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El Objeto de Cambio - 1ª Parte

La verdad es que aquella noche lo habíamos pasado bien en casa de unos amigos a cuya fiesta de aniversario habíamos asistido.
Pero devuelta a casa en el coche mientras observaba a mi marido, poco podía pensar que los próximos minutos cambiarían casi radicalmente mi vida.
Me distrajo de mis pensamientos un coche con cuatro personas que nos adelanto a gran velocidad, y comenté con mi marido lo peligroso que es conducir a esas horas.
Mi marido estaba muy apuesto con su elegante smoking, tiene 45 años pero bien podría decir que tiene 10 menos...
Yo tengo 35 y procuro cuidarme, por lo cual nuestros amigos dicen que hacemos una pareja muy atractiva...
Aquella noche yo llevaba un vestido blanco muy ajustado y con generoso escote, que resaltaba el moreno de mi piel y había sido la admiración de la fiesta, aunque este mal decirlo...
Eran las cuatro de la madrugada cuando nos dirigíamos a nuestro chalet en las afueras...
Estábamos ya cerca en una zona solitaria próxima a la urbanización, cuando de pronto surgió un hombre al lado de la carretera haciéndonos señas...
Yo no me había dado cuenta, de que el vehículo que adelantamos nos había vuelto a sobrepasar.
"Me parece que es el coche que nos pasó" comentó mi marido"puede que hayan tenido un accidente" añadió señalándome un coche metido en el campo un poco más allá...
"Paramos...?", preguntó mi marido... yo asentí con la cabeza...
Redujo la velocidad y nos aparcamos en el arcén...
Cuando estábamos bajando del coche nos vimos rodeados por cuatro individuos jóvenes de unos 25 ò 30 años.
De pronto uno de ellos cogió a mi marido por el cuello y colocándole una navaja le pidió dinero.
Mi marido le dijo que llevaba apenas unos billetes y les dio la cartera.
El que parecía el jefe, saco el dinero y tiró la cartera.
"Esto es todo" dijo como enfadado blandiendo los billetes, ante mi marido.
"Meterlos en el coche...!", dijo a los otros...
Nos metieron en su coche, mientras otro de ellos se ponía al volante del nuestro...
Hicimos unos pocos kilómetros antes de desviarnos por un camino secundario, para llegar a una especie de granja abandonada...
Nos bajaron del coche.
La noche era casi cerrada pero colocaron los coches de forma que pudieran verse con los faros.
"Que hacemos" preguntó uno de los hombres.
El que parecía el jefe, volvió a decirle a mi marido que donde estaba el dinero...
Mi marido le dijo que no tenia más...
"Vaya mierda!!!" respondió el sujeto" te daremos una lección".
Entonces hizo amago de cortarle en la cara con la navaja, ante lo cual yo le grité que por favor no lo hiciera...
El hombre se volvió sorprendido y se me quedo mirando y los cuatro hombres repararon en mi.
Mientras otro de los hombres sujetaba a mi marido, el se dirigió hacia mí...
" Se me ocurre algo mejor,..." dijo sujetándome por un brazo..." vamos a disfrutar de esta hermosa hembra en tu presencia" y mirando a mi marido preguntó..." no será precisamente tu esposa?" a lo que mi marido asintió con la cabeza, entonces sonriendo se volvió hacia mi" mucho mejor!!! así según como te portes, en tus habilidades estará que hacemos con tu marido ya que no tiene dinero..."
Esposaron a mi marido al espejo retrovisor de la puerta del coche... pero de forma que pudiera ver bien todo lo que ocurría....
A mí me pusieron en medio de los cuatro, en el haz de luz de los faros de los dos coches y entre dos me sujetaron por los brazos...
Entonces me arrastraron hacia un árbol y con unas cuerdas que sacaron de su coche me ataron a el.
"No se te ocurra gritar pues aquí no te oirá nadie" me dijo uno de ellos.
"Veamos que tal se porta esta mujercita...", dijo el que parecía el jefe, mientras con la punta de la navaja me levantó el vestido por debajo...,"bien...bien...que
tenemos aquí..." continuo, comprobando que llevaba unos panties calados blancos, abiertos con un liguero del mismo color, además de un minúsculo tanga, también blanco, el cual arrancó cortándolo con la navaja sin ningún miramiento...
"Mira la perrita que bien preparada viene..." y le lanzo el tanga roto a la cara a mi marido..." sabias que íbamos a venir a visitarte...?," me susurró al oído mientras me desgarraba el vestido por el escote dejando a la vista además mi escueto sujetador de encaje... que apenas podía contener mis senos...
"Vamos a tener una pequeña fiesta privada, tu y nosotros cuatro, zorra...así tu maridito sabrá que con nosotros no se juega..." y mientras decía esto me cortó el sujetador dejando mis dos tetas al aire... cuyos pezones estaban ya erizados y duros... mezcla de la excitación y el miedo...
Y comenzó a magrear mis tetas y meterme las manos entre las piernas, mientras mi marido se retorcía tratando de soltarse y gritaba que no me hicieran nada...
"No" dijo el jefe volviéndose a mi marido mientras me sobaba las tetas" no le haremos nada malo al revés!!!" y rió a carcajadas"algo que le gustará mucho" y apretándome las tetas continuó" nos la vamos a follar los cuatro!!!"
Todos rieron.
De pronto el jefe se detuvo.
"Oye dijo no hay una finca abandonada aquí cerca?" preguntó.
Los otro asintieron.
"Volvamos a los coches"
Me desataron y me metieron, semi desnuda como estaba, en nuestro coche, mientras le hacían conducir a mi marido.
En el corto trayecto el jefe me sobó todo lo que quiso.
" Si tratas de gritar" me dijo mirándome fijamente" te doy tal hostia que te salto los dientes"
Cuando llegamos a la finca, se detuvieron delante de una especie de establo.
Entramos y mientras esposaban a mi marido con las manos a la espalda, a mí me ataron a la pared a unas argollas, de esas que se usan para atar los caballos...
Todos empezaron a magrearme, y a meterme las manos por todas partes: las tetas, el culo, el coño...
Yo traté de resistirme al principio, pero el miedo y la excitación que aquellas ocho manos ejercían sobre mí, ya caliente cuerpo, me hicieron pensar en que era mejor dejarse hacer...
Me cogieron casi en volandas y me llevaron cerca de mi marido junto al coche...
Me dieron la vuelta y colocándome con las tetas contra el coche, me ataron las manos a ambos extremos de la baca del mismo, separadas lo suficiente como para que mis brazos estuvieran firmemente extendidos...
Luego hicieron lo mismo con mis tobillos a los bajos del coche me sentía como un animal expuesto en un mercado-
En esta postura con las piernas separadas, formando una perfecta "X" el jefe comenzó a pasearme la navaja por la espalda mientras le decía a mi marido que aquello no sólo no evitaba que se fueran a ir sin cobrarle algo de pasta a mi marido, sino que le debería algunos miles más, pues estaban iniciándome como puta y eso costaba dinero...
"Pero no tendrás problema para pagarnos, pues después de esta noche si la pones a trabajar, en poco tiempo sacaras buen dinero, ya que es un buen ejemplar... y caliente... ", y añadió..." incluso estoy dispuesto a asociarme contigo para ello, con la condición de poder follarmela siempre que quiera, " y mientras decía eso me pasaba las manos por el culo y el coño, " sin duda conmigo no podrá negarse..."
"A que no zorrita...?" y mientras decía esto me cogió del pelo acercándome muy cerca de su cara...
Me planto un beso en la boca que yo traté de repudiar, pero me sujeto con fuerza la cabeza y su lengua acabó por romper la resistencia de mis labios...
Yo trataba de que mi marido no pensara que me lo estaba pasando bien, pero la verdad es que a esas alturas mi cuerpo estaba muy caliente y aquel hombre sabía manejar su lengua...
Se colocó detrás de mí, y oí como se desabrochaba el cinturón y se bajaba la cremallera del pantalón...
Sentí como su duro aparato buscaba el orificio de mi culo entre mis redondas nalgas, abiertas sin pudor por la postura de mis piernas...
Suavemente al principio, pero enseguida con gran fuerza, fue rompiendo la resistencia de mi esfínter, produciéndome un gran dolor mientras golpeaba salvajemente con su cuerpo contra mí, aplastándome contra el coche...
"Así...!... Así...! zorra... disfruta que muy pronto tendrás que hacer esto a menudo... y no por placer...puta...!!!", me decía, mientras me enculaba con fuerza, empujándome contra el coche...
Cuando se corrió, llamó a otro de sus secuaces y le dijo que también me diera por culo...
"Hay que abrir ese agujero como si fuera un pozo... no sabes lo que se valora una buena enculada... así que dale duro!!! sin compasión!!! hasta que grite como una loca", le dijo a mi nuevo enculador…
"Si jefe" le contestó el hombre mientras me embestía como un bulldozer metiéndome su más que considerable aparato, hasta los cojones.
Los otros dos hombres le jaleaban.
"Venga más fuerte!!! aplástale las tetas contra el coche… duro con ella!!!"
El chaval se estaba empleando a fondo y ya el dolor y el placer se entremezclaban en una sensación que me hacia temblar y gemir de forma desesperada.
"Así Luigi así se lo estas abriendo bien sigue." le dijo el jefe.
Se volvió hacia mi marido y le preguntó que donde estaban las herramientas del coche...
Este le dijo que en el maletero, y allí se dirigió...
Mientras un nuevo hombre había tomado el relevo del anterior en mi ya dolorido trasero, y el semen vertido en él me fluía abundante del culo, cayendo por mis muslos y piernas e impregnando mis medias...
Cuando el cuarto hombre, estaba terminando su faena, vi como llegaba el jefe con las pinzas de arrancar la batería...
"Vamos a jugar un poquito, zorrita...", me dijo mientras me desataban y me colocaba las pinzas en los pechos.
Entonces me desnudaron totalmente y me hicieron arrodillar delante de mi marido y uno a uno me hicieron chupar sus pollas.
Cuando ya estuvieron a punto, me tumbaron en el suelo ante mi marido y se corrieron todos sobre mi cara y mi cuerpo…
Después el jefe conectó las pinzas a un cable que habían conectado a su vez en el encendedor del coche, durante milésimas de segundo...
… pero lo suficiente como para que una sacudida eléctrica recorriera mis pezones, que se pusieron aún más grandes y duros, así como todo mi cuerpo...
Tras repetir la operación un par de veces... me tumbaron boca arriba sobre el capó del coche, atándome las muñecas a los retrovisores exteriores, una a cada lado, abriéndome bien de piernas, atando mis tobillos a los bajos del coche y el jefe le pidió a uno de sus secuaces la maquina de afeitar...
Yo me quedé alucinada, pero efectivamente el hombre, sacó de un bolsillo una rasuradora eléctrica que conectaron al encendedor del coche, y empezaron a rasurarme mi cuidado coño, que yo personalmente mantengo con poco pelo, hasta que quedó completamente pelado...
Todos reían mientras tanto...
"Cómo una niña..." y los cuatro me lo manoseaban "te hemos dejado el chichi que está diciendo... Cómeme!!!" decían entre grandes carcajadas...
En ese momento, apartando a los demás, el jefe se colocó entre mis piernas y comenzó a chupármelo...
Yo creí que me moría...de placer...pero mi disfrute se vio cortado cuando escuché gemir a mi marido...
Los otros tres hombres, mientras su jefe me comía el coño y yo atada sobre el capó del coche no podía hacer mas que retorcerme de placer... habían desatado a mi marido y le estaban dando una paliza...!!!
Yo trataba de ver que pasaba, pero en mi posición era imposible, mientras aquel hombre seguía trabajándose mi entrepierna con una maestría increíble... creo que me corrí un par de veces, antes de que el hombre se levantara y bajándose denuevo los pantalones me endosara su aparato por mi más que humedecido coño...
Cuando se corrió y yo noté como su liquido salía entre mis muslos sobre el capó del coche, les gritó que dejaran ya a mi marido, al que trajeron todo golpeado y arrojaron al suelo junto a mí...
Luego me follaron uno a uno así como estaba tumbada sobre el capó del coche y mientras uno me follaba otro me metía la verga en la boca y el tercero me magreaba las tetas... cuando uno se corría en mi coño, pasaba a ocupar el puesto del que me sobaba los pechos, así hasta que me follaron todos...
Cuando estuvieron satisfechos me desataron y tras volver a colocar a mi marido esposado al retrovisor del coche me dieron la vuelta y volvieron a atarme en la misma postura de "X" a la baca del coche...
Entonces el jefe dirijiendose a mi marido le dijo:
"Bien... ha llegado el momento de dejarte un recuerdo de nuestra visita, para que recuerdes que debes pagar...vamos a marcar a esta zorra para que no se te olvide que nos debes dinero por la iniciación de esta zorra..." y mientras decía esto me hizo una "x" con la punta de la navaja en ambas nalgas..."Sabes... tienes suerte pues se ha portado como una autentica puta, aguantando y corriéndose como una zorra...así que no te cobraré mucho por su formación como puta, pues ha aprovechado la noche, y no han hecho falta clases extras, pero ahora le daremos unos cuantos azotes y os dejaremos en paz... hasta que volvamos a cobrar..."
Me escocía el corte y notaba la humedad de la sangre, sobre mis nalgas, cuando de pronto note un agudo dolor sobre una de ellas...
Dos de los hombres se habían quitado sus cinturones y empezaron a azotarme con saña mi trasero, hasta dejarme las nalgas ardiendo de dolor, y según comprobaría mas tarde cruzadas por múltiples señales de los cinturones sobre mi piel...
Al cabo de un rato de azotarme, me desataron, pero sólo para darme la vuelta y atarme igual pero mirando al frente.
Uno de ellos metió un pañuelo en mi boca y lo sujeto con cinta aislante. "Es para que no grites pues ahora si que te dolerá" me dijo sonriendo.
La sensación era aún mucho más desagradable, pues mientras estaba de espaldas ignoraba lo que sucedía, pero ahora podía ver a los cuatro hombres sonriendo frente a mí y me sentía aún más desnuda e indefensa.
Vi a mi marido atado un poco más allá, que me miraba impotente.
"Seguir el castigo!!!" les gritó a los dos hombres, que ahora podía ver claramente con que cara de satisfacción hacían restallar en el aire sus cinturones, que acababan irremisiblemente sobre mi piel.
Empezaron por mis muslos, para seguir por mis costados según se acercaban a mis pechos empecé a temblar, pues el dolor era a veces como un cuchillo e imagine cuando golpearan mis pechos como seria aquel dolor.
"Basta! " dijo el jefe
"Y la próxima vez serán los pechos..."dijo el jefe dirijiendose a mi marido,"... y entonces no andaremos con miramientos...!!!"
Sólo de pensarlo un escalofrío me recorrió el cuerpo..
Me desataron y mientras el jefe me abrazaba y daba un largo beso con lengua, al que traté de no responder...
Dos de sus secuaces, dieron un par de puñetazos a mi marido, mientras
le recordaban que volverían y que sería mucho peor si no les daba dinero.
Incluso el jefe le dijo que hablaría con él para montarse el negocio conmigo...
"A esta zorra se le puede sacar mucha pasta, tres o cuatro polvos por noche... con gente bien... y tu te quedarías con el 31% y yo el 69%... ¿entiendes?... soy muy romántico...!!! bueno ya hablaremos..." y mirándome a mi continuo..."Te has portado como una autentica puta...ya té follarè otro día...¿verdad que me la dejaras tío?" y mientras decía esto le dio una patada a mi marido...
Se fueron tras desatar a mi marido que quedó tendido en el suelo...
Yo estaba destrozada, totalmente desnuda y dolorida...
Había ya amanecido y al mirar el reloj de mi marido comprobé, que habíamos estado más de cuatro horas en aquel establo.
(Continuará.....mañana)

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