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El Guia Turistico

Comentarios (0) 01.04.2007. 16:01

Llegué a la ciudad de México con retraso. Supongo que eso no es ninguna noticia en la ciudad con más población del mundo, donde unas 20 millones de historias se entrelazan para formar una amalgama de situaciones que podría bien entrar en un cuento de García Márquez.

Había dejado la fría ciudad de Chicago por dos semanas para impartir un curso especializado en una universidad privada de México. Esa institución había reservado para mí una habitación de hotel al otro lado de la ciudad, muy cerca de Insurgentes, así que a eso de las 5 de la tarde abordé uno de los miles de taxis verdes de la ciudad y me dirigí hasta el hotel.

El taxista, un hombre corpulento de no más de 40 años de edad, platicaba conmigo mientras miraba esporádicamente por el retrovisor. Sentí en más de alguna ocasióm que sus miradas eran inquisidoras, penetrantes.

"¿Qué recomendaría que puedo hacer el fin de semana?"- le pregunté mientras mi mirada iba hacia los ojos negros del taxista que hacía un alto en una intersección.

"Pasear"- me dijo mientras sonreía.

"¿Puede recomendarme una buena agencia de turistas?"

"Claro. Conozco a la persona perfecta para eso"- me respondió mientras aceleraba la marcha y sacaba su teléfono móvil. "¿Y tiene algo planeado para hoy por la noche?"

"Bueno… realmente"- dude –"estoy un poco cansado por el viaje… no se…"

"¡Ah, no diga tonterías, usted está joven… ¿cuántos años tiene? ¿30?"- me dijo el taxista volviéndome a ver por el retrovisor mientras a lo lejos se escucha el claxon de algún motorista inconforme.

"Treinta y cinco"- le dije un poco orgulloso que el taxista hubiera dicho 5 años menos.

"No lo parece…"- comentó mientras pulsaba algún número en el celular.

"Gracias"- le dije mientra pensaba si debería hacer un comentario sobre su edad. Lo hice. "Usted también está joven…"

"Siete años más"- me dijo mientras sostenía el teléfono. "¿Bueno? ¿Pietro? Soy yo, Luis… si… te tengo un cliente… si… no… quiere saber si le puedes ayudar como guía turístico… si… ¿puedes hablar con él?… bueno… si… en el Marriot de Insurgentes …bueno… nos vemos al rato…"

Luis, ahora sabía como se llamaba, desconectó el cellular y me vio por el retrovisor.

"Pietro me dijo que él estará en el lobby del hotel a las 9 de la noche, si quieres ir a algún lado. El es muy bueno, professional, digo… no te vas a arrepentir de contratarlo…"

Aunque mi instinto me decía que la cosa era demasiado fácil, acepté y le dí mi nombre para que me llamara cuando llegara.

Luis me dejó en el lobby entregándome su tarjeta en la que aparecía su número de móvil.

"Si no estás contento con Pietro, llámame"- me dijo mientras me daba la mano y se subía a su taxi.

Un poco antes de las 9 de la noche, y luego de haberme bañado y dado una siesta de un par de horas, comencé a vestirme. Escogí un jeans y una chaqueta deportiva que hacía juego con la camisa blanca que llevaba. Ví el reloj en la cómoda: 8:55. El teléfono sonó en ese instante. No hubo necesidad que se identificara, pues yo ya sabía quien era.

"¿Pietro?"

"Estoy abajo"- me dijo una voz varonil.

"Bajo en un minuto"- le dije.

Me cepillé los dientes, me puse la chaqueta y bajé.

Pietro estaba de espaldas a los elevadores. Un hombre corpulento, pero no un físico-culturista, cabello recortado, hombros amplios, vestía un pantaloon y una camisa negra, en su mano tenía un suéter gris obscuro.

Se dió la vuelta al escuchar mis pasos y me sonrió. Esa sonrisa fue suficiente para que yo me derritiera por dentro. Era una mezcla de sensualidad y picardía. Un diminuto lunar en su mejilla izquierda resaltaba en el rostro juvenil que me sonreía.

"¿Diego?"- me preguntó ya extiendo su mano mientras se pasaba el suéter a la otra.

"Si… hola"- le dije mientras apretaba su mano. Era una mano suave, como la mía, y sin embargo era como apretar algo desconocido…pero que quería conocer.

"Bienvenido a México"- me dijo con su amplia sonrisa.

"Gracias".

"¿Vienes por negocios?"

"Si. Voy a dar un curso en la universidad…"

"¿Sobre qué?"

Los próximos 10 ó 15 minutos me la pasé contestado sus preguntas. Por alguna razón me sentí importante. Pietro me hizo sentir importante, pues me preguntaba con verdadera curiosidad. Pero yo también hice un par de preguntas. Supe que había vivido en Toronto, Canadá y que se había regresado a México para establecer una agencia de viajes. Era soltero, y hasta donde yo podia ver, sin compromiso.

Luego hablamos de adonde quería ir y qué cosas me gustaría conocer en aquella urbe. Me ofreció un paquete con pago total que me pareció justo, así que nos encaminamos al teatro Manolo Fábregas para ver una obra musical.

"¿Traes tu pasaporte?"- me preguntó al haber dado un par de pasos hacia la salida.

Me toqué ambos bolsos de la chaqueta e hice un gesto negativo.

"Lo dejé en mi maleta…"

"Oh, no importa, vamos a traerlo… es mejor andar identificado…uno nunca sabe"- me dijo mientras dábamos media vuelta y nos dirigíamos al elevador.

Ya adentro el olor a su colonia invadió el estrecho lugar.

"¿Eternity?"- le pregunté en un breve momento de silencio.

"¿Mande?"

"Tu colonia… es Eternity, ¿verdad?"- le dije un poco apenado.

"Veo que no soy el único con buen olfato"- otra vez su sonrisa picarezca –"Porque si no me equivoco llevas Obsession".

Nos reímos al mismo tiempo que se abría la puerta del ascensor.

Entré a mi habitación mientras él cerraba la puerta tras sí.

Una sensación muy difícil de expresar me inundó en aquel brevísimo momento en el que me encaminé hacia la maleta que yacía en el borde de la cama dándole la espalda.

"¿Quieres…?"- su voz estaba tan cerca de mí que el aliento con olor a cardamomo se confundía con el grato olor a Eternity.

Me dí la vuelta y lo tuve frente a mí. Sus ojos me miraban directamente a los míos. Sus labios, gruesos como los míos eran irresistibles. Sólo bastó que mi cuello se alzara un poco para nuestras bocas se entrelazaran en un beso apasionado mientras sus manos tomaban rápidamente mi cintura. Yo me quedé quieto dejando que Pietro me envolviera con sus brazos. Su boca dejó la mía y bajó lentamente hacia mi cuello.

"Si quiero"- le dije mientras él sonreía.

"Yo también"- me dijo mientras su lengua me hacía cosquillas en mi cuello. Sin decir más palabra me quitó la chaqueta que fue a parar a un lado de la cama.

Sus manos entonces se metieron diestramente en mi camisa y las sentí sobre mi abdomen y pecho mientras los pelitos se enredaban eróticamente en sus dedos. Mi camisa blanca fue siendo desabotonada lentamente mientras yo cerraba los ojos y permitía que Pietro me desnudara.

"¡Ah… me encantan los hombres como tú… velludos, pero no unos changos!"- comentó mientras mi camisa iba a parar encima de mi chaqueta.

"Ahora déjame a mí"- le dije abriendo mis ojos y poniendo mi mano sobre su camisa que era exactamente del color opuesto a la mía. Sus amplios hombros aparecieron a mi vista y sus tetas obscuras pobladas por una capa muy suave y leve de vellos hacía que mi verga luchara por salir de su encierro.

Puse mis labios sobre aquellas tetas preciosas y se las chupé, primero con delicadeza y poco a poco con más y más rudeza, hasta que lo hice gritar.

"Veo que esa cosita aquí adentro"- le dije al oído mientras mi mano agarraba el paquete dentro de su pantalón-"quiere escaparse".

Pietro solo suspiró.

Bajé lentamente por aquel abdomen hasta llegar al ombligo. Me detuve unos instantes mientras lo saboreaba. Su piel estaba fresca, limpia. Llegué hasta el cinto y lo agarré con mis dientes mientras podia sentir en mi barbilla como el pene se movía nerviosamente dentro del pantalón. Con precision y utilizando mi boca pasé el cinto por la hebilla hasta desengancharlo. Me puse de rodillas.

"Soy tu esclavo"- le dije con una media sonrisa.

Con ambas manos le bajé el pantalón. Sus piernas velludas y masculinas quedaron al descubierto mientras su tanga profundamente azul era muy pequeña para el paquete que celosamente guardaba.

"Antes que me la quites"- me dijo poniendo sus manos sobre mi cabeza –"déjame desvestirte a ti".

Gentilmente me puso de pie, me atrajo hacia él y nuestros cuerpos se toparon levemente descargando una presión eléctrica de más de 1000 voltios entre nosotros. Suavemente me desvistió. Sólo me dejó el calzoncillo blanco que llevaba puesto. El se quitó sus zapatos y calcetines.

"¿Quieres que te lama todo?"- me preguntó viéndome a los ojos.

"¿Todo?"

"¡Todo!"- confirmó mientras me empujaba gentilmente hacia la pared.

Me puso contra ella y se tiró al suelo. Cerré los ojos al sentir sus labios que entraban lentamente en los dedos de mis pies. La sensación era sobrecogedora. Su lengua fue subiendo lentamente por mi pie, mi pantorrilla, mi talon, mi pierna, mi rodilla, mi muslo, mi cadera, mi abdomen, mi pecho, mi hombro, mi cuello, mi oreja.

"Date vuelta"- me indicó al oído mientras yo podia sentir como mi respiración era ya entrecortada.

No dije nada y simplemente le hice caso. Cuando su lengua rozó mi espalda no pude contenerme.

"Meteme tu lengua en mi culo…por favor…ay…ah…"

Sentí como cogía mi calzoncillo con su boca y con un poco de ingenio me lo bajaba por completo.

"Lindo trasero"- comento a mis oídos casi en un susurro mientras yo sentía su paquete, aun dentro de la tanga que rozaba mis nalgas velludas.

"Es todo tuyo"- le dije mientras Pietro me lamía el cuello.

Bajó luego hasta mi trasero. Con suavidad, pero firmemente me abrió las nalgas y sin decirme nada puso su lengua en mi esfínter. La balanceó de un lado a otro lubricándome con lentitud. Yo podia sentir como mi verga expulsaba ya líquido preseminal aun sin haber sido tocado. Su lengua entonces ingresó hasta donde pudo y yo dí un grito de placer.

"¡Aayyyy!"

Casi no lo escuché pues en ese instante sonó el teléfono de la habitación.

"¿Contestas?"- me preguntó mientras yo me mantenía con el culo abierto.

"No, no…no…"- le dije molesto por la interrupción.

"Creo que sé quien es…"- me dijo mientras permanecía agachado.

"¿Quién?"- pregunté dándome vuelta.

"Luis"- al escuchar su nombre supe lo que vendría después, y la idea me excitó aun más…

DIEGO MORBUS

El Gerente y La Miel

Comentarios (0) 29.03.2007. 03:01

Pasó como un mes del encuentro en que el Gerente vino a
retibuírme y no tuve más noticias de él.
Un día sonó el teléfono y era él que quería venir a mi casa
porque estaba solo.
Abrí la puerta me besó como siempre lo hacía al entrar.
-Mirá lo que traje!! En su mano traía un paquete, parecía un
frasco pero por el papel no podía ver de que se trataba.
Abrió el envoltorio y dentro había un frasco de miel.
Lo miré como diciéndole "Esto para qué es? No respondió
simplemnte me tomo de la mano y me llevó al dormitorio, donde
continuó besándome, pero esta vez metió un dedo en el frasco
me lo hizo chupar y luego nos dimos un beso de lo más dulce.
Volcó el frasco sobre su boca y una gran cantidad de miel fue
a caer dentro, nuevamente nos besamos intercambiando la miel
de boca a boca hasta quedar todos pegoteados los labios y la
cara por la cual se había escabullido la miel.
No tardó en quedarse en cueros y yo también lo imité.
Con tanto beso e intercambios del líquido dulce mi pija ya se
había puesto dura.
Yo me acosté boca arriba mientras el se dedicó a volcar miel
sobre mi "herramienta" que a esas alturas estaba apuntando
hacia el techo.
Fue un enchastre total la miel cayó sobre mi glande, cubrió el
agujerito, se deslizó pija abajo hasta que mis pendejos
quedaron como engominados, pero ahí no se detuvo ese pegajoso
deslizamiento llegó a mis huevos y a la cama.
El Gerente no dijo nada solamente se dedicó a lamer toda esa
parte de mi anatomía, chupó mi pija increíblemente!! Se
deslizaba dentro de su boca con una facilidad que nunca me
había sucedido. La miel es un buen lubricante!!! Cuando mi
cuerpo no tenía más restos de la miel, agarró el frasco
nuevamente y me puso en el pecho y con su mano la fue
deslizando hacia abajo hasta que llegó a mi ombligo.
Me dió un placer enorme sentir como se deslizaba su lengua por
mis tetillas, bajando, bajando hasta que se metió dentro de mi
ombligo.
Cosquillas va, cosquillas viene yo me pajeaba sintiendo su
lengua caliente, húmeda y pegajosa introducirse en mi ombligo,
siguió bajando hasta que nuevamente se metió mi verga en la
boca para chuparla, morderla y lamerla todo al mismo tiempo.
Quedaba muy poca miel en el frasco, cuando me dijo que le
chupara el culo y con la lengua le metiera la miel para
adentro porque quería que lo cogiera otra vez.
Se puso boca abajo con una almohada bajo el vientre, abrió las
piernas y levantó el culo.
Volqué la miel y le cayó justo en el agujero, empujé con un
dedo y vi como le iba entrando, empecé a pasarle la lengua y
abriéndole el camino.
Deliraba bajito y gemía mientras cogía la cama con su pija
que estaba muy dura y húmeda por sus jugos naturales Cuando su
esfínter estuvo lo suficientemente dilatado metí la pija en el
frasco de miel casi vacío, la cabeza chocó con el fondo del
frasco quedando adherida la poca miel que allí había.
La apoyé en ese agujero abierto y empujé, entró la cabeza y
El Gerente se quejó de que le dolía pero quiso que siguiera.
Había miel por todo el agujero, sus bolas también estaban
chorreadas por la miel que se deslizaba por toda esa zona.
Empujé más fuerte venciendo la resistencia de ese esfínter,
entró casi las tres cuartas partes de mi verga, quedaba por
entrar la parte más gruesa pero no había problemas con unos
empujoncitos más ya estaba toda adentro.
Empecé los clásicos movimiento de vaivén y de mete y saca con
una increíble facilidad.
Nunca me había imaginado que la miel fuese tan buen lubricante.
No había rozamiento ninguno mi pija entraba y salía divinamente.
El Gerente estaba en la gloria y para que lo voy a negar yo
también, no quería acabar quería disfrutar al máximo de esa
inesperada forma de coger.
Uyyyyyyyyyyy...!!! mMMMMMMMmmmmm!!! Cunado se la saqué para
meterla más violentamente, no pude meterla porque el se había
dado vuelta , quería chuparla otro poco. Estaba fuera de sí,
tenía razón cuando me dijo que quería gozar como un loco!! Me
puse boca arriba mientras lo miraba a él tragarse mi verga.
Se deslizaba por su boca de igual forma que dentro de su culo.
Con una suavidad y una facilidad que me hacía sentir mucho
cosquilleo, creí que iba acabar allí en ese momento, por eso
le dije que quería descansar un poco.
Se puso en cuclillas sobre mi, se acomodó mi verga a la entrada
de su culo y se sentó allí.
Entró muy rápido por la miel y porque todavía lo tenía dilatado
por la cogida anterior.
Al levantarse vi como la miel salía de su culo y se deslizaba
por mi pija hasta llegar a mis pendejos, pero enseguida el bajó
tragándose toda la carne dulce y jugosa de mi instrumento y no
pude ver más el delizamiento de la miel.
FABULOSO!!!! MARAVILLOSO!!! Esas son las únicas palabras que se
me ocurren para describir el placer inmenzo que sentí en esos
momentos y que siento ahora al recordarlo cuando lo estoy
escribiendo.
Empezó a subir y a bajar sobre mi pija que seguía dura
apuntando hacia el interior de su cuerpo. Con mis manos le
sostenía las piernas para facilitar ese movimiento de bajar
y subir.
Se levantó la pija y los huevos para que yo viese como le
entraba y le salía hasta que cayó sobre mi vientre quedando
pegado a mi cuerpo.
Mi pija seguía dentro suyo, me besó metió su mano entre
nuestros cuerpos y empezó a pajearse.
Sentí que no aguantaba más, él también sintió que mi pija se
movía mucho, latía y empezó a contraerse pero no pasó nada.
Gozaba inmensamente pero sin poder acabar, pero más me hizo
gozar sentir la aceleración de su mano entre nuestros cuerpos
que fueron mojados por una tremenda eyaculación que salió de
su pija.
Pude sentir el golpear de ese líquido caliente sobre mi vientre.
Mi verga se encontraba medio dormida porque estaba allí dentro,
pero la lubricación era tanta que no sentía ningún roce contra
sus tripas.
Al terminar su eyaculación ese esfínter se contrajo y echó al
intruso de su interior.
-No acabaste!! Qué te pasó? -No sé, no pude... gocé tanto que
creí que iba a acabar y se me cortó...
Ni corto ni perezoso me la empezó a chupar de nuevo, metiéndome
un dedo en el culo. Me lo revolvió allí dentro en un mete y
saca hasta que pude largar mi leche sobre mi cuerpo.
Descansamos un rato, porque quedamos agotados. Su lengua le
dolía de tanto lamer y chupar y ni que decir de su piernas por
haber cabalgado tanto rato sobre mi.
Nos dimos un baño muy prolongado y caliente para sacarnos todo
lo pegajoso de nuestros cuerpos.
-Omar, estuviste fabuloso!! -No, él que estuvo fabuloso fuiste
vos porque con tus inventos me hiciste tener una de las mejores
gozadas de mi vida.
Después del baño fuímos nuevamente a la cama, pero para
descanzar, ni se les ocurra que teníamos ganas de otra sección.
Empezó a hablar de la mujer, que ya no quiere coger más que
esto que lo otro que el hijo le da problemas, etc, etc.
En resumidas cuentas su vida y su casa son un quilombo.
El se desquita conmigo de la tanquilidad que no tiene en su
hogar. Dice que conmigo pasa ratos muy tranquilos y placenteros.
Le gusta inventar cosas nuevas, para gozar de todas las formas
posibles.
Hoy inventó lo de la miel.
Me dijo que mi pija parece un pancho!!
Pero más grueso, que un día le va a poner mostaza, porque a él
los panchos le gustan con mostaza!!!???
Si algún lector probó esas cosas, me gustría recibir sus
comentarios.
Un abrazo
OMAR
Mi E-Mail es: omarkiwi@yahoo.com

Omar Sorondo

El Farmaceutico Desconcertante

Comentarios (0) 28.03.2007. 15:01

 Hoy quiero referirme a un amigo que no se si es loco, se hace
el loco o realmente es un bisexual reprimido.
Hace como quince años que lo conozco y aun no puedo calificar
sus actitudes.
Todos tenemos amigo raros o excéntricos, quisiera saber la
opinion de los que lean esto y sus ideas puedan ayudarme a
definiro.
A Carmelo que así se llama lo conocí en una farmacia.
En el 84 una tía mía se enfermó y tuve que ir a esa farmacia a
conseguirle los medicamentos.
Allí conocí a un doctor gay, que me contó que vivía con su
pareja, fue tan amable que me hizo la receta porque sin ella
no me daban los medicamentos.
Mientras mi tía estuvo internada, varias veces concurrí a esa
farmacia y él muy gentilmente me hacía las recetas, hasta que
un día le dije que no sabía como pagarle los favores que me
había hecho al darme los medicamentos con recetas gratuitas.
Se río y me dijo que yo podía pagarle.
Me reí también.
Al costado de la farmacia estaban las policlínicas, me hizo
pasar allí, sin que nos viera el rengo que vigilaba todo,
corrió las cortinas y quedamos en un consultorio semiprivado
pero se oía todo lo que sucedía en las otras gabinetes.
Se abrió la bragueta y me ofreció su verga para que se la
chupase. No era muy larga, ni gruesa, era normal. Se le paró
muy rápido gracias a su mano que corría el forro con mucha
habilidad.
Me acerqué y le hice una mamada fenomenal, porque como dije al
ser pequeña, no era mucho trabajo tragarla.
El empezó a metermela muy rápido, me di cuenta de que estaba
por acabar y la saqué de mi boca justo en el momento que iba
a comenzar su eyaculación la cual cayó sobre la camilla.
Limpió todo con unos algodones, vió la cara de desconcierto que
yo tenía y me empezó a tocar la bragueta, al darse cuenta de
que la tenía muy parada, la sacó para afuera y exclamando que
era una lástima desaprovechar una verga tan linda, pero que
no había tiempo de que su culo recibiera el placer de una
visita de mi pija.
Comenzó a pajearme muy lento hasta que aceleró el ritmo, di un
suspiro y mi leche también fue a parar a la camilla y al algodón.
Tiró todos los algodones en la basura, se lavó las manos, abrió
las cortinas y se puso a atender a los pacientes como si nada
hubiese pasado.
Esta introdución la hice para que vieran como se fueron
entrelazando las cosas y como conocí al farmacéutico "raro".
Seguí yendo a esa farmacia, pero el doctor no me hizo pasar más,
solamente me daba las recetas y yo las canjeaba en la farmacia.
Ni recuerdo quienes me atendían.
Como al año, a esa farmacia la cerraron y abrieron otra a una
cuadra de allí. Los médicos seguían atendiendo daban las
recetas pero había que caminar una cuadra para retirarlos.
Comencé a ir a esa farmacia que era en un sótano. Me atendieron
diferentes personas, porque iba diferentes días.
La doctora que atendía a mi tía cambió los días de visita para
los sábados, por eso comencé a ir a esa farmacia los sábados
de tarde.
Si iba antes de las 15 horas me atendía una chica y un chico.
pero después de esa hora hasta las 22 que cerraban era un chico
que se quedaba solo con el o la policía de guardia.
El me daba los medicamentos y empezó a conversar conmigo de
todo un poco.
Al principio yo le respondía a sus preguntas, me daba los
medicamentos que había ido a buscar y me iba.
A los pocos meses, ya estaba conversando con Gervasio el
policía que cuidaba allí o con Rosa su compañera.
Carmelo, cada vez me daba más charla, sobre mis actividades, el
cine, los libros, en fin buscaba conversar de cualquier cosa.
En esa época tendría unos 25 años, era de pelo corto muy negro,
grasoso y brillante, su altura no pasaría el metro setenta, y
su peso unos 65 Kg., era recién casado, su esposa estaba
embarazada y a veces venía a acompañarlo o a buscarlo.
Pasó el tiempo y cada vez nos hicimos más amigos, yo iba a
buscar los médicamentos y me hacia pasar para atrás del
mostrador que era un lugar bastante amplio en el cual había
muchas estantería con medicamentos.
Muchas veces me quedé hasta que cerraba y le ayudaba a ordenar
las recetas de los medicamentos para hacer el conteo de lo que
había entregado. El policía se iba a las 22 así que muchas
veces quedábamos los dos solos.
Una vez quizo venir a mi casa para conocerla. Una de las
rarezas que no le entiendo fue que en mi casa se le ocurrió
decirme que tenía el pelo sucio y me pidiò que se lo lavase!!!
Sí, como leyeron. Ni tengo idea de por qué me hizo hacer eso a
medianoche!!! Casi todos los sábados iba a la farmacia, pero
jamás me dijo de que quería tener sexo conmigo ni con ningún
hombre. Una vez me contó que había pasado por Bulevar Artigas
se encontró con un travesti y se puso a charlar!!!?? Ignoro si
solamente fue eso, nunca me contó que se hubiese acostado con
uno, solamente me comentó que le gustaría.... y lo dejó en
puntos suspensivos.
Al tiempo me comentó que había venido una chica a buscar
medicamentos y que hablaron y la hizo pasar para atrás y que
ella se la chupó allí.
EL policía estaba del lado de afuera, como siempre, comentábamos
cosas pero nunca le dijo que a veces cojía allí dentro con las
clientas. Cosa que tengo mis dudas?? Un día me dijo que había
invitado a esa clienta y quería que yo viera como ella se la
chupaba y luego como él la cojía.
En la parte de atráas de la farmacia había un escritorio de
esos antiguos de madera maciza y pesaddo, él dijo que le
pondría allí con las piernas abiertas y él parado se la
clavaría para que yo lo viese.
Quiso hacer un simulacro, él se paró frente al escritorio y a
mi me hizo esconder entre las estanterías de medicamentos, para
ver de que lugar podía ver mejor. Probé desde varios sitios
hasta que corrí unas cajas de medicamentos y encontré el lugar
justo desde donde podía ver todo cuando ella llegase.
Nunca vi nada porque ella jamás llegó. No sé si era otra de sus
rarezas o querría tener algo conmigo y no se animaba a decírmelo?.
A veces venía la señora a buscarlo, yo me iba y ella se quedaba.
El sabía que por ese tiempo yo iba mucho al Brasil en
excursiones y me pidió revistas porno. Llevé algunas hetero
porque en esa época no me animaba a comprar gays, las miramos
juntos y se las mostramos a Gervasio que comentaba cosas pero
nada más.
Un día fue al baño y lo seguí porque quería verle la pija. El
entró y yo atrás de él, la sacó pero no la vi porque él estaba
de espaldas y me pidió que saliese porque se ponía nervioso y
no podía orinar.
Un par de años sucedió todo eso, más o menos siempre lo mismo,
lo único que cambió fue que su esposa tuvo un varón y a veces
venía con el bebé.
En todo ese tiempo nunca vi esas mujeres que dijo que venían a
chupársela y otras cosas.
Alguna vez que lo llamé por teléfono me dijo con voz muy
nerviosa que no podía hablar porque estaba la muchacha agachada
en el piso chupándosela!!!.
En ese tiempo yo conseguí pareja, él se hizo amigo, y lo
visitaba o lo llamaba por teléfono y pasaba las horas hablando.
Según mi pareja tiene piernas peludas. No sé si me lo dice para
darme celos o en una de esas visitas se las mostró.
Entre otras de las rarezas que tiene es que si llamaba mi pareja
le decía que yo no estaba y a mi no me decía que él había llamado.
La farmacia nuevamente cambió de local, se fueron a un lugar más
alejado del centro, pero a él le tocó el turno de 22 a 6.
Yo empecé a ir menos porque no me quedaba cerca de los lugares
que frecuentaba, hablabamos por teléfono de noche muy tarde y
me contaba las aventuras con esas mujeres que según él iban a
buscar medicamentos y terminaban "haciendo" algo con él.
Una vez me hizo ir a medianoche diciéndome que había ido una
chica y que la había citado para esa hora y quería que yo los
viera.
También ignoro por qué ese afán de que yo viera como se la
chupaban o cogiendo, pero a mi no me sugería de hacer algo
con él.
Esa vez era cierto, a esa hora más o menos llegó una chica,
hace tanto que ni me acuerdo como era.
Nos presentó y luego la llevó par auna piecita que hay al
costado, yo me quedé solo sentado en la farmacia. Desde allí
pude oir gemidos OHHHHH!!!.........Ahhhhhh!!!... los dos
estaban gimiendo, pero no me animé a levantarme para ir a ver.
Al rato salió él sin pantalones con la pija dura.
Al fin se la pude ver!!!, después de tantos años. Pude
comprobar por lo menos en eso que no e había mentido, era chica.
La llamó, ella apareció y le dijo que se la chupara para que yo
viera como lo hacia. Yo ya la tenía dura con ver ese espectáculo
tantas veces prometido. Ella se agachó y empezó a chupar
mientras él le agarraba la cabeza y le empujaba más la pija
hacia el fondo de su garganta.
-Sacala así te la chupa a vos también.
Fue lo que me dijo, mientras ella estaba entretenida chupando.
