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Botas, Ligueros y Medias de Seda

 -¿Sabes qué?...Mañana no te duches ni te cambies de ropa interior.Ponte las mismas medias de seda y esas botas de caña alta negras que tanto me gustan...Ah, y lleva liguero, no te olvides.Le gusta el olor de las prendas íntimas.No me falles, es muy importante para mí cerrar ese trato.
-No te preocupes , Joan, dijo mi ayudante y amiga íntima.Sé lo que te juegas y te ayudaré.A mí también me importa mucho esta empresa, y me doy cuenta de que un trato con la gente que él representa es fundamental para sanear nuestras cuentas.
Al día siguiente recibí a Don en mi despacho, y poco después entró Luna.Llevaba lo que yo le había pedido:botas, medias de seda y supuse que ligueros, aunque no los veía.¡Buena chica!pensé.De la reunión fuimos a almorzar y ví que ella ya estaba enviando señales inequívocas a nuestro invitado.Y parecía que él las recibía con agrado.En un momento dado ella fué al baño, y él, con cara de conspirador me preguntó, con su marcado acento alemán:
-¿Tú crees que ella y yo, podríamos...bueno...vernos íntimamente?Me parece que le gusto,pero no quiero ser inadecuado.
-Uff, sí, ¡es evidente que le gustas! Ya te conocía por foto y al verla comentaba lo bueno que estás.(yo no mentía en esta ocasión:lo había dicho)
-Pero tú tienes una relación con ella, ¿no?
-La hubo, pero ahora no hay nada de eso.Sólo somos amigos.(Ahora yo mentía, porque mi asuntillo con Luna continuaba, pero el embuste era necesario, ¡no fuera que se echara atrás por moralina!...además, yo no soy nada celoso)
-Ahhh.Vale.Entonces,¿Podrías dejarnos solos después de un rato de reunión?No tengo tiempo de llevarla a cenar y todo eso...Debo volver a Berlín hoy a la tarde,pero ella me gusta muchísimo...
-No te preocupes, Don.¡Te garantizo que os dejaré a solas no bien firmemos el contrato!
Dicho y hecho:los dejé solos en mi oficina, y me fuí a casa.Esperaría unas horas y luego volvería al despacho.
Regresé en el tiempo previsto, y cuando se abrían las puertas de mi ascensor, ví salir al alemán con cara de éxtasis, la corbata mal puesta y el pelo alborotado...Atrás, despidiéndole y con la misma expresión estaba Luna.No me vieron, y me colé por un despacho adyacente.Cuando oí que el ascensor se cerraba y el tipo bajaba, abrí la puerta de la oficina, y encontré a Luna derrumbada en mi sillón de cuero negro, sonriendo como alelada.
-¡Chico, qué maravilla!exclamó al verme.Ese hombre es dinamita pura.
Ví que sus medias colgaban de cualquier manera de los muebles, lo mismo que el liguero y el sostén.Sólo se había vuelto a poner el vestido negro para despedir al tío.
-Ufff,Joan¡qué pasada!He hecho cosas que nunca había probado, y te puedo asegurar que he gozado con él más de lo que pude haber gozado con todos mis amantes juntos,a excepción de tí, claro.
Pensé que decía lo último para no joderme, pero parecía tan exultante que me intrigó muchísimo.¿Qué habría hecho que nunca había probado, y que tan satisfecha la había dejado?¿Sexo oral?lo hacíamos siempre...¿posturas raras?también...¿Sexo anal?otro tanto...
Yo sabía que a Don (me habían dado el soplo)le gustaban los olores y por eso le dije a Luna que no se cambiara ni lavara antes de la cita, pero no creí que eso fuera el no va más...A ver qué me contaba.
-Bueno, cuéntame, dije sentándome a su lado después de servirnos una copa a ambos.
-Verás, cuando nos quedamos solos,primero me besó.
-Ahh
-Besaba muy, muy bien.¡Y es tan guapo!Luego me besó las orejas.Ya sabes, metiendo la punta de la lengua, mordisqueando los lóbulos.
-Ah
-Luego siguió con la lengua cuello abajo, mientras sus manos subían y bajaban lentamente por mi cuerpo.Yo todavía tenía puesta toda la ropa.Como tú dijiste, no me había duchado, no llevaba desodorante y mis braguitas y medias eran del día anterior..Así que bueno, olía un poco.Huelo un poco más ahora.
-Lo noto, dije olfateando el aire a su alrededor.Olía a sudor, a sexo, a Calèche,y la mezcla era rara, aunque no desagradable.
-Hundió su nariz en la tela del vestido, justo sobre los pechos, y noté que su respiración se aceleraba.Me ofateó en las axilas, obligándome a elevar los brazos para olerme mejor, y se volvió frenético:siguió acariciando y lamiendo la tela del traje, luego las medias, y hasta las botas.Se tiró al suelo de espaldas y me lamió hasta los tacones y las suelas .¿Qué te parece?
-Pues que está loco.
-A mí, sin embargo, aquello me gustó.No sé decirte por qué pero me gustó.Tal vez yo también sea fetichista...Desde allí abajo metió la cabeza entre mis piernas, y olfateaba como un sabueso mi culo y mi coño, que además de sucios, estaban empapados, así que imagina cómo olían...
-Me lo imagino
-Estiró la goma del tanga y ¡metió la cabeza entre ella y mi cuerpo.Quedaba como si le hubieran puesto una soga al cuello, pero él estaba la mar de a gusto, oliendo,lamiendo y chupando mi culo y el chocho... Yo estaba de pie,abriendo al máximo las piernas y con las manos apoyadas aquí, en tu escritorio.Me pedía, con la voz ahogada por mi vulva:
-¡Mueve tu culo contra mi cara!y aspiraba mis olores.Al principio me dió un poco de corte.Estar tan sucia y que lo notara, pero lugo me calentó muchísimo, y me refregué contra él, que se había sacado una polla enorme de punta rojiza, y se la meneaba.Me froté tan bien que me corrí en su cara, y el tipo tragaba mis flujos como si fuesen la mejor cerveza alemana.¡qué guarro pero qué buen amante!Se puso de pie y me metió la verga a punto de estallar en la boca, diciendo-¡chúpala!y se la mamé hasta que al rato se corrió en mi boca, haciéndome tragar toda su leche...
Pero es un fuera de serie, e inmediatamente me empezó a oler de nuevo el cuerpo, y me quitó las botas, las medias y el liguero, lamiéndome cada centímetro de piel que iba descubriendo.Y terminó de quitarme las medias con la boca.Las sostenía con los dientes mientras me acariciaba.Cuando me las sacó del todo me chupó los pies, y los olía con deleite.Tú nunca, y nadie, en realidad, me había chupado los dedos de los pies.¡Sentir la lengua por allí, culebreando, es maravilloso y me puse muy caliente de nuevo, y él también.Ví subir su trompa hasta el ombligo, y su roja cabeza latir contra su vientre...Se me ocurrió tocarla con los pies empapados con su saliva, y empecé a frotarle el pene cogiéndolo entre las plantas mojadas.¡Te juro que se volvió loco!Murmuraba palabras en alemán, mientras me follaba los pies, si se puede explicar la cosa de esa manera...y mientras yo lo acariciaba, cogió una media y se estranguló con ella el pene, eyaculando sobre la seda y mis pies.Después los lamió tragándose su propio esperma, y me obsequió con un cunnilingus de antología...
-¡Joder con Don!Sabía que le iba el fetichismo pero no tanto...
-¡Y esto no es todo!me olió de nuevo el coño ya hediondo, y me clavó la verga , primero por ahí y luego por detrás, haciédome correr y llenándome de leche el recto...Luego me limpió con mis bragas y se las guardó en el bolsillo del traje."Como recuerdo"dijo.Por eso ves mis medias, el sostén y el liguero y no mi tanga...
-Me alegra que hayas disfrutado tanto.Yo he ganado mucho con su visita, así que todos contentos,¿no es cierto?
-Claro.Ahora me voy a casa a darme un largo baño, que falta me hace.Cuando me relaje en medio de la espuma perfumada, pensaré en él.Tal vez esté a esas horas en su avión privado, oliendo el souvenir que se llevó de aquí .Y haciéndose una paja, claro.
Joan, sólo te pido, que si viene de nuevo alguna vez, aunque yo esté en Alaska, me llamas el día anterior, y vengo sin ducharme.¡No te perdonaría que no me avisaras!

Autor:PETER. FOTOS

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