Inicio » Relatos de Amigos » Acapulco - Mary y Yo - 2ª Parte

Acapulco - Mary y Yo - 2ª Parte

 Les dije que esperan para desvestirse, casi arrancaban sus ropas en cinco segundos estaban desnudos hincados sobando estrujando las nalgas, chupando su panocha, que razón tenia Mari, pues la polla de Jim era muy larga pero afortunadamente para mi esposa no muy gruesa, le pregunté a Jim. ¿Cuanto mide? volteando a ver su flauta, me contesto 10 pulgadas, le dije a mi mujer, ¡le mide como 26 cms, casi diez mas que yo! ¿te entrara?, pronto lo sabremos me contesto con una pícara sonrisa, mi esposa tenía una verga en cada mano las puñetea suavemente, se inclino un poco y llenó su boca, solo entraba como la tercera parte de la verga de Jim , mientras le pajeaba la polla a Bob, mi mujer cambia de verga y se la metía asta la garganta la de Bob, luego rozaba las cabezas rosas de las vergas en sus pezones, que estaban paradísimos, quedando estos llenos con los líquidos que salían, se las volvía a mamar en eso a Bob le temblaban las piernas, y se empezó a correr le salían a mi esposa borbotones de leche por sus labios, los parpados y nariz llenos de leche, ya que quedó bien ordeñado, voltea a la vergota de Jim que estaba a centímetros de su boca la toma, le da una chupada profunda y se empieza a venir de inmediato, con unos chorros de semen impresionantes que le llenó la boca, y ojos Mari estaba ciega, la leche escurría por sus labios, mejillas, nariz y tetas.

Bob le limpió la cara y acomodó a mi esposa en la cama, le separó las piernas y le empezó a hundir su boca en la pepita dura que le sobresalía como 2 cm, le decía a Jim que sabia muy rico, al condenado flaco no se le bajo su gran flauta sacó un condón se lo puso pero le quedaban cortos, le dijo a Bob que le diera chance, le apuntó en la entrada de su panocha, Mari jadiaba de placer y se retorcía mientras le iba entrando poco a poco, Jim le decía a Bob que estaba muy apretada, Bob se hincó a un lado de mi esposa le acercó su polla media parada a la boca, ella se la mamaba con desesperación, Jim la empezó a bombear a fondo, mi esposa abría totalmente sus piernas, le dije a Jim métela toda y me dejas ver, le quedaban como siete centímetros de fuera no entraba mas mi esposa gritaba y jadiaba que la sentía asta sus entrañas, tenía orgasmo sobre orgasmo lo empezó a apretar con sus músculos vaginales y le estaba ¡arrancando el condón!, Jim se tuvo que salir por que el condón se lo quitó con los músculos la panocha.

Bob se puso uno rápidamente, intentó entrar con todo, pero no podía, mi mujer tomó su verga, se la centró le fue entrando lentamente, al rato le dije a Mari, dale una muestra de tu “perrito”, lo empezó a exprimir y aprisionar con unos jadeos y gritos de los dos impresionantes, le puse mi verga por un lado de la boca para ahogar sus gritos y por el otro lado Jim, nos corría su lengua, nos daba unos chupetes fuertes, Bob jadiaba gritaba que mi esposa tenia “sacapuntas” en el coño, un momento después se corría con unos espasmos violentos y terminó, yo estaba ardiendo me subí en mi esposa se la fui metiendo, mi mujer estaba calientísima me oprimía la verga me decía al oído gracias, la besaba con todas mis fuerzas cuando dejaba de besarla, Jim le ponía la verga al fondo de su garganta, yo la bombeaba durante un rato sus orgasmos eran interminables la calentura estaba al máximo, no pude más y le llené su coñito con mucha leche.

Inmediatamente, Jim se puso de nuevo su condón y entró en la panocha, que estaba bien lubricada con mi semen, salía y entraba a fondo sosteniendo las piernas de Mari hacia arriba levantándola de las nalgas, y dando una muy buena vista de cómo entraba su verga, yo le decía dale más, mi mujer gritaba jadiaba sollozaba con unos orgasmos impresionantes, le dije a mi esposa dale unos apretones de verga, en lo que Bob le mamaba sus tetas, Jim empezó a aullar a jadiar y se la clavó a fondo, alcancé a ver como se juntaban sus pelos rojos con el coño de mi esposa y desaparecía su polla, el muy cabrón ¡se la dejó ir toda!, Mari lloraba, jadiaba de placer su orgasmo era continuo, gritaba que tenía su polla encajada asta la matriz aaagh, y que sentía muy fuertes las contracciones de su verga que estaba echando litros de leche, mientras Bob, se tragaba los pezones de mi esposa, era la locura. Cuando se levantó Jim, tenía el condón en la punta de su verga lleno de leche, (por que el condón se atoraba con la base de la cabeza que era como un anillo grueso) estaban maravillados con la panocha de Mari, que nunca habían sentido algo parecido, que definitivamente tenía “sacapuntas”, se lo traducía a mi esposa y reía, Ella también decía que nunca había tenido esa sensación de que se le movieran sus entrañas, que era una verga demasiado larga.

