Inicio » Relatos de Confesiones » Tren al Trabajo - 2ª Parte

Tren al Trabajo - 2ª Parte

 Hola como les va:

Nuevamante les escribo para contarles lo que me paso gracias a esta pagina y
a los relatos que publiqué.

Un beso y hasta la próximaPara los que no los leyeron les cuento que me encanta "apoyar" en trenes
mientras viajo al trabajo; tal vez algunos dirán que soy un degenerado o un
pervertido, pero no puedo evitarlo, es mas fuerte que yo (además: quien no
se calentaria si una mujer le presiona la pija con la cola).

A raiz de ese relato recibí varios emails; algunos muy calientes, otros solo
para curiosear, por suerte uno solo puteandome, hasta recibí uno de un
chabón que me invitó a apoyar con él en el tren sarmiento (el que sale de
Once) pero lamentablemente borré sin querer su correo y dirección de email
(asi que si lees esto escribime de nuevo, y vemos que podemos hacer, jaja)
pero les quiero contar sobre uno que concluyó en un encuentro.

En él me escribia una persona diciendome que le encantaba ser apoyada en los
trenes, pero que no se dejaba manosear, solo le gustaba sentir como le
refregaban la pija en la cola.

Ella era de Lanús, y me propuso que como viajabamos en la misma línea de
tren le gustaría poder encontrame algún día como para hacer lo que nos gusta
a ambos.

Sin pensarlo dos veces le respondí que me encantaría poder conocerla lo
antes posible (se nota que soy ansioso? jaja) y quedamos en que nos
encontraríamos el martes en el tren que sale de Constitución a las 18:30
(que tiene como destino Glew), me indicó en que vagón y en que puerta iba a
subir ella; además de decirme como la iba a reconocer.

Ese día me la pasé esperando que llegue la hora para poder encontrarla.
Llegué temprano;

el tren ni siquiera había venido todavía.

Cuando llegó el tren me dirigí al vagón y a la puerta que ella me indicó, y
me quedé esperando ahí a que el tren se llene un poco y mas que nada para
que ella me vea cuando llegue.

Faltaban solo 2 minutos para que el tren partiera y yo creia que todo era un
engaño, hasta que apareció: era una chica de unos 25 años, de 1.60 mts mas o
menos, rellenita o gordita, buenas tetas, morocha, en fin una chica común,
tal como me gustan a mi.

No me dijo nada, solo me sonrio y me saludo moviendo la cabeza y los labios,
pero sin emitir palabra. FUe entonces que entramos y como ya estaba por
partir el tren la gente empezo a meterse a las apuradas y el vagón se llenó
por completo. Yo aproveché para poder tener mi primer contacto con ella: la
agarré de la cintura (eso si, me costó un poco encontrarla, jaja) y me
coloqué detrás de ella, que lindo había sido que es poder apoyar a alguien
ahí con un consentimento previo.

Estuve detrás de ella quieto en un primer momento ya que el tren no había
arrancado aun y si me movía la gente iba a sospechar. Cuando arrancó ahí si
que me aferré a su cintura y comence a hacer presión con mi pija sobre su
cola. Ella tenia un pantalón de vestir fino que hacia que el contacto
nuestro sea aun mejor y mas caliente.

Yo estaba como en un sueño, bombeaba como si estuvieramos cogiendo
realmente, sentía como mi pija se endurecia cada vez mas. La tenía bien dura
entre los cachetes de su cola, algo que nunca había experimentado, porque si
bien se me endurece con las apoyadas diarias, en esos momentos uno no puede
hacer los movimientos muy alevosos ya que las "víctimas" se enojarían
(aunque las veces que apoyo a alguien siempre veo que haya un mínimo de
consentimiento). Pero esta vez, como sabía que ella lo consentía al 100 por
ciento le apretaba la pija como yo quería, además iba agarrado de su
cintura, acariciandola, sintiendo su piel.

