Inicio » Relatos de Confesiones » La Chica de la Manicura

La Chica de la Manicura

Entre a una estética a cortarme el pelo, ya lo necesitaba, ya me había hecho cortar el pelo antes en aquel lugar, lo que mas me atraía era una muchacha que daba servicio de manicura, yo no acostumbraba hacerlo, pero si me gustaba verla.

El peluquero era un hombre llamado Xavier, que era ostensiblemente gay, me trataba con mucha amabilidad, me daba mucha conversación y se veía que yo le gustaba, pero yo me limitaba a hablar con el solo lo necesario, aunque si debo confesar que mas de una vez me vino a la mente la idea de tener algún tipo de relación homosexual.

Desde la ventana del salón yo contemplaba la lluvia caer, estaba aburrido, observaba a la manicura, ella lo noto y se acercó a mi, llevaba una lima de uñas en la mano y me la enseño, al tiempo que me ofrecía sus servicios, le agradecí su gesto pero en realidad no tenia interés en ello.

La joven se sentó frente a mi y tomo mi mano izquierda entre las suyas, al tiempo que me hacia notar la conveniencia de arreglar mis uñas, conversamos un rato y ella no me soltaba la mano, no podía creer que hubiera algún tipo de segunda intención de parte de ella, sin embargo la situación continuaba.

Ella era una joven de unos 22 años estatura mediana, tenia unas caderas amplias y aunque no era muy bonita tenia cierto atractivo que llamaba la atención, con las piernas cruzadas la falda le llegaba unos centímetros por arriba de la rodilla, eran unas piernas bien torneadas que llamaba la atención, entonces decidí invitarla a tomar un café, a lo cual ella acepto sin dudarlo un instante, diciéndome que llegara por ella a la hora de salida, así lo hice y fuimos a una cafetería cercana, el café se convirtió en una cena ligera y después la acompañe a su departamento, ella me invito a pasar y una vez adentro se acerco a mi y me dijo -por favor bésame-

Alcance a percibir en ella cierto viso de urgencia, me atrajo hacia ella y nuestro beso fue apasionado, entonces ella bajo la mano y se apodero de mi pené apretándolo suavemente. Yo brinque nervioso pues no esperaba esto, al menos no tan rápidamente, -tranquilo- me dijo esto no es nada malo por el contrario, la mire extrañado ella retiro su mano, comenzó a desabotonarse la blusa y como no llevaba brasier sus pechos brotaron frente a mi, yo no podía apartar la mirada de aquellos senos macizos, con grandes pezones.

Acerco nuevamente su cara a la mía y esta vez yo la bese, su boca estaba entreabierta y cuando mis labios tocaron los suyos, su lengua penetro en mi boca, abandonado a sus caricias, deje que mi mano se deslizara hacia sus pechos, los acaricie sentí que los pezones se enderezaban y los pellizque con suavidad, poco a poco nuestra ropa fue cayendo por el suelo.

Cuando estuve desnudo se me acerco nuevamente y me agarro el pené con una mano, mientras me acariciaba los testículos con la otra, ROSALINDA así se llamaba, comenzó a mamar con avidez moviéndose en forma regular de tal manera que yo entraba y salía de su boca con rítmico vaivén, yo sabia que no podía aguantar mucho, por lo cual suspendí el tratamiento.

Ella fue hasta el sofá, se acostó y abriendo las piernas dijo -quiero que me cojas-

Con mis deseos encendidos me agache sobre su cuerpo y coloque mi boca sobre su vulva, saque la lengua y la acaricie ella gimió y arqueo su cuerpo como una gata, chupando y lamiendo, haciéndola temblar y sacudir como una hoja al viento.

Me retire y con mi pené erguido me coloque entre sus piernas y le hundí mi verga con avidez, comenzamos a movernos lentamente al principio pero después fuimos aumentando, seguimos en aquel movimiento de vaivén hasta que unos minutos mas tarde, por sus gemidos y su respiración de que había tenido un orgasmo.

Yo en ese momento gire sus caderas, y embestí directamente contra aquel cuerpo que me llenaba de placer, entonces percibí que mi clímax se aproximaba y me moví con mayor rapidez, hasta que un fuerte espasmo me sacudió con violencia y mi esperma salió a chorros, caliente y espeso.

Unos 10 minutos después, sonó el teléfono y ella aun desnuda contesto, estuvo hablando durante unos minutos y después regreso, me tomo de la mano y nos dirigimos a su alcoba.

Conversamos unos momentos y luego comenzamos a besarnos y ella se me fue encima avanzando hasta colocar su vulva sobre mi boca. Yo comencé a mamar con furia haciéndola estremecer en cada toque de mi lengua, me sentía excitado y mi erección era latente.

Rosa Linda estaba encima de mi y yo seguía mamandola mas y mas acercándola a un nuevo orgasmo. De pronto sentí algo sorpresivo:

Una boca se apodero de mi pené y comenzó a mamarlo con fe, desde mi posición y con la vagina de Rosa Linda en mi boca, no podía ver quien era mi atacante. Lo único que sabia era que era delicioso!!

Seguía en mi agradable labor, dando y recibiendo placer, Rosa Linda gozaba sin inhibiciones, al tiempo que aquella boca me lamía y chupaba el pene enloqueciéndome de placer.

No pude mas.. y con un gemido eyacule, a aquella boca mamadora trago todo y con maestría me limpio con su lengua hasta la ultima gota.

Me gusto!!! No lo puedo negar.

Rosa Linda unos momentos después se sacudía, victima de otro orgasmo, delicioso, por lo que pude escuchar en sus gemidos, la lamí y la limpie bien y cuando ella se retiro, pude ver a mi agresor...

Era Xavier el peluquero, un shock me sacudió, no podía comprender aquello, había sido victima, de un abuso sexual.

Rosa Linda desnuda yacía en la cama boca arriba con las piernas abiertas, Xavier se acerco desnudo!! Frotándose la verga en completa erección y se tendió al lado de ella.

En que piensas? me pregunto Rosa Linda

Bueno yo nunca había tenido una experiencia así. Respondí

Aquello había sido demasiado para mi, la sola idea de pensar lo que había sucedido y ver a aquel tipo masturbándose frente a mi, que no se describir lo que ocurrió..

En segundos volví a tener una erección casi tan potente como la anterior y no podía retirar mis ojos de esa escena y comencé a frotar mi pené, masturbándome.

Rosa Linda se fijo en mi y me hizo un gesto invitándome:

Mira eso!!

Me volví para ver a Xavier, quien se dio la vuelta y me mostró abiertamente su ano.

No se te antoja?. Me pregunto

Rosa Linda me hizo un gesto de complicidad, a la vez que decía:

Anda!!!

Dudoso me acerque a el, verga en mano, pero el joven actuó con rapidez y tomando mi verga con su mano, la dirigió para facilitar mi acometida por detrás. Dude un momento cuando el glande toco su ano, pero alentado por ella, Empuje!!

Impresionado vi como mi pené se abría paso hasta quedar completamente adentro, comenzamos a movernos rítmicamente, en tanto Rosa Linda se masturbaba.

Ella fue la primera en venirse entre gritos de placer y luego instantes después, fui yo quien inunde con mi esperma las entrañas de Xavier, quien continuaba con su masturbación y momento mas tarde eyaculo con fuerza su semen ardiente.

Desde entonces frecuento mucho aquella estética, ya que los servicios que allí se dan, se han convertido en lo principal para mí. FOTOS

Este artículo no tiene comentarios.

Escribe un comentario







Código de Validación:

Introduzca el Código de Validación:




Estadisticas Usuarios

  • Online: 17

Categorias

Articulos Relacionados

Articulos Mas Vistos

Nuevos Comentarios

Recomienda Superrelatos a Tus Amigos

Tu Nombre:

Correo de Amigo:

Código de Validación:

Introduzca el Código de Validación: