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Obscena Situacion

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Obscena situación estaba yo protagonizando. Allí bailando casi desnuda frente a los dos sobrinos de mi marido, totalmente desinhibida mirada atentamente por los tres. Porque Jorge también estaba atento. Ya mi marido se había quedado en calzoncillos, y manoseaba su cosa, induciendo a los chicos que hicieran los mismo. No era que yo llegue y comencé ese baile por mi cuenta. Mi marido se lo había prometido a sus sobrinos de 20 y 18 años. Me había convencido de que lo hiciera por razones que solo el entendía como “lógicas y naturales”. Evidente que a mi me había gustado el juego y así fue que comencé el show de esa noche. Vine con un atuendo provocativo. Una remerita blanca, pegada al cuerpo, pollerita negra cortita y sandalias de taco alto. Así, al compás de  un ritmo caribeño caliente, comencé a contornearme artística y sensualmente. Cuando moje con abundancia mi blusa, para dejar entrever mis tetas detrás de la tela mojada, ellos se pusieron bien nerviosos. Cuando deje caer mi pollerita, la que estuvo bamboleándose  dejando ver mis piernas más algo más, ellos comenzaron a acalorarse. Amague varias veces quitar la ya mojada remera, pero sabia que debía prolongar ese momento para no precipitar los hechos. Finalmente, quede con las sandalias, una diminuta bikini, y las tetas al aire, que al principio tape con mis manos pero termine exhibiéndolas y tocándomelas suavemente.

Como que los note ya calientes, y sin dudas, que tocarme y acariciarme los pezones, me produjo calor extra. Mis duros pezones, con una aureola circular que los rodea amplia y que coronan mis tetas, fue picoteada por aquellos seis ojos desbordados. Ya sin sandalias, ellos esperaban algo más, y yo lo prolongaba. Varias veces puse mis manos sobre mi sexo debajo de la prendita que elásticamente se amoldaba a mi cuerpo. Con mis 27 años, bien llevado mi cuerpo con ejercicio y buena alimentación, me sentía espléndida. Buenas tetas, músculos firmes, cintura trabajada, caderas marcadas y un respingadito culo que atraía constantemente a quienes me precedían. Me sentía una reina, conformando y entreteniendo a los príncipes y el sultán. Ya quedaba poco para el final, y lo estaba percibiendo. Los tres ya estaban desnudos, cada uno con su polla en la mano, y los veía a los tres pajearse al mismo ritmo que yo movía el cuerpo. … y lo hice….. me incline, llevando el bikini al suelo, y zaass, quede completamente desnuda. Gire una y otra vez, me contorneé y vibre al compás de la música, y mostré mis atributos, haciendo ostentación de mi partes traseras, la que sabia calentaría a mi auditorio. Todo lo hice, a sabiendas de que la camarita que estaba sobre el mueble central, filmaba mi show, así, podríamos luego divertirnos viéndolo. Mi excitación era mayúscula, pero ya estaba pensando que debía cerrar aquello, aunque la música se prolongara. Así, que me incline dos veces como saludando cortésmente, pero a la tercera acción, mi esposo me abrazaba besándome estrepitosamente. Todo fue rápido, cuasi violento, e inesperado. Me tomaron salvajemente entre los tres, y me tendieron en la mesa. El suave frío de la madera pronto se amoldo al calor de la piel de mi espalda. El espejo me devolvía mi cuerpo extendido, y pude ver el contraste de mi piel bien tostada del verano, con las partes que no habían tomado sol ese verano. Lo del nudismo esta aun pendiente, hasta ahora en la playa, pero aquí comenzó hace casi una hora.

El haber venido con los chicos a la casa de veraneo, no me había permitido tomar sol desarropadita. Sin embargo allí estaba desnudita, sobre la mesa, merced no solo a sus miradas, sino también a sus inquietas manos.
Eso no estaba en el show y en ninguna programación o charla previa. Eso era una toma de situación donde ellos no tenían autorización. Pero no la pidieron, y cuando Jorge abrió mis piernas, permitiendo que Tulio, el mayorcito, se mandara de cabeza sobre mis sexo, yo, que no lo había permitido, lo acepte hasta con cierto desparpajo, ya que estaba caliente, muy caliente, por todo lo sucedido si, pero sobre todo porque cuando comienzo a entibiarme mi termómetro no tiene retorno, cada vez sube mas y mas…. Ciro, el menor, no dejaba de succionar mis tetas, y me las masajeaba dando unos chuponcitos tan ricos a mis recalentados pezones que me produjeron escozores súper agradables. Yo allí ya intuí lo que vendría. Aquello de ser una mujer demostrativa con los sobrinos por pura “lógica y cosa natural”, no lo entendía bien, pero si entendía bien que yo me estaba “regalando” a sus placeres …. Mas sintiendo a su vez lógico y natural placer. Me tendrían expuesta a su merced y harían de mi una derretida hembra de miel. Aquella previa experiencia con un tercero, meses atrás, hacia marcado a nuestra pareja. A mi esposo, que había promovido durante años el intento de hacerlo, le había gustado mucho mas de lo que se había imaginado, y yo, que me había negado sistemáticamente, me había dado cuenta que me había estado perdiendo algo que estaba buenísimo.  

Sabía que Jorge, no tardaría en inventar algo. Yo, suponía que volvería a invitar a su amigo a casa, cuando regresáramos de las vacaciones, pero no….. la sorpresa había llegado antes y estaba produciéndose  tan fervorosamente explicita, que yo sorprendida de que lo que seria un show subidito de tono, se transformara en una sección de sexo explicito. Tenía yo en mi boca, la verga de unos de los chicos, y era el otro el que me arrancaba el primer orgasmo de esa noche, meneando su lengua sobre mi conchita abierta, expuesta y con el clítoris expuesto.  Jorge, corregía el enfoque de la cámara para no perder escenas. Me voltee sobre la mesa, y arrodille, a fin de poder saborear y disfrutar de aquella joven, esbelta y hermosa polla que se me ofrecía a chupar. Mi cuevita estaba a merced de los lengüetazas del otro, que sabia lo que hacia. Jorge, jugo con mi colita, y ya sus dedos me penetraban el hoyito, dilatándolo para lo que seria una fiesta mas tarde. El espejo dejaba ver en claro lo que sucedía, y pensé, esa blancura de mis pechos que hacen mas grande la aureola de mis pezones, podría borrarse, ese blanco que se veía en los cachetes de mi traserito podrían ahora también tomar sol, ya que después de esto, no tendría por que andar tapándome de los chicos. Pero el espejo, marcaba que estábamos comenzando un juego de difícil retorno. Ya no serian mas mis sobrinitos, se estaban transformando en apetecibles machitos bien degustadles.  Cuando uno de ellos apoyo mi pierna sobre la mullida banqueta, dejando la otra sobre la mesa, supe que me estaban abriendo de tal forma que mi sexo quedaría allí a merced de sus bocas calientes. Pero fue solo una boca la que acciono, cuando mi marido me dio su pija ofrecida como un hierro caliente, fue solo mi boca la que se metió aquella pija.  Detrás recibí el primer vergazo de esa noche, que se coló fácilmente en mi mojada cuquita, abriéndome de par en par. Ellos fueron intercambiándose para así, darme unas embestidas, y regocijarse de mis gemidos, y dejando que el otro me arrancara mas deseos al cambiarme de pija. Los sobrinos de mi marido me estaban cogiendo “lógicamente” y en forma muy “natural”, y natural y lógicamente yo me estaba corriendo a mares de goce y placer. Ellos me la metían, y era yo la que me movía como poseída, hundiéndoselas hasta donde mas podía y contorneándome para gozárselas bien gozadas.  Aquello tenia ritmo, era como la cumbia epistemológica de Les Luthiers, en dilema de amor, sentíamos que estábamos epitemologiando en forma sensacional. No se bien cuantas veces hizo ebullición mi orgasmo, pero fueron muchas.  Pedí de pronto, porque lo necesitaba, que fuéramos a coger a la cama.

Desde allí en adelante, fue como aprender una nueva manera de leer o de pensar, una nueva forma de coger se perfilaba en nosotros como consecuencia de los modernos soportes digitales, manuales y vengables que teníamos a disposición. Faltaban cosas aun, porque yo solo le había chupado la verga a Ciro y a mi marido, pero no había tenido aun el gusto de hacérselo a Tulio. Se que era este que intentaba cada vez que le tocaba el turno, metérmela en el culito, pero fracasaba siempre, porque no estaba yo colaborando, porque era el inexperto y además se la sentía enorme. Ya en la cama, tuve que tenderme para que los tres me dieran un ratito. Mi marido, Ciro y luego Tulio. Tulio debió esperar entonces, y yo tuve la oportunidad de mirar primero, y quede como extasiada, porque poseía un vergon de esos tipo tuna, venoso y con forma indefinida, eso, lo hacia espectacular en cuanto a una enorme acumulación de sensaciones, y luego tenerla entre mis manos, jugar con ella, besarla y darle unas buenas lamidas. Ya en ello, mientras mi esposo y el otro me daban lindo yo supe gozar bien, sabiendo lo bien que me hacía aquella vergota en mi conchita caliente. Cuando a el le toco el turno yo inmediatamente estalle en orgasmos, que fueron producto mas de la emoción que de la sensación, porque estaba predispuesta a gozarla. Así que para gozarla mejor, cambie de posición y lo puse boca arriba, mi esposo y el otro me ayudaron, a montarme y en cuanto pude yo poner en posición aquel enorme mástil, dejaron caer mi cuerpo, no obstante el chico no dejo de mordisquear mis pezones para darme ese festín que tanto me gusta. Mi esposo beso mi cuello para estar cerca de lo que vendría.

Lo que vino fue una verdadera locura de goce, porque fui aflojando mi cuerpo en caída para recibir aquella petulante y enorme polla, que me abría a un mundo de sensaciones tan placenteras y lujuriosas que grite contorneándome temblorosamente. Y de allí, ya con todo aquello adentro, comencé un suave cabalgueo que supe compartir besando putonamente a mi esposo, mientras este me decía cosas chanchitas sobre lo que estábamos haciendo. El me besaba y yo jadeaba, mientras subía y bajaba sobre el pollon de su sobrino…. Y el no solo me besaba, sino que metía sus dedos en mi culito, dándome esa sensación de doble que el decía era buena y aun no habíamos probado.  Probado hasta ese instante porque me inclino, y el otro chico busco posición otra vez en lo que había estado buscando allá cuando estábamos en la mesa….. mi culito. Esta vez no le negué recibimiento y bien incrustada en la otra, le fui dando cabida, y dirigiendo sus movimientos para que todo fuera fatalmente introducido….. porque fue fatal el goce que comencé a sentir, con aquellas dos pijas dentro…. Y ya no sabia como era que no había gozado eso antes, porque explote en un mundo multiorgasmico. Lo de fatal es porque desde allí, quede quemada con la idea de no dejar de hacerlo nunca mas. Goce como una perra, como yegua, como cabrita, como coneja insaciable, como la mujer del marido mas inteligente y amoroso que hay en esta tierra, y así se lo hice saber chapándosela con agradecimiento, así es que tuve tres pijas dentro de mi….. y se la chupe hasta que me lleno de caliente lechita. Lechita que tuve también de sus sobrinos que acabaron furiosamente. Increíble, pero fueron ellos los que debieron parar, porque yo, no hubiera detenido nunca esa situación que tanto me ha dejado marcada. Muy marcada. Porque ahora estoy siempre esperando que mi esposo me prepare esos regalitos tan jugosos. Es tan “lógico y natural” querer gozar tres machitos a la vez, que los deseo siempre.

Me masturbe mientras se follaban a mi mujer Borracha

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Era invierno, y a mi mujer Tania, su sexualidad de guapa rubia finlandesa le desbordaba a pesar de que le costaba mantenerse despierta y derecha por culpa de la sangría. En una de las tascas del Barrio Gótico de Barcelona conocimos y estuvimos bebiendo con un tipo llamado Juan, de unos 40 años, pequeño, rudo y nada afortunado por la belleza, pero de una conversación amena que era paleta encofrador.

El caso es que sobre las 4.30 de la madrugada, los pocos bares de las tascas de Barcelona que todavía quedaban fueron cerrando, y cuando decidí que ya era hora de irnos a casa, ya no pudimos encontrar taxi por ningún sitio del Paseo de Colon. Entonces Juan nos vio cuando iba hacia su casa, y al enterarse de que no encontrábamos taxi, nos ofreció tomarnos una ultima copa en la pensión en donde residía, hasta que se hiciera de día. También nos dijo que la dueña del establecimiento no se despertaría porque era sorda y el tenia llave porque hacia muchos años que residía allí.

Cuando llegamos, vimos que era una pensión infame del barrio gótico, pero en la calle hacia demasiado frío para pensarlo. Efectivamente, la dueña dormía ( se oían sus ronquidos ) y estaba todo a oscuras. Finalmente, Juan nos acompaño hasta su habitación, en donde habían dos camas, pero en la que el siempre dormía solo.A la luz de la mesita de noche, y procurando no hacer demasiado ruido, nos tomamos un par de vasos de vino tinto que Juan encontró en la cocina, mientras nos enseñaba una estúpida colección de cajas de cerillas que colgaban por las paredes del cuarto. Después, lógicamente, nos entro el sopor a Juan y a mi ( porque Tania, mi mujer, hacia ya tiempo que se había estirado en una de las camas y dormía plácidamente su borrachera ) así que yo me estire junto a mi mujer y el hizo lo propio en su cama, después de apagar la luz, con lo que solamente quedo una tenue luz de la luna que provenía de la ventana que daba al patio de luces de la finca.

En principio, yo no podía dormir, aunque estaba cansado. Finalmente, escuche a Joan respirar hondo mientras se quedaba dormido, así que, decidí que ya que íbamos a dormir, lo haríamos en condiciones: Desnudé lentamente a Tania, dejándola como su madre la trajo al mundo ( la situación ya me daba placer ) hice lo propio conmigo y nos cubrí con la sabana y manta de la cama. Al poco... empecé a rozar a mi mujer, y quizá debido al morbo de estar allí, desnudos, junto a un desconocido que dormía a un metro escaso de distancia..en fin: .finalmente la monté y monté hasta que rellené de semen su vagina hasta que le desbordó. Una vez que me aparté de ella , me di cuenta de mi excitación, ya que todavía estaba con el miembro tieso como si no hubiera tenido orgasmo alguno. Gracias a la tenue luz de la ventana, pude observar a mi mujer durmiendo, exhibiendo sus magnificas tetas y la volví a desear,..y le introduje mi miembro en su boca, pero justo cuando iba a volver a correrme me di cuenta de que Juan estaba despierto, sentado de costado en su cama, y pude ver sus ojos observándonos gracias a la luz de la ventana.

Tambien pude ver que estaba en calzoncillos y se estaba meneando el miembro mientras nos miraba. Como estaba seguro de que Tania con su borrachera no podía escucharnos, le pregunte si le gustaba sexualmente mi mujer: me dijo que era una hembra impresionante y apetecible y que nunca había visto cerca nada igual. Yo entonces ( ya totalmente excitado, porque me daba cuenta de la situación y de lo excitado que tambien estaba Juan) le pregunte abiertamente si le apetecía pasar un rato con ella, porque yo ya lo había hecho dos veces seguidas y estaba exhausto ( aunque no fuera así) Juan me dijo que claro que le apetecía, pero que no se atrevía porque igual mi mujer se molestaba si hacia eso y tal... Yo le insistí, diciéndole que podia ver por si mismo que Tania estaba borracha y que además mi mujer estaba muy acostumbrada a que yo se la “ pasara” a otros tíos después de follar con ella , porque era una cosa que le gustaba ( una gran mentira, fruto de mi excitación) Cuando acabe de decirle eso, Juan pego un salto desde su cama, se bajo el calzoncillo exhibiendo una tiesa verga gigantesca ( que pude apreciar bien gracias a la tenue luz que provenia de la ventana ) de un empujón me aparto de junto de Tania, y de un salto, se metió en la cama con ella.

Inmediatamente me di cuenta de que Juan hacia mucho tiempo que no follaba. Porque se tiro encima de ella como un poseso, follandola y follandola, al tiempo que le manoseaba las tetas, comía los pezones y le metía la lengua en su boca. Tan brutalmente la poseyó que Tania finalmente se despertó parcialmente y ella misma ( pensando que era yo) le decía que ella estaba a punto de correrse y que le soltara todo su semen en el fondo de su coño: Eso, lejos de amedrentar a Juan, lo excitó aun más y la folló todavía con mas violencia, mientras yo estaba de pie, junto a ellos, masturbándome como un loco mientras observaba, con la luz del amanecer de la ventana, como Juan estaba clavándole la polla a mi mujer.

Cuando Juan ( que tuvo la precaución de no articular palabra durante toda la follada ) no pudo aguantar mas y dijo “ toma chorizo de pamplona” justo cuando llenaba de semen el coño de Tania, le toque rápidamente la espalda, instándole a relevarnos, porque estaba seguro de que ella, aun estando ebria, podía haber notado algo raro en su voz . Juan lo entendió y pegó un salto certero, manchándome a mi también de semen, y se tiro encima de su cama.Yo me acosté rápidamente otra vez con mi mujer, que me preguntaba con voz pegajosa que quería decir lo de “pamplona”. Yo le dije que nada, y como vi que Tania todavía quería mas guerra ( y yo estaba como una moto de excitación ) la volví a ensartar y me volví a correr en su vagina que ya estaba rebosante de semen de Juan y mío.

A las 7.30 la desperté y nos fuimos. Juan se quedo en su cama, con cara de entre felicidad y agradecimiento hacia mi por el rato pasado. y quedamos en vernos otro dia por las tascas. Nunca mas nos volvimos a encontrar. Tania ni siquiera se acordó de que habíamos conocido a un paleta feo, rudo y pequeño llamado Juan al que yo permití que se la follara. Me gustaria me escribierais vuestros comentarios sobre esto.

Mi ex y su Actual

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Hola Soy un hombre que ha reincidido en el matrimonio. Me he casado por segunda vez, con una joven mujer y no me arrepiento. Pero lo que voy a contarles, es lo que me ha sucedido y que entiendo es algo ciertamente curioso.

Me case la primera vez, con mi primera novia, una mujer bella, extraordinaria, inteligente y muy querible. Todo anduvo bien en 5 años de matrimonio, mas, algunos desgastes normales y algunas inapetencias de mi mujercita, me pusieron en falta. Yo la apetecía continuamente y quería sexo todos los días, es mas, creo que la hubiera montado varias veces al dia siempre claro esta, que el físico me aguantara. Estaba, y esta buenísima. Y eso a pesar de la que tengo ahora es mejor quizás, me hace recordarla bastante. Pero bueno, yo me calentaba con mi mujer, y descargaba mi calentura con mi secretaria.  Pero un buen día, un buey corneta me vendió, y mi mujercita se puso de muy mal humor. Así, fue que al poco tiempo, nos separamos. Yo seguí consolándome con mi secretaria. 

Al año, me entero de que ya mi ex mujer se casaría con uno de nuestros mutuos amigos. Un poco me dio bronca, pero la cosa era así, y así la debía yo soportar. Quise concretar con mi secretaria, pero esta, que tenía novio, me planteó claramente sus intenciones de casarse con su novio, y que yo solo tenía el papel de amante.  Anduve algún tiempo bajoneado hasta que fui por obra de la casualidad a dar con una chica joven, bonita y muy talentosa en la cama. Por pura casualidad nomás, era sobrina del actual esposo de mi ex mujer Lucía. Pero ese motivo ha hecho que nos encontremos en algunas reuniones familiares, que nunca faltan. Yo cada vez que veía a mi mujer me puteaba interiormente, porque cada vez se esta poniendo mas fuerte. Pero tengo flor de mujer en casa y eso me lleva a la calma. Pero, hace algunos meses….. y a eso viene este relato…. 

Juan, el tío de mi mujer actual y el marido de mi ex mujer, aprovecho una fiestita de bautismo y se me acerco con la sana idea de plantearme un problema de alcoba que tenia con mi ex. Para cuanto arranco con su tema, crei caer en  cuenta que era lo mismo que me había pasado a mi, pero no….. no era tan así….. porque si bien, mi ex no le daba buen sexo, ella aducía que su desgano venia porque en realidad me extrañaba a mi, en la cama y follandola. Y el hombre se despacho, con que ellos se querían mucho, que lo habían hablado y estaban dispuestos a pedirme que compartiera algunas veces la cama con ellos, a los efectos de darle el gusto a mi ex de recordar mis embestidas.  Se me quemo el bocho….. porque si bien, yo siempre hubiera querido seguir enfierrandomela a mi ex, en realidad la perdí, por que ella no se dejaba hacerlo siempre, y ahora venia a pudrirme el balero. 

En esa ocasión le dije que lo pensaría. Mire a mi mujer desde lejos, y le devolví la sonrisa, y me dije….. estoy perdido. Yo sabia que por mas que lo pensara, pecaría, sin duda pecaría. Esa noche, ya en casa, Raquel, mi mujercita, me pregunto sobre que hablaba con tanto entusiasmo con su tío….. y no sabia yo que contestarle…. Asi que dije falseando…. De fútbol…. Que raro, dijo…. A ese jamás le había interesado el fútbol, así que no no andes con vuelta….. porque si te contó algo de mi, yo ya te lo he contado bien eh? Es cierto…. Me había contado que fue con su tío, su debut sexual. Pero fue una sola vez y jamás otra….. Creo que esa noche, la hice transpirar a mi Raquel…. Porque la lamí, bese, masaje, y le di como un poseído, ya que me imaginaba a mi ex, y me ponía frenético.

Pasaron unos meses desde aquella primera intentona de Juan.  Esa tarde estaba yo guardando el coche en el garaje que esta a dos cuadras de mi ex domicilio. Camine esas dos cuadras lentamente, como apaciguando mis ansias, entre a la casa, con la llave que siempre tuve… y tal como habíamos quedado, me prepare a subir al dormitorio. Allí estaban ellos, esperándome….. el se sentó en la cama, y ella expuso todo su esplendor estirándose tan larga y esbelta era en aquella cama donde tanto yo la había deseado. Se acerco tal una gata en celo, y lo primero que dijo….. – Aca no hay problemas, porque lo tenemos recontraconversado, estando totalmente de acuerdo y deseosos de hacer lo que vamos a hacer.- Yo no quería pensar, y ayude a que ella me desvistiera, para quedar tal cual ellos, completamente desnudo. Me sorprendió que ella llevara la batuta y dirigiera las acciones, al encaramarse para comenzar a darme una bienvenida dando besos y lamidas a mi verga ya parada. El metía sus manos entre sus nalgas y la acariciaba, y ella me dio una chupada agradable como para que me diera cuenta que las cosas en esa cama habían cambiado. 

Nos abrazamos con calentura, y Juan se puso a un lado, filmando el reencuentro entre mi amada Lucía y yo. Toque cada palmo de su carnoso y firme cuerpo, y en cada centímetro encontré una devorante formula de calentura femenina.  Dejo, mi polla, me miro y me exigió….. Dámela toda…. Y se puso en cuatro. Ya mi verga húmeda por su saliva, entro en contacto con su vulva mojada, semiabierta, a la que hubiera querido chupar antes de clavármela, pero….. obedecí y se la enterré lenta pero sin pausa hasta sentir que mis huevos se estrellaban contra sus palpitantes nalgas. Ella quería triangulo, porque manoteo a su Juan para chuparle la verga, mientras yo la embestía con firmeza. Me sorprendí, sentirla acabar tan pronto, y ellos festejaron también como una novedad. El la provocaba a que gozara, y ella le respondía que viera como era ella de puta conmigo…..Fue así que me tumbo y se monto para cabalgarme con buen ritmo y mucho salero…. Abría su boca, balbuceando obscenidades, me besaba, me refregaba…. Y yo comencé a dudar de mi capacidad de conocer a las mujeres, porque no me la hubiera imaginado nunca en esa acción de alta calentura….. y menos aun cuando le pido a Juan que le metiera un juguetito en el ano. Gozaba como un perra…… y me lo decía sin vueltas…… y hasta me fue explicando que se estaba preparando el hoyito para que yo le rompiera el culito….. Queres, queres verdad? Me decía…… Si mamita, si mamita, respondía yo. 

Así fue que otra vez puesta en cuatro, le di por el hoyito trasero, y fue la primera vez que se lo hacia sin discutir nada…… fue la primera vez que ella lo entregaba por propia voluntad. Terminamos haciendo tríos de diversas formas y hasta una doble penetración que la llevo a delirio sexual. Yo quede extenuado, y ella solo atinaba a besarme y pedirme que aceptara hacer esa reunión una vez por semana. Que quería gozarme como no la había hecho antes, por tonta, que ahora sabia lo que había perdido, pero que estaba bien y que podíamos recuperar lo perdido.El asentía como un cornudo asumido. Juan era un buen anfitrión, la preparaba, la calentaba, le daba lengua hasta ponérmela justo y a punto para que yo la reventara a placer de fornicacion emblemática. Asi entramos en una rutina de buen entendimiento. Ella estaba dispuesta a abrirse muy degeneradamente a nuestros instintos de poseerla. Mi ex es ahora una hembra infernal.


Solo me faltaba Esto

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Solo me faltaba esto!! Exclame con bronca al no poder abrir la puerta de nuestro departamento. El día había sido trajinado en la oficina, perdí tiempo en el supermercado, ya era hora de estar en mi hogar, para reponer fuerzas, cocinar y esperar a mi marido.  ¡ Algo se ha trabado aquí….. y no puedo, no puedo….! - ¿Algo pasó a usté? – retumbó la sonora voz de un moreno que era nuevo vecino en nuestro piso. Único vecino.- …. Es que no puedo…. Dije…- Mientras volvía a retorcer la llave trabada. Allí en cuclillas trate de recomponerme porque en el afán de solucionar mi problema, había dejado mis cosas en el piso, y eso no era grave, tenia la ropa desalineada, principalmente, la blusa de la cual se me habían volado unos cuantos botones y dejaba ver mis pechos muy fácilmente.-       Yo abro usted – volvió a ofrecerse el fornido muchacho. Ese muchacho, del cual cuando se mudó, le permitió a mi esposo bromear de que ahora tendría cerca uno de esos buenos sementales, como para intentar jugar con alguien extra en nuestra cama. Porque cualquiera se daba cuenta de que era uno de esos bestias inmensos de esos que aparecen en las películas con blancas desenfrenadas y mi esposo nunca había perdido esa costumbre de buscar variantes para provocarme.

No pensé en eso en ese momento, solo en solucionar mi problema. Acepte su ofrecimiento, y corrí mi ser junto a la pared. El tomo mi lugar, pero solo al arrimarse me turbo, por su mirada puesta en mis escotes indecentes y en su presencia tan varonil y ruda como agradable. En un clic, clic, clic abrió la puerta de par en par, se paro ya con mi cartera en la mano y haciendo una gran reverencia me ofreció pasar a mi propia casa. Entre satisfecha de la ayuda, pero nuevamente me percate que el muchacho me relojes de adelante y de atrás sin ningún indicio de recato.   Quizás ellos tengan esa costumbre, opino mi esposo luego que se lo contara. Era de Malasia, casado pero aun no venia su mujer y se dedicarían a oficios “manuales” de los cuales eran especialistas estudiosos. Ah… dije, como entendida aunque no sabía a que se dedicaban. El miro atentamente nuestro living, aprecio cuadros y esculturas y luego de terminar el refrigerio que le serví, se fue saludando cortésmente. Timo fue muy educado.  Mi esposo me dijo, que en realidad tendría yo que haberlo invitado a cenar, pero a mi no me pareció necesario. Yo no trabajo los sábados, mi esposo Edu, si.  Edu, me llamo cerca del medio día, y me dijo que se había encontrado con Timmo,casualmente, le había agradecido el gesto de días antes y que estaba invitado al medio día. Ah, yo no me voy a poner a cocinar ahora!!!, y no lo hice, pedí un menú livianito y empanadas, que con buen vino, podríamos agasajar al malayo Timmo. No soy una boluda, y no me fue difícil intuir que Edu estaba tramando un intento de lo que sabia muy bien, yo no participaría. Porque si bien dije, no soy boluda tampoco soy una de esas que se dejaría manosear por cualquiera.

Y así fue, que Timmo vino como a las dos de la tarde,  ya Edu, se había comido algunas entraditas y estaba por su segunda copa de vino Shiraz. Así que Edu y Timmo departieron un largo y entretenido dialogo, donde pude enterarme de que eran estilistas de físiculturismo, que practicaban relax y esas cosas de spa y otras yerbas. Todo mezclado con chistes sobre mujeres, y casas subiditas de tono.  Y de pronto la conversación eran los físicos de las mujeres y cayeron justo en el mío, poniéndose a describirme uno y a imaginarse el otro. El calorcito era intenso, las empanadas riquísimas, y el vino estaba haciendo de las suyas ya que yo estaba alegre festejando las ocurrencias de ambos, y mas aun cuando se trataba de mi integridad física. Y la cosa se fue poniendo …. Espesa….. - y tiene un físico como para el placer- dijo edu- y sin duda si se la motiva debe encender candiles de fuego- dijo el otro.- le regalarías una sección de esas que describes tu? Ahora Timmo?- sin dudas les demostraría cuan diferente es todo con motivación adecuada- dijo calmo.-no se….. dije ….pero muy dubitativamente.¡Vamos Marcela, ve a recostarte que quiero ver lo que hace este amigo!No se bien, si Edu estaba excitado o tomado, pero lo estaba diciendo con seguridad.Y yo….. que tenia ya a esa altura, cierto morbo, por saber que era lo que hacia realmente ese muchacho, que sabia que mi marido estaba desde hace tiempo entusiasmado por saber si el sentiría lo mismo que dicen sentir otros hombres cuando le tocan a su mujer, - porque otra cosa se, que no pasaría – aunque en mis fueron íntimos, cuando veía las porno que Edu traía, yo sentía envidia de esas mujeres con varios hombres…. Y me calentaba. Saque la fina colcha de la cama de huéspedes y me extendí sobre la cama, pero no tarde en darme cuenta de que debía haber dejado una sabana arriba suelta, y verán porque. Timmo comenzó su tarea relajante, y mi esposo ocupo el silloncito del rincón. Pronto me dio un masajito los pies desnudos. Me pido abriera la blusa la que quito estando yo tendida de espaldas a el.  Eso preservaría mi delantera. Mis senos son algo exuberantes para mi cuerpo delgado, y sobresalen fácilmente. Así fui lentamente recorrida en toda mi espalda por pequeños toques, golpecitos y apretones de las manos del malayo. Desabrocho el cierre de mi pollera y bajo esta dejándome tan solo con una bikini fucsia que además de pequeña es transparente. Tuve sensaciones picantes y un cosquilleo intenso en mi estomago, cuando Timmo, paso las manos sobre mis nalgas y hasta cacheteo los glúteos.

El malayo parecía tener varias manos, porque lo sentía al mismo tiempo sobre mis piernas, caderas y espalda. Se fue tornando delicadamente delicioso.
Así fue frotando una vez y otra vez, desde mis pies hasta el cuello, pero en cada viaje descubría partes inexploradas por sus agradables dedos. Cada vez, iban mas profundo sobre la cama, masajeando ya mi barriguita, y algo mas que mi costado, pues tomaba gran parte de mis lolas en sus pases y pases. También fue lentamente separando mis piernas, y ya no solo era mi cola, sino que su mano pasaba por entre mis piernas  y seducía mi vientre. Mis ojos se cerraron, dejándome llevar por aquello que dejo de preocuparme ya que era machismo mas fuerte el placer que sentía en lo mas profundo de mis sentidos. Yo no sabría decir que fue primero, pero si que estaba como sumida en un paraíso cuando me percate que ya sus manos circulaban por debajo de mi bikini y sus dedos habían abierto los labios de mi vagina, incordiando a mi clítoris de tal modo que se estaba poniendo durísimo. También sus manos en la subida, pasaban por debajo de mi cuerpo, sometiendo a mis senos a un riguroso tanteo, que siempre terminaba en la punta de los pezones. Ni hablar que yo ya estaba respirando entre gemido y gemido. Cuando llevo una de mis piernas hacia delante, juntando la rodilla con mi brazo, tenia sin dudas un panorama total de mi sexo, que por la acción referida se había levantado levemente. Timmo, me masturbaba ya con constancia, y metía algunos de sus dedos en mi vagina. Yo estaba en el limbo de los deseos, recontraentregada a sus hazañas. Con una sola mano, hurgaba en mi trasero y en la conchita a la vez. Pronto sus palmaditas eran en mi colita, en mi espalda, vientre o directamente sobre mi expuesto clítoris que ahora ardía de frenesí. Tenia yo ya espasmos que pronosticaban una violenta explosión, y me aferre a los barrotes de la cama de huéspedes, abrí bien los ojos y vi a mi Edu extasiado filmando la escena. Hijo de puta! Le dije, sos un reverendo hijo de puta, amorcito mío…. Y cerré los ojos ante el avance de la lava mas ardiente que pueda orgazmar una mujer poseída por la recontramilcalentura inimaginable.

Timmo me saco con sus manos mares de jugos calientes que fluyeron desde lo mas profundo de mi calentura. Nunca había gozado de esa manera y nunca lo había hecho tanto.  Así se lo hice saber a Edu, cuando Timmo se fue. Allí ahora tapada, dormí una larguisima siesta de sábado a la tarde. Me despertó Edu, con un refrigerio y diciéndome que la ducha estaba lista. Tuve una hora bajo el agua reparadora, y salí espléndida del baño. Espléndida en cuanto a como me sentía, y espléndida envuelta en un gran toallon rosa. Suponiendo que Edu, estaría esperándome en nuestro dormitorio, fui hacia nuestra alcoba. Entre, y fue enorme mi sorpresa ya que Edu estaba recostado sobre un costado de la cama, totalmente desnudo, y en el otro extremo también totalmente desnudo estaba Timmo.-       Ven Marcela, que ahora si compartiremos la fiesta.--       Que locos, dije….. porque no sabia que podía decir.Me subí a la cama desde la parte trasera, y ya ellos tomaron posición.  Mientras me ayudaban a quitar el toallon, Edu acaricio mis piernas y beso mis nalgas, para lamer mis piernas, entrepiernas e ir por su vicio….. lengüetearme la conchita. Yo quede frente a Timmo, y sin dudas este sabia que era lo que vendría, porque levanto su morcilluda poronga para primero golpearla en mis tetas y luego entregarla a mis manos que la sobaron antes de que mi boca comenzara a recorrerle todo su firmamento. Tenia ante mi la polla mas grande que había visto en mi vida, gruesa larga, dura y respingada ya hacia arriba con solo un par de besitos recibidos. Pensando que seria imposible que aquello tan grande entrara en mi coño, me lo comencé a mamar como puta, mi esposo no me veía, porque estaba metido debajo de mi coño. No sabía yo que dos cámaras nos estaban filmando. Así estuvimos un rato encantador. Para cuando me giraron, yo contuve el aliento, y me tranquilice cuando note que Timmo tomaba mis caderas para besar mis partes…. Y me gusto mucho.

Me dedique a mamar a mi Edu, al que viendo que tenia la polla durisima, le pedi que me la metiera, porque no queria probar algo del malayo ya que era demoledor. Asi fue que otra vez girada, pero ya muy caliente, senti como mi esposo me ensarto con sus ganas y las mías, ya que era la primera polla que recibía ese caliente sábado. Timmo franeleo con su pijota en mis tetas, me la dio a chupar y lo masturbe pensando en acabarlo, pero lo que logre es que se le pusiera enorme y durísima. Mi esposo me la saco, aun cuando yo lo estaba disfrutando, y giro hacia el otro lado de la cama. Timmo se cruzo con el, y yo allí, empantanada, supe prever lo que se venia. Timmo intentaría meterme aquel follón inmenso….. y ya el enorme capullo de su pija, rozaba mi conchita recién abierta por mi esposo.  Cariñosamente Timmo, acaricio mi espalda, mi cintura, mi caderas y me hamacó hacia delante y atrás, como para jugar así, con la punta de su pollon….. mas, fue abrumadora la falta de criterio que una tiene cuando esta tan caliente, porque me fui apoyando cada vez mas fuerte en su pijota para hacerla entrar en mi cueva. Evidentemente que pese al miedo, al dolor que podría venir, yo la quería adentro. Así, me metí hasta donde me dio el placer aquello tan duro y enorme…… nunca pensé, pero la tenia adentro y quería que nunca terminara ese momento de placer. Y lo grite a los cuatro vientos. Lo dije una y otra vez, les pedí que no me la sacaran que me quería morir con aquello adentro gozando y gozando. Es notable como una puede pasar de ser una señora recatada a una hembra degenerada y putona, porque acabe como si fuera una yegua, lo hice varias veces y seguí pidiendo mas. Era evidente que aquello de la tarde había influido en ponerme mas loca sexualmente. No bien, Timmo me la saco, le pedí a mi marido tomara su lugar, y así, mojándole la pija a Edu, le indique que me abriera el trasero. Lo hizo con una facilidad pocas veces lograda. Eso era lo que yo esperaba, porque me gustaba coger por el culito. Así que me monte a Timmo, y mi Edu me la volvió a dar por detrás. Fueron otra vez como las de la tarde unas acabadas enormes, que nunca había tenido en mi vida. No hubiera querido que esa noche terminara, pero el cansancio termino por llamarme a la realidad. Estábamos ya otra vez en el living, después de haber terminado las empanadas y tomado unas copitas de vino.  Con una pierna sobre el sillón y la otra extendida al aire, me hacia follar por Timmo suavemente, dejando entrar y salir aquel vergon inmenso, que tenia la virtud de derretir mis mieles haciéndome correr a cada rato….. aunque al final ya no me quedaban gotitas. Fue la primera vez también, que tuve que decir, basta, basta por hoy. Me habían calentado y recogido como nunca. Nunca pude olvidar ese sábado. Porque fue el primer regalo que me hizo mi marido a nuestra sexualidad formal, que paso a ser desde entonces sexualidad feliz…

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Nunca lo pensamos, pero nos lo merecíamos. Mentira, si que lo habíamos pensado. Mucho mas lo había pensado el, mi esposo, que yo. El tenia como ese ratoncito que le regresaba una y otra vez, y cada vez que le regresaba y me lo hacia saber, yo me subía al ratoncito y también fantaseaba un poco. Que lo merecíamos, porque somos dos que se entienden, dos que se quieren, dos que se aman, dos que se revientan hasta la ultima gota de placer sexual.  Pero hay cosas que no suceden, porque no se buscan y cosas que sin buscar, suceden. 

No era la primera vez que teníamos visita en casa, porque éramos para muchos amigos que quedaron allá en nuestra ciudad de provincia, como referentes de contacto en la capital. Y siempre los recibíamos cordialmente. Así fueran familiares, amigos o allegados. Esa oportunidad era nuestro huésped, Carlos, un amigo de la juventud, que se había llegado hasta aquí, para un congreso de la empresa que el representaba allá,  era ese su trabajo comercial. Llego pasado medio día,  luego de los saludos de rutina, instalarse, recomponerse del viaje, se fue a su primer día de congreso. Era apuesto, agradable y dulzon. Y si que me miro con atención, pero supo disimular su análisis meticuloso, pero yo me sentí analizada. Pero era normal, entre quienes se ven después de algún tiempo. Y no se si mi esposo, Leo, se dio cuenta de algo, pero le hizo hacer un comentario para responderle a su directa pregunta…..

Viste como esta la tanita? Un bombón que cada día esta mas rico…. A lo que Carlos respondió: Un bombonzazo, era y es una bombonas que tu te mereces. Fue lo mas subido que hablamos pero me afecto. Mi esposo regreso como siempre, temprano. Planeamos lo que haríamos, y luego de cabildeos, pensando si cenaríamos afuera o en casa, resolvimos por esa noche hacer algo liviano así nuestro visitante podía ir a descansar temprano. Hoy, porque mañana lo llevaremos a cenar afuera, y quizás nos vayamos a bailar los tres, porque algo me dice, que te regalare eso que me anda dando vueltas la cabeza hace tanto tiempo. Mañana lo discutimos, dije, pensando que, al hablarlo seriamente Leo, recapacitaría. Me puse a preparar la cena. Pronto llego Carlos, y al igual que Leo, se dio un baño y esperó junto a la mesa, degustando unos vinitos, charlaron cosas de amigos, y los oí reír con ganas. Cenamos y hubo un par de flirteos mutuos, pero solo eso.

Yo hasta allí, nada tenía que imaginar o pensar que podríamos tomar eso en serio. Los deje de sobremesa y me fui a la ducha, a reponerme del calor de la cocina, y a prepararme para la noche, que, si era tal como venia, nuestro huésped se iría a dormir y nosotros a retozar a nuestro dormitorio bien tempranito….y era seguro que nos mimaríamos…, matoneándonos mutuamente. Mientras estaba debajo de la ducha, pensé en lo que podría ser esa noche, con José descansado, con algún vinito mas de lo acostumbrado y me dije….. habrá jaleo!!!  Pero solita me ruborice al pensar que mañana podríamos hacer un intento con Carlos. Yo no estoy preparada aun…. Salí y me iba directamente al dormitorio, cuando sentí que Leo me llamaba.

-       Espera, dije-
-       No! Ven ahora, dijo el.

No estaba muy presentable, pero no estaba tampoco impresentable. Con mi salida de baño, tela de toalla verde oscuro, puesta como prenda que cubría mi ser, que solo tenia debajo una linda tanguita algo cavada, pero de negro transparente. Así, con el cepillo de cabello, que aun tenia mojado, fui hasta el living donde ellos estaban muy apoltronados en los sillones debatiendo vaya a saber que cosas. La salida de baño, me cubría por encima de las rodillas, algo cortito, así que me la estire un poco y encare, cuidando no moverme rápido y sujetando el frente para que no se abriera, ya que tenia un escote algo pronunciado. Ven dijo Leo, brindemos, que hemos encontrado un viejo amigo, que bien puede estar pensando que lo olvidamos, pero ya le dije que siempre lo recordamos.  ¿? Ah, dije, cierto. Si, dijo Carlos, - Leo me ha contado lo bien que se llevan, el fuego que no se apaga y la confianza con que cuentan. Leo, me hizo acercarme a el, al abrazarme me hizo tambalear ya que me llevo hacia el sillón donde el estaba sentado, y eso hizo perder mi línea, provocando que mi salidita de baño no cubriera bien mis nalgas…..  fue automático… mire hacia atrás y vi los ojos de Carlos clavados en mis redondos cachetes traseros.  Ves, como esta la tanita, dijo Leo, … que también vio lo mismo que yo…. Hummm…. Fue la respuesta,…Esta fantástica.   Leo, me abrazo cariñosamente, y me sorprendí cuando me beso, porque lo hizo como nervioso y exaltado.

Yo comencé a intuir algo, cuando sus manos levantaron mi salidita de baño, dejando mi trasero a aire, para que su amigo terminara de regodearse con mis redondeces traseras. Quise como salirme, pero perdí compostura, y eso permitió que en su abrazo, me llevara mas arriba mi prenda y ya mis tetas estaban flotando hacia abajo pero en el aire. Mis senos, naturales, medianos, bien formados y bien contundentes, eran de esos que dan cosquilleos en cuanto se los roza, y el roce con la prenda y los brazos de leo, me pusieron algo ardiente.  Pero eso no fue nada, comparado con lo que me puse de confundida, entre ardiente y en guardia, cuando Carlos paseo sus manos sobre toda la superficie de mi redondo trasero, el que bambolee como para decir que no, pero que ayude a que el invasor hiciera mas fácil su avance. 

Yo tenia leído muchos relatos que Leo me hacia compartir en Internet, pero nada de lo que yo había conocido me estaba sucediendo, pues, todo era consensuado y allí me estaban tomando los dos, sin preámbulos ni consulta alguna. Mi esposo se recostaba al sillón, dejándose caer lentamente, lo que hacia que mi inclinación hacia el aumentara, y a su vez, permitiendo que Carlos tomara toda mi retaguardia, ahora solo con la tanguita, ya que el la salida de baño, estaba sobre mi cabeza. -Juguemos cariño, me dijo como suspirando Leo, mientras me tenia apoyada sobre su cuerpo con un brazo mientras con el otro, desprendía sus ropas. - Juguemos pero con limite, le dije, y ayude a quitar su camisa pero el insinuó mucho mas al desprender su cinturón. Si el quería que su amigo me viera desnuda,…. Me vería. Si el quería que su amigo me viera moverme caliente, me vería. Si el quería que su amigo me viera chupandosela, me vería.Ya, me incline sobre su mojada, caliente y dura polla, para darle un aperitivo. Ya me sorprendí al sentir que el juego de manos de Carlos, había pasado a mas, y jugueteaba entre mis piernas, rozando mi vello pubico y mmmmaaas aun, se había metido de cabeza y lamía mi chochito con desesperación de principiante. Así desde atrás, clavo su cabeza entre mis piernas y aun sin quitar la tanga, la estiro, para poder adueñarse de mi rajita, y lamerla integra…. Integra lo hacia porque yo subí mis caderas para abrir mejor las piernas y permitirle me regalara sus elogios. 

Ya no era solo mi marido que toqueteaba mis tetas, era desde allí atrás Carlos que estiraba sus brazos después de recorrer mis piernas, mis nalgas, mis caderas, mi espalda para tomar mis tetas y sobarlas suave, y retozar en mis pezones endurecidos.  Ya mire, al costado y vi. la mesita ratona con tres copas servidas. Evidentemente, ellos habían planeado algo diferente. También la música estaba diciendo que había otro libreto para aquello, que ellos pretendían seducirme y llevarme a algo, algo que….. yo ya estaba entregando, evidentemente.  Leo, suspiraba y le decía a su amigo que me la chupara bien, así el gozaba de mis mamaditas. Fue un instante decisivo y yo jugué mi parte

.-       Acaso quieren cogerme entre los dos? Pregunte bien clarito como para que ambos me escucharan.
-        Veremos. – Fue solo la respuesta de mi Leo, el visitante solo siguió su tarea.

Carlos, de vez en cuando, abandonaba mi conchita para besar mi culito y subir por la espalda, haciéndome un terrible cosquilleo con su peludito cuerpo y a la vez, me producía un deseo de  que siguiera chupandome el clítoris, al que había dejado expuesto y latiendo. Aprovechaba eso, para decir sin escrúpulos…. Que mujercita tenes Leo, que hembra espectacular, mamita querida, o algo así, como  … estas rebuena,  Carlita, estas para partirte mil veces al dia. Fue en unos de esos escarceos, donde yo estaba por explotar, pues su lengua estaba haciendo estragos en mi clítoris y ya estaba a punto, cuando otra vez, abandono su lugar, paso por toda mi rajita, revoloteo por el hoyito de mi culito también deseoso y subió por mi columna haciéndome temblar de calentura. Pero sentí su mano abriendo mi rajita, y así como fue un segundo que tarde en darme cuenta, en un segundo me había ensartado su pija, sin miramientos, sin permiso, sin aviso. Me retorcí, de sorpresa, pero también de goce, me tense por el momento, pero también por festejar su osadía de habérmela metido hasta los huevos. Así como me la metió, me la saco, dejándome pasmada de emoción, intriga y confusión.¿ Se había enterado Leo, que su amigo Carlos me la había metido si permiso? No lo supe, ni lo sabré nunca. Fui subiendo mi cara, como para enfrentar a Leo, y algo decirle, pero fue el el que me dijo….. Date vuelta Carlita….. que quiero ensartarte toda…. Gire o me giraron sobre mi, y sentí las manos de mi Leo sobre mis caderas, tomando posición para una arremetida, justo allí donde acababa de sacar su polla Carlos… se daría cuanta ahora? No lo supe, porque me inclinaron entre los dos, enfrentandome a lo que yo quería, para curiosear los atributos de Carlos.

Era bueno, porque lo que había sentido adentro, me había regustado, pero al verla, allí, parada, durísima, mucho mas larga que la de Leo, mas fina, puntiaguda y algo torcida, pensé,
…. Hoy si que voy a tener variantes ¡!. Se la lamí suave, y la humedad que tenia era también mía, pues había vestigios frescos de mis jugos vaginales, aun allí . Me emocione, me calenté, me recontracalente, al momento de metérmela en la boca, y así con los enviones que me daba la dura, gruesa y fuerte pija de mi marido, me entregue al primer orgasmo. Cogela Leo, que la chupa espectacular, cogela bien a esta mamasita caliente. Estaba reponiéndome de mi orgasmo cuando me volvieron a girar, y entonces, ya no cabía duda de lo que sucedería, Carlos en un santiamén me ensarto desde atrás, al tiempo que Leo, mordía mis labios, y exclamaba….. te gusta mamita, te gusta?? No pude mentirle, y le sonreí y gemí a la cara…. Con varios Si SI si si…. Algo lo puso ardiente a Leo, porque no bien, metí su pija en mi boca, estallo ostentosamente. Ahora el me sonreía, y me decía, ves, mamita, que rico que es esto….. Sigue, sigue que ya vengo…..y demostrando su excitación exploto bonito y de allí se fue a limpiar. Carlos me bombeaba con entusiasmo. Pero yo decidí tomar acciones , me le zafé, lo tumbé a el y me lo monte. Era impresionante el largo de su polla, y allí subida a ese mástil, lo tenia dominado y me lo clavaba a gusto y si bien, el llego primero, yo me volví a acabar montándole. Nos levantamos, y se cruzo con Leo en su viaje a recomponerse. Vamos cariño, dije…. Lleva las copas al cuarto y allí brindaremos los tres…. Y me fui al dormitorio. Cuando entraron, yo estaba, seca, perfumadita, y esperándolos. Se las chupe por turno, me los monte por turno. Y otra vez, los acabe por turnos. Me di el gusto de montarme a mi marido mientras Carlos me hacia el hoyito trasero.Fue mi primer doblete, y me gusto un montón. Debí esmerarme para que ellos se repusieran y me lo volvieran a hacer. A la mañana levante mi tanguita del living, y sentí calentura.Aquellas tres noches que siguieron antes de que Carlos se fuera, fueron la apertura de mi viciosa carrera hacia toda nueva experiencia. Me cogian estupendamente, principalmente Carlos, que decía, yo tengo derecho a mas, porque me voy y este te va a tener a gusto. La verdad, que fue maravilloso, y nunca había tenido una sensación tan agradable cuando me hacían el culito, que con aquella larga, fina y puntiaguda verga de Carlos. Pero se fue. Y se supone, tendrá algún otro congreso…… Mas ya a la semana, Leo, que en esas cosas es sabio, me estaba indagando sobre si estaría bien que su sobrino Diego, viniera los fines de semana a pintar nuestra casa. La pintura estaba intacta, pero dije…. Si cariño, vendría bien unas pinceladas extras.

Isla de Tigre - II

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Cenamos algo nerviosos los tres. Para postres ya, me levante a lavar los platos y fue mi esposo el que comenzó una larga charla con su oficial carpintero. Acá todo esta bien, dijo.-Si bien tengo entendido que mi querida esposa se puso a dormir desnudita como dios la trajo al mundo en el sillón del living…. Y tu hoy luego que trajimos la madera, comenzaste a entrarla viéndola así como estaba mostrando sus encantos…

-       Es que yo si.. si.. me sorprendí mucho, si…. Pero deje de entrar la madera precisamente por eso… disculpen….Y no tienes por que pedir disculpas, si no fue a propósito que la miraste insinuantemente desnuda… es mas, quiero felicitarte por actuar prolijamente y haber dejado la madera afuera, sin reincidir viendo así a mi mujercita. Eso habla bien de ti.

Ella me contó que eso la puso algo nerviosa.- Gracias….Y también tengo entendido Mario, que cuando comenzó a llover, ambos corrieron a entrar la madera y que ella se cayó en el agua, quedando tendida…. Tu la levantaste viéndola así con su única prenda pegada al cuerpo, provocativamente insinuada su bella silueta, y es mas, la tomaste rozando partes sensibles de su cuerpo….- Pero. Es que yo, solo quise levantarla y no tuve otras intenciones…. Esta todo bien, te agradezco que hayas actuado todo como un caballero, y si bien ella me confeso que se puso algo cachonda, tu la respetastes. Eso habla muy bien de ti, también.-Gracias….