Yo no aguantaba más!! la saqueé me acerqué y se la ofrecí.
En eso pasó algo que nunca me había sucedido, ni nunca más me
ocurrió.!! La chica empezó con unas convulsiones y unas cosas
rarísimas.
El como estudiaba medicina me dijo que era un ataque de
epilepsia, en realidad no sé lo que le pasó a la chica esa.
El se terminó pajeándose, pude ver como su leche caía al suelo.
Después se ocupó de atenderla, me dijo que me fuera porque a
lo mejor ella se había puesto nerviosa y no recuerdo que más
me dijo. Solamente recuerdo que me dijo que después me llamaba.
Como a las tres horas me llamó diciendo que ella se calmó y se
había ido para la casa.
Otra tarde fui, él estaba solo, fuímos a la piecita para que
le contara como había hecho un trío con un amigo y su chica.
Se sentó en un sillón que hay allí, me senté a su lado y me
puse a contarle lo que había hecho y como.
Muy atento escuchaba mi narración, vi como se le ponía abultado
el pantalón y empecé a pasar mi mano por allí, no hizo ningún
movimiento ni dijo palabra de rechazo.
Yo seguí y el se excitó mucho, supongo eso porque su pija se
movía con la presión de mi mano y me la retiró.
No sé por qué no se pajeó o por qué no me dejó a mi hacerlo.
Volvió a atender la farmacia y no hablamos del tema.
Siempre me llamaba por teléfono para contarme sus hazañas
sexuales con las chicas que iban a buscar medicamentos, a veces
me decía de hacer un trío pero nunca más lo concretó.
Hasta que me fui a vivir con ese amigo.
Pasaron muchos años, a veces él venía a mi casa, pero en muy
pocas oportunidades volví a la farmacia, ya que no necesitaba
más medicamentos.
Cuando llamaba y yo estaba solo, le contaba alguna de mis
aventuras y él siempre quería saber máa detalles. Supongo que
se pajearía escuchando lo que yo le contaba. Nunca me dijo por
qué se interesaba tanto en conocer mis aventuras con hombres o
algún trío qe hice con amigos y sus amigas.
Un mediodía me llamó por teléfono, yo no podía hablar porque mi
amigo estaba en casa, me dijo que lo llamara después de las 15
horas a su casa.
Una cosa muy rara porque generalmente no quería que llamara
allá, la mujer me conoce así que no se por qué le ocultaba
nuestra amistad.
Llamé de un teléfono público, gasté muchas tarjetas, para
escuchar las pavadas que me contó.
Por eso digo que mis amigos están locos o son raros.!!!?? Me
dijo que la mujer estaba en el dormitorio cogiendo con un tipo,
me decía que esperara, miraba por la cerradura y me describía
todo lo que según él estaban haciendo.
No sé como me podía decir que la mujer se la estaba chupando al
tipo, luego que el tipo se la cogía por el culo, etc, etc.,
con todo lujo de detalles.
Una cosa increíble, pensará que yo soy estúpido para creerme
esos disparates.
Cuando le pregunté si la tenía parada, me dijo que si, en fin
me confesó que se estaba pajeando, porque yo lo oiía jadear y
gemir a través de tubo telefónico.
Le pregunté si no iba a intervenir, me dijo que si. Fue cuando
me cortó. Se habrá terminado la paja y por eso cortó? Toda esa
historia no me la creo. Eso no fue real fue una más de sus
fantasías o estaba mirando un video y me relató lo que ocurría
en la pantalla haciéndome creer que era la mujer de él? Una
tarde pasó por mi casa, quería ver las fotos que le había
sacado a algun chica con la cual había hecho tríos y también
quería ver revistas que yo había traído del Brasil.
Yo estaba solo en casa, sonó el timbre y era él, no quiso subir
porque andaba en auto y por acó hay que pagar estacioamiento.
Bajé con lo que me pidió, subí al auto y estacionó en un lugar
libre de pago.
Miró las revistas y las fotos, yo empecé a tocarle la pierna y
como él no decía nada ni hacía ningún movimiento de rechazo,
seguí hasta su pija. La empecé a acariciar por arriba del
pantalón hasta que se fue endureciendo, creo que se empezó a
excitar por las fotos y por la presión de mi mano, porque en
esos momentos me corrió la mano, pero en ninguún momento me
dijo que no hiciera eso?? Es tan complicado que no puedo
calificarlo, si es bisexual, o quiere serlo y no se anima, ya
otras veces cuando se excitaba mucho me sacaba la mano, pero
nada más.
Otra de sus rarezas sucedió un día que yo estaba solo en mi
casa, se apareció al mediodía.
Me hizo el cuento que se había ido de la casa, que había
abandonado a su mujer. (Cosa que nunca comprobé si era cierta).
Me pidió revista eróticas, insistió mucho con que quería verlas.
Yo no quería porque estaba por llegar mi amigo que es muy
celoso y se iba a enojar.
Insistió tanto que las llevé al comedor, nos sentamos y las
empezó a mirar. Mientras él las miraba yo por arriba del
pantalón le tocaba la pija, cuando se le ponía muy dura o se
excitaba bastante me sacaba la mano, tal vez para no acabar
dentro de su ropa.? Yo le dije que la sacara y no quiso,
siguió mirando las revistas y nada más. De repente se bajó el
cierre se bajó el slip y se empezó a pajear allí en el
comedor!!! Pasé unos nervios tremendos porque si entraba mi
amigo, con todas esas revistas desparramadas sobre la mesa del
comedor el farmacéutico pajeádose allí!! Aunque yo no se la
agarraba porque no me dejaba quien me iba a creer que yo era
simplemente espectador y no actor de esa escena erótica que
estaba sucediendo en el comedor de mi casa.
-Andá al baño a pajearte.
Se puso tan descontrolado, no sé si por la excitación o porque
es chiflado que no oía mis palabras y siguió pija en mano.
No me dejó tocársela ni nada. Enseguida acabó entre sus manos,
sacó un papel de su mochila con el cual se limpió, guardó una
pija chica y poco atractiva en su slip, se subió la ropa y fue
a tirar el papel a la basura.
Guardé todas las revistas y después me abrazó y me pidió perdón,
pero no me dijo por qué? Dijo que lo perdonara, que seguíamos
siendo amigos y cosas por el estilo.
Borracho no estaba o no me di cuenta. Podía ser que estubiese
drogado o muy perturbado porque se habría peleado con la mujer
y andaría caliente y vino a desahogarse en mi casa.? Después de
ese día no llamó por un mes, más o menos.
Cuando llamó yo no estaba solo y no pudimos hablar mucho.
Me hizo otro de sus inventos porque eso no lo puedo creer.
Me dijo que estaba viviendo con una veterana de unos 40 años
que es bailarina de strip-tease y que a través de ella había
conseguido trabajo de barman en un boliche sexual de las Islas
Canarias!!!!???? Que sabe él de bebidas, si es farmacéutico y
estudiante de medicina??!!! Yo creo que está mal de la cabeza
o son fantasías que tiene??? Al poco tiempo me llamó otra vez y
me hizo el cuento de que fue a un hotel para parejas, con una
amiga y que no pagó porque tenía un bono gratis!!! Después que
se pajeó contándome eso y describiéndome como se la había cogido
por el culo me dijo qu ese iba para Italia!!! Unos días antes
me había dicho que se iba para las Islas Canarias y ahora
cambió de país? Llamé a su casa y atiende la mujer, él no
atiende nunca, así que no pude descubrir si todavía vive allí.
Es increíble la cantidad de hombres bisexuales que hay y que
todavía no lo han descubierto o lo descubrieron y se niegan a
admitirlo como mi amigo Pierre y este otro amigo farmacéutico
que cada vez me desconcierta más.
No sé si por miedo o verguenza o vaya uno a saber por qué
motivos no se animan a hacer lo que les gusta??? Siempre se
descubren más bisexuales de los que uno cree.
Mi amigo el del a farmacia, no sé si es uno de ellos, porque no
se anima o no quiere conmigo, por qué se pajea delante mío y
quiere que lo vea coger pero no quiere que se la toque??? En
cambio el policía se destapó de una manera increíble a pesar
de que no tenía confianza conmigo como íl farmacéutico que lo
traté más tiempo y aún no se destapa.
Llamó nuevamente y aproveché para indagar sobre la paja que se
hizo la última vez que vino a mi casa. Me contestó que era muy
complicado, que por teléfono no podía explicármelo.
Después a los pocos días vino nuevamente a mi casa, no había
nadie así que no supe más nada de ese tema.
A veces llama por teléfono le dice a mi amigo que va a venir
pero no aparece.
Mi amigo tiene celos de él. No sé si me dice cosas para darme
celos o el farmacéutico se le insinuó de alguna manera.
Porque mi amigo dice que le mostró las pernas, que son muy
peludas y que tiene una pija chica???? Realmente no sé si se
las vio o lo dice simplemente para darme celos, porque antes de
que viviéramos juntos el farmacéutico venía a visitarlo y lo
llamaba después de medianoche que era la hora en la cual
entraba a la farmacia.
Aparece cuando uno menos lo espera, ahora quiere que lo llame
despué de medianoche porque está en otra farmacia en ese horario.
Ahora se tranquilizó y hace unos mesese que no llama.
Quién sabe en que enredo andará??
OMAR
Siempre espero comentarios en omarkiwi@yahoo.com

El Enfermero y los dos Hermanitos

Comentarios (0) 27.03.2007. 15:01

 Casi al lado del edificio donde vivo hay una
enorme casona,
muy vieja por lo que supongo que habrá sido
construída en los
primeros años del siglo XX o tal vez a fines
del XIX.
Está muy mal cuidada por tal motivo se le nota
el envejecimiento,
de sus paredes caen pedazos de revoque, su
puerta es un enorme
zaguán de esos muy altos casi 4 metros de
altura.
Allí funciona una casa de inquilinatos, que en
el barrio es
conocida por "LA PENSION", es regenteada por
una gorda espantosa,
digo espantosa no en el sentido de fea. Aunque
no es linda,
tampoco es desagradable.

Es una chica joven tendrá cerca de los 30 o 35
años, pero lo que
la hace espantosa es que no cuida para nada su
aspecto.
Es una parda tirando a morena, sus motas se
las ata en una
especie de cola arrollada en la parte alta de
su cabeza con
todos los pelos desflecados cayendo para todos
lados.
Lo más impresionante de su cuerpo son las
ancas, no puedo
describirlas como caderas porque son una cosa
deforme que le
levantan las nalgas sobresaliendo sobre la
parte posterior de
su cuerpo levantando todas las polleras que se
pone, pero
generalmente anda de pantalones de stretch
bien ajustados al
cuerpo.

Siempre la veo de la ventana de mi comedor
diario, cuando sube
a tender la ropa a la azotea que tiene esa
casona y lo que más
se destaca de ella es ese culo deforme y esos
pelos abandonados.
La Pensión es una casa cerrada completamente,
no tiene ningún
patio ni fondo, las habitaciones son
iluminadas por una enormes
y también antiguas claraboyas y alguna que
otra banderola.
La gorda hace como diez a¤os que regentea esa
pensión, la veo
desde mi ventana como ya he dicho y a veces la
encuentro cuando
paso por allí y ella está en la puerta o
haciendo las compras.
Nunca hemos hablado en todo este tiempo que
nos conocemos.
Al poco tiempo de que vine a vivir a este
departamento, a la
Pensión llegó un muchacho que muchas veces
tomaba mate en la
puerta de allí y muchas veces nos veíamos
cuando yo pasaba para
ir al supermercado o a otros lados que
frecuento en mi vida
diaria.

Era regordete con los brazos bastane pulposos,
un pelo negro,
lacio y muy largo le caía sobre los hombros.

Un día empezó a saludarme, le correspondí y a
los pocos días
cuando yo pasaba me saludaba y me buscaba
conversación.
Me dijo que se llamaba Angel, que hacía unos
diez años que
vivía en Montevideoó, era enfermero de una
mutualista...
Siempre que yo pasaba, me saludaba y me daba
conversación hasta
que un día me invitó a pasar.

Siempre le decía que estaba muy apurado, que
tenía que dar
clases acá y allá...

Hasta que un día que hubo paro general, lo
encontré en la puerta
tomando mate, me saludó y se puso a conversar
como siempre,
nuevamente me invitó a entrar y le contesté
que estaba apurado.
-A donde vas hoy, que hay paro general?
-Tengo que hacer unas diligencias...

-Entrá a conversar un rato, total hoy no hay
apuro, ni tansporte
hay...
Acepté entrar a conversar unos cinco
minutos....
Pasé por primera vez ese zaguán casi
centenario, a los lados vi
unos dibujos muy raros en las paredes,
vestigios silenciosos de
otras épocas. Atravesamos una puerta cancel y
apareció un gran
patio de claraboya en el cual aparecían varias
puertas, supongo
que de otras tantas habitaciones y una
escalera que conducía al
primer piso.

Me condujo por esa escalera y arriba estaba su
habitación que era
una de las dos que daban a la calle.

Pasamos a un amplio dormitorio, bastante bien
arreglado y me hizo
sentar en una silla que había al lado de una
mesa, puso el mate
y el termo sobre esa mesa para luego sentarse
en otra silla.
Me contó que era de Tranqueras, un pueblo del
Deartamento de
Rivera, que había venido a estudiar enfermería
a Montevideo, le
habían conseguido trabajo en una mutualista y
se había quedado.
Su relato fue interrumpido por un timbre. Era
la alarma del
reloj despertador que al dar las 16 horas
había sonado.
-Perdóname, pongo la alarma a esta hora porque
es la hora que
tengo que vestirme para ir a trabajar, hoy me
olvidé de
desconectarla.

Se levantó y la desconectó. Cuando volvió
hacia la silla se paró
al lado mí, disculpándose porque no tenía nada
más que mate para
convidarme.
-No te preocupes yo no tomo mate, vine
solamente a conversar.
Se puso a contarme cosas de su pueblo, de su
infancia, en fin
cosas que a mi ni me interesaban para nada.

Transcurrió como una hora con esa lata de
conversación, yo no
quería desairarlo ni ofenderlo, pero quería
irme.
-Como te llamás? Hace rato que hablo y todavía
no me contaste
nada de vos.

-Me llamo Omar, soy profesor y enseño entre
otros en el liceo
de acá a la vuelta.

Mientras hablaba seguía tomando su mate hasta
que se le terminó
su termo de agua y lo dejó sobre la mesa.

-Mirá Omar, me parece que te conozco hace
siglos, me das
confianza, te voy a decir una cosa, soy gay.

Yo no hice ninguna expresión de asombro ni de
nada, simplemente
me dediqué a escuchar.

-No te asombra!
-No. Por qué me iba a asombrar, cada uno es
como es...
-Mejor así, estoy muy solo ando buscando
pareja, en el sanatorio
donde trabajo me acuesto con muchos doctores
bisexuales y de los
otros, también con algún acompañante, pero
todos pasan el rato
conmigo y nada más.
-Es lo que sucede en la mayoría de los
casos...
-Sí, pero yo busco a alguién estable, que me
de amor y compañía
además de sexo...
No contesté nada, seguí escuchando
atentamente.
-Vos me gustaste desde que te vi, eras muy
altivo y no mirabas
para los costados....no sabía como entablar
relación contigo
hasta ese día que me miraste me animé y te
saludé.
-Sííí.....yo me di cuenta de que tenías unas
ganas bárbaras de
saludarme y ...
-No te ofendas, pero me gustaría besarte... y
abrazarte....
No respondí nada, lo noté tan desamparado y
desesperado que en
mi mirada vio mi aprobación y se acercó a mi
agarrando mi cara
con sus manos me besó.

Sentí unos labios tibios y asedados tocar los
mís, dándome un
beso muy suave apenas un rozar de labios a más
no se animó.
Me gustó sentir ese rozamiento apenas
asimilado por mi sentido
del tacto labial, instintivamente pasé mi mano
por detrás suyo
y la posé en la unión de sus nalgas
perfectamente duras y
paraditas.

De ahí en más nuestros labios solamente se
separaron, cuando
tomados de la cintura fuimos hacia la cama.

Allí continuó un beso muy intenso, de esos que
te hacen perder
la noción del tiempo. Como besaba este
tipo!!!! Mientras nos
besábamos una de sus manos buscaba mi bragueta
y la otra mis
nalgas para atraerme contra su cuerpo.

Así pasó un buen rato. El abajo mío, apretando
mis nalgas con
su mano, podía sentir la dureza de mi pija
sobre la enhiesta
vara suya. Una vara que se notaba gruesa pero
no muy larga.
Hizo un movimiento y yo caí hacia el costado,
me empezó a
desabrochar la ropa con una mano hasta que
logró sacarme algo
de mis vestimentas, con su otra mano seguía
apretándome las
nalgas y sus labios no se despegaban de los
mís.
Fue un beso extraño, rozamientos y lamidas de
labios no me
penetraba la boca con su lengua ni hacia otros
mvimientos
linguales.

Cuando mi torso quedó al descubierto fue
bajando sus labios por
mi cuello, mi pecho hasta que finalmente se
apoderó de una de
mis tetillas y empezó a lamerla de una manera
delciosa, pasando
la punta de su lengua por el pezón, despué en
círculos rodeaba
toda la aureola de mis tetillas hasta que
finalemnte lo rodeó
con su boca y se puso a chupar suavemente, fue
aumentando la
velocidad de esas chupadas y lamidas
alternando una tetilla con
la otra con sus dedos y con su lengua.

Mientras mi cuerpo gozaba con ese tratamiento
que estaba
recibiendo mis manos trataban de desvestirlo,
querían apoderarse
de esa gruesa vara de carne que estaba
prisionera entre sus
ropas.

-Ahhhhhhhhhh........que bien que chupas las
tetillas!!!!!
El se detuvo, me miró y sonriendo me dijo:
-No sólos las tetillas puedo chupar.....

Aproveché esa interrupción para quitarme los
pantalones y la
ropa que él me había desabrochado. Quedé en
slip, de la erección
tremenda que tenía, la cabeza de mi verga se
asomó descaradamente
por la parte superior de la prenda.

El apresuradamente descendió por entre mis
tetillas hizo un
alto en mi ombligo y se dedicó a meter su
lengua dentro, con
movimientos circulares se fue introduciendo
allí dentro hasta
hacerme emitir sonidos guturales de placer.

Yo me preguntaba cuando llegará a mi pija.?
Demorará mucho en
hacerle el mismo tratamiento de lamidas y
chupadas?? Podía
sentir mi pija apretada contra el elástico del
slip, como se
movía, crecía y estaba toda húmeda por la gran
cantidad de
líquido preseminal que estaba expulsando como
consecuencia de
tanta excitación lenta que estaba recibiendo.

No aguanté más lo separé de mi ombligo y le
dije que se quitara
la ropa él también que yo quería usar mi boca
no solamente
acariciarlo con mis manos mientras el me daba
ese magnífico
placer que me ponía deseperadamente al borde
de la eyeculación.
Se levantó y mientras se quitaba la ropa yo
iba apreciando que
no solamente su cabeza estaba poblada de
cabellos negros y
lacios, su pecho también estaba cubierto por
los mismos pelos
lacios que se unían en el medio bajando hacia
su vientre en un
delgado hilo renegrido para aumentar más abajo
de su ombligo
en un impresionante matorral negro con un
brillo cegador.
Allí sobresalía una gran cabeza de una pija
corta la cual tomé
con una mano y la atraje hacia la cama.

Volvió a dedicarse a mi ombligo y fue bajando
con su lengua
hasta que su nariz chocó con mis vellos
púbicos, los olfateó y
empezó a honrarlos con el mismo tratamiento de
lamidas.
Traté de acomodarme para lograr que su pija
llegase a mi boca,
él se dio cuenta de mis intenciones y me
facilió la tarea.
Logré llegar a esa cabeza con forma de hongo,
más bien parecía
la copa de un sombrero lila tirando a violeta
y muy brillosa,
la empecé a lamer en círculos retribuyéndole
el tratamiento que
él le estaba dando a mi cuerpo, pero mi verga
todavía no había
experimentado sus habilidades.

Lamí ese enorme glande, descendí con mi lengua
hasta la curva
donde este finaliza y se une al prepucio, el
gemía y se dedicaba
a lamer la unión de mi verga con mi cuerpo,
finalmente traté de
rodear esa cabezota con mis labios, fue muy
díficil acomodar en
mi boca tal instrumento, pero con voluntad...

No podía chupar era increíblemente grande!!!!
El agarró mi pija
con una mano, le corrió el forro hacia atrás
dejando la cabeza
mojada al aire, yo pensé me chupará la cabeza
primero? Pero me
equivoqué, se dedicó a lamerla desde los pelos
que estaban
hémedos por sus lamidas hasta unos milímetros
antes del glande.
Yo seguía con su cabeza en la boca, sin poder
hacer ningun
movimiento quedaba tan justa allí dentro que
no iba ni venía
por lo que opté por sacarla de mi boca y
ponerme a lamerla como
me hacía él.

Yo tenía poco tronco para lamer, mi lengua iba
y venía por ese
corto ejemplar de pija mientras él se dedicaba
más a la mía
donde tenía más trayecto que recorrer con su
lengua.
En un momento su pija se movió y mi nariz
quedó abajo entre la
raíz y su huevos, ya que estaba allí comencé a
lamer ese espacio
que separa los dos testículos y empieza la
verga.
Ohhhhh.......seguí máááááááásssssss
abajooooo...........!!!!
Finalmente pude abrirme camino y metí mi
lengua en el espacio
que separa el ano de los testículos y me
dediqué a ese lugar
mientras sentía que la cabeza de mi verga era
lamida desde el
agujero hacia abajo hasta que finalmente fue
tragada por una
boca deseperada pero al mismo tiempo metódica.

Sí, metódica prque aunque estaba deseperada
por tragarse una
verga hasta la garganta, la fue asimilando
despacio como fueron
todas las demás lamidas y chupadas que mi
cuerpo había recibido
minutos antes.
-No aguanto más, metémela ya!!!

Fue como una orden la forma en que me dijo
eso, se puso boca
abajo separando las piernas y ofreciéndome el
espectáculo de un
culo muy peludo, el cual fue salivado por mi y
comencé a meterle
mi dedo índice my suavemente, él oponía un
poco de resistencia
pero después que mi uña atravesó ese matorral
de pelos su
esfínter fue cediendo y permitió toda la
introdcución de mi
dedo, lo tragó como si fuese una aspiradora,
lo dejé unos
instantes allí para que se aclimatara a ese
calor que excitaba
en demasía, después lo empecé a girar allí
dentro hasta que no
hubo más resistencia al intruso que se había
alojado allí y
comencé a meter mi dedo lentamente para luego
de un solo
empujón meterlo todo. Fui aumentando la
cantidad de dedos hasta
que logré introducir tres bajo los sonoros
gemidos del enfermero
que suplicaba que le metiera la verga de una
vez que no
aguantaba más.
-Ahí tenés condoooones!!!

El seguía boca abajo, me coloqué encima suyo,
agarré uno de los
condones del lugar que me indicó me lo puse y
con mi mano mojé
con saliva toda la cabeza que ya estaba
forrada y la apoyé en
ese agujero que aún permanecía abierto por los
masajes hechos
con mis dedos.

Al sentir el contacto de mi carne sobre esa
zona tan sensible él
se estremeció, empujé un poco y la punta del
glande empezó a
abrirse camino hacia abajo y hacia dentro de
ese túnel que
esperaba ansioso que lo visitaran en sus
profundidades.
-Hacelo despacio, quiero gozaaaaaar muy
despacitoooooo....
Apreté un poco más mientras veía como iba
entrando mi instrumento
en ese nuevo túnel de placer desconocido para
él.
Sentí un poco de resistencia ese canal oscuro
se negaba a dejar
entrar al intruso que lo profanaba, pero como
su dueño quería
recibir al huésped no tuvo otra alternativa
que ir aflojándose
para dejarlo pasar hasta que la cabeza pasó.

No aguanté más, no pude contenerme y seguir
explorando con toda
esa lentitud, empujé fuerte y mi verga avanzó
con tanta rapidez
que él anfitrión no aguantó el empellón hizo
un movimiento de
contracción del esfínter y como consecuencia
se me aflojaron
los brazos que sostenían mi cuerpo en esa
posición por la cual
podía disfrutar viendo la penetración y caí
sobre su cuerpo.
La consecuencia fue que mi pija entró en su
totalidad en ese
canal que la agasajaba.
-Ayyyyyyyyy!!!, bruto me duele.......

Que iba a hacer yo, ya estaba adentro, ganas
de sacarla no tenía
aunque me molestaba mucho la rigidez de ese
lugar, la dejé dentro
sin moverme hasta que Angel se calmó y aflojó
los múusculos,
dejando el lugar libre para que yo hiciera mis
movimeientos de
mete y saca.

Después de lo que había pasado no me animé a
hacer ningun
movimiento brusco, me dediqué a sacarla muy
lentamente, aunque
no podía ver nada porque estaba mi pecho
pegado a su espalda
podía sentir como se deslizaba hacia afuera en
el momento que
sentí una especie de presión porque era el
glande el que iba a
salir empecé el retroceso y empujé nuevamente
hasta que sentí
que se deslizaba lentamente hacia su interior.

Un buen rato duró ese placentero movimiento
sacarla hasta el
glande y deslizarla otra vez hacia su
interior.
-Ahhhhhhhhhh!!!......Ohhhhhhhhhhh!!

Este condenado gemía tanto que nos iban a
sentir desde el patio
de la pensión!! Pasé mi mano por su cara hasta
que encontré su
boca, pero no pude taparla porque me empezó a
chupar los dedos
mientras mi agitación aumentaba.

Flexionó una pierna, se puso un poco de
costado y sacando mis
dedos de su boca me dijo:
-Agaarrrame la verga y pajeame que me
voyyyyyy!
Bajé la mano hacia abajo de su cuerpo hasta
que encontré su pija,
seguí buscando hasta la punta muy lentemnte
mientras mi verga
permanecía inmóvil dentro suyo, cuando
encontré el reborde que
formaba esa cabeza lo toqué con las yemas de
mis dedos, al
contacto él expulsó de su interior un enorme
suspiro de placer,
apreté todo lo que pude esa carne dura y
húmeda hasta que llegué
al orifico uretral y le di una especie de
besos circulares con
las yemas de mis dedos.

Mi pija se empezó a hinchar,esa fue la señal
de que quería algo
más, la deslicé suavemente hacia afuera
mientras mi mano lo
pajeba como haciéndole una caricia.

Mucho no pude aguantar esa lentitud, empecé un
mete y saca más
acelerado hasta que finalemnte cobré velocidad
y mi mano no fue
ajena a los movimientos de mi cuerpo.

Me descargué en sus entrañas con tanta
violencia que pude sentir
mi leche pegar en el deposito del condón, él
se dio cuenta de
mi eyaculación porque gimió espantosamente!!!!
En ese momento
toda la cabeza de su pija estaba cubierta por
su prepucuio
porque mi cerebro al sentir los espasmos de
gozo que eran
transmitidos desde mi verga no le dieron
órdenes de que
siguiera con los movimientos de cubrir y
descubrir el "hongo".
Pasados los instantes de mi placer, mi verga
se fue calmando
pero la dejé reposar en el sitio donde había
gozado tan
intensamente.

Recobré el dominio de mis facultades y mi
cerebro dio la orden
de que siguiera pajeándolo.

El pedía más, más y más. Mi mano iba y venía
de su pija, con la
otra mano como podía le apretaba unas tetilla
y mi verga le
daba algun empujoncito desganado más.

Con esos tres movimientos, dos manos y una
verga él fue
agitándose si algo más podía hacerlo, su verga
se puso más
tensa y empezó a moverse como que le vinieran
convulsiones y
empezó a escupir una buena dosis de extracto
de testísculos
sobre la cama.

Cuando se hubo calmado y no tuvo más
convulsiones me dijo:
-Omar, hacía muhco tiempo que no gozaba tanto
con una cogida!!!
No contesté nada, empecé a sacarle mi verga
mustia de su
interior, me retiré de su lado para permitir
la salida y la
miré, el condon estaba todo sucio porque lo
había penetrado
tan profundamente que encontró restos en el
camino por su
intestino.

Se dio vuelta y me besó muy tiernamente con
ese beso
característico suyo de rozamiento de labios.

Me saqué el condon que estaba bastante lleno
de leche, me
asombré de la gran cantidad, sería por la
lentitud como lo
había hecho, porque otrras veces que lo hago
más apresuradamente
no tengo unas acabadas tan voluminosas!! Se
levantó de la cama,
agarró el condón y lo tiró en una lata que
tenía para la basura,
porque las piezas no tienen baño privado, hay
dos o tres para
todos los inquilinos.

-Si querés lavate en esa palangana porque al
baño no podés ir
desnudo.. y se rió.

Me lavé la pija y las manos que estaban sucias
por las
eyaculacones de los dos y comencé a vestirme,
porque aunque
había huelga algun negocio había abierto y yo
tenía que hacer
mis compras.

Muy afectuosamente se despidió de mi,
diciéndome que había
disfrutado mucho y que pasara otro día para
repetirlo.
Debo decir que volví un par de veces a esa
habitación y tuvimos
otros tantos encuentros placenteros, pero él
quería un pareja
en serio y yo no estaba en condiciones de
complacerlo en ese
punto porque yo ya tenía pareja.

Por esa razón dejé de verlo. En realidad de
verlo no dejé,
porque como dije antes, lo veía desde mi
ventana cuando subía a
la azotea a tender ropa y varias veces lo
cruzaba en la calle
o cuando él tomaba mate en la puerta de la
pensión.
Siempre quería darme conversación, pero yo lo
saludaba
intercambiaba algunas palabras y seguía mi
camino, otras veces
ni siquiera pasaba por allí para no
encontrarlo, doblaba la
esquina e iba por otra calle.

Pasó un tiempo, siempre veía a la regenta de
la pensión cuando
subía a tender ropa, incluso cuando hacían
asado unos muchachos
nuevos que habían alquilado otra de las
habitaciones, también
apareció una señora con dos niños entre 6 y 10
años cada uno.
A todas esas personas las veía desde mi
ventana, pero jamás
hablé con ellas, ni con la regenta, que las
pocas veces que
entré a "visitar" (por qué no decirlo más
claro y sin tapujos)
entré a coger al enfermero, sí porque esa es
la verdad.
Ni en esas visitas encontré a la regenta.

El año pasado, unos tres años después que lo
cogí por última
vez, lo encontré en la calle, nos saludamos y
nos detuvimos a
charlar, fue cuando nuevamente me dijo que
entrara porque tenía
que contarme algo muy importante.

Insistió tanto hasta que me convenció, me hizo
pasar a su pieza,
me dijo que me sentar y empezó a contarme lo
que le sucedió.
-Omar, fue una lástima que lo nuestro no
prosperara porque
realemnte te tomé cariño y las pocas veces que
me cogiste me
hiciste sentir un placer muy grande que nadie
me lo había dado
hasta entonces....
No contesté nada y el prosiguió con su relato.

-Sí, porque en el sanatorio los doctores me
cojen y me largan,
ni les interesa saber si me dieron placer o si
produjeron
cualquier otro sentimiento en mi, sólo les
interesa sacarse
las ganas de meterla en un culo o de que
alguien se las chupe
y después se hacen los machos en sus
hogares....
-Ya me dijiste eso en otra oportunidad..

-Sí, esa fue mi vida hasta hace unos tres años
cuando vos no
quisite seguir conmigo, yo seguí robándole a
la vida ratos de
placer con esos compañeros, pero ninguno me
quería en serio.
Bueno al tiempo que dejaste de venir, se mudó
a una pieza de
abajo una señora llamada Sara con dos niños.
Ella trabaja de
mañana en una casa de familia, se levanta
manda a los hijos a
la escuela y se va para el trabajo, cuando
vuelve a las dos de
la tarde los chicos ya la estan esperando, les
da el almuerzo y
a las siete se va a limpiar unas oficinas y
vuelve a las diez
de la noche o más tarde...

Yo escuchaba atentamente, un poco aburrido
porque a mi que me
importaba de esa señora que supuse que era la
que yo veía desde
mi ventana.

-Martincito el hijo mayor tenía unos diez años
cuando vinieron
a vivir acá. Un día vino una carta para mí y
la regenta la mandó
con él.
Golpeó la puerta, dije "adelante", y el chico
entró.
Me dió la carta, miró la pieza y me preguntò
que era esa cosa
que había arriba de una silla.

Omar, un rato antes yo me había estado
masturbando con un
vibrador puesto, ni se me ocurrió que vendría
alguien y lo dejé
sobre esa silla donde Martinicito lo vio.

No supe como salir del paso y le dije que era
un juguete. El
con su inocencia lo agarró y me dijo que como
funcionaba ese
juguete con forma de pija.

Quedé sin respuesta, le dije que ese juguete
no era para niños
y que no dijera a nadie que lo había visto.

Era un chico muy cariñoso, necesitaba mucho el
afecto de un padre
porque el suyo los había abandonado cuando el
tenía cinco año y
ni se acordaba de él.

Se fue, pero a los pocos días vino diciéndome
que estaba
aburrido y que quería saber como funcionaba el
juguete que yo
tenía.

Le dije que se había roto y ni recuerdo que
otras estupideces
le dije, pro él me amenazó que si no se lo
mostraba le iba a
decir a su mamá que yo no quería prestarle mis
juguetes.
Finalmente accedí, pero que sería un secreto
entre los dos.
Traje el vibrador, el lo agarró, lo examinó,
comentó es como el
mío pero más grande y duro.

Como funciona?, fue su pregunta, cargoseó
tanto hasta que le puse
las pilas y lo hice marchar.

El chico miraba como vibraba y le dio como
risa por los
movimientos que hacía el vibrador.

Parece que salta!!! Que más hace? Nuevamente
le dije que si no
contaba nada se lo demostraría.

Traje un pote de crema y metí la cabeza allí,
me bajé los
pantalones y el slip, lo sostuve con mis manos
sobre una silla
y me fui sentando sobre el.

Martincito miraba todo extrañado lo que estaba
viendo. Lo
acerqué a mi culo y de a poco fui descendiendo
sobre el aparato
hasta que desapareció dentro mío, con las
vibraciones que
producía mi verga se empalmó.

Martincito miraba todo eso con asombro y
placer, quería saber
si era un truco de magia porque había
desaparecido y al mismo
tiempo me hizo levantar la pija.

Le expliqué que era una reacción mecánica, que
al sentir algo
duro y vibrando por dentro de mi recto me
produjo por reflejo
esa erección.

Imagínate Omar, yo estaba muy excitado
teniendo todo ese
movimiento dentro de mi cuerpo por el cual
instintativamente
me empecé a pajear, el chico vio mi pija
hincharse y expulsar
unas buenos chorros de leche que pegaron en mi
camisa.
Se divirtió muchísimo, diciendo que era un muy
truco, que me
lo metía por el culo, me hacía levantar la
pija y largar ese
líquido blanco. Quizo que le enseñara a
hacerlo para divertirse
el tambien.
Le dije que era muy chico todavía que más
adelante le enseñaría...
Martincito emepezó a venir más seguido quería
verme con el
juguete, cada vez preguntaba más cosas y más
cosas hasta que un
día me dijo que por qué tenía que agarrarme la
pija y tirar de
ella, por qué el líquido blanco no salía solo
en infinidad de
cosas por el estilo.

Un día entró si golpear la puerta, yo estaba
sobre la cama en
cuatro patas con las nalgas separadas, el
vibrador dentro y con
mis manos me tocaba los huevos y me pajeaba.

Noté su presencia porque me dijo que yo era
malo porque no lo
había esperado para jugar.

Me di la vuelta y quedé sentado sobre la cama
él se acercó y sin
decir nada me agarró la pija y empezó a
masturbarme como me
había visto hacerlo tatas veces.

Le dije que lo hiciera más despacio así la
leche demoraba en
salir y era más lindo.

Noté que el tení una erección entre sus
pantalones cortos y le
dije que por qué no me la mostraba.

Apesar de tener diez años tenía un futuro muy
prometedor por lo
que se veía en el tamño de la pija que me
mostrò. El me pajeó a
mi y yo a él.
Hacia tiempo que no disfrutaba tanto...

Ese fue el principio de mi relación con
Martín, después fuimos
teniendo más confianza, se la empecé a chupar,
pero a él no le
entraba mi cabeza en su boquita por lo cual me
la lamía y cuando
eyaculaba se tragaba toda la leche le
fascinaba sentir ese
líqido pegajoso en su lengua.

Llegó un día que no necesité más el vibrador,
el me cogía con
esa pija que se estaba desarrolando muy bien.

Yo jugaba con su ano lo lamía, le metía dedos
lo tocaba con mi
verga pero nunca intenté penetrarlo porque era
muy apretadito y
mi verga tan cabezona lo iba a lastimar.

Hace unos seis meses, se excitó muchísimo y me
pidió que se la
metiera que quería saber que sentía yo cuando
él me lo hacía.
Le hice un trabajo de dilatación que me llevó
como media hora,
empecé besando ese ortito, lamiéndolo para
luego meterle un
dedo, dos y finalmente tres, mientras el gemía
diciendo que era
buenísimo, le puse crema y lo mismo le hice a
mi pija, la apoyé
como otras veces, pero la cabeza no entraba,
presioné un poco,
empujé y entró un poquito, gritó y se quejó de
que le dolía
mucho.
Me detuve y le dije que el me lo había pedido
que aguantara.
Seguí hasta que conseguí meter la cabeza lo
demás no era problema.
Sus ojos estaba empapados en lágrimas, pero
aguantó, bombée un
poco entre quejidos de que le ardía y le
dolía.
Acabé allí dentro, él no gozó nada, su pija se
había bajado
totalmente, la saqué y vi que había sangre por
todos lados!!!
Lo curé con gasas, algodones y una pomada
coagulante.
Siguió viniendo pero no quiso probar
nuevamente. Me cogía, me
decía que me quería y cuando yo estaba por
acabar me la lamía
y se tragaba todo lo que salía de mi interior.

Estoy muy enamorado de Martincito, el va a
cumplir catorce años
y yo treinta y cuatro, que importa la
diferencia de edad, lo que
me importa es que lo amo, se fue metiendo de a
poco en mi vida...
-No me parece bien que sigas con él, es un
niño todavía...
-Sí, Omar pero fue el único que me dio amor...

Esa fue la última vez que hablé con Angel.

Pasó cerca de un año hasta que tuve noticias
nuevamente pero de
la forma mas insólita e inesesperada.

Un lunes hace unos dos meses, cerca de las
tres de la tarde salí
como siempre para ir a trabajar y en la calle
había un alboroto
tremendo, la sirena de una ambulancia a todo
sonar.
Miré y ese escándalo venía de la pensiòn, la
regenta andaba por
ahí, me acerqué y le pregunté que pasaba.

-El hijo de la Sara, se quiso suicidar con
pastillas para dormir,
se tomó un frasco...

Su explicación fue interrumpida por los
camilleros que sacaban
a Martincito en la camilla, dijeron que lo
llevarían al hospital
para hacerle un lavado de estómago y se
fueron.
Yo también me fui, tenía que llegar a mi
trabajo.
No supe más nada de Martincito, ni de Angel
hasta unos tres días
después.

Estaba en casa mirando el noticiario de la TV
cuando dieron la
noticia: UN ENFERMERO DE LA MUTUALISTA XXX
ENTRO AL HOSPITAL
DE NIËOS, DISCUTIO CON LA MADRE DE UN NIËO
INTERNADO ALLI LE
DIO DOS BALAZOS, ENTRO A LA HABITACION DEL
PACIENTE DANDOLE
OTROS DOS BALAZOS PARA TERMINAR DANDOSE UN
BALAZO EL MISMO EN
LA CABEZA.

AL PARECER EL ENFERMERO MANTENIA UNA RELACION
CON EL MENOR Y
CON UN HERMANO DE ESTE DE 10 AËOS.!!!!

A grandes rasgos ese fue el titular del
noticiero, que después
fue ampliado por las emisoras de radio y los
periódicos.
Martincito había sido descubierto por su
hermano en sus
andanzas amorosas con Angel y quiso participar
de las relaciones
sexuales de su hermano con el enfemero.

No se sabe el motivo, pero se presume que
Martín tenía celos de
su hermano o temía que el enfermero lo
abandonase por él, por
eso intento eliminarse con somníferos, se
estaba restableciendo
bien después del lavado de estómago, cuando
Angel llegó al
hospital, discutió con su madre y al negarle
la entrada a la
sala este enceguecido le disparó dos balazos,
al verse perdido
entró a la sala le disparó al paciente y
finalmente se disparó
él.

La señora falleció instantáneamente, Martin y
Angel fueron
llevados al CTI donde fallecieron al poco
tiempo de ingresar.
Lo único que se encontró entre sus ropas fue
una carta de 20
páginas escrita por Angel al parecer
describiendo toda su
relaciòn con los hermanitos, pero la policía
la requisó y no
dio a conocer su contenido.

Lo único que informó fue que el enfermero
mantenía realaciones
sentimentales con ambos menores, pero no dio
más detalles.
Al hermano de Martinicto se lo dieron en
custodia a los padres
de Sara y se lo llevaron para su casa en la
ciudad de Colonia.
Esto sucedió en Montevideo, muchos lo
recordarán.

OMAR

Espero como siempre los comentarios en:
omarkiwi@yahoo.com


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