Inicio » Relatos de Confesiones » El Restaurante VIP

El Restaurante VIP

Hola amigos y amigas de esta comunidad. Antes de comenzar el relato del día de hoy, quiero enviarles un afectuoso y cordial saludo, esperando que se encuentren en perfectas condiciones, tanto ustedes como los suyos.

Quiero platicarles lo que nos pasó el día de ayer que salimos a comer con mi esposo.

Llegamos al Vip’s que está en Villa Coapa y pedimos un taburete en el área de no fumar, para variar estaba completamente lleno, así es que debimos esperar cerca de 20 minutos para poder obtener un lugar.

Tan luego nos sentamos y antes de pedir la comida nos pedimos una cerveza.

A un costado del taburete en donde estábamos sentados había un par de chicos de no muy mal ver; desde que llegamos al taburete no dejaban de mirarme de reojo, lo cual le comenté a José Luis, quien se había sentado a mi lado, como siempre lo hace. Entonces me dijo,

---si quieres que te vean, procura sentarte de tal forma que exhibas todas las piernas, pero para que no se vea tan obvio, voy a ir al baño y de regreso me siento frente a ti, así ellos entenderán que yo no me entero, de acuerdo?

Me había vestido muy coqueta, unos calzoncitos blancos de encaje, unas pantimedias súper transparentes, una micro faldita de colores: morado, rosa, azul y blanco y una blusita de color lila, unas sandalias de color blanco. Precisamente mi esposo me tomó esta fotografía, la cual les obsequio con este relato. Espero que les guste:

En cuanto José Luis se fue al baño, traté de acomodarme con las piernas cruzadas y procuré levantar un poco la falda, ellos no perdían detalle de mis movimientos. Es más, uno de los chicos que me daba la espalda, tomó sus cubiertos, su plato y los cambió de lugar para observarme de frente.

Hacían muchas cosas graciosas y decían muchas cosas, por supuesto para llamar mi atención, y si lo lograron.

Cuando llegó mi esposo, se sentó frente a mí. Terminamos la cerveza y pedimos de comer. Yo me sentía muy bien, ya que era muy, pero muy obvio que no me perdían de vista y mientras yo platicaba con mi esposo no dejaba de mover mis piernas para un lado y para el otro, con tal de que se me subiera la falda y me pudieran ver mejor.

Cada cosa que hacían, yo se las escribía a José Luis en la servilleta que te dan como mantel.

Al término de la comida, todavía pedimos un café y ellos nunca se movieron de ahí. Entonces José Luis se paró nuevamente al baño y en cuanto él se fue uno de ellos se acercó a mí para preguntarme si la persona con la que iba era mi pareja o un amigo; le dije que solo era un amigo. Entonces sacó una tarjeta de su cartera y me dijo que si quería trabajar que me pusiera en contacto con él; la tarjeta dice que es un ejecutivo del corporativo Tv Azteca. También me dijo que tenía muy bonitas piernas, entonces me acarició una de ellas con su mano y me dijo:

---que no se te olvide, si necesitas trabajo, yo te puedo ayudar, conozco a gente que hace audiciones o si tienes conocimientos, te puedo ayudar para que ingreses a las oficinas de la televisión.

 Entonces me dio un beso en la mejilla y se levantó del taburete, el otro chico también se levantó y se despidió de mí desde lejos. Al pagar la cuenta en la caja me sorprendió la cajera diciéndome que me habían dejado un obsequio, era una rosa natural de color rojo. Mi esposo y yo solo reímos y nos alejamos del restaurante.

FOTOS

1

sex video on

eurowindow river park chung cư eurowindow river park

Escribe un comentario







Código de Validación:

Introduzca el Código de Validación:




Estadisticas Usuarios

  • Online: 33

Categorias

Articulos Relacionados

Articulos Mas Vistos

Nuevos Comentarios

Recomienda Superrelatos a Tus Amigos

Tu Nombre:

Correo de Amigo:

Código de Validación:

Introduzca el Código de Validación: