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Iniciandome con Romina

Romina es mi actual pareja.Es negra, grandota y transexual.Ella fué quien me inició en el sexo con transexuales, y a partir de eso ya no cambio esa práctica por ninguna.
Es más completa que cualquier mujer,tiene tetas pequeñas y firmes, y una polla bien formada, amén de un culo gordo y ancho y unas caderas que para sí querrían muchas chicas.
Nuestra historia empezó cuando puse un anuncio buscando una encargada para mi tienda.Tengo una boutique de ropa femenina muy lanzada, nada de la típica moda pronto repetida hasta la saciedad en todos lados...Quería una encargada original,personal, fuerte, lo contrario de la muñeca repipi y desganada que tanto se ve y que tan mal atiende a la clientela.
Cuando llegó y se sentó al otro lado del escritorio, me dí cuenta de su condición, pero irradiaba tal encanto y magnetismo que la contraté sin dudarlo.
Congeniamos mucho desde el primer momento, y pronto empezamos a encontrarnos, a tomar algo cuando cerraba la tienda, o después de cuadrar las cuentas y de programar las próximas compras.
Un día la invité a mi casa a cenar, con tal mala suerte que cuando llegó mi cena había naufragado:el pato a la naranja se me había quemado por completo, y sólo quedaba un entrante de palmitos como único plato, además de una botella de vino y sorbete de fresas para el postre.
-Da igual, dijo con su voz suave y profunda.¿Qué tienes en la despensa?
-A ver...espárragos trigueros,huevos,patatas, y poca cosa más, dije yo, exasperado por el fracaso.Hay pocos platos que domine, y el pato es uno de ellos, y no sabía cómo me había despistado tanto.
-¡Fantástico!Se puede hacer una tortilla de espárragos de segundo .Queda para chuparse los dedos, ¡Ya verás!Y se puso a trabajar, cortando y lavando la verdura, batiendo los huevos, hasta que logró una tortilla perfecta.Yo veía sus largas y grandes manos de ébano,y admiraba la gracia con la que se desplazaba por mi cocina.
Cenamos charlando mucho, de su historia, de la mía,nos reímos con ganas porque tiene un salero increíble, y nos fuimos acercando más y más.Tenía la impresión de que nos conocíamos desde hacía mucho tiempo, y ella también.
Puse un poco de música, y empezamos a bailar.Comprendí que no la había invitado a cenar por casualidad.Me producía un efecto diferente y embriagador, como si me hubiera atiborrado de alguna bebida espumosa y ligera...La acerqué a mi cuerpo mientras bailábamos, y noté el bulto de su erección debajo de la falda.No intentó ocultarlo.
-Perdona, dijo, haciendo un ademán con la cabeza indicando su polla.Es que tiene vida propia.Tú la pones así.Espero que no te moleste...
-Al contrario, dije, y al hacerlo, mi boca quedó frente a la suya.Saqué la lengua y le lamí los labios suavemente.Me lamió también con sensualidad...
-¿Has estado alguna vez con alguien como yo?preguntó mientras me acariciaba la nuca.
-¿Con alguien tan encantador?...nunca, dije, mientras abarcaba su cinturita con ambas manos y la apretaba más aún contra mi cuerpo.Mi polla erecta chocaba contra la suya y aquella sensación tan nueva me gustaba muchísimo.
-Deberás iniciarme, susurré a su oído.
-Encantada...y cogiendo mi mano me arrastró hacia la mesa del comedor que ya estaba libre de los restos de la cena...
Me quitó la ropa con movimientos ágiles y rápidos.
-Dios mío, decía al contemplarme desnudo y excitado...¡tienes un cuerpo escultural!y tu pene...¡me gusta tu pene!
Me senté en la mesa, y ella ocupó una silla.Mi polla quedó muy cerca de su cara, y la cogió con sus manos negras rematadas por larguísimas uñas pintadas de amarillo...Rozaba mi miembro como arañándolo suavemente y se lo introducía en la boca dándole lengüetazos suaves y lentos.Pero yo quería verla desnuda,verle los pechos y la polla tiesa...así que me aparté de su deliciosa boca y tendiéndola sobre la mesa le quité la faldita y el tanga de encaje.Quedó ante mí todo su sexo hinchado, y pude ver que tenía una verga tan grande como la mía, oscura y recostada contra su vientre, rematando un par de huevos redonditos y suaves, y completamente depilados...
Me calentó muchísimo verla , y cogiendo mi polla empecé a frotar la suya, acariciando su glande , el tronco del falo y los huevos, y reconociendo así que aquello era lo más morboso y placentero que había practicado nunca...