Pero tengo entendido que después de ese incidente de la lluvia, ella te cedió el baño para una ducha caliente….y quiso poner las cosas empatadas y estuvo espiándote mientras te enjabonabas mostrándole todos tus “valores”. Que al parecer la impresionaron gratamente.

-       Espere amigo, no tuve yo intenciones de mostrarme, ella me sorprendió, nada mas….No digo que lo hayas hecho con maldad, por el contrario, cualquiera en tu lugar viendo la desfachatez de ella, hubiera aprovechado la situación. En fin, tengo que felicitarlos a ambos, a ti por haber actuado respetuosamente pese a la insinuación de esta diosa, que cualquiera se le hubiera tirado encima…. Y a ella por haber soportado su cachondez sin haber consumado un acto que me dejara como cornudo ausente.

-       Es que yo bueno…. Nada amigo….. Y no solo quiero agradecerles a ambos, si no que quiero proponerles, algo, a ella que se vaya ya a la cama y tu que te prepares para seguirla. Quiero que esta lluviosa noche se derrita con un trío para mi dama.

-       Es que yo….. dijo otra vez Mario. Tu actúa como te lo pido, quiero hacer algo que a ella le va a encantar con seguridad y supongo que a ti también….. yo lo propongo porque estoy seguro que se lo merecen. Vamos, Marianella, vete a la cama a esperarnos, que esta es una gran noche para ti.

Yo no salía de mi asombro, pero ya estaba tan mojadita con aquella situación que lo mire asintiendo y sin mas fui a preparar el dormitorio. Cuando pase, mi esposo le decía a Mario, -primero duchate tu, y luego yo… Mientras me cambiaba a un insinuante conjuntito tipo hilo, sentí el rumor de la lluvia y el caer del agua en el baño…. Mario se duchaba…..

-       Querida, esta noche quiero que hagas con el muchacho lo que te plazca, te lo autorizo, te lo pido, te lo agradezco….. yo estaré acá, los veré y actuare cuando me lo pidas o cuando yo lo necesite.

Actuemos con naturalidad, que esto va a estar bueno. Verdad? . Me di vuelta, lo abrace y bese con pasión. El apretó mi cuerpo acariciándolo…. Este cuerpito va a tener un fiestita inolvidable…. Dijo, pasando sus manazas en todo mi cuerpo. Se fue, y yo me termine de perfumar. Cuando Mario entro, venia envuelto en el toallon, así que ambos nos miramos y yo me moví, lentamente para que el pudiera mirarme como me había puesto para el. Se acerco a la cama y yo solté su toalla dejándola caer, para encontrarme con aquel “aparato” impresionante que estaba a media asta. Lo tome suavemente, lo fui levantando y le di unos besitos de recibimiento. Eso solo hizo que su “actitud” cambiara. Ya entonces lo frote entre mis manos y le propine un montón de chuponcitos que lo hicieron empinar hacia arriba. Logrado eso, me lo fui comiendo en sucesivas metidas y sacadas de mi boca. Se la chupe con ganas, y ella respondía, poniéndose tan dura, que me costaba moverla hacia los lados. Me la pasaba por el cuello, las orejas, la cara y la saboreaba deliciosamente. La tuve entre mis senos y refregué su dura punta a mis hinchados pezones.

Fue un gran placer.  Mi esposo entro, cámara en mano, y comenzó a buscar ponerla sobre la repisa de donde pudiera filmar automáticamente. Yo le hice algunas poses, le mostré la verga de Mario, sosteniéndola junto a mi cara sonriente. El carpinterito, me tumbo sobre la cama, para dedicarse a algo muy valorado por nosotras, una “minetta” con cucharita y todo. Fantásticamente hábil, nuestro visitante, porque me llevo pronto a un clímax brillante.  Atravesada allí en la cama con las piernas al aire, volteé la cabeza sobre el otro borde para encontrarme con el pedazo que mi marido me ofrecía. A el también le di su merecido. Pero ojo, no estaba yo muy concentrada, porque aquella lengua de Mario me estaba llevando al primer orgasmo de esa lluviosa noche. No pude contener la frenética sacudida que me dominaba y gemí y retorcí de goce. Aquellos diez minutos de lengua viril, me habían puesto a mil para el resto de la caliente noche.

Me estire hacia atrás con la cabeza, para engullirme toda la maravillosa verga de mi esposo, …. Abrí las piernas de par en par, levantándolas, para permitir que Mario, llevara su poderoso aparato hacia mi cueva.  Sentí el contacto, aun vibrando por el orgasmo que ya jadeaba…. Y tuve la sensación de gloria al recibirla triunfal dentro de mi ser….. me la metió tan bien, que parecía había tenido buena escuela, como un sabio carpintero clavando clavos en una madera receptiva. Me contorneé a mis anchas, recibiendo aquel músculo en mis entrañas hambrientas de sexo, mientras me rechupeteaba una ya explosiva pija casera.  Fui solita cambiando de posición, poniéndome primero de costado, permitiendo que mi bombeador se fuera reacomodando en esa posición. Asi lo goce un rato. Y termine dándome vuelta para lentamente ponerme en cuatro, mi posición preferida. Allí tuve que hacer malabares, para no hacer acabar a mi marido, e ir esperando los tiempos de quien me ensartaba, pues notaba que requería tiempos de descanso, para no estallar. Era a mi conveniencia que no terminaran aun. Ya se me había escapado mi tercer orgasmo.

Entonces me tomaba tiempos, girando mi cuerpo, para que fuera mi esposo el que la metiera y yo saboreara mis propios jugos en la verga de Mario.
Así estuvimos como media hora, jugando al mete y saca y cambio y cambio. En uno de esos cambios, mi esposo, que había estado metiéndome el dedito en el ano, termino por meterme su pijota.  El se acabo allí, ruidosa y aparatosamente. No bien me libero, porque se me había prendido como garrapata a mi cintura, gire el cuerpo y Mario hizo lo mismo.  Mamasita, como me dilato el culito, la sentía tan apretada que me dio miedo, pero el gozaba y yo también. Mientras el bombeaba lento yo lleve mi mano a mi clítoris, lo apreté con la mano y volví a estallar sintiendo la presión de aquella porongota en el trasero que movía todo mi cuerpo y dándome clara cuenta de que Mario me estaba inundando con su lechita mi cuevita trasera. Nos tomamos un respiro, pero pronto comenzaron las caricias, los besos, los deditos, las chupaditas y entonces ambos me cogieron a placer, pero yo controlando que no se me fueran muy rápido. Estaba yo montada sobre Mario cuando mi esposo pidió que nos pusiéramos mas sobre el borde de la cama…… y si…… que fantástica idea…… mientras estaba yo ensartada en el mástil del carpintero, mi marido entro por la vía trasera, para darme una inmensa sensación de estar en el limbo de la lujuria y placer…… me tuvieron allí ensanwuichada hasta mas allá de habernos acabado los tres de una manera sensacional. Me moví golosa de saber que estaba teniendo dos flores de pollas dentro de mi- Y no fue lo ultimo….. porque después de un descansito reparador, les di a ambos el postre. Los deje mas tendidos que pasa de uva disecada. Pero ellos felices y yo no puedo encontrar palabras para contarles mi júbilo…. Besitos a todos.

Isla de Tigre - I

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Salimos a la madrugada. Llegamos al Tigre y  desde allí en nuestro gran gomon (bote de goma) navegamos hasta nuestro pequeño paraíso.

Una hermosa casa de fin de semana, deteriorada, pero de gran señorío. Ubicada en una islita del inmenso delta del Tigre, era, para nosotros, un sueño, repararla y tener en ella, nuestro lugar para pasar fines de semana, vacaciones y reunirnos con gente afín. Ya semanas atrás mi esposo había estado yendo para ultimar detalles a fin de pasar unas semanas allí, y continuar la reparación de tan bello lugar.

Mucho por hacer, pero nuestro entusiasmo era mayor. Mucha madera era necesaria cambiar, y desde al amarradero hasta detalles de la casa, serian reparados pronto. El parque, estaba bien, porque había estado trabajando en el baquianos expertos que lo dejaron como un jardín japonés. Revise la casa, y tal como el me lo había dicho, estaba muy habitable, así que estaba dispuesta a pasar esas semanas colaborando con las tareas de mejora.  

En esa oportunidad nos acompañaba un carpintero, Mario, joven el, de unos 25 años, al que tendríamos por unos días como huésped. Yo cocinera y ama de casa, pronto estuve disfrutando de aquel ambiente tan lleno de naturaleza.  Ellos trabajaron en el puertito, y yo acondicione nuestro hogar. Mi experiencia culinaria quedo demostrada al medio día, y ya para la noche tenia bien preparada la cocina de ese y los días siguientes.

La casa tenia una sola planta, pero estaba dispuesta en diferentes niveles, en forma escalonada, cosa, que desde la entrada se podía divisar la gran amplitud, y desde cualquier lugar, poder disfrutar de la hermosa vegetación que rodeaba todo. El amplio living comedor de la entrada, cocina, baño y nuestro gran dormitorio, estaban perfectos,  pero los demás dormitorios y toilettes debían ser reparados, pues sus pisos no estaban en condiciones. Así que nuestro visitante, durmió en el amplio sillón que señoreaba en el living de entrada. A la mañana, ellos se fueron a la barraca, para traer lo que necesitaban según sus cálculos para comenzar las reparaciones.  Regreso al  medio día, dijo mi esposo.         

Así que tenia toda la mañana para mí. El calor era intenso, y disfrute de un buen baño reparador, y al salir envuelta en la gran toalla, me tire a descansar en el gran sillón. Quiso que el silencio, lo agradable de la situación, me quedara yo completamente dormida. Desperté algo sofocada, por el calor, desnuda, ya que había caído la toalla al piso, y solo sentía un leve ruido a tablas que se golpeaban. Tape mi desnudo cuerpo y mire hacia fuera. Allá alejado, estaba Mario, y al no divisar a mi esposo, me inquiete…… no porque temiera algo, sino, porque vi, en la cocina, apiladas muchas maderas.  Ello significaba que alguien las había entrado, pasando junto al sillón, ese mismo sillón donde yo estuve  dormida, completamente desnuda, y con seguridad, mostrándome enteramente descubierta.

Atine ir al dormitorio y me puse una solera por encima, y salí a indagar. Lo que me temía. Mi esposo había traído al carpinterito Mario, y se había regresado a buscar el resto del pedido. O sea que Mario, me había visto completamente desarropada. Una especie de sopor, excitación e inquietud, se hicieron carne en mi.

-       Usted me vio? Verdad?
-       Si señora, pero no tema, lo disfrute pero nada diré a nadie de lo bello que usted mostró.
-       Pero no fue mi intención, hacer tal cosa…. Dije.
-       No hay problema, fue obra de la casualidad, dijo el….

Allí me explico que mi esposo se había vuelto a la barraca y que vendría a última hora. Que en realidad debería guardar la madera bajo techo, porque al parecer se pondría a llover y había que resguardarla. No lo había podido hacer porque yo estaba en su camino, y tan solo había hecho dos viajecitos…… y pensó que no debía seguir. Se lo agradecí, pero en realidad, estaba yo excitada. Sus miradas me parecían insinuantes, y quería suponer que me había estado relojeando toda, y esa idea me calentaba.

El estaba fuertísimo y yo no era de manteca. Las primeras gotas comenzaron a caer.

-Uhy, la madera …. Dijo, y comenzó a trasportarla hacia adentro.

Era un caminito largo, y tenia para varios viajes. Así que comencé yo también a correr llevando tablas lo mas rápido que pude. La lluvia se largó con todo. Pronto el senderito era un gran charco de agua, por el que corría el y corría yo. De pronto, un resbalón y caí extendida en aquella pileta en la que se había transformado nuestro jardín…. Allí corrió el a socorrerme, y al levantarme, supe de sus brazos viriles, de que rozaron mi cuerpo, sostuvieron mis carnes, y allí también me percaté, de que mojada mi ropa, pegada al cuerpo, dejaron ver que nada tenia yo debajo. Otra vez, estaba expuesta a aquel joven, indecente, provocativa y muy turbada.

El me sostuvo al levantarme y hasta creo que pasó su mano descuidadamente o innecesariamente sobre todo mi pecho, pero….. que le iba a decir yo, si me dolía el tobillo recién torcido. Me ayudo a ir hasta la casa. El termino la tarea mientras yo, me di una ducha caliente. Cuando el entro, pobrecito, todo mojado, le ofrecí el baño, para que tomara el también un reconfortante y caliente baño.  Mientras sentía el agua caer afuera, sentía mi cuerpo caliente y excitado, pero también sentía el agua caer en el baño, sabiendo que el estaba allí. Tuve un arrebato y me asome, como al descuido, y lo vi allí de espalda, majestuoso, varonil, como un ejemplar de macho espléndido….. y me regocije con ello. El giro, sorprendido, y pude ver yo el esplendor de su sexo, atractivo y deseable. Mas era yo una mujer respetuosa de mi marido, por lo que atine a sonreír, decirle frescamente, “tan solo estamos a mano…. Y te felicito por lo que mostraste”

Me lo hubiera comido allí mismo, pero, fiel una es, y me quede en el molde. Aunque aquello estaba transcurriendo por lugares inimaginados.No tardo mi maridito en llegar y todo sucedió, como si todo estuviese normal.Pero no estaba normal. Yo estaba muy nerviosa, y mi esposo lo notó. (sigo con la segunda parte)

Brindemos Socio - 3ª Parte

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Una vez mas, brindemos socio. Hemos hecho muy buenos negocios, pero siempre es posible mejorarlo. Muchas fueron las veces, que aduciendo viajes de negocios, ambos socios se ausentaron de sus domicilios, pero en realidad, ambos se dirigieron al domicilio de su socio, para dormir con la mujer del otro.  Ese cruce, les incrementaba la variación y los hacia mas compinches, ellas simplemente eran avisadas de que uno viajaba y el otro gentilmente haría una visita. El otro eran ambos pero cruzándose en el camino.

Querida, hoy salgo de negocios pero le he pedido a mi socio que te acompañe, creo que tenemos la suficiente confianza para podernos permitir eso. Ellas jamás lo rechazaron, por el contrario, sabían que una noche de variantes era como un postre merecido. Esas variantes de intercambio, pusieron mas leña al fuego. Ellas estaban cada vez mas ardientes y ellos sentían muchas veces que la superioridad femenina era abrumadora. Así fue que en una oportunidad, estando en un Apart hotel, se les ofreció indicativamente sugerido el servicio de dos masajistas. Ambos premiaron a sus mujeres con una soberana cantidad de orgasmos brindados por dos expertos masajeadotes que las hicieron vibrar hasta el agotamiento. Eso fue el comienzo de la idea.

De regreso, comenzaron a buscar, dos expertos consoladores humanos,
que al poco tiempo de buscar, encontraron en un moreno de un depósito y un cadete de la empresa. Hicieron una dupla, que prepararon con paciencia, los refinaron en su silencio y finalmente probaron su efectividad.    Alejandra sabia que esa tarde, vendrían su marido y el socio, a pasar una velada de juegos amorosos.  Se acicateó como de costumbre, preparo los equipos de consoladores, por las dudas y dejo las bebidas y frutas en el conservador del dormitorio. Se puso sexy, para provocar a sus chicos, y no olvido detalle de perfumarse con lo que a ellos agradaba.

Ellos ya deberían estar aca, pensó…. Cuando sonó el teléfono. Era Alberto para indicarle que estaban atrasados e indicarle que recibiera un regalo que cada uno de ellos le hacia, cada uno le enviaba un masajista para ponerla a punto. Ella recordó lo del apart-hotel y no le desagrado la idea, máxime que prometieron no demorar. Al poco rato el llamador, sonó.  Quedo embelezada con aquellos dos ejemplares que les regalaban por un rato. Pero no sabia que hacer. Los muchachos si, y le pidieron ponerse cómodo y buscar el lugar ideal para hacerle unos masajitos. Ella ya tenía el lugar donde recibiría a su esposo y amante, así que…..Asi que pronto estaba siendo frotada con esencias perfumadas, aceites reconfortantes y manos y pellizcos estudiados hacían que sus sensibilidades se pusieran a subir de temperatura.

No se hicieron los lentos, porque en poco tiempo la tenían desnudita, con su cuerpecito vibrando y cada una de sus hermosas partes gozando de masajes recalcitrantemente pasionales. Se dejo manejar al antojo de sus regalados sexis, y abrió las piernas para que uno de ellos le regalara la primera chupeteada. Lo hacia bien, al tiempo que le introducía los dedos en el ano. Eso la ponía frenéticamente caliente. Cuando el morocho le golpeo la punta de los pezones con su enorme verga, ella se sobresalto pero de emoción, una pija como para llenar morcillas. Alberto y Mario entraron a la pieza.  Ella los miro de reojo y solo dijo…. Vean que esto esta buenísimo. Ellos se miraron como queriendo entender que los dejaba afuera, pero rieron la picardía de la señora.

Ella estaba arrodillada, saboreándole el nabo al moreno, mientras este le robaba las tetas, al mismo tiempo el otro le ponía un lento ritmo en un mete y saca de su larga pija, que se veía aparecer y desaparecer en el interior de aquella espléndida mujer. No pudo sostenerles el ritmo y sus gemidos la ahogaban de placer. Ella se sonrojo, al  decirles vengan, porque sabia que estaba entregando sus mieles a las visitas y no a sus dueños. Ellos le sonrieron y comenzaron a ponerse a tono. Fue un brillante experimento. Cuando ya los muchachos la tenían, bien felpeada, ellos comenzaron a hacerle de todo, se la gozaron a su antojo y la dejaron completamente exhausta y satisfecha.

Ella no dejaba de agradecer el regalo, que despidieron no bien cumplieron su cometido. Al agradecer gastaba las pocas energías que le quedaban en complacer a sus machos. Quizás esa fue, la primera vez, que los tres quedaron con las cuentas a cero.    

Una semana después, tenían a la pasional Mirta, sacudiendo rítmicamente su cuerpo al compás de los besos que ambos le daban a cada una de sus colgantes tetas. Sonó el timbre, y fue Alberto a recibir a los regalos. A ella le habían contado el proyecto pero no la inminencia de la inauguración. Ella rió, y dijo, Ustedes están locos ¡!! Pero pronto alcanzo las toallas que los chicos le pidieron. La tendieron sobre la mesa, y allí comenzaron la lenta tarea de aromatización, aceitado y electrizado. Porque así fue, como parecía estar ella, cuando ellos le bañaban el cuerpo con sustancias, mientras le comían la conchita enfurecida. Ellos miraban complacidos y reían del ruego de ella, de -- ya basta, vengan ustedes.

Esos ruegos bajaron de tono, cuando los muchachos la empomaron reiteradamente, haciéndola estallar en orgasmos una y otra vez. La bañaron y perfumaron, trasladándola a la cama. Allí fue Mario a hacerse cargo de la situación, mientras Alberto despedía a los amigos. Ella, tal como había hecho su desconocida rival, supo atender y agradecer a esos gentiles hombres que tenia por marido y socio amante. Luego entre ambos, repitieron un ritual, que hacían siempre a su gusto, y que de vez en cuando recurrían a los nuevos amigos para dejar las cosas mas parejas. Ambos socios, tenían una vida sexual, controlada y satisfactoria. Sus mujeres no tenían quejas, mas bien vivían en la abundancia en lo que ser refiere al disfrute.

Brindemos Socio - 2ª Parte

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Brindemos socio. Hemos hecho muy buenos negocios, pero como este por tiempo y satisfacciones…. pocos. … y lo seguiremos haciendo, para regocijo de nuestras damas y placeres propios. Alberto supo en sus fueros mas íntimos, que debía hacer algo con su matrimonio. Todo aparentaba estar bien, pero lo perturbaba saber que el engañaba a su mujer con la acción de compartir a la mujer de su socio. Sabia que aquella cardióloga morocha, lo había cautivado con sus ojos verdes, con su colita dura, con su conchita caliente, con sus mamadas de antología.

Que estar una vez por mes en una orgía sexual con aquella yegua impresionante, que si bien era la mujer de su socio, no dejaba de ser una amante frente a su matrimonio. Hablo una tarde sinceramente con su socio.
-    Mario, quiero que compartamos a mi Alejandra, tal lo hacemos con tu mujer Mirta, y no se de que manera, pero lo tenemos que hacer.--       Pues tu debes encontrar la forma, sabiendo que yo, estoy bien dispuesto, ya que tu mujer me apetece, y mucho, tal lo sabes. Sabia Alberto que no era fácil, porque si bien, ella se ratoneaba un rato, cuando el le dijo de concretar, ella se negaba rotundamente. Así que consulto manuales, para encontrar caminos.  ….

Aquella tarde de sábado, como otros sábados, fueron a la casa quinta, donde a la hora de la siesta, ambos, jugaron con cosas comunes. El la ató levemente, le tapo los ojos, y la masturbo con consoladores varios, para regocijo de su caliente mujercita. Pero ese sábado, algo era diferente. Los consoladores no alcanzaban a estar los tiempos requeridos para lograr que ella comenzara aquellos orgasmos continuados. Así fue que ella reclamo, mas, mas, dame mas…. Que me vuelves loca….. Ah, quieres mas….. pues acá tienes mas….. y abriendo sus piernas de par en par, le dio unos lenguetazos que abrieron los labios de su rajita, dejando expuestos aquel clítoris nacarado que la hacia sufrir si no lograban estrujarlo. Dame mas, por favor, dame mas…. Se contorneaba la rubiecita, deseosa de placeres, de pechos duros, cuerpo elegante y piel de terciopelo. Así fue que se sintió que le abrían mas aun las piernas, que su marido le metió las manos debajo de la cola para levantarla suavemente al momento que le hundía la cara en aquella concha semi abierta, de labios dulces y muy caliente.

Y fue un motor aquella lengua que le repiqueteo rápidamente en el clítoris ardiente,  sintió que aquello que el le hacia no era otra cosas que chuparle todo metiéndoselo en la boca, y simio de goce orgásmico. Ahhhhhh, AAAAAhhhhhhh, asi……. Asi…… y ¿?, sintió que le mordisqueaban sus duras tetas, y se sacudió de dudas…… al momento de que su marido la apretó contra la almohada, comiéndole los labios dulces.  El quito la venda, y ella pudo ver la silueta de Mario, que levantando repetidamente la cara de su vientre orgasmando, bajaba una y otra vez, para darle mas, y mas placer.
-       Lo sabia, guachos, lo sabia. Sabia que lo algún dia lo iban a hacer. Hijos de perra, yo no quería, pero tenia ganas, muchas ganas…… ahhhh, ahhhhh.
-        Y te vamos a coger, mamita, te vamos a coger.
-       Los dos?
-       Para eso estamos.
Pero cállate, que queremos disfrutarlo. Ya para eso, estaba Mario, con su pijote, listo, apuntando la abierta concha de la rubia ex secretaria, mujer de su amigo socio, la tomó desde debajo de la cintura con las manos, hizo palanca para ir  metiéndosela suave pero sin pausa. Ella puso cara de asombro, enojo, pero predomino su rostro de placer, al sentir aquella pijota que le entraba hasta su deseosa cueva de placeres.  Y mientras su marido le acercaba la polla a la cara, ella se movía al ritmo que le imponía su nuevo macho. Ella se soltó de las ataduras, acaricio a su marido y luego a su sucio. Este, se contuvo un momento para prolongar su erección en peligro. Ella se fue sentando, para arrimarse a besarle el pene, y sentir que mas que pene era una pija enorme que se podía chupar degeneradamente.

Así lo hizo, con un par de lenguetazos. Esa posición fue aprovechada por Alberto, que la embistió de atrás, haciéndola sacudir de nuevo. Ella era delgada pero sabia hacerse grande en la cama. Pronto fue adelantándose con las embestidas de Alberto, hasta quedar con su pubis arriba de la pijota de Mario. Se saco la de Alberto y se metió la del socio. Así, sin mas, lo miro a su marido para que entendiera que debía hacer el papel del consolador trasero. El sin mas, le hizo el rabito, mientas ella gritaba la locura de su calentura a los cuatro vientos. Acabada escandalosamente, pedía que no pararan de someterla a lo que ella sentía, era el mejor momento sexual que hubiera quizás soñado.

Si lo hubiera imaginado, se los hubiera pedido hace años…… cachorritos divinos. Alberto quedo fulminado, se paro para ir a la ducha, no si antes, pedirle a su socio, que ocupara el orificio trasero de su mujercita, que estaba abierto y podía llevarse ese rico premio extra. Ella de un solo movimiento, se puso hacia el otro lado, como para que Mario la montara como perrita. Quiso ella experimentar también aquello.  El socio la cabalgo por atrás, y fue preciso, le lamió la espalda, recorrió infinitamente la hermosura de sus pechos, llenándose las manos firmemente, y finalmente llenándole la colita de esperma caliente.  Cuando se fue el socio, Alberto, debió recurrir igual a un consolador para saciar las emociones de su mujer. Increíblemente, esta estaba sobrepasada de calentura. El le prometía, una y otra vez, que lo de esa tarde se repetiría. Ella entre goce y mas goce, solo decía, que así sea, que así sea.

Brindemos Socio - 1ª Parte

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Brindemos socio. Hemos hecho muy buenos negocios, pero como este, por tiempo y satisfacciones…. pocos.… y lo seguiremos haciendo, para regocijo de nuestras damas y placeres propios. En este relato, vamos a intentar explicar el verdadero significado de ese brindis. Estos socios, están pese a la debacle económica mundial, de parabienes. Socios desde hace más de 10 años, amigos desde la secundaria, tenían en común muchas cosas, complementándose perfectamente para el bien de los dos y progresos mutuos. Habían logrado a través de sus éxitos comerciales, un muy buen pasar económico y social para ellos y su entorno.

Mario se caso con Mirta, una compañera de ambos, del colegio. Ella se recibió de médica cardióloga, e inmediatamente cumplió su sueño de casarse con el hombre que amo siempre. Su primer y único hombre. Mirta es una bella morocha, ojos verdes, piel suave, andar gatuno, cuerpo torneado y eso necesario para que los hombres opinen que es una diosa. En el casamiento, ella mostro sus dotes y cautivo a todos, un casamiento feliz. Llego la hora en que se repartirían las ligas…. Clásico momento erótico de los casamientos. Mirta tiro algunos al aire, luego de levantar su vestido mostrando sus hermosas piernas tan torneadas como firmes. Luego Mario hizo lo suyo, quitándoselas lentamente para regocijo de los mirones que no se perdían detalla de aquel panorama que insinuaba la hermosa casamentera.

Y llego el momento de los invitados de Mario, donde permitió que algunos de sus amigos, retiraran por si solo una liga cada uno. Cuando llego el turno de Alberto, fue Mario el que le impuso la tarea de que retirara la liga de su flamante esposa utilizando solamente los dientes. Fue espectacular ver a Alberto de rodillas, afirmando para hacer la tarea, una mano en una rodilla de Mirta y la otra en la cadera de la misma, pero con tanto nerviosismo que levanto con esa acción el vestido de la novia, dejando ver su diminuta prenda de encaje que hacia de bikini. La prenda era hermosa, pero las nalgas de la novia, un poema. Pronto aquello paso a ser anécdota, pero en las retinas de los recuerdos de Alberto, algo inolvidable.

Cuando Alberto se caso, con la rubiecita ex secretaria de ambos, le devolvió el gesto, y muchos recordaron lo anterior, y hasta pidieron que le levantara las enaguas. Alejandra era un caramelo, de esos que producen ratones hasta debajo del agua fría. Un bombonzazo de mujer, linda, carita de querendona, con gestos gatunos y de fuerte presencia. Ellas nunca se llevaron mal, pero nunca se acercaron como para ser amigas. Se toleraban, se aceptaban, se trataban muy bien, pero nada más. Cada cual en lo suyo. Se veían circunstancialmente en reuniones, pero jamás planificaban algo juntas. Ellos todo lo contrario, eran los compinches de siempre, y siempre intentaban compartir momentos y entrecruzar sus historias. Mario sabia que a su mujer le agradaba Alberto, y Alberto sabia que a su mujer le caía simpático Mario. Pero ambos sabían que sus mujeres pese al buen trato que tenían, no congeniaban como para ser amigas.

Ambos, cada cual por su lado, llevo sin comentarle al otro, a fantasear con su propia mujer, el intercambio y el tener como tercero a su amigo. La primera opción, fue rechazada por ambas, en evidente poco interés de acercamiento entre las damas, pero….. Las segundas opciones, no fueron totalmente rechazadas, y fueron con el tiempo, utilizadas por ellos como fantasía para calentar el ambiente con sus mujercitas. Fue Mario el primer adelantado, ya que provoco en forma positiva a su mujer. Mirta sentía un cosquilleo cada vez que su marido le hablaba de acercar a la cama conyugal a su socio Alberto. No fue buscado a propósito pero pronto se le dio la posibilidad a Mario, de hacer una movida para jaquear a su dama. Ellos tenían un viaje de negocios a Río, y ella si fue invitada exprofeso. En el vuelo, Mario los sentó juntos, para ver como intimidaban. Poco obtuvo, más que verlos charlar animadamente. En el hotel, esa noche, Mario, le contó a su socio sus fantasías. Alberto no salía de su estado de excitación, asombro y agrado. Su socio le estaba ofreciendo compartir a su mujer y para ello le daba pautas, que el solo supo aceptar y agradecer.

Esa noche, después de la cena, bebieron una copa, como brindando por algo que debía suceder. Mirta no estaba al tanto. Y supuso que los preparativos bélicos de su marido, no bien entraron en la pieza del hotel, eran fruto de la rutina, de imágenes de algunas cariocas con bellos cuerpos y el clima cálido. Ella se disponía a hacer frente a los embates amorosos de su marido. Bailaron desnudos, prodigándose caricias muy sensuales. El la trabajo como pocas veces lo había hecho, llevándola a un estado de éxtasis rayado en la morbosidad. Que en criollo diríamos que la puso “recaliente al mango”. Ella quería ir a la cama y el le daba vueltas al asunto, pero el tiempo lo apremiaba. Así que comenzó a besar y comentarle a su mujer, que había invitado a Alberto a que compartieran la cama esa noche.Se hizo un silencio, donde solo se escuchaba la música suave, y la respuesta fue un apretón tembloroso del cuerpo de su mujer y un beso profundo de lengua. El no desaprovecho la ocasión y la beso por el cuello, los pechos, el vientre y busco por primera vez esa noche el húmedo clítoris de su mujer.El toc-toc-toc en la puerta los sobresalto, pero indicaba que comenzaría la prueba de fuego. En un relampagueo de acciones, Mario le abrió a su socio.Este entro y no veía nada. Pero fue dirigido hacia el sillón donde estaba ella, quien ya preparada y dócil, comenzó a quitarle la ropa. La música se adueño del ambiente, y solo era cortada por las respiraciones profundas.

Ya los tres desnudos, ella pidió bailar con ambos.  Así, manoseo sus armas. Ellos todo su cuerpo. –como una experta se inclino ante las dos vergas, y las beso, alternadamente. Eso, vamos bien, dijo el…. y ella le pido que no hablaran, que ella seria la unica que diria lo que debian hacer. Así como jefa de operaciones, se hizo dueña de las acciones.Los mantuvo tiesos, ocupándolos en que la chuparan rico, y cuando entendió que estaban listos, los invito a pasar a la cama.Los hizo recostar uno junto al otro, para hacerles mamadas por turno, mientras les montaba las cara para que le rechupetearan el coñito. Tuvo dos buenas acabadas con ello, y fue por mas. Mientras se montaba a uno, chupaba al vecino. Y cuando lograba el clímax, cambiaba de monta. Precavida y hábil, supo no exterminar a sus potros.Cuando ella quiso, les dijo: ahora cóganme ustedes, pero cóganme bien cogida, por favor.Y se entrego a los socios. Que la hicieron poner de varias maneras, y hasta dos veces esa noche le hicieron doble penetración.

Ellos quedaron exhaustos, y así, comenzó la tertulia de palabras, elogios y promesas. Ella les hizo jurar, que aquello seria repetido tantas veces como ella se los reclamara, y que a partir de ese momento, ellos eran sus machos. A la mañana, ella fue la única que llego al desayuno, ellos quedaron fulminados hasta después del mediodía. Al regresar a Bs., As, ella programo un encuentro social, una vez al mes. Mario y Alberto habían hecho un negocio a medias, aun les faltaba el otro 50 %.

Solo en Casa

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Hola, Mi nombre es Mateo y tengo 21 años. El relato que voy a hacerles sucedió en mi casa, no hace mucho tiempo.Todo empezó un viernes cuando mis padres decidieron salir con sus amigos de fin de semana a una finca fuera de la ciudad dejando de esa forma la casa completamente a mi disposición. No soy del tipo de enloquecerme cuando me quedo solo en casa, creo ya haber superado esa etapa, sin embargo, no vi la razón por la cual no podría organizar "un alborotico" aprovechando el cumpleaños de Julián, un amigo que cumplía años ese fin de semana.

Así fué, llame a algunos amigos y amigas, pocos en realidad, ya que como suele suceder siempre hay alguien que trae a alguien y cuando te das cuenta tu fiesta esta mas llena de desconocidos que de los propios invitados. El primero en llegar fue Julián, mi mejor amigo, que siempre fue muy diferente a mí. El es mas extrovertido y generalmente se lleva las nenas más ricas. Yo soy de otra onda, más calmado, o por lo menos, mientras no me tome unos cuantos tragos.Así empezaron a llegar uno por uno la gente que había llamado....con sus invitados....claro esta.

Entre ellos llego Vicki. La exnovia de un "amigo" que por cierto también estaba en la fiesta. Venia vestida muy provocativa con un vestido negro muy corto y ceñidito a su delicioso cuerpo que dejaba ver claramente sus curvas. Obviamente no tenia nada que ver con el resto de nosotros, que siempre hemos sido de jeans y camiseta, aunque la verdad para nada nos molestaba que estuviera vestida así.....bueno por lo menos a los hombres...no?. Vicki como les dije, fue la novia de Mario, uno de esos amigos de rato con el que de vez en cuando nos fumábamos unos porros o nos tomábamos unos tragos y cosas así.Bueno, el caso es que Vicki, no era precisamente la chica con la que alguien pueda llevar una relación seria, siempre supimos que era una de esas puticas sin nada en la cabeza que falseaba a su novio cada vez que podia...incluso con sus propios amigos. Lo único que se rescata de ella es lo buena que esta. Creo que tiene 18 o 19 años, trigueña y de cabello oscuro, piernas hermosas rematadas en un culo espectacular parado y respingado. Tiene tatuada una hoja de marihuana en el final de la espalda y otro de una cereza, justo arriba de una de sus deliciosas tetas, que no son muy grandes, pero firmes y redondas. Y su cara...bueno, es uno de esos rostros que te incita al sexo fuerte con solo una mirada.

Siempre oímos sus historias, inclusive contadas por sus propios protagonistas...pues Diego, otro de mis amigos, quien como muchos ya había disfrutado de este banquete, nos hizo un relato sobre ella que debía escribirse también.... aunque por ahora confórmense con este....que por cierto, esta mejor. Pero volvamos a la fiesta. Todo estaba muy animado todo el mundo bailaba y tomaba....yo obviamente era el que menos lo hacia, pues debía estar pendiente de mi casa y de que todo fuera bien, además estaba filmando la fiesta. Todos acechaban a Vicki, le ofrecían tragos, le rotaban los porros, la sacaban a bailar...todos querían comerse ese postrecito fácil y pasado un buen rato, Vicki, que no rechazaba ni un vaso ya estaba bastante borracha, ademas estaba dando gritos y bailando descaradamente con cualquiera que la sacaba a bailar sin notar cuanto se le subia el vestido mientras lo hacia. Todos la manoseaban y se le restregaban, lo que a ella no parecía molestarle.Al ser las 3 o 4 de la mañana la mayoria se habían ido. Julián tenia enredada a Vicki, hacia rato que bailaban y en poco tiempo ya se estaban besando (Corrijo, estaban comiéndose)... y hasta Carlos con quien Vicki había venido a la fiesta, se fue al darse cuenta de que esa noche no sacaría nada de ella.  

Ya a esa hora bajamos la música y nos sentamos a conversar, prendimos un porro y saque las cervezas escondidas. Entre los que quedábamos, estaban una pareja de novios que dormirian esa noche en mi casa, Julián, Vicki y Yo, todos estaban muy borrachos, aunque yo apenas empezaba a disfrutar de la fiesta pues casi no había tomado, ni fumado.Pronto, Juanjo y su novia, la pareja, me pidieron una cama para quedarse y se fueron a dormir, dejándonos solo a nosotros tres.Vicki estaba hecha mierda...hablaba enredado, reia por cualquier tonteria y su ojos perdidos apenas y estaban abiertos. Solo decía que quería seguir bailando mientras Julián la ridiculizaba."apenas y te puedes sostener..."tu ya no puedes bailar tontica"...le decia Julian. Ella se paro y empezó a moverse provocativamente, se giraba y nos ponía su culo en nuestras caras, mirandonos fijamente, pero con todo lo que había tomado y fumado casi no podía sostenerse..... Ahi fue cuando empezo nuestra fiesta...

Julian se paró y lanzó una fuerte mirada a Vicki, la cogio por la cintura mientras bailaba con ella y lentamente bajo sus manos agarrandole las nalgas....."bailas como perra".., "¿ también coges igual?"...le preguntó. Encendí la filmadora para no perderme detalle de lo que pasaba. Nunca había visto a una mujer que se dejara tratar de esa forma y menos delante de alguien mas, por eso la dejé prendida sobre la mesa, sin que Vicki lo notara, aunque con lo mal que estaba, era difícil que se diera cuenta de algo, además quería ver hasta donde "llegaba el asunto"...."No,... follo mejor"... respondio Vicki, sonriendo y restregando su culo contra el paquete de Julian al son de la musica. Julian no perdia el tiempo y aprovechaba para acariciar sus tetas e insinuarle cosas al oido. Vicki respiraba y se movía fuertemente y en ese momento Julián empezó a subirle el vestido, a lo que ella opuso una débil resistencia.... "No te hagas la santa ahora cosa rica.".. le dijo Julián..."que yo se que te gusta."..Yo empecé a seguir el juego de Julian que ya habia notado la camara encendida....."Dale ...por mi no te preocupes, ademas con ese cuerpo no deberia darte verguenza....le dije". Ella me miró y sonriendo dejo a Julian alzar su vestido, enseñandonos su culito, vestido con un muy pequeño "hilito dental"....."vez...eso te gusta....te gusta ser zorrita"....le decía Julián cacheteando su culo.

A Vicki parecía gustarle el juego, pues no dijo nada ante este otro insulto, muy por el contrario siguio besando a Julian y dejandose toquetear. Realmente no pensaba en unirme a ellos. Yo solo estaba observando y nunca hubiera esperado lo que pasó despues. Te gusta mamar?...le pregunto a Vicki sin rodeos y en Voz alta.Vicki abrio los ojos asustada,... pero no contesto...Contéstame !!... dijo Julian alzando su voz y tirando de su pelo....Que es lo quieres que haga??...contesto Vicki mirandome. Al parecer sintio verguenza por mi presencia. Julián me miro riéndo y le dijo a vicki...."QUIERO QUE NOS LA MAMES A LOS DOS ". Vi la cara de Vicki, estaba muy borracha y asustada pero tambien excitada(la combinación perfecta) y tal vez, fue por eso que pronto cambio su expresion y nuevamente se vio en su cara esa sonrisa de putita que es. Julián le bajo el escote así que le dejo el vestido en su cintura. Solo tenia su tanguita, pues no traía ajustador. Luego la empujo bruscamente hacia abajo, haciendola ponerse de rodillas frente a el, casi al frente de la mesa donde estaba la filmadora encendida( ese fue el mejor plano de la pelicula) Le ordeno que nos desabrochara el pantalón, a lo que ella obedecio sin chistar. La tomo del pelo y restrego su verga en su cara, mientras ella intentaba lamerlo...."Quieta ...que esto es cuando yo quiera"...dijo Julian sin dejar que Vicki se la metiera en la boca. Vicki seguia el juego y respondio...."dejame,... que te va a gustar"....Ok la quieres?....pues cometela y la clavo completamente en su garganta."Te gusta verdad?".."lo mamas como puta" ...repetia Julian mientras Vicki chupaba. Solo paraba para darle unos cuantos latigazos en su cara perdida, mientras ella con sus ojos cerrados y su boquita abierta recibia los vergasos tratando de seguir chupando.

Julián me miraba y riendo me decia..."ves lo puta que es puta esta ricura?".Ella...como aprobando el comentario de Julián...y con voz inocente me dijo..." ven, que para ti tambien hay ", asi que sin mas, decidi integrarme. Tome por la cabeza a Vicki metiendo mi verga en su boquita una y otra vez haciendo que me la mamara. Poco a poco me fui relajando y al ver a Vicki mamando nuestras vergas de esa forma y alternativamente, mientras Julian guiaba su cabeza agarrandola del pelo, decidi tomar la iniciativa y tratar a esa perra como queria. La empuje en la alfombra y le quite el vestido, dejandola unicamente con su tanguita y le di la vuelta bruscamente levantandole el culo y poniéndola en cuatro patas."!SUAVE!" se quejaba Vicki ante mi rudeza. Aunque la verdad a mi no me importaba. Julián se paro en frente de ella y le dijo ..."tu callate y sigue en lo tuyo mamacita".. y sin mas siguio fornicandola por la boca....

Le corrí el hilo dental me escupí la mano y se lo restregué en su cuquita....que ya estaba bien húmeda........bueno mamita ahora si vas a saber lo que es bueno...le dije...mientras preparaba la entrada. Metesela duro, que le gusta a la muy bandida ...me decía Julián....que sin soltarla nunca del pelo la hacia chupar salvajemente. Vicki sin embargo celebraba con picaras sonrisas las cosas que deciamos."En verdad es puta esta chica"...pensaba para mi. Asi que sin mas, la clave sin contemplaciones, agarre su tanguita y la destrocé de un tiron....Vicki se exalto, pero no dijo ni una palabra. Ya ella sabia quienes mandabamos y creo que fue ahí donde se dio cuenta que era nuestro juguete sexual y lo extraño era que parecia disfrutarlo...."dale duro que a esta zorra le gusta ...verdad?...le decia Julian mientras ella se la mamaba."...Vicki gemía con su boca llena, moviendose al compas de mis envestidas.Viendo como se movian sus nalgas le daba cual perra en celo, fue inevitable sonarle un par de nalgadas. PLAS!!.. PLAS!! .."Toma ...Toma " ...repetia mientras cacheteaba su culo, viendo como la piel de sus nalgas se enrojecia. Tire de la hilachita que colgaba de su cintura hasta arrancarsela por completo....asi te gusta puta, verdad?...le decia. Realmente estaba disfrutando insultarla y hasta escupi su espalda, en un estado de exitacion nueva para mi.Julián paro en seco ...ahora me toca a mí:"Te quiero dar por el culo mami.....seguro que te gusta" ...le decía a Vicki obligándola a mirarlo a la cara. La levanto y la tiro contra el sofá como si fuera un trapo sucio....ella protestó...pero Julián le dio un nalgada ....y le ordeno callarse.... "shh " ... "PONTE EN CUATRO OTRA VEZ".

Vicki obedeció y riendo descaradamente reprochaba a Julián su rudeza. Julián se paro junto al sofá, haciéndose detrás de Vicki y suavemente lubricaba su diana, mientras escupia en su verga, forzando un poco la entrada. Todo esto mientras Vicki gemía y mordía el sofá. De repente y sin mas contemplaciones.....tomo a Vicki del pelo y con una fuerte embestida la clavo tirando de su cabello con fuerza hacia atras, obligandola a levantar su cabeza, mientras le recordaba lo Zorra que era dándole nalgadas y diciendole:..te voy a dejar el culo bien rojo zorra...para que me recuerdes...y PLAS!!., una nueva nalgada. con la envestida de Julian, Vicki solto un alarido, tan fuerte que temí que se despertaran los de arriba...pero julian muy "dulcemente" tapo su boca..diciendole....que te calles zorra...vas a despertar a todo el mundo. Luego tomo su cerveza, sin parar de encularla..y se dio unos sorbos, .. vaciando en la espalda y en el culo de Vicki el resto, para después arrojarle la lata vacia por la cabeza. Ella gemía con sus ojos cerrados y mordia con mas fuerza mi sofa...realmente parecía disfrutar ser tratada así.Al ver este espectáculo, me pare de frente a ella y hale su cabello, poninedo su cara delante de mi verga y le di unos cuantos latigazos antes de hacérsela tragar...."chupa puta"...."anda"..."chupa"...le decia.Estába cogiendo a la mujer mas puta con que habia estado...y me encantaba....la veía como un objeto al que le podía hacer lo que quisiera...y en verdad eso era en ese momento. Siguió mamando, hasta que ya no aguante mas.......la jale fuerte del pelo y lo saque ... le ordene que abriera su boca. y me vine en su cara.. En su pelo.....y hasta en su espalda ...diciendole...ABRE LA BOCA PERRA..TOMA!!...TOMA!!...TOMA!!

Me senti cual actor porno...pero me encantaba. Para entonces Julián seguía cabalgando a Vicki.... sin parar de insultarla, y darle nalgadas....me voy a venir..donde quieres que te la eche.. eh putita?....le decía Julián...Vicki abrio sus ojos... donde quieras...respondio con voz debil.....así que bruscamente la empujo sobre el sofá, le dio la vuelta y masturbandose, se vino en sus tetas y en su cara....toma Zorra...que bien follas puta...repetia Julian mientras descargaba toda su leche.Ella recibía el semen como si fuera crema...restregándoselo y untándolo en sus tetas, riendo y saboreándose con la lengua.Para cuando terminamos ya había amanecido....Vicki se sentó como pudo y nos reprochaba riendo ....lo salvajes que éramos...luego se echo en el sofá y se quedo dormida ....yo aproveche para tomar la cámara y hacer un primer plano de Vicki,de su ropa en el suelo, de su cara,de su tanga desgarrada, de su culo y de el resto de su cuerpo.Subimos, dejándola ahi tirada llena de semen por todos lados, con sus nalgas rojas , su cabello despeinado y completamente desnuda.

Nos fuimos hablando y burlándonos de la forma en que nos follamos a Vicki a ver la película.....con juanjo quien al oírnos reír se levanto y nos reprochaba por no haberlo despertado para unirse a la fiesta. Juanjo bajo y subió riendo, diciéndonos que ahi estaba todavía tirada en el sofá y desnuda....pero así la dejamos y nos acostamos a dormir. Cuando nos levantamos...ya ella se había ido...desde ese dia no he vuelto a saber de ella....y supongo que ella tampoco quiera saber mas de nosotros....Lo bueno es que aun conservo su recuerdito... en video, claro esta...JAJAJAJAJA. 

 

 

Como inicie mi Vida Sexual en Grupo

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Hola, mi nombre es BARBARA, ahora tengo 34 años, soy casada y tengo dos niñas pequeñas, pero antes de casarme viví plenamente mi sexualidad, después de leer tantos relatos en esta página, me estoy aventurando a escribir y recordar algunos de ellos para compartirlos con ustedes, espero les sean de su agrado.

Mi primer relato es de como inicié mi vida sexual en grupo.

En ese tiempo estaba en la universidad, tenía yo 19 años; por ir en una universidad bastante reconocida, tenía que estar en forma y vestir como todas las demás, siempre me ha gustado vestir muy sensual haciendo que los hombres voltéen a verme; Antes que nada les doy mi descripción mido 1.72m, soy delgada pero con muy bonita forma, senos pequeños 34B, cintura muy marcada, gluteos bastante bonitos, piernas largas, ojos cafes, cabello lacio castaño claro largo 10 cm abajo de los hombros y de tez blanca.

Un viernes por la noche una amiga de la universidad Sandra me habló por teléfono diciéndome que había una fiesta de la facultad de otra carrera y que pasaría por mi en 20 minutos.

Me di un duchazo rápido y me puse un vestido rojo, corto entallado, medias y liguero negro y zapatos altos.

La fiesta era en una casa muy grande, se veía que por eos dias nadie la habitaba, cuando llegamos estaba en pleno apogéo, saludé a varios amigos y conocidos. A lo lejos vi a un compañero de la universidad que siempre me había gustado mucho, hasta aquel momento no habíamos cruzado palabra alguna en la escuela, mis miradas picaras hacia él, hicieron que notara mi presencia animándolo a acercarse a mi para platicar.

Se presentó como Alberto, me dijo que me había visto varias veces en la universidad pero que nunca se había presentado la oportunidad de platicar conmigo; me ofreció algo de beber, así que nos dirigimos a la barra y pedí
una margarita.

Platicamos de muchas cosas mientras bailábamos y seguíamos tomando, todos estaban muy animados, el entusiasmo se respiraba por todo el lugar; al ir transcurriendo la noche empezamos a tomar más confianza y como el volumen de la música era muy alto, fue un buen pretexto para que cada vez se acercara más a mi rostro para platicar, el alcohol poco a poco se fue apoderando de ambos, sin darnos cuenta, ya estábamos un poco pasaditos de copas.

Al estar bailando acercó su cuerpo más al mío me tomó por la cintura y sin darme cuenta me besó la boca, lo tomé por la cabeza acercándolo a mi para alargar lo más posible el beso, nuestras lenguas se mezclaron, y el intercambio de fluidos fue total.

Así es que estuve con él toda la noche, los besos cada vez eran más intensos, y me halaba hacia él cada vez más fuerte, con lo que pude notar la erección que traía debajo del pantalón, pasó sus manos la para atrás acariciándome los glúteos haciendo que su pene se restregara sobre mi abdomen, estábamos súper excitados.

Nos fuimos a un lugar apartado de las demás gentes, donde seguimos besandonos y acariciandonos, él me tocaba los senos y los gluteos por encima de la ropa mientras que yo le acariciaba el pene por encima del pantalón, me recargó contra la pared juntando con más fuerza su cuerpo al mio sintiendo su pene en mi vientre restregándomelo, cada vez se le ponía más duro, comenzó a besarme el cuello mientras que con una de sus manos bajo uno de los tirantes de mi vestido quedando uno de mis senos al descubierto, con la punta de su lengua lo recorrió todo hasta que llegó a mi pezón, haciendo círculos en el, para después metérselo a la boca mi seno completo, el alcohol y la excitación hizo que me olvidara de la demás gente, mi pezón se ponía cada vez más durito, tomé su pene coda vez con más fuerza notando lo rico que ya lo tenía, lo detuve cuando estaba a punto de gritar de placer porque algunas personas se acercaban a nosotros.

Le dije que ya era tarde que si me podría llevar a mi casa pensando continuar lo que estábamos haciendo en su auto, pero él tampoco llevaba, así es que le pidió a un amigo que nos llevara, busqué a Sandra para decirle que me iría con él, ella me dijo que no, que estaba demasiado bebida, pero como estaba muy excitada no me importó, le dije que no se preocupara.

Cuando llegamos al auto vi que iban otros tres amigos más, dos adelante Carlos y Enrique, y uno atrás con Jorge, me sentaron e medio de ellos, ya dentro del auto empezó el faje más subido de tono, ya estaba súper mojada no me importó que estuvieran los otros tres en el coche, sentí sus manos por todo mi cuerpo, el vestido casi lo sentía en el cuello pués me lo había levantado para poder acariciarme la vagina por encima de mi tanga; de repente, empecé a sentir más de dos manos en mi cuerpo, los otros amigos también me estaban metiendo mano por todos lados, el alcohol y la excitación hicieron que no me quejara, al contrario, disfruté como me tocaban, Alberto bajo los tirantes de mi vestido y como no llevaba sosten mis senos quedaron libres para que me los besara haciendo que mis pezones se pusieran otra vez duros, las otras tres manos acariciaban mi vagina por encima de la tanga, las piernas y glúteos alternado para tocarme entre los tres.

Carlos que iba al volante preguntó que hacia donde nos dirigíamos, sin pensarlo dije que a donde ellos quisieran, me dijeron que me llevarían a un motel, mi ganas de estar con Alberto hicieron que no me importara prejuicio alguno.

Me llevaron a un motel a la salida de la ciudad, cuando llegamos me acomodé un poco el vestido baje del auto subiendo a la habitación con Alberto, nos recostamos en la cama, allí comencé a acariciar su pene por encima del pantalón mientras él siguió tocándome los glúteos y piernas. Después, él se puso de pie y yo me senté el la orilla de la cama, le acaricié por encima de la ropa el pene pasando mi lengua por encima del pantalón, metí la mano por la cintura hasta que se lo alcancé con la mano, abrí su zipper, le saqué el pene, se lo acaricié con ambas manos, lo pasé por toda mi cara, me gusta sentirlo rozando toda mi cara, se siente delicioso, me encanta el pene, lo llevé a mi boca despacio metí solo la cabecita a mi boca, chupandolo suavemente.

Lo chupé por unos segundos, sintiendolo caliente muy rico, pasé mi lengua por la rayita, me encanta el liquidito que sale, la metia cada vez más adentro de mi boca me tomó por el cabello e hizo que me la metiera toda en la boca, la sentí hasta el fondo de mi garganta sientiendo sus vellos en mi barbilla. Poco a poco la sacaba y la succionaba toda al salir, sentía dentro de mi boca como poco a poco se ponía más grande y más caliente.

Estaba tan entretenida en lo que hacía que jamás pensé que los otros también subirían, pero antes de que me diera cuenta ya estaban los tres en la habitación, el grado de alcohol que llevaba en la sangre me liberó de tabús dejando que me siguieran metiendo mano por todos lados.

Alberto y Jorge me quitaron el vestido por arriba quedando únicamente en tanga, liguero y medias, mientras ellos también se desvestían quedando completamente desnudos mostrando solamente sus cuatro penes erectos, mis ojos no daban crédito a lo que estaba viendo, me senté a la esquina de la cama rodeada por ellos de pie frente a mi, halé a Alberto hacia mi, empecé de nuevo a besar su pene, Carlos me acercó el pene a la cara, y sin pensarlo lo metí a mi boca, sacando el otro, Enrique y Jorge ni tardos ni perezosos se acercaron también, los tomé por la base alternandolos para chuparlos, tenía cuatro penes erectos frente a mi rostro, dispuestos a lo que yo quiciera hacerles algo que ni en mis más profundas fantasías había soñado.

Metía cada uno de esos penes a mi boca llegando a una excitación tal que mi vagina pedía a gritos ser penetrada, después de unos minutos de alternarles sexo oral a los cuatro, ya estaban a punto de correrse, por lo cual los detuve diciendoles que todavía no quería que terminaran. así que, les dije que me besaran ellos; me acostaron de espaldas sobre la cama, Carlos se inclinó sobre mi pelvis, me abrió las piernas, sumergiendo su cara en mi vagina, hizo mi tanguita a un lado, separó con su lengua mis labios vaginales, jugando con mi clítoris, metiendo a fondo su lengua dentro de mi; Jorge y Enrique, mientras tanto, me besaban los senos haciendo que se pusieran muy rígidos haciendo que descargas de electricidad recorrieran todo mi cuerpo y que no me pudiera estar quieta sobre la cama.

De pronto sentí como Carlos levantó mis piernas tomandolas por las zapatillas acercó su pene a la entrada de mi vagina, sintiendo como poco a poco me empezó a penetrar, Alberto me acercó su pene a la boca, lo tomé por los testículos lamiendoselos para despues metermelo a la boca, en ese momento tenía dos penes dentro de mi, sentí riquísimo mi cuerpo empezó a temblar y mi primer orgasmo invadió mi ser, todos querían poseerme, se fueron turnando los cuatro en las dos posiciones para que a todos se las chupara o me lo metieran, el olor a sudor y sexo de los cinco hizo un ambiente delicioso en la habitación, el sonido de mi vagina mojada siendo penetrada era muy cachondo, la diferencia de tamaños de los cuatro penes hacía que notara al cambio de miembro, cada uno de ellos fue terminando uno a uno dentro de mi vagina.

Habiendo terminado bañada en sudor me dirigí a la ducha de la habitación, sintiendo como me escurría el semen de los cuatro en mi entrepierna. Cuando estaba en la sala de baño escuche que dos de ellos irían por más de tomar y cigarrillos, mientras estaba en la regadera pensé en lo bien que me había sentido siendo poseida por todos, me comencé a excitar de nuevo pero cuando salí de la sala de baño los otros dos estaban casi dormidos, así es que me recosté a dormir yo también.

Cuando regresaron, yo estaba semidormida boca abajo en la cama, sentí como uno de ellos levantó las sábanas dejándome al descubierto poniéndose mi piel chinita, era Carlos, con sus manos me acariciaba los glúteos, poco a poco los separaba sintiendo como su lengua cálida las recorría tratando de meterla en mi ano; se volvió a desvestir y siguió dándome lengua hasta que pudo penetrarme con ella, luego lo hizo con un dedo dejándome lista para lo que tenía en mente, se montó atrás de mi, aprisionó mis piernas juntas con las suyas, me separó los glúteos con las manos e introdujo lentamente su pene por mi ano, relajé mi esfinter lo suficiente para aceptar sus dimenciones, pero solté un grito de placer y dolor cuando la tuve hasta adentro, el cual hizo que los otros nos vieran y oyeran mis gemidos volviéndose a prender, me bombeó lentamente introduciéndolo cada vez hasta el fondo, yo estaba con la cara metida en la almohada mordiendola, por lo cual no podía ver lo que los otro planeaban, así que, despues de dejarmelo ir por un rato, sin sacármela dimos un giro de 180 grados sobre la cama quedando debajo de mi y yo viendo al techo, apoyé mis pies sobre la cama abriendo mis piernas, levanté un poco mi cadera, para permitir que siguiera entrando y saliendo de mi ano, en esta posición deje mi vagina lista para que Alberto se hincara frente a nosotros poniendo su pene en la entrada de mi vagina penetrandome segundos después, al instante me dolió mucho pero a la vez sentí riquísimo. Jorge y Enrique no se querían quedar sin nada de acción, asi que, acercaron sus penes a mi boca para que se los chupara. Me penetraban durísimo, hubo un momento que quería parar, pero ya los había dejado llegar demasiado lejos, así es que siguieron penetrándome con furia, tenía tres penes dentro de mi algo que jamás imagine, estaba en el cielo,llegue a mi segundo orgasmo, este fue más fuerte que el primero.

Cambiaron posiciones pero ahora me pusieron boca abajo, Enrique se pasó abajo de mi, Jorge detrás de mi, Alberto y Carlos se pasaron para el frente para que les besara el pene, en ese cambio duramos poco puesto que ya estaban muy excitados el primero en correrse fue Jorge, que estaba en mi ano, sentí como descargas de semen me llenaban el culo, luego Enrique soltó chorros de semen que inundaban mi vagina, Alberto me pidió eyacular en mi boca, le respondí que lo hiciera que lo estaba esperando, segundos después sentí su espeso nectar golpeando el fondo de mi garganta, se la chupe hasta que la última gota de semen le había salido, Carlos me miraba con ojos de lujuria, así que, ahora me metí el suyo para que también se corriera en mi boca, soltando chorros calientes de semen por toda mi boca, dejandolo completamente seco.

Yo seguía prendidísima, así que, le volví a tomar el pene Alberto para llevarmelo a la boca y chuparlo hasta que se lo erecté de nuevo, lo acosté en la orilla de la cama con sus piernas colgando, me subí arriba de él cabalgandolo por un rato, el pobre estaba que no podía, pero pudo eyacular, entonces como los otros tres ya se iban prendiendo, acosté a Enrique, que ya la tenía parada cabalgandolo de igual manera, y así a los otros dos, Jorge ya no se pudo correr, pero de cualquier manera en una noche tuve más pene y semen dentro de mi del que se puede imaginar.

Así fue como sin pensarlo me inicié en el sexo en grupo, en historias posteriores te platicaré más de mis aventuras sexuales.

Bárbara V.

Cualquier comentario o si te interesa que siga publicando mis secretos por favor escribanme..

Piquete en la Ruta

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Hace unos días íbamos por la ruta, cuando nos detuvieron en un corte de ruta. Unos agricultores y paisanos, no nos dejarían pasar hasta el otro día. Mi marido conversó largo rato con uno de ellos, mientras yo me paseaba bajo la atenta y caliente mirada de esos chacareros. Nos invitan a un asado, con buenos jugos, me dijo mi esposo, y ya he aceptado, porque entiendo que es una buena oportunidad de repetir aquella fiesta que te dimos con tu sobrino y que tantas veces pensamos que podiamos repetír.

Me quede en una pieza, sorprendida, pero viendo a los dos paisanos que se ofrecieron para el asado, no pude mas que exclamar….. te parece? Poniendome en duda a mi misma de que yo tuviera dudas de intentarlo. Esa pregunta estaba diciendo que podía ser,….. y si que podía ser…… porque aquellos hombres jóvenes tenían buena pinta. Así nos pusimos en marcha. Unos 5 kilómetros mas delante nos salimos de la carretera y fuimos por un camino lleno de árboles, al principio si me dio cierto miedo, pues no sabia a donde nos llevarían, pero pronto se detuvieron en una arboleda junto a un puente. Es un buen lugar para un asadito, verdad patrón... Parece ideal dijo mi marido
—Así fue que reunieron leña, armaron el fuego y pusieron la parrilla, vinito de por medio… charlaban y se contaban sus historias. Yo me tendí al sol para aprovechar aquel tiempo hermoso. La conversación de ellos, a toda vista de lo que paso luego, fue sobre mi, sobre lo que les propuso mi esposo y cuando ellos quisieron comenzaron….

Dijeron de pronto….. ahora podemos tener el aperitivo, mientras se hace el asado, probemos a la pechugona..…. yo no sabia si hacerlo o no, pero luego que el paisano se comenzó a desabrochar su camisa y a quitar el cinturón, me di cuenta que la cosas iban a suceder según lo hablado con mi esposo, y que yo ya no tenia nada mas que opinar.

Haríamosla fantasía otra fantasía tantas veces ratoneada por ambos, esta vez con dos hombres y mi marido como tercero. El mas joven se iba acercando a mi , me dijo que si estaba dispuesta a jugar con ellos. Me pareció educado su actitud. Mire a Jorge y este abrió los brazos como diciendo, evidente…. Así que respondi con una sonrisa, una lamida de labios y un… Si, seguro y conforme. Sentí como su mano recorrió mi cabeza y me soltó el cabello, mientras el otro ya había extendido una colchoneta amplia y mullida. Me acercaron ambos a ella, y nos pusimos los tres muy cerca, tanto que sentia la fuerte respiración de ambos. Evidentemente, estaban dispuestos, aunque yo no sabia a que cosa, y yo que ya había hecho algo similar, encontraba aquello novedoso, a pesar de que ya había roto los tabúes con mi esposo estaba igual algo tensa.  

Hacerlo con dos hombres, mientras mi marido miraba estaba a punto de suceder. Uno me besaba en la boca y recorría mi cuello, el otro comenzó a tocarme las nalgas debajo de mi pollera, luego sentí como metía tus manos bajo mi tanga y como rozaba sus dedos con mis labios vaginales… mas luego aaahh metió dos de sus dedos en mi vagina , yo comencé a excitarme mucho con el solo hecho de ser follada por dos hombres me volvía loca Luego me fueron quitando la ropa y acostando, sin dejar de besar todo mi cuerpo.

Cuando ellos se desnudaron por completo observe que el paisano joven tenia un cuerpo escultural, sus músculos muy marcados y fuertes, con un pene grande, fuerte y rico. El otro tenia mas cuerpo de hombre maduro algo de panza y con un pene también igual de rico y madurito. Luego me acariciaron todo el cuerpo teniendo ahí acostada, pellizcando mis pezones ya liberados y poco a poco fueron poniéndome cachonda y a punto de caramelo. Ya húmeda con sus salivas y mi jugos vaginales mmm …. me sentía en el cielo, con dos lenguas jugando en mi vagina, Yo quería ser penetrada en ese momento, pero ellos me hacia desear mas ese momento, siguieron mucho rato asi, metiendo una a una sus lenguas, busque con la mirada a mi esposo, y llegue a pensar que solo eso era lo permitido. Lo vi rojizo, caliente y al palo. Me hizo señas de que todo estaba bien.

El mas maduro se subió sobre mi y me acerco su verga grande y gorda, yo la comencé a besar, a chupar y luego a mamar delicadamente. La engullí muchas veces, ya el estaba muy caliente y casi se corre en mi boca, baje la velocidad aunque me enloquecía el roce de la verga del otro sobre mi conchita lista y deseosa,. Seguí haciendo un rico trabajo en su polla mientras el sobaba mis senos, y el paisano seguía haciéndome explotar de placer con su lengua o su pene. Luego sentí como uno de sus dedos se fue a mi ano, y poco a poco quiso dilatarme , hasta que lo logro, yo sabia, o mas bien quería que sucediera que alguno de ellos terminaría en mi ano, pero antes de eso, ellos me hicieron gritar muchas veces de placer, una la tenia en la boca y la otra ya me entraba deliciosamente en mi conchita caliente.

Me corrí 4 veces en lo que ellos cambiaban de papeles, uno en mi vajina y el otro en mi boca, fue una delicia jamás antes vivida. Los tres nos jadeábamos al unísono y a mi marido se le desorbitaban los ojos. Me dieron el gusto de estar penetrada en cuatro y recostada semisentada y de costado
- Lo inesperado (pero deseado) fue cuando me dejaron motar al joven. Sentí como su verga grande y dura entraba en mi, y casi me corro en ese acto, pero luego el otro se puso detrás y me penetro por ano,.… fue ese el momento en que alcance la locura, dos penes me penetraban al mismo tiempo, sentía como sus vergas entraban y salían …..aaahhh en ese momento me acabé dos o tres veces mas, sentí como mi culito se mojo por dentro cuando el viejo se corrió dentro de el.

Se retiro y yo seguí con mi paisano que una y otra vez entraba y salía con su verga así grande y rica y luego mmmm los dos de nuevo al mismo tiempo nos corrimos sentí como me mojaba mas y mas. Me levante mareada, abrazada ya a mi esposo, que me besaba frenéticamente. Eso casi me pone mas caliente para seguir, pero tenia miedo de desmayarme y supuse que el no me quisiera poseer así recién cogida.  Fue al contrario. Fue de lo mejor. Hasta ese momento mi Jorge no había intervenido se convirtió en  un volcán, me la dio de frente y de reversa ahora todo, todito solo con el..

Nos sonreímos y ahora fue él el que me atendió cortando ricos pedazos de asado. Nos despedimos de nuestros amigos y regresamos por donde vinimos sin atravesar el piquete…… porque ya el viaje había concluido con algo mas osado y fantástico que la vez anterior, habíamos realizado un avance que pronosticaba buen tiempo venidero.

La Fiesta de Cumpleaños

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Fue el gracioso de mi marido el que insistió en que la fiesta de mi cumpleaños fuera algo especial, debido a que en ese año cumplía ya los treinta. También fue él quien decidió que la fiesta fuera de disfraces y que los nuestros, en recuerdo de una graciosa anécdota del viaje de novios por Grecia, que no viene al caso, fueran de Minerva y el minotauro.

El se encargó de organizarlo todo con la ayuda de nuestros amigos incluyendo, incluso, la elección de nuestros trajes. La verdad es que el suyo le quedaba casi perfecto, pues parecía totalmente un toro puesto de pie, al que solo se le veía la boca, ya que hasta los ojos quedaban ocultos detrás de la graciosa mascara. Pero yo me sentía algo incomoda con el mío, dado que este era bastante mas descocado de lo que yo me suelo poner.

Estaba confeccionado en su totalidad con unas finas gasas lilas, blancas, azules y verdes que, aunque se superponían unas sobre otras por toda mi anatomía, apenas si velaban mis rotundas formas. Mi marido lo arreglo a su manera, como de costumbre, comprándome para la ocasión un minúsculo bikini rosa de lacitos que apenas desentonaba con el resto del conjunto, y que ocultaba, al menos en parte, mis abundantes y prominentes encantos.

Digo esto porque la parte inferior de la prenda era un minúsculo tanga, que por delante malamente cubría mi espeso y oscuro vello pubico, y que por detrás se reducía tan solo a una especie de cordelito que se introducía entre mis dos medias lunas. Por suerte tomo frecuentes sesiones de rayos uva, y el tono moreno que lucia mi cuerpo hacia que mis doradas nalgas desnudas no destacaran demasiado bajo las tenues gasas que lo cubrían.

A diferencia de mis pletóricos y voluminosos senos, a los que los diminutos triángulos superiores del bikini no cubrían ni tan siquiera en una tercera parte, ya que mi poderosa delantera desbordaba la ridícula pieza por todos los lados. Así que, después de discutir en vano este tema con mi marido, hube de conformarme con que la prenda cubriera mis gruesos pezones puntiagudos y muy poco más, que ya era algo. Eso si, confiando en que el estrambótico disfraz disimularía de alguna forma el resto de mi exuberante anatomía.

De todas formas ya estaba acostumbrada a ser el centro de atención en la mayoría de las fiestas a las que asistía, pues mis generosos atributos, asombrosamente firmes si tenemos en cuenta su gran tamaño, unidos a una esbelta cintura, a base de régimen y deporte, sin olvidar un trasero bastante respingón, atraen la mirada de los hombres como la miel a las moscas.

Mi marido no solo se ha resignado ya a ello, sino que parece disfrutar bastante viendo los apuros que pasan nuestros amigos para lograr apartar sus ojos de mi cuerpo. No es pues de extrañar que tenga la fama de calientapoyas, con perdón, que tengo entre nuestras amistades masculinas. Pues nunca he permitido que ellos se apoderen de lo que tanto ansían. Y cuando alguno, mas osado de lo que seria deseable, a puesto las zarpas en algún sitio donde no debía pronto lo he apartado, con mi mirada o con mis manos; demostrándole, lo mas claramente posible, que mi cuerpo solo le pertenece a mi esposo.

Esa noche memorable mi marido me retuvo en nuestra alcoba del piso superior, estando ya disfrazada para la ocasión, hasta que hubo reunido en el salón a todos los invitados a la fiesta. Solo entonces me permitió bajar, dándome una sorpresa mayúscula, cuando me presento a nuestros amigos; pues todos, sin excepción, llevaban el mismo disfraz que él. Hombres y mujeres solo se diferenciaban por el grosor y la altura, y las mejor dotadas por aquellos atributos que no habían conseguido disimular.

Al principio fue una velada realmente maravillosa, en la que mi marido disfrutaba como si fuera un niño pequeño, mezclándose entre el resto de los invitados para que yo nunca estuviera segura de donde estaba él en realidad. Todos los asistentes volcaban sus atenciones sobre mí, procurando que mi copa estuviera siempre llena, y disputándose el honor de ser mi pareja de baile. No había forma de saber con quienes, ni cuantas veces, baile aquella noche. Pero me divertía horrores cuando algunas veces descubría quien era el galán que me acompañaba, sobre todo cuando este resultaba ser una mujer que se había hecho pasar por hombre.

Conforme pasaban las horas las piezas rápidas fueron cediendo su lugar a las baladas, y las luces se fueron apagando poco a poco para que la suave penumbra que nos envolvía animara a los enamorados. Por otra parte el alcohol también empezaba a hacer su efecto en mi, logrando que apenas pudiera distinguir ya a un solicito acompañante de otro.

Supongo que fue mi marido el que ideo la forma de acariciarme mientras bailábamos. Ya que durante una pieza larga y lenta apretó contra mi trasero una de sus manos, sujetando así la manga vacía de su otro brazo como si ambas estuvieran juntas, pues el otro brazo se encontraba oculto dentro del amplio disfraz. Así, con solo abrir un poco la cremallera del mismo, tuvo un acceso directo hasta mi delantera, que continuaba unida a la suya.

Me halago, y sorprendió, ver como se las ingeniaba el picaron para poder acariciarme, haciéndome recordar nuestra azarosa juventud. Devolví vehemente sus ardientes besos, permitiendo que sus manos deambularan a placer sobre mis turgentes colinas. La verdad es que no me importo demasiado que luego me tocara ambos senos por debajo del bikini, ávidamente, jugando con mi rígido pezón mientras me besaba de un modo muy lujurioso.

Yo pensaba, con bastante ingenuidad, que ningún invitado se daría cuenta de lo mucho que disfrutábamos ambos con tan insólita situación. Pero el sujeto que yo creía que era mi marido bailaba cada vez mas piezas conmigo; besándome y manoseándome, ansioso y muy excitado, mientras duraba la pieza musical, y el alcohol me iba embotando del todo.

Pero no estaba aun tan embriagada como para no darme cuenta de que eran las largas y afiladas uñas de una mujer las que me estaban pellizcando el sensible pezón, con bastante habilidad, mientras ambas bailábamos. Alce mi cara, reflejando en mi mirada la sorpresa que acababa de llevarme, intentando distinguir que viciosa se ocultaba tras la mascara. La mujer, emitiendo una risita muy curiosa, aprovecho la forzada postura de mi rostro para sellar con su ardiente boca mis labios entreabiertos, dándome uno de los besos mas apasionados que yo recuerdo, al tiempo que lograba endurecer por fin mi rosado fresón.

Se me cayo el alma a los pies cuando caí en la cuenta de que esa risita tan peculiar solo podía pertenecer a una de mis jefas de la oficina, que además estaba casada con el mejor amigo de mi marido. Cuando sus fogosos labios por fin soltaron los míos sepulte mi cara en su hombro, turbada y abochornada, pues me daba cuenta de que ella era solo una mas entre todos los licenciosos que habían estado jugueteando con mis pechos mientras bailábamos, pues es seguro que fueron bastantes los invitados que imitaron a mi esposo para abusar de mí.

Y lo peor es que mi marido era el que había consentido, o al menos iniciado, la ronda de tocamientos; divirtiéndose, con ellos, a costa de mí y de mi cuerpo.


Capitulo 2: 3F/F, C


No bien termino la pieza de música me marche, disparada, hacia el cuarto de baño, pues ahora que sabia lo que estaba pasando necesitaba soltar las lagrimas antes de que algún otro libidinoso desconocido quisiera bailar conmigo.

Pero no pudo ser, pues nada mas entrar me di cuenta de que ya estaban dentro otras dos chicas, ambas con el disfraz bien abierto para poder satisfacer sus necesidades, dejando a la vista su atrevida ropa interior. Aun no había decidido si prefería esperar a que terminaran o marcharme cuanto antes a mi dormitorio, cuando irrumpió en el aseo la que acababa de ser mi pareja de baile; y que cerro la puerta, con pestillo, nada mas entrar, haciéndose cargo enseguida de la situación.

Mi jefa, sin darme siquiera tiempo a protestar, empezó a secar mis primeras lagrimas con una toalla, mientras me decía que no tenia que ser tan tonta, que un cuerpo tan soberbio como el mío estaba hecho sobre todo para disfrutar, y que justamente ahora empezaba la edad en la que tenia que sacar el mayor provecho de todos mis conocimientos sexuales. Mientras me decía estas frases, y otras similares, seguía secando mis lagrimas, hasta que estas poco a poco dejaron de brotar. Las otras dos chicas la apoyaban en sus todas sus aseveraciones, añadiendo comentarios bastante subidos de tono para confirmar sus ideas.

A una la identifique rápidamente como la hija de los vecinos, bastante tímida y apocada por cierto, y la otra nunca supe quien fue. Mi jefa, al ver que por fin me estaba calmando, procedió a quitarme la parte superior del escueto bikini, asegurándome que ya no valía la pena esconder por mas tiempo unas cosas tan bonitas. Aunque mi imagen, reflejada en el espejo, me permitía ver lo mucho que destacaban mis oscuros y gruesos pezones, ahora bien endurecidos, sus continuas alabanzas y caricias lograron disuadirme. Ademas las jovencitas, en cuanto estuvieron los fresones a la vista, se lanzaron como dos fieras hambrientas a saborearlos.

Mi jefa, condescendiente, permitió que las chicas saciaran su sed en mis grandes globos, mientras ella separaba mis muslos suavemente, con ambas manos, para que sus largos dedos pudieran introducirse con mayor facilidad en mi húmeda y acogedora hendidura. Mi primer orgasmo fue tan intenso y violento que no me quedaron fuerzas ni para gritar. Y es que he de reconocer que mi viciosa jefa sabia manejar sus suaves manos con una habilidad extraordinaria, introduciendo dos o más dedos hasta el fondo de mi gruta con la cadencia adecuada para que sus deliciosos masajes en el clítoris me destrozaran de gozo y placer.

Una de las chicas termino de quitarme la parte de abajo del bikini, que ya no volví a ver mas, para que su apasionada boquita no tuviera ningún obstáculo a la hora de saborear mi empalagosa fuente privada. Al mismo tiempo la otra jovencita seguía entusiasmada con mis apetecibles ubres, besando y mordisqueando los gruesos pezones, dulcemente, mientras amasaba toda la prieta carne que sus pequeñas manitas le permitían abarcar. Mi jefa, amorosa, libero uno de sus pequeños, pero firmes, pechos de debajo del disfraz para que yo también tuviera un lugar donde posar mis labios, y para que mis gemidos no se oyeran por toda la casa cuando alcance el segundo orgasmo de aquella velada, aun más violento que el anterior.

Las dos chicas se turnaron entonces en la agradable tarea de limpiar mis sabrosos flujos íntimos con sus ardientes y expertas boquitas, cuidando de no provocarme un nuevo orgasmo, mientras mi amable jefa volvía a velar mis encantos con las tenues gasas, besándome, cariñosa, al tiempo que me acompañaba de nuevo al salón. Lo ultimo que vi antes de abandonar el cuarto de baño fue a las dos jovencitas lesbianas masturbándose la una a la otra, febrilmente, mientras se devoraban mutuamente a besos.


Capitulo 3: EX


Parecía que todos los presentes habían estado aguardando anhelantes mi regreso, pues nada mas entrar en el salón hicieron que se parara la música que sonaba, y las parejas que habían estado bailando formaron un amplio circulo, dejando el centro despejado para mi. Allí fue donde alumbro una potente luz rosada, procedente de un enorme foco que había traído mi esposo durante mi ausencia, mientras escuchaba una melodiosa música árabe.

Yo estaba ya tan encendida que solo dude un breve instante antes de situarme bajo la luz para realizar el baile sinuoso que todos los invitados estaban esperando impacientemente. Reconozco que no soy una gran bailarina, pero tampoco hacia falta esmerarse mucho, pues todas las miradas estaban fijas en el pesado bamboleo de mis opulentos senos, y en la oscura sombra triangular que tan consideradamente se clareaba bajo las tenues gasas.

Apenas deje caer al suelo el primer velo cuando ya las enronquecidas voces clamaban por la caída del siguiente. Así que mientras danzaba les fui complaciendo, poco a poco. Cuando acabo la alegre melodía solo me quedaba puesto uno de los velos más largos, de un llamativo color azul celeste. Este velo, que tenia su origen bastante mas arriba de mis rodillas, pasaba por debajo del cinturón de cascabeles y ascendía luego hasta tapar uno de mis pechos, después de rodear mi cuello por detrás bajaba para ocultar el otro pecho antes de volverse a introducir por debajo del cinturón y acabar de nuevo donde comenzó.

Con solo dar un pequeño tirón logre que los dos extremos de la gasa coincidieran en mi intimidad, con la vana esperanza de que la ocultaran un poco más. Lo cual era del todo imposible; pues, con solo mirar hacia abajo ya me daba cuenta de que la tenue gasa lo único que lograba era dar un curioso tono azulado a mis opulentos pechos, logrando que mis pezones destacaran aun más, gracias a su nuevo y llamativo color violeta oscuro. No me moleste siquiera en mirar como había quedado mi intimidad, ya que estaba segura de que mi espesa pelambrera rizada tardaría bien poco en asomar fuera de su protección.


Capitulo 4: ¿MF/F, C


Nada mas apagarse el foco que me iluminaba volvieron a sonar las sosegadas notas de una romántica balada. Y antes de que lograra recuperara el control de la visión ya estaba entre los brazos de un desconocido, que me obligaba a seguir el compás de la música. Ni siquiera habíamos dado un par de vueltas cuando el excitado minotauro volvió a recurrir al truco de antes para alcanzar mis pechos. Esta vez, a pesar de no saber quien era el tipo que me sobaba, decidí apoyarme en su hombro, y dejar que la velada siguiera su curso.

Pero los demás minotauros no se podían quedar impasibles viendo mi desnuda grupa al aire y, casi de seguida, empece a notar como unas ansiosas manos, distintas a las de mi fogoso acompañante, amasaban mis prietas carnes indefensas. También les deje actuar. Viendo mi completa pasividad pronto me encontré rodeada de muchos viciosos galanes, que lo mismo besaban mis labios, que jugaban con mis senos desnudos, o acariciaban mis nalgas, explorando a fondo su oscura separación, penetrando cada vez mas en ella.

A ninguno pareció importarle que mi baile se volviera torpe y descompasado cuando los dedos de mis amantes encontraron la estrecha abertura de mis orificios, y la recorrieron a placer, profundizando en su interior impunemente. No recuerdo ya si fueron tres o cuatro los orgasmos que alcance de esta manera, amortiguando mis grititos en las bocas que me devoraban, hasta que las piernas se me quedaron tan débiles que no me podían sostener.

Luego uno de ellos, fuerte como el toro del que iba disfrazado, me llevo en brazos hasta mi alcoba, donde le cupo el inmenso honor de ser el primero en poseerme, rudamente, como no podía ser menos. Su grueso aparato penetraba rítmicamente en mi encharcada intimidad, como un pistón enloquecido, mientras el resto de los minotauros me terminaba de desnudar. Sus múltiples manos me torturaban y mataban de placer por igual, al tiempo que obligaban a las mías a hurgar dentro de sus disfraces y acariciar sus aparatos.

Como ya supondrán lo que sucedió a partir de ese momento fue un desfile interminable de miembros buscando algún orificio por donde penetrarme; recurriendo, al final, a mis labios, para depositar su esperma en mi boca, como si de un preciado regalo se tratara. Yo, como una complaciente muñeca de trapo, adoptaba las posturas más inverosímiles para que mis innumerables amantes cobijaran sus rígidos bastones en el agujero deseado, pues todos sabían ya que yo gozaba de igual manera ya fuera por delante o por detrás.

Cuando no estaba absorbiendo sus cálidas esencias vitales estaba saboreando los pechos, e incluso las grutas, de todas aquellas mujeres que querían compartir su placer conmigo. Creo que no sabría narrarles lo llena que me sentí, con todas esas manos acariciando cada centímetro de mi suave piel, y aquellos rígidos aparatos llenándome por completo. Ni siquiera recuerdo el final de la orgía, pues me quede dormida, de puro agotamiento, cuando tenia todavía un grueso aparato perforándome por la entrada posterior, y yo aun no había terminado de tragarme la espesa papilla que acababa de inyectarme en la boca mi anterior amante.

Al día siguiente no me pude levantar hasta mediada la tarde y, cuando lo hice, mi marido se había encargado de limpiar hasta el ultimo resto de la fiesta. Mi jefa también supo excusar que tardara todavía un par de días en volver a la oficina. Y tanto ella, como mi marido, como todos aquellos amigos que fueron invitados a mi cumpleaños se comportan como si allí no hubiera pasado nada fuera de lo corriente.

El Peli

Un Trio de Borrachos

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 Carlos, Andres y yo, Henry trabajabamos en la calle vendiendo artesanias por lo tanto conocemos a varias chicas, esa noche habiamos llegado a un pueblo de tierra caliente; y a mi la tierra caliente y el alcohol me exitan demaciado. Estabamos tomando con dos chicas que acababamos de conocer Marta y Laura. Laura me llamaba mucho la tension ya que tenia un culo y unas tetas grandes. Ya el trago nos tenia mareados y yo solo miraba el relieve que se formaba sobre esa blusita y deseaba chupar esos senos. Laurita nos conto que esa noche estaba muy triste porque habia encontrado su marido con otra.

Antes de ponernos a tomar, Carlos, Andres y Yo habiamos alquilado dos habitaciones en un hotel asi que llebamos a las dos chicas a una habitacion, pero mi amigo andres estaba tan borracho que se fue al otro cuarto entonces Marta dijo que si Andres no estaba ellas se iban. Yo me fuy a llebarla a la otra habitacion y alli se quedo con Andres, cuando llege al cuarto donde estaba mi otro amigo y laura estaba cerrado. yo me pare en una silla y pude mirar por encima que mi amigo la tenia acostada en una cama y le manoseaba el culo por encima del jean, ella estaba como dormida. Le dije a carlos que me abriera la puerta y despues de un tiempo la abrio. el era muy inesperto. Cuando yo entre le quite el jean a la chica y unas tangas y la intente penetrar entonces ella abrio los ojos, se paro y muy alterada dijo que le dieran su ropa, yo sela di y apague la luz la comence a calmar.

- Tranquila acuestate, ya, ya paso.

Ella se calmo y ahi si coji y la penetre, ella comenzo a gemir y Carlos dijo que lo dejara penetrarla entonces le dije que le entrara por detras, el lo intento pero no pudo, me toco sacarlo de la concha y le dije a carlos que se lo metiera el la penetro y yo me fuy por la espalda de laurita y se lo intente meter por el culo y estaba como cerrado pero empuje fuerte hacia adelante y le entro la mitad de mi pene; ella grito, me toco sacarcelo y luego vilvi a hacerle fuerza y le entro todo y grito fuerte decia "mami rico " no se por que, yo le abria las nalgas para que le entrara todo. Mi amigo carlos se derramo dentro de ella y se lo saco, entonces yo le dije que se lo metiera en la boca y ella comenzo a chuparle el miembro que ya estaba todo pequeño. Luego ella le decia a carlos que se lo metiera y a el le comenzo a crecer yo me vine en su culo un teteradito completo. luego le dije a carlos que se lo metiera por el culo y el ya pudo pues claro yo ya llevaba como media hora haciendo friccion ya tenia ese ojo bien abierto el se lo metio yo la puse a mamar un ratico y ella sabia chuparlo muy bien me lo paro de una entonces se lo meti en la concha y comence a chuparle las tetas sabian a leche porque ella nos habia contado que tenia un niño. Mi amigo se vino y luego yo el se acosto en otra cama a dormir y yo segui como una hora mas y luego me quede dormido encima de ella.

Por la mañana Carlos me desperto y me dijo que ella estaba muy borracha anoche que que tal dijera que nosotros la violamos entonces yo le dije a el que fuera y se bañara mientras yo la vestia cuando el se baño yo la clave, ella gemia pero no abria los ojos luego la vesti al rato llegaron a la pieza mi amigo Andres y Marta ella abrio los ojos se fue al baño se baño y tenia pena salio con la amiga del hotel pero antes nos dijo gracias por todo.

FIN


HENRY CHINASKI

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