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Mi ex y su Actual

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Hola Soy un hombre que ha reincidido en el matrimonio. Me he casado por segunda vez, con una joven mujer y no me arrepiento. Pero lo que voy a contarles, es lo que me ha sucedido y que entiendo es algo ciertamente curioso.

Me case la primera vez, con mi primera novia, una mujer bella, extraordinaria, inteligente y muy querible. Todo anduvo bien en 5 años de matrimonio, mas, algunos desgastes normales y algunas inapetencias de mi mujercita, me pusieron en falta. Yo la apetecía continuamente y quería sexo todos los días, es mas, creo que la hubiera montado varias veces al dia siempre claro esta, que el físico me aguantara. Estaba, y esta buenísima. Y eso a pesar de la que tengo ahora es mejor quizás, me hace recordarla bastante. Pero bueno, yo me calentaba con mi mujer, y descargaba mi calentura con mi secretaria.  Pero un buen día, un buey corneta me vendió, y mi mujercita se puso de muy mal humor. Así, fue que al poco tiempo, nos separamos. Yo seguí consolándome con mi secretaria. 

Al año, me entero de que ya mi ex mujer se casaría con uno de nuestros mutuos amigos. Un poco me dio bronca, pero la cosa era así, y así la debía yo soportar. Quise concretar con mi secretaria, pero esta, que tenía novio, me planteó claramente sus intenciones de casarse con su novio, y que yo solo tenía el papel de amante.  Anduve algún tiempo bajoneado hasta que fui por obra de la casualidad a dar con una chica joven, bonita y muy talentosa en la cama. Por pura casualidad nomás, era sobrina del actual esposo de mi ex mujer Lucía. Pero ese motivo ha hecho que nos encontremos en algunas reuniones familiares, que nunca faltan. Yo cada vez que veía a mi mujer me puteaba interiormente, porque cada vez se esta poniendo mas fuerte. Pero tengo flor de mujer en casa y eso me lleva a la calma. Pero, hace algunos meses….. y a eso viene este relato…. 

Juan, el tío de mi mujer actual y el marido de mi ex mujer, aprovecho una fiestita de bautismo y se me acerco con la sana idea de plantearme un problema de alcoba que tenia con mi ex. Para cuanto arranco con su tema, crei caer en  cuenta que era lo mismo que me había pasado a mi, pero no….. no era tan así….. porque si bien, mi ex no le daba buen sexo, ella aducía que su desgano venia porque en realidad me extrañaba a mi, en la cama y follandola. Y el hombre se despacho, con que ellos se querían mucho, que lo habían hablado y estaban dispuestos a pedirme que compartiera algunas veces la cama con ellos, a los efectos de darle el gusto a mi ex de recordar mis embestidas.  Se me quemo el bocho….. porque si bien, yo siempre hubiera querido seguir enfierrandomela a mi ex, en realidad la perdí, por que ella no se dejaba hacerlo siempre, y ahora venia a pudrirme el balero. 

En esa ocasión le dije que lo pensaría. Mire a mi mujer desde lejos, y le devolví la sonrisa, y me dije….. estoy perdido. Yo sabia que por mas que lo pensara, pecaría, sin duda pecaría. Esa noche, ya en casa, Raquel, mi mujercita, me pregunto sobre que hablaba con tanto entusiasmo con su tío….. y no sabia yo que contestarle…. Asi que dije falseando…. De fútbol…. Que raro, dijo…. A ese jamás le había interesado el fútbol, así que no no andes con vuelta….. porque si te contó algo de mi, yo ya te lo he contado bien eh? Es cierto…. Me había contado que fue con su tío, su debut sexual. Pero fue una sola vez y jamás otra….. Creo que esa noche, la hice transpirar a mi Raquel…. Porque la lamí, bese, masaje, y le di como un poseído, ya que me imaginaba a mi ex, y me ponía frenético.

Pasaron unos meses desde aquella primera intentona de Juan.  Esa tarde estaba yo guardando el coche en el garaje que esta a dos cuadras de mi ex domicilio. Camine esas dos cuadras lentamente, como apaciguando mis ansias, entre a la casa, con la llave que siempre tuve… y tal como habíamos quedado, me prepare a subir al dormitorio. Allí estaban ellos, esperándome….. el se sentó en la cama, y ella expuso todo su esplendor estirándose tan larga y esbelta era en aquella cama donde tanto yo la había deseado. Se acerco tal una gata en celo, y lo primero que dijo….. – Aca no hay problemas, porque lo tenemos recontraconversado, estando totalmente de acuerdo y deseosos de hacer lo que vamos a hacer.- Yo no quería pensar, y ayude a que ella me desvistiera, para quedar tal cual ellos, completamente desnudo. Me sorprendió que ella llevara la batuta y dirigiera las acciones, al encaramarse para comenzar a darme una bienvenida dando besos y lamidas a mi verga ya parada. El metía sus manos entre sus nalgas y la acariciaba, y ella me dio una chupada agradable como para que me diera cuenta que las cosas en esa cama habían cambiado. 

Nos abrazamos con calentura, y Juan se puso a un lado, filmando el reencuentro entre mi amada Lucía y yo. Toque cada palmo de su carnoso y firme cuerpo, y en cada centímetro encontré una devorante formula de calentura femenina.  Dejo, mi polla, me miro y me exigió….. Dámela toda…. Y se puso en cuatro. Ya mi verga húmeda por su saliva, entro en contacto con su vulva mojada, semiabierta, a la que hubiera querido chupar antes de clavármela, pero….. obedecí y se la enterré lenta pero sin pausa hasta sentir que mis huevos se estrellaban contra sus palpitantes nalgas. Ella quería triangulo, porque manoteo a su Juan para chuparle la verga, mientras yo la embestía con firmeza. Me sorprendí, sentirla acabar tan pronto, y ellos festejaron también como una novedad. El la provocaba a que gozara, y ella le respondía que viera como era ella de puta conmigo…..Fue así que me tumbo y se monto para cabalgarme con buen ritmo y mucho salero…. Abría su boca, balbuceando obscenidades, me besaba, me refregaba…. Y yo comencé a dudar de mi capacidad de conocer a las mujeres, porque no me la hubiera imaginado nunca en esa acción de alta calentura….. y menos aun cuando le pido a Juan que le metiera un juguetito en el ano. Gozaba como un perra…… y me lo decía sin vueltas…… y hasta me fue explicando que se estaba preparando el hoyito para que yo le rompiera el culito….. Queres, queres verdad? Me decía…… Si mamita, si mamita, respondía yo. 

Así fue que otra vez puesta en cuatro, le di por el hoyito trasero, y fue la primera vez que se lo hacia sin discutir nada…… fue la primera vez que ella lo entregaba por propia voluntad. Terminamos haciendo tríos de diversas formas y hasta una doble penetración que la llevo a delirio sexual. Yo quede extenuado, y ella solo atinaba a besarme y pedirme que aceptara hacer esa reunión una vez por semana. Que quería gozarme como no la había hecho antes, por tonta, que ahora sabia lo que había perdido, pero que estaba bien y que podíamos recuperar lo perdido.El asentía como un cornudo asumido. Juan era un buen anfitrión, la preparaba, la calentaba, le daba lengua hasta ponérmela justo y a punto para que yo la reventara a placer de fornicacion emblemática. Asi entramos en una rutina de buen entendimiento. Ella estaba dispuesta a abrirse muy degeneradamente a nuestros instintos de poseerla. Mi ex es ahora una hembra infernal.


Solo me faltaba Esto

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Solo me faltaba esto!! Exclame con bronca al no poder abrir la puerta de nuestro departamento. El día había sido trajinado en la oficina, perdí tiempo en el supermercado, ya era hora de estar en mi hogar, para reponer fuerzas, cocinar y esperar a mi marido.  ¡ Algo se ha trabado aquí….. y no puedo, no puedo….! - ¿Algo pasó a usté? – retumbó la sonora voz de un moreno que era nuevo vecino en nuestro piso. Único vecino.- …. Es que no puedo…. Dije…- Mientras volvía a retorcer la llave trabada. Allí en cuclillas trate de recomponerme porque en el afán de solucionar mi problema, había dejado mis cosas en el piso, y eso no era grave, tenia la ropa desalineada, principalmente, la blusa de la cual se me habían volado unos cuantos botones y dejaba ver mis pechos muy fácilmente.-       Yo abro usted – volvió a ofrecerse el fornido muchacho. Ese muchacho, del cual cuando se mudó, le permitió a mi esposo bromear de que ahora tendría cerca uno de esos buenos sementales, como para intentar jugar con alguien extra en nuestra cama. Porque cualquiera se daba cuenta de que era uno de esos bestias inmensos de esos que aparecen en las películas con blancas desenfrenadas y mi esposo nunca había perdido esa costumbre de buscar variantes para provocarme.

No pensé en eso en ese momento, solo en solucionar mi problema. Acepte su ofrecimiento, y corrí mi ser junto a la pared. El tomo mi lugar, pero solo al arrimarse me turbo, por su mirada puesta en mis escotes indecentes y en su presencia tan varonil y ruda como agradable. En un clic, clic, clic abrió la puerta de par en par, se paro ya con mi cartera en la mano y haciendo una gran reverencia me ofreció pasar a mi propia casa. Entre satisfecha de la ayuda, pero nuevamente me percate que el muchacho me relojes de adelante y de atrás sin ningún indicio de recato.   Quizás ellos tengan esa costumbre, opino mi esposo luego que se lo contara. Era de Malasia, casado pero aun no venia su mujer y se dedicarían a oficios “manuales” de los cuales eran especialistas estudiosos. Ah… dije, como entendida aunque no sabía a que se dedicaban. El miro atentamente nuestro living, aprecio cuadros y esculturas y luego de terminar el refrigerio que le serví, se fue saludando cortésmente. Timo fue muy educado.  Mi esposo me dijo, que en realidad tendría yo que haberlo invitado a cenar, pero a mi no me pareció necesario. Yo no trabajo los sábados, mi esposo Edu, si.  Edu, me llamo cerca del medio día, y me dijo que se había encontrado con Timmo,casualmente, le había agradecido el gesto de días antes y que estaba invitado al medio día. Ah, yo no me voy a poner a cocinar ahora!!!, y no lo hice, pedí un menú livianito y empanadas, que con buen vino, podríamos agasajar al malayo Timmo. No soy una boluda, y no me fue difícil intuir que Edu estaba tramando un intento de lo que sabia muy bien, yo no participaría. Porque si bien dije, no soy boluda tampoco soy una de esas que se dejaría manosear por cualquiera.

Y así fue, que Timmo vino como a las dos de la tarde,  ya Edu, se había comido algunas entraditas y estaba por su segunda copa de vino Shiraz. Así que Edu y Timmo departieron un largo y entretenido dialogo, donde pude enterarme de que eran estilistas de físiculturismo, que practicaban relax y esas cosas de spa y otras yerbas. Todo mezclado con chistes sobre mujeres, y casas subiditas de tono.  Y de pronto la conversación eran los físicos de las mujeres y cayeron justo en el mío, poniéndose a describirme uno y a imaginarse el otro. El calorcito era intenso, las empanadas riquísimas, y el vino estaba haciendo de las suyas ya que yo estaba alegre festejando las ocurrencias de ambos, y mas aun cuando se trataba de mi integridad física. Y la cosa se fue poniendo …. Espesa….. - y tiene un físico como para el placer- dijo edu- y sin duda si se la motiva debe encender candiles de fuego- dijo el otro.- le regalarías una sección de esas que describes tu? Ahora Timmo?- sin dudas les demostraría cuan diferente es todo con motivación adecuada- dijo calmo.-no se….. dije ….pero muy dubitativamente.¡Vamos Marcela, ve a recostarte que quiero ver lo que hace este amigo!No se bien, si Edu estaba excitado o tomado, pero lo estaba diciendo con seguridad.Y yo….. que tenia ya a esa altura, cierto morbo, por saber que era lo que hacia realmente ese muchacho, que sabia que mi marido estaba desde hace tiempo entusiasmado por saber si el sentiría lo mismo que dicen sentir otros hombres cuando le tocan a su mujer, - porque otra cosa se, que no pasaría – aunque en mis fueron íntimos, cuando veía las porno que Edu traía, yo sentía envidia de esas mujeres con varios hombres…. Y me calentaba. Saque la fina colcha de la cama de huéspedes y me extendí sobre la cama, pero no tarde en darme cuenta de que debía haber dejado una sabana arriba suelta, y verán porque. Timmo comenzó su tarea relajante, y mi esposo ocupo el silloncito del rincón. Pronto me dio un masajito los pies desnudos. Me pido abriera la blusa la que quito estando yo tendida de espaldas a el.  Eso preservaría mi delantera. Mis senos son algo exuberantes para mi cuerpo delgado, y sobresalen fácilmente. Así fui lentamente recorrida en toda mi espalda por pequeños toques, golpecitos y apretones de las manos del malayo. Desabrocho el cierre de mi pollera y bajo esta dejándome tan solo con una bikini fucsia que además de pequeña es transparente. Tuve sensaciones picantes y un cosquilleo intenso en mi estomago, cuando Timmo, paso las manos sobre mis nalgas y hasta cacheteo los glúteos.

El malayo parecía tener varias manos, porque lo sentía al mismo tiempo sobre mis piernas, caderas y espalda. Se fue tornando delicadamente delicioso.
Así fue frotando una vez y otra vez, desde mis pies hasta el cuello, pero en cada viaje descubría partes inexploradas por sus agradables dedos. Cada vez, iban mas profundo sobre la cama, masajeando ya mi barriguita, y algo mas que mi costado, pues tomaba gran parte de mis lolas en sus pases y pases. También fue lentamente separando mis piernas, y ya no solo era mi cola, sino que su mano pasaba por entre mis piernas  y seducía mi vientre. Mis ojos se cerraron, dejándome llevar por aquello que dejo de preocuparme ya que era machismo mas fuerte el placer que sentía en lo mas profundo de mis sentidos. Yo no sabría decir que fue primero, pero si que estaba como sumida en un paraíso cuando me percate que ya sus manos circulaban por debajo de mi bikini y sus dedos habían abierto los labios de mi vagina, incordiando a mi clítoris de tal modo que se estaba poniendo durísimo. También sus manos en la subida, pasaban por debajo de mi cuerpo, sometiendo a mis senos a un riguroso tanteo, que siempre terminaba en la punta de los pezones. Ni hablar que yo ya estaba respirando entre gemido y gemido. Cuando llevo una de mis piernas hacia delante, juntando la rodilla con mi brazo, tenia sin dudas un panorama total de mi sexo, que por la acción referida se había levantado levemente. Timmo, me masturbaba ya con constancia, y metía algunos de sus dedos en mi vagina. Yo estaba en el limbo de los deseos, recontraentregada a sus hazañas. Con una sola mano, hurgaba en mi trasero y en la conchita a la vez. Pronto sus palmaditas eran en mi colita, en mi espalda, vientre o directamente sobre mi expuesto clítoris que ahora ardía de frenesí. Tenia yo ya espasmos que pronosticaban una violenta explosión, y me aferre a los barrotes de la cama de huéspedes, abrí bien los ojos y vi a mi Edu extasiado filmando la escena. Hijo de puta! Le dije, sos un reverendo hijo de puta, amorcito mío…. Y cerré los ojos ante el avance de la lava mas ardiente que pueda orgazmar una mujer poseída por la recontramilcalentura inimaginable.

Timmo me saco con sus manos mares de jugos calientes que fluyeron desde lo mas profundo de mi calentura. Nunca había gozado de esa manera y nunca lo había hecho tanto.  Así se lo hice saber a Edu, cuando Timmo se fue. Allí ahora tapada, dormí una larguisima siesta de sábado a la tarde. Me despertó Edu, con un refrigerio y diciéndome que la ducha estaba lista. Tuve una hora bajo el agua reparadora, y salí espléndida del baño. Espléndida en cuanto a como me sentía, y espléndida envuelta en un gran toallon rosa. Suponiendo que Edu, estaría esperándome en nuestro dormitorio, fui hacia nuestra alcoba. Entre, y fue enorme mi sorpresa ya que Edu estaba recostado sobre un costado de la cama, totalmente desnudo, y en el otro extremo también totalmente desnudo estaba Timmo.-       Ven Marcela, que ahora si compartiremos la fiesta.--       Que locos, dije….. porque no sabia que podía decir.Me subí a la cama desde la parte trasera, y ya ellos tomaron posición.  Mientras me ayudaban a quitar el toallon, Edu acaricio mis piernas y beso mis nalgas, para lamer mis piernas, entrepiernas e ir por su vicio….. lengüetearme la conchita. Yo quede frente a Timmo, y sin dudas este sabia que era lo que vendría, porque levanto su morcilluda poronga para primero golpearla en mis tetas y luego entregarla a mis manos que la sobaron antes de que mi boca comenzara a recorrerle todo su firmamento. Tenia ante mi la polla mas grande que había visto en mi vida, gruesa larga, dura y respingada ya hacia arriba con solo un par de besitos recibidos. Pensando que seria imposible que aquello tan grande entrara en mi coño, me lo comencé a mamar como puta, mi esposo no me veía, porque estaba metido debajo de mi coño. No sabía yo que dos cámaras nos estaban filmando. Así estuvimos un rato encantador. Para cuando me giraron, yo contuve el aliento, y me tranquilice cuando note que Timmo tomaba mis caderas para besar mis partes…. Y me gusto mucho.

Me dedique a mamar a mi Edu, al que viendo que tenia la polla durisima, le pedi que me la metiera, porque no queria probar algo del malayo ya que era demoledor. Asi fue que otra vez girada, pero ya muy caliente, senti como mi esposo me ensarto con sus ganas y las mías, ya que era la primera polla que recibía ese caliente sábado. Timmo franeleo con su pijota en mis tetas, me la dio a chupar y lo masturbe pensando en acabarlo, pero lo que logre es que se le pusiera enorme y durísima. Mi esposo me la saco, aun cuando yo lo estaba disfrutando, y giro hacia el otro lado de la cama. Timmo se cruzo con el, y yo allí, empantanada, supe prever lo que se venia. Timmo intentaría meterme aquel follón inmenso….. y ya el enorme capullo de su pija, rozaba mi conchita recién abierta por mi esposo.  Cariñosamente Timmo, acaricio mi espalda, mi cintura, mi caderas y me hamacó hacia delante y atrás, como para jugar así, con la punta de su pollon….. mas, fue abrumadora la falta de criterio que una tiene cuando esta tan caliente, porque me fui apoyando cada vez mas fuerte en su pijota para hacerla entrar en mi cueva. Evidentemente que pese al miedo, al dolor que podría venir, yo la quería adentro. Así, me metí hasta donde me dio el placer aquello tan duro y enorme…… nunca pensé, pero la tenia adentro y quería que nunca terminara ese momento de placer. Y lo grite a los cuatro vientos. Lo dije una y otra vez, les pedí que no me la sacaran que me quería morir con aquello adentro gozando y gozando. Es notable como una puede pasar de ser una señora recatada a una hembra degenerada y putona, porque acabe como si fuera una yegua, lo hice varias veces y seguí pidiendo mas. Era evidente que aquello de la tarde había influido en ponerme mas loca sexualmente. No bien, Timmo me la saco, le pedí a mi marido tomara su lugar, y así, mojándole la pija a Edu, le indique que me abriera el trasero. Lo hizo con una facilidad pocas veces lograda. Eso era lo que yo esperaba, porque me gustaba coger por el culito. Así que me monte a Timmo, y mi Edu me la volvió a dar por detrás. Fueron otra vez como las de la tarde unas acabadas enormes, que nunca había tenido en mi vida. No hubiera querido que esa noche terminara, pero el cansancio termino por llamarme a la realidad. Estábamos ya otra vez en el living, después de haber terminado las empanadas y tomado unas copitas de vino.  Con una pierna sobre el sillón y la otra extendida al aire, me hacia follar por Timmo suavemente, dejando entrar y salir aquel vergon inmenso, que tenia la virtud de derretir mis mieles haciéndome correr a cada rato….. aunque al final ya no me quedaban gotitas. Fue la primera vez también, que tuve que decir, basta, basta por hoy. Me habían calentado y recogido como nunca. Nunca pude olvidar ese sábado. Porque fue el primer regalo que me hizo mi marido a nuestra sexualidad formal, que paso a ser desde entonces sexualidad feliz…

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Nunca lo pensamos, pero nos lo merecíamos. Mentira, si que lo habíamos pensado. Mucho mas lo había pensado el, mi esposo, que yo. El tenia como ese ratoncito que le regresaba una y otra vez, y cada vez que le regresaba y me lo hacia saber, yo me subía al ratoncito y también fantaseaba un poco. Que lo merecíamos, porque somos dos que se entienden, dos que se quieren, dos que se aman, dos que se revientan hasta la ultima gota de placer sexual.  Pero hay cosas que no suceden, porque no se buscan y cosas que sin buscar, suceden. 

No era la primera vez que teníamos visita en casa, porque éramos para muchos amigos que quedaron allá en nuestra ciudad de provincia, como referentes de contacto en la capital. Y siempre los recibíamos cordialmente. Así fueran familiares, amigos o allegados. Esa oportunidad era nuestro huésped, Carlos, un amigo de la juventud, que se había llegado hasta aquí, para un congreso de la empresa que el representaba allá,  era ese su trabajo comercial. Llego pasado medio día,  luego de los saludos de rutina, instalarse, recomponerse del viaje, se fue a su primer día de congreso. Era apuesto, agradable y dulzon. Y si que me miro con atención, pero supo disimular su análisis meticuloso, pero yo me sentí analizada. Pero era normal, entre quienes se ven después de algún tiempo. Y no se si mi esposo, Leo, se dio cuenta de algo, pero le hizo hacer un comentario para responderle a su directa pregunta…..

Viste como esta la tanita? Un bombón que cada día esta mas rico…. A lo que Carlos respondió: Un bombonzazo, era y es una bombonas que tu te mereces. Fue lo mas subido que hablamos pero me afecto. Mi esposo regreso como siempre, temprano. Planeamos lo que haríamos, y luego de cabildeos, pensando si cenaríamos afuera o en casa, resolvimos por esa noche hacer algo liviano así nuestro visitante podía ir a descansar temprano. Hoy, porque mañana lo llevaremos a cenar afuera, y quizás nos vayamos a bailar los tres, porque algo me dice, que te regalare eso que me anda dando vueltas la cabeza hace tanto tiempo. Mañana lo discutimos, dije, pensando que, al hablarlo seriamente Leo, recapacitaría. Me puse a preparar la cena. Pronto llego Carlos, y al igual que Leo, se dio un baño y esperó junto a la mesa, degustando unos vinitos, charlaron cosas de amigos, y los oí reír con ganas. Cenamos y hubo un par de flirteos mutuos, pero solo eso.

Yo hasta allí, nada tenía que imaginar o pensar que podríamos tomar eso en serio. Los deje de sobremesa y me fui a la ducha, a reponerme del calor de la cocina, y a prepararme para la noche, que, si era tal como venia, nuestro huésped se iría a dormir y nosotros a retozar a nuestro dormitorio bien tempranito….y era seguro que nos mimaríamos…, matoneándonos mutuamente. Mientras estaba debajo de la ducha, pensé en lo que podría ser esa noche, con José descansado, con algún vinito mas de lo acostumbrado y me dije….. habrá jaleo!!!  Pero solita me ruborice al pensar que mañana podríamos hacer un intento con Carlos. Yo no estoy preparada aun…. Salí y me iba directamente al dormitorio, cuando sentí que Leo me llamaba.

-       Espera, dije-
-       No! Ven ahora, dijo el.

No estaba muy presentable, pero no estaba tampoco impresentable. Con mi salida de baño, tela de toalla verde oscuro, puesta como prenda que cubría mi ser, que solo tenia debajo una linda tanguita algo cavada, pero de negro transparente. Así, con el cepillo de cabello, que aun tenia mojado, fui hasta el living donde ellos estaban muy apoltronados en los sillones debatiendo vaya a saber que cosas. La salida de baño, me cubría por encima de las rodillas, algo cortito, así que me la estire un poco y encare, cuidando no moverme rápido y sujetando el frente para que no se abriera, ya que tenia un escote algo pronunciado. Ven dijo Leo, brindemos, que hemos encontrado un viejo amigo, que bien puede estar pensando que lo olvidamos, pero ya le dije que siempre lo recordamos.  ¿? Ah, dije, cierto. Si, dijo Carlos, - Leo me ha contado lo bien que se llevan, el fuego que no se apaga y la confianza con que cuentan. Leo, me hizo acercarme a el, al abrazarme me hizo tambalear ya que me llevo hacia el sillón donde el estaba sentado, y eso hizo perder mi línea, provocando que mi salidita de baño no cubriera bien mis nalgas…..  fue automático… mire hacia atrás y vi los ojos de Carlos clavados en mis redondos cachetes traseros.  Ves, como esta la tanita, dijo Leo, … que también vio lo mismo que yo…. Hummm…. Fue la respuesta,…Esta fantástica.   Leo, me abrazo cariñosamente, y me sorprendí cuando me beso, porque lo hizo como nervioso y exaltado.

Yo comencé a intuir algo, cuando sus manos levantaron mi salidita de baño, dejando mi trasero a aire, para que su amigo terminara de regodearse con mis redondeces traseras. Quise como salirme, pero perdí compostura, y eso permitió que en su abrazo, me llevara mas arriba mi prenda y ya mis tetas estaban flotando hacia abajo pero en el aire. Mis senos, naturales, medianos, bien formados y bien contundentes, eran de esos que dan cosquilleos en cuanto se los roza, y el roce con la prenda y los brazos de leo, me pusieron algo ardiente.  Pero eso no fue nada, comparado con lo que me puse de confundida, entre ardiente y en guardia, cuando Carlos paseo sus manos sobre toda la superficie de mi redondo trasero, el que bambolee como para decir que no, pero que ayude a que el invasor hiciera mas fácil su avance. 

Yo tenia leído muchos relatos que Leo me hacia compartir en Internet, pero nada de lo que yo había conocido me estaba sucediendo, pues, todo era consensuado y allí me estaban tomando los dos, sin preámbulos ni consulta alguna. Mi esposo se recostaba al sillón, dejándose caer lentamente, lo que hacia que mi inclinación hacia el aumentara, y a su vez, permitiendo que Carlos tomara toda mi retaguardia, ahora solo con la tanguita, ya que el la salida de baño, estaba sobre mi cabeza. -Juguemos cariño, me dijo como suspirando Leo, mientras me tenia apoyada sobre su cuerpo con un brazo mientras con el otro, desprendía sus ropas. - Juguemos pero con limite, le dije, y ayude a quitar su camisa pero el insinuó mucho mas al desprender su cinturón. Si el quería que su amigo me viera desnuda,…. Me vería. Si el quería que su amigo me viera moverme caliente, me vería. Si el quería que su amigo me viera chupandosela, me vería.Ya, me incline sobre su mojada, caliente y dura polla, para darle un aperitivo. Ya me sorprendí al sentir que el juego de manos de Carlos, había pasado a mas, y jugueteaba entre mis piernas, rozando mi vello pubico y mmmmaaas aun, se había metido de cabeza y lamía mi chochito con desesperación de principiante. Así desde atrás, clavo su cabeza entre mis piernas y aun sin quitar la tanga, la estiro, para poder adueñarse de mi rajita, y lamerla integra…. Integra lo hacia porque yo subí mis caderas para abrir mejor las piernas y permitirle me regalara sus elogios. 

Ya no era solo mi marido que toqueteaba mis tetas, era desde allí atrás Carlos que estiraba sus brazos después de recorrer mis piernas, mis nalgas, mis caderas, mi espalda para tomar mis tetas y sobarlas suave, y retozar en mis pezones endurecidos.  Ya mire, al costado y vi. la mesita ratona con tres copas servidas. Evidentemente, ellos habían planeado algo diferente. También la música estaba diciendo que había otro libreto para aquello, que ellos pretendían seducirme y llevarme a algo, algo que….. yo ya estaba entregando, evidentemente.  Leo, suspiraba y le decía a su amigo que me la chupara bien, así el gozaba de mis mamaditas. Fue un instante decisivo y yo jugué mi parte

.-       Acaso quieren cogerme entre los dos? Pregunte bien clarito como para que ambos me escucharan.
-        Veremos. – Fue solo la respuesta de mi Leo, el visitante solo siguió su tarea.

Carlos, de vez en cuando, abandonaba mi conchita para besar mi culito y subir por la espalda, haciéndome un terrible cosquilleo con su peludito cuerpo y a la vez, me producía un deseo de  que siguiera chupandome el clítoris, al que había dejado expuesto y latiendo. Aprovechaba eso, para decir sin escrúpulos…. Que mujercita tenes Leo, que hembra espectacular, mamita querida, o algo así, como  … estas rebuena,  Carlita, estas para partirte mil veces al dia. Fue en unos de esos escarceos, donde yo estaba por explotar, pues su lengua estaba haciendo estragos en mi clítoris y ya estaba a punto, cuando otra vez, abandono su lugar, paso por toda mi rajita, revoloteo por el hoyito de mi culito también deseoso y subió por mi columna haciéndome temblar de calentura. Pero sentí su mano abriendo mi rajita, y así como fue un segundo que tarde en darme cuenta, en un segundo me había ensartado su pija, sin miramientos, sin permiso, sin aviso. Me retorcí, de sorpresa, pero también de goce, me tense por el momento, pero también por festejar su osadía de habérmela metido hasta los huevos. Así como me la metió, me la saco, dejándome pasmada de emoción, intriga y confusión.¿ Se había enterado Leo, que su amigo Carlos me la había metido si permiso? No lo supe, ni lo sabré nunca. Fui subiendo mi cara, como para enfrentar a Leo, y algo decirle, pero fue el el que me dijo….. Date vuelta Carlita….. que quiero ensartarte toda…. Gire o me giraron sobre mi, y sentí las manos de mi Leo sobre mis caderas, tomando posición para una arremetida, justo allí donde acababa de sacar su polla Carlos… se daría cuanta ahora? No lo supe, porque me inclinaron entre los dos, enfrentandome a lo que yo quería, para curiosear los atributos de Carlos.

Era bueno, porque lo que había sentido adentro, me había regustado, pero al verla, allí, parada, durísima, mucho mas larga que la de Leo, mas fina, puntiaguda y algo torcida, pensé,
…. Hoy si que voy a tener variantes ¡!. Se la lamí suave, y la humedad que tenia era también mía, pues había vestigios frescos de mis jugos vaginales, aun allí . Me emocione, me calenté, me recontracalente, al momento de metérmela en la boca, y así con los enviones que me daba la dura, gruesa y fuerte pija de mi marido, me entregue al primer orgasmo. Cogela Leo, que la chupa espectacular, cogela bien a esta mamasita caliente. Estaba reponiéndome de mi orgasmo cuando me volvieron a girar, y entonces, ya no cabía duda de lo que sucedería, Carlos en un santiamén me ensarto desde atrás, al tiempo que Leo, mordía mis labios, y exclamaba….. te gusta mamita, te gusta?? No pude mentirle, y le sonreí y gemí a la cara…. Con varios Si SI si si…. Algo lo puso ardiente a Leo, porque no bien, metí su pija en mi boca, estallo ostentosamente. Ahora el me sonreía, y me decía, ves, mamita, que rico que es esto….. Sigue, sigue que ya vengo…..y demostrando su excitación exploto bonito y de allí se fue a limpiar. Carlos me bombeaba con entusiasmo. Pero yo decidí tomar acciones , me le zafé, lo tumbé a el y me lo monte. Era impresionante el largo de su polla, y allí subida a ese mástil, lo tenia dominado y me lo clavaba a gusto y si bien, el llego primero, yo me volví a acabar montándole. Nos levantamos, y se cruzo con Leo en su viaje a recomponerse. Vamos cariño, dije…. Lleva las copas al cuarto y allí brindaremos los tres…. Y me fui al dormitorio. Cuando entraron, yo estaba, seca, perfumadita, y esperándolos. Se las chupe por turno, me los monte por turno. Y otra vez, los acabe por turnos. Me di el gusto de montarme a mi marido mientras Carlos me hacia el hoyito trasero.Fue mi primer doblete, y me gusto un montón. Debí esmerarme para que ellos se repusieran y me lo volvieran a hacer. A la mañana levante mi tanguita del living, y sentí calentura.Aquellas tres noches que siguieron antes de que Carlos se fuera, fueron la apertura de mi viciosa carrera hacia toda nueva experiencia. Me cogian estupendamente, principalmente Carlos, que decía, yo tengo derecho a mas, porque me voy y este te va a tener a gusto. La verdad, que fue maravilloso, y nunca había tenido una sensación tan agradable cuando me hacían el culito, que con aquella larga, fina y puntiaguda verga de Carlos. Pero se fue. Y se supone, tendrá algún otro congreso…… Mas ya a la semana, Leo, que en esas cosas es sabio, me estaba indagando sobre si estaría bien que su sobrino Diego, viniera los fines de semana a pintar nuestra casa. La pintura estaba intacta, pero dije…. Si cariño, vendría bien unas pinceladas extras.

Isla de Tigre - II

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Cenamos algo nerviosos los tres. Para postres ya, me levante a lavar los platos y fue mi esposo el que comenzó una larga charla con su oficial carpintero. Acá todo esta bien, dijo.-Si bien tengo entendido que mi querida esposa se puso a dormir desnudita como dios la trajo al mundo en el sillón del living…. Y tu hoy luego que trajimos la madera, comenzaste a entrarla viéndola así como estaba mostrando sus encantos…

-       Es que yo si.. si.. me sorprendí mucho, si…. Pero deje de entrar la madera precisamente por eso… disculpen….Y no tienes por que pedir disculpas, si no fue a propósito que la miraste insinuantemente desnuda… es mas, quiero felicitarte por actuar prolijamente y haber dejado la madera afuera, sin reincidir viendo así a mi mujercita. Eso habla bien de ti.

Ella me contó que eso la puso algo nerviosa.- Gracias….Y también tengo entendido Mario, que cuando comenzó a llover, ambos corrieron a entrar la madera y que ella se cayó en el agua, quedando tendida…. Tu la levantaste viéndola así con su única prenda pegada al cuerpo, provocativamente insinuada su bella silueta, y es mas, la tomaste rozando partes sensibles de su cuerpo….- Pero. Es que yo, solo quise levantarla y no tuve otras intenciones…. Esta todo bien, te agradezco que hayas actuado todo como un caballero, y si bien ella me confeso que se puso algo cachonda, tu la respetastes. Eso habla muy bien de ti, también.-Gracias….

Pero tengo entendido que después de ese incidente de la lluvia, ella te cedió el baño para una ducha caliente….y quiso poner las cosas empatadas y estuvo espiándote mientras te enjabonabas mostrándole todos tus “valores”. Que al parecer la impresionaron gratamente.

-       Espere amigo, no tuve yo intenciones de mostrarme, ella me sorprendió, nada mas….No digo que lo hayas hecho con maldad, por el contrario, cualquiera en tu lugar viendo la desfachatez de ella, hubiera aprovechado la situación. En fin, tengo que felicitarlos a ambos, a ti por haber actuado respetuosamente pese a la insinuación de esta diosa, que cualquiera se le hubiera tirado encima…. Y a ella por haber soportado su cachondez sin haber consumado un acto que me dejara como cornudo ausente.

-       Es que yo bueno…. Nada amigo….. Y no solo quiero agradecerles a ambos, si no que quiero proponerles, algo, a ella que se vaya ya a la cama y tu que te prepares para seguirla. Quiero que esta lluviosa noche se derrita con un trío para mi dama.

-       Es que yo….. dijo otra vez Mario. Tu actúa como te lo pido, quiero hacer algo que a ella le va a encantar con seguridad y supongo que a ti también….. yo lo propongo porque estoy seguro que se lo merecen. Vamos, Marianella, vete a la cama a esperarnos, que esta es una gran noche para ti.

Yo no salía de mi asombro, pero ya estaba tan mojadita con aquella situación que lo mire asintiendo y sin mas fui a preparar el dormitorio. Cuando pase, mi esposo le decía a Mario, -primero duchate tu, y luego yo… Mientras me cambiaba a un insinuante conjuntito tipo hilo, sentí el rumor de la lluvia y el caer del agua en el baño…. Mario se duchaba…..

-       Querida, esta noche quiero que hagas con el muchacho lo que te plazca, te lo autorizo, te lo pido, te lo agradezco….. yo estaré acá, los veré y actuare cuando me lo pidas o cuando yo lo necesite.

Actuemos con naturalidad, que esto va a estar bueno. Verdad? . Me di vuelta, lo abrace y bese con pasión. El apretó mi cuerpo acariciándolo…. Este cuerpito va a tener un fiestita inolvidable…. Dijo, pasando sus manazas en todo mi cuerpo. Se fue, y yo me termine de perfumar. Cuando Mario entro, venia envuelto en el toallon, así que ambos nos miramos y yo me moví, lentamente para que el pudiera mirarme como me había puesto para el. Se acerco a la cama y yo solté su toalla dejándola caer, para encontrarme con aquel “aparato” impresionante que estaba a media asta. Lo tome suavemente, lo fui levantando y le di unos besitos de recibimiento. Eso solo hizo que su “actitud” cambiara. Ya entonces lo frote entre mis manos y le propine un montón de chuponcitos que lo hicieron empinar hacia arriba. Logrado eso, me lo fui comiendo en sucesivas metidas y sacadas de mi boca. Se la chupe con ganas, y ella respondía, poniéndose tan dura, que me costaba moverla hacia los lados. Me la pasaba por el cuello, las orejas, la cara y la saboreaba deliciosamente. La tuve entre mis senos y refregué su dura punta a mis hinchados pezones.

Fue un gran placer.  Mi esposo entro, cámara en mano, y comenzó a buscar ponerla sobre la repisa de donde pudiera filmar automáticamente. Yo le hice algunas poses, le mostré la verga de Mario, sosteniéndola junto a mi cara sonriente. El carpinterito, me tumbo sobre la cama, para dedicarse a algo muy valorado por nosotras, una “minetta” con cucharita y todo. Fantásticamente hábil, nuestro visitante, porque me llevo pronto a un clímax brillante.  Atravesada allí en la cama con las piernas al aire, volteé la cabeza sobre el otro borde para encontrarme con el pedazo que mi marido me ofrecía. A el también le di su merecido. Pero ojo, no estaba yo muy concentrada, porque aquella lengua de Mario me estaba llevando al primer orgasmo de esa lluviosa noche. No pude contener la frenética sacudida que me dominaba y gemí y retorcí de goce. Aquellos diez minutos de lengua viril, me habían puesto a mil para el resto de la caliente noche.

Me estire hacia atrás con la cabeza, para engullirme toda la maravillosa verga de mi esposo, …. Abrí las piernas de par en par, levantándolas, para permitir que Mario, llevara su poderoso aparato hacia mi cueva.  Sentí el contacto, aun vibrando por el orgasmo que ya jadeaba…. Y tuve la sensación de gloria al recibirla triunfal dentro de mi ser….. me la metió tan bien, que parecía había tenido buena escuela, como un sabio carpintero clavando clavos en una madera receptiva. Me contorneé a mis anchas, recibiendo aquel músculo en mis entrañas hambrientas de sexo, mientras me rechupeteaba una ya explosiva pija casera.  Fui solita cambiando de posición, poniéndome primero de costado, permitiendo que mi bombeador se fuera reacomodando en esa posición. Asi lo goce un rato. Y termine dándome vuelta para lentamente ponerme en cuatro, mi posición preferida. Allí tuve que hacer malabares, para no hacer acabar a mi marido, e ir esperando los tiempos de quien me ensartaba, pues notaba que requería tiempos de descanso, para no estallar. Era a mi conveniencia que no terminaran aun. Ya se me había escapado mi tercer orgasmo.

Entonces me tomaba tiempos, girando mi cuerpo, para que fuera mi esposo el que la metiera y yo saboreara mis propios jugos en la verga de Mario.
Así estuvimos como media hora, jugando al mete y saca y cambio y cambio. En uno de esos cambios, mi esposo, que había estado metiéndome el dedito en el ano, termino por meterme su pijota.  El se acabo allí, ruidosa y aparatosamente. No bien me libero, porque se me había prendido como garrapata a mi cintura, gire el cuerpo y Mario hizo lo mismo.  Mamasita, como me dilato el culito, la sentía tan apretada que me dio miedo, pero el gozaba y yo también. Mientras el bombeaba lento yo lleve mi mano a mi clítoris, lo apreté con la mano y volví a estallar sintiendo la presión de aquella porongota en el trasero que movía todo mi cuerpo y dándome clara cuenta de que Mario me estaba inundando con su lechita mi cuevita trasera. Nos tomamos un respiro, pero pronto comenzaron las caricias, los besos, los deditos, las chupaditas y entonces ambos me cogieron a placer, pero yo controlando que no se me fueran muy rápido. Estaba yo montada sobre Mario cuando mi esposo pidió que nos pusiéramos mas sobre el borde de la cama…… y si…… que fantástica idea…… mientras estaba yo ensartada en el mástil del carpintero, mi marido entro por la vía trasera, para darme una inmensa sensación de estar en el limbo de la lujuria y placer…… me tuvieron allí ensanwuichada hasta mas allá de habernos acabado los tres de una manera sensacional. Me moví golosa de saber que estaba teniendo dos flores de pollas dentro de mi- Y no fue lo ultimo….. porque después de un descansito reparador, les di a ambos el postre. Los deje mas tendidos que pasa de uva disecada. Pero ellos felices y yo no puedo encontrar palabras para contarles mi júbilo…. Besitos a todos.

Isla de Tigre - I

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Salimos a la madrugada. Llegamos al Tigre y  desde allí en nuestro gran gomon (bote de goma) navegamos hasta nuestro pequeño paraíso.

Una hermosa casa de fin de semana, deteriorada, pero de gran señorío. Ubicada en una islita del inmenso delta del Tigre, era, para nosotros, un sueño, repararla y tener en ella, nuestro lugar para pasar fines de semana, vacaciones y reunirnos con gente afín. Ya semanas atrás mi esposo había estado yendo para ultimar detalles a fin de pasar unas semanas allí, y continuar la reparación de tan bello lugar.

Mucho por hacer, pero nuestro entusiasmo era mayor. Mucha madera era necesaria cambiar, y desde al amarradero hasta detalles de la casa, serian reparados pronto. El parque, estaba bien, porque había estado trabajando en el baquianos expertos que lo dejaron como un jardín japonés. Revise la casa, y tal como el me lo había dicho, estaba muy habitable, así que estaba dispuesta a pasar esas semanas colaborando con las tareas de mejora.  

En esa oportunidad nos acompañaba un carpintero, Mario, joven el, de unos 25 años, al que tendríamos por unos días como huésped. Yo cocinera y ama de casa, pronto estuve disfrutando de aquel ambiente tan lleno de naturaleza.  Ellos trabajaron en el puertito, y yo acondicione nuestro hogar. Mi experiencia culinaria quedo demostrada al medio día, y ya para la noche tenia bien preparada la cocina de ese y los días siguientes.

La casa tenia una sola planta, pero estaba dispuesta en diferentes niveles, en forma escalonada, cosa, que desde la entrada se podía divisar la gran amplitud, y desde cualquier lugar, poder disfrutar de la hermosa vegetación que rodeaba todo. El amplio living comedor de la entrada, cocina, baño y nuestro gran dormitorio, estaban perfectos,  pero los demás dormitorios y toilettes debían ser reparados, pues sus pisos no estaban en condiciones. Así que nuestro visitante, durmió en el amplio sillón que señoreaba en el living de entrada. A la mañana, ellos se fueron a la barraca, para traer lo que necesitaban según sus cálculos para comenzar las reparaciones.  Regreso al  medio día, dijo mi esposo.         

Así que tenia toda la mañana para mí. El calor era intenso, y disfrute de un buen baño reparador, y al salir envuelta en la gran toalla, me tire a descansar en el gran sillón. Quiso que el silencio, lo agradable de la situación, me quedara yo completamente dormida. Desperté algo sofocada, por el calor, desnuda, ya que había caído la toalla al piso, y solo sentía un leve ruido a tablas que se golpeaban. Tape mi desnudo cuerpo y mire hacia fuera. Allá alejado, estaba Mario, y al no divisar a mi esposo, me inquiete…… no porque temiera algo, sino, porque vi, en la cocina, apiladas muchas maderas.  Ello significaba que alguien las había entrado, pasando junto al sillón, ese mismo sillón donde yo estuve  dormida, completamente desnuda, y con seguridad, mostrándome enteramente descubierta.

Atine ir al dormitorio y me puse una solera por encima, y salí a indagar. Lo que me temía. Mi esposo había traído al carpinterito Mario, y se había regresado a buscar el resto del pedido. O sea que Mario, me había visto completamente desarropada. Una especie de sopor, excitación e inquietud, se hicieron carne en mi.

-       Usted me vio? Verdad?
-       Si señora, pero no tema, lo disfrute pero nada diré a nadie de lo bello que usted mostró.
-       Pero no fue mi intención, hacer tal cosa…. Dije.
-       No hay problema, fue obra de la casualidad, dijo el….

Allí me explico que mi esposo se había vuelto a la barraca y que vendría a última hora. Que en realidad debería guardar la madera bajo techo, porque al parecer se pondría a llover y había que resguardarla. No lo había podido hacer porque yo estaba en su camino, y tan solo había hecho dos viajecitos…… y pensó que no debía seguir. Se lo agradecí, pero en realidad, estaba yo excitada. Sus miradas me parecían insinuantes, y quería suponer que me había estado relojeando toda, y esa idea me calentaba.

El estaba fuertísimo y yo no era de manteca. Las primeras gotas comenzaron a caer.

-Uhy, la madera …. Dijo, y comenzó a trasportarla hacia adentro.

Era un caminito largo, y tenia para varios viajes. Así que comencé yo también a correr llevando tablas lo mas rápido que pude. La lluvia se largó con todo. Pronto el senderito era un gran charco de agua, por el que corría el y corría yo. De pronto, un resbalón y caí extendida en aquella pileta en la que se había transformado nuestro jardín…. Allí corrió el a socorrerme, y al levantarme, supe de sus brazos viriles, de que rozaron mi cuerpo, sostuvieron mis carnes, y allí también me percaté, de que mojada mi ropa, pegada al cuerpo, dejaron ver que nada tenia yo debajo. Otra vez, estaba expuesta a aquel joven, indecente, provocativa y muy turbada.

El me sostuvo al levantarme y hasta creo que pasó su mano descuidadamente o innecesariamente sobre todo mi pecho, pero….. que le iba a decir yo, si me dolía el tobillo recién torcido. Me ayudo a ir hasta la casa. El termino la tarea mientras yo, me di una ducha caliente. Cuando el entro, pobrecito, todo mojado, le ofrecí el baño, para que tomara el también un reconfortante y caliente baño.  Mientras sentía el agua caer afuera, sentía mi cuerpo caliente y excitado, pero también sentía el agua caer en el baño, sabiendo que el estaba allí. Tuve un arrebato y me asome, como al descuido, y lo vi allí de espalda, majestuoso, varonil, como un ejemplar de macho espléndido….. y me regocije con ello. El giro, sorprendido, y pude ver yo el esplendor de su sexo, atractivo y deseable. Mas era yo una mujer respetuosa de mi marido, por lo que atine a sonreír, decirle frescamente, “tan solo estamos a mano…. Y te felicito por lo que mostraste”

Me lo hubiera comido allí mismo, pero, fiel una es, y me quede en el molde. Aunque aquello estaba transcurriendo por lugares inimaginados.No tardo mi maridito en llegar y todo sucedió, como si todo estuviese normal.Pero no estaba normal. Yo estaba muy nerviosa, y mi esposo lo notó. (sigo con la segunda parte)



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