Inicio » Relatos de Fantasias » Clavamela Entera

Clavamela Entera

Luis de Figueres, nos cuenta una de las historias que le ocurrieron en un pueblo de Murcia cuando tenía 19 años y estaba trabajando en una pequeña empresa de albañilería. Eran cuatro personas, el jefe, él y dos chicos jóvenes que eran los peones. Un día el jefe les dijo que tenían que ir a hacer unas obras a un internado estudiantil que, por casualidad o fortuna para ellos, era femenino.

Hacíamos obras por todas partes y un día el jefe me dijo:

- Luis, vamos a ir a un internado a arreglar el tejado del que se han caído varias tejas por culpa de la pasada tormenta y también hacer un cuartito en el jardín con una pica para que las señoras de la limpieza laven la ropa allí en verano.

Nos tendríamos que quedar allí yo mismo y uno de los chicos, que se llamaba Antonio y tenía 18 años. Fuimos al internado, que era exclusivamente femenino por cierto, y nos recibió la directora, una mujer con más de setenta años y con muy poca salud. Mi jefe le dijo que nosotros éramos los que le íbamos a hacer el trabajo. Ella estuvo de acuerdo y quedamos en empezar la obra al día siguiente.



Mi jefe ya nos tenía allí preparado todo el material y al día siguiente, según lo convenido, nos presentamos para empezar la faena. Cuando llamamos a la puerta, nos abrió una chica poco más o menos de mi edad. Era una preciosidad que dijo llamarse Lucía. Nos tiramos todo el día subiendo tejas, ladrillos cemento y arena para que al día siguiente nos pusiéramos a arreglar el tejado. En el internado había unas 25 chicas, ocupando dos de ellas cada habitación.
Al día siguiente nos abrió la puerta otra chica que nos dijo que Lucía, que al parecer era la secretaria de dirección, vendría algo más tarde ya que por la noche tuvieron que ingresar a la directora en el hospital. Nosotros estábamos trabajando cuando, de repente, vi llegar a Lucía en un coche, me saludó con la mano al bajarse y yo, dejando la obra, me acerqué a ella y le pregunté como se encontraba la directora, diciéndome que no muy bien, entró en el edificio. Como ya eran cerca de las diez, Antonio y yo nos pusimos a desayunar presentándose entonces Susana, la chica que dormía con Lucía, que nos dijo:

- Aquí os traigo un poco de agua muy fresquita que he sacado del pozo ahora mismo y está buenísima, ¿queréis probarla?.

Nosotros, para no despreciarla, le echamos un trago al botijo que nos tendía la tal Susana. La chica era muy atractiva y muy simpática, sus ojos eran de un azul cielo precioso pero, sobre todo lo mejor de ella, como supimos más tarde, era su increíble voz. Cantaba como un ruiseñor, daba gusto oirla cantar y tocar la guitarra.
Estaba yo un día yo solo poniendo tejas en el tejado, ya que Antonio tuvo que marcharse para hacerse la revisión médica de la empresa, cuando de repente miré hacia una ventana que estaba cerca de donde yo trabajaba y vi dos chicas, completamente desnudas, que se besaban en la boca. Eran Susana y Lucía. Nunca me hubiera podido creer eso si no es que lo estaba viendo. De pronto Lucía tiró a Susana sobre la cama y empezó a comerle las tetas y luego, bajando por todo su cuerpo, llegó a su coño Susana se retorcía del placer que le estaba dando su compañera con la lengua dentro de su coño. Al cabo de un rato de estar gozando de aquella buena comida de coño que le estaban haciendo, Susana, sin cortarse un pelo, hizo poner a Lucía en la posición del 69 y las dos se aplicaron a comerse los respectivos chochos con todas las ganas del mundo. Era maravilloso lo que yo estaba viendo por primera vez.

Al rato, Lucía cogió una zanahoria, que sin duda ya tenía preparada en la mesita de noche, y se la metió en el hermoso coño de Susana. Todo ello era fantástico pero en un momento determinado, Susana se dio cuenta de que yo las observaba. Contrariamente a lo que ya había sospechado, la chica no dijo nada y siguieron con su trabajo hasta que las dos se corrieron dejándome oir, incluso, sus gemidos. Mi polla, con todo aquello, estaba más dura que el palo de un pico.
A la hora de comer, cosa que yo hacía en el cuarto donde tenían las herramientas, entró Susana y me preguntó con una sonrisa:

- ¿Has disfrutado mucho viéndonos esta mañana?.
- Era maravilloso lo que estabais haciendo Lucía y tú - contesté y acercándome a ella, añadí - Déjame que que yo te coma el coño durante un rato que te haré gozar más que Lucía, ya que me encanta comerme buenos coños como el tuyo.

Le levanté la corta falda y no llevaba bragas, pero eso sí, tenía el coño chorreando. Arrodillándome ante ella, le metí la lengua en la raja y no tardó en tener su primer orgasmo, entonces la desnudé al completo y comencé a comerle los tiesos pezones, sobándole también el clítoris al mismo tiempo, con gran suavidad. Ella solo me decía:

- ¡Está buenísimo, Luis, sigue... sigue, no pares que me corro...!.

Cuando se tranquilizó un poco de su segunda corrida, me sacó la polla y empezó a chupármela después de exclamar:

- ¡Vaya pollón que tienes, Luis, nunca he tenido en las manos una polla como esta!.
- Pues te voy a volver loca con ella, déjame que te folle bien el coño - le contesté.
- ¡La siento rozando mis labios interiores! - exclamó al metérsela de golpe en el coño - ¡Está buenísimo, sigue, no pares... que gusto... oooh...!.

Yo no paraba de meter y sacar en aquel hermoso coño, disfrutando con la follada, al igual que ella, hasta que le dije:

- No me voy a correr todavía, tengo una sorpresa para ti - le dije.
- Pues yo he perdido la cuenta de las veces que me he corrido con tu estupenda polla dentro de mi coño - me dijo entre suspiros.

Sacándosela del coño, le pregunté si se la habían follado alguna vez por el culo. Me dijo que no, que eso tenía que doler mucho.

- Vamos a probarlo y si te hago daño, lo dejamos - le dije.

Al colocarse en la posición, a cuatro patas y con el culo en pompa, empecé a comerle el agujero marrón y de vez en cuando, iba metiéndole ahora un dedo, ahora dos, para hacer una apertura para cuando le metiera mi polla no le doliera tanto. Ella dejaba escapar algún que otro quejido de placer y cuando creí que ya tenía el agujero en forma, le fui metiendo, poco a poco, la punta de mi polla. Fui entrando lentamente hasta lograr meterle la mitad y entonces ella me dijo:

- ¡Luis, la estoy sintiendo y me va gustando!.

Segué penetrando con gran delicadeza hasta que la tuvo entera dentro de su culo desvirgándole el trasero, y entonces empecé a acelerar el ritmo hasta que ella sintió el primer orgasmo por su culo.

- ¡Tenía que haberlo probado antes! - me decía muy excitada - ¡Esto es fantástico, sentir tu hermosa polla en mis agujeros... sí, me corro... me corroooo....!.

Mientras se corría, se la saqué del culo y en el acto se la metí en la boca donde no tardé ni un minuto en echarle toda la descarga en su garganta tragándose ella todo mi semen sin dejar una sola gota fuera. Y en este mismo instante, tanto Susana como yo, tuvimos una gran sorpresa ya que descubrimos que Lucía nos había estado viendo follar desde una ventana que daba al jardín.

- No sabéis lo que he disfrutado masturbándome mientras os contemplaba - nos dijo sonriendo.
- Ven con nosotros, Lucía - le dijo entonces Susana - He disfrutado mucho más con él que cuando tú me metes la zanahoria en el coño.
- Es que Luís tiene un pollón de verdad - respondió Lucía sonriendo.
- Pues salta por la ventana y verás lo que me he guardado para tí - contestó Susana.

En un próximo relato contaré la continuación de este, par mi, muy caliente experiencia. Besos a todas.

Luis Figueras FOTOS

1

Streaming Hentai 3D Online Free on

Why visitors still make use of to read news papers when in this technological world all is presented on net?

2

blondiebetsy on

Are you searching for a good time? If you are, then let this busty beauty take care of
you. Check her out at http://www.camgirl.pw/blondiebetsy/ She is one of those cam girls that you’ll never be able to get enough of.

Escribe un comentario







Código de Validación:

Introduzca el Código de Validación:




Estadisticas Usuarios

  • Online: 27

Categorias

Articulos Relacionados

Articulos Mas Vistos

Nuevos Comentarios

Recomienda Superrelatos a Tus Amigos

Tu Nombre:

Correo de Amigo:

Código de Validación:

Introduzca el Código de Validación: