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Igor y La Genia de la Lampara

Comentarios (1) 26.07.2009. 05:22

Quien no ha soñado alguna vez con encontrarse la famosa lampara de aladino, frotarla y que de repente aparezca un genio o genia de alli y te conceda tres deseos, pues bien de eso trata el cuento que relato a continuacion.  Las cinco de la mañana, suena el despertador y como muchos de nosotros el protagonista de nuestra historia, Igor, abre sus ojos pegados por las legañas y se dispone a levantarse para iniciar la rutina diaria de ir a trabajar, ir al baño pelearse con su calvo amigo con el empalme de la mañana para poder mear, ducha, vestirse y coger el coche.  Igor es un chico normal de 21 años, viviendo en casa de sus padres, normalito sin destacar demasiado entre la multitud.   

Una vez montado en el coche pone la musica para despertarse por completo e inicia el camino de todos los dias para dirigirse al trabajo. Una vez alli de nuevo la rutina cambiarse ponerse el buzo y otra vez a la calle a limpiar ya que nuestro protagonista es barrendero.   -Hoy te toca la zona industrial, le ordena el encargado con voz tajante.   -Vale, responde timidamente Igor.   Bien pues con los cascos y su mp3 valioso aliado en su quehacer diario comienza su jornada como cualquier otro dia sin saber que este iba a ser el primer dia de su nueva vida.   Cuando ya casi concluia su trabajo en un solar cercano a donde el estaba, en el que proximamente iban a construir una nave industrial, algo brillante le destelleaba por el reflejo del sol invadiendo en el una tremenda curiosidad, y sin poder resistirse se acerco a el encontrandose una botella sucia, que aparentemente habia estado enterrada largo tiempo, sin embargo en su interior parecia contener algo brillante, o eso dejaba entrever la gran cantidad de porqueria que estaba fijada en ella.   Botella en mano se dirijio hacia su furgoneta cogio un trapo y comenzo a limpiarla para poder ver lo que brillaba en su interior, al verlo parecia una especie de anillo con un brillante azul bastante grande, asi que pensando que quiza tendria algun valor rompio la botella y saco de entre los cristales aquel anillo se lo coloco en el dedo meñique ya que era pequeño cuando de repente el anillo se calento comenzo a salir una gran humareda rosa haciendo que Igor se encontrase en medio de una intensa niebla rosa, asustado pero a la vez con gran curiosidad se quedo ahí parado degustando el calido y estimulante olor que aquella niebla desprendia, hasta que pasados unos minutos se disipo, dejando ver primero poco a poco una silueta sin duda de una mujer voluptuosa y con apenas dos o tres gasas de seda tapando su precioso, moreno y terso cuerpo.   

Nuestro protagonista abrumado por la belleza de semejante mujer se quedó mudo, diciendo esta:   -Hola, mi nombre es, Akasha, te agradezco que me hayas liberado de mi larga estancia en esa prision, por lo que te concedo tres deseos
.   -Tres deseos, que eres un genio, o algo asi, respondio Igor.   -Si algo asi, dijo ella. Y como muestra de agradecimiento te concedo tres deseos los que te plazcan.   -Uuumm, no se, digamos el primero deseeeeoooooo, no se, no se, ¡¡¡AH!!! ¡¡¡Ya se!!!, deseo tener tus mismos poderes para concederme los deseos que quiera siempre que quiera.   -Excelente eleccion, repondio, dio un chasquido de dedos y dijo concedido, el siguiente..   -Pues no se ya tengo todo lo que puedo desear, no se quizas mis dos siguientes deseos pueden ser tener dos dias de lujuria y sexo salvaje contigo por ejemplo…   -Concedido…..   Tras decir esto ambos desaparecieron y reaparecieron en lo que parecia un palacio del antiguo egipto rodeado de seda una gran cama y una bañera enorme con miles de petalos de rosas rojas y blancas flotando en la superficie.   Tras reaparecer Igor se preparo, con sus nuevos poderes, remodelo su cuerpo haciendolo mas atletico, mas alto, sin un solo pelo y con un gran sable.   De repente se escucho musica con lo que Akasha comenzo a bailar, a contonearse y a acariciar a Igor excitandole cada vez mas y mas. Se depojo del primer pañuelo de seda que cubria sus enormes redondos y desafiantes pechos, deajando al descubierto unos rosados, carnosos y aparentemente deliciosos pezones que decian comemeeee.   

Con un chasquido despojo a Igor de sus prendas de trabajo poniendo en su lugar un taparabos de seda blanca hasta los pies notandose en la altura de la entrepierna una asta que luchaba contra la seda por salir y adentrarse en los orificios de Akasha.   Poco a poco y como flotando por el aire esta bailando contoneandose fue acercandose hacia el muchacho con el torso desnudo rodeandole y pasando la tela que antes cubria sus pechos por su cuello espalda hasta que colocandose detrás y notando este sus desafiantes y duros pechos contra  su espalda agarro su cara y se fundieron en un calido humedo y apasionado beso jugueteando con sus lenguas ya alienadas por la lujuria, Akasha le solto y aparto de un zarpazo y le susurro al oido:   -Llevo mas de 2000 años sin tener sexo asi que por favor dame mucho placer, y te corresponderé como nadie lo ha hecho jamas.   Diciendo esto, dio un giro y se coloco frente a él fundiendose de nuevo en un aun mas frenetico beso, momento en el que Igor aprovecho para suavemente recorrer su calida piel, cogiendo entre sus manos dos nalgas duras y tersas, subio hasta su cintura, las axilas hasta terminar en esas dulces tetas redondas, poniendo especial esmero en los dos montecitos que ya habian crecido hasta casi duplicar su tamaño, estirandolos, pellizcandolos, se oian suspiros de ella mientras él animado por los suspiros dirigio su boca hacia esos carnosos pezones rosados, y tras coger el primero los suspiros se convirtieron en gemidos entrecortados, movimientos bruscos de ese cuerpo de mujer enloquecido por el placer, Igor se estaba recreando no tenia prisa, le encantaba tener entre sus dedos y sus labios aquellos rosados, duros y carnosos pezones, y le animaba aun mas los gemidos y movimientos que ella hacia inducidos por el placer, ella no pudo mas y agarrando la cabeza del muchacho le alzo, y tras darle un calido y profundo beso le lanzo sobre la cama de un empujon abalanzandose sobre la ya enorme y venosa polla de Igor, acariciandola con ambas manos como si de un dios se tratara, recorrio con su lengua desde los testiculos hasta la punta de aquel instrumento que tanto placer le iba a dar, introduciendoselo dentro de su humeda  y calida boca comenzo con el ritmo de vaiven caracteristico mientras con una mano se ayudaba y con la otra acariciaba la bolsa que contenia las dos fabricas del zumo de las diosas.   

Tras varios minutos Igor se levanto cogiendo a Akasha por la cintura y tumbandola en la cama a cuatro patas, exploro el humedo sexo de ella primero acariciando, despues intodujo un dedo como explorando el camino que seguidamente debia seguir su miembro humedo por la saliva de Akasha, diciendo esta:   -Necesito que estes dentro de mi porfavor adelante metemela hasta dentro por favor, mientras contoneaba su delicioso culito invitando a ser penetrada.   Igor no tardo en complacerla y tras un firme empujon se intodujo en ese coño humedo y lujurioso por completo, escuchandose un grito agudo de intenso placer, embestida tras embestida se sucedian gritos y sollozos de placer de ambos el sodor resbalaba por sus pieles y en toda la habitacion se respiraba lujuria, deseo, sexo en estado puro, Igor se apoyo en ella cogiendo con una mano uno de sus ricos pezones y con la otra acariciando el ya abultado y deseoso clitoris de Akasha aumentando aun mas la intensidad de las embestidas y de las caricias y pellizcos, provocando en ella primero uno, dos y despues tres largos y deliciosos entruendos de placer que hacian que Akasha se volviera poco a poco loca de placer, y con el ultimo Igor relleno del calido liquido todo el interior de la humeda cueva de Akasha, la saco y tras un chasquido de dedos hizo que su espada estuviera en pie de guerra y lista para mas nuevamente, le dio la vuelta a la ya envuelta en la dulce locura del placer y la penetro de nuevo esta vez por el ano mientras dirigio la mano de ella hacia su clitoris y él acariciaba besaba y mordisqueba sus pezones mientras ahondaba una y otra y otra vez en el estrecho ano de la chica, produciendo nuevamente multiples estallidos de placer con sus respectivos espasmos y gemidos.

Tras esto y sacandola de la estrechez de su culo la invito a comer ese dulce caramelo tieso y venoso a lo que ella acepto gustosa, este se tumbo y ella tras poner su chorreante sexo en la cara de este, se introdujo por completo en la boca el aparato comenzando el vaiven mientras el se recreaba lamiendo su sexo, introduciendo su lengua en la profundidad de aquel agujerito que tanto placer le habia dado y mordisqueando y succionando el enrojecido clitoris que salia desafiante e hinchado entre los humedos y sonrosados labio provocando en ella un nuevo orgasmo hasta que finalmente inundo del calido liquido la boca de ella tragandolo esta con gran inpaciencia, se levantaron sudorosos y extasiados de tan buenos momentos finalizando el encuentro con un largo beso.

El Reencuentro

Comentarios (0) 23.07.2009. 13:34

Ellos disfrutaban pertenecer a una categoría a la que pocos acceden, amigos con derecho. No se bien quien fue el sabio que ideó esta forma asociativa, pero bien merecería un monumento. Largo es de explicar, y no sirve hacerlo a los efectos de este relato, la razón por la cual Ella había declinado los beneficios de tal membresía, la connotación carnal de la fórmula compuesta antes mencionada. Pero parecía que faltaba tan solo un empujoncito para volver a caer en las dulces y placenteras redes de la lujuria.

El realizó una amigable visita sin segundas intenciones, aunque su inconciente y sospecho también el de ella, clamaban por volver a encontrar el espacio de las pieles desnudas, de las humedades eróticas, de los silencios voluntarios y los gemidos obligados que hacían los encuentros tan placenteros. Dos golpes se oyeron en la puerta.
 
- Hola que tal, tanto tiempo
- Hola, que alegría

Su nueva casa, amplia y colmada de lugares aptos para el desenfreno sexual, era sensual,
y la frutilla del postre la conformaba una piscina, pequeña pero lo suficientemente vasta como para dejar nadar la lujuria. Los saludos de cortesía pasaron sin más, disimulados por el nerviosismo de un nuevo encuentro. Sus cuerpos, nada sobresalientes  a los cánones de belleza de la sociedad de consumo, se rozaron levemente y desprendieron mágicas feromonas, causantes clandestinas de la atracción. La charla inicial rondó temas laborales y actualización de sus vidas desde la última vez que se habían visto. Fue acompañada de un almuerzo frugívoro regado con abundante vino tinto pero realzado con un condimento letal, las miradas. Esas miradas que algún ecologista trasnochado podía atribuir como causante del calentamiento global, del derretimiento de las masas de hielo más tenaces del planeta. El penetraba las prendas de Ella, como si tuviera rayos X, queriendo escudriñar lo que la vestimenta resaltaba.

Esta vez, una musculosa atrevida, rosada y ceñida al voluptuoso cuerpo se interponía. Pero también invitaba a dar rienda suelta a la imaginación, y eso se le antojaba placentero. Era verano, no hacia frío por ende, pero sus pezones asomaban desafiantes debajo de la prenda. El color cobrizo de su piel por la exposición al sol en largas sesiones de piscina, hacía de implacable afrodisíaco para El, quien ya demostraba una erección que no podía disimular, por más que tratara en vano de acomodar su miembro incansablemente con la mano. Y peor aún cuando imaginada en un rápido y placentero ejercicio, ese cuerpo apetitoso asoleándose cubierto por diminutas y sensuales prendas a la orilla de una pileta de azuladas y refrescantes aguas. Cuantas noches de desvelo habían causado esas imágenes que lo invadían hasta querer transportarse mágicamente a ese escenario y regodearse con la piel morena de su musa, recorriéndola, saboreándola y penetrándola hasta que el cansancio lo hiciera dormir sobre la humedad de un cuerpo saciado de éxtasis.

Un jean ajustadísimo que había perdido las piernas, tal vez en una lucha imaginaria por querer arrebatárselos para penetrarla violentamente, transformándose en atrevido e insinuante short, era la vestimenta que acompañaba a la musculosa. El final del almuerzo lo determinó Ella con una frase inspiradora:

- Nos dormimos una siestita?
La respuesta no se hizo esperar:
- Dale

Silenciosamente, como no queriendo romper con la magia y la excitación del momento, se levantaron y se dirigieron a la cama, cuadrilátero que solo los tendría, teóricamente, que albergar para acunarlos en brazos de Morfeo. Se deslizaron bajo la suavidad de las sábanas, y cual danza ensayada y sincronizada, se recostaron sobre sus respectivos lados derechos adoptando la tradicional forma “cucharita”. El la abrazaba dejando su brazo derecho como parte del colchón donde Ella se apoyaba. La boca de El quedó prisionera entre el hombro y la oreja de Ella. El cuello de Ella fue campo fértil donde El sembró susurros, besos y una respiración que se aceleraba de manera incontrolable. Esto dio paso a un besuqueo en esa región con delicados mordiscos del lóbulo, apetecible, tentador. Recorría con la humedad de sus labios ese terreno, como buscando aportar agua a la reciente siembra.

Y los frutos no tardaron en aparecer, en forma de bello crispado por el cosquilleo. La mano izquierda de El comenzó a explorar ese cuello desnudo y sensual, suave pero tenso, que aunque en semi penumbra se le presentaba cobrizo tal cual lo había avizorado en el almuerzo. Recorrió luego el contorno del escote rosado, jugueteando pero sin adentrarse en terreno prohibido ya que solo dormirían la siesta. Ella suspiró hondamente y con su mano llevó, cual niño al que se ayuda a cruzar la calle, la mano de El a recorrer esos pechos que clamaban por caricias.

Esas hermosas redondeles, tiernas pero firmes a la vez, eran conocidas por El, pero luego de tanto tiempo sin acariciarlas, la emoción lo turbó como aquella primera vez. La respiración iba aumentando ritmo y frecuencia. El devolvió gentileza y, sin dejar de acariciar con una mano esos esculturales pechos coronados por pezones estoicos, con la otra llevó la mano de Ella hasta su pene, que a estas alturas se encontraba tan duro que parecía más bien estar hecho de algún mineral no descubierto aún por la ciencia moderna. “Viagra?”, pensó El, “Já, eso es para los que no han tenido oportunidad de estar con Ella en la intimidad”, se respondió.

Un buen rato disfrutaron de ese intercambio de caricias, solo frenando para despojarse de las vestiduras que cubrían las pieles del deseo. Desnudarse fue un acto sencillo pero cargado de sensualidad. Lo hicieron uno al otro, redescubriendo esas cubiertas que recordaban de anteriores encuentros, pero con mucho tiempo para disfrutarse esta vez. Ella, con ágil y elegante movimiento se dispuso en cuatro, cual gata en celo, sobre El. Pero para agregar emoción al relato diré que la pose que adoptaron fue una de las más maravillosas que el Kamasutra ha inventado, la 69. Ese pedazo de mujer, derramando erotismo por los poros, de curvas sensuales y voluptuosa carne, parecía demasiada ofrenda para El, exuberante cuerpo que parecía exceder la capacidad amatoria de solo dos brazos y una boca, pero no quiero ahora adentrarme en relatos que dejaré para otro momento. Ella bajó su cabeza devorando con su boca el miembro de El, subiendo y bajando con delicado ritmo primero para luego incrementarlo de manera paulatina. El se encontró con las húmedas cavidades de Ella frente a su boca, delicadamente depiladas, que clamaban por besos y caricias linguales. Tomó las nalgas con sus manos y puso proa al Edén soñado. Saboreó tiernamente los contornos de esa flor abierta. 

Saboreó tiernamente los contornos de esa flor abierta con movimientos circulares que se iban estrechando hasta llegar a un centro que coincidía con la entrada a un fastuoso mundo de placer. Placer que era la razón de vivir de estas almas que disfrutaban del sexo sin tabúes ni preceptos. Penetró ese portal con su lengua y jugueteó con ella dentro de ese paraíso. Los sabores se le presentaron como el más delicado de los manjares.

Ella, en ese momento, intensificó el ritmo del movimiento de succión derramando hectolitros de saliva que lubricaban el miembro al rojo vivo de El. Sus manos en el pene acompañaban el meneo de su boca. No quiso olvidarse de los genitales a los que sumó como candidatos a recibir besos y caricias. El, al borde de la explosión, tuvo que abandonar la posición tan placentera que los fundía en una sola masa, para situarse de rodillas detrás de Ella y recostarse sobre esa espalda salpicada de sudor. Por detrás tomó los pechos y los amasó suavemente mientras Ella mantenía la pose felina y remplazaba ronroneos por jadeos entrecortados. Su miembro se acomodó juguetón entre las nalgas, carnosos y robustos montes desprovistos de vegetación. La penetración se tornaba un deber, un acto de piedad que acabara con el sufrimiento de esos cuerpos que ardían en deseo. Ella giró poniendo cara al cielo, buscando fundir las dos bocas en una sola, intercambiando sabrosos fluidos que saciaran de alguna manera la sed de lujuria de esos cuerpos sudorosos, deshidratados de placer. El bajó a las profundidades de ese pubis desnudo de vello, reanudando por un instante las caricias con labios y lengua a esa zona tan erótica y sexual que lo embriagaba de goce. Comenzó a subir sin dejar de despegar su boca de la dulce piel cobriza, lentamente, saboreando cada centímetro cuadrado de extensión, como haciendo un relevamiento para alguna carta de navegación. 

