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Me anime al Tantra entre Machos

Tenía ganas de vivir algo nuevo, distinto. A veces, a pesar de tener ni tantos ni muchos años y una vida sexual intensa sin importar raza, sexo o religión, te hace pensar que todo lo conoces, que todo lo sabes. Pero no fue así. De pronto webeando un día puse una palabra: tantra. No sabía demasiado de que se trataba, y de pronto ante mis ojos apareció un aviso que me dirigió a un blog que me llamo profundamente la atención. Comencé, entonces, a leer un artículo, y otro y otro calentándome como nunca. De solo imaginar que podría suceder en mi cuerpo algo que nunca antes hubiese experimentado, me volvía loco.

Sin dudar demasiado mande un mail. Espere su respuesta que no tardo demasiado en llegar. Llame por teléfono y escuche la propuesta. No voy a decir que no me llene de dudas, pero al final concrete un encuentro a los dos días para las 18 horas. Me sentía realmente raro, con una mezcla de placer contenido y excitación creciente. Por fin llego el momento. Me abre la puerta y lo veo. No muy alto, musculoso, de unos 40 bien llevados. Tipo interesante a simple vista. Nos saludamos y pasamos a su santuario. El lugar muy cálido, en tonos fuertes con luz tenue de velas y una música increíble con sonidos de mar de fondo y algo de jazz. Pasamos al escritorio charlamos un rato de cosas que para él serian importantes pero no tanto para mí. Lo que me quedo picando fue cuando me dijo: tene en cuenta que una sesión y sobretodo la primera, no te da la pauta de lo que es el tantra. Esto va creciendo como una plantita a medida que avanzas las experiencias son mayores y el placer, por ende, más intenso. En eso me dice: …sácate la ropa que te espero del otro lado así, mientras,  voy preparando el lugar. Un agradable aroma comenzaba a surgir, mientras se apagaban las luces y se veía que aparecía, en el lugar, más luz de vela. Ya desnudo y medio al palo aparecí del otro lado. El todavía estaba vestido.

Me moría de ganas de ver ese pecho peludo y musculoso pero sabía que no debía apurarme. Como él me había anticipado, acá te olvidas del afuera y del tiempo, trata que tu cabeza se desenchufe, sino no sirve.Y trate de hacerlo. Me acosté sobre la camilla y comencé a escuchar una meditación que sin darme cuenta logro su cometido: desenchufarme. Me deje llevar por los sonidos del mar mientras sentía que mi pija crecía sin parar.Mi mente volaba, se sumergía en ese mar imaginario, estaba tranquila. Me sentía raro como flotando en esa camilla. Una sensación indescriptible, única. Mi cerebro estaba sin pensar, cosa que para alguien cerebral como yo parecía imposible. Creía que estaba en otro lugar, en otro planeta, en ese lugar en donde toda la paz del mundo aparece y no querrás que se vaya más. De pronto comienza una música suave y siento que me rozan los pies, luego las rodillas, los muslos, la ingle, el pecho, la garganta, los ojos y el pelo. Ahí me dice: ..”Tranquilo, mantené la respiración y seguí con los ojos cerrados…” pero al abrir los ojos lo veo desnudo y los ratones comienzan a aparecer. Qué lindo tipo! Y que agradable su compañía! Siento calor! Sí, me dice, es que te estoy pasando calor por tus chackras! Cuando no aguantes más levanta un dedo. Y así fue hasta que sentí ese calor debajo de mis pelotas. Y su mano diestra acariciándome ahí mismo. Date vuelta. A esa altura no daba más. Me sentía recaliente, con las pulsaciones a mil. Siguió con el calor en el huesito dulce. Nunca creí que ese lugar era tan placentero! Y otra vez su mano acariciándome la zona.

Siguió hasta arriba, hasta la nuca. Desde ahí me dijo: sentate con las piernas cruzadas que te voy a enseñar a respirar. Cuando me levanto mi pija explotaba. Era una sensación rarísima pero muy agradable. Comienzo a respirar como me dijo y siento su mano en mi labio que acaricia y presiona suavemente. Me dice que me baje y cierra la camilla. Pone unas toallas sobre la alfombra y nos sentamos con las piernas cruzadas y juntas. Respiramos forzadamente un montón de veces a lo que me dice: vas a sentir un calorcito que sube por tu columna, no te asustes: es tu energía que sube. Llegan las posturas de yoga tantrico: nos paramos, nos rozamos, respiramos, nos miramos increíblemente, nos calentamos juntos. En otra ocasión ya me hubiese ido en seco pero el flaco era un maestro en el arte de la seducción y contención. Cuando veía que me quería literalmente dejar ir me decía: aflójate, hay tiempo, acá no hay apuro, el tiempo no existe. Y me bajaba a tierra nuevamente.Luego me dice acóstate y ponete de espaldas. Obediente lo hago y siento que me levanta por los hombros y luego su caricia que va subiendo desde mi culo hasta los hombros mientras que su cuerpo va acostándose sobre el mío. Reparamos juntos. Nos sentimos. Su respiración en mi nuca era increíble de un calor sobrenatural. No quería que ese momento pase nunca. En eso siento que comienza a deslizarse hacia atrás. Con sus manos bajando nuevamente por mi espalda. Sintiendo su calor de macho que no hacía más que calentarme.Para mi asombro me dice: te animas a hacerme lo mismo? Y sin dudar dije que sí. Me volvía loco el hecho de solo pensar que me apoyaría sobre ese culo magnifico.Y lo hice y me sentí otra vez en las nubes. Era raro, a veces las palabras no pueden explicar experiencias.Por fin me dice acóstate ahora boca arriba, separa las piernas y dejate llevar.

El se sentó entre mis piernas con las suyas abrazándome. Coloco aceite en mi ombligo y comenzó suavemente a realizar círculos sobre mi vientre que fue extendiéndolos hasta los pies. De ahí los coloco sobre su pecho peludo y comenzó a masajearlos con firmeza. Fue subiendo hasta llegar a mi entrepierna. Relájate me dijo, se notaba que estaba un poco tenso.Sus manos expertas se centraron en mi entrepierna. Los movimientos rápidos pero suaves rozaban mi culo que a esa altura latía de placer. Subía alrededor de mis huevos, rodeaba la pija y seguía serpenteante hasta mis tetillas duras como rocas.En eso me dice; preparate para experimentar la multiorgasmia. Vas a sentir cosas muy raras en tu cuerpo. Cuando llegues a casi sentir un orgasmo apretame una pierna. Respira como te digo y el resto dejamelo a mi.Lleno de inquietudes obedecí a sus palabras. Llego el momento; el movía sus manos impresionantemente bien mientras tocaba con la otra mi culo que cada vez latía mas. En eso siento el primer espasmo y controlo por mi respiración el hecho de acabar. Respira de vuelta y ahí mismo continuo con sus movimientos en mi pija. Y llego otro más y otro más y algo raro empecé a sentir: el primer orgasmo prostático. Ni me había dado cuenta y él tenía un dedo dentro de mi culo acariciándomela. Fue tan suave que ni lo sentí. Además mi relajación era tal que todo se prestaba al placer. En eso siento que me dice preparate que ahora comienzan más intensos. Y en efecto sentí como empezó a vibrar cada uno de mis órganos, cada rincón de mi ser.

Creo que perdí la noción del tiempo y la cuenta que a los machos tanto nos gusta presumir: cuantos polvos te echaste? Si fueron 8 o 18 ni me acuerdo lo que si me acuerdo es el placer del cual  él me hizo saber que puedo lograr una y mil veces.Me dice en un momento date vuelta. Comenzó a masajearme la espalda y sus dedos se entremezclaban entre mis piernas tocando al pasar mi agujero que latía y no dejaba de latir de placer.Después de minutos interminables de ese gustito que te queda en la boca me toma por los hombros, me pone de costado y me sienta. El se coloca detrás de mí y comienza a pajearme mientras me acaricia y pellizca mis tetillas. Siento todo su ser en mi espalda y sin darme cuenta me da vuelta y veo que su pija está bien dura invitándome a pajearse con la mía. Era una visión impresionante. Mezcla de placer con éxtasis y el sentimiento de no querer que ese tiempo pase más.Me pregunto al oído si quería que acabásemos juntos o bien utilizar esa energía para fortalecerme.Estaba tan caliente que le pedí lo primero. Diestramente me fue guiando en una paja interminable en donde acabamos bien juntos y abrazados.Me miro fijo y me engancho un beso apasionado al que no me pude resistir. Para finalizar me susurro en el oído acércate a mi pecho y escucha mi corazón latir así después hago lo mismo con el tuyo. Creo que en ese momento fue la música más bella que pude haber escuchado.De más esta decir que me voy a hacer un tiempo semanal para volver dado que el resultado, al día siguiente debe ser el mismo que el estar en las nubes. Buenos Aires tiene esas cosas que te hacen sentirte vivo. Es una sesión altamente recomendable!  Lionel.

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