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Un día en la Piscina

03.08.2009. 12:38

Voy a contar una historia de dos personas que tienen que reprimir muchas veces sus deseos, pero que esa noche no pudieron más y los llevaron a cabo. Son dos personas que por diversos motivos, la vida a unido de manera especial, muy especial, ella es una belleza, está buenísima , pero lo mejor está en su interior, porque es fantástica, alegre, divertida, simpática, mi mejor amiga, una maravillosa amante (increíble) y sobre todo una gran persona, pero voy a centrarme en la historia.

Un día estábamos todos juntos en la piscina, ella está casada, aunque su cuerpo no lo delate, y yo estoy casado, ya hemos estado juntos varias veces y ha sido fantástico, para mi es la mujer de mis sueños y se ha hecho realidad, por lo que cuando nos reunimos aunque intentemos disimularlo siempre hay miradas que se buscan y se encuentran, palabras, gestos, etc.

Ese día llevaba un bikini que es impresionante como le queda, porque tiene un cuerpazo, tiene unas tetas maravillosas, súper sensibles y un culo que no se puede explicar y muchas cosas más, yo estuve todo el día mirándola esperando que los demás no se dieran cuenta, y me imaginaba besándola, sintiendo su lengua dentro de mi boca, comiéndole el cuello, los pezones y follandomela y escuchando como le gustaba sentirme dentro de ella, así que estaba súper cachondo, ella soltaba dos o tres cosas pero yo no sabía en realidad como estaba pero esperaba que estuviera igual de caliente que yo.

Cuando llegó la noche seguíamos dentro de la piscina y nuestras respectivas parejas fueron a preparar la cena de los niños y para nosotros, pero ella y yo nos quedamos en la piscina con mi hija pequeña, cuando estaban dentro, conseguí que mi hija se fuese a la casa y nos quedamos solos, quería por lo menos hablar con ella, pero ella se resistía porque pudieran vernos y así sospechar de la relación que teníamos, pero como estaba igual de caliente que yo aguantó un poco, empezamos a hablar y le conté como estaba de cachondo y ella me dijo que estaba igual pero que no podíamos hacer nada, que seguro nos pillarían pero eso daba más morbo, yo quería besarla y ella que la besara, así que me acerqué a la escalera de la piscina donde estaba ella y me senté a su lado, estaba súper caliente y súper empalmado, quería tocarla, le dije lo buena que estaba, las ganas de comérmela, de follarmela allí mismo, ella volvió a recordarme a nuestras parejas pero, ellos estaban dentro sin asomarse, así que comencé a tocarles los muslos disimuladamente debajo del agua, el miedo , el morbo, la situación era impresionante estábamos como motos, la miraba a los ojos y lo notaba, notaba su calentura, sus ganas de que me la follara, sabía que tenía los pezones como piedra, por el frío, pero también por su calentura y sabía que con solo rozarlos era capaz de tener un orgasmo, así que continúe acariciándole los muslos hasta que llegué a su coñito, el cual estaba chorreando y no por el agua de la piscina, así que después de acariciarla un rato le dije que lo echara a una lado y se subiera encima mía dándome la espalda para disimular, ella dijo que no, que si estaba loco o qué, pero yo le dije que ellos estaban ocupados y la piscina no se veía desde dentro y que ya inventariamos algo, y como ella estaba súper caliente lo hizo, se lo echó para un lado el bikini y se sentó encima.

Aquello era el cielo , notaba como su coño apretaba mi polla caliente dentro de ella la escuchaba levemente de gemir, estaba a cien, no podíamos entretenernos, ella se agarró a la barandilla de la escalera para hacer más fuerza contra mi y sentir más mi polla dentro suyo, yo le acaricié los pezones que los tenía duros, duros y sensibles, bastó unos pocos movimientos y tuvo un orgasmazo , se lo note, note como le venía era maravilloso conseguir dar placer a una persona como ella, pero seguía súper cachonda y se levantó sin pensar en nada ni nadie y se cogió de nuevo a la barandilla y se puso en pompa, poniéndome aquel coñito maravilloso a la altura de mi boca, así que le eché de nuevo a un lado el bikini y empecé a lamer ese coño,esa maravilla de la naturaleza, joder como se retorcía, parecía que iba arrancar la barandilla, su coño sabía a piscina, a mi polla y a coño, increíble, yo tampoco podía aguantar más así que me levanté y se la metí por detrás, dio un pequeño grito, porque aunque no parecía que fuese así, allí, en casa seguían nuestras parejas y podían salir en cualquier momento, nos daba igual, ella volvía a gemir de placer, bajito, y yo estaba en el cielo, era increíble de nuevo con pocos movimientos tuvo otro orgasmo, y yo justo después de ella también, eché el semen  en el agua, habíamos acabado , era increíble lo que pasó, pero pasó, solo quedaba tiempo para besarla y sentir su boca por última vez hasta una nueva oportunidad, y la bese como si fuera la última vez, volvimos dentro poniendo la excusa de que le había estado enseñando cosas del huerto, y pareció que se lo creían echándonos en cara el tardar mucho y no ayudar, pero para nosotros se queda el haber tardado, bueno se acaba y hasta otra.


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