Llegado a los pechos, los recorrió minuciosamente, subiendo pausadamente, tímidamente hasta encontrarse con los pezones turgentes que saboreó mientras Ella se regodeaba y suspiraba agitadamente de satisfacción. Un rato lo dejó brindarle goce hasta que, tomándolo firmemente por sus cabellos sueltos, enmarañados y empapados de sudor, lo llevó en busca de su boca para intercambiar besos, profundos besos que anunciaban el deseado desenlace, la penetración y clímax. Sin dejar de despegar sus bocas, Ella abrió sus piernas y dejó calzar al miembro de El en ese vértice carnal donde se encontrarían los instrumentos de placer. El pene, erecto y lubricado hasta la saciedad, jugó en las puertas del cielo hasta que la punta, magníficamente engrosada por las atenciones que Ella le había dispensado, se preparó para penetrarla raudamente. Solo faltaba el empujón final de caderas. Cómplices, como siempre, se miraron tiernamente pero con los ojos inyectados de lujuria y satisfacción por la siesta que se habían negado a dormir. En ese momento se oyeron dos golpes en la puerta. -“Hola que tal, tanto tiempo” -“Hola, que alegría” FIN?

No tenia ganas de ir a Trabajar

Comentarios (1) 25.05.2009. 04:05

Hacia poco que había empezado la primavera y no se porque pero para esa época la sangre empieza a hervir. Esta historia comienza una mañana, cuando me dirigía al trabajo. Como todas las mañanas, me levante temprano, me bañe, desayune algo y salí de casa. Me fui a la parada del colectivo, que como siempre tuve que esperar unos 15 o 20 minutos. Mido 1,80, soy morocho de cuerpo normal o un poco delgado y aunque no he tenido relaciones a raudales, siempre me las arregle para conocer mujeres. Esa mañana el clima estaba lindo, hacia algo de calor, pero no sofocaba, con lo cual me había vestido con un pantalón gris, una camisa blanca y zapatos negros. Claro que llevaba puestos mis lentes negros, que me permiten ver a los demás, sin que lo perciban. 

Ya hacia tiempo que venia mirando en la parada de enfrente una mujer que me traía loco. Era muy bonita. Mediría mas o menos 1,70, de forma bastante atlética. Morocha, siempre con el pelo suelto, una carita casi angelical y una sonrisa que te transportaba al paraíso. Cada vez que pasaba algún hombre cerca, se daban vuelta a verla con cara de sorpresa. A veces vestía con calzas, lo que dejaba adivinar una cola perfecta. De frente 2 grandes pechos que aunque no creo que fueran de medidas gigantes, se podía ver que no le faltaba nada. Muchas veces usaba minifalda y realmente tenia las piernas mas lindas que jamás haya visto. Cuando llegue a la parada del colectivo y sin ganas de ir al trabajo, me detuve un rato a esperar. Mire hacia enfrente pero todavía, ella no había llegado. Siempre aparece unos minutos después, permitiéndome que la vea unos 10 minutos, antes de irme al trabajo. Esa mañana, ella, llevaba puesto un jean muy ajustado y una remera que apenas le llegaba a la cintura, por lo que podía apreciarse un cuerpo escultural. Ya tenia encima una excitación muy grande, que no se si será por la primavera, pero me volvía loco de solo imaginármela entre mis manos, tendidos en una cama.

Fantaseaba muy seguido con ella. Incluso a veces estando con otras mujeres, me imaginaba que estaba con ella, pero no sabía ni siquiera el nombre. Allí estaba yo, esperando en la parada para irme al fastidio del trabajo, excitadísimo mirando a la mujer de mis sueños. Cuando logro divisar que venia el transporte, mi cabeza comienza a dudar. El colectivo para y se suben 3 personas, pero yo sigo allí inmóvil. Entonces decido no ir a trabajar. Me apresuro a llamar por teléfono, para avisar que no me sentía bien y por tanto no iba a ir a trabajar. Decidí seguirla, por lo que cruce la calle para esperar el colectivo que ella tomaría. Me di cuenta mientras cruzaba, me miro de reojo, extrañada por la situación. Supongo que ya me habría visto anteriormente y por eso le llamo la atención el cambio de rumbo que me había proyectado. Al poco tiempo llego el transporte y nos subimos, ella, yo y un par de señoras que también estaban en la parada. Ella enseguida ubico un asiento y yo me quede parado un par de filas mas atrás de su asiento. No paraba de mirarla, ni un segundo le quite la mirando de encima.

Se puso unos auriculares y fue todo el camino escuchando música. Como a la media hora de viaje, se levanto para bajar. Yo enseguida fui tras ella. Os bajamos en una zona comercial, donde a pesar de la hora, ya había mucha gente. Después de bajarnos la seguí, pero a los pocos metros la perdí entre la gente. Yo no quería que pensara que la estaba siguiendo, pues se podía asustar y vaya a saber uno en que terminaría eso. Seguí unos metros mas buscándola, pero no pude encontrarla. Como ya me había pedido el día y no tenia mucho para hacer, decidí quedarme por allí a pasar el día. Me metí en un café, donde aproveche para tomar algo y comer, ya que el desayuno había sido escaso. Después de ello, camine un rato y entre en un Shopping. Comencé a mirar vidrieras, pero mi cabeza estaba en otra. Sin embargo, al darme vuelta la volví a encontrar del otro lado del pasillo, parada en la puerta de un local mirándome fijamente, casi al punto de ponerme incomodo. Pero enseguida comprendí que esa era mi oportunidad, asíque decidí cruzar el pasillo que nos separaba que tendría unos 10 metros de largo. Mientras tanto al darse cuenta de mi intención, se metió dentro del local de ropa donde estaba. Me produjo duda esa acción, ya que tal vez, no quería verme y solo fue mi imaginación, la que me condujo a ir tras ella. Igualmente decidí entrar al local y para mi sorpresa, antes de que pudiera decir nada, me increpo diciendo:  -Porque me has seguido toda la mañana? A lo cual me puse un poco nervioso, sin saber que decir, pero enseguida sonrío cómplicemente, lo que me tranquilizo un poco y pude asomar un sonrisa.

Le dije que en realidad no la estaba siguiendo y que desde que me baje del colectivo, ya no la había visto, pero justo nos interrumpió una señora que quería preguntar por unas prendas que vio en vidriera, con lo cual, le dije que atendiera y que la esperaba a que termine. Le acerco a la señora un vestido y la llevo al probador, tras lo cual volvió hacia mi lado y antes de que llegue, mientras caminaba en dirección a mi, le pregunte si le había molestado que la siguiera, a lo que me contesto: -a decir verdad, me llamo mucho la atención que cruzaras la calle. Entonces le conteste que de repente me habían dado ganas de no ir a trabajar y que en ese momento solo tenia ganas de saber un poco mas de ella. En ese momento nos interrumpió la señora del probador pidiéndole otro talle. Se lo alcanzo y después volvió a mi, pero justo entraba otra mujer, así que mirándome, me dijo: -A esta hora suele empezar a venir mucha gente, que te parece si vuelves despues del mediodía? Entonces le conteste: Perfecto, vuelvo mas tarde y tal vez podamos ir a comer algo si te parece. Asintió con la cabeza y nos despedimos.

Me apresure a volver a casa, para cambiarme y ponerme algo mas elegante. Me pegue otra ducha para bajar un poco mi temperatura y luego me vestí, ya que entre el viaje y lo que había hecho pronto se haría la hora. Salí nuevamente, pero esta vez decidí ir con el auto. Estacione en el parking del Shopping y subí hasta el segundo piso donde estaba el local. Al llegar ví que todavía había 2 personas adentro. Una señora y un hombre que no perdía oportunidad de mirar sus pechos y su cola cada vez que podía. La situación me puso un poco caliente, así que decidí entrar al local, y al hacerlo el hombre se dio cuenta de que lo observaba y como todavía no había sido atendido se retiró del lugar. Ella le cobro a la mujer que estaba, que ha decir verdad se veía muy sexy, con su minifalda y sus tacos altos. Ni bien, se fue, me miro y me dijo: -Veo que te ha gustado!. Solo sonreí porque me puso un poco incomodo la situación, pero para cambiar el tema, le propuse salir a comer si es que cerraba el local a esa hora. Me contesto que cerraba, pero que estaba un poco cansada para salir a comer y como además tenia poco tiempo antes de volver a abrir de nuevo, prefería quedarse en el lugar. Entonces le pregunte, si prefería que nos viéramos por la noche o tal vez otro día que estuviera un poco mas descansada, pero me miro con una sonrisita picarona, mientras se dirigía hacia la puerta para cerrar y colocar el cartelito. Corrió una cortina que tapaba la puerta y como la vidriera estaba revestida por una tela, no podía verse nada hacia fuera, con lo que teníamos total intimidad. En eso me dijo: -Me adelante un poco y pedí comida de delivery, si no te importa. Ya tiene que estar por llegar. No termino de decirlo, cuando escuchamos que alguien golpeaba la puerta. Se levanto y fue a buscar el paquete que habían traído.

Me invito a ir a la parte de atrás del local, donde había una habitación, en la que podía verse una pequeña cocina, una cama y una mesa.
Entramos en esa habitación y mientras ella revisaba el paquete, me decía que me pusiera cómodo, pero como mi excitación podía mas, mientras sacaba la comida del paquete sobre la mesa, me acerque por detrás, la agarre de la mano y la di vuelta, propinándole el beso mas fogoso que jamás haya dado. Creo que se sorprendió un poco por mi actitud, pero sin embargo me correspondió el beso. Ya no daba mas de la calentura, solo quería poseerla. No pensaba e otra cosa que no fuera ella. Mientras la besaba, comencé a acariciar su espalda, desde el cuello hasta si cintura, con un movimiento suave, pero sin detenerme. Subía y bajaba mi mano por su espalda, mientras que mi otra mano apresaba su nuca, como si no quisiera que se despegue de mi.  En ese instante, me sorprendió que una de sus manos, que me rodeaban por la cintura, se posara sobre mi paquete, que aunque estaba despierto con eso casi explota. Me masajeaba el miembro con movimientos ascendentes y descendentes, lentos pero firmes. Pensé que me iban a empezar a temblar las piernas con aquello, pero hice fuerza para que eso no pase. Concentrado en impedir que mis piernas tiemblen de la excitación, descubro que ella de a poco había dejado de besar mis labios y estaba besando mi cuello, al compás que con la otra mano desabrochaba los botones de la camisa.

Trate en ese momento de desabrochar su corpiño, pero como continuo bajando hacia mi pecho ya no me daba la altura, quedando mis manos alejados del enganche. Fue ahí cuando me dio la vuelta quedando apenas apoyado sobre la mesa. Acerco una silla que había al costado y se sentó frente a mi, bajando rápidamente el cierre de mi bragueta. Como suelo usar boxers y este era abierto en el centro, no tardo en encontrar mi miembro totalmente erecto, al que le propino un beso sin mas preámbulos y poco a poco fue engulléndolo cada vez un mas adentro de su boca. Yo miraba desde arriba sin poder creerlo aun, aunque la calentura no me dejo pensar mas en nada, ya que aquella lamida me transporto a otro mundo. Era tan buena haciéndolo que no pude hacer otra cosa mas que disfrutarla. Luego agarro una mis manos que colgaban al lado de mi cuerpo y la condujo a la parte posterior de su cabeza, como pidiéndome que la empuje hacia mi para terminar de introducir hasta el fondo mi verga en su boca. Lo hice de inmediato, con un pequeño empujón que hizo desaparecer el trozo en su boca. Esto era increíble, nunca había sentido una mamada como esta, mientras con mi mano dirigía el ritmo de las embestidas. Así me gusta puta, le dije. Levantó los ojitos mirándome y esbozó como pudo una sonrisita, como diciendo quiero mas. Saco su boquita y me dijo quiero toda tu lechita. Ya no podía mas, cuando volvió a engullir mi pija entre sus labios. Y entre rápidos movimientos de mete y saca de su boca, terminé por explotar con el orgasmo mas fuerte que he sentido, llenando su boca de espesa leche, que no dudo en tragar, aunque se vislumbraba un chorrito que caía entre sus labios, pero que con un rápido movimiento de su lengua recogió rápidamente para tragárselo también. Mi voz solo emitió un largo aaaaaaaahhhhhhhhh!!! que pareció eterno. Pero ella no dejaba de tragar mi verga, por lo que rápidamente me encontraba totalmente al palo de nuevo y esperando mas de aquella mujer con la que tantas veces había fantaseado. Entonces decidí levantarla y darle la vuelta para sentarla sobre la mesa. Imitando su acción, al tiempo que le daba un beso en la boca, logra desabrochar su corpiño y sacárselo junto con la remera que traía puesto, quedando al aire sus hermosos pechos y sus pezones erectos que no dude un instante en manosear. Pero rápidamente logre desabrochar los 4 botones que prendían su jean y bajándole los pantalones, hice que se recostara sobre la mesa, quedándome sentado frente a su depilada vagina.

Ante esa imagen, comencé a saborear su labios vaginales primero hasta llegar a su clítoris, contestando con gemidos que iban en aumento. Te gusta putita, le dije, a lo que contesto con un gemido fuerte. Mientras lamia su concha, comencé a acariciar sus piernas, su vientre y sus grandes y deliciosos pechos que todavía no había probado. Cuando ví que estaba bien excitada, comencé a subir, besando su vientre hasta llegar a esos dos senos de locura. Chupe sus senos, mientras frotaba mi pija con su clítoris y me dacia –la quiero, la quiero ya. Me incorpore y fui guiando mi verga entre sus piernas hasta tenerla en la puerta de su raja, mientras que aprovechaba para quitarle sus zapatos y su pantalón. De un fuerte sacudón, se la metí hasta el fondo, emitiendo un grito de placer extremo.  -Te gusta puta? le dije, mientras veía en su cara como disfrutaba. Ahí la tenia totalmente abierta de piernas, esperando cada embestida de mi pija. Se la metía con un ritmo lento, mientras ponía sus piernas sobre mis hombros, para luego ir acelerando cada vez mas las embestidas. Comenzó a gritar: si, así… decía, cuando decidí cambiar la posición, entonces la ayude a bajarse de la mesa y apoyando su pecho y su cara sobre la mesa esta vez, teniendo desde atrás una vista inigualable de su concha y su hermoso culo, al que no dude en meterle un dedo mientras buscaba con la verga la entrada de su cuevita. Se la metí nuevamente de un empujón, mientras metía y sacaba mi dedo de su culo. Comencé a darle cada vez mas duro, a medida que sus gemidos y gritos iban en aumento. Ella apretaba fuertemente con sus manos el otro extremo de la mesa y decía: -Me vengo, no puedo mas… aaaaaaaaaaaaaaaa, es lo que se le escucho en medio de su orgasmo, a lo que mi verga respondió lanzando toda su leche y llenándole esa concha de delirio, mientras yo también gritaba, si si si, aaaaaaaaaa, mi putita…. Luego de ello, comimos y me termine yendo cuando se hacia la hora de abrir el local. Intercambiamos números telefónicos y quedamos en vernos luego para ir a cenar a un restaurant, pero esa es otra historia que contare otro día.   Espero les haya gustado este relato


Mi Fantasia se convirtio en la de Ella

Comentarios (0) 09.05.2009. 07:15

Nunca creí que mi fantasía de estar con 2 mujeres se fuese a convertir en lo mas delicioso de mi vida hasta aquel día en el que fui testigo de que a ella le excitaba tanto o mas la idea que a mi mismo, hasta el punto de manipularlo todo para devorarse aquella chica tímida sin reparos frente a mi y siendo su primera experiencia con otra mujer….   

Hola: Para Empezar Quiero Contarles Que Soy Un Hombre De 32 Años, 1.67 De Estatura, Delgado, Cabello Rubio Algo Larguito, Ojos Claros Y Cejas Gruesas;
Tengo Una Novia A Quien Amo Con Todo Mi Corazón Y Con Quien Comparto Las Mas Locas Aventuras Que Se Nos Antojan. Ambos Somos De Medellín, Ella Tiene 18 Años, Es Morena, Pequeña, Cejas Gruesas, Ojos Negros Grandes Y Expresivos, Con Una Cinturita De Ensueño Y Una Cola Que Enloquece. Llevo Con Ella Casi 2 Años Y Desde Que Empezamos Tuvimos Como Regla Contarnos Cualquier Cantidad De Fantasías Y De Locuras Que Se Nos Ocurrieran. Fue Entonces Que Uno De Tantos Días Le Conté Que Mi Mayor Fantasía Era Estar Con Ella Y Con Otra Chica Así Fuese Solo Viéndola, Para Mi Sorpresa Y Deleite Su Actitud Fue Totalmente Receptiva Y Me Dijo Que Algún Día La realizaría Conmigo.Al Principio Fantaseábamos Sobre Como Se Devorarla Otra Chica, Como Se La Lamería Y Como Querría Que Fuera La Chica, Lo Que Mas Me Encanto Fue Saber Que Le Gustaba La Idea De Hacerlo Con Una Mujer Madura.En Ese Tiempo Yo Estaba Convencido De Que L Juego Ella Lo Seguí Por Darme Gusto Y Porque Era Mi Fantasía Hasta Que Sucedió Esto Que Les Relato Y Que Se Convirtió En La Experiencia Mas Deliciosa Que Haya Tenido Y Que A Continuación Les Relato Y Que Nos Sucedió En Un Club Swinger De Mi Ciudad Como Un Homenaje A Mi Lolita:    

Sentirte Nerviosa A La Entrada... Como Quien Va Para El Sitio Más Misterioso, Cómo Brillaban Tus Ojos, Cómo Sudaban Tus Manos... Cómo En Ese Silencio De Tu Voz Podía Percibir Los Gritos Desesperados De Tu Ser 'Por Llegar Rápido... Por Descubrir El Universo De Realidades Que Saciarían Tu Curiosidad, Tu Morbo, Tu Delirio Por Darle Rienda Suelta A Tus Instintos Más Ocultos Y Tus Fantasías Más Ardientes.... Cómo Me Besabas... Cómo De A Poco Tus Labios Y Tu Piel Se Iban Entonando Y De A Poco Te Devoraba Esa Pasión Irrefrenable De Comerme Frente A Unos Ojos Extraños Que Nos Atendían...Frente A Unas Miradas Lascivas Que Con Disimulo Se Desviaban Para Ver Cómo Me Batía En Tu Conchita Mojada Ávida De Ser Comida...  Cómo Gritabas Cuando Mi Lengua Encontraba El Punto Exacto De Tu Fascinación Mientras Agarrabas Mi Cabeza Con Unas Ganas Furibundas De Que No Me Despegara, De Que Te Recorriera Como Te Gusta, De Que Pasara Mi Lengua Despacito Por Tu Rajita, Con Toda La Extensión De Mi Lengua, De Que Succionara Tu Clítoris, Lo Metiera En Mis Labios Mientras Con Mi Lengua Le Seguía Consintiendo En Círculos Redondos, Sin Afanes... Me Tenías En La Gloria, Cuando Te Clavaba Y Mi Verga Aceleraba El Ritmo Y Arremetía Contra Tu Vulva Esa Maldad Devoradora Me Hacía Parar Justo Cuando Estaba A Punto De Estallar, Me Tenias En El  Cielo Pero Aun Así Paraba Y Me Regresabas A La Tierra....  

Cómo No Darle Gusto A Mi Ángel... A La Mujer Dueña De Todas Mis Pasiones... A La Lolita Que Conoce Mi Piel De Memoria Y Que Se Permite Erizármela Cuando Le Viene En Gana... Verte Tendida En El Sofá, Con Las Piernas Abiertas Y Mi Verga Entrando Y Saliendo Locamente Arremetiendo Contar Tu Vulva Mojada Una Y Otra Vez Me Tenía A Explotar.... Luego En El Jakussi Cuando Justo En Frente De La Chica Me Preguntas: Será Que Se Deja Dar Un Beso? Me Permitió Descubrir Que Ya Mi Fantasía Había Cambiado De Dueño... Ya No Me Pertenecía Sólo A Mí Porque En Ese Instante Descubrí Que Te Mojaba Y Que Ya No Era Por Darle Gusto A Mi Fantasía... Te Morías Por Darte Gusto... Te Excitaba La Idea De Sentir Unos Labios Femeninos En Tu Boca Y En Su Cuerpo Y Eso Me Encendió Aún  Más... Querías Hacerlo.... Era Innegable, Se Te Notaba En La Mirada Y En Tu Inquietud Porque No Llegaba Nadie Que Te Permitiera Probarlo... Sentir El Sabor De Otra Mujer A Tu Merced... Esclava De Tus Caprichos...  Hasta Que Llegó Lo Que Ambos Buscábamos. La Viste Primero Que Yo... Te Excitó Verla Llegar Hasta El Punto De Manipularlo Todo Para Estar En Frente De Ella.... Me Pusiste En El Sofá... Quisiste Sentir Mi Lengua Mientras Con Esa Mirada Provocadora Encendías La Pasión En Su Compañero Hasta Hacer Que Primero Empezara A Tocarla... No Decías Nada Pero No Perdías Detalle... Mientras Me Mamaba Tu Concha Pasabas Tu Lengua Por Tus Labios Y Lo Mirabas Como Invitándolo Pero No Era Realmente A El A Quien Querías... La Querías A Ella... Te Inquietaba Su Pasividad... Su Frialdad Y Querías Motivarla....  Te Dejaste Tocar Mientras Te Mamaba... Dejaste Que El Se Acercara De A Poco... Que Pasara Sus Dedos Junto A Tu Raja Y Muy Cerca De Mi Boca Pero Aun La Querías A Ella... Sin embargo Le Seguiste El Juego...

Te Sentía Tan Mojada... Tan Caliente.... Y Más Me Calentó Cuando Pusiste Tu Pie En Mi Boca Para Que Te Mojara Y Poder Restregarle Descaradamente Su Verga Con El En Frente Mío... Eso Me Encendió De Celos Pero No Puedo Negar Que Me Llenó De Morbo... Sentirte Masajeando Una Verga Que No Era La Mía Mientras Yo Entre Tus Piernas Te Devoraba Completa Y Me Chupaba Tus Jugos Me Calentó De Tal Forma Que Seguí Mi Juego.... Ya Lo Tenías A Él... Pero Faltaba Ella.... Tu Real Objetivo... Tu Verdad Oculta... Hasta Que Llegaron Las Palabras Que Sonaron En Tu Oído Y Se Hicieron Evidentes En Tu Mirada Morbosa Cuando Te Dije: "Que Si Nos Vamos Para El Otro Sofá Los Cuatro" Sin Más Palabras De Por Medio Y Con La Mirada Iluminada Y Los Nervios Aflorando Frente A Lo Que Pudiese Y Querías Que Pasara Me Dijiste "Vamos"... Nos Sentamos Los Cuatro, La Miraste Y Pude Ver Que Los Segundos Se Te Hicieron Eternos Hasta Que Le Dije: "Ella Quiere Besarte"... La Miraste Como Con Ganas Y Con Miedo A Una Negativa Pero Frente A Su Asentimiento Le Devolviste Con Una Mirada Agresivamente Morbosa Y Lujuriosa Fija En Sus Retinas Un "Ah Si? Como Queriendo Decir Ya Te Tengo...  Que Instantes Tan Preciosos.... Yo Ahí, Testigo Mudo De La Materialización De Mi Más Excitante Fantasía, Con La Mujer Con Quien Quería Hacerlo Y Con La Certeza De Que Ya No Lo Harías Sólo Por Mí Sino También Por Ti, Por El Deseo Que Te Comía De Devorarte Otra Mujer, De Sentirla, De Hacerla Tuya, De Hacerla Venir A Costa De Tus Lujuriosas Pasiones, Aguardaba El Momento.