Abrió mucho las piernas, colocando una sobre mi hombro, y además del sexo, me ofreció el agujero del culo, redondo y oscuro , para que lo masajeara con mi pito.Coloqué la cabeza de la polla en aquella entrada y sin poder resistir la tentación, empujé un poco, notando que mi glande entraba en el esfínter.
-Ohh,jadeó...¡te atreves con mi culo!...quiero que me la metas bien adentro!¡empuja, empuja sin miedo!
-¿La quieres?¿quieres mi polla?...
-¡Siii, siii!
Dí algunos empujones y fuí enterrando el miembro en su ano, notándolo prieto y suave, mejor que cualquier vagina que hubiera probado nunca...Terminé metiéndola por completo con un último empujón, y cuando la tuve toda dentro, ella misma empezó a mover el trasero gimiendo y resoplando de placer...
De golpe paró y me hizo cambiar de postura.
-Siéntate en la mesa que me pondré encima tuyo-dijo-de esa manera mi culo se tragará más centímetros de polla y ambos lo sentiremos mucho más...
Obedecí, saliendo de su esfínter y sentándome en el borde de la mesa,y después se empaló con mi verga tal y como había dicho, y tal y como había dicho mi polla la penetró más profundamente...Sentía su miembro apoyado contra mi vientre y sus pelotas contra mi pubis, y mientras la culeaba le cogí la tranca y le fuí haciendo una paja.Puso las manos hacia atrás y alcanzó mis cojones acariciándolos mientras mi polla entraba y salía de su ojete...
-¿Te gusta?, me preguntaba mientras subía y bajaba con mi pene como eje...
-¡Muchísimo! exclamaba yo, a punto de acabar...¡me vas a hacer correr si te sigues moviendo de ese modo...
-¡Córrete ya! dijo cabalgando más furiosamente....Mi mano no dejaba de masturbarla, y la punta de su polla rezumaba líquido y se veía de un negro brillante...
Me corrí bramando como un toro, y llenando sus intestinos de leche...Ella también alcanzó el clímax, empapando mi mano , mi pubis y mi vientre con su blanco y caliente esperma.
Se desempaló y me chupó la polla limpiando todo resto de semen, y luego me metió su polla en la boca para que se la repasara con la lengua...Era la primera vez en mi vida que yo mamaba una polla, y que probaba la leche de un macho...Allí estaban mezclados los restos de mi culo y de su polla, y los saboreé con placer insospechado...
-Me gustaría sodomizarte...dijo en mi oído, muy bajito, como se confiesan los placeres irrealizables...
-Hazlo, accedí, porque muy en el fondo desde el comienzo de nuestros magreos, yo había deseado que su polla perforara mi culo.
Me colocó a cautro patas, con el agujero del esfínter bien abierto, y empezó a masajearlo con los dedos, lenta y profundamente...Aquello me calentó muchísimo...Comenzó a masturbarme con la otra mano, y era delicioso sentir aquellas dos partes de mi cuerpo excitadas al unísono...
Sentí su polla empujando en la entrada de mi ano.Me acerqué violentamente a su cuerpo, y me la enterró unos centímentros.El dolor fué terrible, pero yo estaba decidido a que me culeara, y después de parar un segundo y esperar a que el dolor se calmara, me apoyé de nuevo contra su polla con brusquedad, y logré que me la enterrara un poco más.Ella ya no tenía retorno:me cogió por las caderas con violencia y me penetró con un último golpe bestial, hasta que sentí que sus pelotas chocaban contra las mías...Dolía muchímo, pero se quedó inmovil con la tranca enterrada dentro mío y luego comenzó a mover suavemente su pene...El placer reemplazó al dolor, y me folló una y otra vez, cada vez más fuerte, mientras seguía maasturbandome, y me lamía el cuello, las orejas y las hombros y sus tetas se aplastaban contra mi espalda...Giré la cara y mi lengua encontró la suya, casi en el momento en que se contraía eyaculando en mi ano, y yo echaba chorros de leche al aire pringando la mesa con mi esperma...
Nos besamos y al cabo de un rato follamos nuevamente, esta vez chupándonos mutuamente las pollas:¡nunca había hecho un 69 tan magnífico!
Se quedó en mi casa aquella noche, y la siguiente, y la otra, y luego se trajo las maletas y desde entonces vivimos juntos.
Nunca acabaré de agradecerle que me haya iniciado, y todo el tiempo de felicidad que hemos vivido...

silvia FOTOS

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