Inicio » Relatos de Amigos » La Mejor Amiga de mi Novia

La Mejor Amiga de mi Novia

La verdad no me gustan mucho las salidas en grupo, cuando salgo con una chica salgo nada más con ella de tal forma que pase lo que pase queda sólo entre nosotros. Sin embargo aquella morena, Ludis, la amiga de mi novia me logró convencer de que salieramos con ella y un amigo.

Aquella noche fuimos a conocer una discoteca nueva de la ciudad y mi novia se Ludis llevaba puesto un vestido negro muy ajustado con el cual se adivinaba que si llevaba pantis estos eran hilo dental. Al entrar ala disco los tipos se quedaron mirándonos ya que las chicas estaban estupendas (mi novia es una rubia muy hermosa). Durante toda la noche Felicia (así se llama mi novia) tomó mucho, al llegar la hora de irnos estaba totalmente borracha. Pensamos que ibamos a casa, pero el amigo de Ludis tomó un desvío y llegamos a una cabaña que tiene a las afueras de la ciudad. Entramos y cada uno se dirigió a una habitación, yo sabia que mi labor sería dificil, mi novia estaba completamente ebria. Al entrar a la habitación se puso a llorar por su abuelita que habia muerto hace unas semanas , por esa razón habia tomado tanto. No logré consolarla y al poco tiempo estaba dormida. Salí un momento al baño, enojado por no haber podido hacerle el amor. Al estar en este escuché unos quejidos fuertes, era Ludis y por sus quejas debía estar teniendo el orgasmo más maravilloso del mundo, no hacia más que decir "dame más", "entierramela", "damela toda". Miré hacia arriba y me di cuenta que el baño estaba al lado de la habitación donde estaba Ludis y que la pared del baño no llegaba hasta el techo. No pude evitar la tentación y me subi como pude a la tapa del inodoro y vi como Alvaro, el amigo de Ludis, la tenía clavada por el culo, y ella apoyada e sus codos gritaba como una loca y se mordía las manos. Alvaro la tenía cojida por las caderas y la halaba una y otra vez metiéndole su verga hasta la base, de repente ella se le separó y con las sabanas le limpió el pene y se lo llevó a la boca. Le pasaba la lengua como si tuviera una chupeta de niños, hasta que se la tragó toda y el parecía estar en el paraiso, ella levantó la cabeza u poco y me pareció que me habia visto, me bajé rapidamente y salí del baño.

Pensaba que ella podría contarle a Alvaro y que este se molestaría.

Esperé un rato pero no ocurrió nada. ME quedé alli al lado de mi novia como un tonto, ella dormía mientras en la otra habitación Ludis le entregaba la Gloria a Alvaro. Después de un rato sentí que tocaban la puerta, salí y era Alvaro me dijo que tenía que ir a su oficina hasta las 2 de la tarde, que me quedara con las chicas y que podiamos utilizar todo que estabamos en confianza, cuando el viniera traería comida china.

Eran las 6 de la mañana cuando salió Alvaro, mi novia aún dormía.

Decidí darme un baño, mientras lo hacia no podía dejar de pensar en Ludis gritando de placer. Me di cuenta que la habitación estaba en silencio, después de semejante faena, Ludis debía estar durmiendo.

Nuevamente me dejé llevar por la curiosidad y me subí intentando verla dormida, pero no estaba giré mi vista por toda la habitación y no la logré ver. De repente sentí que se abría la puerta del baño. Era Ludis que venía envuelta en una toalla, de seguro quería darse una ducha. Me bajé inmediatamente sorprendido. Me dijo "querías verme", yo no encontré que decir. Se acercóa mi y me preguntó si me había gustado lo que habia visto, le dije que sí y ella se me acercó aún más, no podía creerlo. En unos segundos estabamos besándonos como unos locos. Yo estaba a mil y ella debía sentir como mi pene le rozaba el vientre. La separé un poco de mí y le quité la toalla, quedaron ante mi un par de hermosos senos, grandes, redondos. Posé mi boca sobre ellos y le pase la lengua en circulos en los pezones, ella gemía. Le tapé la boca temiendo que mi novia la escuchara, Ludis empezó a chuparme los dedos. Yo no podía soltar sus pezones, los chupaba una y otra vez y le daba pequeñas mordidas, a la vez que llevé mi mano a su entrepierna y le enpecé a acariciar su vulva, era magnifica, tenía los labios hinchados y estaba casi totalmente depilada. La tomé por la cintura y la senté en la tasa del baño, me arrodillé ante ella. Ludis como agradeciéndo lo que estaba por venir me tomó por la barbilla y me besó en los labios. Me entretuve un tiempo besando sus senos y luego bajé hasta su entrepierna, ella no dejaba de gemir. Le separé un poco más las piernas y metí mi cara entre ellas, estiré la lengua y le acaricié la vulva, Ludis soltó un fuerte gemido , a esas alturas no me importaba si mi novia la escuchaba. Le metí la lengua lo más hondo que pude y empecé un suave mete y saca, ella seguía quejándose. Le metí un par de dedos a la vez que alcanzaba con la lengua su clitoris (Ah, que concha tan divina). No dejaba de mover ese clitoris delicioso, ella me tomó por la cabeza y me restregaba todo su sexo en la cara, parecía que convulsionaba. De repente me empujó, me hizo levantar y me sentó en el lavado. Ludis abrió las piernas y se me sentó a horcajadas; con la mano izquierda guió mi pene a su deliciosa gruta mientras se agarraba de mi cuello con la derecha. Mi pene le entró hazta el fondo, ella soltó un suspiro como sintiendo el universo en sus manos.
Yo tomé sus senos con mi boca y los chupaba apretándolos con mis manos. Ludis empezó a gemir diciendo clavamela, ay que tranca, matame. La tomé por las caderas y la ayudaba a subir y bajar sin dejar de chuparle los senos. Sentía como mi pene llegaba hasta lo más hondo y como salí casi todo, ella me mordió el hombro mientras sentía como se estremecía sobre mis como me apretaba como para que no saliera de ella jamás. Pareció calmarse por un momento pero no era así de repente se bajó y me tomó el pene y empezó a mamarlo como una experta, parecía que quería sacarme los sesos por allí. Yo me sentía en la gloria. Le toqué el hombro indicándole que estaba por venirme, pero ella no soltó su trofeo. Me lo mamó hasta que empezó a fluir toda mi leche. Se separó un poco y le pasaba la lengua recogiendo toda la leche que no habia podido tragarse. Verla pasarme la lengua así me volvía loco. Que orgasmo tan maravilloso. Una vez calmados, volví a recordar a mi novia en la habitación del lado. Sali rapidamente envuelto en una toalla. Mi novia no estaba en la habitación. Me coloqué una bermuda que encontré en el closed, seguro era de Alvaro. Bajé a la cocina y encontré a mi novia envuelta en una bata, tomando un jugo de naranja. Me dio un beso. Yo aún pensaba que ella podía haber escuchado algo. Me preguntó que me pasaba. Le dije que nada. Me pidió perdón por haberse portado mal en la noche. Y me prometió que esa noche me iba a dar todo lo que no me había dado. Pero eso se los contaré en otra ocasión. FOTOS

Este artículo no tiene comentarios.

Escribe un comentario







Código de Validación:

Introduzca el Código de Validación:




Estadisticas Usuarios

  • Online: 35

Categorias

Articulos Relacionados

Articulos Mas Vistos

Nuevos Comentarios

Recomienda Superrelatos a Tus Amigos

Tu Nombre:

Correo de Amigo:

Código de Validación:

Introduzca el Código de Validación: