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Mi Inicio

Cuando yo tenia 12 años era un chico muy delgado, totamente lampiño, mi pene era una cosa muy chiquita, parecia la de un niño de 8 años, y era nalgon. Evidentemente eso atraia a los chicos ya que mi cuerpo parecia hecho màs para que los chicos lo miraran que para que lo hicieran las chicas. Justamente por esa edad mi padre decidio enviarme a un club con pileta de natacion porque aun no sabia nadar. Alli conoci a varios chicos, compañeros de clases o simplemente que iban a disfrutara de la pileta. En una oportunidad, era el momento de la salida y pase por el vestuario para darme una ducha. En el, me encontre con un chico que conocia ya de la pileta de nombre Fernando, y que tenia 14 años, ya proximo a cumplir los 15. Como dije ya lo conocia asi que no me extraño o me inquieto de alguna forma su presencia en ese momento, era como natural.En fin, yo me quite el traje de baño y me dirigi desnudo hacia la ducha. En ese instante el hizo exactamente lo mismo, cuando yo ya estaba recibiendo la relajante agua tibia, el paso frente a mi cubiculo, y sorpresivamente me dijo:.- ¡que linda cola tenes, no sabes como me gusta!.-Yo me sorprendi y mucho frente a eso.

Intimamente sabia que una cosa así dicha a un chico debía tomarse como un insulto, sin embargo a mi  no me sonaba como tal sino todo lo contrario, lo sentí un halago.-Por unos instantes entonces no supe que responder, sabía que de algún modo debia rechazar lo que me decia pero lo unico que me salio fue un "gracias". El hecho que mi cuerpo le gustara, que mis nalgas fueran para el atractivas, y de exhibirme desnudo frente a el, no me incomodaba ni nada, por el contrario me excitaba. Por eso, cuando el me pidio que le permitiera ducharse juntamente conmigo, acepte ya si inmediatamente.-Fernando entonces entro desnudo en el cubiculo cerrando lo mas que pudo la cortina para que tuviesemos algo de intimidad, igual en el vestuario no habia nadie mas. En esos momentos me di cuenta de cuanto me excitaba la situación y cuanto me gustaba estar así excitado. Sentía en mi estómago un cosquilleo inquietante y experimenté satisfacción al poder yo ahora recorrer con mi vista el cuerpo desnudo de mi amigo. Me di cuanto que él me gustaba y sentí a lo lejano como una sensación de feminino en mi.

Su pecho era lampiño y en el comenzaba a definirse sus musculos, era delgado, debajo tenía una buena mata de vello y su pene le colgaba pesado y grueso y me gustaba verlo así, Sus piernas estaban bien definidas y fuertes y casi pude sentir como que me estaba enamorándome de él.-Cuando ya estuvimos dentro de la ducha el me ofreció enjabonar mi espalda. Que me pidiera eso tuvo en mi un solo efecto, hacer crecer mi excitacion. Pero como algo de verguenza aun me quedaba no atine a expresar palabra, pero asentí con un movimiento de mi cabeza. El tomo un jabon y comenzo a enjabonarse la mano, para luego trasladarlo a mi cuerpo, yo, sumisamente, me di vuelta dándole mi espalda.Sentí su mano apoyarse en mi hombro derecho y comenzar con la tarea, su mano recorriendo mi cuerpo con el jabón no era más que una hermosa caricia. Comenzo con mis hombros y luego siguio en la parte alta de mi espalda. Su caricia era suave y me daba tanto placer que no pude evitar emitir un suspiro.

Las caricias de sus manos enjabonadas fueron bajando hasta llegar a mi cintura y luego, sin pedir mi aprobacion comenzo a tocarme la colita. Su mano recorrió todas mis nalgas casi como reconociendo cada centímetro de ellas, mmmmm, que placer que sentía, como me gustaba que me hiciera eso!, moví mis pies, casi imperceptiblemente, con la intención de estar más cerca de él.-.- Te gusta, no es cierto?.- Si, Fernando -me sinceré ante él.-.- La verdad es que con la mallita no se te nota, pero así desnudito vi que tenes un culito muy rico, para tocartelo todito, tenés un culito tan lindo como el de Patricia o el de Nadia -dijo, refiriendo dos chicas que también iban a la pileta y que consignaban la atención de todos los chicos cuando se paseaban en su maya enteriza por la misma. Yo no lo puede evitar y me sentí orgulloso.-Mientras me hablaba así, aumentando cada vez mi calentura seguía tocándome y despues de recorrer mis nalgas comenzo a meter sus dedos en la rayita, para terminar dibujando con su dedo el anillo de mi ano..- Ayyyyy, Fernandooooo -suspiré.-.- Mmmm, como te gusta!, claro, si tenes el culito de una nena, naciste para que te lo toquen, como a una nena, ¿no te gusta sentirten nena?.-Moví la cabeza, asintiendo, pero de mi boca salió apenas un imperceptible si.- Claro que si, si te gusta, a mi también, date vuelta mirame como me pusiste.-Lo hice, y al hacerlo me encontré con su pene totalmente erecto, con una gruesa y morada cabeza asomando poderosa y masculina.-.- Viste como la tengo toda parada.-.- Si -le contesté sonriendole coqueta.-.- Te gusta?.- Si.- Mmm claro que sí, si estas hecha toda una nena, te voy a llamar con un nombre de nena, cual te gustaría.-Mientras me decía esto ponía sus manos en mi cintura, dándome vuelta para que volviese a estar en la posición anterior. Yo pensé rápidamente .- Mónica -le conteste, pensando en otra chica de la pileta que a mi también me parecía muy linda y femenina con la intención de sentirme como si fuera ella.-.- Mmm sí, que lindo nombre para una chica de lindo culo como vos.-Seguía diciendo cosas que me calentaban cada vez más, hasta sentir que me derretía.-El había comenzado nuevamente a tocarme muy íntimamente la cola, y después de volver a recorrer mi ano, me fue metiendo uno de sus dedos un poquito dentro.

Cuando hizo, eso, como tenia jabon, me hizo arder un poco. Ello como que me volvio a la realidad. Alli me movi, como si me molestara. Esto tambien llamo a la realidad a Fernando:.- Perdoname, te hice doler?.- No, solo me arde un poquito por el jabon.-Tomó mis palabras como un permiso y enseguida sentí todo su dedo deslizándome en mi trasero, ahhhh, lo recibí con el mayor de los placeres.- Que lindo culo que tenés, Mónica, no aguanto más las ganas de cogérrtelo.-Yo me sentía excitado como nunca en el papel femenino que había asumido, me encantaba ese papel, estar con ese chico desnudo y someterme a los que habían sido sus deseos hasta ese momento, pero con sus últimas palabras se encendió en mi una luz de alarma. Mi respuesta fue rapidamente negativa. Si bien había disfrutado lo que habia sentido hasta ese momento ya había ido demasiado lejos. .- No, eso no.- dije pensando que Fernando iba a retroceder ante mi firme negativa y con eso habría de terminarse el episodio y que todo terminaría, inclusive ese momento cálido que estaba en realidad disfrutando. Pero había algo en mi que me delataba, evidentemente mis dichos no tenían la firmeza que yo pensaba.-Fernando no se convenció con mi negativa, y enseguida sentí como sus brazos me rodeaban y su cuerpo desnudo se pegaba al mio, y su pene durísimo me hacía hermosas cosquillas en la piel de mis nalgas. Me abrazó desde atrás y acariciando mi pecho, con su boca pegada a mi cuello me dijo:.- Dale Mónica se buena, dejate coger, te prometo que voy a ser suave con vos, te voy a tratar como a una nena delicada, si yo se que te gusta que traten como nena.- No Fernando, por favor, no -le dije yo, pero mientras me negaba con mis palabras, mi cuerpo se dejaba apretujar y acariciar por él y disfrutaba de sentir su piel en la mía, y finalmente apreté mis nalgas contra su caliente paquete para seguir sintiendo cada vez mayor placer en el contacto físico que con mi amigo estaba sintiendo.-.- Dale Mónica, se buenita, -mientras me abrazaba, acariciaba y me daba besitos en el cuello y el lobulo de mi oreja- dejate coger como una putita, si te dejas te pago $ 12.-Esto último sonó en mi cabeza como una campana de alerta.

Desde la tarde venía pensando como hacer por conseguir los $ 7 que me salía la última historieta de Batman que había salido y que sí o sí quería tener. Y de pronto estaba frente a la posibilidad de obtener el dinero que necesitaba y más aun, solo sometiéndome a algo que, al menos hasta ese momento tanto placer me habia dado.-.- Pero... yo no se... nunca lo hice.-.- por favor, dejate, te pago, te lo voy a hacer bien.-Ya no tenia mas motivos para negarme y acepte la invitación. Sentí en mi estómago un extraño cosquillero, había excitación y algo de nervios, pero, definitivamente, quería ser sometido por él como la más puta y viciosa de las nenas. Fernando me apuro a terminar el baño y vestirme y me condujo a su casa. Allí fui presentado a su madre y su hermana de 16 años. Eso me puso un tanto nervioso, hasta que Fernando anunció que nos ibamos a su habitación a leer ver unas historietas que tenía, lo cual contó con la rápida aprobación de su madre. Fuiemos, entonces a su dormitorio y entramos, Fernando cerro la puerta con llave..- Ahora si, vas a ser mi mujercita, desnudate todita, quiero verte bien desnudita y gozar tu culito femenino.-Yo comencé a quitarme la ropa, el me pidio que lo hiciera de espaldas a el y lo mas sexy que pudiera. Intenté realizar movimiento que pudieran ser sexys, pero en realidad sabia muy poco como hacerlo, lo mio era, a tan corta edad, totalmente intuitivo. Cuando quedé desnudo, entonces, hice un movimiento de cuerpo sacando mi cola hacía atrás exhibiéndosela a mi amante.-.- Eso así, putita, que rica sos, dejándome estrenar ese culito precioso que tenés.-Yo me di vuelta observando como rapidamente Fernando se despoja de sus ropas.Su pene estaba totalmente erecto, era grande, poderoso, mientras que el mio era como un pequeño manicito que no había reaccionado a pesar del estado de excitación que tenía, eso me convenció que en esa relación yo estaba destinado a recibir ya que no tenía nada que dar, además me gustaba la idea y todavía encima iba a cobrar por ello.-.- Ah, putita mira como la tengo de dura, te gusta, amor, te gusta mi pija.-.- Si me gusta mucho, le dije.-.- Ah, claro es que sos toda una putita, Mónica.-.- Si eso, Mónica, vení, vení conmigo, por favor, vení y chupame la pija.-.- No -le contesté yo- eso no..- Si dale, por favor... me rogó Fernando.-.- No, lo que quedamos.-.- Si me la chupas un rato antes de cogerte, te doy $ 5 más.-Otra vez la oferta monetaria sonó muy agradable en mi cerebro.-.- Bueno, esta bien, pero no se como se hace.-Fernando se sentó en el borde de su cama, y me ordenó arrodillarme a sus pies para que se la chupara.-Yo, sumisa, le hice caso, en definitiva era hora ya en que me pusiera a ganarme el dinero. Además, esa verga erecta que tenía enfrente me encantaba y casi, instintivamente, estando en esa posición fue que la tome delicadamente en mi puño e incliné mi cabeza hacia ella. Rocé la cabeza de esa pija, de verdadero machito con mis labios, luego abrí un poquito la boca y rodee con mis labios la carne saladita, exquisita de la cabeza del instrumento, arrancando ahí mismo un suspiro de mi amante.

Baje cuidadosamente la boca, abarcando con mis labios la pija, hasta tener toda su cabeza dentro, una vez eso, comencé a sobar fuertemente chupandole la pija a mi amante, y disfrutandolo enormemente Fernando gemia de placer, se retorcía y hacía esfuerzos por meterme toda su pija en la boca, yo trataba de mantener su glande, que era lo que me atraía, y con lo que tenía ya toda mi boca ocupada. Al rato me di cuenta que se la chupaba con pasión, y que me gustaba mucho estar en esa posición haciéndolo, todo lo que me iba ocurriendo me excitaba más y más. Para colmo de mi placer de la punta de su pene comenzo a salir liquido preseminal, lechita suave y tibia que comencé a beber como una posesa.-En un momento dado el trató de apartarme de su pene (no sin dificultad):.- Esperá, esperá, que no quiero acabar antes de metertela en el culito; vení, acostate en mi cama, ponete boquita abajo, que te voy a cojer toda.-Obediente, pero con un dejo de desilusión, acepte lo que mi "cliente" me pedía y me acosté boca abajo. El estar así, expuesto, desnudo, con mi cola a su alcance, me produjo una mayor excitación.- Fernando tomó un pomo con una crema que comenzó a apretar en mi cola y luego con sus dedos masajeó la misma directamente sobre mi ano. De ese modo comenzó a lubricarme, pero además a calentarme aun más.Enseguida sentí como el se extendía, también completamente desnudo sobre mi cuerpo, pidiendo que abriera mis piernas para poder penetrarme. Una mezcla de calentura, ansiedad y algo de miedo me dominaba. Pero eso implicaba que tuviera todos mis sentida bien despiertos, y me sintiera totalmente vivo.-Me encantó sentir el roce de su piel con la mía, y la tibieza de su cuerpo. Y luego, el pene, grande y duro rozándome con su glande suave, entre mis nalgas primero y hurgando en mi ano luego. Sentí que Fernando se ayudaba con su mano para poner la punta de su pija en la entrada de mi virginal agujero. Enseguida sentí como el pene presionaba en mi entrada y como con fuerza violaba la resistencia de mi agujerito. La cabeza entró desvirgándome, y en ese momento sentí un dolor sumamente agudo. Cerré los ojos, apreté mis dientes soportando el dolor. El miedo me ganó, pensé que eso era lo único que podía sentir con esa travesura; sin embargo Fernando actuó con mucha experiencia y paciencia (demostrando que no era el primer chico al que convertía en nena) y sabiendo que me estaba causando dolor, en cuanto alojó toda su cabeza en mi culito, se quedo quietito por un tiempo, tan solo acostándose encima mio y comenzando a acariciar mi piel con sus manos y besar mi cuello y el lóbulo de mi oreja. Prontamente, cualquier sensación de tensión en mi fue desapareciendo y entonces se reemplazó por una sensacion maravillosa, la del pene de Fernando entrando dentro mio. Rozando partes íntimas que me producian cosquillas deliciosas La pija se iba deslizando en mi hasta que sentí claramente los huevos de Fernando chocando contra la piel de mis nalgas. ¡Estaba totalmente penetrado!, y la sensación era hermosa. Sonreí por el placer que estaba obteniendo y casi sin querer, me salió con fina voz un suspiro:.-¡Ay, Fernando, si!.-Eso fue como una aceptación para mi amante que comenzó a cogerme al principio lentamente; yo mientras tanto trataba de asimilar el enorme cúmulo de sensaciones que se me iban produciendo; pensaba que era mi primera vez en el sexo, y que habia asumido la postura de una nena; pero que eso me hacia sentir cosas hermosas. Fernando iba paulatinamente aumentando su ritmo, y a mi solo me aumentaba el placer. Me encantaba sentirlo moverse encima mio, el roce de su pija, saliendo y entrandome muy, pero muy adentro de mi culito; Fernando conmovia mi cuerpo al embestirme, y eso también me encantaba.

Mi excitación aumentaba y yo seguia suspirando y repitiendo:.- Ay Fernando, ay Fernando.-Y Fernando aumentó su ritmo, de pronto empujo su verga bien dentro mio, llenándome totalmente y sacudiendo su cuerpo comenzó a hechar su leche bien en mis entrañas.
-ahhhhhhhhhhhhhhhhhh. hice yo; al momento se sentir el liquido caliente mojandome las entrañas; fue una sensación maravillosa y excitante a tal punto que al sentir la leche dentro, tuve mi propio orgasmo, como una verdadera mujer.-Los momentos posteriores, fueron realmente hermosos. Fernando se acostó sobre mi cuerpo, presionandolo dulcemente, manteniendo su pija bien metida en mi. Sentí como la misma, al estar saciado, se iba empequeñeciendo hasta que se salió de mi. En ese mismo momento sentí el liquido tibio, escapando de mi ano, bien abierto y deslizándose por mis muslos. Aunque ensuciaba las sábanas de la cama de Fernando, así como lo había hecho con la poquita leche que me había salido, estaba en extasis y no me moví de la cama en la que había perdido la virginidad. Fernado se levantó y así desnudito y hermoso como estaba tomó de su pantalón unos billetes y me alcanzó los diecisiete pesos. Yo los tomé en mi mano, en el preciso instante en que golpeaban la puerta de la habitación. Era la madre de Fernando, y si bien este se inquietó, yo estaba en esos momentos agotado incapaz de moverme o de preocuparme porque vieran que me había dejado coger como una mujer, me quedé sin moverme de donde estaba, desnudo, boca abajo en su cama, apretando en mi mano el pequeño fajo de dinero que con tanto placer había ganado.-La madre de Fernando le preguntó si necesitabamos algo, porque ella iba a salir junto con la hermana de mi hombre. Fernando le contestó que nó, que estabamos bien y se quedó en la puerta esperando sentir el ruido de la puerta de calle. Entonces me invitó a levantarme para que me "limpiara la colita" (así me lo dijo) y despues tomar algo, pidiendome, eso sí que no me vistiera.-Asi fue como comenzamos a andar, desnudos por toda la casa. Yo fui al baño, donde me sentí tan femenina que me senté en el inodoro para hacer pis, y de paso, dejar que la lechita de Fernando, que me salía cayera dentro. Luego me lavé la cola en el bidet, como toda una mujercita. Fui despues al living, donde Fernando me esperaba con un refresco y algo para comer, y allí me di cuenta que estaba muerto de hambre. Me senté en una silla a disfrutar de la merienda. Fernando hizo lo mismo enfrente mio, mirandome y sonriendome. En un momento, como si se le hubiera ocurrido una idea se levantó y desapareció en una habitación. Al tiempo me llamó. Yo acudí a ese llamado y cuando entré me di cuenta que estaba en la habitación de su hermana. De sus muebles había varios cajones abiertos y sobre la cama, una bombachita rosa y unas medias de nylon negras. Fernando me pidio que me las pusiera, que le mostrara como quedaba con ellas. Entendí que correspondía darle el gusto ya que me había pagado la suma que me interesaba. Lo que no sabía era el gusto que iba a sentir, primero al deslizar esas prendas por mi piel y luego, al mostrarme a mi amante así semivestido, o mejor dicho, semivestida. Me excité tanto, nuevamente, que le pedí permiso para buscar más ropa de su hermana y vestirme totalmente de mujer.

  1. Elegí una poyera tableada escosesa, corta, que destacaba mis piernas y quedaba bien levantada con la forma de mi cola, que se veía mas femenina aun. Me coloqué una remera de breteles y traté de caminar en unas sandalias con taco. Fernando me pidio que me quedara así y que fueramos a terminar nuestra merienda yo así vestida. Le hice caso. Al final llegó el momento de volver a casa. Fernando volvió a desaparecer por un instante y volvió con otra pequeña bombachita en la mano, blanca, me dijo que también era de su hermana y que la había sacado de la bolsa de la lavandería, que como varias veces habian perdido prendas, no iban a notar su ausencia, y me la dió para que me la pusiera y volviera con ella puesta debajo de mis ropas masculinas.-Vestido de nene, pero con ropita interior de chica, caminé, sonriendo y sintiendo una extraña alegría al kiosco de revistas, donde compre mi comic. Luego volví a casa.-A la noche, luego de practicamente devorar la revista que había comprado, y antes de dormirme, me agarró como cierto arrepentimiento de lo que había hecho, como iba a mirar de nuevo a Fernando a la cara en el club, después de lo que me había humillado en su casa, pensé; me sentí preocupado, pero también satisfecho, en definitiva estaba bastante confuso.-La ves siguiente que fui a la pileta, lo hice bien temprano, para no encontrarme en el vestuario con Fernando, sentía algo de vergüenza por lo que había hecho; para irme, elegí un momento en donde hubiera varias personas, en el mismo, así, no seríamos los únicos que anduvieramos desnudos por allí. Pero lo que no pude evitar es que Fernando viniera a cambiarse al mismo tiempo. Entonces ví que el me trataba bien, sin hacer ningún tipo de insinuación ni ante los demás, ni ante mi de lo que había ocurrido, eso me tranquilizó y me hizo sentir algo más de cariño por él.-Los días fueron transcurriendo, y a mi la vergüenza se me iba yendo, y por el contrario, comencé a evocar aquella feliz tarde y a sentir deseos de volver a tener todas esas hermosas sensaciones.-Y así ocurrió que en una de las salidas de la pileta, Fernando se acercó a mi y me dijo:.- Tengo doce pesos, querés venir a mi casa esta tarde, no hay nadie.-Yo acepté.

Me vestí en el vestuario delante de él, y para hacerlo saqué de mi mochila, donde la tenía bien escondida, la bombachita que me había regalado. En su cara se dibujo una sonrisa de gran felicidad.-Nos fuimos caminando juntos a su casa. Entramos casi directamente a la habitación de la hermana. Esta vez fue el quien busco la ropa para ponerme, lo hizo en la ropa de dormir, haciendome poner un camisón de saten, muy corto.-Pero esta vez quiso más, continuó hurgando entre las cosas de la hermana hasta hallar una hermosa pupa con diversos maquillajes. En forma inexperta, pero feliz de poder hacerlo comencé a maquillarme. A pesar de mi desonocimiento, puede pintarme bien los labios de un rosa nacarado hermoso, ponerme un poco de rubor y sombra en los ojos. cunando Fernando me vio me dijo que estaba hermosa.-.- Gracias mi amor -le contesté yo- quiero estar linda para vos, luego yo mismo busqué unas linda sandalias de taco y me las puse demostrándole como había practicado a caminar con ese calzado. Femeninamente me di cuenta que estaba excitando a Fernando y me decidí a tomar la iniciativa yando hacia él para comenzar a quitarle la ropa. Cuando descubrí su pecho lo acaricie y bese en varias partes, de la forma más amorosa posible y dejándole la marca de mis labios por le maquillaje que me había puesto. Luego lamí sus pequeños pezones arrancándo en mi amante varios suspiros de placer.-.- Ay Mónica como me calentás -me dijo.-.- Sí?, estás caliente amor?, ya la tenes durita y parada para mi.-.- Está que me explota, putita.-.- Entonces llevame a la cama.-Nos fuimos a su dormitorio donde mi amor terminó de desnudarse, luego suavemente me desnudo a mí, haciendome pasar uno de los momentos más excitantes cuando sentía como me bajaba la bombachita.-Ya desnudos nos acostamos y practicamente me abalancé sobre su verga para meterla en mi boca.-El trató de detenerme.-No tengo para pagarte la chupada.-.- No importa amor, esta va gratis, pero en compensación me tenes que acabar en la boca.-Por supuesto que aceptó gustoso y no tardó muchos minutos, por cierto, en soportar mi apasionada mamada hasta hacerme sentir por primera vez en la boca el gusto de la leche de un machito.me encantó!Tuve que esperarun ratito, pero valio la pena, porque luego de eso me cogió dos veces llevándome otra vez al orgasmo en cada una de ellas.-Cuando me fui de su casa, iba feliz, casi saltando, vestido como un chico, pero debajo en bombachita llevándome $ 12 más y un par de medias de nylon que ahora le robó a la hermana.-En la proxima contaré como siguio esta historia. Espero ansioso/a los comentarios. Les envio un beso a todos

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german on

Que divino! como decearia conocerte, no te imaginas como me calentas con tu relato. Un besote!

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la chica sexy on

tu relato esta muy bien, espero que sigas escribiendo.

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tony on

me calento, a mi tam bien m paso a los 10 años con el padre d un compañero
t cuento? escribime

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Ale on

A me paso algo parecido con amigo a los 14 años,tu relato me traslado aquel momento.beos.

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JUAN on

CON TU RELATO, ME VINE EN DOS OCASIONES,,..SIGUE ASI, MONICA HERMOSA

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jorge on

me encanto el relato a mi tambien me gusta desde los 12 años pero nadie lo saven y ya tengo 39 y no consigo a nadie chauuuuu besos

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riki on

desearía ser cogida como monica tengo 14 y estoy dispuesto a todo.

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Luis on

Hola:
mi nombre es Luis tengo 50 años soy casado pero siempre he deseado sentir lo que aquella vez sentí.

Ok, cuando estaba chico como de unos 9 o 10 años un señor ya mayor que vivía solo cerca de mi casa me invitó a acompañarlo para mostrarme dijo unos libros.

Cuando llegamos allí a su casa estaba muy limpia y el igual de corbata, muy bien peinado tenía como 45 años y el olor de su perfume todavía lo recuerdo, me dijo que si conocía bien Guadalajara y le dije que muy poco entonces me llevó hacia la ventana de un cuarto de su departamento que estaba en un tercer piso me mostraba una vista panorámica de la ciudad al mismo tiempo que con una mano tocaba mis pechos y con la otra mis nalguitas que yo creo que estaban grandes porque los de la cuadra me decían que las tenía de señorita y a mi aunque fingía coraje dentro de mí me sentía alagado.

Siguió tratando de meter su mano dentro de mí pero como tenía puesto mi pantalón pues no lo logró, entonces se bajó el cierre de su pantalón saco su pene bien grande y me lo presionaba en dirección de mi ano como queriéndome coger, también hacia que se lo tocara con mi mano y todavía continuaba presionándome contra la pared y la ventana según para que viera bien la ciudad.

Me asusté me quité rápidamente (creo que duramos como una hora), le dije que ya me iba pero me regresó y abrazándome me besó mucho en la boca y yo se lo permití, en un momento me la metió en la boca y me asusté muchísimo y salí corriendo de su departamento.

Lo volví a ver cuándo pasó por la calle y me dijo que no había pasado nada que fuera por los libros que me prometió, volví a ir y fue casi la misma historia, pero esta vez sí me bajó los pantalones y me acerco su pene a mi hoyito pero no intentó meterlo creo que porque la tenía muy gruesa y no me iba a caber y me lastimaría.

Me quité de con él, me volvió a besar en la boca (no puedo negar que por eso fui otra vez) y hacer que le mamara su pene, me quedé como un minuto haciéndolo pero estaba asustado y salí corriendo otra vez, quiero volver a hacerlo pero sin sustos.

Nunca regresé pero siempre he soñado con completar y gozar con lo que el intentó hacerme.

Quiero experimentar y saber que a alguien se exita y se le para por desear cogerme. Siempre sueño con ser mujer y hasta en varias ocasiones despierto mojado después de soñar que un señor mayor me hizo suya y me provocó un delicioso orgasmo femenino.

