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Un Caliente encuentro Mañanero

 Todos los días viajo en taxi rumbo a mi trabajo?. Sigo siempre la misma
ruta, años de hacerlo y hace dos semanas aproximadamente, sobre la acera
derecha empecé a ver un hombre esperando su transporte, llevaba consigo
su bolsa de almuerzo, morenito, bigotón, bien peinado, ancho de espaldas,
pies grandes y abultada entrepierna?. A fuerza de verlo le puse atención.

Quizá mi mirada era muy fuerte al pasar por su esquina porque cuatro o cinco
días, como que estaba al acecho, veía que mi taxi se acercaba y se tocaba
el paquete?.. eso no pudo pasar desapercibido para mí. Llegué a tener dos
sueños húmedos con él, a mi edad y despertando bajas pasiones de veras que
era un gol?..
Este jueves 20 de mayo me decidí y al acercarme a su esquina, pedi al chofer
que parara?. Bajé del coche, saludé a mi amiguito y le pregunté su rumbo,
resulta que estaba por mi camino, lo invité a subir al taxi?..no se negó,
platicamos trivialidades?. Me dijo que es auxiliar de contador, que le gustaría
enseñarme \"su oficina\". Acepté. Despedí al taxista, entramos y besarnos
y empezar a acariciarnos los cuerpos fue todo uno?.. yo estaba inquieto
y nervioso por estar en un lugar que no sabía si resultaría demasiado comprometedor.

Me dijo que no me preocupara, que sólo trabajan allí su jefe, la secretaria
y él; la secretaria estaba de vacaciones y el jefe en Las Vegas?.. aseguró
la puerta del privado y nos desnudamos uno al otro?..
Maravilla y sorpresa?. Tiene unos huevotes enormes, como aguacates, dentro
de una bolsa oscura y peluda, un pecho amplísimo, velludísimo y unas tetillas
acariciables, mordibles, con unas areolas sonrosadas hermosas?. Un camino
de pelos que llega al ombligo y sigue más abajo?.. al retirar el slip salta
una hermosa verga rara, por cierto?.. de unos 15 cm. pero sumamente gruesa
y el detalle distintivo lo tiene la cabezota, un glande como sombrero que
da al conjunto la apariencia de un gran hongo?.
Retiró mi bóxer, tomó mi ya súper erecta verga, la sobó un poquito y se
arrodilló para metérsela en la boca, una boca receptiva, húmeda y caliente
que me hizo transportar al séptimo cielo?.. qué manera de mamar de cabrón?..
Nos echamos en la alfombra y entonces tomamos posición de 69, fue muy difícil
para mí abrir la boca lo suficiente para abarcar tremendo trozo de carne
morena, gruesa y cabezona, pero deliciosa?.. segregaba abundante líquido
preeyaculatorio y mientras yo degustaba tan rico manjar, él se metía toda
mi verga a su boca, me acariciaba el culo con sus dedos largos y gruesos,
me pedía que hiciera lo mismo y alcancé a meterle tres dedos a la vez?.
Su culo ardía?..
Me dijo que ya no aguantaba las ganas de poseerme, me dio la vuelta, me
abrió las nalgas, me ha dado un trabajo de lengua en el orificio del trasero
que me puso a temblar?. Sentí de pronto la imperiosa necesidad de tener
su verga gruesa y cabezona perforándome el recto?.. se lo hice saber, se
colocó en posición y de un solo empellón me la dejó ir completa?? Qué maravilla
sentir que el culo se abre al máximo y recibe un huésped de aquellas características.
Disfrutamos ambos el clac clac de su verga entrando y saliendo de mi muy
dilatado ojete?.. me hizo sentir muy pero que si muy bien?.. le pedí que
no se corriera, le dije que quería verlo de frente para disfrutar sus gestos
de placer. Me hizo caso y me la sacó, dejándome una sensación de vacío.

Una vez que me volví, me levantó las piernas y acomodó mis tobillos en sus
hombros, acercó la cabezota de su verga a mi culo y de nuevo la empujó toda
dentro?.. se movía primero cadenciosamente y luego con furia, fue tal el
gozo que yo me corrí sin tocar apenas mi propia verga??.
Él hacía inauditos esfuerzos por controlarse hasta que de súbito se retiró,
vino a mi cara y soltó toda su carga de leche, abundante, blanca, cremosa,
me bañó el rostro y luego lamió todo su néctar a la vez que la esparcía
por mi rostro?.. fue un momento espectacular, de película??
Enseguida, fue a mi barriga y lamió también los restos de mi corrida.
Me indicó el cuarto de aseo, nos lavamos mutuamente y me dijo que le gustaría
mucho que nos viéramos pero en otro sitio. Me dio sus números telefónicos
y el acuerdo fue volver a vernos en menos de diez días.
Agradezco a quienes me hacen el honor de leerme y de valorar mis relatos;
como siempre, les ofrezco mi mano amiga para lo que se ofrezca?..
Julián.

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