Descorché la otra botella serví las copas, brindamos por Mari, tomamos un descanso para comer algo de los platones de quesos y de las carnes frías, y otra copa de Champaña, que bárbaros los chavales seguían con las vergas medio paradas, se lo comenté a mi mujer, Ella me contesto sí, están tremendos, hoy llevan 3 corridas cada uno y se ven como si nada lo bueno es que terminan rápido, lo malo es que me están calentando mucho nada mas de verlos están preciosos, le serví otra copa a mi mujer pues se le estaban subiendo las burbujas.

Mi esposa caminó desnuda y abrazó a Bob por detrás, le pegaba las tetas en la espalda y hundía el chipote de su panocha en las nalgas de él, y le decía estas precioso Papacito, él me volteaba a ver con cara de interrogación pues no entendía, un momento después, Jim caminó hacia ellos, abrazó a Mari por detrás acariciando sus tetas y restregando su vergota en sus nalgas besando su cuello, luego fue bajando para besar su culo, le pregunté a mi esposa que si quería cogérselos al mismo tiempo, y me contestó con un siií, entonces les explique a ellos lo que Mari deseaba, pusieron una cara de incrédulos pues nunca lo habían hecho, le pregunte a los chavales si tenían lubricante y me señalaron una botella de bronceador hecho a base de aceite de coco, les dije ok., le pregunté a mi esposa como los quieres, me contestó quiero acostarme sobre Bob para estarlo besando está hermoso, y que Jim me la meta por el culo, porqué como estoy nalgona no me la puede meter mucho.(eso crees, pensé)

Tomé nuevamente mi papel de director de cine porno, se acostó Bob boca arriba, mi esposa se puso en cuatro, y le empezó a dar una súper mamada, mientras Jim no perdía el tiempo, pues aprovechó la posición de mi mujer para comerle el culito y el coño, se le veía la pepita bien parada, cuando los tres no podían más, los muchachos se pusieron sus condones, mi mujer se sentó en la verga de Bob y poco a poco fue desapareciendo en su panocha, me acerqué con el aceite, y se lo fui poniendo en su culito mojando mis dedos y le metí un dedo, Mari de inmediato respondió con un gemido, mientras Jim bañaba de aceite su polla que estaba súper dura, una ves que mi esposa estaba lista levanto sus nalguitas, Jim apunto su polla y se la empezó a dejar ir lentamente asta la mitad, se empezaron a mover los tres suavemente era maravilloso ver a mi esposa clavada por dos vergas, me asomaba por todos los rincones posibles, veía las contracciones de su panocha y culito, me estaba calentando al máximo los tres jadiando, Mari con unos besos muy apasionados trenzando sus lenguas, disfrutando intensamente los tres, Jim besando el cuello y las orejas de mi esposa, ella volteaba y le daba un beso de lengua, tome las manos de Jim y las puse en los pezones de mi mujercita, la verga de Jim la veía entrar casi toda en el culito de mi mujer, los jadeos y ruidos de los tres iban en aumento, habían tomado un ritmo maravilloso, entraban y salían en forma alterna, no podía mas me acerque a mi esposa separó sus labios de Bob, y los aplico con todo en mi verga se la comía toda, los cuatro estábamos en otra dimensión, sentía como el capullo de mi polla entraba en su garganta, mi mujer tenía sus tres agujeros ocupados, y todos moviéndonos en un ritmo cadencioso, sonidos y jadeos maravillosos, Mi esposa se convulsionaba por lo intenso de sus orgasmos, ellos comentaban que sentían como se rozaban sus vergas dentro, después de un rato, Jim se empezó a mover mas rápido y estalló con un orgasmo riquísimo, luego Bob se venía, convulsionándose y gritando de placer, al mismo tiempo, yo disparaba chorros y chorros de leche en la boca de mi mujer, parte de la misma caía en la cara de Bob, Mari lo besaba, trenzaban sus lenguas llenas de mi leche, me volvía a mamar de nuevo, y luego besaba a Bob, un rato después nos separamos.

Nos aseamos, tomamos el resto de la Champaña, y ¡en la madre! eran las 6.45 a.m. nos vamos, les dije a los chavales ustedes se encargan de jugar fútbol al rato con mis hijos, Mari solo se puso su vestido y salimos corriendo hacia nuestra suite, con las prisas mi mujer llevaba su bolso, brassier y tanga en las manos, y justamente cuando pasábamos por los elevadores, se abren las puertas, Mari choca contra una gringa que venia bien borracha y risueña, se le cayo su bolso, su sujetador y su tanga, los señores se agacharon inmediatamente para entregárselos a mi esposa con una gran sonrisa, y nos preguntaron ¿a donde fue la fiesta? ja, ja, ja, Mi esposa solo dijo trágame tierra se puso roja y corrió, abrimos rápido nuestra suite entramos, mi esposa fue al cuarto de mis hijos estaban profundamente dormidos, nos aseamos y nos fuimos a la cama, nos dormimos inmediatamente.

CONTINUARÁ

by Un buen AMigo - Anónimo FOTOS

Este artículo no tiene comentarios.

Escribe un comentario







Código de Validación:

Introduzca el Código de Validación:




Estadisticas Usuarios

  • Online: 21

Categorias

Articulos Relacionados

Articulos Mas Vistos

Nuevos Comentarios

Recomienda Superrelatos a Tus Amigos

Tu Nombre:

Correo de Amigo:

Código de Validación:

Introduzca el Código de Validación: