aprovechando lo discreto del bar introdujo su mano por debajo de la pollera
de Lorena, acariciadole las piernas a lo que Lorena respondió con un beso
en la boca y apretando las piernas para que la caricia fuera más intima.
Jorge apenas tuvo tiempo de invitarla a ir a su apartamento cuando ya estaban
saliendo del bar. Tomaron un taxi y todo el recorrido fue de muchos besos
apasionados, frente a la mirada atenta del taxista, que los observaba por
el espejo, Lorena al percibir que el taxista los miraba desabrocho su blusa
y dejo entrever su seno.

Apenas llegaron al apartamento de Jorge, se fueron desvistiendo en el camino
al dormitorio, Lorena estaba que ardía de excitación, ambos terminaron de
desvestirse. Lorena se tiro sobre la cama, Jorge se tendió sobre ella, continuaron
los besos, los mimos, las caricias, Lorena pudo comprobar que lo que decían
de la raza morena es cierto, Jorge no tenía un gran tamaño de pene, por
lo largo, pero si era de un grosor considerable, bastante más grueso que
el de su marido y que cualquiera que ella hubiese probado, tanto era así
que le costaba a Lorena ponérselo en la boca, tenía que abrirla todo lo
que podía y aun así casi no le entraba la cabeza de la pija, sin embargo
igual pudo chuparsela.

Luego Jorge comenzó a cogersela, pese a ser un miembro grueso la calentura
que ella tenía le permitió que el pene entrara todo en su vagína, Jorge
demostró que además de buen bailarín era buen amante, la espero a que ella
tuviera varios orgasmos antes de tener el uno propio. Incluso después de
haber tenido su orgasmo dentro de la vagína de Lorena, siguió con los movimientos
y logro que la mujer tuviera otro nuevo orgasmo.

Lorena no era de las que creen que cuando se tiene un orgasmo (o varios
en su caso) la cosa termina ahí y descubrió que Javier tampoco pensaba así,
continuaron besándose, acariciándose, procurándose placer de muchas maneras,
sus lenguas recorrían los cuerpos, sus manos acariciaban, sus pieles sentían
las caricias, en fin siguieren gozando hasta que nuevamente los dos estuvieron
prontos para otra penetración.

Fue en este ambiente en que Lorena se dispuso a cumplir su fantasía, cuando
ambos estaban nuevamente ardiendo de ganas, ella se puso de espaldas, se
apoyo sobre sus rodillas, bajó sus brazos y le ofreció a Javier su hermoso
culito, Javier intentó penetrarla, pero aunque estaba muy excitada Lorena
no lo soportó, entonces Javier mojo un dedo en el juguito de la vagína de
Lorena, comenzó a frotar el pequeño orificio, con su dedo mojado y con su
lengua húmeda, logró introducir su lengua primero, luego el dedo comenzó
a penetrar en aquel culito precioso, entraba y salía mientras continuaban
con las caricias y besos.

Así lenta pero firmemente Javier logró por fin introducirle un dedo y luego
dos y entonces se dispuso a penetrarla con su pene. Lorena lo deseaba más
que nada en el mundo es ese mismo momento. Javier fue muy suavemente introduciendo
se pene dentro del culito de Lorena, quien apoyaba su mano en el vientre
del hombre para poder controlar la penetración. Pero al cabo de unos cuantos
minutos y unas cuantas embestidas, ya el pene había entrado casi todo y
Lorena ya había retirado su mano pues quería ser penetrada totalmente.

Javier en pocos empellones más logró que todo su pene totalmente erguido
penetrar dentro del ano de Lorena y comenzó el rítmico movimiento, el culito
de Lorena ahora ya lubricado se habría para recibir aquel pene, todo dentro
suyo Javier casi lo sacaba y volvía a ponerlo todo Lorena esta en la gloria.
Javier lo saco del todo, la dio vuelta, se pusieron cara a cara le levantó
las piernas y volvió a penetrarla por la cola, mientras la besaba en la
boca, mientras sus lenguas se mezclaban, estuvieron así un rato, hasta que
Javier le propuso que se pusiera de costado y volvió a penetrarla. Lorena
sacó entonces un consolador que había llevado consigo y mientras Javier
la penetraba por el culo ella se introducía el consolador en la vagína,
teniendo una doble penetración.

Cuando Javier sintió que no podía más, que no se aguantaba más la volvió
a poner de rodillas para penetrarla por detrás, porque era la forma en que
entraba más profundo su pene y entonces con varias sacudidas fuertes y vigorosas
tuvo su orgasmo, llenándole el culo con su esperma caliente.
Lorena mientras tanto se seguía masturbando con su consolador, el que introducía
hasta el fondo de su vagína. Javier se acerco por delante y le dio en la
boca las ultimas gotas de su esperma, que Lorena saboreo con gusto, después
Javier volvió por detrás y le seguía introduciendo sus dedos en el ano y
seguía besándolo.

Luego de haber tenido Lorena otro orgasmo se tendieron en la cama por fin
a descansar, Javier se durmió y Lorena aprovecho a darse una ducha e irse.

Ya a la noche Lorena acostada en su cama al lado de su esposo Mario quien
estaba acariciándose el pene mientras Lorena le contaba lo que había sucedido
en la tarde, a medida en que Lorena comentaba las posiciones en las que
había cogido con Javier, las cosas que había hecho, Mario más se masturbaba,
hasta que ya sin aguantarse más a punto de eyacular, se arrimó a Lorena
quien abriendo la boca generosamente recibió en su boca la acabada de su
esposo. Luego se acomodaron los dos y muy abrazados comenzaron a planear
una nueva fantasía.


jhonpaul@adinet.com.uy FOTOS

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