Ese Momento Que Se Convirtió En Gloria Cuando Acercaste Tus Labios A Los De Ella Con Nervio Pero Con Ganas.
Empezaste A Besarla Suavemente, A Devorarle La Carne De Sus Labios Y Cuando Te Correspondió De Igual Forma Tu Lengua Hábilmente Empezó A Pasearse Por Su Comisura, Como Quien Devora El Manjar Que Nunca Ha Probado Y Que Tiene En Frente, Como Un  Niño Lamiéndose Un Helado...  Enredaste Tu Lengua En La Suya Como En Una Batalla Por No Dejar Nada Sin Recorrer, Sin Chupar, Sin Lamer. Te Metiste En Su Boca Con La Tuya, Acariciabas Su Pelo, Buscabas Sus Lóbulos En Los Oídos, Acariciabas Su Cuello Mientras Sin Quererte Despegar Seguías Besándola Y Ella Ya Sin Voluntad, Sin Timidez, Sin Más Miramientos Se Dejaba Recorrer,  Te Lamía, Se Comía Tu Boca... Cómo Te Acariciaba, Cómo Se Recorría Tu Espalada Con Sus Manos Mientras Tú, En Un Intento Por Tenerla Toda, Con Ella Sentada En El Sofá Te Hiciste Sobre Ella, Pasaste Tu Pierna Al Otro Lado Para Quedar De Frente, Para Mirarla Con La Lujuria Que Enciende A Cualquiera Y Poderla Continuar Haciendo Objeto De Las Húmedas Caricias De Tus Labios Y Tu Lengua. Entrelazando Su Cuello Y Sentada Sobre Ella Seguiste En Tu Afán De Continuar Lamiendo, Te Sonreías, Cerrabas Tus Ojos Y Te Abandonabas A Sus Labios Y A Sus Manos Que También Te Estaban Devorando... Cómo Se Te Notaba Que Lo Disfrutabas...

Mientras Yo, Al Lado, Era Testigo Mudo De Cómo Su Respiración Se Encendía De A Poco Con Cada Lengüetazo, Con Cada Caricia Hasta Que Ella, Presa De Su Excitación Se Dejó Abandonar Por Completo A Tu Lujuriosa Lengua Que Ya Buscaba Sus Senos, Que Hacían Círculos Al Rededor De Ellos Con La Lengua, Como Quien Rodea A Su Presa Antes De Comerla... Te Devoraste Su Contorno, Los Lamías Con Furia, Con Pasión Pero Con Delicadeza, Mamaste Cada Pezón Como Un Impúber En Edad De Lactancia Y Preso Del Hambre. Bajaste Lentamente Tu Lengua Por Su Vientre, Separaste Sus Piernas Y Te Adentraste En Su Concha....  Ella Al Sentir Tu Lengua En Su Rajita Mojada Cerro Sus Ojos, Acarició Tu Cabello Y Se Hizo Esclava De Tu Lengua Que Le Recorría La Raja De Arriba A Abajo Como Quien Explora El Campo Que No Conoce... Nos Tenías A Mil A Los Tres... En El Punto Máximo De Excitación.... Cómo Le Mirabas Mientras Te Comías Su Concha... Cómo La Provocabas... Mientras Ella, En Un Arrebato De Lujuria Se Hizo De Mi Boca Y Me Hizo Sentir Con Su Lengua Lo Que Estaba Pasando Con La Tuya Mientras Tú Con La Otra Mano Pajeabas La Verga De Su Atónito Compañero Quien No Pudo Aguantar Mucho.... Te Veías Tan Rica Mamando Esa Concha Y Pajeando Esa Pija.... Me Tenías A Mil Mientras Era Presa De Los Besos Furibundos De Ella Que Ya Para Ese Momento Era Presa De La Habilidad De Tu Boca.... Ver Tu Lengua Chupando... Mamando Y Lamiendo Esa Concha Me Tenía Extasiado....  Ver A Mi Ángel Comiéndose A Su Antojo A Su Chica Me Encendía Con Furia, Como Pasabas Tu Lengua De Arriba Abajo, Le Hacías Círculos Con La Puntita De Tu Lengua, Abrías Sus Labios Con Tus Dedos Para Que Su Botoncito Quedara Al Antojo De Tu Hambrienta Lengua Que Se Batía Como León Furibundo Sobre Su carnada, Ver Tu Labio Superior Apoyado En Su Vulva Y tu Labio Inferior Cerca De Su Hoyito Mientras Tu Lengua La Llevaba A La Gloria Era Como Estar En Trance, Ella Se Retorcía Del Placer Y Con Su Lengua Queriéndome Invadir Por Completo Y Queriéndose Meter En Mis Entrañas Me Indicaban como La Tenias.... Y Cuando Ya Estaba Pronta Su Llegada, Sus Uñas Afiladas Se Encarnizaron En Mi Espalda Y Su Respiración Se Entrecorto En Mi Boca Mientras Te La Terminaste De Mamar Y La Hiciste Estallar Dejándola Casi Desmayada…   Continuará…




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