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Mi Hermana y Yo - 2ª Parte

Continuando la experiencia vivida con mi hermana y con el deseo de desahogarme, ahora narro cómo se dio el segundo contacto sexual con mi hermana. Y dicho sea de paso, estos contactos duraron aproximadamente año y medio o dos.

Como en el anterior contacto había sido interrumpido intempestivamente con la llegada de mi hermano mayor, yo me había quedado muy excitado y busqué otro momento propicio para terminar lo que había iniciado. Y aquí sí confesaré que ahora ya era un plan premeditado, intencionalmente deseaba a mi hermana y no pensaba en las consecuencias o no quería hacerlo.

Como todos los fines de semana, tanto mis hermanos y mis padres acostumbrábamos salir juntos
, a veces dos de mis hermanos con mi padre y el resto con mi madre, por separado. En el siguiente fin de semana a lo que sucedió entre mi hermana y yo, les informé a todos que decidiría no salir y que si querían entonces podía quedarse mi hermana (por ser la menor a nadie le resultaba grato llevársela) y así ella no se quedaría sola. Fue así como se me hicieron eternas las horas que pasaron para que toda mi familia saliera de la casa y así quedarme con mi hermana solos. Yo noté que mi hermana, al enterarse de que nos quedaríamos solos, no objetó algo, pues por lo regular insistía en que la llevaran afuera, ya sea mis padres o mis hermanos; esto hizo excitarme más, pues estaba seguro que ella ya intuía mis intenciones.

Por fin nos quedamos solos y en cuanto se cerró la puerta por el último integrante de la familia, me dirigí a la recámara donde ella dormía, junto con la cama de mis padres. Al entrar a ella me desilusioné al encontrarla dormida en su cama. Pero pensé: “Intentaré manosearla estando dormida, a ver si no despierta”.

Ella se encontraba dormida de lado, viendo para la pared y así pide por algunos segundos detener mi mirada en su trasero. Creo que llevaba puesta una falda pues recuerdo bien que se le veía su calzoncito de color rojo, calado (con muy pequeños orificios). Lo que decidí hacer primero fue acercar mi nariz a ese calzoncito. Me puse de rodillas frente a la cama y así pude tocar sus nalgas con mi nariz y percibir ese olor que originó que mi pene empezara a ponerse duro. Así estuve por algunos minutos hasta que mi pene me lo tuve que sacar de tan parado que estaba. Algo que me sorprendió es que después de estar presionando mi nariz con su trasero, ella no hacía algún movimiento. Me dije: “¿será que está fingiendo estar dormida o la verdad sí está muy dormida?” Para comprobarlo, empecé, con mucho cuidado, a bajarle su calzoncito rojo, que de no más tocarlo con mis manos, mi pene iba recibiendo palpitaciones, haciendo que se moviera para arriba cada vez que me excitaba más y más; al bajárselo hasta descubrir sus redonditas nalgas, ahí concluí que sí estaba fingiendo estar dormida, cosa que me orilló a ya no hacerlo con cuidado y bajarle su calzoncito hasta los tobillos.

En esa posición y con sus nalgas descubiertas, llevé mi nariz a la parte de en medio de las dos nalgas para oler y oler su ano. ¡Qué bonito estaba sintiendo! De repente, ella se movió y yo me incorporé de inmediato, pero lo único que hizo fue quedar boca arriba, lo que me permitió ver su panochita, una vista que nunca me imaginé tener y que jamás olvidaré. Me agaché para ponerme de rodillas y ver de cerca sus labios exteriores que delineaban una vaginita. Después empecé a besarle esa panocha tan fresca, hasta que la excitación me invadió y empecéa lamerle todos sus labios, lo que suscitó que mi hermana se moviera, pero ya no me inmuté, abriendo ella un poco más su piernas.

Créanme: fue un momento que se me hizo eterno y bastante placentero, pues nunca había experimentado eso y mucho menos con una mujer.

Algo que es importante citar es que yo tenía como 17 años y hasta esa edad no había tenido relaciones sexuales con una mujer. Por ello esta primera experiencia fue para mí algo increíble y que hasta la fecha, como en este momento que estoy narrando esto, me sigue excitando tanto que mi pene vuelve a ponerse tan duro como aquella vez.

Lo anterior es importante que lo cite para que entiendan lo que pasó después. Ya excitadísimo, procedí a montarme en ella. Me bajé el pantalón y mi boxer que traía hasta los tobillos y puse mi pene encima de su labios vaginales. De esta manera empecé a moverme de arriba hacia abajo, agarrándome de su cadera. Creo que fue en un minuto que duró ese placer, pues cuando menos lo esperaba salió un chorro de semen de mi pene para ser depositado en el vientre de hermana. Me limpié el pene con mi mano, subí mi boxer y mi pantalón para así salir de la recámara, dejando “dormida” a mi hermana.

e-mail : 2005.leonardo@gmail.com

by Leonardo FOTOS

1

angeles on

Estuvo chidisima la istoria

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