En una de esas, cuando yo la iba abrazando desde atras, a mi que me gusta
recorrer el cuerpo de la mujer, mas en la zona de la panza o en los
"pliegues" que guian a la ingle; no me aguante y empece a bajar mi mano por
ese camino (que en ella se marcaba bien: me recalienta eso, por eso me
gustan un poco mas las rellenitas) y llegue a su concha, en realidad al
montecito porque si bien estuve un rato por esa zona, cuando quise hacer
presión ahi y poder masturbarla, ella me quito la mano.

Por un lado me desilusioné pero me conforme con la "cogida" que le estaba
dando.

Cuando llegamos a Avellaneda bajo gente que estaba al lado nuestro, lo que
hizo que por un momento estemos a la vista de todos, asi que para disimular
me separe un poco de ella, pero cuando volvió a subir gente casi la pierdo
por la manera y la cantidad de personas que subieron, asi que hice fuerzas
como pude para estar al lado de ella y no se como pero lo logré, la cagada
es que quede frente ella.

Pensé que ahi se terminaba todo ya que no iba a tener su cola para mi y
ademas no se habia dejado tocar la concha, que era lo único que podia hacer
en esa ubicación.

Entonces se me ocurrio: las tetas. Asi que lleve mi mano a mi pecho y con
disimulo la empece a tocar, primero con la reversa de mi mano. Como no decía
nada me dedique a hacer que disfrute tocandole los pezones, que a esa altura
ya estaban bien duros. Fue cuando cerró los ojos y apoyó su cabeza en mi
pecho y empezó a respirar mas fuerte. Con su cabeza en mi pecho tapaba de
los demas la visión de lo que haciamos, asi que le empeze a masajear las
tetas descaradamente.

Fue ahi que me animé nuevamente a intentar masturbarla y lo conseguí. Que
linda concha que tenia, carnosa como me gustan; ademas con el pantalón que
traía se la podia sentir muy bien.

Como la manosee, si por mi fuera la penetraba ahi mismo, pero todo tiene un
final y llegamos a Lanús, la estación en la que ella baja. Con razón no se
dejaba tocar, temblaba como loca, y como que se desvanecia, casi pienso que
estaba parada solo por gente que la sostenia apretándola y por mi mano
debajo de su concha.

Una vez en Lanús, cuando bajamos, por fin pude escuchar su voz, diciendome
que le encantó, a lo que yo respondí que tambien a mi y que me gustaría
seguirla un poco mas ya que me había dejado recaliente. Y entonces miró la
mancha en mi bragueta y penso que había acabado a lo que le dije que no, que
solo era liquido pre-seminal (es la contra que tengo cada vez que me
caliento de mas ya que me mojo mas que las mujeres, jaja), ademas no era el
unico que tenia la bragueta mojada; estonces le acerque mi mano con uno de
mis dedos un poco mojado ya que ella tambien estaba muy mojada.

Lamentablemente, aunque reconocio la calentura que tenia, no se animaba a
nada mas, y bueno, tuve que respetarla (aunque por mi interior la putee un
poco, ja).

La acompañé a la parada del colectivo y mientras esperabamos a que viniera
pude sentir esos labios de fuego que tenia, al igual que esa lengua que
parecia que estaba hirviendo.


Espero que les haya gustado mi relato y disculpen si termino asi pero
lamentablemente asi fue como paso; con decirles que hasta el dìa de hoy no
la he vuelto a ver (ESPERO QUE ME ESCRIBAS SI LEES EL RELATO PORQUE QUIERO
VOLVER A VERTE)


Me gustaria poder recibir comentarios suyos y porque no, alguna nueva
invitacion de ustedes:

chicas o maduras, no me importa la edad.

Mi email y msn es:

marcosraul69@hotmail.com
FOTOS

Este artículo no tiene comentarios.

Escribe un comentario







Código de Validación:

Introduzca el Código de Validación:




Estadisticas Usuarios

  • Online: 24

Categorias

Articulos Relacionados

Articulos Mas Vistos

Nuevos Comentarios

Recomienda Superrelatos a Tus Amigos

Tu Nombre:

Correo de Amigo:

Código de Validación:

Introduzca el Código de Validación: