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Experiencia en los Bares

Ya conté en otra oportunidad que mi hermano
Leo tiene una pija supergorda, claro él me
lleva algunos años y por eso y mi poca
experiencia en ver vergas de distintos tamaños
y colores por eso creía que la de Leo era fabulosa
y lo caliente que se ponía!!
Después de esa primera vez con Leo...(él me llevaba
unos años como ya conté en mi relato: "Mi hermano
Leo", para mi era una novedad y me sentía enamorado
de la verga de mi hermano, y aún me gusta... pero en
esa época era una de las primeras vergas que había
visto y... disfrutado, la mía era más pequeña y con
los años la de Leo acrecentó su belleza y tamaño.
Mi mano no alcanzaba a cubrirla toda alrededor porque
su circunferencia era demasiado y que rica que era!!!!
Mi boca se abría para recibirla con mucho placer y
como su pija lubricaba bien eso hacía que resbalara por
mi boca con mucha facilidad buscando mi cálida garganta
para alojarse en ella y buscar una placentera
eyaculación que nos hiciese gozar a los dos.
Leo era un experto en hacerse chupar la pija, porque
nuestro primo Reynadlo y sus novias siempre buscaban
satisfacerlo en ese punto y él se había acostumbrado a
hacérsela mamar por interminables minutos de
satisfación para ambos.
Un día entré a un bar cerca de casa a comprarle
cigarrillos, porque como pago por ese favor él me la
dejaría mamar hasta que los dos terminásemos con la
leche fuera de nuestros huevos.
En ese bar me encontré con un amigo suyo que me invitó
a tomar una cerveza, no quería quedarme porque Leo me
esperaba con los cigarrillos y con la verga a mi
disposición, pero como ese muchacho era amigo suyo e
insistió tanto tuve que aceptar como la cosa más
natural sin imaginar lo que sucedería después.
Al rato lo dejé para ir al baño a orinar la gran
cantidad de cerveza que había ingerido, me puse a
hacerlo y al poco rato entró él y se puso a hacer lo
mismo, pero sin darme cuenta él se empezó a sobar la
pija hasta que se le paró y me dijo:
-Mirá que lindo regalo tengo para vos:
Lo miré, me sonreí y le contesté:
-Yo te regalo la mía que es más larga.
Se puso atrás mío y comenzó a tocarme las nalgas con
ambas manos, yo quedé muy asustado y con la verga dura
porque con ver lo dura que la tenía él, me excitó lo
suficiente como para hacerme olvidar de que era amigo
de mi hermano.
Me agarró de atrás para frotarme con su verga sobre la
tela de mis pantalones hasta que sus manos buscaron mi
cinturón y lo abrieron para dejar caer mis pantalones
lo suficiente como para permitirle a su verga que
pasase entre mis nalgas muy apretadas.
Me condujo a uno de los gabinetes, escupió su mano y me
la empezó a pasar por la raja del culo hasta que uno de
sus traviesos dedos encontraron mi orificio anal y
empezó a juguetear con él hasta que le fue metiendo
la saliva necesaria como para dejar entrar más dedos.
Luego acercó su pija y como todo un experto, muy lento
la fue metiendo dentro de mi organismo, pero creo que
no en su totalidad porque no sentí ningun dolor ni
tampoco sentí cuando sus huevos debieron chocar con los
míos en ese mete y saca tan placentero.
Luego sentí que la sacaba pero no sentí que la
volviese a meter otra vez en mi culito que estaba
hambriento por esa verga que estaba descubriendo.
Se dio la vuelta, se puso de frente a mí, me miró la
verga dura y me dijo:
-Bueno pajeate porque por hoy ya te la metí lo suficiente,
solamente quería comprobar si el hermano de Leo era tan
puto como se comenta...
Ni que contar de lo herido que me sentí, yo pensaba que
lo estábamos disfrutando los dos y todo había resultado
una farsa para comprobar mi hombría.
Con los ojos nublados por las lágrimas provocadas por el
dolor y la rabia de tan tremenda burla lo empujé de tal
forma que perdió el equilibrio y tuvo que apoyarse en la
pared para no caer.
Salté sobre él le acomodé la verga entre las nalgas y sin
aviso ni lubricación previos se la acerqué hasta su
agujero y empujé de tal manera que media pija desapareció
por ese lugar extremadamente apretado.
El dio un gritoó por el dolor incalculable que estaba
recibiendo y supongo que porque se vio violentado en su
parte mas protegida, intentó luchar pero inútilmente
porque yo me prendí de su verga y se la apreté con mis
manos haciéndolo gritar nuevamente a la vez que seguí
empujando y hasta que mi verga no estubo toda enterrada
allí expulsando la leche en esa apretada caverna no dejé
de clavarla y apretarle las bolas.
Ni que decir su verga desapareció entre mis manos
totalmente mustia y chorreando precum porque con tanto
dolor no pudo tener una eyaculación.
Mi verga salió totalmente llena de sangre y de otras
materias que albergaba su recto y que al estar en
contacto con el aire produjeron un olor tremendo.
Alguien oyó los gritos porque le preguntaron si se
encontraba bien y éste les contestó que sí que ya
salía.
Me fui a lavar para sacarme esa inmundicia y mientras
lo hacía me dijo:
-No era necesario que me rompieses el culo, mirá
como sangra..
Leo me esperaba de muy mal humor por el retardo con los
cigarrilos y al dárselos le conté lo sucedido.
Se molestó bastante conmigo porque estaba haciendo
mala fama entre sus amigos.
No quiso comprenderme que él me había buscado y que
primero había usado mi culo para sus bajos instintos.
A consecuencia de ese episodio Leo perdió a un amigo
y yo gané un enemigo.
Esa fue mi primera experiencia en un bar, a la cual
siguieron muchas, mucho más placentereas que ese
desgraciado episodio de mis inicios.
Cerca de los 27 años conocí a otras personas en un
bar que era frecuentado por un profesor compañero de
mi primer trabajo.
Este colega me llevó a ese bar en el cual había mucho
"levante", segun sus palabras y era cierto!!
Además de parejas hetero, gays y otras que querían
hacer tríos o cualquier cosa que uno se imaginase y
que no se imaginase, iban tipos solos a "levantar"
lo que viniese.
Los hombres mayores que íban a ese bar me invitaban
tragos y a sentar a sus mesas y después nos íbamos
a algun hotel o a sus ocultos departamenteos de
solteros o de amigos que se los prestaban ya que la
mayoría eran casados y bisexuales ocultos.
Así nacií mi gusto por los bi, ya que son casados
no hay problemas porque son temerosos de que se les
arme lío o escándalos y se enteren sus mujeres, por
eso van a eso bares "levantan" lo que les interesa
se hacen coger o lo que le guste y luego te largan y
hacen como que no te conocen.
Y yo con menos de 30 años!! Con tal de usar la
"herramienta" cualquier cosa aceptaba, bueno es
una forma de decir, si no me gustaba el tipo o era
mugriento no lo aceptaba, pero la mayoría estaban bien
y con ese miedo de "que no se entere mi mujer" me hacían
excitar muchísismo y me los cogía a fondo para darme
el placer de mancillar el culo de un casado, pero por
supuesto "no virgen".
Entre esos casados conocí a uno que llamaban Queto.
Entré al baño de uno de esos bares, él estaba haciendo
ver que orinaba en uno de los mingitorios adosados a la
pared pero lo que realmente estaba haciendo era
sobándose la verga.
Cuando yo entré, me miró y trató de ocultar lo que
estaba haciendo para disimular o para despistarme, pero
yo más rápido que él le dije:
-Seguí con lo que estabas haciendo..., por mí no te
incomodes...
-Gracias!! Estoy desesperado por una buena verga y en
el bar vi a un tipo que me calentó, le hice señas pero
no apareció por acá... me la estaba sobando para que se
parase y el tipo la viese pero no tuve suerte...

Yo oriné mientras el tipo me decía eso y cuando la iba
a guardar vi que lo tenía al lado mío diciéndome:
-Tu verga no se queda atrás, es muy linda!
-Qerés probarla?
No tuve que repetir la pregunta, realmente andaba
caliente!! El tipo se agachó, la tomó con sus manos
mientras acercaba su boca para luego comenzar a lamer
todo el glande hasta que este se puso bastante duro,
luego se lo metió en la boca para hacerle una muy buena
cantidad de lamidas y succiones muy enloquecedoras.
-Parááá! Alguien puede entraaaarr....!
Por suerte el tipo reaccionó y dejó de mamármela.
-Si tenés razón, puede entrar alguien vamos al depto.
de un amigo que me lo presta para estas cosas.
Salímos de allí directo a su auto, un modelo muy nuevo
y muy bien cuidado, se veía que este Queto era una
persona de dinero o de buen pasar dado el auto que
poseía y la vetimenta tan refinada.
Después supe que era un científico que hacía muchas
investigaciones en los laboratorios e iba a muchos
congresos en el exterior y se quedaba muchos meses
fuera del país investigando la microbiología y la
genética.
Ya en el depto. me empezó a besar muy apasionadamente
succionando mi lengua de tal forma pra que se
introdujese en su boca para extraerle la saliva que
luego usaría en la soberbia mamada que me iba a hacer.
De la boca pasó a mi verga escupiendo sobre ella la
mezcla de nuestas salivas para comenzar a continuación
una chupada total que en pocos segundos logró que casi
expulsara todo mi semen en su boca por lo acelerado que
chupaba.
Sacando mi verga de su boca exclamó:
-Noooo!!! No! Todavía no acabes!!
Se dio la vuelta quedando boca abajo, flexionó las
piernas para levantar un poco sus nalgas y me dijo:
-Dale!! Métela ahora... no agunto maáááááááás!!
Realmente sus nalgas separadas me dieron un panorama
muy bello de su agujero rosadito y peludito.
No pude dejar de acercarme a tan bello lugar que
invitaba a hacerle de todo y lo comencé a lamer con
lamidas bruscas que fueron acompañadas por gemidos cada
vez más intensos dados por Queto que como podía por
abajo de su cuerpo se sobaba la verga flácida, a toda
velocidad para que alcanzace un estado de erección
aceptable para poder disfrutar de la penetración tan
ansiada por él y para que negarlo por mi también.
Mi lengua fue abriendo el camino y a los pocos segundos
mis dedos empezaron a distender ese esfínter que no
oponía mucha resistencia a los estímulos dando paso a
tres de mis dedos los que luego fueron suplantados por
mi verga que muy sigilosamente la fui acercando a su
objetivo final y cuando la apoyé en la entrada de Queto
éste suspiró tremendamente diciendo:
-Siento el calor de tu pija en mi entrada..., métela de
una vez que quiero sentir el calor dentro aunque sea
apaciguado por el condón que tenés puesto.
Mi verga fue pasando hacia su interior con un poco de
fuerza de mi parte en los empujes para que fuese
ubicándose en ese sitio oscuro, apretadito y caliente
que Qeto movía con mucha aceleración para que con sus
reboleos darnos placer mutuamente.
Cuando toda estubo enterrada en su interior, levantó
una pierna para que su cuerpo quedase un poco más
elevado y poder pasar una mano bajo su vientre para
poder agarrar su pija y hacerce "la gran paja"
mientras mi pija iba y venía dentro de su recto.
No aguanté más tanto estímulo dado con su esfínter a
lo largo de mi verga que en pocos minutos comencé a
descargar todo el contenido de mis vesíiculas seminales
dentro del condón mientras la mano de Queto se inundaba
con su esperma que con unos pocos espasmos expulsó su
verga dentro de la cavidad formada con su mano.
A pesar de haber disfrutado mucho los dos, Queto no
quiso darme su número de teléfono ni ninguna otra
forma de ubicarlo, porque segun dijo era casado y no
quería habituarse a ninguna verga para no crearse
complicaciones ni dependencias.
Si supiésemos donde ubicarnos trataríamos de hacerlo y
no era su intención aficionarse a mí, ni a ningun otro.
A los pocos días lo encontré en el mismo bar, me
reconoció, me invitó a una copa y luego me llevó
nuevamente al mismo depto.

Volvímos a tener un buen y placentero desahogo sexual,
en el cual Queto desahogó su bolas con una paja
fenomenal mientras mi verga iba y venía por su recto
en esa posición de patitas al hombro donde podía verle
la cara de gozo cada vez que su verga expulsaba chorros
de semen sobre mi pecho que era la parte de mi cuerpo
que estaba sobre ella.
Nunca pude chupársela a pesar de que era de tamaño
regular, su verga era apetitosa, pero se notaba que
Queto era totalmente pasivo con los hombres y por eso
no se la dejaba chupar, pero a él le fascinaba chpársela
a sus acompañantes.
Esa fue la última vez que lo vi.. en realidad fue la
úultima vez que tuve un encame con él porque las veces
que volví a ese bar el no estaba, supongo que para no
encontrarme o porque había levantado a muchos allí y no
querría repetirlo para no "aficionarse".
Lo vi varias veces en otros sitio, algunas veces
acompañado por una mujer que sería la suya, aunque
cambiamos miradas nunca se acercó a mi.
Conocí otros tipos en los bares y tuve varias
experiencias con ellos, inclusive dentro de las ofinas
de los gerentes de esos lugares, pero eso será para
otro relato.

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