Saludos: Luis

karloskarlos2@yahoo.com

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Potin on

A mi también me rompieron el culito a los 12 años, y también un chico de 14 años y 9 meses mulato, de brazos y piernas gruesas, todo lo tenía grueso, manos fuertes. Yo era blanquito un poco gordito y con el culito bien abultado, mi pene era minúsculo hasta ahora. Yo quería ser hembrita, me sentaba para orinar, sentía gran exitación viendo el bulto a chicos de trece o catorce años y cuando entraba a los baños veía como abrian las piernas para orinar, se bajaban el cierre de la bragueta y se sacaban el pene que se los veia grande porque el mio era muy chiquito, por eso me gusta tu relato porque se parece mucho a lo que me pasó. Para resumir, solo tengo que decir que ese chico me desfloró bien, también sentí gran placer cuando sentía su chorro fuerte de semen dentro de mi culito, me hacía sentir bien hembrita porque con sus manos abiertas y fuertes de machito me daba nalgadas hasta ponerme el culito rojo que parecía una manzana y después me penetraba con fuerza, con bastante fuerza, yo sentía rico como sus huevos chocaban con mis nalgas. Fui su putita por casi dos años, durante ese tiempo me crecieron los pezones y el culo se me puso más abultado, hasta ahora recuerdo el sabor de su leche y el olor de su cuerpo de machito. Cuando él acabó el colegio y se fue a estudiar al Brasil, me presentó a su primito de 13 años también mulatito, yo ya tenía 14, devirgué su prepucion con la boca y también fui su putita

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Andre on

Mi caso fue diferente, entre los 11 y 12 ya sentía atracción por los chicos, se me notaba y los un poco mayores me decían déjate, pero me daba miedo porque decían que me querían romper. Yo vivía solo con mi tía, ella se dio cuenta y me llevó donde un sexologo, me hizo muchas preguntas y pruebas y me dijo que yo era homosexual, que me convenía prepararme para cambiarme de sexo a los 16 que asi seria mas feliz, mi tía aceptó.Cada vez que iba, me hacía desnudar, me sentaba en sus rodillas con el culito para afuera. Me daba palmaditas en las nalgas y me decía rico culito tienes. Con la otra mano me sobaba los pezones para exitarme, poco a poco me fue gustando lo que me hacía y cada vez me parecía mas atractivo aunque era mayor y a mi me gustaban mas los chicos entre 13 y 18. Me decía Andreíta que rico culito cerradito metiéndome el dedo con saliba y me hacía ajustar y soltar moviendo su dedo. Un día me dijo que ya necesitaba sentir sexo de verdad que no me dolería porque lo metería poco a poco. Primero me exitó bastante y luego me hizo sentar encima de su cosa mientras me acariciaba los pezones diciéndome que me haría crecer el culito y las tetitas para que los chicos se les pare cuando me vean caminar, y asi me penetró, sentí que me abrió y me dolió, grité, pero al final me gustó y siempre que iba me hacía lo mismo. Ya no me daban miedo los chicos y fue mas facil ceder cuando me decían déjate, no me dajaba con cualquiera sino solo con los que me gustaban, todos adolescentes, pero siempre iba donde el sexólogo porque me hacía sentir rico, diciéndome Andreíta que rico culito tienes. Más tarde conocí a un chico de 18 bien formado, ese sí que me hizo sentir todo, me dejaba su semen en la boca, descansaba y me daba también su leche por el culo, lo tenía mas grueso que el doctor y cada vez que sentía como terminaba abriendome al maximo y llenandome el culito con su leche, me imaginaba que me estaba preñando. No me hice operar, he vuelto con los adolescentes pero de vez en cuando extraño al médico

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Anito on

Yo desde los 12 quería ser hembrita, tener tetitas, usar calzoncitos y como mi pene era muy chiquito de apenas 3 centímetros me sentaba para orinar. Me gustaban los chicos entre 13 y 16 años de cuerpo grueso y cara simpática, les miraba los dedos porque me dijeron que los chicos a esa edad lo tienen como 2 dedos de grueso y el tamaño varía con la edad y con la raza. También les miraba el bulto entre las piernas especialmente cuando se sientan con las piernas abiertas.A mí ya se me notaba que no era digamos muy hombrecito, por eso algunos chicos me decían "déjate conmigo te hago bien rico por tu culito". Yo no sabía mucho del sexo de los chicos, sólo sabía que se les ponía tieso pero no sabía que les crecía al doble de lo que yo les conocía y menos que aumentaban de grosor como me dí cuenta después, pero eso ya se los contaré.Cerca de mi casa había un taller de carros y todos los días después de las 4 de la tarde veía a un chico que le calculé tendría 15 máximo 16 recién cumplidos, era guapo, de cuerpo grueso, bien morenito, y casi siempre estaba sin camisa, sudando con el cuerpo brillante agarrando fierros, yo me paraba disimuladamente para mirarlo porque me atraía. Un día que lo estaba mirando, me hizo una seña para que entrara, su papá no estaba, no pude aguantarme y entré. Después de preguntar mi nombre, me dijo de frente ¿yo te gusto? No pude mentirle, moví la cabeza diciéndole despacito que sí. Entonces me dijo¡ven!, me agarró del brazo y me llevó a una habitación al fondo del taller donde había una cama que me dijo era del guardián. Me puso contra la pared, me levantó la camisa y me sobó los pezones, tenía miedo pero me gustaba, luego me agarró de los hombros y me volteó pegando su cuerpo al mío, nunca había sentido un contacto así, me sentía en las nubes, luego me empezó a bajar mi short y entonces le dije "no por favor, ahora no", "estoy virgen", "no me han hecho todavía", "me tengo que preparar". Me dijo "entonces cuando" y yo le dije otro día que venga. Entonces me dijo "ven el sábado a la una", mi papá se va a almorzar y yo me quedo para cerrar el taller. Yo le dije que bueno que vendría de todas maneras para que me suelte, me hizo prometer varias veces y me dijo que si no venía, otro día me jalaría a la fuerza y sería peor. Luego me soltó, pero antes de dejarme ir me dijo "agárramelo", se lo toqué encima del pantalón y era como un palo duro, luego me fui.Llegó el sábado y dudaba en ir o no ir, pero más pudo el deseo y la amenaza de que si no me dejaba me jalaría a la fuerza, y entonces dije mejor me dejo por las buenas. Me lavé bien el culito, me puse un calzoncito hilo dental y fui. La puerta estaba semi abierta, entré, y me dijo "creí que no vendrías", luego me agarró nuevamente del brazo y me llevó al mismo cuarto. Me hizo sacar la blusa, me sobó los pezones, me agarró de los hombros como la vez anterior, y me bajó el short y la tanguita. Él estaba como siempre sin camisa, sentí el sonido de la hebilla de su pantalón que rodó al suelo y lo puso con el pie a un lado, luego vi que su calzoncillo caía también. Sentí su cuerpo caliente junto al mio y algo duro entre las nalgas. Me dijo "mejor ven a la cama y agáchate", le obedecí, me puso de 4 patas y quiso penetrarme pero me dolió y grité. Me dijo entonces ¿alguna vez has chupado pinga? le dije que no, entonces me dijo "tienes que aprender". Yo todavía no se lo había visto. Me dijo "bájate de la cama y arrodíllate", le obedecí, y al voltear, le vi su pene grueso, me pareció enorme, más oscuro que la piel de su cuerpo y grité. Me dijo "no tengas miedo, arrodíllate como te he dicho y chúpamelo". Yo temblaba de miedo pero no sé por qué tenía que obedecerle como si fuese mi amo. Me arrodillé como él me dijo, acerque mi cabeza a su sexo y se lo lamí primero y luego se lo chupé como él quería, sentí un sabor saladito en la boca y me exité. Me dijo "ya basta, ponte de nuevo de 4 patas que te voy a romper el culo". Le dije "no por favor no me rompas ahora, lo tienes muy grueso, no sabía, mejor te lo chupo de nuevo hasta cuando tu digas". Me dijo "la próxima te daré mi leche por la boca, ahora tengo que romperte el culo", "he estado deseando desde hace tiempo tu culito blanco, se notaba que estabas cerradito, que no habías probado pinga todavía", "eres un mariconcito rico y yo seré el primero en darte por el culo", "vas a ver cómo ta va a gustar". Yo seguí diciéndole "no, no por favor, ahora no, te lo chupo, te lo chupo", pero no me hizo caso, me puso de 4 patas, vi cómo dejaba caer su saliva en la palma encorbada de su mano como una cuchara, bastante saliva, luego me untó el ano con su mano y con su saliva, nunca antes había sentido una mano que me tocaba el mismo culito entre mis nalgas, no solamente eso sentí, sino que me metió su dedo grueso diciendo "Qué cerradito está tu culo", "ahora sí no te escapas que te lo rompa". Colocó su verga tiesa entre mis nalgas y me penetró de golpe. Grité, sentí que me rasgó el ano, pero a su vez me sentí hembrita cachada por un adolescente macho, bien macho. Llegué al orgasmo como hembra consumada cuando sentí los chorros de su semen caliente dentro de mi culito. Sentí también un escosor en los pezones que me hizo gemir de placer. Cuando retiró su verga, me dijo "te dije que te iba a gustar", "ahora serás mi mariconcito", "cuando te llame vendrás a recibir tu ración de semen, una veces por la boca, otras por el culo". "Sino me obedeces o le das el culo a otro, ta rayo el culo con mi correa". y así lo hizo más de una vez sólo por llegar tarde o cuando me hacía confesar que le había visto el bulto a algún chico. No sé por qué me gustaba sentirme sometido. Él fue el primero, y nunca lo olvidaré.

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